<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Primeras impresiones]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/primeras-impresiones/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Primeras impresiones]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1042874/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo supe apenas te vi: cómo funciona la primera impresión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/supe-apenas-vi-funciona-primera-impresion_129_9565318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e7f0b5a-b88a-477b-ab88-8ae876ab4507_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo supe apenas te vi: cómo funciona la primera impresión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En general somos buenos juzgando a los otros. La eficacia del speed dating, la importancia de la cara familiar y el error de tomar posición sobre lo que no conocemos.</p></div><p class="article-text">
        Ay esos primeros segundos, ese momento en el que te ves por primera vez con la cita de Tinder. Esos instantes en los que empezamos a definir qu&eacute; pensamos del otro y hacemos esos juicios r&aacute;pidos que pueden marcar nuestra relaci&oacute;n. Estamos absorbiendo toda la informaci&oacute;n sin darnos cuenta: c&oacute;mo se ve, sonr&iacute;e mucho &iquest;demasiado?, qu&eacute; lindo tono de voz, tiene gestos un poco raros. Todo esto puede estar pasando por nuestra cabeza rapid&iacute;simo, muchas veces sin siquiera ser conscientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y de todo esto estamos sacando conclusiones, tratando de entender a qui&eacute;n tenemos en frente. Y<strong> hay algunas cosas en las que somos muy buenos juzgando r&aacute;pido</strong>. Sorprendentemente buenos. Esto lo sabemos gracias a <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S009265660700013X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> que se han hecho en los que le piden a alguien que eval&uacute;e a un extra&ntilde;o vi&eacute;ndolo interactuar solo unos segundos. Luego comparan esta percepci&oacute;n con datos que tienen sobre la persona -por ejemplo una evaluaci&oacute;n de su personalidad- para ver cu&aacute;n cerca estuvieron los extra&ntilde;os en la evaluaci&oacute;n de la persona. Y en algunas cosas son muy acertados, con solo verlos durante unos segundos pueden saber cu&aacute;n inteligente, responsable o extrovertida es la persona, entre otras cosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto es as&iacute;, que en los Estados Unidos llevaron el concepto al m&aacute;ximo y desarrollaron el &ldquo;<em>speed dating</em>&rdquo;, citas ultra r&aacute;pidas para maximizar la cantidad de personas que se pueden conocer en una noche. La <a href="https://www.nytimes.com/2013/09/29/magazine/who-made-speed-dating.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">idea original</a> fue de un rabino en Los &Aacute;ngeles, que quer&iacute;a ayudar a los solteros y solteras de su comunidad a conocer potenciales parejas. Y para ser eficientes, invent&oacute; este formato: mientras un grupo se sentaba fijo en las mesas, el otro rotaba cada 7 minutos, y al final de la noche cada uno dec&iacute;a a qui&eacute;n le gustar&iacute;a conocer un poco m&aacute;s. Si hab&iacute;a coincidencia, se entregaban los datos de contacto. Esta versi&oacute;n fordista de las citas puede parecer un poco extrema, <strong>pero la evidencia detr&aacute;s muestra que esos minutos pueden ser un gran indicador de algunas caracter&iacute;sticas b&aacute;sicas del otro.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho esta capacidad de juzgar r&aacute;pidamente a otros no se limita al mundo de las citas. Pasa tambi&eacute;n cuando juzgamos al m&eacute;dico que acabamos de conocer o al nuevo docente. En un estudio, por ejemplo, <a href="https://psycnet.apa.org/record/1993-27364-001" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tomaron peque&ntilde;os</a> clips de 30 segundos de profesores dando una clase y le pidieron a diferentes personas que evaluaran algunas caracter&iacute;sticas, como cu&aacute;n emp&aacute;tico o abierto es. Sus evaluaciones, basadas s&oacute;lo en esos fragmentos, fueron bastante cercanas a las que dieron los alumnos que hab&iacute;an cursado una materia completa con el docente. Las primeras impresiones, basadas en poca informaci&oacute;n -c&oacute;mo se mov&iacute;a, cu&aacute;nto sonre&iacute;a o la forma de mirar-, eran parecidas a las de los estudiantes que hab&iacute;an compartido horas con el profesor. En s&oacute;lo segundos, las personas pod&iacute;an captar cu&aacute;n entusiastas, atentos o c&aacute;lidos eran los docentes, y con eso evaluarlos de manera bastante acertada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s pens&aacute;s que esto no deber&iacute;a ser as&iacute;, que m&aacute;s informaci&oacute;n nos hace tomar mejores decisiones y por lo tanto no puede ser que con s&oacute;lo segundos podamos juzgar a alguien. Pero en realidad, ambas cosas no son contradictorias. En las primeras impresiones hay much&iacute;sima informaci&oacute;n y mientras m&aacute;s preparados tenemos los sentidos, mejor podemos identificarla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque hay mucha informaci&oacute;n que tenemos disponible en nuestros cerebros, s&oacute;lo que no la estamos procesando de manera consciente todo el tiempo. Una persona que maneja hace a&ntilde;os puede saber&nbsp;cuando toca pasar el cambio en una mil&eacute;sima de segundo al escuchar el motor, mientras que alguien que reci&eacute;n empieza puede manejar durante horas con el cambio errado sin darse cuenta. Cuando tenemos buena informaci&oacute;n interiorizada, tan interiorizada que ya casi olvidamos que la sabemos, podemos hacer juicios muy r&aacute;pidos sin equivocarnos.&nbsp;Y el problema es justamente ese, somos buenos juzgando muy r&aacute;pido lo que conocemos, pero no nos limitamos a eso, <strong>tambi&eacute;n juzgamos lo que no conocemos y ah&iacute; erramos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando se trata de las primeras impresiones de una persona, se nos juegan muchos factores que no tenemos presentes y que no siempre est&aacute;n basados en informaci&oacute;n. Por ejemplo, <a href="https://www.researchgate.net/publication/247850176_The_Origin_of_First_Impressions" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cu&aacute;n familiar</a> nos resulta su cara. La familiaridad, el hecho de haber visto esa cara u otras parecidas antes, ayudan a que la primera impresi&oacute;n sea mejor, a que la otra persona nos parezca m&aacute;s cercana. Y al contrario, cuando vemos una cara de alguien que no se parece a nosotros, o a nuestro grupo, nos genera m&aacute;s distancia y desconfianza. Y eso, se puede&nbsp; volver una profec&iacute;a autocumplida. Si vemos a alguien que nos parece simp&aacute;tico y confiable, lo tratamos de manera m&aacute;s amigable, le hacemos un chiste y nos relajamos, mientras que cuando vemos a alguien diferente, que por falta de costumbre nos genera desconfianza o antipat&iacute;a, lo tratamos as&iacute; y creamos esa distancia en el trato, que refuerza lo que ya cre&iacute;amos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, aunque hay cosas que podemos leer muy bien en pocos segundos, hay otras que no son tan f&aacute;ciles de observar, y corremos el riesgo de quedarnos con lo m&aacute;s sencillo. Y aunque en promedio tendemos a ser bastante buenos en juzgar algunos aspectos muy r&aacute;pido, hay chances de que en casos particulares le erremos por mucho, y esa persona que nos pareci&oacute; genial en la primera cita, graciosa y encantadora, result&oacute; ser fr&iacute;a y egoc&eacute;ntrica despu&eacute;s de quince citas m&aacute;s. <strong>Quince citas de m&aacute;s.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En general, unos pocos segundos nos bastan para tener una idea bastante precisa de alguien. Salvo cuando nos equivocamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>OS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olivia Sohr]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/supe-apenas-vi-funciona-primera-impresion_129_9565318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Sep 2022 04:11:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7e7f0b5a-b88a-477b-ab88-8ae876ab4507_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="90435" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7e7f0b5a-b88a-477b-ab88-8ae876ab4507_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="90435" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lo supe apenas te vi: cómo funciona la primera impresión]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7e7f0b5a-b88a-477b-ab88-8ae876ab4507_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Psciología Social,Tinder,Primeras impresiones]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
