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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Scaolenta]]></title>
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      <title><![CDATA[La  Scaloneta no nos dejó tirados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/scaloneta-no-dejo-tirados_129_9820587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d73182d-7343-469c-9a4f-3e6fb6c35bdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1063167.jpg" width="2480" height="1395" alt="La  Scaloneta no nos dejó tirados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En ese modesto vehículo nacional, baqueteado y con bollos, entra mucha gente. La Scaloneta nos transporta un poco a la infancia o la adolescencia cuando subirnos de a muchos a un vehículo era sinónimo de aventura, escribe Renato Tarditti, especialista en diseño y cultura automotriz. 

</p></div><p class="article-text">
        La leyenda dice que la <strong>Scaloneta</strong> naci&oacute; en julio de 2021, despu&eacute;s del partido contra Ecuador por los cuartos de final de la Copa Am&eacute;rica. Despu&eacute;s de ese partido, el nov&iacute;simo apodo de la Selecci&oacute;n Nacional fue tendencia en Twitter, incluso con memes del DT Lionel Scaloni manejando un colectivo. Hay un periodista deportivo &ndash;el Gringo Cingolani&ndash; que se atribuye haberlo inventado, aunque siempre estas cosas que se hacen tan populares son dif&iacute;ciles de verificar. Tambi&eacute;n hubo antes una Cicloneta (un equipo de la reserva de San Lorenzo), una Vitroneta (en la reserva de River) y una Piponeta (en las inferiores de Independiente). M&aacute;s all&aacute; de los antecedentes, lo cierto es que hoy todo el Mundo (y me refiero al Planeta Tierra) reconoce la palabra que se termin&oacute; convirtiendo en el apodo &ldquo;oficial&rdquo; del seleccionado argentino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Scaloneta es mucho m&aacute;s que un apodo: es una <strong>idea</strong> que tiene forma f&iacute;sica, porque cada uno de los que abrazamos el t&eacute;rmino tenemos una imagen m&aacute;s o menos definida de lo que es. Y siempre es alg&uacute;n tipo de veh&iacute;culo motorizado, simplemente porque es algo a lo que uno &ldquo;se puede subir&rdquo;. Por eso la Scaloneta puede tomar tantas formas como las que la imaginaci&oacute;n lo permita: puede ser un <strong>colectivo</strong> grande, uno m&aacute;s chico, un &oacute;mnibus, un minibus, un furg&oacute;n&hellip; (hasta hay entusiastas que la han llevado a la &ldquo;realidad&rdquo; adaptando camiones y autos a sus visiones y posibilidades). M&aacute;s all&aacute; de todas las morfolog&iacute;as que pueda tomar, hay un elemento b&aacute;sico en com&uacute;n: la Scaloneta tiene que ser un veh&iacute;culo en el que entre mucha gente. Para empezar, todos los jugadores del equipo. Y si hay m&aacute;s plazas, mejor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no es solo eso; adem&aacute;s de la forma o el tama&ntilde;o, hay otras caracter&iacute;sticas que son esenciales en la idea de la Scaloneta, y casi dir&iacute;a que las m&aacute;s importantes. Y aqu&iacute; es donde entra en juego esa entelequia que solemos llamar <em><strong>argentinidad</strong></em>, con todas nuestras virtudes y defectos. Porque as&iacute; tiene que ser la Scaloneta, un veh&iacute;culo con virtudes y defectos. Porque, <strong>&iquest;acaso alguien puede imaginarse a la Scaloneta como un veh&iacute;culo moderno, nuevo o reluciente?</strong> Lo dudo mucho. Por el contrario, el mismo sufijo &ldquo;neta&rdquo; &ndash;como en patineta, <em>citroneta</em>, motoneta&ndash; siempre denota la sensaci&oacute;n de algo m&aacute;s bien tirando a humilde, derivado de otra cosa, adaptado a &ldquo;lo que hay a mano&rdquo;. Un poco &ldquo;fatto in casa&rdquo;, para encajar con la sonoridad italiana que termina teniendo la palabra. Es as&iacute;, <strong>la Scaloneta est&aacute; un poquito baqueteada, tiene un par de bollos y la pintura algo saltada, e indefectiblemente tiene alguna parte &ldquo;atada con alambre&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los alemanes no podr&iacute;an tener una Scaloneta (o una Flickneta, t&eacute;cnicamente, teniendo en cuenta que su DT es Hansi Flick). En todo caso tendr&iacute;an un solemne Flickwagen, reluciente y poderoso, hecho con la mejor ingenier&iacute;a y dise&ntilde;ado para como para circular por las Autobhan, como para llegar rapidito y sin inconvenientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, la Scaloneta naci&oacute; casi condenada a andar la mayor parte del tiempo cuesta arriba, por caminos con baches, con todos bien apretados adentro y &ldquo;parando en todas&rdquo;. As&iacute; se forj&oacute;, abnegada, siempre de menos a m&aacute;s, haciendo un gran esfuerzo para llegar a la siguiente parada. Esos son los atributos que le confiri&oacute; Lionel Scaloni (y por eso es una humilde Scaloneta y no una superestelar Messineta, aunque Messi fue el primero que se subi&oacute; y adopt&oacute; sus valores).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo que por eso peg&oacute; tan bien el apodo (y la idea) en aqu&eacute;l momento original, en el que la selecci&oacute;n iba siempre <em>de punto</em>, y confiar en ella era una quimera. Subirse a la Scaloneta en sus inicios implicaba el enorme riesgo de quedarse a mitad de camino, tirados en la banquina. Pero tambi&eacute;n se visualizaba que, por m&aacute;s cachuza que estuviese esa carrocer&iacute;a &ndash;muchas veces objeto de burlas y desprecios&ndash;, la mec&aacute;nica funcionaba bastante bien. Y algo mucho mejor: parec&iacute;a que los muchachos que iban adentro se estaban divirtiendo, y que no se les iban a caer los anillos si ten&iacute;an que bajarse a empujar, cambiar una rueda o hasta un palier.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese grupito de queribles atorrantes que fueron formando el equipo est&aacute; impl&iacute;cita la noci&oacute;n de travesura: esa idea de ir todos juntos, apretados y haciendo bardo. Una promesa de que nos vamos a divertir en el camino, aunque suframos para llegar al destino. Y en ese sufrimiento tambi&eacute;n hay una enorme voluntad para superar la adversidad, para lo cual hay que hacer las cosas bien. Al final de cuentas, la Scaloneta termin&oacute; flore&aacute;ndose con su andar y Messi, Angelito y compa&ntilde;&iacute;a dejaron la carrocer&iacute;a hermosamente adornada con unos filteados bien argentos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No me atrever&iacute;a a decir c&oacute;mo funciona para las nuevas generaciones, pero s&iacute; estoy seguro que para los m&aacute;s grandecitos la idea de la Scaloneta nos transporta un poco a la infancia o la adolescencia. Esa &eacute;poca en la que subirnos de a muchos a un veh&iacute;culo as&iacute; era sin&oacute;nimo de aventura. &iquest;Qui&eacute;n no anduvo en un veh&iacute;culo un poco (o bastante) destartalado, para llegar a alg&uacute;n lugar deseado, promesa de alegr&iacute;a y diversi&oacute;n? Creo que todos tuvimos nuestra propia Scaloneta, ya sea para irnos de vacaciones con la familia, para salir de joda con amigos, para ir a un recital, festival o cualquier plan que vislumbre emociones. A m&iacute; me hace acordar al Fitito desvencijado de mi entrenador de voley, al que nos sub&iacute;amos apretad&iacute;simos los 7, 8 o 9 jugadores que &iacute;bamos a cada partido de visitante. Hoy ser&iacute;a una locura, un riesgo que ning&uacute;n padre sensato estar&iacute;a dispuesto a correr. Y s&iacute;, subirse a una Scaloneta nunca estuvo exento de peligros.
    </p><p class="article-text">
        La imagen que ilustra esta nota es de Alejandro Burdisio, un maravilloso artista cordob&eacute;s que combina en sus ilustraciones lo m&aacute;s pintoresco de la tradici&oacute;n vehicular argentina, con una inigualable fantas&iacute;a futurista, entre esperanzada y dist&oacute;pica. As&iacute; me imagino yo a la Scaloneta. Y as&iacute; me hubiese gustado verla pasando por encima de las cinco millones de personas que se juntaron el martes, con los jugadores saludando euf&oacute;ricos y tomando fernet. Como dijo Messi despu&eacute;s de la derrota con Arabia Saudita:&nbsp; &ldquo;No los vamos a dejar tirados&rdquo;. Y no, ese maravilloso artefacto creado por Lionel Scaloni no nos dej&oacute; tirados. 
    </p><p class="article-text">
        <em>RT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Renato Tarditti]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Dec 2022 03:17:09 +0000]]></pubDate>
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