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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Ernesto Picco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/ernesto-picco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Ernesto Picco]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ernesto Picco, autor de Crónicas del Litio: “Es tentador pensar a las comunidades como víctimas de las empresas, pero hay intereses de los dos lados”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/ernesto-picco-autor-cronicas-litio-tentador-pensar-comunidades-victimas-empresas-hay-intereses-lados_1_9599820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15f81b34-850a-4381-b32b-afd0942e05b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ernesto Picco, autor de Crónicas del Litio: “Es tentador pensar a las comunidades como víctimas de las empresas, pero hay intereses de los dos lados”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Recorrió el triángulo del litio –Bolivia, Chile, Argentina–, habló con lugareños, empresarios, funcionarios y científicos. En un diálogo con elDiarioAR, el periodista recomienda no pensar en las comunidades originarias "como un todo, porque tienen diferentes posiciones". Y dice que muchas reclaman más por su participación en las ganancias que por la cuestión ambiental. La contradicción entre la apuesta al litio para la transición energética y el impacto de su explotación. El rol de las provincias y la mirada desde los grandes centros urbanos.</p></div><p class="article-text">
        El entusiasmo por el litio es una de las pocas cosas que unifica a la dirigencia pol&iacute;tica. Los gobernadores del Norte Grande, grupo en el que conviven opuestos como Gerardo Morales y Gildo Insfr&aacute;n, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/peligra-ley-humedales-lobby-gobernadores-interna-fdt_1_9592725.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lograron bloquear en los &uacute;ltimos d&iacute;as la Ley de Humedales</a> porque entienden que amenaza las posibilidades de explotaci&oacute;n de este mineral en los salares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dentro de la estrategia global de transici&oacute;n energ&eacute;tica hacia fuentes limpias, estos desiertos de sal &ndash;hasta no hace mucho tiempo rec&oacute;nditos y olvidados&ndash; se convirtieron en un tablero del juego geopol&iacute;tico de las grandes potencias y en la gallina de los huevos de oro de la regi&oacute;n m&aacute;s pobre del pa&iacute;s. Contra viento y marea, los gobernadores buscan sacarle provecho antes de que el encanto por el litio se esfume o sea desplazado por alguna alternativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque en las grandes ciudades la discusi&oacute;n se simplifique, forz&aacute;ndola a cuajar muchas veces en un esquema de buenos y malos, no hay nada simple en la discusi&oacute;n por el litio. <strong>Su explotaci&oacute;n lleva inserta una contradicci&oacute;n: alterar ecosistemas en nombre de la ecolog&iacute;a. </strong>Pero en el desarrollo de la trama aparecen muchas otras contradicciones y matices. Aparece el beneficio y la visibilidad que en algunos casos derraman los proyectos mineros sobre comunidades olvidadas, que caricaturizados como alegres grupos en comuni&oacute;n con la naturaleza, <strong>enfocan muchas veces su lucha en obtener mayor participaci&oacute;n en las ganancias del negocio extractivista.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En toda esta complejidad se intern&oacute; el periodista Ernesto Picco, que recorri&oacute; el tri&aacute;ngulo del litio de punta a punta &ndash;Bolivia, Chile, Argentina&ndash; habl&oacute; con lugare&ntilde;os, empresarios, funcionarios y cient&iacute;ficos y escribi&oacute; Cr&oacute;nicas del Litio (Futurock Ediciones), un libro de 300 p&aacute;ginas donde hay muchas menos sentencias que datos, escenas, preguntas. Desde Santiago del Estero, donde vive, convers&oacute; con <strong>elDiarioAR.&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Litio. Estos desiertos de sal –hasta no hace mucho tiempo recónditos y olvidados– se convirtieron en un tablero del juego geopolítico de las grandes potencias y en la gallina de los huevos de la región más pobre del país.                            </span>
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        &ndash;<strong>El tri&aacute;ngulo del litio incluye a Bolivia, Chile y Argentina. &iquest;Qu&eacute; diferencias muestran estos pa&iacute;ses en su modelo de explotaci&oacute;n o acercamiento a este mineral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El m&aacute;s f&aacute;cil de caracterizar es el modelo boliviano porque, a diferencia de los otros, ha apostado directamente por la producci&oacute;n estatal. Pero esto hay que entenderlo no solo a partir del gobierno de Evo Morales, sino de la resistencia de las organizaciones sociales desde la d&eacute;cada del 90 que no dejaron entrar a empresas privadas. En Argentina y Chile, en cambio, predominan la empresa privada&nbsp; y el modelo est&aacute; sujeto al vaiv&eacute;n de los ciclos pol&iacute;ticos de los gobiernos. En el gobierno de Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;era hab&iacute;a una intenci&oacute;n de licitar y de entregar por 40 a&ntilde;os un parte del territorio para extraer litio y se lo fren&oacute; porque Gabriel Boric ven&iacute;a con el plan de crear una empresa estatal, que era una idea que ven&iacute;a del gobierno de Michelle Bachelet. En Chile existen dos empresas privadas que se dedican a la extracci&oacute;n y en la Argentina tambi&eacute;n tenemos dos que explotan, pero el embotellamiento de empresas empujando para entrar es fenomenal. Casi todas privadas, algunas en formato mixto, con intervenci&oacute;n de gobiernos provinciales y ahora con la noticia de que empieza a involucrarse YPF. Todo esto hay que entenderlo y siempre leerlo atado a los signos pol&iacute;ticos de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Bolivia sabemos que es el pa&iacute;s que tiene mayor cantidad de recurso y, sin embargo, es el que menos lo explota y ganancias genera. &iquest;Se puede sacar una conclusi&oacute;n a partir de eso? &iquest;Bolivia pierde una oportunidad por la estrategia que emplea?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No s&eacute;, a m&iacute; me tienta pensarlo con la f&aacute;bula de la liebre y la tortuga. Porque Bolivia va lento, a su manera, dando pasos para adelante y para atr&aacute;s. Intent&oacute; copiar el modelo chileno de extracci&oacute;n, pero se encontr&oacute; con que su geograf&iacute;a es diferente; en el Salar de Uyuni llueve, el suelo y el clima es muy diferente al de Atacama. Eso les ha hecho que avanzaran con niveles de productividad y de rentabilidad baj&iacute;simos en los primeros a&ntilde;os. Pero hay una apuesta en el largo plazo que hay que ver qu&eacute; resultado le da.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>No sabemos, sin embargo, cu&aacute;nto puede durar el entusiasmo por el litio. Tambi&eacute;n se trabaja en otras tecnolog&iacute;as como las bater&iacute;as de cobalto o de sodio que podr&iacute;an reemplazar a las de litio. Entonces, desde lo econ&oacute;mico apostar al largo plazo tiene riesgos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, esa es la otra. Pero no dir&iacute;a que son miradas contrapuestas. Hay distintas maneras de gestionar los recursos y de pararse pol&iacute;ticamente frente al asunto. Pero la gente que se dedica a la miner&iacute;a, que es del palo, hist&oacute;ricamente apunta a aprovechar la ventana de oportunidad y todos los beneficios en el ahora. Es otra forma de mirarlo y tambi&eacute;n es una apuesta con riesgos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;La alianza con capitales extranjeros es inevitable? Porque incluso Bolivia se asoci&oacute; con Corea del Sur, con China, con Alemania, con Francia.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Claro, lo que diferencia a un pa&iacute;s de otros son los t&eacute;rminos de las alianzas.&nbsp;&iquest;Para hacer qu&eacute;? &iquest;qu&eacute; cosas se guardan los pa&iacute;ses para s&iacute; mismos? Por ah&iacute; pasa un poco la diferencia del caso boliviano con el chileno y con el argentino. Argentina est&aacute; muy atr&aacute;s porque sigue manej&aacute;ndose con los esquemas extractivistas y con el marco jur&iacute;dico del de la d&eacute;cada del 90, del neoliberalismo m&aacute;s puro y duro en t&eacute;rminos de miner&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En la Argentina la iniciativa la lleva el sector privado y el Estado, en todo caso, acompa&ntilde;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El Estado acompa&ntilde;a y con el caso del litio, donde intervienen tres provincias hist&oacute;ricamente empobrecidas, hasta que se arm&oacute; la mesa del litio con el Gobierno tratando de equilibrar, eran tres provincias que estaban compitiendo entre s&iacute; a ver cu&aacute;l le daba m&aacute;s facilidades a las empresas internacionales para que llegaran; las regal&iacute;as que se llevaban era muy peque&ntilde;as y ten&iacute;an muy pocas condiciones. Ahora eso est&aacute; un poco m&aacute;s coordinado y ordenado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Cu&aacute;les son las estrategias que aplican las empresas para empatizar y ganarse la confianza de las comunidades? En tu libro se ve que en algunos casos lo que hacen es reemplazar las funciones del Estado: construyen puentes, escuelas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Lo brutal es que eso no es de ahora, es un modelo del siglo XIX. Nosotros aqu&iacute; en el norte tenemos hist&oacute;ricamente la experiencia de los obrajes, empresas que asum&iacute;an la funci&oacute;n del Estado, y que lo sigamos viendo en el siglo XXI es muy fuerte. Pero el papel que asumen las empresas tambi&eacute;n es diverso; hay que hacer un esfuerzo por pensar a los actores en su diversidad. No pensar en las comunidades originarias como un todo igual, porque tienen diferentes posiciones, y del mismo modo no pensar a las empresas como que son todas lo mismo. Las empresas chinas tienen un perfil, las estadounidenses otro, las australianas, las argentinas... y las estrategias son diferentes. Algunas seducen a trav&eacute;s de la posibilidad de puestos de trabajo, sobre todo de puestos que no son solo de mano de obra no calificada. Sales de Jujuy, por ejemplo, est&aacute; incorporando a poblaciones originarias a los laboratorios. Y despu&eacute;s obras de infraestructura; muchas veces negocian con el Estado qu&eacute; construir. En Chile ves que las comunidades originarias son cr&iacute;ticas con algunas empresas y con otras no, porque en muchos casos las mineras financian las propias estructuras de las comunidades, eso tambi&eacute;n es interesante para pensarlo.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En el libro una persona de Catamarca te dice &ldquo;si no fuera por la miner&iacute;a nosotros no existir&iacute;amos. Ac&aacute; estuvimos toda la vida olvidados y ahora por lo menos Vialidad repasa los caminos&rdquo;. Las comunidades en algo se benefician de esos emprendimientos. &iquest;La pregunta es si se benefician en una escala justa? &iquest;si lo hacen a largo plazo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No me arriesgar&eacute; a decirlo tan tajantemente. Hay una lectura, que es muy de ONG, que pone de un lado a las comunidades originarias buenas y, por otro, a las empresas malas. Es tentador pensar a las comunidades originarias como v&iacute;ctimas del avance de las empresas y tambi&eacute;n lo opuesto, pero de los dos lados hay miradas diferentes e intereses en juego no declarados. Las comunidades ganan en empleo, caminos, visibilizaci&oacute;n, beneficios educativos. Hay que pensar que son comunidades que est&aacute;n brutalmente alejadas, en lugares a los que hay que hacer viajes largu&iacute;simos para llegar y que es gente que ha vivido hist&oacute;ricamente aislada.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Ac&aacute; aparece un punto complejo. Muchas veces la cr&iacute;tica m&aacute;s fuerte a estos emprendimientos llega de los grandes centros urbanos, donde adem&aacute;s est&aacute; la mayor concentraci&oacute;n de gasto de energ&iacute;a y la necesidad de la transici&oacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, es la cr&iacute;tica que hacen algunos gobernadores, tambi&eacute;n me lo ha dicho el secretario de Miner&iacute;a de Jujuy.&nbsp; Eso es algo que, dir&iacute;a, se aplica para casi todo en relaci&oacute;n a Buenos Aires y las provincias. Hay un desconocimiento del territorio en general.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En el libro cont&aacute;s que hay diferentes estrategias y razones detr&aacute;s de la resistencia popular, pero que cada vez m&aacute;s lo que subyace es un acuerdo comercial, un reclamo de mayor participaci&oacute;n en las ganancias y menos el tema ambiental.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Tal cual. El caso donde eso se ve m&aacute;s clarito es en Bolivia. Y ah&iacute; hago un par&eacute;ntesis porque estamos hablando de las empresas que efectivamente llegaron, pero tambi&eacute;n hay que tener en cuenta un mont&oacute;n de empresas que no se han podido instalar porque las comunidades lo han evitado; las comunidades tienen la fuerza suficiente lograr eso&nbsp; Pero, volviendo: las poblaciones de Potos&iacute; que hist&oacute;ricamente se resist&iacute;an a la extracci&oacute;n del litio hoy juegan otra cosa, hoy juegan a este &ldquo;ok, denle para adelante ahora que lo hace el Estado&rdquo;, critican el modo en que el Estado extrae el litio por los mecanismos, pero a la vez reclaman mayor participaci&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>El litio se piensa como un mineral necesario para la transici&oacute;n energ&eacute;tica y el desembarco del capital internacional en los salares se hace en nombre de la ecolog&iacute;a. Pero puede que se est&eacute; perjudicando al ambiente para ese fin. &iquest;Esa es la contradicci&oacute;n central?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, es la contradicci&oacute;n central. Lo m&aacute;s tr&aacute;gico del asunto es que es una pel&iacute;cula repetida, es lo que nos ha pasado con otros recursos naturales, solo que lo estamos viendo en primera fila. Adem&aacute;s, todav&iacute;a no somos conscientes del grado del impacto ambiental porque tenemos en Argentina apenas dos empresas que est&aacute;n explotando litio, pero hay una fila enorme de otras empresas esperando para entrar. El impacto que esto va a producir en esos ecosistemas --que, por otra parte, son ecosistemas que est&aacute;n alejados, que casi nadie conoce y que a casi nadie le importan-- es incalculable. Parece que hubiera una ecolog&iacute;a vip para el norte, que pueden tener sus autos limpios y dem&aacute;s, pero a costa de sacrificar los ecosistemas del sur. Est&aacute; el trabajo que hacen los cient&iacute;ficos del pa&iacute;s para intentar buscar formas de extracci&oacute;n menos da&ntilde;inas para el ambiente, es cierto. Eso se puede lograr, lo que pasa es que son procesos que tienen una velocidad diferente a la de los negocios y la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Esto queda muy claro en tu libro, cuando las empresas confiesan que en Europa no puede intentar desarrollos similares porque &ldquo;est&aacute;n los Nimby&rdquo; (acr&oacute;nimo de </strong><em><strong>not in my backyard</strong></em><strong>; en mi patio no. Equivalente en espa&ntilde;ol a &ldquo;Span&rdquo; (S&iacute;, pero aqu&iacute; no)</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Escuchar eso me impact&oacute;, porque ah&iacute; los tipos blanqueaban su doble discurso. Sin contar el hecho de que las grandes compa&ntilde;&iacute;as norteamericanas &ldquo;descubren&rdquo; el sur cuando los echan del desierto de Nevada por el da&ntilde;o ambiental que produc&iacute;an ah&iacute; en la d&eacute;cada del 70, cuando el litio todav&iacute;a no ten&iacute;a los usos que tiene hoy. Es as&iacute;: no lo pueden hacer en su casa, entonces vienen para ac&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Qu&eacute; rol cumplen los gobernadores del norte? Hace algunos d&iacute;as bloquearon el avance de la Ley de Humedales porque pone en riesgo la explotaci&oacute;n de los salares.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El litio ha sido uno de los tres temas centrales que los gobernadores llevaron en su gira por Estados Unidos hace algunos d&iacute;as y como bloque est&aacute;n adquiriendo un poder en el mapa pol&iacute;tico nacional que es impresionante. Adem&aacute;s, los propios gobernadores est&aacute;n empezando a explorar: han descubierto litio en Formosa, en La Rioja. En Santiago del Estero, que no tiene en principio litio, han confirmado que se va a construir la segunda planta de fabricaci&oacute;n de bater&iacute;as. &iquest;Qu&eacute; tenemos de especial nosotros para tener esa planta? Existen algunas investigaciones muy recientes en litio y electro movilidad pero, sobre todo, estrat&eacute;gicamente se van construyendo esos acuerdos.
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                Crónicas del Litio (Futurock Ediciones)                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Delfina Torres Cabreros]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Oct 2022 03:02:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ernesto Picco, autor de Crónicas del Litio: “Es tentador pensar a las comunidades como víctimas de las empresas, pero hay intereses de los dos lados”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Litio,Ernesto Picco]]></media:keywords>
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