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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Sebastián Cuattromo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/sebastian-cuattromo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Sebastián Cuattromo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Tuvo que esperar 23 años para ver condenado a su abusador pero logró una ley clave para las víctimas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tuvo-esperar-26-anos-ver-condenado-abusador-logro-ley-clave-victimas_1_9638557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c915455f-d976-4438-8e19-ca85dc76e495_16-9-discover-aspect-ratio_default_1058536.jpg" width="639" height="359" alt="Tuvo que esperar 23 años para ver condenado a su abusador pero logró una ley clave para las víctimas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sebastián Cuattromo logró que la justicia condene a Fernando Picciochi 23 años después de que ocurrieron los hechos. También logró que en 2015 se sancione la ley de “Respeto a los tiempos de la víctima” que establece que para los delitos contra la integridad sexual el plazo de prescripción comienza cuando la víctima hace la denuncia.</p><p class="subtitle">Grassi está por recibirse de abogado: misión y desgracia del cura que quería ser “el Padre de los que no tienen padre”</p><p class="subtitle">La Iglesia y los abusos: Una historia de más de 60 años con medidas infructuosas</p></div><p class="article-text">
        Un mes antes del 20&ordm; aniversario de la denuncia period&iacute;stica que termin&oacute; con el cura Julio Grassi sentenciado a 15 a&ntilde;os por corrupci&oacute;n de menores, se cumplieron 10 a&ntilde;os de otra condena paradigm&aacute;tica en la historia de los abusos eclesi&aacute;sticos en Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de la sentencia a 12 a&ntilde;os de prisi&oacute;n al ex hermano marianista Fernando Picciochi por haber abusado de dos adolescentes 23 a&ntilde;os antes. El fallo fue contra todo pron&oacute;stico de prescripci&oacute;n. Tuvo detr&aacute;s <strong>la lucha colectiva de los sobrevivientes, decisiva para que dos a&ntilde;os despu&eacute;s se sancionara la &ldquo;Ley de los tiempos de la v&iacute;ctima&rdquo;</strong> que suspende la prescripci&oacute;n de los delitos de abuso sexual infantil hasta el momento en que la persona violentada pueda realizar la denuncia.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente la lucha est&aacute; enfocada en<strong> lograr la imprescriptibilidad</strong> de este tipo de delitos, ya sea a trav&eacute;s de una nueva ley o por un fallo de la Corte Suprema que establezca de manera definitiva &ndash;como ya lo han hecho muchas sentencias a lo largo y ancho del pa&iacute;s- que por encima del C&oacute;digo Penal se encuentra el inter&eacute;s superior del ni&ntilde;o consagrado por la Convenci&oacute;n de los Derechos del Ni&ntilde;o que en Argentina tiene rango constitucional desde 1994.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No debe prescribir el delito y tampoco debe prescribir nunca la obligaci&oacute;n del Estado a proteger a la infancia de este delito&rdquo;, dijo a <strong>elDiarioAR</strong> <strong>Sebasti&aacute;n Cuattromo</strong>, uno de los dos denunciantes contra Picciochi y referente de la asociaci&oacute;n <a href="http://adultxsporlosderechosdelainfancia.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adultxs por los derechos de la Infancia.</a>
    </p><p class="article-text">
        Ese deber de protecci&oacute;n se hace a&uacute;n m&aacute;s urgente en relaci&oacute;n a &ldquo;esos agresores que no han podido ser investigados, juzgados y condenados porque prescribieron sus delitos&rdquo; porque &ldquo;un agresor sexual librado a su suerte va a seguir cometiendo abuso&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Diez a&ntilde;os despu&eacute;s pude poner en palabras lo que me pas&oacute;&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Sebasti&aacute;n ten&iacute;a 13 a&ntilde;os y estaba en el s&eacute;ptimo grado de primaria cuando fue abusado por primera vez por Picciochi durante un campamento escolar en las sierras de C&oacute;rdoba. Los abusos se reiterar&iacute;an en el micro de regreso y en las mismas instalaciones del colegio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En mi caso, casi 10 a&ntilde;os despu&eacute;s logr&eacute; empezar a ponerlo en palabras; lo sufr&iacute; a los 13 y a los 23 reci&eacute;n pude contarlo&rdquo;, cont&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El primero en escuchar la historia fue uno de los amigos m&aacute;s cercanos de Sebasti&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tuve la suerte que ese amigo me hizo sentir que cre&iacute;a en mi palabra, que lo que le estaba contando era algo grave y me dio mucha confianza para compartirlo con mis familiares&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Entonces empez&oacute; a emerger con convicci&oacute;n y claridad que lo que me hab&iacute;a pasado era un delito y la necesidad de buscar alg&uacute;n tipo de reparaci&oacute;n y justicia&rdquo;</strong>, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El paso siguiente fue ponerse en contacto con ex compa&ntilde;eros que hab&iacute;an sido v&iacute;ctimas del mismo agresor, para hacer una denuncia colectiva.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me encontr&eacute; con personas que hab&iacute;an seguido el mismos proceso que yo, que hab&iacute;an sobrellevado en silencio y soledad su trauma, y que ahora ve&iacute;an como como algo justo y necesario la b&uacute;squeda de justicia; pero tambi&eacute;n sent&iacute;an que no me iban a poder acompa&ntilde;ar en la denuncia porque ten&iacute;an mucho temor a ser re victimizados, maltratados, a que todo quedara en la nada&rdquo;, cont&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Esas personas declarar&aacute;n despu&eacute;s como testigos en el juicio que conden&oacute; a Picciochi y solo uno accede a presentarse como un segundo denunciante pero decide mantener en reserva su identidad y no hacer p&uacute;blico los detalles del caso.
    </p><p class="article-text">
        Pero, dado el tiempo transcurrido, &ldquo;cuando pensamos en hacer una denuncia, lo primero que aflora en m&iacute; es el temor y la preocupaci&oacute;n por una supuesta prescripci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Presentamos la denuncia penal y, para nuestra sorpresa, la causa no estaba prescripta. El Juzgado de Instrucci&oacute;n N&ordm; 4 a cargo de Mariano Berges con rapidez toma la denuncia, se pone a investigar, nos cita a declarar a las v&iacute;ctimas y a las autoridades marianistas, y llama a indagatoria a nuestro abusador&rdquo;, cont&oacute;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Cjsy8dKOFz8/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h3 class="article-text">Doce a&ntilde;os para llevar a juicio al abusador</h3><p class="article-text">
        Con ese &iacute;mpetu inicial, nada hac&iacute;a prever que a la justicia le llevar&iacute;a 12 a&ntilde;os m&aacute;s sentar al denunciado en el banquillo de los acusados, incluyendo los siete a&ntilde;os en que estuvo pr&oacute;fugo en el exterior y bajo una identidad falsa.
    </p><p class="article-text">
        Es que para cuando queda firme el procesamiento con prisi&oacute;n preventiva dictado por el juez Berges y se libra finalmente la orden de captura nacional e internacional, &ldquo;Picciochi se escapa para no ir preso y es declarado en rebeld&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ah&iacute; empieza otra odisea como v&iacute;ctima, denunciante y querellante que habla de las falencias de poder judicial, porque <strong>tuve que ponerme al hombro la causa durante largos a&ntilde;os para que no quedara impune, lo que me parece muy injusto&rdquo;</strong>, recuerda Cuattromo.
    </p><p class="article-text">
        Los tiempos se aceleraron de nuevo en 2001, cuando Interpol informa al juzgado que una persona de las caracter&iacute;sticas de Picciochi hab&iacute;a ingresado a los Estados Unidos. Y despu&eacute;s de esta novedad esperanzadora, otra vez el expediente entr&oacute; en un interminable comp&aacute;s de espera.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo cierto es que en 2004, cuando ya llevaba cuatro a&ntilde;os pr&oacute;fugo, se me ocurre ir a la sede de Interpol en Buenos Aires para preguntar qu&eacute; pasaba con la b&uacute;squeda, ah&iacute; ellos revisan su sistema y salta que hasta ese momento la captura internacional no hab&iacute;a comenzado porque en aquella comunicaci&oacute;n de 2001, Interpol le ped&iacute;a al juzgado que le contestara poniendo formalmente en acci&oacute;n esa orden de captura y nunca hubo una respuesta a ese requerimiento&rdquo;, cont&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se hab&iacute;an perdido cuatro a&ntilde;os en detener a un pr&oacute;fugo por un error burocr&aacute;tico que sale a la luz por una visita circunstancial m&iacute;a a la sede de Interpol, que si no fuera por eso, la investigaci&oacute;n habr&iacute;a naufragado en la impunidad y Picciochi hab&iacute;a logrado eludir la justicia&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el agresor es detenido en 2007 en los Estados Unidos donde hab&iacute;a entrado ilegalmente, tras lo cual se inicia otro proceso judicial subordinado a la causa principal, que es el juicio de extradici&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Hubo que solicitar, llevar adelante y ganar un juicio de extradici&oacute;n. La extradici&oacute;n se concret&oacute; en septiembre de 2010,<strong> a 20 a&ntilde;os de ocurridos los abusos y a 10 de haber denunciado. Reci&eacute;n ah&iacute; pudimos continuar con el proceso judicial</strong>, porque en Argentina no se puede juzgar en ausencia&rdquo;, cont&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Con Picciochi otra vez en el pa&iacute;s y a disposici&oacute;n de la justicia, otra vez el peligro de la prescripci&oacute;n aparec&iacute;a en primer plano. Corr&iacute;a septiembre de 2010 y tres meses antes el cura Julio C&eacute;sar Grassi ya hab&iacute;a sido condenado a 15 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por dos hechos de abuso sexual y corrupci&oacute;n agravada de menores.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s se sanciona la denominada<strong>&nbsp; </strong><a href="http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/185000-189999/187773/norma.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&ldquo;Ley Piazza&rdquo; (26.705)</strong></a> que modifica&nbsp;los plazos de prescripci&oacute;n para el delito de abuso sexual en la infancia, estableciendo que deben empezar a computarse desde la mayor&iacute;a de edad del denunciante. Claro que esta norma, como cualquier otra, no pod&iacute;a aplicarse retroactivamente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La defensa trat&oacute; de aprovechar los a&ntilde;os que hab&iacute;a estado pr&oacute;fugo, para argumentar que los delitos estaban prescriptos </strong>y no pod&iacute;a seguirse adelante con el proceso judicial&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Es que en ese momento, para casos de abuso sexual en la infancia corr&iacute;an las mismas reglas de prescripci&oacute;n que para cualquier otro delito, es decir, se consideraba prescripto &ldquo;despu&eacute;s de transcurrido el m&aacute;ximo de duraci&oacute;n de la pena se&ntilde;alada para el delito&rdquo;, que en el caso de la corrupci&oacute;n de menores calificada era de 12 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pero como el C&oacute;digo Penal contempla como circunstancias que interrumpen la prescripci&oacute;n, entre ellos el primer llamado a declaraci&oacute;n indagatoria &ndash;que hab&iacute;a tenido lugar en el a&ntilde;o 2000-, el juez entendi&oacute; que la causa no estaba prescripta y as&iacute; lo confirmaron las instancias posteriores
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue una cuesti&oacute;n azarosa que teniendo todav&iacute;a una legislaci&oacute;n absolutamente distinta a la de hoy, se combinaron pasos procesales y la calificaci&oacute;n para poder establecer que todav&iacute;a no estuvieran prescritos&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, en 2012 se lleva a cabo el juicio oral en el marco del cual Picciochi es condenado a 12 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por 9 hechos de &ldquo;corrupci&oacute;n de menores agravada, reiterada y calificada&rdquo; ocurridos 22 y 23 a&ntilde;os antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue un acto de profunda reparaci&oacute;n y justicia, algo que ojal&aacute; todas las v&iacute;ctimas pudieran vivir. En mi vida fue un antes y un despu&eacute;s, aunque mi sue&ntilde;o de transformar mi dolor y mi lucha en algo que tuviera un sentido de trascendencia a nivel social era algo que ten&iacute;a la convicci&oacute;n de hacer independientemente del resultado del juicio&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Ante el &ldquo;aluvi&oacute;n&rdquo; de mensajes de personas que hab&iacute;an transitado agresiones similares en la infancia, Cuattromo pudo &ldquo;tomar conciencia de la enorme masividad de esta injusticia y de su transversalidad en el conjunto de la sociedad&rdquo;, as&iacute; como la falta de respuestas del sistema legal.
    </p><p class="article-text">
        Surge as&iacute; ese mismo a&ntilde;o de 2012 la asociaci&oacute;n civil &ldquo;Adultxs por los derechos de la infancia&rdquo; que lidera junto a la madre protectora Silvia Piceda, con quien hace unas semanas presentaron el libro &ldquo;Sobrevivientes&rdquo; nada menos que en la ONU.
    </p><p class="article-text">
        Adultxs est&aacute; integrado por mayores de edad que sufrieron abuso sexual en su infancia o que actualmente son protectores o protectoras de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes que lo han sufrido recientemente.
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                Sebastián Cuattromo junto con sobrevivientes de abusos eclesiástico en el Instituto Próvolo de La Plata,  acompañado por Julieta Añazco, y Denise Buchanan y Peter Isley de la organización internacional ECA (Ending Clergy Abuse).                            </span>
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        El objetivo es &ldquo;dar visibilidad al delito de abuso sexual en la infancia&rdquo;, a partir de &ldquo;compartir colectivamente&rdquo; y tambi&eacute;n p&uacute;blicamente esas experiencias.
    </p><p class="article-text">
        En 2014 la C&aacute;mara de Casaci&oacute;n Penal confirm&oacute; el fallo contra Picciochi en segunda instancia y dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde la Corte Suprema de Justicia rechaza un recurso de queja quedando firme la sentencia.
    </p><p class="article-text">
        En 2015 Argentina sanciona<a href="http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/250000-254999/254759/norma.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la ley 27.206 de &ldquo;Respeto a los tiempos de la v&iacute;ctima&rdquo;</a> que establece que para los delitos contra la integridad sexual&nbsp;<strong>&ldquo;se suspende la prescripci&oacute;n mientras la v&iacute;ctima sea menor de edad y hasta que habiendo cumplido la mayor&iacute;a de edad formule por s&iacute; la denuncia o ratifique la formulada por sus representantes legales&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Diez a&ntilde;os del Papa Francisco
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo pongo todo el m&eacute;rito en nuestro lado, el de las v&iacute;ctimas, que contrasta notablemente con las respuestas institucionales. En las instituciones vinculadas con lo confesional cat&oacute;lico, con la infancia en general, las v&iacute;ctimas, y los sobrevivientes hay una brecha muy grande entre los gestos y el nivel de concreci&oacute;n de cambios profundos&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido cuestion&oacute; la actitud de Bergoglio, que siendo arzobispo de Buenos Aires convalid&oacute; a trav&eacute;s del entonces obispo de Flores Mario Poli, el intento de silenciamiento del caso por parte del Colegio Marianista, &ldquo;subestimando la gravedad del delito, el dolor de una v&iacute;ctima y su necesidad de reparaci&oacute;n y justicia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A 10 a&ntilde;os de que Bergoglio se transformara en Francisco y habiendo yo transmitido todo esto en diferentes medios period&iacute;sticos nacionales e internacionales -donde <strong>siempre digo que me encuentro dispuesta a ser recibido y a tener un di&aacute;logo en mi condici&oacute;n de sobreviviente, como parte de una lucha colectiva m&aacute;s amplia- jam&aacute;s me convocaron&rdquo;, dijo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Francisco pidi&oacute; perd&oacute;n en t&eacute;rminos gen&eacute;ricos, vagos, diluyendo todo en un hecho universal pero ni siquiera respecto a las v&iacute;ctimas de su pa&iacute;s, de la Iglesia de la que &eacute;l form&oacute; parte y donde hizo su carrera eclesi&aacute;stica, hubo un reconocimiento y <strong>un pedido de disculpas p&uacute;blicas,</strong> una actitud b&aacute;sica de alguien que quiere cambiar las cosas&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>MAA/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Alicia Alvado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tuvo-esperar-26-anos-ver-condenado-abusador-logro-ley-clave-victimas_1_9638557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Oct 2022 03:01:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tuvo que esperar 23 años para ver condenado a su abusador pero logró una ley clave para las víctimas]]></media:title>
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