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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Abuso de poder]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/abuso-de-poder/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Abuso de poder]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Abusos en la Facultad de Odontología de La Plata: después de las denuncias, nepotismo y aprietes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/abusos-facultad-odontologia-plata-despues-denuncias-nepotismo-aprietes_1_10558237.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2acca9df-23ec-4049-a762-fb01f7efc56a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abusos en la Facultad de Odontología de La Plata: después de las denuncias, nepotismo y aprietes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A un mes de que elDiarioAR publicara una investigación sobre abusos sexuales y de poder, la Facultad de Odontología redobló los castigos contra el alumnado. Mientras tanto, las paredes de la institución amanecieron con pintadas en contra el Decano acusándolo de “nepotista”. </p><p class="subtitle">Apartan a los profesores denunciados por abusos sexual y de poder en la Facultad de Odontología de La Plata</p><p class="subtitle">Abusos en la facultad de odontología de La Plata: miedo, denuncias y un mecanismo aceitado durante años</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Lazo encubre abusadores. MOI c&oacute;mplice. No nos callamos m&aacute;s&rdquo;, dec&iacute;a una de las pintadas del piso de la entrada principal de la Facultad de Odontolog&iacute;a de la Facultad de La Plata que apareci&oacute; en la ma&ntilde;ana del 13 de septiembre. La denuncia apuntaba contra el Decano de la facultad, <strong>Gabriel Lazo</strong> y contra el Movimiento Odontol&oacute;gico Independiente (MOI), conducci&oacute;n del Centro de Estudiantes desde hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-hay-manual-contestarle-docente-tocando-teta_1_10479687.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luego de la publicaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n de elDiarioAR, sobre los abusos de poder y sexuales en la facultad, </a>algunos ex alumnos compartieron la noticia en sus redes sociales. Uno de ellos comenz&oacute; a recibir mensajes privados de sus compa&ntilde;eras recordando los acosos que hab&iacute;an sufrido durante sus a&ntilde;os de cursada por parte de los profesores y miembros del Centro de Estudiantes Y decidi&oacute; compartir aquellos mensajes en historias de Instagram, ocultando el nombre de usuario. <strong>Los testimonios superaron el centenar.</strong> De manera espont&aacute;nea, el pasado 13 de septiembre los postes de luz se cubrieron con impresiones de esas denuncias de abuso.
    </p><p class="article-text">
        R&aacute;pidamente, los graffitis fueron cubiertos con pintura blanca que todav&iacute;a estaba fresca cuando volvi&oacute; a aparecer una acusaci&oacute;n que se destacaba sobre las otras.<strong> &ldquo;Nosotros s&iacute; lo vimos. Lazo corrupto y nepotista&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nepotismo. La <em>&ldquo;desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos p&uacute;blicos&rdquo;</em>, seg&uacute;n la Real Academia Espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;En la Universidad Nacional de La Plata, Facultad de Odontolog&iacute;a (FOLP), hay siete personas que comparten el mismo apellido, el apellido del Decano. Hermanos, hijos, sobrinos, ocupan u ocuparon cargos dentro de la instituci&oacute;n y dentro de la UNLP.</strong> Tal es el caso de Sergio Lazo, profesor de la Facultad de Odontolog&iacute;a, Secretario General de esta instituci&oacute;n, Secretario de Salud de la Universidad (UNLP) y hermano del Decano. El &aacute;rbol familiar se agranda si se toman en cuenta a las parejas estables de los parientes del Decano, que tambi&eacute;n son profesores de esa casa de estudios.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;Familia FOLP&rdquo; se completa con el Centro de Estudiantes: cuatro de los ex presidentes de la agrupaci&oacute;n, inclu&iacute;da la hija del decano, y varios ex miembros del MOI, hoy son profesores de la facultad.
    </p><p class="article-text">
        El MOI lleg&oacute; al Centro de Estudiantes en 1994 con el lema de la antipol&iacute;tica. As&iacute; lo demuestra una foto de la agrupaci&oacute;n donde se ve un banner con la leyenda: &ldquo;Decile NO a la pol&iacute;tica. Decile SI a los estudiantes&rdquo;. Desde entonces, manejan el organismo encargado de representar los intereses de los alumnos. Sin embargo, despu&eacute;s de tantas d&eacute;cadas, lo que termin&oacute; ocurriendo es que cada vez se hizo m&aacute;s estrecha  la estrecha relaci&oacute;n entre la gesti&oacute;n de la Facultad y la organizaci&oacute;n estudiantil.
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                    alt="El MOI, la única agrupación estudiantil. Maneja el centro de estudiantes desde 1994 con el lema de la antipolítica. Nunca denunciaron los abusos a alumnos."
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            <span class="title">
                El MOI, la única agrupación estudiantil. Maneja el centro de estudiantes desde 1994 con el lema de la antipolítica. Nunca denunciaron los abusos a alumnos.                            </span>
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        Dentro de la l&oacute;gica de preferencia parental, hay al menos cuatro apellidos m&aacute;s de profesores que se repiten entre padres e hijos y entre hermanos. Tal es el caso de la Secretaria de G&eacute;nero, Paula Tomas, hermana del Prosecretario de Ciencia y T&eacute;cnica, Leandro Tomas, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-hay-manual-contestarle-docente-tocando-teta_1_10479687.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acusado de abuso de poder</a> en una nota anterior. En la Facultad de Odontolog&iacute;a se les repite a los alumnos que la FOLP es como una familia. Es cierto, la FOLP es una familia. O al menos un pu&ntilde;ado de ellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR</strong> intent&oacute; comunicarse con su conducci&oacute;n para saber porque raz&oacute;n en todos estos a&ntilde;os nunca recibieron una denuncia por abuso, sin embargo los representantes de los estudiantes prefirieron no responder.
    </p><p class="article-text">
        Tras la publicaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n, tres docentes que ejerc&iacute;an en la Facultad de Odontolog&iacute;a de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) fueron&nbsp;<strong>apartados preventivamente</strong>&nbsp;de sus cargos.
    </p><h3 class="article-text">Una invitaci&oacute;n al silencio</h3><p class="article-text">
        La respuesta de la gesti&oacute;n de la facultad y los profesores ante las denuncias p&uacute;blicas y los escraches fue redoblar el amedrentamiento contra los alumnos. El miedo como estrategia, la invitaci&oacute;n al silencio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Imag&iacute;nense cuando ustedes se reciban, tengan el t&iacute;tulo y alguien les pregunte d&oacute;nde se recibieron y ustedes digan: en la Facultad de Odontolog&iacute;a. El resto va a tener esa mirada hacia la facultad, de que ah&iacute; escracharon a profesores&rdquo;. Ese fue el ejemplo que les dio a sus alumnos el profesor Fernando Pasos, de la materia Odontolog&iacute;a Preventiva y Social (OPS). &ldquo;Nos dio a entender que nuestro t&iacute;tulo ya no va a tener el mismo prestigio que antes&rdquo;, sostuvo la alumna Celeste, quien pidi&oacute; mantener en reserva su nombre para evitar posibles represalias.
    </p><p class="article-text">
        Como Celeste, <strong>muchos alumnos tuvieron que escuchar charlas aleccionadoras</strong> en las que se los acus&oacute; de ensuciar a la instituci&oacute;n, y se les anunci&oacute; que a partir de ahora, la relaci&oacute;n entre alumno y docente se termin&oacute;. Algunas c&aacute;tedras, por su parte, enviaron cartas de apoyo al decano, y sostuvieron que las denuncias eran acusaciones de una &ldquo;falacia total&rdquo; e &ldquo;inventos de &oacute;rden pol&iacute;tico&rdquo; por parte de &ldquo;personas inescrupulosas&rdquo;. Una de ellas fue publicada por la Federaci&oacute;n Universitaria de Estudiantes de La Plata (FULP) en sus redes sociales.
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                Uno de los pisos de la facultad. La pintada acusa al decano y al centro de estudiantes.                            </span>
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        La alumna cont&oacute; que Fernando Pasos &ldquo;nos dijo que la facultad hab&iacute;a dispuesto a dos abogados que estaban investigando todo, que ya sab&iacute;an d&oacute;nde trabajaba el chico que public&oacute; las historias de Instagram&rdquo;, en referencia al ex alumno que republic&oacute; los relatos de abusos sexuales y de poder en la facultad. &ldquo;En realidad no es dif&iacute;cil saber d&oacute;nde trabaja porque est&aacute; matriculado en el colegio de Odont&oacute;logos as&iacute; que <strong>yo creo que lo dijo m&aacute;s para meternos miedo que otra cosa</strong>&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otro de las medidas que aparecieron luego de las denuncias por abuso fue el ajuste a un reglamento que nadie conoce. </strong> &ldquo;Ustedes ac&aacute; cursan tres horas aunque en realidad tendr&iacute;an que ser seis. Pero ahora vamos a seguir el reglamento al pie de la letra&rdquo;, dijo la profesora Sol Cambareri, pareja de uno de &ldquo;los Lazo&rdquo; que tambi&eacute;n dictaba la clase de OPS<strong>.</strong> Celeste le pregunt&oacute; d&oacute;nde estaba para leerlo: &ldquo;No me supo contestar qu&eacute; reglamento era&rdquo;, sostuvo la alumna.
    </p><h3 class="article-text">Un centro de estudiantes sin oposici&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Leonel Guerra fue alumno de la Facultad de Odontolog&iacute;a y, junto a algunos compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras, formaron una agrupaci&oacute;n opositora en 2021. La llamaron NEO: Nueva Era Odontol&oacute;gica. Fue despu&eacute;s de una marcha de estudiantes en la que ped&iacute;an por sus pr&aacute;cticas finales en pandemia. La UBA ya las estaba garantizando hac&iacute;a meses, ellos quer&iacute;an lo mismo para recibirse. Las consiguieron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La principal dificultad que ten&iacute;an entonces como agrupaci&oacute;n, era que las c&aacute;tedras no les brindaban informaci&oacute;n sobre las cursadas, y ante las consultas que recib&iacute;an de los alumnos, no ten&iacute;an un canal de di&aacute;logo para resolverlas. As&iacute; lo planteaban en sus redes sociales en una carta abierta: &ldquo;Entendemos que NO ES COINCIDENCIA que las c&aacute;tedras no respondan a nuestros pedidos de informaci&oacute;n y que solo se comuniquen para dar la informaci&oacute;n diaria con el actual centro de estudiantes. A saber, que las noticias deben ser de acceso a TODXS lxs estudiantes de la facultad y deber&iacute;a haber una comunicaci&oacute;n fluida entre las c&aacute;tedras y todas las agrupaciones que representen a lxs estudiantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero ser alumno y oponerse a la gesti&oacute;n no fue gratuito</strong>. Leonel est&aacute; seguro de que el problema que tuvo fue por ser parte de NEO. En 2021 cursaba la Materia Histolog&iacute;a II y para aprobar solo le restaba recuperar una falta. Su profesora le dijo que ten&iacute;a que ir a una &uacute;ltima instancia de recuperaci&oacute;n, asegur&aacute;ndole que ella misma le iba a tomar una pregunta. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando me toca rendir, entra Adri&aacute;n Abal (titular interino) a la reuni&oacute;n de Zoom y dice: &lsquo;a Guerra le tomo yo'. Me pase&oacute; por toda la materia, con preguntas recontra rebuscadas que no las toman ni en un final &rdquo;. Leonel enfatiza: Lo desaprobaron.
    </p><p class="article-text">
        Guerra est&aacute; seguro de que la nota del examen fue el resultado de su militancia: &ldquo;si no hubiese estado en NEO y no me conoc&iacute;a nadie, me hubiese tomado mi profesora y hubiese aprobado&rdquo;. Leonel perdi&oacute; un a&ntilde;o de la carrera por una falta. &ldquo;Segu&iacute; cursando en el segundo cuatrimestre las materias que pod&iacute;a, pero iba a cursar sin ganas&rdquo;. Empez&oacute; a buscar otras carreras, y finalmente decidi&oacute; emigrar del pa&iacute;s. &ldquo;En mi caso, el recursar fue en un 90% el desencadenante de que tomara esa decisi&oacute;n. Me di&oacute; la sensaci&oacute;n de que si segu&iacute;a, me iba a volver a pasar.<strong> Yo dije: &iquest;d&oacute;nde nos metimos?, ac&aacute; no nos recibimos m&aacute;s, nos van a poner trabas en todas las materias&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La agrupaci&oacute;n NEO se disolvi&oacute; sin llegar a presentarse a elecciones, ya que en 2021 las votaciones se retrasaron hasta marzo del 2022 debido a la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR</strong> le consult&oacute; a otra ex integrante de NEO, qu&eacute; har&iacute;a falta para formar otras agrupaciones opositoras dentro de la facultad. Ella sostuvo: &ldquo;Que alguien haga lo mismo que nosotros, que tenga la constancia. Los alumnos que formaron parte de NEO se fueron bajando por miedo, porque se sab&iacute;an nuestros nombres. Es tan grande la mafia y el poder que hay detr&aacute;s que pueden pasar a&ntilde;os y a&ntilde;os luchando con la agrupaci&oacute;n. <strong>Es muy dif&iacute;cil querer cambiar las cosas cuando est&aacute; todo tan podrido adentro y est&aacute; todo tan arreglado</strong>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>LG/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara Guerrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/abusos-facultad-odontologia-plata-despues-denuncias-nepotismo-aprietes_1_10558237.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Sep 2023 03:10:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abusos en la Facultad de Odontología de La Plata: después de las denuncias, nepotismo y aprietes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UNLP,Abuso sexual,Abuso de poder]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abusos en la facultad de odontología de La Plata: miedo, denuncias y un mecanismo aceitado durante años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/abusos-facultad-odontologia-plata-miedo-denuncias-mecanismo-aceitado-durante-anos_1_10500276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62d6b911-8900-4a13-b673-d9925547ec3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abusos en la facultad de odontología de La Plata: miedo, denuncias y un mecanismo aceitado durante años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una semana después de que elDiarioAR publicó una investigación sobre los abusos sexuales y de poder en esa institución, más de 30 personas se comunicaron para acercar su testimonio. </p><p class="subtitle">Apartan a los profesores denunciados por abusos sexual y de poder en la Facultad de Odontología de La Plata</p></div><p class="article-text">
        Una alumna que es obligada lijar un palo como si se tratara de una masturbaci&oacute;n. Un grupo de alumnos que es desaprobado sin rendir el examen s&oacute;lo porque el profesor as&iacute; lo quiso. La connivencia del Centro de Estudiantes y el docente que con una lapicera toma la cadenita que ca&iacute;a entre los pechos de una estudiante. Los testimonios comenzaron a aparecer a borbotones. Son reales, tienen nombre y apellido, aunque su identidad se preserva para evitar represalias y porque sobre todo, el miedo contin&uacute;a. Pero todos ellos dan cuenta de una realidad que durante a&ntilde;os se intent&oacute; mantener tapada: los abusos sexuales y de poder en la Facultad de Odontolog&iacute;a de La Plata.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Yo creo que tienen un poder infinito. La facultad es de ellos&rdquo;. </strong>Quien habla es un ex alumno de la Universidad de la UNLP. Se comunic&oacute; con <strong>elDiarioAR</strong> luego de que el s&aacute;bado 2 de septiembre <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-hay-manual-contestarle-docente-tocando-teta_1_10479687.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este medio publicara una investigaci&oacute;n sobre abusos sexuales y de poder en la Facultad de Odontolog&iacute;a</a>. Desde entonces <strong>se recibieron m&aacute;s de 30 denuncias.</strong> Todas van formando un rompecabezas que muestra que los abusos eran, son, parte de la din&aacute;mica de la universidad.
    </p><p class="article-text">
        Santiago, por ejemplo, cont&oacute; como la relaci&oacute;n entre la gesti&oacute;n de la Facultad y el Centro de Estudiantes conducido por el Movimiento Odontol&oacute;gico Independiente (MOI), construida desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, es parte de un sistema que permite o al menos mira para otro lado cuando ocurren los abusos.
    </p><p class="article-text">
         Santiago y escribe c&oacute;mo el MOI construy&oacute; su poder a base de ofrecerles a los estudiantes aprobar algunas materias sin rendir, a cambio de votar a la agrupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para ganar las elecciones, ven&iacute;an del Centro de Estudiantes y te dec&iacute;an: &lsquo;&iquest;qu&eacute; materia quer&eacute;s aprobar? Anotate en la lista, votanos y no te presentes que vas a aparecer aprobado. Toda esta impunidad del Centro de Estudiantes viene de hace muchos a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;&iexcl;&iquest;Ven que no saben nada?!&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Javier  tambi&eacute;n fue alumno de la Facultad de Odontolog&iacute;a y vivenci&oacute; distintos tipos de abusos. Uno de los que m&aacute;s recuerda sucedi&oacute; en el a&ntilde;o 2014 cuando cursaba su primer a&ntilde;o en la materia Histolog&iacute;a. Si calificaban con siete o m&aacute;s, un examen promocional, los alumnos aprobar&iacute;an la materia sin necesidad de rendir el final. En el aula ya se encontraban los profesores, Pablo Felipe y Federico Belloni. Por entonces, era com&uacute;n que estos docentes junto con Adri&aacute;n Abal, dictaran clase juntos.
    </p><p class="article-text">
        Antes de recibir las preguntas del examen, Abal ingres&oacute; repentinamente al aula y dijo: &ldquo;Est&aacute;n todos desaprobados. Que se vayan&rdquo;. Javier asegura: &ldquo;Nosotros pensamos que era una joda&rdquo;. Los alumnos se quedaron en silencio. El profesor Felipe insisti&oacute;: <strong>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; est&aacute;n esperando? V&aacute;yanse, est&aacute;n todos desaprobados&rdquo;</strong>. El alumno recuerda: &ldquo;Nosotros nos mir&aacute;bamos. Hasta que alguien dijo: &rdquo;&iquest;es en serio?&ldquo;. La respuesta del profesor fue: &rdquo;Y s&iacute;, si no saben nada, es en serio&ldquo;. Acto seguido les pregunt&oacute; algo extremadamente dif&iacute;cil como: &rdquo;el corte transversal del glom&eacute;rulo renal, una pregunta de medicina pr&aacute;cticamente. Y nadie respondi&oacute;, nos quedamos mir&aacute;ndonos&ldquo;. Felipe los inst&oacute; una vez m&aacute;s a retirarse: &rdquo;&iquest;Ven que no saben nada? V&aacute;yanse&ldquo;. <strong>As&iacute; fue como toda esa clase perdi&oacute; la posibilidad de promocionar y tuvieron que rendir ex&aacute;men final para aprobar la materia.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Este alumno tambi&eacute;n presenci&oacute; un caso de abuso sexual hacia una compa&ntilde;era por parte del profesor Sergio Seara -con una denuncia  por abuso sexual- en la materia Odontolog&iacute;a Preventiva y Social (OPS). Javier, junto a sus compa&ntilde;eros, cinco mujeres y otro var&oacute;n, estaban conversando en el centro de atenci&oacute;n y pr&aacute;cticas del barrio de Abasto, en La Plata.  Seara comenz&oacute; a hacerle comentarios a una de las j&oacute;venes que cursaba el 5&ordm; a&ntilde;o sobre una cadenita que colgaba de su cuello. &ldquo;Mir&aacute; hasta d&oacute;nde llega la cadenita&rdquo;, dec&iacute;a el profesor y se re&iacute;a. Hasta que en un momento, &ldquo;Sergio Seara se acerca prepotentemente y le levanta la cadenita con una lapicera y la suelta, y se le queda trabada entre los pechos&rdquo;. El profesor le dice: &lsquo;Ay, d&aacute;mela&rsquo; y le saca la lapicera de entre los pechos. La alumna le respondi&oacute;: &lsquo;&iquest;Qu&eacute; hac&eacute;s? Sos un zarpado&rsquo;. Todos lo miramos como &lsquo;te re desubicaste mal, loco&rsquo;. &Eacute;l se di&oacute; cuenta de la situaci&oacute;n y dijo: <strong>&lsquo;Bueno, bueno, yo soy la autoridad ac&aacute; &iquest;eh?, tampoco me quieran sobrepasar&ldquo;, </strong>asegur&oacute; Javier.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Javier le pregunt&oacute; a su compa&ntilde;era qu&eacute; pensaba hacer despu&eacute;s de lo que hab&iacute;a pasado. Ella le dijo que no sab&iacute;a, pens&oacute; en decirle al padre o al novio, aunque no lo hizo porque le faltaban muy pocos meses para recibirse y sab&iacute;a que no la iban a aprobar m&aacute;s si se quejaba. &ldquo;Y la dej&oacute; pasar, como muchas otras situaciones que se dejaron pasar ah&iacute;&rdquo;, agreg&oacute; Javier.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Recuerdo anulado</strong></h3><p class="article-text">
        Ludmila es exalumna de la facultad y tambi&eacute;n sufri&oacute; abuso sexual por parte de Sergio Seara. Durante una materia pr&aacute;ctica del primer a&ntilde;o, en la que muchos alumnos construyen objetos para las aulas como mesas, sillas o l&aacute;mparas hal&oacute;genas, ella tuvo que realizar un stand para ubicar carteles sobre una mesa durante la semana de la salud bucal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La alumna recuerda: &ldquo;Un episodio que pas&eacute; con Seara es que estabamos lijando el palo del stand y luego lo ten&iacute;amos que pintar de negro. Yo estaba lijando parada en la mesa, se me acerca de atr&aacute;s, me apoya con la panza, con la intenci&oacute;n de apoyarme otra cosa, supongo, sus partes&rdquo;, sostiene la exalumna y agrega: &ldquo;Me agarra un brazo y otro brazo y me ense&ntilde;a a lijar el palo, como si lo estuviera masturbando. Entonces autom&aacute;ticamente, me doy vuelta, y como me estaba rozando, me corro. Todo el mundo estaba viendo eso. Le digo: &lsquo;no, no voy a lijar as&iacute;&rsquo;. <strong>Sent&iacute; mucha verg&uuml;enza por el momento que me estaba haciendo pasar.</strong> Un tipo grande, un asco te da. Cuando le&iacute; la nota (en referencia a la nota de <strong>elDiarioAR</strong>) se me vino este recuerdo que mi cabeza hab&iacute;a anulado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LG/MG</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<em>Si quer&eacute;s acercar informaci&oacute;n sobre estos abusos, comunicate con la siguiente casilla: </em><a href="mailto:laragperiodismo@gmail.com" target="_blank" class="link"><em>laragperiodismo@gmail.com</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara Guerrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/abusos-facultad-odontologia-plata-miedo-denuncias-mecanismo-aceitado-durante-anos_1_10500276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Sep 2023 03:27:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abusos en la facultad de odontología de La Plata: miedo, denuncias y un mecanismo aceitado durante años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Abuso sexual,Abuso de poder,Universidad Nacional de La Plata]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Apartan a los profesores denunciados por abusos sexual y de poder en la Facultad de Odontología de La Plata]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/apartan-profesores-denunciados-abusos-sexual-facultad-odontologia-plata_1_10487761.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec85f4a3-5546-4ab2-a041-a825a760fa49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Apartan a los profesores denunciados por abusos sexual y de poder en la Facultad de Odontología de La Plata"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue luego de una investigación de elDiarioAR. La facultad había negado que existieran casos de abusos pero tras la repercusión que tuvo difusión de las denuncias, las autoridades decidieron apartarlos de manera preventiva hasta que se resuelva su situación. Hubo una movilización de los estudiantes para reclamar que la universidad intervenga a causa de los reiterados casos de acoso por parte de los profesores.</p></div><p class="article-text">
        Tres docentes que ejerc&iacute;an en la Facultad de Odontolog&iacute;a de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) fueron <strong>apartados preventivamente</strong> de sus cargos luego de que este s&aacute;bado <strong>elDiarioAR</strong> publicara una <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-hay-manual-contestarle-docente-tocando-teta_1_10479687.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n que detallaba las denuncias sobre abusos sexuales y de poder </a>que varios alumnos ven&iacute;an haciendo sobre los profesores.
    </p><p class="article-text">
        Tras la publicaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n y la masiva repercusi&oacute;n en redes sociales y grupos de estudiantes, el Decano de la Facultad de Odontolog&iacute;a de la UNLP, <strong>Gabriel Lazo</strong> y la Secretaria de G&eacute;nero, Paula Tomas apartaron preventivamente profesores denunciados del contacto con alumnos.
    </p><p class="article-text">
        Previo a la publicaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n, <strong>elDiarioAR</strong> se comunic&oacute; con los funcionarios, quienes negaron estar al tanto de los abusos nombrados a excepci&oacute;n de la denuncia penal al profesor Marcelo Azpeitia por abuso sexual hacia su ex secretaria en su consultorio privado. As&iacute;mismo, la Secretaria de G&eacute;nero de la Facultad, Paula Tomas, asegur&oacute; que &ldquo;no hemos tenido hasta el momento casos puntuales en la facultad sobre profesores. Nada importante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, luego de la repercusi&oacute;n que tuvo la investigaci&oacute;n, la facultad decidi&oacute; apartar a los docentes.
    </p><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n se realiz&oacute; a trav&eacute;s de una historia de Instagram en la que repudiaban cualquier tipo de violencia y comunicaban el corrimiento de los docentes Marcelo Azpeitia, Sergio Seara y Leandro Tomas de sus cargos hasta que se esclarezca la situaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el Centro de Estudiantes conducido por el Movimiento Odontol&oacute;gico Independiente (MOI), utiliz&oacute; la misma red social para publicar una solicitud de una sesi&oacute;n extraordinaria del Consejo Directivo. En la misma exigen la &ldquo;desestimaci&oacute;n del cargo de aquellos docentes involucrados en las cuestiones de, abuso de poder, abuso de g&eacute;nero, maltrato y discriminaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la Federaci&oacute;n Universitaria de La Plata (FULP) convocaron a una marcha para las 8.30 de la ma&ntilde;ana de este lunes, 4 de septiembre, para repudiar las situaciones de violencia mencionadas en la investigaci&oacute;n de este mismo medio.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CwwFwVeserX/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Las pr&aacute;cticas denunciadas ameritan la inmediata intervenci&oacute;n del Protocolo de acci&oacute;n contra la violencia de g&eacute;nero y la intervenci&oacute;n de la Universidad para garantizar que ning&uacute;n estudiante vea sus derechos ni su integridad vulnerada en el marco de una instituci&oacute;n que hace mucho tiempo viene avanzando en debates y herramientas que permitan la erradicaci&oacute;n de la violencia de g&eacute;nero&rdquo;, sostuvo la FULP en la convocatoria a la concentraci&oacute;n. Y agregaron: &ldquo;Como gremio estudiantil queremos manifestar nuestro acompa&ntilde;amiento a las compa&ntilde;eras denunciantes y tambi&eacute;n a todxs lxs compa&ntilde;erxs que por diferentes motivos no han denunciado pr&aacute;cticas abusivas en la Facultad de Odontolog&iacute;a. <strong>Lamentamos el accionar y el silencio c&oacute;mplice del Centro de Estudiantes que genera desmovilizaci&oacute;n y vac&iacute;o de representaci&oacute;n gremial estudiantil en esa facultad&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los testimonios obtenidos por <strong>elDiarioAR</strong> es el de Antonela Comito, quien en febrero de 2021, empez&oacute; a trabajar como secretaria en el consultorio particular de<strong> </strong>Azpeitia, odont&oacute;logo y docente de la Facultad. All&iacute; sufri&oacute; el abuso de su ex jefe. Despu&eacute;s de haber transitado una depresi&oacute;n, de pasar noches enteras sin dormir y no poder levantarse de su cama, en mayo pasado present&oacute; una denuncia penal contra el docente.
    </p><p class="article-text">
        Otro joven cont&oacute; que tuvo que rendir seis veces un ex&aacute;men de Microbiolog&iacute;a luego de que el titular de la c&aacute;tedra, Leandro Tom&aacute;s -hoy a cargo de Periodoncia B.- lo considerara un &ldquo;traidor&rdquo;. Logr&oacute; aprobarla despu&eacute;s de rogar que lo dejaran rendir con otro docente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara Guerrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/apartan-profesores-denunciados-abusos-sexual-facultad-odontologia-plata_1_10487761.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Sep 2023 09:12:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Apartan a los profesores denunciados por abusos sexual y de poder en la Facultad de Odontología de La Plata]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Abuso sexual,Abuso de poder,La Plata]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“No hay manual de cómo contestarle a un docente que me está tocando una teta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-hay-manual-contestarle-docente-tocando-teta_1_10479687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8fda5ea8-2b98-4254-8c65-71e2e4d1b350_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“No hay manual de cómo contestarle a un docente que me está tocando una teta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde hace años, alumnas, y también alumnos, de la facultad de Odontología de La Plata sufren distintos tipos de acoso a lo largo de la carrera. Los acosadores tienen nombre y apellido y son conocidos por todos. Pero las denuncias no prosperan. Hasta el Centro de Estudiantes prefiere ignorar la situación.</p><p class="subtitle">Más de 40 años explotando a niñas en nombre de Dios: el silencio y secretismo de la escuela de sirvientas del Opus Dei</p><p class="subtitle">No es una excepción, es la norma: los protocolos contra el acoso fijan sanciones por tocamientos y acercamientos</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Empez&oacute; a aparecerse por mi escritorio y a ponerse atr&aacute;s de mi silla para hacerme masajes. Una, dos, tres veces. A la cuarta me pidi&oacute; que me acueste en una camilla. Reiteradas veces dije que no, trataba de escapar de esa situaci&oacute;n diciendo que yo estaba bien, que no necesitaba masajes, entre otras excusas que no tuvo ganas de escuchar. Ante la insistencia, acced&iacute;. Despu&eacute;s de eso comenzaba a moverme la ropa con la excusa de los masajes y lleg&oacute; a sacarme la remera y el corpi&ntilde;o. Cada vez que me masajeaba, intentaba tocarme alguna parte &iacute;ntima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 2021, Antonela Comito empez&oacute; a trabajar como secretaria en el consultorio particular de <strong>Marcelo Azpeitia</strong>, odont&oacute;logo y docente de la Facultad de Odontolog&iacute;a de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).<strong> El hombre hizo un trabajo fino, fue corriendo los l&iacute;mites de manera gradual</strong>: primero le hac&iacute;a comentarios sobre la intimidad entre Antonela y su novio, luego comenz&oacute; a tocarle el culo diciendo que era sin querer y pidi&eacute;ndole que no le contara a nadie. Despu&eacute;s vino la insistencia con los masajes. Antonela dice en la denuncia penal que le hizo a su jefe que a &eacute;l &ldquo;no le importaba si hab&iacute;a pacientes esperando, hasta que tocaron timbre y dej&oacute; de hacerme masajes. Con verg&uuml;enza y ganas de llorar fui a cambiarme y ah&iacute; fue donde, agarra, me corre el corpi&ntilde;o y me toca una teta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esa misma denuncia penal que radic&oacute; el 25 de mayo pasado, Antonela declara que en agosto tuvo un resfr&iacute;o y su jefe le recomend&oacute; que comprase un corticoide para que &eacute;l se lo aplicara. &ldquo;Cuando me lo fue a aplicar, me hizo bajarme los pantalones hasta la rodilla, siendo que en otro lugar donde me lo he aplicado nunca tuve que bajarmelo&rdquo;.
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                    alt="Denuncia que Antonela Comito presentó contra Marcelo Azpeitia, cuando trabajaba en su consultorio."
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            <span class="title">
                Denuncia que Antonela Comito presentó contra Marcelo Azpeitia, cuando trabajaba en su consultorio.                            </span>
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        Despu&eacute;s de haber transitado una depresi&oacute;n, de pasar noches enteras sin dormir y no poder levantarse de su cama, la preocupaci&oacute;n de Antonela est&aacute; en las mujeres que vendr&aacute;n. Sabe que, siendo profesor de la Facultad de Odontolog&iacute;a de la UNLP, Marcelo Azpeitia tiene contacto con otras j&oacute;venes y puede hacerles lo mismo que le hizo a ella. No se equivoca.
    </p><p class="article-text">
        A Valeria (su nombre real se omite para proteger su identidad) leer la denuncia p&uacute;blica de Antonela le hizo abrir los ojos. De manera instintiva se alejaba cada vez que su profesor se acercaba a corregirla en la materia de Cirug&iacute;a c&aacute;tedra &ldquo;A&rdquo;. Sus amigas hac&iacute;an lo mismo. <strong>Y es que Marcelo es bastante &ldquo;toquet&oacute;n&rdquo;, le gusta pasar distra&iacute;do y tocarle la espalda baja a sus alumnas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La noticia sobre la denuncia de Antonela sali&oacute; en el&nbsp;diario <a href="https://www.eldia.com/nota/2023-5-4-13-35-0-una-joven-denuncio-por-abuso-sexual-a-un-odontologo-de-la-plata-el-relato-de-una-pesadilla--policiales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El D&iacute;a&nbsp;</a>de la ciudad de La Plata. A pesar de tener el perfil p&uacute;blico en redes sociales y que la comunidad estudiantil hablara del tema en los pasillos de la Facultad, <strong>ninguna autoridad de la instituci&oacute;n se comunic&oacute; directamente con ella</strong>. Enviaron un email al diario El D&iacute;a para mostrarse a disposici&oacute;n con la joven. Por su parte, luego de haber sido denunciado p&uacute;blicamente, Azpeitia fue a la facultad a dar su clase como cualquier otro d&iacute;a y a la semana siguiente se empez&oacute; a correr la noticia de que se hab&iacute;a tomado licencia.
    </p><h3 class="article-text">Si te quej&aacute;s, no te recib&iacute;s m&aacute;s</h3><p class="article-text">
        El abuso de poder que ejerci&oacute; Marcelo Azpeitia no es algo extra&ntilde;o en la instituci&oacute;n. Algunos docentes se dieron cuenta que estar detr&aacute;s de un escritorio les daba poder sobre los alumnos. Tuvieron en sus manos los proyectos de vida de muchos j&oacute;venes y les hicieron saber que si se quejaban, el sue&ntilde;o de ser odont&oacute;logos se iba a demorar m&aacute;s de la cuenta. O pod&iacute;a no llegar nunca.
    </p><p class="article-text">
        Valeria pens&oacute; en denunciar cuando se enter&oacute; de la noticia del abuso a Antonela. Pens&oacute; en contarle al titular de la c&aacute;tedra que Marcelo Azpeitia la tocaba a ella y sus amigas, pero tuvo miedo. Tambi&eacute;n pens&oacute; en dirigirse a la Secretar&iacute;a de G&eacute;nero de la Facultad para hablar con Paula Tomas, secretaria del &aacute;rea, pero tuvo miedo. Como muchas otras alumnas, posterg&oacute; la denuncia hasta terminar la materia.<strong> Y es que existe una verdad instalada en la facultad: si te quej&aacute;s, no te recib&iacute;s m&aacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ante el hecho de p&uacute;blico conocimiento, desde el Centro de Estudiantes, repudiamos en&eacute;rgicamente todo hecho o situaci&oacute;n de abuso y/o violencia. Si est&aacute;s viviendo situaciones de violencia acercate al Departamento de G&eacute;nero en la facultad o llam&aacute; al 144 o 147. Derecho a una vida sin violencia&rdquo;, public&oacute; el Movimiento Odontol&oacute;gico Independiente (MOI), el 5 de mayo, 5 d&iacute;as despu&eacute;s de la denuncia p&uacute;blica que hizo Antonela en redes sociales. En la historia de Instagram no se aclaraba a qu&eacute; situaci&oacute;n se refer&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        El Movimiento Odontol&oacute;gico Independiente (MOI) es una agrupaci&oacute;n estudiantil que lleva m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de elecciones ganadas ininterrumpidamente. En el 2022 gan&oacute; con el 86.7% de los votos, frente al 11.4% que sac&oacute; Franja Morada, la &uacute;nica alternativa que se presenta hist&oacute;ricamente dentro de la facultad. <strong>La relaci&oacute;n entre el centro de estudiantes y la gesti&oacute;n de la facultad es estrecha</strong>. Varios ex-militantes del MOI hoy son docentes y otros tienen cargos de autoridad dentro facultad.
    </p><h3 class="article-text">A m&iacute; no me va a pasar</h3><p class="article-text">
        En tercer a&ntilde;o de la carrera Agustina (su nombre real tambi&eacute;n se omite para proteger su identidad) crey&oacute; que si se anotaba con <strong>Sergio Seara </strong>en la materia pr&aacute;ctica Odontolog&iacute;a Preventiva y Social (OPS), iba a lograr lo que tanto hab&iacute;a esperado: atender a un paciente por primera vez. Pens&oacute; que a ella no le iba a pasar eso que se dec&iacute;a como un secreto a voces: que Seara acosaba a sus alumnas.<strong> Pero le pas&oacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Agustina dedic&oacute; muchas semanas llenando fichas de pacientes que atend&iacute;an sus compa&ntilde;eros de cuarto y quinto a&ntilde;o. En cada clase le preguntaba a su profesor cu&aacute;ndo la iba a dejar atender. Hasta se hab&iacute;a comprado instrumental de a&ntilde;os superiores para que no le faltara nada. Seara le respond&iacute;a que ten&iacute;a que esperar. Le preguntaba a su alumna qu&eacute; notas ten&iacute;a en el resto de las materias.
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                    alt="La Facultad de Odontología de la UNLP. Según las autoridades allí no hay casos de abusos sexuales ni de poder."
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            <span class="title">
                La Facultad de Odontología de la UNLP. Según las autoridades allí no hay casos de abusos sexuales ni de poder.                            </span>
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        Una tarde, en una salita del barrio platense de Abasto, Agustina estaba llenando una ficha de un paciente sentada sobre un banquito de madera. Se puso las hojas sobre las rodillas. Sergio Seara se acerc&oacute; por detr&aacute;s. &ldquo;De un momento para el otro siento que me agarra desde abajo de las tetas y me las toca y me endereza. Me dice: &rdquo;As&iacute; no vas a llegar a los cuarenta&ldquo;, explic&oacute; Agustina y agreg&oacute;: <strong>&rdquo;No hay un manual de c&oacute;mo contestarle a un docente que me est&aacute; tocando una teta</strong>. Hizo como si no hubiera pasado absolutamente nada. Despu&eacute;s me dijo que ten&iacute;a que trabajar la ergonom&iacute;a porque estaba muy encorvada&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su compa&ntilde;ero vio la situaci&oacute;n, se quedaron todos en silencio. El profesor acostumbraba a llevar de vuelta a los alumnos en su auto. &ldquo;Ese d&iacute;a, un compa&ntilde;ero que se dio cuenta que yo me hab&iacute;a sentido s&uacute;per inc&oacute;moda, me dijo: &rdquo;no, yo te llevo&ldquo;. Iba para otro lado &eacute;l, no ten&iacute;a por qu&eacute; hacerlo, pero no quer&iacute;a que me fuera con el profesor&rdquo;, cont&oacute; Agustina. &ldquo;Tampoco hablamos del tema.<strong> &iquest;Viste esas cosas que quedan en ese silencio raro?&rdquo;</strong>, apunta.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n con el profesor se empez&oacute; a poner m&aacute;s tensa. En el razonamiento de Agustina: &ldquo;Si la estaba yendo a pasar como el orto por lo menos que pueda atender y aprender, que era lo que yo quer&iacute;a&rdquo;. El profesor se pon&iacute;a cada vez m&aacute;s r&iacute;gido con imped&iacute;rselo. Hubo una clase en la que faltaron sus compa&ntilde;eros de a&ntilde;os superiores y Agustina vio la oportunidad de atender por primera vez.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Bueno, Sergio, hoy es mi d&iacute;a &iquest;no? Hoy voy a poder trabajar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Quer&eacute;s trabajar? Bueno, armate el sill&oacute;n que ahora vas a trabajar.
    </p><p class="article-text">
        Seara hizo ingresar a la sala a un ni&ntilde;o de 6 a&ntilde;os con su madre, aunque reci&eacute;n en 5&ordm; a&ntilde;o los alumnos aprenden a atender a ni&ntilde;os, no solo por la dentadura, sino tambi&eacute;n por el trato que deben tener hacia los peque&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Agustina termin&oacute; de llenar la ficha con los dientes afectados de su paciente sabiendo que no ten&iacute;a la experiencia para atenderlo: no sab&iacute;a por d&oacute;nde empezar. Entonces decidi&oacute; llamar al profesor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo en la caja de tercero no ten&iacute;a instrumental para ni&ntilde;os. &Eacute;l agarr&oacute; un instrumental que nada tiene que ver con sacar caries y me dijo: 'bueno, vamos a usar esto porque no ten&eacute;s nada'. Y, adelante de la mam&aacute; de mi paciente, me dijo: 'Bueno, <strong>empez&aacute; a raspar esto bien despacito como acarici&aacute;s a tu novio a la noche, as&iacute;, hasta que no quede nada'</strong>, recuerda Agustina. Empez&oacute; a lagrimear. Como pudo, intent&oacute; arreglar el diente y volvi&oacute; a llamar al profesor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No bueno, correte, &iquest;ves? al final no pod&eacute;s hacer nada&rdquo;, le dijo Sergio Seara frente al peque&ntilde;o y su madre. Le termin&oacute; el arreglo mientras Agustina se qued&oacute; observando c&oacute;mo lo hac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, Agustina le hizo completar los datos a la familia y cuando termin&oacute;, la mujer le dijo: &ldquo;Yo escuch&eacute; todo, quedate tranquila. Yo quiero que vos me atiendas&rdquo;. Durante todo ese a&ntilde;o, la mujer fue paciente de Agustina. &ldquo;Una espera que la otra persona salga espantada, pero creo que se apiad&oacute; completamente. Durante un a&ntilde;o hablamos de lo que hab&iacute;a pasado y ella siempre me dijo que si necesitaba ayuda, contara con ella&rdquo;, record&oacute; la alumna.
    </p><p class="article-text">
        Agustina quiso hablar con la gesti&oacute;n de la Facultad por el abuso que hab&iacute;a sufrido. Pero cuando se acerc&oacute; al profesor que ella cre&iacute;a que la pod&iacute;a ayudar, &eacute;l le respondi&oacute;: &ldquo;Yo te dije que no te anotes en OPS (Odontolog&iacute;a Preventiva y Social) con &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando termina la cursada, ya el clima era un horror porque despu&eacute;s de eso no hay vuelta atr&aacute;s. Yo no lo quer&iacute;a ni mirar a Sergio. &Eacute;l como si nada, y yo ya le ten&iacute;a asco directamente. &Eacute;l sab&iacute;a que lo estaba contando&rdquo;. <strong>Decidi&oacute; hablar con el Centro de Estudiantes y le dijeron que deb&iacute;a juntar cinco denuncias an&oacute;nimas</strong> y que las iba a recibir Emilio Amaro, quien era Secretario de Asuntos Estudiantiles. &ldquo;Yo en ese momento dije que no, porque nadie iba a querer denunciarlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Al a&ntilde;o siguiente, ella estaba tomando mates con quien era entonces presidente del Centro de Estudiantes y actual profesor, Lucas Murciano, cuando &eacute;l llam&oacute; a otros dos profesores. &ldquo;Lucas les dice a los profesores que yo ten&iacute;a que hacer una denuncia, pero yo les respond&iacute; que no quer&iacute;a denunciar porque no me sent&iacute;a c&oacute;moda. Y me empezaron a rosquear que si yo juntaba cinco denuncias an&oacute;nimas, que esto se pod&iacute;a presentar a Gabriel Lazo, el decano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Supongamos que yo hago esto, &iquest;c&oacute;mo sigue? </strong>&ndash;pregunt&oacute; la joven.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno, hay una parte de la denuncia donde estar&iacute;as vos en una mesa con (el decano) Gabriel Lazo y Sergio Seara &ndash;le responde uno de los profesores.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>No voy a denunciar a Sergio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me insistieron dos veces m&aacute;s y nunca m&aacute;s&rdquo;, completa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Antonela Comito dice en la denuncia penal que  le hizo a Marcelo Azpeitia que a él “no le importaba si había pacientes esperando, hasta que tocaron timbre y dejó de hacerme masajes. Con vergüenza y ganas de llorar fui a cambiarme y ahí fue donde, agarra, me corre el corpiño y me toca una teta”."
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                Antonela Comito dice en la denuncia penal que  le hizo a Marcelo Azpeitia que a él “no le importaba si había pacientes esperando, hasta que tocaron timbre y dejó de hacerme masajes. Con vergüenza y ganas de llorar fui a cambiarme y ahí fue donde, agarra, me corre el corpiño y me toca una teta”.                            </span>
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        <strong>ElDiarioAR </strong>se comunic&oacute; con las autoridades de la facultad, el Decano <strong>Gabriel Lazo</strong> y la Secretaria de la Facultad de Odontolog&iacute;a G&eacute;nero <strong>Paula Tomas</strong>. <strong>Ambos negaron estar al tanto de los casos,</strong> a excepci&oacute;n de la denuncia p&uacute;blica y penal que hizo Antonela Comito hacia el profesor Marcelo Azpeitia. El decano asegur&oacute; que Azpeitia no est&aacute; dando clases en la facultad. &ldquo;El problema es privado, se gener&oacute; en el consultorio. Nosotros no tenemos injerencia en los consultorios privados&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Paula Tomas asegur&oacute; que desde que se abri&oacute; la Secretar&iacute;a de G&eacute;nero de la facultad en 2019, &ldquo;no hemos tenido hasta el momento casos puntuales en la facultad sobre profesores. Nada importante&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Seis veces la misma materia</h3><p class="article-text">
        El caso de Juli&aacute;n es la profec&iacute;a cumplida. Como en los otros casos, su apellido fue omitido para resguardar su identidad. <strong>Juli&aacute;n tuvo que rendir seis veces la misma materia.</strong> Crey&oacute; que no se iba a recibir nunca m&aacute;s, tuvo ataques de ansiedad y pas&oacute; noches sin dormir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&eacute; que en la p&aacute;gina 524 del libro de Microbiolog&iacute;a hablan de espiroquetas, me sab&iacute;a el libro con las p&aacute;ginas, me sab&iacute;a las diferencias entre las ediciones de los libros. Por ejemplo, de una edici&oacute;n a otra sab&iacute;a qu&eacute; informaci&oacute;n cambiaba, porque &eacute;l por ah&iacute; te hac&iacute;a una pregunta y vos le respond&iacute;as tal cosa y &eacute;l te respond&iacute;a: &rdquo;No, porque eso es de la versi&oacute;n anterior&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante el curso de ingreso tuvo de profesor a Leandro Tomas. Juli&aacute;n ya hab&iacute;a escuchado que, como profesor de OPS, <strong>Leandro eleg&iacute;a a los alumnos de la comisi&oacute;n del ingreso que fueran rubios y de ojos claros para que cursaran con &eacute;l en primer a&ntilde;o.</strong> Juli&aacute;n cumpl&iacute;a con esas caracter&iacute;sticas y fue uno de los elegidos. &ldquo;Ustedes tres van a ir a mi OPS, van a ser amigos m&iacute;os&rdquo;, les dijo el profesor a Juli&aacute;n y dos compa&ntilde;eros m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La cursada con el profesor le gustaba mucho, incluso lo eligi&oacute; en 2&ordm; a&ntilde;o tambi&eacute;n. Lo que m&aacute;s le gustaba a Juli&aacute;n era que pod&iacute;an trabajar y realmente aprend&iacute;a. Sin embargo, durante los tiempos libres, Leandro Tomas abr&iacute;a Facebook desde su celular y <strong>recorr&iacute;a los perfiles y las fotos de &ldquo;los traidores&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los traidores eran alumnos que hab&iacute;an cursado con &eacute;l y que, no estaba muy claro por qu&eacute; y tampoco le preguntaban, estaban en una especie de lista negra. &ldquo;A este lo desaprob&eacute; por traidor&rdquo;, sol&iacute;a decir el profesor.
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                    alt="La amenaza que el docente Leandro Tomás le envió a Julián, uno de sus amigos. Los estudiantes aseguran que sólo elige a los que son rubios y de ojos celestes."
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                La amenaza que el docente Leandro Tomás le envió a Julián, uno de sus amigos. Los estudiantes aseguran que sólo elige a los que son rubios y de ojos celestes.                            </span>
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        Juli&aacute;n intentaba pensar que esos alumnos hab&iacute;an hecho algo para entrar en la lista negra de Leandro Tomas. Hasta que le toc&oacute; ser uno m&aacute;s de ellos. El 25 de octubre de 2012 Juli&aacute;n estaba en su casa estudiando en su computadora de escritorio cuando recibi&oacute; este email:
    </p><p class="article-text">
        <em>Asunto: &ldquo;LEER. MUY IMPORTANTE Y RESPONDER&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ten&eacute; mucho ojo con lo que habl&aacute;s de m&iacute;. Ya me vinieron a contar lo que dijiste de mi (tengo testigos a disponibilidad), es informaci&oacute;n falsa muy grave! y &ldquo;DELITO&rdquo;!!!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ya avis&eacute; que te sigan grabando y/o filmando, ni bien tenga pruebas hablo con las autoridades de la Facultad y te hago expulsar por Facultad y Universidad! (no se le puede dar el t&iacute;tulo a alguien con la mente tan enferma!!) y adem&aacute;s te inicio acciones legales , vas a recibir una carta documento de la Dra. Ana Rosenfeld que es la Abogada de mi Familia, porque lo que dijiste a varios alumnos sobre mi persona es delito de Injurias y calumnias (art. 110 C.P), ya estoy asesorado. Yo soy una persona de bien y lo que vos dijiste denota en forma desmedida el &aacute;nimo de da&ntilde;ar mi reputaci&oacute;n, acus&aacute;ndome de manera falsa de hechos aberrantes y ficticios. Lo que dijiste afecta mi honorabilidad y dignidad da&ntilde;ando mi buen nombre y honor ante el resto, soy una persona honesta y &ldquo;limpia&rdquo; (15 a&ntilde;os de docente avalan mi trayectoria intachable tanto en La Plata como en Buenos Aires). De lo que me acusas nunca vas a tener pruebas porque lo que dijiste solo est&aacute; en tu mente perversa y sucia &ldquo;no en la m&iacute;a&rdquo;, eso nunca se me cruz&oacute; ni cruza por la cabeza ni por un segundo (es una aberraci&oacute;n no hay manera de concebirlo y es IMPERDONABLE!) no necesitamos reproducir lo que sali&oacute; de tu boca.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Me defraudaste como alumno y especialmente como persona, sos un mediocre y un p&eacute;simo alumno, que Dios te ayude! Te recomiendo un muy buen psiquiatra y espero que te retractes de tales dichos. Por el momento queda todo en suspenso, pero voy a estar esperando que te disculpes para no tener que llevar el asunto a mayores.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Leandro Tomas&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Entr&oacute; en p&aacute;nico, lo reley&oacute; mil veces para entender qu&eacute; era eso que tanto le hab&iacute;a molestado a Leandro y que no especificaba en el email. Durante esa noche pens&oacute; en cu&aacute;l podr&iacute;a haber sido el desencadenante de tanto enojo. Intent&oacute; recordar cada encuentro con &eacute;l durante las clases. No le encontr&oacute; sentido.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, se acerc&oacute; a la Facultad y lo busc&oacute;. Estaba en un pasillo hablando con otra profesora.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Leandro, vengo a hablar porque me mandaste un mail. Quiero saber qu&eacute; fue lo que te dijeron, porque te aviso que yo no dije nada. No tengo nada en contra tuyo.
    </p><p class="article-text">
        Leandro le dio la espalda.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Vos sabr&aacute;s, vos sabr&aacute;s, ya est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento, Leandro Tomas dej&oacute; de dirigirle la palabra. Pero lo peor que le pas&oacute; a Juli&aacute;n, fue tener que rendir esas seis veces Microbiolog&iacute;a, materia de la que Leandro era su profesor. Cada bochazo le hac&iacute;a m&aacute;s real la idea que circulaba por los pasillos desde el ingreso: si un profesor te toma de punto, no te recib&iacute;s m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Juli&aacute;n tuvo que pedirle a su madre que viajara a La Plata para hablar con la Facultad. Reci&eacute;n en ese momento, le permitieron rendir con otra profesora y aprobar en el sexto intento.
    </p><p class="article-text">
        Algo tienen en com&uacute;n estos relatos: est&aacute;n <strong>unidos por el miedo y la resignaci&oacute;n de saber que denunciar es comprarse un problema</strong>. Se encontraron con personas con poder que les hicieron creer que mejor es no decir nada.
    </p><p class="article-text">
        Juli&aacute;n lo resume: &ldquo;Por ah&iacute; te plant&aacute;s un poco y ya met&eacute;s presi&oacute;n. Ah&iacute; nadie pod&iacute;a meter presi&oacute;n de nada. Eras un n&uacute;mero y lo que dijeras, quedaba ah&iacute; y te cagaban. Te conven&iacute;a quedarte calladito y seguir de largo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Si ten&eacute;s quer&eacute;s acercar informaci&oacute;n sobre abusos en la facultad de odontolog&iacute;a de la UNLP pod&eacute;s hacerlo a </em><a href="mailto:laragperiodismo@gmail.com" target="_blank" class="link"><em><strong>laragperiodismo@gmail.com</strong></em></a>
    </p><p class="article-text">
        <em>LG/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara Guerrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-hay-manual-contestarle-docente-tocando-teta_1_10479687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Sep 2023 03:05:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“No hay manual de cómo contestarle a un docente que me está tocando una teta"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Abuso sexual,Abuso de poder,UNLP]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Game over" a Rupnik, el "artista de Dios" que abusaba de religiosas: expulsado de los jesuitas, pero sin reparar a sus víctimas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/abusos-en-la-iglesia-game-over-rupnik-artista-dios-abusaba-religiosas-expulsado-jesuitas-reparar-victimas_1_10422814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b14499c4-d7fd-4767-96e2-d9673462fad3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Game over&quot; a Rupnik, el &quot;artista de Dios&quot; que abusaba de religiosas: expulsado de los jesuitas, pero sin reparar a sus víctimas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Compañía de Jesús lamenta que Roma no permita eliminar como sacerdorte al esloveno acusado de abusos sexuales, morales y de poder a decenas de religiosas durante décadas.</p></div><p class="article-text">
        Una expulsi&oacute;n definitiva, sin marcha atr&aacute;s. Marko Ivan Rupnik, el <em>artista de Dios</em>, uno de los artistas religiosos m&aacute;s aclamados (y contratados) de la actualidad, cuyas obras pueblan catedrales de medio mundo, incluido el Vaticano, el santuario de F&aacute;tima o la misma sede de la Conferencia Episcopal espa&ntilde;ola, no volver&aacute; a ser jesuita.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo asegura <a href="https://dir-jesuits.com/lettera-aperta-di-padre-johan-verschueren-s-j/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en una carta abierta</a> el responsable de este caso en la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, Joahn Verschueren, quien afirma, tajante, que Rupnik &ldquo;ya no es religioso jesuita&rdquo;, pues han pasado 30 d&iacute;as desde el decreto, sin que el religioso quisiera apelar la sentencia que as&iacute; ya se ha hecho efectiva.
    </p><p class="article-text">
        Rupnik ya no es jesuita, pero, al menos por el momento, seguir&aacute; siendo sacerdote porque la secularizaci&oacute;n del artista esloveno es competencia de la Santa Sede y, hasta ahora, Roma no permite esta medida que piden sus v&iacute;ctimas y cat&oacute;licos de todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Una decisi&oacute;n pol&eacute;mica, que algunos achacan a la amistad del Papa con Rupnik, mientras que otros acusan al todav&iacute;a prefecto de Doctrina de la Fe (ser&aacute; sustituido en septiembre por <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/victor-manuel-fernandez-nuevo-cardenal-sueno-iglesia-suenan-pobres-agobiados_128_10364293.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">V&iacute;ctor Manuel Fern&aacute;ndez</a>), <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/rupnik-artista-dios-acusado-abusos-monjas-excomulgado-iglesia-luego-readmitido-mes_1_9819152.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el espa&ntilde;ol Luis Ladaria, tambi&eacute;n jesuita, de haber anulado una primera sentencia de excomuni&oacute;n</a> (la m&aacute;s grave para un cat&oacute;lico) contra &eacute;l, por abusos continuados contra religiosas, a quienes adem&aacute;s absolv&iacute;a de <em>sus</em> pecados en confesi&oacute;n, aduciendo que dichos delitos hab&iacute;an prescrito. Un esc&aacute;ndalo dentro y fuera de la instituci&oacute;n, que no termina de comprender c&oacute;mo, con el Derecho Can&oacute;nico en la mano, sigue siendo m&aacute;s grave confesar a una v&iacute;ctima despu&eacute;s de violarla que la misma violaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Verschueren recuerda c&oacute;mo la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s invit&oacute; a Rupnik a &ldquo;emprender un camino de verdad y de confrontaci&oacute;n con el mal denunciado por tantas personas que se han sentido heridas&rdquo;, que &ldquo;no quiso aceptar&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Se neg&oacute; a pedir perd&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Al tiempo, el superior mayor del artista lamenta la &ldquo;incapacidad&rdquo; de Rupnik para &ldquo;hacer frente a la voz de tantas personas que se sintieron heridas, ofendidas y humilladas por su comportamiento y conducta hacia ellas&rdquo;. A finales del a&ntilde;o pasado, los jesuitas reconocieron que Rupnik hab&iacute;a sido acusado por varias mujeres de abusos sexuales, espirituales y psicol&oacute;gicos durante un periodo de 30 a&ntilde;os. Tras una investigaci&oacute;n, los jesuitas anunciaron que consideraban &ldquo;muy altamente cre&iacute;bles&rdquo; las acusaciones de las mujeres. Pero Rupnik nunca ha hablado del tema, aunque siempre se ha negado a pedir perd&oacute;n o iniciar un proceso de reparaci&oacute;n con sus v&iacute;ctimas. M&aacute;s a&uacute;n: el ya exreligioso se salt&oacute; en varias ocasiones las restricciones que se le hab&iacute;an impuesto: no salir de la regi&oacute;n del Lazio, no llevar a cabo ning&uacute;n &ldquo;ejercicio art&iacute;stico p&uacute;blico&rdquo;, especialmente en templos, as&iacute; como la prohibici&oacute;n de ejercer el ministerio en p&uacute;blico.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1683561057233797121?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Tras su expulsi&oacute;n, &iquest;concluye el juicio can&oacute;nico contra Rupnik? Oficialmente s&iacute;, puesto que la Santa Sede declar&oacute; prescritos los delitos del artista esloveno. Sin embargo, Verschueren sugiere que la intenci&oacute;n de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s siempre fue &ldquo;iniciar un proceso que pudiera garantizar la averiguaci&oacute;n judicial de los hechos, el derecho a la defensa y las consiguientes penas sancionadoras (o la posible absoluci&oacute;n)&rdquo;, aunque &ldquo;diversas razones, entre ellas los l&iacute;mites actuales de la normativa relativa a situaciones similares, no lo han permitido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; har&aacute;n los jesuitas es romper definitivamente tanto con Rupnik como con el centro Aletti, comunidad creada por el artista y que desde hace unas semanas ya no forma parte de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, y ha pasado a depender del Vicariato de Roma. &ldquo;A todos los que, de cualquier modo, se han sentido y se sienten heridos y lastimados por este que fue hermano nuestro, les aseguro mi plena solidaridad y apertura para encontrar en el futuro las mejores v&iacute;as de reflexi&oacute;n para encontrar la paz y la reconciliaci&oacute;n interior a trav&eacute;s de caminos que podamos estudiar juntos&rdquo;, culmina quien fuera superior del ya exjesuita.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; pasar&aacute; con sus obras? &iquest;Y con las v&iacute;ctimas?</h3><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasar&aacute; con los mosaicos de Rupnik? &iquest;Seguir&aacute;n exhibi&eacute;ndose en los templos, formando parte de las catequesis diarias en las iglesias y santuarios de todo el mundo? Las posiciones en este punto est&aacute;n enfrentadas entre quienes abogan por <em>borrar</em> todo rastro del esloveno de la vida de la Iglesia y quienes apuntan que, a lo largo de los siglos, han sido muchos los genios que han dejado para la posteridad inmensas obras de arte y que, sin embargo, resultaron ser unos monstruos. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los &uacute;ltimos casos en Espa&ntilde;a es el de <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mover-labios_129_4999445.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ces&aacute;reo Garabain</a>, el sacerdote autor de himnos religiosos como <em>Pescador de hombres</em> y que, tal y como se descubri&oacute; recientemente, result&oacute; ser un pederasta. Pese a la repulsa general, sus canciones siguen sonando en los templos de habla hispana de medio mundo. Y es que la cultura de la cancelaci&oacute;n, para bien o para mal, tambi&eacute;n afecta a la Iglesia.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la pregunta m&aacute;s importante contin&uacute;a sin resolverse: &iquest;qu&eacute; pasar&aacute; con las v&iacute;ctimas? &iquest;Qui&eacute;n se responsabilizar&aacute; de ellas, y de las atrocidades cometidas por Rupnik? Mientras el Vaticano se escuda en el supuesto vencimiento de los delitos, el dolor de los supervivientes no prescribe.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de <a href="http://www.religiondigital.org" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">www.religiondigital.org</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Bastante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/abusos-en-la-iglesia-game-over-rupnik-artista-dios-abusaba-religiosas-expulsado-jesuitas-reparar-victimas_1_10422814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Aug 2023 11:19:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Game over" a Rupnik, el "artista de Dios" que abusaba de religiosas: expulsado de los jesuitas, pero sin reparar a sus víctimas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Iglesia católica,Abusos,Abusos en la Iglesia,Abuso,Abuso eclesiástico,Abuso sexual,Abuso de poder]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de 40 años explotando a niñas en nombre de Dios: el silencio y secretismo de la escuela de sirvientas del Opus Dei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/40-anos-explotando-ninas-nombre-dios-silencio-secretismo-escuela-sirvientas-opus-dei_1_10336773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e464eeef-53ae-403b-bf98-a47a6dd54695_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de 40 años explotando a niñas en nombre de Dios: el silencio y secretismo de la escuela de sirvientas del Opus Dei"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se llamaba Instituto de Capacitación Integral en Estudios Domésticos, una escuela de criadas que el Opus Dei tuvo en Argentina entre 1973 y 2017; ya suman 43 las mujeres que denunciaron a los seguidores de Escrivá de Balaguer ante el Vaticano por haber sido reducidas a la servidumbre. </p><p class="subtitle">Opus Dei: diputados del oficialismo presentan un pedido de informes por la denuncia de explotación de mujeres
</p><p class="subtitle">Mariana García / María Alicia Alvado - Los nombres de los 128 miembros de la Iglesia católica argentina involucrados en denuncias de abuso sexual
</p></div><p class="article-text">
        Claudia Carrero entr&oacute; en la cocina, la m&aacute;s grande que hab&iacute;a visto en su vida, con el paso alegre de una nena y el uniforme a cuadros diminutos rosas y blancos. Tuvo que levantar la vista desde su metro treinta para ver el lavavajillas, que duplicaba su altura. Le pareci&oacute; moderno, extra&ntilde;o, inmenso como todo desde que hab&iacute;a cruzado el port&oacute;n de rejas de la mano de sus padres, una hora antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del pared&oacute;n infranqueable hab&iacute;a un peque&ntilde;o para&iacute;so con &aacute;rboles altos hasta el cielo, flores perfumadas y pajaritos. As&iacute; eran los bosques en los cuentos de princesas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una mujer bien vestida y amable les mostr&oacute; las habitaciones en las que vivir&iacute;a los pr&oacute;ximos tres a&ntilde;os. A ella le tocar&iacute;a una de tres chicas, pero hab&iacute;a otras de hasta seis. No le import&oacute; que fuera m&aacute;s chiquita que la que ten&iacute;a en su casa en Villa Ramallo, una ciudad peque&ntilde;a mitad de camino entre Buenos Aires y Rosario. Dej&oacute; el bolso que tra&iacute;a sobre la litera. La mujer bien vestida las llev&oacute; hasta una sala a la que llam&oacute; &ldquo;el planchero&rdquo;. Como era verano, el calor que hac&iacute;a adentro no contrastaba con el de afuera. Un tiempo despu&eacute;s, cuando le toc&oacute; pasar decenas de s&aacute;banas por los rodillos enormes, padeci&oacute; ese calor h&uacute;medo, estancado en el aire como una nube pegajosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ahora te vamos a buscar un uniforme a tu medida.
    </p><p class="article-text">
        De un perchero repleto le eligieron uno de su tama&ntilde;o. Hab&iacute;a de todas las tallas, porque a los 14 a&ntilde;os muchas chicas todav&iacute;a tienen cuerpos infantiles. La tela era suave y liviana, tan finita que tuvo que ponerse una enagua debajo porque se trasluc&iacute;a. Era c&oacute;modo. Le gustaba.
    </p><p class="article-text">
        Los padres la miraron, quiz&aacute;s con orgullo: hab&iacute;an encontrado una buena escuela para su hija. La despidieron en el port&oacute;n de rejas. Claudia se qued&oacute; entusiasmada. Pod&iacute;an visitarla, dec&iacute;a el reglamento, un domingo al mes.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se fueron, la mujer gui&oacute; a Claudia por el jard&iacute;n hasta una casa de tejas. Entraron por detr&aacute;s. Otra mujer se acerc&oacute; y le entreg&oacute; un repasador. &iquest;Le hab&iacute;a dicho su nombre? &iquest;Sabr&iacute;a algo de ella?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Vaya con las chicas a secar vasos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Clases prácticas de servicio de comedor en la escuela ICED a principios de los 2000                            </span>
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        Con el trapo seco en la mano, se acerc&oacute; al lavavajillas mirando la escena: unas chicas llegaban con los carros de acero inoxidable llenos de platos, cubiertos y vasos sucios, los pasaban por agua caliente, los acomodaban en los cajones de madera, tan pesados que ten&iacute;an que levantarlos entre dos, y los pon&iacute;an a lavar. Cuando la m&aacute;quina terminaba, empezaba el traj&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El repasador en la mano derecha, un vaso en la mano izquierda. Primero por dentro, despu&eacute;s por fuera. Por dentro, por fuera. Al carrito. Y siguiente. La &uacute;nica indicaci&oacute;n era apurarse. R&aacute;pido. Por dentro. Por fuera. Segunda pasada. Al carrito. Y siguiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ritmo lo marcaba la m&aacute;quina: los cajones sal&iacute;an uno detr&aacute;s del otro, se volv&iacute;an a llenar y otra vez a empezar. &iquest;Cu&aacute;ntas chicas eran? Muchas, pero el movimiento era tanto que no se pod&iacute;an contar. Adem&aacute;s, estaban las instructoras y las que dirig&iacute;an, que iban de ac&aacute; para all&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del otro lado de la pared, cien hombres com&iacute;an en un sal&oacute;n elegante. Claudia no pod&iacute;a verlos desde el &ldquo;office&rdquo;, as&iacute; le dec&iacute;an a la trastienda de la cocina, pero se escuchaba el murmullo. Las &uacute;nicas que pod&iacute;an cruzar la puerta hacia el otro lado eran las &ldquo;doncellas&rdquo;, las chicas un poco m&aacute;s grandes, que ya estaban en la escuela y ten&iacute;an experiencia. Iban y ven&iacute;an con los carros y su uniforme azul con puntillas blancas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El plato sucio se saca por el lado derecho.
    </p><p class="article-text">
        El plato lleno se pone por el lado izquierdo.
    </p><p class="article-text">
        En silencio.
    </p><p class="article-text">
        Sin mirar a los ojos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin llamar la atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin bambolear las caderas.
    </p><p class="article-text">
        El agua por el lado derecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El vino por el lado izquierdo.
    </p><p class="article-text">
        Paradas detr&aacute;s del comensal.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo el brazo asoma en la mesa.
    </p><p class="article-text">
        Sin ning&uacute;n roce.
    </p><p class="article-text">
        Apenas una presencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los dos lados de la pared, los cuerpos uniformados se mov&iacute;an con la perfecci&oacute;n de los engranajes de un mecanismo automatizado. Claudia estaba atenta a todo. El pelo prolijamente recogido en una cola de caballo, los ojos grandes por los nervios. El repasador en la mano derecha, un vaso en la mano izquierda. Primero por fuera, despu&eacute;s por dentro. Segunda vuelta. Al carrito. Uno, dos, tres, cuatro, &iquest;diez o veinte vasos? No lleg&oacute; a percibir la diferencia en el movimiento: el vaso se le escurri&oacute; del repasador. Las tragedias suceden en un segundo. Sigui&oacute; la ca&iacute;da con la vista y, antes de que llegara a pedirle a Dios, vio c&oacute;mo estallaba contra el piso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hubo un silencio artificial.
    </p><p class="article-text">
        Todo el mecanismo se detuvo.
    </p><p class="article-text">
        Claudia qued&oacute; paralizada, con el vaso destrozado a sus pies y el repasador, ahora h&uacute;medo, en la mano. Vio c&oacute;mo una mujer iba directo hacia ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la voz baja, casi amable, le habl&oacute; de cerca:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Mi chulita, no se preocupe&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y, se&ntilde;alando una lista de precios que estaba colgada en la pared:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Usted lo va a pagar con su trabajo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Claudia en su cama del Instituto de Capacitación Integral en Estudios Domésticos                            </span>
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        Claudia perdi&oacute; la cuenta. &iquest;Habr&aacute; secado diez mil o treinta mil vasos? &iquest;Cu&aacute;ntos pisos y ba&ntilde;os limpi&oacute;? &iquest;A cu&aacute;ntos hombres y mujeres les cocin&oacute; cenas exquisitas con entradas, primeros platos, postres y panader&iacute;a casera? &iquest;Cu&aacute;ntos pantalones, sacos, faldas, sotanas, s&aacute;banas y manteles freg&oacute; para sacarles hasta la &uacute;ltima mancha y planch&oacute; hasta dejarlos tan lisos como ahora se ve&iacute;an sus manos? Lo que s&iacute; contabiliz&oacute; fueron los veintid&oacute;s a&ntilde;os y seis meses en los que fue una sirvienta del Opus Dei.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo escribi&oacute; en un documento que tipe&oacute; en el verano de 2020. Se sent&oacute; en la computadora, en su casa en Rosario y mientras miraba jugar a su hija, Angelina, casi con la misma edad que ten&iacute;a ella cuando le probaron el uniforme, escribi&oacute;: &ldquo;NO SE PREOCUPE, MI CHULITA. USTED LO VA A PAGAR CON SU TRABAJO&rdquo;. As&iacute;, todo en may&uacute;sculas, describi&oacute; detalles de los casi diez mil d&iacute;as en los que trabaj&oacute;, rez&oacute;, se flagel&oacute; y bes&oacute; el piso apenas sonar el despertador, cada ma&ntilde;ana a las 6, diciendo: &ldquo;TE SERVIR&Eacute;&rdquo;. Lo cont&oacute; con sus palabras y lo escribi&oacute; con bronca. Lo mismo hicieron otras 42 mujeres, ese mismo verano, desde Buenos Aires, desde Entre R&iacute;os, desde Moreno, desde Ezeiza, desde Tigre, desde Espa&ntilde;a, desde Canad&aacute;, desde Estados Unidos; 7 a&ntilde;os, 16 a&ntilde;os, 13 a&ntilde;os, 18 a&ntilde;os, 26 a&ntilde;os, 11 a&ntilde;os. Un cad&aacute;ver exquisito de historias personales, con algunas diferencias de tiempos y espacios, que puesto en conjunto describen una matriz, una m&aacute;quina en la que metieron a cientos de mujeres j&oacute;venes y pobres que al final del proceso eran sirvientas profesionales y devotas obedientes. Una f&aacute;brica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1973, cuando terminaba un gobierno militar en la Argentina, cuando un gobierno popular estaba por reasumir el poder y a punto de sancionar la ley m&aacute;s progresista de Am&eacute;rica Latina en derechos laborales, la organizaci&oacute;n cat&oacute;lica Opus Dei abri&oacute; una 'escuela de mucamas' en la provincia de Buenos Aires, en las afueras de la capital. La llamaron Instituto de Capacitaci&oacute;n Integral en Estudios Dom&eacute;sticos (ICIED).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tras casi diez a&ntilde;os de estancia en el pa&iacute;s, las primeras mujeres del Opus Dei, que ya contaban con un buen conocimiento de la realidad argentina, individuaron, como necesidad urgente, la tarea de devolver a los trabajos dom&eacute;sticos su propia dignidad<em>&rdquo;, </em>rememor&oacute; la primera directora, Ana Mar&iacute;a Sanguinetti, en un documento de 50 p&aacute;ginas publicado por el Instituto Hist&oacute;rico Escriv&aacute; de Balaguer en 2019 que relata la gesta de <a href="https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6914454.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;una de las labores apost&oacute;licas m&aacute;s modernas y din&aacute;micas que se conocen en la zona&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        Ana Mar&iacute;a Sanguinetti fue una de las dos mujeres que en 1979 toc&oacute; la puerta de la casa de Claudia y se present&oacute; como la directora del ICIED.
    </p><p class="article-text">
        A Claudia la hab&iacute;a recomendado una mujer para la que trabajaba su t&iacute;a, en la ciudad de Rosario: le hab&iacute;a prometido que si iba a estudiar a esa escuela de hoteler&iacute;a de Buenos Aires, despu&eacute;s podr&iacute;a ser su dama de compa&ntilde;&iacute;a. Pasaron pocos d&iacute;as entre que Claudia dijo que s&iacute; y golpearon la puerta de su casa, en Villa Ramallo.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Una escuela secundaria con orientaci&oacute;n en tareas del hogar &mdash;les explicaron a los padres&mdash; S&oacute;lo para mujeres, cat&oacute;lica.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Chicas en la escuela ICED junto a un portal de Belén y un árbol de Navidad                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Antes de irse, la directora le dio a Claudia una estampita con la imagen de Josemar&iacute;a Escriv&aacute; de Balaguer. Ya hab&iacute;a tenido otras estampitas en sus manos, pero a ese hombre de anteojos negros de marco grueso y media sonrisa no lo hab&iacute;a visto nunca. No se olvid&oacute; de la frase que estaba al pie: &ldquo;Siervo de Dios&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Va a haber un sorteo entre varias chicas para entrar a la escuela. Rezale mucho, as&iacute; te eligen &mdash;le dijo Sanguinetti.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Claudia rez&oacute;. Cada noche y a veces tambi&eacute;n de d&iacute;a, rez&oacute; dos o tres meses sin parar. Cuando la llamaron, sinti&oacute; que alguna especie de milagro hab&iacute;a ocurrido. Era el primer deseo que se le cumpl&iacute;a. La hab&iacute;an elegido, a ella entre tantas otras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El llamado fue en noviembre. Le dijeron que se presentara el 3 de enero. Era 1980. Hac&iacute;a seis d&iacute;as hab&iacute;a cumplido los 14.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Cada vez son menos personas que quieren dedicarse a las tareas domésticas y no están satisfechas. Esto último lleva a las jóvenes a emplearse transitoriamente [...] cuando ése es el trabajo que tiene como objeto directo el más digno: el ser humano”

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Alba Blotta</span>
                                        <span>—</span> Promotora y Asesora pedagógica del ICIED, 1972.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El pared&oacute;n infranqueable encerraba nueve hect&aacute;reas que hab&iacute;an sido la casaquinta de una de las familias pioneras de San Miguel, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, a unos 30 kil&oacute;metros de la Capital. Los Gallardo se hab&iacute;an despojado de su propiedad en Bella Vista despu&eacute;s de la insistencia y la buena oferta de la Asociaci&oacute;n para el Fomento de la Cultura, la primera asociaci&oacute;n civil creada por el Opus Dei en la Argentina, en 1961. Se compr&oacute; con aportes de los primeros miembros. Con el terreno, los Gallardo hab&iacute;an entregado el viejo casco, una casona de grandes galer&iacute;as con may&oacute;licas y suelos terracota, suelos de madera y techos de ladrillos t&iacute;pica del siglo XIX. A esa casona la continuaba otra de estilo colonial, de techos con tejas naranjas, galer&iacute;as de columnas blancas, un patio con un aljibe y una fuente de agua sobre la entrada principal. Los Gallardo hab&iacute;an bautizado a su casaquinta La Chacra y as&iacute; qued&oacute; para siempre. Sonaba bien para una casa de retiros y convivencias espirituales. Unos a&ntilde;os despu&eacute;s ese nombre qued&oacute; revestido de un aura sacra: en su &uacute;nica visita a la Argentina, entre el 14 y el 18 de junio de 1974, Josemar&iacute;a Escriv&aacute; de Balaguer vivi&oacute; all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La escuela empez&oacute; a funcionar en 1973 en algunos cuartos de la construcci&oacute;n colonial, en la otra punta de la casona. As&iacute;, no hab&iacute;a manera de que los hu&eacute;spedes se cruzaran con las chicas, salvo con las que los serv&iacute;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Claudia lleg&oacute;, en 1980, se respiraba el perfume de los pinos y los eucaliptus cincuentenarios que hab&iacute;an inspirado el nombre de la ciudad, Bella Vista, y un sentido com&uacute;n cat&oacute;lico y militar que blindaba los l&iacute;mites como los de una aldea: todo el barrio lindaba con el predio del Ej&eacute;rcito m&aacute;s grande del pa&iacute;s, Campo de Mayo, que marcaba el ambiente y las reglas de la vida tambi&eacute;n: entonces, la dictadura militar ten&iacute;a ya casi cuatro a&ntilde;os en el poder &ndash;de los siete que estar&iacute;a&ndash; y ese era uno de los centros de tortura y secuestro clandestinos en los que hab&iacute;an asesinado y desaparecido a miles de personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Puertas adentro del pared&oacute;n tambi&eacute;n se hablaba de eso. Los que cenaban ah&iacute; eran miembros de &eacute;lite del Opus Dei: hombres profesionales, algunos de apellidos ilustres, linaje terrateniente, empresario, pol&iacute;tico, judicial o acad&eacute;mico. Parec&iacute;an hombres comunes y corrientes, deb&iacute;an serlo, pero eran elegidos. Hab&iacute;an aceptado el desaf&iacute;o de santificarse en la vida ordinaria a trav&eacute;s de su trabajo y del celibato, la prescindencia del dinero y la fidelidad a las ense&ntilde;anzas de Josemar&iacute;a Escriv&aacute; de Balaguer. A eso le dec&iacute;an compromisos de castidad, pobreza y obediencia. Eran m&aacute;ximas equivalentes a los votos de los religiosos, pero los llamaban compromisos porque ah&iacute; estaba su distinci&oacute;n. A diferencia de los sacerdotes, ellos eran laicos que pod&iacute;an participar de la vida civil sin restricciones: pod&iacute;an ser legisladores, jueces, profesores universitarios, periodistas, empresarios y banqueros. No s&oacute;lo pod&iacute;an, sino que ten&iacute;an que serlo: llegar a lo m&aacute;s alto de la sociedad, ocupar la cima del poder, porque el mundo es como una monta&ntilde;a y quien quiera dominarlo debe llegar a la cumbre para desde all&iacute; derretir la nieve y ba&ntilde;ar al resto.
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            <span class="title">
                Vista aérea de la Chacra y la escuela ICES                            </span>
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        El Opus Dei, creado en 1928 &ldquo;por inspiraci&oacute;n divina&rdquo; en la Espa&ntilde;a del dictador Miguel Primo de Rivera, desembarc&oacute; en Rosario en 1950. El fundador de la &ldquo;Obra de Dios&rdquo;, Escriv&aacute; de Balaguer, llevaba a&ntilde;os de intercambio epistolar con el obispo castrense Antonio Caggiano. Ese a&ntilde;o tambi&eacute;n llegaron a Chile y antes a M&eacute;xico. Para la d&eacute;cada del 60 se multiplicaban los miembros. Con ellos, tambi&eacute;n creci&oacute; la necesidad de tener propiedades para crear residencias para la vida en comunidad -&ldquo;en familia&rdquo;- entre hombres y mujeres, por separado. A La Chacra iban a hacer sus convivencias y el &ldquo;retiro anual&rdquo; &ndash;equivalente a las vacaciones&ndash;, que en esas &eacute;pocas doradas duraba un mes.
    </p><p class="article-text">
        Para enero de 1980, entre sacerdotes y laicos varones llegaban a cien personas. Tuvieron que llevar a todas las alumnas nuevas para poder atenderlos. En febrero, se fueron los varones y llegaron las mujeres. Ellas tambi&eacute;n eran de clases altas y viv&iacute;an castas, pobres y obedientes, pero con menos ambiciones en la vida p&uacute;blica. Su misi&oacute;n era mantener las residencias y centros del Opus Dei, dirigir a las criadas que servir&iacute;an a los varones en primer lugar y despu&eacute;s a ellas, y llegar a las mujeres de buena sociedad para hacerlas supernumerarias. Era un segundo anillo de membres&iacute;a abierto a varones y mujeres tambi&eacute;n de familias pudientes y poderosas, pero no tomaban el compromiso&nbsp;del celibato, sino el de formar familia. A ellas se les daba formaci&oacute;n espiritual, se les ped&iacute;a llevar a otras mujeres, colaborar con dinero y&nbsp;tener muchos hijos. La mujer es santa despu&eacute;s del octavo hijo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los primeros a&ntilde;os de la escuela tuvieron la promoci&oacute;n de un grupo de mujeres que formaron un Patronato: la primera presidenta fue Hortensia Dedyn de Miguens, la sucedi&oacute; Luisa Nelson de Llorente. En su casa se reun&iacute;an los mi&eacute;rcoles Mar&iacute;a Elena Duhau de Avellaneda, Luc&iacute;a Duhau de Escalante, Elena Figueroa de Avellaneda, Mar&iacute;a Luz Fontana de Pini, Carmen Garc&iacute;a Verde de Klappenbach, Carmen de los Angeles Larruy de Petit, Esther Zaval&iacute;a de Garc&iacute;a Mansilla, Mar&iacute;a Helena Secondo de Cuesta Silva. Las donaciones llegaban de todos lados: la renta de un campo, una tienda de regalos en Ayacucho 1584, Recoleta, que les daba sus ganancias; el laboratorio Andr&oacute;maco de Alejandro Roviralta, las instituciones Adveniat y Misereor, de Alemania<em>, &ldquo;cuarenta millones de pesos mensuales que, desde el 26 de noviembre de 1976, daba como renta una playa de estacionamiento de autom&oacute;viles ubicada en una zona de Buenos Aires llamada Constituci&oacute;n, y que aport&oacute;, durante seis a&ntilde;os &minus;es decir, hasta 1982&minus;, el cincuenta por ciento de sus ganancias. Este donativo se consigui&oacute; por intermedio de Carmen de los Angeles Larruy de Petit, de C&oacute;rdoba, quien conoc&iacute;a a Osvaldo Cacciatore, de origen cordob&eacute;s, a quien habl&oacute; del proyecto&rdquo;.&nbsp;</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Chicas en ICES                            </span>
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        En 1979 Ana Mar&iacute;a Sanguinetti reuni&oacute; a numerarias y supernumerarias para pedirles ayuda. Se necesitaban m&aacute;s alumnas, porque La Chacra estar&iacute;a repleta durante todo el verano. En pocas semanas se armaron listas de nombres de chicas de 12 y 13 a&ntilde;os de todo el pa&iacute;s que eran buenas candidatas: pobres, de lugares rurales, sin posibilidades de educarse, de familias trabajadoras, cat&oacute;licas con los sacramentos al d&iacute;a en lo posible, aunque si no los ten&iacute;an por falta de acceso, y no de fe, no hab&iacute;a problema. Chicas con destino de criadas, de una u otra manera. Los primeros nombres se los sacaron las supernumerarias a sus empleadas: una hermanita, una prima, una amiga del pueblo. Las mandaron a preguntar a otras empleadas del barrio con las que charlaban.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una escuela gratuita en Buenos Aires para ser sirvientas profesionales, se corr&iacute;a el rumor.&nbsp;&ldquo;La empresa Ford contribuy&oacute; con la donaci&oacute;n de un autom&oacute;vil, al que se llam&oacute; &lsquo;El ochenta&rsquo; &minus;por haberse conseguido en ese a&ntilde;o&minus;, que se utiliz&oacute; para los viajes de promoci&oacute;n y b&uacute;squeda de alumnas y otras necesidades de la escuela&rdquo;<em>.&nbsp;</em>As&iacute; se enter&oacute; Claudia: la t&iacute;a de una numeraria llamada Mar&iacute;a Amelong se lo coment&oacute; a una se&ntilde;ora de Rosario. Ella se lo dijo a su empleada. Su empleada llam&oacute; a su sobrina:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hay una escuela de hoteler&iacute;a en Buenos Aires.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“−Es verdad: antes “sólo” pelaba patatas; ahora, se está santificando pelando patatas”

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Josemaría Escrivá de Balaguer,</span>
                                        <span>—</span> Surco, 1986
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En marzo empezaron las clases, tal como Claudia las hab&iacute;a imaginado: izaron la bandera, cantaron el himno y les dieron carpetas en las que hicieron las car&aacute;tulas de las materias: Matem&aacute;tica, Ciencias Naturales y Aplicadas, Pr&aacute;cticas de Taller, Religi&oacute;n, Historia, Formaci&oacute;n Moral y C&iacute;vica, Geograf&iacute;a, Castellano, Ingl&eacute;s, Artes del Hogar, Ciencias del Trabajo y Educaci&oacute;n F&iacute;sica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de las 7 de la ma&ntilde;ana sonaba el despertador en los pasillos. El desayuno era un paso r&aacute;pido para despu&eacute;s ir a misa, y enseguida hab&iacute;a que ponerse a trabajar en el orden, limpieza y cocina de la casa. Para ellas y para los hu&eacute;spedes. Hasta el mediod&iacute;a, que paraban para almorzar. Despu&eacute;s de limpiar la cocina, entraban a clases. Cuando terminaban, volv&iacute;an a trabajar hasta la hora de la cena. Ten&iacute;an tiempo para una peque&ntilde;a tertulia, despu&eacute;s de levantar y lavar todos los platos. A eso de las 10, cuando los hu&eacute;spedes terminaban su cena, se cerraba la puerta entre el comedor y el resto de la casona. Doble llave. Una de las directoras la cerraba del lado de las chicas, siempre acompa&ntilde;ada por otra numeraria o alumna, y alg&uacute;n director hac&iacute;a lo mismo del otro lado, con un numerario. Nunca deb&iacute;an cruzarse mujeres y varones solos. La puerta dejaba la cocina del lado de las chicas para que, una vez cerrada, pudieran pasar a limpiar, lavar y preparar la mesa para el desayuno del d&iacute;a siguiente. Cuanto m&aacute;s r&aacute;pido lo hac&iacute;an m&aacute;s tiempo para dormir les quedaba. R&aacute;pido era r&aacute;pido: hab&iacute;a que buscar la perfecci&oacute;n, siempre, porque as&iacute; es como Dios quiere que se hagan las cosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La vajilla en la mesa se sirve as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo que puso las tazas hacia la izquierda?
    </p><p class="article-text">
        Las asas miran a la derecha. Todas alineadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las servilletas, el mismo doblez, a la derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los cubiertos, &iexcl;juntos no! Uno a cada lado del plato, el tenedor a la izquierda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las clases pr&aacute;cticas aprend&iacute;an c&oacute;mo hacer bien, o mejor, las tareas que les tocaban todos los d&iacute;as: trabajar con un orden y un m&eacute;todo pod&iacute;a dosificar el esfuerzo y cansarse menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cera debe cubrir todo el piso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Primero, con trapo y secador.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, de rodillas para llegar a los rincones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con cuidado, no sea cosa de mancharse el uniforme.
    </p><p class="article-text">
        Puede poner algo debajo de las rodillas para que duelan menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lustrar parece f&aacute;cil pero no. La m&aacute;quina es grande y ellas chiquitas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Cuidado porque las puede revolear!
    </p><p class="article-text">
        Le qued&oacute; cera acumulada en el z&oacute;calo, mi chulita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n en aquel rinc&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso se saca con viruta.
    </p><p class="article-text">
        Otra vez de rodillas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Queman las manos despu&eacute;s de la viruta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a t&eacute;cnicas para tender la cama, ordenar una habitaci&oacute;n, limpiar la cocina y mantener la despensa. Otras para priorizar y jerarquizar tareas cuando eran muchas: para aprovechar el tiempo, para no tener que hacer dos veces lo mismo.
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            <span class="title">
                Clases de costura en el ICES del Opus Dei de Argentina                            </span>
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        Algunas de las chicas hab&iacute;an llegado sin saber limpiar vidrios y muchas no conoc&iacute;an elementos de limpieza b&aacute;sicos. Tambi&eacute;n era nuevo para muchas ba&ntilde;arse en una ducha, tener una cama individual y comer cuatro veces al d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tarde de clases a veces se hac&iacute;a cuesta arriba. Sobre todo en las materias te&oacute;ricas, siempre alguna de las chicas cabeceaba o se rend&iacute;a al sue&ntilde;o sobre el pupitre. Hab&iacute;a una profesora de Historia que no se los dejaba pasar. Se les acercaba y les susurraba al o&iacute;do:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Mijita, lev&aacute;ntese, vaya al ba&ntilde;o, l&aacute;vese la cara, m&oacute;jese detr&aacute;s de las orejas y vuelva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa profesora hab&iacute;a llegado despu&eacute;s de que echaron a otra, m&aacute;s jovencita, que hab&iacute;a explicado <em>La teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n</em> de Charles Darwin en su clase. Ten&iacute;a 22 a&ntilde;os, estudiaba Derecho y era vecina de Bella Vista. Cuando la llamaron para pedirle que volviera al aula y dijera que eso de la evoluci&oacute;n era todo mentira, renunci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La mayor&iacute;a de las profesoras no eran de la Obra y nos ten&iacute;an un amor inmenso&hellip; &Eacute;ramos chiquitas &mdash;, recuerda Claudia mientras repasa las fotos en las que se la ve con uniformes de distintos colores, seg&uacute;n iban pasando los a&ntilde;os: en el patio de La Chacra bailando folclore, en la cocina cortando carne, en el planchero con los rodillos y las s&aacute;banas, en una tertulia tocando la guitarra, sentada en la cama de su habitaci&oacute;n con un crucifijo detr&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No pod&iacute;amos salir solas a ning&uacute;n lado. Los domingos nos llevaban a dar una vuelta por ah&iacute; nom&aacute;s y tambi&eacute;n, a veces, de excursi&oacute;n: fuimos a conocer la fragata Sarmiento una vez, otra a la Rural y la Rep&uacute;blica de los Ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco pod&iacute;an quedarse solas. El &uacute;nico momento de intimidad era cuando entraban al ba&ntilde;o. Y siempre ten&iacute;an el tiempo contado, porque alguna compa&ntilde;era estaba esperando su turno o una instructora mirando qu&eacute; hac&iacute;a. Y si ve&iacute;an que entre algunas hab&iacute;a confianza, las rotaban en las habitaciones y en las tareas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a un tel&eacute;fono general por el que pod&iacute;an recibir llamadas, pero las familias muchas veces no ten&iacute;an qui&eacute;n les prestara un tel&eacute;fono o el dinero para pagar una llamada que ni siquiera sab&iacute;an si les pasar&iacute;an. Lo mismo pasaba con las cartas: cuando llegaban iban directo a la direcci&oacute;n. Una numeraria las revisaba y evaluaba si pod&iacute;an leerlas. Lo peor era que anunciaran alguna muerte, porque ah&iacute; a las chicas les daban ganas de irse a ver a la familia. Esas se las daban un mes despu&eacute;s, cuando ya hab&iacute;a pasado todo. Si las cartas pasaban, las dejaban responderlas. Antes, las le&iacute;an. Si decid&iacute;an no enviarlas, no les avisaban.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Claudia con una compañera del ICED                            </span>
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        Los d&iacute;as pasaban sin sobresaltos. A Claudia le gustaba la escuela. Se hab&iacute;a acostumbrado. Aunque extra&ntilde;aba escuchar m&uacute;sica. &iquest;Cu&aacute;nto hac&iacute;a que no pod&iacute;a poner un disco de Rafaella Carr&aacute; y jugar a mover la cabeza como ella? &iquest;O uno de Palito Ortega de los que escuchaban sus padres los s&aacute;bados a la noche? Hab&iacute;a visto un recital en la tele en su casa, pero ahora&nbsp; no ve&iacute;an la tele. Hab&iacute;a una, empotrada en la pared del living y cerrada con llave. La llave la ten&iacute;a una de las directoras. Qu&eacute; ganas de sac&aacute;rsela a escondidas y ver una tarde de cine continuado tirada en un sill&oacute;n. Un domingo cada tanto, cada mucho, la prend&iacute;an a la hora de la tertulia. Pero depend&iacute;a de la programaci&oacute;n. Era imposible controlar lo que pod&iacute;an escuchar o ver. El proyector, en cambio, ten&iacute;a menos riesgos:&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Cantando bajo la lluvia, Un gato en el tejado, Expreso de oriente, Sandokan, El tigre de Malasia, La novicia rebelde&hellip; Esas eran las que nos pasaban. Y cuando hab&iacute;a un beso o algo as&iacute; medio rom&aacute;ntico, enseguida tapaban el proyector con un diario o algo hasta que pasara la escena.
    </p><p class="article-text">
        Felices, todas sentadas en silencio frente a la pared, miraban fascinadas y se re&iacute;an o lloraban. Quiz&aacute; alguna aprovechara ese momento para llorar por su familia, por un novio que hab&iacute;a dejado, porque s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente todo volv&iacute;a a empezar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Opus Dei era omnipresente, pero no sab&iacute;an mucho hasta que les tocaba. Pod&iacute;a ser en cualquier momento, una tarde de lluvia o&nbsp; una ma&ntilde;ana de sol, antes o despu&eacute;s de la misa, en medio de alguna tarea, al terminar la tertulia o en el paseo dominical.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una numeraria, con la que m&aacute;s trato ten&iacute;an, se acercaba a hablarles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;C&oacute;mo se siente ser mejor cada d&iacute;a? Dios la mira y est&aacute; feliz con su servicio.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de algunas charlas, les recomendaba confesarse.
    </p><p class="article-text">
        El padre no dudaba:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Usted tiene vocaci&oacute;n. Qu&eacute; feliz debe ser.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volv&iacute;a entonces la numeraria:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Usted puede santificarse a trav&eacute;s del trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y el cura:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Dios la ha elegido para concederle su gracia.
    </p><p class="article-text">
        Y la numeraria y el cura:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Sus padres tendr&aacute;n el cielo gracias a usted.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Servir es la tarea m&aacute;s digna que una mujer puede hacer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Salvarse sirviendo a Dios, qu&eacute; privilegio.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No ha nacido hombre para una numeraria auxiliar.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No tendr&aacute; felicidad si rechaza el designio divino.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Si tiene hijos nacer&aacute;n enfermos porque est&aacute; desafiando la decisi&oacute;n de Dios.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Si no es la Obra, ser&aacute; el infierno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Alumnas y profesoras del Instituto de Capacitación Integral en Estudios Domésticos                            </span>
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        &mdash;Yo jam&aacute;s vi mi vocaci&oacute;n, pero si Dios la ve&iacute;a c&oacute;mo iba a decir que no &mdash;, dice Claudia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue en el a&ntilde;o de las pr&aacute;cticas, cuando termin&oacute; los tres a&ntilde;os de escuela, que ella &ldquo;pit&oacute;&rdquo; como numeraria auxiliar. As&iacute; le dec&iacute;a Escriv&aacute; de Balaguer a &ldquo;hacerse de la Obra&rdquo;: pitar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Creo que a m&iacute; me dejaron tranquila mientras estaba en la escuela porque mis padres ven&iacute;an a verme una vez al mes. Sab&iacute;an que yo pod&iacute;a decirles que no estaba bien y me perd&iacute;an&hellip; Porque ellos te miden y te eligen. No invitan a todas las chicas a ser de la Obra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez que pit&oacute;, la separaron del resto de las chicas que no eran del Opus Dei para empezar a cumplir con las reglas del Plan de Vida: adem&aacute;s del trabajo, ser numeraria auxiliar conlleva una rutina de rezos, meditaciones, charlas con la directora espiritual, confesi&oacute;n con el cura, formaci&oacute;n te&oacute;rica intensa de dos a&ntilde;os y las mortificaciones f&iacute;sicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Son tantas cosas que cuando te dan el cilicio (una liga de alambre con puntas)&nbsp; y la disciplina (un l&aacute;tigo de soga con varias puntas y encerado) vos s&oacute;lo pens&aacute;s en que ten&eacute;s algo m&aacute;s para hacer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Claudia pit&oacute; en 1984. Ten&iacute;a 19 a&ntilde;os. Para la ley argentina vigente era menor. Para el Opus Dei, ya era grande.
    </p><p class="article-text">
        Lo ideal era que todos los miembros pitaran a los 14 a&ntilde;os y medio o 15. La cuenta era as&iacute;: ten&iacute;an que pasar seis a&ntilde;os desde la &ldquo;admisi&oacute;n&rdquo; hasta la incorporaci&oacute;n de por vida al Opus Dei. Para eso, ten&iacute;an que ser mayores. En ese tiempo, los formaban y los evaluaban: convicci&oacute;n, disciplina, carisma y salud. Entonces s&iacute;, estaban listos. Con los 21 a&ntilde;os llegaba la &ldquo;fidelidad&rdquo;: un anillo como s&iacute;mbolo de la alianza con Dios y un testamento de pu&ntilde;o y letra en favor de la nueva familia. A Claudia le toc&oacute; firmar en favor de una asociaci&oacute;n civil, la AFC, que era la que llevaba la administraci&oacute;n de la escuela.
    </p><p class="article-text">
        Entre 1980 y 2002, trabaj&oacute; en una docena de instituciones del Opus Dei en la Argentina: residencias universitarias, casas de varones, casas de mujeres, casas de retiros, clubes para ni&ntilde;os, la sede central.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta que se escap&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Encontr&oacute; el momento y sali&oacute;. Se llev&oacute; las pocas cosas que ten&iacute;a. No escribi&oacute; la carta obligatoria al Padre, la m&aacute;xima autoridad en Roma, para pedirle permiso. Nadie puede irse sin la carta de dispensa. Claudia se fue. El Opus Dei llam&oacute; a sus padres, los fue a ver, la busc&oacute; en la casa de otras numerarias auxiliares que se hab&iacute;an escapado antes que ella. Imposible, si las chicas que se iban eran como fantasmas. Desaparec&iacute;an como ella, de un d&iacute;a para el otro, y adentro dec&iacute;an que, pobres, se hab&iacute;an vuelto locas o se hab&iacute;an ido detr&aacute;s de cualquier tipo. A veces las hac&iacute;an rezar por sus almas pobres. Eso dijeron de ella tambi&eacute;n, mientras la buscaban en Villa Ramallo, en Buenos Aires y en Rosario.&nbsp;
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                    alt="En Córdoba durante un retiro anual, que eran como las vacaciones, no dejaban de rezar ni trabajar para atender a varones y mujeres numerarios"
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                En Córdoba durante un retiro anual, que eran como las vacaciones, no dejaban de rezar ni trabajar para atender a varones y mujeres numerarios                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En una de las casas en las que la buscaron fue la de Luc&iacute;a Gim&eacute;nez, una numeraria auxiliar que se hab&iacute;a escapado antes. Luc&iacute;a era de un pueblo rural de Paraguay, Loreto. La hab&iacute;an llevado a Asunci&oacute;n a los 14 a&ntilde;os y a los 15, en 1982, a Buenos Aires en un avi&oacute;n de la embajada argentina. No hubo escuela para ella: fue directamente a trabajar. Luc&iacute;a nunca supo d&oacute;nde estaba Claudia hasta que muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 2014, viaj&oacute; a Villa Ramallo con su familia y la record&oacute;. Busc&oacute; el apellido por la gu&iacute;a telef&oacute;nica y llam&oacute;. La atendieron los padres, le contaron que viv&iacute;a en Rosario y le dieron su direcci&oacute;n. Luc&iacute;a la fue a ver.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2017 el Ministerio de Educaci&oacute;n de la provincia de Buenos Aires cerr&oacute; el Instituto de Capacitaci&oacute;n para Empresas de Servicios (ICES). Le hab&iacute;an cambiado el nombre y la figura cuando tuvieron que adaptar el programa de estudios a las nuevas leyes de educaci&oacute;n del pa&iacute;s, en 1993. No hab&iacute;a argumentos para justificar que chicas de 13 a&ntilde;os tuvieran que irse tan lejos de sus familias para tener acceso a la educaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“El fundador del Opus Dei deseaba una mejora de las condiciones socio-laborales en que se desarrollaban las tareas domésticas, y vislumbraba la proyección social que se derivaría de la dignificación de esta tarea&quot;
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana María Sanguinetti</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En 2021, Luc&iacute;a, Claudia y otras 41 mujeres denunciaron al Opus Dei ante el Tribunal para la Doctrina de la Fe del Vaticano por trata de personas, reducci&oacute;n a la servidumbre y manipulaci&oacute;n psicol&oacute;gica. Hasta hoy no han tenido respuesta.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.revistaanfibia.com/la-escuela-de-mucamas-del-opus-dei/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em><strong>Este texto se trabaj&oacute; en el Laboratorio de No Ficci&oacute;n Creativa llevado adelante por Revista Anfibia, </strong></em></a><em><strong>el Doctorado de Escritura en Espa&ntilde;ol de la Universidad de Houston y la Maestr&iacute;a en Periodismo Narrativo de Unsam entre septiembre de 2022 y mayo de 2023.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Bistagnino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/40-anos-explotando-ninas-nombre-dios-silencio-secretismo-escuela-sirvientas-opus-dei_1_10336773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jun 2023 11:03:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de 40 años explotando a niñas en nombre de Dios: el silencio y secretismo de la escuela de sirvientas del Opus Dei]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Abusos,Abuso,Abuso eclesiástico,Abuso sexual,Abuso de poder,Iglesia católica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feroz paliza de un padre a su hija tenista de 14 años en Serbia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/feroz-paliza-padre-hija-tenista-14-anos-serbia_1_9671073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5719de1b-7d41-4784-b831-4268227ce46b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feroz paliza de un padre a su hija tenista de 14 años en Serbia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de una niña de nacionalidad china de 14 años que fue golpeada por su padre mientras practicaba tenis porque consideraba que no se esforzaba lo suficiente. Un activista contra el maltrato infantil difundió el video en redes sociales.</p></div><p class="article-text">
        Un hombre golpe&oacute; brutalmente a su hija tenista, una adolescente de 14 a&ntilde;os, durante un entrenamiento en Serbia y, luego de que se conocieran las im&aacute;genes, la Fiscal&iacute;a de aquel pa&iacute;s emiti&oacute; una orden de b&uacute;squeda y captura contra el agresor.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se puede ver en las im&aacute;genes difundidas por Igor Juric, activista contra el maltrato infantil, y viralizadas en las redes sociales, el padre de la deportista le propin&oacute; golpes de pu&ntilde;o, patadas y la agarr&oacute; del pelo hasta tirarla al suelo.
    </p><p class="article-text">
        El hecho ocurri&oacute; en el club Estrella Roja de Belgrado y la persona que film&oacute; lo ocurrido asegur&oacute; que el hombre es, adem&aacute;s del padre, el entrenador de la joven tenista.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n confirm&oacute; Juric, luego de identificarlos realiz&oacute; la denuncia, por lo que la Fiscal&iacute;a de Serbia emiti&oacute; una orden de b&uacute;squeda y captura para detener al atacante de su propia hija.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puedo decir que estoy un poco conmocionado, esta es una de las muchas cosas terribles que hemos visto. Es importante ver c&oacute;mo reaccionar&aacute;n las instituciones, porque se trata de un ciudadano extranjero&rdquo;, expres&oacute; quien dio a conocer lo sucedido.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1586083845618761728?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Y agreg&oacute;: &ldquo;Tenemos las identidades tanto de la v&iacute;ctima como del abusador, &iexcl;Presentaremos una denuncia penal! Esto sucedi&oacute; en Belgrado en las canchas de tenis de Crvena Zvezda&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los entrenadores que trabajaron con ella dicen que es una ni&ntilde;a excepcional, y el motivo de este comportamiento violento supuestamente fue que uno de los entrenadores, que estaba en ese momento con la joven, dijo que<strong>&nbsp;</strong>no se esforzaba lo suficiente y que ella no quer&iacute;a moverse para hacer lo que se le ped&iacute;a&rdquo;, detall&oacute; Juric.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Supuestamente, esta fue la raz&oacute;n de esta violencia cruda y brutal que sucedi&oacute;. Estos son ciudadanos chinos, pero no puedo decirles cu&aacute;ntos m&aacute;s viven en Serbia. S&eacute; que visitaron otros clubes de tenis. Lo que s&iacute; s&eacute; es que el padre maltratador no habla serbio&rdquo;, explic&oacute; el activista.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de NA
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/feroz-paliza-padre-hija-tenista-14-anos-serbia_1_9671073.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Oct 2022 15:56:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Feroz paliza de un padre a su hija tenista de 14 años en Serbia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Serbia,Violencia,Violencia machista,Violencia doméstica,Abuso,Abuso infantil,Abuso de poder]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una de cada dos monjas de América Latina sufrió abusos de poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/monjas-america-latina-sufrio-abusos_1_9646978.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/398b3d0e-2f6e-4255-863f-3e77c6d53a5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una de cada dos monjas de América Latina sufrió abusos de poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casi el 20% reconoció que esos ataques fueron sexuales. Son cifras oficiales que surgen de una encuesta encargada por la propia Iglesia católica. En Argentina sólo 6 de los 128 involucrados en casos de abusos son religiosas. Los sacerdotes denunciados por agresiones en seminarios de varones representan el 10 por ciento y muy pocos recibieron una sanción.</p><p class="subtitle">El Arzobispo de Salta y otros dos religiosos fueron acusados de violencia de género por Carmelitas Descalzas</p></div><p class="article-text">
        <strong>Una de cada dos monjas sufrieron abusos de poder en Am&eacute;rica Latina. Dos de cada diez reconocen adem&aacute;s que los ataques fueron sexuales. </strong>Y aunque el dato sorprende por lo elevado del porcentaje, m&aacute;s a&uacute;n es el hecho de que se trata de <strong>cifras oficiales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Fueron 1.417 hermanas de 23 pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y el Caribe las que aceptaron responder las preguntas de una encuesta que busc&oacute; mostrar lo que ocurre puertas adentro de conventos y monasterios. En una organizaci&oacute;n donde las mujeres no tienen m&aacute;s cabida que la de asistencia de los varones, quienes participaron lo hicieron de forma an&oacute;nima.
    </p><p class="article-text">
        Desdibujado tras los esc&aacute;ndalos de pederastia, el maltrato contra las monjas es un tab&uacute; dentro de la Iglesia que sigue presente:<strong> el 55,2% de las religiosas de la regi&oacute;n sufrieron abusos de poder dentro de la vida religiosa</strong>, desde la congregaci&oacute;n a cualquier ambiente que est&eacute; vinculado con la Iglesia. La encuesta fue realizada por la Comisi&oacute;n de Atenci&oacute;n y Protecci&oacute;n a la Ni&ntilde;ez, Adolescencia y Adultos Vulnerables de la Confederaci&oacute;n Latinoamericana de Religiosos y Religiosas (CLAR).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Quiénes son los que comenten el abuso? En primer lugar, otras mujeres. El 51,9 por ciento de las encuestadas señaló a su superiora como la agresora&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;nes son los que comenten el abuso? En primer lugar, otras mujeres. El 51,9 por ciento de las encuestadas se&ntilde;al&oacute; a su superiora como la agresora.</strong> Las siguen los sacerdotes mencionados en 34,2 por ciento de los casos, y luego los formadores con  23,1por ciento. En &uacute;ltimo lugar aparecen los obispos con obispos en el 10 por ciento de los casos.
    </p><p class="article-text">
        Las monjas que participaron de Argentina son 129. Es el tercer pa&iacute;s con mayor adhesi&oacute;n a la encuesta detr&aacute;s de M&eacute;xico con 429, y Brasil 170,.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados forman parte del libro <a href="https://www.vaticannews.va/es/iglesia/news/2022-10/clar-presenta-investigacion-sobre-abusos-vida-religiosa-femenina.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Vulnerabilidad, abusos y tratos en la vida religiosa de las mujeres&rdquo;</a>, presentado el pasado 4 de octubre en Bogot&aacute;. All&iacute;, la hermana Liliana Franco, presidenta de la CLAR, reconoci&oacute; que este libro implica aceptar que existen &ldquo;modalidades relacionales alejadas de la voluntad de Dios que generan abuso de poder, abuso de conciencia y abuso sexual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo interesante del libro es que no teme meterse con un tema tab&uacute;, el del acoso sexual: el 19,8 por ciento dijo haber sido v&iacute;ctima</strong>. Los agresores son en su mayor&iacute;a sacerdotes. El 14,3 por ciento de las monjas dijo que el cura fue el acosador. En tanto el 9,7 por ciento indic&oacute; a un laico y el&nbsp; 8 por ciento a otros religiosos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Hermana sí te creo&quot;, el lema feminista para apoyar a las Carmelitas de Salta que enfrentaron al obispo"
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                &quot;Hermana sí te creo&quot;, el lema feminista para apoyar a las Carmelitas de Salta que enfrentaron al obispo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n indaga sobre el acoso espiritual y aunque el 61 por ciento asegur&oacute; que no existe tal cosa, el 30 por ciento dijo no s&oacute;lo que existe sino que adem&aacute;s los sufri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s empujado por las nuevas denuncias que aparecen en todo el mundo y los tiempos del #Me Too, el Papa Francisco tambi&eacute;n admiti&oacute; que los abusos a las monjas &ldquo;no es algo que todos hagan, pero hay sacerdotes y obispos que lo hicieron, y a&uacute;n lo hacen&rdquo;. Fue a comienzos de 2020, cuando regresaba de un viaje por Emiratos &Aacute;rabes Unidos. &ldquo;&iquest;Tenemos que hacer a&uacute;n m&aacute;s? S&iacute;. &iquest;Tenemos la voluntad? S&iacute;. Pero es un camino que viene recorri&eacute;ndose desde hace tiempo&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">Las Carmelitas que denunciaron al obispo de Salta</h3><p class="article-text">
        En Argentina, tres monjas de clausura, del Monasterio San Bernardo de las Carmelitas Descalzas de Salta, denunciaron al obispo <strong>Mario Antonio Cargnello por violencia f&iacute;sica, psicol&oacute;gica y econ&oacute;mica</strong>. La denuncia -que tambi&eacute;n incluye al religioso Lucio Ajalla y Mart&iacute;n De Elizalde, obispo em&eacute;rito- <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/arzobispo-salta-religiosos-acusados-violencia-genero-carmelitas-descalzas_1_8923241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue presentada a fines de abril.</a> La causa fue tomada como propia por organizaciones feministas que salieron en defensa de las monjas y les compartiera uno de sus lemas:<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/hermana-si-creo-apoyo-feminista-carmelitas-descalzas_1_8961488.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;Hermana, s&iacute; te creo&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En otro momento era impensable hacer tal vez estas denuncias pero el hostigamiento sufrido hace que esas personas vean afectada su vida diaria&rdquo;, hab&iacute;a dicho entonces a <strong>elDiarioAR</strong> la abogada de las monjas, Claudia Zerda Lamas.
    </p><h3 class="article-text">Torturas en un convento</h3><p class="article-text">
        El 5 de julio de 2019, el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay, en Entre R&iacute;os, conden&oacute; por unanimidad, a tres a&ntilde;os de prisi&oacute;n efectiva a la religiosa Luisa Esther Toledo por el delito de <strong>privaci&oacute;n ileg&iacute;tima de la libertad doblemente calificada por el uso de violencia y amenazas y por su duraci&oacute;n superior a un mes en dos casos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante diez a&ntilde;os, la monja hab&iacute;a estado a cargo del Monasterio de la Precios&iacute;sima Sangre y Nuestra Se&ntilde;ora del Carmen, de Nogoy&aacute;. Hasta que el 25 de agosto de 2016 un grupo de ex carmelitas present&oacute; la denuncia en la justicia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No pude seguir soportando casos de abusos y que las jerarqu&iacute;as de la Iglesia no hagan nada. A m&iacute; me liber&oacute; alejarme de la Iglesia&rdquo;, dijo a <a href="https://tn.com.ar/sociedad/2021/01/28/hablo-la-monja-torturada-en-el-convento-de-nogoya-a-mi-me-libero-alejarme-de-la-iglesia/?gclid=Cj0KCQjwqc6aBhC4ARIsAN06NmMSw14IpZgOWCYjfLdDHkMJ1C2n36GpFX7C35G_s4nmERwUA0R1HQUaAiqfEALw_wcB" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TN una de las denunciantes</a>, Silvia Albarenque, cuando se conoci&oacute; la sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Las ex carmelitas hab&iacute;an relatado en la justicia las torturas a las que eran sometidas, desde hacer la se&ntilde;al de la cruz con la lengua sobre el piso hasta recibir latigazos, pasar d&iacute;as encerradas en sus celdas o tener que usar cilicios. <strong>&ldquo;Pero el peor castigo era la tortura psicol&oacute;gica&rdquo;</strong>, afirm&oacute; Albarenque.
    </p><h3 class="article-text">Seis monjas denunciadas por abuso en Argentina</h3><p class="article-text">
        En la investigaci&oacute;n publicada ayer, <strong>elDiarioAR</strong> da cuenta que <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/20-anos-caso-grassi-128-miembros-iglesia-catolica-denunciados-abuso-sexual_1_9645095.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Argentina son seis las religiosas involucradas en casos de abuso sexual. Representan el 4,6 por ciento de los 128 denunciados</a>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Una mujer pederasta en un lugar de poder causa el mismo estrago que un var&oacute;n&rdquo;, dijo a este medio la psicoanalista especializada en abuso sexual infantil Sonia Almada.
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            <span class="title">
                La monja Kumiko Kosaka. Está acusada como partícipe y cómplice de los abusos sexuales cometidos contra alumnos sordos del Instituto Próvolo.                            </span>
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        De esas seis monjas denunciadas, <strong>ninguna recibi&oacute; hasta el momento una condena judicial</strong> y s&oacute;lo cuatro est&aacute;n atravesando procesos judiciales. Son Kumiko Kosaca (46) y Asunci&oacute;n Mart&iacute;nez (53), por los abusos cometidos en el Instituto Pr&oacute;volo de Mendoza, y Mar&iacute;a Tellez Fajardo y Silvia Chall&uacute; por las denuncias de ataques sexuales en el hogar de las Hermanas Trinitarias de Boulogne, en el norte del conurbano bonaerense.
    </p><p class="article-text">
        En esta breve lista est&aacute;n tambi&eacute;n Viviana Fleitas -denunciada por Sandra Migliore , una ex monja, en el libro Raza de V&iacute;boras-, y Mar&iacute;a Alicia Pacheco, cuya causa cay&oacute; porque la denunciante no quiso seguir adelante con el proceso.
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            <span class="title">
                Valeria Zarsa, fue una de las denunciantes del sacerdote Agustin Rosa Torino, condenado y expulsado del sacerdocio por abusos a novicias y seminaristas.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Los abusos en los seminarios de varones</h3><p class="article-text">
        Los abusos dentro de los seminarios de sacerdotes es otro de los cap&iacute;tulos de abuso sexual en la Iglesia cat&oacute;lica.<strong> De 128 denunciados, 13 fueron por ataques cometidos contra seminaristas. Representan el 10,6% de los sacerdotes y religiosos denunciados y s&oacute;lo cuatro recibieron una condena judicial en tanto otros tres fueron expulsados del sacerdocio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En esa lista aparece <strong>Gustavo Oscar Zanchetta</strong>, obispo em&eacute;rito de Or&aacute;n, Salta entre 2013 y 2017, condenado el pasado 4 de marzo por el &ldquo;delito de abuso sexual simple continuado agravado por ser cometido por un ministro de culto religioso reconocido en perjuicio de dos ex seminaristas&rdquo;. Recibi&oacute; una condena de 4 a&ntilde;os y seis meses porque los denunciantes, dos ex seminaristas, eran mayores de edad.
    </p><p class="article-text">
        Zanchetta fue acusado ante la justicia en febrero de 2019. Pero el obispo ya no estaba en Salta. <strong>Resid&iacute;a en el Vaticano, en el hotel Santa Marta, el mismo donde se aloja el Papa Francisco.</strong> Hab&iacute;a sido designado por el propio Jorge Bergoglio como asesor del Apsa, la Administraci&oacute;n del Patrimonio de la Sede Apost&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        No fue aquella la primera acusaci&oacute;n. En 2016, <strong>cinco sacerdotes hicieron una denuncia can&oacute;nica acusando al obispo de autoritarismo, manejos poco claro de las cuentas de la di&oacute;cesis y tambi&eacute;n abusos sexuales</strong> Seminario Juan XXIII de la ciudad de Or&aacute;n. Zanchetta fue transferido al Vaticano. A pesar de la condena, sigue siendo sacerdote.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre con <strong>Justo Jos&eacute; Ilarraz</strong>. En un fallo un&aacute;nime, el 22 de mayo de 2018, fue condenado a 25 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por los abusos denunciados por siete adolescentes en el Seminario Arquidiocesano Nuestra Se&ntilde;ora del Cen&aacute;culo, entre 1984 y 1993, en Paran&aacute;, Entre R&iacute;os. Es una de las condenas m&aacute;s altas que recibi&oacute; un sacerdote argentino, luego de las impuestas a 45 y 42 a&ntilde;os a Horacio Corbacho y Nicola Corradi por los abusos en el Pr&oacute;volo de Mendoza. Las v&iacute;ctimas de Ilarraz ten&iacute;an entre 10 y 14 a&ntilde;os. Su abusador sigue siendo sacerdote.
    </p><p class="article-text">
        <em>MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariana García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/monjas-america-latina-sufrio-abusos_1_9646978.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Oct 2022 03:02:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una de cada dos monjas de América Latina sufrió abusos de poder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Abuso eclesiástico,Carmelitas Descalzas,Monja,Abuso de poder,Papa Francisco,Justo José Ilarraz,Gustavo Zanchetta]]></media:keywords>
    </item>
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