<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Océanos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/oceanos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Océanos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1044295/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El Niño extremo ya se siente en Latinoamérica: inundaciones y sequías pronostican un diciembre con mayores impactos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/nino-extremo-siente-latinoamerica-inundaciones-sequias-pronostican-diciembre-mayores-impactos_132_13567576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54497391-f4b1-438a-a4ce-57a8bce36654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x795y428.jpg" width="1200" height="675" alt="El Niño extremo ya se siente en Latinoamérica: inundaciones y sequías pronostican un diciembre con mayores impactos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fenómeno de El Niño es uno de los más intensos que han ocurrido desde la década de 1950. En las últimas décadas se registraron eventos con fuertes impactos, como los de los períodos 1982-83 -uno de los más intensos de la historia-, 1997-98 y 2015-16, y el que se desarrolla actualmente podría sumarse a la lista.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Los efectos del evento El Ni&ntilde;o ya se est&aacute;n sintiendo en varios pa&iacute;ses de la regi&oacute;n</strong>. En los &uacute;ltimos d&iacute;as, intensas precipitaciones cayeron en el noroccidente de Ecuador, principalmente en la provincia de Esmeraldas, as&iacute; como lluvias de mediana intensidad ocurrieron en la costa norte de Per&uacute;, principalmente en Tumbes. Sin embargo, en la sierra y Amazon&iacute;a ecuatoriana se registran altas temperaturas, al igual que en Per&uacute;, donde el<a href="https://www.senamhi.gob.pe/?p=aviso-meteorologico-vigente&amp;a=2026&amp;b=29208&amp;c=00&amp;d=SENA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Servicio Nacional de Meteorolog&iacute;a e Hidrolog&iacute;a</a> (Senamhi) informa sobre el incremento de la temperatura durante el d&iacute;a en la costa y sierra del pa&iacute;s. Ambos pa&iacute;ses tambi&eacute;n est&aacute;n enfrentando incendios forestales.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo<a href="https://enfen.imarpe.gob.pe/download/comunicado-oficial-enfen-n-17-2026/?wpdmdl=2161&amp;refresh=6ac3febe92e451791229630" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> comunicado del Estudio Nacional del Fen&oacute;meno El Ni&ntilde;o</a> (Enfen), del 28 de septiembre, confirma que <strong>estamos ante un evento de magnitud extraordinaria en la zona m&aacute;s cercana a las costas de Ecuador y Per&uacute;, mientras que en el Pac&iacute;fico central la magnitud contin&uacute;a siendo muy fuerte</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/09/oceanos-100-dias-consecutivos-calor-el-nino-amenaza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Los oc&eacute;anos registraron 100 d&iacute;as consecutivos de calor mientras El Ni&ntilde;o suma una nueva amenaza</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/012911ac-0182-460a-9f6c-1827b2364083_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/012911ac-0182-460a-9f6c-1827b2364083_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/012911ac-0182-460a-9f6c-1827b2364083_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/012911ac-0182-460a-9f6c-1827b2364083_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/012911ac-0182-460a-9f6c-1827b2364083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/012911ac-0182-460a-9f6c-1827b2364083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/012911ac-0182-460a-9f6c-1827b2364083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las lluvias en Lima, Perú causaron aniegos e inundaciones en los distritos del sur. Foto: Agencia Andina / Daniel Bracamonte."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las lluvias en Lima, Perú causaron aniegos e inundaciones en los distritos del sur. Foto: Agencia Andina / Daniel Bracamonte.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En Lima, Per&uacute;, tambi&eacute;n se est&aacute;n presentando lluvias por el fen&oacute;meno El Ni&ntilde;o. Foto: cortes&iacute;a Agencia Andina/Daniel Bracamonte&ldquo;<strong>Lo que ya estamos viendo es un evento intenso.</strong> No sabemos a&uacute;n si ser&aacute; uno de los m&aacute;s intensos hist&oacute;ricamente, aunque hay una probabilidad de que s&iacute; lo sea, al menos del periodo que tenemos registro, m&aacute;s o menos desde 1950 a la actualidad&rdquo;, comenta Alejandro Jaramillo, investigador del Instituto de Ciencias de la Atm&oacute;sfera y Cambio Clim&aacute;tico de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (UNAM).
    </p><p class="article-text">
        Jaramillo nombra a los eventos m&aacute;s fuertes de los que se tiene registro.<strong> &ldquo;El Ni&ntilde;o 1982-83 ha sido uno de los m&aacute;s intensos&raquo;</strong>, comenta el experto. Tambi&eacute;n menciona El Ni&ntilde;o ocurrido en 1997-98 y el de 2015-16. A estos le sigue el de 1991-92, &rdquo;en particular porque en Sudam&eacute;rica fue bastante fuerte, aunque no est&aacute; entre los m&aacute;s intensos en esta lista&ldquo;, aclara el experto. &rdquo;Tuvo mayores impactos en Sudam&eacute;rica, en particular en Colombia, donde hubo problemas con la generaci&oacute;n de energ&iacute;a&ldquo;, asegura Jaramillo. En cambio, &rdquo;el de 1997-98, por ejemplo, fue muy fuerte en t&eacute;rminos de efectos para M&eacute;xico&ldquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Necesitamos ver toda su evoluci&oacute;n, pero es probable que pueda ser el m&aacute;s intenso en esta lista, puede ser que ocupe el primer o segundo lugar en el periodo de 1950 a la actualidad</strong>&rdquo;, afirma el experto sobre el evento que ha empezado a tomar fuerza y cuyos efectos m&aacute;s cr&iacute;ticos se esperan en diciembre de 2026.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo se define El Ni&ntilde;o?</h2><p class="article-text">
        Para que se declare un evento de El Ni&ntilde;o se debe tener en cuenta el<strong> aumento de la temperatura del mar, pero tambi&eacute;n los cambios en la atm&oacute;sfera</strong>, explica Jaramillo. Frente a dos cuadros Jaramillo muestra c&oacute;mo se va definiendo este evento clim&aacute;tico y atmosf&eacute;rico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5806cd21-141f-498e-882d-68acc8a83377_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5806cd21-141f-498e-882d-68acc8a83377_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5806cd21-141f-498e-882d-68acc8a83377_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5806cd21-141f-498e-882d-68acc8a83377_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5806cd21-141f-498e-882d-68acc8a83377_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5806cd21-141f-498e-882d-68acc8a83377_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5806cd21-141f-498e-882d-68acc8a83377_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las zonas del El Niño 3.4 y 1+2. Fuente: Enfen"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las zonas del El Niño 3.4 y 1+2. Fuente: Enfen                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En uno muestra c&oacute;mo va aumentando la temperatura del mar en el oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, principalmente en la zona central y hacia las costas de Per&uacute; y Ecuador. Al mismo tiempo, en el otro cuadro se puede ver c&oacute;mo <strong>va variando la circulaci&oacute;n de la atm&oacute;sfera y las lluvias se van moviendo en el planeta hacia las mismas zonas en el Pac&iacute;fico. &ldquo;Cuando se mueven a la par, es decir, se van moviendo juntas, hay un evento de El Ni&ntilde;o</strong>&rdquo;, explica Jaramillo.
    </p><p class="article-text">
        Si bien estas son las dos condiciones m&aacute;s importantes para que se defina un evento clim&aacute;tico de este tipo, <strong>tambi&eacute;n es imprescindible que</strong> &ldquo;<strong>se mantengan por un periodo de al menos cinco meses</strong>&rdquo;. Cuando eso ocurre, &ldquo;se dice que est&aacute; ocurriendo El Ni&ntilde;o&rdquo;, agrega el experto de la UNAM.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos el desarrollo de un gran evento que est&aacute; abarcando no solamente la costa peruana, sino el Pac&iacute;fico central&rdquo;, agrega Kobi Mosquera, investigador del Instituto Geof&iacute;sico del Per&uacute; (IGP), para explicar las dos zonas del oc&eacute;ano donde el aumento de la temperatura del mar son relevantes para un evento de El Ni&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Mosquera explica que<strong> hay dos regiones importantes de monitoreo en el oc&eacute;ano</strong>. La zona colindante con la costa de Per&uacute; y Ecuador, <strong>conocida como 1+ 2</strong>, que tambi&eacute;n se identifica como El Ni&ntilde;o Costero, y la zona central del Pac&iacute;fico, <strong>conocida como 3.4</strong>, tambi&eacute;n identificada como El Ni&ntilde;o Global porque sus efectos ocurren en todo el planeta.
    </p><p class="article-text">
        Mosquera tambi&eacute;n recuerda que <strong>hay dos eventos extremos que se han medido, el de 1982-83 y el de 1997-98</strong>. &ldquo;Posiblemente el actual, 2026-27, entre a este grupo de los tres eventos extremos&rdquo;, comenta.
    </p><h2 class="article-text">Los impactos a nivel regional</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Per&uacute; ya ha estado sufriendo efectos con una mayor intensidad de lluvias, mientras que Colombia, pa&iacute;s inmediatamente al norte en la frontera con Per&uacute;, tiene efectos de menos precipitaciones&rdquo;, afirma Jaramillo. &ldquo;Hay que destacar que<strong> los efectos de El Ni&ntilde;o son muy diferentes entre una regi&oacute;n y otra e incluso en regiones que est&aacute;n cerca</strong>&rdquo;, aclara sobre los que sucede en estos dos pa&iacute;ses fronterizos.
    </p><p class="article-text">
        En M&eacute;xico, por ejemplo, dice Jaramillo, <strong>la actividad de los ciclones tropicales en la cuenca del Atl&aacute;ntico ha sido muy tranquila</strong>, es decir, no han habido muchos y los que se han formado no han sido muy intensos. Sin embargo, <strong>en la parte central del Pac&iacute;fico ha habido mucha actividad</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e621e9ad-1958-4aa1-87a8-ca3b0028165e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e621e9ad-1958-4aa1-87a8-ca3b0028165e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e621e9ad-1958-4aa1-87a8-ca3b0028165e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e621e9ad-1958-4aa1-87a8-ca3b0028165e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e621e9ad-1958-4aa1-87a8-ca3b0028165e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e621e9ad-1958-4aa1-87a8-ca3b0028165e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e621e9ad-1958-4aa1-87a8-ca3b0028165e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los impactos por los efectos de El Niño en Colombia ponen en riesgo a al 30 % de la producción nacional de alimentos. Foto: cortesía Alcaldía de Medellín"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los impactos por los efectos de El Niño en Colombia ponen en riesgo a al 30 % de la producción nacional de alimentos. Foto: cortesía Alcaldía de Medellín                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Jaramillo tambi&eacute;n se&ntilde;ala que se espera que <strong>en diciembre de 2026 el evento de El Ni&ntilde;o llegue a su punto m&aacute;ximo</strong>, por tanto, los efectos seguir&aacute;n ocurriendo hasta el pr&oacute;ximo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al ser un evento muy intenso,<strong> impacta en la pesca,</strong> porque las temperaturas altas no solamente est&aacute;n en la superficie [del mar], sino que llegan hasta m&aacute;s o menos 100 metros de profundidad, y en algunos momentos, cuando pasa una onda Kelvin, tambi&eacute;n puede afectar hasta los 500 metros&rdquo;. Las ondas Kelvin son abultamientos de agua que elevan el nivel del mar a medida que avanzan por la costa. Tambi&eacute;n aumentan la temperatura del oc&eacute;ano y llevan aguas fr&iacute;as y ricas en nutrientes a mayor profundidad bajo la superficie.
    </p><p class="article-text">
        Mosquera recuerda que <strong>en Per&uacute; la pesca ya se vio afectada</strong>, ya que se suspendi&oacute; la primera temporada de pesca. En abril pasado, el <a href="https://www.gob.pe/institucion/produce/noticias/1384072-produce-establece-suspension-temporal-de-la-pesca-de-anchoveta-como-medida-precautoria-en-la-zona-norte-centro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de la Producci&oacute;n</a> de Per&uacute;, responsable de regular las pol&iacute;ticas de pesca, suspendi&oacute; de manera temporal las actividades extractivas de anchoveta en amplias zonas del litoral norte-centro del pa&iacute;s por un periodo de diez d&iacute;as. Esta medida se adopta para &ldquo;garantizar el desove, evitar la captura de ejemplares en tallas menores a las permitidas, as&iacute; como preservar y proteger el desarrollo de la biomasa y la sostenibilidad del recurso hidrobiol&oacute;gico&rdquo;, se&ntilde;ala el decreto que anuncia la suspensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mosquera tambi&eacute;n menciona los impactos que se pueden producir en la agricultura. La Oficina de las Naciones Unidas para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura (FAO) advierte que &ldquo;<strong>El Ni&ntilde;o suele estar asociado con sequ&iacute;as extremas en algunas &aacute;reas, que afectan la disponibilidad de agua para la agricultura y el consumo humano</strong>, y con lluvias intensas e inundaciones en otras, que destruyen cultivos, infraestructuras y generan p&eacute;rdidas econ&oacute;micas sustanciales&rdquo;. En ese sentido, el organismo internacional se&ntilde;ala que estas alteraciones clim&aacute;ticas provocan una reducci&oacute;n en la productividad agr&iacute;cola, disminuyen la disponibilidad de alimentos y elevan los precios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cea0ba22-f560-420a-96ee-00814daf7c48_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cea0ba22-f560-420a-96ee-00814daf7c48_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cea0ba22-f560-420a-96ee-00814daf7c48_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cea0ba22-f560-420a-96ee-00814daf7c48_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cea0ba22-f560-420a-96ee-00814daf7c48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cea0ba22-f560-420a-96ee-00814daf7c48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cea0ba22-f560-420a-96ee-00814daf7c48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los impactos por el El Niño también afectarán la distribución de especies comerciales en el Pacífico mexicano. Foto: Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los impactos por el El Niño también afectarán la distribución de especies comerciales en el Pacífico mexicano. Foto: Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El economista ambiental Stasiek Czaplicki, de Bolivia, se&ntilde;ala que<strong> en el altiplano occidental y sur se est&aacute; presentando &ldquo;un d&eacute;ficit de lluvia bastante sensible</strong> y, por tanto, una menor disponibilidad h&iacute;drica, mayores temperaturas&rdquo;. Mientras, en los valles interandinos, ocurren &ldquo;lluvias irregulares con per&iacute;odos secos prolongados, estr&eacute;s agr&iacute;cola t&eacute;rmico&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Los impactos son un poco heterog&eacute;neos</strong>. En el Chaco, el calor extremo o d&eacute;ficit h&iacute;drico ya es una realidad y podr&iacute;a, potencialmente, en la medida que contin&uacute;e hasta diciembre, ser m&aacute;s problem&aacute;tico&rdquo;. En cuanto a la Amazon&iacute;a, dice Czaplicki, en Bolivia el efecto es bastante heterog&eacute;neo, pero en Brasil ya se tiene pron&oacute;sticos de grandes sequ&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        A inicios de septiembre <strong>Mongabay Latam</strong> inform&oacute; sobre <a href="https://es.mongabay.com/2026/08/el-nino-agravante-incendios-forestales-extienden-colombia-peru-bolivia-nuevos-focos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los incendios forestales</a> que ocurren en la regi&oacute;n y su relaci&oacute;n con el fen&oacute;meno de El Ni&ntilde;o. Otro informe del 1&deg; de octubre da cuenta de la<a href="https://es.mongabay.com/2026/10/el-nino-amenaza-alimentos-pesca-latinoamerica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> p&eacute;rdida de alimentos y la reducci&oacute;n de especies marinas</a> que pone en riesgo la seguridad alimentaria de muchas comunidades. Ahora las lluvias empiezan a ser m&aacute;s intensas en Ecuador y Per&uacute;, lo que podr&iacute;a derivar en p&eacute;rdida de infraestructura. <strong>Los expertos ya anunciaron un fen&oacute;meno extraordinario y advirtieron que corresponde a los gobiernos minimizar los impactos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>*Imagen principal:</strong></em><em> inundaciones por lluvias en Esmeraldas, Ecuador. </em><em><strong>Foto:</strong></em><em> cortes&iacute;a Secretar&iacute;a Nacional de Riesgos de Ecuador</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El art&iacute;culo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Yvette Sierra Praeli</strong></em></a><a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> </em></a><em>en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </em><a href="https://es.mongabay.com/2026/10/el-nino-extremo-latinoamerica-inundaciones-sequias-pronostican-diciembre-mayores-impactos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yvette Sierra Praeli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/nino-extremo-siente-latinoamerica-inundaciones-sequias-pronostican-diciembre-mayores-impactos_132_13567576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2026 18:21:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/54497391-f4b1-438a-a4ce-57a8bce36654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x795y428.jpg" length="150781" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/54497391-f4b1-438a-a4ce-57a8bce36654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x795y428.jpg" type="image/jpeg" fileSize="150781" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Niño extremo ya se siente en Latinoamérica: inundaciones y sequías pronostican un diciembre con mayores impactos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/54497391-f4b1-438a-a4ce-57a8bce36654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x795y428.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cambio Climático,El Niño,Medioambiente,Océanos,Ecuador,Latinoamérica,México,Perú]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Argentina: descubren que los pingüinos de Magallanes recorren hasta 3500 kilómetros para buscar comida en época de reproducción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/argentina-descubren-pinguinos-magallanes-recorren-3500-kilometros-buscar-comida-epoca-reproduccion_132_13564339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed686abd-5d6f-4e56-bcba-74ba31758012_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Argentina: descubren que los pingüinos de Magallanes recorren hasta 3500 kilómetros para buscar comida en época de reproducción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación también confirmó que no todas estas aves marinas realizan extensos viajes para buscar comida: algunos se quedan con la colonia y los pichones y extienden su búsqueda de alimento a unos 130 kilómetros. Sin embargo, muchos adultos pueden llegar a viajar hasta 3500 kilómetros, desde la reserva provincial Cabo Vírgenes, en Santa Cruz, Patagonia argentina, hasta el sur de Brasil, en recorridos que duran seis meses.</p></div><p class="article-text">
        En la Reserva Natural Cabo V&iacute;rgenes, ubicada en la provincia de Santa Cruz, al sur de Argentina,<strong> habitan cerca de 120 000 parejas de ping&uuml;inos de Magallanes</strong> (<em>Spheniscus magellanicus)</em>. Fue all&iacute; donde un grupo de cient&iacute;ficos analiz&oacute; el comportamiento alimenticio de estas aves marinas y el recorrido migratorio que realizan: <strong>descubrieron que no todos los individuos migran pero los que lo hacen realizan trayectos de hasta 3500 kil&oacute;metros que pueden durar seis meses.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante ese lapso de tiempo los ping&uuml;inos permanecen en el mar y no tocan tierra.</strong> Adem&aacute;s, a trav&eacute;s de la investigaci&oacute;n se determinaron &aacute;reas importantes en el mar donde los ping&uuml;inos se alimentan, adem&aacute;s de las zonas donde descansan durante su estaci&oacute;n reproductiva, sobre todo durante la cr&iacute;a de pichones, entre diciembre y enero.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n fue realizada durante la temporada reproductiva de 2025 por el&#8239;Consejo Agrario Provincial (CAP) de Santa Cruz,&nbsp;el Consejo Nacional de Investigaciones Cient&iacute;ficas y T&eacute;cnicas (Conicet), la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA),&nbsp;la&nbsp;Fundaci&oacute;n Por el Mar&nbsp;y&nbsp;WCS Argentina<strong> para conocer la migraci&oacute;n de ping&uuml;inos. Los cient&iacute;ficos colocaron dispositivos GPS a ocho individuos:</strong> los primeros resultados, publicados a inicio de septiembre, permitieron conocer&nbsp;sus recorridos de alimentaci&oacute;n y detectar el uso de sectores por fuera de&nbsp;los l&iacute;mites de&nbsp;la reserva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/10/cuento-dibujos-infantiles-busca-proteger-jaguar-areas-rurales-mexico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Un cuento nacido de 356 dibujos infantiles busca proteger al jaguar en &aacute;reas rurales de M&eacute;xico</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1059db4-5e3d-4f92-ba51-5ee8a536df84_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1059db4-5e3d-4f92-ba51-5ee8a536df84_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1059db4-5e3d-4f92-ba51-5ee8a536df84_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1059db4-5e3d-4f92-ba51-5ee8a536df84_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1059db4-5e3d-4f92-ba51-5ee8a536df84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1059db4-5e3d-4f92-ba51-5ee8a536df84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d1059db4-5e3d-4f92-ba51-5ee8a536df84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los expertos que realizaron el estudio colocando los dispositivos GPS a ocho los pingüinos de Magallanes. Foto: cortesía Esteban Frere"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los expertos que realizaron el estudio colocando los dispositivos GPS a ocho los pingüinos de Magallanes. Foto: cortesía Esteban Frere                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esteban Frere,&nbsp;investigador de la UNPA,&nbsp;asociado&nbsp;a&nbsp;WCS Argentina y quien dirigi&oacute; el equipo de cient&iacute;ficos, explic&oacute; a <strong>Mongabay Latam</strong> que en 2017 iniciaron un trabajo de estudio en distintas colonias de ping&uuml;inos en Cabo V&iacute;rgenes. Para 2019, empezaron a estudiar la migraci&oacute;n con aparatos geolocalizadores. El objetivo era conocer los sitios donde&nbsp;van a alimentarse estas aves para&nbsp;dar mejor atenci&oacute;n al cuidado de esas &aacute;reas marinas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El caso espec&iacute;fico de Cabo V&iacute;rgenes es muy interesante porque es la primera vez que nosotros documentamos&rdquo;</strong>, afirm&oacute; Frere. &ldquo;Pens&aacute;bamos que todos los ping&uuml;inos eran migratorios, pero hay una buena proporci&oacute;n de animales que no migran, que se quedan en la zona sur.<strong> Evidentemente, aguantan, soportan la temperatura baja del mar,</strong> pero tienen suficiente comida como para no hacer el recorrido postreproductivo de enormes distancias que pueden ser 3500 kil&oacute;metros o 3000 kil&oacute;metros al norte&rdquo;, detall&oacute; Frere.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c04f7312-9b58-4693-bcf6-61db518720b1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c04f7312-9b58-4693-bcf6-61db518720b1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c04f7312-9b58-4693-bcf6-61db518720b1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c04f7312-9b58-4693-bcf6-61db518720b1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c04f7312-9b58-4693-bcf6-61db518720b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c04f7312-9b58-4693-bcf6-61db518720b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c04f7312-9b58-4693-bcf6-61db518720b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un pingüino cuidando los huevos en un nido en la reserva Cabo Vírgenes. Foto: cortesía Global Penguin Society"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un pingüino cuidando los huevos en un nido en la reserva Cabo Vírgenes. Foto: cortesía Global Penguin Society                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La Reserva Cabo V&iacute;rgenes&nbsp;es un &aacute;rea protegida ubicada en la Patagonia argentina que&nbsp;<strong>alberga alrededor&#8239;de 240 000 ping&uuml;inos de Magallanes, seg&uacute;n el &uacute;ltimo censo realizado en 2025</strong>. Esta reserva constituye la colonia continental m&aacute;s austral del mundo de esta especie y la tercera en cuanto al n&uacute;mero de individuos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una especie que bucea en busca de sardinas</strong></h2><p class="article-text">
        El ping&uuml;ino de Magallanes habita las costas de Argentina y Chile. A lo largo de los a&ntilde;os, su comportamiento, migraciones y adaptaciones fueron objeto de estudio. Frere, bi&oacute;logo argentino que tambi&eacute;n es investigador principal de Conicet y especialista en ecolog&iacute;a de aves marinas, afirm&oacute; que <strong>uno de los focos del trabajo est&aacute; puesto en entender a d&oacute;nde van los ping&uuml;inos a buscar alimento durante la cr&iacute;a de pichones.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/10/oceano-se-calienta-absorbio-cifra-record-calor-generado-actividades-humanas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>El oc&eacute;ano se calienta cada vez m&aacute;s: en 2025 absorbi&oacute; una cifra r&eacute;cord del calor generado por las actividades humanas</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Luego de la reproducci&oacute;n, llegan hasta el r&iacute;o de la Plata, en Uruguay, o llegan a Pen&iacute;nsula Vald&eacute;s, en la provincia de Chubut, <strong>o sea, recorren 2500 a 3500 kil&oacute;metros de distancia; y otros se quedan todo el oto&ntilde;o-invierno m&aacute;s o menos entre 300 y 350 kil&oacute;metros alrededor de la colonia. Es decir, no migran. Es un comportamiento que se desconoc&iacute;a</strong>&rdquo;, resalt&oacute; Frere.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0f717e7-a615-4eeb-90b3-8c03170a2423_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0f717e7-a615-4eeb-90b3-8c03170a2423_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0f717e7-a615-4eeb-90b3-8c03170a2423_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0f717e7-a615-4eeb-90b3-8c03170a2423_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0f717e7-a615-4eeb-90b3-8c03170a2423_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0f717e7-a615-4eeb-90b3-8c03170a2423_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d0f717e7-a615-4eeb-90b3-8c03170a2423_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Hay grupos de pingüinos que deciden no migrar largos recorridos y se mueven solo por áreas costeras en busca de alimento. Foto: cortesía Guillermo Harris/WCS Argentina"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Hay grupos de pingüinos que deciden no migrar largos recorridos y se mueven solo por áreas costeras en busca de alimento. Foto: cortesía Guillermo Harris/WCS Argentina                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En 2025, seg&uacute;n el bi&oacute;logo, los ping&uuml;inos de Magallanes adultos recorrieron distancias mayores de lo que se presum&iacute;a. La diferencia, adem&aacute;s de la distancia, fue el tiempo. <strong>&ldquo;Sab&iacute;amos que sus viajes tardaban menos de 24 horas y ese a&ntilde;o fue distinto, invirtieron m&aacute;s tiempo en buscar alimento. Sus viajes duraron un d&iacute;a y medio&rdquo;</strong>, destac&oacute; el experto, quien a&ntilde;adi&oacute; que un ping&uuml;ino puede recorrer hasta 350 kil&oacute;metros buceando en busca de bancos de sardinas cercanos a sus colonias.
    </p><p class="article-text">
        Frere afirm&oacute; que el a&ntilde;o pasado <strong>los ping&uuml;inos demoraron 12 horas m&aacute;s en buscar alimentos debido a que hay zonas donde los bancos de sardinas u otros alimentos no est&aacute;n disponibles</strong> como en a&ntilde;os anteriores. Sin embargo, aclar&oacute; que hubo casos en los que las aves recorrieron la ruta solo durante un d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esos recorridos cortos son durante la cr&iacute;a de pichones. Ellos est&aacute;n en el nido con los pichones y van y vienen todos los d&iacute;as, <strong>puede ser cada dos d&iacute;as o d&iacute;a por medio y regresan para dar comida</strong> <strong>a los pichones</strong>, pero mucho depende del lugar, ya que pueden ser recorridos cortos o poco cortos&rdquo;, detall&oacute; el especialista.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Frere explic&oacute; que el recorrido entre Cabo V&iacute;rgenes y el sur de la provincia de Buenos Aires, como por ejemplo, la ciudad balnearia de Mar del Plata, puede durar unos seis meses en el caso de los ping&uuml;inos que realizan recorridos largos. <strong>Lo asombroso, seg&uacute;n el bi&oacute;logo, es que en ese largo lapso de tiempo est&aacute;n en el mar y no regresan a tierra.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/175405d9-139f-4d43-b7a7-4c77f84c30e8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/175405d9-139f-4d43-b7a7-4c77f84c30e8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/175405d9-139f-4d43-b7a7-4c77f84c30e8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/175405d9-139f-4d43-b7a7-4c77f84c30e8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/175405d9-139f-4d43-b7a7-4c77f84c30e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/175405d9-139f-4d43-b7a7-4c77f84c30e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/175405d9-139f-4d43-b7a7-4c77f84c30e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los dispositivos GPS que colocan a los pingüinos miden el tamaño de una moneda. Foto: cortesía Esteban Frere"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los dispositivos GPS que colocan a los pingüinos miden el tamaño de una moneda. Foto: cortesía Esteban Frere                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Ellos suben al norte buscando comida. Est&aacute;n todo el tiempo en el mar, son animales marinos y solo necesitan ir de septiembre a marzo a tierra porque necesitan criar sus pichones</strong>, caso contrario estar&iacute;an todo el tiempo en el mar. En un d&iacute;a podr&iacute;an hacer 300 a 400 kil&oacute;metros f&aacute;cilmente, pero no necesariamente lo hacen, y no son kil&oacute;metros lineales, ya que pueden subir y bajar o dar vueltas&rdquo;, destac&oacute; el experto.
    </p><p class="article-text">
        En tierra, mientras tanto, la din&aacute;mica es otra. El cuidado de los pichones se reparte desde el inicio. Frere explic&oacute; que tanto machos como hembras van en procura del alimento y lo llevan a sus pichones.<strong> &ldquo;Cuando los pichones son peque&ntilde;os, uno de los dos se queda en el nido&rdquo;</strong>, dijo. Con el crecimiento, la din&aacute;mica cambia. &ldquo;Cuando el pich&oacute;n tiene casi un mes de vida, salen los dos padres a buscar el alimento&rdquo;, remarc&oacute; el experto.
    </p><p class="article-text">
        Frere a&ntilde;adi&oacute; que las hembras son aquellas que mayoritariamente no migran y que <strong>los machos son los individuos que recorren largas distancias</strong>. &ldquo;Y ese es el dato m&aacute;s curioso y m&aacute;s interesante que encontramos en la colonia de Cabo V&iacute;rgenes respecto de la migraci&oacute;n o la dispersi&oacute;n post-reproductiva&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El bi&oacute;logo detall&oacute; que las hembras son m&aacute;s costeras y los machos son los que ingresan m&aacute;s en la plataforma continental</strong>, ya que se alejan de la costa y van de sur a norte. &ldquo;La mayor&iacute;a llega m&aacute;s o menos al Golfo San Mat&iacute;as, pero hay individuos que llegan hasta el sur de Uruguay y el r&iacute;o de la Plata, en la provincia de Buenos Aires&rdquo;, resalt&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5695b49-14f8-4efa-bdb9-f6bf200442b8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5695b49-14f8-4efa-bdb9-f6bf200442b8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5695b49-14f8-4efa-bdb9-f6bf200442b8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5695b49-14f8-4efa-bdb9-f6bf200442b8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5695b49-14f8-4efa-bdb9-f6bf200442b8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5695b49-14f8-4efa-bdb9-f6bf200442b8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a5695b49-14f8-4efa-bdb9-f6bf200442b8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tanto hembras como machos cuidan a los pichones. Foto: cortesía Global Penguin Society"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tanto hembras como machos cuidan a los pichones. Foto: cortesía Global Penguin Society                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El estudio evalu&oacute; ocho viajes de alimentaci&oacute;n de ocho ejemplares y el &aacute;rea n&uacute;cleo conjunta utilizada alcanz&oacute;&#8239;5543 kil&oacute;metros cuadrados, m&aacute;s del doble de la superficie estimada en estudios anteriores. <strong>Los investigadores advierten que se trata&#8239;de resultados preliminares y que las condiciones del mar&#8239;pueden modificar los recorridos de una temporada a otra.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante los d&iacute;as de trabajo de campo, el equipo se organiz&oacute; en grupos y aplic&oacute; una <strong>metodolog&iacute;a basada en transectas, que es la toma sistem&aacute;tica de datos a lo largo de recorridos previamente definidos.</strong> Este enfoque permite estimar la densidad de nidos y obtener una referencia m&aacute;s precisa sobre la evoluci&oacute;n de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mariano Bertinat, ingeniero en recursos naturales renovables y coordinador de la Fundaci&oacute;n Por el Mar, explic&oacute; a <strong>Mongabay Latam</strong> que por la zona de Cabo V&iacute;rgenes pasa el tr&aacute;fico internacional de buques, <strong>existe movimiento tur&iacute;stico, de pesca y de log&iacute;stica y hay actividad hidrocarbur&iacute;fera</strong> de plataformas petroleras. Esas presiones fueron la raz&oacute;n para conocer cu&aacute;l es el estado de salud de la colonia de ping&uuml;inos de Magallanes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que descubrimos es que tenemos una colonia [de ping&uuml;inos] muy saludable, un buen n&uacute;mero de ping&uuml;inos, una colonia que tiene un alto &eacute;xito reproductivo y es muy pujante. <strong>Una colonia que tiene claramente un mar que la rodea en muy buen estado de salud</strong>, que puede abastecer una colonia de ping&uuml;inos realmente importante&rdquo;, destac&oacute; Bertinat.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el experto a&ntilde;adi&oacute; que existen colonias de ping&uuml;inos en la regi&oacute;n, sobre todo en el lado de Chile, que est&aacute;n perdiendo el n&uacute;mero de individuos. <strong>&ldquo;Primero descubrimos que nuestra colonia est&aacute; muy bien pero es una colonia muy sensible</strong>. Entonces, por eso la necesidad de profundizar en el conocimiento, no solamente de la din&aacute;mica ecol&oacute;gica de estos ping&uuml;inos, sino tambi&eacute;n de si se alimentan, hasta d&oacute;nde viajan, hasta d&oacute;nde van a buscar la sardina fueguina, que es su alimento principal, cu&aacute;nto tiempo tardan en ir a buscarla y si las poblaciones de sardina tambi&eacute;n tienen alg&uacute;n v&iacute;nculo con la salud de esta colonia&rdquo;, dijo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El recorrido de los que se quedan y los que se van</strong></h2><p class="article-text">
        Bertinat remarc&oacute; que <strong>la investigaci&oacute;n revela que toda el &aacute;rea marina alrededor del Cabo V&iacute;rgenes</strong> <strong>tiene una alta relevancia en la alimentaci&oacute;n de los ping&uuml;inos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/10/murcielagos-estudio-identifica-especies-mamiferos-honduras-tras-mayor-evaluacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>La mayor&iacute;a son murci&eacute;lagos: estudio identifica 227 especies de mam&iacute;feros en Honduras, tras la mayor evaluaci&oacute;n en 30 a&ntilde;os</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        El estudio detect&oacute; viajes de hasta 70 kil&oacute;metros de distancia al punto de nidificaci&oacute;n. Esto significa que los ping&uuml;inos viajan y regresan al menos unos 130 kil&oacute;metros en un d&iacute;a y medio aproximadamente.<strong> &ldquo;Ese es el rango de alimentaci&oacute;n que hemos encontrado como m&aacute;ximo alrededor de la colonia.</strong> Y despu&eacute;s, en la migraci&oacute;n invernal, cuando ya termina la temporada de reproducci&oacute;n, los ping&uuml;inos se distribuyen en diferentes lugares en la costa atl&aacute;ntica&rdquo;, dijo Bertinat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d80387c0-6a0b-4928-b9fc-c727ec2c65f1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d80387c0-6a0b-4928-b9fc-c727ec2c65f1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d80387c0-6a0b-4928-b9fc-c727ec2c65f1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d80387c0-6a0b-4928-b9fc-c727ec2c65f1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d80387c0-6a0b-4928-b9fc-c727ec2c65f1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d80387c0-6a0b-4928-b9fc-c727ec2c65f1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d80387c0-6a0b-4928-b9fc-c727ec2c65f1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los pingüinos con los dispositivos GPS pueden nadar hasta por seis meses sin salir a tierra. Foto: cortesía Esteban Frere"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los pingüinos con los dispositivos GPS pueden nadar hasta por seis meses sin salir a tierra. Foto: cortesía Esteban Frere                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otra parte del estudio comprob&oacute; que durante la temporada de migraci&oacute;n otro grupo de ping&uuml;inos van hacia el norte. <strong>Los adultos reproductivos llegan hasta Uruguay o incluso el sur de Brasil</strong>, mientras que los j&oacute;venes y los que no se reproducen llegan hasta Pen&iacute;nsula Vald&eacute;s, en la provincia patag&oacute;nica de Chubut.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, <strong>la poblaci&oacute;n de ping&uuml;inos de Magallanes en Argentina continental se estima en casi 2 400 000 individuos, con alrededor de un mill&oacute;n m&aacute;s en Chile</strong>, seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n Rewilding Argentina.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a la p&aacute;gina oficial del gobierno de la provincia de Santa Cruz, el presidente del Consejo Agrario Provincial (CAP) de Santa Cruz,&#8239;Hugo Garay, <strong>destac&oacute; que la investigaci&oacute;n &ldquo;permite conocer mejor c&oacute;mo se mueve la especie</strong>, y con esa informaci&oacute;n, tomar mejores decisiones para&#8239;protegerla, trabajando&#8239;para que la conservaci&oacute;n tenga informaci&oacute;n concreta y sirva para planificar el territorio de Santa Cruz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bertinat explic&oacute; que el siguiente paso del estudio es repetir las metodolog&iacute;as que se realizaron el a&ntilde;o pasado y que en<strong> octubre se realizar&aacute; un nuevo censo de la colonia en Cabo V&iacute;rgenes</strong> para confirmar la poblaci&oacute;n de ping&uuml;inos de 120 000 parejas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En diciembre vamos a volver a instalar dispositivos GPS para ampliar el conocimiento del rango de alimentaci&oacute;n de los ping&uuml;inos y estamos trabajando con el gobierno provincial [de Santa Cruz] en estudiar cu&aacute;l es el &aacute;rea marina contigua a la actual reserva terrestre que podr&iacute;a ingresar como un proyecto de conservaci&oacute;n, ya pensando en un &aacute;rea marina protegida que pueda asegurar a futuro el &eacute;xito de esta colonia&rdquo;, detall&oacute; Bertinat.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>*Imagen principal:</strong></em><em> una colonia de ping&uuml;inos en la reserva Cabo V&iacute;rgenes. </em><em><strong>Foto:</strong></em><em> cortes&iacute;a Gobierno Provincial de Santa Cruz</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El art&iacute;culo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/ivan-paredes-tamayo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Iv&aacute;n Paredes Tamayo</strong></em></a><em><strong> </strong></em><em>en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </em><a href="https://es.mongabay.com/2026/10/argentina-descubren-pinguinos-magallanes-recorren-kilometros-buscar-comida-epoca-reproduccion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iván Paredes Tamayo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/argentina-descubren-pinguinos-magallanes-recorren-3500-kilometros-buscar-comida-epoca-reproduccion_132_13564339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2026 17:50:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ed686abd-5d6f-4e56-bcba-74ba31758012_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="327629" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ed686abd-5d6f-4e56-bcba-74ba31758012_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="327629" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Argentina: descubren que los pingüinos de Magallanes recorren hasta 3500 kilómetros para buscar comida en época de reproducción]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ed686abd-5d6f-4e56-bcba-74ba31758012_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Conservación,ecosistemas marinos,Medioambiente,Océanos,América del Sur,Argentina,Brasil,Latinoamérica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menos comida y más cara: El Niño amenaza los alimentos y la pesca en Latinoamérica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/comida-cara-nino-amenaza-alimentos-pesca-latinoamerica_132_13555071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22c02161-57c4-4f76-9cab-556db40787d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menos comida y más cara: El Niño amenaza los alimentos y la pesca en Latinoamérica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de los mayores impactos del fenómeno de El Niño en Latinoamérica está en los alimentos, sean semillas, de origen animal o de la pesca. En Colombia, el fenómeno climático pondrá en riesgo cerca de la tercera parte de la comida que se estima producir entre finales de 2026 e inicios de 2027.</p></div><p class="article-text">
        La <strong>p&eacute;rdida de alimentos, la reducci&oacute;n de pescado y mariscos as&iacute; como el incremento de sus precios son riesgos reales para Latinoam&eacute;rica,</strong> que ya enfrenta los <a href="https://es.mongabay.com/video/2026/09/los-impactos-de-el-nino-ya-se-sienten-en-latinoamerica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impactos por el fen&oacute;meno meteorol&oacute;gico de El Ni&ntilde;o</a> con sequ&iacute;as, incendios, inundaciones y cambios en los patrones del oc&eacute;ano que se reflejan en tu mesa.
    </p><p class="article-text">
        Estos impactos no afectan a todas las personas por igual. Especialistas consultados por <strong>Mongabay Latam</strong> explican que las alteraciones provocadas por este fen&oacute;meno aumentan las <strong>desigualdades sociales y econ&oacute;micas en la regi&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En Colombia, por ejemplo, un an&aacute;lisis hecho por la Red por la Defensa de la Reforma Agraria advierte que los cultivos que representan entre el <strong>30 % de toda la producci&oacute;n nacional de alimentos</strong> &mdash;incluyendo a varios de la canasta b&aacute;sica&mdash; est&aacute;n en riesgo de perderse por los efectos de El Ni&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pesca en M&eacute;xico,</strong> una actividad de la cual dependen miles de personas, tambi&eacute;n se ver&aacute; afectada por la disminuci&oacute;n de especies comerciales causada por el calentamiento an&oacute;malo en el Pac&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que en el norte de Argentina, <strong>las comunidades ind&iacute;genas ya resienten los efectos de las lluvias e inundaciones en sus cultivos,</strong> as&iacute; como la crianza de animales que utilizan para alimentarse y subsistir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/08/el-nino-origen-impactos-latinoamerica-entrevista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Lo que debemos saber sobre El Ni&ntilde;o: desde su origen hasta qu&eacute; impactos podemos esperar en Latinoam&eacute;rica | ENTREVISTA</strong></a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt---HRXjC1RcA-2312', 'youtube', '--HRXjC1RcA', document.getElementById('yt---HRXjC1RcA-2312'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt---HRXjC1RcA-2312 src="https://www.youtube.com/embed/--HRXjC1RcA?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text"><strong>El Ni&ntilde;o le puede costar un tercio de la comida a Colombia</strong></h2><p class="article-text">
        Papa, cebolla, ma&iacute;z, arroz, banano y yuca son algunos de los principales alimentos que se producen y consumen en Colombia. El aumento de las temperaturas y la alteraci&oacute;n en las lluvias provocadas por El Ni&ntilde;o puede costarle al pa&iacute;s la p&eacute;rdida de<strong> 8 460 000 toneladas de comida, lo que representa entre el 30 % de toda la producci&oacute;n nacional</strong>, de acuerdo con un <a href="https://www.redagrariacolombia.com/fenomeno-del-nino#hallazgo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis hecho por la Red por la Defensa de la Reforma Agraria.</a>
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el mapeo &mdash;el cual se bas&oacute; en pron&oacute;sticos oficiales de lluvias, evaluaciones agropecuarias municipales y calendarios de siembra de la Unidad de Planificaci&oacute;n Rural Agropecuaria (UPRA)&mdash; el impacto m&aacute;s fuerte no llegar&aacute; este a&ntilde;o, cuando m&aacute;s falta el agua, sino entre febrero y mayo de 2027 cuando se recolectan las cosechas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04b2019d-b4a1-489b-b628-9232bd0471c4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04b2019d-b4a1-489b-b628-9232bd0471c4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04b2019d-b4a1-489b-b628-9232bd0471c4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04b2019d-b4a1-489b-b628-9232bd0471c4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04b2019d-b4a1-489b-b628-9232bd0471c4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04b2019d-b4a1-489b-b628-9232bd0471c4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/04b2019d-b4a1-489b-b628-9232bd0471c4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Déficit de lluvias pronosticado para diciembre de 2026. Mapa: cortesía Red por la Defensa de la Reforma Agraria"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Déficit de lluvias pronosticado para diciembre de 2026. Mapa: cortesía Red por la Defensa de la Reforma Agraria                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, <a href="https://www.redagrariacolombia.com/fenomeno-del-nino#calendario" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el mapeo identifica dos riesgos distintos en la siembra y la cosecha de alimentos.</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        Por un lado se considera el impacto en las semillas que no germinan o cuya siembra se aplaza por que el suelo est&aacute; seco. Este riesgo se enfoca entre septiembre de 2026 y febrero de 2027. Mientras que el riesgo para la planta que germin&oacute; es distinto pues rendir&aacute; menos por el agua faltante durante el proceso y podr&aacute; ocurrir desde octubre de 2026 hasta agosto de 2027, con picos entre febrero y mayo.
    </p><p class="article-text">
        Cristian L&oacute;pez, integrante de la Red por la Defensa de la Reforma Agraria y uno de los autores del an&aacute;lisis, explica que la ausencia de lluvias en esos meses clave repercutir&aacute; despu&eacute;s en alimentos b&aacute;sicos para la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos identificado que <strong>las cadenas alimentarias m&aacute;s afectadas van a ser el ma&iacute;z, el pl&aacute;tano, la papa, el arroz, la yuca, el frijol, el aguacate</strong>. Esos cultivos alimentarios van a ser profundamente afectados y tendr&aacute;n un impacto muy profundo en el hambre, en la pobreza y en las brechas de desigualdad en Colombia&rdquo;, expone el investigador a <strong>Mongabay Latam.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis advierte <a href="https://www.redagrariacolombia.com/fenomeno-del-nino#pronostico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los puntos de sequ&iacute;a m&aacute;s cr&iacute;ticos en diferentes momentos, acorde a la regi&oacute;n y cultivo</a>. Por ejemplo, se espera que la lluvia en La Guajira, al norte de Colombia, se reduzca m&aacute;s del 95 % en diciembre, as&iacute; como un 85 % en el Caribe. Mientras que para el eje cafetero y el alto Magdalena el punto cr&iacute;tico es ahora, en septiembre, con una reducci&oacute;n de la lluvias del 74.6 % en Quind&iacute;o; 68.2 % en Tolima; y 67.8 % en Huila, <strong>departamentos que incluso han enfrentado </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/09/colombia-incendios-fuego-el-nino/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>incendios forestales en las &uacute;ltimas semanas.</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe059ec4-dd55-42fa-b4d1-eda55e957db8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe059ec4-dd55-42fa-b4d1-eda55e957db8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe059ec4-dd55-42fa-b4d1-eda55e957db8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe059ec4-dd55-42fa-b4d1-eda55e957db8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe059ec4-dd55-42fa-b4d1-eda55e957db8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe059ec4-dd55-42fa-b4d1-eda55e957db8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fe059ec4-dd55-42fa-b4d1-eda55e957db8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los impactos por El Niño en Colombia ya se viven con sequías que afectarán la producción de alimento. Foto: cortesía Universidad de la Guajira"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los impactos por El Niño en Colombia ya se viven con sequías que afectarán la producción de alimento. Foto: cortesía Universidad de la Guajira                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La red public&oacute; tambi&eacute;n esta <a href="https://www.redagrariacolombia.com/fenomeno-del-nino-mapa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">herramienta para que los campesinos y productores puedan conocer el nivel de riesgo por municipio y cultivo en este periodo</a>, as&iacute; como saber qu&eacute; mes exactamente puede ser el m&aacute;s cr&iacute;tico en sus regiones.
    </p><p class="article-text">
        La Red precisa que este esfuerzo es parte de un llamado para que el Gobierno de Colombia, encabezado desde agosto por Abelardo de la Espriella, destine una <strong>partida presupuestal para atender el tema y revierta el recorte previsto al sector agropecuario</strong>, pues los impactos no solo pueden encarecer los alimentos sino tambi&eacute;n dejar sin ingresos al sector campesino.
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez explica que la gran mayor&iacute;a de las medidas de prevenci&oacute;n y atenci&oacute;n parten de <strong>activar el presupuesto para, por ejemplo, compras p&uacute;blicas anticipadas, gesti&oacute;n de reservas, cr&eacute;ditos para los productores y acceso a seguros</strong> para quienes arriesgan sus cultivos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s |</strong> <a href="https://es.mongabay.com/2026/08/cop17-alimentos-produccion-tierra-degradacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>La degradaci&oacute;n de la tierra lleg&oacute; a la COP17 y a tu mesa: as&iacute; amenaza la producci&oacute;n de alimentos</strong></a>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Incertidumbre para la pesca en M&eacute;xico</strong></h2><p class="article-text">
        Originado por el calentamiento de la superficie del oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, El Ni&ntilde;o tambi&eacute;n se refleja en el <strong>cambio de la distribuci&oacute;n de organismos marinos y, por lo tanto, en la ausencia de peces y especies comerciales.</strong> Esto representa un gran riesgo para la pesca en M&eacute;xico, que concentra la mayor&iacute;a de su actividad en el Pac&iacute;fico y de la cual <a href="https://www.gob.mx/conapesca/prensa/conapesca-respalda-a-la-gente-de-mar-son-el-motor-de-la-alimentacion-en-mexico-429236" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dependen directamente m&aacute;s de 333 630 personas.</a>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los efectos principales que causa el fen&oacute;meno clim&aacute;tico es el cambio en la distribuci&oacute;n de los organismos. Las surgencias costeras &mdash;zonas de ascenso de aguas profundas y ricas en nutrientes&mdash; se ven alteradas, por lo que muchas especies que se alimentan en ellas migran a aguas m&aacute;s profundas y fr&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Esto dificulta m&aacute;s la actividad pesquera de muchas especies. Antar P&eacute;rez Botello, especialista en ciencias marinas de la organizaci&oacute;n Oceana, explica que los impactos se reflejan tanto en <strong>peces que &ldquo;pueden ir a zonas m&aacute;s frescas, donde encuentran alimento&rdquo;, como en especies que no migran, como moluscos y ostras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n precisa que con las altas temperaturas de El Ni&ntilde;o habr&aacute; mayor blanqueamiento de corales e incluso una menor productividad, por ejemplo, del osti&oacute;n de roca, debido al mayor estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Otro ejemplo ocurre en las costas de Oaxaca, donde la pesca del huachinango o pargo rojo (<em>Lutjanus peru</em>), una<a href="https://es.mongabay.com/2025/04/huachinango-cambio-climatico-pesca-mexico-estudio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> especie comercial clave, es cada vez menor debido al incremento de la temperatura del agua.</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21cd3cf6-5a4d-40e7-8e73-85bd3500c706_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21cd3cf6-5a4d-40e7-8e73-85bd3500c706_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21cd3cf6-5a4d-40e7-8e73-85bd3500c706_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21cd3cf6-5a4d-40e7-8e73-85bd3500c706_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21cd3cf6-5a4d-40e7-8e73-85bd3500c706_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21cd3cf6-5a4d-40e7-8e73-85bd3500c706_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/21cd3cf6-5a4d-40e7-8e73-85bd3500c706_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los impactos por el El Niño afectarán la distribución de especies comerciales en el Pacífico mexicano. Foto: cortesía Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los impactos por el El Niño afectarán la distribución de especies comerciales en el Pacífico mexicano. Foto: cortesía Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero un clima mucho m&aacute;s adverso no solo cambia la distribuci&oacute;n de las especies. P&eacute;rez agrega que <strong>pescar puede volverse una actividad de riesgo ante cambios abruptos en el Pac&iacute;fico</strong>, como recientemente ocurri&oacute; con el hurac&aacute;n Polo, que escal&oacute; de tormenta tropical a hurac&aacute;n categor&iacute;a 5 en tiempo r&eacute;cord frente a las costas de Guerrero.
    </p><p class="article-text">
        Estas circunstancias, explica P&eacute;rez, ponen en mayor incertidumbre a las personas que se dedican a la pesca ribere&ntilde;a en el Pac&iacute;fico, especialmente en la captura de camar&oacute;n, de t&uacute;nidos, huachinangos y toda la escama marina.
    </p><p class="article-text">
        Para el especialista en ciencias marinas, los efectos de El Ni&ntilde;o en la pesca no solo se quedan en la costa, pues afirma que son m&aacute;s de dos millones de personas las que est&aacute;n involucradas en toda la cadena de valor, sin considerar los consumidores finales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Nos va a afectar de manera integral a toda la poblaci&oacute;n&rdquo;</strong>, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, Oceana trabaja con comunidades costeras en planes de manejo pesquero que les permitan adaptarse a un clima cambiante y din&aacute;mico. &ldquo;Vamos a poder responder de una manera mucho m&aacute;s informada, con la mejor ciencia disponible y entendiendo que estos patrones son el clima que nos toca enfrentar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/08/el-nino-tormentas-olas-frio-efectos-especies-marinas-chile-peru-argentina-ecuador/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>El Ni&ntilde;o: tormentas, olas de fr&iacute;o y efectos en especies marinas ya se sienten en Chile, Per&uacute;, Argentina y Ecuador</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90946468-1f63-4ed0-8e2d-00e52e0d622b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90946468-1f63-4ed0-8e2d-00e52e0d622b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90946468-1f63-4ed0-8e2d-00e52e0d622b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90946468-1f63-4ed0-8e2d-00e52e0d622b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90946468-1f63-4ed0-8e2d-00e52e0d622b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90946468-1f63-4ed0-8e2d-00e52e0d622b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/90946468-1f63-4ed0-8e2d-00e52e0d622b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Más de 333 000 personas en México dependen directamente de la pesca que se verá afectada por los efectos de El Niño. Foto: cortesía Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Más de 333 000 personas en México dependen directamente de la pesca que se verá afectada por los efectos de El Niño. Foto: cortesía Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Comunidades ind&iacute;genas de Argentina, con mayores retos para obtener comida</strong></h2><p class="article-text">
        A diferencia de otras regiones de Latinoam&eacute;rica, en el norte de Argentina El Ni&ntilde;o potencia la estaci&oacute;n de fuertes lluvias e inundaciones. Para las comunidades del pueblo vilela, estos efectos ya se sienten dentro de la provincia de Santiago del Estero.
    </p><p class="article-text">
        Deolinda Carrizo, integrante del pueblo vilela y de la Coordinaci&oacute;n Nacional del Movimiento Nacional Campesino Ind&iacute;gena en Argentina (Mocase), cuenta que estas condiciones ya representan un riesgo alimentario para las comunidades que dependen de la agricultura familiar, la cr&iacute;a de animales y el monte nativo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Estamos en alerta m&aacute;xima con el fen&oacute;meno de El Ni&ntilde;o y nos est&aacute;n desmontando el monte</strong>. Lo est&aacute;n desmontando para el monocultivo. Ah&iacute; es donde tambi&eacute;n se rompe una barrera de contenci&oacute;n para que estas cosas se paren&rdquo;, explica la dirigente a <strong>Mongabay Latam.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b2e7208d-7057-47ca-8534-531c0ec6f390_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b2e7208d-7057-47ca-8534-531c0ec6f390_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b2e7208d-7057-47ca-8534-531c0ec6f390_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b2e7208d-7057-47ca-8534-531c0ec6f390_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b2e7208d-7057-47ca-8534-531c0ec6f390_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b2e7208d-7057-47ca-8534-531c0ec6f390_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b2e7208d-7057-47ca-8534-531c0ec6f390_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Comunidades indígenas de Argentina enfrentan impactos a sus cultivos y sistemas alimentarios por inundaciones asociadas a El Niño. Foto: cortesía Mocase"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Comunidades indígenas de Argentina enfrentan impactos a sus cultivos y sistemas alimentarios por inundaciones asociadas a El Niño. Foto: cortesía Mocase                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cuenta que por las fuertes lluvias y granizo han dejado de recolectar frutos como el algarrobo, que les brinda alimento tanto a ellas como a sus animales. Incluso estos efectos han mantenido inundada la zona de ba&ntilde;ados, un conjunto de lagunas naturales, donde han perdido a algunos de sus animales de crianza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Normalmente las familias en invierno viven en la zona alta y en verano vuelven al ba&ntilde;ado, pero en estos &uacute;ltimos meses pr&aacute;cticamente las familias no han podido volver porque sigue habiendo agua y las crecidas repentinas les han matado cabras, vacas, ovejas, yeguarizo que son la econom&iacute;a de las familias&rdquo;, comenta Carrizo.
    </p><p class="article-text">
        En a&ntilde;os anteriores, dice Carrizo, <strong>las comunidades ten&iacute;an acceso a un fondo de emergencia clim&aacute;tica que les permit&iacute;a paliar un poco los impactos del fen&oacute;meno clim&aacute;tico.</strong> Sin embargo, hoy ya no es posible por lo que son las propias comunidades vilelas las que han sostenido entre ellas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las familias ten&iacute;an para plantar de nuevo un vivero. Hoy no hay nada. La Secretar&iacute;a de Agricultura Familiar, Campesina e Ind&iacute;gena y de la pesca artesanal ha sido eliminada&rdquo;, cuenta la dirigente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd9916f3-aef3-462e-b3f0-01453ed45b9e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd9916f3-aef3-462e-b3f0-01453ed45b9e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd9916f3-aef3-462e-b3f0-01453ed45b9e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd9916f3-aef3-462e-b3f0-01453ed45b9e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd9916f3-aef3-462e-b3f0-01453ed45b9e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd9916f3-aef3-462e-b3f0-01453ed45b9e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dd9916f3-aef3-462e-b3f0-01453ed45b9e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Coordinación Nacional del Movimiento Nacional Campesino Indígena en Argentina señala impactos en la seguridad alimentaria de las comunidades debido al fenómeno. Foto: cortesía Mocase"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Coordinación Nacional del Movimiento Nacional Campesino Indígena en Argentina señala impactos en la seguridad alimentaria de las comunidades debido al fenómeno. Foto: cortesía Mocase                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Tratamos de compartirnos desde el huevo de gallina hasta un pu&ntilde;ado de semillas, porque en muchos casos se han perdido por la inundaci&oacute;n los cultivos por la sequ&iacute;a. <strong>Otra forma es el intercambio de reproductores</strong>&rdquo;, expone Carrizo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En esta etapa tenemos no solo para compartir saberes y pr&aacute;cticas, sino que tambi&eacute;n <strong>queremos que se nos incluya en las soluciones que podemos aportar para que no nos afecte m&aacute;s</strong>&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>*Imagen principal:</strong></em><em> los impactos de El Ni&ntilde;o en Colombia ponen en riesgo al 30 % de la producci&oacute;n nacional de alimentos. </em><em><strong>Foto:</strong></em><em> cortes&iacute;a Alcald&iacute;a de Medell&iacute;n</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El art&iacute;culo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Gonzalo Ortu&ntilde;o L&oacute;pez</strong></em></a><em><strong> </strong></em><em>en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </em><a href="https://es.mongabay.com/2026/10/el-nino-amenaza-alimentos-pesca-latinoamerica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Ortuño López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/comida-cara-nino-amenaza-alimentos-pesca-latinoamerica_132_13555071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 17:27:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/22c02161-57c4-4f76-9cab-556db40787d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="190430" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/22c02161-57c4-4f76-9cab-556db40787d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="190430" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Menos comida y más cara: El Niño amenaza los alimentos y la pesca en Latinoamérica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/22c02161-57c4-4f76-9cab-556db40787d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Agua,Cambio clilmático,El Niño,Medioambiente,Océanos,Latinoamérica,Argentina,Colombia,México,América del Sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una orca que come delfines, ballenas y rayas en el Pacífico mexicano sería un nuevo descubrimiento para la ciencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/orca-come-delfines-ballenas-rayas-pacifico-mexicano-seria-nuevo-descubrimiento-ciencia_132_13548411.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d677c2dc-2d20-415a-8e23-4b8edf72195b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una orca que come delfines, ballenas y rayas en el Pacífico mexicano sería un nuevo descubrimiento para la ciencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En lugar de especializarse en una sola especie, este grupo de orcas come peces grandes, delfines, ballenas, rayas, tortugas marinas y presas tan importantes como el tiburón ballena. Estos animales presentan diferencias clave respecto a los demás tipos de orcas ya descritos: la mancha posterior de la aleta dorsal es muy tenue y el parche ocular característico tiene forma de gancho. </p></div><p class="article-text">
        El doctor en ciencias marinas Christian Daniel Ortega Ortiz y estudiantes de ciencias marinas de la Universidad de Colima llevaban todo el d&iacute;a monitoreando <strong>ballenas jorobadas frente a la costa sur de Jalisco</strong>, en M&eacute;xico, cuando escucharon a pescadores decir que hab&iacute;an visto a un grupo de orcas (<em>Orcinus orca</em>) acechando delfines. Tomaron la radio, preguntaron por la ubicaci&oacute;n exacta y se dirigieron hacia el sitio, a unos 18.2 kil&oacute;metros de la bah&iacute;a de Barra de Navidad. Al llegar encontraron dos machos adultos, cuatro hembras, dos juveniles y dos cr&iacute;as alrededor de un delf&iacute;n tornillo (<em>Stenella longirostris</em>).
    </p><p class="article-text">
        El cet&aacute;ceo nadaba en c&iacute;rculos muy cerrados porque las orcas lo manten&iacute;an completamente acorralado. Lo que los investigadores vieron despu&eacute;s forma parte de su documentaci&oacute;n para proponer la existencia de un nuevo ecotipo de orca que habita desde el Golfo de California hasta las Islas Gal&aacute;pagos. La han denominado <strong>orca Pac&iacute;fico Oriental Tropical (POT)</strong> porque tiene caracter&iacute;sticas diferentes a los otros grupos registrados en el Pac&iacute;fico nororiental.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los pescadores se fueron, nos dejaron solos y vimos c&oacute;mo lo acechaban [al delf&iacute;n], lo cansaron. Despu&eacute;s, con la c&aacute;mara GoPro metida en el agua, vimos que lo estaban desmembrando y cada quien se llevaba una parte. Las cr&iacute;as de las orcas sal&iacute;an con restos de &oacute;rganos. En alg&uacute;n momento dijimos: &lsquo;Eso parece un ri&ntilde;&oacute;n, eso parece una parte del intestino&rsquo;&rdquo;, cuenta Ortega Ortiz, profesor-investigador de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima en entrevista para <strong>Mongabay Latam</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/09/triple-emergencia-choco-colombiano-ataques-drones-desplazamiento-terremoto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Triple emergencia en Choc&oacute; colombiano: ataques con drones, desplazamiento y ecos del terremoto golpean a cerca de 3000 personas</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42284408-7bbf-41a8-b77e-4d92233c9b89_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42284408-7bbf-41a8-b77e-4d92233c9b89_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42284408-7bbf-41a8-b77e-4d92233c9b89_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42284408-7bbf-41a8-b77e-4d92233c9b89_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42284408-7bbf-41a8-b77e-4d92233c9b89_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42284408-7bbf-41a8-b77e-4d92233c9b89_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/42284408-7bbf-41a8-b77e-4d92233c9b89_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las orcas del ecotipo POT tienen una dieta generalista. Investigadores han documentado a algunas de ellas alimentándose de peces, delfines, tortugas, rayas, tiburones y ballenas. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las orcas del ecotipo POT tienen una dieta generalista. Investigadores han documentado a algunas de ellas alimentándose de peces, delfines, tortugas, rayas, tiburones y ballenas. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de dejar atr&aacute;s los restos del delf&iacute;n, las orcas siguieron hacia el oeste. En el camino encontraron a una tortuga prieta (<em>Chelonia mydas agassizii</em>) y una de las hembras del grupo la sujet&oacute; por las aletas traseras y la sumergi&oacute; a la fuerza. Unos metros m&aacute;s abajo la solt&oacute; y le dio una mordida que le provoc&oacute; heridas fatales. Esa tarde repitieron la t&eacute;cnica tres veces m&aacute;s para cazar la misma especie de tortuga.
    </p><p class="article-text">
        El par de escenas confirmaron que <strong>el grupo de orcas que hab&iacute;an visto era generalista</strong>, es decir, que no se alimentaba de una sola especie, sino de varias. Esa caracter&iacute;stica es clave dentro de la descripci&oacute;n que los investigadores han hecho del ecotipo POT, ya que <strong>los otros tres ecotipos de orca registrados en el Pac&iacute;fico nororiental tienen h&aacute;bitos especializados</strong>: las residentes se alimentan casi exclusivamente de peces, en especial de salm&oacute;n; las transe&uacute;ntes comen mam&iacute;feros marinos como delfines, ballenas y pin&iacute;pedos; y las presas de las oce&aacute;nicas son elasmobranquios, principalmente tiburones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A diferencia de otras orcas que son especialistas en su alimentaci&oacute;n, <strong>las de aqu&iacute; arrasan con lo que se les atraviesa</strong>. Comen peces, tortugas, ballenas y han comido tibur&oacute;n ballena&rdquo;, describe Myriam Llamas Gonz&aacute;lez, doctora en ecolog&iacute;a marina por la Universidad de Guadalajara y una de las investigadoras que analiza este ecotipo.
    </p><p class="article-text">
        La descripci&oacute;n de esta poblaci&oacute;n de orcas es una de las principales l&iacute;neas de estudio del Grupo Universitario de Investigaci&oacute;n de Mam&iacute;feros Marinos, una agrupaci&oacute;n de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima, integrada por estudiantes de la licenciatura en Oceanolog&iacute;a y Sustentabilidad Marina.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02eba0b1-5dcc-475d-b181-66da94f65489_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02eba0b1-5dcc-475d-b181-66da94f65489_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02eba0b1-5dcc-475d-b181-66da94f65489_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02eba0b1-5dcc-475d-b181-66da94f65489_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02eba0b1-5dcc-475d-b181-66da94f65489_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02eba0b1-5dcc-475d-b181-66da94f65489_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/02eba0b1-5dcc-475d-b181-66da94f65489_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una cría de orca sostiene entre sus mandíbulas un órgano de un delfín tornillo, durante una cacería que los investigadores registraron el 31 de marzo de 2021 en el Pacífico mexicano. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (Guimm) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una cría de orca sostiene entre sus mandíbulas un órgano de un delfín tornillo, durante una cacería que los investigadores registraron el 31 de marzo de 2021 en el Pacífico mexicano. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (Guimm) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Las diferencias que dieron pie a un nuevo ecotipo</h2><p class="article-text">
        Un ecotipo se define como un grupo de individuos de la misma especie que presenta caracteres y adaptaciones ecol&oacute;gicas diferentes a otros grupos, tales como la morfolog&iacute;a, la alimentaci&oacute;n y la distribuci&oacute;n. Describir estas variantes es fundamental porque cada grupo opera bajo limitantes distintas, lo que impide aplicar planes de manejo generalizados para conservarlas.
    </p><p class="article-text">
        Para ilustrarlo con un ejemplo, el ecotipo residente de orcas se alimenta casi exclusivamente de salm&oacute;n, cuenta con un rango de distribuci&oacute;n peque&ntilde;o y enfrenta problemas muy focalizados por la escasez de comida, lo que requiere medidas normativas especiales. En contraste, un ecotipo con una dieta generalista y un rango amplio de movimiento tendr&aacute; necesidades y retos de conservaci&oacute;n completamente diferentes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada ecotipo est&aacute; bajo ciertos limitantes muy diferentes a los dem&aacute;s y por lo tanto su plan de conservaci&oacute;n, su plan de manejo, debe ser diferente. <strong>No podemos generalizar a todas las orcas</strong>. Es mejor manejar piezas peque&ntilde;as que una gran pieza. Si no conocemos las piezas peque&ntilde;as, no podemos tener este manejo grande y adecuado&rdquo;, comenta Ortega Ortiz.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2010, los miembros del Grupo Universitario de Investigaci&oacute;n de Mam&iacute;feros Marinos (Guimm) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima recorren el mar en una peque&ntilde;a embarcaci&oacute;n, cerca de las costas de Colima y Jalisco, para estudiar los mam&iacute;feros marinos de la regi&oacute;n. En 16 a&ntilde;os de trabajo coordinado por Ortega Ortiz, han registrado 20 especies, entre ballenas, delfines y pin&iacute;pedos, mediante t&eacute;cnicas como la fotoidentificaci&oacute;n, las grabaciones ac&uacute;sticas y el registro de varamientos en playas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db61a1e9-837d-4c78-a920-9ebf229070c3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db61a1e9-837d-4c78-a920-9ebf229070c3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db61a1e9-837d-4c78-a920-9ebf229070c3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db61a1e9-837d-4c78-a920-9ebf229070c3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db61a1e9-837d-4c78-a920-9ebf229070c3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db61a1e9-837d-4c78-a920-9ebf229070c3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/db61a1e9-837d-4c78-a920-9ebf229070c3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="A diferencia de otras orcas, las del ecotipo POT tienen una dieta generalista: cazan desde peces y rayas hasta delfines, tortugas marinas y tiburones ballena. Ilustración: cortesía Fernanda Lazcano en Hábitat preferencial del ecotipo predominante de Orcinus orca en el Pacífico Oriental Tropical"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                A diferencia de otras orcas, las del ecotipo POT tienen una dieta generalista: cazan desde peces y rayas hasta delfines, tortugas marinas y tiburones ballena. Ilustración: cortesía Fernanda Lazcano en Hábitat preferencial del ecotipo predominante de Orcinus orca en el Pacífico Oriental Tropical                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El doctor en ciencias marinas cuenta que desde las primeras salidas de campo de la agrupaci&oacute;n, en 2010, vieron orcas y cuando acumularon fotograf&iacute;as de diferentes individuos comenzaron a notar que <strong>eran diferentes a otras descritas con anterioridad.</strong> No solo porque su alimentaci&oacute;n era diferente, sino porque ten&iacute;an un patr&oacute;n morfol&oacute;gico muy particular.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Notamos que la silla de montar [una zona de pigmentaci&oacute;n situada justo detr&aacute;s de la aleta dorsal] ten&iacute;a un color muy tenue; en algunas hasta parec&iacute;a transparente y no se pod&iacute;a diferenciar. No era solo un individuo, sino que todos los individuos la ten&iacute;an as&iacute;. Entonces, esa es <strong>una caracter&iacute;stica morfol&oacute;gica importante</strong>&rdquo;, explica el investigador.
    </p><p class="article-text">
        Ortega Ortiz y los estudiantes de oceanolog&iacute;a comenzaron a pedirle a pescadores deportivos que cuando vieran orcas les tomaran fotos y les avisaran. &ldquo;As&iacute; empezamos a jalar datos e informaci&oacute;n de donde pudimos y, al final, armamos un trabajo de licenciatura que estaba muy bien. El resultado era prometedor. <strong>Nos aventuramos a decir lo del nuevo ecotipo</strong> y logramos publicar en una revista importante de mam&iacute;feros marinos&rdquo;, comenta el cient&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de la investigaci&oacute;n fueron publicados en el art&iacute;culo<a href="https://www.researchgate.net/publication/344434176_Ecological_aspects_of_killer_whales_from_the_Mexican_Central_Pacific_coast_Revealing_a_new_ecotype_in_the_Eastern_Tropical_Pacific" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Ecological aspects of killer whales from the Mexican Central Pacific coast: Revealing a new ecotype in the Eastern Tropical Pacific</a> el 31 de agosto de 2020 en Marine Mammal Science. En el texto se propone por primera vez el ecotipo POT y los autores describen otras caracter&iacute;sticas morfol&oacute;gicas particulares. Por ejemplo, tanto los juveniles como los adultos presentan una aleta dorsal redondeada, pero con una peque&ntilde;a punta orientada hacia atr&aacute;s. Adem&aacute;s, <strong>el parche ocular tiene forma de &ldquo;gancho</strong> y bulto&rdquo;, se orienta de forma paralela al cuerpo y est&aacute; alineado con el orificio nasal.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n describe que <strong>estas orcas se mantienen cerca de la costa.</strong> Fueron vistas sobre la plataforma continental, a unos 12.6 kil&oacute;metros de la costa y a una profundidad promedio de 594 metros. Adem&aacute;s, suelen desplazarse en grupos peque&ntilde;os, de alrededor de cinco individuos, aunque algunos fueron observados solos y otros en grupos de hasta ocho. Esto las diferencia de los dem&aacute;s ecotipos del Pac&iacute;fico Norte Oriental: las orcas residentes suelen formar grupos mucho m&aacute;s grandes y seguir la disponibilidad de peces; las transe&uacute;ntes se desplazan en grupos peque&ntilde;os para cazar mam&iacute;feros marinos y las de alta mar lo hacen principalmente lejos de la costa.
    </p><p class="article-text">
        Otro rasgo que les llam&oacute; la atenci&oacute;n a los investigadores es que varias de las orcas tipo POT tienen grandes balanos, crust&aacute;ceos que viven pegados a las rocas u otros animales, adheridos a sus aletas dorsal y caudal. Estos peque&ntilde;os animales marinos suelen desprenderse cuando las orcas permanecen en aguas fr&iacute;as. Por ello, su presencia puede ser una se&ntilde;al de que <strong>estos animales pasan buena parte de su tiempo en aguas c&aacute;lidas</strong>. En contraste, los otros ecotipos descritos habitan principalmente en regiones de aguas fr&iacute;as y templadas (desde Alaska hasta la costa de California).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2800d196-c487-433e-8993-fa90da8196d0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2800d196-c487-433e-8993-fa90da8196d0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2800d196-c487-433e-8993-fa90da8196d0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2800d196-c487-433e-8993-fa90da8196d0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2800d196-c487-433e-8993-fa90da8196d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2800d196-c487-433e-8993-fa90da8196d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2800d196-c487-433e-8993-fa90da8196d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Orca del ecotipo POT avistada muy cerca de la costa. A diferencia de otros grupos que prefieren mar abierto, este ecotipo suele registrarse sobre la plataforma continental a profundidades promedio de 594 metros. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Orca del ecotipo POT avistada muy cerca de la costa. A diferencia de otros grupos que prefieren mar abierto, este ecotipo suele registrarse sobre la plataforma continental a profundidades promedio de 594 metros. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los investigadores tambi&eacute;n buscaron otras evidencias sobre lo que com&iacute;a este ecotipo m&aacute;s all&aacute; de las observaciones. Para hacerlo, tomaron nueve peque&ntilde;as muestras de piel de las orcas con la ayuda de una ballesta y las analizaron a trav&eacute;s de is&oacute;topos estables de carbono y nitr&oacute;geno.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las nueve muestras nos dec&iacute;an que lo m&aacute;s probable era que <strong>estas orcas se hab&iacute;an alimentado de peces grandes como dorados, atunes y tambi&eacute;n de tortugas.</strong> Con eso corroboramos lo indicado por las observaciones en campo: que com&iacute;an lo que fuese que encontraran&rdquo;, dice Ortega Ortiz.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/62447d39-8bf4-45c4-a01a-a95ea650834d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/62447d39-8bf4-45c4-a01a-a95ea650834d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/62447d39-8bf4-45c4-a01a-a95ea650834d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/62447d39-8bf4-45c4-a01a-a95ea650834d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/62447d39-8bf4-45c4-a01a-a95ea650834d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/62447d39-8bf4-45c4-a01a-a95ea650834d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/62447d39-8bf4-45c4-a01a-a95ea650834d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La investigadora Myriam Llamas González sumerge una cámara GoPro en las aguas del pacífico mexicano para documentar el comportamiento de una orca del ecotipo POT. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La investigadora Myriam Llamas González sumerge una cámara GoPro en las aguas del pacífico mexicano para documentar el comportamiento de una orca del ecotipo POT. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Al estar en zonas c&aacute;lidas la diversidad de potenciales presas es m&aacute;s alta, pero la abundancia es m&aacute;s baja. Entonces, al tener una diversidad de cosas que comer pero en poca cantidad, comen lo que sea que encuentren&rdquo;, explica el investigador. &ldquo;En zonas m&aacute;s fr&iacute;as, en cambio, la diversidad es m&aacute;s baja en general, pero la abundancia es m&aacute;s alta, entonces agarran una presa y s&oacute;lo comen de esa especie. Esa es la teor&iacute;a ecol&oacute;gica en cuanto a las latitudes. La variabilidad ambiental sin duda afecta a los recursos marinos, a las presas y por ende a los depredadores&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la primera publicaci&oacute;n, el grupo de investigaci&oacute;n pudo ver m&aacute;s orcas que cumpl&iacute;an con las caracter&iacute;sticas del ecotipo aliment&aacute;ndose de otras especies como tiburones ballena, ballenas, delfines, tortugas marinas, tiburones, rayas, diversos tipos de peces. Esas observaciones las publicaron en <a href="https://www.researchgate.net/publication/373864953_Expanding_Information_on_the_Prey_Items_and_Hunting_Tactics_of_the_Eastern_Tropical_Pacific_Killer_Whale_Orcinus_orca_Ecotype" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un segundo art&iacute;culo,</a> en septiembre de 2023, en la revista Examines in Marine Biology &amp; Oceanography (EIMBO).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99b4f7d5-7618-40f2-a911-162673c19811_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99b4f7d5-7618-40f2-a911-162673c19811_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99b4f7d5-7618-40f2-a911-162673c19811_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99b4f7d5-7618-40f2-a911-162673c19811_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99b4f7d5-7618-40f2-a911-162673c19811_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99b4f7d5-7618-40f2-a911-162673c19811_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/99b4f7d5-7618-40f2-a911-162673c19811_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las orcas del ecotipo POT se caracterizan por presentar un parche ocular en forma de «gancho y bulto». Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las orcas del ecotipo POT se caracterizan por presentar un parche ocular en forma de «gancho y bulto». Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">&iquest;Por d&oacute;nde se mueven estas orcas?</h2><p class="article-text">
        La idea de encontrar poblaciones de orcas con caracter&iacute;sticas particulares en zonas c&aacute;lidas no es completamente nueva. En 2014, el investigador venezolano Jaime Bola&ntilde;os Jim&eacute;nez y sus colaboradores publicaron un estudio fundamental sobre la distribuci&oacute;n, dieta y morfolog&iacute;a de las orcas en el mar Caribe. El trabajo report&oacute; ejemplares de menor tama&ntilde;o, con una dieta generalista y patrones morfol&oacute;gicos notablemente distintos a los de las poblaciones del Atl&aacute;ntico templado. Estos hallazgos constituyen un antecedente clave para los equipos de investigaci&oacute;n en el Pac&iacute;fico tropical.
    </p><p class="article-text">
        Como parte de su <a href="https://www.riudg.udg.mx/handle/20.500.12104/110206?locale=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tesis de maestr&iacute;a</a>, la investigadora Camila Lazcano Pacheco dio continuidad a las investigaciones sobre el ecotipo POT: construy&oacute; <strong>un cat&aacute;logo de fotoidentificaci&oacute;n de orcas</strong> que ser&aacute; publicado este a&ntilde;o, junto con sus conclusiones, en una revista cient&iacute;fica. Para ello, reuni&oacute; fotograf&iacute;as de distintas fuentes: utiliz&oacute; los registros previos del grupo de investigaci&oacute;n y recibi&oacute; im&aacute;genes de investigadores que trabajan en Sonora, Sinaloa, Baja California Sur, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoac&aacute;n, Guerrero y Oaxaca, adem&aacute;s de registros de El Salvador, Costa Rica y las islas Gal&aacute;pagos. <strong>Tambi&eacute;n busc&oacute; fotograf&iacute;as publicadas en Instagram y Facebook</strong> y contact&oacute; a personas que hab&iacute;an fotografiado orcas, entre ellas operadores de ecoturismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/09/ecuador-guardaparques-poco-personal-escasos-recursos-afrontar-impactos-el-nino/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ecuador: guardaparques se preparan con poco personal y escasos recursos para afrontar los impactos de El Ni&ntilde;o</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos amigos, conocidos, muchos capitanes de la regi&oacute;n o prestadores de servicios tur&iacute;sticos que vieron orcas y nos compartieron videos. Seleccionamos las im&aacute;genes de mejor calidad y metimos esas fotos al cat&aacute;logo. Ha sido exprimir, buscar lo m&aacute;s que se pueda para llegar a conformar este gran cat&aacute;logo&rdquo;, comenta Ortega Ortiz, quien asesor&oacute; la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con la tesis, <strong>Lazcano Pacheco revis&oacute; m&aacute;s de 13 000 fotograf&iacute;as</strong> y seleccion&oacute; las im&aacute;genes que permit&iacute;an reconocer mejor a cada orca. A partir de este proceso, <strong>construy&oacute; un cat&aacute;logo con 592 orcas.</strong> Despu&eacute;s, revis&oacute; las caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas de cada una para determinar si correspond&iacute;an al tipo de orca que el grupo de investigadores propone como un nuevo ecotipo. <strong>De este total, 531 orcas (el 90 %) presentaron las caracter&iacute;sticas del ecotipo</strong>, mientras que el resto mostr&oacute; una morfolog&iacute;a diferente o indefinida.
    </p><p class="article-text">
        El cat&aacute;logo permiti&oacute; conectar fotograf&iacute;as de las mismas orcas tomadas en distintos sitios y a&ntilde;os, lo que facilit&oacute; trazar sus recorridos. Gracias a estas coincidencias se identificaron lapsos prolongados entre el primer y el &uacute;ltimo registro de ciertos individuos, lo que demuestra que un mismo animal que cumple con el ecotipo ha sido observado durante d&eacute;cadas. Entre estos destaca una orca registrada tanto en el Golfo de California como en Per&uacute;. Este desplazamiento de miles de kil&oacute;metros fue <a href="https://www.researchgate.net/publication/233936333_Photographic_Match_of_a_Killer_Whale_Orcinus_orca_Between_Peruvian_and_Mexican_Waters" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> antes por la doctora en ciencias marinas Mercedes Guerrero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4724d9f6-56b7-46c4-b1fc-219757aa4732_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4724d9f6-56b7-46c4-b1fc-219757aa4732_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4724d9f6-56b7-46c4-b1fc-219757aa4732_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4724d9f6-56b7-46c4-b1fc-219757aa4732_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4724d9f6-56b7-46c4-b1fc-219757aa4732_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4724d9f6-56b7-46c4-b1fc-219757aa4732_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4724d9f6-56b7-46c4-b1fc-219757aa4732_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Orca macho del ecotipo POT registrada en distintas localidades y décadas: (a) en 2001 frente a Pucusana, Perú; (b) en 1988 en Bahía Magdalena, México; y (c) en 1994 en Bahía de La Paz, México. Foto: cortesía Photographic Match of a Killer Whale (Orcinus orca) Between Peruvian and Mexican Waters"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Orca macho del ecotipo POT registrada en distintas localidades y décadas: (a) en 2001 frente a Pucusana, Perú; (b) en 1988 en Bahía Magdalena, México; y (c) en 1994 en Bahía de La Paz, México. Foto: cortesía Photographic Match of a Killer Whale (Orcinus orca) Between Peruvian and Mexican Waters                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A esto se suma el caso de <a href="https://www.researchgate.net/publication/332786657_Sightings_of_an_adult_male_killer_whale_match_humpback_whale_breeding_seasons_in_both_hemispheres_in_the_Eastern_Tropical_Pacific" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Phantom</a>, un macho del ecotipo POT reconocido por su caracter&iacute;stico parche ocular en forma de fantasma. <strong>Este ejemplar cuenta con m&aacute;s de 20 registros acumulados a lo largo de 30 a&ntilde;os,</strong> los cuales evidencian sus trayectos entre Per&uacute;, Centroam&eacute;rica, el sur de M&eacute;xico y el norte del litoral del Pac&iacute;fico mexicano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vimos que orcas que fueron vistas en un sitio luego aparecen en otro. Por ejemplo, las que fueron vistas en Los Cabos luego fueron vistas en Mazatl&aacute;n, las de Jalisco luego fueron vistas en Oaxaca, las de Colima luego fueron vistas en Mazatl&aacute;n y unas de Los Cabos luego aparecieron en Gal&aacute;pagos; entonces, ah&iacute; est&aacute; el rango de movimiento&rdquo;, comenta Ortega Ortiz.
    </p><p class="article-text">
        Para comprender mejor los sitios donde se concentran estas orcas, la autora de la tesis desarroll&oacute; un modelo ecol&oacute;gico. Consiste en <strong>un algoritmo matem&aacute;tico</strong> que combina variables oceanogr&aacute;ficas con los registros de avistamientos para determinar d&oacute;nde existe una mayor probabilidad de encontrarlas. El modelo identific&oacute; tres grandes zonas clave de alta concentraci&oacute;n de orcas que cumplen este ecotipo: el Golfo de Tehuantepec, Bah&iacute;a de Banderas y el Golfo de California.
    </p><h2 class="article-text">Las piezas que faltan</h2><p class="article-text">
        <strong>La propuesta de este ecotipo de orca a&uacute;n no est&aacute; completamente cerrada.</strong> Los investigadores consideran que la descripci&oacute;n es como un rompecabezas al que todav&iacute;a le faltan piezas. Ya cuentan con evidencia sobre morfolog&iacute;a, alimentaci&oacute;n y distribuci&oacute;n, pero necesitan fortalecer la parte sobre la ac&uacute;stica y la gen&eacute;tica. Ya existen grabaciones de sus vocalizaciones y muestras para an&aacute;lisis gen&eacute;ticos, pero a&uacute;n faltan m&aacute;s muestras y todav&iacute;a deben compararse con las de otros ecotipos para determinar si existen diferencias consistentes.
    </p><p class="article-text">
        En particular, <strong>los investigadores buscan aumentar el n&uacute;mero de muestras gen&eacute;ticas</strong> para realizar an&aacute;lisis filogen&eacute;ticos que permitan saber de d&oacute;nde provienen estas orcas y cu&aacute;nto tiempo llevan diferenci&aacute;ndose de otros grupos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para que el ecotipo sea aceptado, se necesitan m&aacute;s elementos y que el comit&eacute; internacional de taxonom&iacute;a de mam&iacute;feros marinos lo acepte y lo publique. Lo interesante es que [el art&iacute;culo donde se propuso el ecotipo] ya ha sido citado y ya se han propuesto otros ecotipos en otros lugares. Eso es lo que nos ha motivado a continuar para tener m&aacute;s elementos y fortalecer la propuesta&rdquo;, asegura el investigador Ortega Ortiz.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf90c6c2-1a45-4224-861c-7c755ccf89b6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf90c6c2-1a45-4224-861c-7c755ccf89b6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf90c6c2-1a45-4224-861c-7c755ccf89b6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf90c6c2-1a45-4224-861c-7c755ccf89b6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf90c6c2-1a45-4224-861c-7c755ccf89b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf90c6c2-1a45-4224-861c-7c755ccf89b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bf90c6c2-1a45-4224-861c-7c755ccf89b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Orcas del ecotipo Pacífico Oriental Tropical nadan cerca de una embarcación. Las conclusiones de las investigaciones indican que estos animales suelen desplazarse en grupos pequeños, de alrededor de cinco individuos. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Orcas del ecotipo Pacífico Oriental Tropical nadan cerca de una embarcación. Las conclusiones de las investigaciones indican que estos animales suelen desplazarse en grupos pequeños, de alrededor de cinco individuos. Foto: cortesía Grupo Universitario de Investigación de Mamíferos Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>*Imagen principal:</strong></em><em> los investigadores analizaron muestras de piel de las orcas, lo que revel&oacute; que se alimentan de peces grandes como atunes y dorados, adem&aacute;s de tortugas.</em><em><strong> Foto:</strong></em><em> cortes&iacute;a Grupo Universitario de Investigaci&oacute;n de Mam&iacute;feros Marinos (GUIMM) de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El art&iacute;culo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/mariana-recamier/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Mariana Recamier</strong></em></a><em><strong> </strong></em><em>en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </em><a href="https://es.mongabay.com/2026/09/orca-come-delfines-ballenas-rayas-pacifico-mexicano-nuevo-descubrimiento-ciencia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariana Recamier]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/orca-come-delfines-ballenas-rayas-pacifico-mexicano-seria-nuevo-descubrimiento-ciencia_132_13548411.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Sep 2026 18:11:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d677c2dc-2d20-415a-8e23-4b8edf72195b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="71342" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d677c2dc-2d20-415a-8e23-4b8edf72195b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="71342" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una orca que come delfines, ballenas y rayas en el Pacífico mexicano sería un nuevo descubrimiento para la ciencia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d677c2dc-2d20-415a-8e23-4b8edf72195b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Mamíferos,Medioambiente,Especies,Océanos,Latinoamérica,México]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agua del mar para la minería: Chile acelera la desalinización mientras científicos advierten vacíos ambientales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/agua-mar-mineria-chile-desalinizacion-vacios-ambientales_132_13498159.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64cbdcc6-33c9-464b-9bf3-a2b00b418aa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agua del mar para la minería: Chile acelera la desalinización mientras científicos advierten vacíos ambientales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Científicas consultadas por Mongabay Latam valoran el avance regulatorio, pero advierten vacíos en materia ambiental que pueden resultar en impactos sobre los ecosistemas costeros. Chile promulgó en mayo pasado su primera ley específica para regular la desalinización.</p></div><p class="article-text">
        Entre enero y junio de 2026, el Servicio de Evaluaci&oacute;n Ambiental (SEA) <strong>aprob&oacute; 23 proyectos mineros por 3275 millones de d&oacute;lares</strong>, un n&uacute;mero alto considerando las 13 iniciativas aprobadas durante el mismo per&iacute;odo del a&ntilde;o anterior.<a href="https://www.sea.gob.cl/documentacion/reportes/reporte-estadistico-mensual-de-proyectos-en-el-seia-junio-2026?.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> El reporte estad&iacute;stico del SEA a junio de 2026</a> registra, adem&aacute;s, 34 proyectos mineros ingresados al sistema durante ese semestre, con inversiones declaradas por m&aacute;s de 18 000 millones de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        El aumento de la producci&oacute;n minera en Chile, concentrada principalmente en las zonas des&eacute;rticas del norte del pa&iacute;s, plantea r&aacute;pidamente una pregunta clave: <strong>&iquest;de d&oacute;nde saldr&aacute; el agua para abastecer la industria? La respuesta apunta cada vez m&aacute;s hacia el mar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la<a href="https://www.cochilco.cl/web/https-www-cochilco-cl-web-download-1014-2026-15581-informe-proyeccion-de-la-demanda-de-agua-en-la-mineria-del-cobre-en-chile-periodo-2025-2034-pdf/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &uacute;ltima proyecci&oacute;n de demanda de agua de la Comisi&oacute;n Chilena del Cobre (Cochilco)</a>, una mayor producci&oacute;n de ese mineral, ya sea por la expansi&oacute;n de operaciones existentes como por la entrada de nuevos proyectos, requerir&aacute; mayores cantidades de agua. De hecho, proyecta que<strong> el consumo h&iacute;drico de la miner&iacute;a del cobre aumentar&aacute; de 18.5 metros c&uacute;bicos por segundo en 2024 a 20.6 en 2034</strong>. A simple vista parece poco, pero este incremento representa la cantidad de agua que permite llenar <strong>una piscina ol&iacute;mpica cada 20 minutos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El cambio m&aacute;s profundo para alcanzar ese escenario est&aacute; en el origen del recurso: <strong>el agua de mar pasar&aacute; de representar un 40.7 % del abastecimiento de la miner&iacute;a a un 67.6 %.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En concordancia con esa tendencia, en mayo de 2026, y tras siete a&ntilde;os de discusi&oacute;n en el Congreso, <a href="https://dga.mop.gob.cl/promulgacion-de-ley-de-desalinizacion-presidente-kast-y-ministro-arrau-destacan-que-sera-una-herramienta-clave-para-la-seguridad-hidrica-del-pais/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chile promulg&oacute; una ley de desalinizaci&oacute;n.</a> <strong>La norma crea por primera vez un r&eacute;gimen jur&iacute;dico espec&iacute;fico para eliminar la sal del agua marina de tal manera que esta pueda ser destinada a diferentes usos</strong>, desde el consumo humano hasta la producci&oacute;n minera.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su entrada en vigor no ser&aacute; inmediata. La propia ley estableci&oacute; un per&iacute;odo m&aacute;ximo de 18 meses para dictar los reglamentos necesarios para cumplir con la nueva legislaci&oacute;n y, en el mismo plazo, definir c&oacute;mo ser&aacute; el procedimiento para elaborar una Estrategia Nacional de Desalinizaci&oacute;n. Este instrumento de planificaci&oacute;n a largo plazo, creado por la ley, busca orientar el desarrollo de la industria y coordinarla con la planificaci&oacute;n h&iacute;drica, ambiental y territorial del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Entre los objetivos destaca contribuir a la seguridad h&iacute;drica y a la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico, dado que <strong>los efectos del calentamiento global est&aacute;n impactando mayormente al pa&iacute;s con sequ&iacute;as cada vez m&aacute;s intensas y prolongadas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, <strong>cient&iacute;ficos y especialistas advierten que importantes asuntos ambientales quedaron pendientes en la ley de desalinizaci&oacute;n</strong>. &iquest;Cu&aacute;les son y qu&eacute; riesgos conllevan?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/08/chile-hidrogeno-verde-proyectos-esperan-evaluacion-ambiental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Chile en la encrucijada del hidr&oacute;geno verde: 30 grandes proyectos esperan evaluaci&oacute;n ambiental en Antofagasta y Magallanes</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        La ley no establece est&aacute;ndares espec&iacute;ficos para <strong>las descargas de salmuera</strong>, el agua con una alta concentraci&oacute;n de sal disuelta, que resulta del proceso de desalinizaci&oacute;n. La salmuera <strong>suele ser vertida al mar, aunque existe evidencia sobre sus potenciales efectos en ecosistemas marinos.</strong> Todav&iacute;a existen importantes vac&iacute;os sobre c&oacute;mo se manifiestan estos impactos en las distintas condiciones que presenta la costa de Chile.
    </p><p class="article-text">
        La ley tampoco obliga a dictar una norma que las regule, ni fija criterios concretos sobre <strong>la captaci&oacute;n de organismos marinos que pueden ser absorbidos</strong> junto con el agua de mar. <strong>Tampoco incorpora reglas propias para evaluar los impactos acumulativos de varias plantas desalinizadoras sobre un mismo ecosistema costero</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Parte de esas definiciones depender&aacute;n de los reglamentos, normas ambientales y herramientas t&eacute;cnicas que todav&iacute;a est&aacute;n en proceso de elaboraci&oacute;n. Para los expertos, <strong>el riesgo principal es que la expansi&oacute;n de la desalinizaci&oacute;n avance m&aacute;s r&aacute;pido que las normas destinadas a medir y limitar sus impactos</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8393a5a-59be-4c02-894d-8431d6fae922_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8393a5a-59be-4c02-894d-8431d6fae922_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8393a5a-59be-4c02-894d-8431d6fae922_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8393a5a-59be-4c02-894d-8431d6fae922_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8393a5a-59be-4c02-894d-8431d6fae922_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8393a5a-59be-4c02-894d-8431d6fae922_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a8393a5a-59be-4c02-894d-8431d6fae922_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Descarga marina de salmuera en Chile. Foto: Guillem Gilabert/Wikimedia Commons"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Descarga marina de salmuera en Chile. Foto: Guillem Gilabert/Wikimedia Commons                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Rivera advierte, sin embargo, que varios elementos ambientales quedaron para una etapa posterior. Entre ellos est&aacute;n los l&iacute;mites espec&iacute;ficos para las descargas de salmuera en el mar y los protocolos de monitoreo. Tambi&eacute;n, los criterios para evaluar impactos. Incluso las definiciones de qu&eacute; se entender&aacute; por una planta de &ldquo;dimensiones industriales&rdquo; o una extracci&oacute;n &ldquo;intensiva&rdquo; deber&aacute;n ser precisadas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los puntos m&aacute;s relevantes es la salmuera, el residuo l&iacute;quido del proceso de desalinizaci&oacute;n, que presenta una concentraci&oacute;n de sal mayor que la del agua de mar. En las plantas que utilizan una metodolog&iacute;a llamada &oacute;smosis inversa, el agua captada desde el mar atraviesa membranas que separan gran parte de las sales. Desde aqu&iacute;, una parte se convierte en agua desalinizada y otra, m&aacute;s concentrada, la salmuera, es generalmente devuelta al oc&eacute;ano mediante emisarios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La nueva ley establece que el Ministerio del Medio Ambiente podr&aacute; desarrollar una norma de emisi&oacute;n espec&iacute;fica para estas descargas y otros productos del proceso, pero no obliga a dictarla</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Contar con esa norma es cr&iacute;tico&rdquo;, dice Rivera. Actualmente, explica, la regulaci&oacute;n no fija un l&iacute;mite de salinidad espec&iacute;fico para las descargas de las plantas desalinizadoras ni una lista espec&iacute;fica de contaminantes aplicable para las descargas de salmuera.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, la Subsecretar&iacute;a de Pesca mantiene en ejecuci&oacute;n un proyecto que busca desarrollar <a href="https://www.subpesca.cl/portal/fipa/Consultor/Sistemas-Socioecologicos-SpA-Centro-de-Investigacion-en-Recursos-Naturales-SpA-UTP/129286:Guia-metodologica-para-la-evaluacion-ambiental-de-descargas-de-salmuera-de-plantas-desalinizadoras-industriales-en-ecosistemas-marinos-costeros-para-su-aplicacion-sectorial-en-procesos-de-evaluacion-ambiental-del-SEIA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una metodolog&iacute;a espec&iacute;fica para evaluar ambientalmente las descargas de salmuera en ecosistemas marinos costeros</a> e incorporarla a los procesos de evaluaci&oacute;n ambiental. Esta metodolog&iacute;a establecer&aacute; criterios para estudiar sus potenciales impactos, pero no fijar&aacute; l&iacute;mites obligatorios de emisi&oacute;n, como podr&iacute;a hacerlo una norma espec&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Para Rivera, <strong>la nueva ley avanz&oacute; m&aacute;s en ordenar procedimientos, concesiones y herramientas de planificaci&oacute;n que en fijar est&aacute;ndares ambientales concretos para la desalinizaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Laura Far&iacute;as, ocean&oacute;grafa y profesora titular de la Universidad de Concepci&oacute;n, resume esa tensi&oacute;n de otra manera: <strong>la normativa &ldquo;tiene muy buenas perspectivas para el cambio clim&aacute;tico, pero no tiene una mirada desde el mar&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2024/02/crisis-climatica-iniciativas-que-luchan-contra-escasez-de-agua-dulce/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Esperanza en tiempo de crisis clim&aacute;tica: cuatro iniciativas que luchan contra la inminente escasez de agua dulce</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10dc8c36-517a-43f8-b756-55cf61467124_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10dc8c36-517a-43f8-b756-55cf61467124_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10dc8c36-517a-43f8-b756-55cf61467124_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10dc8c36-517a-43f8-b756-55cf61467124_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10dc8c36-517a-43f8-b756-55cf61467124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10dc8c36-517a-43f8-b756-55cf61467124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/10dc8c36-517a-43f8-b756-55cf61467124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Presidente José Antonio Kast, junto a autoridades y representantes del sector, durante la promulgación de la Ley de Desalinización en la Planta Desaladora Aguas CAP, en Caldera, Región de Atacama, el 14 de mayo de 2026. Foto: cortesía Dirección General de Aguas (DGA)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Presidente José Antonio Kast, junto a autoridades y representantes del sector, durante la promulgación de la Ley de Desalinización en la Planta Desaladora Aguas CAP, en Caldera, Región de Atacama, el 14 de mayo de 2026. Foto: cortesía Dirección General de Aguas (DGA)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">El impacto comienza antes de la descarga</h2><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n suele concentrarse en la descarga de salmuera, pero Far&iacute;as advierte que el primer impacto potencial ocurre antes, cuando se absorbe el agua. La captaci&oacute;n funciona como &ldquo;una gran bomba que succiona todo&rdquo;. <strong>Junto con el agua, pueden ingresar fitoplancton, zooplancton, huevos y larvas de distintas especies, afectando los ecosistemas marinos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Jos&eacute; D&iacute;az Aguirre, bi&oacute;loga marina y acad&eacute;mica de la Escuela de Ciencias del Mar de la Pontificia Universidad Cat&oacute;lica de Valpara&iacute;so, coincide en que <strong>la captaci&oacute;n es una de las &aacute;reas donde todav&iacute;a falta evidencia en Chile</strong>. A su juicio, la nueva normativa aborda principalmente la infraestructura, pero desarrolla poco las consecuencias ecol&oacute;gicas de extraer agua que contiene nutrientes y organismos. &ldquo;La nueva normativa queda muy en deuda con el tema ambiental&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;az ha estudiado desaladoras del norte del pa&iacute;s y explica que tampoco existe una &uacute;nica respuesta frente a la salmuera. Su dispersi&oacute;n depende del volumen producido, del dise&ntilde;o de los emisarios y difusores, del oleaje, las corrientes y la ubicaci&oacute;n. Una descarga en costa abierta puede diluirse con mayor rapidez que otra dentro de una bah&iacute;a protegida.
    </p><p class="article-text">
        En estudios realizados en Caldera, ciudad costera de la Regi&oacute;n de Atacama donde operan al menos tres grandes plantas desalinizadoras, la investigadora observ&oacute; modificaciones principalmente cerca de los emisarios: algunos organismos s&eacute;siles &mdash;aquellos que viven adheridos al fondo marino, como algunas algas o moluscos&mdash; disminuyen; especies m&oacute;viles pueden desplazarse y otras m&aacute;s tolerantes comienzan a ocupar esos espacios. <strong>El impacto, por lo tanto, no necesariamente aparece como una mortalidad evidente e inmediata, sino tambi&eacute;n como un cambio en la composici&oacute;n de la biodiversidad marina</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La soluci&oacute;n no es: tenemos difusores, la salmuera se diluye r&aacute;pido y no hay impacto&rdquo;, explica D&iacute;az. &ldquo;El impacto siempre va a estar. Lo que se puede concluir es que posiblemente sea m&aacute;s acotado seg&uacute;n el tipo de proceso&rdquo;. <strong>Tambi&eacute;n existen interrogantes sobre antiincrustantes y otros productos qu&iacute;micos utilizados durante el proceso y sus efectos</strong> sobre organismos, sedimentos y microorganismos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/02/nueva-especie-pulpo-chile-oceanos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Confirmado: nueva especie de pulpo en aguas profundas chilenas</strong></a>
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;nto puede soportar una bah&iacute;a?</h2><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n de los proyectos se vuelve especialmente importante porque las desalinizadoras no operan sobre ecosistemas v&iacute;rgenes. En muchas bah&iacute;as conviven puertos, descargas sanitarias, acuicultura, pesca artesanal y otras actividades industriales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Finalmente hay una sinergia entre todas las actividades y cu&aacute;nto puede recibir o cu&aacute;l es la capacidad de carga que tiene una bah&iacute;a es un estudio mayor&rdquo;, se&ntilde;ala Far&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;az plantea una preocupaci&oacute;n similar.<strong> Una desaladora puede compartir un ecosistema con descargas de aguas residuales u otras industrias, pero las evaluaciones pueden terminar abord&aacute;ndolas desde proyectos distintos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pamela Poo, polit&oacute;loga y directora de Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas e Incidencia de <a href="https://www.fundacionecosur.cl/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Ecosur</a>, quien sigui&oacute; la discusi&oacute;n legislativa, apunta precisamente al problema de analizar los proyectos &ldquo;caso a caso&rdquo; y sostiene que <strong>esa l&oacute;gica dificulta observar de forma integral los impactos sin&eacute;rgicos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;&iquest;Cu&aacute;ntas desalinizadoras realmente soporta el borde costero? Esa es la pregunta que realmente tenemos que hacernos&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Servicio de Evaluaci&oacute;n Ambiental (SEA) cuenta actualmente con instrumentos para abordar parte de ese problema. Desde febrero de 2025, est&aacute; vigente un<a href="https://www.sea.gob.cl/documentacion/guias-y-criterios/criterio-de-evaluacion-en-el-seia-metodologias-para-la?.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> criterio t&eacute;cnico para incorporar impactos acumulativos y sin&eacute;rgicos en la evaluaci&oacute;n ambiental</a>. Adem&aacute;s, la<a href="https://www.sea.gob.cl/sites/default/files/imce/archivos/2026/03/06/2026-DP_Desalinizadoras-2aed-DS17.pdf?.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> segunda edici&oacute;n de la gu&iacute;a del SEA para plantas desalinizadoras</a>, publicada en 2026, establece que cuando existan o se proyecten otras captaciones o descargas cercanas debe evaluarse su efecto acumulativo o sin&eacute;rgico.
    </p><p class="article-text">
        Para las cient&iacute;ficas consultadas, sin embargo, el desaf&iacute;o va m&aacute;s all&aacute; de identificar c&oacute;mo interact&uacute;an distintos proyectos. Plantean que tambi&eacute;n es necesario conocer la condici&oacute;n previa del ecosistema y determinar cu&aacute;nto puede soportar una bah&iacute;a completa antes de deteriorarse.
    </p><h2 class="article-text">Una regulaci&oacute;n en construcci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Rivera identifica adem&aacute;s otra brecha: el v&iacute;nculo entre agua y energ&iacute;a. Desalinizar requiere electricidad para separar las sales del agua, pero en la miner&iacute;a se suma otro consumo importante: bombear el agua desalinizada desde la costa hasta las faenas mineras que, muchas veces, se encuentran a cientos de kil&oacute;metros y/o a gran altura sobre el nivel del mar.
    </p><p class="article-text">
        Cochilco <a href="https://www.cochilco.cl/web/informe-proyeccion-del-consumo-de-energia-electrica-en-la-mineria-del-cobre-periodo-2025-2034/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecta</a> que <strong>el consumo el&eacute;ctrico asociado al uso de agua de mar en la miner&iacute;a del cobre alcanzar&aacute; 5.4 teravatios-hora (TWh) en 2034</strong>, equivalente al consumo anual promedio de alrededor de dos millones de hogares chilenos. Casi el 80 % de la energ&iacute;a proyectada por Cochilco se destinar&iacute;a &uacute;nicamente a impulsar el agua desde la costa.
    </p><p class="article-text">
        La eficiencia h&iacute;drica y energ&eacute;tica deber&aacute; formar parte de la futura <a href="https://www.gob.cl/noticias/ley-desalinizacion-presidente-kast-celebra-promulgacion-caldera/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estrategia Nacional de Desalinizaci&oacute;n.</a> Sin embargo, la nueva ley no fija est&aacute;ndares m&iacute;nimos de desempe&ntilde;o energ&eacute;tico ni condiciona las concesiones al uso de fuentes renovables. &ldquo;Una pol&iacute;tica p&uacute;blica en esta materia no puede tratar ambos recursos de manera disociada&rdquo;, sostiene la abogada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las cient&iacute;ficas entrevistadas no plantean abandonar la desalinizaci&oacute;n.</strong> D&iacute;az aclara que no considera esta actividad entre las industrias m&aacute;s destructivas de los ecosistemas costeros y destaca que e<strong>xisten tecnolog&iacute;as y decisiones de localizaci&oacute;n que pueden reducir significativamente sus efectos</strong>. El desaf&iacute;o, dice, es contar con mejores l&iacute;neas de base, monitoreos espec&iacute;ficos y exigencias adaptadas a cada lugar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Buena parte de esas respuestas deber&aacute;n definirse antes de que la ley entre plenamente en vigor en 2027.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La desalinizaci&oacute;n ya comenz&oacute; a transformar la forma en que Chile obtiene agua. La pregunta pendiente es si la regulaci&oacute;n, la ciencia y la planificaci&oacute;n ambiental avanzar&aacute;n con suficiente rapidez para evitar que la respuesta a una crisis en tierra genere nuevas presiones sobre el oc&eacute;ano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/08/chile-evalua-caza-lobos-marinos-conflicto-pescadores-cientificos-plantean-alternativas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Gobierno de Chile eval&uacute;a permitir la caza de lobos marinos ante conflicto con pescadores pero cient&iacute;ficos plantean alternativas</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0650b994-e920-4bf9-a420-21c25f79ba1d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0650b994-e920-4bf9-a420-21c25f79ba1d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0650b994-e920-4bf9-a420-21c25f79ba1d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0650b994-e920-4bf9-a420-21c25f79ba1d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0650b994-e920-4bf9-a420-21c25f79ba1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0650b994-e920-4bf9-a420-21c25f79ba1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0650b994-e920-4bf9-a420-21c25f79ba1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Planta de desalinización. Foto: cortesía Prensa Presidencia de la República/Flickr"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Planta de desalinización. Foto: cortesía Prensa Presidencia de la República/Flickr                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>El art&iacute;culo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/michael-lieberherr-pacheco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Michael Lieberherr Pacheco</strong></em></a><em> en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </em><a href="https://es.mongabay.com/2026/09/chile-desalinizacion-agua-mar-mineria-vacios-ambientales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Michael Lieberherr Pacheco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/agua-mar-mineria-chile-desalinizacion-vacios-ambientales_132_13498159.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 14:26:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/64cbdcc6-33c9-464b-9bf3-a2b00b418aa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1108286" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/64cbdcc6-33c9-464b-9bf3-a2b00b418aa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1108286" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Agua del mar para la minería: Chile acelera la desalinización mientras científicos advierten vacíos ambientales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/64cbdcc6-33c9-464b-9bf3-a2b00b418aa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Océanos,Cambio Climático,Infraestructura,Minería,Chile]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chile: los montes submarinos de Juan Fernández no se recuperan de la pesca de arrastre 20 años después de su prohibición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/chile-montes-submarinos-juan-fernandez-pesca-arrastre-prohibicion_132_13421793.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/898c0f8c-b484-430d-908f-abeec6fb3781_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Chile: los montes submarinos de Juan Fernández no se recuperan de la pesca de arrastre 20 años después de su prohibición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según el estudio publicado en Deep-Sea Research Part I, al comparar con Solito, un monte submarino nunca intervenido, reveló que las áreas arrastradas tienen menos coral vivo formador de hábitat, menor biodiversidad y cicatrices visibles de redes de arrastre.</p></div><p class="article-text">
        Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de que Chile suspendiera la <strong>pesca de arrastre de fondo en los montes submarinos del Archipi&eacute;lago Juan Fern&aacute;ndez</strong>, los ecosistemas todav&iacute;a no muestran se&ntilde;ales de recuperaci&oacute;n. Las zonas arrastradas tienen marcas visibles de los masivos instrumentos de pesca, una pobre cobertura de corales milenarios formadores de h&aacute;bitat y menor riqueza y diversidad de especies.
    </p><p class="article-text">
        Estas son las principales conclusiones del art&iacute;culo cient&iacute;fico <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0967063726000762" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Impactos de la pesca de arrastre de fondo en la cordillera de Juan Fern&aacute;ndez</em></a>, publicado en la revista Deep-Sea Research Part I, en junio de 2026. Ignacio Petit lider&oacute; el estudio. Es cient&iacute;fico de Oceana Chile e investigador asociado al Centro de Ecolog&iacute;a y Manejo Sustentable de las Islas Oce&aacute;nicas (ESMOI, por sus siglas en ingl&eacute;s) de la Universidad Cat&oacute;lica del Norte.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este estudio nos da evidencia cient&iacute;fica robusta de que el impacto es real, a largo plazo y que <strong>los ecosistemas destruidos no se recuperan f&aacute;cilmente</strong>&rdquo;, dice Felipe Paredes, director de pol&iacute;ticas marinas de Oceana Chile sobre el trabajo de sus colegas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06a294fe-4989-4a48-aa01-c753aace6ebc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06a294fe-4989-4a48-aa01-c753aace6ebc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06a294fe-4989-4a48-aa01-c753aace6ebc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06a294fe-4989-4a48-aa01-c753aace6ebc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06a294fe-4989-4a48-aa01-c753aace6ebc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06a294fe-4989-4a48-aa01-c753aace6ebc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/06a294fe-4989-4a48-aa01-c753aace6ebc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uno de los fondos marinos observados durante la investigación. Foto: cortesía SOI/ESMOI-UCN"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los fondos marinos observados durante la investigación. Foto: cortesía SOI/ESMOI-UCN                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La expedici&oacute;n <a href="https://es.mongabay.com/2024/03/los-secretos-del-mar-cientificos-descubren-mas-de-cien-especies-marinas-que-podrian-ser-nuevas-para-la-ciencia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seamounts of Southeast Pacific</a>, realizada en 2024, permiti&oacute; recabar 56 horas de video de tres montes de Juan Fern&aacute;ndez y compararlos con Solito, un monte submarino donde no existen registros de intervenci&oacute;n. Para eso, se us&oacute; el veh&iacute;culo operado remotamente<strong> (ROV) SuBastian, del buque de investigaci&oacute;n R/V Falkor (too)</strong> del Schmidt Ocean Institute.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Fue bien contrastante no ver corales del tama&ntilde;o que ve&iacute;amos en Solito</strong> y ver un sistema m&aacute;s simple en cuanto a su estructura por carecer de las especies formadoras de h&aacute;bitat&rdquo;, describe Javier Sellanes, investigador del ESMOI, l&iacute;der de la expedici&oacute;n cient&iacute;fica y coautor del estudio.
    </p><p class="article-text">
        En Juan Fern&aacute;ndez se analizaron los montes JF1, JF2 y JF6, con <strong>datos de ubicaci&oacute;n de arrastres hist&oacute;ricos proporcionados por el Instituto de Fomento Pesquero</strong> (IFOP) de Chile.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que reconocer el liderazgo de los cient&iacute;ficos chilenos porque no es f&aacute;cil sacar un estudio de alta complejidad acad&eacute;mica donde intervienen actores institucionales, cient&iacute;ficos, ONG, etc&rdquo;, dice Renato Gozzer Wuest, ingeniero pesquero peruano.
    </p><h2 class="article-text">Ecosistemas poco resilientes</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fc82dff-7c9d-4cc5-8a86-ddd371ea6e67_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fc82dff-7c9d-4cc5-8a86-ddd371ea6e67_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fc82dff-7c9d-4cc5-8a86-ddd371ea6e67_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fc82dff-7c9d-4cc5-8a86-ddd371ea6e67_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fc82dff-7c9d-4cc5-8a86-ddd371ea6e67_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fc82dff-7c9d-4cc5-8a86-ddd371ea6e67_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8fc82dff-7c9d-4cc5-8a86-ddd371ea6e67_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El ROV SuBastain es desplegado desde el buque de investigación Falkor (too). Foto: cortesía Alex Ingle/Schmidt Ocean Institute"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El ROV SuBastain es desplegado desde el buque de investigación Falkor (too). Foto: cortesía Alex Ingle/Schmidt Ocean Institute                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Los montes submarinos son ecosistemas profundos</strong>, dominados por corales de aguas fr&iacute;as de lento crecimiento y &ldquo;extremadamente fr&aacute;giles&rdquo;, detalla Petit. Se considera que est&aacute;n entre los organismos m&aacute;s antiguos del planeta. De acuerdo con el art&iacute;culo, los corales negros del g&eacute;nero <em>Leiopathes</em> y las esponjas de vidrio pueden vivir hasta por 2800 a&ntilde;os y tomar siglos en recuperarse.
    </p><p class="article-text">
        En medio del h&aacute;bitat que conforman, viven estrellas quebradizas, langostinos end&eacute;micos y decenas de otras especies. Adem&aacute;s de su gran biodiversidad, los montes submarinos <strong>se caracterizan por su endemismo</strong>, es decir, por tener especies &uacute;nicas en el mundo. Las elevaciones tambi&eacute;n<strong> favorecen la conectividad en el oc&eacute;ano</strong>. Especies altamente migratorias, como tiburones y ballenas, desarollan aqu&iacute; diferentes actividades de su ciclo de vida, como reproducci&oacute;n y alimentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por estas caracter&iacute;sticas, estos ecosistemas &ldquo;<strong>son muy poco resilientes ante perturbaciones externas como las que causa la pesca de arrastre</strong>&rdquo;, se&ntilde;ala Sellanes.
    </p><p class="article-text">
        La pesca de arrastre de fondo estaba dirigida a las <strong>pesquer&iacute;as de orange roughy, tambi&eacute;n llamado reloj anaranjado, (</strong><em><strong>Hoplostethus atlanticus</strong></em><strong>) y alfonsino (</strong><em><strong>Beryx splendens</strong></em><strong>)</strong>. Se inici&oacute; en 1999 y oper&oacute; durante cinco a&ntilde;os, de acuerdo con los autores. Las pesquer&iacute;as cerraron en 2006 debido a las bajas tasas de captura, luego de m&aacute;s de 500 kil&oacute;metros arrastrados en el &aacute;rea.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue tal el nivel de <strong>sobreexplotaci&oacute;n</strong> que cuando volvieron, ya no lo encontraron&rdquo;, dice Paredes con respecto al orange roughy. La especie es muy demandada y de alto valor, pero se destin&oacute; principalmente a mercados internacionales. &ldquo;Esta pesquer&iacute;a no iba a solucionar los problemas alimentarios de Chile&rdquo;, resalta.
    </p><p class="article-text">
        En 2012, <strong>el Congreso chileno prohibi&oacute; la pesca de arrastre de fondo en 117 montes submarinos</strong> conocidos dentro de la Zona Econ&oacute;mica Exclusiva. Solito no estaba en ese grupo porque no se conoc&iacute;a formalmente de su existencia. De hecho, su nombre no es oficial. Por eso, los autores recomiendan que se lo incorpore en alg&uacute;n esquema de protecci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Cicatrices en el fondo del mar</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebb2c880-bd12-4e8e-8f8c-930fcf8a3834_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebb2c880-bd12-4e8e-8f8c-930fcf8a3834_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebb2c880-bd12-4e8e-8f8c-930fcf8a3834_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebb2c880-bd12-4e8e-8f8c-930fcf8a3834_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebb2c880-bd12-4e8e-8f8c-930fcf8a3834_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebb2c880-bd12-4e8e-8f8c-930fcf8a3834_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ebb2c880-bd12-4e8e-8f8c-930fcf8a3834_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Planicie arenosa en JF1 con marcas lineales de arrastre. Foto: cortesía SOI/ESMOI-UCN"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Planicie arenosa en JF1 con marcas lineales de arrastre. Foto: cortesía SOI/ESMOI-UCN                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las redes de arrastre son artefactos de fierro que pueden alcanzar varias decenas de metros de longitud, con largas cadenas que permiten llegar al fondo marino. &ldquo;Esas cadenas, esos fierros, son los que destruyen. <strong>Es como un arado en el mar que rompe todo a su paso</strong>&rdquo;, describe Paredes.
    </p><p class="article-text">
        De los 277 cuadrantes analizados para el estudio, <strong>47 mostraron evidencia del arrastre</strong>. &ldquo;Las redes raspan la roca y queda con cicatrices&rdquo;, dice Petit sobre lo que vio en los videos del ROV SuBastian. La profundidad promedio de los cuadrantes arrastrados fue de 544 metros, con registros de hasta 718 metros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JF2 fue el monte m&aacute;s intensamente arrastrado</strong>, con 30 cuadrantes que mostraban afectaciones. Le sigui&oacute; JF1, con 12 cuadrantes visiblemente afectados y una cobertura de sedimento blando superior al 50 %, bastante mayor que el resto de los sitios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7902e0db-1c34-4fa1-8b99-b03debe30775_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7902e0db-1c34-4fa1-8b99-b03debe30775_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7902e0db-1c34-4fa1-8b99-b03debe30775_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7902e0db-1c34-4fa1-8b99-b03debe30775_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7902e0db-1c34-4fa1-8b99-b03debe30775_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7902e0db-1c34-4fa1-8b99-b03debe30775_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7902e0db-1c34-4fa1-8b99-b03debe30775_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mapa batimétrico del monte submarino Solito. Foto: cortesía Schmidt Ocean Institute"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mapa batimétrico del monte submarino Solito. Foto: cortesía Schmidt Ocean Institute                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En Solito, donde no hubo intervenci&oacute;n, la cobertura de sedimento blando fue m&aacute;s baja. Adem&aacute;s, hubo m&aacute;s coral vivo formador de h&aacute;bitat y una acumulaci&oacute;n considerable de &ldquo;esqueletos&rdquo; del coral <em>Madrepora oculata</em>, lo que refleja la mortalidad natural ante la ausencia de da&ntilde;o mec&aacute;nico.
    </p><h2 class="article-text">Contrastes en la biodiversidad</h2><p class="article-text">
        Jan Maximiliano Tapia, coautor y especialista en taxonom&iacute;a y ecolog&iacute;a de la fauna del fondo marino, relata que al estudiar <strong>las zonas m&aacute;s profundas de Juan Fern&aacute;ndez y del monte Solito observaron h&aacute;bitats complejos</strong>. &ldquo;Encontramos h&aacute;bitat rocoso bastante heterog&eacute;neo, compuesto por paredes verticales, zonas de grandes corales, esponjas de cristal y todo lo que conlleva especies formadoras de h&aacute;bitat, bastante cr&iacute;ticas en este tipo de ambiente&rdquo;, describe.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s evaluaron las cimas de los montes submarinos, donde vieron diferencias importantes porque hasta all&iacute;, entre 500 y 700 metros de profundidad, llegaron las redes de pesca de arrastre a Juan Fern&aacute;ndez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6daf25a2-eafd-495b-8758-93b93d70d2f7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6daf25a2-eafd-495b-8758-93b93d70d2f7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6daf25a2-eafd-495b-8758-93b93d70d2f7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6daf25a2-eafd-495b-8758-93b93d70d2f7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6daf25a2-eafd-495b-8758-93b93d70d2f7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6daf25a2-eafd-495b-8758-93b93d70d2f7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6daf25a2-eafd-495b-8758-93b93d70d2f7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Javier Sellanes observa con sorpresa los videos de la primera inmersión en un monte submarino inexplorado. Foto: cortesía Alex Ingle/Schmidt Ocean Institute"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Javier Sellanes observa con sorpresa los videos de la primera inmersión en un monte submarino inexplorado. Foto: cortesía Alex Ingle/Schmidt Ocean Institute                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En las zonas someras de Solito observaron alta cobertura de coral vivo, mayor complejidad de h&aacute;bitat y una fauna abundante de corales, esponjas y crust&aacute;ceos. Adem&aacute;s, vieron mayor biomasa de invertebrados, incluyendo crust&aacute;ceos de inter&eacute;s comercial como el cangrejo dorado (<em>Chaceon chilensis</em>) y la langosta de Juan Fern&aacute;ndez (<em>Projasus bahamondei</em>). &ldquo;<strong>Conservar los montes submarinos tambi&eacute;n contribuye a sostener las pesquer&iacute;as artesanales de la zona</strong>&rdquo;, asegura Sellanes.
    </p><p class="article-text">
        En total, <strong>el equipo cient&iacute;fico identific&oacute; 74 organismos distintos</strong>. La abundancia de estos grupos vari&oacute; entre sitios. Los <em>Cnidarios</em>, que incluyen a los corales de aguas profundas, alcanzaron su mayor densidad en Solito y la m&aacute;s baja en JF1 y JF2.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los artr&oacute;podos y las esponjas tambi&eacute;n fueron m&aacute;s abundantes en el monte no arrastrado</strong>. Donde hubo pesca de arrastre, los artr&oacute;podos fueron menos abundantes y las esponjas (<em>Por&iacute;fera</em>) estuvieron casi ausentes.
    </p><h2 class="article-text">Impacto Adverso Significativo</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/22fd1330-a5a1-4277-8167-3b262d986f45_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/22fd1330-a5a1-4277-8167-3b262d986f45_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/22fd1330-a5a1-4277-8167-3b262d986f45_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/22fd1330-a5a1-4277-8167-3b262d986f45_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/22fd1330-a5a1-4277-8167-3b262d986f45_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/22fd1330-a5a1-4277-8167-3b262d986f45_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/22fd1330-a5a1-4277-8167-3b262d986f45_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un coral en espiral captado a 1419 metros de profundidad en el monte JF1, en Juan Fernández. Foto: cortesía ROV SuBastian/Schmidt Ocean Institute"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un coral en espiral captado a 1419 metros de profundidad en el monte JF1, en Juan Fernández. Foto: cortesía ROV SuBastian/Schmidt Ocean Institute                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los equinodermos &ndash;filo que agrupa estrellas, pepinos y erizos&ndash; mostraron el patr&oacute;n inverso, con mayor abundancia en JF1 y JF2 y menor abundancia en Solito. Se identific&oacute;, principalmente, <strong>alta densidad del erizo </strong><em><strong>Dermechinus horridus</strong></em>.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores documentaron <strong>ejemplares juveniles de </strong><em><strong>D. horridus</strong></em><strong> aparentemente aliment&aacute;ndose de corales bamb&uacute;</strong> (<em>Keratoisididae</em>) cerca de una zona arrastrada en JF2. Por eso, plantean la hip&oacute;tesis de que la proliferaci&oacute;n de este erizo en sustratos alterados podr&iacute;a estar retrasando a&uacute;n m&aacute;s la recuperaci&oacute;n de las colonias coralinas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s de que estos corales son de tasas de crecimiento muy lenta, estos animales <strong>podr&iacute;an estar provocando que la recuperaci&oacute;n sea much&iacute;simo m&aacute;s lenta</strong> que lo normal y podr&iacute;a darse a una escala temporal humana no visible&rdquo;, explica Petit.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/96aa6de8-4ecc-4cf1-b30a-b8db0c492302_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/96aa6de8-4ecc-4cf1-b30a-b8db0c492302_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/96aa6de8-4ecc-4cf1-b30a-b8db0c492302_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/96aa6de8-4ecc-4cf1-b30a-b8db0c492302_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/96aa6de8-4ecc-4cf1-b30a-b8db0c492302_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/96aa6de8-4ecc-4cf1-b30a-b8db0c492302_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/96aa6de8-4ecc-4cf1-b30a-b8db0c492302_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ambiente degradado dominado por el erizo Dermechinus horridus. Foto: cortesía SOI/ESMOI-UCN"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ambiente degradado dominado por el erizo Dermechinus horridus. Foto: cortesía SOI/ESMOI-UCN                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;[Los hallazgos son reveladores porque] muchas veces se piensa que basta dejar descansar los h&aacute;bitats de fondo para que regresen las comunidades que viv&iacute;an antes de la actividad antr&oacute;pica. Todo lo contrario, <strong>un h&aacute;bitat que est&aacute; sentido puede ser aprovechado por otra especie</strong>&rdquo;, dice el ingeniero Gozzer Wuest.
    </p><p class="article-text">
        Los autores se&ntilde;alan que especies milenarias como los corales negros y las esponjas de vidrio se reproducen cada cinco o 10 a&ntilde;os y <strong>pueden tardar entre 20 y 40 a&ntilde;os en recuperarse</strong>. Estas caracter&iacute;sticas limitan a&uacute;n m&aacute;s su capacidad de repoblar zonas degeneradas.
    </p><p class="article-text">
        El estudio concluye que <strong>los montes de Juan Fern&aacute;ndez han sufrido un Impacto Adverso Significativo</strong>. Es un criterio establecido en las Directrices Internacionales para la Ordenaci&oacute;n de las Pesquer&iacute;as de Aguas Profundas de la FAO (2008) que se aplica cuando existen da&ntilde;os que superan un tiempo de recuperaci&oacute;n de 20 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">Montes y cordilleras por proteger</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3c60f64-4df0-4041-9b4f-204acf030755_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3c60f64-4df0-4041-9b4f-204acf030755_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3c60f64-4df0-4041-9b4f-204acf030755_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3c60f64-4df0-4041-9b4f-204acf030755_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3c60f64-4df0-4041-9b4f-204acf030755_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3c60f64-4df0-4041-9b4f-204acf030755_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b3c60f64-4df0-4041-9b4f-204acf030755_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un Chaunacops coloratus, conocido como pez sapo marino documentado a 1430 metros de profundidad durante una exploración en la dorsal de Nazca. Foto: cortesía ROV SuBastian/Schmidt Ocean Institute"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un Chaunacops coloratus, conocido como pez sapo marino documentado a 1430 metros de profundidad durante una exploración en la dorsal de Nazca. Foto: cortesía ROV SuBastian/Schmidt Ocean Institute                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mientras los montes de Juan Fern&aacute;ndez est&aacute;n dentro de <a href="https://es.mongabay.com/2025/08/pescadores-artesanales-protegen-archipielago-juan-fernandez-oceanos-entrevista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&aacute;reas marinas protegidas</a>, <strong>Solito no cuenta con ning&uacute;n estatus de protecci&oacute;n</strong>. La elevaci&oacute;n est&aacute; ubicada a unos 600 kil&oacute;metros al norte del archipi&eacute;lago, en la ecorregi&oacute;n Desventuradas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todav&iacute;a hay montes pr&iacute;stinos alrededor del &aacute;rea, que sigue siendo inexplorada, nos motiva a seguir explorando&rdquo;, dice Tapia. &ldquo;Si no hay manejo adecuado en las pesquer&iacute;as, esto puede repercutir por a&ntilde;os, como ocurri&oacute; en Juan Fern&aacute;ndez&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Los autores <strong>recomiendan implementar medidas de manejo espacial para proteger a Solito</strong> de futuros impactos antropog&eacute;nicos, incluyendo su eventual incorporaci&oacute;n a instrumentos de conservaci&oacute;n existentes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fd1615e-72f3-4c6c-a474-2f024c196c38_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fd1615e-72f3-4c6c-a474-2f024c196c38_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fd1615e-72f3-4c6c-a474-2f024c196c38_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fd1615e-72f3-4c6c-a474-2f024c196c38_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fd1615e-72f3-4c6c-a474-2f024c196c38_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fd1615e-72f3-4c6c-a474-2f024c196c38_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7fd1615e-72f3-4c6c-a474-2f024c196c38_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ejemplares del erizo Dermechinus horridus en un coral bambú, en el monte JF2 de Juan Fernández. Foto: cortesía SOI/ESMOI-UCN"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ejemplares del erizo Dermechinus horridus en un coral bambú, en el monte JF2 de Juan Fernández. Foto: cortesía SOI/ESMOI-UCN                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
         <strong>En el caso de los montes de Juan Fern&aacute;ndez, recomiendan establecer un programa de monitoreo de largo plazo</strong> para evaluar la recuperaci&oacute;n y sucesi&oacute;n de especies. &ldquo;Debemos volver en 15 o 20 a&ntilde;os m&aacute;s para ver si hubo recuperaci&oacute;n&rdquo;, sugiere Tapia. Solito podr&iacute;a servir como sitio de referencia para comparar la recuperaci&oacute;n de los montes afectados.
    </p><p class="article-text">
        Petit resalta que <strong>los impactos vistos en los montes submarinos son similares a los que sufren otros ecosistemas chilenos</strong> en donde se realiza pesca de arrastre. Por eso, Oceana busc&oacute; en el pasado prohibir este tipo de pesca, pero no fue posible. No obstante, ahora buscan que no se expanda a otras zonas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, <strong>buscan que se protejan montes submarinos fuera de Chile</strong>. &ldquo;Usamos este ejemplo como proxy para conversar sobre los riesgos de la pesca de arrastre en lugares como las cordilleras submarinas Salas, G&oacute;mez y Nazca [en altamar]&rdquo;, dice el l&iacute;der de la investigaci&oacute;n. Detalla que flotas internacionales pescan en esa zona altamente vulnerable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d81cee29-63dd-4f0a-900d-32f988d0a2b6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d81cee29-63dd-4f0a-900d-32f988d0a2b6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d81cee29-63dd-4f0a-900d-32f988d0a2b6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d81cee29-63dd-4f0a-900d-32f988d0a2b6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d81cee29-63dd-4f0a-900d-32f988d0a2b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d81cee29-63dd-4f0a-900d-32f988d0a2b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d81cee29-63dd-4f0a-900d-32f988d0a2b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mapa de las dorsales de Salas y Gómez y Nazca, frente al mar chileno. Foto: cortesía Schmidt Ocean Institute"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mapa de las dorsales de Salas y Gómez y Nazca, frente al mar chileno. Foto: cortesía Schmidt Ocean Institute                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para conseguirlo, Oceana est&aacute; trabajando junto a la comisi&oacute;n cient&iacute;fica de la Organizaci&oacute;n Regional de Ordenamiento Pesquero del Pac&iacute;fico Sur (SPRFMO, por sus siglas en ingl&eacute;s) en el levantamiento de informaci&oacute;n sobre las dorsales para <strong>prohibir la pesca de arrastre en el fondo y en la columna de agua de las dorsales</strong>, dice Paredes. Adem&aacute;s, en el futuro se apunta a declararlas &aacute;rea marina protegida, bajo el <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/tratado-altamar-acuerdo-historico-conservacion-oceanos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tratado de Altamar</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>REFERENCIA</strong>
    </p><p class="article-text">
        Petit, I., Tapia-Guerra, J. M., Gaymer, C. F., Sellanes, J., Castro-Contreras, M., Gallardo, M.-A., Easton, E. E., Watling, L., &amp; Pay&aacute;, I. (2026). <em>Impacts of bottom trawl fishing in the Juan Fern&aacute;ndez ridge, Chile</em>. Deep-Sea Research Part I, 230, Art&iacute;culo 104723. https://doi.org/10.1016/j.dsr.2026.104723
    </p><p class="article-text">
        <em>El art&iacute;culo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Ana Cristina Alvarado</strong></em></a><em><strong> </strong></em><em>en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </em><a href="https://es.mongabay.com/2026/07/chile-montes-submarinos-juan-fernandez-no-se-han-recuperado-pesca-arrastre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Cristina Alvarado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/chile-montes-submarinos-juan-fernandez-pesca-arrastre-prohibicion_132_13421793.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 16:45:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/898c0f8c-b484-430d-908f-abeec6fb3781_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="701724" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/898c0f8c-b484-430d-908f-abeec6fb3781_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="701724" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Chile: los montes submarinos de Juan Fernández no se recuperan de la pesca de arrastre 20 años después de su prohibición]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/898c0f8c-b484-430d-908f-abeec6fb3781_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medioambiente,Océanos,Chile,Biodiversidad,Restauración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ballenas sei en Argentina: el tercer animal más grande regresó a la Patagonia y las rastrean satelitalmente para protegerlas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/ballenas-sei-argentina-regreso-patagonia-rastrean-satelitalmente-protegerlas_132_13416628.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7e1d3a3-9e4c-493d-9638-e491b9a4c204_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ballenas sei en Argentina: el tercer animal más grande regresó a la Patagonia y las rastrean satelitalmente para protegerlas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio muestra que estos cetáceos se alimentan en el Golfo San Jorge, al sur de Argentina, y luego viajan hasta Brasil para reproducirse. Los resultados arrojados, según los expertos, pueden determinar la creación de áreas protegidas marinas en Argentina y zonas de protección en Brasil.</p></div><p class="article-text">
        La <strong>ballena sei (</strong><em><strong>Balaenoptera borealis</strong></em><strong>)</strong> es uno de los cet&aacute;ceos m&aacute;s misteriosos y tambi&eacute;n una de las especies m&aacute;s desconocidas del oc&eacute;ano. Este cet&aacute;ceo<strong> convirti&oacute; las costas patag&oacute;nicas en un escenario clave para la ciencia marina.</strong> En los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os, mantuvo un crecimiento poblacional hist&oacute;rico y convirti&oacute; al Golfo San Jorge, al sur de Argentina, en un espacio indispensable para su supervivencia. Un equipo de cient&iacute;ficos monitorean a dos ejemplares que ahora son analizados con tecnolog&iacute;a satelital.
    </p><p class="article-text">
        La ballena sei es el tercer animal m&aacute;s grande del planeta. Pertenece al grupo de los rorcuales y est&aacute; en peligro cr&iacute;tico de extinci&oacute;n.<strong> Este animal permaneci&oacute; desaparecido durante casi 100 a&ntilde;os</strong> <strong>como consecuencia de la caza intensiva que produjo su depredaci&oacute;n</strong>. Pero en 2024 un equipo de cient&iacute;ficos marinos hall&oacute; el rastro de una ballena sei en el litoral patag&oacute;nico. Desde esa fecha, se hicieron varios estudios y monitoreos para verificar las rutas que realiza este cet&aacute;ceo. Los resultados son espectaculares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s |</strong> <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/pemex-petrobras-acuerdo-hidrocarburos-aguas-profundas-riesgos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Acuerdo Pemex-Petrobras: M&eacute;xico buscar&aacute; hidrocarburos en aguas profundas y expertos</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        Mariano Coscarella, bi&oacute;logo e investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Cient&iacute;ficas y T&eacute;cnicas (Conicet), <strong>lidera el trabajo de campo junto a un equipo que incluye docentes e investigadores</strong> de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), la Oficina Nacional de Administraci&oacute;n Oce&aacute;nica y Atmosf&eacute;rica (NOAA, sigla en ingl&eacute;s) y Rewilding Argentina con el objetivo de comprender el uso real que los animales hacen del entorno patag&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        El experto explic&oacute; a <strong>Mongabay Latam</strong> que <strong>los cet&aacute;ceos se acercan a la regi&oacute;n comprendida entre Comodoro Rivadavia y Rada Tilly, al sur de Argentina,</strong> <strong>buscando alimentos, especialmente la langostilla.</strong> Adem&aacute;s, en esa zona las ballenas se alimentan de cop&eacute;podos y peque&ntilde;os peces pel&aacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Los cop&eacute;podos son peque&ntilde;os crust&aacute;ceos que viven en el agua y son un componente crucial del plancton. Son extremadamente abundantes en los oc&eacute;anos y sirven como alimento para muchos animales marinos. Los peque&ntilde;os peces pel&aacute;gicos, por su parte, habitan la columna de agua, generalmente en aguas abiertas, lejos de la costa, y tambi&eacute;n alimentan a varios depredadores marinos.
    </p><p class="article-text">
        El especialista a&ntilde;adi&oacute; que, seg&uacute;n datos recopilados, <strong>las ballenas sei permanecen en esta zona de alimentaci&oacute;n</strong> <strong>desde octubre hasta junio</strong>, momento en el que inician una traves&iacute;a misteriosa que la ciencia ahora busca documentar con total precisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que tenemos establecido es que, para junio, las ballenas empiezan a migrar hacia el norte.<strong> Algunas lo hacen sobre la plataforma costera, otras lo hacen por fuera de la plataforma, por aguas m&aacute;s profundas y se dirigen al sur de Brasil</strong>. Todav&iacute;a no tenemos claro cu&aacute;l es el lugar de destino final en Brasil&rdquo;, detall&oacute; Coscarella.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a7caba4-ead1-4f2b-95dd-0082890e32c1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a7caba4-ead1-4f2b-95dd-0082890e32c1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a7caba4-ead1-4f2b-95dd-0082890e32c1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a7caba4-ead1-4f2b-95dd-0082890e32c1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a7caba4-ead1-4f2b-95dd-0082890e32c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a7caba4-ead1-4f2b-95dd-0082890e32c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1a7caba4-ead1-4f2b-95dd-0082890e32c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ejemplares de ballena sei son monitoreados para verificar el recorrido que realizan. Foto: Diego Cabanas/Proyecto Cetáceos San Jorge"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ejemplares de ballena sei son monitoreados para verificar el recorrido que realizan. Foto: Diego Cabanas/Proyecto Cetáceos San Jorge                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a que se utiliza para rastrear a las ballenas es satelital. <strong>Los cient&iacute;ficos implantan rastreadores en la piel de las ballenas con una fijaci&oacute;n en la grasa.</strong> Duran entre 30 y 40 d&iacute;as. Tambi&eacute;n se utiliza otra tecnolog&iacute;a que tiene los mismos rastreadores que se implantan un poco m&aacute;s profundo en la grasa y pueden durar tres o cuatro meses. El sat&eacute;lite toma toda la informaci&oacute;n cuando el animal sale a respirar.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un estudio que puede ayudar a crear &aacute;reas protegidas en el mar</strong></h2><p class="article-text">
        Coscarella afirm&oacute; que lo importante de utilizar este tipo de tecnolog&iacute;a es que les permite a los expertos establecer que<strong> el Golfo San Jorge se convirti&oacute; en una zona de alimentaci&oacute;n para las ballenas sei</strong> y verificar zonas donde habitan estos cet&aacute;ceos para luego crear &aacute;reas protegidas marinas. Adem&aacute;s, este trabajo tambi&eacute;n podr&aacute; establecer la zona de reproducci&oacute;n de las ballenas en Brasil para establecer medidas de protecci&oacute;n en esas &aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s |</strong> <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/chile-montes-submarinos-juan-fernandez-no-se-han-recuperado-pesca-arrastre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Chile: los montes submarinos de Juan Fern&aacute;ndez no se recuperan de la pesca de arrastre 20 a&ntilde;os despu&eacute;s de su prohibici&oacute;n</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se decidi&oacute; <strong>rastrear los</strong> <strong>movimientos de esta especie mediante tecnolog&iacute;a</strong> <strong>satelital para comprender c&oacute;mo utilizan el entorno patag&oacute;nico</strong>&rdquo;, resalt&oacute; Coscarella. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64a8aebc-8bf8-4b60-b126-49fe71b61acb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64a8aebc-8bf8-4b60-b126-49fe71b61acb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64a8aebc-8bf8-4b60-b126-49fe71b61acb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64a8aebc-8bf8-4b60-b126-49fe71b61acb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64a8aebc-8bf8-4b60-b126-49fe71b61acb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64a8aebc-8bf8-4b60-b126-49fe71b61acb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/64a8aebc-8bf8-4b60-b126-49fe71b61acb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Infografía realizada por el Proyecto Cetáceos San Jorge y sus aliados. Imagen: cortesía Proyecto Cetáceos San Jorge"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Infografía realizada por el Proyecto Cetáceos San Jorge y sus aliados. Imagen: cortesía Proyecto Cetáceos San Jorge                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La ballena sei es el tercer cet&aacute;ceo m&aacute;s grande del planeta, solo por detr&aacute;s de la ballena azul (Balaenoptera musculus) y el rorcual com&uacute;n(Balaenoptera physalus). <strong>Puede alcanzar hasta 18 metros de largo y superar las 20 toneladas de peso,</strong> aunque se caracteriza por tener un cuerpo m&aacute;s estilizado y ser una de las ballenas m&aacute;s veloces del oc&eacute;ano. Son grises, con el vientre blanco y su cuerpo es alargado, y tiene una aleta dorsal alta y en forma de hoz. Es raro que muestren su cola fuera del agua y su soplo es relativamente bajo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Coscarella, los primeros datos revelaron que <strong>uno de los animales con rastreador lleg&oacute; hasta el sur de Brasil antes de perder la se&ntilde;al</strong>, reforzando la hip&oacute;tesis de que all&iacute; podr&iacute;an encontrarse sus &aacute;reas de reproducci&oacute;n. Actualmente, dos ballenas transmiten en tiempo real desde las costas brasile&ntilde;as, lo que podr&iacute;a aportar informaci&oacute;n in&eacute;dita sobre el destino final de su migraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El especialista aclar&oacute; que la mayor parte del seguimiento se realiza cerca del &Aacute;rea Natural Protegida Punta Marqu&eacute;s, en la provincia de Chubut, Argentina, donde los ejemplares prefieren congregarse. Si bien en esa zona se cuenta con enclaves excepcionales m&aacute;s al norte, como el Parque Provincial Patagonia Azul, es en este sector espec&iacute;fico del Golfo San Jorge donde se genera un nivel alt&iacute;simo de productividad biol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta riqueza subacu&aacute;tica atrae a <strong>una enorme diversidad de aves marinas, delfines,</strong> <strong>ballenas y bancos de peces que transforman el &aacute;rea en un ecosistema fascinante</strong> para la ciencia&rdquo;, remarc&oacute; a <strong>Mongabay Latam</strong> la bi&oacute;loga Marina Riera, una de las expertas que tambi&eacute;n es parte del equipo.
    </p><p class="article-text">
        La experta explic&oacute; que <strong>este proyecto busc&oacute; conocer c&oacute;mo las ballenas sei se adaptan a su h&aacute;bitat y a su dieta</strong>, y que el objetivo fue hacer un estudio sobre las especies de cet&aacute;ceos cerca del &aacute;rea protegida Punta Marqu&eacute;s, en el &aacute;rea central del Golfo San Jorge. &ldquo;Quer&iacute;amos conocer cu&aacute;ntas ballenas hay, cu&aacute;ndo las podemos ver, c&oacute;mo se comportan y c&oacute;mo se relacionan con otros grupos&rdquo;, explic&oacute; Riera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37408b97-64c9-4210-bd1e-aecf762b9167_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37408b97-64c9-4210-bd1e-aecf762b9167_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37408b97-64c9-4210-bd1e-aecf762b9167_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37408b97-64c9-4210-bd1e-aecf762b9167_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37408b97-64c9-4210-bd1e-aecf762b9167_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37408b97-64c9-4210-bd1e-aecf762b9167_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/37408b97-64c9-4210-bd1e-aecf762b9167_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En la actualidad, dos ballenas sei monitoreadas están en costas del sur de Brasil. Foto: Diego Cabanas/Proyecto Cetáceos San Jorge"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En la actualidad, dos ballenas sei monitoreadas están en costas del sur de Brasil. Foto: Diego Cabanas/Proyecto Cetáceos San Jorge                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la experta, el comportamiento de las ballenas sei dentro de ese espacio representaba un gran interrogante para los observadores.<strong> Las estimaciones a&eacute;reas previas confirmaban la presencia de cet&aacute;ceos</strong> a partir de 40 kil&oacute;metros mar adentro, pero la tecnolog&iacute;a satelital logr&oacute; aportar la pieza que faltaba para armar el rompecabezas. La informaci&oacute;n que lleg&oacute; de los dispositivos indica que los animales permanecen en una franja de 30 a 40 kil&oacute;metros de la costa y que se alimentan exclusivamente all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los datos confirmaron que el &aacute;rea de mayor uso se extiende desde el norte de Comodoro Rivadavia [Chubut] hasta el sur de la localidad santacruce&ntilde;a de Caleta Olivia. <strong>Conocer esta din&aacute;mica poblacional resulta fundamental para dise&ntilde;ar futuras estrategias de manejo</strong> y pensar en la creaci&oacute;n de un &aacute;rea marina protegida que garantice la conservaci&oacute;n del h&aacute;bitat a largo plazo&rdquo;, destac&oacute; Riera. Chubut es una provincia petrolera y en un golfo cercano, el San Mat&iacute;as, en la provincia vecina de R&iacute;o Negro, ya est&aacute;n previstos proyectos de oleoductos e instalaci&oacute;n de buques gas&iacute;feros en el mar.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una especie cazada por su grasa que se encuentra en peligro de extinci&oacute;n </strong></h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el estudio, la mayor parte del seguimiento se realiza cerca del &Aacute;rea Natural Protegida Punta Marqu&eacute;s, donde los ejemplares se congregan masivamente. Aunque existen enclaves excepcionales m&aacute;s al norte, como el Parque Provincial Patagonia Azul, <strong>es en el Golfo San Jorge donde se registra la mayor productividad biol&oacute;gica</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores destacan que la informaci&oacute;n obtenida permitir&aacute; orientar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, <strong>regular actividades tur&iacute;sticas y fortalecer la protecci&oacute;n</strong> <strong>de un ecosistema clave</strong> para la biodiversidad del mar argentino.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-internacional-de-los-manglares-la-sociedad-empieza-a-percibir-los-beneficios-de-estos-ecosistemas-pero-aun-no-ha-permeado-por-completo-entrevista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>D&iacute;a Internacional de los Manglares: &ldquo;La sociedad empieza a percibir los beneficios de estos ecosistemas, pero a&uacute;n no ha permeado por completo&rdquo; | ENTREVISTA</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este aprendizaje no solo aporta a la ciencia, sino que tambi&eacute;n<strong> sienta las bases para un futuro sistema de avistaje tur&iacute;stico</strong> <strong>en la zona sur de Chubut</strong>, diversificando la econom&iacute;a regional y promoviendo la conservaci&oacute;n&rdquo;, destac&oacute; Riera.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que cerca de <strong>300 000 ejemplares de ballenas sei fueron cazados en el mundo y alrededor 110 000 de ellos fueron capturados en el hemisferio sur</strong> durante los siglos XIX y XX. Esto provoc&oacute; que su poblaci&oacute;n se redujera en un 80 %, lo que llev&oacute; a que la especie fuera oficialmente catalogada <strong>&ldquo;en peligro de extinci&oacute;n&rdquo;</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ac99672-21d9-4353-82b9-1be52575a84c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ac99672-21d9-4353-82b9-1be52575a84c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ac99672-21d9-4353-82b9-1be52575a84c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ac99672-21d9-4353-82b9-1be52575a84c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ac99672-21d9-4353-82b9-1be52575a84c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ac99672-21d9-4353-82b9-1be52575a84c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6ac99672-21d9-4353-82b9-1be52575a84c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Durante los siglos XIX y XX, las ballenas sei fueron cazadas por su grasa. Foto: Diego Cabanas/Proyecto Cetáceos San Jorge"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Durante los siglos XIX y XX, las ballenas sei fueron cazadas por su grasa. Foto: Diego Cabanas/Proyecto Cetáceos San Jorge                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta especie era cazada principalmente <strong>para obtener su grasa, que serv&iacute;a como combustible de l&aacute;mparas y cera de vela,</strong> algo muy cotizado en el comercio de la &eacute;poca. La caza comercial comenz&oacute; a disminuir cuando la especie se redujo considerablemente, al punto de que la escasez promocion&oacute; otra forma m&aacute;s econ&oacute;mica para iluminar las ciudades del mundo: el crudo de petr&oacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a Coscarella, en la actualidad <strong>todav&iacute;a se cazan ballenas sei en Jap&oacute;n e Islandia, para consumo de su carne.</strong> El experto recalc&oacute; que esa pr&aacute;ctica es reducida y que en 2025 en Jap&oacute;n cazaron alrededor de unos 30 ejemplares.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la lista de la Uni&oacute;n Internacional para la Conversaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN), esta especie se encuentra en peligro de extinci&oacute;n. Aunque se desconoce con exactitud la cantidad de ejemplares que viven en la actualidad, <strong>se estima que solo podr&iacute;an quedar entre 10 000 y 50 000 en el mundo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El seguimiento satelital de la ballena sei en Chubut abre una ventana in&eacute;dita al conocimiento de una especie que eligi&oacute; la Patagonia como fuente de alimento. <strong>Coscarella dijo que descubrir sus rutas migratorias y &aacute;reas de reproducci&oacute;n permitir&aacute; consolidar estrategias de conservaci&oacute;n</strong> y proyectar un futuro donde ciencia, turismo y protecci&oacute;n ambiental convivan en equilibrio.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>*Imagen principal:</strong></em><em> las ballenas sei retornaron al Golfo San Jorge, al sur de Argentina. Esta especie est&aacute; en peligro de extinci&oacute;n. </em><em><strong>Foto:</strong></em><em> Diego Cabanas/Proyecto Cet&aacute;ceos San Jorge</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El art&iacute;culo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/ivan-paredes-tamayo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Ivan Paredes Tamayo</strong></em></a><em><strong> </strong></em><em>en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </em><a href="https://es.mongabay.com/2026/07/ballenas-sei-argentina-tercer-animal-mas-grande-regreso-patagonia-rastrean-satelitalmente-protegerlas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ivan Paredes Tamayo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/ballenas-sei-argentina-regreso-patagonia-rastrean-satelitalmente-protegerlas_132_13416628.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 03:19:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e7e1d3a3-9e4c-493d-9638-e491b9a4c204_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="223233" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e7e1d3a3-9e4c-493d-9638-e491b9a4c204_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="223233" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ballenas sei en Argentina: el tercer animal más grande regresó a la Patagonia y las rastrean satelitalmente para protegerlas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e7e1d3a3-9e4c-493d-9638-e491b9a4c204_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,Medioambiente,Océanos,Ballenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Internacional de los Tiburones: la carrera científica para salvarlos desde México hasta la Patagonia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/dia-internacional-tiburones-carrera-cientifica-salvarlos-mexico-patagonia_132_13380366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cef25feb-cb26-4a80-a166-10673b1c662b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Internacional de los Tiburones: la carrera científica para salvarlos desde México hasta la Patagonia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un tercio de las especies de tiburones en el mundo está amenazada de extinción, por lo que la ciencia latinoamericana está generando evidencia clave para protegerlos. En la Patagonia argentina, transmisores satelitales revelan por primera vez los movimientos del tiburón gatopardo.</p></div><p class="article-text">
        Cada 14 de julio, conservacionistas y cient&iacute;ficos del mundo invitan a detenerse un momento para pensar en unos animales que rara vez inspiran ternura, pero que sostienen el equilibrio de los oc&eacute;anos desde hace m&aacute;s de 400 millones de a&ntilde;os. Es el <strong>D&iacute;a Mundial de los Tiburones</strong>, una fecha creada para recordar algo que la ciencia repite desde hace d&eacute;cadas: sin depredadores tope, los ecosistemas marinos se desmoronan. Y sin embargo, <strong>m&aacute;s de un tercio</strong> <strong>de las especies de tiburones y rayas del planeta est&aacute;n amenazadas de extinci&oacute;n</strong>, seg&uacute;n la Lista Roja de la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN). La mayor&iacute;a es v&iacute;ctimas de la pesca &mdash;dirigida o incidental&mdash;, que no da tregua.
    </p><p class="article-text">
        En Am&eacute;rica Latina, son numerosos los ejemplos donde la ciencia ha emprendido una carrera contra el tiempo para intentar comprender y proteger a estos animales antes de que sea demasiado tarde. En Gal&aacute;pagos, Ecuador, <strong>un estudio</strong> <strong>le pone precio a la industria del turismo de tiburones</strong> para desafiar a la presi&oacute;n pesquera que desde hace a&ntilde;os intenta legalizar un m&eacute;todo de pesca que pondr&iacute;a en riesgo a los tiburones. En el Golfo de California, M&eacute;xico, <strong>un corredor migratorio empieza a mapearse de la mano de los propios pescadores</strong> para convertirse en &aacute;rea protegida. Y en Argentina, <strong>transmisores satelitales est&aacute;n revelando los movimientos de un primitivo tibur&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mongabay Latam</strong> convers&oacute; con los cient&iacute;ficos detr&aacute;s de estas tres historias. Esto es lo que est&aacute;n descubriendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s: </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/07/ecologo-estudia-mantarrayas-gigantes-guerra-gaza-entrevista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>El ec&oacute;logo que estudia las mantarrayas gigantes en medio de la guerra en Gaza | ENTREVISTA</strong></a>
    </p><h2 class="article-text">Ecuador: el avistamiento de tiburones en Gal&aacute;pagos gana puntos contra la pesca ilegal</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2d4feb-e62d-44c1-b46d-e5fddff85c78_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2d4feb-e62d-44c1-b46d-e5fddff85c78_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2d4feb-e62d-44c1-b46d-e5fddff85c78_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2d4feb-e62d-44c1-b46d-e5fddff85c78_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2d4feb-e62d-44c1-b46d-e5fddff85c78_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2d4feb-e62d-44c1-b46d-e5fddff85c78_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d2d4feb-e62d-44c1-b46d-e5fddff85c78_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tiburón martillo. Foto: Joshua Vela"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tiburón martillo. Foto: Joshua Vela                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde hace a&ntilde;os el sector pesquero artesanal de la <strong>Reserva Marina de Gal&aacute;pagos</strong> presiona para legalizar el palangre, una l&iacute;nea con cientos de anzuelos prohibida en el &aacute;rea desde el a&ntilde;o 2000. El argumento de ciertos pescadores es que el uso del palangre les permitir&iacute;a acceder a especies de alto valor destinadas a la exportaci&oacute;n. Para cient&iacute;ficos y conservacionistas, en cambio, <strong>el palangre representa una grave amenaza</strong>: engancha todo lo encuentra en su camino, incluyendo a los tiburones amenazados de extinci&oacute;n que, justamente, son parte de la raz&oacute;n de ser del &aacute;rea protegida. La discusi&oacute;n ha vuelto una y otra vez, pero los cient&iacute;ficos de la Fundaci&oacute;n Charles Darwin est&aacute;n inclinando la balanza a favor de la conservaci&oacute;n. Sus datos demuestran que <strong>el avistamiento de tiburones</strong> <strong>deja ganancias en el archipi&eacute;lago que sobrepasan con creces las que pudiera dejar la pesca ilegal con palangre</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Un equipo de cient&iacute;ficos liderados por Gabriel Vianna, coinvestigador principal del Programa de Ecolog&iacute;a y Conservaci&oacute;n de Tiburones de la Fundaci&oacute;n Charles Darwin, calcul&oacute; que el turismo de avistamiento de tiburones gener&oacute;, en 2023, un impacto econ&oacute;mico de <strong>76 millones de d&oacute;lares en Gal&aacute;pagos</strong> &mdash;cerca del 15 % de toda la econom&iacute;a del archipi&eacute;lago&mdash; y sostuvo directamente unos 1900 empleos.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>tibur&oacute;n martillo com&uacute;n</strong> (<em>Sphyrna lewini</em>), la estrella de esa industria,<strong> aport&oacute; 14.6 millones de d&oacute;lares</strong>, 30 veces m&aacute;s de lo que lleg&oacute; a generar la captura de esta especie a nivel nacional, antes de que su comercializaci&oacute;n se prohibiera en 2020. <strong>El tibur&oacute;n ballena sum&oacute; otros 5.1 millones en apenas seis meses de temporada</strong>. Son los primeros datos que ponen a Gal&aacute;pagos entre las industrias de buceo con tiburones m&aacute;s grandes del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=6017076" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la investigaci&oacute;n,</a> <strong>la pesca dirigida a los tiburones en las d&eacute;cadas de los 90 y 2000 dio lugar a capturas anuales estimadas entre</strong> <strong>63 000 y 405 000 tiburones</strong> solo dentro de la reserva, creada en 1998. &ldquo;Esas capturas generaron ingresos netos anuales en Gal&aacute;pagos de entre <strong>0.6 y 9.4 millones de d&oacute;lares</strong> entre 2000 y 2005&rdquo;, indica el estudio. Considerando la inflaci&oacute;n, los cient&iacute;ficos calculan que la pesca ilegal de tiburones en Gal&aacute;pagos, de haber continuado a esa misma escala, habr&iacute;a generado aproximadamente <strong>7.5 millones de d&oacute;lares en 2023.</strong> Esa cantidad representa solo el 15 % de los ingresos generados por el turismo de observaci&oacute;n de tiburones en el mismo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El porcentaje real, sin embargo, ser&iacute;a mucho menor, dado que los niveles actuales de pesca ilegal de tiburones son m&iacute;nimos en comparaci&oacute;n con las d&eacute;cadas anteriores. Y es que no hay que olvidar que &ldquo;a principios de la d&eacute;cada de 2010, la ca&iacute;da de los precios de las aletas en el mercado negro, junto con las mejoras en la vigilancia y la aplicaci&oacute;n de la ley, provoc&oacute; un importante descenso de la pesca artesanal ilegal de tiburones dentro de la Reserva Marina de Gal&aacute;pagos&rdquo;, se&ntilde;ala el estudio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ddfa075-ecc1-4ce7-a0da-966fd2c89c67_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ddfa075-ecc1-4ce7-a0da-966fd2c89c67_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ddfa075-ecc1-4ce7-a0da-966fd2c89c67_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ddfa075-ecc1-4ce7-a0da-966fd2c89c67_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ddfa075-ecc1-4ce7-a0da-966fd2c89c67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ddfa075-ecc1-4ce7-a0da-966fd2c89c67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7ddfa075-ecc1-4ce7-a0da-966fd2c89c67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los tiburones martillo forman grandes cardúmenes. Foto: Joshua Vela"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los tiburones martillo forman grandes cardúmenes. Foto: Joshua Vela                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En todo caso, estas cifras calculadas por los cient&iacute;ficos de la Fundaci&oacute;n Charles Darwin son la pieza que le faltaba a la discusi&oacute;n sobre el palangre. Otra investigaci&oacute;n liderada por Vianna y publicada<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0308597X2600076X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en la revista Marine Policy </a>concluye que el uso sostenible de los recursos marinos es esencial para mantener los medios de vida en Gal&aacute;pagos, incluyendo los de los pescadores. Y es que <strong>el turismo consume el 70 % de la producci&oacute;n pesquera artesanal local,</strong> &ldquo;as&iacute; que los mismos pescadores terminan benefici&aacute;ndose de que los tiburones sigan vivos&rdquo;, dice Vianna.
    </p><p class="article-text">
        Abrir una pesquer&iacute;a artesanal de palangre para exportaci&oacute;n, en cambio, tendr&iacute;a costos sociales, econ&oacute;micos y ambientales mucho mayores que sus beneficios, costos que terminar&iacute;an pagando otras industrias, el Gobierno y las comunidades locales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata de ponerle precio a la vida de un animal&rdquo;, se&ntilde;ala Vianna a <strong>Mongabay Latam</strong>. &ldquo;Deber&iacute;amos conservar porque los animales tienen su derecho de existir&rdquo;, agrega. El problema, indica, es que &ldquo;la conservaci&oacute;n en base a ese argumento perdi&oacute;&rdquo;. De hecho, &ldquo;<strong>las poblaciones de tiburones est&aacute;n entre 30 % y 40 % &mdash;tal vez entre 20 % y 40 %&mdash; de lo que eran hace 50 a&ntilde;os</strong>. Tenemos que tener argumentos m&aacute;s efectivos&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">M&eacute;xico: pescadores y cient&iacute;ficos buscan proteger un corredor marino clave para los tiburones</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29048a92-efa3-44c3-af67-5b0cf3102080_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29048a92-efa3-44c3-af67-5b0cf3102080_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29048a92-efa3-44c3-af67-5b0cf3102080_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29048a92-efa3-44c3-af67-5b0cf3102080_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29048a92-efa3-44c3-af67-5b0cf3102080_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29048a92-efa3-44c3-af67-5b0cf3102080_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/29048a92-efa3-44c3-af67-5b0cf3102080_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Marcaje de tiburones en isla Partida. Foto: Marla Tomorug / Edges Of Earth"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Marcaje de tiburones en isla Partida. Foto: Marla Tomorug / Edges Of Earth                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Entre Loreto y Los Cabos, en el suroeste del Golfo de California, hay <strong>una autopista submarina</strong> que nadie ve desde la superficie. <strong>Es un corredor migratorio que conecta islas y monta&ntilde;as submarinas, por el que se mueven numerosas especies marinas, entre ellas tiburones</strong>. James Ketchum, cofundador de la organizaci&oacute;n Pelagios Kakunja, lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada documentando esos movimientos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La especie emblema es el tibur&oacute;n martillo com&uacute;n, </strong><em><strong>Sphyrna lewini</strong></em><strong>, famoso por formar los grandes card&uacute;menes que en los a&ntilde;os 90 era posible ver en el Golfo de California.</strong> &ldquo;Lo que estamos haciendo es tratar de recuperar esos grandes card&uacute;menes que vimos en su tiempo y que b&aacute;sicamente desaparecieron&rdquo;, dice Ketchum.
    </p><p class="article-text">
        El corredor cumple varias funciones para la especie: <strong>es zona de alimentaci&oacute;n, de reproducci&oacute;n, de descanso y de limpieza</strong>. Adem&aacute;s, al estar conectado con las zonas costeras de crianza, el corredor es un espacio de tr&aacute;nsito para las hembras que van a parir cerca de la costa.
    </p><p class="article-text">
        Lo que distingue a este proyecto es qui&eacute;nes lo est&aacute;n construyendo. Desde el inicio, casi todo el trabajo de Pelagios Kakunja <strong>se ha hecho de la mano de pescadores artesanales</strong> locales, comunidades con m&aacute;s de 100 a&ntilde;os pescando en estos mismos bajos con piola y anzuelo. Son ellos quienes conocen cada roca submarina y quienes han llevado a los investigadores a los sitios exactos donde han podido capturar y marcar a los animales. <strong>Muchos de esos pescadores fueron tiburoneros</strong> hasta hace pocos a&ntilde;os; dejaron de serlo ante la escasez de animales y la ca&iacute;da del precio de la aleta a un tercio de lo que val&iacute;a. Hoy se dedican a la pesca de escama &mdash;como pargos o cabrillas &mdash; en las mismas monta&ntilde;as submarinas donde antes buscaban tiburones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3838ead1-e9b7-4bf7-a09e-9992d411a41c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3838ead1-e9b7-4bf7-a09e-9992d411a41c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3838ead1-e9b7-4bf7-a09e-9992d411a41c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3838ead1-e9b7-4bf7-a09e-9992d411a41c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3838ead1-e9b7-4bf7-a09e-9992d411a41c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3838ead1-e9b7-4bf7-a09e-9992d411a41c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3838ead1-e9b7-4bf7-a09e-9992d411a41c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los pescadores ayudan a los científicos a ubicar a los tiburones para su marcaje. Foto: Marla Tomorug/ Edges Of Earth"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los pescadores ayudan a los científicos a ubicar a los tiburones para su marcaje. Foto: Marla Tomorug/ Edges Of Earth                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con algunos de ellos Ketchum y su equipo ya probaron que la transici&oacute;n hacia otras actividades productivas funciona. <strong>En el Parque Nacional Archipi&eacute;lago Esp&iacute;ritu Santo, que es parte del corredor migratorio, Pelagios Kajunja financi&oacute; hace unos a&ntilde;os una embarcaci&oacute;n para que un grupo de pescadores extiburoneros hiciera vigilancia en el &aacute;rea marina protegida</strong>, particularmente en el Bajo de Esp&iacute;ritu Santo donde est&aacute; prohibido pescar con redes y otras artes de pesca consideradas de impacto. Este a&ntilde;o, esos mismos pescadores comenzar&aacute;n a ofrecer turismo de avistamiento de tiburones y fauna marina. El problema es que la protecci&oacute;n que existe en Esp&iacute;ritu Santo se detiene en la frontera invisible del parque nacional.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, a solo 20 millas al norte, <strong>en un islote llamado Las &Aacute;nimas,</strong> <strong>no existe ninguna protecci&oacute;n ni regulaci&oacute;n, excepto la veda de tiburones y rayas que dura tres meses</strong>. &ldquo;Las &Aacute;nimas es un &aacute;rea abierta a la pesca&rdquo;, indica Ketchum. El problema es que los tiburones martillos que nadan protegidos en Esp&iacute;ritu Santo se mueven hacia all&iacute;, donde barcos industriales que utilizan redes de cerco se aproximan a pescar, explica el cient&iacute;fico. &ldquo;Tiran sus grandes redes y sacan de todo, incluido los tiburones. <strong>Est&aacute;n b&aacute;sicamente acabando con lo que queda</strong>&rdquo;, se&ntilde;ala Ketchum.
    </p><p class="article-text">
        El corredor marino que se quiere proteger &mdash;y que es al mismo tiempo una de las &Aacute;reas Importantes para Tiburones y Rayas (ISRA) reconocidas por la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza&mdash; cubre justamente esos vac&iacute;os. La iniciativa, sin embargo, <strong>deber&aacute; nacer de los pescadores</strong> para que pueda ver la luz. &ldquo;Para que este corredor marino se pueda conservar y proteger, se tiene que involucrar a los pescadores desde un inicio y sean ellos quienes busquen las mejores herramientas para su conservaci&oacute;n y manejo&rdquo;, dice Ketchum.
    </p><h2 class="article-text">Cient&iacute;ficos empiezan a desentra&ntilde;ar los misterios del tibur&oacute;n gatopardo en Argentina</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ed2b0b7-16c5-48a6-8651-6fac75db07bc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ed2b0b7-16c5-48a6-8651-6fac75db07bc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ed2b0b7-16c5-48a6-8651-6fac75db07bc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ed2b0b7-16c5-48a6-8651-6fac75db07bc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ed2b0b7-16c5-48a6-8651-6fac75db07bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ed2b0b7-16c5-48a6-8651-6fac75db07bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7ed2b0b7-16c5-48a6-8651-6fac75db07bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El tiburón Gatopardo tiene una sola aleta dorsal, siete hendiduras branquiales en lugar de las cinco, como otros tiburones, y una mandíbula de articulación primitiva. Foto: cortesía Fundación Rewilding"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El tiburón Gatopardo tiene una sola aleta dorsal, siete hendiduras branquiales en lugar de las cinco, como otros tiburones, y una mandíbula de articulación primitiva. Foto: cortesía Fundación Rewilding                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, lo que se sab&iacute;a sobre el <strong>tibur&oacute;n gatopardo</strong> &mdash;<em>Notorynchus cepedianus</em>, uno de los depredadores m&aacute;s grandes del mar argentino&mdash; era un rompecabezas armado con piezas sueltas: reportes de pesca deportiva, desembarcos ocasionales, observadores a bordo de barcos industriales. Nadie ten&iacute;a un mapa real de por d&oacute;nde se mov&iacute;an. Ahora,<strong> gracias a transmisores satelitales ese mapa empieza a dibujarse</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El gatopardo tiene una anatom&iacute;a que delata su antig&uuml;edad evolutiva: una sola aleta dorsal, siete hendiduras branquiales en lugar de las cinco habituales y una mand&iacute;bula de articulaci&oacute;n primitiva. <strong>Es uno de los tiburones de mayor tama&ntilde;o que se pueden encontrar en en la Patagonia argentina</strong> &mdash;las hembras llegan a medir hasta 2.68 metros&mdash; y lo que es m&aacute;s sorprendente: este tibur&oacute;n podr&iacute;a ser, incluso, un depredador tope m&aacute;s relevante que la propia orca (Orcinus orca).
    </p><p class="article-text">
        Nelson Bovcon, investigador del Instituto Multidisciplinario para la Investigaci&oacute;n y el Desarrollo Productivo y Social de la Cuenca Golfo San Jorge (IIDEPyS-GSJ) y del Instituto de Hidrobiolog&iacute;a de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, forma parte del equipo que este a&ntilde;o, en colaboraci&oacute;n con la Universidad Provincial del Sudoeste y Rewilding Argentina, coloc&oacute; <strong>ocho transmisores satelitales</strong> en ejemplares capturados en Caleta Malaspina, Chubut, y en Cabo San Antonio, provincia de Buenos Aires.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bff0d84-d9d4-4744-9a43-c7bb0c758b7e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bff0d84-d9d4-4744-9a43-c7bb0c758b7e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bff0d84-d9d4-4744-9a43-c7bb0c758b7e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bff0d84-d9d4-4744-9a43-c7bb0c758b7e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bff0d84-d9d4-4744-9a43-c7bb0c758b7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bff0d84-d9d4-4744-9a43-c7bb0c758b7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2bff0d84-d9d4-4744-9a43-c7bb0c758b7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Científicos marcan un tiburón gatopardo para seguir sus movimientos. Foto: cortesía Fundación Rewilding"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Científicos marcan un tiburón gatopardo para seguir sus movimientos. Foto: cortesía Fundación Rewilding                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La t&eacute;cnica de marcado es artesanal. Dado que <strong>estos animales nadan muy cerca de la costa,</strong> los pescan con ca&ntilde;a apenas unos pocos metros desde la playa, meten al animal en escasos cent&iacute;metros de agua para inmovilizarlo sobre una camilla y en menos de dos minutos lo miden, lo sexan y lo liberan. &ldquo;Nadan tan cerca de la costa que a veces los agarramos de la cola y los sacamos hacia fuera. De noche escuchas los coletazos; con la linterna ves el brillo de los ojos. Es incre&iacute;ble la cantidad que suele haber&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los datos que empezaron a llegar confirmaron los movimientos de estos animales para entender c&oacute;mo ocupan el territorio mar&iacute;timo. <strong>Todos los ejemplares monitoreados se movieron hacia el norte</strong> y al menos una hembra recorri&oacute;, casi en l&iacute;nea recta, la distancia completa entre Chubut y la provincia de Buenos Aires. Otro ejemplar nad&oacute; 300 kil&oacute;metros de ida y vuelta entre Caleta Malaspina y el Golfo Nuevo en un mismo verano. Los hallazgos tambi&eacute;n est&aacute;n apuntando hacia la posibilidad de que estos animales no nadan siempre pegados al lecho marino como se pensaba, sino que ocupan toda la columna de agua, aunque esto sigue siendo una hip&oacute;tesis.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El gatopardo est&aacute; clasificado como Vulnerable por la UICN, aunque Bovcon aclara que esa categor&iacute;a es, sobre todo, precautoria: es una de las pocas especies cuyo esqueleto no se calcifica</strong>, as&iacute; que no hay forma de determinar con certeza la edad de un ejemplar ni, por lo tanto, cu&aacute;ntas camadas puede llegar a tener en su vida. Lo que s&iacute; hay son testimonios de pescadores que documentan una reducci&oacute;n de la poblaci&oacute;n en las &uacute;ltimas tres generaciones. Adem&aacute;s, &ldquo;se conocen matanzas importantes en la d&eacute;cada de los 80 y 90. Iban pescando y mataban de a 15, 20 ejemplares. Era algo anecd&oacute;tico&rdquo;, cuenta Bovcon.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/568bb065-aa20-4ce1-beeb-5ab7bb53ae09_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/568bb065-aa20-4ce1-beeb-5ab7bb53ae09_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/568bb065-aa20-4ce1-beeb-5ab7bb53ae09_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/568bb065-aa20-4ce1-beeb-5ab7bb53ae09_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/568bb065-aa20-4ce1-beeb-5ab7bb53ae09_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/568bb065-aa20-4ce1-beeb-5ab7bb53ae09_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/568bb065-aa20-4ce1-beeb-5ab7bb53ae09_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tiburón gatopardo, en el Parque Patagonia Azul. Por la característica de su esqueleto no hay forma de determinar con certeza las edades de los ejemplares. Foto: cortesía Fundación Rewilding"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tiburón gatopardo, en el Parque Patagonia Azul. Por la característica de su esqueleto no hay forma de determinar con certeza las edades de los ejemplares. Foto: cortesía Fundación Rewilding                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La amenaza hoy no es tanto la pesca dirigida &mdash;nadie sale a buscar gatopardos&mdash; sino la incidental. De hecho, <strong>aparecen con frecuencia en las redes agalleras</strong> <strong>costeras de Buenos Aires que los pescadores instalan para capturar otras especies</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La funci&oacute;n del gatopardo en el ecosistema, as&iacute; como la de todos los tiburones, es indelegable. Al ser depredadores topes, <strong>regulan las poblaciones de otras especies marinas y garantizan el equilibrio de la cadena alimenticia</strong>. Aunque son numerosas las preguntas que a&uacute;n permanecen sin respuesta para entender a esta enigm&aacute;tica especie, conocer sus movimientos es el primer paso para protegerla.
    </p><p class="article-text">
        <em>El art&iacute;culo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/michelle-carrere/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Michelle Carrere</strong></em></a><em><strong> </strong></em><em>en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </em><a href="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-internacional-tiburones-carrera-cientifica-para-salvarlos-mexico-ecuador-argentina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Michelle Carrere]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/dia-internacional-tiburones-carrera-cientifica-salvarlos-mexico-patagonia_132_13380366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 16:41:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cef25feb-cb26-4a80-a166-10673b1c662b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="103594" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cef25feb-cb26-4a80-a166-10673b1c662b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="103594" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Día Internacional de los Tiburones: la carrera científica para salvarlos desde México hasta la Patagonia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cef25feb-cb26-4a80-a166-10673b1c662b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medioambiente,Océanos,Tiburones,Patagonia,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Argentina: la provincia de Misiones reaviva el proyecto de hidroeléctrica Corpus Christi y expertos alertan por impacto ambiental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/misiones-reaviva-proyecto-hidroelectrica-corpus-christi-alertan-impacto-ambiental_132_13367098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2ae7070-7c9b-40c5-aa96-6aec643e1ad9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Argentina: la provincia de Misiones reaviva el proyecto de hidroeléctrica Corpus Christi y expertos alertan por impacto ambiental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta provincia, ubicada en la frontera con Paraguay y Brasil, decidió, mediante plebicito, rechazar la construcción de una represa debido a los posibles impactos socioambientales. Hoy, políticos de Misiones buscan aprobar una norma para convocar a un nuevo referendum. Expertos aseguran que no existen estudios de impacto ambiental y que solo hay consultorías desarrolladas antes de 2000.</p></div><p class="article-text">
        El 14 de abril de 1996 fue un d&iacute;a especial para la provincia de Misiones, en el noreste de Argentina, en la frontera con Paraguay y Brasil. Esa jornada <strong>se realiz&oacute; un plebiscito para consultar a la poblaci&oacute;n si estaba de acuerdo o no con la construcci&oacute;n de una hidroel&eacute;ctrica</strong>. El resultado fue que<strong> el 88.63 % de los ciudadanos dijo estar en contra del proyecto</strong>. Ahora, tres d&eacute;cadas m&aacute;s tarde, la intenci&oacute;n de construir la represa recobr&oacute; fuerza. El gobierno provincial de Misiones impulsa la consolidaci&oacute;n del proyecto junto a autoridades de Paraguay y eso puso en alerta a sectores ambientalistas y cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto hidroel&eacute;ctrico fue bautizado con el nombre de Corpus Christi y se trata de <strong>una represa binacional entre Argentina y Paraguay sobre el r&iacute;o Paran&aacute;</strong>, concretamente en la isla Pindo-&iacute;, en el municipio de Corpus. <strong>Actualmente</strong> <strong>este proyecto se encuentra en fase de prefactibilidad,</strong> es decir, que est&aacute; en an&aacute;lisis para que las autoridades eval&uacute;en si la idea es viable antes de invertir. El objetivo es <strong>generar hasta 3500 megavatios (MW) de potencia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El resultado del plebiscito de 1996 deriv&oacute; en la sanci&oacute;n de una<a href="https://digestomisiones.gob.ar/archivospdf/1688579950_LEY%20IV%20%E2%80%93%20N%C2%BA%2056.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ley provincial</a> que sigue vigente y que consolid&oacute; jur&iacute;dicamente el veredicto popular. Adem&aacute;s, <strong>estableci&oacute; el impedimento para la construcci&oacute;n de la represa de Corpus Christi</strong> <strong>y de otros posibles proyectos hidroel&eacute;ctricos de caracter&iacute;sticas similares</strong> <strong>sin la aprobaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a</strong> <strong>mediante un nuevo proceso de consulta</strong>. En otras palabras: ante cualquier proyecto de represa en la provincia de Misiones, <strong>el Gobierno provincial debe llamar a votaci&oacute;n obligatoria y vinculante, seg&uacute;n interpretan los abogados consultados para esta nota</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/07/aves-marinas-muertas-nidos-abandonados-el-nino-ecuador-peru/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Aves marinas muertas y nidos abandonados: la emergencia que deja El Ni&ntilde;o en Ecuador y Per&uacute;</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4b40cca-b5c5-4249-9adb-d6efec873df6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4b40cca-b5c5-4249-9adb-d6efec873df6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4b40cca-b5c5-4249-9adb-d6efec873df6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4b40cca-b5c5-4249-9adb-d6efec873df6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4b40cca-b5c5-4249-9adb-d6efec873df6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4b40cca-b5c5-4249-9adb-d6efec873df6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b4b40cca-b5c5-4249-9adb-d6efec873df6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La isla Pindo-í, en el río Paraná, es el lugar elegido por la comisión binacional (Argentina y Paraguay) para construir la hidroeléctrica Corpus Christi. Foto: cortesía Misiones en Línea"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La isla Pindo-í, en el río Paraná, es el lugar elegido por la comisión binacional (Argentina y Paraguay) para construir la hidroeléctrica Corpus Christi. Foto: cortesía Misiones en Línea                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mart&iacute;n Ferroni, activista ambiental y representante legal de la Asociaci&oacute;n Civil Oremba&eacute;, explic&oacute; a <strong>Mongabay Latam</strong> que el proyecto hidroel&eacute;ctrico <strong>no tiene una Evaluaci&oacute;n de Impacto Ambiental</strong> y remarc&oacute; que la ley provincial que aval&oacute; el plebiscito de 1996 est&aacute; vigente, por lo que considera que no puede ser derogada ni por un decreto ni por otra norma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ac&aacute; nosotros tenemos un plebiscito con una decisi&oacute;n popular vinculante que no puede ser derogada por una ley ordinaria y mucho menos por un decreto, <strong>por m&aacute;s que se consiga una mayor&iacute;a absoluta</strong> <strong>en la legislatura</strong>, la ley no puede ser derogada por una norma de poder constituido&rdquo;, resalt&oacute; Ferroni.
    </p><p class="article-text">
        El abogado detall&oacute; que tambi&eacute;n la Ley General del Ambiente, que rige para toda Argentina, establece el principio de no regresi&oacute;n ambiental. &ldquo;Esto significa que <strong>se alcanz&oacute; un nivel de protecci&oacute;n, entonces no se puede establecer un nivel de protecci&oacute;n menor con otra norma.</strong> Nosotros tenemos una ley que proh&iacute;be la construcci&oacute;n de la represa y en ese sentido se estableci&oacute; el m&aacute;ximo nivel de protecci&oacute;n ambiental&rdquo;, dijo Ferroni.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/967b4112-2747-4870-8274-f0e789e4b5fe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/967b4112-2747-4870-8274-f0e789e4b5fe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/967b4112-2747-4870-8274-f0e789e4b5fe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/967b4112-2747-4870-8274-f0e789e4b5fe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/967b4112-2747-4870-8274-f0e789e4b5fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/967b4112-2747-4870-8274-f0e789e4b5fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/967b4112-2747-4870-8274-f0e789e4b5fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En Misiones, el río Paraná es un escenario natural que incluye áreas protegidas como el Parque Provincial Teyú Cuaré. Foto: archivo elDiarioAR"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En Misiones, el río Paraná es un escenario natural que incluye áreas protegidas como el Parque Provincial Teyú Cuaré. Foto: archivo elDiarioAR                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el jurista a&ntilde;adi&oacute; que<strong> la ley solo puede ser derogada</strong> <strong>con una declaraci&oacute;n de inconstitucionalidad de la norma</strong>. &ldquo;Incluso llamando a un nuevo plebiscito ya se estar&iacute;a contradiciendo la ley&rdquo;, sostuvo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s |</strong> <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/peru-empresario-investigado-trafico-ilegal-especies-crimen-organizado-continua-exportando-aletas-tiburones-protegidos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Per&uacute;: empresario investigado por tr&aacute;fico ilegal de especies y crimen organizado contin&uacute;a exportando aletas de tiburones protegidos</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Ra&uacute;l Bregagnolo, activista ambiental y representante de la Mesa Provincial No a las Represas, afirm&oacute; a <strong>Mongabay Latam</strong> que existe la intenci&oacute;n de una parte de la legislatura de Misiones para<strong> aprobar una ley que convoque a un nuevo plebiscito</strong> que consulte a la poblaci&oacute;n si est&aacute; de acuerdo o no con la construcci&oacute;n de la hidroel&eacute;ctrica Corpus Christi.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La respuesta oficial</strong></h2><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n Oremba&eacute; solicit&oacute; en mayo de este a&ntilde;o informaci&oacute;n p&uacute;blica ambiental al Ministerio de Ecolog&iacute;a y Recursos Naturales Renovables de Misiones. La respuesta lleg&oacute; a la organizaci&oacute;n el 29 de ese mes. En el <a href="https://drive.google.com/drive/folders/1g6D2088CE4xEh4ibFQw01g1iavsDApDp?usp=drive_link" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documento </a><strong>se confirma que no existe un estudio de impacto ambiental</strong> presentado por los impulsores de la obra, ni dict&aacute;menes t&eacute;cnicos de la autoridad ambiental o una Declaraci&oacute;n de Impacto Ambiental.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s |</strong> <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/guatemala-mina-niquel-reactivada-aval-eeuu-sin-consulta-pueblo-maya-qeqchi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Guatemala: reactivan mina de n&iacute;quel con aval de EE.UU. mientras el pueblo maya q&rsquo;eqchi&rsquo; reclama una consulta previa</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mongabay Latam</strong> pidi&oacute; informaci&oacute;n al Ministerio de Ecolog&iacute;a y Recursos Naturales Renovables de la provincia de Misiones para conocer en qu&eacute; etapa se encuentra este proyecto hidroel&eacute;ctrico y si existen estudios ambientales aprobados. Sin embargo, la entidad p&uacute;blica no respondi&oacute; los requerimientos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24b4c7a4-ec42-4513-a390-0ce4fe93734d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24b4c7a4-ec42-4513-a390-0ce4fe93734d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24b4c7a4-ec42-4513-a390-0ce4fe93734d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24b4c7a4-ec42-4513-a390-0ce4fe93734d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24b4c7a4-ec42-4513-a390-0ce4fe93734d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24b4c7a4-ec42-4513-a390-0ce4fe93734d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/24b4c7a4-ec42-4513-a390-0ce4fe93734d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El proyecto viene impulsándose desde el año 2000 para la construcción de la represa en la isla Pindo-í. Foto: COMIP"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El proyecto viene impulsándose desde el año 2000 para la construcción de la represa en la isla Pindo-í. Foto: COMIP                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El delegado argentino en la Comisi&oacute;n Mixta del R&iacute;o Paran&aacute; (Comip), Jos&eacute; L&oacute;pez, defendi&oacute; el proyecto hidroel&eacute;ctrico y asegur&oacute; a <strong>Mongabay Latam</strong> que <strong>antes de 2020 se realizaron diferentes estudios ambientales</strong> por un consorcio internacional integrado por Harza Engineering (Estados Unidos), IATASA (Argentina) y TECMA (Paraguay).
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez afirm&oacute; que, entre sus principales conclusiones, los estudios <strong>&ldquo;determinaron la factibilidad ambiental&rdquo;</strong> del proyecto y dijo que se recomend&oacute; el emplazamiento Pindo-&iacute; como lugar de construcci&oacute;n de la represa &ldquo;por presentar la menor afectaci&oacute;n ambiental entre las alternativas evaluadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2020, la Comip impuls&oacute; una actualizaci&oacute;n de las afectaciones ambientales y sociales del proyecto, revisando informaci&oacute;n territorial, viviendas potencialmente afectadas, <strong>bosques de ribera, &aacute;reas protegidas, comunidades originarias y sitios arqueol&oacute;gicos</strong>&rdquo;, detall&oacute; L&oacute;pez. Dicho trabajo permiti&oacute; contrastar los resultados de los estudios originales con informaci&oacute;n m&aacute;s reciente y ratific&oacute; la existencia de una base t&eacute;cnica s&oacute;lida susceptible de actualizaci&oacute;n y mejora permanente, seg&uacute;n el funcionario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/131be2ba-5663-4d1c-b1cd-27d97ff49880_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/131be2ba-5663-4d1c-b1cd-27d97ff49880_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/131be2ba-5663-4d1c-b1cd-27d97ff49880_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/131be2ba-5663-4d1c-b1cd-27d97ff49880_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/131be2ba-5663-4d1c-b1cd-27d97ff49880_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/131be2ba-5663-4d1c-b1cd-27d97ff49880_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/131be2ba-5663-4d1c-b1cd-27d97ff49880_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista del río Paraná en la provincia de Misiones. Foto: cortesía elDiarioAR"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista del río Paraná en la provincia de Misiones. Foto: cortesía elDiarioAR                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, el tambi&eacute;n economista aclar&oacute; que los estudios actualmente disponibles pertenecen a etapas de prefactibilidad y factibilidad. <strong>&ldquo;Su finalidad es determinar la viabilidad t&eacute;cnica,</strong> <strong>econ&oacute;mica, ambiental y social</strong> del aprovechamiento, comparar alternativas y establecer preliminarmente la magnitud de las afectaciones previsibles&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como ocurre en cualquier proyecto de infraestructura de gran escala, estos estudios no sustituyen la documentaci&oacute;n propia de una eventual etapa ejecutiva. <strong>Si existiera una decisi&oacute;n institucional de avanzar con el proyecto, deber&iacute;an actualizarse numerosos relevamientos,</strong> profundizarse estudios espec&iacute;ficos, incorporar nueva informaci&oacute;n ambiental y cumplirse integralmente todos los procedimientos previstos por la legislaci&oacute;n vigente&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;n Arjol, diputado provincial de Misiones del Partido Libertario, es uno de los pol&iacute;ticos que <strong>impulsa un nuevo plebiscito para aprobar la construcci&oacute;n de la hidroel&eacute;ctrica</strong>. El legislador, en contacto con <strong>Mongabay Latam,</strong> afirm&oacute; que la realidad energ&eacute;tica de Misiones y de la Argentina cambi&oacute; completamente y que hace 30 a&ntilde;os el contexto era otro. &ldquo;Hoy la demanda el&eacute;ctrica crece de manera sostenida,<strong> la provincia depende en gran medida de energ&iacute;a generada fuera</strong> <strong>de su territorio</strong> y cada verano vivimos las consecuencias de un sistema cada vez m&aacute;s exigente&rdquo;, dijo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/797ae697-142a-4926-a983-c5574994d58f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/797ae697-142a-4926-a983-c5574994d58f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/797ae697-142a-4926-a983-c5574994d58f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/797ae697-142a-4926-a983-c5574994d58f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/797ae697-142a-4926-a983-c5574994d58f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/797ae697-142a-4926-a983-c5574994d58f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/797ae697-142a-4926-a983-c5574994d58f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Postal del río Paraná en la provincia de Misiones. Foto: archivo elDiarioAR"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Postal del río Paraná en la provincia de Misiones. Foto: archivo elDiarioAR                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Arjol a&ntilde;adi&oacute; que el proyecto que se estudia &ldquo;no es simplemente reeditar una discusi&oacute;n del pasado&rdquo; y confirm&oacute; <strong>que existe un estudio de prefactibilidad actualizado que identifica al emplazamiento Pindo-&iacute;</strong> <strong>como la alternativa con menores afectaciones socioambientales</strong>. Dijo que esta opci&oacute;n reducir&iacute;a la superficie inundada, las relocalizaciones y otros impactos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro planteo no es construir una represa por decreto. Nuestro planteo es debatir con informaci&oacute;n actualizada y <strong>que la decisi&oacute;n final la tome la ciudadan&iacute;a</strong>&rdquo;, afirm&oacute; Arjol. &ldquo;Quienes sostienen que el tema no puede volver a discutirse, en realidad est&aacute;n diciendo que los misioneros nunca m&aacute;s pueden opinar sobre una cuesti&oacute;n estrat&eacute;gica para el futuro de la provincia&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Estudios parciales y de 2020</strong></h2><p class="article-text">
        Jonathan von Below, ingeniero forestal de la Universidad Nacional de Misiones y doctor en Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Buenos Aires (UBA), tiene una mirada diferente a la de L&oacute;pez. El experto afirm&oacute; a <strong>Mongabay Latam</strong> que la represa, en caso de consolidarse, <strong>traer&aacute; afectaciones al medioambiente y a la biodiversidad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Von Below detall&oacute; que la iniciativa <strong>puede alterar ecosistemas ribere&ntilde;os y generar gases de efecto invernadero</strong> al descomponerse la materia org&aacute;nica inundada. Dijo que<strong> tambi&eacute;n puede bloquear la migraci&oacute;n de peces y alterar el transporte de sedimentos.</strong> &ldquo;Una presa frena el agua. El agua lleva arena y nutrientes. Si el agua se frena, la arena y los nutrientes se quedan atrapados. Esto afecta a los animales del r&iacute;o Paran&aacute; aguas abajo&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9c79977-d922-4a5a-9284-5ff8e5028a29_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9c79977-d922-4a5a-9284-5ff8e5028a29_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9c79977-d922-4a5a-9284-5ff8e5028a29_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9c79977-d922-4a5a-9284-5ff8e5028a29_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9c79977-d922-4a5a-9284-5ff8e5028a29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9c79977-d922-4a5a-9284-5ff8e5028a29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b9c79977-d922-4a5a-9284-5ff8e5028a29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En la Legislatura de Misiones, legisladores provincial impulsan el proyecto y un nuevo plebiscito. Foto: Gobierno de Misiones"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En la Legislatura de Misiones, legisladores provincial impulsan el proyecto y un nuevo plebiscito. Foto: Gobierno de Misiones                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El especialista resalt&oacute; que el estudio de prefactibilidad m&aacute;s actualizado data de 2020 y es el que eval&uacute;a el emplazamiento Pindo-&iacute; con potencias proyectadas entre 2880 MW y 3456 MW, seg&uacute;n explic&oacute;. Von Below asegur&oacute; que <strong>la superficie de inundaci&oacute;n permanente ser&iacute;a de 13 838 hect&aacute;reas.</strong> Al ser un proyecto binacional 6709 hect&aacute;reas estar&iacute;an afectadas en Argentina y 7129 hect&aacute;reas en Paraguay.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el experto detall&oacute; que <strong>nueve &aacute;reas protegidas del lado argentino tendr&iacute;an alg&uacute;n nivel de afectaci&oacute;n si se concreta la represa,</strong> <strong>incluyendo las reservas &iacute;cticas (relativas a peces) de Corpus</strong> <strong>y Caraguatay</strong>, que estar&iacute;an afectadas en su totalidad, <strong>y la Isla Caraguatay</strong>, que podr&iacute;a verse afectada en un porcentaje alto.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n von Below, entre agosto y noviembre de 2025 <strong>surgieron propuestas de un nuevo plebiscito para materializar el proyecto</strong>, pero esta intenci&oacute;n &ndash;dijo- gener&oacute; rechazo generalizado de organizaciones ambientalistas y sociales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c093a47f-9de7-4951-be36-81f7326b3bd0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c093a47f-9de7-4951-be36-81f7326b3bd0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c093a47f-9de7-4951-be36-81f7326b3bd0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c093a47f-9de7-4951-be36-81f7326b3bd0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c093a47f-9de7-4951-be36-81f7326b3bd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c093a47f-9de7-4951-be36-81f7326b3bd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c093a47f-9de7-4951-be36-81f7326b3bd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En el plebiscito de 1996, ganó la negativa a construir represas en el río Paraná, frontera natural entre Argentina y Paraguay. Foto: cortesía Misiones en Línea"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En el plebiscito de 1996, ganó la negativa a construir represas en el río Paraná, frontera natural entre Argentina y Paraguay. Foto: cortesía Misiones en Línea                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Von Below detall&oacute; que <strong>el proyecto hidroel&eacute;ctrico est&aacute; ubicado en la selva paranaense,</strong> <strong>una zona que es el remanente m&aacute;s importante de la Mata Atl&aacute;ntica en Argentina.</strong> <strong>La selva misionera alberga el 52 % de la biodiversidad del pa&iacute;s</strong>: m&aacute;s de 564 especies de aves, 260 de peces, 150 de mam&iacute;feros, 116 de reptiles y miles de especies vegetales, <a href="https://imibio.misiones.gob.ar/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n el propio gobierno de Misiones y el Instituto Misiones de Biodiversidad</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los &uacute;ltimos 120 a&ntilde;os se ha perdido el 95 % de la extensi&oacute;n original de la Mata Atl&aacute;ntica argentina. El 5% restante se concentra mayoritariamente en la provincia de Misiones. <strong>El mayor desastre ambiental documentado en esta ecorregi&oacute;n fue precisamente el embalse de Itaip&uacute;</strong> -<strong>ubicada sobre el r&iacute;o Paran&aacute;</strong>, en la frontera entre Brasil y Paraguay-, que inund&oacute; aproximadamente 1200 kil&oacute;metros que albergaban cientos de especies vegetales y animales&rdquo;, destac&oacute; von Below.
    </p><p class="article-text">
        <em>El art&iacute;culo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/ivan-paredes-tamayo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Ivan Paredes Tamayo</strong></em></a><em><strong> </strong></em><em>en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </em><a href="https://es.mongabay.com/2026/07/argentina-misiones-reaviva-hidroelectrica-corpus-christi-expertos-alertan-impacto-ambiental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iván Paredes Tamayo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/misiones-reaviva-proyecto-hidroelectrica-corpus-christi-alertan-impacto-ambiental_132_13367098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 01:56:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a2ae7070-7c9b-40c5-aa96-6aec643e1ad9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="90012" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a2ae7070-7c9b-40c5-aa96-6aec643e1ad9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="90012" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Argentina: la provincia de Misiones reaviva el proyecto de hidroeléctrica Corpus Christi y expertos alertan por impacto ambiental]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a2ae7070-7c9b-40c5-aa96-6aec643e1ad9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medioambiente,Animales,Océanos,Crimen organizado,recursos naturales,Recursos hídricos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chile: pescadores artesanales frenan con sus refugios marinos el crecimiento descontrolado del erizo negro y reviven los bosques submarinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/chile-refugios-marinos-erizo-negro-reviven-bosques-submarinos_132_13363269.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/678204e3-95ce-49f3-bed0-8dac5ce21616_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Chile: pescadores artesanales frenan con sus refugios marinos el crecimiento descontrolado del erizo negro y reviven los bosques submarinos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sobrexplotación de los depredadores nativos del erizo negro hizo que esta especie crezca sin frenos biológicos, desequilibrando el ecosistema marino en las zonas costeras de Chile central. Gracias a los pescadores artesanales de Ventanas y Zapallar, se frenó el aumento poblacional de esta especie y recuperar peces, moluscos y macroinvertebrados que enriquecen la biodiversidad local.</p></div><p class="article-text">
        Desde los acantilados rocosos de la Regi&oacute;n de Valpara&iacute;so, en la zona central de Chile, el oc&eacute;ano Pac&iacute;fico se estrella con una fuerza imponente. La panor&aacute;mica ofrece un mar azul, vibrante y aparentemente inalterado. Sin embargo, bajo esa superficie de oleaje constante, la costa continental e insular chilena ha comenzado a mostrar las huellas de un desequilibrio silencioso. <a href="https://es.mongabay.com/2025/08/sobrepoblacion-erizos-negros-chile-inteligencia-artificial-oceanos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">As&iacute; lo document&oacute; </a><a href="https://es.mongabay.com/2025/08/sobrepoblacion-erizos-negros-chile-inteligencia-artificial-oceanos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Mongabay Latam</strong></a><a href="https://es.mongabay.com/2025/08/sobrepoblacion-erizos-negros-chile-inteligencia-artificial-oceanos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en 2025</a>, cuando dio a conocer que, de acuerdo al Centro de Investigaci&oacute;n Marina Quintay (CIMARQ) de la Universidad Andr&eacute;s Bello, un aumento poblacional de tres especies de erizo negro <strong>est&aacute; transformando dr&aacute;sticamente los ecosistemas marinos. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Tras un monitoreo submarino que combin&oacute; buceo con herramientas de inteligencia artificial, el equipo cient&iacute;fico de CIMARQ arroj&oacute; un diagn&oacute;stico inquietante: <strong>los erizos negros est&aacute;n devorando sin tregua los bosques de algas,</strong> dejando a su paso &ldquo;fondos blanqueados&rdquo; desprovistos de alimento, refugio y ox&iacute;geno. El peligro es may&uacute;sculo, ya que al desaparecer estas algas &mdash;que funcionan como verdaderos &ldquo;&aacute;rboles&rdquo; submarinos&mdash;, peces, moluscos y mariscos, de los que depende la pesca artesanal, se quedan sin hogar.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la ciencia tambi&eacute;n encuentra matices esenciales para entender el problema. Y es que el erizo no es una especie invasora ni el &ldquo;malo&rdquo; de la pel&iacute;cula, dice Francisco Contreras-Drey, director de ciencia y monitoreo de la Fundaci&oacute;n Capital Azul, sino que es un actor nativo e hist&oacute;rico de los fondos rocosos chilenos que hoy simplemente presenta <strong>un crecimiento desmedido.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El experto explica que el verdadero origen de la crisis no es el erizo en s&iacute;, sino la severa alteraci&oacute;n de la cadena tr&oacute;fica: al desaparecer los depredadores naturales de esta especie, debido a la sobrepesca hist&oacute;rica y a las alteraciones del agua por el  calentamiento global, &ldquo;<strong>el erizo se qued&oacute; sin frenos biol&oacute;gicos</strong> que contuvieran su crecimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente esa comprensi&oacute;n la que explica el asombroso &eacute;xito de una estrategia comunitaria implementada frente a este escenario de degradaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/07/chile-perros-redes-pesca-matando-chungungos-amenazadas-nutrias-felinas-mar-entrevista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Chile: perros y redes de pesca est&aacute;n matando a los chungungos, las amenazadas nutrias felinas del mar | ENTREVISTA</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/691cc589-98b2-4590-8215-e054496966cb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/691cc589-98b2-4590-8215-e054496966cb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/691cc589-98b2-4590-8215-e054496966cb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/691cc589-98b2-4590-8215-e054496966cb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/691cc589-98b2-4590-8215-e054496966cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/691cc589-98b2-4590-8215-e054496966cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/691cc589-98b2-4590-8215-e054496966cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Erizo negro y Stichaster striatus o estrella común en Zapallar. Foto: Rodrigo Sánchez"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Erizo negro y Stichaster striatus o estrella común en Zapallar. Foto: Rodrigo Sánchez                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la regi&oacute;n de Valpara&iacute;so, espec&iacute;ficamente en las caletas de Ventanas y Zapallar, los pescadores artesanales, en alianza con la Fundaci&oacute;n Capital Azul, decidieron no combatir al erizo, sino devolverle al ecosistema su equilibrio original a trav&eacute;s de los<strong> refugios marinos:</strong> &aacute;reas acotadas de protecci&oacute;n estricta y exclusi&oacute;n total de pesca implementadas de manera voluntaria.
    </p><p class="article-text">
        Estas zonas de resguardo se ubican  al interior de las &Aacute;reas de Manejo y Explotaci&oacute;n de Recursos Bent&oacute;nicos (AMERB), espacios en el mar regidos por una pol&iacute;tica p&uacute;blica que entrega derechos exclusivos de uso a organizaciones de pescadores artesanales para administrar de forma sustentable los recursos del fondo marino. Al destinar una peque&ntilde;a porci&oacute;n de sus AMERB a la no extracci&oacute;n absoluta, los pescadores act&uacute;an como dise&ntilde;adores de su propia restauraci&oacute;n ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Al retirar la presi&oacute;n humana en estos per&iacute;metros, la naturaleza respondi&oacute; con una velocidad inesperada. Los depredadores nativos regresaron a ocupar su rol, el pastoreo de los erizos negros comenz&oacute; a bajar de forma natural y, libres de esa presi&oacute;n, <strong>los bosques de algas volvieron a colonizar la roca viva,</strong> demostrando el poder de las soluciones basadas en la naturaleza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/95111ae0-ec85-4449-b483-00e0688aa116_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/95111ae0-ec85-4449-b483-00e0688aa116_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/95111ae0-ec85-4449-b483-00e0688aa116_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/95111ae0-ec85-4449-b483-00e0688aa116_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/95111ae0-ec85-4449-b483-00e0688aa116_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/95111ae0-ec85-4449-b483-00e0688aa116_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/95111ae0-ec85-4449-b483-00e0688aa116_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Monitoreo de biodiversidad en el refugio marino Zapallar. Foto: Rodrigo Sánchez"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Monitoreo de biodiversidad en el refugio marino Zapallar. Foto: Rodrigo Sánchez                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">El retroceso del erizo negro</h2><p class="article-text">
        Para comprender la magnitud de la recuperaci&oacute;n de los ecosistemas en estas dos caletas de pescadores es necesario sumergirse en las bit&aacute;coras y series de tiempo oficiales que el equipo cient&iacute;fico de Capital Azul ha levantado a&ntilde;o tras a&ntilde;o en el terreno.
    </p><p class="article-text">
        El refugio marino de Ventanas, creado en 2016 y formalizado mediante un convenio en 2017, abarca una superficie exacta de 11.7 hect&aacute;reas alrededor de Punta Los Lunes, una saliente rocosa cuyas paredes caen de forma pronunciada hasta superar los 20 metros de profundidad.
    </p><p class="article-text">
        Esta caleta de 45 socios (44 hombres y una mujer) se ubica en una zona hist&oacute;ricamente golpeada por la degradaci&oacute;n industrial de la bah&iacute;a de Quintero. Pese a este entorno complejo, los monitoreos biol&oacute;gicos arrojaron una cifra espectacular. Desde 2019, &ldquo;<strong>la presencia del erizo negro disminuy&oacute; en un 96 %</strong>&rdquo;, asegura Contreras-Drey, pasando de registrar 2172 individuos a solo 77 en los &uacute;ltimos censos.
    </p><p class="article-text">
        Esta ca&iacute;da masiva de la densidad del erizo negro coincidi&oacute; con el resurgimiento de la cadena tr&oacute;fica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee355118-c529-44c1-98e1-5b194a5b53b9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee355118-c529-44c1-98e1-5b194a5b53b9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee355118-c529-44c1-98e1-5b194a5b53b9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee355118-c529-44c1-98e1-5b194a5b53b9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee355118-c529-44c1-98e1-5b194a5b53b9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee355118-c529-44c1-98e1-5b194a5b53b9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ee355118-c529-44c1-98e1-5b194a5b53b9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sergio Veas en una jornada de extracción. Foto: Rodrigo Sánchez"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sergio Veas en una jornada de extracción. Foto: Rodrigo Sánchez                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A partir de 2020, la abundancia de la estrella com&uacute;n (<em>Stichaster striatus</em>) se multiplic&oacute; por tres y la poblaci&oacute;n del sol de mar (<em>Heliaster helianthus</em>) se duplic&oacute;. Ambos, al ser depredadores del erizo, regulan el ecosistema.
    </p><p class="article-text">
        El bosque submarino, al liberarse de la presi&oacute;n del pastoreo que realizaba el erizo, volvi&oacute; a brotar. <strong>Los ejemplares del alga huiro palo (</strong><em><strong>Lessonia trabeculata)</strong></em><strong> se triplicaron,</strong> pasando de 55 a 180 individuos. A su vez, ello abri&oacute; espacio para que la actinia naranja <em>(Phymactis papillosa</em>) aumentara ocho veces su presencia, creando un microh&aacute;bitat que permiti&oacute; el registro exclusivo de la jaiba mora (<em>Homalaspis plana</em>).
    </p><p class="article-text">
        Cuando disminuye el erizo negro, explica Contreras-Drey, &ldquo;la cadena tr&oacute;fica completa se ve beneficiada, <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/chile-perros-redes-pesca-matando-chungungos-amenazadas-nutrias-felinas-mar-entrevista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atrayendo incluso a mam&iacute;feros como el chungungo (Lontra felina)</a>, la nutria llamada el gato marino, y diversificando los peces de roca&rdquo;. Sin embargo &ldquo;en la literatura cient&iacute;fica internacional, la recuperaci&oacute;n biol&oacute;gica en &aacute;reas restringidas a la extracci&oacute;n tiende a llevar entre 10 y hasta 15 a&ntilde;os&rdquo;, precisa el experto. &ldquo;Ver estos cambios positivos en s&oacute;lo cinco o seis a&ntilde;os en Ventanas y Zapallar nos llam&oacute; bastante la atenci&oacute;n&rdquo;, agrega.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0205987-6aab-49bf-a509-d254e67817a3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0205987-6aab-49bf-a509-d254e67817a3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0205987-6aab-49bf-a509-d254e67817a3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0205987-6aab-49bf-a509-d254e67817a3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0205987-6aab-49bf-a509-d254e67817a3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0205987-6aab-49bf-a509-d254e67817a3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b0205987-6aab-49bf-a509-d254e67817a3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Estrella de mar. Foto: Mariana Alfaya"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Estrella de mar. Foto: Mariana Alfaya                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
         A solo unos kil&oacute;metros al norte, el refugio marino de Zapallar &mdash;inaugurado oficialmente en 2021 con 12.4  hect&aacute;reas alrededor de la emblem&aacute;tica Isla Seca&mdash; consolida esta tendencia ecol&oacute;gica de manera impecable. Los datos oficiales de la fundaci&oacute;n detallan que en Zapallar <strong>el erizo negro se redujo a la tercera parte</strong> (un 66 % menos que en 2021), mientras que el huiro palo experiment&oacute; una explosi&oacute;n biol&oacute;gica de seis veces, pasando de 20 a 120 ejemplares en los cuadrantes de muestreo.
    </p><p class="article-text">
        El blindaje ecol&oacute;gico del refugio marino es evidente cuando se compara con el &aacute;rea del AMERB que es explotada, pues la presencia de la estrella com&uacute;n al interior del refugio es casi el triple que en las zonas vecinas abiertas a la pesca.
    </p><p class="article-text">
        Los n&uacute;meros en Zapallar muestran que la riqueza de macroinvertebrados m&oacute;viles, como los caracoles marinos, lapas y peque&ntilde;os crust&aacute;ceos <strong>se duplic&oacute; entre 2021 y 2025</strong> (pasando de 11 a 15 especies), mientras que peces de roca como el bilagay (<em>Cheilodactylus variegatus</em>), la jerguilla (<em>Aplodactylus punctatus</em>) y el rollizo (<em>Pinguipes chilensis</em>) duplicaron su abundancia, registr&aacute;ndose adem&aacute;s por primera vez 10 ejemplares de blanquillo (<em>Prolatilus jugularis</em>).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e804ac24-32be-43e0-a242-b3c703251bfe_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e804ac24-32be-43e0-a242-b3c703251bfe_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e804ac24-32be-43e0-a242-b3c703251bfe_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e804ac24-32be-43e0-a242-b3c703251bfe_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e804ac24-32be-43e0-a242-b3c703251bfe_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e804ac24-32be-43e0-a242-b3c703251bfe_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e804ac24-32be-43e0-a242-b3c703251bfe_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Agregaciones de Cangrejo de Porcelana o Tijereta bajo el bosque de algas. Foto: Mauricio Altamirano"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Agregaciones de Cangrejo de Porcelana o Tijereta bajo el bosque de algas. Foto: Mauricio Altamirano                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"> La nueva abundancia de Zapallar</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio fue una idea muy loca, porque nosotros somos una caleta de buzos mariscadores&rdquo;, relata con honestidad Sergio Veas, presidente del Sindicato de Pescadores de Caleta Zapallar, quien lleva 10 a&ntilde;os liderando la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Veas recuerda con profunda emoci&oacute;n a Benjam&iacute;n Lagos, fallecido cient&iacute;fico de Capital Azul, quien lleg&oacute; a la caleta proponiendo cerrar voluntariamente una porci&oacute;n de mar. &ldquo;Complicado para nosotros al principio, le dije: &lsquo;T&uacute; est&aacute;s loco&rsquo;. Luego le cont&eacute; a las personas de la caleta y me mandaron a la punta del cerro&rdquo;, confiesa el dirigente.
    </p><p class="article-text">
        El escepticismo inicial se deb&iacute;a al gran valor comercial de la zona elegida. &ldquo;Dejamos uno de los mejores lugares de pesca, una zona sumamente rentable de donde sol&iacute;amos sacar 10 000 locos (<em>Concholepas concholepas</em>)&rdquo;, explica Veas. Sin embargo, el trabajo constante de conversaci&oacute;n rindi&oacute; frutos en un espacio donde el avance del erizo negro ya amenazaba con mermar los recursos. &ldquo;Cuando tuvimos la votaci&oacute;n final, todos levantaron la mano&rdquo;, cuenta el dirigente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39748438-082e-4f35-9406-869c156cde5f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39748438-082e-4f35-9406-869c156cde5f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39748438-082e-4f35-9406-869c156cde5f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39748438-082e-4f35-9406-869c156cde5f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39748438-082e-4f35-9406-869c156cde5f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39748438-082e-4f35-9406-869c156cde5f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/39748438-082e-4f35-9406-869c156cde5f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una jerguilla encuentra refugio bajo la macroalgas del Refugio Marino de Ventanas. Foto: Mauricio Altamirano"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una jerguilla encuentra refugio bajo la macroalgas del Refugio Marino de Ventanas. Foto: Mauricio Altamirano                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La resistencia inicial ante un concepto tan contraintuitivo como &ldquo;conservar para explotar m&aacute;s&rdquo; se disip&oacute; cuando <strong>los pescadores comenzaron a evidenciar el &ldquo;efecto desborde&rdquo;.</strong> Al retroceder el erizo negro por la acci&oacute;n de los depredadores nativos,  el refugio comenz&oacute; a llenarse de piure (<em>Pyura chilensis</em>), el alimento predilecto del loco, y los moluscos crecieron sin intervenci&oacute;n. Hoy, el lugar donde los erizos negros mantuvieron por mucho tiempo la roca desnuda est&aacute; lleno de peces y familias de locos que se salen del refugio marino colonizando las &aacute;reas donde s&iacute; pueden ser aprovechados por los pescadores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos ponen los botes justo en la orilla del refugio y sacan locos gigantes que valen mucho m&aacute;s en el mercado&rdquo;, cuenta Veas con orgullo, agregando que el refugio redujo los tiempos de navegaci&oacute;n y gener&oacute; un ahorro sustancial en combustible.
    </p><p class="article-text">
        La abundancia es tal que traspasa las mediciones cient&iacute;ficas ordinarias y se convierte en an&eacute;cdota local. Veas relata que durante un tr&aacute;gico operativo de b&uacute;squeda de una persona extranjera que cay&oacute; al mar cerca de la caleta, los buzos t&aacute;cticos de la Armada de Chile ingresaron a rastrear las profundidades de la Isla Seca. Al salir a la superficie, los marinos estaban impactados. &ldquo;Nos contaban que en ning&uacute;n lado de la costa chilena hab&iacute;an visto tanta vida, tantos pescados y tantos locos juntos&rdquo;, recuerda el dirigente.
    </p><p class="article-text">
        La vida regres&oacute; con tanta fuerza que los monitoreos grabaron en video <strong>el retorno del pejeperro</strong> (<em>Semicossyphus darwini</em>), un emblem&aacute;tico pez de roca que cambia de sexo y color al crecer, y del cual ya se observan parejas reproduci&eacute;ndose e individuos juveniles nadando entre las algas. &ldquo;Para nosotros como pescadores, el pejeperro era una especie que ya consider&aacute;bamos pr&aacute;cticamente extinta en la zona debido a la pesca indiscriminada y a la contaminaci&oacute;n. Este refugio marino sirvi&oacute; para verlo regresar&rdquo;, dice Veas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, mantener este oasis no es una tarea exenta de riesgos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si alguien entra a depredar o a extraer a los depredadores que controlan al erizo negro puede echar a perder a&ntilde;os de trabajo en una hora&rdquo;, explica Rodrigo S&aacute;nchez, director ejecutivo de Capital Azul.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f6132ad-4e34-4bb3-a4e2-f709ee30f9da_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f6132ad-4e34-4bb3-a4e2-f709ee30f9da_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f6132ad-4e34-4bb3-a4e2-f709ee30f9da_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f6132ad-4e34-4bb3-a4e2-f709ee30f9da_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f6132ad-4e34-4bb3-a4e2-f709ee30f9da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f6132ad-4e34-4bb3-a4e2-f709ee30f9da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6f6132ad-4e34-4bb3-a4e2-f709ee30f9da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Transecto de monitoreo de biodiversidad. Foto: Rodrigo Sánchez"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Transecto de monitoreo de biodiversidad. Foto: Rodrigo Sánchez                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para mitigar esta amenaza de pescadores furtivos y buceo deportivo descontrolado, el sindicato de pescadores de Zapallar y Capital Azul implementaron un sistema de monitoreo remoto de alta tecnolog&iacute;a: <strong>dos c&aacute;maras con visi&oacute;n nocturna,</strong> infrarrojo y sistemas de disuasi&oacute;n autom&aacute;tica instaladas en Isla Seca, complementadas con un proyecto piloto de <strong>hidr&oacute;fonos submarinos c</strong>onectados a internet en tiempo real, que captan desde el ruido de motores de lanchas sospechosas hasta el canto de las ballenas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero las mejores c&aacute;maras son los vecinos de Zapallar, ellos mismos avisan si anda un bote extra&ntilde;o&rdquo;, destaca Veas.
    </p><p class="article-text">
        La conservaci&oacute;n transform&oacute; adem&aacute;s la econom&iacute;a de la caleta a trav&eacute;s de la &ldquo;plata circular&rdquo;. La creaci&oacute;n del refugio marino dio paso a una escuela de buceo recreativo que lleva a turistas a conocer el &aacute;rea, paseos en bote con tablillas educativas biling&uuml;es y un flujo constante de clientes para los locales de empanadas y los dos restaurantes del sindicato. &ldquo;Perdimos por un lado, pero ganamos por otro. Hoy el sindicato est&aacute; feliz&rdquo;, asegura el l&iacute;der comunitario, quien durante la &uacute;ltima Fiesta de San Pedro acord&oacute; junto a la fundaci&oacute;n Capital Azul renovar el convenio de protecci&oacute;n por 10 a&ntilde;os. &ldquo;Cuando se cumplan, quiero firmar uno por 100 a&ntilde;os para la conservaci&oacute;n&rdquo;, dice.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4af0c95-61e5-40ea-9f6d-75c35f7cfe54_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4af0c95-61e5-40ea-9f6d-75c35f7cfe54_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4af0c95-61e5-40ea-9f6d-75c35f7cfe54_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4af0c95-61e5-40ea-9f6d-75c35f7cfe54_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4af0c95-61e5-40ea-9f6d-75c35f7cfe54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4af0c95-61e5-40ea-9f6d-75c35f7cfe54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d4af0c95-61e5-40ea-9f6d-75c35f7cfe54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Stichaster striatus bajo las macroalgas del Refugio Marino de Zapallar. Foto: Rodrigo Sánchez"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Stichaster striatus bajo las macroalgas del Refugio Marino de Zapallar. Foto: Rodrigo Sánchez                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Escalando el freno biol&oacute;gico del erizo negro</h2><p class="article-text">
        Para la Fundaci&oacute;n Capital Azul, el impacto social y ecol&oacute;gico acumulado en esta d&eacute;cada en la Regi&oacute;n de Valpara&iacute;so demostr&oacute; que la conservaci&oacute;n costera no debe ser una actividad exclusiva de grandes ONG internacionales o de la academia.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explican desde la organizaci&oacute;n, el modelo logr&oacute; romper el muro que hist&oacute;ricamente margin&oacute; a los pescadores artesanales de las decisiones cient&iacute;ficas y del financiamiento ambiental.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un hito hist&oacute;rico se consolid&oacute; en 2024 con la promulgaci&oacute;n de la <strong>Ley Bent&oacute;nica</strong>, que reconoci&oacute; legalmente la figura de los refugios marinos como zonas voluntarias de protecci&oacute;n dentro de las &aacute;reas de manejo de Chile&rdquo;, destaca S&aacute;nchez. Seg&uacute;n explica el director ejecutivo de Capital Azul, este avance permite que &ldquo;las comunidades locales accedan formalmente a incentivos y retribuciones por servicios ecosist&eacute;micos&rdquo;, como la recuperaci&oacute;n de depredadores que controlan por s&iacute; mismos el sobrepastoreo del erizo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/07/la-tecnologia-puede-ayudar-a-proteger-29-748-especies-de-plantas-y-411-hongos-en-peligro-de-extincion-estudio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>La tecnolog&iacute;a puede ayudar a proteger 29 748 especies de plantas y 411 hongos en peligro de extinci&oacute;n | ESTUDIO</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando los refugios marinos pasan a ser pol&iacute;tica p&uacute;blica, surge la necesidad de escalar y llevar este modelo a otras regiones del pa&iacute;s&rdquo;, detalla S&aacute;nchez. Con el apoyo de la organizaci&oacute;n internacional The Nature Conservancy (TNC), Capital Azul cruz&oacute; las fronteras de la zona central para implementar el primer refugio fuera de Valpara&iacute;so: la localidad de Guadei, en la Regi&oacute;n de Los R&iacute;os. Se trata de un &aacute;rea administrada por una asociaci&oacute;n ind&iacute;gena que busca resguardar la salud de sus pesquer&iacute;as. Aqu&iacute;, el bi&oacute;logo marino y director del &aacute;rea de ciencia y monitoreo de Capital Azul, Francisco Contreras-Drey, ya se encuentra levantando la l&iacute;nea de base cient&iacute;fica para monitorear el estado de salud de los fondos rocosos, antes de que se repitan los desequilibrios tr&oacute;ficos vistos en el norte y centro del pa&iacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b0ff418-e32e-4a4d-b620-b05f05514d14_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b0ff418-e32e-4a4d-b620-b05f05514d14_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b0ff418-e32e-4a4d-b620-b05f05514d14_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b0ff418-e32e-4a4d-b620-b05f05514d14_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b0ff418-e32e-4a4d-b620-b05f05514d14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b0ff418-e32e-4a4d-b620-b05f05514d14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6b0ff418-e32e-4a4d-b620-b05f05514d14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Stichaster striatus bajo las macroalgas del Refugio Marino de Zapallar. Foto: Rodrigo Sánchez"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Stichaster striatus bajo las macroalgas del Refugio Marino de Zapallar. Foto: Rodrigo Sánchez                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para asegurar la sostenibilidad econ&oacute;mica y operativa del modelo, Capital Azul dise&ntilde;&oacute; la &ldquo;escuela de refugios marinos&rdquo;. Este programa busca<strong> transferir las metodolog&iacute;as cient&iacute;ficas y los aprendizajes comunitarios</strong> acumulados directamente a municipios, consultoras y sindicatos locales, otorg&aacute;ndoles autonom&iacute;a. La posta tambi&eacute;n ya fue tomada en la Regi&oacute;n de Los Lagos, espec&iacute;ficamente en la comuna de Ancud, Chilo&eacute;, donde el Sindicato Mar Adentro de Chepu impulsa de forma virtuosa su propio refugio con el acompa&ntilde;amiento de la ONG local CECPAN y bajo el paraguas del proyecto GEF de Incentivos Econ&oacute;micos para la Conservaci&oacute;n de la Biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        La relevancia de esta red colaborativa qued&oacute; demostrada cuando Capital Azul invit&oacute; a Sergio Veas a viajar al sur de Chile para exponer su experiencia ante nuevas comunidades de pescadores que anhelan replicar el &eacute;xito de la Isla Seca. Veas, que nunca hab&iacute;a salido de su regi&oacute;n para hablar de conservaci&oacute;n, personifica el cambio de paradigma de la costa chilena: el tr&aacute;nsito de pescadores que pasaron de considerarse &ldquo;depredadores&rdquo; a convertirse en guardianes de sus propios bosques sumergidos.
    </p><p class="article-text">
        <em>El art&iacute;culo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/barinia-montoya/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Barinia Montoya</strong></em></a><em><strong> </strong></em><em>en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </em><a href="https://es.mongabay.com/2026/07/chile-pescadores-artesanales-refugios-marinos-erizo-negro-reviven-bosques-submarinos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Barinia Montoya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/chile-refugios-marinos-erizo-negro-reviven-bosques-submarinos_132_13363269.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 17:13:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/678204e3-95ce-49f3-bed0-8dac5ce21616_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="57079" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/678204e3-95ce-49f3-bed0-8dac5ce21616_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="57079" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Chile: pescadores artesanales frenan con sus refugios marinos el crecimiento descontrolado del erizo negro y reviven los bosques submarinos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/678204e3-95ce-49f3-bed0-8dac5ce21616_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medioambiente,Biodiversidad,Océanos,Animales,Océano Pacífico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de las Tortugas Marinas: tres historias dan esperanza en América Latina ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/dia-mundial-tortugas-marinas-historias-esperanza-america-latina_132_13310085.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c2b6d0a-687c-438a-949b-f807bbe6dbf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de las Tortugas Marinas: tres historias dan esperanza en América Latina "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio global halló que poblaciones de tortugas se están recuperando, pero la pesca incidental, el cambio climático y la contaminación por plásticos siguen amenazando su supervivencia. Aquí reunimos tres historias de esperanza y urgencia en Colombia, Ecuador y Argentina que nos hacen repensar los aportes de estos misteriosos animales. </p></div><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o, el 16 de junio, se conmemora el <strong>D&iacute;a Mundial de las Tortugas Marinas.</strong> La fecha llega este a&ntilde;o con un panorama que mezcla esperanza y urgencia. <a href="https://iucn.org/news/202504/new-global-assessment-reveals-hope-marine-turtles-highlights-urgent-need-continued-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un estudio global</a> publicado por el Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas de la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN) revel&oacute; que d&eacute;cadas de esfuerzos de conservaci&oacute;n est&aacute;n dando resultado. <strong>M&aacute;s del 40 % de las poblaciones de tortugas marinas son consideradas actualmente de bajo riesgo y baja amenaza,</strong> frente al 23 % registrado en 2011. Sin embargo, el mismo estudio advierte que la pesca incidental sigue siendo la amenaza m&aacute;s urgente para las tortugas marinas en todo el mundo, junto a otros riesgos como el desarrollo costero, la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;sticos, el cambio clim&aacute;tico y la captura directa de tortugas y sus huevos.
    </p><p class="article-text">
        En Am&eacute;rica Latina, tres historias iluminan tanto los avances como los desaf&iacute;os que enfrentan estas especies en el Pac&iacute;fico y el Atl&aacute;ntico Sur. En Ecuador, investigadores descubrieron que dos playas de la provincia de Esmeraldas son <strong>refugios &uacute;nicos en el Pac&iacute;fico Oriental</strong> para la resiliencia de las tortugas golfinas (<em>Lepidochelys olivacea</em>) frente al cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lee m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/06/puma-fest-2026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Llega el PUMA FEST: I Festival Latinoamericano de Periodismo Ambiental</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        En Colombia, las comunidades afrodescendientes del Choc&oacute; protagonizan una transformaci&oacute;n profunda: de consumir tortugas a protegerlas, mientras la ciencia advierte la necesidad de acompa&ntilde;ar esas iniciativas para que sean realmente beneficiosas. Y en Argentina, un equipo de investigadores logr&oacute; por primera vez rastrear por sat&eacute;lite a machos de tortuga la&uacute;d (<em>Dermochelys coriacea</em>) en el Atl&aacute;ntico Sur, develando los movimientos de los individuos m&aacute;s desconocidos de la especie m&aacute;s grande de todas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ba3db4c-ac7b-4c49-9286-20457eb3eee1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ba3db4c-ac7b-4c49-9286-20457eb3eee1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ba3db4c-ac7b-4c49-9286-20457eb3eee1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ba3db4c-ac7b-4c49-9286-20457eb3eee1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ba3db4c-ac7b-4c49-9286-20457eb3eee1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ba3db4c-ac7b-4c49-9286-20457eb3eee1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4ba3db4c-ac7b-4c49-9286-20457eb3eee1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Eclosión de tortugas en playa Portete, Ecuador. Foto: cortesía Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Eclosión de tortugas en playa Portete, Ecuador. Foto: cortesía Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Ecuador: el refugio de tortugas macho</h2><p class="article-text">
        En la costa noroccidental de Ecuador, donde el bosque del Choc&oacute; llega hasta el mar y una capa permanente de nubes filtra la luz del sol, dos playas guardan un secreto que la comunidad cient&iacute;fica tard&oacute; d&eacute;cadas en descubrir: casi todas las cr&iacute;as de tortuga golfina que nacen all&iacute; son machos.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo, <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10584-025-04050-y#Tab2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en octubre de 2025 en la revista Climatic Change,</a> podr&iacute;a ser una de las noticias m&aacute;s importantes para la conservaci&oacute;n de tortugas marinas en el Pac&iacute;fico Oriental. Y su historia comenz&oacute;, casi por casualidad, con una pregunta sobre el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesit&aacute;bamos un bioindicador para evaluar los efectos del cambio clim&aacute;tico en comunidades pesqueras&rdquo;, recuerda Rub&eacute;n Vinueza Ch&eacute;rrez, bi&oacute;logo marino y uno de los autores del estudio. En 2017, trabajando con la cooperaci&oacute;n t&eacute;cnica alemana en el proyecto Procambio, propuso a los reptiles &mdash;y en particular a las tortugas marinas&mdash; como esa ventana para leer el clima. La raz&oacute;n es biol&oacute;gica: el sexo de las tortugas depende de la temperatura de incubaci&oacute;n de los huevos. <strong>A m&aacute;s calor, m&aacute;s hembras. A m&aacute;s fr&iacute;o, m&aacute;s machos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que encontraron al instalar los primeros sensores en los nidos de Portete y Galera &mdash;en la provincia de Esmeraldas, al norte de Ecuador&mdash; fue sorprendente. Las temperaturas promedio de incubaci&oacute;n fueron de apenas 27 &deg;C en Portete y 27.3 &deg;C en Galera, muy por debajo de los m&aacute;s de 30 &deg;C que se registran en la mayor&iacute;a de playas de anidaci&oacute;n del mundo. El resultado: entre el 99.9 % y el 99.3 % de las cr&iacute;as nacidas entre 2018 y 2022 fueron machos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-97Sta8sVHIc-7717', 'youtube', '97Sta8sVHIc', document.getElementById('yt-97Sta8sVHIc-7717'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-97Sta8sVHIc-7717 src="https://www.youtube.com/embed/97Sta8sVHIc?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Estos resultados son clave. De hecho, en la gran barrera de coral, en Australia, <strong>hasta el 99 % de las tortugas verdes que nacen son hembras</strong>, al igual que en el norte de Chipre. En Turqu&iacute;a, la cantidad de tortugas nacidas hembras alcanza el 74 %. Esta tendencia, asegura la investigaci&oacute;n, &ldquo;conlleva una <strong>marcada desproporci&oacute;n entre sexos</strong> que puede afectar el &eacute;xito reproductivo y, por consiguiente, la viabilidad a largo plazo de las poblaciones, as&iacute; como la reducci&oacute;n del &eacute;xito de eclosi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para la comunidad cient&iacute;fica es urgente encontrar estas zonas que podr&iacute;an ser refugios del cambio clim&aacute;tico. Necesitamos definir qu&eacute; playas est&aacute;n todav&iacute;a generando machos&rdquo;, explica Vinueza Ch&eacute;rrez.
    </p><p class="article-text">
        La clave est&aacute; en la geograf&iacute;a. Portete y Galera se encuentran dentro del corredor del Choc&oacute;, uno de los ecosistemas m&aacute;s h&uacute;medos del planeta. La presencia de bosque, la nubosidad constante y la humedad <strong>reducen la entrada de radiaci&oacute;n solar,</strong> manteniendo las temperaturas locales significativamente m&aacute;s bajas que en otras zonas tropicales de anidaci&oacute;n. Adem&aacute;s, la temporada de anidaci&oacute;n de la golfina &mdash;de agosto a noviembre&mdash; coincide con los meses m&aacute;s frescos del a&ntilde;o en la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El estudio proyect&oacute; las temperaturas futuras de los nidos bajo tres escenarios del Panel Intergubernamental sobre Cambio Clim&aacute;tico. Las conclusiones son alentadoras: incluso en el peor escenario posible &mdash;el de desarrollo intensivo en combustibles f&oacute;siles&mdash;, la probabilidad de que las temperaturas superen los 30.5 &deg;C (el umbral a partir del cual se producen hembras) llegar&iacute;a al 71 % en Portete y al 68 % en Galera hacia finales de siglo. En otras palabras, aun en ese escenario extremo, una porci&oacute;n relevante de los nidos seguir&iacute;a produciendo machos.
    </p><p class="article-text">
        [iframe width=&ldquo;100%&rdquo; height=&ldquo;400&rdquo; src=&ldquo;https://www.youtube.com/embed/97Sta8sVHIc?si=LOOWgIB6ncCwzNIk&rdquo; title=&ldquo;YouTube video player&rdquo; frameborder=&ldquo;0&rdquo; allow=&ldquo;accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share&rdquo; referrerpolicy=&ldquo;strict-origin-when-cross-origin&rdquo; allowfullscreen&amp;gt;
    </p><p class="article-text">
        <em>Eclosi&oacute;n de tortugas marinas en playa Portete, Ecuador. Video: Rub&eacute;n Vinueza Ch&eacute;rrez y Estefan&iacute;a S&aacute;nchez-Flores.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el futuro de estas playas no depende solo del clima. Portete, aunque protegida, enfrenta la presi&oacute;n del turismo de un hotel cercano en Mompiche. Galera, m&aacute;s inaccesible, est&aacute; por ahora m&aacute;s resguardada. Ambas integran el Sistema Nacional de &Aacute;reas Protegidas de Ecuador, pero &ldquo;ser &aacute;rea protegida no garantiza el cien por ciento&rdquo;, advierte Estefan&iacute;a S&aacute;nchez-Flores, coautora del estudio e investigadora en ingenier&iacute;a ambiental. La urbanizaci&oacute;n, los perros sueltos en las playas, las luces artificiales y la pesca incidental siguen siendo amenazas reales. Conservar estos refugios, concluyen los investigadores, requiere no solo proteger el clima, sino tambi&eacute;n el bosque y la oscuridad de la noche.
    </p><h2 class="article-text">Colombia: una tortuga viva vale m&aacute;s que una tortuga muerta</h2><p class="article-text">
        En Nuqu&iacute;, un municipio del departamento del Choc&oacute; colombiano, hay personas que cada noche, entre julio y diciembre, recorren la playa esperando el rastro inconfundible de una tortuga que sube a desovar. Cuando la encuentran, esperan en silencio hasta que termina. Luego recogen los huevos y los trasladan a corrales protegidos donde permanecer&aacute;n hasta la eclosi&oacute;n. El prop&oacute;sito del traslado es <strong>proteger los nidos</strong> de las mareas que pueden arrastrar los huevos mar adentro o de los perros que excavan la arena para devorarlos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando los huevos eclosionan, las dejamos [a las tortugas] caminar solas hacia donde suena la ola&rdquo;, cuenta Jorge Enrique Murillo Palacio, integrante del Consejo Comunitario General Los Riscales. &ldquo;Es muy dif&iacute;cil que una tortuga se devuelva para arriba. Siempre busca la parte de abajo&rdquo;. Esa caminata importa: <strong>la playa queda grabada en el vientre del animal,</strong> como un mapa, y cuando la tortuga es adulta regresa al mismo lugar a anidar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92018e8b-82e9-4ed3-8341-5ebddc3b1758_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92018e8b-82e9-4ed3-8341-5ebddc3b1758_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92018e8b-82e9-4ed3-8341-5ebddc3b1758_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92018e8b-82e9-4ed3-8341-5ebddc3b1758_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92018e8b-82e9-4ed3-8341-5ebddc3b1758_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92018e8b-82e9-4ed3-8341-5ebddc3b1758_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/92018e8b-82e9-4ed3-8341-5ebddc3b1758_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las comunidades de Nuquí miden la caparazón de las tortugas que anidan para llevar un registro y compartir la información con las autoridades ambientales. Foto: cortesía Lander Murillo, comunidad de Coqui"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las comunidades de Nuquí miden la caparazón de las tortugas que anidan para llevar un registro y compartir la información con las autoridades ambientales. Foto: cortesía Lander Murillo, comunidad de Coqui                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Murillo forma parte del Consejo Comunitario General Los Riscales, autoridad territorial que administra m&aacute;s de 31 469 hect&aacute;reas en el municipio de Nuqu&iacute; y que lleva m&aacute;s de <strong>10 a&ntilde;os coordinando la conservaci&oacute;n de tortugas marinas</strong> en la zona. &ldquo;Para nosotros es algo muy lindo porque estamos contribuyendo a que esa especie pueda seguir existiendo en el planeta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No siempre fue as&iacute;. <a href="https://www.researchgate.net/publication/398392690_Uso_y_percepcion_de_las_tortugas_marinas_en_el_municipio_de_Nuqui_Choco_Colombia_Implicaciones_para_su_conservacion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un estudio publicado en 2025 en la revista Ethnoscientia,</a> con trabajo de campo realizado en 2015 por Laura Soto-Cort&eacute;s y Dennis Castillo-Figueroa en las comunidades de Jurubir&aacute;, Pangu&iacute; y la cabecera de Nuqu&iacute;, documenta una relaci&oacute;n hist&oacute;rica mucho m&aacute;s compleja entre estas comunidades afrodescendientes y las tortugas marinas que llegan al Pac&iacute;fico colombiano para reproducirse, todas en la lista roja de especies amenazadas de la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN): la tortuga carey (<em>Eretmochelys imbricata</em>), en Peligro Cr&iacute;tico; la can&aacute; o la&uacute;d (<em>Dermochelys coriacea</em>), Vulnerable; la verde (<em>Chelonia mydas</em>), en Peligro; y la tortuga golfina (<em>Lepidochelys olivacea</em>), Vulnerable.
    </p><h2 class="article-text">Leer m&aacute;s | <a href="https://es.mongabay.com/2026/06/agua-comunidades-indigenas-campesinos-afrodescendientes-darien-vidas-acuaticas-museo-nacional-colombia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">La tenacidad del agua: comunidades ind&iacute;genas, campesinos y afrodescendientes del Dari&eacute;n llevan sus vidas acu&aacute;ticas al Museo Nacional de Colombia</a></h2><p class="article-text">
        A partir de entrevistas con pescadores locales, la investigaci&oacute;n registr&oacute; <strong>un v&iacute;nculo multidimensional con las tortugas:</strong> alimenticio, medicinal, ornamental, espiritual y ritual. Se consum&iacute;an huevos y carne y la grasa del animal se usaba para tratar enfermedades respiratorias. El pene del macho, conocido localmente como &ldquo;el viril&rdquo; o &ldquo;la picha&rdquo;, ten&iacute;a alta demanda comercial como afrodis&iacute;aco, con compradores llegados desde ciudades como Medell&iacute;n, y <strong>pod&iacute;a venderse entre 18 y 36 d&oacute;lares.</strong> Incluso exist&iacute;a una pr&aacute;ctica ritual llamada ombligada, en la que partes de la tortuga se ahumaban y raspaban para incorporarlas al cord&oacute;n umbilical de los reci&eacute;n nacidos. De esa manera se les transfer&iacute;a, supuestamente, cualidades como la resistencia en el agua.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n document&oacute; que los propios entrevistados percib&iacute;an una disminuci&oacute;n en las poblaciones y la vinculaban directamente a d&eacute;cadas de captura y consumo. &ldquo;Cuando yo era muchacho, hab&iacute;a mucha tortuga. Uno se iba por aqu&iacute;, por la playa de Boca Chori, <strong>encontraba 10 nidadas de huevos y la gente se las tra&iacute;a</strong>&rdquo;, relat&oacute; uno de los participantes de Jurubir&aacute;. Los investigadores concluyen que incorporar estas percepciones y valores culturales locales es indispensable para dise&ntilde;ar estrategias de conservaci&oacute;n verdaderamente efectivas y sostenibles en el tiempo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd3cae09-3aa2-43b4-9f48-6d28e80919fb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd3cae09-3aa2-43b4-9f48-6d28e80919fb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd3cae09-3aa2-43b4-9f48-6d28e80919fb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd3cae09-3aa2-43b4-9f48-6d28e80919fb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd3cae09-3aa2-43b4-9f48-6d28e80919fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd3cae09-3aa2-43b4-9f48-6d28e80919fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dd3cae09-3aa2-43b4-9f48-6d28e80919fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La investigadora Laura Soto-Cortés entrevista a habitantes de las comunidades de Jurubirá, Panguí y Nuquí para conocer su relación con las tortugas marinas. Foto: cortesía Laura Soto-Cortés"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La investigadora Laura Soto-Cortés entrevista a habitantes de las comunidades de Jurubirá, Panguí y Nuquí para conocer su relación con las tortugas marinas. Foto: cortesía Laura Soto-Cortés                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hoy, seg&uacute;n Murillo, la transformaci&oacute;n en Nuqu&iacute; es real: quien sea encontrado con carne o concha de tortuga puede ser judicializado. Adem&aacute;s, &ldquo;nos dimos de cuenta de que <strong>una tortuga viva nos puede generar mucha m&aacute;s plata que terminar con su existencia.</strong> Nosotros anteriormente mat&aacute;bamos la tortuga. Pero gracias a Dios desde hace varios a&ntilde;os a la tortuga la miramos como una fuente de ingreso, porque hay mucha gente turista que viene ac&aacute; y de una u otra forma dejan recursos en el territorio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la pr&aacute;ctica de reubicar huevos, advierten los investigadores ecuatorianos Rub&eacute;n Vinueza Ch&eacute;rrez y Estefan&iacute;a S&aacute;nchez-Flores, &ldquo;es complejo&rdquo; y debe hacerse considerando diversos factores para evitar da&ntilde;os en las tortugas. De acuerdo con los especialistas, <strong>las tortugas seleccionan zonas de playa con perfiles t&eacute;rmicos espec&iacute;ficos,</strong> y un nido mal reubicado &mdash;demasiado superficial o en una zona m&aacute;s expuesta&mdash; puede alterar la temperatura de incubaci&oacute;n hasta afectar, incluso, el desarrollo neurol&oacute;gico de las cr&iacute;as. La reubicaci&oacute;n puede ser necesaria, coinciden los investigadores, pero debe tomarse como &uacute;ltima opci&oacute;n y con conocimiento t&eacute;cnico del perfil t&eacute;rmico de cada playa. No basta con que las tortuguitas lleguen al mar. Importa tambi&eacute;n c&oacute;mo llegan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a61acc92-7dc5-4e20-aa78-6bdfd39a5616_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a61acc92-7dc5-4e20-aa78-6bdfd39a5616_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a61acc92-7dc5-4e20-aa78-6bdfd39a5616_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a61acc92-7dc5-4e20-aa78-6bdfd39a5616_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a61acc92-7dc5-4e20-aa78-6bdfd39a5616_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a61acc92-7dc5-4e20-aa78-6bdfd39a5616_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a61acc92-7dc5-4e20-aa78-6bdfd39a5616_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Huevos de tortugas reubicados por las comunidades de Nuqui. Foto: cortesía Lander Murillo, comunidad de Coqui"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Huevos de tortugas reubicados por las comunidades de Nuqui. Foto: cortesía Lander Murillo, comunidad de Coqui                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Argentina: los machos invisibles del Atl&aacute;ntico Sur</h2><p class="article-text">
        De las siete especies de tortugas marinas que existen, la la&uacute;d (<em>Dermochelys coriacea</em>) es la m&aacute;s grande y una de las m&aacute;s misteriosas. Los adultos pesan entre 200 y 250 kilos &mdash;<strong>el ejemplar m&aacute;s grande registrado super&oacute; los 900 kilos</strong>&mdash;, pero a pesar de su porte, se sabe muy poco de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Victoria Gonz&aacute;lez, investigadora del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras de la Universidad Nacional de Mar del Plata y el Conicet, explica que la especie pasa la mayor parte de su ciclo de vida en zonas alejadas de la costa, lo que la hace muy dif&iacute;cil de estudiar. Aunque esta dificultad aplica tanto para hembras como para machos, todo lo que la ciencia conoc&iacute;a proven&iacute;a de las playas de anidaci&oacute;n, donde las hembras salen a desovar y los investigadores pueden acercarse. <strong>Los machos, que nunca abandonan el oc&eacute;ano,</strong> permanec&iacute;an como una inc&oacute;gnita.
    </p><p class="article-text">
        Eso empez&oacute; a cambiar en aguas cercanas a la costa de la provincia de Buenos Aires, donde un equipo de investigadores logr&oacute; colocar transmisores satelitales a machos de tortuga la&uacute;d. Capturarlos no fue sencillo. La metodolog&iacute;a consiste en aproximarse lentamente a los animales con una embarcaci&oacute;n y colocar en su camino un aro &mdash;similar a uno de b&aacute;squet, pero mucho mayor&mdash; para que entren solos en la red. Una vez retenidos, se los sube a una balsa inflable. &ldquo;A la cuenta de tres, entre tres o cuatro personas&rdquo;, cuenta Gonz&aacute;lez, quien tambi&eacute;n es investigadora del Instituto Nacional de Investigaci&oacute;n y Desarrollo Pesquero (INIDEP). La colaboraci&oacute;n de pescadores artesanales, acostumbrados a trabajar en el mar y a manejar cargas pesadas, fue indispensable.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-trMDUNQhxU8-2631', 'youtube', 'trMDUNQhxU8', document.getElementById('yt-trMDUNQhxU8-2631'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-trMDUNQhxU8-2631 src="https://www.youtube.com/embed/trMDUNQhxU8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Los transmisores, fijados en el caparaz&oacute;n, env&iacute;an datos de geolocalizaci&oacute;n cada vez que los animales salen a respirar. Los primeros resultados revelaron comportamientos inesperados: los cuatro machos marcados permanecieron durante semanas en aguas de la plataforma continental argentina, aliment&aacute;ndose en el norte de la provincia de Buenos Aires, muy cerca de la costa y no mar adentro como se pensaba. <strong>&ldquo;Quiz&aacute;s lo vienen haciendo hace cientos de a&ntilde;os, pero no lo sab&iacute;amos&rdquo;</strong>, reflexiona la investigadora.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos hizo luego algo diferente a los dem&aacute;s: se desplaz&oacute; bordeando la costa bonaerense hacia el Rinc&oacute;n, otro sistema de alta productividad donde hay abundancia de medusas, su alimento principal. Los pescadores artesanales empezaron a reportar presencia de medusas en las redes y al poco tiempo los transmisores confirmaron que los animales los segu&iacute;an. Hacia finales de mayo, los cuatro iniciaron el desplazamiento hacia el norte. Hoy est&aacute;n en el sur de Brasil.
    </p><p class="article-text">
        A partir de este hallazgo se disparan muchas preguntas, dice Gonz&aacute;lez. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ntas hay? &iquest;Est&aacute;n separadas en grupos? &iquest;Est&aacute;n todas juntas?&rdquo;, se preguntan los investigadores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/385fc517-a9f6-48ce-9f32-bcd167e2504f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/385fc517-a9f6-48ce-9f32-bcd167e2504f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/385fc517-a9f6-48ce-9f32-bcd167e2504f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/385fc517-a9f6-48ce-9f32-bcd167e2504f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/385fc517-a9f6-48ce-9f32-bcd167e2504f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/385fc517-a9f6-48ce-9f32-bcd167e2504f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/385fc517-a9f6-48ce-9f32-bcd167e2504f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Recorrido satelital de las tortugas laúd macho en Argentina. Mapa: cortesía Proyecto Tortuga Laud-Argentina"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Recorrido satelital de las tortugas laúd macho en Argentina. Mapa: cortesía Proyecto Tortuga Laud-Argentina                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Se sabe, por estudios gen&eacute;ticos, que las tortugas la&uacute;d que llegan a Argentina provienen principalmente de una peque&ntilde;a poblaci&oacute;n del norte de Brasil, en el estado de Esp&iacute;ritu Santo, y de colonias en la costa occidental de &Aacute;frica, en Ghana, Gab&oacute;n y Congo.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos 20 a&ntilde;os, hembras muertas en playas argentinas con marcas met&aacute;licas colocadas para su identificaci&oacute;n en las aletas permitieron comprobar por primera vez la migraci&oacute;n transatl&aacute;ntica de la especie. El a&ntilde;o pasado, el equipo captur&oacute; una hembra que llevaba en las aletas una chapa colocada 11 a&ntilde;os antes en el Congo.
    </p><p class="article-text">
        El seguimiento satelital busca no solo identificar los corredores migratorios una vez que las tortugas llegan a Argentina, sino tambi&eacute;n <strong>identificar zonas de superposici&oacute;n</strong> con las actividades pesqueras, uno de los principales factores de mortalidad a nivel global, y con los residuos en el mar. La contaminaci&oacute;n por pl&aacute;stico es otra amenaza documentada: en tortugas verdes recuperadas muertas es frecuente encontrar bolsas, fragmentos de pl&aacute;stico duro y tapas de botella en el est&oacute;mago, cuenta Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        El equipo espera colocar cuatro transmisores m&aacute;s en la pr&oacute;xima temporada, si consiguen financiamiento.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>El art&iacute;culo original fue publicado por Michelle Carrere en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </strong></em><a href="https://es.mongabay.com/2026/06/dia-mundial-tortugas-marinas-historias-esperanza-america-latina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><em><strong>.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Michelle Carrere]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/dia-mundial-tortugas-marinas-historias-esperanza-america-latina_132_13310085.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 01:21:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0c2b6d0a-687c-438a-949b-f807bbe6dbf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6584003" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0c2b6d0a-687c-438a-949b-f807bbe6dbf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6584003" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Día Mundial de las Tortugas Marinas: tres historias dan esperanza en América Latina ]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0c2b6d0a-687c-438a-949b-f807bbe6dbf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medioambiente,Océanos,Latinoamérica,Animales,Tortugas marinas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Argentina: cría de elefante marino abandonada al nacer regresó al mar tras siete meses de rehabilitación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/argentina-cria-elefante-marino-regreso-mar-rehabilitacion_132_13280591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74ca9357-766d-48af-8eef-b851c9a2005e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Argentina: cría de elefante marino abandonada al nacer regresó al mar tras siete meses de rehabilitación"></p><p class="article-text">
        Una <strong>cr&iacute;a hu&eacute;rfana de elefante marino del sur </strong><em><strong>(Mirounga leonina)</strong></em><strong> logr&oacute; regresar al oc&eacute;ano</strong> en las costas de San Clemente del Tuy&uacute;, Argentina, luego de completar una compleja rehabilitaci&oacute;n que se extendi&oacute; durante siete meses. El caso es considerado excepcional por los especialistas, ya que la cachorra fue abandonada por su madre apenas horas despu&eacute;s de nacer y logr&oacute; sobrevivir gracias a un intenso trabajo de rescate y recuperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El animal fue encontrado el 22 de octubre de 2025 en Villa Gesell, en la costa atl&aacute;ntica. Seg&uacute;n los especialistas de la <a href="https://prensa.mundomarino.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Mundo Marino,</a> <strong>la madre habr&iacute;a huido debido a una posible perturbaci&oacute;n humana,</strong> dejando sola a la cr&iacute;a en una etapa cr&iacute;tica para su supervivencia. Tras esperar durante toda la noche con la esperanza de que la hembra regresara, guardaparques de la Reserva Faro Querand&iacute; consideraron que el reencuentro no ocurrir&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las hembras de elefante marino rara vez abandonan a sus cr&iacute;as de forma voluntaria en los primeros d&iacute;as de vida. En esa situaci&oacute;n, qued&oacute; claro que hubo imprudencia humana&rdquo;, se&ntilde;ala Sergio Rodr&iacute;guez Heredia, bi&oacute;logo y responsable del Centro de Rescate y Rehabilitaci&oacute;n de la Fundaci&oacute;n Mundo Marino.
    </p><p class="article-text">
        Cuando fue trasladada al Centro de Rescate y Rehabilitaci&oacute;n de la fundaci&oacute;n, la peque&ntilde;a elefante marina <strong>presentaba signos de debilidad y deshidrataci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o para los especialistas era enorme. La leche de las hembras de elefante marino posee un contenido graso muy alto, lo que permite que las cr&iacute;as tripliquen su peso en apenas tres semanas. Ante la ausencia de antecedentes similares, un equipo integrado por veterinarios, bi&oacute;logos, t&eacute;cnicos y nutricionistas desarroll&oacute; una f&oacute;rmula experimental para <strong>sustituir la leche materna y ajust&oacute; constantemente el tratamiento seg&uacute;n la evoluci&oacute;n del animal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante las primeras semanas, la prioridad fue estabilizar su estado de salud mediante hidrataci&oacute;n, monitoreo permanente y medidas preventivas para evitar infecciones. Tambi&eacute;n se implementaron estrategias para reducir la dependencia hacia los humanos, incluyendo el uso de un peluche como objeto de apego y una rutina de alimentaci&oacute;n dise&ntilde;ada para imitar las condiciones naturales.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso de los meses comenz&oacute; otra etapa decisiva: aprender a alimentarse por s&iacute; sola. Tras varios intentos, la cachorra acept&oacute; pescado entero y <strong>posteriormente consigui&oacute; capturar peces vivos, una habilidad indispensable para sobrevivir en libertad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez alcanzado el peso m&iacute;nimo establecido por los especialistas, superior a los 100 kilos, lleg&oacute; el momento m&aacute;s esperado. Aunque nunca hab&iacute;a estado en una playa abierta ni hab&iacute;a tenido contacto directo con el oc&eacute;ano, la joven elefante marina explor&oacute; la costa durante varias horas hasta que finalmente ingres&oacute; al agua y se alej&oacute; mar adentro.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, un plan de monitoreo permitir&aacute; seguir su evoluci&oacute;n. <strong>La cr&iacute;a fue identificada con una caravana numerada para facilitar futuros avistamientos</strong> y verificar que logre alimentarse de manera exitosa en su ambiente natural<em><strong>.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo se public&oacute; originalmente en Mongabay Latam, puedes leerlo </strong></em><a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/06/argentina-cria-elefante-marino-regreso-mar-rehabilitacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>aqu&iacute;</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mongabay Latam]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/argentina-cria-elefante-marino-regreso-mar-rehabilitacion_132_13280591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 04:03:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/74ca9357-766d-48af-8eef-b851c9a2005e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="546057" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/74ca9357-766d-48af-8eef-b851c9a2005e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="546057" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Argentina: cría de elefante marino abandonada al nacer regresó al mar tras siete meses de rehabilitación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/74ca9357-766d-48af-8eef-b851c9a2005e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medioambiente,Animales,Conservación,Océanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pescadores ecuatorianos fueron víctimas de desaparición, detención arbitraria y tortura por parte de EE.UU., denuncian expertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/pescadores-ecuatorianos-victimas-desaparicion-detencion-arbitraria-tortura-parte-ee-uu-denuncian-expertos_132_13203779.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdc927ca-a6dc-4a56-a5db-981dc11d5cb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pescadores ecuatorianos fueron víctimas de desaparición, detención arbitraria y tortura por parte de EE.UU., denuncian expertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ocho tripulantes de la embarcación Fiorella están desaparecidos desde enero y otros 36 tripulantes de dos embarcaciones denuncian detención arbitraria y tortura. El Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos encontró que la Armada, la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo no han avanzado con las investigaciones.</p></div><p class="article-text">
        El 13 de enero de 2026, el pescador artesanal Johnny Valencia, de 59 a&ntilde;os, acompa&ntilde;&oacute; a su hijo Juan Carlos, de 34, a alistar la <strong>embarcaci&oacute;n Fiorella</strong>. El joven capit&aacute;n zarp&oacute;, junto a otros nueve pescadores, desde una caleta en Manab&iacute; a hacia una zona de pesca de pulpo, a unas 240 millas de la costa ecuatoriana. Fue la &uacute;ltima vez que padre e hijo se vieron. <strong>Ocho tripulantes est&aacute;n desaparecidos</strong> y solo dos pescadores regresaron a casa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/05/rayas-diablo-estudio-basado-redes-sociales-rastrea-17-paises/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Rayas diablo: estudio basado en redes sociales y otras fuentes rastrea a estos misteriosos animales en 17 pa&iacute;ses</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si es que los carga cualquier guardacosta, que nos los devuelvan. Esa es la desesperaci&oacute;n de nosotros, la tristeza, la angustia. Son el sustento de nuestras familias&rdquo;, dice Valencia padre en conversaci&oacute;n con <strong>Mongabay Latam</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Este es uno de los tres casos de pescadores ecuatorianos que <strong>denuncian haber sido atacados en aguas ecuatorianas por miembros de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos</strong>. El patr&oacute;n es similar. Estaban pescando cuando drones y aviones peque&ntilde;os empezaron a seguirlos, relatan que se encontraban en sus tareas normales de pesca, por lo que no se sintieron aludidos hasta que fueron bombardeados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta es una grave violaci&oacute;n a los derechos humanos&rdquo;, dice Billy Navarrete, secretario ejecutivo del Comit&eacute; Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH). Para Navarrete, el caso de la embarcaci&oacute;n Fiorella implica la <strong>desaparici&oacute;n forzada por fuerzas militares extranjeras en territorio nacional</strong>. Mientras tanto, se&ntilde;ala que 36 tripulantes de las embarcaciones Don Maca y Negra Francisca Duarte habr&iacute;an sido v&iacute;ctimas de <strong>detenci&oacute;n arbitraria y tortura</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3518b82c-6fc8-459c-bb35-a746e234a374_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3518b82c-6fc8-459c-bb35-a746e234a374_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3518b82c-6fc8-459c-bb35-a746e234a374_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3518b82c-6fc8-459c-bb35-a746e234a374_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3518b82c-6fc8-459c-bb35-a746e234a374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3518b82c-6fc8-459c-bb35-a746e234a374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3518b82c-6fc8-459c-bb35-a746e234a374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde entonces, <strong>los sobrevivientes enfrentan graves problemas econ&oacute;micos</strong>, por la p&eacute;rdida de sus medios de trabajo, y de salud, pero las instituciones de Gobierno no se han hecho cargo de esos gastos, denuncia la asamble&iacute;sta de oposici&oacute;n M&oacute;nica Palacios, de la bancada Revoluci&oacute;n Ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por el procedimiento y el silencio gubernamental <strong>creemos que hay una construcci&oacute;n de falsos positivos</strong>&rdquo;, se&ntilde;ala Navarrete. Los ataques suceden en el marco de <a href="https://www.primicias.ec/primicias-tv/politica/acuerdos-asistencia-militar-estados-unidos-ecuador/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acuerdos de asistencia militar entre Estados Unidos y Ecuador</a>, ratificados en febrero de 2024 por Daniel Noboa. Los convenios buscan fortalecer la lucha contra el narcotr&aacute;fico, sin embargo, este tipo de operaciones han generado incredulidad entre defensores de derechos humanos, la oposici&oacute;n y analistas de crimen organizado.
    </p><p class="article-text">
        Para Michelle Maffei, experta en crimen organizado, estos casos son un intento de mostrar resultados desde el Pent&aacute;gono m&aacute;s que un esfuerzo real de atacar a las estructuras criminales, que atemorizan, extorsionan y cooptan a los pescadores, como lo document&oacute; <strong>Mongabay Latam</strong> en la serie <a href="https://es.mongabay.com/series/piratas-y-narcotraficantes-amenazan-a-pescadores/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Piratas y narcotraficantes amenazan a pescadores</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mongabay Latam</strong> pidi&oacute; descargos a la Fiscal&iacute;a, la Canciller&iacute;a, la Defensor&iacute;a del Pueblo, la Autoridad Portuaria de Manta y a la Embajada de Estados Unidos, pero no recibi&oacute; respuesta hasta la publicaci&oacute;n del art&iacute;culo.
    </p><h2 class="article-text">Los entregaron como n&aacute;ufragos</h2><p class="article-text">
        En San Mateo, nadie supo nada de los 16 tripulantes de la embarcaci&oacute;n <strong>Negra Francisca Duarte</strong> despu&eacute;s de que en redes sociales circularan videos de la embarcaci&oacute;n en llamas. Sus familiares preguntaron en Capitan&iacute;a, denunciaron en Fiscal&iacute;a e hicieron marchas, pero no obtuvieron informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tras ocho d&iacute;as, <a href="https://www.facebook.com/share/p/18MAmXXMMG/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Fuerza Armada de El Salvador</a> anunci&oacute; en sus redes sociales que estaba <strong>trasladando a 16 n&aacute;ufragos ecuatorianos rescatados en alta mar</strong>. Regresaron en grupos, a medida que su estado de salud mejoraba. Carmen Espinoza, esposa de uno de los tripulantes, le dijo al CDH que la Canciller&iacute;a ecuatoriana no gestion&oacute; ni pag&oacute; los pasajes. Los due&ntilde;os de la embarcaci&oacute;n costearon los vuelos de regreso.
    </p><p class="article-text">
        Ya en Ecuador contaron lo sucedido. El 17 de marzo de 2025, a las cinco de la ma&ntilde;ana, la guardacostas de Gal&aacute;pagos los abord&oacute; en aguas ecuatorianas para una inspecci&oacute;n de rutina. Todo estaba en orden, as&iacute; que los dejaron continuar.
    </p><p class="article-text">
        Pocas horas despu&eacute;s, los tripulantes vieron que <strong>dos drones se acercaban con tubos colgando</strong>. &ldquo;Yo les respond&iacute; que no pod&iacute;amos hacer nada y que sigui&eacute;ramos el rumbo, pensando que eran solo drones de filmaci&oacute;n&rdquo;, dijo el capit&aacute;n Hern&aacute;n Flores al CDH. En ese momento ocurri&oacute; el impacto. El sobrino de Hern&aacute;n, Jordi Flores, qued&oacute; atrapado bajo los escombros. Su pierna qued&oacute; con el hueso expuesto y su rostro tambi&eacute;n ten&iacute;a heridas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2120a970-d0c5-4e15-bb13-27dc7ceb0f5f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2120a970-d0c5-4e15-bb13-27dc7ceb0f5f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2120a970-d0c5-4e15-bb13-27dc7ceb0f5f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2120a970-d0c5-4e15-bb13-27dc7ceb0f5f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2120a970-d0c5-4e15-bb13-27dc7ceb0f5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2120a970-d0c5-4e15-bb13-27dc7ceb0f5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2120a970-d0c5-4e15-bb13-27dc7ceb0f5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El capitán Hernán Flores creyó que los drones que se acercaban eran de filmación. Foto: cortesía Billy Navarrete"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El capitán Hernán Flores creyó que los drones que se acercaban eran de filmación. Foto: cortesía Billy Navarrete                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las llamas se extendieron r&aacute;pidamente</strong>. Tuvieron el tiempo justo para sacar dos lanchas y distribuirse en ellas. Mientras hu&iacute;an, reportaron que un miniavi&oacute;n de observaci&oacute;n los segu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Encontraron un barco azul y pidieron ayuda, pero <strong>se encontraron con hombres armados que les gritaban &ldquo;manos arriba&rdquo;</strong> con acento anglosaj&oacute;n. Los esposaron con las manos atr&aacute;s y cubrieron sus cabezas. Los pescadores durmieron en el piso met&aacute;lico con fr&iacute;o, sin comida y sin explicaciones. Uno de ellos ten&iacute;a quemaduras y amaneci&oacute; con la camisa pegada a las ampollas.
    </p><p class="article-text">
        Jordi Flores, que fue llevado a un lugar donde le dieron primeros auxilios, cont&oacute; a los guardacostas estadounidenses que en la ma&ntilde;ana ya hab&iacute;an sido inspeccionados por autoridades ecuatorianas. Entonces, relat&oacute; al CDH, los extranjeros se pelearon entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, los estadounidenses <strong>los entregaron a la Guardacostas salvadore&ntilde;a en calidad de n&aacute;ufragos</strong>. Viajaron por ocho d&iacute;as hasta Puerto Uni&oacute;n, en El Salvador, donde recibieron atenci&oacute;n m&eacute;dica, finalmente se comunicaron con sus familiares en Ecuador y emprendieron el regreso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s |</strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/05/ecuatoriana-paola-sangolqui-premio-whitley-conservar-petrel-galapagos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&laquo;Los petreles nos recuerdan que todos los ecosistemas est&aacute;n conectados&raquo;: Paola Sangolqu&iacute;, Premio Whitley 2026</strong></a>
    </p><h2 class="article-text">Los ataques fueron sin previo aviso</h2><p class="article-text">
        John Palacios y otros 19 pescadores salieron desde San Mateo el 18 de marzo, a bordo de la <strong>embarcaci&oacute;n Don Maca</strong>. Llevaban una semana en el mar cuando notaron que una patrulla los sigui&oacute; durante toda la noche. A la ma&ntilde;ana siguiente, continuaron pescando picudo, albacoras y tollos, seg&uacute;n contaron al CDH.
    </p><p class="article-text">
        A las cuatro de la tarde, mientras Palacios acomodaba pescado en la bodega, <strong>dos detonaciones sacudieron la embarcaci&oacute;n</strong>. Una destruy&oacute; el tanque de combustible y la otra, la zona de comunicaciones. Erick Coello, de 27 a&ntilde;os, sufri&oacute; da&ntilde;os en uno de sus ojos y perdi&oacute; casi toda la audici&oacute;n. Otro pescador sufri&oacute; da&ntilde;os similares.
    </p><p class="article-text">
        Al ver la patrulla acercarse, Palacios sali&oacute; a cubierta con una camisa blanca, haciendo se&ntilde;as. Los extranjeros les pidieron que subieran de a uno y esposaron y encapucharon a todos los pescadores. Despu&eacute;s <strong>dispararon dos veces m&aacute;s al barco hasta hundirlo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los pescadores pasaron la noche esposados y encapuchados</strong>. Los transfirieron a una patrulla salvadore&ntilde;a y cuando les retiraron las capuchas, vieron que los apuntaban con armas. Navegaron ocho d&iacute;as bajo el sol y la lluvia, durmiendo en cubierta y comiendo una o dos veces al d&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac5287b2-744b-41a6-898a-a3184f8dda20_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac5287b2-744b-41a6-898a-a3184f8dda20_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac5287b2-744b-41a6-898a-a3184f8dda20_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac5287b2-744b-41a6-898a-a3184f8dda20_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac5287b2-744b-41a6-898a-a3184f8dda20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac5287b2-744b-41a6-898a-a3184f8dda20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ac5287b2-744b-41a6-898a-a3184f8dda20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La embarcación Don Maca fue atacada sin previo aviso, aseguran los denunciantes. Foto: cortesía Billy Navarrete"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La embarcación Don Maca fue atacada sin previo aviso, aseguran los denunciantes. Foto: cortesía Billy Navarrete                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En vez de atacarnos, &iquest;por qu&eacute; no llamaron al barco? Tienen radio y pudieron decir: &lsquo;&iquest;Saben qu&eacute;? Pasa esto, vamos a revisar el barco&rsquo;. Pero no, <strong>ellos atacaron sin previo aviso</strong>&rdquo;, reclama Palacios.
    </p><p class="article-text">
        Jorge Chiriboga, abogado de los pescadores de los barcos Don Maca y Negra Francisca Duarte corrobor&oacute; los relatos a <strong>Mongabay Latam</strong>.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Nos andan siguiendo drones y patrullas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El 17 de enero, <strong>drones y patrullas empezaron a rondar la embarcaci&oacute;n Fiorella</strong>, capitaneada por Juan Carlos Valencia. &ldquo;Nos andan siguiendo drones y patrullas&rdquo;, cont&oacute; a su padre, Johnny Valencia, v&iacute;a mensaje satelital. El 20 de enero a las 8:30 de la ma&ntilde;ana fue la &uacute;ltima vez que hablaron, relata el tambi&eacute;n pescador a <strong>Mongabay Latam</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A la una de la tarde, el due&ntilde;o de la embarcaci&oacute;n not&oacute; que<strong> el chip de rastreo dej&oacute; de mostrar la ubicaci&oacute;n de los pescadores</strong> y avis&oacute; a Valencia padre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6f07b59-229d-40ab-a692-13cb1786b0c1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6f07b59-229d-40ab-a692-13cb1786b0c1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6f07b59-229d-40ab-a692-13cb1786b0c1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6f07b59-229d-40ab-a692-13cb1786b0c1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6f07b59-229d-40ab-a692-13cb1786b0c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6f07b59-229d-40ab-a692-13cb1786b0c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e6f07b59-229d-40ab-a692-13cb1786b0c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Familiares de los pescadores de la embarcación Negra Francisca Duarte. Foto: cortesía Billy Navarrete"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Familiares de los pescadores de la embarcación Negra Francisca Duarte. Foto: cortesía Billy Navarrete                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el mar, dos tripulantes del Fiorella que pescaban en una lancha separada vieron, hacia el oeste, una columna de humo negro, pero creyeron que se trataba de un barco petrolero, as&iacute; que no se alarmaron. Esa noche, la embarcaci&oacute;n ten&iacute;a que encontrarles en un punto acordado, pero no lleg&oacute;, contaron al CDH.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente buscaron a sus compa&ntilde;eros, pero <strong>solo encontraron el espinel abandonado</strong>. Decidieron navegar hacia tierra y llegaron gracias a que dieron con una embarcaci&oacute;n que los arrastr&oacute;, pues no ten&iacute;an suficiente combustible.
    </p><p class="article-text">
        Los familiares de los ocho desaparecidos pidieron ayuda e informaci&oacute;n en la capitan&iacute;a de Manta, pero los encargados <strong>habr&iacute;an sugerido que los pescadores estaban involucrados en actos il&iacute;citos y fuera de aguas ecuatorianas</strong>, as&iacute; que ten&iacute;an que atenerse a las consecuencias, cuenta Valencia.
    </p><p class="article-text">
        El experimentado pescador todav&iacute;a guarda la captura de la &uacute;ltima ubicaci&oacute;n del Fiorella, como prueba de que su hijo y el resto de los pescadores cumpl&iacute;an con sus actividades de pesca en aguas nacionales.
    </p><p class="article-text">
        Al conocer los casos de las embarcaciones Negra Francisca Duarte y Don Maca, los familiares del Fiorella creen que los ocho tripulantes desaparecidos sufrieron el mismo destino. &ldquo;Son personas sanas, que se ganan la vida. No es para que les hagan una maldad. Le rogamos a Dios todo poderoso que nos los devuelvan&rdquo;, pide.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5015c50-af8a-43be-a990-a19f69fde32c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5015c50-af8a-43be-a990-a19f69fde32c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5015c50-af8a-43be-a990-a19f69fde32c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5015c50-af8a-43be-a990-a19f69fde32c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5015c50-af8a-43be-a990-a19f69fde32c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5015c50-af8a-43be-a990-a19f69fde32c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c5015c50-af8a-43be-a990-a19f69fde32c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El CDH visitó San Mateo y Jaramijó, donde recogió testimonios de los familiares y los pescadores. Foto: cortesía Billy Navarrete"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El CDH visitó San Mateo y Jaramijó, donde recogió testimonios de los familiares y los pescadores. Foto: cortesía Billy Navarrete                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">El eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil del narcotr&aacute;fico</h2><p class="article-text">
        Navarrete, del CDH, se&ntilde;ala que no hay que ocultar el largo historial de la penetraci&oacute;n de las econom&iacute;as il&iacute;citas en comunidades de pescadores en la costa ecuatoriana. <strong>Mongabay Latam</strong> lo document&oacute; en el especial <a href="https://es.mongabay.com/series/piratas-y-narcotraficantes-amenazan-a-pescadores/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Piratas y narcotraficantes amenazan a pescadores</a>.
    </p><p class="article-text">
        Maffei, la especialista en crimen organizado, concuerda con Navarrete. Explica que <strong>grupos delictivos extorsionan a los pescadores</strong>, una <a href="https://es.mongabay.com/2025/11/piratas-y-narcos-en-ecuador-expertos-en-seguridad-advierten-ausencia-del-estado-y-falta-de-politicas-integrales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poblaci&oacute;n abandonada por el Estado y empobrecida</a> que no puede pagar 1200 d&oacute;lares al mes, el monto que se les exigir&iacute;a por parte del crimen organizado para poder pescar. &ldquo;Es una forma de reclutarlos, no hay trabajo legal que pueda pagar eso&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, &ldquo;no cabe generalizar, no puede ser una conducta institucional&rdquo;, opina Navarrete. Por otro lado, la asamble&iacute;sta Palacios, quien est&aacute; fiscalizando el caso, detalla que los convenios que Ecuador tiene con Estados Unidos establecen que <strong>las operaciones deben realizarse en conjunto, no de manera unilateral</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Maffei critica el hecho de que <strong>Estados Unidos est&aacute; ejecutando operaciones costosas en un sector donde la gran mayor&iacute;a de la droga no circula</strong>. &ldquo;Se mueve v&iacute;a las grandes navieras&rdquo;, afirma. Atacar a las embarcaciones conllevar&iacute;a graves problemas legales y econ&oacute;micos, contrario a lo que sucede al apuntar a un sector de bajos recursos econ&oacute;micos y sin capacidad de respuesta.
    </p><p class="article-text">
        A lo anterior agrega que &ldquo;las instituciones de seguridad de Estados Unidos muchas veces ejecutan sin inteligencia o sin informaci&oacute;n perfecta&rdquo;. Un ejemplo de esto es el <strong>ataque a la lancha go fast que sali&oacute; de Venezuela con 11 pasajeros</strong>. Explica que una embarcaci&oacute;n llena de droga no sale con 11 pasajeros, por motivos de capacidad, y a&uacute;n as&iacute; la bombardearon.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se trata de falsos positivos? La especialista en seguridad asegura que s&iacute; y que las entidades de control y de inteligencia de ese pa&iacute;s <strong>estar&iacute;an buscando mostrar resultados al atacar a los eslabones m&aacute;s d&eacute;biles del crimen organizado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Navarrete resalta que los due&ntilde;os de las embarcaciones han permanecido junto a las familias de los pescadores, quienes se han mantenido reclamando, haciendo plantones y marchas para exigir informaci&oacute;n tras sus desapariciones. &ldquo;Eso no ocurre cuando tienes algo que esconder, es significativo&rdquo;, dice.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29a3d01d-eac0-48f9-bd26-84300fda6973_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29a3d01d-eac0-48f9-bd26-84300fda6973_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29a3d01d-eac0-48f9-bd26-84300fda6973_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29a3d01d-eac0-48f9-bd26-84300fda6973_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29a3d01d-eac0-48f9-bd26-84300fda6973_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29a3d01d-eac0-48f9-bd26-84300fda6973_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/29a3d01d-eac0-48f9-bd26-84300fda6973_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Madres, esposas y hermanas de los pescadores desaparecidos de la embarcación Fiorella. Foto: cortesía Billy Navarrete"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Madres, esposas y hermanas de los pescadores desaparecidos de la embarcación Fiorella. Foto: cortesía Billy Navarrete                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Las acciones pendientes del oficialismo</h2><p class="article-text">
        Palacios se&ntilde;ala que tras los ataques, <strong>la Canciller&iacute;a debi&oacute; presentar de manera inmediata una queja a Estados Unidos</strong>. En esa misma l&iacute;nea, se debi&oacute; pedir una versi&oacute;n oficial a El Salvador, el pa&iacute;s que recibi&oacute; a los pescadores en calidad de n&aacute;ufragos.
    </p><p class="article-text">
        Este es uno de los puntos m&aacute;s confusos del caso, pues los pescadores de ambas embarcaciones estaban cerca de Gal&aacute;pagos, entonces era m&aacute;s sencillo entregarlos a la Guardacosta ecuatoriana. <strong>Mongabay Latam</strong> consult&oacute; a la diputada salvadore&ntilde;a de oposici&oacute;n Claudia Ortiz sobre la existencia de alg&uacute;n marco de cooperaci&oacute;n con Estados Unidos que permita este tipo de acciones, pero dijo no tener conocimiento al respecto.
    </p><p class="article-text">
        El CDH encontr&oacute; que <strong>el avance de las denuncias estaba en pausa</strong> en las tres instancias a las que acudieron los familiares de los pescadores: la Capitan&iacute;a de Manta, la Fiscal&iacute;a y la Defensor&iacute;a del Pueblo.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Comit&eacute; de Desapariciones Forzadas de las Naciones Unidas</strong> pidi&oacute; al Estado ecuatoriano informaci&oacute;n sobre el caso y las acciones tomadas, y que se conforme una mesa t&eacute;cnica entre los tres pa&iacute;ses involucrados. &ldquo;El principal responsable es el Gobierno ecuatoriano. Tiene que pedir explicaciones, investigar y atender a las familias&rdquo;, subraya Navarrete.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c9b9aae-cdde-426f-9f21-bfa4a47b6e5d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c9b9aae-cdde-426f-9f21-bfa4a47b6e5d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c9b9aae-cdde-426f-9f21-bfa4a47b6e5d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c9b9aae-cdde-426f-9f21-bfa4a47b6e5d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c9b9aae-cdde-426f-9f21-bfa4a47b6e5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c9b9aae-cdde-426f-9f21-bfa4a47b6e5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3c9b9aae-cdde-426f-9f21-bfa4a47b6e5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Eduardo Morera, dueño de la embarcación Fiorella, alertó a familiares y autoridades cuando perdió la señal del barco. Foto: cortesía Billy Navarrete"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Eduardo Morera, dueño de la embarcación Fiorella, alertó a familiares y autoridades cuando perdió la señal del barco. Foto: cortesía Billy Navarrete                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Quisiera hacerle un llamado al presidente Daniel Noboa, deber&iacute;a abogar por los derechos de los pescadores artesanales. Est&aacute;n asustados, ellos salieron a ganarse la vida y ahora no tienen ninguna soluci&oacute;n en este caso. <strong>Los familiares siguen sin ser escuchados</strong>&rdquo;, dice la asamble&iacute;sta Palacios.
    </p><p class="article-text">
        Con estos casos se desempolvaron los recuerdos de <a href="http://www.llacta.org/notic/2005/not0605a.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las viudas del mar</a>, unas 20 mujeres que perdieron a sus esposos o hijos tras ataques de Estados Unidos mientras ese pa&iacute;s tuvo presencia en una base militar en Manta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las bases militares extranjeras se prohibieron en el pa&iacute;s en 2008</strong>. Noboa intent&oacute; darles luz verde nuevamente a trav&eacute;s de una Consulta Popular en la que el <a href="https://www.primicias.ec/politica/resultados-consulta-popular-referendum-ecuador-preguntas-cne-bases-militares-16noviembre2025-109437/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">60.5 % de los votantes vot&oacute; en contra</a>. &ldquo;No vale el voto de nosotros&rdquo;, reclama Valencia padre, y asegura que ya nadie quiere salir a pescar.
    </p><p class="article-text">
        <em>El art&iacute;culo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ana Cristina Alvarado</em></a><em> en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </em><a href="https://es.mongabay.com/2026/05/pescadores-ecuatorianos-victimas-desaparicion-detencion-arbitraria-tortura-ee-uu-denuncian-expertos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>aqu&iacute;</em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Cristina Alvarado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/pescadores-ecuatorianos-victimas-desaparicion-detencion-arbitraria-tortura-parte-ee-uu-denuncian-expertos_132_13203779.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 15:32:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bdc927ca-a6dc-4a56-a5db-981dc11d5cb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="762633" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bdc927ca-a6dc-4a56-a5db-981dc11d5cb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="762633" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pescadores ecuatorianos fueron víctimas de desaparición, detención arbitraria y tortura por parte de EE.UU., denuncian expertos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bdc927ca-a6dc-4a56-a5db-981dc11d5cb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crimen organizado,Océanos,América del Sur,Medioambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿El fin de los surfers? Los mares se están quedando sin olas y los científicos culpan al ser humano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/surfers-mares-quedando-olas-cientificos-culpan-humano_1_12732362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/864cd1cd-eee4-4c3d-8b2b-16227b165a45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿El fin de los surfers? Los mares se están quedando sin olas y los científicos culpan al ser humano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada intervención portuaria o dragado modifica el recorrido de los sedimentos y reduce la fuerza del oleaje, generando transformaciones que afectan tanto a los ecosistemas como a la economía de comunidades que viven del mar.</p></div><p class="article-text">
        El <strong>agua del planeta ha empezado a mostrar se&ntilde;ales de agotamiento</strong>. La disminuci&oacute;n de su energ&iacute;a se refleja en mares m&aacute;s planos, en rompientes que se desvanecen y en costas que parecen adormecidas. El mar, que durante siglos <strong>respondi&oacute; al movimiento del viento</strong>, ahora se apaga y pierde fuerza.
    </p><p class="article-text">
        La disminuci&oacute;n del movimiento superficial revela un deterioro impotante: los <strong>oc&eacute;anos y mares est&aacute;n perdiendo sus olas</strong> y, con ellas, parte de la energ&iacute;a que regula su funcionamiento. En ese escenario nace una investigaci&oacute;n que transforma esa realidad f&iacute;sica en datos, im&aacute;genes y sonidos.
    </p><h2 class="article-text">Las obras costeras alteran el fondo marino y cambian la din&aacute;mica del litoral</h2><p class="article-text">
        El proyecto <em><strong>Las olas perdidas</strong></em>, presentado en el Centro Bot&iacute;n de Santander, re&uacute;ne al d&uacute;o de artistas e investigadores <strong>Daniel Fern&aacute;ndez </strong>y <strong>Alon Schwabe</strong>, conocidos como <em><strong>Cooking Sections</strong></em>, con el grupo de geom&aacute;tica y oceanograf&iacute;a de la Universidad de Cantabria. Su estudio demuestra que la <strong>actividad humana ha alterado el fondo marino</strong> hasta modificar la energ&iacute;a del oc&eacute;ano. &ldquo;Se&ntilde;alamos un d&iacute;a, mes y a&ntilde;o y eran capaces de mostrar la altura, velocidad o direcci&oacute;n de las olas a la perfecci&oacute;n&rdquo;, explic&oacute; Fern&aacute;ndez a <em>ABC</em>. Esta investigaci&oacute;n conecta arte y ciencia para<strong> documentar la desaparici&oacute;n de once rompientes emblem&aacute;ticas</strong> en distintos puntos del planeta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8c3c7da-0656-4096-aa34-9f03535c7a82_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8c3c7da-0656-4096-aa34-9f03535c7a82_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8c3c7da-0656-4096-aa34-9f03535c7a82_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8c3c7da-0656-4096-aa34-9f03535c7a82_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8c3c7da-0656-4096-aa34-9f03535c7a82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8c3c7da-0656-4096-aa34-9f03535c7a82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c8c3c7da-0656-4096-aa34-9f03535c7a82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El proyecto presentado en Santander une arte y ciencia para seguir el rastro de once rompientes perdidas en distintos puntos del planeta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El proyecto presentado en Santander une arte y ciencia para seguir el rastro de once rompientes perdidas en distintos puntos del planeta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los datos obtenidos confirman un patr&oacute;n constante. Cada vez que una obra portuaria corta la deriva de los sedimentos o un dragado altera la arena del fondo, la ola pierde energ&iacute;a. La consecuencia inmediata es la <strong>desaparici&oacute;n de la rompiente</strong> y, a largo plazo, un <strong>cambio en la din&aacute;mica costera</strong>. Desde Cabo Blanco en Per&uacute; hasta Jardim do Mar en Madeira, los investigadores identificaron que las<strong> infraestructuras humanas provocan una p&eacute;rdida de fuerza en los mares</strong> que altera tanto los ecosistemas como la econom&iacute;a local.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>ola de Mundaca,</strong> en la costa vasca, se convirti&oacute; en el ejemplo m&aacute;s conocido de este fen&oacute;meno. En octubre de 2003, un dragado de 243.000 metros c&uacute;bicos de arena del <strong>r&iacute;o Ok</strong>a, realizado para permitir el paso de barcazas a un astillero, deshizo el banco submarino que moldeaba su rompiente. La ola, considerada una de las mejores izquierdas del mundo, desapareci&oacute;. Con ella, tambi&eacute;n se <strong>hundi&oacute; el turismo del surf</strong> que sosten&iacute;a buena parte de la econom&iacute;a de la zona.
    </p><h2 class="article-text">La modelizaci&oacute;n digital revela c&oacute;mo la alteraci&oacute;n del lecho marino debilita la superficie</h2><p class="article-text">
        Para comprender las causas, el grupo<strong> </strong><em><strong>GeoOcean</strong></em> de la Universidad de Cantabria aplic&oacute; su tecnolog&iacute;a de modelizaci&oacute;n a im&aacute;genes satelitales y bases de datos hist&oacute;ricas. Gracias a estos modelos, pudieron <strong>reconstruir el comportamiento de las olas antes y despu&eacute;s de las intervenciones humanas</strong>. &ldquo;Lo m&aacute;s interesante de haber trabajado con ellos ha sido descubrir su capacidad de viajar en el tiempo&rdquo;, coment&oacute; Schwabe. La reconstrucci&oacute;n digital revel&oacute; con exactitud c&oacute;mo la <strong>alteraci&oacute;n del fondo afectaba a la energ&iacute;a superficial </strong>y confirmaba la conexi&oacute;n entre ambos planos del mar.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DQB3-9GjBeR/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Las conclusiones fueron bastante claras: <strong>cualquier modificaci&oacute;n en el lecho marino repercute en la superficie</strong>. Las olas son consecuencia de la energ&iacute;a que nace bajo ellas. Cuando un espig&oacute;n, una presa o la pesca de arrastre modifica la base del oc&eacute;ano, esa<strong> energ&iacute;a se dispersa y la ola muere</strong>. Los investigadores describen esta relaci&oacute;n como una<strong> cadena f&iacute;sica que enlaza profundidad y superficie</strong>, una l&iacute;nea invisible que mantiene el equilibrio del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Con la colaboraci&oacute;n del compositor<strong> Duval Timothy</strong>, el proyecto convirti&oacute; esos datos cient&iacute;ficos en <strong>once piezas sonoras</strong>. Cada una reproduce las vibraciones y ritmos de una ola desaparecida. En la sala, estructuras suspendidas ondulan y responden a las frecuencias registradas, reproduciendo lo que los artistas llaman la <strong>respiraci&oacute;n perdida del mar.</strong> Las obras transforman la informaci&oacute;n t&eacute;cnica en experiencia sensorial, permitiendo que el p&uacute;blico perciba el silencio que queda tras la desaparici&oacute;n de las rompientes.
    </p><h2 class="article-text">Las comunidades costeras reclaman proteger las rompientes que a&uacute;n sobreviven</h2><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de olas no afecta solo al paisaje o al surf, sino tambi&eacute;n a las comunidades que viven del mar. En Per&uacute;, las protestas de surfistas y pescadores en Cabo Blanco dieron lugar a la <em><strong>Ley de Rompientes</strong></em>, una norma que<strong> protege las olas frente a infraestructuras </strong>que puedan alterarlas. En Cantabria, asociaciones como <em><strong>Surf &amp; Nature Alliance</strong></em> proponen declararlas <strong>patrimonio natural </strong>para evitar que la presi&oacute;n humana las destruya.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez y Schwabe se&ntilde;alan que el turismo de surf, convertido en estos momentos en una industria global, ha impulsado desarrollos urbanos que acaban da&ntilde;ando las mismas rompientes que lo originaron. Esa paradoja resume la situaci&oacute;n actual: la b&uacute;squeda de beneficio inmediato provoca p&eacute;rdidas irreversibles. Las olas desaparecen, el mar se calma y con &eacute;l se apagan procesos vitales que sostienen el clima y los ecosistemas. En esa quietud creciente se refleja el agotamiento de un planeta que intenta seguir respirando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/surfers-mares-quedando-olas-cientificos-culpan-humano_1_12732362.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Oct 2025 15:33:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/864cd1cd-eee4-4c3d-8b2b-16227b165a45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4780565" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/864cd1cd-eee4-4c3d-8b2b-16227b165a45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4780565" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿El fin de los surfers? Los mares se están quedando sin olas y los científicos culpan al ser humano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/864cd1cd-eee4-4c3d-8b2b-16227b165a45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mares,Océanos,Olas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Hasta dónde llegará el mar si sigue subiendo su nivel? Google Maps tiene un simulador para comprobar si podrías quedarte sin casa en el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/llegara-mar-si-sigue-subiendo-nivel-google-maps-simulador-comprobar-si-quedarte-casa-futuro_1_12713311.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c9bcf00-309b-493d-acc9-682119d6ffa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Hasta dónde llegará el mar si sigue subiendo su nivel? Google Maps tiene un simulador para comprobar si podrías quedarte sin casa en el futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Resultados precisos y accesibles - El desarrollador Akihiko Kusanagi diseñó una herramienta digital que recrea cómo cambiaría la geografía del planeta si el mar sube varios metros.</p></div><p class="article-text">
        Las olas no esperan. El <strong>nivel del mar crece cada a&ntilde;o de forma constante </strong>y los cient&iacute;ficos observan esa subida como una se&ntilde;al de advertencia visible incluso en las costas m&aacute;s tranquilas. Cada <strong>peque&ntilde;o aumento modifica la l&iacute;nea del litoral</strong> y altera paisajes que parec&iacute;an inmutables.
    </p><p class="article-text">
        Las proyecciones globales apuntan a un futuro en el que<strong> parte de las ciudades costeras quedar&aacute; bajo el agua,</strong> una idea que impuls&oacute; la creaci&oacute;n de<strong> modelos visuales que muestran c&oacute;mo podr&iacute;an transformarse esas zonas </strong>en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><h2 class="article-text">Un creador convierte los datos clim&aacute;ticos en im&aacute;genes interactivas</h2><p class="article-text">
        El desarrollador japon&eacute;s<strong> Akihiko Kusanagi</strong> ide&oacute; una herramienta que traduce esas previsiones en im&aacute;genes reales. Su proyecto, llamado <a href="https://nagix.github.io/sea-level-rise-3d-map/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Sea Level Rise 3D Map</strong></em></a>, utiliza los <strong>mosaicos tridimensionales de Google Maps y las tecnolog&iacute;as de renderizado </strong><em><strong>deck.gl</strong></em><strong> y </strong><em><strong>three.js</strong></em><strong> </strong>para mostrar c&oacute;mo <strong>cambiar&iacute;a la geograf&iacute;a del planeta con el aumento del mar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tal y como inform&oacute; el propio Kusanagi en GitHub, el<strong> c&oacute;digo del programa est&aacute; disponible para su uso p&uacute;blico</strong>, lo que permite que cualquier persona explore o modifique el simulador sin restricciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87a51fb5-ef3e-4bb5-875a-ce242f65c12d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87a51fb5-ef3e-4bb5-875a-ce242f65c12d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87a51fb5-ef3e-4bb5-875a-ce242f65c12d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87a51fb5-ef3e-4bb5-875a-ce242f65c12d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87a51fb5-ef3e-4bb5-875a-ce242f65c12d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87a51fb5-ef3e-4bb5-875a-ce242f65c12d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/87a51fb5-ef3e-4bb5-875a-ce242f65c12d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lisboa también quedaría bajo el agua con solo unos pocos metros de ascenso"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lisboa también quedaría bajo el agua con solo unos pocos metros de ascenso                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las causas que sustentan esta preocupaci&oacute;n est&aacute;n documentadas por el<strong> Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico (IPCC)</strong>. Seg&uacute;n sus informes, el ascenso del mar tiene dos or&iacute;genes claros.
    </p><p class="article-text">
        Uno es la <strong>expansi&oacute;n t&eacute;rmica</strong>, ya que los oc&eacute;anos absorbieron m&aacute;s del 90% del calor adicional generado por las emisiones humanas, lo que hace que el agua ocupe m&aacute;s espacio. El otro es el<strong> deshielo progresivo de Groenlandia, la Ant&aacute;rtida y los glaciares de monta&ntilde;a</strong>, que aportan enormes vol&uacute;menes de agua al sistema oce&aacute;nico. Incluso en el escenario m&aacute;s moderado, los c&aacute;lculos para 2100 apuntan a un <strong>incremento de entre 43 y 84 cent&iacute;metros</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Una herramienta que traduce los informes t&eacute;cnicos en algo visible y comprensible</h2><p class="article-text">
        Esa realidad cient&iacute;fica encuentra en la herramienta de Kusanagi un modo visual de comprensi&oacute;n inmediata. <em><strong>Sea Level Rise 3D Map</strong></em><strong> permite ajustar la altura del mar metro a metro y observar c&oacute;mo la capa azul avanza sobre el terreno</strong>. La simulaci&oacute;n reproduce con exactitud la elevaci&oacute;n del agua y su efecto sobre las zonas portuarias y urbanas. A cada incremento, el litoral retrocede, lo que <strong>convierte la experiencia en una representaci&oacute;n del proceso f&iacute;sico que describen los informes clim&aacute;ticos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La interfaz ofrece adem&aacute;s un <strong>control adicional para modificar la hora del d&iacute;a</strong>. Ese detalle ajusta la luz y las sombras, lo que da un aspecto realista al entorno y facilita percibir la relaci&oacute;n entre relieve y marea. El manejo es sencillo, con un <strong>deslizador lateral que regula el nivel del agua y otro inferior que cambia la iluminaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En conjunto, el sistema traduce un fen&oacute;meno complejo en una herramienta accesible para quienes buscan comprender las consecuencias del calentamiento global.
    </p><h2 class="article-text">Ver el problema ayuda a entender lo que los datos ya advierten</h2><p class="article-text">
        El buscador integrado<strong> permite recorrer el planeta con cobertura tridimensional de Google.</strong> Cualquier usuario puede comprobar c&oacute;mo quedar&iacute;an bajo el agua distintos lugares emblem&aacute;ticos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37317add-a4c2-4e6d-ada3-ede2a814bfc9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37317add-a4c2-4e6d-ada3-ede2a814bfc9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37317add-a4c2-4e6d-ada3-ede2a814bfc9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37317add-a4c2-4e6d-ada3-ede2a814bfc9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37317add-a4c2-4e6d-ada3-ede2a814bfc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37317add-a4c2-4e6d-ada3-ede2a814bfc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/37317add-a4c2-4e6d-ada3-ede2a814bfc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La aplicación muestra que, con una subida de cincuenta y cinco metros, el agua cubriría el centro de la ciudad y avanzaría hasta la Diagonal"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La aplicación muestra que, con una subida de cincuenta y cinco metros, el agua cubriría el centro de la ciudad y avanzaría hasta la Diagonal                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por ejemplo, en <strong>Barcelona</strong> el agua se tragar&iacute;a todo el centro y llegar&iacute;a hasta la Diagonal si el nivel del mar subiera 55 metros. En <strong>Lisboa</strong>, buena parte de su zona baja, incluida la Plaza del Comercio, estar&iacute;a inundada con solo una subida de 6 metros. El<strong> Central Park de Nueva Tork desaparec&iacute;a por completo </strong>con una subida de 54 metros; pero se seguir&iacute;an viendo todos sus rascacielos.
    </p><p class="article-text">
        El valor de esta aplicaci&oacute;n reside en su capacidad de mostrar un fen&oacute;meno global con una claridad dif&iacute;cil de conseguir mediante gr&aacute;ficos o cifras. Su funci&oacute;n no es prever con exactitud, sino<strong> hacer visible un proceso que ya est&aacute; en marcha</strong>. Cada metro a&ntilde;adido en la simulaci&oacute;n resume a&ntilde;os de deshielo y de absorci&oacute;n de calor en los oc&eacute;anos.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre ciencia y representaci&oacute;n visual convierte este proyecto en una <strong>herramienta &uacute;til para entender lo que los datos cient&iacute;ficos llevan tiempo se&ntilde;alando</strong>: incluso un aumento moderado del nivel del mar transformar&aacute; las costas de todo el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/llegara-mar-si-sigue-subiendo-nivel-google-maps-simulador-comprobar-si-quedarte-casa-futuro_1_12713311.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Oct 2025 03:01:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2c9bcf00-309b-493d-acc9-682119d6ffa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="552000" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2c9bcf00-309b-493d-acc9-682119d6ffa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="552000" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Hasta dónde llegará el mar si sigue subiendo su nivel? Google Maps tiene un simulador para comprobar si podrías quedarte sin casa en el futuro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2c9bcf00-309b-493d-acc9-682119d6ffa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cambio Climático,Calentamiento Global,Océanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detectan contaminantes tóxicos en pingüinos: una alerta sobre la salud de los océanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/detectan-contaminantes-toxicos-pinguinos-africanos-alerta-salud-oceanos-pm_1_12572254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d21306b2-0cd5-47e7-8355-0cfb93bf4739_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detectan contaminantes tóxicos en pingüinos: una alerta sobre la salud de los océanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación demuestra que todos los ejemplares analizados portaban sustancias químicas procedentes de la actividad humana.</p></div><p class="article-text">
        El <strong>ping&uuml;ino africano</strong>, una de las aves marinas m&aacute;s emblem&aacute;ticas del continente, suma una <strong>nueva amenaza a su delicada situaci&oacute;n de conservaci&oacute;n</strong>. Investigadores han detectado la <strong>presencia de contaminantes qu&iacute;micos persistentes en ejemplares de colonias de </strong>Sud&aacute;frica, lo que plantea serias dudas sobre el impacto de estas sustancias en la salud, la reproducci&oacute;n y la viabilidad futura de una especie ya considerada en peligro de extinci&oacute;n. El hallazgo, <a href="https://journals.plos.org/plosbiology/article?id=10.1371/journal.pbio.3002981" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en la revista <em>PLOS Biology</em>, apunta a que la exposici&oacute;n a compuestos industriales de uso extendido a&ntilde;ade presi&oacute;n a unas poblaciones que en el &uacute;ltimo siglo han sufrido un declive de m&aacute;s del 97%.
    </p><h2 class="article-text">Contaminantes detectados en todas las muestras</h2><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos centraron su atenci&oacute;n en <strong>dos grandes familias de contaminantes: los compuestos perfluoroalquilados y polifluoroalquilados </strong>(PFAS, por sus siglas en ingl&eacute;s), y los retardantes de llama organofosforados (OFRs). Ambos grupos de sustancias, presentes en productos de consumo cotidiano y en procesos industriales, son conocidos por su persistencia en el medio ambiente y por sus <strong>efectos nocivos sobre la salud de los seres vivos</strong>. Lo preocupante es que los investigadores encontraron trazas de estos contaminantes en todos los ejemplares analizados, confirmando que los ping&uuml;inos africanos no est&aacute;n al margen de la contaminaci&oacute;n qu&iacute;mica global.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de investigaci&oacute;n del estudio <strong>analiz&oacute; muestras de sangre de aves procedentes de colonias reproductoras</strong> en islas como St. Croix y Robben Island, en Sud&aacute;frica. Los resultados mostraron <strong>concentraciones detectables de varios tipos de PFAS</strong>, entre ellos el PFOS, considerado uno de los m&aacute;s t&oacute;xicos y ya restringido en numerosos pa&iacute;ses por su capacidad de bioacumulaci&oacute;n. Asimismo, se identificaron retardantes de llama organofosforados, empleados habitualmente en pl&aacute;sticos, textiles y aparatos electr&oacute;nicos, lo que confirma la entrada de estos compuestos en la cadena alimentaria marina.
    </p><h2 class="article-text">Una amenaza que se suma a la sobrepesca y al cambio clim&aacute;tico</h2><p class="article-text">
         La presencia de PFAS y retardantes de llama en los ping&uuml;inos africanos no es un hallazgo aislado. <strong>Estos contaminantes han sido descritos en m&uacute;ltiples especies de fauna marina a nivel global</strong>, desde peces y tortugas hasta mam&iacute;feros como ballenas o focas. Sin embargo, su detecci&oacute;n en un ave que ya se enfrenta a amenazas directas como la sobrepesca, el cambio clim&aacute;tico, la p&eacute;rdida de h&aacute;bitat y los derrames de petr&oacute;leo multiplica la vulnerabilidad de la especie. Seg&uacute;n los investigadores, <strong>la combinaci&oacute;n de factores puede acelerar a&uacute;n m&aacute;s el declive poblacional si no se toman medidas de conservaci&oacute;n m&aacute;s ambiciosas.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef4e14f8-4f43-425a-bc87-21d1d58ae83d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef4e14f8-4f43-425a-bc87-21d1d58ae83d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef4e14f8-4f43-425a-bc87-21d1d58ae83d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef4e14f8-4f43-425a-bc87-21d1d58ae83d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef4e14f8-4f43-425a-bc87-21d1d58ae83d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef4e14f8-4f43-425a-bc87-21d1d58ae83d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef4e14f8-4f43-425a-bc87-21d1d58ae83d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El desplome de ejemplares de pingüinos ha llevado a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) a catalogar a la especie como en peligro de extinción."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El desplome de ejemplares de pingüinos ha llevado a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) a catalogar a la especie como en peligro de extinción.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los autores del trabajo advierten de que <strong>estos qu&iacute;micos pueden afectar procesos fisiol&oacute;gicos clave</strong>, incluyendo la funci&oacute;n inmunitaria, el equilibrio hormonal y la capacidad reproductiva. Aunque el estudio no evalu&oacute; de forma directa los efectos sobre la salud de los individuos, se sabe por investigaciones en otras especies que la exposici&oacute;n cr&oacute;nica a PFAS y retardantes de llama puede traducirse en menor &eacute;xito reproductivo, mayor susceptibilidad a enfermedades y alteraciones en el desarrollo de las cr&iacute;as.
    </p><h2 class="article-text">Un desplome poblacional dif&iacute;cil de revertir</h2><p class="article-text">
        <strong>Los ping&uuml;inos africanos se reproducen en pocas colonias </strong>a lo largo de la costa de Namibia y Sud&aacute;frica, <strong>lo que hace que cualquier impacto ambiental se sienta con fuerza en la din&aacute;mica de toda la especie</strong>. <strong>A mediados del siglo XX,</strong> la poblaci&oacute;n rondaba el mill&oacute;n de parejas, mientras que en la actualidad <strong>apenas se contabilizan unos 20.000 ejemplares reproductores</strong>. Este desplome ha llevado a la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN) <strong>a catalogar a la especie como en peligro de extinci&oacute;n</strong>. Los contaminantes qu&iacute;micos, que se acumulan lentamente pero permanecen durante d&eacute;cadas en los organismos y en el medio, suponen una amenaza a&ntilde;adida que dificulta los esfuerzos de recuperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores subrayan adem&aacute;s que la situaci&oacute;n de<strong> los ping&uuml;inos africanos pone de manifiesto un problema m&aacute;s amplio: la dificultad de controlar la dispersi&oacute;n global de sustancias qu&iacute;micas persistentes.</strong> Aunque algunos compuestos como el PFOS ya han sido prohibidos o restringidos, sus sustitutos no siempre presentan un perfil de seguridad m&aacute;s favorable. La falta de informaci&oacute;n sobre los efectos a largo plazo de los retardantes de llama organofosforados es un ejemplo de los vac&iacute;os de conocimiento que persisten en materia de toxicolog&iacute;a ambiental.
    </p><h2 class="article-text">Centinelas de la salud de los oc&eacute;anos</h2><p class="article-text">
        El estudio concluye con una <strong>llamada a la acci&oacute;n para reforzar la investigaci&oacute;n y el monitoreo de contaminantes en aves marinas y otros organismos vulnerables. </strong>Los ping&uuml;inos africanos, al ocupar un lugar intermedio en la cadena tr&oacute;fica y alimentarse de peces peque&ntilde;os, act&uacute;an como centinelas de la salud de los ecosistemas marinos del Atl&aacute;ntico sur. <strong>Protegerlos significa tambi&eacute;n avanzar hacia oc&eacute;anos m&aacute;s seguros y sostenibles</strong>. En un momento en que el planeta se enfrenta a m&uacute;ltiples crisis ambientales, la contaminaci&oacute;n qu&iacute;mica se suma como una amenaza silenciosa que no puede seguir siendo ignorada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/detectan-contaminantes-toxicos-pinguinos-africanos-alerta-salud-oceanos-pm_1_12572254.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Sep 2025 11:32:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d21306b2-0cd5-47e7-8355-0cfb93bf4739_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3252621" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d21306b2-0cd5-47e7-8355-0cfb93bf4739_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3252621" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Detectan contaminantes tóxicos en pingüinos: una alerta sobre la salud de los océanos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d21306b2-0cd5-47e7-8355-0cfb93bf4739_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pingüinos,Océanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El calor extremo y los vertidos con desechos agrícolas aniquilan el oxígeno en el mar Mediterráneo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/aguas-balears-alicante-niveles-bajos-oxigeno-mediterraneo_1_11368936.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e70ab4ca-857a-46c0-aa53-bca34ce80531_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El calor extremo y los vertidos con desechos agrícolas aniquilan el oxígeno en el mar Mediterráneo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe que acaba de publicar la Agencia Europea del Medio Ambiente advierte que las aguas de Balears y Alicante, en España, son las que tienen los niveles de oxígeno más bajos de todo el Mediterráneo. Detrás de esa crisis está el ser humano, con los desechos agrícolas contaminantes y los gases de efecto invernadero que aumentaron las temperaturas. </p></div><p class="article-text">
        Sin ox&iacute;geno no hay vida y las aguas alrededor de las Islas Baleares y frente a la costa de Alicante, en Espa&ntilde;a, presentan niveles preocupantemente bajos de este elemento. Las peores concentraciones de todo el mar Mediterr&aacute;neo debido a <strong>los vertidos humanos y el cambio clim&aacute;tico</strong>, <a href="https://www.eea.europa.eu/en/newsroom/news/climate-health-risks-posed-by-floods" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n revela la Agencia Europea del Medio Ambiente</a>.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>p&eacute;rdida de ox&iacute;geno disuelto en el agua</strong> &ndash;que <strong>afecta gravemente a la vida marina y el funcionamiento de los ecosistemas</strong>&ndash; est&aacute; increment&aacute;ndose: el 25% de las &aacute;reas marinas europeas vigiladas tienen concentraciones bajas, de menos de 6 miligramos por litro, seg&uacute;n los datos recogidos entre 2011 y 2022 lo que &ldquo;<strong>cae por debajo del umbral m&iacute;nimo para soportar vida con bajo estr&eacute;s</strong>&rdquo;, especifica la Agencia.
    </p><p class="article-text">
        Los mares m&aacute;s afectados en Europa son los semicerrados especialmente el mar Negro (m&aacute;s del 70% con concentraciones bajas de ox&iacute;geno) y el B&aacute;ltico (m&aacute;s del 50%) adem&aacute;s de &ldquo;algunas &aacute;reas del Mediterr&aacute;neo&rdquo;. Las &aacute;reas m&aacute;s perjudicadas son, sobre todo, las aguas espa&ntilde;olas que, en ciertas zonas, llegan a niveles por debajo de los 2 mg/l. Un umbral ya considerado hipoxia, como <a href="https://www.epa.gov/ms-htf/hypoxia-101#:~:text=Hypoxia%2C%20or%20low%20levels%20of,gradients%20%2D%20can%20create%20hypoxic%20conditions." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detalla la Agencia Estadounidense de Protecci&oacute;n Ambiental: </a>&ldquo;Pueden no ser capaces de sostener poblaciones de peces o corales&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <!-- Generated by ai2html v0.110.0 - 2024-05-14 14:51 -->
<!-- ai file: mapa_niveles de oxigeno en el agua de los mares europeos.ai -->
<style media="screen,print">
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-box ,
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-box .g-artboard {
		margin:0 auto;
		font-family: 'Encode Sans', sans-serif;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-box p {
		margin:0;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-box .g-aiAbs {
		position:absolute;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-box .g-aiImg {
		position:absolute;
		top:0;
		display:block;
		width:100% !important;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-box .g-aiSymbol {
		position: absolute;
		box-sizing: border-box;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-box .g-aiPointText p { white-space: nowrap; }
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-D {
		position:relative;
		overflow:hidden;
		display:none!important
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-D p {
		font-weight:700;
		line-height:24px;
		height:auto;
		opacity:1;
		letter-spacing:0em;
		font-size:20px;
		text-align:left;
		color:rgb(0,0,0);
		text-transform:none;
		padding-bottom:0;
		padding-top:0;
		mix-blend-mode:normal;
		font-style:normal;
		position:static;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-D .g-pstyle0 {
		height:24px;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-D .g-pstyle1 {
		font-weight:500;
		line-height:13px;
		font-size:11px;
		text-align:center;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-D .g-pstyle2 {
		font-weight:500;
		line-height:14px;
		height:14px;
		font-size:12px;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-D .g-pstyle3 {
		font-weight:500;
		line-height:13px;
		height:13px;
		font-size:11px;
		text-align:center;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-D .g-pstyle4 {
		font-weight:500;
		line-height:13px;
		height:13px;
		letter-spacing:-0.011em;
		font-size:11px;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-M {
		position:relative;
		overflow:hidden;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-M p {
		font-weight:700;
		line-height:22px;
		height:auto;
		opacity:1;
		letter-spacing:0em;
		font-size:18px;
		text-align:left;
		color:rgb(0,0,0);
		text-transform:none;
		padding-bottom:0;
		padding-top:0;
		mix-blend-mode:normal;
		font-style:normal;
		position:static;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-M .g-pstyle0 {
		height:22px;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-M .g-pstyle1 {
		font-weight:500;
		line-height:15px;
		font-size:12px;
		text-align:center;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-M .g-pstyle2 {
		font-weight:500;
		line-height:14px;
		height:14px;
		font-size:12px;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-M .g-pstyle3 {
		font-weight:500;
		line-height:13px;
		height:13px;
		font-size:11px;
		text-align:center;
	}
	#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-M .g-pstyle4 {
		font-weight:500;
		line-height:13px;
		height:13px;
		letter-spacing:-0.011em;
		font-size:11px;
	}
	
		@media screen and (min-width:500px){

		#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-D{

		display:block!important;
		}

		#g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-M{


		display:none!important;
		}

	}

</style>

<div id="g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-box" class="ai2html">

	<!-- Artboard: D -->
	<div id="g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-D" class="g-artboard" style="width:640px; height:724.845331254477px;" data-aspect-ratio="0.883" data-min-width="640">
<div style=""></div>
		<img id="g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-D-img" class="g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-D-img g-aiImg" alt="" src="https://static.eldiario.es/clip/9cc85646-1039-4226-bf1e-7ab45b114280_source-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
		<div id="g-ai0-1" class="g-Capa_12 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:5.2425%;margin-top:-13px;left:0%;width:522px;">
			<p class="g-pstyle0">Niveles de oxígeno en el agua de los mares europeos</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_14 g-aiAbs" style="top:14.4858%;left:20.7805%;margin-left:-8.9062%;width:17.8125%;">
			<p class="g-pstyle1">Área de evaluación</p>
			<p class="g-pstyle1">Océano Atlántico nororiental</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_14 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:81.6174%;margin-top:-7.6px;left:43.7099%;width:103px;">
			<p class="g-pstyle2">Oxígeno (mg/l)</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_14 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:84.5766%;margin-top:-7px;left:63.3287%;margin-left:-17px;width:34px;">
			<p class="g-pstyle3">>6</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_14 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:84.5766%;margin-top:-7px;left:55.2277%;margin-left:-19.5px;width:39px;">
			<p class="g-pstyle3">4-6</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_14 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:84.7146%;margin-top:-7px;left:47.194%;margin-left:-19px;width:38px;">
			<p class="g-pstyle3">2-4</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_14 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:84.7146%;margin-top:-7px;left:39.207%;margin-left:-16.5px;width:33px;">
			<p class="g-pstyle3"><2</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_12 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:91.1988%;margin-top:-7.1px;left:0.0012%;width:148px;">
			<p class="g-pstyle4">FUENTE:  EEA/EUROSTAT</p>
		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
	<div id="g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-M" class="g-artboard" style="max-width: 360px;max-height: 535px" data-aspect-ratio="0.672" data-min-width="0" data-max-width="639">
<div style="padding: 0 0 148.7086% 0;"></div>
		<img id="g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-M-img" class="g-mapa_niveles-de-oxigeno-en-el-agua-de-los-mares-europeos-M-img g-aiImg" alt="" src="https://static.eldiario.es/clip/20b729cc-119b-4a49-b782-9c1ca0cb2d7d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
		<div id="g-ai1-1" class="g-Capa_12 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:9.2836%;margin-top:-22.7px;left:0%;width:280px;">
			<p class="g-pstyle0">Niveles de oxígeno en el agua </p>
			<p class="g-pstyle0">de los mares europeos</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-Capa_14 g-aiAbs" style="top:21.1077%;left:22.1309%;margin-left:-15.1389%;width:30.2778%;">
			<p class="g-pstyle1">Área de evaluación</p>
			<p class="g-pstyle1">Océano Atlántico nororiental</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-3" class="g-Capa_14 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:83.0483%;margin-top:-7.6px;left:38.8175%;width:103px;">
			<p class="g-pstyle2">Oxígeno (mg/l)</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-Capa_14 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:86.8683%;margin-top:-7.1px;left:71.8595%;margin-left:-17px;width:34px;">
			<p class="g-pstyle3">>6</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-Capa_14 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:86.8683%;margin-top:-7.1px;left:58.5699%;margin-left:-19.5px;width:39px;">
			<p class="g-pstyle3">4-6</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-Capa_14 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:86.8683%;margin-top:-7.1px;left:45.3944%;margin-left:-19px;width:38px;">
			<p class="g-pstyle3">2-4</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-7" class="g-Capa_14 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:87.0551%;margin-top:-7.1px;left:32.2944%;margin-left:-16.5px;width:33px;">
			<p class="g-pstyle3"><2</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-Capa_12 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:95.274%;margin-top:-7.1px;left:0%;width:148px;">
			<p class="g-pstyle4">FUENTE:  EEA/EUROSTAT</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2024-05-14 14:51 -->
    </figure><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno, por el que <strong>los oc&eacute;anos ya han perdido el 2% del ox&iacute;geno desde 1950</strong>, tiene dos causas principales: el recalentamiento de las aguas marinas <strong>debido al cambio clim&aacute;tico y los vertidos de nutrientes provenientes de la agricultura</strong>, la acuicultura o las aguas residuales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las aguas m&aacute;s c&aacute;lidas retienen menos ox&iacute;geno&rdquo;, explican desde la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (IUCN). Cuanto mayor es la temperatura, el ox&iacute;geno se vuelve menos soluble. &ldquo;Eso lleva a que se reduzca el intercambio de aguas m&aacute;s oxigenadas de la superficie con las m&aacute;s profundas. Adem&aacute;s, incrementan la demanda de ox&iacute;geno por parte de los organismos para poder vivir lo que, l&oacute;gicamente, rebaja el volumen disponible en el agua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre el aumento de la temperatura marina y el calentamiento global viene dada porque el mar absorbe la mayor&iacute;a del exceso de calor que atrapa la capa de gases de efecto invernadero de la atm&oacute;sfera. Sus aguas se calientan m&aacute;s lentamente que el aire, pero tambi&eacute;n se refrescan m&aacute;s despacio. Este proceso ha hecho que el Atl&aacute;ntico norte encadenara m&aacute;s de 400 d&iacute;as consecutivos registrando r&eacute;cords diarios hasta finales de abril pasado. Asimismo, <a href="https://aemetblog.es/2023/06/15/informe-sobre-el-estado-del-clima-de-espana-2022evolucion-de-la-temperatura-superficial-del-agua-del-mar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la temperatura media del agua del Mediterr&aacute;neo en Baleares</a> ha pasado de 17,4&ordm;C en 1941 a 18,7&ordm;C.
    </p><p class="article-text">
        La segunda causa principal tiene un nombre: eutrofizaci&oacute;n. En realidad es la llegada masiva de nutrientes extra al agua, en especial, nitr&oacute;geno y f&oacute;sforo. Las fuentes, se&ntilde;ala la IUCN, son el arrastre de fertilizantes y los desechos ganaderos o de la acuicultura, que provocan &ldquo;un crecimiento excesivo de plantas&rdquo;. Es un proceso bien conocido en el colapso ecol&oacute;gico que afect&oacute; al Mar Menor: <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sopa-verde-segunda-anoxia-fechas-marcan-ecocidio-mar-menor_1_8246892.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la sopa verde</a>.
    </p><p class="article-text">
        La entrada de estos nutrientes termina por causar proliferaciones da&ntilde;inas de algas que, al morir y descomponerse consumen ox&iacute;geno. Estas explosiones de fitoplancton son cada vez m&aacute;s frecuentes, intensas y extendidas,<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7835144/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> como detalla esta investigaci&oacute;n</a>: &ldquo;Son especialmente preocupantes en el Mediterr&aacute;neo debido a sus caracter&iacute;sticas de mar semicerrado y enorme biodiversidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La interacci&oacute;n de ambas realidades &ndash;subida de temperatura en aguas con exceso de nutrientes llegados en vertidos&ndash; exacerba la situaci&oacute;n lo que provoca todav&iacute;a m&aacute;s p&eacute;rdida de ox&iacute;geno.
    </p><h3 class="article-text">El tr&iacute;o mortal contra la biodiversidad del mar</h3><p class="article-text">
        Los da&ntilde;os que provoca la desoxigenaci&oacute;n del mar abracan un rango muy amplio. Desde la reducci&oacute;n de h&aacute;bitats para los seres vivos a la ca&iacute;da de la tasa de reproducci&oacute;n de algunas especies o el incremento de la vulnerabilidad ante enfermedades.
    </p><p class="article-text">
        Al ampliarse la zona con poco ox&iacute;geno disuelto, se comprime la banda de agua en la que pueden vivir determinadas especies al tiempo que otras se expanden. As&iacute; la abundancia y diversidad de variedades est&aacute; cambiando. La p&eacute;rdida de ox&iacute;geno ya ha comenzado a alterar el equilibrio de la vida marina.
    </p><p class="article-text">
        Ese equilibrio se est&aacute; venciendo a favor de los organismos que toleran mejor la hipoxia como las medusas en detrimento de los que lo pasan peor en aguas poco oxigenadas como la mayor&iacute;a de los peces. Entre esas especies sensibles est&aacute;n los atunes, los peces espada o los tiburones que se ven cada vez m&aacute;s restringidos a capas de mar m&aacute;s estrechas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada peque&ntilde;o declive en la cantidad de ox&iacute;geno afecta a la biodiversidad&rdquo;, subraya este <a href="https://scripps.ucsd.edu/research/climate-change-resources/faq-ocean-deoxygenation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe sobre desoxigenaci&oacute;n marina de la Universidad de California-San Diego</a>. Y, como se&ntilde;ala la Uni&oacute;n para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza, &ldquo;toda la alimentaci&oacute;n que los ecosistemas oce&aacute;nicos proveen a los humanos precisa de ox&iacute;geno&rdquo; ya que este elemento es necesario para sostener la vida de todos los peces e invertebrados. &ldquo;Su p&eacute;rdida ya est&aacute; causando declives en diversas especies&rdquo;, o lo que es lo mismo, menos pesca para los humanos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Instituto Espa&ntilde;ol de Oceanograf&iacute;a ha documentado recientemente c&oacute;mo<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1470160X24001985?via%3Dihub" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> casi la mitad de las especies de inter&eacute;s pesquero del Mediterr&aacute;neo &ndash;42 variedades de 102 estudiadas&ndash; han cambiado su distribuci&oacute;n</a> en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os como respuesta a la crisis clim&aacute;tica que est&aacute; modificando con rapidez los par&aacute;metros de sus h&aacute;bitats como son la salinidad, la temperatura o el nivel de ox&iacute;geno disuelto en el agua. 
    </p><p class="article-text">
        En unas aguas con menos ox&iacute;geno y donde los organismos contin&uacute;an consumiendo ese ox&iacute;geno para vivir, su respiraci&oacute;n libera a&uacute;n m&aacute;s CO2 al agua, lo que provoca que aparezca la acidificaci&oacute;n del medio. Y cuanto m&aacute;s &aacute;cidas se tornan las aguas del mar, la vida se hace m&aacute;s dif&iacute;cil, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0048969723064161" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">como muestra la mortandad de los corales, tambi&eacute;n en el Mediterr&aacute;neo</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Y es el cambio clim&aacute;tico causado por los humanos lo que est&aacute; interconectando la desaparici&oacute;n del ox&iacute;geno, la subida de la temperatura y la acidificaci&oacute;n del agua, en lo que la Agencia Europea del Medio Ambiente <a href="https://www.eea.europa.eu/publications/how-climate-change-impacts" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">denomina &ldquo;el tr&iacute;o mortal&rdquo;</a> que amenaza la biodiversidad del mar. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/aguas-balears-alicante-niveles-bajos-oxigeno-mediterraneo_1_11368936.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 May 2024 12:27:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e70ab4ca-857a-46c0-aa53-bca34ce80531_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3640801" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e70ab4ca-857a-46c0-aa53-bca34ce80531_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3640801" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El calor extremo y los vertidos con desechos agrícolas aniquilan el oxígeno en el mar Mediterráneo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e70ab4ca-857a-46c0-aa53-bca34ce80531_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mar Mediterráneo,Cambio Climático,Crisis climática,Oxígeno,Océanos,Desechos Agrícolas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La temperatura récord del mar anticipa una temporada extrema de huracanes cebados por el calor extra de la Tierra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/temperatura-record-mar-anticipa-temporada-extrema-huracanes-cebados-calor-extra-tierra_1_11280106.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53fc1e1a-77ba-480c-8453-60d63c19e3f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La temperatura récord del mar anticipa una temporada extrema de huracanes cebados por el calor extra de la Tierra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Atlántico norte lleva más de 400 días seguidos registrando topes térmicos diarios, por lo que la energía acumulada en el mar está a niveles propios de julio</p></div><p class="article-text">
        Tener los oc&eacute;anos m&aacute;s recalentados que nunca trae sus consecuencias. La temporada de huracanes en 2024 tiene muchas probabilidades de ser &ldquo;extremadamente activa&rdquo;, con un 57% m&aacute;s de huracanes y casi el doble de energ&iacute;a acumulada, seg&uacute;n <a href="https://tropical.colostate.edu/Forecast/2024-04.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la previsi&oacute;n recientemente publicada</a> por la Universidad Estatal de Colorado (CSU).
    </p><p class="article-text">
        Los c&aacute;lculos de este equipo van en la misma direcci&oacute;n que los que hizo hace unas semanas el Centro Europeo de Previsiones Meteorol&oacute;gicas a Medio Plazo (Ecmwf) que previ&oacute; nueve huracanes antes del final del pr&oacute;ximo septiembre. Ambos equipos indican que detr&aacute;s de esta posibilidad est&aacute;n, sobre todo, el cambio del fen&oacute;meno de El Ni&ntilde;o a La Ni&ntilde;a y la temperatura &ndash;extremadamente alta&ndash; de la superficie del mar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Anticipamos una alta probabilidad &ndash;por encima de la media&ndash; de que grandes huracanes toquen la costa de Am&eacute;rica del Norte y el Caribe&rdquo;, auguran los t&eacute;cnicos de la Universidad de Colorado. Su estimaci&oacute;n es que pueda llegarse a 23 tormentas tropicales, cuando el promedio est&aacute; en 14, con hasta 11 huracanes (la media es siete) y cinco grandes huracanes (el promedio est&aacute; en tres). Otro par&aacute;metro t&eacute;cnico que subraya este an&aacute;lisis es la energ&iacute;a cicl&oacute;nica acumulada (ACE), que de un valor medio de 123 pasar&iacute;a a otro de 210.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n y relaci&oacute;n entre el calentamiento global &ndash;consecuencia de las emisiones masivas de gases de efecto invernadero&ndash; y estos fen&oacute;menos extremos y superdestructivos si tocan tierra se relata as&iacute; en el documento: &ldquo;La temperatura de la superficie del mar en el Atl&aacute;ntico central y occidental est&aacute;n, actualmente, en niveles r&eacute;cord y se prev&eacute; que permanezcan por encima de la media durante la temporada de huracanes&rdquo;. Eso &ldquo;provee&rdquo;, abunda, un ambiente propicio &ldquo;para la formaci&oacute;n e intensificaci&oacute;n&rdquo; de estas tormentas.
    </p><p class="article-text">
        A medida que las tormentas van viajando por el oc&eacute;ano van captando m&aacute;s vapor de agua y calor. Si ese oc&eacute;ano est&aacute; m&aacute;s caliente (como demuestran los registros de temperatura de la superficie marina), se incrementa la evaporaci&oacute;n y el trasvase de calor desde ese oc&eacute;ano (que ha <em>tragado</em> gran cantidad de lo atrapado por los gases de efecto invernadero) hacia el aire. En resumen: el mar m&aacute;s caliente ceba las tormentas que, a partir de cierto nivel de intensidad, llamamos huracanes. 
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s de un a&ntilde;o en m&aacute;ximos</h3><p class="article-text">
        Y lo que est&aacute; ocurriendo hoy en el mar es que no para de acumular m&aacute;s y m&aacute;s energ&iacute;a t&eacute;rmica. <a href="https://climatereanalyzer.org/clim/sst_daily/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El Climate Analyzer de la Universidad de Maine muestra la temperatura diaria de los oc&eacute;anos</a>. Basta con observar su gr&aacute;fica para comprobar que, para el pasado 8 de abril, en el Atl&aacute;ntico norte se marcaba 20,4&ordm;C. &iquest;Es mucho? Se trata de la temperatura m&aacute;s alta en esa fecha del a&ntilde;o desde, al menos, 1981 que es cuando comienza su serie de datos. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, es una tendencia que dura m&aacute;s de un a&ntilde;o. Cuando alrededor del 7 de marzo de 2023 las temperaturas del Atl&aacute;ntico norte dejaron atr&aacute;s los registros de 2022 y 2021, ya no dejaron de marcar constantemente el pico m&aacute;ximo medido. 
    </p><p class="article-text">
        Para el mes de abril de 2023,<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/temperatura-mar-sale-registros-entramos-terreno-desconocido_1_10106823.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> la gr&aacute;fica hac&iacute;a afirmar a los meteor&oacute;logos que se estaba entrando en terreno desconocido</a>. Desde entonces, la l&iacute;nea de temperaturas siempre ha estado en el m&aacute;ximo medido. Y en 2024 est&aacute; pasando lo mismo: todos los registros diarios marcan un nuevo r&eacute;cord para esa fecha. Un r&eacute;cord diario a diario. 
    </p><p class="article-text">
        El investigador de Escuela de Ciencias Marinas, Atmosf&eacute;ricas y Planetarias de la Universidad de Miami, Brian McNoldy, subray&oacute; a este respecto que &ldquo;llevamos 400 d&iacute;as consecutivos batiendo el r&eacute;cord de temperaturas oce&aacute;nicas en el Atl&aacute;ntico norte&rdquo;. De hecho, la cantidad actual de calor oce&aacute;nico acumulado en la<a href="https://bmcnoldy.earth.miami.edu/tropics/ohc/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> zona tropical del Atl&aacute;ntico est&aacute; tres meses adelantada a lo normal </a>(con toda la energ&iacute;a t&eacute;rmica que a&uacute;n va a almacenar el agua durante esos 90 d&iacute;as por venir). 
    </p><p class="article-text">
        Que no es una cosa puntual lo demuestra que durante el a&ntilde;o pasado, los oc&eacute;anos del mundo absorbieron m&aacute;s calor de lo que nunca hab&iacute;an hecho antes. Unos 464 zetajulios (unos 16 zj m&aacute;s que el a&ntilde;o previo). Es un eslab&oacute;n m&aacute;s en la cadena continua de recalentamiento del mar, <a href="https://www.nature.com/articles/s43017-024-00539-9#:~:text=In%202023%2C%20global%20full%2Ddepth,trend%20that%20started%20in%201960." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n esta revisi&oacute;n anual</a>. 
    </p><h3 class="article-text">El c&oacute;ctel cicl&oacute;nico est&aacute; preparado</h3><p class="article-text">
        Estos cient&iacute;ficos recuerdan que este fen&oacute;meno &ldquo;altera la circulaci&oacute;n oce&aacute;nica, reduce el nivel de ox&iacute;geno en el agua, funde el hielo marino, desata olas de calor marino y, tambi&eacute;n, intensifica las tormentas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Porque el agua m&aacute;s caliente aporta m&aacute;s energ&iacute;a al hurac&aacute;n y, aunque la temperatura del oc&eacute;ano no es la &uacute;nica variable que influye en la formaci&oacute;n de ciclones, s&iacute; es parte fundamental de su combustible.
    </p><p class="article-text">
        La Agencia Atmosf&eacute;rica y Oce&aacute;nica de EEUU, la NOAA, confirm&oacute; hace unos a&ntilde;os que el calentamiento de la Tierra increment&oacute; un 8% cada d&eacute;cada la probabilidad de que un hurac&aacute;n llegue a categor&iacute;a 3 o superior (los m&aacute;s fuertes con vientos por encima de los 180 km/h).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, al tener m&aacute;s <em>combustible cicl&oacute;nico </em>dentro, los huracanes <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-020-2867-7" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">conservan m&aacute;s energ&iacute;a y durante m&aacute;s tiempo cuando tocan tierra</a> (cuando son m&aacute;s peligrosos para los humanos). Anteriormente, un hurac&aacute;n tipo perd&iacute;a el 75% de su intensidad en el primer d&iacute;a que tocaba tierra al acabar la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 60. Actualmente disminuye solo un 50%. Eso le da m&aacute;s fuerza y m&aacute;s tiempo para destruir. 
    </p><p class="article-text">
        El documento de la CSU tambi&eacute;n indica que una previsi&oacute;n tan temprana tiene sus debilidades, pero que, en esta ocasi&oacute;n tienen &ldquo;m&aacute;s confianza de lo habitual para esta &eacute;poca del a&ntilde;o&rdquo; debido a &ldquo;c&oacute;mo se est&aacute;n dando las condiciones favorables para los huracanes&rdquo;. Esto hizo que el centro haya hecho su previsi&oacute;n <a href="https://yaleclimateconnections.org/2024/04/forecasters-predict-an-extremely-active-2024-atlantic-hurricane-season/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">m&aacute;s agresiva en 30 a&ntilde;os de informes.&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>RR/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/temperatura-record-mar-anticipa-temporada-extrema-huracanes-cebados-calor-extra-tierra_1_11280106.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Apr 2024 09:15:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/53fc1e1a-77ba-480c-8453-60d63c19e3f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="214547" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/53fc1e1a-77ba-480c-8453-60d63c19e3f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="214547" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La temperatura récord del mar anticipa una temporada extrema de huracanes cebados por el calor extra de la Tierra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/53fc1e1a-77ba-480c-8453-60d63c19e3f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Océanos,Huracanes,Cambio Climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Mar Mediterráneo lleva dos meses soportando una ola de calor en pleno invierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/mar-mediterraneo-lleva-meses-soportando-ola-calor-pleno-invierno_1_10921784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96a555b3-1afd-4541-89de-a11d516102f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Mar Mediterráneo lleva dos meses soportando una ola de calor en pleno invierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin acaparar tanta atención como las temperaturas en tierra firme, las del agua del mar encadenan casi 60 días con registros mucho más altos de lo normal</p></div><p class="article-text">
        Sin acaparar la atenci&oacute;n de los term&oacute;metros inusualmente altos en tierra firme, el mar Mediterr&aacute;neo lleva todo lo que transcurri&oacute; de 2024 soportando una ola de calor marina en pleno invierno. Y, en realidad, el pico ya se detect&oacute; a mediados de diciembre de 2023 por lo que se encadenan casi 60 d&iacute;as consecutivos con <strong>la temperatura del agua entre 1&ordm;C y 1,6&ordm;C por encima de lo normal</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Este lunes el term&oacute;metro promedio en el Mediterr&aacute;neo occidental, las aguas que ba&ntilde;an Espa&ntilde;a, estaba en 15,5&ordm;C, <a href="https://apps.socib.es/subregmed-indicators/ocean_temperature.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n los datos del Sistema de Observaci&oacute;n de las Islas Baleares</a> (SOCIB), cuando la media de referencia (1982-2015) est&aacute; en 14,1&ordm;C. &ldquo;Es casi todo el Mediterr&aacute;neo el que est&aacute; en ola de calor&rdquo;, explica la ocean&oacute;grafa f&iacute;sica del SOCIB, M&eacute;lanie Juza. De hecho, la parte m&aacute;s oriental mantiene registros de pico t&eacute;rmico desde julio de 2023.
    </p><p class="article-text">
        La temperatura de la columna de agua de mar &ldquo;es un testigo muy fiable del cambio clim&aacute;tico&rdquo;, explica el meteor&oacute;logo de la Aemet, Cayetano Torres. Al fin y al cabo, absorbe el 90% del calor extra que atrapa la capa de gases de efecto invernadero. Como el aire est&aacute; muy c&aacute;lido, aunque el agua tiene mucha inercia t&eacute;rmica, es decir, cuesta mucho m&aacute;s calentarla y que se enfr&iacute;e, esas temperaturas r&eacute;cord en la atm&oacute;sfera terminan por trasladarse al mar.
    </p><p class="article-text">
        La Agencia Estatal de Meteorolog&iacute;a <a href="https://www.aemet.es/documentos/es/serviciosclimaticos/vigilancia_clima/resumenes_climat/mensuales/2023/res_mens_clim_2023_12.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calific&oacute; diciembre pasado como c&aacute;lido en la pen&iacute;nsula</a> ib&eacute;rica y muy c&aacute;lido en Baleares. En enero de este a&ntilde;o, el term&oacute;metro se dispar&oacute; a&uacute;n m&aacute;s y fue extremadamente c&aacute;lido. <a href="https://www.aemet.es/es/noticias/2024/02/balance-climatico-enero-2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El m&aacute;s caluroso en Espa&ntilde;a desde que hay registros</a>.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, con una atm&oacute;sfera tan recalentada, el mar Mediterr&aacute;neo se est&aacute; tragando ese exceso de calor. &ldquo;En 2023 hemos visto temperaturas con una anomal&iacute;a de 3&ordm;C y hasta 5,5&ordm;C respecto a lo normal&rdquo;, recuerda Cayetano Torres. &ldquo;Eso es una barbaridad y un indicador de que el agua ha acumulado mucha radiaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con el cambio climático, las olas de calor marinas que nos parecen tan extremas ahora serán más comunes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mélanie Juza</span>
                                        <span>—</span> Oceanógrafa física del SOCIB
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De esta manera, el a&ntilde;o pasado se registraron 212 jornadas de ola de calor en la subcuenca del Mediterr&aacute;neo occidental, seg&uacute;n los datos del SOCIB, que ahora se est&aacute;n prolongando ya que todos los d&iacute;as de 2024 en estas aguas se est&aacute;n cumpliendo los criterios para calificarlos como ola t&eacute;rmica: estar por encima del 90% de las temperaturas m&aacute;s altas medidas en ese momento espec&iacute;fico del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        A 12 de febrero de 2022, pr&aacute;cticamente todo el Mediterr&aacute;neo tiene una temperatura de la superficie marina categorizada como &ldquo;extremadamente c&aacute;lida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el futuro se espera que las olas de calor marinas sean mucho m&aacute;s frecuentes y a&uacute;n m&aacute;s si no hay una reducci&oacute;n de las emisiones de los gases de efecto invernadero&rdquo;, cuenta M&eacute;lanie Juza. &ldquo;Con el cambio clim&aacute;tico, las olas de calor marinas que nos parecen tan extremas ahora ser&aacute;n m&aacute;s comunes&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Oc&eacute;anos en r&eacute;cord</h3><p class="article-text">
        Si se mira a los oc&eacute;anos en general &ndash;excluyendo los polos&ndash;, la temperatura global del agua marina est&aacute; ahora mismo en m&aacute;ximos desde que hay registros (1940), <a href="https://climatereanalyzer.org/clim/sst_daily/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">seg&uacute;n el Climate Change Institute de la Universidad de Maine (EEUU)</a>. Tanto como para que, a comienzos de febrero, se marcaran los 21,1&ordm;C que es igual al m&aacute;ximo medido a finales de agosto de 2023.
    </p><p class="article-text">
        Con esta coyuntura, en el mundo, el n&uacute;mero de olas de calor marino se duplicaron desde 1981 y el n&uacute;mero de d&iacute;as que suman estos fen&oacute;menos a nivel planetario creci&oacute; un 50%, seg&uacute;n el sistema de observaci&oacute;n por sat&eacute;lite Copernicus.
    </p><p class="article-text">
        Es la consecuencia de que los oc&eacute;anos se queden con la mayor&iacute;a del calor retenido por los gases que expulsan, sobre todo, las actividades humanas. Los mares del planeta est&aacute;n absorbiendo m&aacute;s calor (que es energ&iacute;a) que nunca. Y a&ntilde;o a a&ntilde;o van batiendo el r&eacute;cord del a&ntilde;o anterior
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s00376-024-3378-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En 2023, el calor contenido en los primeros 2.000 metros de los oc&eacute;anos sum&oacute; 286 zetajulios. Un 5% m&aacute;s que en 2022</a>, que era la anterior plusmarca. Los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os fueron los de mayor calor absorbido. Y cada a&ntilde;o supera al anterior, de manera que el incremento entre 2019 y 2023 llega al 25%.
    </p><p class="article-text">
        Y esa energ&iacute;a puede cargar fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos. &ldquo;Lo m&aacute;s importante es si luego se da o no un contraste entre la temperatura del mar y la del aire&rdquo;, detalla Cayetano Torres. Cuando eso ocurre, la humedad que se est&aacute; evaporando es <em>exprimida</em> por el aire fr&iacute;o y se producen las precipitaciones. 
    </p><h3 class="article-text">El agua m&aacute;s caliente se queda menos CO2</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La evaporaci&oacute;n de agua m&aacute;s caliente aumenta la salinidad del oc&eacute;ano en regiones donde hay un marcado exceso de evaporaci&oacute;n sobre precipitaci&oacute;n&rdquo;, explica M&eacute;lanie Juza. Es decir, que el mar se vuelve m&aacute;s salado con los da&ntilde;os que esto genera en la biodiversidad marina. Y las p&eacute;rdidas de biodiversidad &ldquo;repercuten en los bienes y servicios esenciales que ofrece el oc&eacute;ano y afectan a sectores clave, por ejemplo, la pesca y el turismo&rdquo;, remata la investigadora. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuanto más se calienta el agua del mar, menos CO2 admite y más se libera a la atmósfera</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cayetano Torres</span>
                                        <span>—</span> Meteorólogo de la Aemet
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una consecuencia &ldquo;normalmente olvidada&rdquo; de que el agua del mar se recaliente es que &ldquo;retiene menos CO2&rdquo;, recuerda el meteor&oacute;logo Torres. &ldquo;Cuanto m&aacute;s se calienta el agua, menos CO2 admite y m&aacute;s se libera a la atm&oacute;sfera&rdquo;, explica. Y as&iacute; se est&aacute; generando una retroalimentaci&oacute;n fat&iacute;dica desde el punto de vista clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        El ciclo es el siguiente: la concentraci&oacute;n de CO2 en la atm&oacute;sfera genera el efecto invernadero que retiene la radiaci&oacute;n solar y, por lo tanto, el calor. Ese calor sube la temperatura no solo del aire, sino tambi&eacute;n del mar. A medida que el agua se vuelve m&aacute;s c&aacute;lida, se queda con menos CO2, que <em>volar&aacute; </em>por la atm&oacute;sfera engordando la capa invernadero. Una capa que es ya un 50% m&aacute;s densa que antes de que se empezaran a quemar combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        <em>RR/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/mar-mediterraneo-lleva-meses-soportando-ola-calor-pleno-invierno_1_10921784.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Feb 2024 17:33:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/96a555b3-1afd-4541-89de-a11d516102f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="296128" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/96a555b3-1afd-4541-89de-a11d516102f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="296128" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Mar Mediterráneo lleva dos meses soportando una ola de calor en pleno invierno]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/96a555b3-1afd-4541-89de-a11d516102f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ola de calor,Océanos,Mediterráneo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sylvia Earle: “Cuando sabés que lo que mata al océano es una elección, perdés el apetito por el pescado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/sylvia-earle-mata-oceano-eleccion-pierdes-apetito-pescado_1_10818323.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d90cf147-7f6c-4713-81d2-4556991439f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sylvia Earle: “Cuando sabés que lo que mata al océano es una elección, perdés el apetito por el pescado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que "metemos y sacamos del océano está alterando la naturaleza e impactando en la habitabilidad de la Tierra", asegura la especialista, que reclama más voluntad política: solo el 3% de los mares están protegidos frente al 30% que considera necesario para el 2030.</p></div><p class="article-text">
        A sus 88 a&ntilde;os, la bi&oacute;loga marina, exploradora y activista medioambiental <strong>Sylvia Earle</strong> (EEUU, 1935) contin&uacute;a luchando para proteger los oc&eacute;anos, a los que dedic&oacute; su vida. No en vano pas&oacute; sumergida en ellos miles de horas &mdash;cuenta con varios r&eacute;cords de inmersi&oacute;n&mdash; y vivi&oacute; en primera persona su destrucci&oacute;n a trav&eacute;s de la contaminaci&oacute;n de sus ecosistemas y la desaparici&oacute;n de sus especies. Hoy esta investigadora es vegetariana, apoya la introducci&oacute;n del crimen de ecocidio en la Corte Penal Internacional y defiende la necesidad de proteger el 30% de los oc&eacute;anos para 2030.
    </p><p class="article-text">
        En 2024 se cumplir&aacute;n 15 a&ntilde;os de su <a href="https://www.youtube.com/watch?v=43DuLcBFxoY&amp;t=7s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">charla TED</a> de 2009, por la que gan&oacute; un mill&oacute;n de d&oacute;lares. En ella defendi&oacute; la importancia cr&iacute;tica de los oc&eacute;anos, coraz&oacute;n de la vida en la Tierra. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 2018, fue galardonada con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia. Hablamos con ella durante una visita reciente al Oceanogr&agrave;fic de Valencia, en la que comprobamos que, a pesar de su edad, sigue siendo una fiera defensora de los oc&eacute;anos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En 2009 intent&oacute; cambiar la percepci&oacute;n de los oc&eacute;anos y alentar su protecci&oacute;n. &iquest;Estamos hoy peor que entonces?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Cuando di la TED Talk en 2009 dije que los siguientes diez a&ntilde;os ser&iacute;an los m&aacute;s importantes en los pr&oacute;ximos 10.000 por las oportunidades que habr&iacute;a para tomar decisiones que proteger&iacute;an la habitabilidad de la Tierra, y que luego se volver&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil. Y aqu&iacute; estamos ahora, m&aacute;s de una d&eacute;cada m&aacute;s tarde. Es verdad que hubo acciones positivas, pero &iexcl;perdimos tantas oportunidades! Creo que la naturaleza nos est&aacute; dando una llamada de atenci&oacute;n con el cambio clim&aacute;tico y ya no se puede negar m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Si alguien quiere pensar que esto es solo una fase, el cambio no es en nuestro favor: [el planeta] se est&aacute; calentando m&aacute;s r&aacute;pido y estamos infraestimando, m&aacute;s que sobreestimando, su magnitud. Tambi&eacute;n el peligro en el que estamos por nuestra falta de voluntad para tomar las medidas que sabemos que hay que tomar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Malgastamos mucha comida, alrededor de un 40%. Hablamos sobre la necesidad de extraer vida del océano en toneladas para alimentar a la gente, pero esto es una elección, no es una necesidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando yo nac&iacute; solo hab&iacute;a dos mil millones de personas [en el planeta]. Ahora hay cuatro veces eso y sigue aumentando. &iquest;C&oacute;mo seguir prosperando en un tiempo y espacio limitados? Malgastamos mucha comida, alrededor de un 40%. Hablamos sobre la necesidad de extraer vida del oc&eacute;ano en toneladas para alimentar a la gente, pero esto es una elecci&oacute;n, no es una necesidad. Resolver el hambre est&aacute; a nuestro alcance, pero no tenemos la voluntad. Sin embargo, la conciencia cada vez mayor de que estamos en problemas podr&iacute;a motivarnos a hacer lo que no estuvimos dispuestos a hacer en el pasado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-La gente cada vez est&aacute; m&aacute;s conscientizada con el cambio clim&aacute;tico, pero &iquest;entiende lo realmente mal que est&aacute;n los oc&eacute;anos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -La mayor amenaza para los oc&eacute;anos es la ignorancia, sobre todo de nuestros l&iacute;deres. Los cient&iacute;ficos no hicieron un buen trabajo a la hora de comunicar lo que saben y tenemos que hacerlo mejor. Las evidencias son muy claras, no nos lo estamos inventando, pero la gente no entiende por qu&eacute; deber&iacute;a preocuparse por los peces. Lo que metemos y sacamos del oc&eacute;ano est&aacute; alterando la naturaleza y teniendo un impacto en la habitabilidad de la Tierra. Sabemos qu&eacute; hacer, solo hay que tener la voluntad de comprender y de actuar para cambiar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; acciones habr&iacute;a que llevar a cabo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -La protecci&oacute;n de al menos el 30% de la tierra y del mar es un buen comienzo para 2030, pero hoy solo la mitad de esa cantidad de tierra est&aacute; protegida. Y solo el 3% del oc&eacute;ano est&aacute; protegido, quiz&aacute;s un 10% tiene alg&uacute;n tipo de protecci&oacute;n, pero no es suficiente como para salvaguardar la vida en el mar. Tenemos mucho que hacer muy r&aacute;pidamente. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o las naciones se comprometieron a un marco para la protecci&oacute;n de alta mar y eso me anima.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Debemos mostrar moderación antes de que empiece la minería a gran escala en alta mar, y en cuanto a la pesca, estamos en una trayectoria hacia el desastre, apenas quedan lugares con poblaciones grandes de animales sin explotar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Debemos mostrar moderaci&oacute;n antes de que empiece la miner&iacute;a a gran escala en alta mar, o aumentaremos el peligro. Tambi&eacute;n sabemos qu&eacute; hacer con la pesca en alta mar: estamos en una trayectoria hacia el desastre, apenas quedan lugares con poblaciones grandes de animales sin explotar. Lo mejor para nuestro clima, biodiversidad y supervivencia ser&iacute;a no hacerlo. Son estos peque&ntilde;os ciclos de vida los que mantienen la qu&iacute;mica planetaria. El movimiento del carbono, f&oacute;sforo, nitr&oacute;geno, de los elementos de la vida, contenidos dentro de esas multitudes de peces peque&ntilde;os, son los pulsos de la vida en la Tierra. &iquest;Por qu&eacute; pensar siquiera en da&ntilde;ar esto? Es como si supi&eacute;ramos que nuestro coraz&oacute;n nos mantiene con vida y cortarlo. El oc&eacute;ano y esos sistemas vivos que mantienen la qu&iacute;mica del planeta e impulsan el ciclo del carbono son el coraz&oacute;n del planeta. Al curar el da&ntilde;o que impusimos en estos vastos sistemas oce&aacute;nicos nos otorgamos una gran p&oacute;liza de seguro. Estamos restaurando la salud del oc&eacute;ano y, por ende, la habitabilidad de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Nos centramos demasiado a nivel comunicativo en temas como las ballenas, cuando salvar al oc&eacute;ano va de nuestra propia supervivencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Proteger a las ballenas tiene un impacto en el mantenimiento de la estabilidad del clima. Las ballenas no viven en un vac&iacute;o. Si funciona para ellas, funciona para el calamar, los tiburones, el at&uacute;n, el bacalao, el kril. Todos est&aacute;n conectados a la qu&iacute;mica del oc&eacute;ano. En la Ant&aacute;rtida hay pa&iacute;ses y empresas que est&aacute;n extrayendo de forma desproporcionada animales y perturbando el ciclo del carbono. Los humanos no necesitan matar kril, sino protegerlo, porque es fundamental para las ballenas y los ecosistemas. Solo porque podamos venderlo no significa que debamos. Es solo dinero, no es necesidad. Es un gusto, no es sustento.
    </p><p class="article-text">
        [Pescar el kril] est&aacute; da&ntilde;ando al oc&eacute;ano. Est&aacute; perturbando el ciclo del carbono, interrumpiendo el flujo de f&oacute;sforo, azufre, nitr&oacute;geno&hellip; para satisfacer un mercado inventado y un gusto fabricado. Una vez que lo entend&eacute;s te pregunt&aacute;s por qu&eacute; lo hacemos. Por qu&eacute; no podemos dejar de matar kril, calamares, tiburones. Un tibur&oacute;n vivo vale mucho m&aacute;s que uno muerto, es algo que entendimos para las ballenas, &iquest;por qu&eacute; no podemos entenderlo para otras formas de vida? Necesitamos un oc&eacute;ano vivo, no un oc&eacute;ano muerto. Punto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Entonces, &iquest;debemos dejar de comer pescado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Se nos vendi&oacute; una dependencia exagerada de la vida marina para el consumo humano. Para algunos es su alimento directo, pero la mayor parte de lo que obtenemos del oc&eacute;ano se justifica por dinero. Se matan atunes para vender y se matan elefantes para vender. Es un crimen matar a un elefante por dinero, pero no es un crimen matar a un at&uacute;n por dinero. De hecho, se fomenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si aquellos que están matando peces tuvieran que pagar por todo el combustible, por todo el apoyo que reciben, no podría funcionar. Eliminar los subsidios tendría un impacto tremendamente beneficioso en el océano</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tenemos subsidios de miles de millones de d&oacute;lares de dinero de los contribuyentes en pa&iacute;ses de todo el mundo que aumentan la cantidad de animales extra&iacute;dos del mar mucho m&aacute;s all&aacute; de lo que es econ&oacute;micamente realista. Si aquellos que est&aacute;n matando peces tuvieran que pagar por todo el combustible, por todo el apoyo que reciben, no podr&iacute;a funcionar. Eliminar los subsidios tendr&iacute;a un impacto tremendamente beneficioso en el oc&eacute;ano, porque ya no ser&iacute;a rentable el asesinato de la vida marina a esta escala.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si se eliminaran los subsidios a la pesca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Si se eliminan los subsidios, el precio sube a medida que la cantidad disminuye, como sucede con el at&uacute;n, que se vende a precios irreales. No pod&eacute;s decir que las personas necesitan comer at&uacute;n para subsistir: desde mediados del siglo XX no es sostenible porque su n&uacute;mero disminuy&oacute; y solo queda el 3% del gran at&uacute;n rojo del Pac&iacute;fico, aunque todav&iacute;a existe un mercado activo para ellos, que creci&oacute; y es global.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43a3c5cc-c96a-454e-9285-c0dd5bcd09b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43a3c5cc-c96a-454e-9285-c0dd5bcd09b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43a3c5cc-c96a-454e-9285-c0dd5bcd09b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43a3c5cc-c96a-454e-9285-c0dd5bcd09b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43a3c5cc-c96a-454e-9285-c0dd5bcd09b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43a3c5cc-c96a-454e-9285-c0dd5bcd09b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/43a3c5cc-c96a-454e-9285-c0dd5bcd09b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Si le das un at&uacute;n a cada persona en el planeta no habr&iacute;a suficientes para todos. No quedan muchos, as&iacute; que van a alimentar a un mercado de lujo. No a las personas que necesitan comerlo, sino a quienes eligen comerlo porque est&aacute; de moda. Hay que tener cuidado al justificar la seguridad alimentaria basada en pescados que se venden por m&aacute;s que la carne de res. El pescado cuesta mucho en el mercado estos d&iacute;as y eso no est&aacute; alimentando a personas hambrientas. La mayor parte est&aacute; alimentando a un mercado de lujo, con los valores distorsionados que ponemos a lo que llamamos marisco.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los pescados que se venden por más que la carne de res no alimentan a personas hambrientas, sino a un mercado de lujo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La mayor parte de lo que alimenta a las personas, el 80% de las calor&iacute;as, proviene del ma&iacute;z, el arroz, la yuca y la soja. No es seguridad alimentaria, es elecci&oacute;n alimentaria la que impulsa el apetito por el comercio de vida silvestre m&aacute;s grande del planeta. Lo llaman mariscos, pero es vida silvestre y es un lujo. Lo que est&aacute; matando al oc&eacute;ano es la elecci&oacute;n que hacen las personas. Una vez que lo sab&eacute;s, perd&eacute;s el apetito por ello. No es solo la miseria y el dolor de los animales, sino de las personas que van en esos buques de alta mar y se exponen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; podemos hacer a t&iacute;tulo individual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Como cient&iacute;fica querr&iacute;a que todos vieran el oc&eacute;ano por s&iacute; mismos. Tengo el privilegio de haber pasado miles de horas bajo el mar, donde muy pocas personas han ido. Viajar adonde los humanos nunca antes hab&iacute;an podido ir es un privilegio y me siento obligada a compartirlo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay misterios en el océano más profundo, y ojalá pudiéramos tratarlo como una biblioteca en lugar de como una mina de la que extraemos dinero</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero no solo me escuches a m&iacute;. Lo primero es saber: el conocimiento est&aacute; ah&iacute;, pod&eacute;s ser como un ni&ntilde;o y hacer preguntas: &iquest;C&oacute;mo llegan los calamares al mercado? &iquest;Qui&eacute;n se lleva los atunes? Mirate en el espejo y pens&aacute; qu&eacute; pod&eacute;s hacer, porque nadie puede decirte mejor que vos mismo en qu&eacute; sos bueno. C&oacute;mo pod&eacute;s usar lo que ten&eacute;s. Necesitamos entender que el oc&eacute;ano nos mantiene con vida. El oc&eacute;ano vivo, no el oc&eacute;ano muerto. Hay misterios en el oc&eacute;ano m&aacute;s profundo, y ojal&aacute; pudi&eacute;ramos tratarlo como una biblioteca en lugar de como una mina de la que extraemos dinero. Lo que necesitamos, sobre todo, es vida. Nuestras vidas est&aacute;n en juego.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ff01235-9cb0-4b3e-865b-c33184405ce5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ff01235-9cb0-4b3e-865b-c33184405ce5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ff01235-9cb0-4b3e-865b-c33184405ce5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ff01235-9cb0-4b3e-865b-c33184405ce5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ff01235-9cb0-4b3e-865b-c33184405ce5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ff01235-9cb0-4b3e-865b-c33184405ce5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1ff01235-9cb0-4b3e-865b-c33184405ce5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sylvia Earle"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sylvia Earle                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/sylvia-earle-mata-oceano-eleccion-pierdes-apetito-pescado_1_10818323.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jan 2024 09:25:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d90cf147-7f6c-4713-81d2-4556991439f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="142452" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d90cf147-7f6c-4713-81d2-4556991439f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="142452" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sylvia Earle: “Cuando sabés que lo que mata al océano es una elección, perdés el apetito por el pescado”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d90cf147-7f6c-4713-81d2-4556991439f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Océanos,Pescado]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
