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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Convertibilidad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/convertibilidad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Convertibilidad]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Caputo: "La gente va al supermercado, sale 50% más que en Estados Unidos y dice 'guau, ¿este es el modelo?'"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/caputo-gente-supermercado-sale-50-estados-unidos-dice-waw-modelo_1_11076122.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecda6548-5588-4774-b6e1-d666de11449f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Caputo: &quot;La gente va al supermercado, sale 50% más que en Estados Unidos y dice &#039;guau, ¿este es el modelo?&#039;&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ministro de Economía insiste en pedir a los empresarios que moderen los precios para defender su modelo económico. Aclaró que no apunta a un tipo de cambio fijo, como en la convertibilidad, sino a uno flexible. </p></div><p class="article-text">
        Todos los a&ntilde;os, la C&aacute;mara de Comercio de Estados Unidos (Amcham, seg&uacute;n sus siglas en ingl&eacute;s) en la Argentina organiza un encuentro con pol&iacute;ticos y empresarios para bajar sus mensajes en busca de tener m&aacute;s y m&aacute;s alto perfil. Este martes, en el Centro de Convenciones porte&ntilde;o, el presidente de la Amcham y del banco norteamericano JP Morgan en el pa&iacute;s, Facundo G&oacute;mez Minujin, ofici&oacute; de moderador de la exposici&oacute;n de un viejo conocido para &eacute;l, el ministro de Econom&iacute;a, Luis Caputo. El jefe del Palacio de Hacienda trabaj&oacute; en JP Morgan en los 90. En el escenario reconocieron sus conversaciones previas a que Caputo se sumara al equipo de Javier Milei. En un clima relajado, <strong>el ministro expuso sobre los lineamientos b&aacute;sicos de su plan</strong>, minutos antes de que el Instituto de Estad&iacute;stica (Indec) informara una inflaci&oacute;n del 13% en febrero. Un &ldquo;numerazo&rdquo;, seg&uacute;n el presidente, pese a que supera el peor mes del gobierno anterior (12% en noviembre pasado).
    </p><p class="article-text">
        Caputo cont&oacute; que se junt&oacute; en los &uacute;ltimos d&iacute;as con empresarios de la alimentaci&oacute;n y del supermercadismo para pedirles que moderen sus precios. &ldquo;<strong>Los productores reconocieron que &acute;pricearon' (fijaron precios) imaginando un escenario ca&oacute;tico que no sucedi&oacute;</strong>. Su respuesta a mi pedido fue: 'Vamos a bajar precios'. Hay precios de la canasta b&aacute;sica que no pueden estar ah&iacute;. Uno est&aacute; contando que este modelo es mejor que otro, sacamos Precios Justos, ley de abastecimiento y ley de g&oacute;ndolas, y la gente va al supermercado y se da cuenta de que las cosas salen m&aacute;s&nbsp;50% que en EE UU y dice 'guau, &iquest;este es el modelo?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La responsabilidad es de los dos lados: no pedimos baja de precios sino que reflejen lo que es&rdquo;, reclam&oacute; el ministro, que est&aacute; obsesionado con que el Indec toma los valores que figuran en las g&oacute;ndolas, pero no tiene en cuenta que hay promociones que ofrecen la segunda unidad al 50%. &ldquo;<strong>Se evit&oacute; la hiperinflaci&oacute;n</strong>. El objetivo n&uacute;mero uno es bajar la inflaci&oacute;n, bajar la inflaci&oacute;n para poder crecer, estabilidad fiscal para bajar impuestos&rdquo;, explic&oacute; sus metas.
    </p><p class="article-text">
        Caputo prometi&oacute; una &ldquo;inflaci&oacute;n de un d&iacute;gito a mitad de a&ntilde;o&rdquo;, es decir, menos del 10% mensual, un nivel de por s&iacute; alto. &ldquo;<strong>Si mir&aacute;s la inflaci&oacute;n de marzo, ya estamos en ese d&iacute;gito si sac&aacute;s prepagas y transporte</strong>&rdquo;, dijo, haciendo un particular c&aacute;lculo antojadizo. &ldquo;Tambi&eacute;n creo el &iacute;ndice no refleja cabalmente la baja de la inflaci&oacute;n y esto lo reconoc&iacute;an tanto los proveedores como cadenas. Cuando se dice que el salario real perdi&oacute; tanto, no es la inflaci&oacute;n real&rdquo;, solt&oacute; Caputo. El sueldo formal perdi&oacute; en los primeros dos meses de su gesti&oacute;n, en diciembre y enero, un 20% del poder de compra, lo mismo que en cuatro a&ntilde;os del gobierno de Mauricio Macri y el cu&aacute;druple que en la era de Alberto Fern&aacute;ndez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El sueldo formal perdió en los primeros dos meses de su gestión, en diciembre y enero, un 20% del poder de compra, lo mismo que en cuatro años del gobierno de Mauricio Macri y el cuádruple que en la era de Alberto Fernández</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El jefe del Palacio de Hacienda cont&oacute; que Milei le dio el &ldquo;el mandato del d&eacute;ficit cero cuidando a los m&aacute;s vulnerables&rdquo; y record&oacute; que duplic&oacute; el valor de la Tarjeta Alimentar y de la asignaci&oacute;n universal por hijo. Quiz&aacute;s este aumento explica por qu&eacute; la falta de asistencia a comedores populares no ha generado una explosi&oacute;n social. Caputo autocelebr&oacute; su reducci&oacute;n del rojo fiscal financiero (despu&eacute;s del pago de intereses de deuda) del 5% del PBI en 2023 al 0% en enero y del desequilibrio cuasifiscal, el del balance del Banco Central, del 10% al 5% del PBI.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tuvimos muy buenos primeros tres meses para el desastre que se hab&iacute;a heredado&rdquo;, se jact&oacute; Caputo. &ldquo;El objetivo es torcer la inercia de tantas d&eacute;cadas&rdquo;, agreg&oacute;. Se ilusion&oacute; con que se apruebe el proyecto acotado de ley Bases porque, seg&uacute;n su opini&oacute;n, algunos gobernadores se han dado cuenta de que el Gobierno est&aacute; dispuesto a bajar el gasto en la Naci&oacute;n y las provincias si no le aprueban sus iniciativas para generar ingresos como la reinstauraci&oacute;n del impuesto a las ganancias a los empleados que m&aacute;s cobran. &ldquo;Queremos cambiar de ra&iacute;z el el modelo que le quem&oacute; el cerebro a mucha gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente quiere un cambio. Con el esfuerzo que est&aacute; haciendo, que es impresionante, el presidente Milei tiene dos puntos porcentuales de aceptaci&oacute;n m&aacute;s que cuando empez&oacute; su gobierno&rdquo;, festej&oacute; el ministro. &ldquo;La gente entendi&oacute; la batalla cultural porque le metieron un cuento durante 20 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando le preguntaron si levantar&iacute;a ahora el cepo, respondi&oacute; que no quiero correr riesgos en este momento y que primero se dedicar&aacute; a seguir saneando el balance del Central, bajando la inflaci&oacute;n y reduciendo la brecha cambiaria al m&iacute;nimo. Tambi&eacute;n <strong>prometi&oacute; una competencia de monedas, entre peso y d&oacute;lar, pero cuando se recuperen las cuentas de la autoridad monetaria</strong>, las reservas, o en caso de conseguir fondos frescos del Fondo Monetario Internacional (FMI). &ldquo;El FMI est&aacute; abierto a un nuevo programa&nbsp;. Si fuera razonable hablar de m&aacute;s plata, est&aacute;n abiertos tambi&eacute;n.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La competencia de monedas implicar&aacute; flotaci&oacute;n libre, pero cuando est&eacute;n las condiciones dadas&rdquo;, prometi&oacute;. Es decir, no se volver&aacute; a fijar el tipo de cambio como en la convertibilidad. Caputo sostuvo que esa competencia bajar&aacute; m&aacute;s la inflaci&oacute;n y generar&aacute; m&aacute;s crecimiento. Tambi&eacute;n abog&oacute; por reformas tributaria, laboral y previsional. Nunca los empresarios de Amcham hab&iacute;a so&ntilde;ado con un programa tan af&iacute;n a sus deseos.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/caputo-gente-supermercado-sale-50-estados-unidos-dice-waw-modelo_1_11076122.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Mar 2024 20:29:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Caputo: "La gente va al supermercado, sale 50% más que en Estados Unidos y dice 'guau, ¿este es el modelo?'"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Luis Caputo,Inflación,Convertibilidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los plazos fijos se licúan y los dólares paralelos presionan al alza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/plazos-fijos-licuan-dolares-paralelos-presionan-alza_1_10852398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c127e3fb-1a25-41e7-b8fe-cc050b6ba300_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El billete de 2.000 pesos es por ahora el de mayor denominación."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por la baja de la tasa de interés, los depósitos pierden alrededor del 8% o 9% frente a la inflación cada mes y esta fue una de las razones por las que su stock cayó 24% en diciembre respecto de noviembre. Economistas temen que entre febrero y abril vuelva a devaluarse el peso en el mercado oficial.</p></div><p class="article-text">
        A Javier Milei le obsesionaba la bola de Letras de Liquidez (Leliq) porque esa deuda del Banco Central con los bancos implicaba el pago de intereses que, seg&uacute;n sus c&aacute;lculos, implicaban 10% del PBI. Por eso, estas letras con una tasa de inter&eacute;s que lleg&oacute; al 133% fueron canceladas en el primer mes de su gobierno y en su lugar se emitieron pases pasivos con un rendimiento del 100%. El pasivo asciende a $26 billones. Como los bancos invierten en estos t&iacute;tulos el dinero que reciben como plazos fijos de empresas e individuos, al final del d&iacute;a lo que ocurri&oacute; es que estos dep&oacute;sitos est&aacute;n licu&aacute;ndose ante la inflaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Seg&uacute;n las estimaciones del REM (Relevamiento de Expectativas del Mercado) del Banco Central, <strong>la inflaci&oacute;n para los pr&oacute;ximos tres meses viaja en promedio al 20%, mientras que la tasa mensual actual del plazo fijo es de 9,15%</strong> por lo que los plazos fijos se lic&uacute;an a un ritmo de 8% o 9% en t&eacute;rminos mensuales&rdquo;, se&ntilde;ala Tobias Sanchez, analista de la sociedad burs&aacute;til Cocos Capital.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como el resto de las alternativas de inversi&oacute;n se fueron encareciendo ante la escasez de oferta, en este contexto a&uacute;n desafiante, optamos por tener carteras dolarizadas&rdquo;, recomienda Sanchez. &ldquo;Para aquellos que puedan, nos seguimos inclinando por Cedears (certificados de acciones de empresas que cotizan en Wall Street), dado que el entorno sigue presentando desaf&iacute;os para la Argentina. Para aquellos inversores restringidos por normativas, por ejemplo importadores, sugerimos optar por ON (obligaciones negociables, es decir, deuda de empresas) legislaci&oacute;n argentina, tal como la ON emitida por Cresud.&nbsp;Y mantenemos una perspectiva positiva con los bonos soberanos argentinos, por ejemplo AL30 o AE38. No obstante, esta opci&oacute;n es s&oacute;lo para aquellos que quieran hacer una inversi&oacute;n de mayor riesgo&rdquo;, finaliza el analista. 
    </p><p class="article-text">
        Maximiliano Donzelli, jefe de analistas de IOL Invertironline, observa que &ldquo;despu&eacute;s de la reducci&oacute;n de la tasa de pol&iacute;tica monetaria de 133% a 110%, hubo una demanda en el mercado de instrumentos en pesos para reducir la p&eacute;rdida de valor de los ahorros y disminuir el spread (diferencial) negativo con las tasas de plazo fijo&rdquo;. &ldquo;Ante este panorama complejo, donde tener pesos sin invertir genera p&eacute;rdidas de poder adquisitivo de gran magnitud, consideramos que <strong>posicionarse en activos (t&iacute;tulos de deuda p&uacute;blica que ajustan por) CER (inflaci&oacute;n) y d&oacute;lar linked (tipo de cambio oficial) representan la mejor opci&oacute;n para resguardar valor contra la inflaci&oacute;n</strong>, considerando activos de renta fija de bajo riesgo&rdquo;, recomienda Donzelli los bonos CER TX24 y d&oacute;lar linked T2V4.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las tasas de inter&eacute;s negativas est&aacute;n llevando los pesos al d&oacute;lar&rdquo;, observa Orlando Ferreres, consultor y exviceministro de Econom&iacute;a del gobierno de Carlos Menem. As&iacute; es que el d&oacute;lar blue subi&oacute; en estas primeras semanas del a&ntilde;o del $1.025 a 1.225; el MEP (Mercado Electr&oacute;nico de Pagos), de $995 a 1.238 y el contado con liquidaci&oacute;n (CCL), de $973 a 1.303. &ldquo;El d&oacute;lar (oficial) va a requerir otra correcci&oacute;n para marzo u abril&rdquo;, concluye Ferreres. Milei, su ministro de Econom&iacute;a, Luis Caputo, y el presidente del Central, Santiago Bausili, arrancaron el gobierno subi&eacute;ndolo de $366 a 800 y prometiendo que a partir de entonces se elevar&iacute;a s&oacute;lo 2% mensual, pero en el mercado se preguntan qu&eacute; mes dejar&aacute; de regir esa regla. 
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                Evolución del stock de plazos fijos mes a mes, en términos reales (ajustados por inflación).                            </span>
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        En la consultora LCG advierten que el stock de plazos fijos en t&eacute;rminos reales (ajustados por inflaci&oacute;n) cay&oacute; 23,9% en diciembre respecto de noviembre. &ldquo;La ca&iacute;da es la combinaci&oacute;n del aumento estacional de la demanda de dinero, que siempre implica el desarme de colocaciones a plazo en esa &eacute;poca del a&ntilde;o, pero tambi&eacute;n el efecto de una reducci&oacute;n de la tasa de inter&eacute;s y del contexto de fuerte aceleraci&oacute;n de la inflaci&oacute;n&rdquo;, analiza la economista jefa de LCG, Melisa Sala. 
    </p><p class="article-text">
        El diputado Carlos Heller, de Uni&oacute;n por la Patria, observa que &ldquo;el Gobierno parte de la existencia de un exceso de pesos en el sistema financiero argentino, lo cual resulta dif&iacute;cilmente demostrable, ya que la porci&oacute;n de dep&oacute;sitos totales sobre el PBI es en Argentina much&iacute;simo m&aacute;s bajo que en otras naciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, <strong>los dep&oacute;sitos totales del sector privado no financiero pasaron del 12% sobre el PBI en noviembre al 11,2% en diciembre, seg&uacute;n datos del Central</strong>. Con ese convencimiento, desde el Gobierno se intenta desincentivar la inversi&oacute;n en dep&oacute;sitos&nbsp;a plazo fijo del sistema financiero, y por ello redujeron la tasa m&iacute;nima para los dep&oacute;sitos de todo tipo de inversores. El rendimiento de la tasa de plazos fijos se encuentra en el 9,2% mensual, muy por debajo de la inflaci&oacute;n de diciembre y de los valores que se esperan para enero y febrero de este a&ntilde;o. Estos datos indican que los dep&oacute;sitos no ajustables est&aacute;n perdiendo valor en t&eacute;rminos reales. El panorama es el siguiente: el saldo de plazos fijos no ajustables (por inflaci&oacute;n) para todo el sistema, referido al sector privado no financiero, aument&oacute; un 11,4% en los primeros 15 d&iacute;as de enero de 2024, comparados con igual per&iacute;odo de diciembre de 2023.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, los dep&oacute;sitos ajustables (los llamados UVA) crecieron un 58% en el mismo per&iacute;odo, aunque a&uacute;n con tan importante crecimiento, en estos d&iacute;as s&oacute;lo representan algo menos del 5% de los dep&oacute;sitos totales a plazo fijo del sistema. Pero no se puede dejar de mencionar que los dep&oacute;sitos a la vista crecieron un 47% en el plazo analizado, lo cual habla de un importante dinamismo de los dep&oacute;sitos transaccionales en el sistema financiero&ldquo;.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La reducci&oacute;n de tasas de inter&eacute;s practicadas por esta gesti&oacute;n gubernamental es tambi&eacute;n una forma de alentar las inversiones en los bonos del gobierno, la mayor&iacute;a de ellos ajustables por inflaci&oacute;n&rdquo;, contin&uacute;a Heller. &ldquo;Como con muchas de las medidas que ha impuesto y propone el Gobierno, los sectores de menores recursos son los m&aacute;s afectados, en este caso, aquellos que no tienen la informaci&oacute;n ni el acceso suficiente para invertir en otras opciones que defiendan el valor real de sus inversiones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Respecto del d&oacute;lar existe la tensi&oacute;n entre el importante salto devaluatorio producido en diciembre, que increment&oacute; significativamente la competitividad del tipo de cambio, con la decisi&oacute;n de aplicar una tasa de depreciaci&oacute;n mensual del 2%, casi un virtual congelamiento del valor nominal del d&oacute;lar&rdquo;, se&ntilde;ala el diputado y presidente del Partido Solidario.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con el nivel de inflaci&oacute;n de diciembre, con precios minoristas aumentando un 25,5% y mayoristas al 54%, y de los que se esperan en los meses venideros, el tipo de cambio nominal ir&aacute; perdiendo competitividad r&aacute;pidamente, y ello se ir&aacute; reflejando, muy probablemente,&nbsp;en el aumento de la brecha con los valores de los d&oacute;lares financieros, una diferencia que siempre ha presionado para una devaluaci&oacute;n del tipo de cambio oficial. La pregunta es si esta presi&oacute;n se morigerar&aacute; con la llegada de los d&oacute;lares de la cosecha (en marzo o abril), o tendr&aacute; un impacto previo sobre el valor nominal del tipo de cambio que pueda llevar, o a un aumento en el ritmo de depreciaci&oacute;n mensual, o a una nueva devaluaci&oacute;n abrupta.&nbsp;Se ha demostrado que las mini depreciaciones al 2% mensual no resultan un ancla inflacionaria como propone el Gobierno, dado que la inflaci&oacute;n es multicausal, y en este caso est&aacute; determinada por los aumentos en las tarifas de los servicios p&uacute;blicos y por la puja distributiva, reflejada en la conducta de los formadores de precios, que imponen valores muy por encima de sus costos, en pos de una supuesta recuperaci&oacute;n del supuesto atraso de sus precios&rdquo;, concluye Heller.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La licuaci&oacute;n ya ocurri&oacute;. Lo que estamos viendo ahora es al rev&eacute;s: sube el stock de activos medidos al d&oacute;lar oficial, la tasa le gana a la devaluaci&oacute;n oficial&rdquo;, inicia su an&aacute;lisis Fernando Morra, exviceministro de Econom&iacute;a del gobierno de Alberto Fern&aacute;ndez. &ldquo;El problema es cu&aacute;nto aguanta este d&oacute;lar. <strong>La inflaci&oacute;n es muy alta y le quita valor real al d&oacute;lar oficial</strong>. Por ahora est&aacute; parcialmente contenida porque todav&iacute;a no hay grandes ajustes en precios regulados &mdash;se refiere a las tarifas de servicios p&uacute;blicos&mdash; y las paritarias est&aacute;n rezagadas y d&eacute;biles, se caen las ventas. El salto cambiario te obliga a un fuerte ajuste tarifario: m&aacute;s inflaci&oacute;n, menores ingresos, y pierde valor la suba del d&oacute;lar. Los salarios van a moverse. Eso va a generar que los costos se tengan que ajustar: m&aacute;s precios, menor valor del d&oacute;lar. Al saltar el d&oacute;lar oficial sin acuerdos de precios o mecanismos de contenci&oacute;n, es dif&iacute;cil que no vayas a los tumbos entre precios, tarifas y d&oacute;lar.&nbsp;Lo que vas a ver entonces, si es que no hay emisi&oacute;n de dinero, es que la liquidez, es decir, los plazos fijos, los dep&oacute;sitos y el circulante, cae en t&eacute;rminos reales y la inflaci&oacute;n avanza. Sube la velocidad de circulaci&oacute;n. Es el mecanismo t&iacute;pico de la muy alta inflaci&oacute;n, t&iacute;pico en las hiper&rdquo;, puntualiza Morra.
    </p><p class="article-text">
        Jorge Carrera, que fue director del Banco Central en el gobierno anterior, tambi&eacute;n analiz&oacute; el panorama en un reciente paper titulado &ldquo;Terapia de shock y sobredosis&rdquo;: &ldquo;Es notorio que se busca licuar plazos fijos, no dejando ninguna salida en pesos para una franja grande de ahorristas que no usa instrumentos financieros sofisticados, ya que <strong>los plazos fijos UVA est&aacute;n limitados en cantidad por cliente y a un plazo de 180 d&iacute;as en el mejor de los casos que los bancos apliquen la medida</strong>. En t&eacute;rminos financieros, los riesgos son que los instrumentos m&aacute;s tradicionales de ahorro en pesos como el plazo fijo sean repudiados por el p&uacute;blico ante la licuaci&oacute;n forzada que promueve el Gobierno. Esto empujar&iacute;a la cotizaci&oacute;n de los d&oacute;lares alternativos y la brecha con el oficial. Pero, adem&aacute;s, destruye el instrumento de fondeo tradicional de los bancos que es el plazo fijo. Reduce el rol de los bancos como intermediarios del ahorro y los convierte en meros agentes transaccionales como son las billeteras virtuales. Este achicamiento abrupto de la hoja de balance del sistema financiero argentino deber&iacute;a ser manejado con mucha prudencia ya que no todos los m&aacute;s de 70 bancos son iguales. Evitando as&iacute; crear un problema donde no lo hay&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que se conoce del programa econ&oacute;mico hace una apuesta macro inicial muy fuerte que consiste en eliminar el d&eacute;ficit fiscal y reducir a un m&iacute;nimo la cantidad de pesos de la econom&iacute;a, implementando una sobredosis de devaluaci&oacute;n, inflaci&oacute;n, ajuste fiscal, recesi&oacute;n y disciplinamiento salarial, en un contexto donde, simult&aacute;neamente, se busca forzar un dr&aacute;stico y masivo cambio jur&iacute;dico en la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y social de Argentina&rdquo;, describe Carrera.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Veremos si la sociedad resiste esta sobredosis&rdquo;, alerta. Y plantea cuatro opciones sobre los posibles reg&iacute;menes monetarios y cambiarios a los que conduce la receta. En primer lugar, una flotaci&oacute;n cambiaria donde el peso sobrevive en un esquema bimonetario al estilo Per&uacute; o Uruguay En segundo t&eacute;rmino, la dolarizaci&oacute;n prometida por Milei en campa&ntilde;a, pero tras la licuaci&oacute;n de pesos, otra &ldquo;gran&rdquo; devaluaci&oacute;n y el ingreso de d&oacute;lares de la cosecha. Esta alternativa es la que tambi&eacute;n sospecha otro ex director del Central, Eduardo Hecker: &ldquo;Creo que est&aacute;n tratando de forzar la dolarizaci&oacute;n,&nbsp;luchando los pesos. El ritmo del crawl (depreciaci&oacute;n) lleva a pensar en una nueva devaluaci&oacute;n en febrero o marzo de al menos un 50%&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una tercera opci&oacute;n, seg&uacute;n Carrera, consiste en una convertiblidad, es dedir, un tipo de cambio fijo con el d&oacute;lar, como el $1 a US$1 de Menem, &ldquo;a posteriori de una probable nueva devaluaci&oacute;n m&aacute;s moderada&rdquo;. Por &uacute;ltimo, plantea una cuarta v&iacute;a no deseada: &ldquo;Ninguna de las tres opciones anteriores se logran concretar a causa de la persistente descoordinaci&oacute;n de las distintas variables nominales, reales y legales involucradas en la terapia de shock y sobredosis. Esa fallida convergencia macroecon&oacute;mica y un creciente conflicto social y pol&iacute;tico hacen que la econom&iacute;a entre en un per&iacute;odo de inestabilidad. Lo cual, no implica necesariamente un riesgo de hiperinflaci&oacute;n. Podr&iacute;a significar, como se&ntilde;al&oacute; (Mauricio) Macri, la aparici&oacute;n de un segundo equipo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/plazos-fijos-licuan-dolares-paralelos-presionan-alza_1_10852398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jan 2024 03:01:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los plazos fijos se licúan y los dólares paralelos presionan al alza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dólar,Plazo fijo,Pesos,Dolarización,Convertibilidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dólar, institución de la democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dolar-institucion-democracia_129_10716706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39acf262-f290-4c49-8329-0d347f4275b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1085366.jpg" width="1995" height="1122" alt="Dólar, institución de la democracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis del 2001 legó a parte de la sociedad un convicción muy fuerte: el acceso al dólar funda un derecho. En los últimos cuarenta años, los argentinos forjaron una voluntad democrática pero junto a ella, incentivada por una economía en crisis permanente, creció la idea de una vida dolarizada. Y así, el Estado argentino termina fracasando  en la posibilidad de ofrecer una moneda que permita reforzar la democracia. </p><p class="subtitle">Piquetes: Del Cutralcazo y Teresa Rodríguez, al desafío reaccionario de Milei con la calle</p><p class="subtitle">Un país siempre en llamas</p></div><p class="article-text">
        El realismo sociol&oacute;gico parado en la primera fila de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica postula: &ldquo;Sin dinero no hay pol&iacute;tica ni mucho menos democracia&rdquo;. Pero el dinero existe en la vida pol&iacute;tica de muchas formas y produciendo muchas consecuencias. No siempre es igual a s&iacute; mismo. &iquest;C&oacute;mo los significados y usos del dinero han formateado la pol&iacute;tica democr&aacute;tica <em>realmente existente</em>?, se preguntan mis investigaciones desde hace tiempo y algunas de sus respuestas se ti&ntilde;en de color verde. Si, como afirma Max Weber, la democratizaci&oacute;n de una sociedad depende de su organizaci&oacute;n monetaria, en las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas este proceso estuvo indisolublemente atado a<strong> la popularizaci&oacute;n del d&oacute;lar sobre la cual se erigi&oacute; el mercado cambiario como instituci&oacute;n informal pero fundante de la democracia argentina</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Jefe de campa&ntilde;a&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        El <strong>Plan Primavera</strong> fue el &uacute;ltimo intento sistem&aacute;tico del gobierno de Alfons&iacute;n por controlar la inflaci&oacute;n. Los sucesivos fracasos que siguieron al <strong>Plan Austral</strong> impon&iacute;an concertar una nueva estrategia para estabilizar la econom&iacute;a. En septiembre de 1988 fue anunciada una bater&iacute;a de medidas. A fines de 1988, ya asomaban claras evidencias de que el Plan Primavera no hab&iacute;a cumplido su cometido. El atraso cambiario rondaba el 20% o 25% seg&uacute;n algunos observadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A fines de enero ni las altas tasas ni la venta de d&oacute;lares por el Banco Central (500 millones la primera semana de febrero de 1988 y 1800 millones desde principios de agosto) lograron contener el precio de la moneda estadounidense. En la prensa, en las &ldquo;mesas de dinero&rdquo; y entre los directivos de los bancos una palabra empezaba a resonar: <em>corrida</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 6 de febrero se declar&oacute; de manera imprevista un feriado cambiario y bancario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un presidente debilitado, a la cabeza de un Estado endeudado, sin apoyo financiero externo y frente a un peronismo esperando volver al poder que se les hab&iacute;a escapado en 1983 solo pudo tomar medidas sin efecto</strong>: hacer rotar a sus ministros de Econom&iacute;a y entregar la banda presidencial antes del fin de su mandato. La divisa norteamericana actu&oacute; como protagonista en la campa&ntilde;a presidencial de Menem.&nbsp;
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                El ex ministro de Economía, Juan Vital Sourrouille, comandó el plan Austral durante el gobierno de Raúl Alfonsín.                            </span>
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        El domingo 14 de mayo de 1989 el candidato opositor gan&oacute; las elecciones. El viernes 19 de mayo el d&oacute;lar lleg&oacute; a 210 australes. En poco m&aacute;s de cuatro meses hab&iacute;a aumentado casi un 1000% y la corrida estaba lejos de detenerse. Entre febrero y agosto el aumento acumul&oacute; un 3600 por ciento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras esa experiencia de crisis monetaria terminal, que tuvo en la profundizaci&oacute;n del bimonetarismo una de sus principales expresiones, no llama la atenci&oacute;n que el r&eacute;gimen de convertibilidad (1991-2001) haya sido planteado como un intento de legalizaci&oacute;n de pr&aacute;cticas que ya estaban extendidas, es decir, calcular, pagar, ahorrar e invertir en d&oacute;lares. Los diez a&ntilde;os de estabilidad cambiaria fueron tambi&eacute;n de cierto disciplinamiento econ&oacute;mico, de la mano de una profunda transformaci&oacute;n del sistema financiero, que se concentr&oacute; y abri&oacute; al capital extranjero al tiempo que creci&oacute; la dolarizaci&oacute;n de los dep&oacute;sitos y los cr&eacute;ditos bancarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El enorme costo social, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico del del 1 a 1 no tard&oacute; en salir a la luz. Tras unos primeros a&ntilde;os de buenos resultados, crecimiento econ&oacute;mico y prosperidad relativa, la econom&iacute;a comenz&oacute; a estancarse. La alarma de un desempleo que aumentaba se hizo escuchar con estridencia.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        La reelecci&oacute;n de Menem en 1995 encerr&oacute; uno de los enigmas mayores de la Argentina democr&aacute;tica: &iquest;C&oacute;mo un gobierno cuyas pol&iacute;ticas destruyeron el empleo y llevaron la desocupaci&oacute;n por primera vez a dos d&iacute;gitos obtuvo un s&oacute;lido mandato en las urnas? <strong>&ldquo;A Menem lo vot&oacute; el partido&nbsp;de los endeudados en d&oacute;lares&rdquo;, afirmaba el humor gr&aacute;fico de la &eacute;poca.</strong> Para explicar la rotunda victoria del riojano, los analistas apelaron a un concepto nuevo:<strong> el voto cuota</strong>. Convertibilidad o muerte. Una salida de la paridad peso-d&oacute;lar -que muchos cre&iacute;an que s&oacute;lo la continuidad de Menem era capaz de garantizar- arrastrar&iacute;a consigo a millones de consumidores, que perder&iacute;an viviendas y bienes de confort al faltarles los pesos para pagar una deuda que ven&iacute;an saldando en cuotas dolarizadas (en d&oacute;lares convertibles).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El enigma de la democracia de los 90 ten&iacute;a su respuesta en cada extracto bancario, que hac&iacute;a evidente su saldo con cifras de color verde: cuota al d&iacute;a o deuda.
    </p><p class="article-text">
        Con el avance de la d&eacute;cada del 90, el endeudamiento del Estado y de las familias - ingresos en pesos pero deudas en d&oacute;lares- aument&oacute; peligrosamente.<strong> </strong>El fin de la convertibilidad tuvo como protagonista a las deudas en default, las de &ldquo;arriba&rdquo; (el Estado y las empresas) y las de &ldquo;abajo&rdquo; (las personas). En diciembre del 2001, el Estado declaraba la cesaci&oacute;n del pago de su deuda soberana, que llegaba a 144 mil millones de d&oacute;lares (50% del PBI de entonces), mientras los deudores dolarizados ganaban las calles y se multiplicaban las demandas judiciales por deudas, una vez ca&iacute;da la paridad cambiaria, se hab&iacute;an vuelto impagables.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La crisis del 2001 leg&oacute; a parte de la sociedad un convicci&oacute;n muy fuerte: el acceso al d&oacute;lar funda un derecho</strong>.&nbsp;No hay en la historia previa nada que se asemeje a esta idea.&nbsp;Al implosionar la convertibilidad, un sector de la sociedad argentina rearm&oacute; a su manera la promesa de equivalencia entre el peso y el d&oacute;lar que el Estado empez&oacute; a incumplir a partir de la crisis del 2001:&nbsp;donde antes hubo una ley, ahora nac&iacute;a un derecho a reclamar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este reclam&oacute; no logr&oacute; torcer los expedientes que se amontonaban en sede judicial y que durmieron acurrucados durante los primeros a&ntilde;os del kirchnerismo, caracterizados  por el alto crecimiento, la inflaci&oacute;n y los super&aacute;vits gemelos. Pero su historia oprimi&oacute; la memoria de quienes se movilizaron contra la reinstalaci&oacute;n de<strong> los controles cambiarios (&ldquo;el cepo&rdquo;) entre 2011 y 2015</strong>, cuando el gobierno de Cristina Kirchner limit&oacute; la venta de d&oacute;lares. Este reclamo implic&oacute; un giro que lo alej&oacute; del emprendido sobre las ruinas de la convertibilidad. El reclamo hacia el Estado no se basaba ya en una promesa incumplida sino en una idea m&aacute;s positiva.&nbsp;Si en el 2001 el derecho a acceder a los d&oacute;lares tuvo su origen en una desilusi&oacute;n, una &ldquo;estafa&rdquo; producida por el Estado, a partir de 2011 la demanda por la compra de la divisa norteamericana se apoy&oacute; en el valor de la libertad de mercado.&nbsp;El reclamo no apuntaba a un Estado que no hab&iacute;a cumplido una propia promesa sino contra un gobierno que avasallaba las libertades.&nbsp;
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                Domingo Cavallo, el padre de la convertibilidad                            </span>
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        De este modo, la sociedad, que hab&iacute;a salido del 2001 reclamando m&aacute;s Estado, diez a&ntilde;os despu&eacute;s comenzaba a mostrar indicios de un anti-estatismo beligerante.&nbsp;El mercado cambiario, escena primordial de la vida pol&iacute;tica argentina, fue el terreno en el que se expres&oacute; este cambio.<strong> En cierta forma, una parte de la sociedad fue libertaria antes de que lleguen los libertarios</strong> de Milei, y fue apa&ntilde;ada por una oferta electoral de derecha que, en este punto, no mostraba divergencias.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, Macri cumpli&oacute; la promesa con su electorado de levantar el cepo. Si en otros aspectos de la gesti&oacute;n se movi&oacute; lentamente, en este actu&oacute; sin gradualismos. A una semana de asumir, el gobierno liber&oacute; el mercado de cambios y la cuenta capital. Fue tambi&eacute;n, claro, el principio del fin del plan econ&oacute;mico, que lleg&oacute; en el verano de 2018, cuando el financiamiento externo se interrumpi&oacute; y se allano el camino para volver a endeudarse con el FMI . El compromiso con su base electoral llev&oacute; al gobierno de Cambiemos a liberar el mercado cambiario y preferir tomar la deuda soberana m&aacute;s grande en la historia argentina antes de traicionar a quienes los hab&iacute;an votado y consideraban el cepo un s&iacute;mbolo de los tiempos del populismo kirchnerista. Todav&iacute;a faltaba quemar el pr&eacute;stamo m&aacute;s grande en la historia del FMI antes de &ndash;ya en spetiembre de 2019, en los ca&oacute;ticos meses finales de su gobierno-&ndash;dar marcha atr&aacute;s con esa promesa y reinstaurar los controles cambiarios.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Dolar contra la casta</strong></h3><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n vot&oacute; a Milei? &iquest;Qu&eacute; incidencia tivo en su victoria su propuesta de dolarizar la econom&iacute;a? Gran parte de su electorado no puede calificarse simplemente de furibundo, pragm&aacute;tico o anti-po&iacute;tico. Entre sus votantes est&aacute;n aquellos que quieren mejorar econ&oacute;micamente, que creen en el valor de su propio esfuerzo, exigen orden y mercado. Y lo hacen menos por estar de acuerdo con intelectuales y publicistas de derecha que por una larga experiencia social en la que esas ideas &ndash;de derecha&ndash; parecen volverse preferibles.
    </p><p class="article-text">
        Las demandas neoliberales que tras la crisis de 2001 se hab&iacute;an quedado casi sin audiencia volvieron con fuerza: la dolarizaci&oacute;n llega acompa&ntilde;ada de la demanda de privatizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n, el sistema cient&iacute;fico y la salud,en un marco en el que se celebra la iniciativa individual y se denuncian la crisis de los servicios p&uacute;blicos. El estado de &aacute;nimo de la sociedad respecto a la actuaci&oacute;n del Estado, que ya hab&iacute;a comenzado a cuestionarse antes de la pandemia, resulta muy favorable a los privatizadores libertarios. &ldquo;Si no me vas a ayudar, al menos no me molestes&rdquo;, tal el testimonio que recogi&oacute; Pablo Seman en sus investigaciones. Las promesas de dolarizaci&oacute;n expresan estos sentimientos.
    </p><p class="article-text">
        La convertibilidad implic&oacute; la construcci&oacute;n de una nueva moneda convertible que asegurase el retorno del orden social perdido con la hiper de 1989 y sus secuelas. La convertibilidad era tambi&eacute;n el sacrificio, como apunt&oacute; Alexandre Roig, de la moneda nacional. Sacrificar la moneda nacional para salvar a la patria: la formula del uno a uno. Un sacrificio que no dejaba afuera al peronismo ni al radicalismo. Eran los tempranos 90, la denuncia moral contra la pol&iacute;tica estaba en pa&ntilde;ales y todav&iacute;a el poder pod&iacute;a organizarse a trav&eacute;s de pactos y acuerdos entre las grandes figuras de los partidos nacionales. &nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        El d&oacute;lar mileista fue un pack pol&iacute;tico y econ&oacute;mico. Castigaba a la &ldquo;casta pol&iacute;tica&rdquo; al mismo tiempo que permit&iacute;a hablar de la mayor preocupaci&oacute;n de la sociedad (la inflaci&oacute;n). Los estudios cualitativos mostraban la afinidad entre la opci&oacute;n electoral, la preferencia por la moneda norteamericana y la experiencia de sacrificio cotidiano. Los estudios cuantitativos reflejaban un 30% de preferencia por la dolarizaci&oacute;n en la poblaci&oacute;n general y 80%/90% entre los electores de Milei. Al mismo tiempo que la propuesta del cambio de r&eacute;gimen monetaria le daba identidad al pueblo mileista ocupaba la escena de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica. La iniciativa se &ldquo;llevaba la marca&rdquo; y giraba sobre ella las respuestas que economistas y pol&iacute;ticos daban sobre c&oacute;mo estabilizar los precios de la econom&iacute;a. No hubo economista que no fuera consultado sobre la viabilidad de la dolarizaci&oacute;n. No hubo economista (sacando a un circulo muy muy reducido cercano a Javier Milei y al propio candidato) que no rechazar&aacute; la propuesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las monedas nunca son iguales a si mismas. El peso, la moneda que surgi&oacute; con la convertibilidad, es distinto al austral alfonsinista. Pero ni el peso ni el d&oacute;lar de hoy tienen los mismos significados de ayer.<strong> La dolarizaci&oacute;n mileista es tan inviable t&eacute;cnicamente como poderosa socialmente</strong>. Como se&ntilde;alamos, los economistas explican por qu&eacute; dolarizar llevar&iacute;a a la ruina econ&oacute;mica a una enorme mayor&iacute;a social, incluyendo a muchos de los votantes de Milei. Pero en sus c&aacute;lculos sobre bases monetarias y devaluaciones comunican una aritm&eacute;tica que pareciera no sumar ni restar la econom&iacute;a moral del sacrificio que alimenta la rebeld&iacute;a contra la pol&iacute;tica. El d&oacute;lar invocado por Milei para reemplazar al peso es una moneda desprovista de la arbitrariedad del Estado argentino (y, fundamentalmente, de la &eacute;lite pol&iacute;tica que lo controla), un Estado al que se percibe como culpable de desorganizar y empeorar la vida cotidiana de la gente por su incapacidad para darle estabilidad al peso y alimentar el poder de la &ldquo;casta&rdquo; sobre la sociedad.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La ley de hierro de la democracia argentina</strong></h3><p class="article-text">
        Las diferentes velocidades de la expansi&oacute;n, generalizaci&oacute;n e intensidad de la moneda norteamericana en nuestro pa&iacute;s ayudan a mostrar la &ldquo;relativa&rdquo; autonom&iacute;a entre el d&oacute;lar como moneda inserta en repertorios financieros y m&uacute;ltiples mercados y el d&oacute;lar como moneda de interpretaci&oacute;n y acci&oacute;n pol&iacute;tica. Esta dualidad del rol del d&oacute;lar en nuestra sociedad queda opacada si usamos el termino bimonetarismo, ya que &eacute;ste recupera solamente las funciones tradicionales de las monedas. Esta dualidad estalla recurrentemente en la cara de quienes asumen las gestiones econ&oacute;micas de los diferentes gobiernos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;stos deben responder a la pregunta que aguijona desde las entra&ntilde;as del mercado cambiario &ldquo;&iquest;C&oacute;mo un mercado tan &rdquo;chico&ldquo;, donde participa poca gente, genera problemas tan &rdquo;grandes&ldquo;? La respuesta es clara: la popularizaci&oacute;n del d&oacute;lar en la argentina implic&oacute; que las interpretaciones sobre los vaivenes del mercado cambiario sean no solo familiares para gran parte de la sociedad, sino que adem&aacute;s sean instrumentos poderosos de evaluaci&oacute;n y acci&oacute;n frente a coyunturas pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un largo proceso de sedimentaci&oacute;n, la moneda norteamericana ha pasado a formar parte de los modos locales de hacer, pensar y tratar la econom&iacute;a. Podemos agregar que esta sedimentaci&oacute;n ha sido tambi&eacute;n pol&iacute;tica. El d&oacute;lar es un dispositivo de interpretaci&oacute;n para evaluar una realidad en continuo movimiento y, por momentos, profundamente inestable. Dif&iacute;cilmente podr&iacute;an los ciudadanos dejar de lado o renunciar a este recurso al d&oacute;lar sin que ello no significara tambi&eacute;n correr el riesgo de perder o de ver disminuida esa capacidad aprendida de interpretaci&oacute;n y acci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El polit&oacute;logo argentino Guillermo O&rsquo;Donnell apelaba a considerar a &ldquo;otras instituciones&rdquo;, m&aacute;s all&aacute; de las formales, para comprender el funcionamiento de la democracia. El mercado cambiario molde&oacute; expectativas y sanciones entre y hacia los actores pol&iacute;ticos democr&aacute;ticos durante estas cuatro d&eacute;cadas. Fue un largo proceso que se estabiliz&oacute; como una forma regular, leg&iacute;tima y dada por descontada desde 1983. Por lo tanto, podemos hablar del mercado cambiario como una instituci&oacute;n que contribuy&oacute; a dar forma a los comportamientos democr&aacute;ticos gracias a una cultura monetaria organizada en torno del d&oacute;lar. Durante estas cuatro d&eacute;cadas, los actores pol&iacute;ticos (oficialistas y opositores) midieron sus chances de &eacute;xito o fracaso a trav&eacute;s del escurridizo valor de la moneda norteamericana.&nbsp;En diferentes coyunturas, cuanto m&aacute;s aumentaba el d&oacute;lar y se mostraba fuera del control de las autoridades, m&aacute;s se alejaba para el gobierno la posibilidad de un triunfo electoral.<strong>&nbsp;</strong>Mientras tanto, los ciudadanos de a pie no pudieron dejar de prestar atenci&oacute;n a las oscilaciones del billete verde. En ellas leyeron el rumbo de la econom&iacute;a, y tambi&eacute;n las alternativas de la pol&iacute;tica. Ignorar esa cifra que los medios de comunicaci&oacute;n informaron a diario equival&iacute;a a quedar excluidos de la vida pol&iacute;tica. Unos y otros estuvieron condicionados por el mercado cambiario en su participaci&oacute;n en el juego democr&aacute;tico durante cuatro d&eacute;cadas. &nbsp;
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            <span class="title">
                El presidente Javier Milei, durante la campaña electoral  en Salta.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>La moneda de la democracia</strong></h3><p class="article-text">
        La sociedad argentina se encuentra desde hace d&eacute;cadas en un estrecho desfiladero donde el d&eacute;ficit estructural de su econom&iacute;a para generar los d&oacute;lares que necesita para su desarrollo y el aumento de la inflaci&oacute;n son pinzas que recortan el margen de maniobra de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Cada ciclo pol&iacute;tico democr&aacute;tico se enfrenta tambi&eacute;n con otra evidencia tan persistente como cualquier dato macroecon&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        El mercado de divisas ha condicionado la acci&oacute;n de pol&iacute;ticos profesionales y la participaci&oacute;n democr&aacute;tica de los ciudadanos durante los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os. En esta historia de cuatro d&eacute;cadas esta instituci&oacute;n econ&oacute;mica ha condicionado el horizonte de demandas y las expectativas democr&aacute;ticas. Por lo tanto, <strong>el bimonetarismo no afecta solo la coordinaci&oacute;n, eficiencia o el crecimiento econ&oacute;mico sino la calidad de la democracia</strong>. Mientras otros Estados latinoamericanos fallan al no poder controlar el territorio en todo su alcance y sucumben al narcotr&aacute;fico o a poderes f&aacute;cticos emergentes,&nbsp;el Estado argentino ha fracasado centralmente en la posibilidad de ofrecer una moneda que permita reforzar la democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre esta deuda se apoya, en parte, el nuevo ciclo pol&iacute;tico que se abre con la presidencia de Milei.&nbsp;<strong>La democracia argentina nuevamente es un experimento monetario a cielo abierto de resultado incierto y riesgoso.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AW/MG</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariel Wilkis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dolar-institucion-democracia_129_10716706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Nov 2023 03:01:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dólar, institución de la democracia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[40 años de democracia,Plan Austral,Convertibilidad,Dolarización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inflación saltó 12,4% en agosto, con la carne picada casi 40% arriba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-mensual-agosto-12-4-alta-1991_1_10511156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0c330e7-19c7-4f8e-b77e-62450bc3eb81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La inflación saltó 12,4% en agosto, con la carne picada casi 40% arriba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dato mensual batió el pico mensual de abril de 2002 y es el mayor desde 1991. Por la devaluación poselectoral que se negoció con el FMI, el IPC saltó al 124,4% interanual. Los rubros que más se encarecieron fueron los alimentos, con la carne vacuna a la cabeza, la salud y el equipamiento del hogar.</p></div><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n del mes pasado, el de la devaluaci&oacute;n poselectoral a pedido del Fondo Monetario Internacional (FMI), fue del 12,4%. Antes de agosto, la elevada inflaci&oacute;n de los gobiernos de<strong> Mauricio Macri y Alberto Fern&aacute;ndez</strong> ven&iacute;an batiendo r&eacute;cords mensuales, pero siempre por debajo de abril de 2002, cuando fue del 10,4%, al estallar la convertibilidad, aquella experiencia de atar el peso al d&oacute;lar durante 11 a&ntilde;os. Ahora ya se super&oacute; esa marca y hay que remitirse a febrero de 1991 para encontrar un mes peor que agosto de 2023: aquella vez fue del 27%. <strong>Aquel era el periodo previo al anuncio de la convertibilidad, que derrot&oacute; la hiperinflaci&oacute;n a un precio que fue cada vez m&aacute;s alto</strong>. El mismo riesgo que hoy entra&ntilde;a la idea de la dolarizaci&oacute;n de Javier Milei.
    </p><p class="article-text">
        Pero vayamos al presente que actualmente azota a los bolsillos de los argentinos, y tambi&eacute;n complica las expectativas del ministro candidato, <strong>Sergio Massa,</strong> de revertir el hist&oacute;rico resultado desfavorable para el peronismo en las primarias. Con el dato de agosto, la inflaci&oacute;n acumula un 124,4% en los &uacute;ltimos 12 meses, el mayor nivel desde agosto de 1991, cuando fue 144%. En lo que va de 2023 subi&oacute; 80,2%. Los rubros que m&aacute;s se encarecieron fueron <strong>alimentos (15,6%, lo que impacta en m&aacute;s pobreza)</strong>, salud (15%, lo que incluye a las prepagas y los remedios) y equipamiento para el hogar (14%, que contempla electrodom&eacute;sticos). Entre los alimentos que m&aacute;s fueron remarcados est&aacute;n el asado (32%), la carne picada (39%) y el tomate (31%).
    </p><p class="article-text">
        <strong>El mal dato de agosto se explica por una inflaci&oacute;n que se por s&iacute; ven&iacute;a acelerada y que empeor&oacute; por la devaluaci&oacute;n.</strong> El FMI pidi&oacute; el salto del d&oacute;lar oficial como condici&oacute;n para girar US$7.500 necesarios para repagar deuda por una sencilla raz&oacute;n: juzgaba que el tipo de cambio se estaba atrasando demasiado respecto de los precios y del paralelo, con lo cual se desalentaba la acumulaci&oacute;n de reservas y se tornaba m&aacute;s insostenible el esquema macroecon&oacute;mico. Massa dice que le solicitaron un salto del 100% y termin&oacute; negociando un 22%. Con posterioridad, el ministro candidato lanz&oacute; medidas compensatorias, algunas que pueden aplacar la inflaci&oacute;n de septiembre, como los diversos congelamientos, y otras que pueden alentarla, como las disposiciones que elevaron los ingresos de trabajadores y jubilados.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-mensual-agosto-12-4-alta-1991_1_10511156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Sep 2023 19:16:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La inflación saltó 12,4% en agosto, con la carne picada casi 40% arriba]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Alimentos,Convertibilidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Remes Lenicov: "Si no hubiéramos actuado, Néstor Kirchner no habría recibido la herencia que recibió. A partir de 2010 se volvieron a cometer los mismos errores de los 90"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/remes-lenicov-si-no-hubieramos-actuado-nestor-kirchner-no-habria-recibido-herencia-recibio-partir-2010-volvieron-cometer-errores-90_128_10222985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f51f1cb-2389-4348-a629-08260a5cf704_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Remes Lenicov: &quot;Si no hubiéramos actuado, Néstor Kirchner no habría recibido la herencia que recibió. A partir de 2010 se volvieron a cometer los mismos errores de los 90&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ex ministro de Economía de Eduardo Duhalde, diputado nacional y embajador ante la Unión Europea, Jorge Remes Lenicov escribió “115 días para desarmar la bomba: Historia íntima de la última vez que se sinceró la economía. ¿Cuáles fueron las lecciones de la crisis de 2001 que la política no quiso aprender?". Una conversación a dos tiempos sobre economía, dolarización y ajuste.</p></div><p class="article-text">
        <strong>-Quiero hablar sobre el libro, tambi&eacute;n sobre la situaci&oacute;n actual y me gustar&iacute;a comenzar por recordar el momento previo al estallido de la convertibilidad. En ese tiempo hab&iacute;a muchos sectores de poder que reclamaban la dolarizaci&oacute;n y estaban incentivando a la sociedad a salir a comprar d&oacute;lares. Cont&aacute;s en el libro que (Domingo) Cavallo ten&iacute;a como operador a (Carlos) Chacho &Aacute;lvarez, una parte del </strong><em><strong>staff</strong></em><strong> del Fondo Monetario Internacional, los bancos, las privatizadas, las empresas endeudadas en el exterior... Muchos estaban reclamando en ese momento la dolarizaci&oacute;n, que es justamente una propuesta que ahora circula con mucha fuerza. &iquest;Por qu&eacute; pens&aacute;s que vuelven esas ideas, incluso varios de esos actores, 20 a&ntilde;os despu&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -En aquella oportunidad, claramente era para mantener una posici&oacute;n de poder: si se dolarizaba, las empresas privatizadas segu&iacute;an teniendo el favor del d&oacute;lar y la actualizaci&oacute;n de sus tarifas por el d&oacute;lar. Los que estaban endeudados en d&oacute;lares, al dolarizarse toda la econom&iacute;a, iban a seguir manteniendo su <em>plus</em> en t&eacute;rminos de tasas de inter&eacute;s, como lo hab&iacute;an tenido durante toda la convertibilidad. Los bancos, que ten&iacute;an una gran parte de sus cr&eacute;ditos y pesos nominados en d&oacute;lares, m&aacute;s all&aacute; de que la econom&iacute;a argentina funcionara en pesos, tambi&eacute;n se beneficiaban. La verdad es que fueron presiones muy intensas. Todos esos grupos de poder, a trav&eacute;s de los medios y a trav&eacute;s de personas que ten&iacute;an ese pensamiento, se hicieron eco r&aacute;pidamente. No digo que coparan todo el periodismo, pero estaban presentes en casi todos los programas y, lamentablemente, en vez de hacer una pol&iacute;tica &ldquo;normal&rdquo;, como la hacen todos los pa&iacute;ses en desarrollo o desarrollados, que crecen y que bajan la pobreza, promov&iacute;an recetas m&aacute;gicas. La dolarizaci&oacute;n un poco es eso. Realmente, con cambiar la moneda, si uno no hace otras cosas, no se resuelven los problemas que tiene la Argentina en materia de empleo, de producci&oacute;n, de competitividad, de d&eacute;ficit p&uacute;blico, de d&eacute;ficit de la cuenta corriente...
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1658778133376679946?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>-Vos te cruzaste hace algunas semanas con Javier Milei en los estudios de TN, seg&uacute;n tengo entendido. &Eacute;l replic&oacute; alguno de tus argumentos, diciendo que lo que vos planteabas era falso. Vos cuestionabas la idea de la dolarizaci&oacute;n y &eacute;l dec&iacute;a: &ldquo;Voy a tener un d&oacute;lar a 480 porque voy a pedir un cr&eacute;dito de 30 mil millones&nbsp;de d&oacute;lares, y me lo van a dar. Lo voy a usar como bono en garant&iacute;a, y no es cierto que vayamos a quedar atados a la pol&iacute;tica de la Reserva Federal&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; le dir&iacute;as a Milei si tuvieras oportunidad de seguir ese debate?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -M&aacute;s que un debate entre los dos fue una entrevista que me hicieron primero a m&iacute; y despu&eacute;s a &eacute;l. No nos cruzamos, excepto en el estudio. Con el agregado de que conseguir 30 mil millones con un riesgo pa&iacute;s de 2500 puntos y que no conseguimos fondos del FMI, es tambi&eacute;n m&aacute;gico eso. &Eacute;l dice: &ldquo;Yo gano las elecciones, asumo, pido un cr&eacute;dito y me lo dan&rdquo;. Pero independientemente de eso, sigue vigente todo lo otro que se&ntilde;al&eacute;. En relaci&oacute;n a la Reserva Federal, si uno tiene d&oacute;lares en vez de pesos, uno no tiene potestad sobre los d&oacute;lares. Quien maneja el tipo de cambio, a trav&eacute;s de la tasa de inter&eacute;s en los Estados Unidos, es la Reserva Federal. Si uno ve la tendencia del d&oacute;lar respecto a otra moneda dura como el euro, hubo &eacute;pocas en que estaba a 1,60, despu&eacute;s baj&oacute; a 1,20, a 1,10, y ahora est&aacute; m&aacute;s o menos en ese punto. Entonces, el d&oacute;lar se reeval&uacute;a y por ah&iacute; se deval&uacute;a tambi&eacute;n. Nosotros quedamos a expensas de eso, cuando b&aacute;sicamente en nuestro sector externo impactan los precios de las <em>commodities</em>, porque lamentablemente nuestras exportaciones est&aacute;n bastante primarizadas y lo que exportamos son materias primas o de bajo nivel de elaboraci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si no hubiera sido por el acuerdo de Duhalde y Alfonsín, no se hubiera salido como se salió de la convertibilidad, hubiera sido más caótico todavía.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-En enero de 2002, cuando te toca asumir como Ministro de Econom&iacute;a, cont&aacute;s en el libro un di&aacute;logo telef&oacute;nico que tuviste con Domingo Cavallo en el que le dijiste: &ldquo;Estamos formalizando lo que ya explot&oacute;&rdquo;. &Eacute;l estaba muy interesado en saber qu&eacute; iba a pasar. Estaba presionando tambi&eacute;n con alguna salida, m&aacute;s all&aacute; de que ya no era ministro. Mi pregunta es un poco la del comienzo: &iquest;Por qu&eacute; pens&aacute;s que vuelve hoy Cavallo, desde un lugar de autoridad, a ser parte del debate? &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; en estos 20 a&ntilde;os para que Cavallo recuperara, en un tiempo relativamente corto para lo que es la historia, este lugar de dictar c&aacute;tedra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Recordemos que, en 2001, durante el ministerio de Domingo Cavallo, se incorpor&oacute; el euro a la convertibilidad, la econom&iacute;a ven&iacute;a cayendo de una manera muy dr&aacute;stica desde mitad del 98 y no hab&iacute;a forma de hacer que comenzara a crecer. El d&oacute;lar, en diciembre de 2001, en Montevideo estaba 2 a 1. La convertibilidad se hab&iacute;a ca&iacute;do y nosotros efectivamente formalizamos ese proceso. Obviamente tomamos otro tipo de medidas para evitar no solamente una explosi&oacute;n inflacionaria, sino tambi&eacute;n para volver a crecer, como de hecho ocurri&oacute;. Ahora, &iquest;por qu&eacute; nuevamente est&aacute;n? Porque despu&eacute;s de lo que hicimos a principios del 2002, asume N&eacute;stor Kirchner que recibe, a mi modo de ver, la mejor herencia de la democracia, porque la econom&iacute;a ya crec&iacute;a el 8%, la inflaci&oacute;n era solamente el 3% anual, hab&iacute;a super&aacute;vit fiscal y en cuenta corriente, el tipo de cambio era competitivo... Adem&aacute;s, a partir de 2003, 2004, los precios internacionales crecen, lo cual le da m&aacute;s aire a la econom&iacute;a argentina. Tenemos un crecimiento muy importante hasta 2010, 2011, cuando los precios internacionales comienzan a desacelerarse. Desde esa &eacute;poca, o sea hace diez u once a&ntilde;os, la econom&iacute;a argentina dej&oacute; de crecer y la pobreza empez&oacute; a aumentar. Estamos en niveles muy altos, tenemos d&eacute;ficit fiscal y d&eacute;ficit de cuenta corriente. Entonces, eso da lugar a que viejas ideas vuelvan a surgir. Eso es un poco la posici&oacute;n y un poco el motivo. Hoy en d&iacute;a, lamentablemente en nuestro pa&iacute;s, como las cosas no est&aacute;n bien o no vienen bien desde hace mucho tiempo, se plantean un poco los extremos: o dolarizamos o vamos a la hiperinflaci&oacute;n, mientras que todos los pa&iacute;ses que crecen no hacen ni una cosa ni la otra, ni polarizan ni expanden excesivamente el gasto o tienen alta inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Hay algo que aparece en el libro e incluso en tus textos anteriores, en tus intervenciones desde hace tiempo, que es lo que vos consideras que fue crucial para la salida de la crisis: el acuerdo pol&iacute;tico de Duhalde con Alfons&iacute;n. En el libro, cont&aacute;s incluso alg&uacute;n encuentro entre Duhalde, vos, Alfons&iacute;n, Sourrouille, aquel ministro de Alfons&iacute;n que hoy es recordado por el Plan Austral. La pregunta es respecto de lo que pasa con el presente: todo el mundo habla de necesidad de consenso, incluso la vicepresidenta Cristina Fern&aacute;ndez dice todo el tiempo que hay que ponerse de acuerdo con los que no piensan como uno; y del otro lado le responden &ldquo;Es con todos menos con el kirchnerismo&rdquo;. Lo dice, por ejemplo, Horacio Rodr&iacute;guez Larreta. Entonces, &iquest;hoy Cristina tiene que estar sentada en esa mesa, para un acuerdo pol&iacute;tico? Si no es Cristina, &iquest;qui&eacute;n? Porque justamente faltan liderazgos en esta Argentina de hoy</strong>.
    </p><p class="article-text">
        -Estoy convencido que si no hubiera sido por el acuerdo aquel que vos mencion&aacute;s de Duhalde y Alfons&iacute;n, no se hubiera salido como se sali&oacute; de la convertibilidad, hubiera sido m&aacute;s ca&oacute;tico todav&iacute;a. Lo que pasa es que esas dos figuras eran de la vieja pol&iacute;tica, donde cada uno, uno peronista, otro radical, cada uno discut&iacute;a su espacio, pretend&iacute;a ganar las elecciones, pero no hab&iacute;a insultos, y las diferencias no eran ideol&oacute;gicas. Las diferencias eran m&aacute;s de concepto, de pol&iacute;tica. Todo bien dentro de democracia, lo cual estaba perfecto. Creo que ahora que hay mucho ideologismo, tanto de sectores del Frente de Todos y tambi&eacute;n del sector de Cambiemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;O sea que no hay posibilidad de un acuerdo hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Sigo pensando que es necesario, pero me doy cuenta de que es muy dif&iacute;cil hacerlo porque se han extremado las posiciones; hay insultos, agravios, no hay confianza mutua. Entonces, en econom&iacute;a decimos que el o<em>ptimo optimorum</em> es un acuerdo. Si no hay un acuerdo, hay un <em>second best,</em> que es el segundo mejor, que ser&iacute;a que el que gane haga acuerdos parciales con los sectores representados en el Congreso de partidos m&aacute;s chicos, de manera tal de conseguir mayor&iacute;a en el Parlamento. Porque si no, es muy dif&iacute;cil dar vuelta una realidad. Para darle la vuelta a una realidad no solamente ten&eacute;s que hacer un programa macroecon&oacute;mico consistente, sino tambi&eacute;n sentar las bases de una discusi&oacute;n de cu&aacute;l es el perfil productivo, el tipo de apertura, qu&eacute; vamos a hacer con el Estado, qu&eacute; vamos a hacer con las reformas impositivas, previsional, laboral, etc&eacute;tera. Eso requiere acuerdos y consensos de mediano y largo plazo, porque si no, uno hace reformas, y, en la pr&oacute;xima gesti&oacute;n, se vuelve todo para atr&aacute;s, y as&iacute; no vamos a salir, porque para salir de la situaci&oacute;n en la que estamos, necesitamos credibilidad y dar certidumbre a largo plazo sobre las cosas b&aacute;sicas, &iquest;verdad? Eso se logra en el Parlamento.
    </p><p class="article-text">
        -<strong>Cristina te menciono hace poco en una de sus &uacute;ltimas intervenciones. No s&eacute; si fue en La Plata o en R&iacute;o Negro. &ldquo;Ayer escuchaba alguien por la televisi&oacute;n a quien tengo respeto y cari&ntilde;o, que escribi&oacute; un libro que dice &acute;115 d&iacute;as para desactivar la bomba&acute;. En realidad, la bomba nunca se desactiv&oacute; porque la bomba explot&oacute; en la cara de 40 millones de argentinos, explot&oacute; en las plazas, explot&oacute; en la desocupaci&oacute;n y explot&oacute; finalmente en la captaci&oacute;n de los dep&oacute;sitos&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, fue ac&aacute; en La Plata, en el acto del Teatro Argentino. Creo que si nosotros no hubi&eacute;ramos actuado, N&eacute;stor Kirchner no habr&iacute;a recibido la herencia que recibi&oacute;. Efectivamente, tuvimos un caos en 2001, pero las medidas que tomamos permitieron ir ordenando esa situaci&oacute;n y empezar a salir. Lo que pasa es que, a partir, como dec&iacute;a antes, del 2010, 2011, se volvieron a cometer los mismos errores, aunque bajo otro halo ideol&oacute;gico, que se cometieron en los a&ntilde;os 90&acute;. No puede ser que, cada diez a&ntilde;os aproximadamente tengamos una crisis, y volvamos todo para atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Se discute mucho justamente la met&aacute;fora de la bomba que vos mencion&aacute;s, efectivamente asociada a la salida de la convertibilidad, al estallido; esto que mencionaba hace un rato: vos le dijiste a Cavallo &ldquo;ya explot&oacute; esta situaci&oacute;n&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; pasa hoy con esta met&aacute;fora? Porque la oposici&oacute;n m&aacute;s dura dice que el gobierno del Frente de Todos est&aacute; dejando una bomba, y el gobierno dice que eso es destituyente, los acusa de golpistas. &iquest;Cu&aacute;l es tu mirada sobre la situaci&oacute;n que hay que enfrentar hoy, que tiene que enfrentar el pr&oacute;ximo Presidente? &iquest;Es una situaci&oacute;n explosiva? &iquest;Se puede controlar? &iquest;C&oacute;mo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -La renuncia De la R&uacute;a y lo que sucedi&oacute; en esos d&iacute;as fue un quiebre. El quiebre actual no es parecido al de hace 20 a&ntilde;os, sino que es una especie de quiebre en cuotas. El hecho de que despu&eacute;s de ese 3% de inflaci&oacute;n, cuando termina N&eacute;stor, en el a&ntilde;o 2007, la inflaci&oacute;n llega el 15%. Termina Cristina con 25, Macri con 50 y ahora vamos a terminar con 100 y pico de inflaci&oacute;n. La pobreza, que hab&iacute;a bajado durante la presidencia de N&eacute;stor al 26, ya con Cristina termina con 30, va subiendo con Macri y termina con Fern&aacute;ndez en 40 o algo m&aacute;s. Entonces, la crisis se va dando gradualmente; ahora, para salir, as&iacute; como en el 2002, nosotros tuvimos por eje la salida de la convertibilidad y a partir de ah&iacute; ordenamos la pol&iacute;tica econ&oacute;mica, el que asuma tiene que tener un eje de pol&iacute;tica que deber&iacute;a ser el control de la inflaci&oacute;n, la estabilidad de precios, y, a partir de ah&iacute;, armar la pol&iacute;tica monetaria, la pol&iacute;tica fiscal, la pol&iacute;tica cambiaria, etc&eacute;tera. La situaci&oacute;n es muy compleja, por lo que te dec&iacute;a del nivel de pobreza, por el nivel de actividad -este a&ntilde;o vamos a terminar en recesi&oacute;n-, por las Leliq, por la inflaci&oacute;n. Entonces lo que se requiere es un programa integral. Cuando digo integral es que tiene que tener en cuenta la actualizaci&oacute;n de los precios relativos clave que tiene la econom&iacute;a y tambi&eacute;n la tendencia al equilibrio de los grandes agregados macroecon&oacute;micos: la parte fiscal monetaria, cambiaria, balanza de pagos laboral, etc&eacute;tera. Eso solamente se hace a trav&eacute;s de un plan integral que, imagino o deseo que lo est&eacute;n preparando las dos grandes fuerzas que hay en nuestro pa&iacute;s, de manera tal de que el d&iacute;a que asuma el nuevo gobierno pueda implementarlo r&aacute;pidamente, no como ha sucedido en los &uacute;ltimos tiempos que se llega al gobierno y se va viendo qu&eacute; hacer.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se critica al que hace el ajuste y no al que hace el desajuste. El desajuste de por sí es una especie de ajuste. Lo que está pasando ahora con la inflación, que caen los salarios, es parte de ese ajuste.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-Eso es muy claro. Cristina dice que hay que preparar un programa en un reconocimiento de que el programa no estaba para arrancar a gobernar en 2019. Te quiero citar un fragmento del libro: &ldquo;Hay un problema de concepci&oacute;n del poder. C&oacute;mo se entiende y para qu&eacute; se quiere llegar al poder. Y esto es lo que ha malogrado a personajes de la pol&iacute;tica. Pensar siempre que lo que est&aacute;n haciendo en un cargo es un trampol&iacute;n, un trampol&iacute;n para llegar a otro lugar&rdquo;. Obviamente estoy pensando en muchos. Se puede pensar en el propio Ministro de Econom&iacute;a actual. Ahora, la pregunta es: &iquest;vos le est&aacute;s pidiendo a la pol&iacute;tica que no construya poder, o le est&aacute;s pidiendo que no asuma responsabilidades que la exceden? &iquest;C&oacute;mo es eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Toda persona que est&aacute; en pol&iacute;tica construye poder y eso est&aacute; bien, eso no lo discuto. Para llegar al gobierno, para poder llevar adelante sus pol&iacute;ticas, hay que construir poder. Eso no lo discuto. Lo que discuto es para qu&eacute; se quiere el poder: &iquest;para estar o para transformar? &iquest;Para perdurar y acceder a un cargo superior o para comprometerse con la gesti&oacute;n y poner todo lo que tiene uno en esa gesti&oacute;n? Eso yo lo cuento por la experiencia que tuve en la provincia de Buenos Aires con Antonio Cafiero. Yo tambi&eacute;n fui ministro de Econom&iacute;a de Antonio Cafiero, y me acuerdo que en la interna con Menem los que est&aacute;bamos con Cafiero pele&aacute;bamos para que Cafiero gane las elecciones internas y sea el candidato. Es frecuente en la provincia que, cuando gana un gobernador, venga much&iacute;sima gente de la Ciudad de Buenos Aires, y recuerdo que dec&iacute;an que ven&iacute;an a la provincia a hacer una experiencia. Yo soy de La Plata toda la vida, nac&iacute; ac&aacute;, vivo ac&aacute; y yo les dec&iacute;a: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo una experiencia? Vos ven&iacute;s a gobernar, ten&eacute;s que hacer todo para que esto salga bien&rdquo;. Cuando uno dice &ldquo;voy a hacer una experiencia&rdquo;, le est&aacute; dando un sentido transitorio, como decir &ldquo;voy ah&iacute;, me esfuerzo en ir a La Plata&hellip;&rdquo;, pero lo que pas&oacute; es que cuando perdimos la interna con Menem, casi todos los que vinieron de Buenos Aires se fueron con Menem, aunque dec&iacute;an que eran cafieristas, entonces eso me marc&oacute; mucho, por eso lo puse en el libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Una de las ideas fuertes que plantea el libro, sobre todo para lo que viene, es que a la gente no le gusta que le digan la verdad, y que los platos rotos, dice Remes Lenicov, los paga el que sincera la realidad, el que ajusta, y no el que gener&oacute; los desequilibrios que llevaron a una crisis, en ese caso la de la convertibilidad. Ahora, otra vez tray&eacute;ndote al presente, te pregunto: &iquest;C&oacute;mo se hace, en una sociedad como &eacute;sta que est&aacute; ya muy golpeada de vivir el ajuste, la devaluaci&oacute;n, la ca&iacute;da del poder adquisitivo, que ve que la plata no le alcanza, para otra vez decirle que la verdad es ir otra vez a un ajuste de shock, que creo que es lo que vos de alguna manera recomend&aacute;s? Porque dec&iacute;s que el gradualismo fracas&oacute; en todos los planos...</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Es cierto que se critica al que hace el ajuste y no al que hace el desajuste, porque cuando uno hace el ajuste es porque la econom&iacute;a est&aacute; desajustada. El desajuste de por s&iacute; es una especie de ajuste entre comillas. Lo que est&aacute; pasando ahora con la inflaci&oacute;n, que caen los salarios, es parte de ese ajuste.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Ya ven&iacute;a, pero me parece que a partir de que lleg&oacute; Massa se aceler&oacute;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        -Una cosa es una inflaci&oacute;n del 15% y otra cosa del 110% sostenida. Ahora, lo del shock y gradualismo yo lo plante&eacute; en t&eacute;rminos hist&oacute;ricos de que efectivamente gradualismo requiere much&iacute;simo consenso pol&iacute;tico para aguantar todas las medidas graduales. No lo hemos logrado, y por eso el shock funcion&oacute;, el que pas&oacute; en la &eacute;poca de Menem, al principio, y con nosotros. Dio un per&iacute;odo largo de crecimiento, pero no se logr&oacute; tener un consenso sobre otras cuestiones. Aclaro tambi&eacute;n en el libro que el acuerdo de Duhalde y Alfons&iacute;n fue salir de la convertibilidad, que era lo m&aacute;s urgente y estuvo muy bien. Ahora, despu&eacute;s se tendr&iacute;a que haber intentado armar alg&uacute;n acuerdo para discutir los temas m&aacute;s estructurales. Uno no puede mezclar -por lo menos esa es mi visi&oacute;n- lo coyuntural con lo estructural porque es demasiada presi&oacute;n al Congreso para que te apoye. Ya el dominar la coyuntura lleva su tiempo y sus costos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Vos dec&iacute;s que una de las ventajas que ten&iacute;a Duhalde sobre otros Presidentes es que reconoc&iacute;a que no sab&iacute;a de econom&iacute;a. Incluso cont&aacute;s un encuentro con Cristina en el 2009, donde ella te pidi&oacute; tu opini&oacute;n y termin&oacute; hablando 50 minutos y vos, 10. Pasa N&eacute;stor Kirchner -una escena muy pintoresca- y te dice: &ldquo;Jorge, no le des bola a Cristina, que no sabe nada de econom&iacute;a&rdquo;. Todo esto para preguntarte c&oacute;mo hac&eacute;s, porque es un equilibrio dif&iacute;cil. Es cierto, como vos dec&iacute;s muchas veces, que a los pol&iacute;ticos no les interesa la econom&iacute;a, se despreocupan, pero al mismo tiempo pareciera que vos est&aacute;s proponiendo un gobierno de los t&eacute;cnicos o ese es el riesgo, me parece a m&iacute;. &iquest;C&oacute;mo es ese ensamblaje entre pol&iacute;tica y econom&iacute;a? &iquest;Lo mejor es que el pol&iacute;tico se desentienda o el pol&iacute;tico tambi&eacute;n tiene que estar involucrado en la gesti&oacute;n, en la crisis, en el gobierno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, en absoluto. Cuando uno est&aacute; en un gobierno es un pol&iacute;tico porque toma decisiones desde el Estado y eso es pol&iacute;tica, no es t&eacute;cnica. Los t&eacute;cnicos pueden ser los asesores, pero el Ministro es pol&iacute;tico y el Presidente es pol&iacute;tico. Lo que yo digo es que los dirigentes pol&iacute;ticos, y sobre todo cuando son Presidentes, tienen que tener alguna formaci&oacute;n m&iacute;nima de econom&iacute;a, y tienen que tener en la cabeza la visi&oacute;n global hacia d&oacute;nde se quiere ir. Lo que no se le puede pedir al Presidente, y tampoco est&aacute; bien que el Presidente hable, son de los instrumentos de pol&iacute;tica econ&oacute;mica porque de eso no conoce, pero el direccionamiento s&iacute; lo tiene que tener. &ldquo;Yo quiero tener una econom&iacute;a de mercado con tal o cual intervenci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;yo quiero tener una econom&iacute;a m&aacute;s intervencionista&rdquo;, etc&eacute;tera; eso es pol&iacute;tica, y eso lo tiene que tener el Presidente. Ahora, cuando el Presidente se pone a opinar de cu&aacute;l es el origen de la inflaci&oacute;n, sin saber econom&iacute;a, dice cosas que no son ciertas, y no le pasa a este Presidente, sino tambi&eacute;n les ha pasado a otros. La econom&iacute;a es una ciencia social y experimental que requiere muchos a&ntilde;os de estudio.
    </p><p class="article-text">
        <em>Entrevista realizada por Diego Genoud para su programa Fuera de Tiempo (Radio Con Vos)</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>DG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Genoud]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/remes-lenicov-si-no-hubieramos-actuado-nestor-kirchner-no-habria-recibido-herencia-recibio-partir-2010-volvieron-cometer-errores-90_128_10222985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 May 2023 09:19:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Remes Lenicov: "Si no hubiéramos actuado, Néstor Kirchner no habría recibido la herencia que recibió. A partir de 2010 se volvieron a cometer los mismos errores de los 90"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jorge Remes Lenicov,Economía,Eduardo Duhalde,Convertibilidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inflación dio otro salto al 8,4% en abril y acumula 108,8% en los últimos 12 meses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-dio-salto-8-4-abril-acumula-108-8-ultimos-12-meses_1_10199706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60ec82a8-94ef-4b46-a5b1-d1cdb10fd1c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La inflación dio otro salto al 8,4% en abril y acumula 108,8% en los últimos 12 meses"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El IPC es el más alto desde abril de 2002, cuando explotó la convertibilidad. Y suma 32% en los primeros cuatro meses del año. La ropa y la comida fueron los rubros que más se encarecieron, por encima del 10%. Massa reaccionará este sábado con más anuncios de medidas.</p></div><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n del mes pasado dio otro salto, fue del 8,4%, <strong>el mayor nivel mensual desde abril de 2002, </strong>cuando alcanz&oacute; el 10,4%. Claro que aquel hito marc&oacute; un pico por la explosi&oacute;n de la convertibilidad (la equivalencia uno a uno entre el peso y el d&oacute;lar) a partir del cual comenz&oacute; a descender el &iacute;ndice de precios al consumidor (IPC) bajo la conducci&oacute;n de Roberto Lavagna como ministro de Econom&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, en cambio, <strong>se baten m&aacute;ximos mes a mes y hay un riesgo de que mayo sea peor. </strong>Por m&aacute;s que el hijo del ex ministro, Marco Lavagna, asesore a Sergio Massa en el Palacio de Hacienda, el abogado tigrense parece resignado a que la batalla contra la inflaci&oacute;n est&aacute; perdida, no se logr&oacute; el 3% mensual con el que so&ntilde;aba para abril y, por tanto, s&oacute;lo le queda enfocarse en el control de da&ntilde;os. Ya lo dijo este martes en la cumbre anual de la C&aacute;mara de Comercio de Estados Unidos (Amcham, por sus siglas en ingl&eacute;s) en la Argentina: cuando le preguntaron por el alza de precios, <strong>llam&oacute; a combatirla pero sin afectar la actividad econ&oacute;mica ni el empleo y con recomposici&oacute;n de los ingresos. </strong>No hay margen para un plan antiinflacionario de shock cuando faltan d&oacute;lares por la sequ&iacute;a, seg&uacute;n la visi&oacute;n de Massa y sus economistas. Menos cuando falta un mes para que se oficialicen las precandidaturas presidenciales, quiz&aacute;s la de &eacute;l mismo. Sin embargo, este s&aacute;bado el ministro anunciar&aacute; medidas puntuales contra el alza de precios.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Con la suba del IPC de abril, el indicador interanual <strong>se elev&oacute; del 104% en marzo al 108,8%,</strong> <strong>el mayor nivel desde septiembre de 1991, cuando fue del 115%.</strong> Claro que entonces la tendencia no iba en ascenso como ahora sino que comenzaba a desandarse la hiperinflaci&oacute;n que el gobierno de Carlos Menem hab&iacute;a heredado del de Ra&uacute;l Alfons&iacute;n. Si se tiene en cuenta que una h&iacute;per significa sobrepasar el 50% mensual, el &uacute;ltimo mes que la hubo en la Argentina fue en marzo de 1990, con 95%. A partir de abril de 1990 comenz&oacute; a bajar, al 11,3% mensual, pero a&uacute;n llegaba al 530% anual. S&oacute;lo un a&ntilde;o despu&eacute;s, en abril de 1991, con el plan de convertibilidad, la inflaci&oacute;n iniciar&iacute;a una baja consistente, empezando por un 5,5% mensual y 267% anual ese mes. Para 1993, el IPC fue de s&oacute;lo 7,3% anual. La baja inflaci&oacute;n dur&oacute; hasta 2002, cuando la convertibilidad salt&oacute; por los aires en pleno colapso econ&oacute;mico, social y pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En el primer cuatrimestre,<strong> el IPC acumula un incremento del 32%.</strong> Entre los rubros que m&aacute;s impulsaron la inflaci&oacute;n en abril figuran ropa y calzado (10,8%), alimentos y bebidas (10,1%) y restaurantes y hoteles (9,9%). Lo m&aacute;s preocupante es el encarecimiento de los alimentos porque agrava la pobreza, que en 2022 alcanzaba al 39% de la poblaci&oacute;n. Las comidas que m&aacute;s subieron de precios fueron las galletitas (10%), el arroz (11%), pollo (26%), merluza (19%), queso (10%), manteca (12%), huevo (20%), tomate (63%), az&uacute;car (21%) y champ&uacute; (10%).
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1657098674197913608?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Las diversas corrientes econ&oacute;micas se&ntilde;alan diversas causas de la inflaci&oacute;n actual. Si se las enumera todas juntas figuran desde la emisi&oacute;n monetaria para financiar el d&eacute;ficit fiscal y el cuasifiscal (el del Banco Central, que emite pesos para pagar las Letras de Liquidez, Leliq, y otros instrumentos) y para la compra del d&oacute;lar agro a $ 300, la inercia que lleva a que todo se actualice a partir del dato de inflaci&oacute;n del mes pasado; la falta de reservas de la autoridad monetaria, que se agrav&oacute; por la sequ&iacute;a; los aumentos de tarifas y otros precios regulados, pero sobre todo el salto de los d&oacute;lares blue y financieros (MEP y CCL) a mediados de abril. Este incremento, a su vez, fue una reacci&oacute;n a la cifra del IPC de marzo, del 7,7%. 
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que ver c&oacute;mo reaccionan los inversores del mercado de los d&oacute;lares paralelos ante el porcentaje de abril. No se sabe si el Central responder&aacute; subiendo o manteniendo la tasa de inter&eacute;s. De parte del Gobierno, se resignan a aceptar la inflaci&oacute;n como est&aacute; porque <strong>un plan de shock implicar&iacute;a un ajuste inicial que deteriorar&iacute;a la actividad econ&oacute;mica y las condiciones sociales antes de los comicios </strong>y sin suficientes reservas para contener el tipo de cambio oficial, hoy a $ 238. 
    </p><p class="article-text">
        Para empezar la campa&ntilde;a electoral, apunta, en cambio, a poner en valor ante la sociedad que el crecimiento del PBI y del empleo continu&oacute; al menos hasta el primer trimestre de 2023, antes de la cosecha de soja y ma&iacute;z en el segundo cuarto del a&ntilde;o, y que los salarios hasta entonces vinieron parejos con la inflaci&oacute;n. Claro que se trata de un promedio de los sueldos: los formales no pierden poder de compra, incluso los estatales est&aacute;n recuperando algo de lo perdido en el gobierno de Mauricio Macri, pero los informales retroceden. No por nada anida all&iacute; el voto de descontento contra la actual administraci&oacute;n y tambi&eacute;n contra la anterior, lo que empuja a Javier Milei, admirador de Menem, en las encuestas. 
    </p><p class="article-text">
        Pensando en ese sector social m&aacute;s empobrecido, el secretario de Comercio, Mat&iacute;as Tombolini, negocia por estos d&iacute;as <strong>crear una canasta de Precios Justos para supermercados chinos y almacenes, </strong>donde consumen dos tercios de los argentinos, sobre todo los de bolsillo m&aacute;s flacos, y donde no rige el acuerdo que contiene las remarcaciones en las grandes cadenas comerciales.<strong> Por lo pronto, Massa formular&aacute; este s&aacute;bado anuncios.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-dio-salto-8-4-abril-acumula-108-8-ultimos-12-meses_1_10199706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 May 2023 19:15:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La inflación dio otro salto al 8,4% en abril y acumula 108,8% en los últimos 12 meses]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dólar Blue,Inflación,Convertibilidad,Sergio Massa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para dolarizar, primero hay que provocar un caos económico y un terrible ajuste]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dolarizar-hay-provocar-caos-economico-terrible-ajuste_129_10169343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbf3abb1-b410-4482-a95c-8aa7412febf5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para dolarizar, primero hay que provocar un caos económico y un terrible ajuste"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para el autor, economista, después de la experiencia de la Convertibilidad, debatir sobre dolarización supone discutir sobre una versión recargada de pérdida de autonomía monetaria. </p></div><p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de 21 a&ntilde;os, la Convertibilidad conclu&iacute;a en convulsi&oacute;n econ&oacute;mica, financiera y social; parec&iacute;a un experimento fallido. Pero ahora, luego de los fracasos de las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de los &uacute;ltimos 13 a&ntilde;os, estamos discutiendo <strong>una versi&oacute;n recargada de p&eacute;rdida de autonom&iacute;a monetaria:</strong> la dolarizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Simplificando, la discusi&oacute;n tiene tres dimensiones: <strong>factibilidad de corto plazo; conveniencia del sistema y evaluaci&oacute;n pol&iacute;tica.&nbsp;</strong>
    </p><h3 class="article-text">Factibilidad de dolarizar a corto plazo</h3><p class="article-text">
        La dolarizaci&oacute;n implica reemplazar los pesos por d&oacute;lares. No s&oacute;lo los billetes en circulaci&oacute;n, tambi&eacute;n los dep&oacute;sitos a la vista y las obligaciones de corto plazo en pesos, que puedan convertirse r&aacute;pidamente en efectivo, como dep&oacute;sitos a plazo fijo y t&iacute;tulos p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de la experiencia del fin de la Convertibilidad, sabemos que los dep&oacute;sitos en d&oacute;lares en bancos argentinos (argend&oacute;lares) <strong>necesitan tener respaldo en d&oacute;lares para poder afrontar retiros masivos</strong> (no basta con decir &ldquo;me los debe alguien que se comprometi&oacute; a d&aacute;rmelos en el futuro&rdquo;); y tambi&eacute;n sabemos que no se puede decir a la gente &ldquo;no vas a poder retirar tu plata de los bancos por un tiempo&rdquo; sin desatar un caos financiero, y de ah&iacute; una crisis econ&oacute;mica y social. Ante una dolarizaci&oacute;n, sabiendo que los d&oacute;lares son escasos, muchos depositantes dir&iacute;an &ldquo;mu&eacute;strame el dinero&rdquo;. <strong>Y el Estado tiene muy pocos d&oacute;lares propios para mostrar.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntos d&oacute;lares se necesitar&iacute;an para implementar una dolarizaci&oacute;n sin un caos econ&oacute;mico? Al menos, los necesarios para reemplazar una masa de efectivo y pasivos de corto plazo en pesos de 25 a 30 billones. El tipo de cambio promedio ponderado actual, (considerando todas las transacciones, incluyendo importaciones y exportaciones) no supera $300 por d&oacute;lar;<strong> a ese tipo de cambio se necesitar&iacute;an alrededor de 100 mil millones de d&oacute;lares.</strong> Pero, si se dolariza <strong>al &ldquo;blue&rdquo; o al &ldquo;contado con liqui&rdquo;, se requerir&iacute;an entre 50 y 60 mil millones de d&oacute;lares</strong>. Algunos c&aacute;lculos optimistas dicen que bastar&iacute;a con 40 mil millones de d&oacute;lares; pero, m&aacute;s all&aacute; de lo discutible de sus supuestos,<strong> lo que est&aacute; claro es que el Banco Central no los tiene.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Entonces? Se ha propuesto obtenerlos emitiendo deuda neta del Gobierno Nacional (la que excluye obligaciones con organismos del propio sector p&uacute;blico nacional). La deuda con el sector privado en moneda extranjera es de poco m&aacute;s de 90 mil millones de d&oacute;lares a valor nominal; a valor de mercado, alrededor de 20 mil millones. Las paridades de los t&iacute;tulos p&uacute;blicos oscilan entre 20 y 25%, clara se&ntilde;al de que <strong>los inversores financieros creen que el Estado Argentino se encamina hacia un nuevo default.</strong> &iquest;C&oacute;mo prestar&iacute;an, entonces, 40, 50 o 60 mil millones de d&oacute;lares? &iquest;Es que, con el cambio de gobierno, dir&aacute;n &ldquo;ahora es otra cosa, pongamos aqu&iacute; nuestro capital&rdquo;? Creer eso se parece &ndash;aunque es a&uacute;n m&aacute;s optimista&ndash; a la &ldquo;lluvia de inversiones&rdquo; (reales) en que se bas&oacute; la pol&iacute;tica econ&oacute;mica inicial del gobierno de Macri. Que, claramente, no ocurri&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A fines de 2015, la deuda neta con el sector privado en moneda extranjera no superaba los 65 mil millones de d&oacute;lares; a marzo de 2018 hab&iacute;a crecido en poco menos de 60 mil millones, y eso fue suficiente para que el mercado le dejara de prestar. &iquest;Y ahora alguien estar&iacute;a dispuesto a prestar decenas de miles de millones de d&oacute;lares (m&aacute;s del doble que el valor de mercado de la deuda actual con el sector privado en moneda extranjera),<strong> sabiendo que, adem&aacute;s, hay deudas con el FMI y otros organismos oficiales externos por m&aacute;s de 80 mil millones de d&oacute;lares?</strong> No parece factible. El problema para los inversores no es la moneda del pa&iacute;s, sino el riesgo de default, que aumenta si la deuda es mayor. Y, luego de la experiencia con el gobierno de Macri, eso est&aacute; m&aacute;s claro que nunca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se pudo implementar la Convertibilidad? Fue menos exigente que una dolarizaci&oacute;n, porque los pesos siguieron circulando, no hubo que reemplazarlos por d&oacute;lares sino decir, en forma cre&iacute;ble, que se ten&iacute;a los d&oacute;lares para hacerlo si los tenedores de pesos quisieran. Pero, adem&aacute;s, hubo previamente una hiperinflaci&oacute;n que licu&oacute; los pesos en circulaci&oacute;n, un Plan Bonex que transform&oacute; compulsivamente deudas de corto plazo en pesos a t&iacute;tulos de largo plazo en d&oacute;lares, y un super&aacute;vit comercial del orden del 7% del PBI durante dos a&ntilde;os; todo esto llev&oacute; a que las reservas internacionales utilizables superaran en valor a los pasivos en pesos del Banco Central. &iquest;Se est&aacute; dispuesto a hacer eso para llegar a una dolarizaci&oacute;n? Ser&iacute;a bueno saberlo.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, para dolarizar en uno o dos a&ntilde;os, <strong>primero hay que provocar un caos econ&oacute;mico y, en medio de &eacute;l, un ajuste con consecuencias sociales terribles.</strong> Alguno dir&aacute; &ldquo;ya estamos en un caos&rdquo;. Tal vez no vivi&oacute; la hiperinflaci&oacute;n. Yo s&iacute; la viv&iacute;. Es otra cosa.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Conveniencia de la dolarizaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        La Convertibilidad fue el ejemplo que tenemos a mano de un r&eacute;gimen que renunciaba a tener una pol&iacute;tica monetaria aut&oacute;noma: los medios de pago en circulaci&oacute;n depend&iacute;an de los ingresos netos de divisas. <strong>Termin&oacute; en un claro fracaso: </strong>una espiral descendente de producci&oacute;n y consumo, un nivel de desocupaci&oacute;n intolerable, retiros masivos de dep&oacute;sitos bancarios&hellip; La salida de la Convertibilidad logr&oacute; frenar la crisis, al reacomodar los precios relativos y permitir inyectar a la econom&iacute;a el dinero que le estaba faltando. Los precios, luego de un salto inicial, tendieron a estabilizarse: durante un a&ntilde;o y medio, desde octubre de 2002, la inflaci&oacute;n fue 0,3% promedio mensual.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; fracas&oacute; la Convertibilidad? <strong>Un motivo fue la falta de disciplina fiscal.</strong> El d&eacute;ficit dej&oacute; de pagarse con emisi&oacute;n monetaria, y pas&oacute; a financiarse con deuda. A medida que &eacute;sta aumentaba, tambi&eacute;n lo hac&iacute;a el riesgo de prestarle al Estado Nacional, con lo cual el endeudamiento era a tasas cada vez mayores, realimentando el d&eacute;ficit. Cuando ya se hicieron evidentes los problemas, las expectativas de que el sistema no resistir&iacute;a llevaron a salida de capitales, reducci&oacute;n de la cantidad de dinero (por el mecanismo de la Convertibilidad) y recesi&oacute;n. El Gobierno intent&oacute; reducir su d&eacute;ficit; pero <strong>era dif&iacute;cil cuando hab&iacute;a estancamiento econ&oacute;mico, tasas de inter&eacute;s crecientes y ausencia de inflaci&oacute;n que licuara los gastos</strong>. Y la reducci&oacute;n del gasto p&uacute;blico, en un contexto de expectativas negativas, profundizaba la recesi&oacute;n, contrayendo la recaudaci&oacute;n fiscal e impidiendo que el d&eacute;ficit se redujera lo suficiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en Convertibilidad, cuando ingresan capitales, la demanda de bienes y servicios sube, y con ella <strong>tienden a subir tambi&eacute;n tanto la actividad econ&oacute;mica como los precios </strong>(el mismo efecto tendr&iacute;a la dolarizaci&oacute;n). Y, cuando salen los capitales, la demanda baja. Pero hay una asimetr&iacute;a, por la inflexibilidad a la baja de precios y salarios: cuando las empresas venden menos, tienden a disminuir su producci&oacute;n m&aacute;s que a bajar los precios. Entonces, cuando se van los d&oacute;lares (lo que puede ocurrir por motivos ajenos al pa&iacute;s, como la crisis en Rusia en 1998), hay recesi&oacute;n. Si los precios fueran flexibles, bajar&iacute;an, mejorando la competitividad internacional, favoreciendo exportaciones y desalentando importaciones, lo que permitir&iacute;a obtener los d&oacute;lares requeridos para reanimar la econom&iacute;a. Pero entre mediados de 1998 y fines de 2001 los precios apenas bajaron 5%.<strong> El ajuste fue v&iacute;a nivel de actividad: el PBI real baj&oacute; 16%.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y los lazos productivos de Argentina con Estados Unidos (donde se define la pol&iacute;tica monetaria del d&oacute;lar) no son muy grandes; <strong>en buena medida son econom&iacute;as competitivas. </strong>Si un pa&iacute;s con moneda propia tiene escasez de divisas (por ejemplo, por una sequ&iacute;a), una devaluaci&oacute;n lo lleva a comprar menos en el exterior y vender m&aacute;s, de modo de contrarrestar esa carencia. <strong>Sin moneda propia, no se puede hacer. </strong>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la Convertibilidad, el d&oacute;lar se encareci&oacute; frente a las dem&aacute;s monedas porque Estados Unidos atrajo capitales; y, debido al tipo de cambio fijo, tambi&eacute;n se encareci&oacute; el peso, incentivando importaciones y desalentando exportaciones: justo lo &uacute;ltimo que necesit&aacute;bamos. La renuncia a tener moneda propia puede ser menos riesgosa si hay una fuerte vinculaci&oacute;n de nuestra econom&iacute;a con las otras que usan la misma moneda; caso de Grecia con el resto de la Zona Euro. Aun as&iacute;, Grecia tuvo que hacer un ajuste muy fuerte para corregir su d&eacute;ficit externo sin devaluar: entre 2008 y 2013 su PBI disminuy&oacute; 26%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La dolarizaci&oacute;n garantiza no tener estos problemas? No. Si un gobierno irresponsable logra que lo financien, incurrir&aacute; en d&eacute;ficit fiscal, ya que es m&aacute;s agradable y f&aacute;cil subir el gasto o bajar los impuestos que hacer lo contrario. <strong>La clave es la responsabilidad fiscal: la dolarizaci&oacute;n cierra la fuente de la emisi&oacute;n monetaria, pero no la del endeudamiento.</strong> Ahora bien: si tenemos responsabilidad fiscal, el problema de la inflaci&oacute;n se controlar&aacute;, como ocurre en la gran mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses del mundo, sin necesidad de renunciar a tener moneda nacional. Y mantendremos la capacidad de que la pol&iacute;tica monetaria y el tipo de cambio ayuden a restablecer equilibrios, sin necesidad de esperar una baja sustancial de precios nominales, que cuesta mucho lograr.
    </p><h3 class="article-text">La cuesti&oacute;n pol&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        Los defensores de la dolarizaci&oacute;n suelen reconocer que el problema de fondo no es monetario, sino fiscal; para dolarizar con &eacute;xito hay que lograr y mantener solvencia fiscal. Es lo mismo que hay que hacer para estabilizar el valor de la moneda propia. <strong>Pero &iquest;y entonces, para qu&eacute; dolarizar? </strong>Porque, de esa manera, se evitar&iacute;a que los gobiernos argentinos manejen la pol&iacute;tica monetaria; mejor dejarla en manos de las autoridades monetarias de Estados Unidos, que son m&aacute;s criteriosas. Argentina es incurable, tarde o temprano siempre cae en excesos, as&iacute; que, cuanto m&aacute;s limitados est&eacute;n sus gobiernos, mejor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la vereda de enfrente, se sostiene que los argentinos tenemos que gobernarnos a nosotros mismos, en todos los aspectos, incluido el monetario. Y si se resigna algo de soberan&iacute;a, debe ser a favor de un ente del cual formemos parte y donde tengamos voz y voto (por ejemplo, el Mercosur), no de un tercero que, para tomar sus decisiones, no nos tiene en cuenta. <strong>M&aacute;s all&aacute; de conveniencias econ&oacute;micas, el nacionalismo es un sentimiento con bastante arraigo entre los argentinos. &nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las opiniones son libres. Pero una dolarizaci&oacute;n, para prosperar, <strong>deber&iacute;a alcanzar un cierto consenso. </strong>La facultad de emitir moneda, por parte de &ldquo;un banco federal&rdquo; (el Banco Central) <strong>est&aacute; consagrada en la Constituci&oacute;n;</strong> sin consenso, podr&iacute;a no ser posible suprimir esa facultad, lo cual es un requisito para dolarizar. De modo que un gobierno podr&iacute;a aceptar al d&oacute;lar como moneda de curso legal, pero el siguiente podr&iacute;a revertirlo y volver a emitir moneda nacional, restableci&eacute;ndola como &uacute;nica moneda de curso legal. Y, hoy por hoy, el consenso para dolarizar en forma sostenible no parece estar. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Eggers]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dolarizar-hay-provocar-caos-economico-terrible-ajuste_129_10169343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 May 2023 13:09:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Para dolarizar, primero hay que provocar un caos económico y un terrible ajuste]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dolarización,Dólar,Convertibilidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inflación se recalienta aún más: saltó al 7,7% en marzo, el peor mes de los últimos 21 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-recalienta-salto-7-7-marzo-peor-mes-ultimos-21-anos_1_10121481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73f5c92c-f34e-4734-b977-760dcfd77a84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La inflación se recalienta aún más: saltó al 7,7% en marzo, el peor mes de los últimos 21 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El IPC acumula un alza del 104,3% anual y del 21,7% en lo que va de 2023. La educación, la ropa y los alimentos, lo que más se encarece. El alza de precios jaquea a Massa, a todo el Frente de Todos y a la población en general. Datos que alimentan el riesgo de una espiralización.</p></div><p class="article-text">
        El dato de inflaci&oacute;n de marzo no comenz&oacute; con un 3, como quer&iacute;a el ministro de Econom&iacute;a, Sergio Massa, y como tambi&eacute;n deseaba toda la poblaci&oacute;n agobiada por la constante remarcaci&oacute;n de precios. Fue m&aacute;s del doble. Arranc&oacute; con un 7 y sigui&oacute; con una coma y un 7, seg&uacute;n inform&oacute; este viernes el Instituto de Estad&iacute;stica (Indec). <strong>Fue 7,7%, el mayor nivel mensual desde abril de 2002, </strong>cuando estall&oacute; la convertibilidad que hab&iacute;a igualado a un peso con un d&oacute;lar por 11 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El &iacute;ndice de precios al consumidor (IPC) volvi&oacute; a pasar la barrera del 7, como no hac&iacute;a desde agosto pasado, cuando Massa asumi&oacute; como ministro. <strong>En los &uacute;ltimos 12 meses acumula un 104,3%,</strong> el mayor nivel desde septiembre de 1991, cuando era del 115%, <strong>hace 31 a&ntilde;os y medio. </strong>En 1991, la convertibilidad del presidente Carlos Menem y su ministro Domingo Cavallo derrot&oacute; la hiperinflaci&oacute;n y la fue bajando mes a mes del 1.343% en diciembre de 1990 al 84% el mismo mes de 1991, es decir, por debajo del 95% de 2022. Aquel r&eacute;gimen se aplic&oacute; con un fuerte ajuste y salto del desempleo, permiti&oacute; la reelecci&oacute;n de Menem en 1995, pero comenzar&iacute;a a resquebrajarse en 1999 y terminar&iacute;a por explotar en otra crisis social en 2001/02, quiz&aacute;s peor o tan mala como la h&iacute;per. Toda una ense&ntilde;anza para los que ahora pregonan la dolarizaci&oacute;n o el bimonetarismo.
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos al presente cr&iacute;tico, tan cr&iacute;tico que <strong>alimenta el riesgo de una espiralizaci&oacute;n de la inflaci&oacute;n </strong>as&iacute; como las ilusiones de volver a aquellas recetas del pasado. Entre los productos que m&aacute;s aumentaron en marzo figuran la educaci&oacute;n (29,1%), ropa y calzado (9,2%) y alimentos y bebidas (9,3%). Entre los alimentos los que m&aacute;s se encarecieron fueron pan tipo flauta (10%), de mes (12%), nalgas y hamburguesas (10%), pollo (26), merluza (10%), huevos (25%), naranja (43%), batata (19%), lechuga (58%) y tomate (37%).
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de las causas de la inflaci&oacute;n de esta Argentina de marzo de 2023, los economistas identifican diversas. Juan Miguel Massot, profesor de la Universidad del Salvador, se&ntilde;ala los excedentes monetarios, las expectativas inflacionarias, la inercia en la suba de precios y los aumentos de los costos, incluidos el d&oacute;lar, los insumos, la tasa de inter&eacute;s, las tarifas y los combustibles. 
    </p><p class="article-text">
        En un banco extranjero, un analista que prefiere el anonimato considera que &ldquo;la principal causa de la inflaci&oacute;n de la Argentina tiene ver con los desequilibrios fiscales que redundan en el desmanejo monetario&rdquo;. &ldquo;Como hay d&eacute;ficit cr&oacute;nico, los agentes econ&oacute;micos siempre esperan que a la larga aparezca el Banco Central emitiendo pesos para cubrir el gap (brecha) de financiamiento (del rojo fiscal). Me preguntaras porque cuando hay d&eacute;ficit y se emite deuda en vez de pesos tambi&eacute;n hay inflaci&oacute;n. Justamente porque juega el factor expectativas. Si no correg&iacute;s el d&eacute;ficit, en alg&uacute;n momento se te corta el cr&eacute;dito y el Central va a tener que emitir&rdquo;, razonan en la entidad financiera for&aacute;nea. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, en un banco de capital nacional identifican que la mayor raz&oacute;n del alto IPC es la &ldquo;inercia, es decir, venir de una elevada din&aacute;mica inflacionaria, que condiciona la actual&rdquo;. &ldquo;Es una economia que viene corriendo aproximadamente al 6% mensual, entre el tipo de cambio, los salarios, las tasas de inter&eacute;s. A eso se agregan cuestiones puntuales, como ser la carne en febrero, tarifas, combustibles, en breve impactar&aacute; el d&oacute;lar&nbsp;agro para exportaciones de alimentos que se consumen localmente&rdquo;, agregan en la banca argentina, en referencia a los <strong>c&iacute;tricos, las manzanas, las peras, las uvas, las aceitunas, el az&uacute;car, el tabaco, la yerba, la miel y el algod&oacute;n. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habr&aacute; que ver c&oacute;mo reacciona ahora el Gobierno ante esta nueva suba del IPC.</strong> Una opci&oacute;n es que el Banco Central siga subiendo la tasa para desalentar la corrida al d&oacute;lar paralelo, que provoca inflaci&oacute;n. <strong>Pero la caja de herramientas de las que dispone Massa parece agotada. </strong>Justo cuando faltan dos meses para que se defina si ser&aacute; precandidato presidencial del Frente de Todos. Cuando nos separan cuatro meses de las primarias presidenciales, en las que el peronismo puede sufrir una derrota ante Juntos por el Cambio e incluso La Libertad Avanza si no lograr recomponer el poder de compra de los asalariados, que han crecido en cantidad en este gobierno pero con sueldos magros por la inflaci&oacute;n creciente.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-recalienta-salto-7-7-marzo-peor-mes-ultimos-21-anos_1_10121481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Apr 2023 19:32:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La inflación se recalienta aún más: saltó al 7,7% en marzo, el peor mes de los últimos 21 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Alimentos,Dolarización,Convertibilidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Álvarez Agis y Dal Poggetto advierten sobre la urgencia y a la vez las dificultades de aplicar un plan antiinflacionario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/alvarez-agis-dal-poggetto-advierten-urgencia-vez-dificultades-aplicar-plan-antiinflacionario_1_9673299.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32cdb7fe-5594-4acd-b818-facb83544c33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Álvarez Agis y Dal Poggetto advierten sobre la urgencia y a la vez las dificultades de aplicar un plan antiinflacionario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La única manera de tener chances electorales es con una baja drástica de la inflación, pero no se pueden usar las herramientas que te gustan y no las que no te gustan", advirtió el economista de la firma PxQ. Su colega de Eco Go dejó un decálogo de medidas para lograr un programa exitoso.</p></div><p class="article-text">
        Resistencia no es s&oacute;lo el nombre de la capital de Chaco, donde se celebra el Seminario Nacional de Presupuesto P&uacute;blico donde esta ma&ntilde;ana hablaron los economistas <strong>Emmanuel &Aacute;lvarez Agis</strong> y <strong>Marina Dal Poggetto</strong> sobre <strong>la urgencia y a la vez las dificultades de implementar un plan de estabilizaci&oacute;n inflacionaria</strong>. Resistencia es la tambi&eacute;n la que tienen los m&aacute;ximos funcionarios del Frente de Todos a adoptarlo, pese a que las subas <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-subio-6-2-septiembre-galopa-83-anual-cerca-84-1991_1_9624682.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actuales de precios, del orden del 6% o 7% mensual</a>, lic&uacute;an las esperanzas de victoria de cualquier candidato peronista en 2023. Es que un plan de shock tambi&eacute;n tiene sus costos y puede terminar mal si se aplica de manera equivocada. Es <strong>una cirug&iacute;a a coraz&oacute;n abierto</strong> que requiere de pericia t&eacute;cnica y decisi&oacute;n pol&iacute;tica. Y as&iacute; qued&oacute; expuesto por &Aacute;lvarez Agis y Dal Poggetto en este encuentro organizado por la Asociaci&oacute;n Argentina de Presupuesto (ASAP), Chaco y el Consejo Federal de Inversiones.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvarez Agis, de la consultora PxQ, cont&oacute; que vol&oacute; porque se lo pidi&oacute; el gobernador chaque&ntilde;o, <strong>Jorge Capitanich</strong>. Su colega de Eco Go habl&oacute; por videoconferencia. El ex viceministro de Econom&iacute;a del gobierno de <strong>Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner</strong>, que prefiri&oacute; mantenerse al margen del de<strong> Alberto Fern&aacute;ndez</strong>, arranc&oacute; diciendo que Dal Poggetto iba a deprimir a la audiencia del Centro de Convenciones Gala sobre el presente y &eacute;l, sobre el futuro. &Aacute;lvarez Agis destac&oacute; que &ldquo;por suerte&rdquo; est&aacute; gener&aacute;ndose &ldquo;bastante consenso&rdquo; entre los economistas y, en menor medida, entre los pol&iacute;ticos sobre &ldquo;la necesidad de un plan de estabilizaci&oacute;n contra la inflaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Con inflaci&oacute;n tan alta como la actual las pol&iacute;ticas mas cl&aacute;sicas no alcanzan&rdquo;, advierte el economista. El plan de reducci&oacute;n gradual del ministro de Econom&iacute;a,<strong> Sergio Massa</strong>, hubiese funcionado si lo hubiera aplicado en 2021, cuando la inflaci&oacute;n era moderada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hay inflaci&oacute;n moderada, de menos de 50%, vemos qu&eacute; hacer con la pol&iacute;tica fiscal, monetaria y cambiaria&rdquo;, cita las tres herramientas que usaron pa&iacute;ses que derrotaron esos niveles de alzas de precios, tal como hab&iacute;a estudiado el viceministro de Econom&iacute;a de<strong> Mart&iacute;n Guzm&aacute;n</strong>,<strong> Fernando Morra</strong>. &ldquo;Es cuesti&oacute;n de d&oacute;nde poner el gasto, la tasa y el tipo de cambio. Con una inflaci&oacute;n de m&aacute;s del 50, con eso solo no alcanza. Los programas de estabilizaci&oacute;n tienen tres ejes adicionales. Uno es el marketing. Dos es la desindexaci&oacute;n. El Plan Austral (de<strong> Ra&uacute;l Alfons&iacute;n </strong>en 1985) implic&oacute; un cambio de moneda (del peso al austral) y un desagio (descuento en los valores pactados en los contratos). La convertibilidad (de <strong>Carlos Menem </strong>y su ministro<strong> Domingo Cavallo</strong> en 1991) ten&iacute;a la fijaci&oacute;n por ley del tipo de cambio (uno a uno entre peso y d&oacute;lar) y la prohibici&oacute;n de la indexaci&oacute;n de los contratos. La salida de la convertibilidad (de <strong>Eduardo</strong> <strong>Duhalde</strong> en 2002) implic&oacute; un congelamiento de tarifas y pesificaci&oacute;n asim&eacute;trica (de cr&eacute;ditos y dep&oacute;sitos en d&oacute;lares). Y tres, precios relativos de equilibrio&rdquo;, explic&oacute; Agis.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Álvarez Agis en su exposición.                            </span>
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        &ldquo;Si un determinado precio genera un problema evidente, vamos a decir que genera un desequilibrio&rdquo;, simplific&oacute; a prop&oacute;sito el economista. Puso como ejemplo las tarifas al se&ntilde;alar que los subsidios que las manten&iacute;an bajas hasta ahora generaban el equivalente al d&eacute;ficit fiscal, aunque record&oacute; que a&uacute;n peor era en los 80, cuando llevaban a la desinversi&oacute;n en telefon&iacute;a y electricidad. Cit&oacute; otro caso: el tipo de cambio de la convertibilidad generaba tal desequilibrio externo (d&eacute;ficit comercial, pues alentaba importaciones y desincentivaba exportaciones) que nos obligaba a privatizar empresas para ingresar d&oacute;lares&ldquo;, aludi&oacute; impl&iacute;citamente a la venta de YPF a la espa&ntilde;ola Repsol. &rdquo;Hoy hay desequilibrio de precios relativos&ldquo;, apunt&oacute; Agis y puso como ejemplo el hecho de que el alquiler de un monoambiente en Buenos Aires cuesta dos pares de zapatillas y en Nueva York, diez pares.<strong> &rdquo;Las zapatillas est&aacute;n caras, el alquiler est&aacute; barato y el salario, barat&iacute;simo. Esta es la peor de las combinaciones.&ldquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si uno hace un programa de estabilizaci&oacute;n con la situaci&oacute;n actual, cuando ocurren la desinflaci&oacute;n, suelen agravarse los desequilibrios. Hay que arreglar los precios relativos antes del plan de estabilizaci&oacute;n. Los planes de estabilizaci&oacute;n, si est&aacute;n bien cuadrados, bajan r&aacute;pido la inflaci&oacute;n. Salvo que te pase como con el Plan Primavera (de Alfons&iacute;n en 1988), que la inflaci&oacute;n se dispar&oacute; a los ocho meses. Hoy, el salario formal privado promedio son 1.200 d&oacute;lares. Si uno configurara un plan como el de la convertibilidad llegar&iacute;as a la elecci&oacute;n con un salario de 1.800 d&oacute;lares&rdquo;, expuso Agis, aunque aclar&oacute; que no est&aacute; proponiendo un plan como el de Cavallo.&nbsp;&ldquo;Llegar&iacute;as a la elecci&oacute;n con tendencia positiva. El riesgo es que te ocurra como con el Plan Primavera. <strong>Hay tres tipos de planes de estabilizaci&oacute;n: los que salen bien de arranque, los que arrancan mal pero mejoran y los que arrancan bien pero explotan.</strong>&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Agis record&oacute; que Cavallo en su tesis doctoral advirti&oacute; en 1968 que una suba sideral de las tasas de inter&eacute;s puede agravar la inflaci&oacute;n porque el mayor costo financiero se traslada a precios. Tambi&eacute;n se&ntilde;al&oacute; que ex el ministro prepar&oacute; el plan de convertibilidad a lo largo de dos a&ntilde;os, seg&uacute;n le coment&oacute; alguna vez el periodista y economista <strong>Marcelo  Zlotogwiazda</strong>. &ldquo;El Plan Primavera, en dos meses. &iquest;El de ahora? &iquest;El del a&ntilde;o que viene? Es un problema no menor&rdquo;, alert&oacute;. &ldquo;Si el plan no apalanca mucho el ingresos de d&oacute;lares, vuela por los aires. Para muchos colegas, primero hay que devaluar. Quiero mostrar la complejidad de esta situaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; antes de advertir que una depreciaci&oacute;n que equivalga la mitad de la brecha implicar&iacute;a un salto del d&oacute;lar oficial del 50% y apunt&oacute; que con una inflaci&oacute;n previa del 7% mensual quiz&aacute; la ventaja cambiaria se carcoma en pocos meses. 
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                El auditorio del Seminario Nacional de Presupuesto Público.                            </span>
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        &ldquo;El Austral y la convertibilidad ten&iacute;an consensos pol&iacute;ticos y de los organismos internacionales&rdquo;; rememor&oacute; Agis. Advirti&oacute; que con el plan de Alfons&iacute;n se produjo una ca&iacute;da inicial de salarios que si se repitiera, podr&iacute;a &ldquo;transformar la avenida 9 de Julio en peatonal&rdquo;, brome&oacute; sobre el potencial de protestas sociales y sindicales. &ldquo;Probablemente, tengas tres a&ntilde;os de crecimiento consecutivo (de 2021 a 2023) por primera vez desde 2006 a 2008, pero el punto de partida es la pandemia. Pod&eacute;s decir: 'V&oacute;tame que crecimos tres a&ntilde;os'. Pero la &uacute;nica manera de tener chances electorales es con una baja dr&aacute;stica de la inflaci&oacute;n. Pero no se puede usar las herramientas que te gustan y no las que no te gustan.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Agis lament&oacute; que &ldquo;hoy se discute en clave grieta, el Gobierno actual no toca el tipo de cambio, aplica la pol&iacute;tica fiscal y monetaria pactada con el FMI (Fondo Monetario Internacional) y quiere congelamiento, pero eso no funciona, las herramientas tienen que ser compatibles entre s&iacute;&rdquo;. &ldquo;O hacemos todo de shock o todo gradual. Gradual en lo fiscal, nada de devaluaci&oacute;n y shock de congelamiento sale mal. Juntos por el Cambio quiere devaluaci&oacute;n sin congelamiento, &iquest;pero con qu&eacute; se come? No soy optimista tampoco para adelante. Hay ciertas herramientas de pol&iacute;tica econ&oacute;mica a las que les hemos puesto contenidos ideol&oacute;gicos, pero son herramientas. Ac&aacute; se escucha: 'No subas tarifas porque sos macrista' o 'no subas retenciones porque sos kuka'&rdquo;, se desconsol&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">L&iacute;mites insostenibles</h3><p class="article-text">
        Dal Poggetto arranc&oacute; apuntando una inflaci&oacute;n del 4% mensual, implica una anual del 60%, &ldquo;una del 6% mensual te da 100% anual, una del 7% mensual te da 125% anual y una una del 10% mensual te da 200% anual&rdquo;. &ldquo;Si se mantiene alta la inflaci&oacute;n, te lleva a niveles insostenibles con el crecimiento&rdquo;, alert&oacute;. La ex funcionaria t&eacute;cnica del gobierno de <strong>Fernando de la R&uacute;a</strong> y actual asesora de <strong>Facundo</strong> <strong>Manes</strong> record&oacute; que el acuerdo con el FMI implicaba que los &ldquo;precios relativos no se atrasen&rdquo;. Es el caso del d&oacute;lar oficial. &ldquo;Con las tasas y el d&oacute;lar subiendo como la inflaci&oacute;n, con las tarifas subiendo m&aacute;s que la inflaci&oacute;n, no hay margen para la desinflaci&oacute;n. Ni con paritarias 100%, con aumento en el pr&oacute;ximo trimestre del 27%.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La economista apunt&oacute; que &ldquo;la inflaci&oacute;n cr&oacute;nica arranca con el peronismo  y la inconsistencia fiscal&rdquo;, pero tambi&eacute;n reconoci&oacute; que &ldquo;el Plan Primavera no fue un plan de estabilizaci&oacute;n sino electoral y el Austral tuvo de los dos&rdquo; componentes. &ldquo;La convertivilidad funcion&oacute; pero no tuvo consistencia fiscal ni din&aacute;mica distributiva. La estabilidad vino en 1991 asociada tambi&eacute;n a una mejora de la competitividad de la econom&iacute;a, se rompi&oacute; el d&eacute;ficit cuasi fiscal (el del Banco Central), hubo apertura de la econom&iacute;a, normalizaste el cr&eacute;dito externo, pero tuviste un problema que fue la inercia de la inflaci&oacute;n ese a&ntilde;o mientras congelabas el tipo de cambio. Esa inflaci&oacute;n acumulada te trajo el problema de competitividad. Frente a la inercia inflacionaria, est&aacute; el riesgo de equivocarse y llevar la nominalidad mucho m&aacute;s perversa que lo que tenemos hoy. Cuidado hacia d&oacute;nde vamos&rdquo;, coment&oacute; la consultora de Eco Go. &ldquo;Emmanuel se olvida que el plan de la convertibilidad tambi&eacute;n incluy&oacute; apertura econ&oacute;mica&rdquo;, agreg&oacute;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ureta, Agis y Martínez.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Dal Poggetto enumer&oacute; los componentes de un plan de estabilizaci&oacute;n:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>&ldquo;Tiene que tener reacomodamiento de precios relativos previos, es decir, m&aacute;s devaluaci&oacute;n, m&aacute;s aumento de tarifas. </li>
                                    <li>Resolver el d&eacute;ficit fiscal para cortar el d&eacute;ficit monet. Las retenciones no pod&eacute;s cobrarlas con el tipo de cambio atrasado y brecha del 100%, pero debes apropiarte del subsidio (al campo) que implicar&iacute;a una devaluaci&oacute;n.&nbsp;</li>
                                    <li>Cierre del d&eacute;ficit cuasifiscal. No est&aacute; la situaci&oacute;n para romper los contratos, el gobierno actual pretende patear problema al siguiente, la devaluaci&oacute;n necesaria para licuarlo es bastante m&aacute;s que el 50%, pero as&iacute; ser&iacute;a licuable la deuda del Central, que es con tasa fija, pero no la del Tesoro, que tiene tasa variable (por inflaci&oacute;n) o con seguro de cambio.</li>
                                    <li>Overshoorting (sobresalto) de la tasa: en 2002 subi&oacute; la tasa al 134%, el mes despu&eacute;s baj&oacute; a 60, despu&eacute;s 30 y al final de a&ntilde;o menos de 10.</li>
                                    <li>Algunos mecanismos de desagio, que son dif&iacute;ciles, o de indexaci&oacute;n, como el Plan Real (de Brasil en 1994).</li>
                                    <li>Normalizar el mercado de deuda en d&oacute;lares.</li>
                                    <li>Definir un ancla, mejor un programa monetario como hizo Per&uacute; (en 1991) y no el tipo de cambio.</li>
                                    <li>Un acuerdo de precios y salarios, para el que hoy ten&eacute;s colch&oacute;n porque muchos ya se cubrieron.}</li>
                                    <li>Enmarcarlo en un acuerdo con el FMI, que estar&iacute;a muy dispuesto.</li>
                                    <li>Agenda de competitividad, apertura y desregulaci&oacute;n, porque con el cierre de la econom&iacute;a no es viable.&nbsp;Pero hoy mundo va al rev&eacute;s, se cierra, est&aacute; a la defensiva&ldquo;.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        La economista se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;detr&aacute;s de la inflaci&oacute;n no todos los precios suben igual&rdquo; Y alert&oacute; que &ldquo;os precios de bienes est&aacute;n rid&iacute;culamente caros y los de servicios, muy baratos. Los salarios reales est&aacute;n muy deteriorados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay chance de bajar la inflaci&oacute;n sin consolidaci&oacute;n fiscal&rdquo;, advirti&oacute; Dal Poggeto, pero predijo que si bajara el &iacute;ndice de precios al consumidor (IPC) al 60% en 2023, como indica el presupuesto, bajar&iacute;a la recaudaci&oacute;n, pero subir&iacute;a el gasto indexado en jubilaciones, pensiones y asignaciones. Llam&oacute; a una reforma tributaria que combata la alta evasi&oacute;n de algunos para aliviar la elevada presi&oacute;n sobre otros. Alert&oacute; que el actual d&eacute;ficit cuasi fiscal constituye un problema mayor que el fiscal. &ldquo;El pr&oacute;ximo gobierno o lic&uacute;a los pasivos remunerados del Central (incluidas las Letras de Liquidez, Leliq) con un salto cambiario, o se reestructuran, con implicancias para los balances de los bancos, o mantenemos los controles de capitales actuales. La demanda de instrumentos del Tesoro a plazos cortos y tasas m&aacute;s alta, te recrea un overhang (exceso) de pesos. La semana pasada el Central compr&oacute; 80.000 millones de pesos en deuda del Tesoro.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En medio de todo lo negativo, Dal Poggetto rescat&oacute; que &ldquo;lo positivo es la inversi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Hoy la actividad est&aacute; volviendo al nivel de 2017, con despacho r&eacute;cord de cemento, aunque la industria crece porque la econom&iacute;a est&aacute; cerrada. Pero lo que m&aacute;s creci&oacute; fue la inversi&oacute;n, por el incentivo de la brecha&rdquo;, se refiri&oacute; a que muchos que no pueden ir al d&oacute;lar terminan invirtiendo sus pesos en maquinarias que importan al tipo de cambio oficial. &ldquo;La inversi&oacute;n est&aacute; en el 22% del PBI. Hay mayor incorporaci&oacute;n de maquinaria y equipo, robots, eficiencia energ&eacute;tica. Vaca Muerta est&aacute; creciendo con los pesos acorralados. Esta tasa de inversi&oacute;n puede ser el puntapi&eacute;, m&aacute;s la posici&oacute;n de argentinos en d&oacute;lares. Pero se requiere de un grado de acuerdo pol&iacute;tico, que d&eacute; m&aacute;s horizonte y gobernabilidad. Lamentablemente en la Argentina se suelen tomar decisiones tras las hecatombes. Por ejemplo, tras la hiperinflaci&oacute;n (de 1989-1990) o la salida de la convertibilidad. La pregunta es c&oacute;mo se genera el acuerdo pol&iacute;tico&rdquo;, se interrog&oacute; la economista. Sin remate.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/alvarez-agis-dal-poggetto-advierten-urgencia-vez-dificultades-aplicar-plan-antiinflacionario_1_9673299.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Nov 2022 17:04:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Álvarez Agis y Dal Poggetto advierten sobre la urgencia y a la vez las dificultades de aplicar un plan antiinflacionario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Plan Austral,Convertibilidad,Emmanuel Alvarez Agis,Marina Dal Poggetto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La anatomía de una cierta (¿posible?) estabilización de precios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/anatomia-posible-estabilizacion-precios_129_9580860.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4062a02c-4aec-4458-93ba-4d5fb127d7e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La anatomía de una cierta (¿posible?) estabilización de precios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sergio Massa ya tiene en la cancha varios instrumentos estabilizadores. Habrá quienes digan que no es lo suficientemente agresivo para bajar la inflación, pero lo cierto es que el viraje hacia la ortodoxia es innegable. Es un ajuste peronista inserto en un equilibrio social inestable.</p></div><p class="article-text">
        Los flashes en el quinto piso del Ministerio de Econom&iacute;a empiezan a apagarse. La llegada rutilante de <strong>Sergio Massa</strong>, dos meses atr&aacute;s, y los resultados iniciales que alejaron el colapso inminente abren paso ahora a una etapa donde el camino ser&aacute; m&aacute;s escabroso, tenso, friccionado. <strong>La muy relativa calma financiera, lograda con f&oacute;rceps y alquimias cambiarias, sobrevivir&aacute; si </strong>&ndash;<strong>y solo si</strong>&ndash;<strong> el Gobierno logra reducir la inflaci&oacute;n de forma sensible.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es impensable que a velocidades de 7% mensual solo el enfriamiento que ya se observa en la actividad econ&oacute;mica y la restricci&oacute;n fiscal y monetaria que est&aacute; implementando el ministro alcanzar&aacute;n para dar vuelta el escenario proyectado de los precios en los pr&oacute;ximos meses. Son instrumentos necesarios, sin duda, que bajo ciertas circunstancias desinflan los precios. Pero el tiempo para que eso suceda y los equilibrios sociales en las sociedades democr&aacute;ticas muchas veces complican el proceso. El ajuste es apenas una condici&oacute;n necesaria, pero se requiere m&aacute;s, bastante m&aacute;s, para lograr una estabilizaci&oacute;n consistente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>As&iacute; como est&aacute;n presentadas las cartas, es inviable que la inflaci&oacute;n pueda bajar 40 puntos en 2023, como proyecta el presupuesto</strong>. Pensamiento m&aacute;gico, que esconde el habitual uso discrecional de los excedentes fiscales al que apela todo gobierno cuando la meta es superada. O, tal vez, la pista de que est&aacute; en proceso un intento m&aacute;s consistente de estabilizaci&oacute;n del que est&aacute; puesto sobre la mesa hasta ahora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia de las desinflaciones, aqu&iacute; y en el mundo, ense&ntilde;a que los planes se van consolidando, a veces durante largos meses, con medidas previas, que pueden incluir retoques en ciertos precios (combustibles, tarifas) o incluso salarios y jubilaciones. Est&aacute;n los programas basados en t&iacute;picos ajustes macroecon&oacute;micos, o los que buscan consensos sociales m&aacute;s o menos amplios para hacer menos dolorosa la transici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la Argentina hubo de todo tipo. Las experiencias de 1959 (Frondizi-Alsogaray) con 120% de inflaci&oacute;n y 1985 (Alfons&iacute;n-Sourrouille) con 700% giraron sobre la disciplina fiscal y monetaria y la contracci&oacute;n de la actividad y los salarios. El &ldquo;hay que pasar el invierno&rdquo; de Alsogaray incluy&oacute; una devaluaci&oacute;n real del 15% y un apret&oacute;n monetario de 8 puntos del PBI, en el contexto de un acuerdo con el FMI. El Plan Austral, en tanto, redujo 4 puntos el d&eacute;ficit primario y en 1985 el PIB cay&oacute; 7 puntos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, el Pacto Social de 1973 fue un ajuste expansivo (subieron salarios, PIB y agregados monetarios), se apreci&oacute; el tipo de cambio real y no hubo ajuste fiscal. Todo centrado en &ldquo;coincidencias program&aacute;ticas&rdquo; y un plan trianual que logr&oacute; bajar la inflaci&oacute;n&hellip; un a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En el otro extremo aparece la convertibilidad, que pulveriz&oacute; la inflaci&oacute;n a costa de una grave desarticulaci&oacute;n productiva y un desempleo muy elevado, pero que adem&aacute;s requiri&oacute; de un masivo flujo de d&oacute;lares y un violento ajuste previo (la cuasi-hiper de 1989 y el draconiano recorte fiscal y monetario de 1990). Nada de eso est&aacute; disponible hoy.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Massa ya tiene en la cancha varios instrumentos estabilizadores. El ajuste del gasto primario en t&eacute;rminos reales es significativo, para cualquier comparaci&oacute;n de este per&iacute;odo de gobierno. Las tasas de inter&eacute;s vuelven a ser positivas, como en la era Macri. Se viene acelerando la depreciaci&oacute;n diaria del peso y las tarifas p&uacute;blicas abandonan sus tiempos populistas. <strong>Habr&aacute; quienes digan que no es lo suficientemente agresivo para bajar la inflaci&oacute;n, pero lo cierto es que el viraje hacia la ortodoxia es innegable. Es un ajuste peronista inserto en un equilibrio social inestable.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una anatom&iacute;a m&aacute;s adecuada y quiz&aacute; posible para cierta estabilizaci&oacute;n de los precios hasta el final de la gesti&oacute;n Fern&aacute;ndez requiere de otros elementos. El principal, d&oacute;lares en las reservas para estabilizar las expectativas una vez decidida la devaluaci&oacute;n. En 1959 los d&oacute;lares ingresaron por el fuerte impulso a la inversi&oacute;n extranjera directa, aportes del FMI y la liberalizaci&oacute;n del mercado de capitales, que llev&oacute; el d&eacute;ficit de cuenta corriente por encima de los 4 puntos del PBI en 1961. En 1985 las reservas fueron apuntaladas por el FMI y el Tesoro norteamericano. En 1991, por las privatizaciones y el seguro de cambio de la convertibilidad.
    </p><p class="article-text">
        No solo eso. Esta inflaci&oacute;n, un bestia que cambi&oacute; de forma en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y se volvi&oacute; m&aacute;s resistente, demanda acciones para reducir la inercia, el ajuste de contratos (salarios incluidos) mirando la inflaci&oacute;n pasada. Es probable que no se necesite, como en 1985, un &ldquo;desagio&rdquo;, pero s&iacute; un congelamiento posterior a la correcci&oacute;n y ruptura de contratos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El riesgo de espiralizaci&oacute;n sigue latente si no se anclan las expectativas (para lo que se necesitan suficientes d&oacute;lares en las reservas del Banco Central), y siguen sin aparecer se&ntilde;ales claras respecto de la pol&iacute;tica salarial.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La estabilizaci&oacute;n es un camino doloroso, que demanda tiempo (escaso para este gobierno) y coordinaci&oacute;n. Si sus costos iniciales se sostienen pol&iacute;ticamente y las reformas y acuerdos son cre&iacute;bles, la inflaci&oacute;n empieza a ceder. &iquest;Massa cuenta con opciones menos duras? Seguir con este ritmo inflacionario es condenarse a una r&aacute;pida aceleraci&oacute;n. &iquest;Podr&aacute; instrumentar cierta estabilizaci&oacute;n en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de gobierno, elecciones mediante? Casi siempre, las temporadas en el quinto piso del Ministerio no son como se quieren, sino como se pueden.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>RD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/anatomia-posible-estabilizacion-precios_129_9580860.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Sep 2022 14:42:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La anatomía de una cierta (¿posible?) estabilización de precios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Sergio Massa,Convertibilidad,Arturo Frondizi,Hiperinflación,Álvaro Alsogaray]]></media:keywords>
    </item>
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