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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - terapia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/terapia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - terapia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Terapia en la peluquería: las estilistas que combaten el estigma de la salud mental en África Occidental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/terapia-peluqueria-estilistas-combaten-estigma-salud-mental-africa-occidental_1_12788579.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4efe163-31db-4f7c-bf06-14d45276f5c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Terapia en la peluquería: las estilistas que combaten el estigma de la salud mental en África Occidental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Camerún, Costa de Marfil y Togo, donde hacer terapia es prácticamente imposible, algunas estilistas se están formando para escuchar, consolar y orientar a sus clientes</p><p class="subtitle">Abortos no deseados y bebés infectados en el embarazo: el impacto de las decisiones de Trump en la lucha contra el VIH en África </p></div><p class="article-text">
        Yopougon es la mayor de las 13 comunas de Abiy&aacute;n, la ciudad m&aacute;s poblada de Costa de Marfil. Con una poblaci&oacute;n de 1,5 millones de habitantes, el distrito es conocido por su esp&iacute;ritu emprendedor, su animada vida nocturna y, en la cultura popular, por ser el lugar de nacimiento <a href="https://www.theguardian.com/books/article/2024/may/23/five-of-the-best-books-about-west-african-cities" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del personaje Aya de Yopougon</a>, la protagonista de una serie de c&oacute;mics muy conocida en el &Aacute;frica franc&oacute;fona ambientada en el pa&iacute;s. Una joven que retrata la vida cotidiana, los sue&ntilde;os y los desaf&iacute;os de la juventud africana de los a&ntilde;os setenta.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el bullicio, la comuna tambi&eacute;n es el hogar de una mujer pionera en romper tab&uacute;es: Adjoua Catherine Tano, una peluquera de 49 a&ntilde;os que desde hace dos d&eacute;cadas ofrece asesoramiento sobre salud mental o, simplemente, escucha en silencio a sus clientas mientras las peina.
    </p><p class="article-text">
        Tano abandon&oacute; los estudios y prob&oacute; suerte como cajera de banco antes de pasarse a la peluquer&iacute;a. Su capacidad de adaptaci&oacute;n le fue de gran ayuda para aconsejar a una adolescente que estaba preocupada por haber suspendido los ex&aacute;menes. &ldquo;Le dije: 'No pienses en negativo&rdquo;, cuenta. &ldquo;Aunque suspendas, &iquest;por qu&eacute; esto te lleva a pensar que has fracasado en la vida?&rdquo;, le aconsej&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En la mayor parte de &Aacute;frica, la salud mental sigue siendo un tema tab&uacute;, a pesar de que, seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), m&aacute;s de 116 millones de personas tienen problemas de esta &iacute;ndole en el continente. Es extremadamente infrecuente hacer terapia; el pa&iacute;s cuenta con <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9387063/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1,4 trabajadores de salud mental</a> por cada 100.000 personas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más de 400 estilistas han recibido formación en los últimos dos años para actuar como primeros intervinientes terapéuticos o “embajadores de la salud mental” ante más de 100.000 mujeres</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En las comunidades negras, las peluquer&iacute;as se han convertido en un espacio seguro, especialmente en aquellas comunidades con poco o ning&uacute;n acceso a la atenci&oacute;n de la salud mental o a una atenci&oacute;n sanitaria de calidad.
    </p><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Bluemind, una organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro que trabaja en Camer&uacute;n, Costa de Marfil y Togo, ha partido de la relaci&oacute;n de confianza entre peluqueras y clientas para impulsar la iniciativa '<a href="https://www.bluemindfoundation.org/programme/hair#heal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Heal by Hair</a>' ('Curar con el cabello'). Seg&uacute;n su fundadora, la activista franco-camerunesa Marie-Alix de Putter, m&aacute;s de 400 estilistas, entre ellas Tano, han recibido formaci&oacute;n en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os para actuar como primeros intervinientes terap&eacute;uticos o &ldquo;embajadores de la salud mental&rdquo; ante m&aacute;s de 100.000 mujeres. Para 2030, De Putter espera formar a m&aacute;s de 1.000 peluqueras de 20 pa&iacute;ses.
    </p><h2 class="article-text">Una relaci&oacute;n de confianza</h2><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; con una historia de amor que termin&oacute; en tragedia. En 2012, mientras Marie-Alix de Putter y su marido se encontraban de viaje en su Camer&uacute;n natal, &eacute;l fue asesinado. Ella estaba embarazada de cuatro meses. Han pasado 13 a&ntilde;os y el crimen no se ha resuelto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pas&eacute; mi primera noche como viuda con mi peluquera&rdquo;, explica. &ldquo;Esa noche era la persona en quien m&aacute;s confiaba, porque est&aacute;s rodeada de gente y no sab&iacute;a qui&eacute;n pod&iacute;a haberlo hecho&hellip; ten&iacute;amos una relaci&oacute;n [estrecha] y cada semana ven&iacute;a a casa, me peinaba y me escuchaba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Inspirada por su historia personal, la fundaci&oacute;n llev&oacute; a cabo un estudio en 2021 en siete pa&iacute;ses franc&oacute;fonos. El 77% de las encuestadas reconoci&oacute; que en alguna ocasi&oacute;n hab&iacute;a confiado y compartido su intimidad con sus estilistas, y m&aacute;s del 90% de las peluqueras afirm&oacute; que sus clientes les hab&iacute;an pedido consejo en alguna ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Simplemente, conectamos la confianza que las mujeres ya depositan en sus peluqueras con herramientas [para darles un mayor apoyo]&rdquo;, indica. La primera actividad de formaci&oacute;n tuvo lugar en abril de 2022.
    </p><p class="article-text">
        El programa se estructura en torno a una formaci&oacute;n intensiva y gratuita de tres d&iacute;as con psiquiatras y expertos en salud mental que forman a las mujeres sobre la escucha activa, la violencia de g&eacute;nero y los signos de depresi&oacute;n, as&iacute; como teor&iacute;as psicol&oacute;gicas. Tras una evaluaci&oacute;n, reciben un certificado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cartel informativo de la campaña &quot;Heal by Hair&quot;."
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            <span class="title">
                Cartel informativo de la campaña &quot;Heal by Hair&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La formaci&oacute;n fue muy bien... Obtuve mi diploma y este libro&rdquo;, relata otra peluquera, Th&eacute;r&egrave;se Gueu, mientras coge un tomo de psicolog&iacute;a de una estanter&iacute;a de su establecimiento, situado en el barrio obrero de Abobo.
    </p><p class="article-text">
        Las alumnas reciben apoyo durante seis meses a trav&eacute;s de grupos de compa&ntilde;eras, as&iacute; como acceso a un sistema de derivaci&oacute;n psicol&oacute;gica. Cuando una clienta comparte problemas m&aacute;s graves, las peluqueras la refieren a psic&oacute;logos profesionales o, en casos de violencia dom&eacute;stica, a la polic&iacute;a. Muchas siguen mostr&aacute;ndose reacias a la idea por los costes econ&oacute;micos y sociales que supone en una regi&oacute;n conservadora donde una de cada tres personas vive en la pobreza extrema.
    </p><p class="article-text">
        La financiaci&oacute;n del programa proced&iacute;a inicialmente en su mayor parte de los ahorros de De Putter, pero ahora tambi&eacute;n contribuyen donantes privados y organismos como el Fondo de Innovaci&oacute;n para el Desarrollo de Francia. No obstante, los recursos siguen siendo escasos para la cantidad de trabajo que debe realizar el reducido equipo de la fundaci&oacute;n, integrada por 17 empleados remunerados y unos 100 voluntarios.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de su labor, la fundaci&oacute;n ya ha tenido casos de &eacute;xito y recuperaci&oacute;n: una peluquera de Togo que recibi&oacute; la formaci&oacute;n contrat&oacute; a una mujer que hab&iacute;a estado en un hospital psiqui&aacute;trico, lo que le permiti&oacute; rehabilitarse socialmente. &ldquo;A menudo, si eres una persona que ha estado enferma y has estado ingresada, la gente piensa que est&aacute;s loca&rdquo;, afirma De Putter. &ldquo;As&iacute; que, si tienes un trabajo y alguien que acepta formarte, rompes ese estigma&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[Cuando] la gente viene a explicarme sus problemas, me siento orgullosa porque saben que sé escuchar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Therèse Gueu</span>
                                        <span>—</span> Peluquera de Abiyán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una peluquera abandon&oacute; su hogar porque era v&iacute;ctima de violencia, pero ahora ayuda a otras personas. En algunas comunidades, las trabajadoras cuentan que algunos hombres tambi&eacute;n han empezado a acudir en busca de consejo.
    </p><p class="article-text">
        Entre las peluqueras hay una sensaci&oacute;n general de satisfacci&oacute;n por ser percibidas como una figura de apoyo emocional en sus comunidades. &ldquo;[Cuando] la gente viene a explicarme sus problemas, me siento orgullosa porque que saben que s&eacute; escuchar&rdquo;, cuenta Gueu. &ldquo;Me digo a m&iacute; misma que todos necesitamos a alguien que nos preste atenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para muchas de estas mujeres, es el primer reconocimiento como l&iacute;deres en su comunidad y como protectoras&rdquo;, afirma De Putter. &ldquo;Estas mujeres nos dicen: &rdquo;Antes solo peinaba, ahora curo&ldquo;, celebra.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eromo Egbejule]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/terapia-peluqueria-estilistas-combaten-estigma-salud-mental-africa-occidental_1_12788579.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Nov 2025 03:02:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[terapia,Psicología,África]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El lado oscuro de la familia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/lado-oscuro-familia_129_11354890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa960e6a-3a3f-4c4e-944a-ac60ca10c229_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El lado oscuro de la familia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cambiaron las condiciones de sufrimiento y sin repensar a fondo la noción de familia no se llega muy lejos. Por momentos, encuentro que la práctica de “constelaciones” tienen una orientación clínica más precisa que la de algunos psicoanalistas.</p></div><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo tiempo cada vez m&aacute;s personas buscan alguna respuesta en las constelaciones familiares. Creo que esto se debe a una modificaci&oacute;n en las condiciones de sufrimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con esto &uacute;ltimo quiero decir que, para el psicoan&aacute;lisis, lo cl&aacute;sico es la filiaci&oacute;n a partir del Edipo; es decir, a partir de una estructura de sucesi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Edipo no es querer acostarse con la madre y matar al padre. En efecto, como ya lo dijo alguna vez Jacques Lacan, los hipop&oacute;tamos tambi&eacute;n reflejan el mismo tipo de conducta, pero no por eso Freud lo llam&oacute; &ldquo;complejo del hipop&oacute;tamo&rdquo;. Lo propio del Edipo es la inscripci&oacute;n en una genealog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En las constelaciones familiares, si entend&iacute; bien lo que le&iacute; y lo que muchos me contaron en el &uacute;ltimo tiempo, se atiende especialmente a las inversiones de la v&iacute;a sucesoria, o bien a su interrupci&oacute;n; por eso &ndash;repito: si entiendo bien&ndash; prestan especial atenci&oacute;n a los excluidos del sistema familiar o bien a situaciones tr&aacute;gicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo que el psicoan&aacute;lisis tambi&eacute;n se hizo eco de este movimiento, por el modo en que volvi&oacute; a retomar la noci&oacute;n de trauma &ndash;desde mi punto de vista, con un eco pre-freudiano la mayor&iacute;a de las veces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este punto, me encuentro ante una curiosa paradoja: quienes trabajan en constelaciones, con un aparato te&oacute;rico m&aacute;s precario (porque quiz&aacute; tampoco esperan constituir una teor&iacute;a), tienen una orientaci&oacute;n cl&iacute;nica m&aacute;s precisa que la de aquellos psicoanalistas que &ndash;no sin una intuici&oacute;n, pero quiz&aacute; con mucho m&aacute;s apego a su teor&iacute;a que a la experiencia&ndash; vuelven al mundo antes de <strong>Freud</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cualquiera de los dos casos, lo cierto es que cambiaron las condiciones de sufrimiento y sin repensar a fondo la noci&oacute;n de familia (mucho m&aacute;s que andar revoleando traumas a lo loco &ndash;y a los locos&ndash; como se hace hoy) no se llega muy lejos. Pienso en casos en que hay ansiedades persistentes, compulsiones destructivas y otros s&iacute;ntomas de muy dif&iacute;cil tratamiento en el dispositivo psicoanal&iacute;tico, pero que &ndash;seg&uacute;n mi experiencia&ndash; en las constelaciones encuentran alguna versi&oacute;n que, con el tiempo, puede integrarse al an&aacute;lisis &ndash;casi como una &ldquo;construcci&oacute;n&rdquo;, de esas de las que Freud dec&iacute;a que no necesitan ser verdaderas sino movilizar el trabajo del inconsciente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como dije antes, hay algo que cambi&oacute; y que es preciso pensar mejor. Para m&iacute; la m&aacute;s b&aacute;sica de las preguntas es qu&eacute; se transmite de una generaci&oacute;n a otra cuando la diferencia generacional es m&iacute;nima y las v&iacute;as simb&oacute;licas de su establecimiento ya no est&aacute;n aseguradas.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, me parece que el planteo de las constelaciones es cercano a las ideas del psicoan&aacute;lisis transgeneracional de <strong>Ren&eacute; Ka&euml;s</strong>. Y tambi&eacute;n pienso que <strong>Deleuze y Guattari </strong>se equivocaron con la idea de &ldquo;Anti-Edipo&rdquo;, porque quisieron pensar una v&iacute;a de ir m&aacute;s all&aacute; del psicoan&aacute;lisis tradicional, pero su esquizoan&aacute;lisis &ndash;demasiado embebido de la anti-psiquiatr&iacute;a&ndash; no pudo repensar a fondo la modificaci&oacute;n de la familia, salvo para criticar el familiarismo burgu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El punto es que me puse a leer los libros cl&aacute;sicos de <strong>Bert Hellinger </strong>y tengo que decir que su efecto es magn&eacute;tico. Encuentro que t&aacute;citamente demuestra que tiene mucho manejo de din&aacute;mica de grupos y que conoce muy bien los mecanismos de la transferencia y la interpretaci&oacute;n en psicoan&aacute;lisis. Muchos otros libros de constelaciones me parecen muy interesantes, escritos por profesionales formados que exponen un m&eacute;todo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es cierto que leo otros que me parecen problem&aacute;ticos. Por ejemplo, mientras leo un libro de constelaciones una conclusi&oacute;n se me impone: la vida de los antepasados (migrantes, muertos en guerras, etc.) &ndash;en la lectura misma&ndash; es mucho m&aacute;s atrapante que la de quienes consultan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pongo el ejemplo de una consulta: Tim es un oficinista neoyorquino, que vive con depresi&oacute;n hace a&ntilde;os, medicado por sus fobias y pensamientos rumiantes. Es decir, Tim no es un neur&oacute;tico, ni siquiera un psic&oacute;tico; es uno de los tantos desubjetivados (seres que perdieron su alma) del siglo XXI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tim tiene un abuelo que muri&oacute; en Pearl Harbor. Este abuelo adem&aacute;s era contrabandista, antes de alistarse. Dej&oacute; varias deudas. Tim es corredor de bolsa. Ah&iacute; la historia de Tim engancha con la de su antecesor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que la vida de Tim no tiene el menor rastro de &eacute;pica: tiene 50 a&ntilde;os y nunca le pas&oacute; demasiado. No tiene historia y, por lo tanto, es preciso buscarle un antepasado heroico para emparcharlo un poco. No s&eacute; si Tim sufre del pasado familiar o de no ser siquiera un personaje menor en su propia biograf&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El libro es realmente interesante, hace pensar. Solo me pregunto si las personas a las que se dirige son las que tienen traumas familiares o personas del tipo de sociedad en que vivimos: sin an&eacute;cdota, sin mucho que contar, que nunca se encontraron en la situaci&oacute;n de jugarse la vida. En la constelaci&oacute;n, Tim puede ser por unos minutos un aviador en Pearl Harbor. Ahora s&iacute; tiene algo para narrarse a s&iacute; mismo, como si viviera en un documental de HBO.
    </p><p class="article-text">
        Escribo esta columna para contar mis lecturas, pero creo que lo decisivo ser&iacute;a que me decida a hacer la experiencia y luego les cuente c&oacute;mo me fue. Pr&oacute;ximamente.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/lado-oscuro-familia_129_11354890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 May 2024 09:29:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El lado oscuro de la familia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicoanálisis,terapia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra la Navidad idealizada: por qué la soledad golpea dos veces en estas fechas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/navidad-idealizada-soledad-golpea-veces-fechas_129_10791123.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f12be4f8-b4ab-47c8-aa4b-6c963fbc2fa3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contra la Navidad idealizada: por qué la soledad golpea dos veces en estas fechas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La expectativa social en torno a estas fiestas y la creencia generalizada de que se trata de una época destinada a compartir sí o sí en familia pueden detonar en nuestro interior sentimientos de soledad y frustración, e importantes episodios de ansiedad y estrés</p></div><p class="article-text">
        Ya lleg&oacute; la Navidad a la consulta. La ansiedad social y el miedo a la soledad se dispararon en las &uacute;ltimas semanas y sin darnos cuenta esta &eacute;poca del a&ntilde;o se convirti&oacute; en un tema recurrente en terapia.<strong> Existe una norma no escrita de que todo lo que no sea compartir estas fechas en familia es sin&oacute;nimo de fracaso</strong>, de que algo hemos hecho mal en nuestra vida, y es ah&iacute; cuando aparece una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o a modo de com&uacute;n denominador para todos los que no cumplen con esa expectativa social. La obligaci&oacute;n de perpetuar los ritos socioculturales y el miedo al conflicto intrafamiliar ponen en riesgo la salud mental de la poblaci&oacute;n convirtiendo estas fechas en una &eacute;poca m&aacute;s hostil de lo que nos parece.
    </p><p class="article-text">
        Estas son algunas de las frases que escuch&eacute; &uacute;ltimamente en terapia y que sirven de baremo sobre c&oacute;mo nos afecta esta &eacute;poca del a&ntilde;o a una parte de la poblaci&oacute;n: &ldquo;Tengo miedo de estar solo&rdquo;, &ldquo;en mi familia hay gente con la que voy a discutir y me da miedo, preferir&iacute;a no verles&rdquo;, &ldquo;no tengo vacaciones ni tiempo libre para pasarlo con mi familia&rdquo;, &ldquo;estoy feliz por no estar con mi familia, pero estoy sola&rdquo;, &ldquo;no quiero pasar las fiestas con mi familia, pero no tengo opci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;todos los d&iacute;as de Navidad son una agon&iacute;a de soledad&rdquo;, &ldquo;todo el mundo se port&oacute; mal conmigo, prefiero pasar las fiestas solo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Existe una norma no escrita de que todo lo que no sea compartir estas fechas en familia es sinónimo de fracaso, de que algo hemos hecho mal, y es ahí cuando aparece una sensación de vacío para los que no cumplen con la expectativa social</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los profesionales que nos dedicamos al cuidado de la salud mental de la poblaci&oacute;n no dejamos de alertar sobre los peligros de la idealizaci&oacute;n de la Navidad y de c&oacute;mo la creencia de que se trata de una festividad destinada a compartir s&iacute; o s&iacute; en familia puede detonar en nuestro interior sentimientos de soledad y frustraci&oacute;n e importantes episodios de ansiedad y estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de un reciente <a href="https://www.apa.org/news/press/releases/2023/11/holiday-season-stress" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de la Asociaci&oacute;n de Psicolog&iacute;a Americana, casi nueve de cada diez adultos sienten preocupaci&oacute;n y estr&eacute;s en esta &eacute;poca del a&ntilde;o por no tener suficiente dinero, extra&ntilde;ar a sus seres queridos y anticipar conflictos familiares. Seg&uacute;n estos datos, podemos concluir que el estr&eacute;s es un mal com&uacute;n en esta &eacute;poca del a&ntilde;o. De la muestra de este estudio, un 43% dijo que el estr&eacute;s interfiere en su capacidad de disfrutar las fechas. No solo eso, sino que un 36% siente las vacaciones como una competencia, donde las expectativas sobre lo que se espera de nuestro bolsillo y lo que realmente podemos abarcar tambi&eacute;n son fuente de malestar. Otro mal com&uacute;n producto del capitalismo navide&ntilde;o m&aacute;s voraz.
    </p><p class="article-text">
        El poder adquisitivo se muestra as&iacute; en estas fechas &ndash;&iquest;cu&aacute;ndo no?&ndash; como un elemento diferenciador en lo que a la salud mental comunitaria se refiere. Los hogares con mayor poder adquisitivo muestran un nivel de estr&eacute;s inferior al de los m&aacute;s vulnerables, especialmente presionados en esta &eacute;poca del a&ntilde;o. Siguiendo con el mismo estudio, un 58% de los encuestados dijeron que gastar mucho dinero o no tener el suficiente para gastar les causa estr&eacute;s, un 40% manifest&oacute; estr&eacute;s a la hora de tomar decisiones al respecto de elegir los regalos adecuados, el 38% refiri&oacute; ansiedad por la p&eacute;rdida de familiares o seres queridos y finalmente un 21% de los encuestados aseguraron utilizar mecanismos negativos para afrontar la situaci&oacute;n, como aislarse.
    </p><p class="article-text">
        La Navidad es una &eacute;poca plagada de miedos. La tristeza ante la ausencia, las expectativas o la incertidumbre con respecto al futuro y la soledad tambi&eacute;n son protagonistas en estas fechas.
    </p><p class="article-text">
        Existe una creencia popular que vincula la Navidad con un aumento del &iacute;ndice de suicidios, sin embargo, seg&uacute;n algunas <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3257984/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a>, parece haber una disminuci&oacute;n durante las vacaciones de la utilizaci&oacute;n de los servicios de emergencia psiqui&aacute;trica y las admisiones, las conductas de autolesi&oacute;n y los intentos o consumaciones de suicidio. Es con el fin del periodo festivo donde se muestra un repunte psicopatol&oacute;gico, dando inicio a un efecto rebote que s&iacute; tiene efectos psicol&oacute;gicamente preocupantes en la poblaci&oacute;n. Tenemos informaci&oacute;n suficiente para evidenciar que estas fiestas producen un aumento del n&uacute;mero de intoxicaciones y muertes por consumo de alcohol y que pueden empeorar el estado de &aacute;nimo en las personas, generando trastornos de este. Sin embargo, la Navidad parece que produce un falso efecto protector general frente a distintas formas de psicopatolog&iacute;a, teniendo en cuenta el efecto rebote posterior.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Todo lo que puede salir mal en una cena de Navidad, en &#039;The Bear&#039; (FX).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un <a href="https://web.s.ebscohost.com/abstract?direct=true&amp;profile=ehost&amp;scope=site&amp;authtype=crawler&amp;jrnl=03012212&amp;AN=98639707&amp;h=rlvPclv8oWk3T3%2FbuN9mBu2JyvTBBaVdeSQFx%2Fw5oI3p%2FVpS0vE3smK%2BzGQMeHHfNPLTv5Rq8oneNw3BQ2tV%2FQ%3D%3D&amp;crl=c&amp;resultNs=AdminWebAu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> sobre comportamiento social y personalidad donde se evalu&oacute; la percepci&oacute;n de la Navidad entre el 1 de diciembre y el 13 de enero a pacientes de urgencias psiqui&aacute;tricas, para un 40% de los encuestados la soledad fue el estresor m&aacute;s com&uacute;n durante la temporada navide&ntilde;a, mientras que un 38,2% de los encuestados refiri&oacute; el estar sin familia como el peor de los casos. Al preguntar sobre c&oacute;mo se sent&iacute;an con respecto a estas fechas, la mayor&iacute;a de los pacientes refer&iacute;a sentimientos negativos.
    </p><p class="article-text">
        Colectivamente tendemos a asociar las festividades sociales con eventos no estresores. Sin embargo, desde mediados del siglo pasado, los psic&oacute;logos Holmes y Rahe incluyeron eventos considerados a primera vista neutros o incluso positivos como &iacute;tems de una de las primeras escalas de valoraci&oacute;n de niveles de estr&eacute;s. Estos autores sembraron las bases de futuros estudios, incluyendo &iacute;tems como las vacaciones, las navidades, un logro personal notable o el matrimonio como eventos estresores a tener en cuenta. El objetivo de este estudio era determinar la asociaci&oacute;n entre un evento estresante y una enfermedad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que se espera de nuestro bolsillo y lo que realmente podemos abarcar también es fuente de malestar, otro mal común producto del capitalismo navideño más voraz</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La Navidad se nos presenta como una huida hacia adelante. Dejamos atr&aacute;s el sufrimiento y la desesperanza de nuestras frustraciones anuales para dar entrada a un nuevo a&ntilde;o y con &eacute;l a nuevas ilusiones y esperanzas. Una transici&oacute;n entre el pasado y el futuro salpicada de constantes invitaciones a gastar nuestros recursos econ&oacute;micos y cargada de mensajes dogm&aacute;ticos excluyentes para una parte de la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable, en riesgo de exclusi&oacute;n social, que vive estos d&iacute;as como una &eacute;poca especialmente hostil. Tambi&eacute;n para los que viven duelos todav&iacute;a abiertos, ausencias que se traducen en sillas vac&iacute;as por vez primera, familias desestructuradas o inexistentes, y ahora especialmente en nuestras fronteras conflictos con motivaci&oacute;n pol&iacute;tica, cuando el miedo aparece en forma de violencia.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, todav&iacute;a surgen espacios como los GAM (Grupos de Apoyo Mutuo), donde en grupo se comparten, de manera no capitalizada, experiencias de soledad, aislamiento y otras problem&aacute;ticas vinculadas al malestar ps&iacute;quico con el objetivo de verbalizar el sufrimiento y hacerlo colectivo, fomentando el apoyo mutuo con el objetivo de buscar una sociedad m&aacute;s justa, solidaria y humana.
    </p><p class="article-text">
        Entre lo que ocurre a nuestro alrededor y lo que percibimos se encuentra nuestra interpretaci&oacute;n. La subjetividad de nuestra percepci&oacute;n da paso a nuestros pensamientos, las ideas sobre lo que percibimos se convierten en sensaciones y estas en emociones, y todo ello impacta en c&oacute;mo nos comportamos y c&oacute;mo actuamos interactuando con lo que percibimos. La Navidad parece ser un ur&oacute;boro infinito que <em>hackea</em> nuestro estado mental.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es una época plagada de miedos. La tristeza ante la ausencia, las expectativas o la incertidumbre con respecto al futuro y la soledad también son protagonistas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta es una &eacute;poca muy vinculada a las exigencias desmedidas y al perfeccionismo: existe la creencia de que es un tiempo para compartir en familia, sin embargo vivimos estas semanas como un sesgo confirmatorio que se vuelve imperativo. Se nos ense&ntilde;a que debemos disfrutar de manera especial, tenemos una lista mental de normas r&iacute;gidas sobre c&oacute;mo deber&iacute;amos actuar tanto nosotros como los dem&aacute;s y quienes no siguen esas normas, por decisi&oacute;n o imperativo, son molestia o lidian con una culpabilidad desbocada.
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a de la tr&iacute;ada cognitiva, elaborada por el psiquiatra estadounidense Aaron Beck, plantea un modelo explicativo sobre los estados depresivos. Seg&uacute;n esta teor&iacute;a existen esquemas mentales que filtran lo que ocurre a nuestro alrededor y adaptan los est&iacute;mulos del ambiente a esas representaciones o esquemas mentales. Esta tr&iacute;ada cognitiva negativa est&aacute; formada por tres patrones cognitivos distintos: una visi&oacute;n negativa de nosotros mismos, del mundo y del futuro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Según un estudio sobre comportamiento social y personalidad donde se evaluó la percepción de la Navidad entre pacientes de urgencias psiquiátricas, para un 40% de los encuestados la soledad fue el estresor más común durante la temporada navideña</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La soledad y los sentimientos de vac&iacute;o pueden llegar a decir de nosotros que somos defectuosos e inadecuados, percibiendo nuestra experiencia de forma negativa y considerando que &ldquo;el mundo nos exige demasiado y no tiene en cuenta nuestro sufrimiento&rdquo;, que finalmente nada cambiar&aacute;. Las expectativas sobre el futuro no ser&aacute;n optimistas y las dificultades perdurar&aacute;n fallando perpetuamente sobre lo que nos propongamos.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, un paciente manifestaba en consulta su queja sobre el esfuerzo que deposita en sus posibilidades y c&oacute;mo la sociedad te penaliza si no lo das todo. La imposibilidad de renunciar como ant&iacute;doto ante el fracaso. Si renunci&aacute;s no conseguir&aacute;s lo que te propon&eacute;s, si no disfrut&aacute;s la Navidad, sos un perdedor. Si est&aacute;s solo, un fracasado. Esta &eacute;poca es especialmente cruel con nuestra proyecci&oacute;n al futuro. Vivimos estos d&iacute;as como un tiempo de cambio, de transici&oacute;n hacia algo mejor. &ldquo;Juntos, podemos&rdquo;, parece que nos dice la Navidad, record&aacute;ndonos al &ldquo;saldremos mejores&rdquo; pand&eacute;mico, o al meritocr&aacute;tico &ldquo;querer es poder&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Abby Elliott, &#039;The Bear&#039; (FX).                            </span>
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        El miedo al futuro reside en el presente. En una &eacute;poca de falso optimismo como es esta, cuando vemos que no confluimos con lo que se espera de ella, se abre fuego hacia esa tr&iacute;ada que afecta directamente a la percepci&oacute;n de nuestra identidad haciendo tambalear el sentido de la vida. Aqu&iacute; la soledad es sin&oacute;nimo para muchas personas de miedo al futuro. Un bloqueo que activa una par&aacute;lisis que se transforma en la sensaci&oacute;n de estar viviendo en un estado de pausa perpetua postergando toda decisi&oacute;n y anestesiando al individuo en su propia soledad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esta época es especialmente cruel con nuestra proyección al futuro. La vivimos como una transición hacia algo mejor. &#039;Juntos, podemos&#039;, parece que nos dice la Navidad, recordándonos al &#039;saldremos mejores&#039; pandémico, o al meritocrático &#039;querer es poder&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque las vacaciones pueden aumentar los niveles de estr&eacute;s, tambi&eacute;n pueden ser una oportunidad. La ciencia nos dice que reservar tiempo para fortalecer nuestras relaciones y participar en tradiciones puede beneficiar nuestro bienestar f&iacute;sico, mental, lo que puede prepararnos para manejar mejor el estr&eacute;s durante todo el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La Navidad, como cualquier otra, es una &eacute;poca para compartir y cuidar, donde la ilusi&oacute;n y la esperanza juegan un papel fundamental, pero tambi&eacute;n son d&iacute;as donde la soledad golpea dos veces haciendo de este periodo un factor de riesgo para nuestra salud (mental). Existen estudios que alertan del riesgo de la soledad equipar&aacute;ndola con fumar 15 cigarrillos al d&iacute;a, y que vinculan la soledad y el aislamiento social a una mayor morbilidad. Si las pol&iacute;ticas actuales abogan por suprimir el tabaco de los espacios p&uacute;blicos, tambi&eacute;n deber&iacute;amos plantearnos c&oacute;mo combatir la soledad en Navidad. Porque la Navidad tambi&eacute;n llega a la consulta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Garnelo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/navidad-idealizada-soledad-golpea-veces-fechas_129_10791123.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Dec 2023 03:11:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contra la Navidad idealizada: por qué la soledad golpea dos veces en estas fechas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Navidad,estrés,Soledad,terapia,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del tabú al “todo el mundo debería ir a terapia”: ¿se está pervirtiendo la conversación sobre salud mental?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/perversion-conversacion-sobre-salud-mental_1_10530166.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc2852bc-8a32-46e1-b70b-09dfad4685fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del tabú al “todo el mundo debería ir a terapia”: ¿se está pervirtiendo la conversación sobre salud mental?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ir al psicólogo ya no es algo que se esconda y, de hecho, se normalizó en las capas de la sociedad que se pueden permitir pagarlo. Pero la idea de la psicoterapia como panacea o la patologización de todo tipo de malestar empieza a inquietar a profesionales y usuarios que reflexionan sobre su banalización y las posibles consecuencias.</p></div><p class="article-text">
        La pandemia de Covid-19 cambi&oacute; muchas cosas, entre ellas la manera de tratar el cuidado de la salud mental. De ser un tema tab&uacute; pas&oacute; a estar en el centro de la conversaci&oacute;n, en parte por la evidencia de la falta de recursos de la sanidad p&uacute;blica en este campo con sus listas de espera escandalosas. Famosos como el cantante Dani Mart&iacute;n hicieron declaraciones relacionadas con lo beneficioso de sus tratamientos de terapia, las redes sociales se llenaron de perfiles de psic&oacute;logos ofreciendo consejos sobre el autocuidado y las <em>apps</em> tipo <strong>Therapyside</strong> o <strong>Headspace</strong> se instalaron en millones de <em>smartphones</em> de todo el mundo. Ir al psic&oacute;logo ya no es algo que se esconda y, de hecho, se normaliz&oacute; en las capas de la sociedad que se pueden permitir pagar a un profesional privado.
    </p><p class="article-text">
        Teresa Garc&iacute;a (36 a&ntilde;os) llevaba tiempo con el runr&uacute;n en la cabeza, pero <strong>fue despu&eacute;s del confinamiento cuando dio el paso de acudir a terapia</strong>. Ya hab&iacute;a ido al psic&oacute;logo con anterioridad por cuestiones puntuales y deseaba probar de nuevo, pero con perspectiva de continuidad. No porque estuviese pasando por un mal momento o por alg&uacute;n problema en concreto, sino porque hab&iacute;a detectado algunos patrones en su comportamiento y quer&iacute;a saber de d&oacute;nde pod&iacute;an venir. &ldquo;Ten&iacute;a una amiga que hac&iacute;a terapia y estaba muy contenta y yo estaba <em>ah&iacute; ah&iacute;</em> pero no me decid&iacute;a. <strong>Era como inscribirme en el gimnasio, que quiero, pero no lo hago</strong>&rdquo;, explica a este medio. &ldquo;Creo que despu&eacute;s del covid estaba en un momento introspectivo y un poco baja, as&iacute; que me lanc&eacute;&rdquo;, dice. Por ahora, le est&aacute; ayudando a conocerse mejor y comprender sus &ldquo;mecanismos&rdquo;. &ldquo;Es como cambiar el foco de la perspectiva. Percib&iacute;s las cosas sobre vos misma de una manera y a veces necesit&aacute;s que alguien te d&eacute; un contrapunto&rdquo;, sostiene.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ir al psicólogo ya no es algo que se esconda y, de hecho, se ha normalizado en las capas de la sociedad que se pueden permitir pagar a un profesional privado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hace justo un a&ntilde;o que Olga Rodr&iacute;guez (27 a&ntilde;os) inici&oacute; sus sesiones de terapia, en su caso como medida de prevenci&oacute;n ante un posible futuro problema. Ten&iacute;a un trabajo en el que viv&iacute;a muchos picos de estr&eacute;s y al regresar de vacaciones decidi&oacute; que necesitaba herramientas para prepararse mentalmente y aprender a gestionarlo mejor. No ten&iacute;a m&aacute;s motivos en concreto, no estaba pasando por una ruptura de pareja o por un duelo ni es una persona tendente a la tristeza. &ldquo;Ten&iacute;a mucha <strong>curiosidad por conocerme mejor</strong>. Mis amigas iban a terapia, le&iacute;a en redes sociales lo mucho que ayudaba a la gente y quer&iacute;a descubrirlo por m&iacute; misma&rdquo;, declara.
    </p><p class="article-text">
        Su experiencia fue positiva desde el principio. &ldquo;Entend&iacute; que <strong>mi estr&eacute;s ven&iacute;a del perfeccionismo</strong> y de una exigencia propia muy alta. Seguimos tirando del hilo y descubr&iacute; que tengo <strong>una necesidad de complacer a la gente</strong> desde hace tiempo y que, por tanto, no s&eacute; poner l&iacute;mites&rdquo;, dice. Ahora, asevera, es capaz de plantarse ante sus jefes y negarse a hacer horas extra porque le da m&aacute;s importancia a la conciliaci&oacute;n: &ldquo;Esto que parece tan obvio es algo que nunca hubiera sabido hacer sin la terapia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga de Ana Jim&eacute;nez (34 a&ntilde;os) le dio el alta a los cuatro meses de empezar la terapia. En aquel momento, ella ten&iacute;a 32 a&ntilde;os y acudi&oacute; a la profesional porque por fin pod&iacute;a pagarlo aunque no ten&iacute;a un objetivo claro que quisiera conseguir. &ldquo;Era algo que me hubiera gustado hacer en ciertos momentos duros de mi vida que hab&iacute;an ocurrido en el pasado pero no hab&iacute;a podido, as&iacute; que <strong>cuando finalmente tuve el poder econ&oacute;mico para ello, lo hice</strong>&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tenía mucha curiosidad por conocerme mejor. Mis amigas iban a terapia, leía en redes sociales lo mucho que ayudaba a la gente y quería descubrirlo por mí misma</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Olga Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> 27 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Del tab&uacute; a la tendencia</h3><p class="article-text">
        El pasado 10 de septiembre, la psic&oacute;loga sanitaria Denisa Praje public&oacute; en X (antiguo Twitter) un <em>post</em> en el que dec&iacute;a: &ldquo;Queriendo normalizar que no es malo ir al psic&oacute;logo hemos pasado a creer que haber pasado por el psic&oacute;logo consiste en una digievoluci&oacute;n humana&rdquo;. No es la &uacute;nica profesional de la salud mental que ha expresado su inquietud ante la tendencia, ya que no es dif&iacute;cil encontrar opiniones similares de otros compa&ntilde;eros de su gremio en redes sociales respecto a la posible banalizaci&oacute;n de la terapia y las consecuencias negativas que puede tener.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1700830695738822685?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Para Praje, se est&aacute; haciendo muy buena labor d&aacute;ndole importancia a la salud mental y a la terapia pero &ldquo;<strong>hay discursos que no benefician nada al bienestar psicol&oacute;gico</strong>, que tienen que ver con evitar a toda costa el malestar, el dolor, creer que todo dolor y problema debe tratarse en terapia o debe manejarse y controlarse&rdquo;, explica. &ldquo;Esto <strong>psicopatologiza la vida cotidiana</strong>. Es decir, convierte algo normal (como el malestar, la respuesta de ansiedad &ndash;que no trastorno de ansiedad&ndash;, el bajo estado an&iacute;mico, un duelo...) en algo enfermizo que curar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Laia Sabat&eacute; es psic&oacute;loga general sanitaria y forense especializada en el &aacute;mbito de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica y tiene una visi&oacute;n mucho m&aacute;s positiva de este <em>boom</em>. Autora del libro <em>Amor Vulnerable</em> (Ciudadela libros, 2023), cuenta con 42.800 seguidores en Instagram, donde publica v&iacute;deos acerca de temas como la maternidad o mensajes como &ldquo;por mucho que trabajes hay relaciones que no van a hacerte sentir segura&rdquo;. Pese a la cantidad de gente que la sigue, no se considera una<em> influencer</em> porque no es su profesi&oacute;n, aunque entiende que pueda parecerlo por su exposici&oacute;n en las redes. Un 90% de su audiencia est&aacute; conformada por mujeres, algo que tambi&eacute;n se refleja en el perfil de pacientes que acuden a su cl&iacute;nica. &ldquo;<strong>Creo que el mundo de la psicoterapia todav&iacute;a est&aacute; liderado y contemplado por mujeres</strong>, supongo que por la educaci&oacute;n que hemos recibido, pero estoy segura de que poco a poco se ir&aacute; equilibrando la balanza. O eso deseo, vaya&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay discursos que no benefician nada al bienestar psicológico, que tienen que ver con evitar a toda costa el malestar, el dolor, creer que todo problema debe tratarse en terapia o debe manejarse y controlarse (...). Esto psicopatologiza la vida cotidiana</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Denisa Praje</span>
                                        <span>—</span> psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Abri&oacute; su perfil en la red social en abril de 2020, al empezar el confinamiento. Hac&iacute;a tiempo que quer&iacute;a compartir sus conocimientos sobre psicoterapia y cre&iacute;a que pod&iacute;a ayudar a la gente, as&iacute; que prob&oacute;. &ldquo;Antes de la pandemia y de que en las redes sociales se hablara tanto de esto, hab&iacute;a mucho tab&uacute;&rdquo;, dice. &ldquo;Ahora pienso que incluso <strong>est&aacute; un poco de moda</strong>, la gente lo explica y se explaya en contar sus problemas. Creo que hubo un cambio que era muy necesario que se diera. Si ahora est&aacute; m&aacute;s normalizado es porque hemos llegado a un l&iacute;mite donde <strong>no pod&iacute;amos seguir haciendo ver que aqu&iacute; no pasaba nada</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La opini&oacute;n de Daniela Carrascosa, que es educadora especializada como terapeuta en drogodependencia y otras conductas adictivas, diagn&oacute;stico dual y en perspectiva de g&eacute;nero, se sit&uacute;a en un punto diametralmente opuesto al de Sabat&eacute;. Dice que <strong>la terapia &ldquo;se ha convertido en una nueva forma de estafa piramidal&rdquo;</strong>. &ldquo;Hay una relaci&oacute;n entre formaci&oacute;n en cuestiones de acompa&ntilde;amiento y/o intervenci&oacute;n psicol&oacute;gica y esa tendencia de que ahora todo el mundo haga terapia, se revise, se forme, adquiera herramientas para relacionarse, comunicarse, vincularse, conocerse, descubrirse. Hay personas que una vez han pasado ese proceso, deciden hacer terapia a otras que a su vez hacen lo mismo y parece que entramos en una rueda terap&eacute;utica de formaci&oacute;n y terapia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la<strong> mercantilizaci&oacute;n de la salud mental,</strong> la profesional ve un problema esencial en la narrativa y el discurso. &ldquo;Esos mensajes son una coerci&oacute;n colectiva egocapitalista: <strong>eso de la mejora personal, superarse y conocerse m&aacute;s contin&uacute;a teniendo la l&oacute;gica de la acumulaci&oacute;n capitalista</strong>, pero en este caso con respecto a lo personal o a la salud mental&rdquo;, afirma. Tambi&eacute;n utiliza otro concepto relacionado con la realidad que detecta: neoliberalismo terap&eacute;utico. &ldquo;Si yo vendo mesas pues quiero que la gente se cambie la mesa y si yo vendo terapia o cuestiones de desarrollo personal y de cuidado de la salud mental me interesa que la gente tenga el foco sobre este tema. A veces <strong>hay un inter&eacute;s oculto en sacar diagn&oacute;sticos y traumas y conflictos donde no los hay</strong>&rdquo;, desarrolla.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Antes de la pandemia y de que en las redes sociales se hablara tanto de esto, había mucho tabú (...) Ahora pienso que incluso está un poco de moda, la gente lo explica y se explaya en contar sus problemas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laia Sabaté</span>
                                        <span>—</span> psicóloga general sanitaria y forense
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Fuster Mart&iacute;nez, decana del Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de la Regi&oacute;n de Murcia, considera que el binomio mente-cuerpo es inseparable, un paradigma defendido en sus premisas por la OMS en su &uacute;ltimo <a href="https://www.who.int/es/publications/i/item/9789240050860" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Informe mundial sobre la salud mental</em></a><em>. Transformar la salud mental para todos</em> (2022). As&iacute;, &ldquo;<strong>actuar ante los primeros indicadores del malestar, sin necesidad de cronificar y pasar por la patolog&iacute;a, pasa por tener servicios accesibles, universales y gratuitos</strong>, de proximidad para atender prontamente, as&iacute; como espec&iacute;ficos de salud mental ante los agravamientos, lo que genera oportunidades de tratamiento temprano y redunda en sociedades m&aacute;s igualitarias&rdquo;. Es decir, que es necesario tener <strong>un sistema de salud que permita a todo el mundo acceder a la ayuda que requiera</strong>. &ldquo;La psicoterapia (no cualquier terapia) es una metodolog&iacute;a profesional que nos es propia, probada, y ni mucho menos extendida al alcance de todo el que lo necesite. <strong>Los profesionales de la psicolog&iacute;a tenemos que seguir haciendo mucha pedagog&iacute;a al respecto</strong>&rdquo;, afirma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Eso de la mejora personal, superarse y conocerse más continúa teniendo la lógica de la acumulación capitalista, pero en este caso con respecto a lo personal o a la salud mental</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Daniela Carrascosa</span>
                                        <span>—</span> educadora y terapeuta en drogodependencia y otras conductas adictivas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Terapia a go-g&oacute;</h3><p class="article-text">
        Una de las frases que de tanto repetirse se ha convertido en clich&eacute; es: <strong>&ldquo;Todo el mundo deber&iacute;a ir a terapia&rdquo;. &iquest;Tiene alg&uacute;n tipo de sentido desde un punto de vista profesional? </strong>Mar&iacute;a Fuster dice que es una afirmaci&oacute;n que ha escuchado en muchos de sus pacientes o en personas que han pasado por procesos de psicoterapia. Para ella, es una expresi&oacute;n que recoge &ldquo;el sentir que se deriva de una experiencia que trata de normalizar, trasladando y poniendo en valor lo saludable de pasar por ella, un aprendizaje transformador hacia una mayor capacidad para afrontar las dificultades de la vida, poniendo palabras y dando voz a experiencias y sentimientos que nos preocupan y que no entendemos o con los que no nos manejamos&rdquo;. Pero remarca que &ldquo;<strong>lo importante es no ponerse en manos de cualquiera</strong>, informarse adecuadamente es fundamental, la psicoterapia no es cualquier terapia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, despu&eacute;s de haber vivido dicha experiencia, Ana Jim&eacute;nez considera que est&aacute; bien que quien quiera lo haga, pero que tampoco es obligatorio para sentirse bien. &ldquo;Al final es un poco como ir a fisioterapia, en el sentido de que siempre te har&aacute; bien pero si no tienes algo que te duela pues igual no ves la necesidad, no?&rdquo;, reflexiona. Para Olga Rodr&iacute;guez, depende de c&oacute;mo sea cada persona. Ella lo recomienda por el simple hecho de conocerse mejor y aprender a gestionar las propias emociones pero tambi&eacute;n es consciente de que ir a terapia es caro y no todo el mundo se lo puede permitir. &ldquo;Yo hac&iacute;a un esfuerzo econ&oacute;mico enorme cada mes para poder ir, pero pienso que <strong>la salud mental es una inversi&oacute;n</strong> y que no hay nada que valga m&aacute;s la pena que sentirte bien contigo mismo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La psicoterapia (no cualquier terapia) es una metodología profesional que nos es propia, probada, y ni mucho menos extendida al alcance de todo el que lo necesite</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Fuster Martínez</span>
                                        <span>—</span> decana del Colegio Oficial de Psicología de la Región de Murcia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin ninguna duda, Denisa Praje dice que como psic&oacute;loga <strong>no cree que todo el mundo deba ir a terapia</strong>. &ldquo;Ese tipo de sentencias son peligrosas por asumir que el espacio ideal para aprender, mejorar, cambiar es la terapia, y la mejor persona que puede ayudarte, una psic&oacute;loga. Hay <strong>momentos de la vida o problemas psicol&oacute;gicos que se pueden beneficiar de una terapia</strong> y en los que la terapia ser&aacute; necesaria, pero no suficiente (...) Una red de apoyo firme es imprescindible y terap&eacute;utica tambi&eacute;n&rdquo;. Asimismo, afirma con contundencia: &ldquo;Lo que creo es que todo el mundo deber&iacute;a tener un acceso a terapia p&uacute;blica y de calidad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/perversion-conversacion-sobre-salud-mental_1_10530166.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Sep 2023 12:45:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del tabú al “todo el mundo debería ir a terapia”: ¿se está pervirtiendo la conversación sobre salud mental?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Psicoterapia,terapia,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Terapia de estrógenos para la menopausia, ¿tiene riesgos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/terapia-estrogenos-menopausia-riesgos_1_9618089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45f27195-a724-461c-95f0-63b99f26abea_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: PxHere"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La terapia hormonal se ha usado durante décadas en mujeres para aliviar los síntomas de la menopausia como calores y sudoración. Algunos estudios sugieren que los riesgos de esta terapia superan los beneficios</p></div><p class="article-text">
        Con la menopausia, una etapa m&aacute;s en la vida de cualquier mujer, se acaba definitivamente la funci&oacute;n ov&aacute;rica. Es el origen tambi&eacute;n de ciertos cambios y posiblemente de la aparici&oacute;n de algunos trastornos. Pero los expertos insisten en recordar que la menopausia no es una enfermedad, no es sin&oacute;nimo de vejez <strong>ni todas las mujeres tienen por qu&eacute; sufrir los mismos s&iacute;ntomas&nbsp;</strong>ni con la misma intensidad.
    </p><h3 class="article-text">Qu&eacute; provoca la falta de estr&oacute;genos</h3><p class="article-text">
        La falta de estr&oacute;genos es una de las alteraciones que las mujeres sufren durante el climaterio (periodo de transici&oacute;n progresiva del estado f&eacute;rtil al no reproductor). Algunos de los s&iacute;ntomas fisiol&oacute;gicos m&aacute;s conocidos por la falta de estr&oacute;genos son:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sofocos</strong>. La falta de estr&oacute;genos provoca un desfase de la temperatura corporal. Se calcula que sufren este s&iacute;ntoma entre un 60% y un 80%&nbsp;de las mujeres. En la mayor&iacute;a de los casos aparece durante la noche, duran entre 3 y 6 minutos y se mantiene entre seis meses y dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cefaleas</strong>. Tambi&eacute;n son frecuentes durante esta etapa. Las que aparecen de forma premenstrual suelen desaparecer en la menopausia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sensaci&oacute;n de hormigueo en las extremidades</strong>. Es m&aacute;s frecuente en la menopausia tard&iacute;a, a partir de los 60 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute;ntomas psicol&oacute;gicos</strong> como ansiedad, tendencia a la depresi&oacute;n o nerviosismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Atrofia urogenital</strong>. Con la falta de estr&oacute;genos disminuye la lubricaci&oacute;n de la vagina y la retracci&oacute;n de sus tejidos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Osteoporosis</strong>. A largo t&eacute;rmino, la falta de estr&oacute;genos puede provocar la p&eacute;rdida progresiva de calcio en los huesos ya que el estr&oacute;geno contribuye a su regeneraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Enfermedades cardiovasculares</strong>. El d&eacute;ficit de estr&oacute;genos aumenta la posibilidad de trombosis coronarias debido a un cambio en el metabolismo lip&iacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        Para tratar estos s&iacute;ntomas existen varios tratamientos, que prescribe el profesional sanitario en funci&oacute;n de las necesidades de cada mujer. El tratamiento hormonal con estr&oacute;genos consiste en suministrar <strong>un suplemento de estas hormonas para que las mujeres puedan recuperar los niveles m&iacute;nimos hormonales</strong>. Se trata de un conjunto de hormonas sint&eacute;ticas, elaboradas en un laboratorio, que sustituyen las hormonas que la mujer ya no fabrica de manera natural.
    </p><h3 class="article-text">Beneficios de la terapia con estr&oacute;genos</h3><p class="article-text">
        La administraci&oacute;n de estr&oacute;genos s&iacute; ha demostrado <strong>una disminuci&oacute;n de las manifestaciones de la menopausia&nbsp;</strong>cuando estas alteran ya, y de forma significativa, la calidad de vida de la mujer. Es un tratamiento que necesita supervisi&oacute;n m&eacute;dica y no puede alargarse m&aacute;s de cinco a&ntilde;os. Hasta los a&ntilde;os 90, se consideraba que la terapia hormonal no solo aliviaba algunos de los s&iacute;ntomas m&aacute;s molestos, sino que tambi&eacute;n aportaba beneficios:
    </p><p class="article-text">
        Son &uacute;tiles para el <strong>tratamiento de los sofocos</strong> y las sudoraciones.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>respuesta a los s&iacute;ntomas urogenitales</strong> tambi&eacute;n suele ser buena, aunque se tarde unos meses en percibir mejoras.
    </p><p class="article-text">
        La terapia con estr&oacute;genos<strong> disminuye el riesgo tanto de fracturas vertebrales</strong> como no vertebrales, aunque su efecto es limitado en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Pero en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, el uso de estr&oacute;genos como terapia hormonal ha sido objeto de <strong>un intenso debate dentro de la comunidad cient&iacute;fica&nbsp;</strong>por las muchas dudas sobre su relaci&oacute;n beneficio-riesgo
    </p><h3 class="article-text">Controversia sobre los estr&oacute;genos</h3><p class="article-text">
        Varios estudios realizados despu&eacute;s han concluido que los riesgos que conlleva recibir terapia hormonal en la menopausia superan los beneficios, seg&uacute;n reconoce la <a href="https://www.cancer.org/es/cancer/causas-del-cancer/tratamientos-medicos/terapia-de-restitucion-de-hormonas-en-la-menopausia-y-el-riesgo-de-cancer.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Americana del C&aacute;ncer</a>. En el a&ntilde;o 2002, un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford, en colaboraci&oacute;n con el National Health Service y el Centro de Investigaci&oacute;n del C&aacute;ncer brit&aacute;nico, realizaban el estudio <a href="http://www.millionwomenstudy.org/introduction/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Million</a>&nbsp;<a href="http://www.millionwomenstudy.org/introduction/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Women Study</a>&nbsp;para determinar el riesgo de esta terapia. Para hacerlo, <strong>analizaron m&aacute;s de un mill&oacute;n de mujeres de edad superior a los 50 a&ntilde;os</strong>, seguidas en programas de screening de c&aacute;ncer de mama.
    </p><p class="article-text">
        Tras unos cinco a seis a&ntilde;os de estudio, los expertos pararon la investigaci&oacute;n con estr&oacute;genos y progest&aacute;genos ya que consideraron que los riesgos sobrepasaban los beneficios. La combinaci&oacute;n de estr&oacute;genos y progest&aacute;genos&nbsp;<strong>aumenta el riesgo de accidente vascular cerebral, de problemas con la memoria y demencia, de trombosis en las piernas</strong>. Los dos tratamientos, sin embargo, reducen el riesgo de fracturas y de diabetes. El estudio no tuvo entonces poder estad&iacute;stico suficiente para evaluar el riesgo asociado con el c&aacute;ncer de ovario.
    </p><p class="article-text">
        En EE.UU., uno de los principales estudios sobre los efectos de la terapia con estr&oacute;genos se incluye en el proyecto <a href="https://www.whi.org/SitePages/WHI%20Home.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Women&rsquo;s Health Initiative</a>&nbsp;(WHI). Se trata de un conjunto de estudios cl&iacute;nicos que consiste en distintos ensayos cl&iacute;nicos con asignaci&oacute;n aleatoria a <strong>un total de 161.808 mujeres de edades entre 50 y 79 a&ntilde;os</strong>. Ambos estudios, el brit&aacute;nico y el estadounidense, son de los m&aacute;s extensos realizados sobre la terapia hormonal.
    </p><p class="article-text">
        Demuestran que el uso de estr&oacute;genos o de la combinaci&oacute;n de estr&oacute;genos y progest&aacute;genos a corto plazo puede mejorar los s&iacute;ntomas vasomotores y prevenir la aparici&oacute;n de fracturas. Pero <strong>los expertos no recomiendan su uso a medio y largo plazo</strong>. Seg&uacute;n las investigaciones, los riesgos de la combinaci&oacute;n de estr&oacute;genos y progest&aacute;genos sobrepasan los beneficios. En concreto, el <strong>incremento del riesgo de c&aacute;ncer de mama</strong>, en funci&oacute;n de la duraci&oacute;n del tratamiento y de la edad en que se inicia.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo ser&iacute;a mayor en mujeres que inician al tratamiento hacia los 50 a&ntilde;os. El uso de estr&oacute;genos solos ha demostrado tambi&eacute;n que <strong>incrementa el riesgo de c&aacute;ncer de ovario&nbsp;</strong>a muy largo t&eacute;rmino (m&aacute;s de 10 a&ntilde;os). El consenso mundial sobre terapia con estr&oacute;genos de 2013 establece el uso de estr&oacute;genos en pacientes con una menopausia prematura (previa a los 40-45 a&ntilde;os).
    </p><p class="article-text">
        <em>M.Ch.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/terapia-estrogenos-menopausia-riesgos_1_9618089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Oct 2022 18:01:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Terapia de estrógenos para la menopausia, ¿tiene riesgos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menopausia,estrógenos,tratamiento,terapia]]></media:keywords>
    </item>
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