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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - remedios naturales]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/remedios-naturales/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - remedios naturales]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[9 remedios naturales para curar la ansiedad sin tomar pastillas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/remedios-tecnicas-naturales-combatir-pastillas_1_9310140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/920fe2bf-4106-43ca-8ba4-4f1492c86897_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: avi_acl"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez más personas sufren trastornos de ansiedad en el mundo.</p></div><p class="article-text">
        La ansiedad es, sin duda, uno de los males de nuestro tiempo. De acuerdo con la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, <strong>m&aacute;s de 260 millones de personas en todo el mundo padecen trastornos de ansiedad</strong>. Es decir, alrededor del 3,5 % de la poblaci&oacute;n global. Sin embargo, quienes sufren los efectos de la ansiedad sin que esta alcance el grado de trastorno son muchas m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, m&aacute;s all&aacute; de la ayuda profesional que puede ser importante o imprescindible en muchos de esos casos, tambi&eacute;n es bueno conocer formas naturales de <strong>reducir la ansiedad a la que muchas veces conduce la vida cotidiana</strong>: mucho trabajo, demasiados compromisos sociales, dificultades econ&oacute;micas, problemas de pareja, etc. A continuaci&oacute;n se enumeran nueve alternativas no farmacol&oacute;gicas para combatir, al menos en una primera instancia, la ansiedad.
    </p><h3 class="article-text">1. Hacer actividad f&iacute;sica</h3><p class="article-text">
        La actividad f&iacute;sica es una de las principales v&iacute;as para reducir los niveles de estr&eacute;s. Tiene sentido, porque el ejercicio <strong>favorece la producci&oacute;n de noradrenalina.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una sustancia que modera la respuesta del cerebro al estr&eacute;s, y de endorfinas, el neurotransmisor conocido como &ldquo;la hormona de la felicidad&rdquo; puesto que produce bienestar y alegr&iacute;a. Tambi&eacute;n ayuda a segregar dopamina y serotonina, otros agentes qu&iacute;micos que contribuyen con esas sensaciones placenteras.
    </p><h3 class="article-text">2. Dar paseos por la naturaleza</h3><p class="article-text">
        Estudios recientes permitieron comprobar que los paseos por el bosque, el campo y otros entornos naturales ayudan a distenderse y a dejar atr&aacute;s la llamada &ldquo;rumiaci&oacute;n m&oacute;rbida&rdquo;, los pensamientos que retornan a la mente una y otra vez, que pueden volverse obsesivos y ser causa de estr&eacute;s y ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, recientemente se descubri&oacute; que esos paseos tienen otros beneficios, como que <strong>redundan en una mejora de la memoria operativa</strong>, la de corto plazo, que hace falta para tareas cognitivas complejas, como la lectura o las operaciones matem&aacute;ticas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">3. Vencer la procrastinaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n los <strong>niveles elevados de </strong>procrastinaci&oacute;n -el h&aacute;bito de posponer tareas necesarias para dedicar el tiempo a tareas m&aacute;s entretenidas pero menos relevantes- est&aacute;n relacionados con el estr&eacute;s y la ansiedad (as&iacute; como con un bajo rendimiento escolar y laboral y con el empeoramiento de algunas enfermedades).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo luchar contra esta tendencia a dejar para ma&ntilde;ana lo que podr&iacute;amos hacer hoy? Algunos consejos simples consisten en visualizar lo bueno que ser&aacute; el &ldquo;haberlo hecho&rdquo;, pensar en los perjuicios de que la tarea quede pendiente y darse peque&ntilde;os premios por cada avance.
    </p><h3 class="article-text">4. Beber infusiones</h3><p class="article-text">
        Las infusiones de ciertas hierbas son bebidas desde hace siglos por multitud de culturas, las cuales les han atribuido diversas propiedades, entre ellas un efecto relajante y ansiol&iacute;tico. <strong>La ciencia ha comprobado esos efectos</strong> en el caso de algunas infusiones, como las de manzanilla, tilo, valeriana y el t&eacute; de Ashwagandha (muy utilizado por los practicantes del hinduismo).
    </p><p class="article-text">
        En otras hierbas, como el t&eacute; de Kava y la pasionaria, los estudios todav&iacute;a no han podido dar con resultados contundentes. De todas formas, el mero hecho de hacer una pausa para preparar la infusi&oacute;n y sentarse a beberlo puede ayudar a bajar el ritmo del d&iacute;a y, de ese modo, bajar la ansiedad. 
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                </figure><h3 class="article-text">5. Meditar y respirar</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de todos los aspectos religiosos asociados con la meditaci&oacute;n, las distintas formas conscientes de respirar y otras t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n, hay trabajos cient&iacute;ficos seg&uacute;n los cuales e<strong>stas pr&aacute;cticas tienen </strong>muchos beneficios. 
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos, la reducci&oacute;n del estr&eacute;s y del riesgo de padecer depresi&oacute;n, y debido a ello tambi&eacute;n menos posibilidades de sufrir ansiedad. Estas ventajas se maximizan en el caso de personas que practican los ejercicios de meditaci&oacute;n y respiraci&oacute;n con regularidad y durante largos periodos de tiempo.
    </p><h3 class="article-text">6. Respirar en una bolsa</h3><p class="article-text">
        A diferencia de los ejercicios de respiraci&oacute;n citados en el punto anterior, cuyos efectos positivos se advierten sobre en todo en el largo plazo, el de respirar en una bolsa de papel <strong>es un recurso para tratar de controlar la hiperventilaci&oacute;n </strong>que, en muchos casos, sobreviene con un ataque de ansiedad. 
    </p><p class="article-text">
        El consejo es respirar -de la manera m&aacute;s natural posible- entre seis y doce veces con una bolsa de papel sobre la boca y la nariz. Eso ayudar&aacute; a que la hiperventilaci&oacute;n cese al devolver el pH de la sangre a valores neutros debido a la recuperaci&oacute;n del equilibro de O2 y CO2. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay que tener cuidado: esta t&eacute;cnica es desaconsejada por muchos especialistas, dado que <strong>si la persona tiene alguna </strong>afecci&oacute;n respiratoria (asma, edema de pulm&oacute;n, embolia pulmonar, enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica, etc.), y puede que ni siquiera sepa que la tiene, la consecuencia de respirar en una bolsa podr&iacute;a empeorar la situaci&oacute;n. 
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                </figure><h3 class="article-text">7. Escribir</h3><p class="article-text">
        Escribir tambi&eacute;n posee efectos terap&eacute;uticos. La psicolog&iacute;a ha estudiado la manera en que llevar un diario personal o simplemente contar por escrito ciertas situaciones traum&aacute;ticas puede mejorar la salud emocional e incluso f&iacute;sica. 
    </p><p class="article-text">
        Escribir resulta un ejercicio cat&aacute;rtico, en el cual a menudo la persona siente que &ldquo;se saca un peso de encima&rdquo;. Eso la relaja y reduce el estr&eacute;s y la sensaci&oacute;n de ansiedad.
    </p><h3 class="article-text">8. Tener sexo, con uno mismo o con otra personas</h3><p class="article-text">
        Bien sabido es que el sexo tiene poderosos efectos ansiol&iacute;ticos y analg&eacute;sicos, especialmente en los hombres, donde descarga una serie de compuestos relajantes con una acci&oacute;n muy similar a la de los opi&aacute;ceos. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto no se entiende que a veces dejemos de practicarlo, ya sea con otras personas o masturb&aacute;ndonos, tal vez por la vida apresurada que llevamos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">9. Tener plantas de interior o un jard&iacute;n</h3><p class="article-text">
        En agosto de 2020, los m&eacute;dicos de un centro de pr&aacute;cticas de Manchester, en el Reino Unido, fueron noticia por el tratamiento que hab&iacute;an iniciado con sus pacientes que sufren ansiedad y depresi&oacute;n: <strong>entregarles plantas de interior, para que tuvieran que cuidarlas </strong>y llevarlas de regreso en citas posteriores. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tener algo que cuidar representa muchos beneficios para las personas, sobre todo para aquellas que no tienen jard&iacute;n y que no pueden vivir con mascotas&rdquo;, explic&oacute; Augusta Ward, una de las especialistas responsables de la iniciativa. 
    </p><p class="article-text">
        La motivaci&oacute;n de cuidar las plantas, tanto de interior como en un jard&iacute;n, puede tornarse entonces en una manera de combatir el riesgo de padecer ansiedad o alg&uacute;n otro problema relacionado con ella. Adem&aacute;s, las plantas de interior mejoran la calidad del aire. 
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        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Sep 2022 02:00:34 +0000]]></pubDate>
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