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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Álvaro Alsogaray]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/alvaro-alsogaray/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Álvaro Alsogaray]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La anatomía de una cierta (¿posible?) estabilización de precios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/anatomia-posible-estabilizacion-precios_129_9580860.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4062a02c-4aec-4458-93ba-4d5fb127d7e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La anatomía de una cierta (¿posible?) estabilización de precios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sergio Massa ya tiene en la cancha varios instrumentos estabilizadores. Habrá quienes digan que no es lo suficientemente agresivo para bajar la inflación, pero lo cierto es que el viraje hacia la ortodoxia es innegable. Es un ajuste peronista inserto en un equilibrio social inestable.</p></div><p class="article-text">
        Los flashes en el quinto piso del Ministerio de Econom&iacute;a empiezan a apagarse. La llegada rutilante de <strong>Sergio Massa</strong>, dos meses atr&aacute;s, y los resultados iniciales que alejaron el colapso inminente abren paso ahora a una etapa donde el camino ser&aacute; m&aacute;s escabroso, tenso, friccionado. <strong>La muy relativa calma financiera, lograda con f&oacute;rceps y alquimias cambiarias, sobrevivir&aacute; si </strong>&ndash;<strong>y solo si</strong>&ndash;<strong> el Gobierno logra reducir la inflaci&oacute;n de forma sensible.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es impensable que a velocidades de 7% mensual solo el enfriamiento que ya se observa en la actividad econ&oacute;mica y la restricci&oacute;n fiscal y monetaria que est&aacute; implementando el ministro alcanzar&aacute;n para dar vuelta el escenario proyectado de los precios en los pr&oacute;ximos meses. Son instrumentos necesarios, sin duda, que bajo ciertas circunstancias desinflan los precios. Pero el tiempo para que eso suceda y los equilibrios sociales en las sociedades democr&aacute;ticas muchas veces complican el proceso. El ajuste es apenas una condici&oacute;n necesaria, pero se requiere m&aacute;s, bastante m&aacute;s, para lograr una estabilizaci&oacute;n consistente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>As&iacute; como est&aacute;n presentadas las cartas, es inviable que la inflaci&oacute;n pueda bajar 40 puntos en 2023, como proyecta el presupuesto</strong>. Pensamiento m&aacute;gico, que esconde el habitual uso discrecional de los excedentes fiscales al que apela todo gobierno cuando la meta es superada. O, tal vez, la pista de que est&aacute; en proceso un intento m&aacute;s consistente de estabilizaci&oacute;n del que est&aacute; puesto sobre la mesa hasta ahora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia de las desinflaciones, aqu&iacute; y en el mundo, ense&ntilde;a que los planes se van consolidando, a veces durante largos meses, con medidas previas, que pueden incluir retoques en ciertos precios (combustibles, tarifas) o incluso salarios y jubilaciones. Est&aacute;n los programas basados en t&iacute;picos ajustes macroecon&oacute;micos, o los que buscan consensos sociales m&aacute;s o menos amplios para hacer menos dolorosa la transici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la Argentina hubo de todo tipo. Las experiencias de 1959 (Frondizi-Alsogaray) con 120% de inflaci&oacute;n y 1985 (Alfons&iacute;n-Sourrouille) con 700% giraron sobre la disciplina fiscal y monetaria y la contracci&oacute;n de la actividad y los salarios. El &ldquo;hay que pasar el invierno&rdquo; de Alsogaray incluy&oacute; una devaluaci&oacute;n real del 15% y un apret&oacute;n monetario de 8 puntos del PBI, en el contexto de un acuerdo con el FMI. El Plan Austral, en tanto, redujo 4 puntos el d&eacute;ficit primario y en 1985 el PIB cay&oacute; 7 puntos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, el Pacto Social de 1973 fue un ajuste expansivo (subieron salarios, PIB y agregados monetarios), se apreci&oacute; el tipo de cambio real y no hubo ajuste fiscal. Todo centrado en &ldquo;coincidencias program&aacute;ticas&rdquo; y un plan trianual que logr&oacute; bajar la inflaci&oacute;n&hellip; un a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En el otro extremo aparece la convertibilidad, que pulveriz&oacute; la inflaci&oacute;n a costa de una grave desarticulaci&oacute;n productiva y un desempleo muy elevado, pero que adem&aacute;s requiri&oacute; de un masivo flujo de d&oacute;lares y un violento ajuste previo (la cuasi-hiper de 1989 y el draconiano recorte fiscal y monetario de 1990). Nada de eso est&aacute; disponible hoy.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Massa ya tiene en la cancha varios instrumentos estabilizadores. El ajuste del gasto primario en t&eacute;rminos reales es significativo, para cualquier comparaci&oacute;n de este per&iacute;odo de gobierno. Las tasas de inter&eacute;s vuelven a ser positivas, como en la era Macri. Se viene acelerando la depreciaci&oacute;n diaria del peso y las tarifas p&uacute;blicas abandonan sus tiempos populistas. <strong>Habr&aacute; quienes digan que no es lo suficientemente agresivo para bajar la inflaci&oacute;n, pero lo cierto es que el viraje hacia la ortodoxia es innegable. Es un ajuste peronista inserto en un equilibrio social inestable.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una anatom&iacute;a m&aacute;s adecuada y quiz&aacute; posible para cierta estabilizaci&oacute;n de los precios hasta el final de la gesti&oacute;n Fern&aacute;ndez requiere de otros elementos. El principal, d&oacute;lares en las reservas para estabilizar las expectativas una vez decidida la devaluaci&oacute;n. En 1959 los d&oacute;lares ingresaron por el fuerte impulso a la inversi&oacute;n extranjera directa, aportes del FMI y la liberalizaci&oacute;n del mercado de capitales, que llev&oacute; el d&eacute;ficit de cuenta corriente por encima de los 4 puntos del PBI en 1961. En 1985 las reservas fueron apuntaladas por el FMI y el Tesoro norteamericano. En 1991, por las privatizaciones y el seguro de cambio de la convertibilidad.
    </p><p class="article-text">
        No solo eso. Esta inflaci&oacute;n, un bestia que cambi&oacute; de forma en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y se volvi&oacute; m&aacute;s resistente, demanda acciones para reducir la inercia, el ajuste de contratos (salarios incluidos) mirando la inflaci&oacute;n pasada. Es probable que no se necesite, como en 1985, un &ldquo;desagio&rdquo;, pero s&iacute; un congelamiento posterior a la correcci&oacute;n y ruptura de contratos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El riesgo de espiralizaci&oacute;n sigue latente si no se anclan las expectativas (para lo que se necesitan suficientes d&oacute;lares en las reservas del Banco Central), y siguen sin aparecer se&ntilde;ales claras respecto de la pol&iacute;tica salarial.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La estabilizaci&oacute;n es un camino doloroso, que demanda tiempo (escaso para este gobierno) y coordinaci&oacute;n. Si sus costos iniciales se sostienen pol&iacute;ticamente y las reformas y acuerdos son cre&iacute;bles, la inflaci&oacute;n empieza a ceder. &iquest;Massa cuenta con opciones menos duras? Seguir con este ritmo inflacionario es condenarse a una r&aacute;pida aceleraci&oacute;n. &iquest;Podr&aacute; instrumentar cierta estabilizaci&oacute;n en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de gobierno, elecciones mediante? Casi siempre, las temporadas en el quinto piso del Ministerio no son como se quieren, sino como se pueden.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>RD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/anatomia-posible-estabilizacion-precios_129_9580860.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Sep 2022 14:42:22 +0000]]></pubDate>
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