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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Selena Gómez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/selena-gomez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Selena Gómez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El fetiche con los hechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fetiche-hechos_129_12037945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2129097-9613-4107-aee9-0e3fd90452cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fetiche con los hechos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Toda discusión estética siempre está marcada por la incertidumbre, es imposible acabar con los desacuerdos en el arte. Sin embargo, el debate estético ha sido desplazado hoy por los chismes sobre lo políticamente correcto.</p></div><p class="article-text">
        No s&eacute; si estos a&ntilde;os post pand&eacute;micos hubo un revival del cine (en detrimento de las series), al que me sub&iacute; como muchos otros espectadores, o si sencillamente fue algo m&aacute;s personal. El hecho es que voy mucho m&aacute;s al cine, veo muchas menos cosas desde mi cama, y entonces llego m&aacute;s al d&iacute;a con los estrenos a la temporada de premios. Me pasa algo, tambi&eacute;n, que sabemos todos los que vamos al cine, o al teatro, o a ver m&uacute;sica en vivo; me importan much&iacute;simo m&aacute;s las cosas que veo fuera de mi casa, las cosas que me mov&iacute; para ver y que recib&iacute; de manera cuidada, con el audio, la imagen y la experiencia que sus autores quisieron para m&iacute;. Por todo esto, entonces, logro interesarme bastante m&aacute;s por el asunto de los Oscar, y este a&ntilde;o quiz&aacute;s m&aacute;s que nunca; otra vez, no creo que sea solo cosa m&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo una combinaci&oacute;n de medios norteamericanos y discusiones en Twitter, una se entera de que efectivamente la de 2025 es una &ldquo;carrera al Oscar&rdquo; muy comentada. En el centro de la escena, por supuesto, est&aacute; <em>Emilia P&eacute;rez</em>, una pel&iacute;cula que ya est&aacute; haciendo una trayectoria tan oper&aacute;tica y extravagante como la de su propio guion. 
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        Primero, celebrada en Cannes, en los Globos de Oro y hasta en la etapa de nominaciones de los Oscar; luego, en un declive dudoso, a partir de su estreno en Estados Unidos primero y en M&eacute;xico, sobre todo, despu&eacute;s. Y, finalmente, en una franqu&iacute;sima ca&iacute;da a partir de la cancelaci&oacute;n absoluta de su actriz protag&oacute;nica, <strong>Karla Sof&iacute;a Gasc&oacute;n</strong>, a partir de la &ldquo;salida a la luz&rdquo; de una serie de tweets racistas de unos a&ntilde;os atr&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En el camino, quisieron tambi&eacute;n cancelar a <strong>Selena Gomez</strong> por hablar mal espa&ntilde;ol (cualquiera que se tome la molestia de la pel&iacute;cula ver&aacute; que Selena Gomez, efectivamente, hace de una gringa que no tiene buen espa&ntilde;ol; lo rid&iacute;culo ser&iacute;a que hablara con fluidez). Finalmente, toda la campa&ntilde;a decidi&oacute; darle la espalda a Gasc&oacute;n, incluyendo el director, <strong>Jacques Audiard</strong>, que &ldquo;no puede creer&rdquo; las cosas que ella dijo, aunque &eacute;l declar&oacute;, hace muy poco, en una entrevista, que el espa&ntilde;ol es un idioma de &ldquo;gente humilde&rdquo;, en un registro mucho m&aacute;s serio y pensado que los tweets que le encontraron a ella. N&oacute;tese que tampoco me parecer&iacute;a grave: estoy a favor de que los artistas sean gente rara que dice medio cualquier cosa, y que se las cobren, perfecto, pero no como si fuera delito. Estoy a favor, tambi&eacute;n, de establecer una diferencia grande entre decir y hacer (una declaraci&oacute;n es una declaraci&oacute;n; no puede tener el mismo peso ni que el acoso sexual ni que el maltrato laboral, por caso, ni para la ley ni para la opini&oacute;n p&uacute;blica).
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, a este megaesc&aacute;ndalo de <em>Emilia P&eacute;rez</em> se le adosan unos cuantos m&aacute;s, bastante menores, pero tambi&eacute;n muy comentados en los medios especializados. <em>Anora</em>, de <strong>Sean Baker</strong>, fue criticada por haber decidido no utilizar un &ldquo;coordinador de intimidad&rdquo; (un puesto nuevo en Hollywood, dise&ntilde;ado para garantizar que todos los participantes se sientan c&oacute;modos en las escenas de sexo). La decisi&oacute;n fue tomada en conjunto por Baker y <strong>Mikey Madison</strong>, la actriz protag&oacute;nica que personifica a una joven trabajadora sexual. E
    </p><p class="article-text">
        n el mismo tenor de &ldquo;controversia moderada&rdquo; apareci&oacute; la cuesti&oacute;n de la utilizaci&oacute;n de la inteligencia artificial en<em> The Brutalist</em> de <strong>Brady Corbet</strong> y otro asunto del pasado de <strong>Fernanda Torres</strong>, la actriz brasile&ntilde;a nominada por la pel&iacute;cula brasile&ntilde;a <em>I&rsquo;m Still Here </em>de <strong>Walter Salles</strong>, que tuvo que disculparse por salir con la cara pintada de negro (<em>blackface</em>, como dicen los gringos) en un programa humor&iacute;stico en el a&ntilde;o 2008. 
    </p><p class="article-text">
        Hace varios a&ntilde;os que la pulseada por &ldquo;separar la obra del artista&rdquo; la viene ganando el asunto de hablar del artista. Pienso que en este asunto el progresismo (me refiero a su versi&oacute;n m&aacute;s infantil y chabacana de internet) s&iacute; tiene bastante parte de culpa; es notable, por ejemplo, lo que sucede cuando una figura p&uacute;blica intenta disculparse honestamente por una mala conducta pasada para recibir, casi invariablemente, un &ldquo;lo que hiciste no tiene perd&oacute;n&rdquo;. Lo que sigue (es ilustrativo el caso de <strong>Louis C.K.</strong>) es, o bien, el retiro total de la vida p&uacute;blica, o bien la adopci&oacute;n de dicha figura por parte de la derecha, que no juzga tanto y aparece entonces como un espacio m&aacute;s amable. 
    </p><p class="article-text">
        Pero as&iacute; y todo, pienso que esta veta victoriana del progresismo (anticristiana, incluso) no es el &uacute;nico factor importante en lo que ha pasado con los Oscar, que es un microcosmos de la discusi&oacute;n p&uacute;blica sobre el arte en general, al menos en contextos masivos. Lo que sucede es que nadie quiere hablar de las pel&iacute;culas, ni de los libros, ni de las obras de teatro, ni de la m&uacute;sica. 
    </p><p class="article-text">
        Yo misma, confieso, fui a ver <em>Emilia P&eacute;rez</em> con una opini&oacute;n plenamente formada por recortes de Internet (que se confirm&oacute; en algunos sentidos y fue refutada en otros); yo misma pienso que ya le&iacute; tanto en Twitter sobre algunas pel&iacute;culas que ni siquiera necesito verlas. Tan importante como el goce de la cancelaci&oacute;n, pienso, es la transformaci&oacute;n que han atravesado nuestros cerebros en la &uacute;ltima d&eacute;cada: no se trata solo de la p&eacute;rdida de la capacidad de prestar atenci&oacute;n, aunque en gran parte s&iacute;, sino tambi&eacute;n de una especie de sesgo absoluto hacia lo que percibimos como &ldquo;informaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No hablamos de los artistas solo porque tengamos ganas de ordenarlos moralmente. Hablamos tanto de los artistas, tambi&eacute;n, porque no queremos hablar de las obras. Hablar de obras no es solamente dif&iacute;cil; es improductivo, es hablar de mundos de fantas&iacute;a, de cosas que no tienen que ver con el mundo y que no sirven para nada. Hablar sobre coordinadores de intimidad o inteligencia artificial o qu&eacute; ser&iacute;a una representaci&oacute;n correcta de M&eacute;xico parece, en cambio, estar teniendo conversaciones &ldquo;importantes&rdquo;; estar hablando de verdades, de hechos, de esos <em>facts that don&acute;t care about your feelings</em>, como dec&iacute;a la gorrita de los republicanos (&ldquo;a los hechos no les importan tus emociones&rdquo;). 
    </p><p class="article-text">
        Es una tragedia que hablar de &ldquo;hechos&rdquo;, encima, se confunda con hablar de la politicidad de una obra; porque efectivamente, todas estas pel&iacute;culas que est&aacute;n nominadas a los Oscar tienen <em>problemas</em> (no en el sentido moral, sino en el sentido de enigmas, cuestiones a resolver) pol&iacute;ticos interesant&iacute;simos, todos mayormente ausentes de la discusi&oacute;n p&uacute;blica. Y una &uacute;ltima cosa: leo muchos conservadores, que a veces con buena intenci&oacute;n, dicen que lo importante es &ldquo;si la pel&iacute;cula es buena&rdquo;. Creo, reitero, que esa es una buena direcci&oacute;n para la discusi&oacute;n, pero vuelve a errarle al problema central: nadie sabe con certeza si una pel&iacute;cula es buena, si una novela es buena, si una obra de teatro es buena. Las discusiones est&eacute;ticas siempre est&aacute;n marcadas por esa incertidumbre: podemos argumentar, discutir, sofisticar nuestros razonamientos, pero en &uacute;ltima instancia es imposible acabar con los desacuerdos en el arte. En el fondo, si la discusi&oacute;n est&eacute;tica hoy ha quedado completamente sepultada por los chismes sobre lo pol&iacute;ticamente correcto es porque es ese pluralismo irresoluble sin ganadores inequ&iacute;vocos lo que no podemos soportar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fetiche-hechos_129_12037945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Feb 2025 03:01:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Karla Sofía Gascón,Selena Gómez,Jacques Audiard]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Selena Gómez, angustiada por la política migratoria de Donald Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/selena-gomez-angustiada-politica-migratoria-donald-trump_1_11998434.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d4a96a1-9477-4e1b-9382-9980bd858a29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Selena Gómez, angustiada por la política migratoria de Donald Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz y una de las protagonistas de la galardonada Emilia Pérez tiene ascendencia mexicana por su lado paterno y es oriunda de Grand Prairie, estado de Texas.


</p></div><p class="article-text">
        La cantante estadounidense de ascendencia mexicana <strong>Selena G&oacute;mez </strong>asegur&oacute; estar angustiada por la pol&iacute;tica migratoria del gobierno de <strong>Donald Trump</strong>. La cantante y actriz se mostr&oacute; en sus redes sociales llorando, tras la masiva deportaci&oacute;n el mandatario republicano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi gente est&aacute; siendo atacada, los ni&ntilde;os. No lo entiendo&rdquo;, afirm&oacute; la artista, quien momentos m&aacute;s tarde comparti&oacute; una nueva historia, en la que critic&oacute; la pol&iacute;tica migratoria de Trump.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solo quer&iacute;a decir que lo siento mucho, toda mi gente est&aacute; siendo atacada, los ni&ntilde;os... no lo entiendo. Lo siento mucho, ojal&aacute; pudiera hacer algo, pero no puedo. No s&eacute; qu&eacute; hacer. Lo intentar&eacute; todo, lo prometo&rdquo;, dijo G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        La actriz y una de las protagonistas de la galardonada Emilia P&eacute;rez tiene ascendencia mexicana por su lado paterno y es oriunda de Grand Prairie, estado de Texas.
    </p><p class="article-text">
        El padre de Selena, naci&oacute; en Estados Unidos poco despu&eacute;s de que sus abuelos cruzaran la frontera desde M&eacute;xico en la d&eacute;cada de 1970. &ldquo;Tuve que lidiar un poco con el racismo mientras crec&iacute;a, especialmente con mi padre&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Durante este lunes, cientos de migrantes colmaron las oficinas de la Comisi&oacute;n Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) en la frontera sur de M&eacute;xico tras las nuevas medidas del presidente Trump.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1883914666029752803?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <em>MM con informaci&oacute;n de la agencia NA.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/selena-gomez-angustiada-politica-migratoria-donald-trump_1_11998434.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jan 2025 02:15:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Selena Gómez,Donald Trump,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Selena Gómez expone su ansiedad, lupus y trastorno bipolar sin convertirse en un juguete roto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/selena-gomez-documental-ansiedad-lupus-trastorno-bipolar-sin-convertirse-juguete-roto_1_9684780.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/093257f0-3a4c-4cb4-9a7d-77331c13aa06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Selena Gómez expone su ansiedad, lupus y trastorno bipolar sin convertirse en un juguete roto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Apple TV+ estrena un crudísimo documental en el que la cantante se cuenta a ella misma y habla sin tapujos, paternalismo ni infantilismo sobre su carrera</p></div><p class="article-text">
        Una joven derrotada apoya su cabeza en las piernas de una amiga en la parte de atr&aacute;s de un coche. Juntas recorren las calles de Par&iacute;s sin mediar palabra hasta que la segunda pregunta &ldquo;c&oacute;mo est&aacute;s&rdquo;. &ldquo;Muy cansada&rdquo;, responde sin &aacute;nimo y con la mirada en el infinito la primera, impregnada de tristeza. &ldquo;&iquest;Quieres las medicinas? S&eacute; lo que vas a decir, pero deber&iacute;as tom&aacute;rtelas&rdquo;, le insiste su acompa&ntilde;ante. No parece haber remedio, cura ni fuerzas transmisibles al cuerpo que busca consuelo encogido en el asiento. La chica abatida es Selena G&oacute;mez (Texas, 1992) en un viaje de promoci&oacute;n por Par&iacute;s en 2019.
    </p><p class="article-text">
        Lo siguiente es atender a fans, dar entrevistas y acabar sinti&eacute;ndose en una de ellas como &ldquo;un producto&rdquo;. La cantante se enfada despu&eacute;s de atender a una periodista que, si bien considera que le formula preguntas interesantes, no siente que preste atenci&oacute;n a sus contestaciones. &ldquo;Me ha hecho sentir como cuando estaba en Disney&rdquo;, replica a su equipo enfadada lamentando recordar la sensaci&oacute;n de ir disfrazada sin que a nadie le importara realmente qui&eacute;n era.
    </p><p class="article-text">
        Este es solo uno de los episodios que componen el documental <em>Selena G&oacute;mez: Mi mente y yo</em>, disponible en Apple TV desde este viernes 4 de noviembre. Un largometraje dirigido por AleK Keshishian (<em>En la cama con Madonna</em>), filmado entre 2016 y 2020. Periodo en el que la actriz dej&oacute; entrar a las c&aacute;maras en sus camerinos, dormitorios, vuelos, viajes y sesiones m&eacute;dicas con una libertad que hasta sobrecoge. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        La estadounidense habla abiertamente sobre el lupus que padece y c&oacute;mo el trasplante de ri&ntilde;&oacute;n al que se someti&oacute; en 2017 le salv&oacute; la vida. Tambi&eacute;n sobre ansiedad, depresi&oacute;n, el brote psic&oacute;tico que sufri&oacute; en 2017 y le oblig&oacute; a cancelar su gira <em>Revival</em>, la sensaci&oacute;n de no ser nunca suficiente que le ha acompa&ntilde;ado desde que empezara a trabajar con tan solo siete a&ntilde;os y el trastorno bipolar que le fue diagnosticado en 2019.
    </p><p class="article-text">
        Ver a Selena enfrentarse a todo ello es muy duro y poderoso, por c&oacute;mo la pel&iacute;cula ha encontrado el tono justo, respetuoso y comprometido con el que hacerlo. No hay atisbo de paternalismo ni infantilizaci&oacute;n de su protagonista. Tampoco hay idealizaci&oacute;n ni romantizaci&oacute;n de sus enfermedades. No se le endiosa, no se le culpa, no se le trata con l&aacute;stima ni se le calla. Se ven sonrisas, l&aacute;grimas, brindis, actuaciones, grabaciones, ensayos, cenas, despertares, visitas a su barrio de toda la vida, broncas, demacraci&oacute;n y euforia. Todo esto convierte al largometraje en un documento que, m&aacute;s all&aacute; de lo dram&aacute;tico que relata, no se queda en una superficie de morbo sino que apuesta por la crudeza. Y este es precisamente su mayor valor. 
    </p><p class="article-text">
        Es doloroso porque es real y a la vez consciente de su p&uacute;blico potencial. La int&eacute;rprete se convirti&oacute; desde muy peque&ntilde;a en una estrella Disney -con todo lo que ello implica para bien y para mal- y cuenta por ello con un amplio abanico en cuanto a la edad de sus seguidores. La pieza est&aacute; clasificada para mayores de 12 a&ntilde;os, a los que tiende igualmente la mano. Pasar por todo lo que ha pasado -y pasa- ha generado en G&oacute;mez una profunda conciencia sobre la importancia de hablar de salud mental con los j&oacute;venes. 
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                La cantante y actriz Selena Gómez                            </span>
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        En una de las escenas reflexiona sobre c&oacute;mo en la escuela infantil se ense&ntilde;a a identificar las emociones con dibujos de caras alegres y tristes; y el conflicto que supone que, alcanzado los institutos, se obvie algo tan sumamente importante. Tal es su preocupaci&oacute;n al respecto que lleg&oacute; a reunirse en mayo de este mismo a&ntilde;o junto a su fundaci&oacute;n Rare Impact Fund en la Casa Blanca, para debatir sobre la necesidad de implantar un temario sobre salud mental en los colegios.
    </p><h3 class="article-text">Contarse a una misma</h3><p class="article-text">
        G&oacute;mez no es la primera artista en usar las herramientas que permite un documental para contarse a ella misma. Lady Gaga lo hizo en <em>Gaga: Five Foot Two</em> (2017), Demi Lovato en <em>Dancing with the devil </em>(2018) y Taylor Swift en <em>Miss Americana </em>(2020), por citar s&oacute;lo algunos ejemplos. Cabr&iacute;a preguntarse el por qu&eacute; de la explosi&oacute;n de este tipo de t&iacute;tulos. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s sea consecuencia de la falta de espacio al que estas artistas se han enfrentado para expresarse en sus trayectorias y c&oacute;mo este contexto ha derivado en terminar convirtiendo este g&eacute;nero en el lugar id&oacute;neo donde poder decidir qu&eacute; decir, c&oacute;mo hacerlo y por qu&eacute;. En ninguna de las piezas citadas subyace la idea de que nacieran por la obligaci&oacute;n de justificarse, si no m&aacute;s bien de la necesidad de tener el control sobre c&oacute;mo contarse. 
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                Selena Gómez, en su camerino                            </span>
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        Selena G&oacute;mez no se trata a s&iacute; mima como un juguete roto, entre otros muchos motivos porque no lo es. El viaje y evoluci&oacute;n que queda registrado en el documental es valioso porque no oculta c&oacute;mo la vida arroll&oacute; toda oportunidad de rodarlo en base a un guion prestablecido. Su arranque muestra a la protagonista en los proleg&oacute;menos de su gira <em>Revival</em> practicando y realizando pruebas de vestuario y maquillaje. &ldquo;Si fuera un t&iacute;o podr&iacute;a llevar unos vaqueros, cambiar de camiseta y ponerme un gorro. A nadie le importar&iacute;a&rdquo;, reflexiona junto a su equipo mientras se viste con diferentes <em>bodys</em> para testar su comodidad. Despu&eacute;s del ensayo final, en el que sus compa&ntilde;eros se muestran m&aacute;s que satisfechos con el resultado, ella s&oacute;lo puede llorar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es horrible, no s&eacute; qu&eacute; es lo que estoy haciendo&rdquo;, lamenta mientras teme que desde la discogr&aacute;fica piensen que han cometido el error de &ldquo;contratar a una ni&ntilde;ata Disney&rdquo;. Nada m&aacute;s lejos de la realidad. Segundos despu&eacute;s recibe el espaldarazo entusiasta por parte del sello. Pero no importa, su s&iacute;ndrome de la impostora est&aacute; tan sumamente arraigado que le es imposible no sufrir absolutamente desconsolada. G&oacute;mez experimenta este proceso con la carga a&ntilde;adida de tener que lidiar con las especulaciones y continuos comentarios sobre su vida sentimental. Dedica las 24 horas de su d&iacute;a a d&iacute;a a su carrera profesional mientras que a la prensa lo &uacute;nico que parece importarle es qu&eacute; tal lleva su sonada ruptura con Justin Bieber. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ndo valdr&eacute; la pena yo sola sin que nadie me relacione con nadie?&rdquo;, es una de sus reivindicaciones.
    </p><p class="article-text">
        55 conciertos despu&eacute;s, la cantante cancel&oacute; la gira. Los titulares dijeron que fue &ldquo;por ansiedad, ataques de p&aacute;nico y depresi&oacute;n&rdquo;. Raquelle, la amiga de G&oacute;mez que le acompa&ntilde;a en todos sus viajes, asegura que si alguien hubiera visto a su amiga en el centro psiqui&aacute;trico donde ingres&oacute; tras sufrir el brote psic&oacute;tico que le detuvo, &ldquo;nadie la habr&iacute;a reconocido&rdquo;. &ldquo;Un d&iacute;a dijo que no quer&iacute;a vivir, su mirada era hacia el vac&iacute;o y me asust&oacute; mucho&rdquo;, recuerda. Para entonces Selena ya o&iacute;a voces, &ldquo;cada vez m&aacute;s fuertes&rdquo;, seg&uacute;n revelan, pero entonces no sab&iacute;an que padec&iacute;a trastorno bipolar. De ah&iacute; a que su diagn&oacute;stico a&ntilde;os despu&eacute;s fuera tan sumamente liberador.
    </p><p class="article-text">
        Su 'descubrimiento' le llev&oacute; a reflexionar sobre si deber&iacute;a o no hacerlo p&uacute;blico, hasta que lleg&oacute; un punto en el que sinti&oacute; que estaba preparada para decir: &ldquo;Estoy triste&rdquo;. Tal fue el empuje que bati&oacute; su r&eacute;cord en escribir una canci&oacute;n en menos tiempo, 45 minutos. El resultado fue<em> Lose you to love me</em>, que se mantiene como uno de los grandes &eacute;xitos de la artista. &ldquo;Habla sobre mi aprendizaje de elegirme a mi&rdquo;, describe de su letra. 
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            </figure><h3 class="article-text">Luz en el transcurso de t&uacute;neles con salida</h3><p class="article-text">
        El documental muestra parte de la labor de filantrop&iacute;a que realiza G&oacute;mez, en concreto con un viaje que realiza a Kenia a un colegio que ella misma financia. All&iacute; habla con los alumnos y tiene una conversaci&oacute;n con una mujer que le cuenta que intent&oacute; suicidarse. &ldquo;S&eacute; lo que es estar a punto de hacer algo para herirte&rdquo;, le confiesa la artista en un potente di&aacute;logo de t&uacute; a t&uacute;, que sirve para que la propia cantante se cuestione a s&iacute; misma consciente de una realidad perversa y, por desgracia, universal: &ldquo;Siempre encuentro a la persona a la que no le gusto y la creo a ella&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Al igual que para el resto de la humanidad, 2020 y la irrupci&oacute;n de la pandemia no fueron un momento &aacute;lgido para Selena, que cont&oacute; con el agravante de la complicaci&oacute;n de su lupus. El documental muestra a la artista someti&eacute;ndose al duro tratamiento que necesit&oacute; para paliarla, y con la que sin embargo concede ligeros puntos de humor. Obtuvo resultados positivos y gracias a ello ha podido continuar adelante dentro del firme proceso personal que ha registrado el largometraje. 
    </p><p class="article-text">
        Su mayor m&eacute;rito, pese a las evidentes dificultades que han atravesado la vida de la cantante es que no es derrotista. A contrario, su catarsis tan relacionada con su contexto como estrella juvenil que a la vez regresa a su Texas natal vestida en ch&aacute;ndal como ritual recurrente, tiene un trasfondo coherente y sincero. Es luminoso porque destila verdad una verdad comprometida, pero sin florituras. La cantante cierra, que no concluye, el viaje resumiendo en tres l&iacute;neas los cuatro &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida: &ldquo;Soy un proyecto inacabado. Soy suficiente. Soy Selena&rdquo;. Y lo que le queda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 May 2024 03:01:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Selena Gómez expone su ansiedad, lupus y trastorno bipolar sin convertirse en un juguete roto]]></media:title>
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