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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Criptosecta]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/criptosecta/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Criptosecta]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Tesla y los cryptobros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autos-transporte-y-movilidad/tesla-cryptobros_129_10539904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9921521d-0fc4-4708-bd47-fd9d6ffe9c16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tesla y los cryptobros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tanto o más más que por sus autos eléctricos, el fanatismo por la marca de Elon Musk está generado por algo llamado $TSLA.</p></div><p class="article-text">
        Tesla es un tema fascinante para los que seguimos de cerca al tema de los autos. La marca creada por Elon Musk irrumpi&oacute; como un torbellino en ese mundo, y en muchos aspectos lo cambi&oacute; para siempre. En t&eacute;rminos <em>Hobsbawmianos</em>, si se me permite la licencia, la aparici&oacute;n del Tesla Model S en 2012 represent&oacute; el final de un Siglo XX &ldquo;largo&rdquo; para la industria automotriz, y dio paso al verdadero Siglo XXI. 
    </p><p class="article-text">
        Vale la aclaraci&oacute;n de que somos muchos los que no vanagloriamos a Musk, m&aacute;s bien lo contrario, porque es un personaje tirando a oscuro. Pero eso no debe impedir un reconocimiento a lo interesante de sus creaciones, ni al m&eacute;rito de haber llevado a su empresa automotriz a ser la m&aacute;s &ldquo;valiosa&rdquo; del mundo. Y las comillas son pertinentes porque hacen referencia espec&iacute;ficamente a una de las maneras medir el valor de una empresa, su valuaci&oacute;n burs&aacute;til, que de eso se trata en buena parte lo que sigue.
    </p><h3 class="article-text"><em><strong>Teslabros</strong></em></h3><p class="article-text">
        Otro de los grandes logros de Tesla es haber generado un gigantesco ej&eacute;rcito de fans, fundamentalmente en Estados Unidos, pero tambi&eacute;n esparcidos por todo el mundo, incluida la Argentina (donde los autos de la marca a&uacute;n no llegan). Y lo de ej&eacute;rcito es literal, porque son pr&aacute;cticamente &ldquo;soldados&rdquo; a la hora de defender a su marca favorita. Claro que el &ldquo;campo de batalla&rdquo; son en general las redes sociales, especialmente Twitter (lo siento pero nunca aceptar&eacute; llamarlo &ldquo;X&rdquo;) que, oh casualidad, termin&oacute; siendo propiedad del bueno de Elon. Pero en ese contexto virtual, la beligerancia y el compromiso de sus <em>fanboys</em> son dignos de una milicia talib&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La forma en la que Tesla cal&oacute; tan hondo en el afecto de sus entusiastas es extremadamente llamativa, y seguramente en el futuro se escribir&aacute;n <em>papers</em> acad&eacute;micos sobre el tema. Mientras tanto, una primera observaci&oacute;n evidente es que <strong>estos </strong><em><strong>fanboys</strong></em><strong> son en su gran mayor&iacute;a son hombres j&oacute;venes</strong>, sobre todo los m&aacute;s intensos. Uno podr&iacute;a pensar que esto es razonable, por la fascinaci&oacute;n que genera la tecnolog&iacute;a en las nuevas generaciones y los autos entre los varones.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo m&aacute;s all&aacute; de las m&aacute;quinas y las bater&iacute;as. Ese algo que se puede corroborar en las redes sociales, especialmente en Twitter, que es donde se dan buena parte de los debates sobre Tesla. S&oacute;lo basta entrar a los perfiles para comprobar que la correlaci&oacute;n entre los fans de Tesla (alias: <em><strong>teslabros</strong></em><em>)</em> y los fans de las criptomonedas (alias: <em><strong>cryptobros</strong></em>) es alt&iacute;sima. No falla: en la mayor&iacute;a de los casos las descripciones personales incluyen t&eacute;rminos &ldquo;t&eacute;cnicos&rdquo; como <em>crypto</em>, <em>marketplace</em>, <em>bitcoin</em>, <em>altcoin</em>, <em>exchange</em>, <em>stock</em>, <em>trader</em>, <em>founder, sarasacoin</em>; y as&iacute;. Y lo que no falta nunca es la palabra <strong>$TSLA</strong>, con un signo pesos adelante, que no se refiere a los autos, sino a las acciones que de la empresa que cotizan en Wall Street. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>La verdadera disrupci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        No hay dudas de que Tesla es la marca que &ldquo;revolucion&oacute;&rdquo; tecnol&oacute;gicamente el mercado automotor con la masificaci&oacute;n de los autos el&eacute;ctricos, y es mundialmente reconocida por eso. Pero tambi&eacute;n es responsable de una disrupci&oacute;n a&uacute;n mayor, que no tiene que ver con los productos en s&iacute;, sino con la manera de hacer las cosas. Porque trajo la vertiginosa l&oacute;gica de las <em>startups</em> de Silicon Valley a una industria que siempre fue lenta y parsimoniosa en la toma de decisiones. La industria tecnol&oacute;gica, en cambio, se caracteriza por liderazgos muy marcados, con capacidad de tomar decisiones veloces y eventualmente impulsivas, pero muchas veces necesarias para un mundo que est&aacute; cambiando demasiado r&aacute;pido. Ah&iacute; es donde emerge la figura del genio-emprendedor moderno &ndash;patentado por Bill Gates y Steve Jobs, y elevado a su m&aacute;xima potencia con Musk&ndash;, que habilita todo tipo de concesiones, incluso muchas que tensionan con las normas establecidas y hasta con la ley (y a veces salen muy mal, como el caso de <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/elizabeth-holmes-estrellas-silicon-valley-condenada-fraude_1_8631231.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elizabeth Holmes</a> con Theranos). 
    </p><p class="article-text">
        Gran parte de esa l&oacute;gica empresarial tiene que ver con un <strong>foco totalmente orientado hacia el mercado y los inversores</strong>. Ya sean dispositivos electr&oacute;nicos, servicios web o, como en este caso, autos, la prioridad la tienen los accionistas por sobre los usuarios/consumidores. B&aacute;sicamente, porque ah&iacute; est&aacute; el dinero m&aacute;s fluido. Y se sabe que la cotizaci&oacute;n de una acci&oacute;n suele estar m&aacute;s basada en el humor del mercado y sus expectativas, que en los datos reales como ingresos netos, ventas, o &ndash;atenci&oacute;n&ndash; ganancias. En ese terreno, Tesla gan&oacute; un enorme protagonismo luego de su debut en el NASDAQ, el panel tecnol&oacute;gico de Wall Street. A partir de ese entonces <strong>$TSLA, se convirti&oacute; en una &nbsp;&ldquo;marca&rdquo; en s&iacute; misma que empez&oacute; a recorrer un camino paralelo al de los autos</strong>.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La Ferrari de las acciones</strong></h3><p class="article-text">
        La llegada de $TSLA coincidi&oacute; con la explosi&oacute;n de un nuevo escenario que ven&iacute;a gest&aacute;ndose desde hac&iacute;a tiempo: la &ldquo;democratizaci&oacute;n&rdquo; de las finanzas a trav&eacute;s de internet. Gracias a aplicaciones precursoras como Robinhood, Acrons o Stash &ndash;que permitieron el acceso a operaciones de bolsa sin comisiones y con una interfaz f&aacute;cil de usar&ndash; ya no hac&iacute;a falta ser un inversor sofisticado o tener un br&oacute;ker; Wall Street estaba accesible para cualquiera que tuviese una computadora o incluso un celular. 
    </p><p class="article-text">
        Para toda una nueva generaci&oacute;n de j&oacute;venes (y no tan j&oacute;venes) que ya ven&iacute;an generando comunidad digital a trav&eacute;s de los videojuegos y las redes sociales, estas aplicaciones fueron una ventana abierta para participar tambi&eacute;n en el juego de las finanzas. Y esos mismos canales y redes (como YouTube), no solo les permitieron el acceso sino tambi&eacute;n la capacitaci&oacute;n: ahora cualquier pibe con acceso a internet pod&iacute;a <em>tradear</em>, <em>shortear</em>; <em>hedgear</em>; <em>leveragear</em>,<em> </em>o aplicar conceptos como<em> stop-loss</em>; <em>bullish </em>(&iquest;suena conocido?); <em>blue chip</em>; <em>cut loss</em> y tantos otros. A eso se sumaron al poco tiempo las <strong>criptomonedas</strong> &ndash;un activo extremadamente especulativo&ndash; y tuvimos cart&oacute;n lleno: el mundo se llen&oacute; de <em><strong>cryptobros</strong></em> <strong>empoderados</strong>, con acceso a un potente set de conocimientos y herramientas, como para que cada uno pueda fantasear con ser un campe&oacute;n de las finanzas al estilo Bobby Axelroad (el protagonista de la serie <em>Billons</em>).
    </p><p class="article-text">
        En ese vaporoso contexto, la acci&oacute;n $TSLA se convirti&oacute; r&aacute;pidamente en un activo aspiracional para los <em>traders</em> de la nueva generaci&oacute;n. En el hipercompetitivo mundo de las finanzas, donde se destacan los <em>alfa</em> dispuestos a tomar riesgos, $TSLA se impuso como un s&iacute;mbolo de osad&iacute;a; era, en definitiva, la empresa que ven&iacute;a a desafiar el orden establecido con un accionar disrruptivo y provocador. Para estos <em>traders</em>, los autos, las bater&iacute;as y la red de cargadores de Tesla nunca fueron un fin, sino un medio para que la cotizaci&oacute;n vuele, para que les gane a todas las dem&aacute;s. Ser&iacute;a muy inusual ver <em>fans</em> de TM (la acci&oacute;n de Toyota Motors), STLA (la acci&oacute;n del Grupo Stellantis), F (la acci&oacute;n de Ford), o incluso de RACE, como se denomina la acci&oacute;n de Ferrari en la bolsa de valores; $TSLA, en cambio, los tiene por decenas de miles. En cierto sentido, la misma &eacute;pica deportiva que Enzo Ferrari logr&oacute; con sus autos en las pistas, Elon Musk la logr&oacute; con $TSLA en Wall Street.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1704857895886598387?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text"><strong>El culto de la personalidad</strong></h3><p class="article-text">
        Claro que la &eacute;pica se completa con la misma figura de Elon Musk, que aport&oacute; todo lo necesario para personificar la imagen del genio-emprendedor, muchas veces &ldquo;incomprendido&rdquo;: teatralidad, espontaneidad, verborragia, tenacidad&hellip; Un h&eacute;roe en remera y zapatillas, que no solo confrontaba con los viejos dinosaurios de Detroit, sino tambi&eacute;n contra &ldquo;la casta&rdquo; de Wall Street. S&iacute;, porque durante sus primeros tiempos en la Bolsa, $TSLA fue un papel extremadamente vol&aacute;til y sufri&oacute; todo tipo de ataques especulativos. Ah&iacute; estuvieron los <em>fanboys </em>para defender a <em>su</em> activo favorito, bancando los trapos con posiciones <em>long</em>, y gritando a los 4 vientos (virtuales) sobre su inexorable futuro <em>bullish</em>.
    </p><p class="article-text">
        Y ni hablar cuando Musk empez&oacute; a hacer de las suyas, como mentir reiteradamente con respecto a las fechas de salida de nuevos productos; exagerar las capacidades de su sistema de conducci&oacute;n aut&oacute;noma; avalar despidos arbitrarios y dudosas condiciones laborales en sus plantas; violar las regulaciones ambientales de las f&aacute;bricas; manipular el mercado de valores; provocar escozor con sus <em>tuits</em> y varias otras tropel&iacute;as. Sin que les entre una bala, los <em>teslabros</em> se abroquelaron para respaldar a su h&eacute;roe. El &ldquo;Elon contra el mundo&rdquo; pas&oacute; a ser un &ldquo;Nosotros contra el mundo&rdquo;. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay mucha teor&iacute;a acerca de este tipo de identificaci&oacute;n entre un l&iacute;der carism&aacute;tico (tirando a mesi&aacute;nico) y sus seguidores, que incluye un un amplio abanico de emociones que van desde la admiraci&oacute;n genuina y el sentido de comunidad, hasta la confianza ciega e irracional. En estas &eacute;pocas es inevitable pensar que la inseguridad juega un papel importante para los varones j&oacute;venes: ante un &ldquo;mundo exterior&rdquo; que se les presenta hostil, agruparse f&eacute;rreamente detr&aacute;s de una figura que exuda poder puede ser una forma de sobrellevarlo. &iquest;Suena familiar?
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                La Tesla Cybertruck, una disrruptiva pickup eléctrica que Musk prometió para 2019 y que todavía no llegó al mercado.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Pero no tanto con los autos</strong></h3><p class="article-text">
        Lo singular de este inquebrantable afecto en la parte burs&aacute;til, es que no tiene un correlato lineal en el terreno de los autos. No es que no haya toneladas de <em>teslabros</em> que cantan loas acerca de los Model S, Model 3 y Model Y, y prenden velas por la llegada de la revolucionaria Cybertruck, asegurando que ser&aacute; la mejor camioneta del mundo. Pero la verdad es que estos adl&aacute;teres no son muy respetados en el mundo de los autos. Porque los productos de Tesla son reconocidos por su avanzada tecnolog&iacute;a y sus prestaciones, pero tambi&eacute;n son ampliamente criticados por sus defectos de calidad constructiva, sobre todo teniendo en cuenta que es una marca se presenta a s&iacute; misma como &ldquo;premium&rdquo;. S&iacute; es cierto que se est&aacute;n vendiendo muy bien, pero eso se explica m&aacute;s por su relaci&oacute;n precio-producto (en buena parte gracias a subsidios), y ya no tanto por la deseabilidad que generan. 
    </p><p class="article-text">
        En sus fantas&iacute;as de hacerse millonarios <em>tradeando</em> criptomonedas o apostando a un <em>bull market</em> eterno para $TSLA, es probable que los <em>teslabros</em>/<em>cryptobros</em>  sue&ntilde;en m&aacute;s con una Ferrari o un Lamborghini que con un  Tesla. Porque, seamos honestos, si se trata de expresar virilidad, &eacute;xito y poder en el mundo real, nada supera &ndash;todav&iacute;a&ndash; a un buen deportivo italiano.
    </p><p class="article-text">
        <em>RT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Renato Tarditti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autos-transporte-y-movilidad/tesla-cryptobros_129_10539904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Sep 2023 03:01:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[autos,Tesla,Wall Street,Finanzas,Criptosecta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estafada por una criptosecta: “Captan a enfermos de cáncer y les sacan miles de euros”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/estafada-criptosecta-captan-enfermos-cancer-les-sacan-miles-euros_1_9775253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e67181a4-a914-4cf7-94c9-726bffcfaeac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estafada por una criptosecta: “Captan a enfermos de cáncer y les sacan miles de euros”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diversos grupos usan el señuelo de la espiritualidad para estafar con estas divisas que, al no ser rastreables, dificultan que las víctimas recuperen el dinero perdido.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Todos tenemos una vulnerabilidad. Ellos encuentran la tuya y la retuercen para hacer lo que quieran contigo&rdquo;. As&iacute; habla Andrea, nombre falso tras el que se halla una mujer que no quiere revelar su identidad. Lleva casi cinco a&ntilde;os viendo c&oacute;mo gran parte de su familia es &ldquo;absorbida por una secta&rdquo; que la est&aacute; alejando de ella y le est&aacute; estafando miles de euros.
    </p><p class="article-text">
        Andrea, adem&aacute;s de mantener su identidad en secreto, tambi&eacute;n quiere resguardar la de los suyos. &ldquo;Son personas listas, con estudios universitarios y muy cultos. Presumen de ser los &uacute;nicos l&uacute;cidos que entienden la verdad, pero seguro que si no les hubieran lavado el cerebro tendr&iacute;an verg&uuml;enza de lo que hacen&rdquo;, reflexiona. Por eso, adem&aacute;s de no querer dar el nombre de sus parientes, tampoco quiere decir qu&eacute; relaci&oacute;n de sangre los une a ella. &ldquo;No quiero que se reconozcan en este texto&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Todo empez&oacute; hace algunos a&ntilde;os, cuando una pariente enferma de c&aacute;ncer lleg&oacute; a un grupo de Telegram sobre&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/colegios-medicos-protegiendo-pseudoterapeutas-colegiados_129_1674468.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sanaci&oacute;n cu&aacute;ntica</a>. Se trata de un movimiento pseudocient&iacute;fico basado en que las part&iacute;culas y energ&iacute;as pueden cambiar la salud de las personas. En ese chat hay m&aacute;s de 500 personas enfermas y desesperadas por encontrar ayuda. &ldquo;Cada d&iacute;a hay centenares de mensajes motivadores. Entre las falsas esperanzas y la angustia de las v&iacute;ctimas, generan un v&iacute;nculo muy perverso.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/nino-guru-criptomonedas-desato-caos-ftx-presto-si-dinero-clientes_1_9720356.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una confianza ciega en cualquier cosa que los l&iacute;deres digan</a>. Por eso captan a enfermos terminales, a los que sablean miles de euros&rdquo;, cuenta Andrea.
    </p><p class="article-text">
        La clave es la confianza. Cuando la han creado, a veces despu&eacute;s de a&ntilde;os en el sedal, llegan las propuestas. En el caso de la familiar de Andrea fue una plataforma de inversi&oacute;n en criptomonedas. Se trataba, seg&uacute;n les dijeron, de una apuesta segura. La fe en los l&iacute;deres no s&oacute;lo llev&oacute; a la mujer a invertir, sino a atraer a amigos y familiares. &ldquo;La secta es consciente del poder que tiene y les dice que, aunque esas oportunidades son una especie de secreto, no deber&iacute;an permitir que sus seres queridos queden fuera&rdquo;, recuerda Andrea.
    </p><p class="article-text">
        Hacer creer a las v&iacute;ctimas que son &uacute;nicas es una de las estrategias de este tipo de sectas. &ldquo;El gur&uacute; se erige como una persona escogida y si t&uacute; est&aacute;s en su c&iacute;rculo es porque eres especial. Eso, aparte de ayudar a aislarte de tu entorno, tambi&eacute;n te da una misi&oacute;n: ayudar a los dem&aacute;s haci&eacute;ndoles ver la luz&rdquo;, explica Miguel Perlado, psic&oacute;logo especializado en sectas. &ldquo;Sienten que curando a los dem&aacute;s, se curar&aacute;n ellos&rdquo;, apunta el experto, resumiendo c&oacute;mo se consolida la estafa piramidal en este tipo de grupos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; fue como tres miembros m&aacute;s de la familia de Andrea cayeron en esta trampa, que fue la primera de muchas. Despu&eacute;s de esta plataforma de inversi&oacute;n vinieron estafas de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/central-china-letras-tesoro-unidos_129_4268969.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compra de bonos de deuda chinos</a>, formaciones en 'econom&iacute;a cu&aacute;ntica' e, incluso, propuestas para invertir en una criptomoneda creada por el mismo grupo de sanaci&oacute;n, con cuyos beneficios se iba a ayudar al desarrollo del tercer mundo.
    </p><p class="article-text">
        Andrea desconoce cu&aacute;nto dinero ha perdido su familia, ya que la mayor&iacute;a le ha retirado la palabra tras tratar de advertirles de la estafa de la que eran v&iacute;ctimas. No se atreve a calcular una cifra, pero sabe que es alta. &ldquo;Son muchos miles de euros sin que hayan recibido ni un s&oacute;lo c&eacute;ntimo de beneficio&rdquo;, lamenta Andrea, que todav&iacute;a no entiende c&oacute;mo sus familiares no ven que les est&aacute;n estafando. &ldquo;Da igual las pruebas que les ense&ntilde;e. Seguir&aacute;n creyendo que les tengo envidia y no quiero que sean felices, que es lo que les dicen en estos mensajes que les env&iacute;an por Telegram&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Andrea es el de miles de personas que son estafadas por sectas que llevan a&ntilde;os dedic&aacute;ndose a lo mismo. El objetivo no es nuevo, lo que s&iacute; ha cambiado es que se est&aacute;n adaptando a las posibilidades que ofrecen herramientas como las criptomonedas. &ldquo;Pensamos que las criptoestafas s&oacute;lo afectan a<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/jovenes-victimas-criptosectas-acabe-loco-perdido-convirtieron-alguien-no-reconocia-criptomonedas-im-academy_1_9004471.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;j&oacute;venes ambiciosos que se quieren forrar sin esfuerzo</a>, pero como casi nadie entiende c&oacute;mo van, son perfectas para cualquier enga&ntilde;o&rdquo;, explica Juantxo Dom&iacute;nguez, presidente de RedUNE, associaci&oacute;n de prevenci&oacute;n contra las sectas, quien recuerda que, al no estar reguladas,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/desmantelado-albania-presunto-grupo-gano-2-400-millones-estafas-criptomonedas-falsas_1_9709107.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se hace muy dif&iacute;cil rastrear el dinero perdido</a>&nbsp;y, por tanto, existen pocas posibilidades de recuperar las p&eacute;rdidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que estos grupos usen las criptomonedas no es s&oacute;lo oportunismo, sino que, seg&uacute;n Perlado, se adaptan perfectamente a su estructura. &ldquo;Los gur&uacute;s, en su delirio totalitario, buscan construir civilizaciones aisladas del sistema para gozar de total control de sus ac&oacute;litos&rdquo;, explica el psic&oacute;logo, que recuerda que los&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/segundo-charles-manson-asesinatos-atrapan_1_4635571.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grupos de meditaci&oacute;n trascendental ya en la &eacute;poca de los Beatles</a>&nbsp;inventaron su propia moneda. Hoy, muchas sectas han creado su divisa cripto particular; es el caso del grupo que capt&oacute; a la familia de Andrea y tambi&eacute;n de otros muy conocidos como el Telar de los Sue&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El uso de una criptodivisa responde a una voluntad de salir de un mundo que no ha sabido ayudar a esas personas que acaban siendo captadas por sectas. &ldquo;Se hace desde la rabia de no querer pagar impuestos a un sistema del bienestar que no te ha protegido&rdquo;, asegura Perlado, quien alerta de que la rabia es un factor de vulnerabilidad.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente/Elena Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/estafada-criptosecta-captan-enfermos-cancer-les-sacan-miles-euros_1_9775253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Dec 2022 10:10:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estafada por una criptosecta: “Captan a enfermos de cáncer y les sacan miles de euros”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Criptomonedas,Criptosecta,Estafas,Bitcoin,España]]></media:keywords>
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