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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Chris Martin]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/chris-martin/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Chris Martin]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Coldplay, o el amor a la música ligera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/coldplay-amor-musica-ligera_129_9706426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be410976-e27a-4959-bf35-3e4012f3a03c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Coldplay, o el amor a la música ligera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La banda británica que confiesa que lo que hace no puede ser llamado rock es hoy, para el autor, un fenómeno paleontológico. "El anacronismo de los buenos modales y la pulcritud no limita su poder de convocatoria", dice. Cómo es posible que un grupo que irrita tanto a los críticos sea el que más estadios llena.</p></div><p class="article-text">
        El amor a la m&uacute;sica ligera se celebra con m&aacute;s m&uacute;sica ligera. Chris Martin se disfraz&oacute; de Gustavo Cerati, pero cant&oacute; como si en rigor encarnara a mister Gray, el personaje de <em>El ingl&eacute;s de los huesos. </em>Benito Lynch escribi&oacute; su novela en 1922.&nbsp;Hugo Christensen la llev&oacute; al cine 18 a&ntilde;os m&aacute;s tarde. La sonorizaci&oacute;n permit&iacute;a acentuar los rasgos de aquel paleont&oacute;logo brit&aacute;nico que hab&iacute;a llegado al pa&iacute;s a estudiar f&oacute;siles y hablaba un castellano enrevesado. Esos deslices idiom&aacute;ticos no le impiden llegar al coraz&oacute;n de una joven campesina. Claro que el amor queda en suspenso porque &eacute;l debe retornar a su isla. Ernesto Bianco hizo m&aacute;s ostensible ese modo gringo de pronunciar las vocales en la versi&oacute;n televisiva de 1976. Martin la puso en escena en River Plate ante la aclamaci&oacute;n de las multitudes que sent&iacute;an en la repentina <em>argentinizaci&oacute;n</em> del ingl&eacute;s algo m&aacute;s que una condescendencia.&nbsp;&ldquo;Okey, amigos y amigas, guapos y guapas, chicos y chicas, <em>cabalierous </em>y damas, vamos a cantar juntos, por todo el mundo, ahora, well, let&acute;s go, yeah&rdquo;. Martin tom&oacute; la guitarra, lanz&oacute; los acordes de la canci&oacute;n de Soda Stereo y se mantuvo en silencio, dejando por unos compases que el p&uacute;blico cantara unos milisegundos detr&aacute;s de la banda por la <em>tard&iacute;a </em>respuesta de los parlantes. &nbsp;En ese micro desfasaje se juega algo.
    </p><p class="article-text">
        Coldplay es paleontolog&iacute;a musical en estado de m&aacute;xima pureza. <strong>Ese anacronismo de los buenos modales y la pulcritud no limita su poder de convocatoria.</strong> Toc&oacute; 10 veces en River Plate ante un p&uacute;blico ext&aacute;tico, mientras, en la misma ciudad, pod&iacute;a escucharse, a la par, la sibilante canci&oacute;n del derrumbe que llega del Palacio, ese augurio de desdicha. Me viene a la memoria otra relaci&oacute;n entre m&uacute;sica y hundimiento. La orquesta del Titanic amenizaba las cubiertas superiores cuando tuvo lugar el desastre. El barco era tragado por el mar cuando el octeto decidi&oacute; acompa&ntilde;ar el naufragio con el himno &ldquo;Nearer My God to Thee (Cerca de ti, Se&ntilde;or)&rdquo;, basado en el pasaje del G&eacute;nesis 28:11-19,1&#8203; que cuenta la historia de la Escalera de Jacob que sub&iacute;a al cielo.<strong> Fiesta y crisis, goce y carencia, empalago y amargura, fisiolog&iacute;as de una sociedad fracturada. </strong>&ldquo;No quiero ser un soldado/ Con un capit&aacute;n/ De un barco que se hunde&rdquo;, se dice en &ldquo;Violet Hill&rdquo;, una canci&oacute;n de 2008 que, por supuesto, fue tocada por Martin y los suyos en River Plate, como si buscaran estar a tono con las circunstancias que rodeaban al recital. Podr&iacute;an haber probado tambi&eacute;n con &ldquo;Crests of Waves&rdquo; en la que al oyente al menos se le presenta una alternativa: &ldquo;quer&eacute;s hundirte cuando sab&eacute;s que pod&eacute;s nadar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El acontecimiento Coldplay trastoc&oacute; el entorno ac&uacute;stico lindante con el estadio, la vida del barrio, el tr&aacute;nsito y hasta el horizonte del regateo. Seg&uacute;n <em>Infobae</em> la polic&iacute;a de la ciudad detuvo, al menos, a 21 trapitos, algunos de los cuales &ldquo;hab&iacute;an pedido hasta 9.000 pesos a los automovilistas para estacionar&rdquo;. Precios de mercado, podr&iacute;an haber alegado los buscones. La inflaci&oacute;n que todo devora. <strong>&iquest;O acaso no rige un d&oacute;lar Coldplay? </strong>Claro que la nominaci&oacute;n es ambigua: no solo remite a los problemas de reservas en el Banco Central y la necesidad de establecer una cotizaci&oacute;n diferencial para afrontar la producci&oacute;n de los espect&aacute;culos extranjeros<strong>. Es, tambi&eacute;n, en rigor, una forma de intercambio sentimental. </strong>Pagar para ser <em>la mejor audiencia</em> o sostener esa fantas&iacute;a de predominio sobre los dem&aacute;s p&uacute;blicos del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Cien a&ntilde;os atr&aacute;s, el nacionalismo era decimon&oacute;nico, confesional, antiobrero y antiinmigrante. En estos d&iacute;as de <em>antiplanerismo</em> parecer&iacute;a ser un m&oacute;dico coeficiente de respuesta a un est&iacute;mulo sonoro, el de un colectivo cuyo entusiasmo debe demostrarse incomparable y, as&iacute;, se arroga el derecho de pedir m&aacute;s y m&aacute;s, un deme dos (bises), y si pudieran ser tres o cuatro, <em>much better</em>.<strong> Hay ah&iacute; una suerte de esencialismo de la recepci&oacute;n que se confirma con las devoluciones sinceras o impostadas de las estrellas que nos visitan.&nbsp;</strong>Ellos o ellas testimonian no haber experimentado nada igual antes.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos, en entonces, un curioso ritual de estadio. Al ritual, por lo general se lo identifica con lo sacro. Algunos especialistas prefieren hablar de &ldquo;ritual secular&rdquo;. Pero, est&aacute; visto que las barreras entre lo sacro y lo secular son muy porosas, y mucho m&aacute;s en recitales como el de Coldplay. Los rituales han sido considerados estructuras con cualidades formales y relaciones definibles, como sistemas de sentido simb&oacute;licos, como acciones o procesos perform&aacute;ticos y experiencias. Las categor&iacute;as se superponen. El ritual puede ser por lo tanto social (deportivo, pol&iacute;tico, cotidiano), religioso (ritos de pasaje), est&eacute;tico (formas codificadas), y todo en un mismo menjunje. Es, en resumen, un comportamiento ordinario que se transforma por medios de condensaci&oacute;n, exageraci&oacute;n, repetici&oacute;n y ritmo en secuencias especializadas que sirven para funciones espec&iacute;ficas. &iquest;No sucedi&oacute; eso en River cada noche?<strong> Exagerar y repetir una suerte de mandato. </strong>No se trata ya de cantar la introducci&oacute;n del himno en los partidos del seleccionado y subir los decibeles hasta donde la patria imaginaria lo reclame sino de demostrar un furor como auditorio que no debe admitir analog&iacute;as. Gritos afirmativos y de confirmaci&oacute;n:<strong> el pogo m&aacute;s grande, la aclamaci&oacute;n m&aacute;s estruendosa, el cari&ntilde;o desbordante, la idolatr&iacute;a sin par, con sus vigilias frente a los hoteles.</strong> &ldquo;&iexcl;Confirmado! Somos el mejor p&uacute;blico del mundo&rdquo;, dijo alguna vez <em>La Naci&oacute;n</em>, y apoy&oacute; su certeza en las opiniones de unos turistas. Alguna vez fueron los Stones, U2, AC/DC, The Police, Madonna, Kiss. D&iacute;as atr&aacute;s, Coldplay. Ma&ntilde;ana, cualquiera. 
    </p><p class="article-text">
        En rigor, y como sostiene Fabi&aacute;n Holt en<em> Everyone loves live. A theory of performance</em><strong> lo que ocurre en Buenos Aires se replica en otras ciudades del planeta</strong>. El concierto en vivo ha vertebrado un nuevo modo de relaciones con la m&uacute;sica a partir de la digitalizaci&oacute;n y el <em>streaming</em>. Depreciada la mercanc&iacute;a en su formato hist&oacute;rico (el disco, el CD),<strong> el mercado ha convertido al recital en el nuevo pilar de la industria.</strong> La narrativa de la experiencia sinigual acompa&ntilde;a esa conversi&oacute;n. Hay que a&ntilde;adir ac&aacute; un matiz: cierta apuesta a la desmesura no es patrimonio exclusivo de las audiencias en los estadios. Puede suceder en el Teatro Col&oacute;n. Los aplausos interminables marcan r&iacute;tmicamente un agradecimiento, pero, tambi&eacute;n, una exigencia performativa, la de poner en acto esa supuesta ontolog&iacute;a de la respuesta sensorial. Como si se le dijera al artista: <em>ahora vas a ver hasta d&oacute;nde podemos llegar, &iquest;te bancar&aacute;s esta devoluci&oacute;n? Trataremos de que no la olvides nunca y, como Per&oacute;n, la lleves en el o&iacute;do como nuestra m&aacute;s maravillosa m&uacute;sica. </em>
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;podr&iacute;a pensarse en qu&eacute; esas adhesiones tienen que ver con una buena escucha o una escucha reflexiva? Los 10 conciertos de Coldplay, esa bola de contaminacion sonora de la banda<em> mainstream</em> de la supuesta sustentabilidad ambiental a&ntilde;aden a vez un enigma. &iquest;Por qu&eacute; justamente esa banda que tanto aman odiar muchos cr&iacute;ticos sajones? Vuelvo a esto del amor por la m&uacute;sica ligera. <strong>&ldquo;No s&eacute; si podemos ser considerados una banda de rock ahora&rdquo;</strong>, dijo Martin a TN. &ldquo;Hacemos cosas diferentes&rdquo;. Es as&iacute; que los sobrevivientes de Soda Stereo funcionaron como figuras intercambiables. Martin cant&oacute; adem&aacute;s con los coreanos de BTS y Tini Stoessel. Una velada <em>transg&eacute;nero</em>, de un consenso que, en cierto punto, es un juego de suma cero, s&iacute;ntoma de un tiempo de antagonismos sin antagonismos. 
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute;, Coldplay. &ldquo;El peor grupo de mierda que he escuchado en toda mi puta vida&rdquo;, lo ha definido el novelista y ensayista Chuck Klosterman en <em>Sex, Drugs, and Cocoa Puffs</em>. &ldquo;No importa que suenen como una mediocre fotocopia de Travis, o que su mayor puto logro art&iacute;stico sea un v&iacute;deo en el que su anodino y atractivo <em>frontman</em> camina por una playa en una tarde nublada. Nada de eso importa. Lo que importa es que Coldplay fabrica amor falso tan fren&eacute;ticamente como la Ford Motor Company fabrica Mustangs&rdquo;. Dijo Jon Pareles en <em>The New York Times</em>: &ldquo;est&aacute; claro que Coldplay es adorado: por las chicas de instituto y sus padres en busca de solaz, por los productores de hip-hop que samplean sus ricos sonidos instrumentales y por los rockeros emo que admiran las letras de coraz&oacute;n de Chris Martin. La banda emana buenas intenciones, desde las declaraciones pol&iacute;ticas del Sr. Martin hasta las letras que insisten en su propia benevolencia. Coldplay es admirado por todo el mundo... por todos menos por m&iacute;&rdquo;. Semejante tono ha repetido como un pasmoso interrogante Kanre Bakare, un cr&iacute;tico de <em>The Guardian. </em><strong>C&oacute;mo es posible que un grupo que irrita tanto sea el que m&aacute;s estadios llena.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La tendencia de Coldplay al sentimentalismo resulta desagradable para algunos. Pero lo cierto es que el p&uacute;blico masivo quiere m&uacute;sica que pueda poner banda sonora a los altibajos de su vida, y sus canciones son perfectas en ese sentido&rdquo;, sostuvo Alexis Petridis. Al comentar el disco <em>Music of the Spheres,</em> tambi&eacute;n de <em>The Guardian, </em>consider&oacute; a su vez que, m&aacute;s que ensa&ntilde;arse con Martin y compa&ntilde;&iacute;a, habr&iacute;a que pensar el modo en que su banda <strong>&ldquo;da cuenta de que la m&uacute;sica rock lleva un tiempo en un estado art&iacute;stico moribundo&rdquo; </strong>y que lo que se graba y toca en vivo realiza de un modo conscientemente utilitario, &ldquo;con un ojo puesto en las estad&iacute;sticas de Spotify&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Paul de Revere, de la revista especializada <em>Pitchfork </em>estima que, a estas alturas, &ldquo;las burlas a Coldplay son tan habituales que se convierten en un clich&eacute; que se presta a la parodia&rdquo;. Si se pusieran juntas la &ldquo;cacofon&iacute;a&rdquo; de opiniones negativas sobre el grupo y los &ldquo;arrebatadores c&aacute;nticos que la banda inspira al p&uacute;blico de todo el mundo&rdquo;, se llegar&iacute;a a la conclusi&oacute;n de que Coldplay es percibida al menos de tres maneras distintas:<strong> los hacedores de una m&uacute;sica &ldquo;horrible&rdquo;, un repertorio de canciones que concitan un m&iacute;nimo inter&eacute;s y, adem&aacute;s, una fuerza verdaderamente mesi&aacute;nica (un mesianismo del amor y la correcci&oacute;n). </strong>Esas miradas divergentes merecen, a los ojos de <em>Pitchfork, </em>una reconciliaci&oacute;n. &ldquo;S&iacute;, Coldplay es muy cursi. Tambi&eacute;n son una banda de pop astuta que ha demostrado su voluntad de experimentar con resultados interesantes (<em>Mylo Xyloto</em>) y no tanto (<em>Ghost Stories</em>). Adem&aacute;s, son una banda de estadio con canciones tan h&iacute;mnicas que est&aacute;n dise&ntilde;ados aerodin&aacute;micamente para elevarse y reverberar por arenas de todo el mundo. En una &eacute;poca de monocultura moribunda, &iquest;qu&eacute; puede ser m&aacute;s valioso?&rdquo;. Y esto &uacute;ltimo se ha probado con creces en River, con el a&ntilde;adido del ritual de una devoci&oacute;n que excede el universo de los gustos para ubicarse en el del mandato hiperb&oacute;lico de declarar que Argentina siempre puede ser un territorio del exceso.
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/coldplay-amor-musica-ligera_129_9706426.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Nov 2022 03:03:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Coldplay, o el amor a la música ligera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Coldplay,Chris Martin]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Coldplay suspende sus shows en Brasil por problemas de salud de Chris Martin]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/coldplay-suspende-shows-brasil-problemas-salud-chris-martin_1_9595534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af88437b-31c0-4bcf-9090-4e35115dec3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Coldplay suspende sus shows en Brasil por problemas de salud de Chris Martin"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Somos optimistas que Chris retornará en buenas condiciones de salud luego del intervalo médico prescripto y esperamos retomar la gira lo más rápido posible", señaló el grupo en un comunicado. El grupo británico debe tocar en River desde el 25 de octubre, donde ya tiene agotados 10 shows.</p></div><p class="article-text">
        La banda brit&aacute;nica Coldplay suspendi&oacute; la serie de conciertos que iba a realizar entre el 11 y el 22 de este mes en Brasil, antes de iniciar su hist&oacute;rica serie de diez shows en River Plate, debido a una afecci&oacute;n pulmonar de su l&iacute;der Chris Martin que requiere de tres semanas de reposo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo anunci&oacute; el grupo a trav&eacute;s de un mensaje en su cuenta oficial de Twitter, en donde adem&aacute;s aclar&oacute; que buscar&aacute; reprogramar su recitales en Brasil para inicios de 2023.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que la informaci&oacute;n puede prender algunas alarmas entre los fans argentinos, de acuerdo con los plazos fijados por los m&eacute;dicos y a lo expresado por el grupo, no correr&iacute;an peligro las diez funciones previstas a partir del 25 de octubre en el Monumental.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1577298957973200896?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Hola a todos. Con profundo dolor, fuimos forzados a posponer nuestros pr&oacute;ximos shows en R&iacute;o de Janeiro y San Pablo hasta 2023. Debido a una infecci&oacute;n pulmonar seria, Chris Martin recibi&oacute; orden m&eacute;dicas rigurosas para descansar en las pr&oacute;ximas tres semanas&rdquo;, dice el texto que de inmediato tranquiliza a los fans brasile&ntilde;os al afirmar que el grupo informar&aacute; &ldquo;lo antes posible&rdquo; en qu&eacute; fechas de inicios de 2023 reprogramar&aacute; los conciertos.
    </p><p class="article-text">
        Algunos p&aacute;rrafos m&aacute;s abajo, el grupo dej&oacute; un mensaje de inter&eacute;s para la Argentina, debido a que esa es la parada prevista luego de las fechas que se hab&iacute;an programado en Brasil.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos optimistas que Chris retornar&aacute; en buenas condiciones de salud luego del intervalo m&eacute;dico prescripto y esperamos retomar la gira lo m&aacute;s r&aacute;pido posible&rdquo;, se&ntilde;ala el grupo en el texto.
    </p><p class="article-text">
        Coldplay planea iniciar el 25 de octubre una serie de diez recitales en River, una cifra que super&oacute; el r&eacute;cord de nueve que hab&iacute;a marcado Roger Waters en marzo de 2012 cuando trajo su espect&aacute;culo &ldquo;The Wall&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/coldplay-suspende-shows-brasil-problemas-salud-chris-martin_1_9595534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Oct 2022 18:51:41 +0000]]></pubDate>
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