<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Riqueza]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/riqueza/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Riqueza]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1044319/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Riqueza e hipocresía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/riqueza-e-hipocresia_129_11806635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bafdfa9f-bbaf-4ac7-8327-91ff3431ae1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Riqueza e hipocresía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué nos seduce del dinero y qué nos expulsa? ¿Por qué nos gustaría ser y tener, pero también nos repugna ese mismo deseo? Sobre esas ambivalencias construye su atractivo “Fortuna”, la celebradísima novela de Hernán Díaz. </p></div><p class="article-text">
        Hace poco, finalmente, le&iacute; <em>Fortuna</em>, la celebrad&iacute;sima novela del argentino <strong>Hern&aacute;n D&iacute;az</strong>. No la evit&eacute; hasta ahora por ninguna raz&oacute;n en particular; sencillamente paso menos tiempo leyendo novedades del que probablemente deber&iacute;a por el trabajo que hago, pero es que si de verdad leyera cada semana lo que hay que leer esa semana no tendr&iacute;a tiempo jam&aacute;s de siquiera conocer los siglos de literatura que llegaron al mundo antes que yo. Pienso esto en relaci&oacute;n con todo (la m&uacute;sica, el cine, el arte visual; todo menos el teatro, porque no puedo ver otro que el que est&aacute; hoy en cartelera): el sesgo hacia lo actual es uno de los sesgos anti diversidad m&aacute;s tremendos de la cultura hoy. Curioso, en una &eacute;poca tan profundamente nost&aacute;lgica como lo habitamos: todos quieren vivir en los a&ntilde;os cincuenta, pero nadie se est&aacute; abalanzando sobre los libros de <strong>Norah Lange</strong> o las pel&iacute;culas de <strong>Akira Kurosawa</strong>. Interesa m&aacute;s comprar versiones pastiche de diversas ideas inventadas del pasado que preguntarse qu&eacute; tienen para mostrarnos sobre el mundo las obras producidas en otros momentos. Pero bueno: cuesti&oacute;n que s&iacute;, trato igual de leer por a&ntilde;o unas cuantas obras que hayan sonado &uacute;ltimamente, y en estos d&iacute;as le toc&oacute; el turno a<em> Fortuna</em>.
    </p><p class="article-text">
        Me pareci&oacute; una novela excelente, y entiendo por qu&eacute; gust&oacute; tanto en todo el mundo. Me hizo pensar en muchas cosas, pero quiz&aacute;s sobre todo en las relaciones complej&iacute;simas que hoy establecemos entre el linaje y la construcci&oacute;n de la subjetividad. El tema m&aacute;s analizado en el nivel expl&iacute;cito del libro es, claramente, el dinero. En distintas versiones narradas por personajes diversos, la historia que se cuenta es la de un millonario de los a&ntilde;os 20 que hereda una fortuna hecha en la industria y la multiplica en el naciente mercado financiero. Me gusta mucho el modo en que narra las transiciones y los vaivenes entre estilos de ricos: se habla a menudo de la diferencia entre <em>old money</em> y nuevos ricos en t&eacute;rminos bastante vetustos y poco sutiles: nadie que haya frecuentado herederos puede afirmar hoy que los viejos ricos son mucho m&aacute;s cultos o menos ostentosos que los nuevos. Y, sin embargo, pocas veces he le&iacute;do o escuchado reflexiones m&aacute;s precisas sobre el tema que las que hace Hern&aacute;n D&iacute;az en <em>Fortuna</em> sobre la relaci&oacute;n que tiene con el dinero una clase muy espec&iacute;fica de gente, cierta clase de hombres (casi siempre son hombres) que parece haber aceptado las tesis marxistas sobre la fetichizaci&oacute;n de la mercanc&iacute;a pero que las entiende m&aacute;s como una celebraci&oacute;n que como una cr&iacute;tica. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La clase de gente que se maravilla con la capacidad del dinero de multiplicarse a s&iacute; mismo mucho m&aacute;s que con las cosas que el dinero puede comprar. A Andrew Bevel, el financiero que se ubica en el centro de<em> Fortuna</em>, el estilo de vida lujoso y divertido que llevaban sus padres gracias al dinero que hac&iacute;an con plantaciones de tabaco le parec&iacute;a una banalidad idiota: &eacute;l no quiere el dinero para pasarla bien. Quiere el dinero para hacer m&aacute;s dinero. No existe en su cabeza ning&uacute;n c&aacute;lculo del tipo &ldquo;para qu&eacute; quiero vivir 24 horas al d&iacute;a enchufado a la bolsa si ya tengo m&aacute;s plata de la que jam&aacute;s podr&iacute;a gastar&rdquo;; es gente que se ha despojado aut&eacute;nticamente de toda conexi&oacute;n con la vida para alcanzar una suerte extra&ntilde;a de ascetismo entregado a la abstracci&oacute;n del dinero. No ser&iacute;a grave, como estilo de vida, si no fuera porque esos son los que hoy gobiernan el mundo, tipos cuya relaci&oacute;n ya ni siquiera con la necesidad, sino incluso con el placer, est&aacute; profundamente trastornada.
    </p><p class="article-text">
        Pero ya lo empec&eacute; a decir; lo m&aacute;s genial de la novela est&aacute;, para m&iacute;, en la relaci&oacute;n de su estructura con sus temas, y espec&iacute;ficamente con la cuesti&oacute;n de c&oacute;mo los poderosos se narran a s&iacute; mismos hoy, y el modo en que las personas comunes nos vinculamos con esas narraciones. Voy a intentar spoilear lo menos que pueda, pero en <em>Fortuna</em> esta historia de Andrew Bevel es contada por distintos narradores y en distintas texturas. Podemos leer, entonces, una versi&oacute;n ficcionalizada, elegante pero no particularmente halag&uuml;e&ntilde;a, de esa historia. Podemos leer, tambi&eacute;n, c&oacute;mo lo vieron distintas personas cercanas a &eacute;l. Podemos leer, adem&aacute;s, c&oacute;mo quiso contarse a s&iacute; mismo. 
    </p><p class="article-text">
        Como sucede con todos los buenos escritores, lo m&aacute;s importante del trabajo de D&iacute;az se juega en el tono, esa especie de bioma textual indefinible que un autor te hace habitar por el rato que dura el libro; la virtud del tono de <em>Fortuna</em> es que es fr&iacute;o sin ser as&eacute;ptico, vagamente cr&iacute;tico sin ser denuncialista. La novela sabe que Andrew Bevel no se hizo a s&iacute; mismo: a pesar de que &eacute;l lo crea, o haga todo lo posible para creerlo. Bevel es, a todas luces, un <em>nepo baby</em>: un tipo que pudo tomar unos riesgos enormes en la bolsa porque en el fondo no estaba tomando ning&uacute;n riesgo, porque quien se recuesta sobre una fortuna familiar jam&aacute;s conoce la sensaci&oacute;n de subirse a un trapecio sin red; tiene, justamente, el coraje &iacute;ntimo y at&aacute;vico de saber que lo atajar&aacute;n. El mundo de las fortunas incalculables se va pareciendo cada vez m&aacute;s a un mundo mon&aacute;rquico: la gente que nace rica morir&aacute; rica, y la que nace pobre morir&aacute; pobre. 
    </p><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o del ascenso social fue una excepci&oacute;n hist&oacute;rica brev&iacute;sima, y nada indica que vaya a repetirse pronto. Lo que eso produce es un juego de resentimientos cruzados que la derecha, sobre todo, ha logrado ordenar simb&oacute;licamente muy bien: es de resentido, siquiera, usar la palabra <em>nepobaby</em>, pero es perfectamente razonable resentir a los migrantes por venir a &ldquo;robar trabajo&rdquo;. Es l&oacute;gico que el juego funcione: capitalizar el resentimiento desde la izquierda, en el mundo de hoy, es pedirle a la gente que odie a quienes admira, no a quienes desprecia. Es odiar a los bellos, los exitosos, los afortunados: no imposible, por supuesto, pero mucho m&aacute;s parecido a la envidia (sentimiento tradicionalmente indigno) que a ese odio m&aacute;s horizontal que se alienta contra el que gana lo mismo que vos, pero &ldquo;por malas razones&rdquo;, o &ldquo;menos que vos&rdquo;, porque se lo merece.
    </p><p class="article-text">
        Todo indica que hay que salir de las pol&iacute;ticas del resentimiento por otro lado, m&aacute;s que intentar torcerlas: pero es dif&iacute;cil pensar cu&aacute;les son las emociones que deber&iacute;amos albergar ante la hipocres&iacute;a de los Andrew Bevel vendi&eacute;ndonos un sue&ntilde;o del que no podemos ser parte. <em>Fortuna</em> es excelente, sobre todo, porque capta todas esas ambivalencias que nos produce la riqueza y la hipocres&iacute;a en torno de ella. En lugar de intentar tomar una posici&oacute;n clara nos sit&uacute;a en el centro de la contradicci&oacute;n sobre lo que nos seduce del dinero y lo que nos expulsa, sobre lo que nos gustar&iacute;a ser y tener y lo que nos repugna de ese mismo deseo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/riqueza-e-hipocresia_129_11806635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Nov 2024 03:00:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bafdfa9f-bbaf-4ac7-8327-91ff3431ae1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="150011" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bafdfa9f-bbaf-4ac7-8327-91ff3431ae1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="150011" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Riqueza e hipocresía]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bafdfa9f-bbaf-4ac7-8327-91ff3431ae1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Hernán Díaz,Dinero,Riqueza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ricos, bellas, desiguales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ricos-bellas-desiguales_129_10221842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2671caf8-318a-4faf-84af-65801f803392_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ricos, bellas, desiguales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A propósito de la publicación del ranking anual de los hombres más ricos de Argentina de la Revista Forbes, el autor arremete contra los discursos que ponderan al mérito sin considerar la desigualdad de oportunidades. </p></div><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 70 surgi&oacute; en Inglaterra un movimiento feminista que se opon&iacute;a a los concursos de belleza. Eran, aquellas mujeres, un grupo disruptivo y contracorriente que no censuraba a las concursantes, sino al propio concurso. <strong>Hoy, m&aacute;s de 40 a&ntilde;os despu&eacute;s, comprobamos que el concurso Miss World, maquillado de modernidad, es el evento m&aacute;s visto a nivel planetario despu&eacute;s del Mundial de F&uacute;tbol.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace pocas semanas la revista Forbes public&oacute;, como lo hace cada a&ntilde;o, el ranking de <em>los hombres m&aacute;s ricos de la Argentina</em>. Y, como cada a&ntilde;o, los medios de todo el pa&iacute;s se hicieron eco de la noticia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El asunto de los concursos, rankings y premios, que a simple vista resulta trivial o superficial, me genera cierta inquietud: <strong>&iquest;Qu&eacute; se premia? &iquest;Para qu&eacute; se premia?</strong> Hay cientos de ellos que est&aacute;n orientados a valorar y fomentar el trabajo, el descubrimiento, la investigaci&oacute;n, el invento, la escritura, el arte, la ciencia&hellip; Pero, &iquest;la belleza? &iquest;Qu&eacute; belleza? &iquest;La riqueza? &iquest;Qu&eacute; riqueza?
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de una empresa y por ende de un empresario se traduce en la generaci&oacute;n de riqueza, que a su vez deber&iacute;a ser el comienzo de un c&iacute;rculo virtuoso que beneficia a empleados, clientes, proveedores, que mejora las condiciones de vida de la comunidad en la que esa empresa se desenvuelve y tambi&eacute;n, que genera recursos al Estado. La mayor recaudaci&oacute;n, finalmente, redunda o deber&iacute;a redundar en mayor y mejor infraestructura, bienes, ayudas y servicios p&uacute;blicos para toda la sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aclarado esto, me pregunto: &iquest;Qu&eacute; pasar&aacute; por la cabeza de los hombres m&aacute;s ricos de la Argentina cuando se leen en esa revista formando parte del mencionado ranking?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal vez no haya una &uacute;nica respuesta. Tal vez no a todos los hombres m&aacute;s ricos se les pasa lo mismo por sus cabezas. Perm&iacute;tanme hacer un ejercicio de extremos. En uno de ellos, me imagino a los hombres m&aacute;s ricos que se sienten merecidamente reconocidos. Piensan que la publicaci&oacute;n hace honor a sus logros monetarios y disfrutan el triunfo de haber ingresado o ascendido en tan reputado ranking. En el otro extremo, imagino a los hombres m&aacute;s ricos de la Argentina que se sienten inc&oacute;modos ley&eacute;ndose en la publicaci&oacute;n. <strong>Se saben hombres ricos, saben que por m&eacute;rito propio o por herencia, han sabido construir o mantener sus fortunas, pero sienten al mismo tiempo que es ofensivo, en un pa&iacute;s con m&aacute;s de un 40% de pobres, publicar cifras que a la mayor parte de la poblaci&oacute;n le resulta dif&iacute;cil imaginar.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Arriesgo que, si esa lista hubiera sido publicada por un diario de izquierda, todos, los de un extremo y del otro, lo hubiesen vivido como un escrache.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Claro, usted tiene raz&oacute;n, el problema no es el ranking de los H+R, el problema es la desigualdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quienes se han dedicado a investigar y pensar el problema de la desigualdad en el mundo aseguran que todas las sociedades necesitan justificar sus desigualdades. <strong>Tomas Piketty</strong>, por ejemplo, en una de las 1250 p&aacute;ginas que conforman su <em>Capital e ideolog&iacute;a</em> afirma que: &ldquo;As&iacute; como en las sociedades antiguas las desigualdades estaban basadas en las clases sociales, decididas de manera r&iacute;gida, arbitrarias y a menudo desp&oacute;ticas, en las contempor&aacute;neas el relato dominante es que la desigualdad deriva de un proceso libremente elegido en el que todos tenemos las mismas posibilidades de acceder al mercado y a la propiedad. Todos obtenemos un beneficio espont&aacute;neo de la acumulaci&oacute;n de riqueza de los m&aacute;s ricos, que son tambi&eacute;n los m&aacute;s emprendedores, los que m&aacute;s lo merecen y los m&aacute;s &uacute;tiles&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese relato de justificaci&oacute;n de la desigualdad, como cualquier relato, tiene una serie de puntos de apoyo que le dan verosimilitud al todo. Que obtenemos un beneficio espont&aacute;neo de la acumulaci&oacute;n de riqueza de los m&aacute;s ricos, es relativamente cierto, pero que todos tenemos las mismas posibilidades de acceder al mercado y a la propiedad, es inveros&iacute;mil hasta para los m&aacute;s fan&aacute;ticos defensores de la meritocracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los rankings de los H+R transmiten una fuerte correlaci&oacute;n entre ser m&aacute;s rico y ser m&aacute;s emprendedor, entre ser m&aacute;s emprendedor y ser m&aacute;s merecedor y entre ser m&aacute;s merecedor y ser m&aacute;s &uacute;til a la sociedad. Se trata, en definitiva, de una eficaz herramienta de justificaci&oacute;n de la desigualdad, basada en la concepci&oacute;n de que todos podr&iacute;amos ser parte de ese listado, dado que todos tenemos las mismas oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;amos m&aacute;s arriba que el concurso Miss World es el segundo evento m&aacute;s visto en el planeta despu&eacute;s del Mundial de F&uacute;tbol. Sin embargo, gracias a los movimientos feministas, miles de personas entendimos que ese concurso es funcional a una concepci&oacute;n arbitraria y sexista de la belleza. Quiz&aacute;s vaya siendo hora de que, al menos el grupo de los H+R que se sienten inc&oacute;modos al verse en el mencionado ranking, se pregunten si no estar&aacute;n participando de un juego en el que no decidieron participar, un juego que justifica la desigualdad y naturaliza la inequidad.&nbsp;Un juego sin belleza.
    </p><p class="article-text">
        <em>MS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Sbdar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ricos-bellas-desiguales_129_10221842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 May 2023 22:31:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2671caf8-318a-4faf-84af-65801f803392_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="251801" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2671caf8-318a-4faf-84af-65801f803392_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="251801" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ricos, bellas, desiguales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2671caf8-318a-4faf-84af-65801f803392_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Revista Forbes,Riqueza,Concentración de la riqueza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la casa de Felipe Miguel a las inversiones de Berni: cómo variaron los patrimonios de Kicillof, Larreta y sus gabinetes en los últimos años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/casa-felipe-miguel-inversiones-berni-variaron-patrimonios-kicillof-larreta-gabinetes-ultimos-anos_1_9847169.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb3fb699-c193-4aa5-bc9d-0910a933f712_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la casa de Felipe Miguel a las inversiones de Berni: cómo variaron los patrimonios de Kicillof, Larreta y sus gabinetes en los últimos años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuáles son las viviendas, los vehículos y las empresas que sumaron y restaron los máximos funcionarios de la ciudad y la provincia de Buenos Aires. Desde la vivienda en un country del jefe de gabinete porteño hasta el ministro de Seguridad bonaerense, denunciado por diputados opositores por supuesto enriquecimiento ilícito, hasta los dos autos, la moto, el yate y el fideicomiso inmobiliario que incorporó Jorge Macri a su patrimonio desde 2016. </p><p class="subtitle">Denunciaron a Sergio Berni por presunto enriquecimiento ilícito, lavado y evasión
</p></div><p class="article-text">
        En noviembre pasado se subieron a la web las declaraciones juradas patrimoniales del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y su gabinete. Pocos d&iacute;as despu&eacute;s el periodista Jorge Lanata denunci&oacute; un supuesto ocultamiento de una casa y tres departamentos en Bariloche del ministro de Seguridad de la provincia, Sergio Berni, que neg&oacute; el presunto encubrimiento. En septiembre de cada a&ntilde;o se sol&iacute;an difundir las de su par porte&ntilde;o, Horacio Rodr&iacute;guez Larreta, y sus ministros, pero por cuestiones operativas de la construcci&oacute;n de la p&aacute;gina de la nueva Oficina de Integridad P&uacute;blica<strong> a&uacute;n no se subieron a Internet.</strong> A pedido de <strong>elDiarioAR</strong>, este organismo de la ciudad suministr&oacute; con rapidez las declaraciones correspondientes. A partir de estas y de las bonaerenses, todas presentadas en 2022, con los patrimonios de los funcionarios al 31 de diciembre de 2021, este cronista las compar&oacute; con las m&aacute;s antiguas de esos mismos pol&iacute;ticos que est&aacute;n disponibles en la web, de modo tal de advertir <strong>c&oacute;mo vari&oacute; su fortuna en los &uacute;ltimos a&ntilde;os</strong>. Veamos.
    </p><p class="article-text">
        En la provincia de Buenos Aires no se informa, por ejemplo, ni la antig&uuml;edad ni la marca de los autos ni los metros cuadrados de los inmuebles. En el caso de Kicillof, tiene declarados un auto, su casa en el barrio porte&ntilde;o de Agronom&iacute;a, otro departamento en la ciudad y el 25% de dos propiedades que hered&oacute; su esposa, Soledad Quereilhac (una parcela en Pilar y otro piso en la capital). Desde 2012, el a&ntilde;o m&aacute;s antiguo del que se disponen de declaraciones online a nivel nacional, cuando Kicillof era viceministro de Econom&iacute;a de Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, el actual gobernador <strong>sum&oacute; ese departamento porte&ntilde;o, pero redujo la cantidad de veh&iacute;culos de dos a uno y vendi&oacute; la casa de veraneo y los dos lotes que ten&iacute;a en Uruguay, </strong>m&aacute;s precisamente en El Ensue&ntilde;o, un balneario a 23 kil&oacute;metros de Colonia del Sacramento. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/91d3a6e4-a86b-4eb2-a48a-84f2a349a88f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/91d3a6e4-a86b-4eb2-a48a-84f2a349a88f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/91d3a6e4-a86b-4eb2-a48a-84f2a349a88f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/91d3a6e4-a86b-4eb2-a48a-84f2a349a88f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/91d3a6e4-a86b-4eb2-a48a-84f2a349a88f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/91d3a6e4-a86b-4eb2-a48a-84f2a349a88f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/91d3a6e4-a86b-4eb2-a48a-84f2a349a88f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Axel Kicillof"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Axel Kicillof                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la ciudad, Larreta declar&oacute; el departamento de 200 metros cuadrados donde viv&iacute;a en Recoleta con su ex esposa, B&aacute;rbara Diez, que en la declaraci&oacute;n 2022 todav&iacute;a figuraba como c&oacute;nyuge. Tambi&eacute;n tiene dos lotes heredados, uno en Pilar y otro en Villa La Angostura, y adem&aacute;s compr&oacute; con un cr&eacute;dito en 2014 -cuando era jefe de gabinete (2007-2015) del gobierno porte&ntilde;o de Mauricio Macri- un terreno de 1.774 metros cuadrados en Benav&iacute;dez, a medias con su pareja de entonces. Adem&aacute;s tiene participaciones del 7% al 11% en cuatro sociedades agr&iacute;colas, tambi&eacute;n heredadas.<strong> No cuenta m&aacute;s con auto, como s&iacute; ten&iacute;a en la m&aacute;s antigua declaraci&oacute;n patrimonial entre las disponibles en la web, la de 2016.</strong> A su vez, Diez recibi&oacute; como herencia porciones menores, del 6% al 13%, de dos pisos, una casa, una cochera y un auto. La wedding planner (planificadora de bodas) adquiri&oacute; con un pr&eacute;stamo en 2012 una casa de 885 m2 en Benav&iacute;dez y un a&ntilde;o antes se hab&iacute;a hecho con una camioneta cero kil&oacute;metro Honda.<strong> En la declaraci&oacute;n de 2016 figura que Diez le prest&oacute; el equivalente a casi US$ 12.000 -al tipo de cambio oficial- a su empleada dom&eacute;stica y madrina de su &uacute;ltima hija.</strong> Ese cr&eacute;dito fue destinado por su asistente a la compra de un monoambiente en Recoleta por US$ 65.000 en 2015. En la declaraci&oacute;n de 2018 del jefe de gobierno porte&ntilde;o, <strong>esa deuda ya no figur&oacute; porque, seg&uacute;n informaron sus voceros, se sald&oacute; a lo largo de los dos a&ntilde;os anteriores</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El jefe de gabinete de Larreta, Felipe Miguel, ten&iacute;a cuando asumi&oacute; su cargo, en diciembre de 2015, un apartamento de 375 m2 en Recoleta, una cochera en el mismo barrio y el 50% de otro piso de 75 m2 en Palermo, donado por su familia en 1994. En 2017 se compr&oacute; un lote de 2.052 m2 en el country del Club Universitario de Buenos Aires (CUBA) en F&aacute;tima, donde a fines de 2021 figuraba que segu&iacute;a construy&eacute;ndose una casa. En 2020 recibi&oacute; otra donaci&oacute;n familiar, del 50% de un piso de un departamento de 80 m2 en Palermo. En cuanto a veh&iacute;culos, en 2015 contaba con dos autos y una moto. <strong>Ahora dispone de dos coches, ambos Volkswagen, comprados nuevos en 2018. </strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92990a46-0dff-4c74-9fca-1ace7b67a75c_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92990a46-0dff-4c74-9fca-1ace7b67a75c_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92990a46-0dff-4c74-9fca-1ace7b67a75c_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92990a46-0dff-4c74-9fca-1ace7b67a75c_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92990a46-0dff-4c74-9fca-1ace7b67a75c_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92990a46-0dff-4c74-9fca-1ace7b67a75c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/92990a46-0dff-4c74-9fca-1ace7b67a75c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Martín Insaurralde"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Martín Insaurralde                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la declaraci&oacute;n de su par bonaerense, Mart&iacute;n Insaurralde, aparece <strong>una lista de bienes declarados bastante escueta.</strong> Figura que tiene una casa en Lomas de Zamora y acciones de Sasaxa L&iacute;bero SA, due&ntilde;a de la casa de pastas Andiamo. Ambos activos tambi&eacute;n eran los que aparec&iacute;an en su patrimonio de 2012, cuando era intendente de ese partido del sur del conurbano. Insaurralde no declara como esposa a Jessica Cirio ni tampoco sus bienes. La vicegobernadora bonaerense, Ver&oacute;nica Magario, cuenta con dos departamentos en territorio porte&ntilde;o. En 2012, cuando era presidenta del Concejo Deliberante de La Matanza, <strong>declaraba esos mismos pisos y otros dos inmuebles de los que se desprendi&oacute;: </strong>un local en la capital y una casa quinta en Monte Grande. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los ministros de Kicillof, Berni es el m&aacute;s afortunado. En cuanto a veh&iacute;culos, tiene dos autos y una lancha, mientras que su mujer, la diputada Agustina Propato, cuenta con una moto. En 2012, cuando era secretario de Seguridad de la Naci&oacute;n, contaba con cinco coches, tres m&aacute;s que ahora. Su esposa tambi&eacute;n se deshizo del auto que ten&iacute;a hace 11 a&ntilde;os, cuando era directora nacional de Prevenci&oacute;n del Delito<strong>. En comparaci&oacute;n con 2012, ahora sum&oacute; dos fideicomisos inmobiliarios en Escobar, ampli&oacute; de dos a tres la cantidad de departamentos en la ciudad de Buenos Aires</strong>, su mujer -que antes no era propietaria- <strong>compr&oacute; dos,</strong> &eacute;l sigue teniendo un terreno en Tigre y dos en Lima (partido de Z&aacute;rate), <strong>a&ntilde;adi&oacute; otro en Bariloche y uno con casa en construcci&oacute;n en El Calafate;</strong> pas&oacute; de uno a tres lotes en El Chalt&eacute;n, dos de ellos con caba&ntilde;as para alquilar; y sostiene su casa en la capital -aunque se la don&oacute; a su hijo, de ocho a&ntilde;os-.<strong> Ya no tiene, como hace 11 a&ntilde;os, un local en R&iacute;o Gallegos ni otro inmueble en 28 de Noviembre, </strong>un pueblo vecino a la mina de carb&oacute;n de R&iacute;o Turbio donde actu&oacute; como m&eacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        Berni sigue teniendo, como en aquel entonces, la empresa Log&iacute;stica Integral R&iacute;o Turbio&nbsp;SA, cuya&nbsp;actividad principal, seg&uacute;n los registros oficiales, son las obras de ingenier&iacute;a e hidr&aacute;ulicas y el rubro inmobiliario.&nbsp;En 2012, la compa&ntilde;&iacute;a estaba valuada en $ 160.000, el equivalente a US$ 37.000 al tipo de cambio oficial. En 2022 cotizaba a $ 86 millones, lo que suponen US$ 843.000, siempre seg&uacute;n las declaraciones patrimoniales del ministro. Es decir<strong>, la valuaci&oacute;n de las acciones del funcionario en la firma se multiplic&oacute; por 22. </strong>Log&iacute;stica Integral R&iacute;o Turbio es la propietaria de la mansi&oacute;n y los tres departamentos en Bariloche que identific&oacute; Lanata y que, seg&uacute;n el vocero de Berni, est&aacute;n declarados debidamente ante la Administraci&oacute;n Federal de Ingresos P&uacute;blicos (AFIP). Tras el informe period&iacute;stico, los diputados de la Coalici&oacute;n C&iacute;vica M&oacute;nica Frade y Juan Manuel L&oacute;pez denunciaron al ministro y a su esposa por los supuestos delitos de enriquecimiento il&iacute;cito, evasi&oacute;n agravada, lavado de activos y falsedad documental.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f11632db-cfba-4493-b168-bbec2c6e55bc_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f11632db-cfba-4493-b168-bbec2c6e55bc_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f11632db-cfba-4493-b168-bbec2c6e55bc_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f11632db-cfba-4493-b168-bbec2c6e55bc_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f11632db-cfba-4493-b168-bbec2c6e55bc_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f11632db-cfba-4493-b168-bbec2c6e55bc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f11632db-cfba-4493-b168-bbec2c6e55bc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sergio Berni."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sergio Berni.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">En la Ciudad</h3><p class="article-text">
        Veamos qu&eacute; otros cambios se produjeron en los patrimonios de los ministros tanto de la ciudad como de la provincia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. El de Justicia y Seguridad porte&ntilde;o, Marcelo D'Alessandro, que acaba de pedir licencia por sus pol&eacute;micos v&iacute;nculos con el Poder Judicial y el empresariado, incluidos los contratistas de la ciudad, <strong>incorpor&oacute; algunos bienes a su patrimonio desde que entr&oacute; al gobierno de la capital en 2007.</strong> En estos 16 a&ntilde;os, D'Alessandro siempre trabaj&oacute; en el mismo ministerio, salvo el periodo 2013-2016 en que fue diputado. En 2013 <strong>se compr&oacute; con un cr&eacute;dito una casa de 458 m2 en Lomas de Zamora. </strong>En 2016 antes adquiri&oacute; un Jeep modelo 2012.
    </p><p class="article-text">
        El ministro de Salud de la ciudad, Fern&aacute;n Quir&oacute;s, se estren&oacute; en pol&iacute;tica en 2015 a cargo del proyecto Red P&uacute;blica de Salud del &aacute;rea metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En 2017 adquiri&oacute; un Mercedes-Benz cero kil&oacute;metro y entre 2018 y 2021 su esposa se hizo con un Nissan nuevo y una Chevrolet Tracker modelo 2016. Su par bonaerense, Nicol&aacute;s Kreplak, pas&oacute; de tener un departamento en la capital y un auto en 2012, cuando era subsecretario de Salud de la Naci&oacute;n, <strong>a contar en 2022 con una casa en la misma ciudad, </strong>comprada con fondos propios y financiamiento, y sigue disponiendo de un veh&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Concentr&eacute;monos ahora en la ciudad de Buenos Aires. La ministra de Educaci&oacute;n, Soledad Acu&ntilde;a, se desempe&ntilde;a desde 2007 en el gobierno porte&ntilde;o.<strong> Desde entonces compr&oacute; en 2016 el 50% de una cochera en Palermo. </strong>Su par de Cultura, Enrique Avogadro, tambi&eacute;n trabaja en la administraci&oacute;n p&uacute;blica de la capital desde hace 16 a&ntilde;os. <strong>En 2016 adquiri&oacute; la mitad de un lote de 5.000 m2 en Carmen de Areco.</strong> Su colega de Desarrollo Econ&oacute;mico, Jos&eacute; Luis Giusti, entr&oacute; al gobierno porte&ntilde;o en 2007 y s&oacute;lo cambi&oacute; de patr&oacute;n entre 2009 y 2015, cuando se desempe&ntilde;&oacute; en la Universidad de Buenos Aires (UBA). <strong>En 2014 se hizo con una casa de 900 m2 en Pilar; </strong>en 2019, de<strong> un campo de 116 hect&aacute;reas en Ullum, provincia de San Juan; y en 2021, de un auto Kia modelo 2020.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ef75d59-81e7-437a-bd01-47fa81937077_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ef75d59-81e7-437a-bd01-47fa81937077_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ef75d59-81e7-437a-bd01-47fa81937077_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ef75d59-81e7-437a-bd01-47fa81937077_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ef75d59-81e7-437a-bd01-47fa81937077_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ef75d59-81e7-437a-bd01-47fa81937077_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7ef75d59-81e7-437a-bd01-47fa81937077_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Jorge Macri"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Jorge Macri                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El ministro de Gobierno, Jorge Macri, entr&oacute; como diputado bonaerense en 2005 y desde 2011 fue intendente de Vicente L&oacute;pez por diez a&ntilde;os. <strong>En estos 18 a&ntilde;os incorpor&oacute; diversos bienes a su patrimonio:</strong> en 2016, cuando su primo Mauricio transit&oacute; el primer a&ntilde;o de su gobierno, sum&oacute; <strong>un Chevrolet modelo 1961, un yate (25% del mismo) y una moto BMW </strong>y en 2021, un 50% de <strong>un Toyota Corolla nuevo. </strong>En 2020 invirti&oacute; en un fideicomiso inmobiliario $ 27,2 millones a cotizaci&oacute;n de diciembre de 2021, que equival&iacute;an a US$ 267.000 al d&oacute;lar oficial. Su par de Desarrollo Social, Mar&iacute;a Migliore, se incorpor&oacute; al gobierno porte&ntilde;o en 2016. <strong>Al a&ntilde;o siguiente su marido compr&oacute; el 50% de un departamento de 100 m2 en Recoleta. </strong>El ministro de Hacienda, Mart&iacute;n Mura, es otro de los que se sum&oacute; en 2007 a la administraci&oacute;n p&uacute;blica de la ciudad. En 2012 adquiri&oacute;<strong> el 50% de Peugeot Rural cero kil&oacute;metro;</strong> en 2013, <strong>un 80% de una casa de 164 m2 en Belgrano</strong>; en 2015,<strong> un 50% de una quinta en Benav&iacute;dez y un 50% de un Peugeot 208;</strong> en 2016, <strong>un 25% de otro inmueble en City Bell y en 2017, una moto Piaggio </strong>nueva. Por &uacute;ltimo, su par de Espacio P&uacute;blico, Clara Muzzio, entr&oacute; al gobierno p&oacute;rte&ntilde;o en 2010 y desde entonces <strong>compr&oacute; un lote de 700 m2 en Bella Vista, </strong>en 2020, y <strong>el 50% de un Peugeot 408,</strong> que era nuevo cuando lo patent&oacute; en 2013.
    </p><h3 class="article-text">En la Provincia</h3><p class="article-text">
        Pasemos a la provincia de Buenos Aires. La ministra de Ambiente, Daniela Vilar, ten&iacute;a un auto cuando asumi&oacute; como diputada en 2019. Sigue teniendo uno. La de Comunicaci&oacute;n, Jesica Rey, no ten&iacute;a ni propiedades ni autos en 2012, cuando ya era vocera de Kicillof. Ahora <strong>tiene un piso en la capital, tres autos -dos adquiridos con ingresos propios, al 50% y al 100%, y otro heredado al 50%- y tres departamentos recibidos en donaci&oacute;n familiar</strong> en La Plata. Su par de Desarrollo Agrario, Javier Rodr&iacute;guez, incorpor&oacute; entre 2012, cuando era subsecretario de Planificaci&oacute;n Econ&oacute;mica de la Naci&oacute;n, y 2022, <strong>dos casas en Pilar.</strong> Su colega de Desarrollo de la Comunidad, Andr&eacute;s Larroque, alias El Cuervo, ten&iacute;a <strong>un apartamento de 45 m2 </strong>en 2012, cuando era diputado, y ahora s&oacute;lo tiene un coche.
    </p><p class="article-text">
        La ministra de Gobierno, Cristina &Aacute;lvarez Rodr&iacute;guez, <strong>sum&oacute; a su patrimonio un auto y una cochera en la capital </strong>desde 2012, cuando presidenta del Instituto Eva Per&oacute;n, su t&iacute;a abuela, en el gobierno de Cristina Kirchner. Su par de H&aacute;bitat, Agust&iacute;n Simone, incorpor&oacute; <strong>una moto m&aacute;s a su patrimonio,</strong> con lo que totaliza dos, desde aquel 2012, en que era director de proyectos con el Banco Mundial en el Ministerio de Econom&iacute;a de la Naci&oacute;n. Su colega de Hacienda, Pablo L&oacute;pez, ten&iacute;a en 2012, cuando era director nacional de Pol&iacute;tica Macroecon&oacute;mica, un departamento en la ciudad de Buenos Aires -sigue contando con uno-, un auto -ahora tiene dos pero al 50%- y el 25% de ocho pisos recibidos por donaci&oacute;n familiar aqu&iacute; mismo, <strong>pero ahora ya no figuran en su declaraci&oacute;n.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c205ba39-a174-49a4-990d-e72ee5c5f499_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c205ba39-a174-49a4-990d-e72ee5c5f499_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c205ba39-a174-49a4-990d-e72ee5c5f499_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c205ba39-a174-49a4-990d-e72ee5c5f499_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c205ba39-a174-49a4-990d-e72ee5c5f499_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c205ba39-a174-49a4-990d-e72ee5c5f499_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c205ba39-a174-49a4-990d-e72ee5c5f499_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Horacio Rodríguez Larreta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Horacio Rodríguez Larreta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El ministro de Infraestructura, Leonardo Nardini, dispon&iacute;a en 2012 de un auto. Entonces ocupaba el cargo de coordinador en el Ministerio de Desarrollo Social de la Naci&oacute;n. Ahora no anda motorizado, pero <strong>compr&oacute; una casa en Grand Bourg</strong>. Respecto de hace 11 a&ntilde;os, cuando Julio Alak encabezaba la cartera de Justicia al nivel nacional, y comparado con la actualidad, en que ocupa esa misma dependencia pero en el &aacute;mbito provincial, <strong>sum&oacute; una casa en Gonnet y se desprendi&oacute; de dos lotes en esa localidad platense y de dos coches. </strong>Adem&aacute;s hered&oacute; un 20% de un piso en Mar del Plata. La ministra de las Mujeres, Estela D&iacute;az, mantuvo sin cambios su patrimonio desde 2014, el a&ntilde;o anterior a asumir como diputada. Su par de Producci&oacute;n, Augusto Costa, cuenta con un auto -no ten&iacute;a ninguno en 2012, cuando era subsecretario en el Ministerio de Econom&iacute;a de la Naci&oacute;n- y sigue disponiendo de un apartamento en la capital. Fruto de herencias y donaciones familiares, hace 13 a&ntilde;os dispon&iacute;a de un 25% de una casa en Pinamar y otro 25% de cuatro departamentos en la ciudad de Buenos Aires. Ahora, por esta misma v&iacute;a, <strong>cuenta aqu&iacute; con un 100% de un local, el 12% de otro y el 12% de dos pisos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ministro de Trabajo, Walter Correa, modific&oacute; su patrimonio respecto de 2016, un a&ntilde;o antes de que este sindicalista asumiera como diputado. Hace siete a&ntilde;os, ten&iacute;a dos casas en Moreno <strong>-ahora cuenta s&oacute;lo con una-,</strong> otros dos lotes en ese partido del conurbano<strong> -ya no los tiene-, </strong>un local heredado all&iacute; mismo <strong>-tampoco dispone m&aacute;s de &eacute;l- </strong>y cinco departamentos en la capital -<strong>tambi&eacute;n desaparecieron de su propiedad-.</strong> En la actualidad cuenta con una moto y una inversi&oacute;n en un fideicomiso por $ 21,7 millones de fines de 2021, <strong>equivalentes a US$ 213.000 al tipo de cambio oficial.</strong> Para terminar, su par de Transporte, Jorge D'Onofrio, si se compara con 2018, cuando era diputado bonaerense<strong>, pas&oacute; de dos a un auto. </strong>En Pilar contaba hace cinco a&ntilde;os con terreno al 100% y una casa al 50%. Ahora tiene una sola vivienda pero al 100%. Adem&aacute;s sigue disponiendo de una sociedad de responsabilidad limitada (SRL).
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/casa-felipe-miguel-inversiones-berni-variaron-patrimonios-kicillof-larreta-gabinetes-ultimos-anos_1_9847169.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Jan 2023 03:02:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cb3fb699-c193-4aa5-bc9d-0910a933f712_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="72398" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cb3fb699-c193-4aa5-bc9d-0910a933f712_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="72398" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De la casa de Felipe Miguel a las inversiones de Berni: cómo variaron los patrimonios de Kicillof, Larreta y sus gabinetes en los últimos años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cb3fb699-c193-4aa5-bc9d-0910a933f712_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio,Riqueza,Axel Kicillof,Sergio Berni,Felipe Miguel,Horacio Rodríguez Larreta,Jorge Macri]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jan Eeckhout: “Los trabajadores crean mucha más riqueza de la que reciben”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/jan-eeckhout-trabajadores-crean-riqueza-reciben_128_9785768.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0fbf916-39d0-4062-8404-cf1caabb77f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jan Eeckhout: “Los trabajadores crean mucha más riqueza de la que reciben”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de "La paradoja del beneficio" analiza las relaciones entre el mercado y los empleados y demuestra cómo las grandes empresas fomentan los monopolios contribuyendo a la desigualdad </p></div><p class="article-text">
        Jan Eeckhout ha sido profesor en la Universidad de Pensilvania, en la University College de Londres, en la de Princeton y en la de Nueva York. Actualmente vive en Barcelona, donde ejerce como profesor de Investigaci&oacute;n y Estudios Avanzados en la Universidad Pompeu Fabra (UPF). Ha publicado numerosos art&iacute;culos en medios como el <em>New York Times</em>, el <em>Wall Street Journal</em>, el <em>Economist</em> y el <em>Financial Times</em> y es autor de <em>La paradoja del beneficio</em> (Taurus),&nbsp;un estudio que con datos e historias reales busca provocar y abrir ojos. 
    </p><p class="article-text">
        Su investigaci&oacute;n demuestra c&oacute;mo los beneficios derivados del progreso no han repercutido en una mejora del mercado laboral. Las &ldquo;superestrellas&rdquo; de las grandes compa&ntilde;&iacute;as cobran cada vez m&aacute;s mientras que los salarios de la mayor parte de los empleados siguen igual o peor en t&eacute;rminos reales desde hace d&eacute;cadas. Una de las consecuencias m&aacute;s evidentes y preocupantes es la de una sociedad con mayor desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tendemos a aceptar que cuando las empresas van bien, la econom&iacute;a va bien y esto no es as&iacute;.&iquest;Esa es la paradoja del beneficio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es un poco m&aacute;s sutil en el sentido de que est&aacute; bien que las empresas obtengan beneficios porque ese es su objetivo, pero lo que vemos es que hay un exceso de beneficio para algunas empresas que en realidad son pocas. Mundialmente son unas 500. Son empresas que parecen superexitosas cuando miras sus beneficios pero no porque hagan crecer la econom&iacute;a sino porque les falta competencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por eso destaca en el libro que los empresarios exitosos siempre buscan mercados en los que la competencia sea reducida.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. O tambi&eacute;n intentan innovar para ofrecer un producto nuevo o de mayor calidad que la competencia, pero una vez lo consiguen tambi&eacute;n reducen la competencia. Adem&aacute;s, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os estamos viendo c&oacute;mo las empresas que est&aacute;n en el &aacute;mbito de las nuevas tecnolog&iacute;as se benefician mucho de las econom&iacute;as de escala. En estos casos la inversi&oacute;n inicial para desarrollar una app puede ser muy alta pero despu&eacute;s el coste de producci&oacute;n es bajo. Se acaban generando monopolios naturales. Pasa con las redes sociales. La gente quiere estar en las que hay m&aacute;s usuarios. Puede que haya muy buenas alternativas pero no entras si no conoces a nadie que est&eacute;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Muchos de los problemas que se observan en los datos sobre el empleo tienen su origen en la tecnolog&iacute;a, y aunque el cambio tecnol&oacute;gico suele ser la causa, tambi&eacute;n es la soluci&oacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por eso la soluci&oacute;n nunca va a ser reducir las tecnolog&iacute;as sino regularlas. Son las que nos dan el crecimiento, la mejora de los servicios o la calidad de los productos. Lo que necesitamos es que en las econom&iacute;as de escala haya m&aacute;s competencia entre las empresas porque tiene consecuencias para el mercado laboral, las empresas peque&ntilde;as y las <em>startups</em>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La inversión inicial para desarrollar una app puede ser muy alta pero después el coste de producción es bajo. Se acaban generando monopolios naturales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Respecto al mercado laboral, una de las conclusiones del libro es que a los trabajadores hoy les va peor en comparaci&oacute;n con la riqueza que generan.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Crean mucha m&aacute;s de la que reciben. Por eso los salarios de los que est&aacute;n en los sectores de servicios o en la producci&oacute;n se han quedado estancados en t&eacute;rminos reales. Ahora bajando a&uacute;n m&aacute;s por la inflaci&oacute;n. Desde los 80 han estado constantes aunque no haya afectado a todos por igual.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Eso es porque a quienes les va peor son los que cobran menos mientras los sueldos altos aguantan e incluso han subido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Y los salarios de las superestrellas est&aacute;n tambi&eacute;n relacionados con el poder de mercado. Cuando una empresa tiene una posici&oacute;n dominante y genera tantos beneficios busca al mejor CEO, a abogados capaces de conseguir grandes contratos o aquellos que pueden actuar mejor como lobbies con los pol&iacute;ticos. Les pagan mucho para que consigan mantener esta situaci&oacute;n de dominio de la empresa. El CEO de Appel, Tim Cook, gana 88 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o por algo. Y ese algo es, entre otras cosas, conseguir que su empresa no tenga competencia. Es bueno para su empresa pero las ganancias que obtiene van a pocos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los estudios tambi&eacute;n influyen. Califica de &ldquo;dr&aacute;stico aumento de la brecha salarial&rdquo; la que se produce a partir de la d&eacute;cada de los 80 entre quienes tienen una formaci&oacute;n universitaria completa y los que no.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los 80 si hab&iacute;as completado una formaci&oacute;n universitaria ganabas de promedio un 40% m&aacute;s que los que no hab&iacute;an estudiado una carrera. Ahora esta diferencia ha aumentado y puede llegar al 100%. En parte es por el cambio tecnol&oacute;gico. Hay muchos trabajos en los que se necesita una persona pero no hacen falta muchos requisitos, en los que no se tienen que tomar decisiones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero en Espa&ntilde;a siempre se habla de la necesidad de mejorar la formaci&oacute;n profesional para disponer de trabajadores cualificados en determinados sectores.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero tambi&eacute;n faltan porque en muchos de esos sectores los sueldos son muy bajos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/345b7b19-37d0-477a-890b-9ab998c89c83_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/345b7b19-37d0-477a-890b-9ab998c89c83_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/345b7b19-37d0-477a-890b-9ab998c89c83_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/345b7b19-37d0-477a-890b-9ab998c89c83_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/345b7b19-37d0-477a-890b-9ab998c89c83_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/345b7b19-37d0-477a-890b-9ab998c89c83_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/345b7b19-37d0-477a-890b-9ab998c89c83_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Jan EecKhout, en una momento de la entrevista"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Jan EecKhout, en una momento de la entrevista                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El libro desmonta varios mitos. Por ejemplo, el de que cada vez hay m&aacute;s </strong><em><strong>startups</strong></em><strong>. Explica que en Estados Unidos, justo antes de 1980, la tasa de creaci&oacute;n de </strong><em><strong>startups</strong></em><strong> era del 14% y en el 2018 era del 8%. &iquest;En Europa pasa lo mismo? &iquest;A qu&eacute; lo atribuye?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, en Europa es similar y es porque como las empresas grandes son cada vez m&aacute;s dominantes muchas veces solo sobreviven las que a ellos les conviene. A menudo las compran para que no puedan trabajar con otras empresas o incluso a veces las adquieren para dejarlas morir. Las grandes cada vez son m&aacute;s grandes y a las peque&ntilde;as no les queda casi mercado para vivir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n desmonta la idea del llamado reloj de oro (el regalo que hac&iacute;an algunas empresas para premiar la antig&uuml;edad), porque la duraci&oacute;n de los empleos ha aumentado. En promedio, los empleos que podemos considerar como estables duran hoy un a&ntilde;o m&aacute;s que en la d&eacute;cada de 1980. &iquest;Por qu&eacute; la gente no cambia de trabajo tan r&aacute;pido como antes pese a que podamos tener la percepci&oacute;n que no es as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las empresas se comportan de manera distinta cuando se producen cambios en el entorno.&nbsp;Imaginemos que tenemos dos empresas que venden gasolina y baja el precio del petr&oacute;leo. Eso significa que baja el precio de la gasolina y si ambas empresas est&aacute;n cerca, como son competencia, la que no lo haga saldr&aacute; perdiendo. Ahora bien, si una est&aacute; en un pueblo y la otra a unos cuantos kil&oacute;metros, no ajustan tanto los precios en funci&oacute;n del cambio en el coste. Pongo este ejemplo para explicar la importancia de los costes y la variabilidad del entorno no solo en los precios sino tambi&eacute;n en la producci&oacute;n. Eso afecta a la contrataci&oacute;n de trabajadores, a su promoci&oacute;n y a su movilidad. Que los trabajos duren m&aacute;s no significa que sean mejores porque al no haber m&aacute;s promociones tampoco se suben los salarios.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esto &uacute;ltimo, la movilidad laboral, parece ser tambi&eacute;n otro mito. Cita que la probabilidad de cambiar de empleo en un mismo mes, si descontamos f&oacute;rmulas como los temporales que hab&iacute;a hasta hace poco en Espa&ntilde;a, es en pa&iacute;ses como Estados Unidos un 31% menor que en 1994.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y en Europa no es tan distinto porque al final estamos hablando de las mismas grandes empresas. Porque aunque su c&oacute;digo postal est&aacute; all&iacute; lo que importa es d&oacute;nde est&aacute;n sus consumidores y los trabajadores que lo producen. Que no haya movilidad no es necesariamente positivo: est&aacute; bien tener seguridad, pero otra cosa es cuando es sin&oacute;nimo de estancamiento. La movilidad, en los casos de los empleos estables, significa que se generan oportunidades.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s del diagn&oacute;stico, el libro apunta por d&oacute;nde deber&iacute;an pasar las soluciones. Una ser&iacute;a la que resume c&oacute;mo recuperar la confianza en la defensa de la competencia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La gente a veces tiene la idea de que el mercado libre funciona por s&iacute; mismo y es as&iacute; para algunas cosas, para determinados productos. Pero en el &aacute;mbito de la tecnolog&iacute;a digital, con las econom&iacute;as de escala enormes que antes citaba, es donde est&aacute; el problema y la soluci&oacute;n. Para que funcione un mercado hay que ajustar las reglas y que puedan entrar otras empresas. Voy a poner un ejemplo del &aacute;mbito de las telecomunicaciones. La regulaci&oacute;n europea se&ntilde;ala que si eres una empresa de aqu&iacute; que dispone de antenas tienes la obligaci&oacute;n de permitir a otras empresas que puedan utilizar tu red a cambio de un alquiler. Si viene una empresa polaca o holandesa puede llamar a Movistar y en base a la regulaci&oacute;n europea puede acceder a su red y paga por usarla. Eso genera competencia y bajan los precios de todas. Mi plan en Estados Unidos me cuesta el triple que el que tengo en Espa&ntilde;a. La tecnolog&iacute;a es id&eacute;ntica pero all&iacute; hay tres proveedores y en Europa son 150.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n propone romper el v&iacute;nculo que existe entre el poder de mercado y el poder pol&iacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A las empresas de telefon&iacute;a de aqu&iacute; o a Renfe cuando se permite que entre competencia en la alta velocidad no les hace ninguna gracia. Las grandes empresas que tienen poder de mercado usan parte de su beneficio para hacer de lobby con los pol&iacute;ticos para conseguir regulaciones favorables a sus intereses. Puede parecer una paradoja, pero m&aacute;s competencia implica m&aacute;s redistribuci&oacute;n de la riqueza porque suben los salarios. El poder pol&iacute;tico debe fomentar la competencia para que se note en los salarios. Adem&aacute;s, baja la concentraci&oacute;n de la riqueza en manos de unos pocos y adem&aacute;s esa empresa tendr&aacute; que competir para ofrecer un servicio m&aacute;s barato al consumidor.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
El poder político debe fomentar la competencia para que se note en los salarios
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Lo que pasa es que a veces algunas de estas grandes empresas tienen m&aacute;s poder que los pol&iacute;ticos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. En Estados Unidos existe un consenso entre dem&oacute;cratas y republicanos en que tienen que hacer algo, despu&eacute;s ya se ver&aacute; si es as&iacute;, para resolver la situaci&oacute;n dominante de las grandes empresas. Lo piensan por motivos muy distintos. Los dem&oacute;cratas por los efectos adversos que hemos comentado y los republicanos porque tienen miedo a perder su parcela de poder y que un Facebook pueda tener m&aacute;s influencia en el resultado electoral que ellos mismos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aunque se&ntilde;ale las soluciones para revertir este escenario, viendo los gr&aacute;ficos que aparecen en el libro sobre el mercado laboral y la concentraci&oacute;n empresarial no parece que estemos en el camino correcto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que hacer un cambio porque nos queda a&uacute;n mucho recorrido en los avances tecnol&oacute;gicos. No sabemos qu&eacute; va a pasar en el &aacute;mbito de los datos, la inteligencia artificial y otros avances y que son mecanismos para que las empresas puedan controlar m&aacute;s el mercado. Sectores como el transporte, la electricidad o el petr&oacute;leo ahora est&aacute;n muy regulados y es lo que requiere el sector tecnol&oacute;gico.&nbsp; &nbsp; 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/jan-eeckhout-trabajadores-crean-riqueza-reciben_128_9785768.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Dec 2022 10:27:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a0fbf916-39d0-4062-8404-cf1caabb77f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1554420" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a0fbf916-39d0-4062-8404-cf1caabb77f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1554420" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Jan Eeckhout: “Los trabajadores crean mucha más riqueza de la que reciben”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a0fbf916-39d0-4062-8404-cf1caabb77f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,Trabajadores,Concentración de la riqueza,Riqueza,Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
