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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Budismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/budismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Budismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El escándalo de sexo, despilfarro y chantaje que sacude al clero budista de Tailandia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/escandalo-sexo-despilfarro-chantaje-sacude-clero-budista-tailandia_1_12480463.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/395b48da-05e1-40bf-8de9-bddd0dc9e15b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1964y518.jpg" width="1200" height="675" alt="El escándalo de sexo, despilfarro y chantaje que sacude al clero budista de Tailandia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desparición de un monje llevó a destapar una red de sexo, extorsión y blanqueo de capitales que cuestiona los privilegios de varios templos.
</p></div><p class="article-text">
        La desaparici&oacute;n de un respetado monje de su templo budista en el centro de <strong>Bangkok</strong> sac&oacute; a la luz un esc&aacute;ndalo sexual que sacudi&oacute; <a href="https://www.theguardian.com/world/thailand" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tailandia</a>, con acusaciones de chantaje, regalos caros y una serie de destituciones que plantean preguntas sobre el dinero y el poder de los que disfruta el clero en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones sobre el paradero del monje <strong>Phra Thep Wachirapamok</strong> llevaron inesperadamente a la polic&iacute;a hasta una <strong>mujer sospechosa de mantener relaciones sexuales con varios monjes situados en lo alto de la jerarqu&iacute;a y de haberlos chantajeado con revelar su relaci&oacute;n</strong>. Cuando la polic&iacute;a registr&oacute; la casa de la mujer este mes, encontr&oacute; <strong>tel&eacute;fonos m&oacute;viles que conten&iacute;an decenas de miles de fotos y videos comprometedores</strong> del monje desaparecido y de otras destacadas figuras budistas. La polic&iacute;a tambi&eacute;n asegur&oacute; que sus finanzas mostraban v&iacute;nculos con templos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Seguimos el rastro de su actividad financiera y descubrimos que est&aacute; relacionada con muchos templos&rdquo;, dijo la oficina Jaroonkiat Pankaew, de la oficina central de investigaci&oacute;n de la polic&iacute;a tailandesa, en rueda de prensa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tras confiscar su m&oacute;vil, lo revisamos y descubrimos que hay varios monjes implicados, as&iacute; como varios clips [de v&iacute;deo] y chats de Line&rdquo;, explic&oacute;, en referencia a la popular aplicaci&oacute;n de mensajer&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Desaparici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Phra Thep Wachirapamok no fue visto desde que abandon&oacute; el templo y no se presentaron cargos por su desaparici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la mujer, Wilawan Emsawat, fue detenida el martes pasado y ha sido acusada de extorsi&oacute;n, blanqueo de capitales y recepci&oacute;n de bienes robados. 
    </p><p class="article-text">
        Wilawan no hizo comentarios sobre los cargos y no est&aacute; claro si cuenta con representaci&oacute;n legal. En una entrevista con medios tailandeses, admiti&oacute; haber mantenido relaciones con dos monjes y un profesor de religi&oacute;n. Wilawan tambi&eacute;n reconoci&oacute; haber recibido regalos extravagantes, entre ellos un Mercedes-Benz SLK200 y millones de bats en forma de transferencias bancarias y una tarjeta bancaria personal. Afirm&oacute; que se sent&iacute;a culpable por estas relaciones, pero que se hab&iacute;a &ldquo;enamorado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la versi&oacute;n de la polic&iacute;a, en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os se hab&iacute;an depositado unos 385 millones de bats (m&aacute;s de 10 millones de euros) en las cuentas bancarias de Wilawan. En otra entrevista, la mujer dijo que hab&iacute;a dado dinero a otro monje con el que sal&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Romper el celibato</h2><p class="article-text">
        Las historias sobre <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/tailandia-corrupcion-budistas_1_2051125.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">monjes con mala conducta</a> no son infrecuentes en Tailandia, pero la magnitud de este caso ha sorprendido a muchos, generando interrogantes sobre c&oacute;mo es posible que monjes &mdash;a quienes se les exige respetar las tradiciones de celibato del budismo Theravada y abstenerse de los deseos terrenales&mdash; se hayan desviado tanto de sus creencias. 
    </p><p class="article-text">
        El caso ha provocado la expulsi&oacute;n y destituci&oacute;n de al menos nueve abades y monjes de alto rango.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los monjes implicados se enfrenta a dos cargos: malversaci&oacute;n de fondos del templo y conducta indebida en el ejercicio de sus funciones, mientras que las investigaciones sobre los dem&aacute;s siguen en curso. El monje admiti&oacute; haber tomado prestado dinero de los fondos del templo, seg&uacute;n &eacute;l, para ayudar a Wilawan en un proyecto empresarial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es la primera vez que veo un esc&aacute;ndalo de esta magnitud&rdquo;, dijo Paiwan Wannabud, que pas&oacute; casi 20 a&ntilde;os en el sacerdocio antes de abandonarlo en 2021 y ahora es un influyente miembro del colectivo LGTBI.
    </p><h2 class="article-text">Dinero, poder y t&iacute;tulos</h2><p class="article-text">
        Aunque gran parte de la cobertura se ha centrado en la mujer que est&aacute; en el centro del esc&aacute;ndalo, Paiwan dice que el caso plantea importantes preguntas sobre el &ldquo;dinero, el poder y los t&iacute;tulos&rdquo; que permiten este tipo de comportamiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando la decadencia moral del clero queda al descubierto, es la mujer la que paga los platos rotos, mientras que los monjes son presentados como v&iacute;ctimas&rdquo;, escribi&oacute; la comentarista Sanitsuda Ekachai en el <em>Bangkok Post</em>, ridiculizando lo que ella describe como un sistema feudal en el que los monjes &ldquo;viven con todos los privilegios, rodeados de riqueza y deferencia&rdquo;. Otro art&iacute;culo de opini&oacute;n publicado por la cadena tailandesa PBS agradeci&oacute; a Wilawan su papel en la denuncia de esta conducta, diciendo: &ldquo;Sin ella, estas malas pr&aacute;cticas tan arraigadas podr&iacute;an no haber salido nunca a la luz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Tailandia, los monjes reciben una asignaci&oacute;n mensual para alimentos de entre 2.500 y 34.200 bats (entre 67 y 930 euros), dependiendo de su rango, pero los templos y los monjes tambi&eacute;n reciben donaciones. Estas &uacute;ltimas pueden resultar especialmente lucrativas para los monjes de mayor rango, que pueden recibir decenas de miles de bat, o incluso m&aacute;s, de personas adineradas.
    </p><p class="article-text">
        En otro caso ocurrido a principios de este mes, el abad de un famoso templo de Bangkok caus&oacute; sorpresa al denunciar el robo de 10 millones de bats (m&aacute;s de 264.000 euros) en efectivo y lingotes de oro de su habitaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Respuestas al esc&aacute;ndalo</h2><p class="article-text">
        El primer ministro en funciones, Phumtham Wechayachai, orden&oacute; a las autoridades que estudiaran la posibilidad de endurecer las leyes vigentes relativas a los monjes y los templos, especialmente en lo que se refiere a las finanzas de estos &uacute;ltimos. Los templos est&aacute;n obligados a revelar sus ingresos.
    </p><p class="article-text">
        La Oficina Nacional del Budismo, que ha avanzado que se investigar&aacute; a los monjes independientemente de su rango, tambi&eacute;n ha sugerido recuperar un proyecto de ley que impone sanciones penales a quienes da&ntilde;en la reputaci&oacute;n del budismo, incluyendo mediante conducta sexual inapropiada.
    </p><p class="article-text">
        En respuesta a la crisis, el rey Maha Vajiralongkorn de Tailandia emiti&oacute; la semana pasada un decreto real en el que anulaba los anuncios anteriores que conced&iacute;an t&iacute;tulos eclesi&aacute;sticos a decenas de monjes de alto rango.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la polic&iacute;a tailandesa ha prometido continuar las investigaciones &ldquo;en todo el pa&iacute;s&rdquo; y la oficina central de investigaci&oacute;n ha creado una p&aacute;gina en Facebook para que la gente denuncie a los monjes que tengan un comportamiento indebido.
    </p><p class="article-text">
        Paiwan ha se&ntilde;alado que la fe en el budismo se mantendr&aacute;, pero que la confianza en los monjes puede deteriorarse: &ldquo;La pasi&oacute;n y la lujuria fueron su perdici&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebecca Ratcliffe/Navaon Siradapuvadol]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Jul 2025 12:45:41 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de Kodo Nishimura, el monje que lleva tacos: “El budismo y el maquillaje tienen el mismo objetivo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/historia-kodo-nishimura-monje-lleva-tacos-budismo-maquillaje-objetivo_128_9687148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fac6764f-be67-4d6f-b861-70a5f832e8b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de Kodo Nishimura, el monje que lleva tacos: “El budismo y el maquillaje tienen el mismo objetivo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nacido en Japón, este joven combina su trabajo como artista de la estética con su ejercicio espiritual, dos pasiones que le permiten “amplificar las cosas buenas de la gente, ya sea en sus caras o sus corazones”</p></div><p class="article-text">
        La voz de Kodo Nishimura (Jap&oacute;n, 1989) es suave. Apacible. Cuando habla sobre su vida y experiencias, entrelaza la historia con preceptos budistas. &ldquo;Es un pecado mentir a tu coraz&oacute;n&rdquo;, reza. Contagia la paz que se esperar&iacute;a de cualquier monje. Pero, al abrir los ojos, su imagen no es la tradicional. Kodo Nishimura parece sacado de una portada de Vogue o Vanity Fair. Sus p&aacute;rpados son un lienzo para el maquillaje m&aacute;s exuberante y cubre su cuerpo con prendas llamativas, salpicadas de lentejuelas, y las combina con zapatos de tac&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Kodo Nishimura habla como un monje budista y parece un artista del maquillaje porque es ambas cosas. Aunque la espiritualidad de la fe y la vanidad de la moda pudieran parecer dos mundos irreconciliables, este joven nip&oacute;n los reconcilia en su persona. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando maquillo, aplico las ense&ntilde;anzas del budismo para buscar c&oacute;mo la gente puede sentirse bella, v&aacute;lida y bien consigo misma. De dentro hacia fuera. El budismo y el maquillaje tienen el mismo objetivo para m&iacute;&rdquo;, cuenta Nishimura en una entrevista en Barcelona, ciudad a la que ha venido para presentar su primer libro, 'Este monje lleva tacones' (Amat, 2022).
    </p><p class="article-text">
        Para entender c&oacute;mo lleg&oacute; a unir sus dos pasiones hay que remontarse a su infancia, que el nip&oacute;n define sin tapujos como una &eacute;poca &ldquo;muy dura&rdquo;. Se cri&oacute; en un templo budista de Osaka (Jap&oacute;n), donde su padre ejerc&iacute;a como monje. En este pa&iacute;s es frecuente que los hijos hereden la responsabilidad sobre el templo y la comunidad a la que sirven, pero ese no era un camino que sedujera especialmente a Nishimura. &ldquo;Pensaba que ser&iacute;a un mundo aburrido y minimalista&rdquo;, dice con una sonrisa coqueta, consciente de que &eacute;l es de todo menos aburrido y minimalista.
    </p><p class="article-text">
        Este monje budista se declara fan de Disney y de peque&ntilde;o jugaba a disfrazarse de su princesa favorita, Ariel de La Sirenita, ataviado con faldas de su madre y cubri&eacute;ndose la cabeza con telas rojizas, a modo de peluca. &ldquo;Al principio era divertido, pero a medida que me hac&iacute;a mayor, se esperaba de m&iacute; que me comportara como un hombre&rdquo;, cosa que Nishimura no ten&iacute;a claro que fuera. Al menos no de la manera m&aacute;s can&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi cuerpo es biol&oacute;gicamente el de un hombre, lo s&eacute;. Pero no encajo en lo que es ser hombre ni mujer. Quiz&aacute;s soy ambos. Lo que somos no se basa en el sexo, sino en lo que creemos a cada segundo&rdquo;, dice Nishimura. Se considera un &ldquo;superdotado del g&eacute;nero&rdquo; y no le gusta identificarse con ninguna de las letras del colectivo LGTBIQ, aunque s&iacute; se considera defensor de sus derechos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Kodo Nishimura, maquillador y monje budista, se aplica su maquillaje                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Los dos despertares de Nishimura</h3><p class="article-text">
        Nishimura no naci&oacute; con esas reflexiones aprendidas, sino que le cost&oacute; a&ntilde;os asumirlas. Durante el proceso, se volvi&oacute; silencioso, se aisl&oacute; y se cuestionaba a s&iacute; mismo por no poder hacer amigos entre sus compa&ntilde;eros de clase, quienes se burlaban de &eacute;l por su comportamiento afeminado. &ldquo;La cultura americana me salv&oacute;&rdquo;, recuerda. Empez&oacute; a escuchar m&uacute;sica de Michael Jackson, Mariah Carey o las Destiny's Child y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/beyonce-icono-lucha-mainstream_1_1559963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con ellos empez&oacute; a pensar sobre el empoderamiento, pero tambi&eacute;n puso palabras a la discriminaci&oacute;n que sufr&iacute;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para poder entender mejor las letras de sus artistas favoritos, este joven que no destacaba por su pasi&oacute;n por el estudio se aplic&oacute; a fondo en aprender ingl&eacute;s. Y esa fue otra decisi&oacute;n que, seg&uacute;n asegura, le salv&oacute; la vida. Hablar esta lengua le abri&oacute; las puertas de chats gays, donde por fin pudo aceptar su sexualidad y hablar sin tapujos sobre ella. Y tambi&eacute;n fue donde conoci&oacute; al que, todav&iacute;a hoy, es su mejor amigo, que vive en Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta ciudad me cambi&oacute;&rdquo;, dice, recordando cuando lleg&oacute; a la capital catalana con 18 a&ntilde;os. &ldquo;Ten&iacute;a miedo hasta de decir la palabra 'gay' en alto, pero mis amigos se besaban en los trenes y se cog&iacute;an de la mano en p&uacute;blico. Un d&iacute;a me llevaron a la discoteca Arena [m&iacute;tico local gay] y fue muy revolucionario&rdquo;, asegura, todav&iacute;a un tanto ruborizado. 
    </p><p class="article-text">
        En ese viaje a Barcelona empez&oacute; la vida de Nishimura. Decidi&oacute; firmemente que se ir&iacute;a a Nueva York a estudiar maquillaje y que su futuro no estaba en un templo budista. Pero sus padres, que siempre le hab&iacute;an apoyado en su despertar sexual y de g&eacute;nero, le pusieron una condici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi madre me dijo que, para decir que algo no te gusta, debes conocerlo. Y yo no sab&iacute;a nada del budismo, as&iacute; que me inscrib&iacute; a la escuela de monjes y todo cambi&oacute;&rdquo;, explica el joven. En su formaci&oacute;n encontr&oacute; un maestro que le dijo que su sexualidad no importaba, que el budismo estaba vivo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/monje-robot-difundir-budismo-digital_1_4033946.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y cambiaba con el tiempo y la gente que lo practicaba</a>. &ldquo;La base del budismo es que cualquiera puede ser liberado y que si eres capaz de llegar a la gente, lo que seas no es un problema&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Nishimura decidi&oacute; que quer&iacute;a ser monje, le asustaba la reacci&oacute;n de la comunidad religiosa al ser &eacute;l abiertamente gay y lucir una est&eacute;tica que desaf&iacute;a las normas del g&eacute;nero. Pero cuenta que a pesar de que el budismo, como cualquier religi&oacute;n, tiene una base &ldquo;moral y conservadora&rdquo;, la recepci&oacute;n fue muy positiva. &ldquo;Muchos monjes me piden que vaya a sus templos y hasta la federaci&oacute;n budista japonesa me financi&oacute; unas pegatinas irisadas para ponerlas en los templos 'LGTBI friendly'&rdquo;, dice, orgulloso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La religi&oacute;n es un pilar para mucha gente, pero muchos se sienten excluidos&rdquo;, se lamenta Nishimura, quien ha recibido muchos mensajes de personas de todo el mundo que, al haber tenido que renunciar a su fe, le piden consejo para unirse al budismo. &ldquo;Si encuentran la paz en mis creencias, bien, pero mi intenci&oacute;n no es convertir a nadie. Lo que quiero es dar un mensaje de que no tienes que renunciar a lo que te hace feliz. Es el mundo el que tiene que cambiar, no t&uacute;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una carrera ascendente</h3><p class="article-text">
        Son precisamente esas ense&ntilde;anzas las que transmite en su libro, que surfea entre la biograf&iacute;a, la autoayuda y la filosof&iacute;a. &ldquo;Quiero que sientas que no hay nada malo en ti y, aunque creas que nadie te apoya y que la sociedad quiere corregirte, el libro puede ser tu apoyo&rdquo;, resume Nishimura. Nacido y criado en una sociedad tan conservadora como la japonesa, donde el matrimonio homosexual sigue prohibido, este joven tard&oacute; en aceptar que no le suced&iacute;a nada malo. Y ahora quiere arrancar las inseguridades y malestares de cualquiera con quien se cruce. Ya sea con la palabra o con el r&iacute;mel.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De adolescente ten&iacute;a una amiga que lo estaba pasando muy mal y decid&iacute; maquillarla para animarla. Pude o&iacute;r a su coraz&oacute;n decir '&iexcl;Oh, soy bonita!'. Aunque el maquillaje se fue al d&iacute;a siguiente, la confianza permaneci&oacute;&rdquo;, recuerda Nishimura, mientras se retoca su propio 'eyeliner'. Su faceta de esteticista y de monje convergen en el objetivo de empoderar resaltando facultades y no defectos. &ldquo;Tanto la espiritualidad como la moda saben amplificar las cosas buenas de la gente, ya sea en sus caras o en sus corazones&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Le cost&oacute; 15 a&ntilde;os encontrar su lugar. Tuvo que viajar por todo el mundo y enfrentarse a sus miedos, pero lo consigui&oacute;. Ese lugar, por ahora, est&aacute; en Londres, junto a su pareja. Con este cambio de escenario, Nishimura dej&oacute; atr&aacute;s los templos, aunque sigue consider&aacute;ndose monje. Da seminarios, charlas TED, y lanza mensajes a trav&eacute;s de las redes. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siento que, si estoy en un templo oficiando ceremonias, no llegar&eacute; a tanta gente. El budismo no se pens&oacute; para hacer funerales, sino para ayudar, y si puedo hacerlo mejor fuera del templo, as&iacute; lo har&eacute;&rdquo;, segura el joven, que tiene claro que va a &ldquo;romper barreras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De momento, su carrera no deja de ascender. Se convirti&oacute; en uno de los maquilladores m&aacute;s solicitados de Jap&oacute;n, trabajando incluso en cert&aacute;menes de Miss Universo. Tambi&eacute;n fue reconocido como Next Generation Leader por la revista 'Time'. Se siente plet&oacute;rico con un futuro que jam&aacute;s habr&iacute;a imaginado de joven, cuando se sent&iacute;a avergonzado por llevar sus pasiones escondidas debajo de la piel. Eso ya nunca volver&aacute; a ocurrir.
    </p><p class="article-text">
        <em>SV</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/historia-kodo-nishimura-monje-lleva-tacos-budismo-maquillaje-objetivo_128_9687148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Nov 2022 09:03:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia de Kodo Nishimura, el monje que lleva tacos: “El budismo y el maquillaje tienen el mismo objetivo”]]></media:title>
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