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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Neandertal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/neandertal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Neandertal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/analisis-revela-hibridacion-humana-produjo-varones-neandertales-mujeres-sapiens_1_13024857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ff8ddea-53a6-4a66-b671-b8f9949c9dcb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo de un exceso relativo del 62% de ascendencia humana moderna en los cromosomas X neandertales, sugiere que las parejas que tenían hijos eran en su mayoría de hombres neandertales y mujeres modernas, algo que hasta ahora se desconocía.</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El ADN revela nuevos detalles de la historia de extinciones, azar y sexo entre sapiens y neandertales
</p></div><p class="article-text">
        Cuando, en el a&ntilde;o 2010, el equipo de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/premio-nobel-medicina-svante-paabo-descubrimientos-evolucion-humana_1_9589916.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Svante P&auml;&auml;bo</a> demostr&oacute; que los humanos y neandertales se hibridaron en el pasado, la noticia caus&oacute; una gran sorpresa, pero los mecanismos por los que se produjo aquella mezcla siguieron siendo un misterio. Ahora, un equipo de investigadores liderado por <a href="https://www.med.upenn.edu/tishkoff/Lab/Platt/platt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alexander Platt</a>, de la Universidad de Pensilvania, realiz&oacute; una serie de an&aacute;lisis gen&eacute;ticos centrados en el cromosoma X de ambas especies, que ofrece por primera vez algo de luz sobre el proceso de hibridaci&oacute;n. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado publicado este jueves <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.aea6774" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista Science</a> indica que, cuando los neandertales y los sapiens se cruzaron, los emparejamientos fueron principalmente entre neandertales masculinos y mujeres sapiens. Seg&uacute;n los autores, este hallazgo ayuda a explicar por qu&eacute; la ascendencia neandertal presente en la mayor&iacute;a de los humanos est&aacute; distribuida de manera desigual. Los humanos anat&oacute;micamente modernos tienen bajos niveles de ascendencia neandertal, pero no se comparte de manera uniforme.
    </p><p class="article-text">
        El estudio del cromosoma X es clave para entender c&oacute;mo se cruzaron ambas especies porque su herencia est&aacute; directamente ligada al sexo biol&oacute;gico. A diferencia del resto de los cromosomas (los autosomas) que se heredan por igual de ambos progenitores, el cromosoma X se hereda de forma distinta: las hembras tienen dos cromosomas X, mientras que los machos tienen solo uno (al que se suma el cromosoma Y). Esto significa que, si los cruces entre dos poblaciones no son equilibrados entre machos y hembras, la cantidad de ADN mezclado en el cromosoma X ser&aacute; muy diferente a la del resto del genoma.
    </p><h2 class="article-text">Un &ldquo;desierto neandertal&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Al observar los genomas, los cient&iacute;ficos vieron que en los humanos modernos, el cromosoma X es un &ldquo;desierto neandertal&rdquo;, es decir, tiene una escasez notable de ADN de esta especie. Y, al mirar el cromosoma X de los neandertales descubrieron que ten&iacute;a un 62% m&aacute;s de ADN de humano moderno en comparaci&oacute;n con el resto de sus cromosomas. &ldquo;Lo que encontramos fue un desequilibrio sorprendente&rdquo;, afirma&nbsp;<a href="https://www.med.upenn.edu/tishkoff/Lab/Harris/harris.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Daniel Harris</span></a>&nbsp;, investigador asociado del laboratorio de Tishkoff y coautor principal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los autores, este patr&oacute;n puede explicarse de una de dos maneras: las variantes neandertales en el&nbsp;cromosoma X fueron desventajosas en los humanos modernos y fueron eliminadas gradualmente por la selecci&oacute;n natural, o el cruzamiento temprano podr&iacute;a haber ocurrido principalmente entre neandertales masculinos y humanos modernos femeninos, lo que result&oacute; en que poco ADN del cromosoma X neandertal ingresara al acervo gen&eacute;tico humano.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores utilizaron simulaciones matem&aacute;ticas y confirmaron que incluso un modelo de migraci&oacute;n exclusivamente femenina solo explicar&iacute;a una parte de esta diferencia, lo que los llev&oacute; a la conclusi&oacute;n de que la causa m&aacute;s probable fue una preferencia de apareamiento espec&iacute;fica: machos predominantemente neandertales reproduci&eacute;ndose con hembras predominantemente humanas modernas. Esta conclusi&oacute;n tambi&eacute;n ayuda a descartar la idea de que la falta de ADN neandertal en nuestro propio cromosoma X se deba &uacute;nicamente a que la selecci&oacute;n natural elimin&oacute; genes &ldquo;incompatibles&rdquo; o defectuosos. &ldquo;Las preferencias de apareamiento proporcionaron la explicaci&oacute;n m&aacute;s simple&rdquo;, dice Platt.
    </p><p class="article-text">
        Dos estudios anteriores, publicados en las revistas Nature y Science, ofrecieron <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/adn-revela-nuevos-detalles-historia-extinciones-azar-sexo-sapiens-neandertales_1_11895597.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevos detalles sobre esta hibridaci&oacute;n</a>, como las fechas en que ocurri&oacute; (hace entre 43.000 y 50.000 a&ntilde;os), c&oacute;mo fueron los cruzamientos (algunos linajes se cruzaron m&aacute;s de una vez y otros que no volvieron a encontrarse con ellos), o la forma en que los genes neandertales pasaron por la criba de la selecci&oacute;n natural (se quedaron con nosotros los que presentaban alg&uacute;n tipo de valor adaptativo).
    </p><h2 class="article-text">Una explicaci&oacute;n alternativa</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/antonio-rosas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Rosas</a>, paleoantrop&oacute;logo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC),&nbsp;cree que este estudio viene a dar una respuesta a una pregunta recurrente: qu&eacute; sucedi&oacute; en los eventos de hibridaci&oacute;n entre diferentes especies, en este caso neandertales y sapiens. &ldquo;Lo que vienen a decir es que, para que se produzca esta diferencia en el cromosoma X, deber&iacute;a haber una especie de patr&oacute;n estandarizado en el perfil sexual de las relaciones&rdquo;, explica. Hay otros posibles mecanismos de car&aacute;cter m&aacute;s demogr&aacute;fico que podr&iacute;an explicar la diferencia gen&eacute;tica en el cromosoma X, como la patrilocalidad (que las hembras cambien de grupo parental), pero los autores concluyen que eso explicar&iacute;a solo un porcentaje de ese desequilibrio. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que los híbridos entre machos sapiens y hembras neandertales tuvieran una probabilidad de supervivencia más baja también podría explicar el desequilibrio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio Rosas</span>
                                        <span>—</span>  Paleoantropólogo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos lo interpretan como que hay una preferencia por las mujeres sapiens o una preferencia por los machos neandertales, pero los fundamentos de esas posibles preferencias los desconocemos&rdquo;, se&ntilde;ala Rosas. Sin embargo, apunta, hay otro factor tener en cuenta: &ldquo;la posibilidad biol&oacute;gica no contemplada de que los h&iacute;bridos entre machos sapiens y hembras neandertales tuvieran una probabilidad de supervivencia m&aacute;s baja, lo que no dejar&iacute;a huella y podr&iacute;a explicar el desequilibrio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se ha considerado si la supervivencia de los descendientes varones y hembras de los h&iacute;bridos neandertales/humanos modernos no fuera id&eacute;ntica, dependiendo de si la madre fuera neandertal o humana moderna&rdquo;, coincide <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gemma_Marfany" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gemma Marfany</a>, catedr&aacute;tica de Gen&eacute;tica de la Universidad de Barcelona (UB). &ldquo;Podr&iacute;a suceder que los descendientes h&iacute;bridos varones de una madre neandertal fueran menos viables que si la madre era humana moderna, lo que implicar&iacute;a una selecci&oacute;n natural purificadora sobre el cromosoma X neandertal, disminuyendo su transmisi&oacute;n y enriqueciendo en regiones del cromosoma X de humanos modernos, m&aacute;s compatible&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un artículo provocador que genera titulares, pero necesita más trabajos futuros, añadiendo el análisis del ADN mitocondrial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gemma Marfany</span>
                                        <span>—</span> Catedrática de Genética de la Universidad de Barcelona (UB)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para la especialista, es un art&iacute;culo interesante, pero sobre todo llamativo. En su opini&oacute;n, apoyar la hip&oacute;tesis de que hab&iacute;a una preferencia de pareja, encaja con ideas preconcebidas, como las que se encuentran en los libros del Clan del Oso Cavernario, pero hay otras hip&oacute;tesis &ndash;que los autores pasan por encima y descartan f&aacute;cilmente&ndash; que podr&iacute;an explicar los resultados. &ldquo;Creo que es un art&iacute;culo provocador que genera titulares, pero necesita m&aacute;s trabajos futuros, a&ntilde;adiendo m&aacute;s genomas de neandertales, an&aacute;lisis del ADN mitocondrial (que solo es aportado por las madres) y an&aacute;lisis gen&oacute;micos m&aacute;s profundos y considerando otras opciones&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://ignaciomartinlerma.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ignacio Mart&iacute;n Lerma</a>, profesor de Prehistoria de la Universidad de Murcia, cree que el estudio introduce un matiz interesante en nuestra reconstrucci&oacute;n de ese contacto entre sapiens y neandertales, pero recuerda que se trata de inferencias y no de evidencia directa sobre comportamientos concretos. &ldquo;Si el mestizaje estuvo mayoritariamente protagonizado por varones neandertales y mujeres humanas modernas, ello apunta a din&aacute;micas sociales espec&iacute;ficas, aunque no permite definir c&oacute;mo fueron exactamente esas interacciones&rdquo;, explica al <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">SMC</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una explicaci&oacute;n alternativa podr&iacute;a ser que en los &uacute;ltimos grupos neandertales hubiera pocas mujeres&rdquo;, apunta <a href="https://www.ucm.es/preharq-prehistoria/jose-yravedra-sainz-de-los-terreros" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Yravedra Sainz de los Terreros</a>, catedr&aacute;tico de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). &ldquo;Esto obligaba a que hubiera m&aacute;s movilidad, y en esa movilidad mujeres sapiens pudieron haber tenido esa mayor relaci&oacute;n con neandertales&rdquo;. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/analisis-revela-hibridacion-humana-produjo-varones-neandertales-mujeres-sapiens_1_13024857.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 19:54:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neandertal,Genética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los neandertales compartían sus presas, pero no la forma de prepararlas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/neandertales-compartian-presas-no-forma-prepararlas_1_12480784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8e79b8b-b05e-43d4-9d1c-fbb53387d0da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los neandertales compartían sus presas, pero no la forma de prepararlas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La variación entre cuevas no está relacionada con la destreza de quienes manipulaban los restos ni con las condiciones del entorno, lo que refuerza la hipótesis de que las decisiones de preparación seguían costumbres adquiridas y mantenidas</p><p class="subtitle">El legado de los neandertales podría explicar una malformación neurológica actual</p></div><p class="article-text">
        Las manos se mov&iacute;an con rapidez sobre los huesos, como si cada incisi&oacute;n respondiera a un movimiento mil veces repetido. Las herramientas eran simples, apenas unas lascas de s&iacute;lex, pero el resultado mostraba un control sorprendente. Los <strong>neandertales</strong> no solo cazaban y com&iacute;an, tambi&eacute;n<strong> sab&iacute;an preparar los alimentos</strong>. Eran, a su manera, verdaderos aficionados a la cocina.
    </p><p class="article-text">
        Esa intuici&oacute;n se convierte ahora en una hip&oacute;tesis respaldada por la ciencia, tras el hallazgo de patrones distintos de despiece en dos comunidades que compart&iacute;an herramientas, presas y entorno.
    </p><h2 class="article-text">Las marcas en los huesos reflejan elecciones distintas al preparar la carne</h2><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis lo llev&oacute; a cabo un equipo de investigaci&oacute;n de la<strong> Universidad Hebrea de Jerusal&eacute;n</strong>, que compar&oacute; los restos &oacute;seos encontrados en las<strong> cuevas de Amud y Kebara</strong>, situadas a unos 70 kil&oacute;metros de distancia en el norte de Israel. Ambos enclaves estuvieron ocupados por grupos neandertales entre hace 50.000 y 60.000 a&ntilde;os. En los dos casos, se documentaron enterramientos, hogares de fuego, utensilios l&iacute;ticos y restos de fauna procesada. La novedad no reside en qu&eacute; com&iacute;an, sino en <strong>c&oacute;mo trataban esa carne</strong>. Y es ah&iacute; donde aparecen las diferencias.
    </p><p class="article-text">
        Una de las pistas m&aacute;s claras procede del<strong> tipo de marcas de corte </strong>que dejaron sobre los huesos. El estudio, publicado en<strong> </strong><em><strong>Frontiers in Environmental Archaeology</strong></em>, muestra que los restos analizados en Amud tienen <strong>incisiones m&aacute;s densas, curvadas y superpuestas</strong>, mientras que los de Kebara presentan trazos m&aacute;s rectos, espaciados y definidos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque ambas comunidades utilizaban las mismas herramientas de s&iacute;lex y cazaban las mismas especies, las se&ntilde;ales dejadas en los huesos sugieren<strong> elecciones distintas a la hora de preparar los alimentos</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Anaëlle Jallon explica que eran similares, pero cocinaban de forma distinta"
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                Anaëlle Jallon explica que eran similares, pero cocinaban de forma distinta                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Los investigadores, liderados por <strong>Ana&euml;lle Jallon</strong>, se centraron exclusivamente en huesos largos de peque&ntilde;os ungulados, para <strong>controlar al m&aacute;ximo las variables</strong>. En ese contexto homog&eacute;neo, las diferencias se mantuvieron.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se&ntilde;ala Jallon en declaraciones recogidas por <em><strong>Frontiers</strong></em>, esta disparidad podr&iacute;a interpretarse como una <strong>forma de tradici&oacute;n transmitida</strong>, ya que &ldquo;las sutiles diferencias en los patrones de las marcas de corte entre Amud y Kebara podr&iacute;an reflejar las tradiciones locales de procesamiento de cad&aacute;veres de animales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las incisiones, la <strong>proporci&oacute;n de huesos quemados tambi&eacute;n var&iacute;a</strong> de manera considerable entre ambos yacimientos. En Amud, el 40% de los restos presentan signos de exposici&oacute;n al fuego, mientras que en Kebara la cifra desciende hasta el 9%. La<strong> fragmentaci&oacute;n tambi&eacute;n es mayor en Amud</strong>, lo que apunta a un uso m&aacute;s intensivo de los huesos, quiz&aacute;s para extraer m&eacute;dula o como parte del proceso de cocinado. Sin embargo, ninguna de estas diferencias parece deberse a los recursos disponibles ni a la pericia t&eacute;cnica de los carniceros.
    </p><h2 class="article-text">Las marcas profundas podr&iacute;an indicar descomposici&oacute;n previa o participaci&oacute;n colectiva</h2><p class="article-text">
        Entre las hip&oacute;tesis planteadas por el equipo, una de las m&aacute;s plausibles es que<strong> en Amud se dejara descomponer la carne</strong> antes de cortarla. Esa pr&aacute;ctica, a&uacute;n presente en la carnicer&iacute;a actual,<strong> dificulta el corte y podr&iacute;a justificar las marcas</strong> m&aacute;s profundas y desorganizadas. Otra posibilidad apunta a un factor social: que <strong>varias personas participaran simult&aacute;neamente en el despiece</strong>, lo que tambi&eacute;n generar&iacute;a incisiones m&aacute;s ca&oacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de campo incluy&oacute; t&eacute;cnicas macrosc&oacute;picas y an&aacute;lisis tridimensionales para examinar con detalle los cortes. Aunque el tama&ntilde;o reducido de algunos fragmentos limita las conclusiones, los resultados son consistentes. La variaci&oacute;n entre yacimientos no se explica por el tipo de presa ni por los &uacute;tiles empleados, lo que refuerza la idea de que<strong> cada grupo ten&iacute;a sus propios h&aacute;bitos transmitidos y compartidos</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las tradiciones culinarias en los neandertales variaban                            </span>
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        En palabras de Jallon, recogidas por <em>Frontiers</em>, &ldquo;si las t&eacute;cnicas de carnicer&iacute;a variaban entre yacimientos o per&iacute;odos de tiempo, esto implicar&iacute;a que factores como las tradiciones culturales, las preferencias culinarias o la organizaci&oacute;n social influyeron incluso en actividades de subsistencia como la carnicer&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo no se limita a una cuesti&oacute;n t&eacute;cnica. Abre la puerta a considerar que los<strong> neandertales pose&iacute;an una cultura alimentaria</strong>, con reglas propias, aprendizajes colectivos y pr&aacute;cticas que se transmit&iacute;an a lo largo del tiempo. Aunque no haya recetas escritas ni fogones conservados, los<strong> huesos cuentan una historia de c&oacute;mo se cocinaba</strong>, c&oacute;mo se organizaban y <strong>c&oacute;mo quiz&aacute;s se ense&ntilde;aba a los m&aacute;s j&oacute;venes a cortar del modo que se hac&iacute;a en casa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de evidencias se suma a otras investigaciones recientes que redefinen la imagen del neandertal. Ya no se le considera un ser limitado a la supervivencia b&aacute;sica, sino como u<strong>n hom&iacute;nido capaz de adquirir, conservar y compartir conocimientos</strong>. La forma en que cortaban carne revela tanto sobre su cultura como las herramientas que fabricaban o los enterramientos que realizaban.
    </p><p class="article-text">
        Por ahora, los cient&iacute;ficos siguen afinando las pistas. Y aunque todav&iacute;a no puedan reconstruir del todo sus m&eacute;todos culinarios, s&iacute; logran demostrar que aquellos grupos cocinaban con cierta intenci&oacute;n y con tradici&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/neandertales-compartian-presas-no-forma-prepararlas_1_12480784.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Jul 2025 14:08:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los neandertales compartían sus presas, pero no la forma de prepararlas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neandertal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así era la ingeniosa "navaja suiza" con la que se manejaban los neardentales en la prehistoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/ingeniosa-navaja-suiza-manejaban-neardentales-prehistoria_1_12466551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a537e226-c3c9-44cd-8c6b-9b07c1e7cc67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así era la ingeniosa &quot;navaja suiza&quot; con la que se manejaban los neardentales en la prehistoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio señala que convirtieron un hueso de león cavernario en una herramienta multifuncional, lo que confirma sus habilidades cognitivas, adaptabilidad y capacidad.</p></div><p class="article-text">
        Un grupo de arque&oacute;logos ha desenterrado la <strong>herramienta multifuncional de hueso de le&oacute;n cavernario </strong>m&aacute;s antigua conocida hasta la fecha, una especie de navaja suiza que data del final de la glaciaci&oacute;n Saalia, hace unos 130.000 a&ntilde;os y que prueba (de nuevo) que los neandertales no eran seres primitivos y salvajes. Todo lo contrario, destacaban por su adaptabilidad y por su ingenio. 
    </p><p class="article-text">
        En la <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-025-08588-w#Abs1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a>, publicada en <em>Scientific Reports</em>, se detalla la transformaci&oacute;n premeditada de este hueso para <strong>diferentes cometidos</strong>: primero, se utiliz&oacute; para tareas como cincelar; luego, se rompi&oacute; con el &aacute;nimo de dar forma o afilar herramientas de s&iacute;lex en un proceso conocido como retoque.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la configuraci&oacute;n de esta herramienta multifuncional, lo que actualmente entendemos como <strong>navaja suiza</strong>, estos hallazgos revelan importantes datos sobre el comportamiento de los neandertales. &ldquo;No solo compet&iacute;an con los leones cavernarios, sino que los utilizaban activamente con fines pr&aacute;cticos, lo que indica complejas interacciones ecol&oacute;gicas y conductuales&rdquo;, escriben los autores. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Derribando mitos sobre los neardentales</strong></h2><p class="article-text">
        En este caso, se trata de una tibia de le&oacute;n cavernario, que fue <strong>procesada deliberadamente</strong> en herramientas multifuncionales para varias actividades, se&ntilde;alan los investigadores. Entre ellas, hablan del cincelado y tambi&eacute;n sirvi&oacute;, en una segunda fase, para dar forma o afilar herramientas de s&iacute;lex. 
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos destacan la importancia del hallazgo por tres motivos. El primero, porque aseguran que estamos ante la herramienta multifuncional de hueso de le&oacute;n cavernario m&aacute;s antigua conocida hasta la fecha. &ldquo;Datado a finales del Saaliano, el conjunto faun&iacute;stico proporciona la<strong> evidencia m&aacute;s temprana </strong>de herramientas &oacute;seas elaboradas a partir de restos de le&oacute;n cavernario&rdquo;, escriben.
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                    alt="La investigación avala el uso multifuncional de este fragmento tibial como herramienta intermedia"
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                La investigación avala el uso multifuncional de este fragmento tibial como herramienta intermedia                            </span>
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        El segundo tiene que ver con la convivencia, porque los neandertales no solo compet&iacute;an con los leones cavernarios, sino que <strong>los utilizaban &ldquo;activamente&rdquo; con fines pr&aacute;cticos</strong>. Eran capaces de seleccionar un tipo de hueso, el que mejor encajaba con sus fines, para trabajarlo y obtener una herramienta multifuncional. Lo que hoy en d&iacute;a entender&iacute;amos como navaja suiza. Esto implica &ldquo;complejas interacciones ecol&oacute;gicas y conductuales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los investigadores tampoco descartan la obtenci&oacute;n oportunista como un factor potencial que influyera en la elecci&oacute;n animal para la producci&oacute;n de herramientas. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, la consecuci&oacute;n de un objeto de estas caracter&iacute;sticas derriba un mito fuertemente arraigado y que a&uacute;n perdura: los neandertales no eran salvajes. &ldquo;La transformaci&oacute;n intencional de huesos de le&oacute;n en herramientas funcionales destaca las <strong>habilidades cognitivas, la adaptabilidad y la capacidad </strong>de los neandertales para utilizar recursos m&aacute;s all&aacute; de sus necesidades inmediatas de supervivencia&rdquo;, confirman los autores. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/ingeniosa-navaja-suiza-manejaban-neardentales-prehistoria_1_12466551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Jul 2025 14:29:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así era la ingeniosa "navaja suiza" con la que se manejaban los neardentales en la prehistoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neandertal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El legado de los neandertales podría explicar una malformación neurológica actual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/legado-neandertales-explicar-malformacion-neurologica-actual-pm_1_12458172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/afc717ce-861a-437b-abfa-cfe34b63692e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El legado de los neandertales podría explicar una malformación neurológica actual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un nuevo estudio detecta similitudes en la forma del cráneo entre personas con esta afección y fósiles neandertales, lo que apunta a una posible herencia genética milenaria.</p></div><p class="article-text">
        <strong>La malformaci&oacute;n de Chiari tipo I</strong>, una condici&oacute;n neurol&oacute;gica caracterizada por el descenso del cerebelo hacia la columna vertebral, podr&iacute;a tener un <strong>origen evolutivo mucho m&aacute;s antiguo</strong> de lo que se pensaba. As&iacute; lo sugiere una nueva <strong>investigaci&oacute;n</strong> <a href="https://academic.oup.com/emph/advance-article/doi/10.1093/emph/eoaf009/8175225?login=false" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada</a> en la revista <em>Evolution, Medicine, and Public Health</em>, que <strong>analiz&oacute; en profundidad la forma del cr&aacute;neo</strong> de pacientes con esta condici&oacute;n y la ha comparado con la de f&oacute;siles de hom&iacute;nidos extintos.
    </p><p class="article-text">
        El estudio parte de una <strong>hip&oacute;tesis formulada en 2013</strong>: que ciertos <strong>genes que influyen en el desarrollo del cr&aacute;neo</strong>, y que algunos <strong>humanos actuales han heredado por cruzamientos antiguos </strong>con especies como <em>Homo erectus</em>, <em>Homo heidelbergensis</em> o <em>Homo neanderthalensis</em>, podr&iacute;an ser <strong>responsables de la aparici&oacute;n de esta malformaci&oacute;n</strong>. Esta idea, conocida como la Hip&oacute;tesis de la Introgresi&oacute;n de Homo Arcaico, buscaba una explicaci&oacute;n evolutiva a la causa &uacute;ltima de la enfermedad.
    </p><h2 class="article-text">Comparaci&oacute;n de cr&aacute;neos</h2><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de modelos tridimensionales y t&eacute;cnicas de morfometr&iacute;a geom&eacute;trica, los investigadores <strong>compararon los cr&aacute;neos</strong> de m&aacute;s de un centenar de <strong>personas vivas (con y sin malformaci&oacute;n de Chiari) con ocho cr&aacute;neos f&oacute;siles de distintas especies de hom&iacute;nidos</strong>. El resultado: las personas con Chiari tipo I presentan <strong>diferencias claras</strong> en la forma del cr&aacute;neo respecto a quienes no la padecen, especialmente en la base del cr&aacute;neo, donde se encuentra el agujero occipital por el que desciende el cerebelo.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras diferencias, las personas con esta malformaci&oacute;n tienden a tener una base del cr&aacute;neo m&aacute;s peque&ntilde;a, el agujero occipital m&aacute;s anterior y reducido, y una configuraci&oacute;n occipital m&aacute;s aplanada. Este hallazgo da respaldo a la idea de que hay una forma craneal caracter&iacute;stica asociada a esta enfermedad, reforzando la hip&oacute;tesis de que su origen puede estar codificado en los genes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Modelos 3D de cráneos de Homo sapiens (dos imágenes superiores) y Homo neanderthalensis (dos imágenes inferiores) para comparación visual. El modelo humano se creó a partir de archivos DICOM de un paciente voluntario anónimo del Centro de Neurociencias Clínicas de Manchester. El modelo neandertal se basa en La Ferrassie 1 y fue creado por LB y TR"
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                Modelos 3D de cráneos de Homo sapiens (dos imágenes superiores) y Homo neanderthalensis (dos imágenes inferiores) para comparación visual. El modelo humano se creó a partir de archivos DICOM de un paciente voluntario anónimo del Centro de Neurociencias Clínicas de Manchester. El modelo neandertal se basa en La Ferrassie 1 y fue creado por LB y TR                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El hallazgo no valida del todo la teor&iacute;a original</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, los resultados no validan completamente la hip&oacute;tesis original. Si bien los <strong>pacientes con Chiari tipo I tienen una morfolog&iacute;a craneal m&aacute;s parecida a la de los neandertales</strong>, no ocurre lo mismo con respecto a <em>H. erectus</em> o <em>H. heidelbergensis</em>. De hecho, las personas sin la malformaci&oacute;n se asemejan m&aacute;s a estas dos especies. Esto ha llevado a los autores a reformular su propuesta y limitarla a una posible relaci&oacute;n exclusiva con los genes heredados de los neandertales.
    </p><h2 class="article-text">Hip&oacute;tesis de la Introgresi&oacute;n Neandertal</h2><p class="article-text">
        La nueva hip&oacute;tesis, <strong>bautizada como &ldquo;Hip&oacute;tesis de la Introgresi&oacute;n Neandertal&rdquo;</strong>, plantea que una parte de los genes heredados de esta especie extinta podr&iacute;a haber influido en el desarrollo de una base del cr&aacute;neo m&aacute;s reducida en algunos individuos modernos, facilitando as&iacute; la aparici&oacute;n de la malformaci&oacute;n. Los investigadores recuerdan que <strong>entre un 1% y un 2,3% del ADN</strong> de las poblaciones actuales de Europa y Asia proviene de los neandertales, frente a menos del 1% en las poblaciones africanas.
    </p><p class="article-text">
        Este detalle ofrece otra l&iacute;nea de investigaci&oacute;n prometedora: <strong>la prevalencia de Chiari tipo I podr&iacute;a ser menor en poblaciones africanas</strong> si realmente existiera una correlaci&oacute;n gen&eacute;tica con la herencia neandertal. No obstante, en muchos pa&iacute;ses africanos apenas se han realizado estudios diagn&oacute;sticos sobre esta patolog&iacute;a, lo que impide comprobar esta diferencia con fiabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de aportar un nuevo marco te&oacute;rico para entender el origen evolutivo de la malformaci&oacute;n, el estudio tambi&eacute;n propone nuevas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n cl&iacute;nica: ampliar la muestra de pacientes, incluir casos asintom&aacute;ticos y explorar la relaci&oacute;n entre forma y tama&ntilde;o del cerebro y la caja craneal. Todo ello con el objetivo &uacute;ltimo de comprender mejor esta condici&oacute;n neurol&oacute;gica y mejorar su diagn&oacute;stico y tratamiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/legado-neandertales-explicar-malformacion-neurologica-actual-pm_1_12458172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Jul 2025 15:40:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El legado de los neandertales podría explicar una malformación neurológica actual]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neandertal,Antropología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ADN revela nuevos detalles de la historia de extinciones, azar y sexo entre sapiens y neandertales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/adn-revela-nuevos-detalles-historia-extinciones-azar-sexo-sapiens-neandertales_1_11897984.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8cc82d5b-fbae-49fb-b2e6-6e419c4003b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ADN revela nuevos detalles de la historia de extinciones, azar y sexo entre sapiens y neandertales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos trabajos publicados simultáneamente en las revistas 'Nature' y 'Science' determinan las fechas de la hibridación entre las dos especies, su impacto en los humanos actuales y los caminos que recorrieron algunos grupos en aquel largo viaje</p></div><p class="article-text">
        Como le gusta recordar al periodista y divulgador estadounidense <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Carl_Zimmer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carl Zimmer</a>, a fecha de hoy hay m&aacute;s ADN neandertal en la Tierra que cuando exist&iacute;an los propios neandertales, desaparecidos hace unos 40.000 a&ntilde;os. Esto se debe a que somos m&aacute;s de 8.000 millones de personas y a que la inmensa mayor&iacute;a portamos entre un 1 y un 2% de este material gen&eacute;tico que sobrevive en nosotros, previo paso por la <em>coctelera</em> de la evoluci&oacute;n y como consecuencia de un evento de hibridaci&oacute;n ocurrido tras la llegada de los primeros <em>Homo sapiens</em> a Europa.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;cu&aacute;ndo se produjo aquella mezcla entre sapiens y neandertales y qu&eacute; caminos tom&oacute; aquel ADN en nuestra especie? Esta es una cuesti&oacute;n sobre la que hasta ahora sab&iacute;amos muy poco y sobre la que un par de estudios publicados a la vez este jueves en las revistas <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-08420-x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a> y <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.adq3010" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science</em></a> ofrecen nuevos y fascinantes detalles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primero, sobre las fechas: los dos estudios coinciden en se&ntilde;alar que la mayor parte del flujo gen&eacute;tico que recibimos de los neandertales es atribuible a un &uacute;nico periodo &ndash;hace entre 43.000 y 50.000 a&ntilde;os&ndash; a partir de los escarceos sexuales de unos pocos miles de individuos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El segundo, sobre los cruzamientos entre unos grupos humanos y otros, con el hallazgo de linajes que se cruzaron m&aacute;s de una vez con los neandertales y otros que no volvieron a encontrarse con ellos, pero terminaron corriendo el mismo destino: el de extinguirse por el camino en una rama evolutiva que no lleg&oacute; hasta el presente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, por &uacute;ltimo, sobre la forma en que los genes neandertales pasaron por la criba de la selecci&oacute;n natural; el resultado indica que se quedaron con nosotros los que presentaban alg&uacute;n tipo de valor adaptativo, en especial los relacionados con la pigmentaci&oacute;n de la piel, la respuesta inmunitaria y el metabolismo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Se&ntilde;ales de un linaje &lsquo;perdido&rsquo;</h2><p class="article-text">
        Para el trabajo publicado en <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-08420-x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a>, un equipo liderado por <a href="https://www.eva.mpg.de/archaeogenetics/staff/johannes-krause/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Johannes Krause</a>, del Instituto Max Planck de Antropolog&iacute;a Evolutiva, secuenci&oacute; los genomas de los restos f&oacute;siles de los humanos modernos m&aacute;s antiguos encontrados en Europa, llegados al norte del continente cuando la regi&oacute;n estaba habitada por neandertales, que estaban muy bien adaptados a las duras condiciones clim&aacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores escrutaron el ADN de siete individuos que vivieron hace entre 42.000 y 49.000 a&ntilde;os, seis de ellos en <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Lincombian-Ranisian-Jerzmanowician" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ranis</a> (Alemania) y un s&eacute;ptimo cr&aacute;neo femenino muy bien conservado en <a href="https://de.wikipedia.org/wiki/Zlat%C3%BD_k%C5%AF%C5%88" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zlat&yacute; k&#367;&#328;</a> (Chequia), a una distancia de 230 km entre s&iacute;. Para su sorpresa, el resultado indic&oacute; que ambos grupos estaban emparentados pero, tras el primer contacto de sus antepasados, no se hab&iacute;an vuelto a mezclar con otros grupos de neandertales, a pesar de su presencia en la zona.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Recreaión artística del posible aspecto de la mujer hallada en  Zlatý kůň, quien pertenecía a la misma población que los individuos de Ranis."
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            <span class="title">
                Recreaión artística del posible aspecto de la mujer hallada en  Zlatý kůň, quien pertenecía a la misma población que los individuos de Ranis.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Lo interesante es que vemos que no tuvieron hibridaci&oacute;n adicional con neandertales y que es un linaje que desapareci&oacute;, igual que ellos&rdquo;, explica <a href="https://www.ibe.upf-csic.es/es/comprobar_etiquetes/-/asset_publisher/alYL0Q8mzEWN/content/vanessa-villalba-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vanessa Villalba</a>, investigadora del Instituto de Biolog&iacute;a Evolutiva (IBE UPF-CSIC) y coautora del trabajo, a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Esto nos dice que la historia humana no es solo una historia de &eacute;xito&rdquo;, se&ntilde;ala <a href="https://www.eva.mpg.de/genetics/staff/benjamin-peter/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Benjamin Peter</a>, tambi&eacute;n coautor. &ldquo;De hecho, nos extinguimos varias veces y tambi&eacute;n los neandertales se extinguieron en esa &eacute;poca, quiz&aacute; no por nuestra culpa, sino por factores ambientales&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esto nos dice que la historia humana no es solo una historia de éxito. De hecho, nos extinguimos varias veces y también los neandertales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Benjamin Peter</span>
                                        <span>—</span> Investigador del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El otro dato llamativo, resalta Krause, es que otros individuos antiguos de nuestra especie encontrados m&aacute;s al sur, en <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Bacho_Kiro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bacho Kiro</a>, en Bulgaria, y <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Pe%C8%99tera_cu_Oase" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oase</a>, en Rumania, s&iacute; presentan se&ntilde;ales de una nueva mezcla adicional con otros neandertales y s&iacute; dejaron rastro gen&eacute;tico posteriormente en poblaciones paleol&iacute;ticas. &ldquo;En cambio, parece que los linajes humanos [de los que tenemos restos f&oacute;siles] que estaban presentes en Europa en ese momento, incluidos Ranis y los neandertales, se extinguieron hace unos 40.000 a&ntilde;os&rdquo;, asegura. &ldquo;No contribuyeron gen&eacute;ticamente a las poblaciones posteriores, y esto es un misterio&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La lenta criba evolutiva</h2><p class="article-text">
        Gracias al an&aacute;lisis de estos genomas, los autores del trabajo en <em>Nature</em> pudieron calcular que este peque&ntilde;o grupo de Ranis, de apenas 200, individuos, ten&iacute;an alrededor de un 2,9% de ascendencia neandertal, lo que les permite reconstruir la cronolog&iacute;a geneal&oacute;gica y situar el momento de hibridaci&oacute;n hace entre 45.000 y 49.000 a&ntilde;os atr&aacute;s (alrededor de 80 generaciones antes), lo que coincide con los resultados publicados en <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.adq3010" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        Este segundo estudio, liderado por <a href="https://www.eva.mpg.de/genetics/staff/leonardo-iasi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leonardo Iasi</a>, tambi&eacute;n del Max Planck, consisti&oacute; en el an&aacute;lisis de m&aacute;s de 300 genomas ya secuenciados, pertenecientes a 334 humanos modernos, 59 individuos antiguos de entre 45.000 y 2.200 a&ntilde;os de antig&uuml;edad y 275 individuos actuales de diversas poblaciones globales. Y lo que revelan es que los humanos modernos adquirieron varios genes neandertales y que se produjo una r&aacute;pida selecci&oacute;n natural, tanto positiva como negativa, dentro de las 100 generaciones posteriores a un &uacute;nico episodio de flujo gen&eacute;tico, especialmente en el cromosoma X.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Descubrimos varios genes heredados del neandertal que podrían haber sido beneficiosos, como algunos que afectan la pigmentación de la piel y otros del sistema inmunitario</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Leonardo Iasi</span>
                                        <span>—</span> Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Utilizamos nuestro cat&aacute;logo de segmentos de ascendencia para estudiar tambi&eacute;n el legado funcional del flujo gen&eacute;tico neandertal&rdquo;, explica Iasi. &ldquo;Y descubrimos varios candidatos heredados del neandertal que podr&iacute;an haber sido beneficiosos, como algunos genes que afectan la pigmentaci&oacute;n de la piel y que est&aacute;n presentes con alta frecuencia en los humanos modernos, adem&aacute;s de muchos genes del sistema inmunitario&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Este fragmento de una figura del estudio en Science muestra bien cómo se &#039;cribaron&#039; los genes neandertales a lo largo del tiempo."
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            <span class="title">
                Este fragmento de una figura del estudio en Science muestra bien cómo se &#039;cribaron&#039; los genes neandertales a lo largo del tiempo.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A la vez, los autores localizaron ciertas regiones del genoma, conocidas como desiertos arcaicos, que carecen por completo de ascendencia neandertal, mientras que otras muestran altas frecuencias de variantes neandertales, posiblemente debido a mutaciones adaptativas beneficiosas. Y encontraron 91 regiones candidatas (169 genes) con alta frecuencia en individuos actuales pero que no est&aacute;n en individuos antiguos, lo que sugiere posibles aportaciones de material neandertal que se produjeron m&aacute;s adelante en esta larga historia de ramas humanas entrecruzadas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Mezclarse fue una ventaja</h2><p class="article-text">
        Para <a href="https://ca.wikipedia.org/wiki/Gemma_Marfany_Nadal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gemma Marfany</a>, catedr&aacute;tica de Gen&eacute;tica de la Universidad de Barcelona (UB), que no particip&oacute; en estos estudios, entre los resultados m&aacute;s interesantes de <em>Nature</em> est&aacute; que muestra que el cruce con neandertales fue anterior al cruce con denisovanos y que todos los humanos modernos actuales descendemos de los mismos cruzamientos con neandertales.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos genes neandertales permitieron una mayor supervivencia a la oleada de humanos modernos, nuevos migrantes en Eurasia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gemma Marfany</span>
                                        <span>—</span> Catedrática de Genética de la Universidad de Barcelona 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En cuanto al estudio de <em>Science</em>, Marfany recuerda que muestra que los fragmentos de nuestro genoma enriquecidos con ADN neandertal fueron seleccionados, mientras que los que no permanecieron, fueron <em>purificados</em> porque deb&iacute;an comprometer la supervivencia de los h&iacute;bridos resultantes. &ldquo;Lo que implica que estos genes, seleccionados en neandertales durante miles de a&ntilde;os, permitieron una mayor supervivencia a la oleada de humanos modernos, nuevos migrantes en Eurasia, por lo que se seleccionaron muy r&aacute;pidamente y se han mantenido hasta la actualidad&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><h2 class="article-text">Humanos que quedaron por el camino</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.cenieh.es/sobre-el-cenieh/personal/martinon-torres-maria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Martin&oacute;n</a>, directora del Centro Nacional de Investigaci&oacute;n sobre la Evoluci&oacute;n Humana (CENIEH), destaca que se haya podido acotar tan bien el intervalo de tiempo en el que se produjeron las mezclas entre humanos modernos y neandertales y cree que los dos trabajos ponen de manifiesto que &ldquo;la historia de nuestra especie est&aacute; plagada de <em>civilizaciones perdidas</em>, de culturas que no han llegado hasta nuestros d&iacute;as pero forman parte del legado y la memoria de nuestra historia como especie&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, apunta Martin&oacute;n, calificar a estas poblaciones de poblaciones &ldquo;fallidas&rdquo; implica una narrativa muy colonialista y direccional. &ldquo;Esos <em>Homo sapiens</em> de los que a&uacute;n no hemos sido capaces de recuperar ADN (si es que queda) son parte de nuestra historia aunque no hayan persistido gen&eacute;ticamente&rdquo;, asegura. &ldquo;Creo que es hora de cambiar la narrativa de &eacute;xito o de fracaso con la que construimos la historia de nuestro pasado. Hay muchos otros argumentos laterales que hacen nuestra <em>pel&iacute;cula</em> mucho m&aacute;s interesante, las interacciones con otros grupos humanos, o la forma en que nosotros y ellos nos enfrentamos a los mismos o diferentes retos seg&uacute;n el momento o el lugar en que nos toc&oacute; vivir&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esos &#039;Homo sapiens&#039; también son parte de nuestra historia aunque no hayan persistido genéticamente. Es hora de cambiar la narrativa de éxito o de fracaso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Martinón </span>
                                        <span>—</span> Directora del CENIEH
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El genetista&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Carles_Lalueza_Fox" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carles Lalueza-Fox</a>, especialista en ADN antiguo y director del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, insiste en la misma idea: muchas veces pensamos en la evoluci&oacute;n como algo lineal, cuando en realidad est&aacute; sucediendo <em>todo a la vez y en todas partes</em>. &ldquo;Algo que se deriva de estos resultados es el papel de la contingencia, tanto por el hecho de que hay muchos grupos que no llegan hasta la actualidad como por el hecho de que, aparentemente, un cruce minoritario entre neandertales y humanos modernos dejara una se&ntilde;al que llega hasta hoy&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de que hay genes que se seleccionan porque representan una ventaja, no deja de ser una contingencia&rdquo;, concluye Lalueza-Fox. O, dicho de otra manera, aquellos primeros grupos que sobrevivieron y dejaron su huella gen&eacute;tica en nosotros tambi&eacute;n tuvieron un poco de suerte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/adn-revela-nuevos-detalles-historia-extinciones-azar-sexo-sapiens-neandertales_1_11897984.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Dec 2024 21:06:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ADN revela nuevos detalles de la historia de extinciones, azar y sexo entre sapiens y neandertales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Evolución,Antropología,Neandertal,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestra especie se adentró en el territorio de los neandertales y se adaptó al frío extremo mucho antes de lo esperado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sapiens-territorio-neandertales-frio-extremo_1_10885607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e4fc87a-e6aa-4ea6-8a37-3776b32ef8cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuestra especie se adentró en el territorio de los neandertales y se adaptó al frío extremo mucho antes de lo esperado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un nuevo estudio revela que pequeños grupos de ‘Homo sapiens’ llegaron hace unos 47.000 años al noroeste de Europa y, pese a su procedencia africana, se adaptaron muy pronto al clima extremo en que vivían los neandertales.
</p></div><p class="article-text">
        Algunos de los primeros grupos de humanos modernos llegaron hasta el norte de los Alpes hace alrededor de 47.000 a&ntilde;os, adentr&aacute;ndose en un territorio de fr&iacute;o extremo que en esas fechas se cre&iacute;a habitado en exclusiva por los neandertales. Es la interesante y novedosa conclusi&oacute;n que se extrae de tres art&iacute;culos publicados simult&aacute;neamente este mi&eacute;rcoles en las revistas <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-023-06923-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41559-023-02318-z" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Ecology &amp; Evolution</em></a>&nbsp;que aportan pruebas de que los primeros miembros de nuestra especie llegaron en varias dispersiones tempranas a esta regi&oacute;n y se adaptaron al fr&iacute;o severo varios miles de a&ntilde;os antes de lo que se pensaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los tres equipos internacionales se han basado en el an&aacute;lisis de herramientas de piedra, restos f&oacute;siles y muestras de ADN halladas en el <a href="https://de.wikipedia.org/wiki/Ilsenh%C3%B6hle" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimiento de Ilsenh&ouml;hle</a>, en la localidad alemana de Ranis. Los instrumentos l&iacute;ticos analizados son puntas de piedra caracter&iacute;sticas de una <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Lincombian-Ranisian-Jerzmanowician" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cultura conocida como LRJ</a> que hasta ahora hab&iacute;an sido atribuidas err&oacute;neamente a los neandertales, mientras que algunos de los restos &oacute;seos estaban igualmente mal identificados en varias colecciones.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Hacia nuevas tierras</h3><p class="article-text">
        &ldquo;El sitio de la cueva de Ranis proporciona evidencia de la primera dispersi&oacute;n del&nbsp;<em>Homo sapiens</em>&nbsp;en las latitudes m&aacute;s altas de Europa&rdquo;, asegura <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Jean-Jacques_Hublin" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jean-Jacques Hublin</a>, director em&eacute;rito del Instituto Max Planck de Antropolog&iacute;a Evolutiva en Leipzig, Alemania, y autor principal del art&iacute;culo en <em>Nature.</em>&nbsp;&ldquo;Resulta que los artefactos de piedra que se pensaba que fueron producidos por los neandertales eran en realidad parte del primer conjunto de herramientas&nbsp;del<em> H. sapiens</em>&rdquo;, recalca.&nbsp;&ldquo;Esto cambia fundamentalmente nuestro conocimiento previo sobre este per&iacute;odo:&nbsp;el<em> H. sapiens</em>&nbsp;lleg&oacute; al noroeste de Europa mucho antes de la desaparici&oacute;n del neandertal en el suroeste de Europa&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esto cambia nuestro conocimiento previo sobre este período: el ‘Homo sapiens’ llegó al noroeste de Europa mucho antes de la desaparición del neandertal en el suroeste de Europa 

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jean-Jacques Hublin</span>
                                        <span>—</span> Director emérito del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Encontrar restos humanos mezclados con huesos de animales que hab&iacute;an estado almacenados durante casi un siglo fue una sorpresa inesperada y fant&aacute;stica&rdquo;, explica <a href="https://www.csun.edu/social-behavioral-sciences/anthropology/helene-rougier" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">H&eacute;l&egrave;ne Rougier</span></a>, investigadora del la California State University, Northridge (CSUN). Una vez identificados los 13 restos de esqueletos humanos de las excavaciones antiguas y nuevas, se extrajo y analiz&oacute; el ADN de estos f&oacute;siles y se confirm&oacute; que pertenec&iacute;an a&nbsp;<em>Homo sapiens</em>. Varios fragmentos compart&iacute;an las mismas secuencias de ADN mitocondrial, lo que indica que pudieron pertenecer al mismo individuo o eran parientes por v&iacute;a materna.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Uno de los fragmentos de hueso analizados y dos herramientas de piedra del LRJ en Ranis                            </span>
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        En paralelo, los autores del estudio utilizaron cantidades muy peque&ntilde;as de hueso para realizar una dataci&oacute;n por radiocarbono. Y las fechas de los an&aacute;lisis muestran que estos individuos fueron algunos de los primeros&nbsp;<em>Homo sapiens</em>&nbsp;que habitaron Europa.&nbsp;Tambi&eacute;n se dataron los huesos de animales de diferentes capas del sitio para reconstruir la cronolog&iacute;a y se vincularon las fechas con la presencia humana en la cueva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Encontramos muy buena concordancia entre las fechas de radiocarbono de los huesos&nbsp;de<em> Homo sapiens</em>&nbsp;de ambas colecciones de la excavaci&oacute;n y los huesos de animales modificados de las capas LRJ, creando un v&iacute;nculo muy fuerte entre los restos humanos y LRJ&rdquo;, explica <a href="https://www.crick.ac.uk/research/find-a-researcher/helen-fewlass" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Helen Fewlass</a>, coautora de uno de los trabajos e investigadora del Francis Crick Institute. &ldquo;La evidencia sugiere que&nbsp;el <em>Homo sapiens</em>&nbsp;ocupaba espor&aacute;dicamente el sitio desde hace 47.500 a&ntilde;os&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Adaptados al fr&iacute;o extremo&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis de is&oacute;topos estables en dientes y huesos de animales tambi&eacute;n han permitido conocer las condiciones clim&aacute;ticas y los entornos que encontraron estos grupos de&nbsp;<em>Homo sapiens</em>&nbsp;alrededor de Ranis. Los resultados indican que durante la &eacute;poca del LRJ prevalec&iacute;a un clima continental muy fr&iacute;o y paisajes esteparios abiertos, similares a los que se encuentran hoy en Siberia o el norte de Escandinavia. El equipo liderado por el zooarque&oacute;logo <a href="https://profiles.ucl.ac.uk/96762-geoff-smith" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Geoff Smith</a> concluye que el sitio era un <a href="https://www.nature.com/articles/s41559-023-02303-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entorno fr&iacute;o de estepa y tundra</a> utilizado para visitas breves y convenientes de peque&ntilde;os grupos m&oacute;viles, y que estos humanos com&iacute;an grandes mam&iacute;feros terrestres, incluidos caballos, rinocerontes y renos.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El análisis de los restos animales indica que estos humanos comían grandes mamíferos terrestres, incluidos caballos, rinocerontes y renos  

</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esto demuestra que incluso estos primeros grupos de&nbsp;<em>Homo sapiens</em>&nbsp;que se dispersaron por Eurasia ya ten&iacute;an cierta capacidad para adaptarse a condiciones clim&aacute;ticas muy duras&rdquo;, dice <a href="https://wp.ull.es/ambilab/sarah-pederzani/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">Sarah Pederzani </span></a>de la Universidad de La Laguna y el Instituto Max Planck de Antropolog&iacute;a Evolutiva, que ha dirigido el <a href="https://www.nature.com/articles/s41559-023-02318-z" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">estudio del paleoclima</span></a>.&nbsp;&ldquo;Hasta hace poco se pensaba que la resiliencia a las condiciones clim&aacute;ticas fr&iacute;as no aparecer&iacute;a hasta varios miles de a&ntilde;os despu&eacute;s, por lo que este es un resultado fascinante y sorprendente&rdquo;.&nbsp;Quiz&aacute;s, especula, las estepas fr&iacute;as con grandes manadas de animales de presa eran ambientes m&aacute;s atractivos para estos grupos humanos de lo que se pensaba anteriormente.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Excavación de las capas LRJ a 8 metros de profundidad en Ranis"
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            <span class="title">
                Excavación de las capas LRJ a 8 metros de profundidad en Ranis                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Mezcla y transici&oacute;n&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Para <a href="https://www.iphes.cat/vaquero-rodr%C3%ADguez-manuel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Vaquero</a>, profesor de la Universitat Rovira i Virgili e investigador del IPHES-CERCA, estos resultados son muy interesantes porque ayudan a comprender lo que pas&oacute; entre la desaparici&oacute;n de los neandertales y la llegada de los seres humanos. Hasta ahora, explica, se asociaba la llegada de los <em>sapiens</em> a la aparici&oacute;n de herramientas muy espec&iacute;ficas, de la cultura <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Auri%C3%B1aciense" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Auri&ntilde;aciense</a>, pero exist&iacute;an una serie de conjuntos que se conoc&iacute;an como &ldquo;conjuntos de transici&oacute;n&rdquo;, como el LRJ analizado en este trabajo y &ldquo;no se sab&iacute;a bien si eran las &uacute;ltimas culturas de los neandertales o las primeras de los humanos modernos&rdquo;, relata. Saber que fueron los humanos modernos es relevante porque se pensaba que llegaron a Europa oriental con todo el paquete cultural completo, incluyendo herramientas y arte. &ldquo;Ahora vemos que pudieron llegar sin todo eso, que fueron capaces de llegar a Europa sin necesidad de grandes transformaciones culturales&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Hasta hace poco se pensaba que la resiliencia a las condiciones climáticas frías no aparecería hasta varios miles de años después, por lo que este es un resultado fascinante y sorprendente” 

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sarah Pederzani </span>
                                        <span>—</span> Investigadora de la Universidad de La Laguna y el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Este trabajo, junto con otros publicados anteriormente, viene a decir que la llegada de <em>Homo sapiens</em> es anterior a lo que hab&iacute;amos establecido, que era en torno a los 40.000 a&ntilde;os&rdquo;, confirma <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/antonio-rosas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">Antonio Rosas</span></a>, paleoantrop&oacute;logo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MCNC-CSIC). &ldquo;En pocas palabras &mdash;resume&mdash;, se est&aacute; definiendo una capa hist&oacute;rica intermedia entre los neandertales y los sapiens que estamos descubriendo poco a poco, y esta es una nueva ventana para completar la visi&oacute;n de ese estrato que no conoc&iacute;amos, el Paleol&iacute;tico superior inicial&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El análisis mostró que estos humanos procesaban cadáveres de ciervos pero también de carnívoros, incluido el lobo"
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            <span class="title">
                El análisis mostró que estos humanos procesaban cadáveres de ciervos pero también de carnívoros, incluido el lobo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La visi&oacute;n estereotipada de los neandertales hac&iacute;a pensar a los expertos hace unos a&ntilde;os que algunas de las herramientas l&iacute;ticas como las analizadas en este estudio hab&iacute;an sido fabricadas por influencia de los <em>Homo sapiens.</em> Este nuevo trabajo nos revela que no fue as&iacute; y nos permite conocer la din&aacute;mica cultural de las poblaciones de los neandertales tard&iacute;os y los primeros humanos modernos en Europa, unas interacciones que ya sab&iacute;amos que sucedieron por las pruebas gen&eacute;ticas que nos se&ntilde;alan una hibridaci&oacute;n unos miles de a&ntilde;os despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay un debate sobre quienes inventan esa cultura de transici&oacute;n y yo creo que<strong> </strong>algunas son propiamente <em>sapiens</em>, como la del estudio, pero otras fueron obra de los neandertales&rdquo;, explica Rosas. En su opini&oacute;n, estos nuevos datos, junto con otros como el reciente descubrimiento de restos de <em>sapiens</em> <a href="https://www.nature.com/articles/s41559-023-02294-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el norte de China en las mismas fechas</a>, son otra prueba de que la dispersi&oacute;n de los <em>sapiens</em> por el mundo &ldquo;no sucedi&oacute; en una &uacute;nica oleada&rdquo;, sino que es &ldquo;un mosaico de fen&oacute;menos que var&iacute;an en el espacio y en el tiempo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una adaptaci&oacute;n precoz</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Este art&iacute;culo parece mostrar que algunos grupos de nuestra especie lograron burlar la barrera demogr&aacute;fica de los neandertales y alcanzaron Europa Central hace cerca de 50.000 a&ntilde;os, y ese dato, en s&iacute; mismo, ya es muy relevante&rdquo;, destaca el paleoantrop&oacute;logo&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Berm%C3%BAdez_de_Castro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mar&iacute;a Berm&uacute;dez de Castro</a>. Pero el aspecto m&aacute;s llamativo del resultado es, para &eacute;l, la temprana adaptaci&oacute;n al fr&iacute;o de nuestra especie. &ldquo;Ciertamente &mdash;se&ntilde;ala&mdash;, hace 45.000 a&ntilde;os hac&iacute;a mucho fr&iacute;o en Europa y resulta complicado entender c&oacute;mo algunos grupos de nuestra especie lograron sobrevivir sabiendo que nuestro<em> hogar primigenio</em> era &Aacute;frica: &iquest;una r&aacute;pida adaptaci&oacute;n?, &iquest;tecnolog&iacute;a?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;Todo parece ser mucho m&aacute;s complejo de lo que sabemos en estos momentos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace 45.000 años hacía mucho frío en Europa y resulta complicado entender cómo algunos grupos de nuestra especie lograron sobrevivir sabiendo que nuestro &#039;hogar primigenio&#039; era África</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José María Bermúdez de Castro</span>
                                        <span>—</span> Paleoantropólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://juanignacioperez.net" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Ignacio P&eacute;rez Iglesias</a>, catedr&aacute;tico de Fisiolog&iacute;a de la Universidad del Pa&iacute;s Vasco (UPV-EHU) y autor de <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-primates-al-este-del-eden/382872" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Primates al este del Ed&eacute;n</em></a>, cree que para adaptarse al fr&iacute;o estos primeros humanos pudieron tener algunas adaptaciones fisiol&oacute;gicas y habr&iacute;an necesitado cazar animales con una alta proporci&oacute;n de grasa, como los que se encuentran en el estudio. &ldquo;Pero, sin duda, tuvo que ser crucial la tecnolog&iacute;a, como la ropa y el fuego o las t&eacute;cnicas de caza&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Por no hablar de las capacidades cognitivas, que les permit&iacute;an coordinarse y funcionar mejor. Si tuviera que apostar, apostar&iacute;a por que la clave fue la cultura&rdquo;, concluye. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hecho de que se adaptaran a un clima tan riguroso como el norte de Europa nos habla de la importancia que tuvieron los medios culturales de adaptaci&oacute;n&rdquo;, coincide Manuel Vaquero. &ldquo;Lo que vemos es que desarrollaron innovaciones que afectan no solo a las herramientas, sino que probablemente entraron en juego otros aspectos que tienen que ver con el comportamientos simb&oacute;lico o con las relaciones sociales a larga distancia, que probablemente fue clave en su supervivencia&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sapiens-territorio-neandertales-frio-extremo_1_10885607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Feb 2024 10:59:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuestra especie se adentró en el territorio de los neandertales y se adaptó al frío extremo mucho antes de lo esperado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neandertal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciencia prueba que el hombre de Neandertal cazó elefantes gigantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/ciencia-prueba-hombre-neandertal-cazo-elefantes-gigantes_1_9918158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57420bea-0de8-44b7-beeb-9108d702a93d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciencia prueba que el hombre de Neandertal cazó elefantes gigantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una arqueóloga alemana descubrió que durante 2.000 años los neandertales cazaron en grupo elefantes de colmillos rectos, los mamíferos terrestres más grandes de la Edad de Hielo. </p></div><p class="article-text">
        Los neandertales fueron capaces de desarrollar t&aacute;cticas de caza frente a los elefantes de colmillos rectos, los mam&iacute;feros terrestres m&aacute;s grandes de los &uacute;ltimos millones de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En 2021, la arque&oacute;loga alemana Sabine Gaudzinski-Windheuser (Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia) comenz&oacute; su investigaci&oacute;n sobre los restos de decenas de elefantes que hab&iacute;an sido excavados en las d&eacute;cadas de 1980 y 1990 en una cantera de lignito cerca de Halle (Alemania).
    </p><p class="article-text">
        Los restos de elefante forman parte de un gran n&uacute;mero de restos animales (y vegetales) de esta cantera, que ofrecen una buena visi&oacute;n de un ecosistema de hace 125.000 a&ntilde;os, en el que los humanos tambi&eacute;n eran activos. Los huesos de elefante, estudiados anteriormente por paleont&oacute;logos italianos, eran un misterio porque proceden principalmente de elefantes machos adultos. Se trata de un patr&oacute;n inusual que no se conoce en otros yacimientos.
    </p><p class="article-text">
        Gaudzinski-Windheuser observ&oacute; de inmediato en los huesos unas marcas de corte que, sin lugar a dudas, hab&iacute;an sido hechas con herramientas de piedra durante el despiece. El equipo de Maguncia-Leiden se puso manos a la obra para examinar los huesos y buscar en las cajas que conten&iacute;an miles de f&oacute;siles de elefante huesos con marcas similares, informa en un comunicado la Universidad de Leiden, que particip&oacute; en el estudio.
    </p><p class="article-text">
        Bas&aacute;ndose en este minucioso trabajo, Gaudzinski-Windheuser y sus colegas concluyen ahora que durante un periodo de 2.000 a&ntilde;os muchas generaciones de neandertales cazaron en grupo lo que se conoce como elefantes de colmillos rectos, los mam&iacute;feros terrestres m&aacute;s grandes de la Edad de Hielo. Los machos pesaban hasta 13 toneladas y med&iacute;an m&aacute;s de 4 metros de altura. Nunca antes se hab&iacute;an encontrado pruebas tan claras de estas actividades cineg&eacute;ticas. Publican resultados en Science Advances.
    </p><p class="article-text">
        Hay una explicaci&oacute;n f&aacute;cil de por qu&eacute; las actividades de caza se centraban principalmente en los elefantes machos adultos. Los machos adultos llevan una vida predominantemente solitaria, sin la protecci&oacute;n de una manada. Esto los convert&iacute;a en un &ldquo;blanco m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;. Adem&aacute;s, el rendimiento de una cacer&iacute;a de este tipo era considerable: los investigadores calculan que un elefante macho de diez toneladas -que no es ni mucho menos el m&aacute;s grande de la zona estudiada- proporcionaba al menos 2.500 raciones diarias de grasa y carne a los neandertales adultos.
    </p><h3 class="article-text">CAZA EN GRUPO DE ANIMALES SOLITARIOS</h3><p class="article-text">
        El descubrimiento ofrece otra idea importante, a saber, que los neandertales se congregaban temporalmente en grupos m&aacute;s numerosos que los 20 como m&aacute;ximo que se hab&iacute;a supuesto hasta ahora. Esto tambi&eacute;n podr&iacute;a ser una buena explicaci&oacute;n de su impacto en su entorno natural, como ya hab&iacute;a se&ntilde;alado anteriormente el mismo grupo de investigadores. Los neandertales tambi&eacute;n deb&iacute;an de ser capaces de almacenar grandes cantidades de carne durante largos periodos.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores ya han realizado otros descubrimientos a partir de los hallazgos de la cantera de lignito. Concluyeron, por ejemplo, que los neandertales manten&iacute;an abiertas ciertas partes de zonas boscosas con su frecuente uso del fuego.
    </p><p class="article-text">
        El equipo escribi&oacute; sobre las t&eacute;cnicas de caza de hace 125.000 a&ntilde;os, bas&aacute;ndose en restos de ciervos del mismo yacimiento, en un art&iacute;culo publicado hace cinco a&ntilde;os en Nature Ecology and Evolution. Siguen estudiando los restos y esperan averiguar a&uacute;n m&aacute;s sobre la influencia humana en el paisaje hace 125.000 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/ciencia-prueba-hombre-neandertal-cazo-elefantes-gigantes_1_9918158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Feb 2023 11:07:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciencia prueba que el hombre de Neandertal cazó elefantes gigantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neandertal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así era la primera familia neandertal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/primera-familia-neandertal_1_9639828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ff8ddea-53a6-4a66-b671-b8f9949c9dcb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Así era la primera familia neandertal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El análisis genómico de los restos de 13 individuos de Homo neanderthalensis en dos cuevas de Siberia apunta importantes novedades sobre su organización social. Los resultados acercan más aún a los neandertales y al Homo sapiens.</p></div><p class="article-text">
        Las familias neandertales viv&iacute;an en peque&ntilde;os grupos, pero no en comunidades completamente aisladas ya que las mujeres, principalmente, migraban desde otras agrupaciones. Esto es lo que ha concluido un estudio internacional, publicado en la revista&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41586-022-05283-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a><em>,</em>&nbsp;que ha analizado la secuencia gen&oacute;mica de 17 restos neandertales, pertenecientes a 13 individuos distintos. Este trabajo supone el mayor n&uacute;mero de muestras de neandertal secuenciadas en un solo estudio.
    </p><p class="article-text">
        En los restos analizados y descubiertos en dos&nbsp;cuevas de Siberia&nbsp;se han encontrado m&uacute;ltiples familiares, entre ellos un padre y su hija adolescente. La investigaci&oacute;n concluye que las comunidades que habitaban ambas cuevas parecen haber sido un peque&ntilde;o grupo de parientes cercanos que convivieron durante el mismo periodo de tiempo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por primera vez hemos sido capaces de secuenciar el genoma de m&uacute;ltiples individuos de una comunidad neandertal en Siberia. Es la foto m&aacute;s clara hasta la fecha de c&oacute;mo se organizaba una comunidad neandertal&rdquo;, explica a SINC&nbsp;Laurits Skov, primer autor del estudio e investigador del Instituto Max Planck de Antropolog&iacute;a Evolutiva.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Unos neandertales muy humanos</strong></h3><p class="article-text">
        A pesar de que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os los estudios gen&oacute;micos han proporcionado importante informaci&oacute;n sobre la historia de los neandertales, hasta ahora no se conoc&iacute;a mucho sobre la&nbsp;organizaci&oacute;n de sus comunidades.
    </p><p class="article-text">
        El primer trabajo sobre la secuencia gen&oacute;mica de neandertal fue&nbsp;<a href="https://www.science.org/doi/abs/10.1126/science.1188021" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en 2010</a>, liderado tambi&eacute;n por investigadores del Instituto Max Planck de Antropolog&iacute;a Evolutiva. Ahora, este trabajo de Skov y su equipo supone un gran acercamiento cient&iacute;fico a la organizaci&oacute;n social del&nbsp;<em>Homo neanderthalensis</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro estudio proporciona una idea concreta de c&oacute;mo podr&iacute;a haber sido una comunidad neandertal. Hace que los neandertales parezcan mucho m&aacute;s humanos&rdquo;, dice&nbsp;Benjamin Peter, coautor de la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo se centr&oacute; en la zona sur de Siberia, una zona muy fruct&iacute;fera previamente para la investigaci&oacute;n del ADN, incluido el descubrimiento de los&nbsp;denisovanos&nbsp;en la famosa cueva Denisova.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores analizaron restos neandertales provenientes de las cuevas de Chagyrskaya y Okladnikov &ndash;a unos 100 kil&oacute;metros de la cueva Denisova&ndash; habitadas por neandertales hace unos 54.000 a&ntilde;os. Se identific&oacute; exitosamente el ADN de 17 restos neandertales, 7 hombres y 6 mujeres, de los cuales 8 eran adultos y 5 ni&ntilde;os y j&oacute;venes. En su ADN mitocondrial, los investigadores encontraron las llamadas heteroplasmias compartidas entre individuos. Las heteroplasmias son un tipo especial de variante gen&eacute;tica que solo se mantiene durante un reducido n&uacute;mero de generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Con este m&eacute;todo se identificaron los restos de un&nbsp;padre neandertal y su hija adolescente. Tambi&eacute;n se encontr&oacute; un par de parientes de segundo grado, un ni&ntilde;o y una mujer adulta, que quiz&aacute;s podr&iacute;a tratarse de una prima, t&iacute;a o abuela. La combinaci&oacute;n de heteroplasmias y de individuos relacionados sugiere que los neandertales en la cueva Chagyrskaya desarrollaron su vida en el mismo momento temporal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cueva de Chagyrskaya.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Escasa diversidad gen&eacute;tica</strong></h3><p class="article-text">
        Otro hallazgo sorprendente es que la diversidad gen&eacute;tica es extremadamente baja dentro de esta comunidad neandertal, que estar&iacute;a formado por un peque&ntilde;o grupo de 10 a 20 individuos. Esto es mucho m&aacute;s bajo que los registrados para cualquier comunidad humana antigua o actual, y es m&aacute;s similar al tama&ntilde;o de los grupos de especies al borde de la extinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los neandertales no permanec&iacute;an aislados. Al comparar la diversidad gen&eacute;tica en el cromosoma Y &ndash;que se hereda de padres a hijos&ndash; con la diversidad del ADN mitocondrial &ndash;que se hereda de las madres&ndash; los investigadores descubrieron que la diversidad gen&eacute;tica mitocondrial era mucho mayor que la diversidad del cromosoma Y, lo que apunta a que estas comunidades neandertales estaban vinculadas principalmente por la migraci&oacute;n femenina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres se mov&iacute;an m&aacute;s entre grupos de neandertal que los hombres. Las comunidades en Chagyrskaya eran un peque&ntilde;o grupo en el que gran parte de sus miembros eran mujeres que proven&iacute;an de otras comunidades&rdquo;, explica Skov a SINC.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la proximidad a la cueva Denisova, estas migraciones&nbsp;no parecen haber involucrado a los denisovanos: los investigadores no encontraron evidencia de flujo de genes denisovanos en los neandertales de Chagyrskaya.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Otras comunidades neandertales</strong></h3><p class="article-text">
        Para Skov es importante destacar que &ldquo;no sabemos si las conclusiones sobre los neandertales que habitaron la cueva de Chagyrskaya pueden aplicarse a otras comunidades neandertales, como las que pudieron haber habitado en la actual Espa&ntilde;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, ese ser&aacute; el enfoque de los pr&oacute;ximos trabajos. &ldquo;Estudiaremos si este tipo de organizaci&oacute;n social era com&uacute;n en todos los neandertales, para comprender c&oacute;mo de conectadas estaban las distintas comunidades entre s&iacute; y buscar evidencias de si en ellas tambi&eacute;n se produc&iacute;a la migraci&oacute;n de la mujer&rdquo;, afirma.
    </p><h3 class="article-text"><strong>En equipo con un Nobel reciente</strong></h3><p class="article-text">
        Entre los firmantes del estudio se encuentra el investigador sueco&nbsp;<a href="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Nobel-de-Medicina-para-Svante-Paeaebo-por-sus-hallazgos-en-evolucion-humana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Svante P&auml;&auml;bo</strong></a>, Premio Nobel de Medicina 2022, uno de los fundadores del&nbsp;<a href="https://www.eva.mpg.de/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto Max Planck de Antropolog&iacute;a Evolutiva</a>&nbsp;de Leipzig. Sus descubrimientos de los genomas de los neandertales y los denisovanos, as&iacute; como sobre la propia evoluci&oacute;n de los humanos le hicieron meritorio galard&oacute;n sueco este mismo mes de octubre.
    </p><p class="article-text">
        Laurits Skov destaca que gracias al trabajo previo de P&auml;&auml;bo ha sido posible este estudio. &ldquo;Me siento muy afortunado de haber podido trabajar con &eacute;l, ha sido un gran gu&iacute;a&rdquo;, reconoce el investigador a SINC.
    </p><p class="article-text">
        En el estudio han participado investigadores e investigadoras de Australia, Austria, Canad&aacute;, Francia, Alemania, Israel, Italia, Polonia, Rusia y Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        <em>AM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/primera-familia-neandertal_1_9639828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Oct 2022 11:03:07 +0000]]></pubDate>
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