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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Década del 80]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/decada-del-80/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Década del 80]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Democracia, apocalipsis y autos voladores: un paseo por los 80]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/democracia-apocalipsis-autos-voladores-paseo-80_129_9722248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffd41116-a90f-41a8-9732-86e305864ebe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Democracia, apocalipsis y autos voladores: un paseo por los 80"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gabriela Saidón cada quince días escribe una reflexión, opinión o crónica que buscar volver sobre los lugares comunes para desarmarlos. Es también un ejercicio sobre lecturas, pensamientos y experiencias. Esta vez sobre los 80.</p></div><p class="article-text">
        <strong>1-La d&eacute;cada retro</strong>
    </p><p class="article-text">
        Antes de que se estrenara en cines, en los 80 circulaba en forma pirata el VHS de una comedia musical blusera, <em>The Blues Brothers</em>, que hab&iacute;a inaugurado la d&eacute;cada con una visi&oacute;n retro de la escena musical estadounidense. Dirigida por John Landis, ten&iacute;a como protagonistas a John Belushi y Dan Aykroyd como los hermanos Jake Blues y Elwood Blues, tomados del programa de TV <em>Saturday Night Live</em>. Actuaban estrellas del <em>rythm and blues</em>, del <em>funk </em>y del <em>soul</em> como James Brown o Aretha Franklin.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del mismo a&ntilde;o es <strong>La laguna azul</strong>, con Brooke Shields, &ldquo;la&rdquo; belleza femenina que marcar&iacute;a el estereotipo de la &eacute;poca, y que populariz&oacute; los chupines (entonces se dec&iacute;an bombilla), que en el tercer milenio iban a volver para quedarse. Las chicas tambi&eacute;n us&aacute;bamos los <em>baggy</em>, unos jeans medio bolsa que se afinaban en los tobillos.
    </p><p class="article-text">
        Los 80 fueron una d&eacute;cada retro y a&uacute;n hoy, cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, domina lo que el periodista Simon Reynolds hace diez a&ntilde;os llamaba <em>retroman&iacute;a</em> en su libro hom&oacute;nimo (Caja negra, 2012), con el subt&iacute;tulo: &ldquo;La adicci&oacute;n del pop a su propio pasado&rdquo;. Porque si hay algo ochentoso, es el pop.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a del VHS masific&oacute; productos audiovisuales y abon&oacute; la cultura de lo <em>fast</em>: el videoclub conviv&iacute;a con el laverrap, el paddle, la cultura del gym, el parripollo. Luca Prodan, con Sumo, cantaba: &ldquo;No s&eacute; lo que quiero, pero lo quiero ya&rdquo; (la letra era de Roberto Pettinato).
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pudimos ver en la videocasetera, en casa, cl&aacute;sicos de los 70 como <strong>Taxi Driver</strong> (de Martin Scorsese), que acaba de estrenarse remasterizada en el cine Lorca, o la saga de <strong>El Padrino</strong> (Francis Ford Coppola) o la de <strong>Rocky</strong> (Sylvester Stallone en su esplendor), adem&aacute;s de todo Hitchcock.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2022, el fen&oacute;meno de Fito P&aacute;ez llenando estadios o el &eacute;xito de <strong>Argentina, 1985</strong>, el conocimiento que los <em>millennials</em> y los <em>centennials</em> tienen de la &eacute;poca, o la avidez por aprender, hacen pensar que el deseo de Reynolds de que dejemos de ser ochentosos de una vez por todas no se habr&iacute;a cumplido. Somos las madres y padres de los 80 (recuerden: la d&eacute;cada que nos designa es aquella en la que ten&iacute;amos 20 a&ntilde;os) culpables de esa <em>adicci&oacute;n</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2- Y los autos vuelan</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde que estrenaron <strong>Blade Runner</strong> (Ridley Scott, 1982), con Harrison Ford, estuve esperando que los autos volaran. Eso iba a ocurrir en noviembre de 2019. No ocurri&oacute;. En cambio, como lo predec&iacute;a la pel&iacute;cula, el futuro s&iacute; fue apocal&iacute;ptico, un a&ntilde;o despu&eacute;s: la pandemia por COVID que no so&ntilde;amos en los 80.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el astrof&iacute;sico Neil Degrasse Tyson (sucesor de Carl Sagan en la serie <strong>Cosmos</strong>) dice que nunca &ldquo;habr&aacute;&rdquo; autos voladores porque ya &ldquo;hay&rdquo;. Se trata de un concepto espacio temporal y la diferencia est&aacute; en el tiempo verbal: presente versus futuro. Para el cient&iacute;fico, la prueba de que los autos vuelan est&aacute;: 1. en los helic&oacute;pteros, 2. en puentes, t&uacute;neles y autopistas y 3. en los trenes subterr&aacute;neos. Aqu&iacute;, <a href="https://www.youtube.com/shorts/rfljsOQoZ6E" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el resumen de una entrevista con subt&iacute;tulos en ingl&eacute;s</a>.
    </p><p class="article-text">
        Traduzco algunos conceptos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un auto volador necesita el mismo espacio que un helic&oacute;ptero para su ascenso y su descenso.&nbsp;</li>
                                    <li>Son igualmente ruidosos y modifican del mismo modo el terreno cada vez que echan a volar.</li>
                                    <li>Hablar de autos voladores es viajar en tres dimensiones, y para eso est&aacute;n los t&uacute;neles y los puentes.&nbsp;</li>
                                    <li>Se construyen autopistas en distintos niveles: por eso el subte es la prueba definitiva de que los autos vuelan.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>3- Un walkman clavado en la sien</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo quer&iacute;a ser como Madonna. Iba escuchando &ldquo;Like a virgin&rdquo; en un <em>walkman</em> (el antepasado del <em>discman</em>, con cassette) vestida con una remera que dejaba ver la panza, pantalones verde chill&oacute;n y un pa&ntilde;uelo en la cabeza como vincha. Claramente, nada de eso me hac&iacute;a parecida a mi &iacute;dola, pero qui&eacute;n me quita lo so&ntilde;ado.
    </p><p class="article-text">
        Nos hac&iacute;amos la permanente en el pelo y empezamos a usar peinados asim&eacute;tricos, cortos de un lado, con puntas largas del otro, carr&eacute; o corto a lo var&oacute;n. Vinchas o viseras al mejor estilo tenista impuesto por Guillermo Vilas y Gabriela Sabattini hac&iacute;an furor. El punk inaugur&oacute; los pelos de colores y la onda dark.
    </p><p class="article-text">
        No hay enumeraci&oacute;n que d&eacute; cuenta de lo que fue el <em>rock and pop </em>de los 80: Michael Jackson, Prince, Queen, Depeche Mode, Simple Minds, Aha, Bon Jovi. Grace Jones. Whitney Houston. Cindy Lauper. The Cure. Talking Heads. Toto. Elton John.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina: Soda, Virus, Patricio Rey y Los redonditos de ricota (<em>aka</em> Los redondos), Los abuelos de la nada, Git, Zas, Vilma Palma (tienen esa canci&oacute;n que hizo furor antes de que los feminismos vinieran a renombrar las cosas: &ldquo;Ella era un travesti&rdquo;), Charly y sus <strong>Clics modernos</strong>. El disco <strong>Tango</strong>, con Pedro Aznar, y mi canci&oacute;n preferida: &ldquo;Hablando a tu coraz&oacute;n&rdquo;. Juan Carlos Baglietto, Fito P&aacute;ez, Silvina Garr&eacute;, Fabi Cantilo, Hilda Lizarazu.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La lista es una s&aacute;bana eterna. Imposible completarla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>4- Vuelve la democracia</strong>
    </p><p class="article-text">
        El 10 de diciembre de 1983, Ra&uacute;l Alfons&iacute;n asum&iacute;a como presidente democr&aacute;tico despu&eacute;s de a&ntilde;os de dictadura. La alegr&iacute;a dejaba de ser brasilera. No sab&iacute;amos qu&eacute; hacer con toda esa libertad: no hab&iacute;amos aprendido a usarla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Nunca M&aacute;s, el Juicio a las Juntas: eso fueron los 80 en Argentina. Y tambi&eacute;n: el plan Austral y la hiperinflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El mundo nos miraba:<strong> La historia oficial </strong>(1985) se alzaba con el Oscar. Al a&ntilde;o siguiente, Maradona les robaba la billetera a los ingleses con su mano m&aacute;gica en el Mundial 86.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Iacute;bamos a bailar a Palladium, fui a la inauguraci&oacute;n de Cemento, donde Katja Alemann apareci&oacute; montada en un caballo blanco. En el Parakultural, Batato Barea, Humberto Tortonese, Fernando Noy, se adelantaban a los reclamos del colectivo LGBTIQ+. El under mostraba esos otros vuelos: Las gambas al ajillo son un ejemplo claro. Talentos censurados por la dictadura emerg&iacute;an desde lo que se llam&oacute; la Universidad de las catacumbas para reinsertarse en la UBA. Retornaban las militancias y se produc&iacute;an las vueltas del exilio.
    </p><p class="article-text">
        No todo era felicidad. Tambi&eacute;n, tragedia. La sobreoferta de coca&iacute;na se instalaba en el circuito de consumos ilegales con un precio casi m&aacute;s bajo que el de la marihuana. En el verano marplatense, Alberto Olmedo se ca&iacute;a del balc&oacute;n. Carlos Monz&oacute;n mataba a Alicia Mu&ntilde;iz.
    </p><p class="article-text">
        El mundo cambiaba: la perestroika en Rusia (desde entonces ex Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica) y la glasnost en Polonia marcaban el fin de una era. La d&eacute;cada se cerraba con la ca&iacute;da del muro de Berlin.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;an ca&iacute;do las ilusiones de un mundo viejo y el mundo nuevo no era el que habian so&ntilde;ado nuestros hermanos mayores.
    </p><p class="article-text">
        Quedaba la retroman&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Nos quedan los 80.
    </p><p class="article-text">
        <em>GS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Saidon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/democracia-apocalipsis-autos-voladores-paseo-80_129_9722248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Nov 2022 10:32:33 +0000]]></pubDate>
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