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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Autoritarismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/autoritarismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Autoritarismo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Trump empuja a EEUU al autoritarismo con una declaración de guerra a toda disidencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/trump-empuja-eeuu-autoritarismo-declaracion-guerra-disidencia_1_12233391.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7150cc9b-8f93-4c3f-82d9-b258190a11ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump empuja a EEUU al autoritarismo con una declaración de guerra a toda disidencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de EEUU libra una batalla ideológica contra instituciones culturales como universidades, museos, medios de comunicación, colegios e incluso el poder judicial, por las que la Administración pasa su máquina coercitiva para castigar a sus enemigos.</p><p class="subtitle">El Supremo de EEUU ordena a Trump suspender las deportaciones basadas en la Ley de Enemigos Extranjeros
</p></div><p class="article-text">
        Cuando el profesor Samuel Redman termina una de sus clases de historia en la Universidad de Massachusetts, no puede evitar pensar si los comentarios que ha hecho en el aula podr&aacute;n ser usados por el Gobierno de Donald Trump para se&ntilde;alarlo y perseguirlo. En la Universidad de Columbia, la profesora Jane Brooks &mdash;nombre ficticio para preservar el anonimato&mdash; explica que muchos de sus alumnos y colegas est&aacute;n considerando aparcar sus tesis e investigaciones porque tratan temas relacionados con Palestina o pol&iacute;ticas de diversidad. Ella, que tambi&eacute;n trabaja en este &aacute;rea, ha optado por el perfil bajo. &ldquo;En estos &uacute;ltimos tres meses ha aumentado la paranoia sobre lo que se habla en clase. Incluso a mis alumnos se les ve desconfiados y con miedo a expresarse abiertamente. Desconf&iacute;an unos de otros&rdquo;, dice Brooks a&nbsp;<a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.
    </p><p class="article-text">
        La Universidad de Massachusetts no est&aacute; en la lista negra de centros educativos contra los que Trump est&aacute; librando su guerra cultural. Columbia s&iacute;: el Gobierno le suspendi&oacute; us$ 400 millones en fondos bajo diversas exigencias para intervenir en el funcionamiento del centro. A pesar de la diferencia entre ambos lugares, el relato de Redman y Brooks es similar. Ambos ya conviven con esa voz del &ldquo;&iquest;y si&hellip;?&rdquo; que hace que revisen sus palabras en medio de la persecuci&oacute;n ideol&oacute;gica que el presidente estadounidense est&aacute; librando dentro de las instituciones culturales.
    </p><p class="article-text">
        Universidades, museos, centros de artes &mdash;ya sean p&uacute;blicos o privados&mdash; son susceptibles de caer bajo la maquinaria coercitiva del Ejecutivo trumpista. La guerra contra la disidencia se extiende tambi&eacute;n a los estudiantes particulares que denuncian el genocidio en Gaza; los periodistas que no compran la agenda del presidente o que siguen utilizando el nombre de Golfo de M&eacute;xico en lugar de Golfo de Am&eacute;rica; los jueces que cuestionan la legalidad de sus medidas; e incluso los abogados que defienden esos casos ante la Justicia.
    </p><p class="article-text">
        Durante la campa&ntilde;a, Trump prometi&oacute; poner fin a lo que la extrema derecha y los conservadores consideran la agenda &ldquo;woke&rdquo;. En el&nbsp;<em>Project 25</em>&nbsp;ya se hablaba de volver a restaurar y recuperar todos los valores relacionados con la familia tradicional. Que el presidente iba a atacar temas como la cuesti&oacute;n palestina, las pol&iacute;ticas de diversidad e igualaci&oacute;n y el cambio clim&aacute;tico era algo esperable. &ldquo;El problema es que creo que nadie esperaba que las cosas se pusieran tan mal en t&eacute;rminos de violencia cultural e intelectual como lo que ha estado haciendo la gente de Trump hasta ahora. Creo que eso fue un error, podr&iacute;amos haber estado m&aacute;s preparados&rdquo;, expone Christia Mercer, catedr&aacute;tica de filosof&iacute;a de Columbia.
    </p><p class="article-text">
        Mercer es una de las acad&eacute;micas que lider&oacute; la iniciativa para reclamar a la direcci&oacute;n de la universidad que se retractara de su decisi&oacute;n de claudicar ante las exigencias de Trump para descongelar las subvenciones. Inicialmente, Columbia hab&iacute;a aceptado que se nombrara a una nueva persona para que revisara el contenido de los cursos del Departamento de Oriente Medio y tambi&eacute;n hab&iacute;a aceptado la presencia de agentes con autoridad para practicar arrestos dentro del campus. Esta misma semana, a ra&iacute;z tambi&eacute;n de la decisi&oacute;n de Harvard de plantarse ante una situaci&oacute;n similar, la direcci&oacute;n del centro matiz&oacute; su postura y decidi&oacute; rechazar cualquier acuerdo con Trump que erosionase su independencia acad&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como no est&aacute;bamos preparados, el golpe nos tir&oacute; por un momento al suelo, pero ahora creo que nos estamos levantando y vemos la importancia de estar unidos para enfrentarlo&rdquo;, reflexiona Mercer, y a&ntilde;ade: &ldquo;Cuanto m&aacute;s tardemos, m&aacute;s dif&iacute;cil ser&aacute; poder responder&rdquo;. A pesar de que ahora se ha puesto en la primera l&iacute;nea de frente para intentar que Columbia no acabe cediendo del todo a los deseos intervencionistas del presidente, tambi&eacute;n reconoce que hace meses que en sus clases ya vigilaba la manera en que habla sobre el racismo, el feminismo o la causa palestina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el semestre del pasado oto&ntilde;o ya decid&iacute; ser mucho m&aacute;s cuidadosa que nunca antes. Ten&iacute;a miedo a ser se&ntilde;alada. Era algo que ya hab&iacute;a pasado con otros profesores&rdquo;, relata, y se&ntilde;ala c&oacute;mo este temor ya exist&iacute;a en Columbia antes de que Trump llegara al poder. Los republicanos pusieron a la universidad en el punto de mira tan pronto como empezaron las protestas contra la guerra de Gaza, poco despu&eacute;s del 7 de octubre. Durante la acampada de la primavera pasada, el ambiente ya estaba enturbiado por las acusaciones de &ldquo;antisemitismo&rdquo; que ahora el Gobierno usa tanto como criterio para denegar visas, detener activistas y cortar fondos a instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n apunta que, en su caso, al ser ciudadana estadounidense, puede permitirse hablar abiertamente en contra de lo que est&aacute; pasando en el campus. &ldquo;Cuando el departamento de Filosof&iacute;a redact&oacute; una carta contra la detenci&oacute;n de Mohsen Mahdawi, decidimos que no incluir&iacute;amos los nombres de los profesores que la firmamos. Lo hicimos en nombre del Departamento porque algunos de nuestros miembros est&aacute;n a&uacute;n con la&nbsp;<em>green card</em>&nbsp;[el permiso legal de residencia y trabajo], pero cre&iacute;amos que no era seguro que la firmaran&rdquo;, expone Mercer.
    </p><h2 class="article-text">Presi&oacute;n econ&oacute;mica contra instituciones </h2><p class="article-text">
        Mahdawi, que es estudiante de Filosof&iacute;a, es el &uacute;ltimo alumno de Columbia que, a pesar de tener un estatus legal en el pa&iacute;s, ha sido detenido por su implicaci&oacute;n en las protestas propalestinas y ahora se enfrenta al riesgo de deportaci&oacute;n. De hecho, el miedo a las represalias por parte del Gobierno de Trump se hace sentir m&aacute;s entre los alumnos y acad&eacute;micos que no tienen la ciudadan&iacute;a. Una de las razones por las que Brooks prefiere mantener el anonimato es esta, de hecho. &ldquo;Ahora mismo estoy conviviendo con esta posibilidad de tener que volver a mi pa&iacute;s. No solo por las represalias, sino porque lo que Trump est&aacute; haciendo con las universidades afectar&aacute; a c&oacute;mo se hace toda la investigaci&oacute;n en general. No solo en &aacute;reas culturales. Tengo colegas investigadores en medicina que est&aacute;n revisando determinados enfoques con relaci&oacute;n a las personas LGTBIQ&rdquo;, expone.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n, principalmente econ&oacute;mica, que est&aacute; ejerciendo el Gobierno estadounidense contra las instituciones de educaci&oacute;n superior es la misma que tambi&eacute;n ha aplicado a colegios e institutos. Trump firm&oacute; dos &oacute;rdenes ejecutivas para eliminar las pol&iacute;ticas de diversidad en los centros de educaci&oacute;n primaria y secundaria. Una es la titulada &ldquo;Poner fin al adoctrinamiento radical en la ense&ntilde;anza K-12&rdquo; y la otra fue la que firm&oacute; para prohibir la participaci&oacute;n de las mujeres trans en las ligas femeninas. En esta &uacute;ltima, amenazaba con cortar la financiaci&oacute;n a los centros que siguieran permitiendo participar a mujeres trans en sus competiciones y equipos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; claro que Trump se est&aacute; fijando en las universidades porque son el centro neur&aacute;lgico de la disidencia discursiva. Donde siempre nacen las resistencias&rdquo;, defiende Brooks. Del mismo modo que la nueva administraci&oacute;n intenta despojar de poder a estas disidencias discursivas actuales, tambi&eacute;n quiere aplicar un revisionismo del discurso a la historia. Es por ello que ahora los museos y centros de conservaci&oacute;n federales tambi&eacute;n han ca&iacute;do bajo la inquisidora revisi&oacute;n del Gobierno.
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                Una protesta de los estudiantes de Columbia contra las decisiones del Gobierno de Trump                            </span>
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        El pasado 27 de marzo, el presidente firm&oacute; una orden ejecutiva titulada &ldquo;Restaurando la Verdad y la Cordura en la Historia Estadounidense&rdquo;, donde ordenaba eliminar la &ldquo;ideolog&iacute;a inapropiada, divisoria o antiamericana&rdquo; de los museos del Instituto Smithsonian. Trump acusaba al complejo muse&iacute;stico, educativo y de investigaci&oacute;n m&aacute;s grande del mundo de intentar <a href="https://www.eldiario.es/internacional/clint-smith-escritor-no-si-eeuu-actual-alemania-1938-no-momento-ponerse-pie_128_12212214.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">reescribir la historia sobre temas relacionados con la raza o el g&eacute;nero</a>.
    </p><p class="article-text">
        El profesor de historia Samuel Redman recuerda c&oacute;mo el Smithsonian, a pesar de ser una instituci&oacute;n federal, &ldquo;siempre ha tenido una separaci&oacute;n de sus mec&aacute;nicas de funcionamiento con el Gobierno&rdquo;. A pesar de que indirectamente algunos gobiernos han intentado influir a su manera sobre el trabajo de documentaci&oacute;n, recolecci&oacute;n y estudio de los muse&oacute;logos e investigadores del Smithsonian, Redman apunta que nunca antes se hab&iacute;a visto una confrontaci&oacute;n tan directa como la de Trump.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es una alarma de nivel de emergencia para la historia p&uacute;blica, la ciencia y la educaci&oacute;n. Y sin duda los archivistas, historiadores y conservadores est&aacute;n pensando &mdash;y deben pensar&mdash; en este momento cu&aacute;les son algunas de las formas en que podemos prepararnos y resistir. Y a veces eso implica hacer cosas como documentar en ordenadores personales y en discos duros personales el material hist&oacute;rico que est&aacute; en bases de datos del Gobierno&rdquo;, expone Redman. Reconoce que es algo que se ha planteado hacer &eacute;l mismo. El profesor, especializado en la historia americana de los siglos XIX y XX, explica que prepara buena parte de sus clases con el material que tiene publicado la instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de que Trump firmara la orden ejecutiva para interferir en las mec&aacute;nicas del complejo muse&iacute;stico, se descubri&oacute; que la p&aacute;gina web del Servicio de Parques Nacionales hab&iacute;a borrado de la p&aacute;gina sobre el ferrocarril subterr&aacute;neo las referencias a Harriet Tubman, una figura hist&oacute;rica en la lucha contra el esclavismo. En un caso m&aacute;s reciente, este viernes, el Gobierno de Trump sustituy&oacute; las p&aacute;ginas web sobre el COVID (como&nbsp;<a href="http://covid.gov/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">covid.gov</a>) con una nueva interfaz donde defiende que el virus que caus&oacute; la pandemia sali&oacute; de un laboratorio de China. La p&aacute;gina, titulada &ldquo;Lab Leak, el aut&eacute;ntico origen del COVID&rdquo;, tambi&eacute;n acusa al doctor Anthony Fauci, exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, de promover una &ldquo;narrativa favorecida&rdquo; seg&uacute;n la cual el COVID se origin&oacute; de forma natural.
    </p><h2 class="article-text">Ataques a la prensa</h2><p class="article-text">
        Bajo esta premisa de &ldquo;restaurar la verdad&rdquo;, el presidente tambi&eacute;n est&aacute; atacando a los medios de comunicaci&oacute;n tradicionales, a quienes llama&nbsp;<em>legacy media</em>. En las comparecencias, tanto Trump como su secretaria de prensa, Karoline Leavitt, no han tenido problema en atacar abiertamente a periodistas de estos medios. Los comentarios pasivo-agresivos a las preguntas de los medios que el Gobierno considera que fabrican&nbsp;<em>fake news</em>&nbsp;son una constante.
    </p><p class="article-text">
        En aplicaci&oacute;n de esa pol&iacute;tica contra los medios, la Casa Blanca ha vetado el acceso a los periodistas y fot&oacute;grafos de la agencia Associated Press (AP) a los viajes y convocatorias de Trump en el Despacho Oval por no referirse al Golfo de M&eacute;xico como Golfo de Am&eacute;rica. Tras recurrir ante la Justicia, AP ha logrado que un juez ordene a Trump revertir la decisi&oacute;n invocando la libertad de expresi&oacute;n y la libertad de prensa. En el mismo sentido, tanto la Casa Blanca como algunos departamentos han reducido el acceso a los grandes medios a sus instalaciones, ruedas de prensa y coberturas para dar espacio a pseudomedios y canales de YouTube de tendencia ultraconservadora y favorable al presidente.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo eso. Trump est&aacute; empleando la, en teor&iacute;a independiente, Comisi&oacute;n Federal de Comunicaciones (FCC en sus siglas en ingl&eacute;s) para iniciar investigaciones contra los medios de comunicaci&oacute;n que no apoyan sus pol&iacute;ticas. El pasado domingo, el presidente inst&oacute; al nuevo responsable de la FCC, Brendan Carr, a castigar a la CBS por emitir dos reportajes cr&iacute;ticos con su postura sobre Ucrania y Groenlandia en el programa &rsquo;60 minutos&rsquo;, uno de los programas informativos m&aacute;s prestigiosos del pa&iacute;s. &ldquo;La CBS deber&iacute;a perder la licencia&rdquo;, lleg&oacute; a decir Trump en un mensaje en su red social, Truth Social. Aunque la FCC se ha centrado tradicionalmente en la autorizaci&oacute;n de compraventa de licencias, fusiones y asuntos de competencia, Carr ha entrado de lleno en las coberturas de los medios cuyas licencias supervisa y ha amenazado con investigaciones a CNN o NBC por el tono de sus informaciones sobre las deportaciones de migrantes.
    </p><p class="article-text">
        El lunes, durante la reuni&oacute;n en el Despacho Oval, el presidente salvadore&ntilde;o Nayib Bukele comentaba c&oacute;mo era posible que las cifras sobre el descenso de cruces fronterizos no salieran en las noticias. &ldquo;Bueno, las&nbsp;<em>fake news</em>&nbsp;como la CNN se salen con la suya. A la CNN, que est&aacute; aqu&iacute;, no le gusta dar buenas cifras, porque solo les gusta publicar esto otro. Creo que, de hecho, odian nuestro pa&iacute;s&rdquo;, respondi&oacute; Trump. Como reprimenda, a la hora de empezar la ronda de preguntas, el magnate se permiti&oacute; decir: &ldquo;No empecemos con la CNN&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este viernes por la ma&ntilde;ana, la cuenta oficial de la Casa Blanca publicaba una captura del titular del&nbsp;<em>New York Times</em>&nbsp;sobre el encuentro del senador por Maryland con el hombre deportado por error a la prisi&oacute;n de El Salvador, Kilmar Abrego Garc&iacute;a. El titular es: &ldquo;Senador se re&uacute;ne con el hombre de Maryland deportado por error en El Salvador&rdquo;. Con unas rayas en rojo, aparece cambiado el titular por &ldquo;Senador se encuentra con un inmigrante ilegal del MS-13 en El Salvador que no va a volver&rdquo;. Y a&ntilde;ad&iacute;a en la descripci&oacute;n&nbsp;del post: &ldquo;Lo he arreglado para vosotros,&nbsp;<em>New York Times</em>. Ah, y por cierto, senador Chris Van Hollen, NO va a regresar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Casa Blanca, que en su momento reconoci&oacute; que hab&iacute;a deportado a Abrego Garc&iacute;a por error, ahora se agarra sin pruebas a la afirmaci&oacute;n de que es un miembro del MS-13, la Mara Salvatrucha, y en que no puede devolverlo a Estados Unidos.
    </p><h2 class="article-text">Objetivo jueces y abogados</h2><p class="article-text">
        Un grupo de abogados present&oacute; una petici&oacute;n de emergencia al Tribunal Supremo pidiendo a los jueces paralizar las deportaciones de inmigrantes indocumentados a prisiones de terceros pa&iacute;ses como El Salvador de Nayib Bukele. Este s&aacute;bado, la Corte Suprema ha fallado contra Trump y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/supremo-eeuu-ordena-trump-suspenda-ahora-expulsiones-personas-migrantes-basadas-ley-enemigos-extranjeros_1_12231390.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ha ordenado al presidente detener temporalmente las deportaciones</a> basadas en la Ley de Enemigos Extranjeros, un texto aprobado en 1798 y solo utilizado en tres ocasiones en periodos de guerra.
    </p><p class="article-text">
        En su choque con el poder judicial, el presidente estadounidense, Donald Trump, est&aacute; buscando atajos. Los jueces federales se han convertido en la primera l&iacute;nea de defensa contra sus ambiciones de extralimitar el poder presidencial, pero para que los magistrados puedan bloquear las &oacute;rdenes ejecutivas, es necesario que los abogados presenten el caso.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la Casa Blanca desaf&iacute;a abiertamente la autoridad de los tribunales, en un segundo plano <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-acorrala-grandes-bufetes-abogados-plena-batalla-judicial_1_12229615.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">est&aacute; atacando y acorralando a las firmas legales</a> que han iniciado procesos contra sus pol&iacute;ticas. La l&oacute;gica es clara: sin abogados que interpongan demandas, no es necesario enfrentarse a los jueces, pues estos no pueden tomar partido.
    </p><p class="article-text">
        El presidente ha firmado una serie de &oacute;rdenes ejecutivas en las que ha acusado a grandes bufetes de abogados &mdash;como Paul Weiss, Jenner &amp; Block, Covington and Burling y Perkins Coie&mdash; de instrumentalizar el sistema judicial. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n ha se&ntilde;alado una serie de despachos que, seg&uacute;n &eacute;l, le han perjudicado de alg&uacute;n modo: ya sea trabajando para sus rivales pol&iacute;ticos o bien impulsando casos contrarios a su agenda de gobierno. En total ha habido hasta ocho bufetes que han sido blanco directo del presidente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los despachos han plantado cara al presidente, alegando en demandas judiciales que las &oacute;rdenes ejecutivas buscan meter miedo en el sector y disuadirlos de aceptar determinados casos. Otros han optado por llegar a acuerdos con Trump, comprometi&eacute;ndose a dedicar decenas de millones de d&oacute;lares para apoyar legalmente iniciativas de la Administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>MU</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antònia Crespí Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/trump-empuja-eeuu-autoritarismo-declaracion-guerra-disidencia_1_12233391.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Apr 2025 00:05:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trump empuja a EEUU al autoritarismo con una declaración de guerra a toda disidencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Estados Unidos,Autoritarismo,Mundo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Politeia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/politeia_1_10758001.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad57bb97-cf8e-4472-8dbe-ffc2d78ca17c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Politeia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes de morir el 26 de agosto último, el fiscal Federico Delgado escribió Politeia, que se publicó luego de su fallecimiento. Aquí un adelanto sobre sus ideas en torno a la política y la elección entre "la pastilla roja" y "la pastilla azul", uno de los tramos del libro. Su obra explica por qué vivimos un momento en el que aparecen las condiciones sociales para las salidas autoritarias. </p></div><p class="article-text">
        Por momentos, en la Argentina estamos condenados a las repeticiones eternas. Cambian las m&aacute;scaras, a veces tambi&eacute;n los actores, pero no determinados comportamientos. Estos, que de alguna manera se imponen a las personas, son los engranajes de una suerte de m&aacute;quina que se volvi&oacute; aut&oacute;noma y parece actuar por encima y m&aacute;s all&aacute; de los argentinos. Una m&aacute;quina que nos hace decir que &ldquo;esto no cambia m&aacute;s&rdquo;, que &ldquo;los argentinos somos as&iacute;&rdquo; y que hay que bajar la cabeza y tirar para adelante porque &ldquo;las cosas siempre fueron iguales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en la inflaci&oacute;n, en el aumento de la pobreza, en los d&eacute;ficits de infraestructura, en la decadencia de la educaci&oacute;n, en los problemas con el sistema judicial, en la corrupci&oacute;n general, en la inseguridad, en los bajos salarios, en la econom&iacute;a informal, en la inequidad tributaria, en la fragmentaci&oacute;n social, en la corrupci&oacute;n, en la deuda externa. La lista podr&iacute;a ser inagotable. Estos fen&oacute;menos nos condenaron a pensar solo en sobrevivir al d&iacute;a a d&iacute;a y, en consecuencia, nos privaron y nos privan de pensar en el futuro; de proyectarnos sobre una idea y de arrojarnos hacia ella. Nos privaron y a&uacute;n nos privan de aspirar a tener una buena vida. De alguna manera, generan la falsa sensaci&oacute;n de que las cosas son irreversibles.
    </p><p class="article-text">
        Recordemos a Neo, el protagonista de Matrix, que deb&iacute;a elegir entre una pastilla azul y una roja. La azul prolonga el estado de las cosas. La roja, en cambio, puede cambiar la realidad. Este libro est&aacute; enmarcado en esa met&aacute;fora, que utilizo para analizar el modo en que se ha sedimentado una forma de ejercicio del poder pol&iacute;tico en la Argentina. M&aacute;s all&aacute; de las coaliciones que ocasionalmente ocupan los roles de gobierno, siempre nos sentimos condenados a la repetici&oacute;n. Esta es la pastilla azul.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n voy a plantear que est&aacute; en nuestras manos desenredar esa madeja que constri&ntilde;e la potencia de las grandes mayor&iacute;as. Hablar&eacute;, por lo tanto, sobre la posibilidad de generar nuevos escenarios desde los cuales pensar ejercicios diferentes del poder pol&iacute;tico. Si lo logro, se ver&aacute; con mucha claridad que la condena no existe, que vivir de otro modo es posible, que para ello no hacen falta grandes traumas sociales sino tomar algunas decisiones atadas a una idea diferente de sociedad, a sue&ntilde;os grandes, pero alcanzables. Estas decisiones quiz&aacute; no tengan la capacidad de llamar la atenci&oacute;n p&uacute;blica pero, en cambio, tal vez sean capaces de transformar la realidad desde nuevas bases. Esta es la perspectiva de la pastilla roja.
    </p><p class="article-text">
        La pastilla azul, la de la permanencia, es la concepci&oacute;n cient&iacute;fica de la pol&iacute;tica, que no es otra que la del liberalismo pol&iacute;tico. Sin embargo, no es el liberalismo pol&iacute;tico en s&iacute; mismo el problema, sino la forma en que ese liberalismo fue recibido en estas tierras. Es decir, su imbricaci&oacute;n con formas culturales muy espec&iacute;ficas. Desde mi punto de vista, all&iacute; est&aacute; la clave de que en nuestro pa&iacute;s las mayor&iacute;as no logren tener una buena vida. Transformar la perspectiva liberal &mdash;es decir, dejar de consumir la pastilla azul&mdash; es un imperativo moral que se completa con la decisi&oacute;n firme de tomar la pastilla roja, que contiene como principio activo la milenaria tradici&oacute;n republicana y democr&aacute;tica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Politeia profundiza sobre la pérdida de legitimidad política, la bronca, el miedo y los prejuicios, un cóctel que atrae las soluciones rápidas y sencillas."
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            <span class="title">
                Politeia profundiza sobre la pérdida de legitimidad política, la bronca, el miedo y los prejuicios, un cóctel que atrae las soluciones rápidas y sencillas.                            </span>
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        Recordemos que, de acuerdo con las constituciones de Occidente, todos deber&iacute;amos tener una vida relativamente buena y feliz. Y, de hecho, la tradici&oacute;n republicana pivotea sobre dos grandes principios que deber&iacute;an generar las condiciones para que la vida del hombre de carne y hueso sea como las constituciones occidentales la describen: garantizar a todos el derecho a la existencia y conseguir la extensi&oacute;n universal del derecho de propiedad. Juntos hacen posible una concepci&oacute;n diferente de la libertad. Esta se define por no reconocer otro se&ntilde;or&iacute;o que el de la ley, entendida como expresi&oacute;n de la voluntad com&uacute;n, y que no acepta siquiera la posibilidad de una interferencia externa. Se distingue as&iacute; de la concepci&oacute;n liberal de la libertad, concebida en t&eacute;rminos negativos frente a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La pastilla roja contiene el principio activo del cambio. Los elementos que la componen no son externos al mundo, no est&aacute;n fuera de la historia. Yacen en el interior de cada persona, son parte constitutiva de la condici&oacute;n humana. Dios, o la Naturaleza, nos dot&oacute; de raz&oacute;n. A la par, nos hizo criaturas d&eacute;biles para otras cosas. No toleramos el fr&iacute;o sin abrigos o el calor sin la sombra de los &aacute;rboles, por ejemplo; no tenemos velocidad para huir de los depredadores, ni fuerza f&iacute;sica suficiente para vencerlos. Pero Dios, o la Naturaleza, nos hizo naturalmente sociables para paliar nuestras debilidades. Esta es una gran diferencia, porque los humanos tendemos a asociarnos para hacer posible el milagro de sobrevivir y vivir la vida en com&uacute;n, aun en medio de la discordia constante o potencial.
    </p><p class="article-text">
        Kant sosten&iacute;a que el antagonismo era la fuente de desarrollo de las disposiciones del hombre y la causa de los &oacute;rdenes legales, espec&iacute;ficamente por lo que llamaba &ldquo;insociable sociabilidad&rdquo; de los hombres. Esto es, la inclinaci&oacute;n natural a formar una sociedad que convive con la amenaza de disolverla. Pero es la misma sociabilidad la que nos vuelve perfectibles. En palabras de Rousseau, &ldquo;existe una cualidad muy espec&iacute;fica que los distingue [a los hombres]&hellip; y ella es la facultad de perfeccionarse; facultad que, con ayuda de las circunstancias, desarrolla sucesivamente todas las dem&aacute;s&hellip;&rdquo;. Esto es genial. Los humanos modificamos nuestra forma de vida en la intersubjetividad. Es decir, afect&aacute;ndonos con los semejantes.
    </p><p class="article-text">
        Gracias al rasgo de la sociabilidad, tendemos a juntarnos con otros. Tambi&eacute;n tendemos a tomar productos de la naturaleza, transformarlos e intercambiarlos para poder garantizar nuestra existencia. Los seres humanos tambi&eacute;n nos organizamos naturalmente para vivir en com&uacute;n, bajo algunas reglas establecidas por acuerdo. Sin los dem&aacute;s no podemos lograrlo. Pero tampoco nos gusta someternos a nadie. Por eso nos servimos de sistemas de reglas basadas en nuestro consentimiento. Se trata de crear las condiciones para que los m&aacute;s fuertes no sometan a los m&aacute;s d&eacute;biles. Sin embargo, a veces un conjunto de reglas, por m&aacute;s perfectas que sean, no alcanzan. Es preciso tambi&eacute;n crear algunas condiciones b&aacute;sicas como sustrato para vivir juntos en una comunidad. Por esa raz&oacute;n nos servimos, adem&aacute;s de las leyes, de algunas disposiciones institucionales que las complementan. De ello va la pastilla roja.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los argentinos consumimos la pastilla azul. Sus principios activos van en contra de las disposiciones de la condici&oacute;n humana. Sus efectos, o sus posibilidades de hacerse reales, lo revelan con claridad. No obstante, el paradigma de la pastilla azul se nos impone y la realidad se nos presenta como un conjunto de hechos consumados. Veamos algunos ejemplos. Desconfiamos de los dem&aacute;s. Vivimos en una competencia destructiva latente (y a veces permanente) con otras personas. Nos aprovechamos o sufrimos las asimetr&iacute;as de poder. Asignamos dispensas morales a los amigos y exigimos una severa aplicaci&oacute;n de la ley con los que no lo son. Trazamos fronteras artificiales para dividir la vida en p&uacute;blica y privada, aunque la vida es una.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una escisi&oacute;n m&aacute;s profunda que separar las esferas p&uacute;blicas &mdash;como puede ser una instancia de di&aacute;logo colectivo&mdash; de los t&oacute;picos de la vida privada, como los h&aacute;bitos de vida en el hogar. Es distinto porque fija las fronteras de lo que se puede modificar y lo que no. Es en definitiva la base real que hace posible la gobernanza de la pastilla azul.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>ED</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/politeia_1_10758001.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Dec 2023 13:02:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Politeia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alberto Fernández apuntó contra La Libertad Avanza: "La verdadera disputa es la democracia o el autoritarismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/alberto-fernandez-apunto-libertad-avanza-disputa-democracia-autoristarismo_1_10665824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0c9083f-0e72-4bd8-a9bf-9f6e53dd0851_16-9-discover-aspect-ratio_default_1084238.jpg" width="6566" height="3693" alt="Alberto Fernández apuntó contra La Libertad Avanza: &quot;La verdadera disputa es la democracia o el autoritarismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de la Nación trató al partido de Javier Milei de autoritario por oponerse a la justicia social y los derechos de las mujeres y perseguir un plan de dolarización. Lo hizo durante un homenaje al militante peronista de Villa Lugano y último presidente del Concejo Deliberante de la Ciudad, Víctor "Tito" Pandolfi, en la Legislatura porteña.</p></div><p class="article-text">
        A 12 d&iacute;as del balotaje, el presidente <strong>Alberto Fern&aacute;ndez</strong> llam&oacute; a la militancia a salir a la calle a dialogar con los argentinos y explicarles que lo que se juega en estos comicios es la continuidad de la democracia o el retorno del autoritarismo. Lo hizo durante un acto que se realiz&oacute; hoy en la Legislatura porte&ntilde;a en homenaje al dirigente peronista y &uacute;ltimo titular del Concejo Deliberante local, V&iacute;ctor &ldquo;Tito&rdquo; Pandolfi.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy la lucha de los compa&ntilde;eros peronistas vuelve a ser preservar la democracia en su mejor calidad, salir a las calles a convencer a los argentinos porque <strong>la verdadera disputa es la democracia o el autoritarismo y 40 a&ntilde;os de democracia no se pueden perder detr&aacute;s de un autoritarista</strong>&rdquo;, sostuvo en el acto impulsado por el legislador de Uni&oacute;n por la Patria, Claudio Ferre&ntilde;o. Del homenaje participaron tambi&eacute;n familiares de Pandolfi y dirigentes del Partido Justicialista en la Ciudad de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, apunt&oacute; contra el candidato presidencial de La Libertad Avanza, Javier Milei, por su oposici&oacute;n a la intervenci&oacute;n estatal y los derechos humanos a 40 a&ntilde;os de la recuperaci&oacute;n del r&eacute;gimen constitucional. &ldquo;<strong>Es contrario a la democracia quien habla de que no haya m&aacute;s justicia social</strong>, quien dice que quiere recortar derechos a los que trabajan y quitarles derechos a las mujeres, que los hombres puedan renunciar a la paternidad y quien propone que perdamos nuestra moneda&rdquo;, indic&oacute; en referencia a la propuesta de <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/ecuatorianos-argentina-dolarizacion-pobreza-multiplico-produjo-migracion-historica_1_10655525.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dolarizaci&oacute;n</a> que lleva como bandera el economista y el proyecto de <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/candidata-javier-milei-dijo-primer-proyecto-ley-diputada-sera-establecer-derecho-renunciar-paternidad_1_10606480.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">renuncia a la paternidad </a>de <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/lilia-lemoine-candidata-milei-milita-derecho-renunciar-paternidad_1_10610072.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lilia Lemoine</a>, diputada electa del partido libertario.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez tambi&eacute;n reivindic&oacute; el rol de Pandolfi &#9472;a quien calific&oacute; como &ldquo;un militante de la paz&rdquo;&#9472; en la defensa del sistema democr&aacute;tico. &ldquo;Que recordemos a Tito en un momento como el de hoy es muy importante. Fue alguien profundamente democr&aacute;tico, un militante excepcional que pens&oacute; antes en la militancia que en la dirigencia&rdquo;, expres&oacute; en el Sal&oacute;n Dorado del Parlamento porte&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, la ministra de Trabajo, Raquel &ldquo;Kelly&rdquo; Olmos record&oacute; al ex presidente del Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires como un querido compa&ntilde;ero de militancia a nivel local. A su turno, Ferre&ntilde;o describi&oacute; a <strong>Pandolfi</strong> como un &ldquo;ferviente militante y dirigente pol&iacute;tico del campo nacional y popular&rdquo; y destac&oacute; su trabajo y <strong>militancia en el barrio porte&ntilde;o de Villa Lugano</strong>, Comuna 8. Precisamente en dicho barrio &#9472;y, en particular, en una unidad b&aacute;sica y centro de jubilados de tal barrio ubicados en Avenida Soldado de la Frotnera 5229&#9472; se colocar&aacute; una placa con su nombre a modo de reconocimiento.
    </p><p class="article-text">
        <em>ACM con informaci&oacute;n de agencias.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/alberto-fernandez-apunto-libertad-avanza-disputa-democracia-autoristarismo_1_10665824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Nov 2023 21:06:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alberto Fernández apuntó contra La Libertad Avanza: "La verdadera disputa es la democracia o el autoritarismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Fernández,Legislatura porteña,Homenaje,La Libertad Avanza,Democracia,Autoritarismo,Balotaje]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Advierten que hay un declive de las democracias y un avance del autoritarismo en el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/advierten-hay-declive-democracias-avance-autoritarismo-mundo_1_9758265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a8e84c8-ad7a-4534-893a-24508e4e1566_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Advierten que hay un declive de las democracias y un avance del autoritarismo en el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Problemas como las restricciones a la libertad de expresión, la desconfianza en la legitimidad de las elecciones, el desencanto con los partidos, la corrupción y el auge de fuerzas de extrema derecha hicieron que el número de países en retroceso democrático se sitúe en su punto más alto en los últimos años y que el proceso afecte incluso a las democracias más consolidadas.</p></div><p class="article-text">
        La mitad de las democracias liberales del mundo est&aacute; en declive, mientras los reg&iacute;menes autoritarios extienden su influencia, seg&uacute;n el informe anual del Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional) difundido este mi&eacute;rcoles.
    </p><p class="article-text">
        Problemas como las restricciones a la libertad de expresi&oacute;n, la desconfianza en la legitimidad de las elecciones, el desencanto con los partidos, la corrupci&oacute;n y el auge de fuerzas de extrema derecha han hecho que el n&uacute;mero de pa&iacute;ses en retroceso democr&aacute;tico se sit&uacute;e en su punto m&aacute;s alto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y que el proceso afecte incluso a las democracias m&aacute;s consolidadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que este deterioro viene desde hace tiempo, algunos de los factores son muy estructurales, tienen que ver con la instalaci&oacute;n de niveles muy altos de polarizaci&oacute;n en pr&aacute;cticamente todos los sistemas democr&aacute;ticos del mundo, con el empeoramiento de los niveles de desigualdad que hacen que las sociedades se vayan disgregando&rdquo;, explica a Efe el secretario general de IDEA, Kevin Casas-Zamora.
    </p><p class="article-text">
        Casas-Zamora, que habla de retos &ldquo;severos&rdquo; a la democracia a nivel global, alude tambi&eacute;n a &ldquo;la percepci&oacute;n cada vez mayor, la brecha creciente entre las expectativas sociales de bienestar y las capacidades de las instituciones democr&aacute;ticas para satisfacerlas, particularmente en tiempos de crisis&rdquo;, as&iacute; como a la corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A los factores estructurales se suman otros de tipo coyuntural, como el impacto pol&iacute;tico de la pandemia de coronavirus, la crisis econ&oacute;mica y la guerra de Rusia contra Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;Informe global sobre el estado de la democracia&rdquo; -que mide aspectos como el sistema pol&iacute;tico, los procesos electorales, control sobre el ejecutivo, independencia judicial o medios de comunicaci&oacute;n- resalta que el n&uacute;mero de pa&iacute;ses movi&eacute;ndose hacia el autoritarismo duplica al de los que van en sentido contrario.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de dos tercios de la poblaci&oacute;n mundial vive ahora en democracias en retroceso o en reg&iacute;menes autoritarios o h&iacute;bridos.
    </p><p class="article-text">
        Casas-Zamora explica ese fen&oacute;meno por la p&eacute;rdida de capacidad de las potencias para llevar el &ldquo;mensaje democr&aacute;tico&rdquo; a otras partes y menciona &ldquo;errores monumentales&rdquo; como la guerra de Irak, la crisis financiera o la experiencia &ldquo;terrible&rdquo; del gobierno de Donald Trump en Estados Unidos, as&iacute; como la competencia de otros modelos como el chino.
    </p><h3 class="article-text">CA&Iacute;DA EN UN TERCIO DE LAS DEMOCRACIAS EN EL CONTINENTE AMERICANO</h3><p class="article-text">
        Mientras Europa afronta un proceso de estancamiento democr&aacute;tico, en Asia-Pac&iacute;fico se vive un claro retroceso y una &ldquo;solidificaci&oacute;n&rdquo; del autoritarismo y &Aacute;frica se mantiene &ldquo;resistente&rdquo; a la inestabilidad, con mejoras en pa&iacute;ses como Gambia, N&iacute;ger y Zambia.
    </p><p class="article-text">
        En el continente americano,<strong> un tercio de las democracias han experimentado un descenso en la calidad democr&aacute;tica, con pa&iacute;ses como Brasil o Estados Unidos</strong> a la cabeza, aunque en estos dos casos desde altos niveles.
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos persisten las amenazas democr&aacute;ticas, ilustradas en el retroceso de derechos largamente establecidos o en la polarizaci&oacute;n, que se mantiene a niveles &ldquo;tan altos&rdquo; como en la &eacute;poca de Trump, afirma Casas-Zamora.
    </p><p class="article-text">
        La herencia de los a&ntilde;os anteriores, plasmada en la creencia en la ilegitimidad del resultado electoral y en que uno de los dos grandes partidos sea un actor &ldquo;semileal&rdquo; de la democracia, convierten a este pa&iacute;s en un caso &ldquo;claramente problem&aacute;tico&rdquo;, aunque lejos de estar a las puertas del &ldquo;colapso democr&aacute;tico&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la agudizaci&oacute;n de la &ldquo;represi&oacute;n&rdquo; en pa&iacute;ses como Nicaragua, Hait&iacute; o Venezuela y el proceso &ldquo;autocr&aacute;tico&rdquo; de El Salvador, el informe resalta algunos aspectos positivos en forma de procesos electorales y alternancia en el poder, como Colombia u Honduras.
    </p><h3 class="article-text">NUEVOS CONTRATOS SOCIALES Y AUGE DEL ACTIVISMO</h3><p class="article-text">
        La decadencia de las democracias liberales es un fen&oacute;meno en fase inicial y los pr&oacute;ximos a&ntilde;os se presentan &ldquo;muy complicados&rdquo; a escala global, sostiene Casas-Zamora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La resaca pol&iacute;tica de la crisis de la covid y de la guerra est&aacute;n apenas empezando, no hemos aprendido a lidiar de manera competente con las amenazas que acechan como la desinformaci&oacute;n o la polarizaci&oacute;n&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        El informe recomienda impulsar contratos sociales &ldquo;m&aacute;s equitativos y sostenibles&rdquo;, reformar las instituciones pol&iacute;ticas existentes y reforzar las defensas contra el retroceso democr&aacute;tico y el autoritarismo.
    </p><p class="article-text">
        Pese a la tendencia negativa generalizada, Casas-Zamora apunta a dos &ldquo;reservas positivas&rdquo;: el vigor del activismo c&iacute;vico y la robustez del componente electoral de la democracia, que qued&oacute; de manifiesto en la celebraci&oacute;n con &eacute;xito de elecciones en condiciones extremas durante la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Entre los ejemplos de activismo c&iacute;vico, el informe resalta los movimientos a favor de la lucha clim&aacute;tica o los derechos ind&iacute;genas, iniciativas comunitarias sobre cuidado infantil en Asia o el impulso a las libertades reproductivas en Am&eacute;rica Latina. 
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de EFE.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/advierten-hay-declive-democracias-avance-autoritarismo-mundo_1_9758265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Nov 2022 15:24:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Advierten que hay un declive de las democracias y un avance del autoritarismo en el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Democracia,Autoritarismo,Latinoamérica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La anarquía de lo público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/anarquia-publico_129_9627019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47ae266c-4562-4f4a-86f6-408b180febf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La anarquía de lo público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para la autora, asistimos al abandono de lo público por parte de la política democrática que no ha sido incapaz de proveer bienes públicos fundamentales o articular un discurso  inclusivo en la diferencia. Y la esfera pública, asegura, ha sido progresivamente intervenida por actores y prácticas autoritarias.</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, la esfera p&uacute;blica local ha sido escenario de eventos con implicancias dis&iacute;miles que, sin embargo, han capturado la atenci&oacute;n de una parte significativa de la ciudadan&iacute;a. Desde el estremecedor y lamentable intento de asesinato a la vice-presidenta Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, hasta el destrato jactancioso por parte de la propietaria de una camioneta cuatro por cuatro a un encargado de edificio, pasando por la toma de las escuelas p&uacute;blicas en la ciudad, la adhesi&oacute;n de pol&iacute;ticos vern&aacute;culos a agrupaciones pol&iacute;ticas de extrema derecha en Italia, Espa&ntilde;a y Brasil y la represi&oacute;n policial indiscriminada en la provincia de Buenos Aires durante un partido de f&uacute;tbol al que asistieron familias enteras con menores de edad. A pesar de sus enormes e insoslayables diferencias, todos estos eventos confluyen en un punto.<strong> Iluminan, con mayor o menor grado, un tr&aacute;gico y prolongado proceso de abandono de &ldquo;lo p&uacute;blico&rdquo; por parte de la pol&iacute;tica democr&aacute;tica. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen pol&iacute;tico democr&aacute;tico se define por sus elecciones libres y competitivas y ciertas garant&iacute;as constitucionales b&aacute;sicas. Pero en una mirada m&aacute;s amplia, la democracia como ordenamiento social presupone una concepci&oacute;n espec&iacute;fica de &ldquo;lo p&uacute;blico&rdquo; organizado en base a una &eacute;tica igualitaria. Es decir, lo p&uacute;blico concebido democr&aacute;ticamente refiere a<strong> pautas de reciprocidad y respeto que nos identifican m&aacute;s all&aacute; de las diferencias de clase, g&eacute;nero, e ideolog&iacute;as.</strong> Implica, entre otras cosas, la existencia de bienes, servicios, espacios, instituciones, discursos y s&iacute;mbolos atados a la promesa siempre latente de inclusi&oacute;n social. En todas sus encarnaciones, el espacio p&uacute;blico es el lugar donde internalizamos un sentimiento y una disposici&oacute;n&mdash;el respeto c&iacute;vico&mdash;fundado en la idea de que el ordenamiento pol&iacute;tico democr&aacute;tico lo construimos y sostenemos entre todos. Desde la escuela, el transporte, la plaza, la calle, la urna e inclusive el lugar de trabajo, la &eacute;tica democr&aacute;tica requiere un cuidado y respeto entre ciudadanos en virtud de compartir las cargas y beneficios sociales, los derechos y las obligaciones que sostienen nuestra sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La interacci&oacute;n democr&aacute;tica<strong> presupone virtudes c&iacute;vicas que no se despliegan necesariamente en otros reg&iacute;menes pol&iacute;ticos</strong>. Por ejemplo, pensadores como Burke y Tocqueville observaron, con distintas luces, que las virtudes aristocr&aacute;ticas son diferentes e incompatibles con las de una democracia. Ciertamente, &ldquo;nobleza obliga&rdquo; no es el principio &eacute;tico rector en una comunidad pol&iacute;tica de iguales. Las expectativas t&aacute;citas de respeto conciudadano democr&aacute;tico no derivan ni del paternalismo, ni de la indiferencia, ni de la caridad de clase, mucho menos del odio o el resentimiento. Por el contrario, <strong>la esfera p&uacute;blica democr&aacute;tica es el &aacute;mbito cotidiano de la socializaci&oacute;n de la igualdad pol&iacute;tica</strong>. En este sentido, lo p&uacute;blico no es solamente un espacio com&uacute;n transitable por todos. La construcci&oacute;n democr&aacute;tica refiere a sentidos colectivos y compartidos, a una &eacute;tica del cuidado, que presupone una causa y un proyecto com&uacute;n. Es una forma de experiencia colectiva que define nuestra subjetividad pol&iacute;tica. Dicho de otro modo, en democracia, lo p&uacute;blico establece fronteras colectivas a nuestra individualidad ciudadana. 
    </p><p class="article-text">
        Como tal, el espacio p&uacute;blico es el marco para dirimir desacuerdos acerca de qu&eacute; bienes p&uacute;blicos queremos proveer como sociedad y as&iacute; delimitar, moral y simb&oacute;licamente, la estima rec&iacute;proca entre ciudadanos. Para ello, la pol&iacute;tica se organiza a trav&eacute;s de sus l&iacute;deres, partidos, y agrupaciones para que esos debates&mdash;siempre &aacute;lgidos e inerradicables&mdash;se den dentro de par&aacute;metros de respeto que consagren el ideal igualitario. <strong>Sin embargo, hace a&ntilde;os que la pol&iacute;tica argentina, cansina, desgastada, descre&iacute;da y carente de un proyecto com&uacute;n, ha perdido eficacia en instalar pautas democr&aacute;ticas para dirimir diferencias.</strong> Cada vez m&aacute;s, asistimos al abandono de lo p&uacute;blico por parte de la pol&iacute;tica democr&aacute;tica que, gradualmente, ha sido incapaz de proveer bienes p&uacute;blicos fundamentales o articular un discurso que nos incluya en la diferencia. Con la pol&iacute;tica democr&aacute;tica en retirada, asistimos, lamentablemente, a la <em>anarqu&iacute;a de lo p&uacute;blico</em>. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; sucede cuando &ldquo;lo p&uacute;blico&rdquo; no es organizado democr&aacute;ticamente? Como los memes de la pandemia que mostraban manadas de animales apropi&aacute;ndose de los espacios urbanos despojados de un orden que les impidiera ingresar,<strong> la esfera p&uacute;blica hoy ha sido progresivamente intervenida por actores con inclinaciones y pr&aacute;cticas autoritarias.</strong> Miramos at&oacute;nitos como un grupo de j&oacute;venes sin claridad ideol&oacute;gica, motivados por un resentimiento sin rumbo ni destino, toman la arena p&uacute;blica para asesinar a una vice-presidenta democr&aacute;tica; o c&oacute;mo una mujer, recostada en su cuatro por cuatro, se ufan&oacute; menospreciando a un trabajador en la v&iacute;a p&uacute;blica; o las estridencias e insultos de Milei destruyendo las pautas m&iacute;nimas de decencia c&iacute;vica; o el Estado, que en lugar de imponerse a trav&eacute;s de la educaci&oacute;n, se impone con su fuerza represiva en un espect&aacute;culo familiar. A pesar de sus marcadas diferencias, cada una de estas instancias<strong> nos impacta no s&oacute;lo por los gritos o el maltrato o el descuido o el sonido del tiro que nunca sali&oacute;, sino porque dejan al desnudo la retirada democr&aacute;tica del espacio p&uacute;blico. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La democracia no se hace entre extra&ntilde;os que nunca interactuaron en escuelas, barrios, marchas, o espect&aacute;culos callejeros. Sin embargo, cada vez m&aacute;s la opci&oacute;n de &ldquo;exit&rdquo; del espacio p&uacute;blico es la estrategia predominante. <strong>Nos recluimos y amparamos en ghettos de consumo, barrios, viajes, educaci&oacute;n, cultura, y acceso a servicios b&aacute;sicos como la salud y la seguridad. </strong>Abandonamos de distintas formas aquello que nos une&mdash;y que es imprescindible para mantenernos unidos. La utop&iacute;a libertaria consiste precisamente en privatizar lo p&uacute;blico para que emerja espont&aacute;neamente un orden social de cooperaci&oacute;n entre individuos ego&iacute;stas motivados por sus propios intereses. Pero en lugar de la magia que transforma ese vicio individual en virtudes p&uacute;blicas, el abandono democr&aacute;tico<strong> ha dejado atr&aacute;s una estela nihilista de j&oacute;venes reactivos que irrumpen en un escenario p&uacute;blico an&aacute;rquico.</strong> Una generaci&oacute;n que toma por asalto la vida p&uacute;blica&mdash;los escombros democr&aacute;ticos de los comunes&mdash;que nosotros no supimos cuidar debidamente.
    </p><p class="article-text">
        La apropiaci&oacute;n de lo p&uacute;blico con fines privados y sectarios no consiste s&oacute;lo en la malversaci&oacute;n de fondos p&uacute;blicos. Es tambi&eacute;n el uso indebido de lo p&uacute;blico con fines facciosos&mdash;nuestros discursos, instituciones, e ideales puestos al servicio de un proyecto de poder individual. El uso y abuso de instituciones y s&iacute;mbolos pilares de nuestro r&eacute;gimen pol&iacute;tico como la calle, la desobediencia civil, o la Casa Rosada <strong>pierden su sentido democr&aacute;tico cuando se utilizan con fines sectarios y personales.</strong> Maquiavelo lo denomina, corrupci&oacute;n, es decir, la pol&iacute;tica como instrumento de la ambici&oacute;n personal. Llamativamente, tanto las propuestas reaccionarias y libertarias como la pol&iacute;tica democr&aacute;tica a la deriva y degradada convergen en un punto: <strong>son dos formas de privatizaci&oacute;n de lo p&uacute;blico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En estas &uacute;ltimas semanas, se ha debatido con fervor la pel&iacute;cula, &ldquo;Argentina, 1985&rdquo;, que relata el extraordinario y ejemplar juicio a los dictadores de las juntas militares. El contraste fue notorio. La emoci&oacute;n vertida en el espacio p&uacute;blico sin los condicionantes reductivistas de la grieta nos uni&oacute; una vez m&aacute;s en aquellas disposiciones democr&aacute;ticas que no debi&eacute;ramos descuidar. Alfons&iacute;n logr&oacute; instalar la idea de que en democracia no s&oacute;lo se vota sino que se habita lo p&uacute;blico de una manera distintiva que se cuida entre todos. Y el peronismo, por su parte, ha dejado un legado de formaci&oacute;n de identidades colectivas en el espacio p&uacute;blico inmensamente valioso. Pero hace tiempo&mdash;con sus vaivenes y momentos de conquista&mdash;esa manera de entender lo p&uacute;blico se ha ido desgarrando. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Yumatle]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/anarquia-publico_129_9627019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Oct 2022 03:02:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La anarquía de lo público]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Espacio Público,Democracia,Autoritarismo]]></media:keywords>
    </item>
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