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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - estética]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/estetica/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - estética]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Problemas con el pelo: los dos factores que la ciencia apunta como causantes de la caída capilar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/temes-quedarte-calvo-son-factores-ciencia-apunta-causantes-caida-capilar-pm_1_12889068.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64d3c76d-3067-46db-9a1b-200873d00d51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Problemas con el pelo: los dos factores que la ciencia apunta como causantes de la caída capilar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estética - Los estudios sobre el folículo piloso muestran que la actividad nerviosa influye de forma clara en el crecimiento y la destrucción celular, cambiando la forma de interpretar la relación entre estrés y cabello.</p></div><p class="article-text">
        La <strong>p&eacute;rdida de cabello</strong> no sigue reglas fijas ni respeta previsiones. Algunos hombres conservan una melena abundante hasta la vejez, mientras otros comienzan a ver retroceder la l&iacute;nea frontal antes de los 30. Esa variabilidad ha hecho que muchos la perciban como una <strong>suerte de loter&iacute;a biol&oacute;gica</strong>, donde la gen&eacute;tica y el azar parecen decidir.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del espejo, la calvicie masculina tiene un <strong>efecto psicol&oacute;gico considerable</strong>, porque altera la imagen personal y la manera en que cada uno se percibe en su entorno. Aunque suele considerarse un signo de madurez o de estilo en algunos casos, para muchos representa una <strong>fuente de ansiedad o inseguridad</strong> que condiciona la autoestima y la vida social.
    </p><p class="article-text">
        Los factores que la desencadenan no son solo biol&oacute;gicos: influyen tambi&eacute;n las expectativas culturales, la presi&oacute;n est&eacute;tica y la dificultad para aceptar un cambio visible e irreversible. De ese modo, la<strong> b&uacute;squeda de causas y remedios</strong> no responde solo al deseo de recuperar el cabello, sino tambi&eacute;n al intento de recuperar control sobre lo que ocurre en el cuero cabelludo.
    </p><p class="article-text">
        Esa necesidad de comprender c&oacute;mo y por qu&eacute; ocurre ha llevado a la ciencia a estudiar con detalle los <strong>mecanismos que gobiernan el crecimiento del fol&iacute;culo y su relaci&oacute;n con el estr&eacute;s</strong>, un campo donde las investigaciones recientes han cambiado el enfoque por completo.
    </p><h2 class="article-text">La b&uacute;squeda de causas responde tambi&eacute;n a la necesidad de recuperar control</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Cell</strong></em> en 2021 identific&oacute; que la <strong>noradrenalina</strong> del sistema nervioso simp&aacute;tico destruye las c&eacute;lulas de los fol&iacute;culos pilosos, explicando la ca&iacute;da del cabello asociada al estr&eacute;s. Los investigadores demostraron que esta sustancia, liberada en<strong> momentos de tensi&oacute;n</strong>, altera el equilibrio energ&eacute;tico de las c&eacute;lulas madre del fol&iacute;culo hasta provocar su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Con ello se abri&oacute; una v&iacute;a para el <strong>desarrollo de tratamientos que bloqueen la acci&oacute;n de la noradrenalina</strong> en el cuero cabelludo sin afectar otras funciones del organismo, lo que podr&iacute;a mejorar la prevenci&oacute;n de la p&eacute;rdida capilar ligada al estr&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Rafa Nadal                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La <strong>calvicie androgen&eacute;tica</strong>, la forma m&aacute;s com&uacute;n, depende de factores gen&eacute;ticos que hacen que los fol&iacute;culos sean sensibles a la <strong>dihidrotestosterona (DHT)</strong>. Esa hormona, derivada de la testosterona, reduce la fase de crecimiento del cabello hasta que los fol&iacute;culos se miniaturizan y dejan de producir pelo visible.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo se hereda por m&uacute;ltiples genes, con un papel destacado del <strong>receptor de andr&oacute;genos </strong>situado en el cromosoma X. Esta herencia explica por qu&eacute; el patr&oacute;n familiar suele seguir la l&iacute;nea materna, aunque la influencia del padre y de otros genes tambi&eacute;n interviene. Aun as&iacute;, el<strong> estr&eacute;s y los cambios hormonales pueden acelerar el proceso</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El estudio difundido en <em>Cell</em> detalla que la causa inmediata de la p&eacute;rdida capilar en situaciones de estr&eacute;s no es el cortisol, como se pensaba, sino la <strong>sobrecarga el&eacute;ctrica </strong>del sistema nervioso. La liberaci&oacute;n de noradrenalina genera un<strong> entorno t&oacute;xico</strong> para las c&eacute;lulas del fol&iacute;culo, que dejan de producir energ&iacute;a y terminan destruy&eacute;ndose. Esa observaci&oacute;n resuelve una inc&oacute;gnita que durante a&ntilde;os separ&oacute; la teor&iacute;a del estr&eacute;s psicol&oacute;gico de la fisiolog&iacute;a del cabello.
    </p><p class="article-text">
        El sistema nervioso simp&aacute;tico participa activamente en el ciclo del fol&iacute;culo piloso. En condiciones normales, <strong>alterna entre fases de reposo y crecimiento</strong>, pero en presencia de tensi&oacute;n constante mantiene activa la respuesta de alerta, con efectos destructivos sobre las c&eacute;lulas regeneradoras. Esa misma red nerviosa<strong> influye en la microcirculaci&oacute;n del cuero cabelludo</strong>, lo que agrava la p&eacute;rdida cuando la exposici&oacute;n al estr&eacute;s se prolonga.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Es uno de los métodos más populares entre los hombres                            </span>
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        El art&iacute;culo <em>Recent Progress in the Understanding of the Effect of Sympathetic Nerves on Hair Follicle Growth</em>, publicado en <em>Cell</em> en 2021, demostr&oacute; que los nervios simp&aacute;ticos no solo influyen en la ca&iacute;da, sino tambi&eacute;n en el <strong>crecimiento</strong>. Su liberaci&oacute;n de norepinefrina activa las c&eacute;lulas madre del fol&iacute;culo y <strong>promueve la regeneraci&oacute;n </strong>cuando el equilibrio no est&aacute; alterado. Los experimentos con ratones mostraron que la eliminaci&oacute;n de esa se&ntilde;al nerviosa detiene el crecimiento, mientras que la estimulaci&oacute;n con agonistas espec&iacute;ficos lo restablece parcialmente, lo que sugiere un<strong> control c&iacute;clico del cabello vinculado a la actividad nerviosa.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Los tratamientos actuales podr&iacute;an ampliarse con nuevas dianas terap&eacute;uticas</h2><p class="article-text">
        Las terapias actuales intentan compensar estos mecanismos. Medicamentos como <strong>minoxidil</strong> o <strong>finasterida</strong> act&uacute;an reduciendo la acci&oacute;n de la DHT y estimulando los fol&iacute;culos activos, con resultados variables. A su vez, los<strong> trasplantes capilares y t&eacute;cnicas como el plasma rico en plaquetas o la mesoterapia </strong>buscan regenerar la zona afectada.
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos sobre el papel del sistema nervioso abren la posibilidad de combinar estas terapias con moduladores de la noradrenalina, lo que podr&iacute;a acercar<strong> tratamientos m&aacute;s espec&iacute;ficos y menos invasivos</strong> para quienes se enfrentan una condici&oacute;n que afecta tanto la biolog&iacute;a como la percepci&oacute;n personal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/temes-quedarte-calvo-son-factores-ciencia-apunta-causantes-caida-capilar-pm_1_12889068.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jan 2026 15:26:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[estética,pelos,cabello,Calvicie]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esclavas de la belleza: pinchate los labios, María, pinchate]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/esclavas-de-la-belleza_1_11617653.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/007c4335-15df-4a3d-bcdc-180da6a6339b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esclavas de la belleza: pinchate los labios, María, pinchate"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Filtros de Instagram, ácido hialurónico, inyectables, horas de más en el gimnasio, Ozempic. La búsqueda de lo sublime a través del artificio avanza imparable en una sociedad en la que el cuerpo hace tiempo que se convirtió en la principal carta de presentación</p></div><p class="article-text">
        Casi siempre pasa lo mismo, la culpa es de tu mam&aacute;. Ten&eacute;s once o doce a&ntilde;os, es verano y una tarde te dice que tiene algo para vos. Entonces te pone una m&aacute;quina entre las manos, es bonita, ovalada y de color marfil. Brilla. En la parte superior cuenta con un cabezal que gira, es un rulo con lo que parecen peque&ntilde;&iacute;simas bocas de metal. En el centro, un bot&oacute;n rosa para regular la potencia. Es una m&aacute;quina depilatoria, una Silk-&eacute;pil<em>. </em>Te arrancar&aacute; los pelos de las piernas a pu&ntilde;ados. Lo intent&aacute;s varias veces, pero te duele mucho y tard&aacute;s mucho y te cansa mucho. Pas&oacute; media hora y apenas te depilaste la zona del tobillo. &ldquo;Las primeras veces son las peores, luego te vas a acostumbrar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que te dijo mam&aacute; para darte &aacute;nimos cuando te vio sentada, desesperada, en el suelo del cuarto de ba&ntilde;o. Tambi&eacute;n una advertencia: &ldquo;Ni se te ocurra pasarte la gilette, vas a pinchar como la barba de un hombre&rdquo;. Ah, pero eso no duele y durante muchos a&ntilde;os, a veces, preferir&aacute;s llevar las piernas pinchudas. Al menos hasta que dejes de ser una ni&ntilde;a y te animes con la cera y regreses a la maquinita. Si eres morocha quiz&aacute; te acabes pasando al l&aacute;ser, si eres rubia quedar&aacute;s atada a la cera, las maquinitas, la cuchilla. Tambi&eacute;n puedes optar por dejarte el vello largo, pero eso es algo&nbsp;que a&uacute;n no termina de aceptarse con la misma naturalidad que no llevarlo.
    </p><p class="article-text">
        Aquel d&iacute;a es el que lo empieza todo. Lo bueno es que tu mam&aacute; ten&iacute;a raz&oacute;n; es verdad que te acostumbr&aacute;s. Y luego pas&aacute;s a otras partes del cuerpo en la b&uacute;squeda, consciente o no, de una belleza can&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Modificamos nuestro cuerpo porque es el soporte a trav&eacute;s del que nos presentamos al mundo&rdquo;, explica Mariano Urraco, profesor de sociolog&iacute;a y antrop&oacute;logo de la Universidad Complutense de Madrid, a elDiario.es. &ldquo;Es una manera de comunicar algo sobre nosotros mismos. En una sociedad como la nuestra, tan visual y acelerada, en la que no es f&aacute;cil darse a conocer o poder hablar sobre uno mismo, el cuerpo es el escaparate en el que podemos imprimir &mdash;a veces literalmente&mdash; el mensaje que queremos transmitir&rdquo;, contin&uacute;a. Nuestro universo se basa en lo audiovisual, en las primeras impresiones. &ldquo;Todos los d&iacute;as vemos a miles de personas en la televisi&oacute;n, en Instagram, en TikTok. Un carrusel de voces y caras y maquillajes que pasan rapid&iacute;simo ante tus ojos, as&iacute; que para que alguien se fije en ti debes trabajar en tu presentaci&oacute;n, tu puesta en escena&rdquo;, completa.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En una sociedad como la nuestra, tan visual y acelerada, en la que no es fácil darse a conocer o poder hablar sobre uno mismo, el cuerpo es el escaparate en el que podemos imprimir —a veces literalmente— el mensaje que queremos transmitir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mariano Urraco</span>
                                        <span>—</span> profesor de sociología y antropólogo en la UCM
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la carrera por ajustarse al prototipo de lo 'bueno' y lo 'deseable',&nbsp;del '&eacute;xito', al principio se jugaba con la vestimenta, el maquillaje, los peinados. Ahora, es el reinado de las <a href="https://www.eldiario.es/era/pincharse-botox-cada-vez-mas-jovenes_1_10302491.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">operaciones est&eacute;ticas</a>.
    </p><p class="article-text">
        En 1899 el soci&oacute;logo y economista estadounidense Thorstein Veblen escrib&iacute;a la <em>Teor&iacute;a de la clase ociosa: Un estudio econ&oacute;mico de las instituciones. </em>Un ensayo que mantiene su vigencia en la actualidad. Veblen habla de la fijaci&oacute;n del canon por parte de lo que &eacute;l denomina &ldquo;la clase ociosa&rdquo;, es decir, las &eacute;lites. Ellos marcan un patr&oacute;n que es seguido por las masas y, a medida que la gente corriente se aproxima a esa posici&oacute;n u objeto de consumo, la clase ociosa busca un refinamiento superior para seguir diferenci&aacute;ndose. De ah&iacute; surge todo lo que tiene que ver, en nuestros d&iacute;as, con las zonas VIP de los conciertos. Es el mismo producto, pero la experiencia es distinta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Veblen escrib&iacute;a su tratado, se pod&iacute;a alcanzar esa &ldquo;evoluci&oacute;n&rdquo; para parecerse a las clases altas a trav&eacute;s de la vestimenta, maquillaje o cursos de dicci&oacute;n. En la actualidad, la carrera puso el foco en la cirug&iacute;a est&eacute;tica, que ya comenz&oacute; a democratizarse ofreciendo precios cada vez m&aacute;s accesibles.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el perfil de quienes acceden a este tipo de tratamientos est&eacute;ticos cambi&oacute;. En Espa&ntilde;a, quienes recurr&iacute;an a este tipo de procedimientos est&eacute;ticos eran en su mayor&iacute;a mujeres de clase media-alta de 45 a&ntilde;os para arriba, ahora la edad de iniciaci&oacute;n se rebaja dos d&eacute;cadas&nbsp;con una edad media de acceso a la medicina est&eacute;tica que pas&oacute; de los 35 a los 20 a&ntilde;os en 2021, seg&uacute;n advert&iacute;a un&nbsp;<a href="https://www.seme.org/comunicacion/notas-de-prensa/crece-el-interes-y-el-uso-de-la-medicina-estetica-en-espana-en-2021-se-realizaron-cerca-de-900.000-tratamientos-medico-esteticos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Medicina Est&eacute;tica (SEME)</a>.&nbsp;El mismo documento se&ntilde;ala que un 42% de los tratamientos faciales realizados correspondieron a la toxina botul&iacute;nica (b&oacute;tox), siendo el tratamiento facial m&aacute;s realizado tras la pandemia (el 32% restante corresponder&iacute;a a los tratamientos con &aacute;cido hialur&oacute;nico).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es parte de un mercado de consumo que alcanza todas las esferas de la vida&rdquo;, apunta Urraco, &ldquo;de ah&iacute; viene tambi&eacute;n el auge de los gimnasios, de la idea de que el cuerpo hay que presentarlo como si fuera una tarjeta de visita&rdquo;. Tiene su punto ir&oacute;nico que en un universo en el que se vende la diferenciaci&oacute;n del otro, persigamos a la vez homogeneizar nuestra apariencia replicando rasgos y rostros vistos en redes. &ldquo;Somos gregarios&rdquo;, insiste Urraco, &ldquo;a veces se dice que somos borregos, pero la humanidad ha llegado hasta aqu&iacute; por nuestra naturaleza gregaria, por fijarnos en los dem&aacute;s, por querer formar parte de&rdquo;. Buscamos diferenciarnos de los dem&aacute;s para acabar siendo como un segmento particular de ese los dem&aacute;s, el que percibimos como atractivo, exitoso. Todos queremos que nos miren as&iacute;. Yo, por lo menos, s&iacute;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Empezar a cuidarse&rdquo;: el marketing tras los tratamientos est&eacute;ticos</strong></h2><p class="article-text">
        Las ves en Instagram todos los d&iacute;as, esas caras preciosas, <a href="https://www.newyorker.com/culture/decade-in-review/the-age-of-instagram-face" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casi iguales</a>. No hay nada desconocido en esa fisionom&iacute;a. Narices respingadas, labios carnosos, pieles eternamente j&oacute;venes. Luego, lo encuentras en algunas amigas. Alg&uacute;n pinchacito, narices que perdieron sus mont&iacute;culos, p&oacute;mulos m&aacute;s altos. A la mayor&iacute;a les sienta bien, se sienten bien. Vos lo miras con recelo, con el miedo que se tiene a lo nuevo, a los cambios. Tambi&eacute;n con curiosidad. &iquest;Por qu&eacute; ella, la que pensabas m&aacute;s linda, se toc&oacute; la cara? Piensas muchas cosas y decid&iacute;s ir a preguntar a una de las cadenas de cirug&iacute;a est&eacute;tica m&aacute;s famosas. Tambi&eacute;n una de las menos caras.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En la autoestima influyen múltiples factores y la industria de la cosmética siempre se encargará de que nos mantengamos insatisfechos para seguir vendiéndonos promesas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Denisa Praje</span>
                                        <span>—</span> psicóloga especializada en trastornos de la conducta alimentaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pides cita en tu ciudad y te la dan enseguida, la cl&iacute;nica est&aacute; ubicada en un barrio rico de Madrid. Una amiga te recomend&oacute; que mientas cuando te pregunten a qu&eacute; te dedic&aacute;s, que les digas una profesi&oacute;n que tenga &ldquo;buena&rdquo; reputaci&oacute;n. Te re&iacute;s, pero va en serio. As&iacute; que decides ser consultora por un d&iacute;a. &ldquo;S&iacute;, trabajo en la Torre de Cristal del paseo de la Castellana&rdquo;, dir&aacute;s con la voz aflautada por los nervios cuando te pregunten despu&eacute;s de rellenar un cuestionario donde poco m&aacute;s y te preguntan cu&aacute;ntas veces te lavas los dientes al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Es preciosa. Tiene esa cara, la viste millones de veces, pero aun as&iacute; guap&iacute;sima. El maquillaje es perfecto, su pelo tambi&eacute;n. Y vos llegaste transpirada. En la comparaci&oacute;n, desde luego, no sal&iacute;s ganando.
    </p><p class="article-text">
        Lleva una bata blanca y te sonr&iacute;e con amabilidad. Tiene una edad indefinida. Es la gerente que te preguntar&aacute; todas tus dudas, te dir&aacute; qu&eacute; debes hacer para empezar a cuidarte y seguir manteniendo un aspecto juvenil. Tambi&eacute;n te contar&aacute; qu&eacute; se hizo ella, para empatizar y que veas lo bien que queda todo. Vos la escuchas atentamente intentando apartar la mirada de esos labios que te hechizan. Dios m&iacute;o, &iexcl;qu&eacute; labios!
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vos tambi&eacute;n los ten&eacute;s bonitos&rdquo;, dice, &ldquo;te los podemos mejorar con un poco de relleno, si quer&eacute;s, para darles m&aacute;s vitalidad&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Un vial de ácido hialurónico voléela para las ojeras (500€), un vial de &#039;infinity lips&#039; AH Juvderm para aumentar el grosor de tus labios (420€), un vial de bótox en tres zonas de la cara para mejorar esas patas de gallo (500€). El presupuesto inicial queda en 1.920€</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Te hace varias fotos gesticulando y se&ntilde;ala lo que ella considera los primeros s&iacute;ntomas de envejecimiento. Despu&eacute;s te comenta las posibles soluciones. La duraci&oacute;n de todo ello es de entre seis meses y un a&ntilde;o. Tendr&aacute;s que seguir yendo si quer&eacute;s mantener los resultados a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A&uacute;n sos joven, no necesit&aacute;s muchas cosas&rdquo;, sonr&iacute;e y comienza a enumerar los retoques que se hizo ella. &ldquo;Yo comenc&eacute; muy jovencita, &iquest;sab&eacute;s? Es importante empezar a cuidarse pronto, as&iacute; a la larga no tendr&aacute;s que invertir tanto&rdquo;, comenta. Tambi&eacute;n te cuenta que lo que m&aacute;s se lleva ahora son los aumentos de labios y las rinoplastias.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que te hagas ah&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/era/si-autocuidado-autocuidado-dorada-industria-bienestar-culpa_1_10765220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">son &ldquo;cuidados&rdquo;, es &ldquo;mimarte</a>&rdquo;. Muchas de sus clientas tienen apenas 20 a&ntilde;os, explica. &ldquo;Si eres menor tienes que venir con el consentimiento de tus padres, firmado, claro&rdquo;. Te cuenta que tambi&eacute;n tienen tratamientos para chicos, que van m&aacute;s mujeres pero que ellos que tambi&eacute;n han empezando a tomar conciencia sobre sus cuerpos. &ldquo;Aqu&iacute; hacemos masculinizaciones faciales&rdquo;, explica. Seg&uacute;n Google y los anuncios que te salen constantemente entre <em>Reels </em>de Instagram te enteras de que eso es una operaci&oacute;n de mand&iacute;bula.
    </p><p class="article-text">
        Tras un rato de charla animada y amable te deja a solas para que te lo pienses. A los diez minutos llega con el presupuesto impreso y otra oferta. Puedes ser una clienta VIP.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s, con el trato VIP tienes la posibilidad de tener un tratamiento gratis al mes&rdquo;, te lo dice con excitaci&oacute;n y vos pens&aacute;s que, bueno, no es precisamente gratis; pero te contagia el entusiasmo mientras te ofrece una mirada de opciones, cuidados capilares, faciales y presoterapia para ayudarte adelgazar que, ojo, &ldquo;equivale a realizar 30.000 abdominales o sentadillas en una sesi&oacute;n de media hora&rdquo;. O, al menos, eso pone en la hoja informativa que te da. Cuando vayas a casa, piensas, consultar&aacute;s el r&eacute;cord Guinness de sentadillas. &ldquo;Adem&aacute;s, tambi&eacute;n tenemos un psic&oacute;logo por si alg&uacute;n d&iacute;a est&aacute;s triste&rdquo;. Lo que se dice un completo.
    </p><p class="article-text">
        Sal&iacute;s mareada y te re&iacute;s. Nunca lo vas a hacer, te dec&iacute;s a vos misma, pero casi pod&eacute;s tocar la tentaci&oacute;n que sientes a lo largo de todo el proceso. Saben vender. Lo hacen todos los d&iacute;as.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En un universo en el que se vende la diferenciación del otro, perseguimos a la vez homogeneizar nuestra apariencia.                             </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Te ven como una tarjeta de cr&eacute;dito andante, te vender&aacute;n todo lo que puedan&rdquo;, critica una extrabajadora de esa misma cl&iacute;nica que prefiere no dar su nombre. La llamaremos Juana. Ella es nutricionista y renunci&oacute; a su puesto tras apenas dos meses trabajando all&iacute;. &ldquo;Les importa una mierda tu salud, te venden cosas que no son realistas para conseguir un resultado r&aacute;pido. Eso es muy peligroso&rdquo;, contin&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Juana cuenta que vio en primera persona como a una paciente de 30 a&ntilde;os le ofrecieron &mdash;y se hizo&mdash; una reducci&oacute;n estomacal para adelgazar. &ldquo;Una operaci&oacute;n de esa magnitud siempre debe ser la &uacute;ltima opci&oacute;n, se pueden pautar dietas, ejercicios&hellip; Hay mil cosas antes de plantearse seccionar un &oacute;rgano sano&rdquo;.&nbsp; Para ella, es un mundo &ldquo;cruel y avaricioso&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; lleva a pasar por el bistur&iacute;?</h2><p class="article-text">
        En un contexto de m&aacute;s exposici&oacute;n a trav&eacute;s de las pantallas y mayor preocupaci&oacute;n por la imagen propia derivada de ellas &ndash;la relaci&oacute;n entre la adicci&oacute;n a las redes sociales y los TCA ya ha sido se&ntilde;alada en estudios&ndash;, cabe preguntarse qu&eacute; motivos llevan a someterse a este tipo de intervenciones o tratamientos est&eacute;ticos, y c&oacute;mo esto se relaciona con la salud psicol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los mecanismos son muy similares al comportamiento que muestra alguien que se pone a dieta. Todo viene de un malestar f&iacute;sico y [al someterse a estos tratamientos est&eacute;ticos] la persona busca la promesa de una vida mejor, una mayor confianza&rdquo;, dice Denisa Praje, psic&oacute;loga especializada en trastornos de la conducta alimentaria. &ldquo;Muchas veces piensas que ya vivir&aacute;s cuando consigas tu objetivo, que ser&aacute; entonces cuando disfrutes y no te das cuenta de que te est&aacute;s perdiendo por el camino, de que la vida es ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos obviar que ahora existe una preocupaci&oacute;n por la imagen corporal muy importante, pero mientras nuestras decisiones no se vuelvan obsesivas, no tiene nada de malo hacerse alg&uacute;n retoque si eso es compatible con una vida normal&rdquo;, opina Jos&eacute; Ignacio Baile, doctor en psicolog&iacute;a en la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA). 
    </p><p class="article-text">
        Isabel Villa (28 a&ntilde;os) cuenta su caso: en 2008 se oper&oacute; las orejas porque &ldquo;ten&iacute;a un complejo enorme, en el colegio todo el mundo se met&iacute;a con mis orejas. Lo habl&eacute; con mi madre y ella siempre me apoy&oacute;&rdquo;, y recuerda que se anim&oacute; porque una compa&ntilde;era de su edad acababa de pasar por ese proceso. &ldquo;En su momento nos informamos y era una operaci&oacute;n que cubr&iacute;a la seguridad social. Fue muy doloroso y pas&eacute; miedo, pero mejor&oacute; mi percepci&oacute;n auditiva y mi seguridad cambi&oacute; radicalmente&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        A este respecto, Baile se&ntilde;ala algunos casos en los que este tipo de intervenciones pueden jugar un papel relevante en cuesti&oacute;n de autoestima: &ldquo;Se consideran cruciales para tener buena salud despu&eacute;s de un accidente, una cirug&iacute;a o p&eacute;rdida de una parte del cuerpo. Permite recuperar tu sentido del yo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de In&eacute;s Arroyo (28), la decisi&oacute;n de hacerse una rinoplastia en septiembre de 2023 fue por &ldquo;mera est&eacute;tica&rdquo;. &ldquo;No sent&iacute; presi&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de m&iacute; misma. Es un complejo que hab&iacute;a tenido siempre y estoy muy satisfecha con el resultado. Repetir&iacute;a sin ninguna duda&rdquo;. Ella lo ten&iacute;a claro a pesar de no contar con el apoyo de su c&iacute;rculo cercano. &ldquo;Lo ve&iacute;an con reticencia, pero lo hice por m&iacute;. Eso s&iacute;, me cost&oacute; una pasta en un cirujano privado&rdquo;, dice entre risas. Lo que s&iacute; admite es la influencia de las redes sociales: &ldquo;Es muy fuerte, s&iacute;, y es algo que ves todos los d&iacute;as&rdquo;. Ella cuenta que, en su caso, juguete&oacute; con los filtros de Instagram que cambian los rostros para probar c&oacute;mo ser&iacute;a su nariz. &ldquo;Cuando me oper&eacute; me qued&oacute; id&eacute;ntica. Eso es alucinante&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tenía un complejo enorme, en el colegio todo el mundo se metía con mis orejas de soplillo (...) Fue muy doloroso y pasé miedo, pero mejoró mi percepción auditiva y mi seguridad cambió radicalmente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Isabel Villa</span>
                                        <span>—</span> 28 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Virginia, que prefiere no dar su apellido, decidi&oacute; hacerse una blefaroplastia hace tres a&ntilde;os. &ldquo;Me sent&iacute;a terriblemente inc&oacute;moda con las bolsas de los p&aacute;rpados inferiores. Es un rasgo familiar que, desde peque&ntilde;a, me caus&oacute; desasosiego. Las ve&iacute;a en mi abuelo y, ni&ntilde;a yo, me asustaban&rdquo;, relata. Busc&oacute; muchas opiniones y se dej&oacute; aconsejar por amigas m&eacute;dicas y decidi&oacute; operarse a los 45 a&ntilde;os. &ldquo;Fue maravilloso y me est&aacute; permitiendo envejecer con dignidad, sinti&eacute;ndome yo misma&rdquo;, contin&uacute;a. Lo que s&iacute; critica es las situaciones a las que se vio expuesta hasta que consigui&oacute; la atenci&oacute;n m&eacute;dica que buscaba: &ldquo;El 90% de los m&eacute;dicos me aconsejaban a&ntilde;adir otras cosas: como estirar el p&aacute;rpado superior o ponerme p&oacute;mulos para conseguir un resultado 'm&aacute;s juvenil'. En ese sentido s&iacute; not&eacute; mucha presi&oacute;n tanto est&eacute;tica como comercial. Yo ten&iacute;a claro lo que quer&iacute;a y por qu&eacute;, pero habr&iacute;a sido f&aacute;cil dejarse llevar por la autoridad de la bata blanca. Casi todos a&ntilde;ad&iacute;an el <em>pack</em> de estiramiento de p&aacute;rpado y p&oacute;mulo y, en ocasiones, el marketing fue muy agresivo. Hab&iacute;a descuentos si sumabas operaciones, precio cerrado y, sobre todo, la insistencia en cerrar la fecha para 'asegurarme' la disponibilidad&rdquo;, recuerda.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Inés Arroyo (28 años) cuenta que jugueteó con los filtros de Instagram que cambian los rostros para probar cómo sería su nariz. &#039;Cuando me operé me quedó idéntica. Eso es alucinante</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Antonio Agredano (44) tiene claro que no le gusta verse envejecer y ve la cirug&iacute;a est&eacute;tica con normalidad. &ldquo;Yo me puse pelo&rdquo;, relata, &ldquo;es algo que hace unos a&ntilde;os daba verg&uuml;enza y se llevaba a escondidas, pero ahora se ha normalizado bastante&rdquo;. &Eacute;l est&aacute; satisfecho, ten&iacute;a claro lo que quer&iacute;a y qued&oacute; contento con los resultados. &ldquo;El proceso, eso s&iacute;, es muy doloroso. Al final es una operaci&oacute;n y como tal debes recuperarte de la intervenci&oacute;n. Doli&oacute; m&aacute;s de lo que yo esperaba&rdquo;, cuenta para a&ntilde;adir que en su entorno hay varias personas &mdash;mujeres, sobre todo&mdash; que se hicieron &ldquo;varios retoques&rdquo; y &ldquo;est&aacute;n muy contentas&rdquo;. &ldquo;Los hombres, quiz&aacute;,&nbsp;a&uacute;n tengamos prejuicios con el tema&rdquo;, opina. Sus razones para operarse radican en el miedo a envejecer y no descarta hacerse retoques en el futuro. &ldquo;La cirug&iacute;a est&eacute;tica ya no es un tema tab&uacute;, es una conversaci&oacute;n que est&aacute; sobre la mesa y yo creo que la mayor&iacute;a de la gente lo tiene aceptado&rdquo;, finaliza.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Denisa Praje, por su parte, opina que asociamos la belleza a una vida mejor, sobre todo las mujeres, que seguimos siendo las eternas esclavas de la apariencia: &ldquo;En la autoestima influyen m&uacute;ltiples factores y la industria de la cosm&eacute;tica siempre se encargar&aacute; de que nos mantengamos insatisfechos para seguir vendi&eacute;ndonos promesas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El 90% de los médicos me aconsejaban añadir otras cosas a mi blefaroplastia, como estirar el párpado superior o ponerme pómulos para conseguir un resultado &#039;más juvenil&#039;. En ese sentido sí noté mucha presión tanto estética como comercial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Virginia </span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El deseo de atrapar un ideal siempre ser&aacute; un arma de doble filo en el que el precio a pagar, a veces, podemos ser nosotros mismos. Desde el plomo y ars&eacute;nicos con el que se abrasaban las mejillas en la Inglaterra del siglo XVI, hasta el radio con el que las j&oacute;venes que trabajaban pintando relojes a principios del siglo XX se te&ntilde;&iacute;an dientes y labios para relucir en la oscuridad. Se tragaron la luz y cuando se les cay&oacute; la mand&iacute;bula, la Radium Corporation proclam&oacute; que las mat&oacute; la s&iacute;filis. La culpa nunca ser&aacute; de la belleza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/esclavas-de-la-belleza_1_11617653.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Aug 2024 09:44:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esclavas de la belleza: pinchate los labios, María, pinchate]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[estética,Redes sociales,belleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Glamour sudado y testosterona tranquila]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/glamour-sudado-testosterona-tranquila_129_9820264.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6966ff60-673f-4789-a946-ce9a415e42c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x687y593.jpg" width="1200" height="675" alt="Glamour sudado y testosterona tranquila"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Leo Messi y sus compañeros de equipos cultivan estilos que contrastan con el marco institucional que los envuelve. Como los pibes y los no tan pibes y los para nada pibes de la calle popular de la Argentina", escribe Javier Arroyuelo sobre estéticas, símbolos y rechazo a rituales establecidos de la Scaloneta y la gente en la calle. </p></div><p class="article-text">
        Era fatal que en medio de la embriaguez deliciosa inducida por la tercera Copa no faltaran voces resentidas. A mis o&iacute;dos las m&aacute;s chirriantes fueron las que, prensa, medios y redes mediante, acusaron a los atletas campeones del f&uacute;tbol mundial, con abundancia de menciones ad hominem, de mostrarse r&uacute;sticos y de ser intr&iacute;nsecamente vulgares. Que los aludidos, una banda de muchachos dichosos en un momento supremo de sus vidas profesionales, no se hayan dado por tales no quita que la situaci&oacute;n merezca ser comentada.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Festejos en la 9 de Julio el domingo 18 de diciembre después del triunfo de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022"
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            <span class="title">
                Festejos en la 9 de Julio el domingo 18 de diciembre después del triunfo de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022                            </span>
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        El uso de la palabra vulgar como peyorativo terminal es caracter&iacute;stico de sujetos resueltos a convencer al resto de poseer&nbsp; un gusto personal irreprochable y certero, garant&iacute;a de su supuesta superioridad social. En realidad lo que manejan en materia de estilo es el surtido sucinto de prejuicios, estereotipos, y nociones dudosas de lo bello y lo feo que fundan y estructuran el gusto medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Falto de imaginaci&oacute;n y de identidad propia el gusto medio se define por una ansiedad doble: por un lado, la que ritma su aspiraci&oacute;n a anexionarse a la esfera elitista, que se le presenta como una suerte de espejismo brumoso pero deseable; por otra v&iacute;a, la urgencia permanente de distanciarse para bien distinguirse de la intensidad del&nbsp; gusto popular. Pero ocurre que en el campo de las predilecciones est&eacute;ticas, la &iacute;ndole elitista y la &iacute;ndole popular, ambas dotadas de una fuerte impronta propia, no aparecen, bien al contrario de lo que el gusto medio profesa, como puntos enfrentados sino como extremos complementarios; en diversas ocasiones llegan a coincidir e incluso a fusionarse.
    </p><p class="article-text">
        La alpargata es un ejemplo ideal de las coincidencias entre chic y pop, sofisticaci&oacute;n y campechan&iacute;a. Calzado rural y luego obrero, pr&aacute;ctico, resistente, de formas depuradas y confeccionadas con materiales honestos, esparto o yute y lona, sobria en su diferencia, la alpargata seduce a&uacute;n hoy por su simplicidad encantadora. Todo lo cual resultaba muy poco para las pretensiones del gusto medio, cuyos anhelos de todos modos fueron satisfechos. Hace ya m&aacute;s de medio siglo,&nbsp; en 1970, Yves Saint Laurent, el modisto franc&eacute;s m&aacute;s aclamado de la &eacute;poca, quien se viv&iacute;a artista a la vez que estaba en sinton&iacute;a inmediata con el p&uacute;blico medio, lanz&oacute; la alpargata de taco chino, es decir alto, engendro multicolor cuyo alcance comercial, se prolong&oacute; hasta alcanzar los sitios actuales de moda vintage.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El festejo de la Scaloneta a su regreso a la Argentina.                            </span>
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        El gusto medio se reh&uacute;sa a entender la alpargata, a sentirla, su chic no premeditado, minimalista, sin artificios lo irrita. Con la misma tozudez contrariada procede hacia&nbsp; los saltimbanquis geniales de la Scaloneta, cuyas acrobacias en la cancha condesciende quiz&aacute;s a aplaudir pero de quienes detesta, cuesti&oacute;n esencial, cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica, las apariencias, los looks, las pintas, no conformes a las reglas del protocolo, a la correcci&oacute;n indumentaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Leo Messi y sus compa&ntilde;eros de equipos cultivan estilos que contrastan con el marco institucional que los envuelve. Como los pibes y los no tan pibes y los para nada pibes de la calle popular de la Argentina de hoy han roto relaciones con la formalidad, incluso en ocasiones rituales, como el casamiento, donde los divos de los estadios optan por trajes o smokings (nunca v&iacute; jacquets) en versiones digamos imaginativas. El repertorio de prendas y ornamentos, el lenguaje gestual, los talles extra grandes, las zapatillas arquitecturales, las siluetas de personajes de anim&eacute;, las colisiones de colores y texturas o los engamados imprevistos, los mix and match zarpados de etilos o texturas o estampados o referencias o de todo a la vez, la desenvoltura atemperada,&nbsp; los logos y los emblemas y los slogans y las efigies de personajes de ficci&oacute;n y los s&iacute;mbolos religiosos en estampas diseminadas por canguros, buzos, pescadores, maxi bermudas, jogginetas, gorras, pilusos&nbsp; o sobre la propia piel entregada al tatuaje, los cortes y coloraciones fantasiosas de las cabezas y las barbas (y segu&iacute; vos la lista) son las mismas en unos y otros; la &uacute;nica (gran) diferencia est&aacute; en el costo de las prendas. Y no se trata, o no solamente, de seguidores detr&aacute;s de sus &iacute;dolos. Hay reciprocidad e influencias mutuas. Todos navegan los mismos circuitos, todos se miran a la vez en un mismo espejo virtual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quien trate de mirar m&aacute;s all&aacute; de esta comuni&oacute;n est&eacute;tica, transformaci&oacute;n clara de la cultura argentina del vestir concretada entre los ases de la pelota y su mega hinchada que federa a todas las del pa&iacute;s, vale decir m&aacute;s all&aacute; del territorio hist&oacute;rico del f&uacute;tbol, patriarcal, h&eacute;tero cis y f&oacute;bico, podr&aacute; detectar el inicio de&nbsp; un hilo narrativo tan inesperado como inevitable.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de que, am&eacute;n de sus otras virtudes deportivas, la Scaloneta se nos figura portadora de un modo nuevo, relajado de vivir y representar la masculinidad. Pasa por su presencia en la cancha, sin duda, reflexiva y potente sin patoteo. Pasa por la firmeza y la seguridad sin alardes manifiestas hasta en los momentos m&aacute;s dram&aacute;ticos y peligrosos. Pasa por la sobriedad serena de Scaloni, por el &lsquo;bobo&rsquo; con que Messi interpela a un rival hostigador, por la complicidad sana, por el entendimiento casi sin fallas, por la ausencia de reproches, de protestas vehementes, de desplantes, de puteadas, de idas al humo. Pasa por la testosterona tranquila que no necesita teatralidad macha. Viril pero no viral, su vigor deportivo enamor&oacute; a todos. Y a todas. Y a todes. En todo amor hay glamour y en todo glamour hay sudor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>JA/SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Arroyuelo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/glamour-sudado-testosterona-tranquila_129_9820264.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Dec 2022 04:01:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Glamour sudado y testosterona tranquila]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La Scaloneta,Lionel Messi,Selección Argentina,Moda,estética,Lionel Scaloni]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[K-Beauty: qué es y por qué genera furor en el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/k-beauty-genera-furor-mundo_1_9673351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/117083f2-0fbe-4e2e-826e-851934b864c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="K-Beauty: qué es y por qué genera furor en el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De la mano de Modakosmetics, la principal multimarca de estética coreana, llega a la Argentina la respuesta a una tendencia que no para de crecer.</p></div><p class="article-text">
        A un par de semanas de haberse realizado en La Rural Expoest&eacute;tica, la exposici&oacute;n anual de cosmetolog&iacute;a y est&eacute;tica m&aacute;s grande del pa&iacute;s, Modakosmetics sigue siendo tendencia entre los amantes del maquillaje.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Conoc&iacute;as el t&eacute;rmino k-beauty? Es una abreviatura de Korean Beauty (belleza coreana) que se refiere, b&aacute;sicamente, a una rutina de belleza facial, utilizando productos cosm&eacute;ticos para el cuidado de la piel que son originarios de Corea del Sur.
    </p><p class="article-text">
        No solo estamos hablando de maquillaje, tambi&eacute;n incluye una cultura ancestral de limpieza facial para conseguir una piel tersa, blanca y sin imperfecciones. &iexcl;La tan famosa rutina&nbsp; de 10 pasos coreana!
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El stand de K-Beauty fue uno de los más visitados de la expo                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; es Modakosmetics y c&oacute;mo surgi&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Modakosmetics es una nueva marca lanzada por la empresa DAF FASHION, mayormente conocida por Modatex (<a href="https://www.instagram.com/modatex_arg/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.instagram.com/modatex_arg/</a>, su marca pionera ) que lleg&oacute; a la Argentina como la primera y principal multimarca de maquillaje y cosm&eacute;tica coreana de primera calidad. Adem&aacute;s es distribuidor oficial de otras marcas como SNP, The Saem, Peripera, Muldrea, etc.
    </p><p class="article-text">
        Este proyecto surgi&oacute; gracias a la creciente demanda de productos de origen coreano; al inter&eacute;s por la cultura coreana en el pa&iacute;s, y la ausencia de una empresa que pudiera dar respuesta a esta demanda que todos los d&iacute;as es mayor. Cabe destacar que todo fue posible gracias al apoyo del gobierno de Corea, identificados por el slogan K-BEAUTY ON, y a KHIDI, Instituto de Desarrollo de la Industria de la Salud de Corea del Sur.
    </p><p class="article-text">
        Si bien a&uacute;n no cuentan con puntos de ventas pronto estar&aacute;n abriendo los primeros. Mientras tanto toda la informaci&oacute;n y las novedades est&aacute;n disponibles en su instagram @modakosmetics (<a href="https://www.instagram.com/modakosmetics/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.instagram.com/modakosmetics/</a> , donde constantemente se desarrollan acciones y sorteos, &iexcl;est&eacute;n atentos!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/k-beauty-genera-furor-mundo_1_9673351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Nov 2022 16:41:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[beauty,cosmética,estética,K-Beauty]]></media:keywords>
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