<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Héctor Cámpora]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/hector-campora/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Héctor Cámpora]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1043997/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Llevo en mis oídos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/llevo-oidos_129_10223146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73949f51-f990-4719-8a1b-ee8df9e729d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Llevo en mis oídos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El próximo 25 de mayo se cumplen 50 años de la asunción de Héctor J. Cámpora. En este texto, adelanto de su nuevo libro "Llevo en mis oídos. Música y sonidos de Cámpora y Perón a Isabel y López Rega", Abel Gilbert desbroza los entretelones del peronismo en los días previos a la masacre de Ezeiza.</p></div><p class="article-text">
        En la fiesta se anidaba, a grito partido, una misma refutaci&oacute;n de esos anhelos. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Per&oacute;n, Evita, la patria socialista.</em>
    </p><p class="article-text">
        Su r&iacute;tmica, enga&ntilde;osa. La pausa de la puntuaci&oacute;n pod&iacute;a propiciar al menos la duplicidad de significados. &iquest;Certeza u ox&iacute;moron? &iquest;Per&oacute;n evitaba? &iquest;Se cantaba a la propia imposibilidad? &iquest;Pod&iacute;a escucharse esa diferencia entre nombre y verbo &ndash;o el verbo del nombre&ndash; cuando se cre&iacute;a alcanzar la l&iacute;nea del horizonte con los dedos en &ldquo;V&rdquo;? Pero podr&iacute;amos tambi&eacute;n entender aquel grito como la se&ntilde;al que transmit&iacute;a el rostro bifronte del propio general y el peronismo. Recurramos otra vez a Horowicz: &ldquo;las presiones de la sociedad argentina hab&iacute;an licuado el gorilismo militar hasta volverlo inofensivo, azul, conciliador. Una mitad del partido militaba en el FREJULI y otra en la oposici&oacute;n&rdquo;. Cuando retumbaba, entonces, el lema pod&iacute;a significar, las dos cosas a la vez.
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; el momento del cambio de mando. C&aacute;mpora al Gobierno, Per&oacute;n en Madrid. &iquest;Y el poder? Lanusse quiso irse antes de tiempo de la ceremonia de unci&oacute;n (estaba ah&iacute; el Tula, primer bombo del peronismo, y para bombistas ten&iacute;a suficiente con los integrantes del conjunto de su yerno). Lo fren&oacute; el imperativo de cantar el himno. C&oacute;mo abandonar la sede ejecutiva cuando se llama a o&iacute;r el grito sagrado. Afuera, mientras, el alborozo. Las exclamaciones anhelantes aquel soleado 25 (&ldquo;se van y nunca volver&aacute;n&rdquo;) dominaron el per&iacute;metro de la Plaza de Mayo. Dijo <em>El Descamisado</em>, la publicaci&oacute;n oficial de Montoneros, en su segundo n&uacute;mero, publicado el 29 de mayo: &ldquo;Los himnos de guerra vivando a las formaciones especiales y recordando la constante presencia de los compa&ntilde;eros ca&iacute;dos en el combate se alternaban con los c&aacute;nticos de alegr&iacute;a y de afecto hacia el general Per&oacute;n, la compa&ntilde;era Evita y el compa&ntilde;ero Presidente. La Marcha Peronista a cada rato afloraba de cientos de miles de bocas elevando al cielo el himno de victoria de un pueblo clamoroso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente miraba con odio a cualquier uniformado. Aunque fuera un cabo m&uacute;sico&rdquo;. &nbsp;La banda militar de la Escuela Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA) huy&oacute; en desbandada. No hubo bajas, aunque s&iacute; p&eacute;rdida de instrumentos, botines de una guerra carnavalesca: cualquiera pod&iacute;a ser m&uacute;sico esa ma&ntilde;ana de presuntas jerarqu&iacute;as invertidas. El j&uacute;bilo que provocaba una fecha que se pensaba inaugural, acompa&ntilde;ada por Allende y el cubano Osvaldo Dortic&oacute;s, enviado de Fidel Castro, encontraron su punto de mayor elocuencia s&oacute;nica en la noche, cuando una nueva multitud acompa&ntilde;&oacute; la liberaci&oacute;n de los presos pol&iacute;ticos en Villa Devoto. &ldquo;El T&iacute;o presidente, libertad a los combatientes&rdquo; y, tambi&eacute;n, llamados estent&oacute;reos a la venganza: &ldquo;ya van a ver, cuando venguemos los muertos de Trelew&rdquo;. A las nueve, Abal Medina subi&oacute; a una terraza y se asom&oacute; sobre un muro con un meg&aacute;fono en la mano para anunciar que &ldquo;los compa&ntilde;eros&rdquo; iban a abandonar elpenal. Urondo y los sobrevivientes del 22 de agosto esperaron ansiosos ese momento. Pocas horas antes hab&iacute;an concluido la entrevista grabada sobre los sucesos en la base naval patag&oacute;nica, resumida en el libro <em>La patria fusilada</em>. Ni siquiera se detuvieron para cantar la marcha peronista. 
    </p><p class="article-text">
        Las celebraciones se esparcieron plet&oacute;ricamente a lo largo y ancho del pa&iacute;s. En La Rioja, un abogado patilludo hab&iacute;a sido ungido gobernador. Carlos Menem le imprimi&oacute; a la noche del 25 su propio sentido de la jarana. &ldquo;Asisti&oacute; a una pe&ntilde;a folkl&oacute;rica: bail&oacute; zambas y chacareras, toc&oacute; elbombo y se anim&oacute; a una payada&rdquo;. Nos animamos a inferir el repertorio cantado: una exaltaci&oacute;n de los caudillos, Facundo y el Chacho Pe&ntilde;aloza. Para completar su condici&oacute;n de hombre popular, le dio al parche y fue, a la vez, repentista. &iquest;Qu&eacute; habr&iacute;a dicho en esos versos libres? &iquest;Lo mismo que le transmiti&oacute; a <em>El Descamisado </em>el 12 de julio? &ldquo;La revoluci&oacute;n del 25 de mayo tiene su sentido m&aacute;s profundo en la defensa que har&aacute;n de ella la juventud, las FAR y Montoneros. Hay muchos conservadores metidos en el Movimiento, en el gobierno nacional y esta es una lucha a muerte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        C&aacute;mpora tuvo su propio homenaje, pocos d&iacute;as despu&eacute;s de haber tomado el mando. Otra vez el colectivo Podest&aacute;, ya transformado en Centro Cultural, form&oacute; parte de la velada. &ldquo;Para los compa&ntilde;eros no es habitual verlo al compa&ntilde;ero Presidente derramando algunas l&aacute;grimas&rdquo;, inform&oacute; <em>El Descamisado </em>el 29 de mayo. El &ldquo;T&iacute;o&rdquo; no las pudo evitar cuando el coro que hab&iacute;a sumado, entre otros, a Benedetto, Oscar Rovito y Daniel Castillo, enton&oacute; trescanciones alusivas al &ldquo;advenimiento del nuevo gobierno popular&rdquo;. Primero, claro, el parche. &ldquo;Con el mazazo marcial del bombo peronista, el acto fue desde su comienzo una marcada demostraci&oacute;n de la nueva actitud asumida en bloque por los m&aacute;s talentosos creadores del teatro argentino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Toda algarab&iacute;a, con su punto de incandescencia, &iquest;alberga su reverso con la inexorabilidad de una ley f&iacute;sica? Por lo pronto, en los pliegues de ese instante arrobador del 25 que se presum&iacute;a interminable, se asomaban como asteriscos los llamados a la prevenci&oacute;n. Se&ntilde;ala Horowicz sobre aquel cenit de optimismo que prestaba su jerga a Menem y, como &eacute;l, otros tantos: &ldquo;era preciso determinar, no obstante, si el movimiento avanzaba, si era parte de una nueva oleada o si por el contrario expresaba la &uacute;ltima estribaci&oacute;n de una ola vencida&rdquo;. Las comprobaciones llegaron m&aacute;s r&aacute;pido que lo previsto.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los primeros desmentidos de la consigna &ldquo;se van y nunca volver&aacute;n&rdquo; le entr&oacute; por la misma oreja a Bonasso, el portavoz de C&aacute;mpora. Reconocimiento de que no puede haber una descripci&oacute;n inocente del sonido ni de la experiencia sonora, mucho menos en medio de conjuras palaciegas. Una tarde le entreg&oacute; al presidente una carpeta con documentaci&oacute;n probatoria de que un &ldquo;supuesto compa&ntilde;ero&rdquo; que reportaba a la secretar&iacute;a general de la Presidencia pertenec&iacute;a en rigor al Servicio de Informaciones Navales (SIN). C&aacute;mpora pregunt&oacute; a los gritos a su subordinado si estaba seguro de lo que dec&iacute;a. &ldquo;Yo asent&iacute; en silencio, tratando de que el micr&oacute;fono del SIN, que adivinaba en alg&uacute;n lugar del augusto despacho, no registrara la voz y la identidad del tipo que les estaba quemando un &lsquo;filtro&rsquo;&rdquo;. La primera captura, entonces, vibracional. Se&ntilde;ales. Cabler&iacute;os. Operadores y operaciones. La crisis que se devorar&iacute;a al camporismo tendr&iacute;a tambi&eacute;n su cap&iacute;tulo aural y sus territorios de acecho y cotilleo de aquello que pod&iacute;a comunicarse en voz alta o en un furtivo susurro (la secci&oacute;n &ldquo;De buena fuente&rdquo; de la revista <em>Militancia</em>, se ilustraba con una oreja que hab&iacute;a captado lo indecible en el espacio p&uacute;blico o en los bordes de la clandestinidad). Se hab&iacute;an ido, s&iacute;, de mala gana, pero sin dejar de esparcir dispositivos de captura de la informaci&oacute;n. Peter Szendy recuerda hasta qu&eacute; punto el husmeo del adversario o enemigo se ha relacionado con la escucha. Recupera para tal fin a Kia Lin uno de los comentaristas de<em> El arte de la guerra</em>, el libro del estratega y fil&oacute;sofo chino, Tzun Su. &ldquo;Un ej&eacute;rcito sin esp&iacute;as es como un hombre sin o&iacute;dos&rdquo;. Vigilar al contendiente es, por lo tanto, desplegar los sensores auditivos que posibilita una &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El espionaje parece ser, pues, una de las pr&aacute;cticas de escucha o auscultaci&oacute;n m&aacute;s antiguas identificadas en el mundo. Pero, a la inversa, &iquest;no hay una parte o un impulso de inteligencia en todas las escuchas?&rdquo;. Dicho de otra manera: el acto de escuchar es un acto de sospecha revestido de incandescencia, a su punto m&aacute;s extremo y activo&ldquo;. Siguiendo al autor franc&eacute;s: el enfrentamiento en el seno del peronismo, tutelado a su vez por la inteligencia militar, estuvo, por lo tanto, atravesado por esas m&uacute;ltiples l&iacute;neas de escucha que se articularon, duplicaron, interfirieron. En definitiva, un conflicto de se&ntilde;ales. 
    </p><p class="article-text">
        La asunci&oacute;n de C&aacute;mpora es, de otro lado, contempor&aacute;nea al desarrollo en Estados Unidos del caso Watergate que le costar&iacute;a el cargo a Richard Nixon despu&eacute;s de que el Senado pusiera al descubierto que revelaron que el presidente ten&iacute;a en sus oficinas un sistema de cintas de grabaci&oacute;n que actualizaba el sistema de control descrito por Swinburne. En medio del esc&aacute;ndalo, Francis Ford Coppola complet&oacute; el guion de una pel&iacute;cula que estrenar&iacute;a en 1974: <em>La conversaci&oacute;n</em>. Harry Caul (Gene Hackman) es un profesional que ofrece sus servicios de espionaje ac&uacute;stico tanto al Estado como al sector privado. Siempre encar&oacute; su trabajo con desinteresado ascetismo. Le era ajeno todo lo que pod&iacute;an registrar sus aparatos. Hasta que una vez siente curiosidad por los contenidos y se convertir&aacute; en un cazador cazado. El esp&iacute;a, vaya coincidencia, es, adem&aacute;s de un experto en colocar micr&oacute;fonos, m&uacute;sico (como en el<em> Moreira</em> de Guti&eacute;rrez, de nuevo la relaci&oacute;n con una pr&aacute;ctica al margen de le ley). Sobre el final del filme, comienza a tocar el saxo tenor. No toca en soledad. Caul improvisa sobre un disco de jazz. Duplica al solista, se deja llevar por el gozoso efecto de una superposici&oacute;n que debe interrumpir porque suena el tel&eacute;fono. Como nadie responde, el esp&iacute;a vuelve a lo suyo. Una segunda llamada le resulta inquietante. No cuelga de inmediato. &ldquo;Sabemos que lo sabe, se&ntilde;or Caul. Por su propio bien, no vaya m&aacute;s all&aacute;. Lo escucharemos&rdquo;, le advierten. Acto seguido, del auricular le llega la grabaci&oacute;n de su propio solo de saxo. Eso lo lleva a buscar desesperadamente el micr&oacute;fono, habitaci&oacute;n por habitaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La pesquisa no es exitosa. Derrotado, en medio de escombros, Caul vuelve a colocar sobre sus labios la boquilla del saxo. No hab&iacute;a simetr&iacute;as entre el Estado &ldquo;profundo&rdquo; y la guerrilla en lo que respecta a la capacidad de auscultar los movimientos del otro. Los grupos armados, en este caso los peronistas, hab&iacute;an realizado su aprendizaje durante la dictadura. El papel de Walsh, un cript&oacute;grafo vocacional que, en 1961, durante su estancia en La Habana, contribuy&oacute; a detectar los campamentos de cubanos anticastristas que desembarcar&iacute;an en Bah&iacute;a de los Cochinos, fue determinante. Horacio Verbitsky ha evocado sobre esos primeros escarceos aurales en las FAP. Todo hab&iacute;a comenzado de la manera m&aacute;s casual. Walsh sol&iacute;a almorzar con la televisi&oacute;n encendida, a la hora ciclo de una ex actriz de cine devenida anfitriona de artistas, modelos y opinadores. &ldquo;Hasta que un d&iacute;a en el televisor, que era muy viejo, la imagen dej&oacute; de verse bien. Rodolfo se acerc&oacute; para ajustar la sinton&iacute;a, cuando de golpe, con la imagen de Mirtha Legrand, apareci&oacute; una voz masculina que dijo: Comando llama, 222, comando llama&rdquo;. Se dieron cuenta de que se trataba de red radioel&eacute;ctrica de la Polic&iacute;a Federal. &ldquo;Rodolfo enloqueci&oacute;, se olvid&oacute; de Mirtha Legrand y de las modelos, y se dedic&oacute; a manipular el dial hasta poder direccionar cu&aacute;ndo y c&oacute;mo llegaba la interferencia, y ya en ese momento descular c&oacute;mo funcionaba eso. Cada cosa era una sigla, una convenci&oacute;n, el alfabeto policial. As&iacute; empez&oacute; un trabajo minucioso&rdquo;. Llegaron a trabajar seis personas, tres parejas, a lo largo de las 24 horas de cada d&iacute;a. Esa pr&aacute;ctica pas&oacute; de las FAP a Montoneros. &ldquo;Hab&iacute;amos desarrollado todo el know how de las escuchas de las comunicaciones de la polic&iacute;a y les ense&ntilde;amos a ellos. Fue cuando hicimos las escuchas del d&iacute;a del retorno de Per&oacute;n, del alzamiento de la ESMA, de Julio C&eacute;sar Urien y Mario Galli&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con ese capital se lleg&oacute; a Ezeiza.
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/llevo-oidos_129_10223146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 May 2023 03:07:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/73949f51-f990-4719-8a1b-ee8df9e729d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="119944" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/73949f51-f990-4719-8a1b-ee8df9e729d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="119944" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Llevo en mis oídos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/73949f51-f990-4719-8a1b-ee8df9e729d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Peronismo,Héctor Cámpora,Juan Domingo Perón,Ezeiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin discurso de CFK, se lanza el "operativo clamor" para que Cristina sea candidata]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/discurso-cfk-lanza-operativo-clamor-cristina-sea-candidata_1_10002748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6707bec-da86-448f-994d-20a8f9b7355d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin discurso de CFK, se lanza el &quot;operativo clamor&quot; para que Cristina sea candidata"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 11 de marzo, en la UTN de Avellaneda, habrá un plenario de organizaciones y militantes frentodistas para definir un plan "contra la proscripción" que, en la práctica, opera como un lanzamiento electoral de la vice para este año. No está en agenda que asista Cristina. Se hará a 50 años de la victoria de Héctor J. Cámpora en 1973.</p></div><p class="article-text">
        Sin eufemismos, el dispositivo K activar&aacute;, de manera formal, el <strong>operativo clamor Cristina 2023.</strong> Lo que fueron, hasta ac&aacute;, declaraciones individuales o de algunas orgas derivar&aacute;, el pr&oacute;ximo 11 de marzo, en un mensaje integral y, se supone, un&iacute;voco de sectores del Frente de Todos (FdT) para que la vicepresidenta compita en las elecciones de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Con formato de plenario, con la centralidad de La C&aacute;mpora pero con la intervenci&oacute;n de peronismo territorial, espacios sindicales y sociales, adem&aacute;s del conglomerado de partidos y agrupaciones K, el encuentro se har&aacute; en la UTN de Avellaneda y funcionar&aacute;, en la pr&aacute;ctica, como un lanzamiento electoral aunque la principal involucrada, Cristina, no estar&aacute; presente.
    </p><p class="article-text">
        Este jueves, por la noche, se termin&oacute; de definir el esquema y el eslogan que tiene claras reminiscencias a la proscripci&oacute;n que, durante casi dos d&eacute;cadas, impidi&oacute; volver al pa&iacute;s a <strong>Juan Domingo Per&oacute;n</strong> y le prohibi&oacute; al peronismo competir en elecciones. De hecho, hay un mensaje en la elecci&oacute;n de la fecha porque <strong>se cumplen 50 a&ntilde;os de la victoria de H&eacute;ctor J. C&aacute;mpora en 1973, elecci&oacute;n que le puso fin a la proscripci&oacute;n electoral del PJ y baliz&oacute; el regreso de Per&oacute;n al poder, y la victoria electoral de septiembre de ese a&ntilde;o.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f23555d-3356-4130-83e4-3e0ce090f40f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f23555d-3356-4130-83e4-3e0ce090f40f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f23555d-3356-4130-83e4-3e0ce090f40f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f23555d-3356-4130-83e4-3e0ce090f40f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f23555d-3356-4130-83e4-3e0ce090f40f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f23555d-3356-4130-83e4-3e0ce090f40f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1f23555d-3356-4130-83e4-3e0ce090f40f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Luche y vuelve&quot;, el eslogan de la convocatoria para pedir que CFK acepte ser candidata"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Luche y vuelve&quot;, el eslogan de la convocatoria para pedir que CFK acepte ser candidata                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Sin la vice</h3><p class="article-text">
        Hasta ac&aacute;, seg&uacute;n indicaron a <strong>elDiarioAR</strong> desde la organizaci&oacute;n, no est&aacute; contemplado que concurra la vice al plenario. No parece que esa disposici&oacute;n se modifique pero Cristina tiene, como rasgo, hacer movimientos fuera de lo previsto. Su presencia en un plenario que pide su candidatura, aunque toma como base el planteo de romper la proscripci&oacute;n, podr&iacute;a traducirse casi como atender positivamente ese pedido.
    </p><p class="article-text">
        El plenario apunta, en paralelo, a reactivar lo que se convers&oacute; en la mesa del FDT en la calle Matheu donde se acord&oacute; conformar una comisi&oacute;n para que vaya a pedirle a la vice que revise su decisi&oacute;n de no ser candidata. Esa comisi&oacute;n, hasta ac&aacute;, est&aacute; en el archivo peronista de las comisiones en formaci&oacute;n. &iquest;No se arm&oacute; o la vice no acept&oacute; que la visiten con ese fin? No hubo, tampoco, nuevo episodio de la mesa frentodista que, se dijo, deb&iacute;a volver a reunirse. 
    </p><p class="article-text">
        En medio se produjo un g&eacute;lido encuentro entre los Fern&aacute;ndez, cuando Alberto fue a dar su mensaje ante la Asamblea Legislativa y fue recibido por Cristina. Ese contacto fue distante y no trasmiti&oacute; ninguna se&ntilde;al de que la relaci&oacute;n se haya descongelado ni que emiti&oacute; signos que indiquen que puede lograrse, en alg&uacute;n momento, reestablecer la empat&iacute;a que alguna vez existi&oacute; entre ambos.
    </p><p class="article-text">
        Sin Cristina, el plenario funciona como primer paso del operativo clamor, antesala de la movilizaci&oacute;n del 24 de marzo donde la columna que encabezar&aacute; La C&aacute;mpora llevar&aacute; como planteo la lucha contra la proscripci&oacute;n y contra la persecuci&oacute;n judicial contra al vice. No es, aclaran, un tema que contamine la defensa de los DDHH a 40 a&ntilde;os de la recuperaci&oacute;n democr&aacute;tica porque en las movilizaciones del 24-M las distintas organizaciones suelen llevar planteos propios.
    </p><p class="article-text">
        La fecha tiene, a su vez, otro efecto colateral: 48 horas antes, el 9 de marzo, el tribunal que conden&oacute; a la vice en la Causa Vialidad dar&aacute; a conocer los fundamentos de su fallo. <strong>Se completar&aacute; una elipsis: la vice &ldquo;renunci&oacute;&rdquo; a ser candidata luego de la sentencia; el cristinismo la pone en carrera, aunque ella no diga nada todav&iacute;a, horas despu&eacute;s de que se dan las razones de la condena.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El interrogante mayor es, todav&iacute;a, qu&eacute; piensa hacer la vice. Los mensajes que emiti&oacute; reflejan que todav&iacute;a sostiene su posici&oacute;n de no competir pero resulta ingenuo pensar que el &ldquo;operativo clamor&rdquo; no cuenta con el consentimiento de Cristina, sea para que ser candidata a presidente, o para estar en la boleta bonaerense como senadora o, de m&iacute;nima, para sostener la expectativa como instrumento de negociaci&oacute;n en el tramo final y en la previa del cierre de listas.
    </p><p class="article-text">
        <em>PI</em>  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Ibáñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/discurso-cfk-lanza-operativo-clamor-cristina-sea-candidata_1_10002748.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Mar 2023 18:00:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e6707bec-da86-448f-994d-20a8f9b7355d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="135050" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e6707bec-da86-448f-994d-20a8f9b7355d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="135050" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sin discurso de CFK, se lanza el "operativo clamor" para que Cristina sea candidata]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e6707bec-da86-448f-994d-20a8f9b7355d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cristina Fernández de Kirchner,Alberto Fernández,Héctor Cámpora,La Cámpora]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cámpora, el gran olvidado por Cristina, el PJ y La Cámpora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/campora-gran-olvidado-cristina-pj-campora_129_9727234.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8885f9a-4ffe-4cc2-9548-9a8ecfbe2981_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cámpora, el gran olvidado por Cristina, el PJ y La Cámpora"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Miguel Bonasso, autor del celebrado El Presidente que no fue, rescata el rol decisivo de Héctor Cámpora en el regreso de Perón a la Argentina y se pregunta por esa omisión en el acto de Cristina Fernández de Kirchnher: ¿Ignorancia? ¿Cálculo? ¿Concesión a la omnipresente derecha del peronismo?  
</p></div><p class="article-text">
        En ninguna de las celebraciones peronistas por los 50 a&ntilde;os del primer regreso de Per&oacute;n al pa&iacute;s, incluyendo la que presidi&oacute; Cristina Kirchner, se record&oacute; el papel protag&oacute;nico que jug&oacute; en ese acontecimiento hist&oacute;rico H&eacute;ctor J. C&aacute;mpora. Ni siquiera los miembros de La C&aacute;mpora, presentes en la celebraci&oacute;n de La Plata, se preocuparon por recuperar al dirigente de carne y hueso cuyo nombre les sirve como distintivo.<strong> &iquest;Ignorancia? &iquest;C&aacute;lculo? &iquest;Concesi&oacute;n a la omnipresente derecha del peronismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cualquiera que haya sido la causa, es un olvido que empobrece la historia, que la deja anclada en un tach&iacute;n-tach&iacute;n carente del elemento real de enfrentamiento al r&eacute;gimen militar y por lo tanto subversivo que condujo en p&uacute;blico y entre bambalinas el &uacute;ltimo Delegado de Per&oacute;n. A quien los grandes medios han condenado en estas cinco d&eacute;cadas como &ldquo;aliado de los terroristas&rdquo; o caricaturizado como un cortesano chupamedias, &ldquo;el gil de Giles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No pretendo. obviamente, que la Vicepresidenta lo incluyera en un discurso destinado a prop&oacute;sitos proselitistas, pero su ausencia total en la jornada de evocaci&oacute;n del primer retorno, subraya la notoria ahistoricidad que aqueja al peronismo del Tercer Milenio y desvaloriza hasta la noci&oacute;n misma de militancia, en perjuicio -sobre todo- de los j&oacute;venes que se asoman a la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n era C&aacute;mpora y qu&eacute; papel jug&oacute; en ese regreso que se celebra sin conocerlo? <strong>Parad&oacute;jicamente era un dirigente pol&iacute;tico t&iacute;pico del PJ, de talante pac&iacute;fico y negociador, y no un militante revolucionario.</strong> Pero tom&oacute; tres decisiones que sacudieron al sistema y le significaron un enorme riesgo personal a ese pol&iacute;tico al que personajes oscuros como Jorge Antonio llamaban cobarde.
    </p><p class="article-text">
        La primera fue en una circunstancia tan dram&aacute;tica como los fusilamientos de Trelew, cuando autoriz&oacute; que tres de las v&iacute;ctimas de la masacre, Ana Mar&iacute;a Villareal de Santucho, Eduardo Capello y Mar&iacute;a Ang&eacute;lica Sabelli, fueran veladas en la sede del PJ en avenida La Plata. Funeral que fue interrumpido con tanques, perros y garrotes por un famoso represor, el comisario Alberto Villar, quien tras reprimir a los presentes se llev&oacute; de prepo los ata&uacute;des a La Chacarita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda determinaci&oacute;n fue en esos mismos d&iacute;as negros que sucedieron a la masacre. A pesar del clima represivo, C&aacute;mpora inici&oacute; la campa&ntilde;a del &ldquo;Luche y vuelve&rdquo; apoyado centralmente en la capacidad de movilizaci&oacute;n de aquella JP de las Regionales, estrechamente ligada a las organizaciones armadas peronistas. Una decisi&oacute;n pragm&aacute;tica en el fondo, porque ni muchos dirigentes del PJ, ni de los sindicatos peronistas, que dialogaban con el dictador Lanusse, estaban dispuestos a proporcionarle, a nivel nacional, las multitudes que eran imprescindibles para el &eacute;xito de la propuesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tercera tiene que ver directamente con el Regreso, cuyo cincuentenario se acaba de celebrar y con una confesi&oacute;n estrat&eacute;gica que C&aacute;mpora me hizo en M&eacute;xico, en marzo de 1975. En aquel primer retorno hubo una conspiraci&oacute;n, conducida por Jos&eacute; L&oacute;pez Rega y ejecutada por el teniente coronel retirado Jorge Manuel Osinde, para evitar que el <em>charter</em> de Alitalia, que tra&iacute;a a Per&oacute;n, escoltado por su esposa Isabel, L&oacute;pez Rega y unas ciento cincuenta personalidades argentinas de la pol&iacute;tica, la cultura, el espect&aacute;culo y los deportes, aterrizara en Asunci&oacute;n o en el aeropuerto de Carrasco y no en Ezeiza. Una maniobra que favorec&iacute;a a la dictadura y frustraba el plan de C&aacute;mpora que hab&iacute;a aprobado Per&oacute;n, que consist&iacute;a en regresar al pa&iacute;s, sin pedirle permiso a Lanusse, para demostrar que al General &ldquo;le daba el cuero&rdquo; y apretar con la conmoci&oacute;n popular que provocar&iacute;a el regreso, para evitar que el Partido Justicialista fuera proscrito, como lo estaba Per&oacute;n, a nivel personal, por no haber cumplido con la famosa cl&aacute;usula, que le imped&iacute;a candidatearse a quien no estuviera en la Argentina antes del 25 de agosto de 1972.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Debe ser dif&iacute;cil para quienes no vivieron aquel lluvioso 17 de noviembre y sus v&iacute;speras aquilatar la tremenda tensi&oacute;n que provoc&oacute; en el pa&iacute;s aquel acontecimiento. Partidarios y contrarios se preguntaban qu&eacute; terremoto se producir&iacute;a si alguien atentaba contra Per&oacute;n. Y, efectivamente, hubo planes de algunos marinos para derribar el avi&oacute;n si su nariz apuntaba a Ezeiza. Marco conspirativo que valoriza la decisi&oacute;n que tom&oacute; C&aacute;mpora a bordo del Giuseppe Verdi, cuando cruzaron el Oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        	Don H&eacute;ctor, que hab&iacute;a sido mi jefe pol&iacute;tico en la hist&oacute;rica campa&ntilde;a electoral que condujo al 11 de marzo de 1973, me revel&oacute; dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en un Vips de la ciudad de M&eacute;xico, como hab&iacute;a desbaratado la conspiraci&oacute;n para que Per&oacute;n no bajara en Ezeiza. &ldquo;Voy a contarle Miguel, algo que nunca dije&rdquo;, prolog&oacute; y agreg&oacute; con sincera modestia: &ldquo;Usted sabe que yo no estuve en la Resistencia, pero con esto que le voy a contar me jugu&eacute; mi vida, la de Per&oacute;n y la de todos los que nos acompa&ntilde;aron en aquel regreso. Por eso ser&aacute; para mi lo m&aacute;s importante de mi vida, mucho m&aacute;s importante que ganar las elecciones el 11 de marzo, o ser presidente el 25 de mayo: nosotros ten&iacute;amos, ante una gran emergencia, la alternativa B, que era aterrizar en Carrasco y Osinde propuso, por razones de seguridad, que el avi&oacute;n bajara en Montevideo. Yo me opuse categ&oacute;ricamente y le advert&iacute; al comandante: &lsquo;vamos a bajar en Ezeiza y no hay que consultarle nada a nadie. Ni siquiera al Se&ntilde;or General. Aqu&iacute; decido yo, porque yo fui el que contrat&oacute; el <em>charter&rsquo;</em>. Me la jugaba, porque se imagina qu&eacute; hubiera pasado si sal&iacute;a mal&hellip;Pero yo la ten&iacute;a muy clara: si no &iacute;bamos a Ezeiza no hab&iacute;a proceso electoral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El temor de C&aacute;mpora estaba justificado: el desaf&iacute;o del &ldquo;dentista&rdquo; a los poderes f&aacute;cticos de las armas y el dinero, que rodearon el aeropuerto de Ezeiza con 35 mil efectivos armados hasta los dientes, no se lo perdonaron nunca. Por eso, durante la &uacute;ltima dictadura militar, no le permitieron abandonar su refugio en la embajada mexicana en Buenos Aires, hasta noviembre de 1979, cuando se comprob&oacute; que padec&iacute;a un c&aacute;ncer terminal que lo mat&oacute; el 19 de diciembre de 1980, en su segundo y &uacute;ltimo exilio en M&eacute;xico. Sus restos reci&eacute;n pudieron regresar a la Argentina el 9 de diciembre de 1991 y fueron velados en el Congreso, donde falt&oacute; calor popular y sobr&oacute; ret&oacute;rica falsa. &ldquo;El legado de C&aacute;mpora es inequ&iacute;vocamente el de la lealtad inclaudicable a las ideas que abraz&oacute;&rdquo;, dijo el entonces presidente de la C&aacute;mara de Diputados, Alberto Pierri, que le vend&iacute;a papel para su diario al almirante Emilio Massera, uno de los carceleros que hab&iacute;a impedido a C&aacute;mpora salir de la embajada a tiempo para atajar el c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, en esta &eacute;poca del <em>whatsapp</em> y el &ldquo;yo te llamo&rdquo;, ni siquiera hubo menciones ret&oacute;ricas para incluirlo en los festejos. Bastaba con el icono inevitable de Per&oacute;n como pedestal para sellar &ldquo;la unidad&rdquo;, cotidianamente amenazada por todos los candidatos a ser candidateados, empezando naturalmente por Cristina y siguiendo por Alberto Fern&aacute;ndez, que no solo super&oacute; totalmente los 49 d&iacute;as de C&aacute;mpora en su presidencia vicaria, sino que pretende acceder a otros cuatro a&ntilde;os de mandato presidencial y en este caso, aut&oacute;nomo. Mientras una derecha feroz, capaz de intentar pegarle un tiro en la cabeza a la Vicepresidenta, utiliza -seg&uacute;n convenga- el uso criminal de l&uacute;mpenes descerebrados o el disciplinamiento social a trav&eacute;s del manejo unidireccional de la informaci&oacute;n y la ausencia de una verdadera educaci&oacute;n popular. Un vac&iacute;o que propicia toda suerte de groseras contradicciones, como expulsar del ministerio de Econom&iacute;a a Mart&iacute;n Guzm&aacute;n por su cercan&iacute;a con el FMI, para entronizar a Sergio Massa -de robustos contactos con el establishment y Estados Unidos- como el nuevo salvador de la Patria.
    </p><p class="article-text">
        <em>MB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Bonasso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/campora-gran-olvidado-cristina-pj-campora_129_9727234.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Nov 2022 03:02:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f8885f9a-4ffe-4cc2-9548-9a8ecfbe2981_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="194051" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f8885f9a-4ffe-4cc2-9548-9a8ecfbe2981_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="194051" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cámpora, el gran olvidado por Cristina, el PJ y La Cámpora]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f8885f9a-4ffe-4cc2-9548-9a8ecfbe2981_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Héctor Cámpora,La Cámpora,Cristina Fernández de Kirchner,Juan Perón,Peronismos]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
