<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Diarios de viajes]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/diarios-de-viajes/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Diarios de viajes]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1043183/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Diarios de viajes que no se han escrito aún]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/diarios-viajes-no-han-escrito_129_9608561.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdcd4460-dee5-41f5-ac2c-d93fd7e36bc3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diarios de viajes que no se han escrito aún"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tamara Tenenbaum manda su columna desde el avión que la trae a Buenos Aires de regreso después de dos semanas: se necesita una vida, dice, para contar las ciudades que se visitan un par de días o incluso un mes. Sobre escribir y la imposibilidad de escribir es de lo que va esta columna.</p></div><p class="article-text">
        Estoy haciendo un viaje espectacular, y las columnas que escribo mientras lo hago las estoy dedicando a pensar por qu&eacute; no voy a escribir sobre el viaje. La columna pasada (que no fue la semana pasada: vuelvo a pedir disculpas por eso) hablaba de lo dif&iacute;cil de escribir sobre una misma en tiempo real. Quiero que esta, en cambio, hable de algo m&aacute;s espec&iacute;fico y que quiz&aacute;s me pasa a m&iacute; sola: la dificultad de escribir sobre viajes.
    </p><p class="article-text">
        Digo que quiz&aacute;s me pase a m&iacute; sola porque las escrituras sobre viajes son la cosa m&aacute;s com&uacute;n del mundo; sobre viajes se escribe, se publica y se lee much&iacute;simo desde hace siglos. No es mi g&eacute;nero favorito, pero he le&iacute;do la Odisea, las cr&oacute;nicas de viaje de Joan Didion, las de Beatriz Sarlo y las de mi amigo Daniel Salda&ntilde;a &ldquo;Par&iacute;s con mucho gusto&rdquo;, por nombrar algunas bien distintas que recuerdo ahora. No tengo nada en contra y, sin embargo, me parece sencillamente imposible escribir sobre una ciudad en la que estado cinco d&iacute;as, o diez d&iacute;as, o un mes, o <strong>cualquier cosa que sea menos de una vida.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tengo todo un asunto obsesivo con los viajes como formas del conocimiento. La gente que dice que no hay nada m&aacute;s educativo que viajar me parece el ep&iacute;tome de lo burro: estuve en N&aacute;poles casi una semana, hace unos a&ntilde;os, y siento que s&eacute; mucho m&aacute;s sobre N&aacute;poles por Elena Ferrante que por esos d&iacute;as, como s&eacute; m&aacute;s sobre Nueva York por Woody Allen, Billie Joel o Vivian Gornick de lo que jam&aacute;s sabr&eacute; camin&aacute;ndola. Hago lo posible y lo imposible por hacer una inmersi&oacute;n completa cuando estoy en una ciudad que no conozco, especialmente si estoy viajando m&aacute;s o menos sola, como en este caso, y no tengo que lidiar con los caprichos &mdash;los deseos&mdash; de nadie m&aacute;s: pido en lo restaurantes exactamente lo que hay que comer en cada regi&oacute;n, tomo el vino de la casa, me hago de amigos y amantes locales y copio con precisi&oacute;n todo lo que hacen, en su idioma, con sus gestos, sus risas, sus problemas y sus h&aacute;bitos corporales. Tomo nota de lo que hacen al levantarse, les pregunto si en sus ciudades se hace terapia, a qu&eacute; se dedican sus familias, si conocen mucha gente que se case. Y as&iacute; y todo, siento que no entiendo nada, o m&aacute;s bien, que jam&aacute;s podr&iacute;a entender lo suficiente como para decir algo que valga la pena sobre estos lugares. Siento que hablar de una ciudad en la que pas&eacute; dos d&iacute;as es como hablar de una persona con la que me acost&eacute; una vez: todo lo interesante que escriba sobre el tema va a ser, en realidad, sobre m&iacute;. Parece contraintuitivo, que se sienta m&aacute;s egoc&eacute;ntrico escribir sobre otras ciudades que escribir sobre la m&iacute;a, pero as&iacute; lo percibo, o as&iacute; lo busco: supongo que hay gente que siente que llega a las verdades con la distancia. Yo llego con la cercan&iacute;a. De la gente que quiero mucho siempre olvido cosas b&aacute;sicas, el color de sus ojos, qu&eacute; hacen con la boca cuando besan o si les patinan las erres al hablar, cosas que jam&aacute;s olvido de la gente que conozco poco. Lo mismo me pasa, supongo, con Buenos Aires: tengo que pensar mucho para saber cu&aacute;les son las tres cosas b&aacute;sicas para hacer, mucho m&aacute;s de lo que tengo que pensar para recomendar tres cosas b&aacute;sicas en Ferrara o en Madrid, pero la parte importante la recuerdo. <strong>No s&eacute; si la entiendo, pero la recuerdo.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estoy pensando en escribir algo ficticio sobre chicas que viajan. No voy a contar mucho, no porque alguien me vaya a robar mis grandes ideas; m&aacute;s bien porque todas las ideas de libros suenan est&uacute;pidas cuando se cuentan, hay que leer el libro para que tenga alguna gracia. Estuve d&aacute;ndole muchas vueltas a la subjetividad de la gente que disfruta de vivir en otra parte, de mudarse seguido, de habitar lugares en los que no es due&ntilde;a ni local. En el fondo lo que a m&iacute; me pasa es lo contrario de eso: me gusta estar en el medio de las cosas, releer libros que ya he le&iacute;do, habitar espacios en los que soy protagonista. Como todo rasgo de personalidad, es un defecto al que estoy tan apegada que le empiezo a tener cari&ntilde;o como a una virtud. Pero me interesa la otra personalidad, y quiero ver si la literatura me sirve para entenderla, entender c&oacute;mo funciona esa gente que disfruta de ser nueva en lugares, empezar viol&iacute;n y luego franc&eacute;s y luego tenis, andar por la vida con lo puesto, de trabajar de lo que sea con tal de cambiar, en lugar de abrazarse como yo a un trabajo y una ciudad que le dicen qui&eacute;n es. Por supuesto, me sentar&eacute; a ser autora para entenderlo, a hacer algo que sea m&iacute;o: no manejo, pero del asiento del conductor no me bajo nunca. 
    </p><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/diarios-viajes-no-han-escrito_129_9608561.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Oct 2022 03:02:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bdcd4460-dee5-41f5-ac2c-d93fd7e36bc3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="586649" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bdcd4460-dee5-41f5-ac2c-d93fd7e36bc3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="586649" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Diarios de viajes que no se han escrito aún]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bdcd4460-dee5-41f5-ac2c-d93fd7e36bc3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Diarios de viajes,Tamara Tenenbaum]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
