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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - María Marull]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/maria-marull/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - María Marull]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Gris de ausencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/gris-ausencia_129_10737501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81177256-92bf-456b-9c66-91114cd2be65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gris de ausencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gris de ausencia es una obra teatral del dramaturgo Tito Cossa, escrita en 1981, sobre la dificultad de construir futuro. Hoy renueva su vigencia. ¿Se busca o se encuentra un horizonte deseable y posible para quienes luchan toda la vida, les nadies y les otres?</p></div><p class="article-text">
        <em>Es preciso llevar dentro de uno mismo un caos para poner en el firmamento una estrella.</em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Requiri&oacute; <strong>Friedrich Nietzsche</strong> que la oscuridad le recorriera el cuerpo para hallar, por fin, la luz?&nbsp;&iquest;Met&aacute;fora de qu&eacute; fue esa frase parad&oacute;jica?
    </p><p class="article-text">
        Mientras exploro e imagino alguna de las respuestas posibles a esas preguntas, pienso en la interseccionalidad y repienso la identidad como una esencia y la rechazo. La primera, es la confluencia activa de personas que empatizan entre s&iacute; pese a ser diferentes; la identidad, algo fijo y homog&eacute;neo, &nbsp;siempre igual a s&iacute; mismo, donde les otres no entran. No son, por supuesto, interpretaciones &uacute;nicas. Nietzsche era uno (cada uno es una unidad), aunque m&uacute;ltiple: lo negro, lo blanco y toda la serie posible de grises habitaron su materialidad humana. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Soy vasto, contengo multitudes</em>, escribi&oacute; el poeta queer y trotamundos de los Estados Unidos, <strong>Walt Whitman</strong>. <em>Gozando de vigor, ensanchando los codos, apretando los pu&ntilde;os, armados y sin miedo, comiendo, bebiendo, durmiendo, amando, no admitiendo otra ley que la de nosotros mismos&hellip;&nbsp;dec&iacute;a Walter, periodista y enfermero voluntario del siglo 19.</em>
    </p><p class="article-text">
        Yo, soy gorda. Tambi&eacute;n, jud&iacute;a. Escribo, escucho la m&uacute;sica de The High Priestess of Soul, <strong>Nina Simone</strong>, y<em> Peace Piece</em>, de <strong>Bill Evans</strong>, a continuaci&oacute;n. Ser&eacute; n&oacute;made, glotona, lo m&aacute;s libre que pueda, seg&uacute;n mi propia ley, no la norma que quieran imponernos desde afuera. Una de las actividades gourmet que prefiero es la lectura, a veces compulsiva, con ansia y exceso; otras, m&aacute;s pr&oacute;xima al deseo. Si es con un fondo musical, las palabras fluyen mejor.
    </p><p class="article-text">
        Tomo mis lentes, les paso una peque&ntilde;a franela a los cristales, cuelgo una patilla de mi boca a dentelladas secas y calientes y me tiro en la cama, me relajo por completo. Cada nota que suena en el piano con el toque Evans es una pu&ntilde;alada dulce en el coraz&oacute;n del da&ntilde;o, en el cerebro del est&oacute;mago . Puedo ir a la cocina con un libro en la mano y sentarme a degustar sintagmas nominales y verbales, mientras bebo un t&eacute;. Y esa sonoridad amigable y extra&ntilde;a evita el atrac&oacute;n porque estoy llena. Es suficiente para un cuerpo que fue herido. 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;</em>Ya pas&oacute;. Ya sabemos c&oacute;mo es. Y no. Nunca se sabe c&oacute;mo es. Pero: inventaremos oraciones complejas, sinuosas, de diamante y de barro, mansas como palomas y astutas como serpientes, y al rev&eacute;s, de cualquier modo, astutas como centollas, mansas como mitocondrias, lo que sea, mire usted, hasta que el revuelo y el conventillo y las arterias de las palabras de la ternura nos abriguen. Y s&iacute;. Otra vez&rdquo;, advierte <strong>Gloria Peirano</strong>, la autora de la novela <em>La ruta de los hospitales</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Una madre habla con su hija. La escena se repite cada d&iacute;a, una maneja y la otra va en el asiento del copiloto, mientras recorren los lugares donde la mujer trabaja de nutricionista. &ldquo;Ten&eacute;s esa ruta, la ruta de mis hospitales: Mu&ntilde;iz, Roca, Espa&ntilde;ol, Brit&aacute;nico, Fiorito, Gandulfo, Fern&aacute;ndez.&rdquo; La hija la espera, a veces, en el auto; otras, en los jardines, en los pabellones blancos, en los espacios donde los cocineros descansan despu&eacute;s de haber preparado platos equilibrados que curan. La voz de la madre circula en las capas del tiempo. Aparece el pasado: los recuerdos de una infancia con partidos de pelota al cesto, las enfermedades que derivan en viajes al mar para recuperarse, las muertes dolorosas y los consuelos dulces de amores maternales. Tambi&eacute;n se asoma el futuro: &ldquo;&iquest;Tiemblan tus manos? Pon&eacute; las palmas hacia arriba, ahora. Nunca temblar&aacute;n&rdquo;, como quien ya lo ha visto todo, desde un lugar insomne, desde un transcurrir indefinido.
    </p><p class="article-text">
        Castigades por el hambre o nadando en medio de la glotoner&iacute;a frailuna a la que le a&ntilde;ado carteles divertidos en argentino vulgar, el idioma de les argentines, la lengua plateada, del r&iacute;o y de les viejes, &iquest;no estamos dici&eacute;ndoles a padre y a madre, siempre, que nos miren, que nos cuiden, que nos protejan, que nos re-conozcan? <em>Y sin embargo, y sin embargo,</em> muches hijes deben migrar por ausencia de oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Ahora escucho la girlband <strong>XPLODE</strong>, formada por <strong>Paw</strong>, <strong>Aysel</strong>, <strong>Rochi </strong>y <strong>Sun</strong>,&nbsp;pionera del A-POP, Argentine Pop, que rinde homenaje al fen&oacute;meno del K-Pop mientras incorpora el idioma espa&ntilde;ol y elementos distintivos de la cultura argentina. La girlband XPLODE, formada por Paw, Aysel, Rochi y Sun, se destaca como pionera en este movimiento, llevando consigo una energ&iacute;a vibrante.
    </p><p class="article-text">
        Pas&oacute; la lluvia, fugaz e intensa. &iquest;Qu&eacute; dir&aacute;n les astr&oacute;logues de lo que viene? S&iacute;, cambio de mando en el Poder Ejecutivo y parte del que se ocupa de las leyes, aunque eso no s&eacute; si lo indicaron las estrellas. &iquest;Qu&eacute; cambiar&aacute; con <em>Suley</em>? &iquest;hay ley cuando hay mercado libre? Alguna vez me ense&ntilde;aron que despu&eacute;s de esa libertad lo que llega es el monopolio, o elo oligo. Los &uacute;ltimos d&iacute;as, todav&iacute;a con Alberta, un descontrol de precios. Gordes, flaques, marrones, afrodescendientes, jud&iacute;os, cristianos, musulmanes, agn&oacute;stiques, j&oacute;venes, ni&ntilde;es, casi todes afectades. Los supermercados arden. Hay hambre y exceso de poder para los poderosos. <em>Yo les habl&eacute; con el coraz&oacute;n y ustedes me respondieron con el bolsillo, el que deposit&oacute; d&oacute;lares cobrar&aacute; d&oacute;lares, tenemos que dejar de robar por dos a&ntilde;os.</em> Cu&aacute;ntas frases, cu&aacute;nto dolor. &iquest;Qu&eacute; se vayan todes? No, &iquest;a Venus? &iquest;A Marte? Los preferidos en la Tierra, activando. Los otres, que se vayan a la <em>luna, luna lunera, cascabelera.</em>
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, las gemelas <strong>Mar&iacute;a </strong>y <strong>Paula Marull </strong>descansan del r&iacute;o que hace. Pero vuelven. Regresar&aacute;n &ldquo;al pa&iacute;s de las maravillas del teatro&rdquo; (<strong>Javier Daulte</strong>). Un r&iacute;o oscuro y profundo que asfixia, pero que tambi&eacute;n es belleza porque es incertidumbre y un augurio de lo nuevo. De lo nuevo nuevo, no de lo viejo disfrazado de nuevo. Como nuestro paisito, patria grande, Am&eacute;rica Latina, para reir y para llorar.&nbsp;Desbordades, bordamos, esperanzades en que el tiempo que no vivimos est&aacute; guardado en alguna parte. Ni como tragedia ni como farsa. Empoderades, ni una menos. Arriba las cuerpas, cuerpes y cuerpos del mundo, de pie les esclaves. Seremos extranjeres, privades de idioma, de voz, pero siempre habr&aacute; una canci&oacute;n para compartir con amigues, hermanes, vecines, indies, blanquinegres, gente de cualquier punto. Y un pan, pap&aacute;, que haga buena a la gente.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/gris-ausencia_129_10737501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Dec 2023 03:01:42 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María y Paula Marull: “No hay maternidad sin turbulencia, sin estar a cada rato en crisis con el tiempo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/maria-paula-marull-no-hay-maternidad-turbulencia-rato-crisis-tiempo_1_9594732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17f266d7-747f-4991-ab24-94290d3c88ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_1057384.jpg" width="2248" height="1265" alt="María y Paula Marull: “No hay maternidad sin turbulencia, sin estar a cada rato en crisis con el tiempo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escribieron, actúan y dirigen "Lo que el río hace", una obra de teatro que recupera el paisaje del Litoral con una protagonista que, arrasada por las circunstancias, se tiene que enfrentar a su pasado. Actuar un mismo personaje siendo gemelas, dramaturgia a cuatro manos y los desafíos de crear con la sensación de que los días se escapan.</p><p class="subtitle">Mauricio Kartun: “La pandemia me deserotizó un poco en relación a los textos teatrales”</p></div><p class="article-text">
        Amelia corre en una ciudad: la persigue su editora, porque le debe un libro. La persigue su hija, porque no encuentra la ropa de nataci&oacute;n. La persigue su marido, porque quiere que termine de una buena vez con un tr&aacute;mite doloroso: los papeles para poder vender el campo que era del padre de Amelia. <strong>Entonces escapa a ese territorio, una cuenta pendiente que tambi&eacute;n le trae un paisaje</strong>: el del r&iacute;o, el del pueblo correntino al que volv&iacute;a cada verano, el de la infancia en ese momento en el que se va y pasa a ser otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        <em>Lo que el r&iacute;o hace</em> es la obra de teatro que escribieron, dirigen e interpretan las gemelas <strong>Paula</strong> y <strong>Mar&iacute;a Marull</strong>. Las dos son Amelia a lo largo de las escenas &ndash; &ldquo;quisimos usar el parecido f&iacute;sico como parte del dispositivo teatral&rdquo;, sostienen&ndash;, las dos se cruzan con los ins&oacute;litos personajes de Esquina &ndash;el elenco est&aacute; integrado tambi&eacute;n por <strong>William Prociuk</strong>, <strong>M&oacute;nica Raiola</strong>, <strong>Mariano Saborido</strong> y <strong>D&eacute;bora Zanolli</strong> y es excelente&ndash;, las dos est&aacute;n arriba y abajo del escenario, las dos escribieron con una pregunta en la cabeza: &iquest;d&oacute;nde se esconde el tiempo y para d&oacute;nde se va?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de a&ntilde;os de destacarse en distintos escenarios independientes porte&ntilde;os las hermanas Marull llegan ahora a una de las salas del Teatro San Mart&iacute;n. El camino no fue f&aacute;cil: cuando estaban terminando de darle vueltas a la escenograf&iacute;a, el mundo se cerr&oacute; por la pandemia. Entonces, durante 2021, como parte del ciclo <em>Modos h&iacute;bridos</em> del Complejo Teatral de Buenos Aires, estrenaron la pieza audiovisual <em>Lo que el r&iacute;o hace. El documental</em>, donde se aproximaron a las personas y al universo de esta obra que finalmente pudieron estrenar con gran afluencia de p&uacute;blico de mi&eacute;rcoles a domingos en la sala Cunill Cabanellas. Lo que ocurre desde entonces sorprende a todos: por lo que llega desde el escenario, a lo largo de una hora y media el lugar se ve invadido por una emotividad &uacute;nica, entre risas y llanto incontenibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En di&aacute;logo con <em>elDiarioAR</em> por videollamada, las autoras reflexionan sobre este aspecto particular, que se destaca un poco del resto de sus producciones. Tambi&eacute;n lo hacen, entre otras cosas, sobre la experiencia de escribir a cuatro manos, sobre la maternidad y lo que implican ciertas vueltas a la naturaleza.
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                &quot;Lo que el río hace&quot; transcurre en Esquina, Corrientes, un lugar al que las hermanas Marull siempre regresan porque allí vivió su padre.                            </span>
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        <strong>El p&uacute;blico, adem&aacute;s de re&iacute;r a carcajadas, se conmueve much&iacute;simo en esta oportunidad. &iquest;Hay un tono m&aacute;s emotivo esta vez? &iquest;Lo notaron cuando iban escribiendo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a:</strong> Con el estreno tan a mano, la verdad es que todav&iacute;a no tenemos tanta distancia de reflexi&oacute;n en ese sentido. Pero yo por lo menos no siento que hayamos escrito esta obra de una manera diferente o que hayamos registrado esto a medida que aparec&iacute;a el texto en el texto. No es que dec&iacute;amos &ldquo;ac&aacute; va algo m&aacute;s sensible o por ac&aacute; m&aacute;s la emoci&oacute;n&rdquo;. No. Tampoco con el humor. Y a la vez s&eacute; que aparecen esas cosas o me las comentan. <strong>A las obras uno las ensaya y en sala de ensayo tienen un techo. Pero despu&eacute;s pasa algo con el p&uacute;blico que siempre es una sorpresa inesperada, por m&aacute;s que uno tenga una hip&oacute;tesis de en qu&eacute; momento va a generar determinada cosa. </strong>As&iacute; que siempre pasa que todo se termina de completar con el p&uacute;blico. Nosotras desde adentro percibimos eso: la gente se conmueve mucho y se r&iacute;e mucho. Y eso pasa porque hay grado de emoci&oacute;n con momentos en los que no vuela una mosca. &iexcl;Tambi&eacute;n se escuchan cuando abren los paquetes de pa&ntilde;uelitos (risas). Por supuesto tambi&eacute;n las risas, hay veces que tenemos que hacer cinco segundos de silencio para que no tape lo que est&aacute;s diciendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paula: </strong>Es mucha la emoci&oacute;n que nos comentan y a m&iacute; me sorprende. Pero todo esto lo estamos descubriendo ahora que la obra tiene la instancia del ida y vuelta con el p&uacute;blico. <strong>No era algo que nosotras en papel pudi&eacute;ramos decir &ldquo;ay mira ac&aacute; van a llorar&rdquo;</strong>. No, la verdad es que no. A veces pienso que puede ser quiz&aacute; por los mon&oacute;logos, en los que se habla m&aacute;s directamente con el p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a: </strong>Coincido. La verdad es que en general nosotras no pensamos mucho antes de escribir en el efecto de los materiales. No es que tengamos esa conciencia. Creo que si pens&aacute;ramos ni escribir&iacute;amos nada porque nos dar&iacute;a un miedo terrible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paula:</strong> Es m&aacute;s, cada dos por tres tenemos que hacer ejercicios en los que pensamos &ldquo;bueno, si esta es la obra que nosotras necesitamos escribir ahora por algo es&rdquo;. <strong>Somos muy de esa l&iacute;nea de no forzar, de no empujar para ning&uacute;n lado el material, de no intelectualizar demasiado o manipular. Por lo menos en una etapa que es donde el material se constituye con m&aacute;s libertad y sin prejuicios y sin saber ni siquiera mucho de qu&eacute; vamos a hablar.</strong> Despu&eacute;s, s&iacute;, en la segunda etapa por supuesto ajustamos, acortamos, reescribimos, pensamos si se entiende, si no se entiende entre muchas cosas t&eacute;cnicas. En este sentido siempre es medio una sorpresa lo que pasa y realmente tampoco conocemos las f&oacute;rmulas para que pasen las cosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De alguna manera es una obra de varias primeras veces. Escriben, act&uacute;an y dirigen juntas. Tambi&eacute;n es la primera vez que llegan al teatro oficial, al San Mart&iacute;n, con una obra propia. &iquest;C&oacute;mo llegaron a esta instancia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a:</strong> En el 2019 nos convocaron para que hici&eacute;ramos una obra en el teatro. Tuvimos varias reuniones. Nosotras ten&iacute;amos ganas de trabajar en el San Mart&iacute;n. Nos parec&iacute;a un desaf&iacute;o y bueno, un crecimiento tambi&eacute;n. Ten&iacute;amos deseos. Empezamos ah&iacute; con Paula a ver qu&eacute; material escrib&iacute;amos. <strong>Adem&aacute;s ten&iacute;amos ganas de estar las dos en escena, de utilizar el recurso del parecido f&iacute;sico po&eacute;ticamente o, digamos, convertir eso en un dispositivo teatral. </strong>Hasta que tuvimos una primera versi&oacute;n de la obra y vino la pandemia, de hecho ya est&aacute;bamos por presentar el anteproyecto de escenograf&iacute;a para estrenarla en el 2020. Y bueno, se par&oacute; todo como ya sabemos. Entonces el teatro nos ofreci&oacute; hacer a todos los directores que ten&iacute;amos fecha de estreno en el 2020 algo audiovisual con el material de cada obra y con total libertad. As&iacute; que llegamos al documental con lo que hab&iacute;a: filmamos algunas escenas en el teatro, cuando todo estaba bastante cerrado, con los materiales que quedaban a mano. Eso de todas maneras nos sirvi&oacute; para estudiar los textos, para encontrar los personajes, para terminar de convocar el elenco que no estaba cerrado. Y tambi&eacute;n para que el elenco y todos hici&eacute;ramos ese viaje juntos que les permiti&oacute; conocer un poco m&aacute;s el universo de Esquina, de la pesca, de los personajes. Porque hicimos entrevistas a gente de Esquina, muchos de ellos se grabaron a s&iacute; mismos. Era importante que estuvieran esos personajes, esas personas que inspiran a los personajes&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paula:</strong> Me gusta eso, los de Esquina son personajes que inspiran personajes (risas).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las hermanas Marull nacieron en Rosario. Trabajaron juntas en televisión y luego se dedicaron, como dramaturgas, actrices y directoras, al teatro independiente.                            </span>
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        <strong>Algo incre&iacute;ble que ocurre es que se trata de una obra escrita antes de la pandemia, que a la vez trae temas o situaciones que la pandemia puso en primer plano. La naturaleza, los paisajes, el uso del tiempo. &iquest;Notaron esto? &iquest;Sintieron que al estrenar con la pandemia encima tuvieron que cambiar cosas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paula:</strong> Es curioso porque nosotras, antes de la pandemia, cuando escrib&iacute;amos la obra nos est&aacute;bamos preguntando acerca del tiempo en nuestras vidas personales. Una siempre un poco vuelca en las obras las preguntas que se est&aacute; haciendo. Est&aacute;bamos con eso: &iquest;qu&eacute; nos pasa que no nos alcanza el tiempo? &iquest;C&oacute;mo hago para que el tiempo me dure, para darme cuenta que el tiempo est&aacute; pasando y no sentir que se me est&aacute; yendo? &iquest;C&oacute;mo puede ser que todo el d&iacute;a llevando y trayendo gente de ac&aacute; para all&aacute;? <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo escribo, c&oacute;mo se puede crear as&iacute;? Y pasan los a&ntilde;os y seguimos, y se mantiene esa sensaci&oacute;n de que no est&aacute; bien, que la vida nos est&aacute; arrastrando a malgastar el tiempo por no darnos cuenta de que se est&aacute; yendo y que lo usamos en cualquier cosa por no parar.</strong> Bueno, estas preguntas estaban en nosotras y en la obra antes. Cuando cay&oacute; la pandemia me impact&oacute; porque fue como &ldquo;ah, el tiempo se detuvo un poco, justo cuando est&aacute;bamos hablando de eso&rdquo;. Y por supuesto nos hizo un mont&oacute;n de sentido todo el material. Pero como eso tanta importancia en la obra desde el arranque, no fue que necesitamos reforzarlo despu&eacute;s de la pandemia porque todo lo que habla del tiempo la obra ya estaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a:</strong> Todo, todo eso ya estaba. Todos los momentos donde el tiempo se nombra. Y, s&iacute;, uno sigui&oacute; pensando en el tiempo durante la pandemia. Hubo mucho en este sentido tambi&eacute;n, sobre todo cuando no hab&iacute;a una idea clara de cu&aacute;nto iba a durar. <strong>Fue esta sensaci&oacute;n primera de que el tiempo se deten&iacute;a &iexcl;y vos ten&iacute;as tiempo para hacer un bud&iacute;n! </strong>(risas). Algo tan elemental, y que ahora ya no lo ten&eacute;s. De alguna manera ese encuentro con ese tiempo hizo, un poco corrobor&oacute; esa sequ&iacute;a de tiempo que ven&iacute;amos percibiendo.&nbsp;
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                Paula y María Marull estudiaron dramaturgia en la Escuela Metropolitana de Arte Dramático (EMAD).                            </span>
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        <strong>En la obra tambi&eacute;n aparece esto que se mencion&oacute; mucho a partir de la pandemia, la idea de una vuelta a la naturaleza, con mucha gente queriendo alejarse de las grandes ciudades.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a:</strong> S&iacute;. Amelia de alguna manera se reconecta. Nosotros lo que sentimos es que hay una doble reconexi&oacute;n: con la naturaleza, el r&iacute;o, los &aacute;rboles. Y tambi&eacute;n con la naturaleza propia. En esos lugares como Esquina es cierto que se vive m&aacute;s vinculado con la naturaleza: a la noche levant&aacute;s la vista y ves miles de estrellas que en Buenos Aires, simplemente al haber tanta luz de la ciudad, no se ven. De todas maneras tambi&eacute;n a veces hay como una idealizaci&oacute;n o esta fantas&iacute;a de &ldquo;bueno, me voy a vivir a la monta&ntilde;a y no voy a tener m&aacute;s problemas&rdquo;. &iexcl;Y en realidad te llev&aacute;s los mismos problemas a un lugar con r&iacute;o o con monta&ntilde;as! <strong>Nuestro padre, que viv&iacute;a en Esquina, era la persona m&aacute;s estresada del mundo. Fumaba cuatro atados de cigarrillos por d&iacute;a. Hab&iacute;a gente que pensaba que mi pap&aacute; viv&iacute;a abajo de un &aacute;rbol tocando la guitarra en total modo zen. </strong>Bueno, &iexcl;ten&iacute;a los mismos problemas que tiene la gente de la bolsa, solo que no manejaba d&oacute;lares, manejaba gallinas! (risas).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paula: </strong>Claro, por eso el cambio importante de Amelia es que ella se puede reencontrar con su naturaleza. Con lo que ella es. Volver a escuchar esa voz propia&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se hace siendo directoras, para trasladarle al elenco ese paisaje que es tan de ustedes, un lugar que conocen tanto y del que rescataron, como hac&iacute;an en otras obras, buena parte del habla, de lo coloquial?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a:</strong> Los actores desde el vamos se zambulleron en el proyecto con una generosidad y un juego incre&iacute;ble: empezamos a filmar este documental que ni sab&iacute;amos lo que &iacute;bamos a hacer, cada uno desde su casa, probando sin saber. Sobre el tema del acento: hay una parte del texto que est&aacute; escrito as&iacute;, digamos, con cierta forma en la frase que ayuda a que suene as&iacute;. Despu&eacute;s, por supuesto, aparece el talento de ellos en apropiarse de ese lenguaje. <strong>A su vez tambi&eacute;n les pedimos a amigas nuestras de Corrientes que grabaran partes del texto entonces el elenco lo escuchaba para tener a mano ese tono. Tambi&eacute;n hay mucho de juego, mucho l&uacute;dico.</strong> Hay varias palabras escondidas que el material tiene que por ah&iacute; ni siquiera significan algo en guaran&iacute; pero quisimos que sonaran as&iacute;. Hay algo con el veros&iacute;mil que a nosotras nos gusta trabajar que quiz&aacute;s no es exacto. Pero en la teatralidad, en la verosimilitud, en el juego, se construye. Ellos lo logran construir muy bien y les entusiasma porque representa un desaf&iacute;o m&aacute;s tener que hacer una tonada para meterse en este universo. Para nosotras, Corrientes y Esquina particularmente es un lugar al que hemos ido tanto y que seguimos yendo que lo conocemos mucho. Es como si fu&eacute;ramos tambi&eacute;n de all&aacute;, aunque somos rosarinas. Pero fuimos desde chiquitas. Nuestro pap&aacute; vivi&oacute; all&aacute;. Tenemos hermanos que han nacido all&aacute;. Entonces nos es muy propio y nos resulta f&aacute;cil tambi&eacute;n intuitivamente guiar a los dem&aacute;s para que suene bien. Despu&eacute;s est&aacute; lo que no conocemos, como pasaba ac&aacute; con la pesca. Como hacemos siempre, en esos casos investigamos. Justo antes de la pandemia, cuando ya hab&iacute;amos empezado a escribir la obra, nos hab&iacute;an invitado a la Fiesta del Pac&uacute; a conducir y fuimos. De paso aprovechamos para hacer acopio de material y fuimos a pescar. Contratamos un gu&iacute;a, estuvimos las dos y filmamos. De ah&iacute; sacamos sacamos muchas palabras, mucho vocabulario de pesca. Para el texto en general hay que decir que tuvimos la supervisi&oacute;n dramat&uacute;rgica de <strong>Mauricio Kartun</strong> y <strong>Javier Daulte</strong>. Tambi&eacute;n fueron gu&iacute;as. No de pesca, pero parecido (risas).
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                    alt="En su último trabajo, las Marull hicieron de su parecido físico un &quot;dispositivo teatral&quot;, según cuentan."
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                En su último trabajo, las Marull hicieron de su parecido físico un &quot;dispositivo teatral&quot;, según cuentan.                            </span>
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        <strong>&iquest;Trabajaron esto con los actores para que no sonara a una parodia? Sobre todo trat&aacute;ndose de una obra que se monta en la Capital del pa&iacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paula:</strong> Nos pasa algo y que es que nosotras nos sentimos parte de Esquina, de ese universo. No es que somos observadoras externas. La historia est&aacute; contada en primera persona. No hay una mirada distanciada y hay algo ya desde el texto, que est&aacute; escrito desde un lugar con mucho amor y respeto y pertenencia. Y si bien Amelia en la ficci&oacute;n, a diferencia nuestra, es una Amelia que al principio est&aacute; totalmente distanciada de ese lugar, eso est&aacute; as&iacute; y es yuna decisi&oacute;n para que el personaje tenga una curva mayor.<strong> Entonces llega un momento de la obra donde Amelia es una m&aacute;s de ah&iacute; y ah&iacute; es donde florece &iquest;no? En el momento de hacer el documental nos pas&oacute; que vimos tambi&eacute;n otros documentales, un poco para familiarizarnos con el g&eacute;nero, y por ah&iacute; nos hemos encontrado con esa delgada l&iacute;nea entre re&iacute;rse de un lugar o parodiarlo.</strong> Y ac&aacute; fue algo que cuidamos mucho. Naturalmente no nos surg&iacute;a por ese lado pero todo el tiempo pusimos atenci&oacute;n en no cruzar esa l&iacute;nea. Lo mismo con el humor. A nosotras nos pasa que no es que queremos escribir algo de humor. No es que decimos &ldquo;vamos a poner un gag&rdquo;. Lo importante es que el humor no est&eacute; sobre lo otro, sino que se cuente la historia emocional entre los v&iacute;nculos de esas personas. Y, bueno, si hay un personaje que te da gracia c&oacute;mo habla est&aacute; bueno porque tambi&eacute;n es hermoso re&iacute;rse. La comedia a m&iacute; me encanta. Nosotros decimos &ldquo;ay que suerte poder estar 1 hora 40 en esto&rdquo;. Porque nosotros tambi&eacute;n nos re&iacute;mos mucho. A veces digo &ldquo;bueno, eso es algo que no te pasa muchas veces en la vida&rdquo;. Uno lleva una vida m&aacute;s de adulto hasta que solt&aacute;s una carcajada en un ensayo o en el escenario y es hermoso. Porque despu&eacute;s en mi casa no me estoy descostillando de esa manera, no viv&iacute;s diciendo &ldquo;ja ja ja&rdquo;. Pero bueno, hemos trabajado en eso, en que los personajes no se estereotipen. <strong>Porque a veces, buscando el acento exacto, pod&eacute;s correr el riesgo de quedarte en la forma y vaciarte de lo otro. S&iacute; la composici&oacute;n est&aacute; bien, pero siempre desde un lugar de verdad emocional</strong>. Nos gusta trabajar con eso, con la verdad emocional ante todo.
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                    alt="Con funciones en las que se percibe la emoción del público, &quot;Lo que el río hace&quot; se puede ver hasta finales de noviembre en el Teatro San Martín de Buenos Aires."
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                Con funciones en las que se percibe la emoción del público, &quot;Lo que el río hace&quot; se puede ver hasta finales de noviembre en el Teatro San Martín de Buenos Aires.                            </span>
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        <strong>&iquest;Y ustedes como actrices? &iquest;C&oacute;mo trabajaron el hecho de interpretar al mismo personaje intercal&aacute;ndose en las escenas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a:</strong> &iexcl;Hace como 40 a&ntilde;os que lo venimos ensayando! (risas).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paula:</strong> S&iacute;, hay una parte que es totalmente natural que es que nosotras tenemos la misma voz, la misma cara. O sea, hay algo muy natural. No tenemos tantas diferencias como para el espectador y nuestros parientes cercanos (risas). Est&aacute; claro que hay algo f&iacute;sico muy parecido. <strong>Si al mismo personaje lo tuvieran que hacer dos actrices que son diferentes f&iacute;sicamente o con mucha diferencia en la voz hay que hacer un trabajo extra de composici&oacute;n para ecualizar eso. Pero en nuestro caso no, porque tambi&eacute;n hay algo natural de nuestra energ&iacute;a, en el color y el tono de voz.</strong> S&iacute; nos tuvimos que ocupar de c&oacute;mo pasarnos la posta en la progresi&oacute;n del estado de Amelia. Ah&iacute; fue ver cu&aacute;l era la mejor manera de contarlo y tambi&eacute;n de permitirnos jugar esc&eacute;nicamente con la duplicidad, con la elipsis, usar el parecido f&iacute;sico para eso. Pero dir&iacute;a que el desaf&iacute;o m&aacute;s grande que hemos tenido es estar las dos en el escenario y dirigiendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a: </strong>No fue complicado, pero s&iacute; un desaf&iacute;o nuevo que no hab&iacute;amos tenido porque hasta ahora las veces  que hab&iacute;amos trabajado juntas una dirig&iacute;a a la otra. <strong>Ahora que ya estrenamos filmamos las funciones entonces despu&eacute;s las vemos.</strong> Nosotras tambi&eacute;n somos bastante detallistas en la direcci&oacute;n. Nos gusta cuando hacemos una obra ir a todas las funciones, sobre todo las primeras, y seguir la obra. Una vez que se estrena para nosotras sigue creciendo un mont&oacute;n el material y hay que seguir ajustando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La obra tambi&eacute;n trae a una mujer un poco al borde del ataque de nervios con el tema de la maternidad y ah&iacute;, en el r&iacute;o y revisando el paisaje que es tambi&eacute;n su pasado, parece aplacarse.</strong>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a:</strong> S&iacute;, tuvimos que indagar en vidas ajenas, investigar, &iexcl;como con la pesca! (risas). La verdad es que ah&iacute; un poco se ve lo que vivimos nosotras. <strong>La otra vez fue no me acuerdo qui&eacute;n fue que nos hizo un comentario sobre lo feminista en la obra. Bueno, un poco con esto de la maternidad pasa algo parecido: no es que nosotras nos propusimos de entrada escribir una obra sobre ser madres. Pero s&iacute; nos pas&oacute; algo con lo que dec&iacute;amos del tiempo y se lo adjudic&aacute;bamos a una cuesti&oacute;n m&aacute;s de la &eacute;poca.</strong> &iquest;Por qu&eacute; no nos alcanza? &iquest;Ser&aacute; por el celular todo el d&iacute;a? Y aparec&iacute;a lo que implica la maternidad hoy en d&iacute;a. Como mujer quer&eacute;s trabajar, que te vaya bien en tu trabajo y tambi&eacute;n criar bien, que los hijos coman sano y hagan deportes. <strong>Entonces la suma de todo realmente se hace dif&iacute;cil. Por supuesto que es hermoso ser madre y es hermoso tambi&eacute;n poder desarrollarse en una profesi&oacute;n que te gusta. Pero hay momentos donde no es f&aacute;cil y est&aacute; un poco idealizado el rol de la madre. </strong>No todo es armon&iacute;a o felicidad. No hay maternidad sin turbulencia, sin estar a cada rato en crisis con el tiempo o con una misma. Lo pens&aacute;bamos desde distintas mujeres, no solamente con Amelia. Porque incluso el personaje de Nancy, que vive en un lugar m&aacute;s chico y se podr&iacute;a pensar que no est&aacute; llevando a los hijos todo el d&iacute;a de ac&aacute; para all&aacute;, tambi&eacute;n est&aacute; sobrepasada y se pone auriculares para no escuchar. <strong>Creo que la maternidad es hermosa y que tambi&eacute;n viene con un desborde emocional que pone en crisis un mont&oacute;n de aspectos.</strong> Lo vemos en nosotras mismas y tambi&eacute;n en muchas mujeres. De todas maneras no fue una decisi&oacute;n, no dijimos &ldquo;vamos a pensar la maternidad&rdquo;. Son temas que empiezan a estar en el material quiz&aacute;s sin que nosotras lo hubi&eacute;semos querido se&ntilde;alar o nombrar. Y menos que menos bajar ninguna l&iacute;nea. Porque tampoco queremos formarle una opini&oacute;n a nadie.
    </p><p class="article-text">
        Lo que el r&iacute;o <em>hace se puede ver de mi&eacute;rcoles a domingos en la Sala Cunill Cabanellas del Teatro San Mart&iacute;n (Corrientes 1530, CABA). El elenco est&aacute; integrado por Mar&iacute;a Marull, Paula Marull, William Prociuk, M&oacute;nica Raiola, Mariano Saborido y D&eacute;bora Zanolli.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/maria-paula-marull-no-hay-maternidad-turbulencia-rato-crisis-tiempo_1_9594732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Oct 2022 03:01:18 +0000]]></pubDate>
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