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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Carmelitas Descalzas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/carmelitas-descalzas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Carmelitas Descalzas]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Monjas abusadoras: “Una mujer pederasta en un lugar de poder causa el mismo estrago que un varón”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/monjas-abusadoras-mujer-pederasta-estrago-varon_1_9644107.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5acf88e3-9f42-461d-9876-dfd7a41eeaf6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Monjas abusadoras: “Una mujer pederasta en un lugar de poder causa el mismo estrago que un varón”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Así lo asegura la psicoanalista especializada en abuso sexual infantil Sonia Almada. Las religiosas denunciadas en Argentina representan el 4% del total: 6 de 128. Hasta ahora ninguna fue condenada.</p><p class="subtitle">A 20 años del caso Grassi, 128 miembros de la Iglesia católica fueron denunciados por abuso sexual</p><p class="subtitle">Un asesinato, un suicidio, crímenes sin esclarecer, cuando el abuso no tiene límites</p><p class="subtitle">El Arzobispo de Salta y otros dos religiosos fueron acusados de violencia de género por Carmelitas Descalzas</p></div><p class="article-text">
        De <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/nombres-128-miembros-iglesia-catolica-argentina-involucrados-denuncias-abuso-sexual_1_9638795.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">128 casos de curas o religiosos abusadores denunciados con posteriorida</a>d al caso Grassi, <strong>solo 6, el 4,6 por ciento, son mujeres</strong>, lo que la psicoanalista especializada en abuso sexual infantil <strong>Sonia Almada</strong> atribuye a las diferencias de g&eacute;nero en la crianza, as&iacute; como a la desigual distribuci&oacute;n del poder dentro de la Iglesia, pero advierte que &ldquo;una mujer pederasta en un lugar de poder causa el mismo estrago que un var&oacute;n&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Contempor&aacute;neo al 20&ordm; aniversario del la investigaci&oacute;n period&iacute;stica que dio origen al Caso Grassi, resulta el <strong>segundo megajuicio por los abusos sexuales en el Instituto Pr&oacute;volo</strong> para ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes sordos que desde mayo del a&ntilde;o pasado se est&aacute; sustanciando en los tribunales mendocinos con la particularidad de que <strong>las nueve personas sentadas en el banquillo son mujeres, dos de ellas religiosas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las monjas que est&aacute;n siendo juzgadas en Mendoza, <strong>Kumiko Kosaca</strong> (46) y <strong>Asunci&oacute;n Mart&iacute;nez</strong> (53), integran la breve lista de las mujeres denunciadas por abuso sexual eclesi&aacute;stico en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, junto a las religiosas <strong>Viviana Fleitas, Mar&iacute;a Alicia Pacheco, Mar&iacute;a Tellez Fajardo y Silvia Chall&uacute;.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Kumiko Kosaka está siendo juzgada por abusos cometidos en el Instituto Próvolo de Mendoza.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Habilidad para capturar a las &ldquo;presas&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        En el caso de Viviana Fleitas, su condici&oacute;n de presunta pederasta trascendi&oacute; a partir de la publicaci&oacute;n en 2014 del libro <em>&ldquo;Raza de V&iacute;boras&rdquo;</em> de la ex monja Sandra Migliore quien all&iacute; cuenta que la religiosa <em>&ldquo;ten&iacute;a la habilidad de capturar a sus presas con un m&eacute;todo infalible que consist&iacute;a en hacerles sentir que eran lo m&aacute;s importante en su vida en ese momento, y que ese trato tan &iacute;ntimo era exclusivo&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Tellez Fajardo, &ldquo;Sor Marina&rdquo;, y &nbsp;Silvia Challi&uacute;, &ldquo;Sor Silvia&rdquo;, est&aacute;n acusadas de&nbsp;&ldquo;abuso sexual reiterado gravemente ultrajante y agravado a cinco adolescentes de entre 12 y 17 a&ntilde;os en un hogar de ni&ntilde;as en Boulogne. La causa ya fue elevada a juicio. Mar&iacute;a Alicia Pachecho fue detenida en 2016, en Salta, acusada por abuso sexual gravemente ultrajante. Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, el fiscal retir&oacute; la acusaci&oacute;n porque la denunciante asegur&oacute; que ya no quer&iacute;a seguir adelante con la acusaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si bien la pedofilia es una perversi&oacute;n, desde una mirada psicoanal&iacute;tica la pederastia es una decisi&oacute;n, la de atacar a un ni&ntilde;o y lastimarlo para siempre. Se da solo porque existe impunidad y desigualdad de poder. Tanto los hombres como las mujeres pederastas se ocultan y amenazan a sus v&iacute;ctimas para que callen&rdquo;, dijo Almada en di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>
    </p><p class="article-text">
        Presidenta de la organizaci&oacute;n Aralma contra las violencias en la infancia, Almada public&oacute; a principios de este a&ntilde;o con gran repercusi&oacute;n el libro<em> &ldquo;La ni&ntilde;a del campanario&rdquo; </em>dedicado al crimen impune y olvidado de una ni&ntilde;a de 8 a&ntilde;os violada y asesinada a mediados de los a&ntilde;os '70&nbsp;dentro de la iglesia San Marcelo lindera al colegio de Don Torcuato donde la v&iacute;ctima cursaba el tercer grado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya sea provocada por un hombre o una mujer, la violencia sexual padecida en la infancia es atroz y la visibilizaci&oacute;n de estos casos hace que muchas m&aacute;s personas se atrevan a hablar&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por ello nosotras desde Aralma y (la campa&ntilde;a) Derecho al Tiempo Argentina presentamos un proyecto de ley que exige, entre otros t&eacute;rminos, la creaci&oacute;n de una <strong>Comisi&oacute;n de la verdad para investigar estos cr&iacute;menes sexuales</strong> padecidos en la infancia en todos los &aacute;mbitos&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto en cuesti&oacute;n tambi&eacute;n propone que sean<strong> imprescriptibles los delitos sexuales</strong> contra menores y dejar de lado la expresi&oacute;n &ldquo;abuso sexual en la infancia&rdquo; para utilizar la m&aacute;s correcta &ldquo;violencia sexual contra la infancia y/o violencia sexual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De &eacute;stas y otras cuestiones, Almada se explay&oacute; durante una entrevista con <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De los 128 casos relevados de curas o religiosos abusadores denunciados con posterioridad al caso Grassi, solo 6 corresponden a mujeres, es decir, el 4%. &iquest;Qu&eacute; reflexi&oacute;n te genera esta relaci&oacute;n proporcional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El abusador sexual puede ser de cualquier clase social, etnia, raza, religi&oacute;n, estado civil y nivel educativo. Se confirma en todos los estudios&nbsp; que la mayor&iacute;a de los agresores son hombres, a la vez que se reconoce una minor&iacute;a relevante de abusadoras: el 86,6% son varones&nbsp; y entre el 13 y 20% son mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que&nbsp; adem&aacute;s de la estructura perversa de personalidad, tiene que ver con los estilos de crianza -hacia hombres y mujeres-, con el tipo de instrucci&oacute;n que se les da a los seminaristas y monjas, y con la total impunidad con la que hasta ahora se han manejado en &aacute;mbitos eclesi&aacute;sticos y de culto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay menos mujeres pederastas que hombres y esas mujeres tienen menos posibilidades de obtener lugares de poder. Una mujer pederasta en un lugar de poder causa el mismo estrago que un var&oacute;n, es decir ataca a los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. La oportunidad, el desvalimiento es lo que alimenta esta forma de perversi&oacute;n, en t&eacute;rminos psicoanal&iacute;ticos.
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                    alt="La psicoanalista especializada en abuso sexual infantil Sonia Almada, autora de &quot;La niña del campanario&quot;."
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                La psicoanalista especializada en abuso sexual infantil Sonia Almada, autora de &quot;La niña del campanario&quot;.                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; caracter&iacute;sticas tienen los casos de las mujeres autoras de abuso sexual eclesi&aacute;stico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s sexual por los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes presenta una gran dificultad a la hora de evaluarse y pensarse cuando la agresora es una mujer. En mi cl&iacute;nica me he encontrado con varios casos de adultos que fueron abusados sexualmente en su infancia por mujeres: monjas, celadoras,&nbsp; ni&ntilde;eras, abuelas, t&iacute;as, madres. La mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas eran varones pero en espacios institucionales dirigidos por mujeres que alojan ni&ntilde;as y ni&ntilde;os &ndash;como por ejemplo, hogares convivenciales, instituciones, internados-,&nbsp; la violencia sexual estaba dirigida a la &uacute;nica poblaci&oacute;n vulnerable, las ni&ntilde;as. Era solo una cuesti&oacute;n de oportunidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los relatos de los pacientes abusados sexualmente por mujeres son a&uacute;n m&aacute;s confusos que los de los violentados por varones. Las formas de crianza hacen que esperemos que la violencia se desate por el lado de la masculinidad y no tanto por la femineidad<strong>. </strong>Una mujer pederasta parece algo dif&iacute;cil de creer y soportar probablemente por el lugar sacralizado y tambi&eacute;n objetal donde se nos ha puesto a las mujeres: buenas, obedientes santas, o su contracara cuando no obedecemos, malas, putas, asesinas.
    </p><p class="article-text">
        El adulto que recuerda la violencia sexual padecida en la infancia, cuando su agresora es una mujer, tiene el doble trabajo de desmontar los prejuicios estereot&iacute;picos mencionados, es decir, c&oacute;mo una mam&aacute; va a hacer eso, c&oacute;mo la monjita va a atacarme. Muchas veces creen que es una fantas&iacute;a y les cuesta hacerle el espacio a esta cruda realidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo talla en estos casos el patriarcado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta forma de&nbsp; violencia sexual contra los ni&ntilde;os evidencia un comportamiento perverso del adulto sostenido en&nbsp; estructuras culturales y sociales basadas en la naturalizaci&oacute;n de&nbsp; violencia hacia la infancia. La violencia sexual en la infancia, tanto si la ejercen hombres o mujeres viene del m&aacute;s pr&oacute;ximo, aquel quien tiene a su cargo el cuidado del ni&ntilde;o y su protecci&oacute;n. Los elementos que se entrelazan en general son: cuidado, protecci&oacute;n&nbsp; y violencia. El ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a puesto como objeto de goce del otro, sin l&iacute;mites, sin freno.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todavía no se conoce el alcance de la violencia inusitada en ámbitos eclesiásticos en todo el mundo. Hay comisiones de la verdad pero todavía falta hacerlo en Argentina. Allí tendremos más víctimas que todavía no han logrado denunciar&quot;.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sonia Almada</span>
                                        <span>—</span> Psicoanalista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El abuso sexual ha tomado m&uacute;ltiples matices, cada vez m&aacute;s cruentos: desde pornograf&iacute;a, la explotaci&oacute;n sexual comercial, hasta la promoci&oacute;n del consumo a trav&eacute;s de la erotizaci&oacute;n de los cuerpos infantiles. Los cuerpos infantiles&nbsp; se presentan en el mercado como&nbsp; objetos para consumir y eso es el patriarcado, invitando a transgredir, a consumir sin coto.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de consumo es m&aacute;s frecuentado por varones. Los casos de pederastia en mujeres se dan en &aacute;mbitos de orden &iacute;ntimo, la casa, el &aacute;mbito clerical donde ocurre y mucho.
    </p><p class="article-text">
        Siempre repito que el primer eslab&oacute;n donde pega el patriarcado es en la infancia y por ello no es extra&ntilde;o conocer que son los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as las personas que soportan una de las peores formas de&nbsp; violencia. El lugar objetal que todav&iacute;a tiene la infancia, hace que se haga con ellos cualquier cosa y son pocos los frenos sociales&nbsp; a esta problem&aacute;tica,
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 4 de los 6 casos relevados de religiosas pederastas, las v&iacute;ctimas son exclusivamente mujeres, &iquest;a qu&eacute; crees que se debe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A que el mayor porcentaje de v&iacute;ctimas de violencia sexual en la infancia son mujeres. Seg&uacute;n ONU 1 de 5 mujeres y 1 de cada 13 varones fue v&iacute;ctima en la infancia. Las mujeres a medida que crecemos y despu&eacute;s de los siete a&ntilde;os estamos m&aacute;s expuestas a la violencia machista, especialmente a la sexual. El lugar objetal&nbsp; que se nos asigna al nacer hace que quedemos expuestas como objeto de goce para el otro. Todav&iacute;a no se conoce el alcance de la violencia inusitada en &aacute;mbitos eclesi&aacute;sticos en todo el mundo. Hay algunas comisiones de la verdad como en Canad&aacute;, en B&eacute;lgica y Francia, falta hacerlo en Argentina, y creo que all&iacute; tendremos m&aacute;s v&iacute;ctimas varones que todav&iacute;a no han logrado denunciar por lo menos de manera p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;<strong>Es posible recuperar a los curas o monjas ped&oacute;filos, como conf&iacute;a la Iglesia cuando los manda un tiempo a &ldquo;las c&aacute;rceles de la Iglesia&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La pedofilia o trastorno ped&oacute;filo se clasifica como una parafilia que consiste en la excitaci&oacute;n o el placer sexual derivado de fantas&iacute;as o actividades sexuales con ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. En general se utilizan indistintamente los t&eacute;rminos &ldquo;ped&oacute;filo&rdquo; y &ldquo;pederasta&rdquo; pero, aunque estos conceptos est&aacute;n estrechamente vinculados, no son sin&oacute;nimos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pederasta es aquel que pasa al acto y agrede sexualmente al ni&ntilde;o, ni&ntilde;a o adolescente. La dimensi&oacute;n es &eacute;tica. A sabiendas del da&ntilde;o que provocar&aacute;, muchas veces irreparable,&nbsp; el o la pederasta busca su satisfacci&oacute;n sexual que siempre est&aacute; basada en la desigualdad de poder.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento no se conoce tratamiento ni intervenci&oacute;n posible para cambiar el deseo ped&oacute;filo, es decir que un adulto deje de desear sexualmente a los&nbsp; ni&ntilde;os y los&nbsp; mecanismos utilizados para agredirlos son&nbsp; los mismos, tanto en hombres como mujeres: seducci&oacute;n, disuasi&oacute;n, coerci&oacute;n y amenaza.
    </p><p class="article-text">
        <em>MAA/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Alicia Alvado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/monjas-abusadoras-mujer-pederasta-estrago-varon_1_9644107.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Oct 2022 03:03:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Monjas abusadoras: “Una mujer pederasta en un lugar de poder causa el mismo estrago que un varón”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Monja,Abuso eclesiástico,Abuso sexual,Curas abusadores,Kumiko Kosaca,Instituto Próvolo,Carmelitas Descalzas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una de cada dos monjas de América Latina sufrió abusos de poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/monjas-america-latina-sufrio-abusos_1_9646978.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/398b3d0e-2f6e-4255-863f-3e77c6d53a5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una de cada dos monjas de América Latina sufrió abusos de poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casi el 20% reconoció que esos ataques fueron sexuales. Son cifras oficiales que surgen de una encuesta encargada por la propia Iglesia católica. En Argentina sólo 6 de los 128 involucrados en casos de abusos son religiosas. Los sacerdotes denunciados por agresiones en seminarios de varones representan el 10 por ciento y muy pocos recibieron una sanción.</p><p class="subtitle">El Arzobispo de Salta y otros dos religiosos fueron acusados de violencia de género por Carmelitas Descalzas</p></div><p class="article-text">
        <strong>Una de cada dos monjas sufrieron abusos de poder en Am&eacute;rica Latina. Dos de cada diez reconocen adem&aacute;s que los ataques fueron sexuales. </strong>Y aunque el dato sorprende por lo elevado del porcentaje, m&aacute;s a&uacute;n es el hecho de que se trata de <strong>cifras oficiales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Fueron 1.417 hermanas de 23 pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y el Caribe las que aceptaron responder las preguntas de una encuesta que busc&oacute; mostrar lo que ocurre puertas adentro de conventos y monasterios. En una organizaci&oacute;n donde las mujeres no tienen m&aacute;s cabida que la de asistencia de los varones, quienes participaron lo hicieron de forma an&oacute;nima.
    </p><p class="article-text">
        Desdibujado tras los esc&aacute;ndalos de pederastia, el maltrato contra las monjas es un tab&uacute; dentro de la Iglesia que sigue presente:<strong> el 55,2% de las religiosas de la regi&oacute;n sufrieron abusos de poder dentro de la vida religiosa</strong>, desde la congregaci&oacute;n a cualquier ambiente que est&eacute; vinculado con la Iglesia. La encuesta fue realizada por la Comisi&oacute;n de Atenci&oacute;n y Protecci&oacute;n a la Ni&ntilde;ez, Adolescencia y Adultos Vulnerables de la Confederaci&oacute;n Latinoamericana de Religiosos y Religiosas (CLAR).
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Quiénes son los que comenten el abuso? En primer lugar, otras mujeres. El 51,9 por ciento de las encuestadas señaló a su superiora como la agresora&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;nes son los que comenten el abuso? En primer lugar, otras mujeres. El 51,9 por ciento de las encuestadas se&ntilde;al&oacute; a su superiora como la agresora.</strong> Las siguen los sacerdotes mencionados en 34,2 por ciento de los casos, y luego los formadores con  23,1por ciento. En &uacute;ltimo lugar aparecen los obispos con obispos en el 10 por ciento de los casos.
    </p><p class="article-text">
        Las monjas que participaron de Argentina son 129. Es el tercer pa&iacute;s con mayor adhesi&oacute;n a la encuesta detr&aacute;s de M&eacute;xico con 429, y Brasil 170,.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados forman parte del libro <a href="https://www.vaticannews.va/es/iglesia/news/2022-10/clar-presenta-investigacion-sobre-abusos-vida-religiosa-femenina.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Vulnerabilidad, abusos y tratos en la vida religiosa de las mujeres&rdquo;</a>, presentado el pasado 4 de octubre en Bogot&aacute;. All&iacute;, la hermana Liliana Franco, presidenta de la CLAR, reconoci&oacute; que este libro implica aceptar que existen &ldquo;modalidades relacionales alejadas de la voluntad de Dios que generan abuso de poder, abuso de conciencia y abuso sexual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo interesante del libro es que no teme meterse con un tema tab&uacute;, el del acoso sexual: el 19,8 por ciento dijo haber sido v&iacute;ctima</strong>. Los agresores son en su mayor&iacute;a sacerdotes. El 14,3 por ciento de las monjas dijo que el cura fue el acosador. En tanto el 9,7 por ciento indic&oacute; a un laico y el&nbsp; 8 por ciento a otros religiosos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Hermana sí te creo&quot;, el lema feminista para apoyar a las Carmelitas de Salta que enfrentaron al obispo"
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            <span class="title">
                &quot;Hermana sí te creo&quot;, el lema feminista para apoyar a las Carmelitas de Salta que enfrentaron al obispo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n indaga sobre el acoso espiritual y aunque el 61 por ciento asegur&oacute; que no existe tal cosa, el 30 por ciento dijo no s&oacute;lo que existe sino que adem&aacute;s los sufri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s empujado por las nuevas denuncias que aparecen en todo el mundo y los tiempos del #Me Too, el Papa Francisco tambi&eacute;n admiti&oacute; que los abusos a las monjas &ldquo;no es algo que todos hagan, pero hay sacerdotes y obispos que lo hicieron, y a&uacute;n lo hacen&rdquo;. Fue a comienzos de 2020, cuando regresaba de un viaje por Emiratos &Aacute;rabes Unidos. &ldquo;&iquest;Tenemos que hacer a&uacute;n m&aacute;s? S&iacute;. &iquest;Tenemos la voluntad? S&iacute;. Pero es un camino que viene recorri&eacute;ndose desde hace tiempo&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">Las Carmelitas que denunciaron al obispo de Salta</h3><p class="article-text">
        En Argentina, tres monjas de clausura, del Monasterio San Bernardo de las Carmelitas Descalzas de Salta, denunciaron al obispo <strong>Mario Antonio Cargnello por violencia f&iacute;sica, psicol&oacute;gica y econ&oacute;mica</strong>. La denuncia -que tambi&eacute;n incluye al religioso Lucio Ajalla y Mart&iacute;n De Elizalde, obispo em&eacute;rito- <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/arzobispo-salta-religiosos-acusados-violencia-genero-carmelitas-descalzas_1_8923241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue presentada a fines de abril.</a> La causa fue tomada como propia por organizaciones feministas que salieron en defensa de las monjas y les compartiera uno de sus lemas:<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/hermana-si-creo-apoyo-feminista-carmelitas-descalzas_1_8961488.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;Hermana, s&iacute; te creo&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En otro momento era impensable hacer tal vez estas denuncias pero el hostigamiento sufrido hace que esas personas vean afectada su vida diaria&rdquo;, hab&iacute;a dicho entonces a <strong>elDiarioAR</strong> la abogada de las monjas, Claudia Zerda Lamas.
    </p><h3 class="article-text">Torturas en un convento</h3><p class="article-text">
        El 5 de julio de 2019, el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay, en Entre R&iacute;os, conden&oacute; por unanimidad, a tres a&ntilde;os de prisi&oacute;n efectiva a la religiosa Luisa Esther Toledo por el delito de <strong>privaci&oacute;n ileg&iacute;tima de la libertad doblemente calificada por el uso de violencia y amenazas y por su duraci&oacute;n superior a un mes en dos casos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante diez a&ntilde;os, la monja hab&iacute;a estado a cargo del Monasterio de la Precios&iacute;sima Sangre y Nuestra Se&ntilde;ora del Carmen, de Nogoy&aacute;. Hasta que el 25 de agosto de 2016 un grupo de ex carmelitas present&oacute; la denuncia en la justicia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No pude seguir soportando casos de abusos y que las jerarqu&iacute;as de la Iglesia no hagan nada. A m&iacute; me liber&oacute; alejarme de la Iglesia&rdquo;, dijo a <a href="https://tn.com.ar/sociedad/2021/01/28/hablo-la-monja-torturada-en-el-convento-de-nogoya-a-mi-me-libero-alejarme-de-la-iglesia/?gclid=Cj0KCQjwqc6aBhC4ARIsAN06NmMSw14IpZgOWCYjfLdDHkMJ1C2n36GpFX7C35G_s4nmERwUA0R1HQUaAiqfEALw_wcB" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TN una de las denunciantes</a>, Silvia Albarenque, cuando se conoci&oacute; la sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Las ex carmelitas hab&iacute;an relatado en la justicia las torturas a las que eran sometidas, desde hacer la se&ntilde;al de la cruz con la lengua sobre el piso hasta recibir latigazos, pasar d&iacute;as encerradas en sus celdas o tener que usar cilicios. <strong>&ldquo;Pero el peor castigo era la tortura psicol&oacute;gica&rdquo;</strong>, afirm&oacute; Albarenque.
    </p><h3 class="article-text">Seis monjas denunciadas por abuso en Argentina</h3><p class="article-text">
        En la investigaci&oacute;n publicada ayer, <strong>elDiarioAR</strong> da cuenta que <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/20-anos-caso-grassi-128-miembros-iglesia-catolica-denunciados-abuso-sexual_1_9645095.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Argentina son seis las religiosas involucradas en casos de abuso sexual. Representan el 4,6 por ciento de los 128 denunciados</a>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Una mujer pederasta en un lugar de poder causa el mismo estrago que un var&oacute;n&rdquo;, dijo a este medio la psicoanalista especializada en abuso sexual infantil Sonia Almada.
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            <span class="title">
                La monja Kumiko Kosaka. Está acusada como partícipe y cómplice de los abusos sexuales cometidos contra alumnos sordos del Instituto Próvolo.                            </span>
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        De esas seis monjas denunciadas, <strong>ninguna recibi&oacute; hasta el momento una condena judicial</strong> y s&oacute;lo cuatro est&aacute;n atravesando procesos judiciales. Son Kumiko Kosaca (46) y Asunci&oacute;n Mart&iacute;nez (53), por los abusos cometidos en el Instituto Pr&oacute;volo de Mendoza, y Mar&iacute;a Tellez Fajardo y Silvia Chall&uacute; por las denuncias de ataques sexuales en el hogar de las Hermanas Trinitarias de Boulogne, en el norte del conurbano bonaerense.
    </p><p class="article-text">
        En esta breve lista est&aacute;n tambi&eacute;n Viviana Fleitas -denunciada por Sandra Migliore , una ex monja, en el libro Raza de V&iacute;boras-, y Mar&iacute;a Alicia Pacheco, cuya causa cay&oacute; porque la denunciante no quiso seguir adelante con el proceso.
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            <span class="title">
                Valeria Zarsa, fue una de las denunciantes del sacerdote Agustin Rosa Torino, condenado y expulsado del sacerdocio por abusos a novicias y seminaristas.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Los abusos en los seminarios de varones</h3><p class="article-text">
        Los abusos dentro de los seminarios de sacerdotes es otro de los cap&iacute;tulos de abuso sexual en la Iglesia cat&oacute;lica.<strong> De 128 denunciados, 13 fueron por ataques cometidos contra seminaristas. Representan el 10,6% de los sacerdotes y religiosos denunciados y s&oacute;lo cuatro recibieron una condena judicial en tanto otros tres fueron expulsados del sacerdocio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En esa lista aparece <strong>Gustavo Oscar Zanchetta</strong>, obispo em&eacute;rito de Or&aacute;n, Salta entre 2013 y 2017, condenado el pasado 4 de marzo por el &ldquo;delito de abuso sexual simple continuado agravado por ser cometido por un ministro de culto religioso reconocido en perjuicio de dos ex seminaristas&rdquo;. Recibi&oacute; una condena de 4 a&ntilde;os y seis meses porque los denunciantes, dos ex seminaristas, eran mayores de edad.
    </p><p class="article-text">
        Zanchetta fue acusado ante la justicia en febrero de 2019. Pero el obispo ya no estaba en Salta. <strong>Resid&iacute;a en el Vaticano, en el hotel Santa Marta, el mismo donde se aloja el Papa Francisco.</strong> Hab&iacute;a sido designado por el propio Jorge Bergoglio como asesor del Apsa, la Administraci&oacute;n del Patrimonio de la Sede Apost&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        No fue aquella la primera acusaci&oacute;n. En 2016, <strong>cinco sacerdotes hicieron una denuncia can&oacute;nica acusando al obispo de autoritarismo, manejos poco claro de las cuentas de la di&oacute;cesis y tambi&eacute;n abusos sexuales</strong> Seminario Juan XXIII de la ciudad de Or&aacute;n. Zanchetta fue transferido al Vaticano. A pesar de la condena, sigue siendo sacerdote.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre con <strong>Justo Jos&eacute; Ilarraz</strong>. En un fallo un&aacute;nime, el 22 de mayo de 2018, fue condenado a 25 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por los abusos denunciados por siete adolescentes en el Seminario Arquidiocesano Nuestra Se&ntilde;ora del Cen&aacute;culo, entre 1984 y 1993, en Paran&aacute;, Entre R&iacute;os. Es una de las condenas m&aacute;s altas que recibi&oacute; un sacerdote argentino, luego de las impuestas a 45 y 42 a&ntilde;os a Horacio Corbacho y Nicola Corradi por los abusos en el Pr&oacute;volo de Mendoza. Las v&iacute;ctimas de Ilarraz ten&iacute;an entre 10 y 14 a&ntilde;os. Su abusador sigue siendo sacerdote.
    </p><p class="article-text">
        <em>MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariana García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/monjas-america-latina-sufrio-abusos_1_9646978.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Oct 2022 03:02:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una de cada dos monjas de América Latina sufrió abusos de poder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Abuso eclesiástico,Carmelitas Descalzas,Monja,Abuso de poder,Papa Francisco,Justo José Ilarraz,Gustavo Zanchetta]]></media:keywords>
    </item>
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