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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Captadores]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/captadores/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Captadores]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA["Yo, captador": ojo, códigos y trampas de los buscadores de futbolistas de entre 4 y 15 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/captador-ojo-codigos-trampas-buscadores-futbolistas-6-15-anos_1_9725224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/376f8662-ceda-4eef-84d1-319e14435c04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Yo, captador&quot;: ojo, códigos y trampas de los buscadores de futbolistas de entre 4 y 15 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son, en muchos casos, el primer eslabón de la cadena que convierte a un jugador de seis años en una estrella del fútbol mundial. Mirada, "comparativa" y códigos de los hombres que hacen scouting en plazas y clubes. Además: ¿cómo es una prueba de futbolistas infantiles?</p></div><p class="article-text">
        <em>Un lunes a las cuatro de la tarde el Club Ferro est&aacute; lleno de gente. Diego Gonz&aacute;lez tiene un cuaderno en la mano y grita: </em><em><strong>&ldquo;&iexcl;Categor&iacute;a 2016! Por ac&aacute;&rdquo;</strong></em><em>. Es el </em><em><strong>jefe de Captaci&oacute;n de f&uacute;tbol masculino del club</strong></em><em>. Ni&ntilde;os de seis a&ntilde;os con botines, medias, cortos y alguna camiseta de Messi van acerc&aacute;ndose a la cancha de sint&eacute;tico 2 para que el captador los anote y les pregunte si esta es la primera vez que van a probarse en el club.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Francisco Cornejo, Ram&oacute;n Maddoni, Jorge Griffa y no muchos m&aacute;s. <strong>Los descubridores de talentos de antes eran como superh&eacute;roes</strong>. Sub&iacute;an a su auto y recorr&iacute;an provincias. Si en una plaza ve&iacute;an a un chico interesante lo llevaban al club que cre&iacute;an &oacute;ptimo. Esos nenes fueron<strong> Maradona, Tevez, Riquelme</strong> y tantos m&aacute;s. Hoy, la mayor&iacute;a de los clubes de Buenos Aires tienen una cuenta en Instagram dedicada a la captaci&oacute;n de jugadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un captador mira, compara, eval&uacute;a y, as&iacute;, convoca o rechaza a aquellos chicos que quieren ser parte de alg&uacute;n plantel. Cada captador tiene su estilo. Est&aacute;n los que consideran que en la cantidad est&aacute; el talento, que cuantos m&aacute;s jugadores prueben, mejor ser&aacute; el equipo a futuro. Otros se toman su tiempo. Est&aacute;n los <em>vieja escuela</em> y los que componen ellos solos el departamento de <em>scouting</em>, que viajan y ven y citan.<strong> Los captadores fueron jugadores y el ojo les viene de ah&iacute;, de haber sido. O fueron directores t&eacute;cnicos. </strong>En Buenos Aires cada club tiene su m&eacute;todo. <strong>Los captadores se conocen entre todos pero ninguno conoce a una colega mujer</strong>. Ellos dicen que en su rubro hay talento y hay experiencia, hay don y pr&aacute;ctica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;<strong>&iquest;Lo de ustedes es algo innato o se entrena?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Se entrena con el tiempo, te lo da la experiencia. Pero hay un &ldquo;don&rdquo; en la mirada. A m&iacute; mis compa&ntilde;eros me preguntan &ldquo;&iquest;vos qu&eacute; ves?&rdquo;, &ldquo;&iquest;c&oacute;mo te das cuenta?&rdquo;. Porque yo en diez minutos les digo &ldquo;este tiene esto, esto y esto y le falta todo esto&rdquo;. Y me dicen &ldquo;dejamelo ver un poquito m&aacute;s&rdquo;. Miralo m&aacute;s pero yo ya s&eacute;. <strong>En mi ojo tengo una comparativa constante, comparo mucho con lo que tuve, con lo que vi, con lo que lleg&oacute; a donde ten&iacute;a que llegar, con lo que estoy viendo</strong> &mdash;dice, con seguridad, Paulo Arena, jefe de captaci&oacute;n de Argentinos Juniors. Tiene 43 a&ntilde;os y es captador desde hace cuatro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los captadores comparten un vocabulario: <strong>&ldquo;mirada&rdquo;, &ldquo;comparativa&rdquo;, &ldquo;talento&rdquo;, &ldquo;inteligencia&rdquo;</strong>. No suelen hablar de edades. Arena, por ejemplo, dice: &ldquo;Categor&iacute;a 2018&rdquo;. Saco la cuenta y le pregunto qu&eacute; ven en un chico de cuatro a&ntilde;os. &ldquo;Lo motriz. Te das cuenta si tiene velocidad, c&oacute;mo gambetea. Es algo que tienen interno&rdquo;, responde.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Los profes&quot;. Octubre y noviembre son los meses pico de las pruebas de jugadores.                            </span>
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        <em>A medida que van entrando a la cancha de Ferro, los nenes reciben una pelota y hacen jueguitos. Octubre y noviembre son meses de pruebas y pases. Hoy, un lunes de octubre, los que se prueban son como veinte. &ldquo;Hacen m&aacute;s jueguitos que la 2010&rdquo;, le dice una mujer a otra. Est&aacute; del lado de afuera de la cancha, espera ver las habilidades de su hijo. En la cancha de al lado se entrena la categor&iacute;a 2010, chicos de 12 a&ntilde;os. Los que se est&aacute;n probando hoy tienen seis. Un nene se sienta arriba de la pelota. </em><em><strong>&ldquo;Arriba de la pelota no, la pelota en el pie"</strong></em><em>, le dice uno de los profesores que va a coordinar la prueba. Despu&eacute;s le ata los cordones.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&eacute; ven los que miran</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Haber jugado muchos a&ntilde;os al f&uacute;tbol me dio la posibilidad de ver distinto y pensar lo que el chico est&aacute; pensando a esa edad, porque yo la pas&eacute;. Lo primero que ves es la forma en la que se desempe&ntilde;a en la cancha, vos te das cuenta c&oacute;mo la para, c&oacute;mo la toca. Por ah&iacute; en el primer toque le pifia pero es por los nervios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Habla <strong>V&iacute;ctor &ldquo;El Bichi&rdquo; Paredes</strong>, captador desde hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os. Hace dos que lidera el departamento de <em>scouting </em>de Atlanta, club en en el que se consagr&oacute; como el jugador que m&aacute;s visti&oacute; la camiseta. Tiene 51 a&ntilde;os y se toma su tiempo para seleccionar jugadores. <strong>Lleg&oacute; a Buenos Aires desde Formosa con 15 a&ntilde;os y pas&oacute; por las mismas pruebas que ahora coordina</strong>. Lleva adelante, adem&aacute;s, una cl&iacute;nica para captadores.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;<strong>&iquest;Cu&aacute;l es tu m&eacute;todo de evaluaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Vamos a ver entrenamientos de otros clubes. Algunos t&eacute;cnicos amigos te dicen<strong> &ldquo;esto no lo vamos a tener en cuenta, fijate por ah&iacute; a vos te sirve&rdquo;</strong>. Los seguimos varias semanas porque sabemos que saben que los estamos siguiendo y est&aacute;n nerviosos. Cuando ya est&aacute;n libres, hablamos con los padres y con el club, y los traemos para Atlanta a probarlo dos semanas. Los nervios los traicionan. El primer d&iacute;a no est&aacute;n c&oacute;modos. Probamos al d&iacute;a siguiente, y al otro d&iacute;a. Pasan una o dos semanas para que se suelten, conozcan a sus compa&ntilde;eros, a los otros jugadores que est&aacute;n a prueba. Y ah&iacute; s&iacute;, ya sab&eacute;s. Una vez que quedan en el club nosotros tambi&eacute;n hacemos un seguimiento. <strong>Cada vez son m&aacute;s chicos los que vienen. Yo veo chicos que tienen seis a&ntilde;os, cinco y juegan bien</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Los padres, pegados al alambrado, miran atentos</strong></em><em>. Sacan fotos, hablan entre ellos y vuelven a mirar. Madres hay menos. Una, que s&iacute; est&aacute; contra el alambrado, le dice al marido que le diga al nene que se saque el buzo, que se va a morir de calor. </em><em><strong>Los jugadores se sientan, escuchan las indicaciones que les hacen los profes</strong></em><em>. Hay dos que gu&iacute;an la prueba y un tercero con un cuaderno que observa y anota. Diego Gonz&aacute;lez, jefe de scouting de Ferro, mira de reojo. Ahora los nenes repiten un ejercicio: </em><em><strong>&ldquo;Miro la pelota&rdquo;; &ldquo;Vuelvo de espaldas&rdquo;; &ldquo;Dale, ya sale mi compa&ntilde;ero&rdquo;; &ldquo;Dale&rdquo;.</strong></em><em> Tienen seis a&ntilde;os. Hay mucho sol y mucho viento.&nbsp;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte de la captaci&oacute;n se hace en otras provincias. <strong>Los clubes de AMBA tienen reclutadores en diversos puntos del pa&iacute;s que organizan una primera prueba en alguna ciudad o alg&uacute;n pueblo</strong>. Luego arman un selectivo que es observado, en una segunda instancia, por el jefe de captaci&oacute;n del club, que viaja y elige a un pu&ntilde;ado de chicos que va a ir a Buenos Aires. En la prueba final, esos chicos deber&aacute;n demostrar si adem&aacute;s de jugar bien est&aacute;n preparados para el desarraigo.
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                Los profes dan indicaciones.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &mdash;Nosotros hicimos algo medio moderno que es tener un departamento de captaci&oacute;n con 41 captadores en todo el pa&iacute;s, lo que hace que haya m&aacute;s pruebas. Vamos a llegar a las 100 pruebas este a&ntilde;o seguramente&mdash;, cuenta con orgullo Diego Gonz&aacute;lez, que entr&oacute; al &aacute;rea de captaci&oacute;n de Ferro en febrero de este a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo eso corre para los jugadores. Los caminos para ser captador, en cambio, pueden ser m&aacute;s diversos.
    </p><h3 class="article-text">Ojo, c&oacute;digos y trampa</h3><p class="article-text">
        Daniel Brizuela se convirti&oacute; en captador de casualidad. Ahora es el director de <em>scouting </em>de la Federaci&oacute;n venezolana de f&uacute;tbol junto a Jos&eacute; Pekerman, pero en el 2005, cuando era director t&eacute;cnico en Deportivo Merlo, lo llamaron de un club de M&eacute;xico, el Celaya, para ir a dirigir y se fue. All&aacute;, <strong>mientras paseaba por un pueblito vio a un chico jugando a la pelota, descalzo, en una plaza</strong>. Daniel lo detect&oacute; sin saberlo. Habl&oacute; con &eacute;l y se lo llev&oacute;. El chico se llama <strong>Jos&eacute; &ldquo;El Gallito&rdquo; V&aacute;zquez</strong>. En el Mundial de Brasil 2014 fue titular para M&eacute;xico y actualmente juega en el Toluca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;<strong>&iquest;Hay c&oacute;digos entre captadores?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Existen y tratamos de manejarnos dentro de esos c&oacute;digos. Pero el le&oacute;n se come al rat&oacute;n. Entre los siete clubes m&aacute;s importantes hay que tener cuidado para tocar un jugador. Ahora, a los clubes denominados &ldquo;chicos&rdquo; es probable que el club grande no los respete tanto. No te olvides que lo que posiciona a los captadores es la calidad de los jugadores que llevan. <strong>Para crecer de forma personal en alg&uacute;n momento ten&eacute;s que robar algo. El captador tiene que decir &ldquo;lo traigo y me hago el tonto&rdquo;</strong>. Cuando te quer&eacute;s dar cuenta el chico est&aacute; jugando en Boca y los dirigentes llamando a Almagro para decirle &ldquo;este chico me lleg&oacute; de casualidad&rdquo;: mentira. Todos sabemos que es mentira&mdash;, dice Paulo Arena, captador de Argentinos Juniors, el Semillero del mundo,&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Captaci&oacute;n vs. deformaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        <em>La prueba se detiene unos minutos. &ldquo;Tomen agua y vuelvan&rdquo;. Un nene se hace pis. Otro quiere agua y el padre no le trajo. Consigue un poco que le convida otro jugador, toma y vuelve a la cancha corriendo. Ahora todos est&aacute;n sentados. Tienen seis a&ntilde;os. Ahora los profes los dividen en dos grupos: &ldquo;&Uacute;ltimo ejercicio y hacemos f&uacute;tbol&rdquo;. Un nene est&aacute; muy cansado y otro de mal humor. El primero, pese al abatimiento, hace lo que le indican. El otro pega un pelotazo al arco y mete un gol aunque su tarea era la defensa. Uno de los profes lo reta. La prueba, que va a durar una hora y media, empez&oacute; hace cuarenta minutos.</em>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;<strong>Las pruebas son medio crueles. </strong>A veces un jugador toca la pelota seis o siete veces en un partido. O ten&eacute;s un delantero que no la toca, y es muy dif&iacute;cil evaluar al arquero. Son bastante injustas las pruebas. Sobre todo en chicos que vienen del interior. Pero<strong> tratamos de diferenciar al jugador que sea t&eacute;cnico, r&aacute;pido</strong>. Eso es lo que m&aacute;s se busca&mdash;, dice Diego Gonz&aacute;lez, captador en Ferro.
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                En una prueba de jugadores se dividen a los chicos por año de nacimiento.                            </span>
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        <strong>&ldquo;Jam&aacute;s se puede mover un chico s&oacute;lo porque quiero sacarme la duda. Jam&aacute;s&rdquo;</strong>, dice Brizuela, ex captador de River. La b&uacute;squeda de talentos est&aacute;, en la mayor&iacute;a de los clubes, muy emparentada con la formaci&oacute;n. &ldquo;<strong>No es solamente encontrarlo al jugador. Con encontrarlo no haces nada</strong>, porque despu&eacute;s se fue y c&oacute;mo hiciste para contenerlo. El pibe extra&ntilde;a, se quiere ir, se preocupa porque el hermanito no come&hellip; Porque detr&aacute;s del jugador est&aacute; la persona, y eso es lo m&aacute;s importante&rdquo;, sigue Brizuela. Para &eacute;l, captaci&oacute;n y formaci&oacute;n son casi la misma cosa. Paulo Arena, captador de Argentinos Juniors, ex DT de la inferiores de V&eacute;lez y capacitador de captadores, coincide: &ldquo;<strong>El peor flagelo que hay en el f&uacute;tbol argentino es la </strong><em><strong>deformaci&oacute;n</strong></em><strong>, por eso no somos mejores</strong>. Si el formador argentino estuviera m&aacute;s capacitado, ser&iacute;a otra cosa, ser&iacute;a otro f&uacute;tbol esto&rdquo;. Est&aacute; convencido de que para ser un buen captador, hay que haber sido t&eacute;cnico &ldquo;porque el que dirigi&oacute; sabe hasta d&oacute;nde puede dar un jugador&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Por eso los traen de tan chicos?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Exacto. Yo siempre doy un ejemplo b&aacute;sico: esto es como que a un chico de 15 a&ntilde;os le den un auto y la llave. Si no le dicen nada, en alg&uacute;n momento lo pone en marcha solo, y en alg&uacute;n momento arranca y se va. No hay deformaci&oacute;n ah&iacute; porque el chico aprendi&oacute; solo. El problema es que en el interior le dan el auto, le ponen la llave mal y encima le dicen &ldquo;arranc&aacute; con tercera&rdquo; y andan en tercera para todos lados. Cuando llegan ac&aacute; vos le dec&iacute;s &ldquo;primero ten&eacute;s que poner primera'' y te responden: &rdquo;No, es que yo andaba as&iacute;&ldquo;. Listo. Eso es el interior. As&iacute; como te lo digo. Y cuando vos vas a dar charlas para darles una herramienta m&aacute;s, no van. Ellos est&aacute;n convencidos de que su trabajo es lo m&aacute;s y no quieren escuchar al porte&ntilde;o. Yo estuve en Cali hace poquito y ah&iacute; tenemos mucho m&aacute;s o&iacute;do que en Argentina, mucho m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;<em>&ldquo;Est&aacute; cansado&rdquo;, le dice al marido la madre del chico con buzo. </em><em><strong>El nene entren&oacute; ayer, anteayer jug&oacute; al f&uacute;tbol, hoy a la ma&ntilde;ana volvi&oacute; a entrenar. </strong></em><em>Los chicos, que llevan una hora haciendo ejercicios, se preparan para empezar el partido. Al nene que estaba de mal humor lo mandan al arco. Su pap&aacute; lo alienta. El nene no quiere saber nada. A medida que avanza el partido los van rotando de posici&oacute;n. A &eacute;l lo ponen de defensor. Se ubica y despu&eacute;s no se mueve m&aacute;s. La pelota est&aacute; en el &aacute;rea contraria. </em><em><strong>&ldquo;Ponete de 3&rdquo;, le grita el padre</strong></em><em>. El nene dice algo que no escuchamos. Est&aacute; fastidiado. </em><em><strong>&ldquo;Bueno, hac&eacute; lo que quieras&rdquo;</strong></em><em>, dice el padre resignado.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Si el f&uacute;tbol femenino est&aacute; en pleno despliegue, &iquest;hay captadoras mujeres? La respuesta es la misma: <strong>los clubes no tienen ni un &aacute;rea de captaci&oacute;n espec&iacute;fica para jugadoras ni pensi&oacute;n para mujeres</strong>. La mayor&iacute;a de los clubes de Buenos Aores garantizan alojamiento y escolaridad a los jugadores que traen desde otras provincias. Pero s<strong>i en alguna prueba ven de casualidad a alguna piba jugar y la quieren traer, ella o su familia tienen que ocuparse del lugar donde va a vivir ac&aacute; en Buenos Aires y de la escuela</strong>. Ninguno de los captadores entrevistados conoce a alguna colega mujer. Tampoco las periodistas especializadas consultadas para esta nota.
    </p><p class="article-text">
        <em>Cuando la pelota se va afuera, alguno de los profes tira una nueva a la cancha y los nenes corren tras ella. Hace m&aacute;s de una hora que no paran de moverse. Por momentos se cansan pero siguen. Por momentos se caen pero se levantan. Por momentos se mueven como si fueran m&aacute;s grandes. </em><em><strong>Se mueven como si la magia del nombre &ldquo;Messi&rdquo; que tienen en la camiseta les diera fuerza.</strong></em><em> Son las 17.30 y en Ferro hace fr&iacute;o. La prueba termina y los chicos salen corriendo a encontrarse con sus familiares. Tienen seis a&ntilde;os. Al chico que estaba de mal humor el padre le hace un chiste pero &eacute;l no se r&iacute;e. </em><em><strong>&ldquo;Qu&eacute; golazo que metiste&rdquo;</strong></em><em>, le dice otro padre a su hijo. La madre del chico del buzo lo recibe con los brazos abiertos, lo abraza y le dice: &ldquo;&iquest;Vamos a merendar?&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ML/SH</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta nota fue producida durante Hacemos Cr&oacute;nica, el taller de Periodismo Narrativo que ofrece Club El Movimiento en la redacci&oacute;n de elDiarioAR.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martina Leunda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/captador-ojo-codigos-trampas-buscadores-futbolistas-6-15-anos_1_9725224.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Nov 2022 03:16:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Yo, captador": ojo, códigos y trampas de los buscadores de futbolistas de entre 4 y 15 años]]></media:title>
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