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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Juan Manuel Abal Medina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/juan-manuel-abal-medina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Juan Manuel Abal Medina]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Murió Juan Manuel Abal Medina, figura clave en el regreso de Perón a la Argentina tras el exilio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/murio-juan-manuel-abal-medina-figura-clave-regreso-peron-argentina-exilio_1_12390184.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1004730a-cfb5-4e93-9703-1f6de1fe5d54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió Juan Manuel Abal Medina, figura clave en el regreso de Perón a la Argentina tras el exilio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abogado, periodista y político, como líder se destacó por su capacidad de diálogo entre los sectores ortodoxos y la juventud militante del peronismo. </p></div><p class="article-text">
        Juan Manuel Abal Medina, uno de los dirigentes hist&oacute;ricos del peronismo, estrecho colaborador de Juan Domingo Per&oacute;n durante su exilio en Espa&ntilde;a y el estratega de su posterior regreso en 1972, falleci&oacute; a los 80 a&ntilde;os a causa de una enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica (EPOC).
    </p><p class="article-text">
        Abogado, periodista y pol&iacute;tico, Abal Medina fue designado por Per&oacute;n como su delegado personal en Argentina, con la tarea central de preparar su regreso al pa&iacute;s tras 17 a&ntilde;os de proscripci&oacute;n. Su rol como articulador entre distintas corrientes del movimiento justicialista lo convirti&oacute; en una figura clave de aquella etapa hist&oacute;rica.
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                </figure><p class="article-text">
        En su libro <strong>'Conocer a Per&oacute;n',</strong> relat&oacute; en primera persona los pormenores del retorno del l&iacute;der justicialista. La obra result&oacute; un &eacute;xito de ventas y fue declarada de inter&eacute;s p&uacute;blico por la Legislatura porte&ntilde;a. Y es considerada una contribuci&oacute;n esencial para la historia pol&iacute;tica argentina.
    </p><p class="article-text">
        En su juventud, Abal Medina se vincul&oacute; con el nacionalismo cat&oacute;lico, pero hacia finales de los a&ntilde;os 60 se volc&oacute; al peronismo. Fue secretario general del Movimiento Justicialista y se destac&oacute; por su capacidad de di&aacute;logo entre los sectores ortodoxos y la juventud militante.
    </p><p class="article-text">
        Al desembarcar en el peronismo, ya ten&iacute;a la virtud de cultivar relaciones pol&iacute;ticas tanto con quienes se encuadraban  en la tendencia peronista de izquierda, como con los militares nacionalistas y el movimiento sindical ortodoxo, liderado por Lorenzo Miguel y Jos&eacute; Rucci.
    </p><p class="article-text">
        Procurando hacer equilibrio, naveg&oacute; entre esos dos continentes del peronismo y busc&oacute; siempre los puntos de contacto, a&uacute;n en los momentos de mayor confrontaci&oacute;n, cuando ya quedaba cada vez m&aacute;s claro que eran mundos que chocar&iacute;an irremediablemente en un espiral de violencia.
    </p><p class="article-text">
        La masacre de Ezeiza ocurrida el 20 de junio de 1973 es el ejemplo m&aacute;s gr&aacute;fico de esta contradicci&oacute;n irresoluble entre las dos alas del movimiento justicialista.
    </p><p class="article-text">
        Como hombre de confianza de Per&oacute;n, Abal Medina le toc&oacute; la tarea de armar las listas del Frejuli, con la consigna &ldquo;C&aacute;mpora al Gobierno, Per&oacute;n al poder&rdquo;. Y tambi&eacute;n puso en las listas de diputados nacionales a varios dirigentes ligados a la JP revolucionaria. En ellas se encontraba Nilda Garr&eacute;, que d&eacute;cadas m&aacute;s tarde se desempe&ntilde;ar&iacute;a como ministra kirchernista, con quien form&oacute; pareja. 
    </p><p class="article-text">
        Su grupo se opuso a que <strong>Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n </strong>(&ldquo;Isabelita&rdquo;) integrara la f&oacute;rmula del Frejuli como candidata a vicepresidenta del General.
    </p><p class="article-text">
        La divisi&oacute;n del movimiento peronista estaba a flor de piel. El parteaguas fue el asesinato de Rucci a manos de Montoneros.
    </p><p class="article-text">
        Abal Medina fue testigo de la bronca incontenible que sinti&oacute; Per&oacute;n, por el asesinato de Rucci a manos de Montoneros. El distanciamiento de Per&oacute;n y la Juventud Peronista coincide con el ascenso de Jos&eacute; L&oacute;pez Rega en el entorno del general, a instancias de su esposa Isabelita.
    </p><p class="article-text">
        Abal Medina observ&oacute; con sus propios ojos c&oacute;mo a medida que la salud de Per&oacute;n iba deterior&aacute;ndose, L&oacute;pez Rega e Isabel iba ganando terreno en las decisiones del Gobierno. Ambos empezaron a controlar cada movimiento de un Per&oacute;n sumamente debilitado, y a tomar decisiones en su lugar.
    </p><p class="article-text">
        Con la muerte del general, Isabel asumi&oacute; la presidencia y L&oacute;pez Rega empez&oacute; a actuar campante, sin ataduras, en la persecuci&oacute;n y represi&oacute;n de las organizaciones guerrilleras peronistas y no peronistas, que pasaron a la clandestinidad.
    </p><p class="article-text">
        Abal Medina, que se hab&iacute;a destacado como un leal a Per&oacute;n y que incluso recibi&oacute; el destrato de Montoneros, qued&oacute; en una posici&oacute;n de peligro. Estaba marcado por L&oacute;pez Rega. Tras dos atentados fallidos en su contra, fue destituido como secretario general del Partido Justicialista.
    </p><p class="article-text">
        Se desempe&ntilde;&oacute; entonces como profesional independiente hasta el 24 de marzo de 1976, el d&iacute;a del golpe de Estado. Entonces debi&oacute; pedir asilo en la Embajada de M&eacute;xico, donde vivi&oacute; hasta 1982, cuando durante la guerra de Malvinas logr&oacute; un salvoconducto a tierras aztecas que lo puso a resguardo.
    </p><p class="article-text">
        Abal Medina vivi&oacute; en M&eacute;xico durante muchos a&ntilde;os y combin&oacute; funciones en el Estado con trabajos profesionales en su propio bufete de abogados.
    </p><p class="article-text">
        El apellido Abal Medina tiene un fuerte peso pol&iacute;tico: su hermano <strong>Fernando</strong> fue uno de los fundadores de la organizaci&oacute;n Montoneros y fue asesinado en los a&ntilde;os 70, mientras que su hijo,<strong> Juan Manuel,</strong> fue jefe de Gabinete de Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner entre 2011 y 2013 y su hija<strong> Paula Abal Medina</strong> (hija que tuvo con Nilda Garr&eacute;) acompa&ntilde;&oacute; a Juan Grabois en la f&oacute;rmula como precandidato a presidente en 2023.
    </p><p class="article-text">
        Sus restos fueron despedidos este lunes en una ceremonia &iacute;ntima en el cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/murio-juan-manuel-abal-medina-figura-clave-regreso-peron-argentina-exilio_1_12390184.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Jun 2025 23:11:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murió Juan Manuel Abal Medina, figura clave en el regreso de Perón a la Argentina tras el exilio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Manuel Abal Medina,Peronismo,Juan Domingo Perón,López Rega,José Ignacio Rucci]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kim y Abal Medina se presentan como el “verdadero peronismo” en la Ciudad y profundizan sus diferencias con Santoro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/kim-abal-medina-presentan-verdadero-peronismo-ciudad-profundizan-diferencias-santoro_1_12231131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b94c3540-afdb-486c-b62a-636656cad289_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Kim y Abal Medina se presentan como el “verdadero peronismo” en la Ciudad y profundizan sus diferencias con Santoro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuestionan la falta de candidatos peronistas en la boleta de Es Ahora Buenos Aires. Por qué no llegaron a un acuerdo y cuáles son sus principales propuestas para los porteños.</p></div><p class="article-text">
        Juan Manuel Abal Medina y Alejandro Kim <strong>chicanean a Leandro Santoro por su origen radical</strong>, la &ldquo;tibieza&rdquo; de algunos candidatos de su lista y la ausencia de dirigentes de impronta peronista. <strong>Las diferencias se profundizar&aacute;n de cara a la elecci&oacute;n del 18 de mayo</strong>, en qu&eacute; se destacan sus propuestas; fortalezas y debilidades de cada lista en la disputa por el &ldquo;verdadero&rdquo; peronismo en 2025.
    </p><p class="article-text">
        Exjefe de Gabinete durante la presidencia de Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, <strong>Abal Medina public&oacute; en los &uacute;ltimos d&iacute;as una carta dirigida a la militancia para que vote por su partido denominado Justa, Libre y Soberana</strong>, al que denomin&oacute; &ldquo;peronismo en serio&rdquo;. El mensaje lleva impl&iacute;cita la chicana al espacio de Santoro, aunque desde su lista enfatizan que no buscar&aacute;n criticar a los dem&aacute;s sectores, sino concentrarse en sus propuestas. Lo cierto es que el candidato <strong>busc&oacute; cerrar con la boleta de Ahora Buenos Aires, pero fue ninguneado por ese espacio</strong>, donde primero les negaron una interna partidaria y luego evitaron tender puentes a la hora del cierre de listas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La conducci&oacute;n resolvi&oacute; conformar una lista nuevamente con la lapicera&rdquo;</strong>, se quej&oacute; Abal Medina, quien describi&oacute; a la campa&ntilde;a de Santoro como &ldquo;vecinalista, tibia y muy alejada de la identidad peronista&rdquo;. En di&aacute;logo con elDiarioAR, el exfuncionario de Cristina argument&oacute; por qu&eacute; su boleta contendr&iacute;a al &ldquo;verdadero&rdquo; peronismo porte&ntilde;o: <strong>&ldquo;Somos una lista de militantes del primero al &uacute;ltimo y todos militamos en el peronismo desde siempre&rdquo;</strong>. Nadie puede dudar de d&oacute;nde venimos, qu&eacute; somos y por qu&eacute; peleamos. En ese sentido, enfatiz&oacute; que cada uno de sus candidatos es &ldquo;p&uacute;blicamente conocido en su &aacute;mbito&rdquo; y que busc&oacute; conformar una boleta que expresara &ldquo;a los distintos sectores, como la cultura, la academia, los movimientos sociales, el movimiento obrero, la actividad cooperativa, la ciencia, la tecnolog&iacute;a y el movimiento estudiantil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Abal Medina <strong>esper&oacute; un gui&ntilde;o de la lista de Santoro</strong>, pero aclara que no hubo negociaciones con Kim, a quien evita criticar, aunque desliza un cuestionamiento solapado en la defensa de su propia lista: <strong>&ldquo;Si uno pregunta qu&eacute; dirigentes conocidos del peronismo se presentan en esta elecci&oacute;n, los &uacute;nicos est&aacute;n en nuestra lista&rdquo;</strong>. En el resto, uno puede encontrar referentes del liberalismo, el radicalismo, el PRO&hellip; Pero del peronismo no. Pareciera que al peronismo hay que ocultarlo o presentara candidatos que no sean conocidos para el p&uacute;blico masivo. <strong>Destaca en su lista a su segunda, la actriz Carolina Papaleo, de larga militancia en el peronismo</strong>.
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                Juan Manuel Abal Medina, en campaña.                            </span>
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        En el caso de Kim, candidato de Principios y Valores, consider&oacute; en di&aacute;logo con elDiarioAR: &ldquo;No podemos negar el peronismo de los compa&ntilde;eros que integran la lista de Abal Medina. <strong>Sin embargo, con ellos nos diferencian algunos matices que no son menores</strong> y que nos hacen expresiones diferentes dentro del peronismo. Representan un peronismo hist&oacute;ricamente vinculado a las estrategias de contenci&oacute;n de la pobreza. Y la pol&iacute;tica social, si bien es importante, no deber&iacute;a ser el eje del peronismo. La lucha contra la pobreza debemos darla construyendo prosperidad. Adem&aacute;s, <strong>ellos son parte de la conducci&oacute;n de un PJ porte&ntilde;o que desde hace a&ntilde;os le viene dando la espalda a los peronistas de la Ciudad</strong>. No nos queda claro si sus diferencias con la lista de Santoro son doctrinarias o de reparto de lugares en las listas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sus cr&iacute;ticas son mucho m&aacute;s en&eacute;rgicas al referirse a Santoro</strong>, a quien vincula directamente con el &ldquo;fracaso&rdquo; del gobierno de Alberto Fern&aacute;ndez. Durante el inicio de la campa&ntilde;a, Kim debi&oacute; salir a responderles a quienes lo cuestionaron por haber tenido un cargo en la gesti&oacute;n del Frente de Todos (FDT), ya que desde 2020 hasta principios de 2023 se desempe&ntilde;&oacute; en el &aacute;rea encargada del Bolet&iacute;n Oficial, bajo la Secretar&iacute;a de Legal y T&eacute;cnica que por ese entonces encabezaba Vilma Ibarra. <strong>&ldquo;Era un laburo t&eacute;cnico. Si me preguntas si lo volver&iacute;a a hacer, claro que s&iacute;. No trabaj&eacute; para Alberto, trabaj&eacute; para la patria&rdquo;</strong>, dijo en una oportunidad. Tambi&eacute;n sostuvo que esa informaci&oacute;n siempre fue p&uacute;blica y figuraba &ldquo;en su LinkedIn&rdquo;, minimizando la novedad del carpetazo.
    </p><p class="article-text">
        Sus cr&iacute;ticas a Santoro apuntan tambi&eacute;n a su militancia radical. &ldquo;<strong>Hay diferencias innegables entre la impronta de un radical y la de un peronista</strong>. Est&aacute; claro que los radicales no son muy adeptos al trabajo, el propio Santoro dice que arranca a las diez de la ma&ntilde;ana. Le creemos: los radicales llegan tarde a todo, quiz&aacute;s en diez a&ntilde;os entiendan el mundo que tenemos hoy&rdquo;, chicanea Kim. Al igual que Abal Medina, asegura que <strong>nadie puede dudar que el &ldquo;verdadero peronismo&rdquo; se encuentra en su lista</strong>. &ldquo;Somos peronistas porque creemos en el trabajo, porque estamos convencidos de que la dignidad del hombre y la mujer est&aacute; en levantarse cada ma&ntilde;ana y ganarse la vida con su propio esfuerzo. Quienes integramos esta lista sabemos lo que es levantar todos los d&iacute;as la persiana de un comercio o subirnos a un transporte p&uacute;blico para ir a trabajar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la negociaci&oacute;n con Santoro, marca una diferencia fundamental respecto a la experiencia de Abal Medina. Mientras este &uacute;ltimo admite que esper&oacute; hasta el cierre la posibilidad de un acuerdo de unidad, <strong>Kim revela que no les interes&oacute; siquiera sentarse a negociar con la lista de Es Ahora Buenos Aires</strong>. &ldquo;Ellos nos vinieron a buscar, nos ofrecieron ser parte de la lista de Santoro. Ellos mismos lo admiten. Pero aceptar ese ofrecimiento hubiera significado bajarnos de una discusi&oacute;n que consideramos primordial. <strong>&iquest;Desde qu&eacute; lugar nos quejamos de la &lsquo;crisis de representaci&oacute;n&rsquo; en la pol&iacute;tica, o del &lsquo;avance de la antipol&iacute;tica&rsquo;, si despu&eacute;s aceptamos formas de construcci&oacute;n donde lo que importa son los cargos y no las ideas?&rdquo;</strong>, afirma en di&aacute;logo con este medio.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las principales propuestas</strong></h2><p class="article-text">
         La forma de demostrar qu&eacute; espacio representa al peronismo est&aacute; principalmente en sus propuestas. <strong>&ldquo;Nuestros proyectos expresan a un peronismo en serio que no quiere mirar para otro lado, que est&aacute; donde tiene que estar&rdquo;</strong>. La primera ley que vamos a promulgar es una de lineamientos para la urbanizaci&oacute;n de los barrios populares. Una ley integral que exija la inmediata urbanizaci&oacute;n del conjunto de los barrios populares de la Ciudad, afirma Abal Medina.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n piensa en otro proyecto de &ldquo;ampliaci&oacute;n de derechos&rdquo; que consiste en una ley para la protecci&oacute;n laboral de las plataformas j&oacute;venes. <strong>Piensa en los empleados de plataformas como Rappi o Uber, que est&aacute;n &ldquo;totalmente fuera del mundo de los derechos&rdquo;</strong> y considera que &ldquo;al tener esas empresas su sede en la Ciudad, entendemos que tenemos competencia para exigirles que cumplan con determinados derechos que no se pueden negar a ning&uacute;n trabajador en la Argentina, independientemente si tienen o no un patr&oacute;n definido&rdquo;.
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                    alt="La entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner el día en que le tomó juramento a Juan Manuel Abal Medina como su jefe de Gabinete, el 10 de diciembre de 2011, cuando asumió su segundo mandato presidencial"
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                La entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner el día en que le tomó juramento a Juan Manuel Abal Medina como su jefe de Gabinete, el 10 de diciembre de 2011, cuando asumió su segundo mandato presidencial                            </span>
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        El tercer proyecto que buscar&aacute;n presentar, de la mano de Pablo Bercovich, el tercer candidato de su lista, es una Ley de Pymes para la Ciudad. &ldquo;<strong>Somos el segundo distrito del pa&iacute;s con m&aacute;s pymes, m&aacute;s que Santa Fe o C&oacute;rdoba; sin embargo, la Ciudad siempre mira para otro lado</strong>&rdquo;, no atiende los reclamos de las pymes. Es central tener una ley. M&aacute;s ahora, para ayudar desde el plano local a las empresas que est&aacute; destruyendo el gobierno de Javier Milei&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hijo de inmigrantes coreanos, Kim asegura que el grueso de sus propuestas tienen al trabajo como eje</strong>. En ese sentido, plantea la creaci&oacute;n de una red de subtes m&aacute;s extensa que impulse a las zonas porte&ntilde;as que quedaron &ldquo;desconectadas&rdquo; y tambi&eacute;n &ldquo;repensar el rol del Banco Ciudad&rdquo; para que en lugar de estar &ldquo;orientado al negocio financiero&rdquo; se dedique a &ldquo;promover la actividad econ&oacute;mica y el trabajo&rdquo;. Sugiere que debe acompa&ntilde;ar a los emprendedores con cr&eacute;dito a tasas bajas y requisitos accesibles, al igual que a cientos de porte&ntilde;os que sue&ntilde;an con la casa propia. Tambi&eacute;n les habla a los j&oacute;venes al promover pol&iacute;ticas para fomentar a las escuelas t&eacute;cnicas y <strong>avala una intervenci&oacute;n activa del Estado -en contraste con el gobierno de Javier Milei- para convertir a la Ciudad en el polo cultural &ldquo;m&aacute;s grande de Latinoam&eacute;rica&rdquo;</strong>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1912973439201145001?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <em>LA/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Aisicoff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/kim-abal-medina-presentan-verdadero-peronismo-ciudad-profundizan-diferencias-santoro_1_12231131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Apr 2025 03:53:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kim y Abal Medina se presentan como el “verdadero peronismo” en la Ciudad y profundizan sus diferencias con Santoro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Manuel Abal Medina,Elecciones porteñas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El yo y la política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/politica_129_10104919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79f7ed16-17e5-4570-9171-d97fa149b989_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El yo y la política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Que la política está despistada, está despistada", confirma el autor, y esboza un "pero": le están cambiando los papeles y tarda en reaccionar. Lo que va de Ernesto Laclau a Javier Milei, con escalas (y lecturas recomendadas) en Juan Carlos Torre, Pablo Gerchunoff y Juan Manuel Abal Medina.</p></div><p class="article-text">
        Se empez&oacute; a nombrar hace un tiempo:<em> pol&iacute;tica del yo</em>. No es un concepto te&oacute;rico m&aacute;s (marcos te&oacute;ricos respiren aliviados), pero se distingue f&aacute;cil en una serie de acciones: las del pol&iacute;tico tribunero. Define los &uacute;ltimos a&ntilde;os: es el show de la grieta y la autorreferencia. &ldquo;Ac&aacute; reunidos con el director de asuntos legendarios&rdquo;, y sonr&iacute;en, y se hacen la tarde. &ldquo;Tomame de este perfil cuando entro.&rdquo; <em>Selfie del Estado te salva</em>. Ya no es la vieja telepol&iacute;tica, es ser tu propio set. Sin distinci&oacute;n de signo. La pol&iacute;tica m&aacute;s engre&iacute;da de <em>la militancia</em> -e igual, del otro lado, el cuento sacrificial de los Ceos que pasaron de la actividad privada a la cosa p&uacute;blica- murmuran por lo bajo <em>d&iacute;ganme gracias</em>. Es lo que quisieran decir a su pueblo. Pero la crisis mata selfies: a la polarizaci&oacute;n con pol&iacute;ticos c&oacute;modos la polarizaron. Cuando les dicen <em>casta</em> a todos, casi sin distinci&oacute;n (dicen <strong>Pablo Sem&aacute;n</strong> y <strong>Nicol&aacute;s Welshinger</strong>: &ldquo;Laclau puso la teor&iacute;a, Milei la pr&aacute;ctica&rdquo;). Si la pregunta del mill&oacute;n en las filas del <em>Frente de Todos</em> ven&iacute;a siendo en torno al fen&oacute;meno de Milei (&ldquo;&iquest;qu&eacute; es esto?&rdquo;), a esa pregunta se la come una mayor: &ldquo;&iquest;podemos salir terceros?&rdquo;. <strong>Pablo Ib&aacute;&ntilde;ez</strong> advirti&oacute; esta semana que &ldquo;el dato que altera al FdT lo aport&oacute; la encuesta mensual de ARESCO que refleja que entre octubre 2022 y marzo 2023 el FdT perdi&oacute; 8 puntos. En los &uacute;ltimos dos meses, cay&oacute; 4 puntos. Hasta enero, el FdT se manten&iacute;a competitivo. Eso cambi&oacute;.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Sobre este cuadro donde, como repiten, crece la antipol&iacute;tica (y usemos esa palabra en ausencia a&uacute;n de otra que defina mejor la novedad y no s&oacute;lo el prejuicio politizado), y entonces a toda la &ldquo;clase pol&iacute;tica&rdquo; realmente existente le va a costar m&aacute;s aceptar el lugar que le empieza a dar la sociedad. La baja del pony. Y tambi&eacute;n es &ldquo;culpa de la grieta&rdquo; que tengamos pol&iacute;ticos con autoestima tan alta, menos entrenados para el sopapo de la antipol&iacute;tica. &iquest;C&oacute;mo me van a decir &ldquo;clase pol&iacute;tica&rdquo; si soy igual a vos?, le dir&iacute;an al ciudadano que entr&oacute; con un hacha a su jard&iacute;n. Pero son como el delegado gremial al que le comentan &ldquo;&iexcl;me descontaron!&rdquo; y responde &ldquo;&iexcl;a m&iacute; tambi&eacute;n!&rdquo;: de la ausencia de responsabilidades devino <em>esto</em> que los tiene tan preocupados a todos. <em>Soy igual a vos</em>. Ah&iacute; est&aacute; el problema.
    </p><p class="article-text">
        Que la pol&iacute;tica est&aacute; despistada, est&aacute; despistada, pero le est&aacute;n cambiando los papeles y tarda en reaccionar. Veamos que en el crimen del colectivero se puede leer el s&iacute;ntoma. &iquest;D&oacute;nde? En la vocaci&oacute;n desesperada de encontrarle un cauce conspirativo. &iquest;Por qu&eacute;? Quiz&aacute;s porque, as&iacute; razonan, &ldquo;no sea cosa que nos toque un muerto del que hacernos cargo y nos corra del lugar de v&iacute;ctima de los poderes superiores&rdquo;. As&iacute; fueron los reflejos del gobierno bonaerense para sostener la versi&oacute;n de una conspiraci&oacute;n que omite, por empezar, algo que a&uacute;n de confirmar cualquier sospecha no podr&iacute;a ser omitido: sensibilizarse con la v&iacute;ctima, con la &uacute;nica v&iacute;ctima, el colectivero, <strong>Daniel Barrientos</strong>, &uacute;nica sangre derramada, sin peros y sin el &ldquo;yo&rdquo; en el medio. <strong>Luciana V&aacute;zquez</strong> tambi&eacute;n ac&aacute; habl&oacute; <a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/kicillof-la-politica-del-yo-y-la-argentina-futura-nid08062021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del yo en pol&iacute;tica</a>. Nadie m&aacute;s v&iacute;ctima que quien perdi&oacute; su vida. Pero parece compulsivo: <strong>si la v&iacute;ctima no soy yo, no s&eacute; qu&eacute; hacer con la v&iacute;ctima.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; el matete. Las pi&ntilde;as a <strong>Sergio Berni</strong>. Fue a un lugar donde no lo esperaban &ndash;m&aacute;s all&aacute; de lo que se pod&iacute;a haber cantado&ndash; porque ya no se espera a nadie en ning&uacute;n lugar salvo para llevar una soluci&oacute;n. Y porque la soluci&oacute;n <em>no sos vos</em>: es la soluci&oacute;n y punto. La presencia del pol&iacute;tico no <em>garantiza</em> nada. Berni construy&oacute; su carrera pol&iacute;tica con el valor de poner la cara y con palabras -incluso por debajo de su personaje- muchas veces m&aacute;s sensatas y crudas que los argumentos llenos de multicausalidad. Pero eso ya est&aacute; desgastado. De gestos no vive nadie. Y las crisis se comen las muecas. Los trabajadores ten&iacute;an furia y raz&oacute;n para tenerla. Un pol&iacute;tico lee la temperatura y luego existe. 
    </p><p class="article-text">
        En 2001 los pol&iacute;ticos estaban en capilla. Ya no era la lucha perif&eacute;rica del corte en ruta 11. En diciembre ya no cenaban ni en el restaurante Oviedo, y hasta una vereda del caf&eacute; Tabac pod&iacute;a ser un Vietnam del ahorrista. A la convertibilidad la rompieron a martillazos desde adentro (del templo, de los bancos) los que creyeron en ella. Los pol&iacute;ticos le pon&iacute;an vidrios polarizados hasta al espejo del ba&ntilde;o para no reconocerse ni a s&iacute; mismos. Se ven&iacute;a de una larga d&eacute;cada, el dulce del 1 a 1 hab&iacute;a quedado lejos, y &ldquo;resistir&rdquo; era librar la cuarta guerra mundial seg&uacute;n Einstein: con piedras y palos. El mantenimiento de la convertibilidad era otro cap&iacute;tulo de la saga argentina de enamorarnos del instrumento, y produjo una crisis no por falta de representaci&oacute;n sino por su exceso: por representar demasiado. El que deposit&oacute; d&oacute;lares tendr&aacute; d&oacute;lares. El consenso del 1 a 1 tras el efecto de la h&iacute;per achic&oacute; el margen de un planteo razonable: eso no pod&iacute;a durar demasiado. 
    </p><p class="article-text">
        Toda crisis iguala para abajo: en un grupo de guasap un militante rompe el tab&uacute; de los altruistas y habla de plata. Se queja del <em>no va m&aacute;s</em> de los aumentos de su prepaga. Ocurre algo l&oacute;gico: cuando hablamos desde el bolsillo estamos todos vestidos de civil. En tiempos libres donde <em>soy lo que me autopercibo</em>, no queda mayor closet que el home banking, &uacute;ltimo conf&iacute;n del viejo pudor del siglo veinte. La guita tambi&eacute;n es nuestra lengua madre. Entramos a este siglo rompiendo bancos. Responder con la billetera cuando nos hablan con el coraz&oacute;n: la &uacute;ltima frontera de la ciudadan&iacute;a en un pa&iacute;s sin moneda, sin ese pacto social. Cuando Cristina quiso pesificar los ahorros en d&oacute;lares &ndash;porque en 2012 se cre&iacute;a que el problema de la restricci&oacute;n externa era &ldquo;cultural&rdquo; y hab&iacute;a que predicar con el ejemplo&ndash;, &ldquo;ni en pedo&rdquo; dijo <strong>An&iacute;bal Fern&aacute;ndez</strong> a pesificar sus d&oacute;lares. No hubo repentismo en el gran repentista. Fue el acto reflejo que tenemos todos: si me toc&aacute;s los d&oacute;lares, me toc&aacute;s el culo. Hasta los militantes sue&ntilde;an en d&oacute;lares. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Libros de la buena memoria</strong></h3><p class="article-text">
        Nene agarr&aacute; los libros. 2022: el a&ntilde;o que estuvimos discutiendo los libros de Alfons&iacute;n. Sobre todo, las memorias del sexto piso de <strong>Juan Carlos Torre</strong> (<em>Diario de una temporada en el quinto piso</em>); que luego <strong>Pablo Gerchunoff</strong> (<em>El planisferio invertido</em>) complet&oacute; con un ensayo biogr&aacute;fico sobre el l&iacute;der de Chascom&uacute;s. Los libros siempre son muchas cosas, aunque en un recorte brusco de oferta y demanda, podemos decir que est&aacute;bamos discutiendo en el sexto piso, de fondo y no tan fondo, el fracaso econ&oacute;mico de la democracia mientras ocurre el nuevo fracaso que vivimos. Y en la madre de todas las efem&eacute;rides: a cuarenta a&ntilde;os de consagrar el derecho al voto y de perder tanto en el camino. 
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; la hora del libro de Per&oacute;n. Es el 2023. Justo cuando algunos vaticinios electorales le auguran una temporada en el infierno al peronismo. Y en el eco de otra efem&eacute;ride redonda: a cincuenta a&ntilde;os de 1973. <em>Conocer a Per&oacute;n</em>, la memoria de <strong>Juan Manuel Abal Medina</strong> que ocupa el lugar m&aacute;s destacado: el de los libros que faltaban. Casi todos hab&iacute;an escrito su libro menos &eacute;l. Y va por la tercera edici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s nos permita hilar que pasamos de discutir el fracaso econ&oacute;mico de la democracia a discutir la ausencia de liderazgo pol&iacute;tico en la figura del legendario <em>tercer Per&oacute;n</em>. B&aacute;sicamente, el que quiso <em>contener todo</em>. El le&oacute;n herb&iacute;voro que hizo tronar alg&uacute;n escarmiento pero que se propon&iacute;a pacificar, reconstruir y poner freno de mano al horror que se avecinaba. Contra el &ldquo;hombre nuevo&rdquo; Per&oacute;n habl&oacute; del &ldquo;hombre bueno&rdquo;. Nadie profetizaba el horror, pero a la velocidad que iban las cosas esto pod&iacute;a terminar muy mal. Llegaron las memorias de Abal Medina y casi que organizan su karma sobre una frase (&ldquo;Yo era una persona como de dos mundos&rdquo;), lo dice recordando el ingreso a la CGT a despedir a su amigo, el &ldquo;Petiso Rucci&rdquo;, asesinado en ese crimen montonero tan canalla. Pero la frase revela un misterio: &iquest;por qu&eacute; estaba tan serio Juan Manuel el d&iacute;a feliz que lleg&oacute; Per&oacute;n? La foto no nos deja mentir.
    </p><p class="article-text">
        La foto: Per&oacute;n saluda, Rucci sostiene feliz el paraguas y Abal Medina mira con gesto de velorio. La cara &ldquo;adusta&rdquo; es motivo de reflexiones. Citamos: &ldquo;Yo no pod&iacute;a festejar realmente, porque no lograba sacarme de la cabeza la certeza de que se estaba avanzando sin resolver una cuesti&oacute;n de fondo, que quedaba enterrada, como un foco de infecci&oacute;n&rdquo;. Juan Manuel llevaba encima un confesionario: todos depositaron en &eacute;l su confianza, el susurro de una &eacute;poca. Incluso su hermano, Fernando, en un Dodge ya clandestino, aquella tarde &uacute;ltima en verse, en el asiento de atr&aacute;s le dijo que &ldquo;matar es tremendo&rdquo;. Ten&iacute;a el esp&iacute;ritu de Aramburu encima. Juan Manuel lo traduce as&iacute;: &ldquo;Estaba claro que el haber matado no le hab&iacute;a hecho bien&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lo dicho: si Torre tra&iacute;a el lado B de la primavera radical, Abal Medina cuenta el oto&ntilde;o del patriarca en la primavera camporista. El parte de guerra es desolador: est&aacute; delicad&iacute;sima la salud de Per&oacute;n, es ins&oacute;lita la influencia de <strong>Jos&eacute; L&oacute;pez Rega </strong>(porque L&oacute;pez Rega es ins&oacute;lito), es un misterio perenne <em>esa otra mujer</em>, Isabel, fr&aacute;gil y oscura, y el tel&oacute;n de fondo son las mareas de radicalidad juvenil que se apoderaban del proceso y hac&iacute;a bailar a un personaje que este libro no mitifica &ndash;el &ldquo;T&iacute;o&rdquo; C&aacute;mpora&ndash;. &iquest;Pero qu&eacute; era todo para la sensibilidad de aquel Per&oacute;n? Un sacrificio. Algunas curiosidades del libro se comen como frutos: las relaciones y debilidades de Per&oacute;n hacia Rucci y Galimberti. Galimberti lo puede al General, lo hace cagar de risa, &ldquo;no es marxista&rdquo;, como <strong>Mario Firmenich</strong>, ese jodido marca ca&ntilde;&oacute;n. Y Rucci es como su hijo. Sin m&aacute;s. Un petiso valiente. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el tinglado precario de ese General, como dec&iacute;a Isabel, &ldquo;ap&oacute;stol de la paz&rdquo;, quiso contener a todos. Eso parec&iacute;a tener en su cabeza&hellip; los a&ntilde;os setenta de la gente com&uacute;n. El pacto social para la parte de la sociedad que no fue a Ezeiza y que tambi&eacute;n lo vot&oacute; (Per&oacute;n arras&oacute; en las urnas como nadie antes ni despu&eacute;s). Y ese ideal de contenci&oacute;n, a&uacute;n en su fracaso, hoy resulta como mirar el br&iacute;o de una especie en extinci&oacute;n. Per&oacute;n se meti&oacute; en el bolsillo hasta a Balb&iacute;n, al l&iacute;der con el que tuvo cuitas serias. El libro, cap&iacute;tulo a cap&iacute;tulo, propone abordar capa sobre capa ese misterio. El ajedrez, la intimidad, la frustraci&oacute;n, la muerte (&ldquo;me voy de esta vida&rdquo;). &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fernando Rosso</strong>, lector desde la izquierda, repara en un pasaje sobre Per&oacute;n escrito por <strong>Horacio Gonz&aacute;lez</strong> que se encuentra en una definici&oacute;n de Juan Manuel: el General funcionaba sobre la paradoja de que el mando &ldquo;no deb&iacute;a manifestarse en la orden&rdquo;. La conducci&oacute;n consagrada como un arte, un estilo cult&iacute;simo, Per&oacute;n (que sufri&oacute; de verdad proscripciones, persecuciones sangrientas, destierro de dos d&eacute;cadas con sus bases encarceladas, fusiladas), quiz&aacute;s de ese dolor verti&oacute; su aplomo y elabor&oacute; la tercera versi&oacute;n de s&iacute; mismo, la s&iacute;ntesis (a pesar del clich&eacute; que se hizo de ese tercer Per&oacute;n pacificador). &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; proyecta aquel Per&oacute;n sobre este presente en que pr&aacute;cticamente nadie siquiera ensaya un liderazgo por encima de las contradicciones? <strong>Juan Kryskowski</strong>, colaborador e investigador del libro, tal como lo presenta Abal Medina, asume justamente que &ldquo;el libro trata en buena medida de c&oacute;mo no s&oacute;lo se construye sino principalmente se sostiene un liderazgo de esas caracter&iacute;sticas a distancia y con la complejidad interna y externa&rdquo;. Dice Kryskowski: &ldquo;Per&oacute;n no es un instrumentador de personas y de organizaciones, sino el perseguidor de un objetivo que sab&iacute;a que en el regreso lo llevaba a ser presidente y, en esa tarea, a acortar su vida. Es el desprendimiento final de alguien que decide, aun sabi&eacute;ndolo, dar lo &uacute;ltimo que tiene para un intento de unidad nacional&hellip;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre el tema de c&oacute;mo deb&iacute;a manifestarse la orden, para Kryskowski, &ldquo;lo que est&aacute; dicho es que no estaba en el estilo de Per&oacute;n decirle a C&aacute;mpora &lsquo;usted tiene que decir que usted va a estar en una transici&oacute;n y despu&eacute;s va a haber elecciones y el presidente voy a ser yo&rsquo;, no era la forma de conducir de Per&oacute;n. Los dirigentes ten&iacute;an que interpretar cuestiones y adem&aacute;s en este caso era una cuesti&oacute;n de claridad: estando Per&oacute;n en el pa&iacute;s era imposible que fuera otro&rdquo;. C&aacute;mpora no es presentado como un desleal al mandato no escrito, pero no alimenta el mito. &ldquo;No hab&iacute;a una orden pero estaba claro lo que quer&iacute;a el pueblo peronista&rdquo;. Lo que traduce el libro es que hay algo en la cadena de mando entre Per&oacute;n y C&aacute;mpora que, finalmente, de m&iacute;nima, no se &ldquo;entendi&oacute;&rdquo;, pero al costo de una &eacute;poca urgente que necesitaba se&ntilde;ales claras. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tercer Per&oacute;n fue <em>el Viejo</em>. El l&iacute;der cascarrabias, con man&iacute;as. El &ldquo;influenciado&rdquo;, dec&iacute;an, el <em>cerco</em>. El &ldquo;pragm&aacute;tico&rdquo;, pero el l&iacute;der m&aacute;s importante de la modernidad argentina, porque puso la dignidad humana en el centro del problema para siempre. Per&oacute;n naci&oacute; l&iacute;der y muri&oacute; l&iacute;der. Muri&oacute; en el poder. Tama&ntilde;a imagen. Ya ni el &uacute;ltimo Papa muri&oacute; en el poder: al poder en este siglo XXI se lo tiene cinco minutos. Quema en las manos. &ldquo;Conocer a Per&oacute;n&rdquo; transporta la pregunta por la conducci&oacute;n en tiempos de <em>pol&iacute;tica del yo</em>. Quiz&aacute; nunca se pueda &ldquo;contener a todos&rdquo;, y un l&iacute;der es quien tambi&eacute;n sabe eso. El Tercer Per&oacute;n volvi&oacute; para intentar algo m&aacute;s definitivo que un puro juego pendular: consagrar un peronismo para la Argentina y no una Argentina para el peronismo. Ese era el sacrificio final de s&iacute; mismo. Eso podr&iacute;a sonar como si se repitiera la f&oacute;rmula en las palabras de Jes&uacute;s en el debate con los fariseos sobre el s&aacute;bado (&iquest;el hombre para el s&aacute;bado o el s&aacute;bado para el hombre?). Jes&uacute;s, que camin&oacute; al lado del paral&iacute;tico, de la ad&uacute;ltera, de pescadores y pecadores, que fue &eacute;l mismo un pescador de hombres y mujeres, &iquest;qu&eacute; hizo con el <em>yo</em>? Nada. No se salv&oacute; a s&iacute; mismo para salvar a su pueblo. Feliz Domingo de Pascuas de Resurrecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>MR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/politica_129_10104919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Apr 2023 03:01:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El yo y la política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Domingo Perón,Sergio Berni,José Ignacio Rucci,Juan Manuel Abal Medina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abal Medina (padre): "El General era un hombre noble. Si hubiera llegado antes, habría encauzado a la Argentina de manera distinta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/abal-medina-padre-general-hombre-noble-si-hubiera-llegado-habria-encauzado-argentina-manera-distinta_128_10013712.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2c84906-19af-41de-9d9b-baa4b7e4e0a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abal Medina (padre): &quot;El General era un hombre noble. Si hubiera llegado antes, habría encauzado a la Argentina de manera distinta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Último Secretario General del Movimiento Nacional Peronista, Juan Manuel Abal Medina (padre) habló con Diego Genoud y contó detalles de su libro "Conocer a Perón. Destierro y regreso".</p><p class="subtitle">Volvió</p></div><p class="article-text">
        <strong>Juan Manuel Abal Medina</strong> (padre) fue el &uacute;ltimo secretario general del Movimiento Nacional Peronista. Tuvo un rol protag&oacute;nico, estelar en un momento muy importante de la historia argentina. Tuvo tambi&eacute;n una actuaci&oacute;n pol&iacute;tica muy destacada, que los argentinos quiz&aacute;s conocemos menos, durante el tiempo que vivi&oacute; en M&eacute;xico. Abal Medina escribi&oacute; un libro que se lee y se discute con mucho inter&eacute;s. Se llama: &ldquo;Conocer a Per&oacute;n, destierro y regreso&rdquo;. Est&aacute; fechado en un momento clave de la historia argentina: el primer regreso de Per&oacute;n, el 17 de noviembre de 1972. Y llega hasta nuestros d&iacute;as, pr&aacute;cticamente cuando se cumplen 50 a&ntilde;os de muchos de los episodios que ahora se est&aacute;n recordando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;D&oacute;nde estabas vos exactamente hace 50 a&ntilde;os, el 7 de marzo de 1973?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Estaba en vuelo. En vuelo de regreso de Madrid. De ver al General la &uacute;ltima vez que lo vi, antes del 11 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Hab&iacute;as tenido un viaje muy importante, el peronismo iba camino a la victoria despu&eacute;s de 18 a&ntilde;os. En ese momento, H&eacute;ctor J.C&aacute;mpora era el candidato presidencial. Faltaban unos d&iacute;as, unas horas para el cierre de campa&ntilde;a del 11 de marzo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Un acto grande. Aqu&iacute;, en el estadio de Independiente, en Avellaneda. S&iacute;, fue el acto m&aacute;s importante del siglo
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Y vos hab&iacute;as viajado los d&iacute;as previos a Puerta de Hierro para verlo a Per&oacute;n, para hablar &iquest;de qu&eacute; en ese momento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -De esta situaci&oacute;n y ver la posibilidad de que se acercara porque est&aacute;bamos con alg&uacute;n temor de no llegar al 50% por una cantidad de motivos, la cantidad de maniobras fraudulentas que hab&iacute;a manejado la dictadura, intimidatorias. Y ten&iacute;amos algunos errores que hab&iacute;amos cometido en la campa&ntilde;a. Pens&aacute;bamos que, aproxim&aacute;ndose el General, de esa manera se iba a producir un movimiento de adhesi&oacute;n todav&iacute;a mayor. Esto no fue posible hacerlo porque el General hab&iacute;a tenido, durante la segunda quincena de febrero, nuevos problemas de salud que lo ten&iacute;an bastante inc&oacute;modo, bastante molesto. El General estaba notoriamente disminuido con relaci&oacute;n al General que se hab&iacute;a ido de Buenos Aires a mediados de diciembre.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hacer una revolución es una tarea como la que hacíamos y no un festejo estudiantil.
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-En pocos meses se hab&iacute;a desmejorado mucho su salud, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Se hab&iacute;a desmejorado notoriamente su salud.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Con qu&eacute; Per&oacute;n te encontraste en ese momento? Un Per&oacute;n disminuido f&iacute;sicamente, con problemas de salud m&aacute;s acentuados. Y te marco dos cuestiones que aparecen en el libro que, por supuesto, tienen el valor &uacute;nico de un protagonista clave de la historia argentina. Vos dec&iacute;s varias cosas: la cuesti&oacute;n de la salud, la cuesti&oacute;n de un Per&oacute;n que empezaba justamente por este tema de la salud a depender m&aacute;s de L&oacute;pez Rega, y la cuesti&oacute;n de un Per&oacute;n que estaba disconforme con la campa&ntilde;a electoral, con el protagonismo que la Juventud Peronista hab&iacute;a tenido. &iquest;Es as&iacute;? &iquest;C&oacute;mo lo record&aacute;s? &iquest;Qu&eacute; nos pod&eacute;s contar de ese Per&oacute;n que te encontraste en los d&iacute;as previos al 11 de marzo del 73?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -El General estaba, como cuento, disminuido, y con relaci&oacute;n a L&oacute;pez Rega: es la primera vez, quiz&aacute;s la &uacute;nica vez que el General me hace un juicio m&aacute;s o menos elogioso sobre L&oacute;pez Rega, en el sentido de decir &ldquo;no s&eacute; qu&eacute; har&iacute;a sin este loco que se queda despierto para toda la noche d&aacute;ndome la medicina&rdquo;. O sea, era de este tipo la dependencia que comenzaba a tener el General y ten&iacute;a observaciones a hacer sobre la campa&ntilde;a que alguna me hab&iacute;a adelantado por distintas v&iacute;as durante el desarrollo. Y es que la campa&ntilde;a hab&iacute;a tomado un sesgo muy duro, digamos as&iacute;, y esto si bien acercaba a algunos nuevos votantes, tambi&eacute;n era evidente que nos alejaba de algunos otros. El gran protagonismo que tuvo la juventud, que fue importante obviamente en ese desarrollo de la campa&ntilde;a, parad&oacute;jicamente tambi&eacute;n generaba problemas, por la forma que fue tomando ese protagonismo, sobre todo con un enfrentamiento grande hacia los sectores sindicales hist&oacute;ricos del peronismo, y eso determin&oacute; casi la exclusi&oacute;n del sindicalismo en la campa&ntilde;a. Hubo que inventar, inventamos algunas campa&ntilde;as paralelas. Pero incluso en algunos actos de esa campa&ntilde;a paralela hubo tambi&eacute;n concurrencia en un sector juvenil que era agresivo hacia la dirigencia sindical. Y bueno, en un caso, en Chivilcoy, desgraciadamente fue tiroteado el grupo y tuvimos un muerto: Osvaldo Bianculli. Un amigo, muy joven, tambi&eacute;n de mi edad. Esto molestaba mucho al General y, adem&aacute;s del hecho grav&iacute;simo, claramente hab&iacute;a sectores que se asustaban un poco de todo esto. As&iacute; que era peligrosa esa situaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quién con quién iba a acordar? Con el General obedecíamos. No acordábamos con él.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-Se est&aacute; cumpliendo en estos d&iacute;as tambi&eacute;n medio siglo del proceso que se abre con el triunfo del peronismo, con la f&oacute;rmula que hablaba de &ldquo;C&aacute;mpora al Gobierno y Per&oacute;n al poder&rdquo;. Vos cont&aacute;s en el libro que volv&eacute;s de Madrid y lo vas a ver directamente a C&aacute;mpora. Cont&aacute;s las diferencias que ya exist&iacute;an. Hay una definici&oacute;n que me parece interesante: &ldquo;No hubo una primavera camporista&rdquo;. Est&aacute;s en desacuerdo con esa definici&oacute;n que qued&oacute; en la historia. Mi pregunta es: &iquest;por qu&eacute; hubo ese malentendido? &iquest;Qu&eacute; fue lo que fall&oacute; para que despu&eacute;s pareciera que C&aacute;mpora no quer&iacute;a renunciar tal y cual se hab&iacute;a acordado con Per&oacute;n en Asunci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; pens&aacute;s que pas&oacute; en ese momento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Esto no se hab&iacute;a acordado, digamos, no ten&iacute;a c&oacute;mo acordarse. Nosotros ten&iacute;amos todos un jefe que era el General, los dem&aacute;s &eacute;ramos instrumentos y cada uno jugaba el papel que el General le asignaba. El General designa a C&aacute;mpora porque era su delegado (o sea, lo m&aacute;s parecido), pero era obvio que el proceso ten&iacute;a un candidato que era &eacute;l, que no pod&iacute;a serlo por las diversas maniobras proscriptivas. Entre otras, la cl&aacute;usula de residencia que hab&iacute;a establecido arbitrariamente (el entonces presidente de facto Alejandro) Lanusse, pero no era la &uacute;nica. &iquest;Fueron varias, &iquest;no? Pero no hay malentendidos a este respecto. Ni que hubiera acuerdo. &iquest;Qui&eacute;n con qui&eacute;n iba a acordar? Con el General obedec&iacute;amos. No acord&aacute;bamos con &eacute;l. Entonces yo quer&iacute;a para evitar malos entendidos, que el doctor C&aacute;mpora anunciara en el acto de Independiente este hecho, que por otra parte era obvio que iba a ser as&iacute;, pero que se dijera expresamente, porque yo cre&iacute;a que eso llevaba tranquilidad a algunos sectores del movimiento y arrimaba, creo, m&aacute;s votaci&oacute;n. Porque se iba viendo cada vez m&aacute;s, en amplios sectores del pa&iacute;s, no s&oacute;lo peronistas, que la presencia del General era la &uacute;nica posibilidad de tranquilizar al pa&iacute;s que estaba en una situaci&oacute;n tremenda. Sobre todo a partir de Trelew fue toda una cosa muy densa la que se viv&iacute;a. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay también alguna cosa mal interpretada por parte de los compañeros de la juventud y, sobre todo, de los compañeros de organizaciones armadas. De atribuirse un protagonismo absoluto que, realmente, no fue así.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tengamos en cuenta que a&uacute;n durante la campa&ntilde;a electoral, el ERP continu&oacute; operando y organiz&oacute; algunos episodios muy graves. Y hab&iacute;a la idea de que la presencia del General&hellip; y esta idea se fue Generalizando. C&aacute;mpora no quiso hacer esto, as&iacute; como yo le suger&iacute;. Dijo que era un tema delicado, que pod&iacute;a motivar que el gobierno militar cancelara el proceso. Yo no puedo asegurar que no hubiera sido as&iacute;. Yo ten&iacute;a alguna informaci&oacute;n militar de parte del Comando de Ej&eacute;rcito, del General (Alcides) L&oacute;pez Aufranc concretamente -y creo que llego a contar por qu&eacute; v&iacute;a la tuve, fue por mi amigo el doctor (Marcelo) S&aacute;nchez Sorondo- de que no se iba interrumpir el proceso electoral en ning&uacute;n caso. Yo creo que hubiera sido conveniente que C&aacute;mpora hubiera anunciado eso. No, &eacute;l no lo consider&oacute; conveniente. Consider&oacute; un episodio de mucha gravedad que ten&iacute;a que hacerlo con una orden expresa del General. Bueno, y ah&iacute; empezamos una carrera de malos entendidos porque el General no daba sus &oacute;rdenes de esa manera. El General ten&iacute;a una gran educaci&oacute;n y, en su trato con todos nosotros, no era tan imperativo, pero era clara su l&iacute;nea, era clara. No usaba el lenguaje de haga tal cosa de tal manera. Nunca lo har&iacute;a as&iacute;. Pero bueno, esto fue lo que sucedi&oacute;, m&aacute;s o menos. Y en ese momento se inicia, yo creo, una situaci&oacute;n que pudo haberse salvado, quiz&aacute;s en momentos posteriores. Concretamente uno muy obvio, el 25 de mayo, el cual ya no era s&oacute;lo mi opini&oacute;n, sino de un asesor clave de C&aacute;mpora, su sobrino Mario, que hab&iacute;a viajado a ver al General a Par&iacute;s, le dice algo muy similar a lo m&iacute;o. Pero bueno, el doctor C&aacute;mpora estim&oacute; que eso no era posible porque quiz&aacute;s pod&iacute;a haber asumido simplemente diciendo las l&iacute;neas Generales de lo que el peronismo iba a hacer y que centralmente iba a iniciar el proceso para limpiar la elecci&oacute;n con una nueva convocatoria para que el General pudiera ser presidente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En el libro dec&iacute;s &ldquo;yo no pod&iacute;a festejar realmente porque no lograba sacarme de la cabeza la certeza de que se estaba avanzando sin resolver una cuesti&oacute;n de fondo que quedaba enterrada como un foco de infecci&oacute;n&rdquo;. Justamente en medio del triunfo del festejo despu&eacute;s de 18 a&ntilde;os&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Textuales, textuales. Es un poco lo que estoy contando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-La pregunta es, tambi&eacute;n, por el poder. El jefe de ese movimiento era Per&oacute;n, C&aacute;mpora era el candidato designado por Per&oacute;n para una circunstancia peculiar en la que Per&oacute;n no pod&iacute;a competir. &iquest;Qu&eacute; pasaba a nivel social? &iquest;Esta sensaci&oacute;n amarga que vos ten&iacute;as era visualizada, era compartida por parte de los propios votantes del peronismo? &iquest;O nadie imaginaba, pens&aacute;s vos, que ese conflicto, esa cuesti&oacute;n de fondo, que estaba enterrada como un foco de infecci&oacute;n, iba a generar los problemas que gener&oacute; despu&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, probablemente esto no fuera una sensaci&oacute;n Generalizada. Todo el mundo esperaba que, bueno, de una u otra manera esto se iniciara y fuera el General el presidente. Pero nadie ten&iacute;a muy claro c&oacute;mo lo &iacute;bamos a hacer porque no se hab&iacute;a explicado. Entonces, lo que yo ve&iacute;a no lo dec&iacute;a en p&uacute;blico, no iba a generar estos inconvenientes. Esto hab&iacute;a que hacerlo, no decirlo. O sea que no, no hab&iacute;a una sensaci&oacute;n, como la que yo fui sintiendo, aunque s&iacute; hab&iacute;a algunos episodios que eran bastante incompatibles con una llegada del General al gobierno. Hay dos temas muy delicados en todo esto que han pasado un poco con una lectura liviana que no fue tan liviana. Uno grave: lo de las masivas ocupaciones de lugares p&uacute;blicos y de incluso empresas privadas, que se producen en esos d&iacute;as.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El General era un dirigente de enormes condiciones, pero un hombre normal y una persona cálida. Algo no tan frecuente en los hombres de poder.
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-En los 49 d&iacute;as de gobierno de C&aacute;mpora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Ya incluso en los d&iacute;as previos que asume el doctor C&aacute;mpora de una forma masiva, una cosa impresionante. Que el gobierno no hace mayormente nada o no hace nada, yo le insisto al doctor C&aacute;mpora que esto no puede funcionar, y el General me da instrucciones precisas de que diga lo que diga el gobierno, desocupemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Se produce un nivel de conflictividad, casi como si el peronismo no hubiera asumido, dec&iacute;s vos, en esos d&iacute;as.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Claro, un gobierno peronista con semejante desorden era una cosa impensable. Y entonces el clima&hellip; O sea, cuando se habla de la &ldquo;Primavera camporista&rdquo;, que es algarada, pero que es un desorden... Hacer una revoluci&oacute;n es una tarea como la que hac&iacute;amos y no un festejo estudiantil, no s&eacute; si me explico. El otro aspecto muy delicado, pero que bueno, tal cual se dieron las cosas a partir de Trelew era dif&iacute;cil pensarlo de otra manera, es que todos en el pa&iacute;s pol&iacute;tico en su conjunto, todos avanzamos hacia una situaci&oacute;n absurda que era una amnist&iacute;a General que inclu&iacute;a a gente que expresamente anunciaba que iba a continuar con la lucha armada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Lo que se conoci&oacute; como el &ldquo;Devotazo&rdquo;. El 25 de mayo, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, el conjunto, porque tambi&eacute;n la ley de Amnist&iacute;a no hace ninguna diferencia. Y es absurdo porque yo lo viv&iacute;, lo viv&iacute; porque fui a Devoto con la indicaci&oacute;n directa del General, creo que lo cuento en el libro que los presos los soltaba el movimiento armado, no otro. Hab&iacute;a una movilizaci&oacute;n importante en las puertas, y eso hab&iacute;a sido un hecho de violencia, sin duda. El ERP se propon&iacute;a tomar la c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Estaban las organizaciones armadas en ese momento, el PRT-ERP, pero tambi&eacute;n estaban Montoneros, sectores de la FAR reclamando la amnist&iacute;a generalizada, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -La salida delante de m&iacute;, cuando yo doy la indicaci&oacute;n, y tambi&eacute;n los presos de las filas de los efectivos del ERP formados militarmente y saludando con el pu&ntilde;o en alto, preanunciaba lo que iba a suceder despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;El gobierno se vio forzado a esa situaci&oacute;n? &iquest;Tendr&iacute;a que haber actuado de otra manera, no pudo evitarlo? Eso es lo que cont&aacute;s, &iquest;no? Que finalmente, para evitar un derramamiento de sangre o una confrontaci&oacute;n mayor, se liber&oacute; a todos los presos. Pero el gobierno no ten&iacute;a esa idea.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, eso no, no. Yo creo que como se fue dando el proceso finalmente no hab&iacute;a otra que&hellip; No es que el gobierno tuviera esa idea, yo creo el gobierno estaba decidido a sacar a todos. En fin. Yo en eso no participaba. Yo no participaba del gobierno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Era Esteban Righi, en ese momento, el ministro del Interior.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Mi amigo el doctor Righi, pero con apreciaciones distintas sobre la situaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En el libro hay una reivindicaci&oacute;n muy clara de qui&eacute;n era el jefe del movimiento pol&iacute;tico que todav&iacute;a hoy sigue siendo clave en la Argentina. Pero, en ese marco, tambi&eacute;n aparecen algunas voces cr&iacute;ticas. Hab&iacute;a una confrontaci&oacute;n muy fuerte en la Argentina, despu&eacute;s de 18 a&ntilde;os de proscripci&oacute;n del peronismo y con Per&oacute;n en Puerta de Hierro. Righi, a quien vos defin&iacute;s adem&aacute;s como el principal operador pol&iacute;tico de C&aacute;mpora, le dice a Marcelo Larraquy en uno de sus libros: &ldquo;Per&oacute;n ten&iacute;a una imagen vieja de la Argentina. 20 a&ntilde;os provocan una distorsi&oacute;n enorme de c&oacute;mo est&aacute; el pa&iacute;s. &Eacute;l cre&iacute;a que volv&iacute;a y todo se tranquilizaba&rdquo;. Vos no dec&iacute;s exactamente eso, pero s&iacute; dec&iacute;s en alg&uacute;n pasaje que, en alguna materia, Per&oacute;n sobreestimaba su propia posibilidad de encauzar ese conflicto que llevaba tantos a&ntilde;os, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, yo creo que el General en buenas condiciones, digamos, si hubiera llegado al gobierno antes -es muy dif&iacute;cil decirlo desde hoy- pero yo creo que hubiera encauzado a la Argentina de manera distinta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Aparece, tambi&eacute;n, el tema Montoneros. Durante la campa&ntilde;a, hab&iacute;a una consigna que se hab&iacute;a hecho muy popular, seg&uacute;n vos lo reconstru&iacute;s que era: &ldquo;Montoneros y Per&oacute;n, Conducci&oacute;n, conducci&oacute;n&rdquo;, donde aparec&iacute;a la Juventud Peronista, lo que se llamaba en ese momento &ldquo;La Tendencia&rdquo; en un supuesto pie de igualdad con Per&oacute;n. Eso, obviamente, a Per&oacute;n le incomodaba. Hay discursos de &eacute;l diciendo: &ldquo;algunos que hace tres a&ntilde;os est&aacute;n en el movimiento, hoy se sienten con m&aacute;s derecho&rdquo;. &iquest;Era una atribuci&oacute;n desmedida por parte de esa juventud ambiciosa, arrolladora que hab&iacute;a tenido, como vos tambi&eacute;n reconoc&eacute;s, un protagonismo importante? &iquest;Era consecuencia de la &eacute;poca? &iquest;Era, tambi&eacute;n, un costo que hab&iacute;a pagado Per&oacute;n por haber estado exiliado? &iquest;C&oacute;mo ves el lugar que la juventud hab&iacute;a ocupado o hab&iacute;a pretendido ocupar en ausencia de Per&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Yo creo que hay varios elementos. Hay un clima de &eacute;poca, sin duda, pero hay tambi&eacute;n alguna cosa mal interpretada por parte de los compa&ntilde;eros de la juventud y, sobre todo, de los compa&ntilde;eros de organizaciones armadas. De atribuirse un protagonismo absoluto que, realmente, no fue as&iacute;. El peronismo ven&iacute;a de 17 a&ntilde;os de resistencia y la organizaci&oacute;n sindical hab&iacute;a cumplido el papel que el General le hab&iacute;a asignado. Asignarse una exclusividad, como se asigna con esta consigna, molestaba el conjunto del movimiento, por un lado, y por el otro, &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a si la CGT hubiera cantado &ldquo;Sindicatos y Per&oacute;n conducci&oacute;n, conducci&oacute;n&rdquo;, o cosas por el estilo? Era un desprop&oacute;sito esa consigna de atribuirse eso. Todo eso fue una tonter&iacute;a de los compa&ntilde;eros.
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            <span class="title">
                Editorial Planeta                            </span>
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        <strong>-Hay varios personajes muy importantes en esta historia, muy cercanos a Per&oacute;n, que vos relat&aacute;s la importancia que tuvieron. El primero que viene a cuento de esto que estamos charlando, era Rodolfo Galimberti, un dirigente muy importante de la Juventud Peronista en esos a&ntilde;os, muy cercano a Per&oacute;n, que Per&oacute;n estimaba de manera especial, que le ten&iacute;a un cari&ntilde;o especial. Te voy a preguntar por una frase que &eacute;l te dijo alguna vez: &ldquo;No lo suelte a Rodolfo, no lo suelte&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; te dec&iacute;a eso? &iquest;Cu&aacute;l era el papel que cre&iacute;a Per&oacute;n que ten&iacute;a Galimberti en este contexto que ven&iacute;amos de una juventud peronista-tendencia revolucionaria que ten&iacute;a un protagonismo indudable y, para muchos, excesivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -El General pensaba en una reorganizaci&oacute;n del Movimiento. Ese era el otro tema que quer&iacute;a hablar conmigo en esos d&iacute;as, me hab&iacute;a encargado que fuera planeando eso y yo le llevaba algunas ideas al respecto. En esa reorganizaci&oacute;n, el aspecto de la juventud le iba a ser confiado nuevamente a Galimberti y el General no quer&iacute;a que dependiera de otros. O sea, no quer&iacute;a que se integrara a otras organizaciones, que siguiera siendo su agente frente a la juventud, no un agente de Montoneros frente a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&Eacute;l era una figura bisagra. Porque ten&iacute;a una relaci&oacute;n con Montoneros, creo que era org&aacute;nica en ese momento, pero al mismo tiempo ten&iacute;a una confianza y una relaci&oacute;n &uacute;nica con Per&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Yo creo que la integraci&oacute;n de Rodolfo a Montoneros es posterior. Al menos as&iacute; me lo dijo &eacute;l a m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Es importante esa precisi&oacute;n para entender la din&aacute;mica de los acontecimientos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Cuando dec&iacute;a &ldquo;No lo suelte&rdquo;, el General dec&iacute;a &ldquo;No lo integre&rdquo;. No porque estuviera en contra. Pero el tema es que ese sesgo que toma Montoneros a partir de la integraci&oacute;n con las FAR ten&iacute;a muy poco que ver con el movimiento peronista, digamos, porque inevitablemente iba a haber de parte de Montoneros una deriva ideol&oacute;gica hacia posiciones que no eran las del justicialismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Las FAR eran una organizaci&oacute;n que, en su momento, ten&iacute;a dirigentes que en algunos casos ven&iacute;an del Partido Comunista, de formaci&oacute;n marxista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Y el justicialismo con el marxismo no tienen nada que ver. Ya hab&iacute;a algunos marxistas dentro del movimiento, como dec&iacute;a el General, pero aceptaban las cosas esenciales del peronismo. Ten&iacute;amos, como dec&iacute;a el General, algunos a la izquierda y lo complementamos con otros bastante a la derecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Un equilibrio dif&iacute;cil.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Y el General lo mantuvo durante much&iacute;simos a&ntilde;os, porque intelectuales del calibre de Rodolfo Puiggr&oacute;s, de la izquierda marxista, estuvieron en el peronismo por mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-La otra figura clave es Jos&eacute; Ignacio Rucci, que era el jefe de la CGT. Vos cont&aacute;s el protagonismo que tuvo en el primer regreso de Per&oacute;n, jugando un rol clave para que pueda llegar finalmente en ese momento, cuando Lanusse todav&iacute;a pon&iacute;a reparos, pon&iacute;a obst&aacute;culos y hasta no quer&iacute;a que finalmente regrese al pa&iacute;s ese 17 de noviembre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, el rol que jug&oacute; &eacute;l fue fundamental. Desde mediados del 70, Rucci es el secretario General de la CGT y, en ese momento, queda alineada la CGT verticalmente con el General. Esto fue determinante. Fue fundamental c&oacute;mo un tipo que era muy desenvuelto frente a los militares, no le tembl&oacute; la voz para decir &ldquo;yo paro el pa&iacute;s si el General no puede volver. Y lo iba a parar. Lo iba a hacer porque desde mediados de junio, cuando llega la conducci&oacute;n hasta este noviembre dos a&ntilde;os despu&eacute;s, hab&iacute;a tomado realmente muy bien la conducci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que el resto del mundo político no haya tenido frente al peronismo y, en general, un pedido formal de perdón por los crímenes cometidos contra el pueblo peronista, habla mal de aquella gente.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-Cont&aacute;s que te decidiste a escribir este libro a pedido de tus hijos. Dijiste &ldquo;bueno, lo voy a hacer, nunca lo hice. Pasaron casi 50 a&ntilde;os, lo voy a hacer&rdquo;. &iquest;Cumpliste el objetivo que ten&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, cumpl&iacute; el objetivo, ah&iacute; est&aacute;. Seguramente podr&iacute;a estar mejor escrito. Lo hice en muy poco tiempo, unos tres meses. No lo hice con apoyo de nadie, que me propon&iacute;an que me lo escribieran o cosas por el estilo. Hicimos un intento, pero no me gust&oacute;, no me sent&iacute;a yo. Hab&iacute;a un texto muy bien escrito, seguramente mejor que lo que yo escrib&iacute;, pero esto es todo y soy yo el que habla claramente. Tengo la conciencia tranquila de que fui de una sinceridad lineal. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces yo puedo decir que hay muchas m&aacute;s cosas, sin duda, pero, bueno, creo que con lo que hay es suficiente para evitar interpretaciones muy negativas que se hicieron del General y quedaron, por falta de qui&eacute;n contara realmente c&oacute;mo fueron las cosas. Fueron quedando. Como que el General era un Viejo Vizcacha, qu&eacute; s&eacute; yo. El General era un dirigente de enormes condiciones, pero un hombre normal y una persona c&aacute;lida. Era de una enorme lealtad con el pueblo. El General siempre dec&iacute;a que la lealtad que &eacute;l hab&iacute;a sentido de parte del pueblo -la lealtad, sobre todo, de los 17 a&ntilde;os del peronismo proscripto y perseguido- ten&iacute;a valor si &eacute;l la devolv&iacute;a de la misma manera, con su lealtad hacia el pueblo. As&iacute; era el General, un hombre noble. Algo no tan frecuente en los hombres de poder.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Per&oacute;n te dec&iacute;a: &ldquo;Si usted es prudente, que s&eacute; que lo va a ser, cuando hable, todos sabr&aacute;n que soy yo el que habla&rdquo;. Ese era el rol que te asignaba. Y te cierro con esta frase que tambi&eacute;n vos citas, cuando Per&oacute;n te dice que nunca escuch&oacute; a nadie, del otro bando, que se arrepienta. Habla de la necesidad de la unidad nacional, pero dice: &ldquo;Nunca escuch&eacute; a nadie que se arrepienta de las bombas&rdquo;. Y dice una frase: &ldquo;En la historia nuestra desde siempre es como si fu&eacute;ramos de dos razas, en realidad de dos especies distintas&rdquo;, para referirse a lo que &eacute;l interpretaba como el campo de los sectores del peronismo y los sectores del antiperonismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Y el antiperonismo cerril, el antiperonismo gorila, gorila. O sea, que pudieran haber bombardeado&hellip; He visto una sola cr&iacute;tica al libro y es que recuerdo nada m&aacute;s que la violencia de un lado y no la del otro. Comparan el bombardeo sobre el pueblo indefenso en una plaza, con la quema de algunas im&aacute;genes o cosas por el estilo. Francamente, es una falta de respeto a la dignidad humana. Que el resto del mundo pol&iacute;tico no haya tenido frente al peronismo y, en general, un pedido formal de perd&oacute;n por los cr&iacute;menes cometidos contra el pueblo peronista, habla mal de aquella gente.
    </p><p class="article-text">
        <em>Entrevista realizada por Diego Genoud para su programa Fuera de Tiempo (Radio Con Vos)</em>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1633595955290292224?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El audio completo puede escucharse aqu&iacute;:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>DG/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Genoud]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/abal-medina-padre-general-hombre-noble-si-hubiera-llegado-habria-encauzado-argentina-manera-distinta_128_10013712.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Mar 2023 09:56:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abal Medina (padre): "El General era un hombre noble. Si hubiera llegado antes, habría encauzado a la Argentina de manera distinta"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Peronismo,Juan Manuel Abal Medina,Montoneros,Juan Domingo Perón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El juez Ercolini elevó a juicio oral otro tramo de la causa "Cuadernos" contra ex funcionarios y empresarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/juez-ercolini-elevo-juicio-oral-tramo-causa-cuadernos-ex-funcionarios-empresarios_1_9952141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3455ec93-b2f2-430b-8891-528cdc48481b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El juez Ercolini elevó a juicio oral otro tramo de la causa &quot;Cuadernos&quot; contra ex funcionarios y empresarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El magistrado envió a juicio al empresario Armando Loson; el ex subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del ex Ministerio de Planificación, Roberto Baratta; su ex colaborador Nelson Lazarte, el ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina y su ex secretario privado Martín Larraburu.</p></div><p class="article-text">
        El juez federal Juli&aacute;n Ercolini elev&oacute; a juicio oral y p&uacute;blico otro tramo de la denominada &ldquo;Causa Cuadernos&rdquo;, que en este caso involucra a ex funcionarios y empresarios que hab&iacute;an sido excluidos en la parte inicial del proceso.
    </p><p class="article-text">
        La lista de los nuevos enviados a juicio est&aacute; integrada por el empresario Armando Loson; el ex subsecretario de Coordinaci&oacute;n y Control de Gesti&oacute;n del ex Ministerio de Planificaci&oacute;n, Roberto Baratta; su ex colaborador Nelson Lazarte, el ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina y su ex secretario privado Mart&iacute;n Larraburu.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del juez fue consecuencia de un fallo de la C&aacute;mara Federal que rechaz&oacute; un planteo de Loson, titular del Grupo Albanesi &ndash;que se dedica al negocio de la energ&iacute;a &ndash; sobre la validez de los cuadernos supuestamente confeccionados por el chofer Oscar Centeno.
    </p><p class="article-text">
        Esos cuadernos, en lo que a Loson se refiere, tienen al menos mil irregularidades, entre tachaduras, sobre escrituras, correcciones y graf&iacute;as diferentes a las de Centeno, lo que fue reconocido incluso por un peritaje oficial.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la C&aacute;mara Federal rechaz&oacute; que esas irregularidades sean suficientes para dictar la nulidad y as&iacute;, con el camino despejado, Ercolini elev&oacute; a juicio otro tramo de la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las situaciones de Loson, Baratta, Lazarte, Abal Medina y Larraburu se sumar&aacute;n a las de los otros empresarios y ex funcionarios que ya est&aacute;n a la espera de que el Tribunal Oral Federal n&uacute;mero siete fije la fecha del juicio.
    </p><p class="article-text">
        Ercolini reivindic&oacute; &ldquo;los elementos de prueba que permiten tener por acreditada la materialidad de los sucesos il&iacute;citos investigados, como as&iacute; tambi&eacute;n la responsabilidad de los imputados en los mismos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre las irregularidades en los cuadernos de Centeno, proclam&oacute;: &ldquo;Las defensas tampoco alegaron razones que me convenzan de que la continuidad del tr&aacute;mite conforme el proceso legal establecido pueda redundar en alg&uacute;n perjuicio concreto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El juicio oral se presenta como la instancia ideal de resoluci&oacute;n de las opiniones divergentes en torno a las acusaciones que se erigen en su contra&rdquo;, subray&oacute; el juez.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de Ercolini es, en rigor, el cumplimiento de un pedido de elevaci&oacute;n a juicio que hab&iacute;a formulado el fiscal Carlos Stornelli en 2019.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada situaci&oacute;n concreta fue valorada en funci&oacute;n de los m&uacute;ltiples elementos probatorios incorporados que justificaron las distintas resoluciones adoptadas, por lo que tambi&eacute;n corresponde descartar la cr&iacute;tica realizada&rdquo; por las defensas, sentenci&oacute; Ercolini al disponer la elevaci&oacute;n de este nuevo tramo de la causa a la etapa de debate.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de NA.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/juez-ercolini-elevo-juicio-oral-tramo-causa-cuadernos-ex-funcionarios-empresarios_1_9952141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Feb 2023 14:06:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El juez Ercolini elevó a juicio oral otro tramo de la causa "Cuadernos" contra ex funcionarios y empresarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Causa Cuadernos,Caso cuadernos,Julián Ercolini,Roberto Baratta,Juan Manuel Abal Medina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volvió]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/volvio_129_9718089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0634aab-ce92-49c7-8170-b27ebe44a8b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Volvió"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Extracto del libro de Juan Manuel Abal Medina "Conocer a Perón. Destierro y regreso" sobre la vuelta del general a la Argentina el 17 de noviembre de 1972, tras 17 años de exilio. Los nombres de quienes lo acompañaron desde Madrid en el mítico vuelo de Alitalia.</p></div><p class="article-text">
        Se empez&oacute; a armar la lista de los que iban a venir en el avi&oacute;n con el General. Hab&iacute;a gente que se colaba en el ch&aacute;rter por donde pudiera, y hab&iacute;a gente mucho m&aacute;s decorosa . Per&oacute;n me pidi&oacute; que tratara de evitar levantamientos, en referencia al aspecto militar. En esos d&iacute;as, se nos sali&oacute; de libreto la Marina, que levant&oacute; a un grupito en la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA). Tambi&eacute;n me pidi&oacute; que tratara de evitar declaraciones duras o violentas de algunos de los sectores del movimiento.
    </p><p class="article-text">
        En el pa&iacute;s, el clima era denso, espeso, alegre, contradictorio, vivaz. El pueblo peronista no terminaba de creer en la posibili&shy;dad de que, finalmente, pudiera encontrarse con su conductor. En los ojos de millones y millones de argentinos, todav&iacute;a estaban presentes los a&ntilde;os felices del primer peronismo, con su bater&iacute;a de pol&iacute;ticas populares, con redistribuci&oacute;n de la riqueza, con su justicia social, con el pleno empleo.						
    </p><p class="article-text">
        Por aquellos d&iacute;as, millones de peronistas recordaban tam&shy;bi&eacute;n los a&ntilde;os duros de la resistencia, en los que hasta la palabra &laquo;Per&oacute;n&raquo; estaba prohibida; los a&ntilde;os de la represi&oacute;n, los fusila&shy;mientos, los ca&ntilde;os, los sabotajes, las huelgas, los desencuentros, las corridas, los gases, la impotencia, la prepotencia de los dicta&shy;dores, los asesinatos, la pobreza, la indignidad, las c&aacute;rceles y las muertes. Para ellos, trabajadores e hijos de trabajadores, clases medias reci&eacute;n arribadas, el peronismo hab&iacute;a sido una dulce rea&shy;lidad que en ese momento parec&iacute;a volver a tener raz&oacute;n de ser.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, su l&iacute;der, su conductor, les hab&iacute;a prometido que en apenas unos d&iacute;as estar&iacute;a con ellos, de vuelta en el pa&iacute;s; estaban a punto de concluir diecisiete a&ntilde;os de ausencias y desencuen&shy;tros. En unos d&iacute;as, se producir&iacute;a la gran victoria para los pero&shy;nistas: lograr&iacute;an que el r&eacute;gimen militar tuviera que sucumbir a la presi&oacute;n de un pueblo y a la estrategia de un l&iacute;der. Y aqu&iacute; lo esperaban la vieja guardia pol&iacute;tica, la CGT, las juventudes y las mujeres para reencontrarse y ponerse al d&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Editorial Planeta                            </span>
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        Las pasiones estaban a la orden del d&iacute;a. Lanusse continuaba convencido de que Per&oacute;n no iba a volver. El 9 de noviembre, en un acto frente a estudiantes universitarios, Galimberti acon&shy;sejaba que el 17 hab&iacute;a que ir a Ezeiza a recibir al General de cualquier manera y que &laquo;el que tenga piedras que lleve piedras, y el que tenga algo m&aacute;s que lleve algo m&aacute;s&raquo;. Sal&iacute; a calmar el asunto; dije que era una expresi&oacute;n que se le hab&iacute;a escapado a Rodolfo, pero que no hab&iacute;a nada de eso.			
    </p><p class="article-text">
        El 14 de noviembre, con su pasaporte paraguayo en la mano, Per&oacute;n, acompa&ntilde;ado por la se&ntilde;ora Isabel y L&oacute;pez Rega, entre otros, se subi&oacute; a un jet franc&eacute;s alquilado que lo deposit&oacute; en Roma, donde por la tarde tuvo una entrevista con Giulio Andreotti, pri&shy;mer ministro y jefe de la Democracia Cristiana italiana, y se frus&shy;tr&oacute; una audiencia con el papa Pablo VI, que L&oacute;pez Rega le daba por segura por sus contactos con la P2 de Licio Gelli.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en Buenos Aires, C&aacute;mpora tom&oacute; un vuelo de Alitalia con otros 154 pasajeros estrictamente seleccionados: se trataba de una corte de notables que iba a buscar a Per&oacute;n para acompa&ntilde;arlo en su primer regreso al pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En una peque&ntilde;a parte de su bello texto sobre el regreso del general Per&oacute;n, Jos&eacute; Mar&iacute;a Casti&ntilde;eira de Dios dice:		
    </p><p class="article-text">
        <em>El d&iacute;a de la partida hacia Madrid, desde Ezeiza, fue una verdadera fiesta . &Eacute;ramos m&aacute;s de un centenar y medio de militantes que, cada uno en su campo de actividad, hab&iacute;a dado sus batallas, siempre en nombre y por amor al pue&shy; blo . Nos salud&aacute;bamos y nos abraz&aacute;bamos como j&oacute;venes que sal&iacute;an hacia una expedici&oacute;n largamente so&ntilde;ada, sin medir riesgos . Nos rodeaban y nos empujaban los periodistas, los fot&oacute;grafos y camar&oacute;grafos, pero nosotros est&aacute;bamos en otra cosa: hab&iacute;amos sido honrados para cumplir la misi&oacute;n de retornar con el L&iacute;der despu&eacute;s de su largo destierro, no tanto por haber sido expulsado de su propia Patria, sino por haber sido separado de su pueblo que lo esperaba con los brazos abiertos .</em>
    </p><p class="article-text">
        La comitiva que se traslad&oacute; en el vuelo de Alitalia para acom&shy;pa&ntilde;ar a Juan Domingo Per&oacute;n en su retorno del destierro estuvo integrada por 24 presidentes provinciales del Partido Justicialista y del distrito de Capital Federal, miembros en retiro del Ej&eacute;rcito, Marina, Fuerza A&eacute;rea, del empresaria&shy;do, de la CGT, de las 62 Organizaciones, ex funcionarios, ex legisladores, intelectuales, cient&iacute;ficos, artistas, profesio&shy;nales, sacerdotes y deportistas. Eran:
    </p><p class="article-text">
        Abiati, Alejandro 
    </p><p class="article-text">
        Campos, Antonio 
    </p><p class="article-text">
        Otero, Jes&uacute;s 
    </p><p class="article-text">
        Farmache, Horacio 
    </p><p class="article-text">
        Fatigati, Ernesto 
    </p><p class="article-text">
        Favio, Leonardo 
    </p><p class="article-text">
        Fonrouge, Alberto 
    </p><p class="article-text">
        Forteza, Eduardo J . 
    </p><p class="article-text">
        Franco, Mario 
    </p><p class="article-text">
        Frenkel, Leopoldo 
    </p><p class="article-text">
        Funes, Saturnino 
    </p><p class="article-text">
        Basualdo, Enrique 
    </p><p class="article-text">
        Bellizzi, Miguel E . 
    </p><p class="article-text">
        Ben&iacute;tez, Carlos 
    </p><p class="article-text">
        Lastiri, Ra&uacute;l 
    </p><p class="article-text">
        Lavia, Ludovico 
    </p><p class="article-text">
        Llamb&iacute;, Benito 
    </p><p class="article-text">
        Longhi, Luis 
    </p><p class="article-text">
        Lynch, Marta 
    </p><p class="article-text">
        Maratea, Pedro 
    </p><p class="article-text">
        Marini, Celestino 
    </p><p class="article-text">
        Martiarena, Jos&eacute; H . 
    </p><p class="article-text">
        Coria, Rogelio 
    </p><p class="article-text">
        Cresto, Enrique 
    </p><p class="article-text">
        D&rsquo;Alesio, Juan 
    </p><p class="article-text">
        Saadi, Vicente
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez Toranzo, Jos&eacute; A . 
    </p><p class="article-text">
        Sanfilippo, Jos&eacute; F . 
    </p><p class="article-text">
        Santos, Orlando 
    </p><p class="article-text">
        Seeber, Carlos
    </p><p class="article-text">
        Snopek, Carlos 
    </p><p class="article-text">
        Solano Lima, Vicente 
    </p><p class="article-text">
        Solveyra Casares, Guillermo 
    </p><p class="article-text">
        Porta, Bruno
    </p><p class="article-text">
        Porto, Jes&uacute;s 
    </p><p class="article-text">
        Quinteiro, Julio 
    </p><p class="article-text">
        Adre, El&iacute;as 
    </p><p class="article-text">
        Camus, Eloy 
    </p><p class="article-text">
         Palarea, Julio 
    </p><p class="article-text">
         Alonso, Oscar 
    </p><p class="article-text">
         Caro, Carlos 
    </p><p class="article-text">
         Peralta, Fidel G . 
    </p><p class="article-text">
         Amarilla, Guillermo 
    </p><p class="article-text">
         Carranza, Florencio 
    </p><p class="article-text">
         Pettinato, Roberto 
    </p><p class="article-text">
         Anzorena, Ricardo F . 
    </p><p class="article-text">
         Carrasco, Ernesto 
    </p><p class="article-text">
         Pietragalla, Horacio 
    </p><p class="article-text">
         Apicella, Horacio E . 
    </p><p class="article-text">
         Castillo, Maximiliano 
    </p><p class="article-text">
         Poll de Aruj, Emilia 
    </p><p class="article-text">
         Arce, Abelardo 
    </p><p class="article-text">
        Casti&ntilde;eira de Dios, Jos&eacute; Mar&iacute;a 
    </p><p class="article-text">
        Ponce, Rodolfo A . 
    </p><p class="article-text">
        Baldi, Hugo 
    </p><p class="article-text">
        Castro, Antonio S . 
    </p><p class="article-text">
        Pons Bendoya, Arturo 
    </p><p class="article-text">
        Barrau, Miguel &Aacute;ngel 
    </p><p class="article-text">
        Cepernic, Jorge 
    </p><p class="article-text">
        Porta (Sra . de) 
    </p><p class="article-text">
        Garr&eacute; de Copello, Nilda
    </p><p class="article-text">
        Matera, Ra&uacute;l
    </p><p class="article-text">
        Sustaita Seeber, H&eacute;ctor
    </p><p class="article-text">
        Basualdo, Enrique
    </p><p class="article-text">
        Coria, Rogelio
    </p><p class="article-text">
        Porta, Bruno
    </p><p class="article-text">
        Gau, Enrique
    </p><p class="article-text">
        Mele, Santiago
    </p><p class="article-text">
        Svresk, Enrique A
    </p><p class="article-text">
        Bellizzi, Miguel E.
    </p><p class="article-text">
        Cresto, Enrique
    </p><p class="article-text">
        Porto, Jes&uacute;s
    </p><p class="article-text">
        Gauna, Antenor
    </p><p class="article-text">
        Menem, Carlos Sa&uacute;l
    </p><p class="article-text">
        Taiana, Jorge
    </p><p class="article-text">
        Ben&iacute;tez, Carlos
    </p><p class="article-text">
        D'Alesio, Juan
    </p><p class="article-text">
        Quinteiro, Julio 
    </p><p class="article-text">
        Gen&eacute;, Juan Carlos 
    </p><p class="article-text">
         Men&eacute;ndez, Carlos 
    </p><p class="article-text">
         Vai, Buenaventura 
    </p><p class="article-text">
        Bidegain, Oscar R . 
    </p><p class="article-text">
        Bittel, Deolindo 
    </p><p class="article-text">
        Bonnani, Pedro J . 
    </p><p class="article-text">
        Bustos, Ren&eacute; E . 
    </p><p class="article-text">
        Cachaz&uacute;, Abel 
    </p><p class="article-text">
        Cafiero, Antonio 
    </p><p class="article-text">
        Calace, Otto 
    </p><p class="article-text">
        Larrauri, Juana 
    </p><p class="article-text">
        Lascano, Carlos M . 
    </p><p class="article-text">
        Lastiri (Sra . de) 
    </p><p class="article-text">
        De Anchorena, Juan M . 
    </p><p class="article-text">
        De Miguel, N&eacute;lida 
    </p><p class="article-text">
        De Puig, Mar&iacute;a M . 
    </p><p class="article-text">
        De Sobrino, Esther 
    </p><p class="article-text">
        Del Carril, Hugo 
    </p><p class="article-text">
        Demarco, An&iacute;bal 
    </p><p class="article-text">
        Descotte, Jorge 
    </p><p class="article-text">
        Obreg&oacute;n Cano, Ricardo 
    </p><p class="article-text">
        Ortega Pe&ntilde;a, Rodolfo 
    </p><p class="article-text">
        Roth, Silvana 
    </p><p class="article-text">
        Ratti, Oscar 
    </p><p class="article-text">
        Regazzoli, Aquiles 
    </p><p class="article-text">
        Revestido, Miguel Robledo, 
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;ngel Rocamora, Alberto 
    </p><p class="article-text">
        Rodr&iacute;guez, Jos&eacute; 
    </p><p class="article-text">
        Rom&aacute;n, Irene 
    </p><p class="article-text">
        Rosa, Jos&eacute; Mar&iacute;a 
    </p><p class="article-text">
        Ross, Marilina
    </p><p class="article-text">
        Gianola, Jorge 
    </p><p class="article-text">
        Miel Asqu&iacute;a, &Aacute;ngel 
    </p><p class="article-text">
        Vernazza, Jorge 
    </p><p class="article-text">
        G&oacute;mez Morales, Alfredo 
    </p><p class="article-text">
         Mignone, Emilio F . 
    </p><p class="article-text">
         Villafa&ntilde;e, Chunchuna 
    </p><p class="article-text">
         Gonz&aacute;lez, Fernando S . 
    </p><p class="article-text">
         Miguel, Lorenzo 
    </p><p class="article-text">
         Vinardelli, Miguel 
    </p><p class="article-text">
          Guillam&oacute;n, Enrique 
    </p><p class="article-text">
         Moreno, Ram&oacute;n 
    </p><p class="article-text">
         Vitar, Rodolfo O . 
    </p><p class="article-text">
         Herrera, Casildo 
    </p><p class="article-text">
         Morganti, Jorge 
    </p><p class="article-text">
         Waisman, Jorge 
    </p><p class="article-text">
         Irigoyen, Valent&iacute;n 
    </p><p class="article-text">
         Mujica, Carlos 
    </p><p class="article-text">
         Wimer, Adalberto 
    </p><p class="article-text">
         Juri, Amado 
    </p><p class="article-text">
         Mu&ntilde;oz Azpiri, Jos&eacute; 
    </p><p class="article-text">
         Zetti, Eduardo P. 
    </p><p class="article-text">
        Campano (Sra. de)
    </p><p class="article-text">
        Despertbasques, Rodolfo
    </p><p class="article-text">
        Romero, Julio
    </p><p class="article-text">
        Larrauiri, Juana
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        C&aacute;mpora, H&eacute;ctor J.
    </p><p class="article-text">
        Di Tella, Guido
    </p><p class="article-text">
        Rosales, Estanislao
    </p><p class="article-text">
        Lascano, Carlos M
    </p><p class="article-text">
        Ortega Pe&ntilde;a, Rodolfo
    </p><p class="article-text">
        Ross, Marilina
    </p><p class="article-text">
        C&aacute;mpora, Pedro
    </p><p class="article-text">
        Duhalde, Eduardo
    </p><p class="article-text">
        Lastiri (Sra. de)
    </p><p class="article-text">
        Roth, Silvana
    </p><p class="article-text">
        La lista hab&iacute;a sido aprobada por Per&oacute;n y se hab&iacute;a confor&shy;mado no con los mejores militantes, aunque todos ellos lo eran, y en grado sumo, sino convocando a quienes pod&iacute;an ser representativos de los diversos campos de actividad de&nbsp;la comunidad peronista . &iexcl;Se hubiera necesitado m&aacute;s de mil aviones para trasladar a los millones de peronistas que se jugaron por el General en esos largos diecisiete a&ntilde;os de su destierro! No fue exilio, fue destierro en el sentido estricto de la palabra: &laquo;Pena que consiste en expulsar a alguien de alg&uacute;n lugar o territorio determinado para que, temporal o perpetuamente, resida fuera de &eacute;l&raquo; . Y el pueblo, y nosotros, lo hab&iacute;amos liberado de su ostracismo.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a despu&eacute;s, en la ciudad de Buenos Aires, el Gobierno de Lanusse nos convoc&oacute; a trav&eacute;s del general Tom&aacute;s S&aacute;nchez de Bustamante a Rucci y a m&iacute;, encargados del Operativo Regreso en el pa&iacute;s, para tener un acercamiento. Lanusse segu&iacute;a conven&shy;cido de que Per&oacute;n no se animar&iacute;a a aterrizar en Ezeiza . En esa reuni&oacute;n, el enviado del Gobierno intent&oacute; &laquo;apretarnos&raquo; y nos advirti&oacute; que ser&iacute;a mejor que Per&oacute;n no aterrizara en Argentina. Yo dije que eso era imposible, que ya estaba todo decidido y que lo mejor ser&iacute;a que el Gobierno se preocupara porque todo llegara a buen puerto y que no hubiera una crisis pol&iacute;tica con enfrentamientos callejeros .	
    </p><p class="article-text">
        El militar volvi&oacute; a insistir, esta vez con tono marcial, y el Petiso Rucci, con firmeza, le contest&oacute;: &laquo;Mejor que el General llegue, porque, si no, declaramos una huelga general por tiem&shy;po indeterminado&raquo; . La reuni&oacute;n se levant&oacute; minutos despu&eacute;s en un clima tenso. Con Rucci, hab&iacute;amos hecho juntos un buen papel, nos llev&aacute;bamos bien, nos complement&aacute;bamos, a pesar de las diferencias, en el rol del bueno y el malo . Y ese rol lo jugamos durante las 72 horas que faltaban hasta el regreso efectivo de Per&oacute;n .
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo d&iacute;a 15, Per&oacute;n escribi&oacute; una solicitada en la que se dirig&iacute;a &laquo;A mi Pueblo&raquo; y en la que expresaba:
    </p><p class="article-text">
        <em>Pocos podr&aacute;n imaginar la profunda emoci&oacute;n que embar&shy;ga a mi alma ante la satisfacci&oacute;n de volver a ver de cerca a tantos compa&ntilde;eros de los viejos tiempos, como a tantos compa&ntilde;eros nuevos, de una juventud maravillosa que, to&shy; mando nuestras banderas, para bien de la Patria, est&aacute;n de&shy;cididos a llevarlas al triunfo . Tambi&eacute;n, como en los viejos tiempos, quiero pedir a todos los compa&ntilde;eros de antes y de ahora que, dando el mejor ejemplo de cordura y madurez pol&iacute;tica, nos mantengamos todos dentro del mayor orden y tranquilidad . Mi misi&oacute;n es de paz y no de guerra . Vuelvo al pa&iacute;s, despu&eacute;s de dieciocho a&ntilde;os de exilio, producto de un revanchismo que no ha hecho sino perjudicar grave&shy; mente a la Naci&oacute;n . No seamos nosotros colaboradores de tan fat&iacute;dica inspiraci&oacute;n . Nunca hemos sido tan fuertes . En consecuencia, ha llegado la hora de emplear la inteligencia y la tolerancia, porque el que se siente fuerte suele estar propicio a prescindir de la prudencia . El pueblo puede per&shy; donar porque en &eacute;l es innata la grandeza . Los hombres no solemos estar siempre a su altura moral, pero hay circuns&shy; tancias en que el buen sentido ha de imponerse . La vida es lucha y renunciar a esta es renunciar a la vida; pero, en momentos como los que nuestra Patria vive, esa lucha ha de realizarse dentro de una prudente realidad . Agotemos pri&shy; mero los m&oacute;dulos pac&iacute;ficos, que para la violencia siempre hay tiempo . Desde que todos somos argentinos, tratemos de arreglar nuestros pleitos en familia, porque si no, ser&aacute;n los de afuera los beneficiarios . Que seamos nosotros, los pe&shy; ronistas, los que sepamos dar el mejor ejemplo de cordura . Hasta pronto y un gran abrazo para todos</em> .			
    </p><p class="article-text">
        Juan Domingo Per&oacute;n&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la seguridad del avi&oacute;n del regreso, estaba el brigadier Arturo Pons Bedoya, que hab&iacute;a sido edec&aacute;n aeron&aacute;utico del General y al que este le ten&iacute;a mucha confianza . Integraba la Comisi&oacute;n del Regreso e iba a estar dirigiendo el vuelo, junto con el capit&aacute;n de nav&iacute;o Ricardo Anzorena, retirado en 1953, que hab&iacute;a sido interventor en la provincia de Santa Fe hasta 1955. Anzorena y Pons Bedoya integraban la Comisi&oacute;n del Regreso y quedaron a cargo de la direcci&oacute;n t&eacute;cnica del vuelo y de las comunicaciones con tierra para saber si hab&iacute;a surgido alg&uacute;n problema que obligara al desv&iacute;o del ch&aacute;rter .
    </p><p class="article-text">
        Le di al General mis razones por las cuales descartaba que hubiera incidentes cuando &eacute;l aterrizara, y &eacute;l estuvo de acuerdo en l&iacute;neas generales, pese a que hab&iacute;a gente que hac&iacute;a llegar mensajes alarmistas . Yo estaba seguro de que no iba a haber&nbsp;problemas, porque ten&iacute;a contactos que me manten&iacute;an infor&shy;mado . Entretanto, Lanusse estuvo convencido hasta &uacute;ltimo momento de que Per&oacute;n no volv&iacute;a . Eso, pese a que generales cercanos a &eacute;l ya ten&iacute;an claro que el regreso era un hecho, como Tom&aacute;s S&aacute;nchez de Bustamante y Manuel Haroldo Pomar . Yo ten&iacute;a di&aacute;logos con ellos y con quien despu&eacute;s, finalmente, fue el que dirigi&oacute; el operativo de rodear Ezeiza, el general Arturo Amador Corbetta .
    </p><p class="article-text">
        La CGT anunci&oacute; paro general para el 17 de noviembre . En&shy;tonces, el Gobierno decret&oacute; feriado, y todo termin&oacute; sali&eacute;ndonos bien. En ese momento, comenzamos a saber c&oacute;mo iba a ser el dispositivo de seguridad . Nos dijeron: &laquo;Vamos a organizar Ezei&shy;za&raquo;, y se empez&oacute; a hablar sobre qui&eacute;n se iba a hacer cargo del dispositivo . En esas circunstancias, Pomar se manej&oacute; muy bien, dejando que saliera el nombre de Corbetta, con el cual hab&iacute;a buena relaci&oacute;n . Era un hombre decente, un hombre correcto . M&aacute;s tarde, fue brevemente jefe de Polic&iacute;a cuando Albano Har&shy;guindeguy sali&oacute; al Ministerio del Interior, en 1976 . Entonces, pusieron una bomba en Coordinaci&oacute;n Federal y Corbetta im&shy;pidi&oacute; que la polic&iacute;a enloquecida se llevara a todos los presos a fusilarlos al Obelisco, cosa que finalmente hicieron . Pero prime&shy;ro le dieron la baja a Corbetta . Obviamente, estaba en la lucha contra los grupos armados, pero con la ley .
    </p><p class="article-text">
        Siento orgullo por c&oacute;mo manejamos la seguridad el d&iacute;a del regreso . El General me destac&oacute; mucho que un episodio de se&shy; mejante magnitud haya transcurrido sin ni siquiera un herido grave . Hubo unos pocos golpeados, pero no heridos de bala . Por supuesto, hubo controles, y a la gente se le cerraba el paso con bastones, con gases . Pero si no hubo hechos graves fue porque a los grupos fuertes y a los sindicatos les dijimos que no hab&iacute;a movilizaci&oacute;n masiva a Ezeiza . Montoneros y la JP convo&shy; caron, pero sin instrucciones de forzar el paso . &Iacute;bamos a las uni&shy; dades b&aacute;sicas que estaban convocando para movilizar en otro tono y desactiv&aacute;bamos sus planes . Durante las 48 horas previas a la llegada del General, recorr&iacute; los puntos del Comando de Organizaci&oacute;n, en los que se hablaba de &laquo;insurrecci&oacute;n&raquo; .
    </p><p class="article-text">
        Miguel Bonasso, en <em>El presidente que no fue</em>, dice:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Per&oacute;n no salud&oacute; al pasaje en su conjunto . Cada tanto al&shy; guien era llamado por el delegado, cruzaba la cortina color arcilla y se sentaba junto al jefe, que lo recib&iacute;a de buen &aacute;nimo, impecablemente vestido con su traje oscuro, su ca&shy; misa blanca y una corbata clara con adornos octogonales . En la solapa, aunque hab&iacute;a dicho que ya estaba m&aacute;s all&aacute; del peronismo, luc&iacute;a el escudito justicialista . Cuando el avi&oacute;n se acerc&oacute; a la costa africana le sirvieron la cena, que comi&oacute; con apetito: tartaleta de gruyere con alcauciles, pechuga fr&iacute;a al marsala y unas masitas . Bebi&oacute; champagne franc&eacute;s y prendi&oacute; un pitillo . Tom&oacute; el caf&eacute; y convers&oacute; muy animado con Armando Puente .</em>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el relato de Bonasso, &laquo;nada estaba dicho en ese mo&shy;mento sobre la posibilidad del retorno&raquo;, a tal punto que &laquo;el co&shy; mandante de la nave dispuso cargar varias decenas de toneladas de combustible extra para poder desviarse a Asunci&oacute;n por si la dictadura argentina decid&iacute;a prohibir el descenso en Buenos Aires&raquo; . Y habla de &laquo;milagro&raquo; para describir que no haya habido enfrentamientos &laquo;entre los miles de peronistas que invad&iacute;an las calles y los puestos militares que imped&iacute;an el acercamiento&raquo; .						
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;n Brienza reconstruy&oacute; minuciosamente el viaje de re&shy;greso: &laquo;Cuando la nave alz&oacute; vuelo, Alitalia convid&oacute; a los pasajeros con una vuelta de champagne mientras que en los parlantes sonaba la Marcha Peronista, que fue coreada por la mayor&iacute;a de los presentes, que le sonre&iacute;an y lo vivaban al mism&iacute;simo Hugo del Carril, uno de los pasajeros del ch&aacute;rter&raquo; .
    </p><p class="article-text">
        Brienza recrea un episodio tomado del libro <em>Setentistas. De La Plata a la Casa Rosada</em>, de Fernando Amato y Christian Bo&shy;yanovsky Baz&aacute;n. Durante el vuelo, el General mand&oacute; a llamar al Chacho Pietragalla, de apenas 20 a&ntilde;os, representante de la JP e integrante de la Regional 1 . Despu&eacute;s de se&ntilde;alarle a Coria, para &laquo;demostrar que &eacute;l sab&iacute;a qui&eacute;n era qui&eacute;n&raquo;, le pregunt&oacute; a Pietragalla si sab&iacute;a algo del capit&aacute;n Sosa, responsable de la masacre de Trelew . Pietragalla le dijo que no, pero que lo iba a encontrar, &laquo;y no se nos va a escapar&raquo; . Entonces, el General le pas&oacute; un dato: &laquo;Dicen que est&aacute; de agregado militar en la Emba&shy;jada de Inglaterra . T&eacute;nganlo en cuenta&raquo; .
    </p><p class="article-text">
        Y sigue Brienza: &laquo;En medio de la charla, Per&oacute;n tom&oacute; un ma&shy; let&iacute;n de mano que ten&iacute;a al lado de su asiento y lo abri&oacute; . Ten&iacute;a dos pistolas . Le dijo a Pietragalla que &eacute;l sab&iacute;a qui&eacute;nes eran ellos, y que, en caso de problemas al llegar a Ezeiza, &ldquo;una la porto yo y la otra, usted&rdquo; . Y agreg&oacute;: &ldquo;El primero que va a aparecer por la puerta del avi&oacute;n voy a ser yo . Si Rucci no est&aacute; al pie de la esca&shy; lerilla esper&aacute;ndonos, es que empez&oacute; la guerra&rdquo;&raquo; .
    </p><p class="article-text">
        Se tem&iacute;a lo peor: que el DC&shy;8 no pudiera descender por cuestiones ajenas a la pol&iacute;tica . Osinde y yo llegamos al Ae&shy; ropuerto y pedimos hablar con el jefe militar de Ezeiza . En un breve intercambio de palabras, comprend&iacute; que Osinde le estaba proponiendo que el avi&oacute;n se desviara a Asunci&oacute;n por cuestiones de seguridad . Enseguida lleg&oacute; Rucci, y le coment&eacute; las novedades .
    </p><p class="article-text">
        No hab&iacute;a motivos serios de preocupaci&oacute;n . El general Per&oacute;n deb&iacute;a aterrizar en Buenos Aires, porque, si no, se pon&iacute;a en ries&shy;go todo el plan. De esa manera, la llamada Opci&oacute;n B &mdash;desviar el avi&oacute;n a Carrasco o Asunci&oacute;n&mdash; fue abortada por la acci&oacute;n del l&iacute;der de la CGT, que promet&iacute;a huelgas generales a diestra y siniestra, y por mi opini&oacute;n similar .
    </p><p class="article-text">
        En Mataderos, en Ezeiza, en Monte Grande, en La Matan&shy; za, la polic&iacute;a continuaba dispersando a los miles de militantes que intentaban llegar de cualquier manera al aeropuerto . A las 10:30, el presidente Lanusse entr&oacute; en su despacho . Diez minu&shy; tos despu&eacute;s, la torre de control inform&oacute; que las condiciones clim&aacute;ticas hab&iacute;an mejorado y que el avi&oacute;n pod&iacute;a descender en la pista de aterrizaje .
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n era incontenible . Cerca de mil personas logra&shy; ron ocupar la terraza del aeropuerto para poder ver con sus propios ojos lo que hasta quince d&iacute;as atr&aacute;s era un imposible: el momento en que Per&oacute;n volviera a pisar tierra argentina despu&eacute;s de diecisiete a&ntilde;os . La nave de Alitalia sobrevol&oacute; tres veces el aeropuerto hasta que desde la torre de control le asignaron la pista de aterrizaje 2, es decir, la m&aacute;s chica y la que estaba en peores condiciones .
    </p><p class="article-text">
        Cerca de las 11:10, el avi&oacute;n toc&oacute; suelo argentino . Adentro, los pasajeros aplaud&iacute;an y coreaban &laquo;Per&oacute;n, Per&oacute;n&raquo;, como un grito de victoria . El General, a trav&eacute;s de C&aacute;mpora, pidi&oacute; que se cantara el himno nacional . Todo era alegr&iacute;a y felicidad . Fi&shy;nalmente, el avi&oacute;n se detuvo a 800 metros del hall central, y la Polic&iacute;a Federal inform&oacute; que realizar&iacute;a una requisa de armas . Per&oacute;n se mantuvo sentado, ensimismado, mientras su esposa Isabel se colocaba su tapado de vis&oacute;n .
    </p><p class="article-text">
        Minutos despu&eacute;s, el comodoro Ren&eacute; Salas se present&oacute; ante el General, quien burl&oacute;n y chicanero lo trat&oacute; de &laquo;brigadier&raquo; para obligarlo a defenestrarse a s&iacute; mismo . &laquo;Comodoro, se&ntilde;or&raquo;, le respondi&oacute; Salas . Autom&aacute;ticamente, le notific&oacute;: &laquo;Usted puede descender acompa&ntilde;ado, &uacute;nicamente, por tres personas . Deber&aacute; dirigirse directamente al Hotel Internacional . Puede optar tam&shy; bi&eacute;n por permanecer en el avi&oacute;n o regresar . Le ruego manifieste cu&aacute;l es su decisi&oacute;n&raquo; . Per&oacute;n lo mir&oacute; con cierto desd&eacute;n, se puso de pie y le dijo: &laquo;No, no, vamos a bajar . Si no, &iquest;para qu&eacute; vinimos?&raquo; .
    </p><p class="article-text">
        Al pie de la escalerilla, lo est&aacute;bamos esperando Rucci y yo y subimos unos escalones para abrazar al General y saludar a la se&ntilde;ora Isabel. Cuando lo abrazamos, el General nos dijo: &laquo;&iexcl;Lo hicimos!&raquo; .						
    </p><p class="article-text">
        Rucci abri&oacute; por primera vez su paraguas, cruzamos unas breves palabras entre los tres y el General e Isabel, a los que se sum&oacute; C&aacute;mpora, se acomodaron en el Fairlane para dirigirse al hotel . Cuando el General vio al grupo de los trescientos in&shy; vitados que le hab&iacute;amos avisado que ten&iacute;amos, hizo parar el autom&oacute;vil, &laquo;desobedeciendo&raquo; la orden militar, y se acerc&oacute; sa&shy; ludando, all&iacute; se produjo la escena hist&oacute;rica del paraguas . El listado de esos trescientos compa&ntilde;eros lo hab&iacute;amos confeccio&shy; nado entre la sede del movimiento en avenida La Plata y la CGT . Entre ellos, estaban varios de mis colaboradores, encabezados por Hugo Anzorreguy y otros dirigentes del movimiento, como Lorenzo Pepe .					
    </p><p class="article-text">
        Era la primera de una serie de &laquo;marcadas de cancha&raquo; que Per&oacute;n le hac&iacute;a al Gobierno . &Eacute;l paraba a saludar a los suyos, y la prohibici&oacute;n trasmitida por el &laquo;brigadier&raquo; le importaba un r&aacute;ba&shy;no. Rom&aacute;n Lejtman, en su libro  <em>Per&oacute;n vuelve</em>, describe muy bien ese momento . Habla de un Fairlane claro flanqueado por tres Torino oscuros, nueve motos de la Polic&iacute;a Federal y tres agentes de a pie cerrando la caravana . Detr&aacute;s de Per&oacute;n, Isabel y C&aacute;mpo&shy;ra, est&aacute;bamos Rucci y yo . Habla de &laquo;marcha lenta&raquo; y &laquo;destino incierto&raquo; y de la orden del general de frenar la caravana . Y dice:
    </p><p class="article-text">
        <em>Descendi&oacute; del auto para enfrentarse con la historia, para grabar una imagen que quedar&aacute; hasta que el tiempo y sus circunstancias se traguen a la Argentina. Rucci abri&oacute; el paraguas y sonri&oacute; como un ni&ntilde;o . Per&oacute;n apunt&oacute; sus brazos al cielo y agradeci&oacute; . Abal Medina se acord&oacute; de su hermano Fernando, muerto por la polic&iacute;a . La escena qued&oacute; para siempre.</em>			
    </p><p class="article-text">
        En efecto, estaba pensando en Fernando . El General recor&shy;dar&iacute;a ese momento as&iacute;:
    </p><p class="article-text">
        <em>En la vida de todo ser humano, existen instantes trascen&shy;dentes que se graban en forma indeleble por encima de todos los recuerdos de su existencia . El regreso a la Patria, luego de tantos a&ntilde;os de ausencia, marca el punto crucial de mi Destino.&nbsp;	</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Manuel Abal Medina]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Nov 2022 09:10:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Volvió]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Domingo Perón,Juan Manuel Abal Medina]]></media:keywords>
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