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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Los Toldos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/los-toldos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Los Toldos]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Retiro voluntario: una atea en un monasterio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/retiro-voluntario-atea-monasterio_1_9682044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fcef9d19-ca71-4d69-a1f3-a43d80c35b3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1106y403.jpg" width="1200" height="675" alt="Retiro voluntario: una atea en un monasterio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta es la tercera columna de Gabriela Saidón, que cada quince días es una reflexión, opinión o crónica que buscar volver sobre los lugares comunes para desarmarlos. Es también un ejercicio sobre lecturas, pensamientos y experiencias.</p><p class="subtitle">Borcegos y tacos aguja - ¿Acabaste? Un ensayo de no ficción sexual</p></div><p class="article-text">
        No funciona as&iacute;, dice Pablo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pablo es psic&oacute;logo. Y es cat&oacute;lico. Dice:
    </p><p class="article-text">
        No te exorcizan &ldquo;de onda&rdquo;, porque quer&eacute;s vivir la experiencia. Adem&aacute;s, no parece que vos necesitaras un exorcismo.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto: &iquest;c&oacute;mo se ve una persona que s&iacute; lo necesita?
    </p><p class="article-text">
        Antes, Pablo me dijo, en voz baja, que los monjes benedictinos practicaban exorcismos. Por eso se me ocurri&oacute;: &iquest;y si&hellip;?
    </p><p class="article-text">
        De exorcismos no s&eacute; nada. La palabra me lleva inevitablemente a la imagen de Linda Blair y su giro violento de cabeza 360 grados, como un tornillo veloz, en <strong>El exorcista</strong> (William Friedkin, 1973), que se reestren&oacute; en cines. Se me ocurri&oacute; que quiz&aacute;s pod&iacute;a hacer periodismo bonzo si me ofrec&iacute;a a ser exorcizada. De todos modos, no lo hice. Lamento haber generado falsas expectativas.
    </p><p class="article-text">
        Era junio. Necesitaba vacaciones de invierno, y las necesitaba ya. Decid&iacute; adelantar el calendario y me tom&eacute; unos d&iacute;as aprovechando un fin de semana largo de junio que enlaza a mis dos h&eacute;roes argentinos preferidos: Mart&iacute;n Miguel de G&uuml;emes y Manuel Belgrano.
    </p><p class="article-text">
        Una historiadora, Claudia Touris, me hab&iacute;a hablado de ese lugar m&aacute;gico: el Monasterio Benedictino Santa Mar&iacute;a de Los Toldos, a 22 kil&oacute;metros de la ciudad donde naci&oacute; Evita, en el partido de General Viamonte, al noroeste de la provincia de Buenos Aires, con alojamiento apto para personas laicas que llaman hospeder&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Jud&iacute;as, ateas, tambi&eacute;n, pregunt&eacute;? S&iacute;, por supuesto, dijo Claudia por wasap. Pod&eacute;s ir a las misas o no. Te dan las cuatro comidas, un cuarto austero con ba&ntilde;o en suite. Queda en medio del campo, hay un museo hist&oacute;rico que te recomiendo visitar en el mismo predio, y enfrente est&aacute; el Convento de las Hermanas Benedictinas Misioneras de Tutzig, tambi&eacute;n con alojamiento. Parte de una red que se reconvirti&oacute; al turismo, como muchas estancias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Campo, pens&eacute;, tranquilidad. Tiempo para meditar. Y para terminar una novela. La idea de retiro me atra&iacute;a: no estar disponible, siempre a mano. Ser un poco ermita&ntilde;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Campo, pensé, tranquilidad. Tiempo para meditar. Y para terminar una novela. La idea de retiro me atraía: no estar disponible, siempre a mano. Ser un poco ermitaña.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero, como en la f&aacute;bula de la rana y el escorpi&oacute;n, las otras dos preguntas para Claudia fueron: &iquest;hay wi fi? Claro que hay. Y: &iquest;puedo salir del predio o me tengo que quedar encerrada todo el tiempo? Pod&eacute;s salir. Hice mi reserva, y all&iacute; fui.
    </p><p class="article-text">
        El museo contiguo a la iglesia lleva el nombre del fundador del monasterio: Museo Hist&oacute;rico Meinrado Hux, en honor a un monje suizo que lleg&oacute; a estas tierras alejadas y se ocup&oacute; de registrar la historia del lugar. Cuenta con una biblioteca y un importante archivo. La historia del monasterio est&aacute; contada en la p&aacute;gina web <a href="http://www.abadialostoldos.org/historia/la-fundaci%C3%B3n-del-monasterio-de-los-toldos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.abadialostoldos.org/</a>
    </p><p class="article-text">
        En una visita guiada me enter&eacute; de que el cacique Ignacio Coliqueo (1786-1871) fue un lonco mapuche nacido en la araucan&iacute;a chilena que debi&oacute; migrar, un gran negociador que logr&oacute; salvar y ubicar a su comunidad en lo que ser&iacute;an tierras bonaerenses, al l&iacute;mite norte de la l&iacute;nea ret&eacute;n de los &ldquo;malones&rdquo;, comprometi&eacute;ndose a &ldquo;cuidar&rdquo; esa frontera de las invasiones de pueblos originarios. Fue un coronel del Ej&eacute;rcito Argentino, Coliqueo. Y Los Toldos fue el refugio de los suyos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n me asom&eacute; a la historia de Mar&iacute;a Hortensia Roca, hija del cacique Calfucur&aacute;, secuestrada por los blancos y ahijada del mism&iacute;simo Julio A. Roca, pero que eligi&oacute; torcer su destino y encabez&oacute; una revuelta, como lo cuenta Isabella Di Santi en esta nota: <a href="https://elgritodelsur.com.ar/2022/08/de-ahijada-de-roca-a-machi-pampeana.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://elgritodelsur.com.ar/2022/08/de-ahijada-de-roca-a-machi-pampeana.html</a>
    </p><p class="article-text">
        En la biblioteca conservan un libro del poeta H&eacute;ctor Viel Temperley (1933-1987), que tambi&eacute;n hizo su retiro en ese Monasterio y public&oacute; algunos poemas inspirados en ese viaje, como &ldquo;Hay unas flores violetas&rdquo;:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay unas flores violetas / en un monasterio / que en invierno crecen como un colch&oacute;n / a la sombra de los &aacute;rboles / Y uno puede tirarse de pecho / sobre ellas / y sentir hasta el alma / la humedad de la tierra //. Un d&iacute;a le ped&iacute;a a Dios con l&aacute;grimas: / Carajo, estate siempre as&iacute; conmigo, / como ahora / A vos s&iacute; / te pido que me quieras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre el museo y la capilla hay una tienda donde conviven los rubros santer&iacute;a, librer&iacute;a y almac&eacute;n, con venta de dulces, quesos y bebidas alcoh&oacute;licas. La versi&oacute;n cat&oacute;lica de las antiguas pulper&iacute;as. Entre el merchandising religioso hay figuras de una virgen negra; libros del cura escritor Mamerto Menapache, referente del Monasterio; cruces, rosarios y medallas de San Benito, que llevan grabadas iniciales que refieren al exorcismo. Como las de la frase <em>Vade retro Satana</em>, una f&oacute;rmula cat&oacute;lica de origen medieval.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las comidas se sirven en un comedor de largas mesas compartidas. No bien llegu&eacute;, la encargada me pregunt&oacute; si yo era la que hab&iacute;a pedido comer &ldquo;en absoluta soledad&rdquo;. Dije que no. Compart&iacute; la mesa con una pareja gay y una profesora de literatura del oeste del Gran Buenos Aires. Hicimos las confesiones de rigor: cuando ellos contaron que eran un matrimonio, yo confes&eacute;: soy jud&iacute;a, y atea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fuimos juntos a Los Toldos, hicimos una visita guiada por la Casa Museo Eva Per&oacute;n, nos sentamos en la m&aacute;quina de coser de Juana ibarguren, la madre, nos sacamos fotos junto al retrato de Evita con uno de sus sombreros, y recorrimos la muestra de cuadros de Marina Olmi, pop y surrealista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n visitamos el punto energ&eacute;tico, una olla en medio del campo, cerca del cementerio mapuche y la Laguna la Azotea, hoy zona de conflicto entre descendientes del cacique Coliqueo y el gobierno local. Dicen que en ese punto se siente algo fuerte y alguna gente incluso ve fantasmas. Sent&iacute; un leve mareo y me acost&eacute; en la tierra, los brazos extendidos, a mirar el cielo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conoc&iacute; a una exreligiosa que hoy trabaja en prevenci&oacute;n de adicciones en el conurbano sur. Me cont&oacute; su historia y las dificultades que tuvo para que, despu&eacute;s de veinte a&ntilde;os en clausura, aceptaran su alejamiento. &ldquo;No sab&iacute;a ni siquiera el manejo del dinero. Tuve que aprender todo de cero&rdquo;, dijo. Y me confirm&oacute; que en todo monasterio suele haber un cura que practica exorcismos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No fui exorcizada ni termin&eacute; mi novela, pero le&iacute;a otras que cuentan historias de amores entre mujeres, mientras sonaban las campanadas que invitaban a ir a misa: vi a los monjes con sus capuchas, leyendo fragmentos de la Biblia, en una liturgia teatral. Camin&eacute; por el predio en soledad: la huerta de &aacute;rboles c&iacute;tricos, el jard&iacute;n de la residencia de los monjes, el peque&ntilde;o cementerio. En las l&aacute;pidas se leen nombres de curas y de personas civiles con acumulaci&oacute;n de apellidos. Cort&eacute; una magnolia de un &aacute;rbol que les daba sombra.
    </p><p class="article-text">
        Confieso haber robado mandarinas del jard&iacute;n de los monjes. No creo en Dios, ni en el Diablo. Aunque suela tentarme.
    </p><p class="article-text">
        <em>GS</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Saidon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/retiro-voluntario-atea-monasterio_1_9682044.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Nov 2022 10:45:10 +0000]]></pubDate>
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