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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - impotencia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/impotencia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - impotencia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Sobre la impotencia masculina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/impotencia-masculina_129_9738876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8811cfc5-189f-4b54-a6d2-5c461c638993_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre la impotencia masculina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En tiempo de reivindicación del goce solitario, el autor propone a la masturbación como una pasión filial. "No hay masturbación de hombre o mujer, solo existe la de hijo", sostiene. </p></div><p class="article-text">
        <strong>Es posible identificarse por amor, como tambi&eacute;n es posible identificarse para dejar de amar.</strong> En el segundo caso, alguien se convierte en una mera copia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay personas a las que se reconoce como malas copias de otras. No amaron lo suficiente.</strong> En el primer caso, por lo contrario, suele tratarse de quienes llegan a tener un estilo propio, que es lo m&aacute;s impropio que hay, pero conserva el amor como un m&oacute;vil. Un estilo no es personal, es la huella que deja el movimiento de nuestros amores.
    </p><p class="article-text">
        En el modo de re&iacute;rse de un ni&ntilde;o est&aacute; la alegr&iacute;a con que fue mirado y su elecci&oacute;n de no dejar de amar jam&aacute;s a quien lo mir&oacute; tan lindo. En otras ocasiones, la risa se pierde y queda el gesto, la mueca, el rictus, la contracci&oacute;n del cuerpo. En la risa, en cambio, todo es abierto. Por eso quiz&aacute; dicen que es contagiosa. En un estilo el cuerpo se abre y comunica.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, lo que me interesa plantear es que la identificaci&oacute;n no solo es de quien se identifica; si as&iacute; fuera ser&iacute;a un proceso lineal. La fuerza de la identificaci&oacute;n est&aacute; tambi&eacute;n en que el otro se provea como soporte. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como quien se identifica para dejar de amar termina en una pose de mala copia, la contracara est&aacute; en que quien puede funcionar como sost&eacute;n se niegue &ndash;si es demasiado hist&eacute;rico&ndash; o se sienta robado &ndash;si se inclina m&aacute;s hacia la paranoia&ndash;. Aqu&iacute; la orientaci&oacute;n de la identificaci&oacute;n se invierte y quien se identifica tiene que ser muy activo para que ese otro del que proviene la identificaci&oacute;n habilite el juego.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dicho de otro modo, quien se identifica no es solo alguien que toma, sino que &ndash;a su vez&ndash; da mucho, sobre todo su capacidad de amar. Y quien desiste de la histeria y la paranoia, recibe m&aacute;s que un reconocimiento; consigue el milagro de la vida eterna: que es continuar con vida a trav&eacute;s de otro, vivir en otro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, luego de esta consideraci&oacute;n general sobre la condici&oacute;n amorosa de la identificaci&oacute;n, hablar&eacute; de los varones.
    </p><p class="article-text">
        En varones j&oacute;venes, es cada vez m&aacute;s com&uacute;n la consulta por impotencia. Varones que no son impotentes para masturbarse, por lo tanto que lo sean se relaciona con alg&uacute;n factor del encuentro sexual.
    </p><p class="article-text">
        En el libro <em>El fin de la masculinidad</em> propuse tres hip&oacute;tesis para explicar la impotencia masculina: por efecto de deseo (en el caso de aquellos que no son impotentes salvo con quien les gusta); por fijaci&oacute;n autoer&oacute;tica (cuando lo que Freud llamaba &ldquo;narcisismo del falo&rdquo; resulta insuficiente); por dependencia materna (en el caso de los varones que no pueden simbolizar el acto sexual m&aacute;s que de modo agresivo o, a la inversa, con temor &ndash;por lo general con fantas&iacute;as orales&ndash;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero como lo escrito en los libros nunca es definitivo, hoy voy a agregar una cuarta hip&oacute;tesis &ndash;que no niega las anteriores, sino que la complementa&ndash;. Me explico: como ya desarroll&eacute; en otras ocasiones, la escena primaria es una de las fantas&iacute;as fundamentales de la constituci&oacute;n ps&iacute;quica; as&iacute; lo propuse en otro libro, que justamente se llama <em>Fantas&iacute;as fundamentales</em>.
    </p><p class="article-text">
        En la escena primaria, el ni&ntilde;o es espectador &ndash;en la fantas&iacute;a&ndash; del coito de sus padres; es decir, el ni&ntilde;o mira, pero no participa, como no sea a trav&eacute;s de una identificaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Con una identificaci&oacute;n es posible sostener el deseo en una fantas&iacute;a. Lo m&aacute;s com&uacute;n es que el var&oacute;n se identifique con la mujer y se excite con sus gemidos &ndash;este es el verdadero protagonista del goce porn&oacute;grafo&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; los varones miran m&aacute;s porno que las mujeres? Por esa necesidad de identificarse con el goce supuesto a la mujer y que, en su cuerpo, est&aacute; m&aacute;s cerca del ano que del falo. No pocos varones cuentan que despu&eacute;s de masturbarse (con porno directo o mental) lo primero que hacen es ir a cagar.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este rodeo preliminar es para llegar al punto que me importa &ndash;en relaci&oacute;n a lo que dije en un comienzo, sobre c&oacute;mo una identificaci&oacute;n puede ser para dejar de amar&ndash;. Me refiero a que en la escena primaria el lugar del ni&ntilde;o es como hijo y, por lo tanto, es una parodia viril, una mala copia de un hombre.
    </p><p class="article-text">
        Porque si el espectador es hijo, entonces, no puede pasar a la cama m&aacute;s que con una identificaci&oacute;n: agresiva (identificado con el padre) o feminizada (como le ocurre a aquellos varones h&iacute;per preocupados porque la mujer disfrute, pero que no pueden penetrar).
    </p><p class="article-text">
        Pasar a la cama implica que la identificaci&oacute;n tenga que caer. Un acto sexual, como encuentro con la castraci&oacute;n, implica una castraci&oacute;n previa a la detumescencia (en realidad, &eacute;sta no castra al var&oacute;n, porque cuando ocurre ya no necesita la erecci&oacute;n), que es la que se da respecto de la posici&oacute;n de hijo.
    </p><p class="article-text">
        Una cuarta hip&oacute;tesis para explicar la impotencia masculina es, entonces, la permanencia de esta posici&oacute;n de hijo, a partir de una identificaci&oacute;n que resigna el amor para confirmar una imagen viril o conformar una seducci&oacute;n femenina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una conclusi&oacute;n suplementaria, para este tiempo de reivindicaci&oacute;n del goce solitario, es recordar que la masturbaci&oacute;n es una pasi&oacute;n filial:&nbsp;no hay masturbaci&oacute;n de hombre o mujer, solo existe la de hijo.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Claro que alguien puede ir a la cama para masturbarse, para que lo masturben o hacerlo con el cuerpo del otro. El goce f&aacute;lico, que no depende de la anatom&iacute;a, tiene diversas variantes.
    </p><p class="article-text">
        El punto es que, para hablar de var&oacute;n o mujer, es preciso ir a la cama con la castraci&oacute;n.&nbsp;As&iacute; es que alguien puede identificarse (con la castraci&oacute;n) por amor y pondr&aacute; en juego su vulnerabilidad y no buscar&aacute; una imagen en el otro. Si un var&oacute;n no resulta castrado de su posici&oacute;n de hijo, ser&aacute; impotente &ndash;masturbador o no&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/impotencia-masculina_129_9738876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Nov 2022 09:06:06 +0000]]></pubDate>
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