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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Marcelo Duchamp]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/marcelo-duchamp/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Marcelo Duchamp]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Dos disparos, de Martín Rejtman a Cristina Kirchner]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/disparos-martin-rejtman-cristina-kirchner_129_9779812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fcd703f-1d1c-4a41-8f9c-833f9ec831ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos disparos, de Martín Rejtman a Cristina Kirchner"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Siempre vuelve a leer el cuento <em>&ldquo;El Diablo&rdquo;</em>, de <strong>Mart&iacute;n Rejtman</strong>, que forma parte del libro <em>Tres cuentos</em>, t&iacute;tulo flaubertiano. Le gusta Rejtman porque es un escritor -y director de cine-&nbsp;que hace funcionar la realidad a su favor. <em>&ldquo;El Diablo&rdquo;</em> es un relato sencillo y complejo, narra muchas historias a la vez, pero que confluyen en un embudo de violencia. La historia de dos amigas que viven una en el campo y otra en la ciudad, la historia de la madre de una de esas amigas que da clases de piano y que de pronto se deprime y deja de darlas, la historia de una violaci&oacute;n, de una pelea callejera entre un joven musculoso y un hombre com&uacute;n, la historia de c&oacute;mo se rellenan en la vida cotidiana los huecos que deja El Diablo. 
    </p><p class="article-text">
        Esa noche se anota mentalmente que quiere ver <em>Dos disparos</em>, la pel&iacute;cula de Rejtman. Rejtman es joven y est&aacute; produciendo, lo cual hace pensar que va a haber m&aacute;s pel&iacute;culas y m&aacute;s libros suyos. Lo contrario le pasa con <strong>Joseph Conrad</strong>, que est&aacute; muerto hace mucho y que ya no puede volver a escribir m&aacute;s. &Eacute;l tiene un amigo que una vez le dijo que era un macho probado, es decir, que cada tanto ten&iacute;a relaciones con hombres para darse cuenta de que no era lo suyo, que le gustaban las mujeres. A &eacute;l le pasa lo mismo con las novelas de Conrad, una vez por a&ntilde;o lee una pero a la inversa de su amigo, &eacute;l descubre que Conrad lo fascina y que tiene que dosificar las novelas y los relatos para que no se le acaben en el tiempo que le toca vivir, que, como sabemos, no es mucho; pero las novelas de Conrad son finitas, se pueden&nbsp;terminar. Hace poco ley&oacute; <em>La l&iacute;nea de sombra</em>, una obra maestra. 
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a que vuelve a leer <em>&ldquo;El Diablo&rdquo;</em> y anotarse que quiere ver <em>Dos disparos</em> -para darle una clase sobre Rejtman a sus alumnos- va a comer&nbsp;a un club, por la noche,&nbsp;un asado con su amigo Duncan. En un televisor que est&aacute; en el quincho del club muestran una noticia de &uacute;ltimo momento. Dice: <strong>Urgente acaban de atentar contra Cristina Kirchner</strong>. Cuando vuelve a su casa, prende la tele y mira los sucesos tr&aacute;gicos en la puerta de la casa de CFK. Ella baja de un auto rodeada por los custodios, hay gente que la est&aacute; vivando, que le va a dar su apoyo. Y de golpe se ve que alguien se acerca y le tira a la cabeza dos disparos, pero estos no salen. R&aacute;pidamente es reducido por los militantes y despu&eacute;s por los custodios. Cristina Kirchner -se ve- no se entera de lo que le acaba de pasar y sigue saludando a la gente hasta que, finalmente, se para en la puerta de su casa, tira besos y se va a dormir. Pero no se sabe si finalmente puede dormir cuando le cuentan lo que pas&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Al otro d&iacute;a se entera que el Gobierno dio asueto para que la gente se pueda manifestar por lo que le pas&oacute; a CFK. En el chat de padres del colegio, uno de los padres indignados dice que no est&aacute; de acuerdo con esta medida, y que sepamos que se le est&aacute; sacando un d&iacute;a de escuela a su hijo. Ese mismo padre se llev&oacute; al hijo en la etapa escolar de vacaciones a Miami y no hubo problemas. Algunos padres piden que no politicen el chat. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Grabois vive para ayudar a la gente que no tiene nada. Su agenda es 24 por 24, difícil estar a su altura. Es implacable. Grabois es como un super yo del Kirchnerismo. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se descubre la trama escondida detr&aacute;s del atentado, se pinchan celulares, se rastrea a un grupo de gente que odia a Cristina. Pasa el tiempo. Llega la primavera. &Eacute;l tiene la sensaci&oacute;n de que el intento de asesinato a Cristina Kirchner ya no le importa a nadie. Vive en un pa&iacute;s al que le parece normal esto. Se tejen teor&iacute;as conspirativas. Se rumorea que tal vez CFK organiz&oacute; su intento de asesinato para producir un efecto clamor. Siempre la palabra Lawfare le pareci&oacute; el nombre de una l&iacute;nea a&eacute;rea. Y era as&iacute; no m&aacute;s: podr&iacute;a ser el nombre de la compa&ntilde;&iacute;a del avi&oacute;n que viaj&oacute; a Lago Escondido - el guionista y Lacan no paran nunca- para conspirar contra Cristina Kirchner y darle una condena de seis a&ntilde;os. En L&iacute;neas A&eacute;reas Lawfare viajaban &ndash;como se puede leer en los chats- la mafia judicial y sus arietes en la prensa. Es decir, que una vez que fall&oacute; el atentado, hab&iacute;a que hacer otra cosa. Mientras, en otro lugar, lejos, transcurre el Mundial. Macri, que en su mandato blanque&oacute; capitales, fug&oacute; guita de amigos y destruy&oacute; el pa&iacute;s en pedazos, est&aacute; sentado al lado de Infantino. 
    </p><p class="article-text">
        Las canchas refr&iacute;geras de Qatar en el desierto, sin duda van a matar a miles de personas en otra parte del mundo. Alg&uacute;n animal va a salir de stock. El capitalismo te propone que alg&uacute;n culo va a sangrar y la pericia vital consiste en que no sea el tuyo. Es todos contra todos, como en el cuento de Rejtman. En torno al Mundial hay una cantidad de estupidez tremenda: un boxeador dice que le va a pegar a otro boxeador porque &eacute;ste amenaz&oacute; a Messi. Un escritor se enardece porque los jugadores son millonarios. Eso forma parte del capitalismo ordenado. El capitalismo ordenado es que algunos tengan cable, comida, aire acondicionado o un ventilador de pie para ver el Mundial y que otros no tengan nada. Cristina ahora sabe que el capitalismo ordenado que ella prefer&iacute;a, antes que el capitalismo salvaje,&nbsp;es el mismo que ordena que vaya a la c&aacute;rcel un poco m&aacute;s de un lustro. 
    </p><p class="article-text">
        Hace poco &eacute;l ley&oacute; que un m&uacute;sico se preguntaba, cuando quer&iacute;a escuchar algo, qu&eacute; estar&iacute;a escuchando Prince. E iba y lo escuchaba. &Eacute;l siempre se pregunta qu&eacute; pensar&aacute; Grabois de tal o cual cosa. Juan Grabois te propone una agenda muy estricta. Pone una vara muy alta con su conducta demencial. La derecha se pregunta de qu&eacute; vive Grabois. Grabois vive para ayudar a la gente que no tiene nada. Su agenda es 24 por 24, dif&iacute;cil estar a su altura. Es implacable. Grabois es como un super yo del Kirchnerismo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una cosa es ser pobre y vivir en la miseria y otra es elegir no tener nada y estar al servicio de los dem&aacute;s. Vivir como un gorri&oacute;n y no acumular bienes. Vivir en una casa con la puerta sin llave porque no hay nada que alguien pueda robar en tu casa. La idea de tener es mal&iacute;sima, piensa &eacute;l. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Sigue leyendo la biograf&iacute;a de <strong>Prince</strong>. Parece que tuvo una vida misteriosa, rodeada de fans. Alguien escribe que Prince se muri&oacute; porque al ser muy bajo, usaba siempre tacos altos, y eso le produc&iacute;a fuertes dolores de espaldas y se hizo adicto a un medicamento que tomaba para el dolor. No le sirvi&oacute; ni la casa ni el avi&oacute;n privado ni ser sexualmente hegem&oacute;nico. Terminaba las noches solo, narcotizado. Es probable que haya muerto por haber tenido fans en vez de amigos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Marcel Duchamp</strong> decidi&oacute; vivir con lo puesto. &ldquo;Mi decisi&oacute;n est&aacute; tomada, ser&eacute; un monje y no un mono&rdquo;, dijo ya muy joven. Le gustaba el juego de palabras en ingl&eacute;s: &ldquo;I would be a monk and not a monkey&rdquo;. Como Duchamp fue un pionero del arte conceptual, vivi&oacute; una vida sobreinterpretada. Todos sus gestos, hasta el m&aacute;s sencillo, eran le&iacute;dos como <em>ready made</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Cada uno en su prisi&oacute;n piensa en la llave. La llave del mandala, la llave de tu casa que se rompi&oacute;, la mejor llave que te lleve a la final del Mundial. Cuando muri&oacute; Duchamp lo cremaron. Dentro de sus cenizas encontraron, intactas, sus llaves. Algunos vieron en esto otro <em>ready made</em>. Hasta el hombre m&aacute;s frugal del mundo necesitaba cerrar algo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Dec 2022 03:05:13 +0000]]></pubDate>
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