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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Walter Kerr]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Walter Kerr]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Walter Kerr, intérprete presidencial: el encuentro con dos reinas, el poder de la discreción y un mundo que le queda chico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/walter-kerr-interprete-presidencial-encuentro-reinas-discrecion-mundo-le-queda-chico_1_9578913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ac61cc1-ace2-4e7d-9958-64bdb5f4cb59_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Walter Kerr, intérprete presidencial: el encuentro con dos reinas, el poder de la discreción y un mundo que le queda chico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pieza clave de las visitas al exterior de los presidentes argentinos, desde Carlos Menem a Alberto Fernández pasando por Cristina Kirchner y Mauricio Macri, Kerr habla nueve idiomas, estudia árabe, tiene cuatro gatos persas, es amante de los boleros latinos y un apasionado de la astrofísica</p></div><p class="article-text">
        En el encuentro de Carlos Menem con la reina Isabel II, Walter Kerr se estren&oacute; como int&eacute;rprete oficial de la Presidencia. Hab&iacute;an pasado 16 a&ntilde;os desde la guerra de Malvinas, pero las relaciones entre Argentina y Reino Unido segu&iacute;an golpeadas. El canciller Guido Di Tella estaba convencido de la importancia de recuperar el v&iacute;nculo con Inglaterra. La primera visita desde 1960 de un mandatario argentino a Londres deb&iacute;a ser una misi&oacute;n de relojer&iacute;a. Fue as&iacute; que el Tango 01 despeg&oacute; desde Buenos Aires con decenas de asesores pol&iacute;ticos y diplom&aacute;ticos para asistir al presidente. 
    </p><p class="article-text">
        En el momento de aterrizar, la consigna fue clara: <em>nadie debe besar a la reina. </em>Pero Menem no hizo caso al protocolo. En una secuencia r&aacute;pida en las puertas del palacio de Buckingham, camin&oacute; con pasos cortos y apretados hasta tomarle la mano a la reina. &ldquo;El encargado de protocolo ingl&eacute;s, que estaba en el otro pasillo, me mir&oacute; al instante. <em>Do you remember? No one kisses the Queen. </em>Me quer&iacute;a matar&rdquo;, recuerda el excanciller Jorge Faurie, director de Ceremonial de Canciller&iacute;a en la d&eacute;cada de 1990, quien tambi&eacute;n integr&oacute; la delegaci&oacute;n a Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        Fue en esa misi&oacute;n diplom&aacute;tica de 1998 que Kerr, ahora director de Traducciones del Ministerio de relaciones Exteriores y Culto,&nbsp;se convirti&oacute; en la voz en el exterior de los presidentes argentinos. &ldquo;Fue mi primer viaje. Ya ten&iacute;a bastante experiencia como int&eacute;rprete, pero ese fue mi debut en aquel mundo&rdquo;, recuerda Kerr, quien con solo 30 a&ntilde;os estuvo a cargo de las reuniones de negocios en Inglaterra. Walter decidi&oacute; sumarse de la mano de Ana Braun al equipo de Canciller&iacute;a en 1997, despu&eacute;s de haber pasado por el sector privado. &ldquo;Me siento parte del inventario del Estado argentino&rdquo;, dice Kerr entre risas a sus 54 a&ntilde;os.
    </p><h3 class="article-text">El poder de la discreci&oacute;n </h3><p class="article-text">
        Isabel II no fue la &uacute;nica reina que conoci&oacute; Kerr. &ldquo;Hasta a Madonna le llam&oacute; la atenci&oacute;n mi int&eacute;rprete&rdquo;, lleg&oacute; a decir Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, en la apertura del V Encuentro Internacional de Int&eacute;rpretes de 2010. Hombre alto, de pelo gris y p&oacute;mulos huesudos, Kerr suele destacar entre la multitud aunque es lo &uacute;ltimo que desea. La discreci&oacute;n es su principal lema. Por eso elige no dar detalles sobre el encuentro con la reina del pop. &ldquo;Me felicit&oacute; por mi trabajo. No recuerdo las palabras exactas&rdquo;, dice r&aacute;pido sobre Madonna, como queriendo esquivar el tema. Kerr solo deja ver lo que decide que sea visto. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si alguien me dijera <em>qu&eacute; tal estuvo la reuni&oacute;n entre tal y tal </em>y le contesto <em>estuvo muy bien, </em>el solo hecho de decir <em>estuvo muy bien </em>es confirmar que la reuni&oacute;n se hizo&rdquo;, explica con un ejemplo. En su oficina del piso sexto de Canciller&iacute;a, de aspecto deliberadamente mon&aacute;stico, nada aporta informaci&oacute;n sobre su mundo &iacute;ntimo. De las paredes no cuelgan im&aacute;genes de su familia, ni postales de otras ciudades. No se ven diplomas, ni adornos, ni libros. Lo &uacute;nico que Kerr deja ver es un calendario de papel con una imagen en blanco y negro de un gato, que posiblemente le recuerden a sus cuatro ex&oacute;ticos persas. No hay hendidura ni descuido que permita entrar a su universo privado. 
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                Walter Kerr en el centro, a su izquierda el presidente argentino, Alberto Fernández,  junto con el exprimer ministro británico, Boris Johnson                            </span>
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        &ldquo;En este &aacute;mbito no alcanza solamente con el conocimiento de los idiomas. Hay varios intangibles que son s&uacute;per importantes. Las redes son un tema de este tiempo&rdquo;, dice el hombre que no tiene Instagram. &ldquo;El hecho de mostrarse en un lugar y decir: <em>heme aqu&iacute;, en tal la reuni&oacute;n</em>. Eso es dar informaci&oacute;n. La discreci&oacute;n siempre es una buena consejera en todos los &aacute;mbitos. Para nosotros la confidencialidad es un valor clave&rdquo;. Y repite tres veces: &ldquo;clave, clave, clave&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La discreci&oacute;n para Kerr va desde el tono de voz hasta el modo de vestir. &ldquo;Los protagonistas son las personas para las cuales uno trabaja. El int&eacute;rprete es solo un mediador o facilitador de la comunicaci&oacute;n&rdquo;, dice. La diferencia entre traductor e int&eacute;rprete es que el primero trabaja con el discurso escrito mientras el segundo con el oral. Y el mensaje hablado exige una dosis de exposici&oacute;n, estar frente a las c&aacute;maras, a un costado del presidente. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la discreci&oacute;n, entre las gemas de la Canciller&iacute;a est&aacute; la disciplina. Los diplom&aacute;ticos tienen la capacidad t&eacute;cnica para llevar a buen puerto las indicaciones que reciben de la pol&iacute;tica. Por eso pueden generar algunas complicaciones en el despliegue de la pol&iacute;tica exterior los embajadores pol&iacute;ticos, en especial, aquellos que llegan despu&eacute;s de un recorrido parlamentario, en donde sentar posici&oacute;n sobre todos los temas y en todo momento es un valor, no una desventaja. En Canciller&iacute;a, el que habla de m&aacute;s pierde. El que no lo entiende queda al margen de su l&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Kerr comparte mucho de ese mundo. Cuando termin&oacute; el colegio secundario decidi&oacute; estudiar Derecho en la Universidad de Buenos Aires, para despu&eacute;s ingresar a la carrera diplom&aacute;tica, pero la r&aacute;pida salida laboral que tuvo como int&eacute;rprete, despu&eacute;s de terminar la carrera de Traductor P&uacute;blico, lo llevaron por otros caminos. &ldquo;Mi motivaci&oacute;n principal para estudiar abogac&iacute;a fue justamente que mi idea era hacer la carrera del Servicio Exterior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre los puntos de contacto que mantiene el mundo de los int&eacute;rpretes y los diplom&aacute;ticos est&aacute; la dif&iacute;cil tarea de ser la voz de otro al que se busca representar. &ldquo;Un buen diplom&aacute;tico debe traducir para el Gobierno lo que piensa la sociedad donde est&aacute; represent&aacute;ndonos y ante la sociedad que nos representa, saber explicar qu&eacute; somos los argentinos y qu&eacute; queremos. En el caso del diplom&aacute;tico, hay que tener capacidad para presentar una realidad. En el caso del int&eacute;rprete, traducir el discurso&rdquo;, dice el excanciller Jorge Faurie.
    </p><h3 class="article-text">De Escocia a Asunci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Walter recuerda la manera en que su padre, en el bar de un hotel c&eacute;ntrico de Asunci&oacute;n, le pidi&oacute; en espa&ntilde;ol al encargado del lugar una mesa para cuatro con vista al r&iacute;o. Pero el encargado, distra&iacute;do, no le prest&oacute; atenci&oacute;n. Esa tarde su padre, de ra&iacute;ces escocesas pero nacido en Paraguay, desenfund&oacute; el guaran&iacute; para conseguir lo que quer&iacute;a. &ldquo;Cuando uno habla la lengua nativa de esa persona, genera una afinidad de nivel muy especial que posibilita grandes cosas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Walter trabaja en la traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol de la lengua inglesa, francesa y alemana. Puede comunicarse en neerland&eacute;s, noruego, sueco, italiano, portugu&eacute;s y entiende algo de ruso pero el &aacute;rabe es su &uacute;ltima aventura. &ldquo;Para m&iacute; el &aacute;rabe es una lengua fascinante. Estudiar &aacute;rabe implica por lo menos estudiar dos idiomas, porque cada pa&iacute;s tiene su dialecto&rdquo;. 
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                Walter Kerr detrás de Fernando de la Rúa y George W. Bush                            </span>
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        Existe un elemento que explica la vida de los int&eacute;rpretes, as&iacute; como gran parte de los diplom&aacute;ticos y varios corresponsables extranjeros. Muchos de ellos comparten una crianza en la que han saltado de pa&iacute;s en pa&iacute;s desde muy chicos, con familias de distintos or&iacute;genes y diversas procedencias culturales. El caso de Kerr no es la excepci&oacute;n. &ldquo;M&aacute;s all&aacute; del ingl&eacute;s, que ya estaba en la familia, crec&iacute; en un entorno multicultural. Por ejemplo, una de mis t&iacute;as estaba casada con un noruego, ah&iacute; aprend&iacute; el idioma. Mi padre ten&iacute;a muchos amigos daneses, de ese modo aprend&iacute; dan&eacute;s, de o&iacute;rlo y de estar con sus amigos. Tambi&eacute;n hablaba guaran&iacute; porque mi padre hab&iacute;a estado en Paraguay muchos a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Walter cuenta que vive con una valija siempre hecha &ldquo;para efectos pr&aacute;cticos&rdquo;. El modo de vida de un int&eacute;rprete exige disponibilidad y flexibilidad para dejar de un d&iacute;a para el otro las rutinas y cambiar de pa&iacute;s por unos d&iacute;as. &ldquo;A veces digo, en broma, que esto es algo para gente disfuncional. Ah&iacute; me incluyo desde el primer momento&rdquo;, dice entre risas. Lector de filosof&iacute;a, amante de la m&uacute;sica cl&aacute;sica, el rock ingl&eacute;s y los boleros latinos, Kerr es fan&aacute;tico de la cocina vietnamita, india y japonesa. Tambi&eacute;n se confiesa entusiasta de la astrof&iacute;sica, lo que parece confirmar su voraz avidez por lo desconocido. &ldquo;Siempre me fascin&oacute; poder descifrar otros c&oacute;digos. Desde muy peque&ntilde;o tengo la semilla de la curiosidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Te asombra la inmensidad de lo desconocido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, absolutamente, s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Parece como si el mundo te quedara chico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, totalmente, me estimula pensar cu&aacute;l es el sentido de todo. Si es que hay un sentido. Cuando uno piensa en la insignificancia de todo, en la inmensidad, es fascinante preguntarse qu&eacute; maravillas hay m&aacute;s all&aacute;, qu&eacute; misterios quedan ocultos&ndash; dice desde las puertas de un universo &iacute;ntimo y herm&eacute;tico que cuida con recelo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AO</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ayelén Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/walter-kerr-interprete-presidencial-encuentro-reinas-discrecion-mundo-le-queda-chico_1_9578913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jan 2023 03:27:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Walter Kerr, intérprete presidencial: el encuentro con dos reinas, el poder de la discreción y un mundo que le queda chico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cancillería,Walter Kerr,Diplomacia]]></media:keywords>
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