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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Violencia sindical]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/violencia-sindical/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Violencia sindical]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Violencia de género en el trabajo y abusos sexuales: condenan al sindicato de Héctor Daer, uno de los jefes de la CGT]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/violencia-genero-trabajo-abusos-sexuales-condenan-sindicato-hector-daer-triunviro-cgt_1_11861449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a63b7dcd-ea6b-4865-9078-9a6505000551_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violencia de género en el trabajo y abusos sexuales: condenan al sindicato de Héctor Daer, uno de los jefes de la CGT"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Sindicato de la Sanidad deberá indemnizar con más de $7 millones a una empleada por hechos de abuso sexual en el ámbito laboral. La sentencia destaca la responsabilidad del empleador por no prevenir ni detener los ataques.</p></div><p class="article-text">
        <strong>La Justicia conden&oacute; al Sindicato de la Sanidad a pagar m&aacute;s de $7 millones y costas por hechos de abuso sexual en el &aacute;mbito laboral cometidos por su superior de rango jer&aacute;rquico hacia una empleada durante nueve a&ntilde;os</strong>. La sentencia condena a la agrupaci&oacute;n gremial que lidera H&eacute;ctor Daer, uno de los jefes de la CGT junto con Carlos Acu&ntilde;a, jefe del sindicato de empleados de estaciones de servicio (el otro triunviro, el camionero Pablo Moyano, renunci&oacute; la semana pasada a ese puesto en la central obrera) a pagar la indemnizaci&oacute;n por despido, m&aacute;s da&ntilde;o moral y psicol&oacute;gico por la violencia sufrida por la mujer y <strong>por no haber hecho nada para detenerla, es decir, por incumplimiento de sus deberes como empleador</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El fallo sienta un precedente importante ya que no es tan com&uacute;n que se obligue a un empleador a responder por un subordinado en casos enmarcados en violencia de g&eacute;nero y adem&aacute;s por el hecho de que se condene a un sindicato. organizaci&oacute;n que debe velar por los derechos de las y los trabajadores, por no proteger a una empleada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El fallo sienta un precedente importante ya que no es tan común que se obligue a un empleador a responder por un subordinado en casos enmarcados en violencia de género y además por el hecho de que se condene a un sindicato. organización que debe velar por los derechos de las y los trabajadores, por no proteger a una empleada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n corresponde al Juzgado Nacional de 1&ordf; instancia del Trabajo N&ordm; 73. El fallo fue dictado el lunes &uacute;ltimo, 25 de noviembre, D&iacute;a Internacional de la lucha contra la Violencia hacia las Mujeres, en contra del Sindicato de la Sanidad filial Buenos Aires, que lidera Daer, con la firma del juez Diego Fern&aacute;ndez Madrid.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando mis abogadas me lo comunicaron tuve una mezcla de emociones muy dif&iacute;ciles de explicar. Alegr&iacute;a, l&aacute;grimas, alivio y por sobre todo paz. Sent&iacute; paz en mi alma, despu&eacute;s de tanto dolor, tanta violencia. El proceso fue dur&iacute;simo&rdquo;, cont&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong> la demandante a la que llamaremos S. Z.
    </p><p class="article-text">
        La v&iacute;ctima ingres&oacute; a trabajar al sindicato en 2013 a instancias del secretario general de Asociaci&oacute;n de Trabajadores de la Sanidad de la Rep&uacute;blica Argentina (ATSA), H&eacute;ctor Ricardo Daer, y en 2022 se consider&oacute; despedida.
    </p><p class="article-text">
        El fallo da por <strong>probado que su jefe inmediato, David Israel Cardozo, delegado de la entidad sindical en el Instituto Privado de Oncolog&iacute;a &ldquo;Alexander Fleming&rdquo; y que luego ocupar&iacute;a el cargo de Presidente, ten&iacute;a un trato &ldquo;peyorativo, despectivo e insultante&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute; se sentaba en su sill&oacute;n, se apropiaba de su computadora ignorando su presencia, en una clara muestra de superioridad, le dec&iacute;a 'gorda', 'sucia', 'negra', etc&eacute;tera. En m&aacute;s de una oportunidad tuvo que cerrar los cajones de su escritorio con llave porque sustra&iacute;a documentaci&oacute;n de trabajo tales como recibos y dinero del cobro de las capacitaciones y compromet&iacute;a su tarea&rdquo;. <strong>Adem&aacute;s hubo dos situaciones de manoseos y violencia f&iacute;sica, seg&uacute;n el expediente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entre los hechos que configuraron hostigamiento, acoso y abuso sexual por parte de Cardoso, hubo:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>Comentarios constantes sobre el cuerpo, la edad y la sexualidad de S. Z. frente a compa&ntilde;eros/as de trabajo e incluso frente a terceras personas como alumnos o asistentes casuales.</strong></li>
                                    <li><strong>Comentarios de contenido sexual (&ldquo;que linda chupada de pija&rdquo;) en el lugar de trabajo y en cualquier momento y lugar a trav&eacute;s de la aplicaci&oacute;n de WhatsApp.</strong></li>
                                    <li><strong>Env&iacute;o a su tel&eacute;fono celular de fotograf&iacute;as de mujeres con poca o sin ropa proponi&eacute;ndole insistentemente participar de relaciones sexuales con &eacute;l u otras personas.</strong></li>
                                    <li><strong>Presiones para ir a sitios swinger y hostigarla constantemente luego de ello avergonz&aacute;ndola incluso delante de desconocidos.</strong></li>
                                    <li><strong>Amenazas con dar a conocer a su familia, amigos/as y conocidos que fue a tales sitios swinger con &eacute;l.</strong></li>
                                    <li><strong>Malos tratos cotidianos.</strong></li>
                                    <li><strong>Manoseos contra su voluntad en la cocina del lugar de trabajo, agarr&aacute;ndole los pechos desde atr&aacute;s y dej&aacute;ndole marcas de sus manos en los brazos.</strong></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Todos esos a&ntilde;os, S. Z pidi&oacute; ayuda a sus superiores M&oacute;nica Consoli (secretaria de Acci&oacute;n Cultural y Capaci&oacute;n) y a Norberto Maschio (secretario de Prensa), pero <strong>lejos de ayudarla, respondieron en la misma l&iacute;nea de agresi&oacute;n y desprecio contra ella</strong>: &ldquo;Cerr&aacute; todo con llave y m&eacute;tetela en el culo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un momento, Maschio volvi&oacute; a revictimizarla, le dijo que si Cardozo, su jefe inmediato, la toc&oacute; fue 1) porque &eacute;l &ldquo;lo permiti&oacute;&rdquo;, 2) &ldquo;porque era mi amigo&rdquo;, 3) porque &ldquo;me rasqu&eacute; el orto tres a&ntilde;os&rdquo;, 4) porque &ldquo;era una simple empleada que hac&iacute;a inscripciones y pertenec&iacute;a a ATSA&rdquo;, 5) porque &ldquo;pod&iacute;an hacer lo que quisieran conmigo&rdquo;, 6) &ldquo;porque por el historial que ten&eacute;s no pod&eacute;s quejarte, sab&eacute;s que te trajo Daer&rdquo;. Todo eso, acompa&ntilde;ado de gestos descalificativos que daban a entender una presunta relaci&oacute;n sentimental con aquel, que nunca existi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de estas situaciones de violencia f&iacute;sica y psicol&oacute;gica <strong>S.Z sufri&oacute; una serie de padecimientos ps&iacute;quicos y f&iacute;sicos. Entre ellos insomnio, angustia, depresi&oacute;n, ataques de p&aacute;nico, par&aacute;lisis del brazo izquierdo; falta de apetito y su consecuente p&eacute;rdida de peso y ca&iacute;da significativa del cabello</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El juez determin&oacute; en su fallo que &ldquo;llamativamente, los superiores de la accionante (la secretaria Consoli y el secretario Maschio) estaban al tanto de los desagradables episodios vividos por aquella, y <strong>no hicieron nada al respecto</strong>&rdquo;. &ldquo;Como elemento adicional, resulta insoslayable que la actora <strong>fuera a denunciar esta cuesti&oacute;n ante secretario general (Daer) y tampoco tuviera respuesta satisfactoria</strong>. Dentro de este marco, cabe destacar que los actos de violencia que fue v&iacute;ctima la actora ocurrieron en el seno de una entidad sindical, lo que agrava a&uacute;n m&aacute;s el cuadro de situaci&oacute;n, porque precisamente su actividad es velar por la protecci&oacute;n de los trabajadores&rdquo;, dice el fallo.
    </p><p class="article-text">
        El caso fue patrocinado por las abogadas Silvina Lico, Muriel Killian y Lorena Mambrud. En di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>, Lico dijo que &ldquo;lo importante de la sentencia radica en la perspectiva de g&eacute;nero para fallar, especialmente en la apreciaci&oacute;n de la prueba y la referencia a la ley 26.485, de Violencia hacia las Mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, agreg&oacute;, &ldquo;responsabilizar a la parte empleadora por los abusos cometidos por su dependiente en el &aacute;mbito laboral refleja fielmente lo dispuesto por el Convenio 190 de OIT (Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo) encuadr&aacute;ndolo en un incumplimiento grave de su parte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La persona que cometi&oacute; estos abusos fue denunciado penalmente, pero <strong>es el sindicato el su rol de empleador el que debe garantizar que sus empleadas no sean v&iacute;ctimas de violencias de g&eacute;nero o, en su caso, enterado de lo sucedido actuar en consecuencia</strong>. Es parad&oacute;jico que en un sindicato la actitud adoptada sea intentar tapar todo y no hacer cargo a los responsables, como se intent&oacute; en este caso&rdquo;, asever&oacute; la abogada.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, S. Z explic&oacute; que decidi&oacute; accionar contra su empleador, y no solo contra el abusador, porque al ser mujer es &ldquo;consciente de que el machismo es transversal a todos los espacios de la sociedad y son [los varones] quienes ocupan espacios de poder [y por lo tanto] los que tienen la responsabilidad de no mirar hacia otro lado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era la oportunidad de exponer e intentar poner fin con la cadena de violencia que vivimos las mujeres a diario&rdquo;, sostuvo y agreg&oacute;: &ldquo;Como mam&aacute; no puedo permitirme el lujo de renunciar a cada trabajo en el que he estado expuesta a situaciones de violencia, y como mam&aacute; tambi&eacute;n es que siento la responsabilidad de dejarles un legado de valent&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>SS/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Santoro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/violencia-genero-trabajo-abusos-sexuales-condenan-sindicato-hector-daer-triunviro-cgt_1_11861449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Nov 2024 19:34:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Violencia de género en el trabajo y abusos sexuales: condenan al sindicato de Héctor Daer, uno de los jefes de la CGT]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia,Violencia Laboral,Violencia sindical,Violencia machista,Violencia institucional,Violencias contra las Mujeres,Fallo,Héctor Daer,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mariano Ferreyra, 12 años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/mariano-ferreyra-12-anos-despues_129_9637350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48bfd484-6ecf-4d96-8e5f-f9d21cffcbd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mariano Ferreyra, 12 años después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El militante de 23 años fue asesinado mientras protestaba por la precarización laboral en el ex ferrocarril Roca. Marcelo Ramal, dirigente de Política Obrera, lo recuerda en este texto y explica porque su asesinato fue un punto de inflexión en la historia reciente argentina.</p></div><p class="article-text">
        El 20 de octubre de 2010, una patota conchabada por los m&aacute;ximos dirigentes de la Uni&oacute;n Ferroviaria termin&oacute; con la vida de Mariano Ferreyra, militante del Partido Obrero. La emboscada criminal perpetrada en Barracas contra un conjunto de trabajadores tercerizados del ferrocarril y militantes de izquierda no solo asesin&oacute; a Ferreyra: hiri&oacute; gravemente a Elsa Rodr&iacute;guez y a otros compa&ntilde;eros presentes. El episodio de Barracas conmovi&oacute; al pa&iacute;s: un joven de 23 a&ntilde;os hab&iacute;a sido asesinado por defender derechos fundamentales de la clase obrera. Los hilos del crimen conduc&iacute;an al coraz&oacute;n de la clase capitalista, del gobierno y del Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mariano Ferreyra </strong>participaba de la lucha por el pase a la planta permanente de los tercerizados del ex ferrocarril Roca. El sindicato que supuestamente deb&iacute;a acompa&ntilde;ar y encabezar su reclamo, la Uni&oacute;n Ferroviaria, era, por el contrario, quien llevaba adelante la mayor escalada de agresiones contra los propios tercerizados. Las amenazas contra los &ldquo;zurdos de mierda&rdquo; era la moneda corriente con la cual los dirigentes y matones de la UF trataban a los trabajadores en lucha. El Ministerio de Trabajo, c&oacute;mplice de esta hostilidad, ignoraba el reclamo por el pase a planta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n del crimen de Mariano puso de manifiesto las razones econ&oacute;micas de esta complicidad de la burocracia sindical y el Estado para con la tercerizaci&oacute;n. Los trabajadores en condici&oacute;n precaria eran contratados por cooperativas fraudulentas, algunas de las cuales pertenec&iacute;an a los propios dirigentes de la Uni&oacute;n Ferroviaria. A trav&eacute;s de estas &ldquo;cooperativas&rdquo;, que serv&iacute;an a los contratistas privados del ferrocarril, ten&iacute;a lugar una fabulosa malversaci&oacute;n de subsidios estatales en favor de los concesionarios y de la propia c&uacute;pula sindical. La tercerizaci&oacute;n laboral le permit&iacute;a a &eacute;stos pagarle a los trabajadores la tercera parte de los fondos p&uacute;blicos que recib&iacute;an, y desviar a sus arcas la diferencia entre el salario de convenio y el que efectivamente percib&iacute;an los precarizados. Este r&eacute;gimen corrupto, extendido al conjunto del servicio, explicaba tambi&eacute;n el desquicio general del mantenimiento ferroviario: un a&ntilde;o y tres meses despu&eacute;s del crimen de Mariano, se produjo la masacre de la estaci&oacute;n de Once, con 52 v&iacute;ctimas fatales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El crimen de Mariano revel&oacute; otra asociaci&oacute;n criminal: la de la burocracia que perpetr&oacute; el crimen, por un lado, con el Estado y su aparato represivo, del otro. El juicio penal puso de manifiesto la &ldquo;liberaci&oacute;n&rdquo; de la zona del crimen por parte de la polic&iacute;a Federal, y el intento de ocultamiento de esa conducta -y de los propios responsables del crimen- a trav&eacute;s de la manipulaci&oacute;n de los videos policiales que registraron los hechos. El entonces jefe de gabinete y actual ministro de Seguridad, Anibal Fern&aacute;ndez, fue el encargado de reivindicar esa complicidad policial: &ldquo;la polic&iacute;a hizo lo que ten&iacute;a que hacer&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; horas despu&eacute;s de la emboscada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por sobre todas las cosas, el asesinato de Mariano Ferreyra desat&oacute; una impresionante movilizaci&oacute;n popular. Al d&iacute;a siguiente del crimen, 60.000 personas marcharon a Plaza de Mayo reclamando justicia. La movilizaci&oacute;n, que se extendi&oacute; luego al interior de las organizaciones obreras, juveniles y barriales, golpe&oacute; con fuerza al coraz&oacute;n del gobierno. No pod&iacute;a ser de otra manera, ya que sac&oacute; a la luz la conspiraci&oacute;n pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y criminal que un&iacute;a al Estado y al gobierno con los concesionarios del ferrocarril y la burocracia de los sindicatos. Semanas antes del crimen de Mariano, Cristina Kirchner hab&iacute;a participado de un acto con Pedraza y otros dirigentes de la UF, a los que elogi&oacute; como representantes del &ldquo;sindicalismo que construye&rdquo;. Intentando borrar las huellas de esta complicidad, el gobierno kirchnerista quiso cooptar la lucha por Mariano. Pero la movilizaci&oacute;n por el juicio y castigo a sus asesinos se desarroll&oacute; sin la menor confianza en el gobierno y el Estado. Sobre esa base, se logr&oacute; la condena a sus responsables materiales y a sus organizadores e instigadores, en la cabeza del propio Pedraza. La justicia, sin embargo, dej&oacute; impune al elenco de funcionarios y empresarios que ampararon o encubrieron el plan criminal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El crimen de Mariano fue un punto de inflexi&oacute;n en nuestra reciente historia pol&iacute;tica y, naturalmente, en la de nuestra clase obrera. Desnud&oacute;, por un lado, el car&aacute;cter parasitario de los intereses sociales y pol&iacute;ticos que se agitaban detr&aacute;s de la pretendida &ldquo;reconstrucci&oacute;n de la burgues&iacute;a nacional&rdquo;, uno de los lemas fundamentales del kirchnerismo. El gobierno &ldquo;nacional y popular&rdquo; resultaba el ejecutor de una operaci&oacute;n de desfalco de los fondos p&uacute;blicos en beneficio del capital. Su expresi&oacute;n mayor fue el pago &ldquo;serial&rdquo; de la deuda externa en favor de los fondos internacionales. La burocracia de los sindicatos, ya devenida en burocracia empresaria, mostraba como nunca antes su hostilidad visceral para con la clase obrera. Desde entonces a hoy, el kirchnerismo ha sobrevivido en el escenario pol&iacute;tico como una criatura subordinada de esa misma burocracia y del pejotismo Con ellos, improvis&oacute; a la coalici&oacute;n pol&iacute;tica que recogi&oacute; los restos de otro desfalco nacional &ndash; el que consum&oacute; el macrismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En otro plano, Mariano Ferreyra es la expresi&oacute;n de una juventud entregada a la causa de la clase obrera y el socialismo, en oposici&oacute;n a la exaltaci&oacute;n cosm&eacute;tica o &ldquo;identitaria&rdquo; de una juventud asociada al carrerismo estatal o parlamentario. Doce a&ntilde;os despu&eacute;s, varios de los nombres y apellidos ligados al crimen de Mariano transitan los escritorios ministeriales y recintos parlamentarios. Lo hacen como responsables de la precarizaci&oacute;n laboral creciente, del 50% de pobreza y del acuerdo a rajatablas con el Fondo Monetario Internacional. Son los espectros de una historia que los conden&oacute;, sin remedio, hace doce a&ntilde;os atr&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcelo Ramal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/mariano-ferreyra-12-anos-despues_129_9637350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Oct 2022 14:14:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Mariano Ferreyra,Violencia sindical,sindicalismo,Precarización laboral]]></media:keywords>
    </item>
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