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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Mariana Mazzucato]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/mariana-mazzucato/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Mariana Mazzucato]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Otro capitalismo tiene que ser posible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/capitalismo-posible_129_10017101.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/649c6139-1a12-484c-a411-dafef235bed0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1068275.jpg" width="2721" height="1531" alt="Mazzucato"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Adelanto del capítulo La innovación, el Estado y el capital, de la economista italian Mariana Mazzucato, incluido en el libro "Otro capitalismo tiene que ser posible" que editó Siglo Veintiuno. </p></div><p class="article-text">
        Los gobiernos en los pa&iacute;ses desarrollados de todo el mundo dicen querer un crecimiento &ldquo;inteligente&rdquo;, impulsado por la innovaci&oacute;n, pero hasta ahora muy pocos lo alcanzaron. En cambio, desde la crisis financiera la mayor&iacute;a de las econom&iacute;as avanzadas mostraron tasas de crecimiento d&eacute;biles, niveles de inversi&oacute;n hist&oacute;ricamente bajos y un desempe&ntilde;o deficiente en materia de productividad. Al parecer, durante la &uacute;ltima d&eacute;cada hubo una marcada desaceleraci&oacute;n en el &iacute;ndice de la inno- vaci&oacute;n que mejora la productividad, tendencia que probablemente se vea exacerbada en el futuro por la disminuci&oacute;n de las tasas de inversi&oacute;n en investigaci&oacute;n y desarrollo tanto del sector p&uacute;blico como del privado. Este factor genera cierta preocupaci&oacute;n, visto que el mundo desarrollado no ingres&oacute; en un per&iacute;odo de crecimiento sostenido, sino en uno de &ldquo;estancamiento secular&rdquo;. Algunos economistas ven este peligro como una consecuencia casi inevitable del cambio demogr&aacute;fico y el comportamiento del ahorro en los pa&iacute;ses de altos ingresos. En este cap&iacute;tulo, por el contrario, se destaca su car&aacute;cter end&oacute;geno como resultado de <em>decisiones </em>problem&aacute;ticas tomadas por las empresas y los gobiernos, y luego se observa c&oacute;mo una comprensi&oacute;n diferente de los or&iacute;genes de la innovaci&oacute;n (en particular, el papel de la inversi&oacute;n p&uacute;blica en el proceso de creaci&oacute;n de riqueza) lleva a un conjunto diferente de imperativos pol&iacute;ticos para los pa&iacute;ses que buscan un crecimiento &ldquo;inteligente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El debate p&uacute;blico sobre la innovaci&oacute;n (de d&oacute;nde viene y c&oacute;mo puede ser estimulada y apoyada) suele empantanarse en ideas econ&oacute;micas obsoletas. El an&aacute;lisis econ&oacute;mico ortodoxo tiende a ver la innovaci&oacute;n como un proceso sobre todo del sector privado e impulsado por oportunidades tecnol&oacute;gicas &ldquo;ex&oacute;genas&rdquo;. Sobre la base de las teor&iacute;as convencionales de los mercados y de fallas del mercado, se considera que los gobiernos desempe&ntilde;an un papel limitado en el proceso de innovaci&oacute;n, fuera del financiamiento de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica b&aacute;sica que, como &ldquo;bien p&uacute;blico&rdquo;, se caracteriza por muy bajas inversiones privadas. Se considera que las pol&iacute;ticas para estimular la innovaci&oacute;n deben apuntar en gran medida a corregir esas fallas de mercado, &ldquo;incentivar&rdquo; la inversi&oacute;n privada y garantizar suficiente competencia entre las empresas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la perspectiva ortodoxa no es consistente con la evidencia. De hecho, como se ver&aacute; en este cap&iacute;tulo, los gobiernos no solo participaron ampliamente en el proceso de innovaci&oacute;n, a la hora de apoyar la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y encarar todo tipo de externalidades positivas y negativas, sino que tambi&eacute;n lo hicieron de maneras m&aacute;s activas y estra- t&eacute;gicas. Esto incluye invertir a lo largo de <em>toda </em>la cadena de innovaci&oacute;n: desde la investigaci&oacute;n b&aacute;sica hasta la investigaci&oacute;n aplicada y el financiamiento inicial de nuevas empresas. Por a&ntilde;adidura, los gobiernos fueron y son cruciales no solo para determinar la tasa de innovaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n para moldear su <em>direcci&oacute;n</em>. Las tecnolog&iacute;as computacionales, de la informaci&oacute;n y de la comunicaci&oacute;n fueron la direcci&oacute;n elegida en los Estados Unidos durante las d&eacute;cadas de 1960, 1970 y 1980, del mismo modo que actualmente la tecnolog&iacute;a &ldquo;verde&rdquo; es elegida en pa&iacute;ses como Alemania, Dinamarca y China. Y en una econom&iacute;a cada vez m&aacute;s financiarizada en la que apenas una peque&ntilde;a parte de las ganancias de las empresas privadas se reinvierten en inversiones productivas, es cada vez m&aacute;s necesario que las finanzas p&uacute;blicas aporten capital &ldquo;paciente&rdquo;, vale decir, comprometido y a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Por ende, para entender el papel de la inversi&oacute;n p&uacute;blica en la innovaci&oacute;n hace falta una comprensi&oacute;n m&aacute;s sofisticada de c&oacute;mo se produce la innovaci&oacute;n. Luego de analizar las insuficiencias del modelo ortodoxo de los mercados y sus fallas, el cap&iacute;tulo toma las ideas de la econom&iacute;a schumpeteriana y evolutiva para presentar un marco alternativo. Acelerar la tasa de innovaci&oacute;n es crucial para el crecimiento a largo plazo y para enfrentar muchos de los grandes desaf&iacute;os que hoy en d&iacute;a enfrentan las sociedades, como el cambio clim&aacute;tico, la escasez de recursos naturales o la mejora de la atenci&oacute;n m&eacute;dica. Esto significa volver a pensar el papel de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en la econom&iacute;a y la relaci&oacute;n entre los sectores p&uacute;blico y privado. El papel del Estado no puede limitarse a corregir las fallas de mercado, como prescribe el modelo ortodoxo; tambi&eacute;n debe <em>moldear </em>y <em>crear </em>los mercados de manera activa para impulsar formas m&aacute;s fuertes, sostenibles e inclusivas de crecimiento econ&oacute;mico.
    </p><h3 class="article-text"><strong>En la direcci&oacute;n equivocada</strong></h3><p class="article-text">
        Una de las pocas cosas en las que los economistas est&aacute;n de acuerdo es que la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica produce crecimiento econ&oacute;mico a largo plazo. Se reconoce ampliamente que las inversiones p&uacute;blicas y privadas en investigaci&oacute;n y desarrollo (I+D) y en formaci&oacute;n de capital humano, con los consiguientes cambios tecnol&oacute;gicos y organizativos, llevaron a un aumento a largo plazo de la productividad y la producci&oacute;n. Sin embargo, la forma en que esto ocurre es objeto de debates candentes. El modelo neocl&aacute;sico ortodoxo opina que el papel de la innovaci&oacute;n es cambiar una funci&oacute;n de producci&oacute;n de un equilibrio a otro. Por el contrario, los modelos evolutivos y schumpeterianos se centran en los efectos desequilibrantes de la innovaci&oacute;n, que vuelven menos significativas las funciones de producci&oacute;n. El &eacute;nfasis evolutivo en la transformaci&oacute;n y el cambio estructural llev&oacute; al concepto de sistemas de innovaci&oacute;n, que postula que las empresas est&aacute;n integradas en una red nacional de instituciones, tanto en el sector p&uacute;blico como en el privado, &ldquo;cuyas actividades e interacciones inician, importan, modifican y difunden nuevas tecnolog&iacute;as&rdquo;. Estos sistemas comprenden &ldquo;los elementos y relaciones que interact&uacute;an en la producci&oacute;n, la difusi&oacute;n y el uso de conocimientos nuevos y econ&oacute;micamente &uacute;tiles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este enfoque de los sistemas, lo que impulsa el rendimiento de la innovaci&oacute;n nacional no es simplemente el nivel de gasto en I+D en un pa&iacute;s, sino la circulaci&oacute;n del conocimiento y su difusi&oacute;n por la econom&iacute;a en su conjunto. La perspectiva de los sistemas considera que el proceso de innovaci&oacute;n no es lineal, sino que en su transcurso abundan los ciclos de retroalimentaci&oacute;n entre los mercados y la tecnolog&iacute;a, las aplicaciones pr&aacute;cticas y la teor&iacute;a cient&iacute;fica, las pol&iacute;ticas y las inversiones. Es esta comprensi&oacute;n de c&oacute;mo funcionan los sistemas nacionales de innovaci&oacute;n lo que vuelve tan preocupante la evidencia reciente sobre los patrones de gasto en I+D. En los Estados Unidos, por ejemplo, si bien la cantidad total de inversi&oacute;n en I+D como porcentaje del producto bruto interno (PBI) a&uacute;n es relativamente alta (alrededor del 2,8%), su composici&oacute;n cambi&oacute; dr&aacute;sticamente. En primer lugar, disminuy&oacute; la proporci&oacute;n de la inversi&oacute;n p&uacute;blica en I+D: de un m&aacute;ximo del 67% en 1964 cay&oacute; a tan solo el 25% en 2000 para luego volver a un 30% en 2012, mayormente a causa del est&iacute;mulo temporario introducido por el gobierno de los Estados Unidos despu&eacute;s de la crisis financiera. El mismo patr&oacute;n puede verse en varios pa&iacute;ses europeos: por ejemplo, en el Reino Unido la proporci&oacute;n del gasto p&uacute;blico en I+D disminuy&oacute; del 43,5% en 1985 al 30,2% en 2000, y lleg&oacute; al 28,8% en 2014, mientras que en Italia todav&iacute;a era del 50,7% en 2005, pero disminuy&oacute; al 41,4% en 2013, y en el conjunto de la zona euro cay&oacute; 3,4 puntos (del 36,7 al 33,3%) entre 2003 y 2013.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, si bien la I+D del sector privado colm&oacute; parcialmente esa laguna, esta se concentra cada vez m&aacute;s en esferas <em>aplicadas </em>de alcance m&aacute;s limitado. En los Estados Unidos, la proporci&oacute;n de la investigaci&oacute;n b&aacute;sica realizada por la industria disminuy&oacute; de entre un 33 o un 35% en la d&eacute;cada de 1950 a un 15 o un 20% en la de 2000. Las empresas se involucraron m&aacute;s en la D que en la I, por as&iacute; decir, lo que result&oacute; en un cambio fundamental de la composici&oacute;n de la I+D en detrimento de la investigaci&oacute;n b&aacute;sica. Esto muy probablemente reduzca las futuras oportunidades de innovaci&oacute;n, que siempre estuvieron impulsadas por una fuerte interacci&oacute;n entre la investigaci&oacute;n b&aacute;sica y la aplicada, <em>tanto </em>en la industria <em>como </em>en el gobierno.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, los trabajos de Arora, Belenzon y Patacconi revelan que desde la d&eacute;cada de 1980 las grandes corporaciones se alejaron de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. Esta tendencia se refleja sistem&aacute;ticamente en diferentes indicadores de la inversi&oacute;n de las empresas en investigaci&oacute;n y, lo que es m&aacute;s importante, no obedece a disminuci&oacute;n alguna de la utilidad de la ciencia como aporte a la innovaci&oacute;n. Su conclusi&oacute;n es que las empresas se benefician de los frutos de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica tanto como antes, pero ahora est&aacute;n menos dispuestas a invertir en ella.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; pasa esto? Una de las razones de la desinversi&oacute;n privada en la investigaci&oacute;n (la pata dif&iacute;cil de la I+D) es el creciente cortoplacismo de las empresas. El auge del modelo de &ldquo;maximizar el valor para el accionista&rdquo; en el gobierno corporativo desempe&ntilde;&oacute; un papel importante en la cada vez menor propensi&oacute;n de las empresas a emprender proyectos de inversi&oacute;n a largo plazo. El aumento de la presi&oacute;n de los accionistas puede limitar la capacidad de las empresas para invertir en &aacute;reas de innovaci&oacute;n a largo plazo, lo cual reduce su disposici&oacute;n a asumir el tipo de riesgos que implica. El impacto de un mayor cortoplacismo en el capitalismo contempor&aacute;neo de accionistas puede verse tanto en estudios que comparan pa&iacute;ses (por ejemplo, Jap&oacute;n y los Estados Unidos) como en estudios que observan distintos sectores. 
    </p><p class="article-text">
        Como sostienen Lazonick y O&rsquo;Sullivan, &ldquo;maximizar el valor para los accionistas&rdquo; es una ideolog&iacute;a gerencial que permiti&oacute; a los altos ejecutivos volverse extremadamente ricos en muchos pa&iacute;ses (especialmente en los Estados Unidos). Las empresas financiarizadas gastaron y gastan una parte enorme y cada vez mayor de sus ingresos en la recompra de accio- nes, y as&iacute; manipulan los precios e impulsan el valor de las opciones sobre acciones, que guardan una relaci&oacute;n estrecha con los salarios ejecutivos. Y, m&aacute;s recientemente, Lazonick demostr&oacute; que, entre 2003 y 2012, las empresas que cotizan en Bolsa incluidas en el &iacute;ndice S&amp;P 500 utilizaron el 54% de sus ganancias (alrededor de US$4.400.000.000.000) para la re- compra de acciones. Ese gasto se realiz&oacute; en detrimento de la inversi&oacute;n y la innovaci&oacute;n, como tambi&eacute;n puede observarse en la creciente proporci&oacute;n de recompras de acciones sobre el gasto en I+D de las empresas de la lista Fortune.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones se habla de este cortoplacismo en el comportamiento empresarial como si fuera una imposici&oacute;n de las fuerzas inevitables del &ldquo;mercado&rdquo;; pero es importante reconocer que el cortoplacismo no es una caracter&iacute;stica del capitalismo o de los mercados <em>per se</em>, sino un resultado de tipos peculiares de estructuras de gobierno corporativo, modelos de propiedad y culturas financieras. Los mercados se entienden mejor como resultado de interacciones entre diferentes agentes econ&oacute;micos. El cortoplacismo es un reflejo de los contundentes cambios que ocurrieron en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, sobre todo en los Estados Unidos y el Reino Unido, pero no hay nada inevitable o universal en ellos. De hecho, la bibliograf&iacute;a sobre las &ldquo;variedades de capitalismo&rdquo; demuestra que los negocios y las finanzas tradicionalmente se estructuraron de manera muy distinta en Jap&oacute;n y Alemania, por ejemplo, y en todas las econom&iacute;as pueden encontrarse empresas con perspectivas de inversi&oacute;n a largo plazo. Solo conseguiremos explicar el modo en que las empresas contribuyen al crecimiento a largo plazo o lo socavan si entendemos las formas concretas en que son gobernadas y los distintos comportamientos de mercado que resultan de ello.
    </p><p class="article-text">
        Esta cuesti&oacute;n remite al sector privado por s&iacute; solo, y tambi&eacute;n a su relaci&oacute;n con el Estado: el &ldquo;acuerdo&rdquo; entre el gobierno y las empresas. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, esta relaci&oacute;n presenta cada vez m&aacute;s lo que podr&iacute;a describirse como caracter&iacute;sticas &ldquo;parasitarias&rdquo;, ya que el sector empresarial privado presiona a los gobiernos para que debiliten las regulaciones y reduzcan los impuestos sobre las ganancias de capital, al mismo tiempo que reduce su participaci&oacute;n en la inversi&oacute;n en investigaci&oacute;n b&aacute;sica y, por lo tanto, aumenta la dependencia del gasto p&uacute;blico en esta &aacute;rea. El crecimiento futuro necesitar&aacute; una forma totalmente diferente de colaboraci&oacute;n entre los sectores p&uacute;blico y privado, caracterizada por una simbiosis sana que sea sostenible a lo largo del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        * <em>Economista. directora del Instituto para Innovaci&oacute;n y Prop&oacute;sito P&uacute;blico en&nbsp;</em><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>University College London</em></span><em>&nbsp;(UCL) y el RM Phillips Chair en Econom&iacute;a de Innovaci&oacute;n en la&nbsp;</em><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>Universidad de Sussex</em></span><em>.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariana Mazzucato]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/capitalismo-posible_129_10017101.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Mar 2023 04:36:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Mariana Mazzucato,Investigación y Desarrollo,Estado,Mercados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mariana Mazzucato, economista: De la "minería sexy" del litio al "bla bla bla" del Estado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/mariana-mazzucato-economista-mineria-sexy-litio-bla-bla-bla_1_9651482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d1fdf0d-5315-4756-8de0-df9a9e552451_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mariana Mazzucato, economista: De la &quot;minería sexy&quot; del litio al &quot;bla bla bla&quot; del Estado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De visita por Buenos Aires por la reunión bienal de la CEPAL, abogó no sólo por industrializar las materias primas sino también por desarrollar servicios creativos y digitales en torno de ellas. Llamó a crear asociaciones público-privadas donde un Estado mejor capacitado que el actual establezca misiones por alcanzar objetivos que beneficien a toda la sociedad.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Mariana Mazzucato</strong>, una de las economistas m&aacute;s influyentes del mundo, profesora en la Universidad College de Londres, vino a Buenos Aires a participar de las sesiones bienales de la Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina (CEPAL). Este lunes expuso all&iacute; sobre su obsesi&oacute;n, <strong>c&oacute;mo orientar la econom&iacute;a por misiones concretas, en alianza entre el Estado y el sector privado, como ocurri&oacute; con el viaje del hombre a la Luna en 1969.</strong> Despu&eacute;s disert&oacute; en la Universidad de La Plata junto con el ex ministro de Econom&iacute;a <strong>Mart&iacute;n Guzm&aacute;n</strong> y el Nobel <strong>Joseph Stigliz</strong>. Mazzucato, italiana que migr&oacute; de peque&ntilde;a con su familia a Estados Unidos, es citada por <strong>Alberto Fern&aacute;ndez</strong> y el <strong>papa Francisco</strong> y fue consultada por pol&iacute;ticos norteamericanos como las dem&oacute;cratas Elizabeth Warren y Alexandria Ocasio-Cortez pero tambi&eacute;n por el republicano Marco Rubio, los brit&aacute;nicos Theresa May, conservadora, y Jeremy Corbyn, laborista, y por gobiernos como fue el de la alemana Angela Merkel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitamos un cambio, necesitamos una forma diferente de pensar, y creo fundamental para eso tener muy claro que necesitamos un nuevo pensamiento econ&oacute;mico&rdquo;, propuso Mazzucato. &ldquo;John Maynard Keynes sol&iacute;a decir que no es solo que tengamos las pol&iacute;ticas equivocadas, sino que los profesionales sobre el terreno que piensan que lo est&aacute;n haciendo bien y que est&aacute;n tratando de hacerlo bien, a menudo son esclavos de una teor&iacute;a econ&oacute;mica difunta&rdquo;, asegur&oacute;, citando al economista que tanto irrita a <strong>Javier Milei </strong>y los dem&aacute;s neoliberales.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; algunos de los tramos de su exposici&oacute;n:
    </p><h3 class="article-text">La misi&oacute;n del Estado y el bla bla bla</h3><p class="article-text">
        La economista &iacute;taloestadounidense se pregunt&oacute; por el Estado: &ldquo;&iquest;Es solo un reparador del mercado o qu&eacute; significa cocrear activamente el mercado? Esos son solo dos ejemplos en los que en realidad necesitamos no solo el bla, bla, bla, sino nuevas formas de gobierno realmente concretas. Revivir la capacidad institucional. Un nuevo marco para el propio proceso de formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas en torno a la configuraci&oacute;n del mercado, lo que yo llamo misiones. Es <strong>c&oacute;mo transformas una econom&iacute;a, sin dejar atr&aacute;s ning&uacute;n sector</strong>, sino formando misiones en torno al clima, la salud, la brecha digital, lo que realmente puede impulsar la inversi&oacute;n, que es amar la innovaci&oacute;n, las nuevas formas de inteligencia colectiva en muchos sectores&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Miner&iacute;a sexy</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Dentro de esa conversaci&oacute;n, tambi&eacute;n se trata realmente de c&oacute;mo nos aseguramos de que el sector de los recursos naturales, no solo el viejo sector petrolero y las viejas formas de miner&iacute;a, sino especialmente<strong> la nueva miner&iacute;a sexy como el litio, que no vuelva a caer en ese agujero de conejo de simplemente una econom&iacute;a extractiva.</strong> &iquest;Qu&eacute; significa realmente construir un ecosistema, por ejemplo, en torno al litio que incluya servicios creativos y digitales realmente interesantes, que aseguren que sea un aporte a una estrategia de crecimiento sostenible donde la digitalizaci&oacute;n es clave para cualquier misi&oacute;n? Pero eso significa ir m&aacute;s all&aacute; de la idea de simplemente extraer el litio y venderlo a otra persona para que fabrique las bater&iacute;as&rdquo;, sugiri&oacute; Mazzucato.
    </p><h3 class="article-text">Desigualdad y asociaci&oacute;n parasitaria</h3><p class="article-text">
        La profesora tambi&eacute;n abog&oacute; por &ldquo;abordar la desigualdad&rdquo;, pero de una manera distinta, tal cual lo propone Stiglitz. &ldquo;Esta idea de hacer lo que dijo Joe, de abordarlo de una manera predistributiva, no creemos un l&iacute;o a partir de c&oacute;mo producimos realmente y luego solucionemos el l&iacute;o arreglando las fallas del mercado, pero tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la redistribuci&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute; no establecemos las condiciones correctas desde el principio, los precios correctos, los derechos de propiedad intelectual, la asociaci&oacute;n correcta? As&iacute; es una asociaci&oacute;n simbi&oacute;tica. No es una asociaci&oacute;n parasitaria. Y Pfizer es un ejemplo perfecto de una sociedad parasitaria del Estado&rdquo;, critic&oacute; Mazzucato a la farmac&eacute;utica norteamericana, tal como lo hizo Stiglitz, por acaparar la patente de la vacuna contra el Covid-19 a costa de miles de muertes.
    </p><h3 class="article-text">Burocracias creativas</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Desde hace diez a&ntilde;os he estado despotricando sobre una de las empresas m&aacute;s financiadas del mundo y tambi&eacute;n muy disfuncional en t&eacute;rminos de c&oacute;mo negocia&rdquo;, continu&oacute; sobre Pfizer. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no tenemos m&aacute;s condicionalidad, ya sea con los bancos p&uacute;blicos, ya sea con la contrataci&oacute;n, con los programas de rescate?. Por &uacute;ltimo, el tema del espacio fiscal es necesario. Pero no solo necesitamos espacio fiscal, no es suficiente si no tenemos las capacidades del sector p&uacute;blico que creo que han sido desmanteladas a prop&oacute;sito en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os. De hecho, he creado un instituto completo en Londres dedicado a repensar realmente el servicio civil en esa capacidad, las burocracias creativas que necesitamos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitamos crear una econom&iacute;a&rdquo;, dijo a contramano del libre mercado. &ldquo;No hay nada inevitable en la inflaci&oacute;n, no hay nada inevitable incluso en el desplazamiento de mano de obra con la digitalizaci&oacute;n. No hay nada inevitable en tener burocracias lentas. Estos son los resultados de las decisiones que hemos tomado en realidad. El retraso de la productividad de muchos pa&iacute;ses latinoamericanos y del sur de Europa, como Italia, es el resultado de la falta de inversi&oacute;n en el sector p&uacute;blico y el sector privado. Deber&iacute;amos hablar m&aacute;s de esa inercia.&rdquo;
    </p><h3 class="article-text">El hombre en la Luna</h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, Mazzucato explic&oacute; su idea de misiones como la de hombre a la Luna. &ldquo;La idea que puede ayudarnos a formular misiones realmente concretas es el moonshot (disparo a la luna).<strong> Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (de la ONU) son fundamentales. Hay 17. Los tenemos desde 2015. &iquest;Por qu&eacute; no los estamos logrando?</strong> &iquest;Existe una verdadera trayectoria de inversi&oacute;n e innovaci&oacute;n para lograrlos? Y no se trata s&oacute;lo de la inercia. A veces se trata del encuadre que tenemos de los 17 objetivos. Hay algo en el medio llamado misi&oacute;n. Con el alunizaje no fue solo vencer a los rusos, algo que hoy resuena. No era solo que queremos ser los primeros en llegar a la Luna. Era llegar a la Luna y regresar en un corto per&iacute;odo de tiempo. Eso muy espec&iacute;fico. Hab&iacute;a 1.000 problemas de tarea que ten&iacute;an que ser resueltos. Las soluciones nos consiguieron cosas como tel&eacute;fonos con c&aacute;mara, mantas de aluminio, software, f&oacute;rmula para beb&eacute;s. Esta idea de efectos indirectos din&aacute;micos en el camino para resolver una misi&oacute;n significa que realmente tambi&eacute;n tienes que redise&ntilde;ar los contratos, redise&ntilde;ar las herramientas que tienes a tu disposici&oacute;n, como las adquisiciones.&rdquo;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> En Italia, el café viene de América Latina. Pero el valor agregado se hace en Italia.</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">M&aacute;s litio</h3><p class="article-text">
        Mazzucato entonces volvi&oacute; sobre el litio, que se concentra entre la Argentina, Bolivia y Chile, aunque no solo en estos pa&iacute;ses, y que es necesario para las bater&iacute;as de los autos el&eacute;ctricos que deben reemplazar a los de combusti&oacute;n. &ldquo;Todos hemos o&iacute;do hablar del tri&aacute;ngulo de litio. Puede ser un problema si se ve a trav&eacute;s de la vieja forma de ver la estrategia industrial, un sector para apuntalar, subsidiar, dar garant&iacute;as o un aporte hacia una trayectoria de crecimiento sostenible y transformadora. Y se trata de subir en la cadena de valor, que por cierto, tambi&eacute;n deber&iacute;as hacerlo con el caf&eacute;, porque todav&iacute;a no he tomado un buen caf&eacute; desde que he estado viajando por Am&eacute;rica Latina. <strong>En Italia, el caf&eacute; viene de Am&eacute;rica Latina. Pero el valor agregado se hace en Italia.</strong> Entonces, realmente aumentar el proceso de valor agregado para estos recursos naturales, especialmente los nuevos y atractivos que quiere <strong>Elon Musk,</strong> no se trata solo de fabricar bater&iacute;as aqu&iacute;, sino de crear todo un ecosistema de, por ejemplo, servicios digitales en torno a eso&rdquo;, propuso. &ldquo;As&iacute; que no se trata de manufactura o servicios. <strong>Se trata tanto de una econom&iacute;a de inteligencia colectiva de aprendizaje din&aacute;mico como de un crecimiento inclusivo. Una vez m&aacute;s, obtenga las condiciones correctas desde el principio.&rdquo;</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>El ejemplo de </strong>AstraZeneca</h3><p class="article-text">
        La docente aboga por &ldquo;asociaci&oacute;n p&uacute;blico-privada&rdquo;, pero aclara que &ldquo;por supuesto se trata de la asociaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Al igual que un matrimonio o una pareja, sea cual sea el sexo, no siempre es una buena sociedad. A veces hay una asociaci&oacute;n problem&aacute;tica. Luego, en el divorcio, somos rigurosos con el tipo de sociedad que quer&iacute;amos. Ya hemos hablado del apartheid de las vacunas. <strong>Esa es la palabra: apartheid de vacunas. Pero no tiene por qu&eacute; ser as&iacute;.</strong> 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
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      <p class="quote-text">Hubo un apartheid de las vacunas. Esa es la palabra: apartheid de vacunas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De hecho, si observa las ocho vacunas que existen, la de Pfizer es enormemente problem&aacute;tica. Escuchamos AstraZeneca: es diferente. Negociaron bajo costo, precios bajos, intercambio de conocimientos, una temperatura que no sea demasiado baja. As&iacute; que puedes producirlo y almacenarlo tambi&eacute;n en &Aacute;frica.<strong> Y esa fue la negociaci&oacute;n con la Universidad de Oxford, que es p&uacute;blica. Esta asociaci&oacute;n p&uacute;blico-privada fue funcional y m&aacute;s simbi&oacute;tica que esa asociaci&oacute;n, que fue depredadora.</strong> Entonces, solo vamos a aprender c&oacute;mo hacer mejor el capitalismo a trav&eacute;s de la prueba y el error, pero tambi&eacute;n denunciando las cosas sin verg&uuml;enza.&ldquo;
    </p><p class="article-text">
        Mazzucato llam&oacute; a invertir m&aacute;s en ciencia, pero para beneficio de todos. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; se necesita para impulsar realmente un sistema simbi&oacute;tico colectivo, alej&aacute;ndose de arreglar los mercados para cocrearlos, alej&aacute;ndose de esta idea de simplemente reducir el riesgo, dando la bienvenida a la incertidumbre, alej&aacute;ndose de elegir ganadores para elegir a los dispuestos? No nivelar, sino inclinar al alinear realmente cosas como los incentivos fiscales hacia la direcci&oacute;n del crecimiento verde, no la subcontrataci&oacute;n, sino el desarrollo de capacidades&rdquo;, concluy&oacute; el economista.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/mariana-mazzucato-economista-mineria-sexy-litio-bla-bla-bla_1_9651482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Oct 2022 23:39:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mariana Mazzucato, economista: De la "minería sexy" del litio al "bla bla bla" del Estado]]></media:title>
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