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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Marcelo Cohen]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/marcelo-cohen/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Marcelo Cohen]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los libros de diciembre: María Moreno, cartas de escritores, Simon Reynolds y la poesía según Marcelo Cohen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-diciembre-maria-moreno-cartas-escritores-simon-reynolds-poesia-marcelo-cohen_1_11876064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3556f8bc-70a3-4c0e-964e-7c0258b16bad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los libros de diciembre: María Moreno, cartas de escritores, Simon Reynolds y la poesía según Marcelo Cohen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El último mes del año llega repleto de novedades editoriales. De qué se tratan y qué sellos las publicaron.</p></div><p class="article-text">
        Se termina un a&ntilde;o dif&iacute;cil en el rubro editorial que, sin embargo, cierra con una gran cantidad de novedades durante diciembre. Las editoriales argentinas y tambi&eacute;n las internacionales que publican sus t&iacute;tulos en el pa&iacute;s anunciaron la publicaci&oacute;n de novelas, ensayos, libros de cuentos, investigaciones period&iacute;sticas y cr&oacute;nicas que<strong> llegar&aacute;n a las librer&iacute;as locales de la mano de autores y autoras como Mar&iacute;a Moreno, Marcelo Cohen, Leila Guerriero, Cynthia Rimsky, Simon Reynolds, Michel Nieva y Luisa Valenzuela</strong>, entre much&iacute;simos otros.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por los lanzamientos m&aacute;s destacados y las editoriales que los publicaron.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Por cuatro d&iacute;as locos. Peque&ntilde;o inventario de la Patria Pop</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Moreno.</strong> &ldquo;Mar&iacute;a Moreno llega a Sigilo y no podemos estar m&aacute;s felices con su nuevo libro. La gran escritora argentina se incorpora al cat&aacute;logo de nuestra editorial con <em>Por cuatro d&iacute;as locos. Peque&ntilde;o inventario de la Patria pop</em>, <strong>un libro de cr&oacute;nicas atravesado por su particular y aguda mirada sobre la Argentina</strong>. Concebida por la propia autora, <em>Por cuatro d&iacute;as locos</em> es una selecci&oacute;n de cr&oacute;nicas, columnas, ensayos y art&iacute;culos de distintas &eacute;pocas &ndash;cuarenta a&ntilde;os la m&aacute;s antigua, de ayer nom&aacute;s y a&uacute;n in&eacute;dita la m&aacute;s reciente, atemporales todas&ndash;, en donde Mar&iacute;a Moreno, con una inteligencia sin concesiones, hace del imaginario popular argentino su territorio personal&rdquo;, inform&oacute; sobre este lanzamiento la editorial en un comunicado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;P&iacute;cara, irreverente, reina barroca y plebeya de los matices, la gran cronista y escritora se zambulle en la historia, la cultura y la pol&iacute;tica de nuestro pa&iacute;s, r<strong>evuelve en nuestro pante&oacute;n de mitos y leyendas para iluminar, denunciar, recordar, interpretar, rastrear, armar y desarmar el sentir popular y los lugares comunes de la argentinidad</strong>. San Mart&iacute;n, Evita, Per&oacute;n y sus caniches, Maradona, Borges, la Coca Sarli, Cristina y el Che son algunas de las muchas figuras que marchan en este desfile que celebra y discute los fulgores y contradicciones de nuestra Patria pop, al ritmo de la m&uacute;sica desbordante de una de las voces m&aacute;s extraordinarias de la literatura en castellano&rdquo;, apuntaron desde Sigilo.
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                Por cuatro días locos. Pequeño inventario de la Patria Pop, de María Moreno, salió por Sigilo                            </span>
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        <em><strong>Por cuatro d&iacute;as locos. Peque&ntilde;o inventario de la Patria Pop</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Moreno, sali&oacute; por Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Una morada ambulante (escritos sobre poes&iacute;a)</strong></em><strong>, de Marcelo Cohen. </strong>La poes&iacute;a, dice <strong>Marcelo Cohen</strong>, &ldquo;es, cuando menos, <strong>el intento de romper las paredes del zumbido hegem&oacute;nico, devolver al texto del mundo su car&aacute;cter variable</strong> y, mediante tratos particulares con la palabra, impedir que las cosas se vuelvan definitivamente opacas y ajenas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta idea, articulada sobre una exquisita comprensi&oacute;n de la prosa, orienta y encauza los m&aacute;s de treinta ensayos y art&iacute;culos reunidos en este libro&rdquo;, informan desde el sello Entrop&iacute;a. &ldquo;Un modo de aproximarse a la poes&iacute;a que reconoce en ella su naturaleza impertinente, su obstinada voluntad de cambiar siempre de tema,<strong> &rdquo;su equ&iacute;voca cualidad de discurso y canto, alumbramiento y representaci&oacute;n, molestia y consuelo, objeto y fantasma&ldquo;</strong>, agregan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escritos con una lucidez y una erudici&oacute;n inusitadas a lo largo de cuatro d&eacute;cadas, <strong>estos textos nos llevan de Rilke a Vallejo, de Pound a Mirta Rosenberg, de Wallace Stevens a Louise Gl&uuml;ck, de A.R. Ammons a Heberto Padilla, de Larkin a Zurita, de Baudelaire a Alicia Genovese</strong>, y la lista sigue, desborda los l&iacute;mites de la l&iacute;rica, nos confronta con las restricciones y las maravillas del lenguaje&rdquo;, apuntan los editores.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Marcelo Cohen (Buenos Aires, 1951 - 2022) fue escritor, cr&iacute;tico y traductor.</strong> Public&oacute; una docena de novelas, diez vol&uacute;menes de cuentos y varios libros ensay&iacute;sticos. Entre estos &uacute;ltimos se destacan <em>&iexcl;Realmente fant&aacute;stico! y otros ensayos</em>, de 2003, <em>M&uacute;sica prosaica (cuatro piezas sobre la traducci&oacute;n)</em>, de 2014; <em>Notas sobre la literatura y el sonido de las cosas</em>, de 2016, y <em>Un a&ntilde;o sin primavera</em>, de 2017.
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            <span class="title">
                Una morada ambulante (escritos sobre poesía), de Marcelo Cohen, salió por Entropia.                            </span>
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        <em><strong>Una morada ambulante (escritos sobre poes&iacute;a)</strong></em><strong>, de Marcelo Cohen, sali&oacute; por Entropia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Futuroman&iacute;a</strong></em><strong>, de Simon Reynolds.</strong> &ldquo;Tras ocho a&ntilde;os sin novedades editoriales, <strong>Simon Reynolds vuelve con una celebraci&oacute;n de la m&uacute;sica que parece anticipar el futuro. </strong>Estableciendo un contrapunto con <em>Retroman&iacute;a</em>. <em>La adicci&oacute;n del pop a su propio pasado</em> (2011) y con<em> Los fantasmas de mi vida. Escritos sobre depresi&oacute;n, hauntolog&iacute;a y futuros perdidos </em>(2013) de su camarada bloguero Mark Fisher, en esta compilaci&oacute;n de art&iacute;culos Reynolds insiste en librar una guerra contra la cultura retro. Solo que al desesperanzado diagn&oacute;stico vinculado a la desaceleraci&oacute;n de la innovaci&oacute;n en la primera d&eacute;cada del siglo XXI opone una mirada actualizada y m&aacute;s optimista sobre la capacidad de la m&uacute;sica popular para continuar reinvent&aacute;ndose. <strong>&lsquo;Si bien lo retro sigue siendo prominente, ya no es dominante&rsquo;, dice, y esto permite que su ingenio cr&iacute;tico pueda detectar aqu&iacute; y all&aacute; nuevos territorios ac&uacute;sticos en los que adentrarnos con perplejidad'</strong>&rdquo;, se&ntilde;alaron desde el sello Caja Negra, sobre su lanzamiento de diciembre en manos del periodista y cr&iacute;tico cultural brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero el foco de esta selecci&oacute;n de textos, escritos entre los a&ntilde;os noventa y el presente, no est&aacute; puesto solo en la actualidad, sino en una genealog&iacute;a de artistas que hicieron de las texturas y ritmos artificiales su zona de exploraci&oacute;n. <em>Futuroman&iacute;a</em> es un tapiz que re&uacute;ne las ficciones s&oacute;nicas que han proliferado en ese espacio de incertidumbre y creatividad donde lo humano se encuentra con las m&aacute;quinas. Una gu&iacute;a entusiasta que recopila toda una vida de escucha electr&oacute;nica. Comenzando con un extraordinario cap&iacute;tulo sobre Giorgio Moroder, pasando por perfiles esclarecedores de Kraftwerk, Ryuichi Sakamoto, Wolfgang Voigt o pionerxs del sintetizador como Wendy Carlos, y registrando con ojos ne&oacute;fitos el nacimiento del acid house, el jungle, el gabber o el IDM, <strong>la primera parte de este libro es una verdadera arqueolog&iacute;a de monumentos al futuro</strong>. En la segunda mitad, productores como Aphex Twin, Daft Punk o Burial se encuentran con Oneohtrix Point Never, Geneva Jacuzzi, Grimes, Traxman, Arca o Travis Scott para cartografiar una gama de microescenas y est&eacute;ticas que est&aacute;n expandiendo los l&iacute;mites de la escucha. El trap, el footwork o el hyperpop, y tecnolog&iacute;as digitales revolucionarias como el Auto-Tune, se vuelven aprehensibles gracias a la reconocida inventiva de Reynolds para crear conceptos que definen una &eacute;poca. &lsquo;Maximalismo digital&rsquo;, &lsquo;etnodelia&rsquo;, &lsquo;conceptr&oacute;nica&rsquo; son algunas de las nociones con las que uno de los cr&iacute;ticos m&aacute;s influyentes de nuestro tiempo revalida su vigencia y nos alienta a descubrir la m&uacute;sica del ma&ntilde;ana&hellip; hoy&rdquo;, agregaron.
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                    alt="Simon Reynolds vuelve con un nuevo título."
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                Simon Reynolds vuelve con un nuevo título.                            </span>
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        <em><strong>Futuroman&iacute;a</strong></em><strong>, de Simon Reynolds, sali&oacute; por el sello Caja Negra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>&iquest;De d&oacute;nde vienen las historias? Viaje hacia el centro de la ficci&oacute;n</strong></em><strong>, de Luisa Valenzuela.</strong> &ldquo;Factotum se enorgullece en inaugurar la Biblioteca Luisa Valenzuela,<strong> un ambicioso proyecto que agrupa a editoriales de Argentina y el mundo con la misi&oacute;n de reunir y difundir la obra de una autora fundamental de la literatura argentina</strong>, con un libro seminal sobre el arte de la escritura&rdquo;, inform&oacute; la editorial en un comunicado en el que inform&oacute; sobre su reciente lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;<em>&iquest;De d&oacute;nde vienen las historias?</em>, puede considerarse el <em>Ars Poetica</em> de <strong>Luisa Valenzuela</strong>. En &eacute;l nos invita a explorar el origen de la ficci&oacute;n, un terreno donde imaginaci&oacute;n y realidad se entrelazan en un laberinto de posibilidades&rdquo;, detall&oacute; la editorial y destac&oacute; que la autora, una de las escritoras argentinas m&aacute;s importantes de su generaci&oacute;n, <strong>&ldquo;se adentra en los misterios de la creaci&oacute;n literaria, a trav&eacute;s de reflexiones sobre f&iacute;sica cu&aacute;ntica, pataf&iacute;sica y psicolog&iacute;a&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Valenzuela explora no solo las t&eacute;cnicas narrativas, sino tambi&eacute;n los sucesos, contextos y personajes que han nutrido su propia obra. En este viaje personal y art&iacute;stico, <strong>intenta responder preguntas fundamentales</strong>: &iquest;se puede ense&ntilde;ar a imaginar? &iquest;D&oacute;nde radica la esencia de las historias?&rdquo;, agregaron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="¿De dónde vienen las historias? Viaje hacia el centro de la ficción, lo nuevo de Luisa Valenzuela"
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                ¿De dónde vienen las historias? Viaje hacia el centro de la ficción, lo nuevo de Luisa Valenzuela                            </span>
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        <em><strong>&iquest;De d&oacute;nde vienen las historias? Viaje hacia el centro de la ficci&oacute;n</strong></em><strong>, de Luisa Valenzuela, sali&oacute; por Factotum.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>Una intimidad discreta</strong></em><strong>, varios autores.</strong> &ldquo;En Una intimidad discreta, cinco ejes estructuran cinco intercambios epistolares: azar (<strong>Cynthia Edul </strong>y <strong>Romina Paula</strong> cuentan por qu&eacute; gui&ntilde;o de la vida llegaron a conocerse y compartir experiencias en el mundo del teatro), dinero (<strong>Mercedes Halfon</strong> y <strong>Fernanda Nicolini </strong>exponen sus padecimientos con el dinero y explican c&oacute;mo hacen para vivir compartiendo una tarjeta de cr&eacute;dito), fama (<strong>Betina Gonz&aacute;lez</strong> y <strong>Tamara Tenenbaum</strong> hablan sobre el significado de la fama), realidad (<strong>Juan Mattio</strong> y <strong>Ricardo Romero</strong> exhiben sus fantasmas y su necesidad de escapar de eso que llamamos &lsquo;realidad&rsquo;, y silencio (<strong>Sebasti&aacute;n Mart&iacute;nez Daniell </strong>y <strong>Soledad Urqu&iacute;a</strong> comparten experiencias vividas en torno a la posibilidad del silencio)&rdquo;, se lee en la contratapa de este libro que public&oacute; Ediciones Godot y fue compilado por <strong>Agustina Larrea</strong>.
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                    alt="&quot;Una intimidad discreta&quot; reúne intecambios epistolares entre escritoras y escritores como Juan Mattio, Betina González, Ricardo Romero, Sebastián Martínez Daniell y Romina Paula, entre otros."
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                &quot;Una intimidad discreta&quot; reúne intecambios epistolares entre escritoras y escritores como Juan Mattio, Betina González, Ricardo Romero, Sebastián Martínez Daniell y Romina Paula, entre otros.                            </span>
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        <strong>El libro </strong><em><strong>Una intimidad discreta</strong></em><strong> sali&oacute; por el sello Godot Ediciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Karina. La Hermana. El Jefe. La Soberana</strong></em><strong>, de Victoria De Masi.</strong> &ldquo;Con apenas ocho a&ntilde;os, Karina Elizabeth Milei se sentaba en la tribuna de la canchita de Lugano para ver atajar a su hermano. <strong>Por su asistencia perfecta, se convirti&oacute; en la mascota del equipo.</strong> Muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, sin formaci&oacute;n pol&iacute;tica ni experiencia alguna en contiendas electorales, aquella nena arm&oacute; dos campa&ntilde;as. En 2021 coloc&oacute; a su hermano en el centro de la escena y lo llev&oacute; al Congreso de la Naci&oacute;n. En 2023, a la Casa Rosada. Secretaria General de la Presidencia, es la l&iacute;der de La Libertad Avanza, un fen&oacute;meno de alto impacto global que interpret&oacute; cambios profundos en los modos de vida despu&eacute;s de la pandemia. Decodific&oacute; la demanda de una nueva forma de hacer pol&iacute;tica: del emprendedurismo al odio en las redes sociales, de la conexi&oacute;n &iacute;ntima con los animales a la posverdad, de la ca&iacute;da de los discursos institucionales al derrumbe de la familia como n&uacute;cleo organizador de la sociedad&rdquo;, se lee en la contratapa de esta flamante publicaci&oacute;n editada por el sello Sudamericana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;V&iacute;ctima ella tambi&eacute;n de un padre golpeador, Karina se volvi&oacute; protectora, sost&eacute;n y doble inescindible del Presidente. Carente del don de la locuacidad, evita el contacto con el periodismo.<strong> El enigma a su alrededor multiplica las preguntas: &iquest;Toma decisiones de Estado leyendo el tarot? &iquest;Es sagaz o apenas una mujer con suerte? &iquest;Qu&eacute; valores la gu&iacute;an?</strong> &iquest;Cu&aacute;n despiadada es? En esta investigaci&oacute;n sorprendente, <strong>Victoria De Masi</strong> -quien ha cubierto el vertiginoso ascenso de los Milei- perfora el secreto que rodea a los hermanos y describe como nadie ha hecho a&uacute;n el disciplinamiento y el silencio con que construyen su poder. Karina, El Jefe, no habla: ejecuta&rdquo;, agregan los editores del libro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La periodista Victoria De Masi escribió una biografía de Karina Milei.                            </span>
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        <em><strong>Karina. La Hermana. El Jefe. La Soberana</strong></em><strong>, de Victoria De Masi, sali&oacute; por Sudamericana. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/karina-hermana-jefe-soberana_129_11870039.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, un adelanto del libro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Clara y confusa</strong></em><strong>, de Cynthia Rimsky. </strong>Esta novela, recientemente editada por Anagrama, fue la ganadora reciente del Premio Herralde, junto con <em>Los hechos de Key Biscayne</em>, de la escritora espa&ntilde;ola <strong>Xita Rubert</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&lsquo;No es casual que esta historia llegue a sus vidas. Significa que est&aacute;n preparados para entender que ning&uacute;n copo de nieve cae en el lugar equivocado&rsquo;, nos dice el narrador, que ha empezado a trabajar como plomero. De camino a la casa de un cliente que asegura o&iacute;r ruido de agua en una pared <strong>&mdash;una fuga fantasma, porque no hay rastro de humedad&mdash;</strong>, se detiene ante la cristalera de un centro cultural en el que hay una exposici&oacute;n. En la sala vac&iacute;a, la artista descuelga uno de sus cuadros y hace algo inaudito. La artista se llama Clara, y el narrador queda atrapado por esa acci&oacute;n, que ser&aacute; el inicio de una historia de amor y dependencia con l&iacute;mites torturantes. <strong>Al mismo tiempo, el protagonista descubre los turbios tejemanejes de la c&uacute;pula del gremio de plomeros, en el que acaba de ser admitido</strong>&rdquo;, se lee en la contratapa de la publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Liviana y profunda, esquiva y s&oacute;lida, hilarante y seria, <strong>esta novela singular&iacute;sima, que despliega un escurridizo y delicioso sentido del humor, nos lanza algunas preguntas trascendentales</strong>: &iquest;qu&eacute; es el arte? &iquest;Cu&aacute;l es su misi&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo podemos darle sentido a la vida? &iquest;Qu&eacute; es el amor? &iquest;Lo que nos sucede es fruto del destino o de la casualidad? &iquest;Hay una l&oacute;gica en el azar?&rdquo;, apuntan los editores del libro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Clara y confusa, de Cynthia Rimsky, ganó el Premio Herralde                            </span>
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        <em><strong>Clara y confusa</strong></em><strong>, de Cynthia Rimsky, sali&oacute; por Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Cartas a Kevin</strong></em><strong>, de Stephen Dixon.</strong> &ldquo;Este es el sexto t&iacute;tulo publicado por Eterna Cadencia Editora del considerado por la cr&iacute;tica &lsquo;escritor de escritores&rsquo; Stephen Dixon, y una de sus obras m&aacute;s osadas. Con una traducci&oacute;n admirablemente lograda de Ariel Dilon (&iexcl;los desaf&iacute;os fueron innumerables!) e ilustraciones conmovedoras del propio autor, esta novela epistolar (&iquest;o historia de aventuras?, &iquest;o <em>roadtrip</em> americano?, &iquest;o farsa absurda?) confirma que la imaginaci&oacute;n de Stephen Dixon no ten&iacute;a l&iacute;mites&rdquo;, inform&oacute; sobre este libro la editorial en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Rudy Foy vive en Nueva York y quiere comunicarse con Kevin Wafer de Palo Alto, California</strong>, <strong>pero no tiene tel&eacute;fono</strong>. Recuerda que los vecinos del edificio de enfrente s&iacute; tienen uno y les pide que lo llamen a Kevin y le digan que hable lo m&aacute;s fuerte posible as&iacute; logra escucharlo desde su ventana, pero lo ignoran bajando la persiana. Rudy va entonces hasta una cabina telef&oacute;nica, pero tampoco consigue comunicarse con Kevin y encima queda atrapado dentro de la cabina. El t&eacute;cnico que se acerca para ayudarlo se olvid&oacute; las herramientas, pero tiene una gr&uacute;a: se lleva a rastras la cabina con, por supuesto, &eacute;l adentro&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial del libro y agrega: &ldquo;Rudy comienza as&iacute; <strong>un viaje tan absurdo como hilarante</strong>, siempre con su m&aacute;quina de escribir a cuestas que le permite ir escribi&eacute;ndole a Kevin cada una de las aventuras que va viviendo en diecis&eacute;is <strong>cartas desopilantes</strong>. En tiempos de aparente conexi&oacute;n constante y omnipresente, <em>Cartas a Kevin</em> muestra <strong>un mundo de fallidos, derivas e interrupciones que se vuelve extra&ntilde;amente familiar</strong>&rdquo;.
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                Cartas a Kevin, lo nuevo de Stephen Dixon.                            </span>
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        <em><strong>Cartas a Kevin</strong></em><strong>, de Stephen Dixon, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Ir a La Habana</strong></em><strong>, de Leonardo Padura.</strong> &ldquo;Es propio de las buenas novelas, sobre todo de las policiacas, que aparezca un personaje tan importante como el protagonista: la ciudad donde transcurren los hechos. <strong>Por eso no hay mejor gu&iacute;a para conocer La Habana que Leonardo Padura, el autor que ha sabido tomarle el pulso, a lo largo de diferentes &eacute;pocas, en cada una de sus obras. </strong>Este libro ofrece un paseo por los barrios de La Habana en forma de historia autobiogr&aacute;fica del propio novelista, que va desde Mantilla hasta La Rampa&rdquo;, se&ntilde;alan en un comunicado los editores de esta publicaci&oacute;n flamante del sello Tusquets.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y en cada uno&nbsp;de ellos, su historia se complementa con los fragmentos de las novelas donde aparecen. <strong>A la vez, en una segunda parte, se re&uacute;nen noticias y reportajes sobre los aspectos m&aacute;s sorprendentes y desconocidos de muchas zonas de la ciudad</strong>, as&iacute; como el destino de algunos personajes clave. No es dif&iacute;cil ver en ellos el embri&oacute;n de los casos de Mario Conde, o el pasado evocado en&nbsp; tantas narraciones de Padura, que tiene la gran habilidad de hacernos vivir la ciudad del presente, y permitirnos viajar en el tiempo para conocer su esplendoroso pasado.&nbsp; Un fascinante paseo por La Habana con un gu&iacute;a de lujo, el propio Leonardo Padura&rdquo;, agregan.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ir a La Habana, de Leonardo Padura, salió por Tusquets.                            </span>
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        <em><strong>Ir a La Habana</strong></em><strong>, de Leonardo Padura, sali&oacute; por Tusquets.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. Han Kang por dos.</strong> La &uacute;ltima ganadora del Premio Nobel de Literatura, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/han-kang-gana-premio-nobel-literatura-2024_1_11722406.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la autora coreana Han Kang</a>, llegar&aacute; por partida doble este mes a las librer&iacute;as locales. El sello Random House anunci&oacute; la salida de dos t&iacute;tulos de su autor&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, sale <em>Imposible decir adi&oacute;s</em>, la &uacute;ltima novela de la escritora. &ldquo;Una novela inquietantemente bella sobre la imposibilidad de despertar de la pesadilla hist&oacute;rica. <strong>La prosa de Han Kang, tan delicada como huellas en la nieve o un palimpsesto de sombras</strong>, evoca a los espectros que acechan a una naci&oacute;n, una familia, una amistad. Es inolvidable&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; sobre el libro el escritor <strong>Hern&aacute;n D&iacute;az</strong>.
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                La nueva novela de Han Kang.                            </span>
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        Adem&aacute;s, ser&aacute; lanzada en espa&ntilde;ol el libro <em>Actos humanos</em>. &ldquo;En esta novela polif&oacute;nica, <strong>Han Kang homenajea a las v&iacute;ctimas de la masacre de su ciudad natal a trav&eacute;s de las voces de los m&aacute;rtires de la dictadura surcoreana</strong>. <em>Actos humanos</em> es una novela brutal, profundamente atemporal y universal que nos habla de las heridas colectivas, la represi&oacute;n y la violencia humana&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de la publicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Actos humanos, de Han Kang.                            </span>
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        <em><strong>Imposible decir adi&oacute;s</strong></em><strong> y </strong><em><strong>Actos humanos</strong></em><strong>, de Han Kang, salieron por el sello Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11. </strong><em><strong>Epistemolog&iacute;a feminista</strong></em><strong>, varias autoras.</strong> &ldquo;La Editorial Universitaria de Buenos Aires (Eudeba) en forma conjunta con la Sociedad Argentina de An&aacute;lisis Filos&oacute;fico&nbsp; (SADAF) y la Organizaci&oacute;n de Estados Iberoamericanos - OEI - publicaron Epistemolog&iacute;a Feminista <strong>compilado por Danila Su&aacute;rez Tom&eacute;, Laura F. Belli y Agostina Mileo</strong>&rdquo;, informaron desde Eudeba en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La opresi&oacute;n a las mujeres, personas trans, intersex y no binarias es una condici&oacute;n necesaria del sistema jerarquizado de g&eacute;nero, que asigna un determinado rol social a una identidad sexogen&eacute;rica. <strong>Su influencia, naturalmente, no excluye a la producci&oacute;n de conocimiento: la ciencia no se construye por fuera de lo social, sino que est&aacute; formateada por las relaciones de poder y por las ideolog&iacute;as que rigen este sistema. </strong>Este manual tiene como objetivo introducir a las y los lectores al campo de estudios de ciencia y g&eacute;nero y dar una serie de herramientas epistemol&oacute;gicas que sirvan como instrumento de liberaci&oacute;n y, a la vez, de producci&oacute;n de una ciencia m&aacute;s democr&aacute;tica&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><p class="article-text">
        La primera parte de este libro aborda las principales corrientes del pensamiento feminista, <strong>a fin de componer un panorama te&oacute;rico</strong> que permita distinguir no solo la imbricaci&oacute;n del g&eacute;nero con la producci&oacute;n cient&iacute;fica, sino tambi&eacute;n las distintas perspectivas que posibilitan su an&aacute;lisis. La segunda parte, en tanto, revisa, a trav&eacute;s de ejemplos concretos, <strong>el impacto que tienen las cr&iacute;ticas feministas en el modo cl&aacute;sico de hacer ciencia</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Epistemología feminista fue compilado por Danila Suárez Tomé, Laura F. Belli y Agostina Mileo                            </span>
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        <em><strong>Epistemolog&iacute;a feminista </strong></em><strong>sali&oacute; por el sello Eudeba.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>La dificultad del fantasma. Truman Capote en la Costa Brava</strong></em><strong>, de Leila Guerriero. </strong>Finalmente llegar&aacute; a las librer&iacute;as locales esta publicaci&oacute;n de la autora argentina <strong>Leila Guerriero</strong>, a trav&eacute;s del sello Nuevos cuadernos, de Anagrama.
    </p><p class="article-text">
        Se trata, seg&uacute;n la sinopsis oficial, de &ldquo;una cr&oacute;nica de estructura soberbia que mezcla investigaci&oacute;n y diario y que sigue los pasos de Truman Capote en la Costa Brava, donde el autor norteamericano trabaj&oacute; durante largas temporadas en su c&eacute;lebre <em>A sangre fr&iacute;a</em>&rdquo;.
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            <span class="title">
                La dificultad del fantasma, de Leila Guerriero, salió por Anagrama.                            </span>
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        <em><strong>La dificultad del fantasma</strong></em><strong>, de Leila Guerriero, sali&oacute; por Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>13. </strong><em><strong>Diario de los chapuzones</strong></em><strong>, de Carlos R&iacute;os.</strong> &ldquo;Este libro inventa una ciencia del mar situada, atenta a las corrientes, las velocidades y la temperatura del agua a partir de una cartograf&iacute;a cuyos puntos son balnearios tur&iacute;sticos o desiertos, de Mar del Plata, Santa Teresita o Florian&oacute;polis. <strong>Pero inventa, sobre todo, una estil&iacute;stica del mar, de playas dist&oacute;picas, inv&aacute;lidas o anodinas, y tambi&eacute;n de playas sorprendentemente nuevas</strong>; del agua marr&oacute;n, invadida de basura, aunque tambi&eacute;n celestisima o con &rdquo;arabescos verdes iluminados&ldquo;; del agua blanda o tensa como un mantel; de la espuma puntilla o lava; de la ola ornamental, tirabuz&oacute;n o bucle renacentista&rdquo;, se&ntilde;ala Ana Porrua en la contratapa de este libro del escritor argentino Carlos R&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El estilo inventado <strong>no puede separarse de una pr&aacute;ctica sin &eacute;pica, de un modo de entrar al mar, el chapuz&oacute;n</strong>, y tampoco de la escritura de un diario del que se entra y se sale cada vez: la simultaneidad de este salto triple es la de <em>Diario de los chapuzones</em>&rdquo;, agrega.
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                &quot;Diario de los chapuzones&quot;, de Carlos Ríos, salió por Bosque Energético.                            </span>
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        <em><strong>Diario de los chapuzones</strong></em><strong>, de Carlos R&iacute;os, sali&oacute; por la editorial Bosque energ&eacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14. </strong><em><strong>Anacron&iacute;as alemanas</strong></em><strong>, de Patricio Binaghi.</strong> &ldquo;Mientras intento embalar y resolver c&oacute;mo llevar todo el material a Madrid, pienso en el viaje de cada uno de estos objetos hasta mis manos, piezas centenarias, imagino la vida que llevaron durante la Segunda Guerra Mundial, su historia y c&oacute;mo terminaron en este mercado. <strong>Intentar&eacute; en estas horas estar m&aacute;s tranquilo y absorber la paz que me transmite Alemania, aprovechar el silencio antes de regresar al bullicio de Madrid.</strong> Es extra&ntilde;o como este pa&iacute;s puede transmitir paz despu&eacute;s de su historia reciente&rdquo;, se&ntilde;ala <strong>Patricio Binaghi</strong>, el autor de esta publicaci&oacute;n y tambi&eacute;n editor y coleccionista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El protagonista deambula por una Alemania que es, m&aacute;s que un pa&iacute;s, un collage de emociones acumuladas. Acompa&ntilde;ado por la nostalgia que le resulta c&oacute;moda, transforma cada instante en un intento de pertenencia, una colecci&oacute;n de escenas donde la belleza y la curiosidad se rozan. <strong>La Alemania que se nos muestra no es solo un destino: es un entramado de calles, espacios y recuerdos que nunca se acomodan del todo. </strong>Un pa&iacute;s donde los d&iacute;as se suceden entre visitas a mercados de antig&uuml;edades, caf&eacute;s llenos de gente, librer&iacute;as y momentos que invitan a la reflexi&oacute;n. En cada esquina, una mezcla de belleza fr&iacute;a y melancol&iacute;a amable. <em>Anacron&iacute;as alemanas</em> es un retrato sobre el viaje como un acto de resistencia. Es tambi&eacute;n un di&aacute;logo con la soledad y con el eco de aquellos que ya no est&aacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial del libro, que sali&oacute; por el sello Parip&eacute; Books.
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            <span class="title">
                Anacronías alemanas es el primer libro del editor y coleccionista Patricio Binaghi.                            </span>
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        <em><strong>Anacron&iacute;as alemanas</strong></em><strong>, de Patricio Binaghi, sali&oacute; por Parip&eacute; Books.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>15. </strong><em><strong>La distancia que nos separa</strong></em><strong>, de Maggie O'Farrell.</strong> &ldquo;Paseando por Londres, Stella se cruza con un hombre que la devuelve a un momento insoportable de su pasado. Este encuentro la perturba tanto que deja inmediatamente el trabajo y, sin avisar a nadie, se instala en un rec&oacute;ndito lugar de Escocia; solo su impredecible hermana Nina, a quien est&aacute; muy unida desde ni&ntilde;a, sabr&aacute; d&oacute;nde encontrarla. <strong>Al otro lado del mundo, en Hong Kong, Jake y su novia est&aacute;n disfrutando de la multitudinaria celebraci&oacute;n del A&ntilde;o Nuevo chino cuando ocurre un accidente. </strong>Stella y Jake no se conocen, pero ambos huyen de sus vidas: Jake busca un lugar tan remoto que no aparece en ning&uacute;n mapa, y Stella se esconde de algo cuyo significado &uacute;nicamente su hermana puede entender&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de esta publicaci&oacute;n, que llega al pa&iacute;s de la mano del sello Libros del Asteroide.
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                La distancia que nos separa, de de Maggie O&#039;Farrell, salió por Libros del Asteroide.                            </span>
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        <em><strong>La distancia que nos separa</strong></em><strong>, de de Maggie O'Farrell, sali&oacute; por Libros del Asteroide.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>16. </strong><em><strong>Ciencia ficci&oacute;n capitalista. C&oacute;mo los multimillonarios nos salvar&aacute;n del fin del mundo</strong></em><strong>, de Michel Nieva</strong>. &ldquo;El capitalismo tecnol&oacute;gico impulsado por Bezos, Musk y Zuckerberg, con sus viajes interplanetarios y sue&ntilde;os de inmortalidad, es una seductora narrativa que se ha apropiado del lenguaje de la ciencia ficci&oacute;n dura para especular con un supuesto futuro mejor. <strong>La ciencia ficci&oacute;n capitalista ha devenido en la fant&aacute;stica narraci&oacute;n de una &lsquo;humanidad sin mundo&rsquo;, de turistas que viajan por el cosmos sac&aacute;ndose selfies mientras la Tierra se prende fuego</strong>. Este ensayo, que reivindica la literatura y hace una cr&iacute;tica pol&iacute;tica a la estetizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, nos muestra las perversas conexiones que existen entre la ciencia ficci&oacute;n y la historia del capitalismo&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de esta publicaci&oacute;n editada por Anagrama.
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            <span class="title">
                Ciencia ficción capitalista, de Michel Nieva, salió por Anagrama.                            </span>
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        <em><strong>Ciencia ficci&oacute;n capitalista. C&oacute;mo los multimillonarios nos salvar&aacute;n del fin del mundo</strong></em><strong>, de Michel Nieva, sali&oacute; por Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-diciembre-maria-moreno-cartas-escritores-simon-reynolds-poesia-marcelo-cohen_1_11876064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Dec 2024 09:34:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los libros de diciembre: María Moreno, cartas de escritores, Simon Reynolds y la poesía según Marcelo Cohen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,María Moreno,Marcelo Cohen,Han Kang]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La música imaginaria de Marcelo Cohen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/musica-imaginaria-marcelo-cohen_129_9848941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/21ddad45-cb30-44f1-ae30-eee6c53e04dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La música imaginaria de Marcelo Cohen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor recorre su vínculo con el recientemente fallecido narrador a través de la literatura y la música. "Me atrevo a pensar que la música no era ajena a su proyecto de escritura", sostiene. Un homenaje al autor de "El oído absoluto" y "El fin de lo mismo".</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En fin&rdquo;, dec&iacute;a Marcelo Cohen cuando, despu&eacute;s de innumerables digresiones estaba por concluir una historia o una an&eacute;cdota que hab&iacute;a tomado forma arborescente. Un ritmo verdaderamente coheniano de intercambios personales. Lo conoc&iacute; primero a trav&eacute;s de sus libros, mejor dicho, de un libro que, a comienzos de los a&ntilde;os noventa, se exhib&iacute;a en la entrada de la Gandhi de Corrientes. Como si nos dijera que, al traspasar la puerta de la librer&iacute;a, un mundo frondoso, de una invenci&oacute;n y prosa desbordantes se abrir&iacute;a si nos atrev&iacute;amos a comprarlo. Lo hice, claro. El libro en cuesti&oacute;n se titula <em>El fin de lo mismo. </em><strong>Aquellos relatos tuvieron un efecto electrizante. </strong>&iquest;De qu&eacute; planeta ven&iacute;a semejante escritor? A partir de esa iniciaci&oacute;n, busqu&eacute; todo lo que hab&iacute;a publicado: <em>El sitio de Kelany</em>,<em> El testamento de O&acute;Jaral</em>, <em>El o&iacute;do absoluto</em>, <em>El pa&iacute;s de la dama el&eacute;ctrica</em>. <strong>Nunca dej&oacute; de sorprenderme.</strong> Nos conocimos uno o dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde. La literatura de Thomas Pynchon y Phillp Dick fue, de entrada, una suerte de santo y se&ntilde;a. Pero fue la m&uacute;sica uno de los pilares de una amistad construida a lo largo de a&ntilde;os de intercambios y colaboraciones. Las m&uacute;sicas, deber&iacute;a decir. Con el tiempo, el Gran Cohen, como lo llamaba por un personaje de <em>Contraluz, </em>aquella novela de Pynchon, ofici&oacute; adem&aacute;s de iniciador en lecturas que me deslumbraron (Gene Wolfe, a quien hab&iacute;a traducido, Jim Dodge, Brian Catling, el Ballard m&aacute;s osado).
    </p><p class="article-text">
        La obra de Marcelo siempre ha presentado un <strong>problema de nominaci&oacute;n.</strong> Se lo ubic&oacute; en el g&eacute;nero fant&aacute;stico porque los <em>flaycohes</em>, la <em>panconciencia </em>y los <em>pantallator</em> facilitaban, enga&ntilde;osamente, ese territorio de la literatura. Fue tambi&eacute;n le&iacute;do como punta de lanza de la ficci&oacute;n especulativa. Creo que sus libros son resbaladizos a cualquier intento de encasillamiento: la ciencia ficci&oacute;n, la novela de ideas, la prosa po&eacute;tica, las derivas del utopismo y la cr&iacute;tica social, la interrogaci&oacute;n sobre el presente, disfrazada de herrumbres post capitalistas (met&aacute;foras del realismo); todo pasaba por el tamiz de un lenguaje sometido a una torsi&oacute;n trepidante, como el de esas danzas y g&eacute;neros de su propia cosecha que llam&oacute; &ldquo;merigueles&rdquo; o &ldquo;mudanzos&rdquo;. <strong>Me atrevo a pensar que la m&uacute;sica no era ajena a su proyecto de escritura. </strong>Marca que despunta no solo en la variedad de neologismos y nombres portadores de un <em>melos</em> intraducible. Hay algo m&aacute;s incluso que la idea de la m&uacute;sica como flujo, artefacto org&aacute;nico o equivalencia: su inscripci&oacute;n en la pulsi&oacute;n de la vida y la historia. La m&uacute;sica ha vertebrado mundos y discursos (sobre la modernidad, el estado del arte despu&eacute;s del progreso y la reacci&oacute;n, la disciplina y la variada punici&oacute;n), mapas, territorios e insularidades, obsesiones, <em>ritornellos</em>. De la f&aacute;bula t&eacute;cnica a sus simulacros, del budismo zen al canon Pali.
    </p><p class="article-text">
        Solo Marcelo pod&iacute;a escribir una novela como <em>El o&iacute;do absoluto. </em>La isla Lorelei est&aacute; embadurnada de canciones ins&iacute;pidas y opus ya consagrados. La m&uacute;sica es lo &ldquo;&uacute;nico&rdquo; que le gusta a Lotario, uno de sus personajes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	<em>Existe en la cabeza de uno, aunque nadie la est&eacute; tocando, aunque se pierda el papel donde la escribieron, aunque se quemen todos los instrumentos del mundo. La m&uacute;sica est&aacute; siempre. Es un mont&oacute;n de fragmentos y la memoria los junta. Entonces, cuando los junta, tambi&eacute;n est&aacute; uno. &iquest;Eso es volverse loco?</em>
    </p><p class="article-text">
        Lotario parece hablar del mismo autor, mel&oacute;mano empedernido, buscador constante de novedades, el amigo juvenil de Miguel Cantilo y Litto Nebbia, compinche jazz&iacute;stico de Carlos Sampayo en Barcelona, interlocutor de Adri&aacute;n D&aacute;rgelos, oreja adherida a la NPR o Radio Cl&aacute;sica. Me llamaba para saber si conoc&iacute;a a la trompetista Jaimie Branch, cuya muerte temprana, pocos meses atr&aacute;s, lo hab&iacute;a descorazonado. &ldquo;Ten&eacute;s que escuchar a Joachim K&uuml;hn, un Jarrett alem&aacute;n&rdquo;, hac&iacute;a saber a trav&eacute;s del whatsapp. &ldquo;&iquest;Y? Qu&eacute; te pareci&oacute; Nubya Garc&iacute;a&rdquo;, le interesaba mi opini&oacute;n sobre la saxofonista. No se cansaba de extender la l&iacute;nea del horizonte de su curiosidad. En un punto, se lo dec&iacute;a, me abrumaba, y m&aacute;s cuando habl&aacute;bamos sobre las derivas del experimentalismo, que situaba apenas como un momento hist&oacute;rico y no un programa vital, algo que se resist&iacute;a a aceptar.
    </p><p class="article-text">
        Se dice en &ldquo;S&eacute;ptimo arte&rdquo;, uno de los cuentos de <em>El fin de lo mismo</em>, algo de lo que estaba convencido hasta los huesos<em>:</em>
    </p><p class="article-text">
        	<em>En la pel&iacute;cula que damos hay un hombre que se suicida. Yo creo que es porque no puede escuchar m&uacute;sica, por esas crueldades de la naturaleza</em>.
    </p><p class="article-text">
        Si Lorelei era una isla mundo, el Delta Panor&aacute;mico constituy&oacute;, desde <em>Los acu&aacute;ticos, </em>un mundo de islas con sus sonoridades, sus repertorios e instrumentos. La novela <em>Casa de Ottro, </em>uno de los abordajes m&aacute;s agudos y laterales desde la ficci&oacute;n sobre el kirchnerismo, gira alrededor del h&aacute;bitat de un difunto ex regente de isla Ushoda, Collados Ottro. Una de sus mentoras pol&iacute;ticas, Fronda, escudri&ntilde;a las habitaciones acompa&ntilde;ada de una esforzada ciborgue:
    </p><p class="article-text">
        	<em>La colecci&oacute;n de placas musicales de esta casa&hellip; Prrff. Muchas versiones, compradas por correo a los anticuarios de isla Chilc, de una misma pieza para piano de un compositor muerto hace siglos; escoria bailable del sur de nuestra isla; baladas como</em> Esa luz que se acerca entre la niebla no es otro barco sino un faro<em>, para enriquecer el esp&iacute;ritu mientras se pedalea en bicicleta fija; o: </em>Murmullos para una casa en penumbras <em>y otros poemas sonoros de Caverna Sztan que tambi&eacute;n estaban en el musicalqui de mi madre la pastelera y en los audiolitos de mi hermano el alba&ntilde;il y mis dem&aacute;s hermanos, y que hoy escucha para burlarse mi hijo el perverso moderno, y enternecen a mi amiga Estuario (la urbanista). Un engendro de m&uacute;sica para la mediocultura. Te llega a rozar y mor&iacute;s, Fronda. Y sin embargo el &ldquo;gusto&rdquo; de Ottro era una blasfemia en tiempos en que el R&eacute;gimen Neocl&aacute;sico preconizaba una m&uacute;sica grave y ondulatoria, ant&iacute;fonas, himnos valseados, corales, o bien ruidos, crepitaciones, reverberaciones sin desenlace, el murmullo imaginario de los circuitos electr&oacute;nicos.</em>
    </p><p class="article-text">
        Cohen rescrib&iacute;a una y otra vez, con iron&iacute;a y aceptaci&oacute;n, las consideraciones de Plat&oacute;n en <em>La Rep&uacute;blica </em>sobre el papel organizador de la m&uacute;sica en la sociedad. &ldquo;Debe durar para que se mantenga el orden&rdquo;, leemos en <em>Hombres amables. </em>Ser&iacute;amos lo que suena, acaso. &iquest;Somos ahora &ldquo;Muchachos&rdquo;? &iquest;Estamos condenados a ese destino de entonaci&oacute;n? Lo habr&iacute;amos conversado, seguro. Aquello que hace de nosotros el sonido es una de las ideas de <em>Gongue. </em>Gabelio T&aacute;mper cuida una isla del Delta Panor&aacute;mico de posibles saqueos. Lo hace con inclinaciones orientalistas. Su instrumento de metal es su manera de afectar al entorno y los sujetos.
    </p><p class="article-text">
        	<em>&hellip;cuando le doy al Gongue de Cauci&oacute;n alzan la vista at&oacute;nitos, y es que ni se hab&iacute;an fijado en m&iacute;. Cuando el gongue los alcanza, se les inclinan derechos, lentos, los cuerpos hacia atr&aacute;s, acusando el sonido, hasta casi dar en el suelo con la nuca, y sin una pausa luego se recuperan, derechos asimismo, hasta alcanzar de nuevo el m&aacute;ximo de su altura. Aunque con tama&ntilde;a flexibilidad podr&iacute;an esquivar f&aacute;cilmente la r&aacute;faga de energales, yo igual me calzo la vibradora al hombro. A eso voy, cuando algo me da en la cara a m&iacute;, que la refresca y la embota.</em>
    </p><p class="article-text">
        	La m&uacute;sica ha sido un tema de la literatura ya en el siglo XIX con <em>Santa Cecilia, </em>de Heinrich von Kleist, donde la escucha puede conducir a la locura o los mismos compositores, en el caso de H. T. Hoffmann, terminan desvariados. Ocupa un lugar central en el <em>Doctor Faustus </em>de Thomas Mann, v&iacute;a Adorno. Reverbera en la obra de Alejo Carpentier, Julio Cort&aacute;zar (en especial como discoteca, capital simb&oacute;lico y t&oacute;pico de los encuentros sociales, salvo &ldquo;El perseguidor&rdquo;) y Felisberto Hern&aacute;ndez. Podemos encontrarla tambi&eacute;n a lo largo de la obra de Phillp Dick. <strong>Cohen es parte aventajada de esa familia. </strong>As&iacute; como en <em>Dr. Bloodmoney </em>Dick anticipa en los sesenta la existencia de Spotify a partir de un cohete errante que desde el espacio no deja de transmitir m&uacute;sica a pedido, Cohen hace de augur en <em>Inolvidables veladas</em>. Camelia Subirana cant&oacute; el tango como ninguna y esparci&oacute; su leyenda por el aire de una ciudad que necesita de mitos. Ella vegetaba y permanec&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        	<em>&hellip;hab&iacute;a muerto el alma de ella, o la conciencia o la memoria inmediata, efecto de una degeneraci&oacute;n de las c&eacute;lulas nerviosas&hellip;pero en todo caso s&oacute;lo cumpl&iacute;a algunas funciones vegetativas entre las que nunca hubiera estado cantar, mucho menos en p&uacute;blico. Lo que se ve&iacute;a en escena</em><em><strong>, pastel glaseado bajo los focos, </strong></em><em>era un holograma proyectado desde los primeros palcos del teatro, y la voz era el convincente producto de un sampler que recog&iacute;a los temas mejor grabados por la cantante poco antes de los primeros s&iacute;ntomas de rigidez.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El holograma era administrado por el consorcio Santhuria. La <em>cantante </em>era acompa&ntilde;ada por instrumentistas verdaderos, hasta cierto punto.
    </p><p class="article-text">
        	<em>Ten&iacute;an caspa incluso, pero como hab&iacute;an dejado atr&aacute;s los a&ntilde;os de pleno magisterio actuaban con playback, y a veces, cuando la cantante se atascaba en un silencio gr&aacute;vido de sentido, el primer bandoneonista, que era albino, le pasaba a los dem&aacute;s pastillas de mentol.</em>
    </p><p class="article-text">
        La novela es de 1995, es decir, se hab&iacute;a adelantado en 17 a&ntilde;os a la primera aparici&oacute;n del holograma de un cantante fallecido, el rapero Tupac Shakur, quien hab&iacute;a sido tra&iacute;do &ldquo;de regreso&rdquo; a la vida en el Festival de M&uacute;sica y Artes de Coachella Valley de 2012.
    </p><p class="article-text">
        Era en cierto aspecto coheniana Hatsune Miku, la estrella pop virtual que salt&oacute; de Jap&oacute;n al mundo en 3D despu&eacute;s de ser apenas el nombre de un software de Yamaha, el &ldquo;vocaloid&rdquo;.&nbsp;Miku &ldquo;es&rdquo; una joven de 16 a&ntilde;os con aspecto de los personajes del manga nip&oacute;n y est&aacute; programada para que cualquier usuario pueda crear un tema y guardarlo en su disco duro. Devenida avatar, no solo supuso ganancias en el mundo de los videojuegos y aplicaciones, sino conciertos multitudinarios, a veces compartiendo espacio con grandes estrellas <em>reales </em>de la talla de Lady Gaga. En el asim&eacute;trico juego de las recomendaciones (porque Marcelo era apasionadamente voraz y generoso), creo haberle contado (y si no, lo hago ahora, Gran Cohen, porque los pensamientos tambi&eacute;n se leen en alguna parte, o merecer&iacute;an ser le&iacute;dos, &iquest;no?) c&oacute;mo <em>The End, </em>una &oacute;pera audiovisual del japon&eacute;s Keiichiro Shibuya pod&iacute;a escucharse en espejo de <em>Inolvidables veladas. </em>Lo que hab&iacute;a hecho en 2013 Shibuya era darle &ldquo;carnadura&rdquo; a Hatsune Miku. Su obra, que espant&oacute; a los seguidores de la estrellita virtual, hab&iacute;a convertido a una imagen corporativa en un objeto dram&aacute;tico con reminiscencias del post punk y cierto tufillo a<em> </em>Stockhausen. Sobre ese trasfondo, la animaci&oacute;n reflexiona sobre el alcance del mundo de las copias y la propia finitud de los dispositivos y las cosas del mundo. Ella misma, puro pixel de colitas azules, no puede transgredir la l&oacute;gica de la transitoriedad (&ldquo;impermanencia, impermanencia, muchacho&rdquo;, habr&iacute;a dicho &eacute;l) y por eso canta:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;	<em>Unlike before, I've now realized I will die.</em>
    </p><p class="article-text">
        He citado a Cort&aacute;zar, a Carpentier, Mann y Dick. Me guard&eacute; a Marcel Proust con quien encuentro un <strong>punto de parentesco en la obra de Marcelo: las m&uacute;sicas imaginarias</strong>. En la novela <em>En busca del tiempo perdido</em>, Proust &ldquo;compone&rdquo;. Urde un universo complejo, total y cerrado sobre s&iacute; mismo, contaminado por la m&uacute;sica, seg&uacute;n Jean-Jacques Nattiez. El autor de <em>Proust m&uacute;sico,</em> desmenuza especialmente la <em>Sonata </em>y el <em>Septeto </em>de Vinteuil, la &ldquo;frasecita&rdquo; que acompasa la memoria de la misma narraci&oacute;n. <strong>Si hay un </strong><em><strong>Cohen m&uacute;sico</strong></em><strong>,</strong> que hace respirar m&uacute;sicas propias<em> </em>por el solo hecho de representarlas con palabras, es el de su novela m&aacute;s ambiciosa (&iexcl;726 p&aacute;ginas!), <em>Donde yo no estaba. </em>Ah&iacute; se cuentan<em> </em>las errancias del comerciante de lencer&iacute;a femenina, Aliano D&acute;Evanderey, que incluyen un encuentro con la &ldquo;militancia musirrealista&rdquo;. Sus claves le son explicadas por la rectora musical de esa regi&oacute;n que visita y que se estructura seg&uacute;n los principios de la Democracia Gentil. La propia escucha del devenir es esencial: &ldquo;si uno sabe abrir la oreja, el hecho m&aacute;s m&iacute;nimo tiene su canto&rdquo;, le dicen, con aires <em>cageanos</em>. Porque es la m&uacute;sica lo &ldquo;&uacute;nico&rdquo; (otra vez) que puede &ldquo;encolar la vida en com&uacute;n sin petrificarla&rdquo;. El realismo musical, lo instruyen a D&acute;Evanderey, es un arte sin estilo, y se lo ejemplifican con algunas obras como <em>Ech&aacute;ndose el bat&oacute;n sobre los hombros al bajar la cama</em>. El lenguaje se hace de las mismas acciones. &ldquo;&iquest;Oye el burbujeo del arroz en la cocina y el silbido de la llama?, bien: todo junto es un musiquema&rdquo;. Se trata de &ldquo;bautizar con timbres los hechos&rdquo; y usarlos como signos. Los musiquemas son diversos.
    </p><p class="article-text">
        	&nbsp;<em>Abundan la cacofon&iacute;a, la disonancia, la organizaci&oacute;n descuidada, como en la vida&hellip; Dos corcheas en salto de quinta m&aacute;s un frotado de l&aacute;mina de aluminio: la jeringa que extrae sangre para un an&aacute;lisis.</em>	
    </p><p class="article-text">
        Pero D&acute;Evanderey no conf&iacute;a en ese programa est&eacute;tico, por m&aacute;s que se lo traten de demostrar con una balada de Patti Valadumi, una sinfon&iacute;a de Ufhat o el mismo himno de la isla. <strong>&iexcl;Imaginar una m&uacute;sica que no convence! </strong>La &uacute;nica certeza posible para Marcelo era que la m&uacute;sica no solo penetra el aire, lo sustituye, lo constituye. Sus libros, sus rese&ntilde;as discogr&aacute;ficas, su pertinaz indagaci&oacute;n acompa&ntilde;aron ese credo metaf&oacute;rico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En fin&rdquo;, me detengo ac&aacute;, en su honor o, quiz&aacute;s, porque no encuentro otra manera de cerrar este texto. Tecleo entonces la palabra &ldquo;yo&rdquo;, pero solo a los efectos de abandonar un meandro doloroso. Un intento de descubrirlo en el recodo de palabras que no pueden decirse.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;AG</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/musica-imaginaria-marcelo-cohen_129_9848941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Jan 2023 03:02:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La música imaginaria de Marcelo Cohen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marcelo Cohen,Música,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adiós a Marcelo Cohen: colegas, lectores y amigos despiden a un "brillante" de las letras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/adios-marcelo-cohen-colegas-lectores-amigos-despiden-brillante-letras_1_9804619.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04a8928a-1172-4132-bc57-511b50c9c7fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adiós a Marcelo Cohen: colegas, lectores y amigos despiden a un &quot;brillante&quot; de las letras"></p><p class="article-text">
        &ldquo;Referente&rdquo;, &ldquo;extraordinario&rdquo;, &ldquo;brillante&rdquo; el escritor y traductor Marcelo Cohen, quien muri&oacute; este s&aacute;bado a los 71 a&ntilde;os, es despedido en redes sociales como se despide a lo grandes: entre mensajes de tristeza, de reconocimiento por su obra y aporte a las letras, y tambi&eacute;n por su calidad humana.
    </p><p class="article-text">
        El escritor <strong>Mart&iacute;n Felipe Castagnet</strong> lament&oacute; que &ldquo;en menos un a&ntilde;o lo perdimos a &eacute;l y a Ang&eacute;lica Gorodischer: autores brillantes y extraordinarios, personas generosas e inolvidables. una estanter&iacute;a entera con sus libros, y en mi cabeza mucho m&aacute;s&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1604324967373471746?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Fue adem&aacute;s uno de los traductores m&aacute;s importantes de nuestra historia y para nuestra fortuna adem&aacute;s de su labor nos regal&oacute; un par de libros sobre la traducci&oacute;n, con su personalidad completa en esas p&aacute;ginas&rdquo;, agreg&oacute; Castagnet y sostuvo que leerlo &ldquo;implicaba reconocer la existencia de una inteligencia superior, gr&aacute;cil, de un humor profundo, de un saber y una visi&oacute;n que perforaba los l&iacute;mites de la p&aacute;gina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la editorial <strong>Entrop&iacute;a</strong> escribi&oacute;: &ldquo;Con estupor y una pena muy honda despedimos a Marcelo Cohen, escritor extraordinario y querid&iacute;simo amigo de esta casa&rdquo;, mientras que en su red social Eterna Cadencia ponder&oacute;: &ldquo;Se fue un grande. Tristeza grande&rdquo;. El Ministerio de Cultura de la Naci&oacute;n, por su parte, lo llam&oacute; &ldquo;referente de nuestra cultura nacional&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1604289329819709442?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En pleno fervor mundialista, <strong>Gabriela Massuh</strong> tuite&oacute;: &ldquo;Perd&oacute;n que interrumpa la algarab&iacute;a previa. No intento aguar ninguna fiesta sino simplemente decir que ayer muri&oacute; Marcelo Cohen. La imponente obra que deja es proporcional a su modestia, su nobleza y su terca obsesi&oacute;n por la calidad&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1604437682947362817?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El escritor <strong>Hern&aacute;n Vanoli</strong> hizo un paralelismo con el folclore futbolero de estos d&iacute;as y defini&oacute; a Marcelo Cohen como &ldquo;uno de los Messis de nuestras letras. Parte de la emoci&oacute;n de ma&ntilde;ana va a ser para &eacute;l porque nutri&oacute; nuestra tradici&oacute;n con un talento muy personal, inolvidable&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1604340076779028480?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En la orfandad del lector, <strong>Walter Lezcano</strong> escribi&oacute; a prop&oacute;sito de su partida: &ldquo;Cuando muere alguien como Marcelo Cohen sab&eacute;s que durante mucho tiempo se viene el desierto porque esa clase de monstruosidad es muy extra&ntilde;a y, por eso, &uacute;nica. es la m&aacute;s parecido a la soledad. solo queda releerlo y tratar de acercarse a lo que dej&oacute;, que es much&iacute;simo. dios m&iacute;o&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1604350979939487744?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>Marcelo Cohen muri&oacute; este s&aacute;bado a sus 71 a&ntilde;os</strong>. Escritor, innovador de lo fant&aacute;stico, traductor de m&aacute;s de cien libros, enorme lector, su partida conmueve al campo cultural y quedan su biblioteca de sugerencias, sus entrevistas, sus textos en la revista Otra Parte -que dirigi&oacute; junto a su pareja Graciela Speranza- y, por supuesto, sus libros, el &uacute;ltimo: &ldquo;Llanto verde&rdquo;, en el que contin&uacute;a el ciclo de &ldquo;relatos cinematogr&aacute;ficos&rdquo; que inaugur&oacute; con &ldquo;La calle de los cines&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En julio de este a&ntilde;o recibi&oacute; el destacado premio Rosa de Cobre que otorga la Biblioteca Nacional. Cuando fue su turno de hablar, entre elogios de editores y amigos, y visiblemente emocionado dijo: &ldquo;Me he tomado la vida como un aprendizaje sin fin, se terminar&aacute; por supuesto pero un aprendizaje constante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/adios-marcelo-cohen-colegas-lectores-amigos-despiden-brillante-letras_1_9804619.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Dec 2022 13:15:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adiós a Marcelo Cohen: colegas, lectores y amigos despiden a un "brillante" de las letras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Marcelo Cohen]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A los 71 años, murió el escritor, traductor y crítico literario Marcelo Cohen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/71-anos-murio-escritor-traductor-critico-literario-marcelo-cohen_1_9804565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/21ddad45-cb30-44f1-ae30-eee6c53e04dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A los 71 años, murió el escritor, traductor y crítico literario Marcelo Cohen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por su inventiva y experimentación, se lo ha reconocido como el gran renovador del género fantástico en lengua castellana de las últimas décadas. Como traductor al castellano, interpretó más de 100 títulos y abordó la obra de autores como Nathaniel Hawthorne, William Shakespeare, Alice Munro, Clarice Lispector, J.A. Baker, J.M. Coetzee, M. John Harrison Julia Armfield.

</p></div><p class="article-text">
        El escritor, traductor y critico literario Marcelo Cohen (Buenos Aires, 1951), uno de los mayores innovadores de lo fant&aacute;stico en cuentos y novelas, falleci&oacute; este s&aacute;bado a los 71 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Su obra -cimentada en cuentos, novelas y el ensayos que comenz&oacute; a publicar en 1972- incluye t&iacute;tulos como <em>El pa&iacute;s de la dama el&eacute;ctrica </em>(1984)<em>, El o&iacute;do absoluto </em>(1989)<em>, El fin de lo mismo </em>(1992)<em>, El testamento de O'Jaral </em>(1995)<em>, Donde yo no estaba </em>(2006)<em>, Los acu&aacute;ticos </em>(2007)<em>, Casa de Ottro </em>(2009)<em>, Balada </em>(2011)<em>, M&uacute;sica prosaica </em>(2014)<em>, Algo m&aacute;s&ldquo; </em>(2015, Sigilo)<em> y Notas sobre la literatura y el sonido de las cosas </em>(2016)<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por su inventiva y experimentaci&oacute;n, se lo ha reconocido como el gran renovador del g&eacute;nero fant&aacute;stico en lengua castellana de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como traductor al castellano, interpret&oacute; m&aacute;s de 100 t&iacute;tulos y abord&oacute; la obra de autores como Nathaniel Hawthorne, William Shakespeare, Alice Munro, Clarice Lispector, J.A. Baker, J.M. Coetzee, M. John Harrison Julia Armfield.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n dirig&iacute;a la revista cultural <em>Otra parte</em> junto a su pareja por a&ntilde;os, la escritora Graciela Speranza.
    </p><p class="article-text">
        En julio, hab&iacute;a recibido la <strong>Rosa de Cobre de la Biblioteca Nacional</strong>. La distinci&oacute;n, cuyo nombre refiere al invento de Erdosain, el personaje de Roberto Arlt en <em>Los siete locos</em>, reconoce la trayectoria. De esa forma, su nombre se sum&oacute; a una lista de notables que incluye a Juan Gelman, Mirta Rosenberg, Juana Bignozzi y Jorge Coscia, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Aquel premio coincidi&oacute; con la salida de su nuevo libro, <em>Llanto verde</em> (publicado por la Editorial Sigilo), el segundo de una trilog&iacute;a de cuentos que comenz&oacute; con <em>La calle de los cines</em>.
    </p><p class="article-text">
        En esos relatos, Cohen retoma las islas de r&iacute;o donde emplaz&oacute; sus ficciones en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, en una zona que bautiz&oacute; &ldquo;el Delta Panor&aacute;mico&rdquo;. Cre&oacute; aquel espacio literario en 2001 y en cada una de las obras fue trazando la geograf&iacute;a, fauna y flora, la historia, las costumbres y el sistema pol&iacute;tico de cada una de ellas. El principal com&uacute;n denominador de aquellos archipi&eacute;lagos es el &ldquo;deltingo&rdquo;, un idioma disparatado que Cohen hizo crecer p&aacute;gina a p&aacute;gina.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/71-anos-murio-escritor-traductor-critico-literario-marcelo-cohen_1_9804565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Dec 2022 12:47:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A los 71 años, murió el escritor, traductor y crítico literario Marcelo Cohen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Marcelo Cohen]]></media:keywords>
    </item>
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