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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - inodoro]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - inodoro]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Vivir sin baño: hay 6 millones de personas que no tienen acceso a este servicio básico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vivir-bano-hay-6-millones-personas-no-acceso-servicio-basico_1_12524097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09a2497f-dbb4-4565-bdfc-40079d2cce6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir sin baño: hay 6 millones de personas que no tienen acceso a este servicio básico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde hace diez años, Módulo Sanitario trabaja para llevar baños a 1.200.000 hogares que todavía no lo tienen. Dignidad, salud e intimidad: lo que cambia cuando el baño llega a una casa.</p><p class="subtitle">Preparan 365 raciones de comida por día pero no alcanza: la inseguridad alimentaria golpea en los barrios vulnerables</p><p class="subtitle">“La calle no es un lugar para vivir, mucho menos para morir”: censaron a personas sin hogar en medio de la ola polar</p></div><p class="article-text">
        En solo un fin de semana, M&oacute;dulo Sanitario construye un ba&ntilde;o para un hogar que hasta entonces formaba parte del 1.200.000 viviendas en Argentina sin este servicio b&aacute;sico. Y con el ba&ntilde;o llega la higiene, la dignidad, la salud f&iacute;sica y espiritual. Pero el ba&ntilde;o tambi&eacute;n puede ser, sobre todo para muchos un templo y un confesionario. Un lugar sagrado para encontrarse con uno mismo. Un sitio aislante donde llorar en silencio antes de salir nuevamente a la batalla del d&iacute;a a d&iacute;a. En el ba&ntilde;o nadie molesta. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es lo principal que tiene que tener una casa. A partir del ba&ntilde;o, se articula la din&aacute;mica familiar, se genera un cambio abismal. Sin un ba&ntilde;o digno, todo se desploma, todo se vuelve m&aacute;s ca&oacute;tico&rdquo;, dice Agustina Aguirre, del &aacute;rea de Relaciones Institucionales de M&oacute;dulo Sanitario, la ONG que el mes pasado cumpli&oacute; 10 a&ntilde;os de existencia y ya<strong> lleva construyendo 1.900 ba&ntilde;os en un pa&iacute;s donde todav&iacute;a carecen de este servicio unas 6 millones de personas. </strong>
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                    alt="Hasta tener su propio baño, los hijos de Paola Cardoso tenían que lavarse los dientes en un tacho a la intemperie."
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            <span class="title">
                Hasta tener su propio baño, los hijos de Paola Cardoso tenían que lavarse los dientes en un tacho a la intemperie.                            </span>
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        &ldquo;Ahora podemos recibir visitas y mostrarles el ba&ntilde;o. Le pongo estantes, le doy mi estilo, y cuando me dicen &lsquo;qu&eacute; lindo ba&ntilde;o&rsquo;, me dan ganas de m&aacute;s, de pintar o ampliar la casa&rdquo;, dice Paola Cardoso, madre de tres hijos. Tras perder casi todo en la inundaci&oacute;n de mayo, M&oacute;dulo Sanitario finaliz&oacute; su ba&ntilde;o el 28 de julio.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ahora podemos recibir visitas y mostrarles el baño. Le pongo estantes, le doy mi estilo, y cuando me dicen ‘qué lindo baño’, me dan ganas de más, de pintar o ampliar la casa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paola Cardoso</span>
                                        <span>—</span> Vecina de Río Luján (Pilar)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Con el ba&ntilde;o se inoculan los h&aacute;bitos de higiene. Algo muy dif&iacute;cil cuando se debe calentar agua en una pava y usar un fuent&oacute;n de pl&aacute;stico,</strong> especialmente en invierno. Adem&aacute;s, la ausencia de ba&ntilde;o perjudica los v&iacute;nculos sociales. La inseguridad es otro factor sobre todo para adolescentes, que deben salir a buscar ba&ntilde;os lejos de su casa&rdquo;, dice Tom&aacute;s Sicouly, ingeniero industrial y uno de los fundadores de la ONG.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ba&ntilde;o no es solo un refugio, tambi&eacute;n act&uacute;a como ansiol&iacute;tico, </strong>mejorando el sue&ntilde;o de muchos hombres que realizan trabajos pesados como la alba&ntilde;iler&iacute;a. &ldquo;Parece sorprendente que mejore el sue&ntilde;o con un ba&ntilde;o, pero tiene sentido: despu&eacute;s de cargar cemento todo el d&iacute;a, poder darse una ducha caliente al llegar a casa mejora el descanso&rdquo;, reflexiona Aguirre.
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            </figure><h2 class="article-text">El agua que arrasa</h2><p class="article-text">
        Paola Cardoso, de 43 a&ntilde;os, vive en R&iacute;o Luj&aacute;n (Pilar) con su marido de 33 y sus tres hijos (11, 14 y 17 a&ntilde;os). En mayo, una inundaci&oacute;n de casi 1,7 metros destruy&oacute; su casa de madera. Paola evacu&oacute; con dos hijos, mientras su marido y el tercero quedaron en la vivienda. La situaci&oacute;n se volvi&oacute; peligrosa y Defensa Civil los asisti&oacute;. Un vecino les llevaba provisiones en bote.
    </p><p class="article-text">
        Una semana despu&eacute;s, Paola regres&oacute; con agua hasta la cintura y pudo traer a sus hijos. Encontraron el ba&ntilde;o improvisado y la casa casi destruidos, junto con muebles y habitaciones. &ldquo;Fue muy duro, no tener d&oacute;nde hacer las cosas, pero saber que no est&aacute;bamos solos nos dio fuerzas&rdquo;, recuerda.
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            <span class="title">
                Paola Cardoso y su familia en su nuevo baño. Habían perdido todo en una inundación.                            </span>
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        Antes de la inundaci&oacute;n, el marido hab&iacute;a construido un pozo ciego, pero se arruin&oacute;. Usaban un ba&ntilde;o de madera cubierto con nylon. Vivieron mes y medio en casa de una hermana mientras limpiaban y reconstru&iacute;an. En ese per&iacute;odo, Paola conoci&oacute; M&oacute;dulo Sanitario, se comprometi&oacute; con el programa y, tras la espera por el secado del terreno, recibi&oacute; su ba&ntilde;o el 28 de julio.
    </p><h2 class="article-text">Un espacio digno</h2><p class="article-text">
        En Argentina, m&aacute;s de 6 millones de personas viven sin ba&ntilde;o. Esto <strong>incrementa el riesgo de diarreas, infecciones, parasitosis y problemas de piel, y genera adem&aacute;s barreras sociales y comunitarias. </strong>Cada a&ntilde;o se reportan 1 mill&oacute;n de casos de diarrea aguda, una de las principales causas de mortalidad infantil. El 40% podr&iacute;a prevenirse con el lavado de manos, seg&uacute;n el Observatorio de la Deuda Social Argentina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las mujeres y ni&ntilde;as son especialmente vulnerables:</strong> la menstruaci&oacute;n sin ba&ntilde;o es insalubre y al salir a pedir un ba&ntilde;o prestado, pueden sufrir situaciones de inseguridad.
    </p><p class="article-text">
        Hace diez a&ntilde;os, un grupo de amigos fund&oacute; M&oacute;dulo Sanitario. Desde entonces, construyeron m&aacute;s de 1.900 ba&ntilde;os en 10 provincias, con el apoyo de 7.000 voluntarios, dos franquicias sociales (C&oacute;rdoba y San Luis) y donantes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace diez años, un grupo de amigos fundó Módulo Sanitario. Desde entonces, construyeron más de 1.900 baños en 10 provincias, con el apoyo de 7.000 voluntarios, dos franquicias sociales (Córdoba y San Luis) y donantes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n realiza censos y relevamientos en barrios sin saneamiento y prioriza hogares con urgencias sanitarias. &ldquo;Todo el proceso lo hacen los voluntarios. Desde el censo hasta la construcci&oacute;n. Los capacitamos, los asesoramos&hellip; Es un acompa&ntilde;amiento profundamente humano&rdquo;, dice Aguirre.
    </p><p class="article-text">
        De 50 a 80 familias relevadas, se seleccionan entre 20 y 35. El ba&ntilde;o, muchas veces postergado frente al hambre, vuelve a ser un espacio digno. La ONG se sostiene con donaciones y alianzas, y los voluntarios participan en todas las etapas del proceso, generando v&iacute;nculos duraderos y arraigo territorial.
    </p><p class="article-text">
        M&oacute;dulo Sanitario solicita a las familias un aporte del 10% (aproximadamente 240 mil pesos) del valor del ba&ntilde;o, que ronda los 2 mil d&oacute;lares. Aunque parece m&iacute;nimo, para hogares en indigencia representa gran parte de sus ingresos mensuales.
    </p><p class="article-text">
        Debido al aumento del costo de vida en el &uacute;ltimo a&ntilde;o y medio, muchas familias no logran cubrir esta cuota m&iacute;nima. Por eso, la organizaci&oacute;n implement&oacute; una estrategia que consiste en entregar productos para que las familias los vendan y as&iacute; recauden el dinero necesario, generando tambi&eacute;n oportunidades laborales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En Argentina hay más de 6.000.000 de personas que no tienen acceso a un baño."
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            <span class="title">
                En Argentina hay más de 6.000.000 de personas que no tienen acceso a un baño.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Algunas familias pagan en dos cuotas, otras en 15. Muchas encuentran un emprendimiento que mantienen m&aacute;s all&aacute; de la construcci&oacute;n del ba&ntilde;o. Nosotros solo les acercamos recursos. En barrios con roles muy definidos, acercar materia prima puede representar oportunidades laborales para m&aacute;s adelante&rdquo;, explica Aguirre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las familias atendidas tienen ingresos mensuales entre 350 y 500 mil pesos, por lo que el aporte representa casi la mitad de su salario.</strong> &ldquo;Cada vez m&aacute;s familias tienen dificultad para juntar ese dinero, lo que nos obliga a inventar mecanismos para facilitar el aporte y mantener la cantidad de construcciones&rdquo;, se&ntilde;ala Sicouly.
    </p><p class="article-text">
        Paola, beneficiaria del programa, cuenta: &ldquo;Se nos complicaba pagar, as&iacute; que los chicos me dieron art&iacute;culos de limpieza y sal&iacute; a vender a los vecinos. Con lo recaudado pude pagar el ba&ntilde;o. Ahora tenemos un ba&ntilde;o hermoso que es verdaderamente nuestro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El Estado ausente y la meta de M&oacute;dulo: generar empat&iacute;a</h2><p class="article-text">
        En los barrios m&aacute;s postergados del conurbano bonaerense, donde trabaja M&oacute;dulo Sanitario, la ausencia del Estado no es una novedad. &ldquo;Estamos en el fondo de los barrios, donde todo est&aacute; igual desde hace a&ntilde;os. No hay veredas, ni calles, ni recolecci&oacute;n de basura, agua potable o cloacas&rdquo;, resume Sicouly. En ese contexto, la paralizaci&oacute;n de la obra p&uacute;blica no impacta directamente porque, en definitiva, nunca lleg&oacute;.Tom&aacute;s Sicouly, ingeniero industrial 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La desconexi&oacute;n entre estos territorios y las decisiones institucionales tambi&eacute;n se refleja en el acceso a servicios b&aacute;sicos como el agua. </strong>&ldquo;La privatizaci&oacute;n de AYSA y otras medidas no nos afectan porque estamos muy lejos de ese mundo formal. La brecha entre las familias con las que trabajamos y las estructuras del sistema es enorme&rdquo;, advierte.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos en el fondo de los barrios, donde todo está igual desde hace años. No hay veredas, ni calles, ni recolección de basura, agua potable o cloacas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tomás Sicouly</span>
                                        <span>—</span> Fundador de Módulo Sanitario
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Frente a este panorama, afirman que el objetivo de M&oacute;dulo Sanitario no es solo construir ba&ntilde;os, sino generar empat&iacute;a. &ldquo;No quiero incidir en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas &ndash;aunque muchas veces trabajamos en conjunto con municipios&ndash;, sino en la sociedad para generar empat&iacute;a. Mi foco de estudio est&aacute; en el di&aacute;logo y en generar empat&iacute;a. En la organizaci&oacute;n social yo veo la posibilidad de no tener trabas para poder avanzar en solucionar algunos de los problemas de la gente. Me cuesta imaginar la vida sin ba&ntilde;o&rdquo;, reflexiona Sicouly.
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            <span class="title">
                Otra de las familias que pudo tener su propio baño gracias al trabajo de Módulo Sanitario.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Inseguridad, tensiones familiares y rutinas imposibles</strong></h2><p class="article-text">
        Muchas familias sin ba&ntilde;o enfrentan soluciones precarias y riesgosas: letrinas improvisadas, casillas alejadas o inodoros conectados a la tierra. Esta falta no solo afecta la higiene, sino tambi&eacute;n genera inseguridad, especialmente para mujeres y ni&ntilde;as que, por miedo, evitan salir de noche y usan baldes dentro de casa. &ldquo;No tener ba&ntilde;o tambi&eacute;n es estr&eacute;s, es miedo, es no poder ba&ntilde;ar a tu hija en invierno&rdquo;, advierte Aguirre.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No tener baño también es estrés, es miedo, es no poder bañar a tu hija en invierno</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Agustina Aguirre</span>
                                        <span>—</span> Módulo Sanitario
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El saneamiento deficiente complica lo cotidiano: higienizarse, tirar la cadena o conseguir agua se vuelven tareas agotadoras. Tras construir un ba&ntilde;o, mejora el descanso, bajan las enfermedades y aumenta la dignidad en el hogar. Muchas familias comparten ba&ntilde;os precarios entre varios hogares, sin pozo s&eacute;ptico ni espacio adecuado para la higiene. &ldquo;Un ba&ntilde;o tiene sentido cuando incluye todo lo necesario para sostener h&aacute;bitos&rdquo;, se&ntilde;alan desde la ONG.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la falta de ba&ntilde;os adecuados afecta la convivencia. Compartir un ba&ntilde;o genera tensiones y dificulta la independencia de los ni&ntilde;os. <strong>&ldquo;Nos sorprende c&oacute;mo algo tan b&aacute;sico como tener d&oacute;nde apoyar el cepillo puede transformar la rutina diaria&rdquo;</strong>, dice Sicouly.
    </p><p class="article-text">
        La instalaci&oacute;n del ba&ntilde;o signific&oacute; una mejora concreta en la vida cotidiana de Paola y sus hijos. Antes, usaban un ba&ntilde;o precario, expuesto al fr&iacute;o y al riesgo de inundaciones. El nuevo ba&ntilde;o, elevado del suelo para evitar futuros anegamientos, est&aacute; separado de la casa pero conectado al terreno. Aunque al principio sus hijos cuestionaron su ubicaci&oacute;n, Paola les explic&oacute; que fue pensado para brindar comodidad y prevenir problemas.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia se nota en la rutina diaria: ahora pueden ba&ntilde;arse sin pasar fr&iacute;o, lavarse los dientes con comodidad y mantener una higiene adecuada. La mejora no solo impact&oacute; en la din&aacute;mica familiar, sino tambi&eacute;n en la posibilidad de recibir visitas sin verg&uuml;enza ni incomodidades. &ldquo;Es lindo que alguien venga, pueda usar el ba&ntilde;o y se interese por c&oacute;mo se hace. Sent&iacute;s que no est&aacute;s solo, que hay gente buena que se preocupa por vos. Eso te da ganas de seguir ampliando tu casa&rdquo;, concluye Paola.
    </p><p class="article-text">
        <em>LN/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[León Nicanoff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vivir-bano-hay-6-millones-personas-no-acceso-servicio-basico_1_12524097.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Aug 2025 03:01:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivir sin baño: hay 6 millones de personas que no tienen acceso a este servicio básico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza y desigualdad,inodoro,Cloacas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[10 superficies cotidianas con más bacterias que la tapa de un inodoro público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/superficies-cotidianas-bacterias-vater-publico_1_9617918.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74ec81b7-1c79-450f-b5b1-676591b14e64_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Brando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para nuestra sorpresa, existen superficies cotidianas y aparentemente inocuas que contienen mucha mayor carga microbiana fecal.</p></div><p class="article-text">
        No se trata de una pel&iacute;cula de miedo y  <strong>la alarma ante lo que se va a contar a continuaci&oacute;n debe ser relativa y preventiva</strong>, pues el intercambio de bacterias que realiza nuestro cuerpo con el medio no solo es inevitable sino que incluso es hasta cierto punto deseable. En &uacute;ltima instancia, tanto nuestro microbioma d&eacute;rmico como nuestra microbiota intestinal -las floras bacterianas, protozoicas y f&uacute;ngicas que colonizan nuestra piel, genitales e intestino- est&aacute;n preparados para integrar nuevos miembros microbianos e incluso neutralizarnos si son t&oacute;xicos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, <strong>un aporte de un grupo bacteriano fecal en un momento dado a trav&eacute;s de una determinada superficie</strong>, si no se elimina adecuadamente y a tiempo, puede ir a parar a un alimento donde consiga expandirse, o a la boca de ni&ntilde;os o personas con el sistema inmunitario disminuido, con el consiguiente peligro. Por lo tanto este art&iacute;culo no va tanto de no tocar determinadas superficies sino de lavarse las manos de vez en cuando y sobre todo si vamos a tocar comida, ni&ntilde;os o personas mayores con alguna enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        Y entrando en materia, en efecto: podr&iacute;amos pensar que la tapa de un inodoro p&uacute;blico es una de las superficies m&aacute;s infectas que puedan existir sobre la faz de la tierra. Pero resulta que no, <strong>hay sitios mucho m&aacute;s contaminados, con mayor variedad de especies bacterianas intestinales</strong>, de los que jam&aacute;s sospechar&iacute;amos.
    </p><p class="article-text">
        Tal como asegura un estudio de la Universidad del Saarland, en Alemania, <strong>la adhesi&oacute;n bacteriana a una superficie no depende tanto del &aacute;rea de contacto como de las caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas y qu&iacute;micas</strong> de esta, por lo que hay superficies que son como imanes para las bacterias, y adem&aacute;s, al no ser conscientes de su suciedad, no nos lavamos inmediatamente las manos tras tocarlas, como s&iacute; solemos hacer despu&eacute;s de usar un ba&ntilde;o p&uacute;blico. A continuaci&oacute;n te exponemos diez superficies que pueden estar tanto o m&aacute;s contaminadas que un inodoro. 
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                </figure><h4 class="article-text">1. Superficies de smartphones y tablets</h4><p class="article-text">
        Un estudio de la Universidad de Barcelona de 2015 determin&oacute; que en <strong>las superficies de smartphones y tablets puede llegar a haber m&aacute;s de 600 especies bacterianas distintas,</strong> casi 30 veces mayor biodiversidad que en la tapa del inodoro. El motivo es que pasamos continuamente los dedos por encima, con lo que traemos la grasa de los mismos con toda su carga bacteriana, incluidos los fecales si los hubiere. Otro estudio de la Universidad de Oreg&oacute;n revel&oacute; que de hecho coloniz&aacute;bamos las pantallas t&aacute;ctiles con nuestro microbioma, es decir con nuestra flora d&eacute;rmica caracter&iacute;stica. Esto en el futuro podr&iacute;a tener aplicaciones en la identificaci&oacute;n forense y criminal, del mismo modo que las huellas.
    </p><h4 class="article-text">2. El volante de los coches</h4><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el National Center of Biotechnology de Estados Unidos, el volante de un coche es otra de las superficies que acumula mayor carga y diversidad de bacterias que un inodoro. Se calcula que en el caso de los coches de <em>car sharing </em>y alquiler, la biodiversidad <strong>puede alcanzar las 700 especies distintas</strong>, muchas de ellas intestinales.
    </p><h4 class="article-text">3. Los billetes y monedas de curso</h4><p class="article-text">
        Las monedas y los billetes son algunas de las superficies m&aacute;s sucias, ya que <strong>cambian constantemente de manos y almacenan las bacterias de todos sus due&ntilde;os</strong>. Algo as&iacute; como una cadena de bloques microbiana.
    </p><h4 class="article-text">4. Cepillos de dientes</h4><p class="article-text">
        La Sociedad de Microbiolog&iacute;a Americana asegura que<strong> hasta un 60% de los cepillos de dientes podr&iacute;an estar contaminados por todo tipo de g&eacute;rmenes y bacterias</strong>, incluso fecales procedentes del inodoro. As&iacute; lo indica un estudio de la Universidad Estatal de Alabama en el que se comprob&oacute; que los cepillos de dientes pod&iacute;an llegar a almacenar hasta 3.000 tipos diferentes de organismos, algunos de ellos fecales provenientes del inodoro. El motivo es que al tirar la cadena se crea una nube invisible de agua que hace el &ldquo;efecto aerosol&rdquo; y disemina en el aire esporas y bacterias de las heces. Si el cepillo est&aacute; cerca, las cerdas las acoger&aacute;n.
    </p><h4 class="article-text">5. Pomos de las puertas de locales p&uacute;blicos</h4><p class="article-text">
        Vamos al ba&ntilde;o p&uacute;blico, levantamos la tapa, hacemos lo que tengamos que hacer, salimos, nos lavamos las manos y salimos de los servicios empujando la puerta desde el interior por el pomo. Si el visitante anterior no se lav&oacute; tambi&eacute;n las manos, dej&oacute; su micobioma all&iacute; y nosotros lo recogeremos, con lo que el acto de lavarnos no habr&aacute; servido de nada. No nos pongamos paranoicos; no es grave si somos m&iacute;nimamente cuidadosos. De hecho nos pasamos la vida empujando puertas por el pomo, con lo que intercambiamos m&aacute;s bacterias que los ni&ntilde;os figuritas en el patio del colegio. Otro ejemplo de &ldquo;intercambio&rdquo;: <strong>cuando zapeamos con el control remoto de una habitaci&oacute;n de hotel</strong>.
    </p><h4 class="article-text">6. Tablas de cortar de la cocina</h4><p class="article-text">
        Las maderas de la cocina son especialmente cochinas porque <strong>all&iacute; dejamos todo tipo de alimentos crudos</strong>, que pueden ser sometidos a tratamiento con calor o no. La norma es limpiarlas siempre bien si vamos a cortar hortalizas para una ensalada o pan para un sandwich.
    </p><h4 class="article-text">7. Botones de ascensor</h4><p class="article-text">
        Es la misma casu&iacute;stica que los pomos de las puertas, o incluso que <strong>los botones de los lavarropas y secarropas de las lavander&iacute;as p&uacute;blicas</strong>. No hay que alarmarse, pero no olvidemos lavarnos las manos antes de cocinar o de comer.
    </p><h4 class="article-text">8. Barras de los bares y restaurantes</h4><p class="article-text">
        El mozo pasa el trapo, pero si no es lo bastante diligente y celoso de la higiene, es posible que m&aacute;s que limpiar la barra de las bacterias de los codos, brazos y manos del cliente anterior, extienda las de todos los clientes del d&iacute;a, pues el trapo es un acumulador neto de suciedad. <strong>Nos lavaremos las manos antes y despu&eacute;s de comer</strong>, desayunar o tomar el verm&uacute;.
    </p><h4 class="article-text">9. El manillar de las bicis y monopatines de aquiler</h4><p class="article-text">
        Los pu&ntilde;os de las bicicletas y monopatines -ya sean servicios privados o municipales-, al igual que <strong>los manubrios de las bicicletas el&iacute;pticas de los gimnasios</strong>, son fuentes de &ldquo;intercambio de bacterias&rdquo; que pueden llegar a ser tan sucios como los billetes y las monedas.
    </p><h4 class="article-text">10. Las bolsas de la compra reciclables</h4><p class="article-text">
        Un estudio de la Universidad de Arizona de 2010 descubri&oacute; que las bolsas de la compra reutilizables acumulaban en ocasiones niveles potencialmente peligrosos de E coli y Salmonella, con riesgo de provocar toxiinfecciones si no hab&iacute;a un lavado efectivo de las mismas. El estudio tambi&eacute;n alertaba de que <strong>el 97% de los usuarios no las lava nunca</strong>. Y deber&iacute;amos hacerlo. El motivo es que guardamos en ellas alimentos y productos que han pasado por muchas manos. 
    </p><p class="article-text">
        <em>J.S.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/superficies-cotidianas-bacterias-vater-publico_1_9617918.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Oct 2022 17:39:35 +0000]]></pubDate>
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