<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Ghanim Al-Muftah]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/ghanim-al-muftah/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Ghanim Al-Muftah]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1044005/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Una fiesta austera en la ciudad pavo real y la soledad de Ecuador versus el VAR]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-qatar-2022/fiesta-austera-ciudad-pavo-real-soledad-ecuador-versus-var_129_9728775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba6e5f04-4d47-46da-95d0-35e33adc5591_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una fiesta austera en la ciudad pavo real y la soledad de Ecuador versus el VAR"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La Selección de Qatar no fue a la cita. Estuvieron, sí, sus camisetas numeradas, los guantes de su arquero, los cordones atados de los botines también de leds. Pero no hubo presencia humana", escribe el autor al revisar los mejores momentos de una ceremonia de "apenas cuarenta minutos de rituales coreográficos y folclóricos" y el partido "más descompensado de la historia de los Mundiales".</p></div><p class="article-text">
        Empez&oacute; otro Mundial. El calendario de la eternidad no se va a alterar por este tipo de insignificancias ocurridas cada un pesta&ntilde;eo de cuatro a&ntilde;os, pero la vida de quienes adoran el f&uacute;tbol se suspende y se reemplaza por un fixture que tiene en su programaci&oacute;n el &uacute;nico mundo en el que vale la pena vivir.
    </p><p class="article-text">
        El acto de inauguraci&oacute;n fue relativamente austero teniendo en cuenta el derrame de lujos en cascada que se asocian con Qatar. En especial, por el poco tiempo que dur&oacute;. <strong>Apenas cuarenta minutos de rituales coreogr&aacute;ficos y folcl&oacute;ricos en los que se subray&oacute; con desesperaci&oacute;n un discurso de simpat&iacute;a por la tolerancia, los intercambios en la diferencia y la honra al ecumenismo que la FIFA se adjudica a s&iacute; misma para darle a su marca el efecto desinteresado de una ONG.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n de <strong>Morgan Freeman </strong>como maestro de ceremonia incrust&oacute; de entrada una ficha de prestigio en el desierto bajo el formato &ldquo;alfombra roja&rdquo;. A trav&eacute;s de &eacute;l no solo estuvieron presentes Hollywood, los Oscars y los negros nacidos y criados contra el racismo de Mississippi. Tambi&eacute;n estuvieron all&iacute; los recuerdos de su participaci&oacute;n en videos institucionales de Amnesty International, su trabajo de gonzo en la <em>Historia de Dios</em> de History Channel y su recordada composici&oacute;n de Dios en <em>Todopoderoso</em>, de <strong>Tom Shadyak</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El choque de manos entre Freeman y <strong>Ghanim Al-Muftah</strong>, que tuvo algo de <em>La Creaci&oacute;n de Ad&aacute;n</em>, de Miguel &Aacute;ngel, fue el momento de mayor impacto de la ceremonia que por su g&eacute;nero, escala y tradici&oacute;n ha estado siempre persiguiendo que se diga de ella que hemos visto algo ya no bueno o malo sino im-pre-sio-nan-te. Ghanim Al-Muftah es un <em>streamer </em>qatar&iacute; de 19 a&ntilde;os que naci&oacute; con s&iacute;ndrome de regresi&oacute;n caudal en su variante sirenomelia. A su cuerpo le falta la parte inferior. Por supuesto, acabo de enterarme de esto extray&eacute;ndolo de la bandeja servida de Google, pero me contrataron como periodista y es deber de la profesi&oacute;n hablar de lo que ignoro, con la salvedad de hacerlo como si supiera. Lo que no voy a hacer es juzgar la escena, ni a quienes decidieron instalarla. No tengo opini&oacute;n sobre el asunto (ni siquiera tengo que reserv&aacute;rmela).&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La presencia de Freeman tambi&eacute;n sirvi&oacute; para recortar en buena medida el desaire de varios m&uacute;sicos invitados, que armaron una huelga en el coraz&oacute;n del show business contra las ofertas de la FIFA. Los nombres de <strong>Shakira</strong>, <strong>Dua Lipa</strong> y <strong>Rod Steward </strong>entraron por una puerta de la tienda de <strong>Gianni Infantino</strong> y salieron invictos por la otra en busca de empleadores de Bien. Quedaron en pie <strong>Jungkook</strong>, de BTS, y <strong>Fahad Al Kubaisi</strong>, cantando &ldquo;Dreamers&rdquo;, la canzonetta emo del Qatar 2022, rodeados del habitual despliegue de coreograf&iacute;as inspiradas en la disciplina marcial, los coros wagnerianos, el desfile de banderas y mascotas, los cuadros de circos y la consabida danza de fuegos artificiales que derritieron los techos del Al Bayt con un calor de plancheta.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y gobernando el espect&aacute;culo, tutel&aacute;ndolo, saturando de resplandores la noche cerrada del Golfo, ella, la m&aacute;xima figura de Doha que tanto clarea la extraordinaria Biblioteca Nacional de Qatar como el skyline del Corniche, las barras de tragos de los hoteles de lujo de La Perla y las estructuras de los puentes: la iluminaci&oacute;n led, fetiche que ha hecho de la ciudad un pavo real el&eacute;ctrico. 
    </p><p class="article-text">
        Luego empez&oacute; el partido m&aacute;s descompensado de la historia de los Mundiales si se lo observa desde una perspectiva vinculada el deseo de estar. La Selecci&oacute;n de Qatar no fue a la cita. Estuvieron, s&iacute;, sus camisetas numeradas, los guantes de su arquero, los cordones atados de los botines tambi&eacute;n de leds. Pero no hubo presencia humana. La falta de confianza, concentraci&oacute;n, pasi&oacute;n e inteligencia para resistirse a Ecuador enciende las alarmas de la autoestima. Con esa actitud inane, la humanidad podr&iacute;a desaparecer en una semana. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El &uacute;nico soldado que se plant&oacute; para defender la camiseta local fue el dealer del VAR, que anul&oacute; el primer gol de Valencia por causas que la FIFA quiz&aacute;s desclasifique con un mea culpa en trescientos a&ntilde;os, como suele hacer el Vaticano con las denuncias de pedofilia.</strong> La repetici&oacute;n se hizo esperar, y cuando apareci&oacute; en las pantallas lo hizo a trav&eacute;s de una simulaci&oacute;n del llamado VAR &ldquo;autom&aacute;tico&rdquo;, con unos mu&ntilde;ecos digitales similares a los maniqu&iacute;s de dibujo. Una vez hecho el favor, se acab&oacute; el h&aacute;ndicap. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo de <strong>Gustavo Alfaro</strong> intuy&oacute; un horizonte caribe&ntilde;o -con hamacas paraguayas y reggae- y ocup&oacute; con soltura el territorio que le concedi&oacute; el anfitri&oacute;n m&aacute;s atento de los veintid&oacute;s mundiales. Atac&oacute; un poco, no m&aacute;s, bas&aacute;ndose en los errores de aficionados aterrados de los defensores qatar&iacute;es, excepto Hassan, que por momentos parec&iacute;a volver a la vida bajo la mirada vidriosa de sus compa&ntilde;eros. 
    </p><p class="article-text">
        A Ecuador le alcanz&oacute; con que se pasaran la pelota M&eacute;ndez y Caicedo, y que Valencia hiciera un poco de acto de presencia cerca de Al-Sheeb, cuyo arco tiene los &iacute;ndices de inseguridad m&aacute;s altos de Medio Oriente.
    </p><p class="article-text">
        Con semejante panorama el p&uacute;blico qatar&iacute; dej&oacute; vac&iacute;as las tribunas mucho antes de que el partido terminara. Era lo m&iacute;nimo que hab&iacute;a que hacer. Cort&eacute; la cara de tormenta de arena de un hincha que se iba y la copi&eacute; en el diccionario Reverso, que la tradujo as&iacute;: &ldquo;Qu&eacute; manga de pechos fr&iacute;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>JJB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-qatar-2022/fiesta-austera-ciudad-pavo-real-soledad-ecuador-versus-var_129_9728775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Nov 2022 23:07:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ba6e5f04-4d47-46da-95d0-35e33adc5591_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1850379" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ba6e5f04-4d47-46da-95d0-35e33adc5591_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1850379" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una fiesta austera en la ciudad pavo real y la soledad de Ecuador versus el VAR]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ba6e5f04-4d47-46da-95d0-35e33adc5591_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mundial Qatar 2022,Morgan Freeman,Ghanim Al-Muftah,VAR]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
