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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Rock &  Pop]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/rock-pop/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Rock &  Pop]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Tina Turner: la formación de una revolucionaria del rock and roll]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tina-turner-formacion-revolucionaria-rock_1_10235440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb005992-d9e7-4df3-b751-badff5f46e68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tina Turner: la formación de una revolucionaria del rock and roll"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un repaso a la carrera de una cantante que cruzó las fronteras raciales y superó una violenta opresión para revolucionar el mundo de la música.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Tina Turner</strong> fue una gigante en una d&eacute;cada que nos trajo los peinados de Elnett y el deslumbrante pop de los grandes estadios. Su fanfarroner&iacute;a, su sensualidad, el tono grave de su voz y su imparable energ&iacute;a fueron las se&ntilde;as de identidad de Turner y todav&iacute;a evocan la euforia del rock and roll.
    </p><p class="article-text">
        Pero a mediados de los ochenta, en el comienzo de su segunda carrera como solista, Turner tambi&eacute;n hizo historia por lograr todo eso siendo una artista afroamericana de mediana edad que hab&iacute;a superado graves obst&aacute;culos personales y profesionales antes de llegar a la cima.
    </p><p class="article-text">
        En colaboraci&oacute;n con un grupo de compositores, productores y estrellas de rock brit&aacute;nicos y blancos, entre los que figuran <strong>Mark Knopfler</strong>, <strong>Jeff Beck</strong>, o <strong>Ian Craig Marsh</strong> y <strong>Martyn Ware</strong> (miembros de Heaven 17), Turner se convirti&oacute; en una artista poco com&uacute;n capaz de traspasar las fronteras raciales y de g&eacute;nero, emulando la universalidad conseguida por las tres superestrellas de los ochenta, <strong>Michael Jackson</strong>, <strong>Madonna </strong>y <strong>Prince</strong>, as&iacute; como la de su amigo <strong>David Bowie</strong>, que en aquellos a&ntilde;os tambi&eacute;n regresaba a la fama.
    </p><p class="article-text">
        Tina Turner, la atrevida. La feroz. La<em> sui generis</em>. Tina Turner, no es un regreso, lleva a&ntilde;os aqu&iacute;. La Tina Turner de 1984 es la que muchos conocemos mejor, una tempestad en forma de pop. Pero a menudo, la radical vida en el rock que vivi&oacute; antes de esos a&ntilde;os queda oculta por su heroica e inspiradora biograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil recordar solo la parte del triunfo, absolutamente real, de su historia sentimental.<strong> Angela Bassett</strong> la convirti&oacute; en mito&nbsp;<a href="https://youtu.be/Nbzbd2wUGao" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando la interpret&oacute; en&nbsp;Tina</a> con unos atl&eacute;ticos b&iacute;ceps que se adelantaron a los de <strong>Michelle Obama</strong>. En aquella pel&iacute;cula de 1993, la resistente Tina Turner escapa de un marido monstruoso. Pero la historia de su asombrosa inventiva en el mundo de la m&uacute;sica se pierde por el camino.
    </p><p class="article-text">
        Su singularidad como artista es innegable. Turner fusion&oacute; sonido y movimiento en un momento cr&iacute;tico de la historia del rock, explorando y reflejando las innovaciones tecnol&oacute;gicas de la nueva era de la m&uacute;sica pop en los a&ntilde;os 60 y 70. Turner se proyect&oacute; a s&iacute; misma en la vanguardia de una revoluci&oacute;n musical que durante mucho tiempo hab&iacute;a marginado y pasado por alto las pioneras contribuciones de las mujeres afroamericanas. Y se volvi&oacute; a hacer a s&iacute; misma en una &eacute;poca en que la mayor&iacute;a de los m&uacute;sicos pop entraban en el circuito de la m&uacute;sica para viejos.
    </p><p class="article-text">
        El car&aacute;cter musical de Turner siempre estuvo compuesto por una fuerte combinaci&oacute;n de misterio y luz, por una sensaci&oacute;n de melancol&iacute;a mezclada con una feroz vitalidad que a menudo flirtea con el peligro. Ideal para un musical de gran presupuesto.
    </p><p class="article-text">
        El equipo creativo detr&aacute;s de <em>Tina: The Musical</em> incluye a la galardonada dramaturga <strong>Katori Hall</strong> y a la directora <strong>Phyllida Lloyd</strong>, nominada a los <em>premios Tony</em> de teatro. Su colaboraci&oacute;n representa lo que podr&iacute;a ser una nueva y bienvenida tendencia femenina en la cultura popular: mujeres contando historias de artistas musicales negras. Se me vienen a la cabeza la pel&iacute;cula biogr&aacute;fica que en 2015 hizo <strong>Dee Rees </strong>para <em>HBO </em>sobre la cantante de blues <strong>Bessie Smith </strong>(<em>Bessie</em>, protagonizada por <strong>Queen Latifah</strong>), y<a href="https://www.theguardian.com/music/2015/jun/22/nina-simone-documentary-what-happened-miss-simone" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el documental nominado al Oscar de Liz Garbus sobre Nina Simone</a> <em>(What Happened, Miss Simone?)</em>.
    </p><p class="article-text">
        Hall y Lloyd tienen la ventaja a&ntilde;adida de contar con los aportes de la propia Turner. Tener en el papel principal a <strong>Adrienne Warren</strong>, nominada a los <em>premios Tony</em>, promete una <em>Tina</em> llena de matices y registros.
    </p><h3 class="article-text">Del p&uacute;blico a la fama</h3><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de la volatilidad, del placer, del drama y de la audacia de Turner hay una historia. Nacida como <strong>Anna Mae Bullock</strong> el 26 de noviembre de 1939 en Nutbush (Tennessee), se mud&oacute; con su familia a Saint Louis cuando ten&iacute;a 11 a&ntilde;os. De adolescente frecuentaba con su hermana los clubes de rhythm &amp; blues. Pas&oacute; de ser una de las fans del p&uacute;blico a compartir el escenario con <strong>Ike y sus Kings of Rhythm</strong> en esa alianza que se convertir&iacute;a en una historia de infamia del rock and roll, llena de abusos y de explotaci&oacute;n f&iacute;sica y emocional. Por no hablar de las frecuentes demostraciones p&uacute;blicas de dominaci&oacute;n que hac&iacute;a Ike.
    </p><p class="article-text">
        Doblando a Tina y visti&eacute;ndola con pelucas de pelo largo para evocar la est&eacute;tica de los filmes de Tarz&aacute;n, el personaje esc&eacute;nico que el controlador y dominador Ike buscaba para su futura esposa beb&iacute;a deliberadamente del primitivismo usado por la vieja escuela de Hollywood en sus adornos. Ike quer&iacute;a ser el chulo de una Turner animal, silvestre, salvaje, y desenfrenada.
    </p><p class="article-text">
        En aquellos a&ntilde;os embriagadores, a algunas personas les cost&oacute; entender por qu&eacute; se resist&iacute;a Turner, atrapada entre dos tipos de patriarcado, el de su propio hogar y el de un mercado del rock and roll que racializaba la sexualidad.
    </p><p class="article-text">
        Tina Turner se sumergi&oacute; con aquel espect&aacute;culo en la bohemia del rock de finales de los 60. Hubo actuaciones notables como cuando tocaron de teloneros de los <strong>Rolling Stones</strong> con una dolorosa interpretaci&oacute;n de <em>I've Been Loving You Too Long</em>, de Otis Redding (registrada en <em>Gimme Shelter</em>, la pel&iacute;cula de los <strong>hermanos Maysles</strong> de 1970 sobre el concierto de Altamont).
    </p><p class="article-text">
        En una secuencia insoportable, la c&aacute;mara se centra en Tina cantando una canci&oacute;n de sufrimiento y de adicci&oacute;n al amor mientras acaricia el micr&oacute;fono y pronuncia el sadomasoquista estribillo (&ldquo;&iexcl;P&eacute;game!&rdquo;) con Ike merodeando en torno a la escena. A un lado, <strong>Mick Jagger</strong> observa lo que la profesora feminista negra <strong>Saidiya Hartman</strong> llamar&iacute;a una &ldquo;<strong>escena de sometimiento</strong>&rdquo; interpretada para las masas.
    </p><p class="article-text">
        Quince a&ntilde;os despu&eacute;s, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=B-xVQKRJosU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">durante una actuaci&oacute;n de Turner y Jagger en el Live Aid</a>, el cantante de los Rolling Stones le arrancar&iacute;a su minifalda marca registrada en un movimiento que sintetizaba las vulnerabilidades raciales y de g&eacute;nero a las que la artista se hab&iacute;a enfrentado a lo largo de su vida.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la coreograf&iacute;a abandonada de go-go y de los p&iacute;caros pasos en alto (movimientos caracter&iacute;sticos y definitorios de Turner) pueden ser interpretados como estrategias personales de huida, una contundente articulaci&oacute;n en la que Turner manifestaba el control sobre su propio cuerpo dentro de la estructura de dominio patriarcal.
    </p><p class="article-text">
        Ella y sus hermanas de baile, las <strong>Ikettes</strong>, introdujeron una nueva forma de danza rock and roll que un d&iacute;a dar&iacute;a lugar al llamado <a href="https://www.youtube.com/watch?v=iEPTlhBmwRg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;moverse como Jagger&rdquo;</a>, libre de la tradicional rigidez en las coreograf&iacute;as para grupos de mujeres.
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        Pero fue en la voz de Turner donde la palabra liberaci&oacute;n se hizo presente de forma a&uacute;n m&aacute;s evidente. En ella tambi&eacute;n cristalizaron los rebeldes cambios que viv&iacute;a el rock and roll cantado de la &eacute;poca. Mientras <strong>Little Richard</strong> chillaba sus raros placeres y <strong>James Brown</strong> lanzaba sus gritos de rebeli&oacute;n funk (imitados por los brit&aacute;nicos que los idolatraban), Turner convert&iacute;a su &aacute;spero timbre y su valiente entrega en esa voz llena del nuevo y osado esp&iacute;ritu del fen&oacute;meno pop en evoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como dice <strong>Kurt Loder</strong> en <em>I, Tina,</em> el <em>bestseller</em> de las memorias que escribi&oacute; junto a ella, la voz de Turner &ldquo;combinaba la fuerza emocional de los grandes cantantes de blues con pura potencia capaz de rasgar el papel de las paredes, y parec&iacute;a hecha a medida para la era de la amplificaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su voz era lo&nbsp;bastante robusta como para igualar el alto voltaje del rock, esa nueva disciplina musical que pon&iacute;a el volumen de la guitarra el&eacute;ctrica al m&aacute;ximo. Como dijo la antrop&oacute;loga <strong>Maureen Mahon</strong>, necesitaba que se &ldquo;<strong>distinguieran las voces negras</strong>&rdquo; del acompa&ntilde;amiento vocal femenino interpretado por artistas negras como <strong>Sweet Inspirations</strong> y como la notable <strong>Merry Clayton</strong>, de <em>Gimme Shelter</em>.
    </p><h3 class="article-text">El poder de la voz de Tina</h3><p class="article-text">
        Turner se neg&oacute; a quedarse en el acompa&ntilde;amiento. Su estilo de canto disonante era un rechazo total a ese papel y una declaraci&oacute;n aparentemente deliberada de que, en vez de eso, ella pod&iacute;a fusionar su voz con los cautivadores sonidos modernos. Su voz incorpor&oacute; a la m&uacute;sica popular un nuevo tipo de efectos. &ldquo;Saltos, desv&iacute;os, lapsus, uso del espacio y de la arquitectura... ambientes y modismos antag&oacute;nicos, tra&iacute;dos desde momentos aleatorios de la historia del pop; el efecto es psicodelia&rdquo;, describi&oacute; el cr&iacute;tico Simon Reynolds.
    </p><p class="article-text">
        En las memorias de Turner, Jagger dir&iacute;a lo mismo: &ldquo;La voz de Tina era muy poderosa, y tambi&eacute;n muy aut&eacute;ntica, f&aacute;cil de distinguir. El disco <em>River Deep - Mountain High</em> fue excelente porque ella ten&iacute;a la voz necesaria para prevalecer sobre la llamada pared de sonido de Phil Spector&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que su decidido baile, la voz de Turner era su puerta de escape, su arma y su br&uacute;jula. Sabemos que brill&oacute; en la libertad de trabajar junto a Spector. &ldquo;Ike siempre me ten&iacute;a gritando y chillando en sus canciones, vendi&eacute;ndolas&rdquo;, escribi&oacute; Turner en sus memorias. En contraste, Spector le ped&iacute;a ce&ntilde;irse a la melod&iacute;a. &ldquo;S&oacute;lo quer&iacute;a que cantara la canci&oacute;n. Era mi voz la que le gustaba, no los gritos. Me dijo que mi voz era extremadamente inusual... y que por eso quer&iacute;a grabarme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ella atribuye a Spector haberse animado a usar su voz para contar una historia y no solo para generar el espect&aacute;culo que necesitaba la billetera de Ike.
    </p><p class="article-text">
        Al final, la identidad que Turner se construy&oacute; en el rock and roll fue su puerta para salir del <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Ike_%26_Tina_Turner#1965%E2%80%9369:_The_Ike_&amp;_Tina_Turner_Revue" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">matrimonio con Ike </a>y comenzar su carrera en solitario. Si bien el circuito del rock hab&iacute;a sido un lucrativo mecanismo para ampliar la base de fans en el show de Ike y Tina (con versiones de bandas como los Beatles y la Creedence Clearwater Revival), fue Tina la que se volvi&oacute; completamente hacia el rock cuando solicit&oacute; su divorcio en 1976. La cantante exig&iacute;a su derecho a interpretar una m&uacute;sica en la que las reinas del blues de los a&ntilde;os 20 (Bessie Smith y Ma Rainey) hab&iacute;an allanado el camino. Una m&uacute;sica que las rompecorazones de los a&ntilde;os 40 y 50 (Sister Rosetta Tharpe y Big Mama Thornton) hab&iacute;an ayudado a inventar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Turner hizo su propia interpretaci&oacute;n del sonido negro y de la feminidad durante sus actuaciones de los a&ntilde;os 70. En la adaptaci&oacute;n que hizo de la &oacute;pera rock <em>Tommy</em> (1975) encontr&oacute; un nuevo registro para su voz como &ldquo;<strong>la reina de los &aacute;cidos</strong>&rdquo;. Dirigi&oacute; su atenci&oacute;n hacia un nuevo conjunto de portadas <em>(Under My Thumb, Let's Spend the Night Together, I Can See for Miles, Whole Lotta Love)</em> para transformar esos&nbsp;relatos masculinos y a menudo mis&oacute;ginos de poder, deseo, independencia y destreza sexual en el sonido de una mujer valiente y sin l&iacute;mites, que se afirmaba sexual y socialmente.
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo, la heredera al trono de Turner ha sido <strong>Beyonc&eacute;</strong>, que en el a&ntilde;o 2005 rindi&oacute; homenaje a su antecesora durante la ceremonia anual de <em>Premios del Kennedy Center:</em> &ldquo;<strong>De vez en cuando, cuando pienso en mi inspiraci&oacute;n, pienso en las dos Tinas de mi vida, mi madre, Tina, y por supuesto, la incre&iacute;ble Tina Turner</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, durante la apertura del espect&aacute;culo de los <em>Grammy</em> 2008, esa celebraci&oacute;n del amor continu&oacute; con una Beyonc&eacute; homenajeando la historia de las artistas musicales negras y terminando su popurr&iacute; presentando a la &ldquo;<strong>reina</strong>&rdquo; (un t&iacute;tulo que <strong>Aretha Franklin</strong> disputar&iacute;a), que se balanceaba &ldquo;<strong>agradable y suavemente</strong>&rdquo; junto a ella. Es menos apropiado el tributo de <em>Drunk in Love,</em> la canci&oacute;n de Beyonc&eacute; y <strong>Jay-Z</strong>, cuando el rapero hace referencia a una escena de la biograf&iacute;a de Turner en la que Ike abusa de ella: &ldquo;<strong>&iexcl;C&oacute;mete el pastel, Anna Mae!</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de Beyonc&eacute;, el legado de Turner en el mundo del pop sigue siendo rico y variado. Desde el melanc&oacute;lico neosoul de <strong>Meshell Ndegocello</strong> (que recientemente lanz&oacute; una versi&oacute;n reflexiva, oscura y l&uacute;gubre de <em>Private Dancer)</em> a la subestimada cantante blanca de funk <strong>Nikka Costa</strong>. En la versi&oacute;n de 2005 que Costa hizo del hit <em>Funkier Than a Mosquito's Tweeter</em>, de Ike y Tina, la cantante logr&oacute; replicar lo que era una de las marcas registradas del d&uacute;o, un funk combativo y frontal, desagradable, todo sudor y enfrentamiento.
    </p><p class="article-text">
        Reconocemos el atrevido y sofisticado pavoneo de Turner cada vez que <strong>Rihanna </strong>sube al escenario. La incondicional gesticulaci&oacute;n y sensaci&oacute;n de impredecibilidad de la rapera <strong>Cardi B</strong> tambi&eacute;n debe algo a Turner. En esta era del<strong> #MeToo </strong>en que las mujeres del pop reclaman su lugar sin pedir disculpas, <em>Tina: The Musical</em> nos recuerda a la hermana que, piernas incluidas, abri&oacute; de una patada la puerta para que llegara este momento.
    </p><p class="article-text">
        <em>Daphne A. Brooks&nbsp;es profesora de Estudios Afroamericanos en la Universidad de Yale</em>
    </p><p class="article-text">
        <span id="March 2018"></span>
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducido por Francisco de Z&aacute;rate</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daphne A. Brooks]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tina-turner-formacion-revolucionaria-rock_1_10235440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 May 2023 20:18:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tina Turner: la formación de una revolucionaria del rock and roll]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tina Turner,Música,Músicos,Rock,Rock &  Pop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Daniel Grinbank: "Como sociedad, estamos siempre a un paso de Cromañón"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/daniel-grinbank-sociedad-paso-cromanon_128_9821900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b4a1601-6c1f-46ce-a6f3-e00f7ce02bd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Daniel Grinbank: &quot;Como sociedad, estamos siempre a un paso de Cromañón&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El empresario y productor acaba de publicar sus memorias y se entrega a una charla a dos puntas sobre rock, medios y fútbol, atravesada por la política en tiempos de la anti-política y musicalizada con canciones para animar funerales.</p></div><p class="article-text">
        Te amo, te odio, dame m&aacute;s... <strong>Daniel Grinbank</strong> dedica 355 p&aacute;ginas a prolongar el misterio de los puntos suspensivos con los que Charly Garc&iacute;a remata el estribillo de &ldquo;Peperina&rdquo;, la canci&oacute;n de Ser&uacute; Gir&aacute;n que aporta el t&iacute;tulo para su biograf&iacute;a en papel. &iquest;M&aacute;s qu&eacute;? &iquest;Sexo, drogas, rock and roll? &iquest;M&aacute;s&hellip; dinero? Todo eso, pero tambi&eacute;n pol&iacute;tica, f&uacute;tbol y pandemia alimentan de intrigas y aventuras una pel&iacute;cula hablada que dura cinco d&eacute;cadas. Extractos de una conversaci&oacute;n sobre poderes y glorias que comenz&oacute; una tarde de dos estrellas y termin&oacute; una ma&ntilde;ana con tres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Estas memorias, con las que te propon&iacute;as la primera versi&oacute;n del guion para un pr&oacute;ximo documental sobre los a&ntilde;os de Rock &amp; Pop, terminan con un manifiesto de &eacute;poca entre indignado y sombr&iacute;o&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Pens&eacute; que &iacute;bamos a capitalizar mucho mejor el aprendizaje por lo ocurrido durante la pandemia. El asunto cost&oacute; millones de vidas en el mundo y m&aacute;s de cien mil muertes en nuestro pa&iacute;s, cre&iacute; que algo &iacute;bamos a sacar de todo eso. Si tengo que comparar la sociedad prepandemia con la sociedad postpandemia, creo que retrocedimos, bajo todo punto de vista.  Pens&eacute; que nos &iacute;bamos a dar cuenta de la necesidad de ir a un mundo m&aacute;s solidario y, la verdad, me equivoqu&eacute; de pe a pa. &iquest;En qu&eacute; termin&oacute; eso que sent&iacute;amos cuando, a las ocho de la noche, sal&iacute;amos a aplaudir a m&eacute;dicos y enfermeros? Se fue todo al carajo. Jugamos a la pol&iacute;tica con cuestiones que no tendr&iacute;an que haber entrado nunca a la pol&iacute;tica. Se le intent&oacute; dar tono de epopeya a que los aviones fueran a buscar vacunas a Rusia, cuando era lo natural que deb&iacute;a hacer cualquier esquema de salud p&uacute;blica. La pol&iacute;tica no tuvo escr&uacute;pulos en meterse en el medio de cuestiones sobre las que tendr&iacute;an que haber prevalecido el bien com&uacute;n.  Y no lo digo s&oacute;lo sobre Argentina, lo digo por Estados Unidos con Trump, lo digo por Brasil con Bolsonaro. Se incrementaron los nacionalismos, primaron las cuestiones individuales por encima de las comunitarias&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;-&iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a la lecci&oacute;n no aprendida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No veo que hayamos aprendido la lecci&oacute;n sobre un tema que est&aacute; en el centro de todo lo que pas&oacute;, y para el cual no existe ni va a existir vacuna: el cuidado del medio ambiente. La naturaleza, por ponerlo de alguna manera -soy ateo, agn&oacute;stico, no lo puedo atribuir a otra cuesti&oacute;n-, nos est&aacute; dando una &uacute;ltima chance. Obviamente, las generalizaciones no son buenas, y siempre hay excepciones, pero en lo general creo que lo que yo supon&iacute;a que pod&iacute;a ocurrir de ninguna manera ocurri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Desencanto o ira?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Comulgo con much&iacute;simos ideales que est&aacute;n deteriorados por el usufructo que hace de ellos la clase pol&iacute;tica. Resulta que enunciarlos te encasilla en un lugar de la grieta, y yo no pertenezco a ese lugar de la grieta. Mi desilusi&oacute;n es que gente que yo entend&iacute;a apostaba por valores progresistas los deterior&oacute; y, al hacerlo, le hizo el juego a lo opuesto. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, soy un tipo que cree que la pol&iacute;tica se mejora con m&aacute;s pol&iacute;tica. Claro que creo en la necesidad de un Estado presente, pero jug&oacute; tan mal ese Estado en algunos momentos que entiendo que la reacci&oacute;n a eso sea el anti-sistema. 
    </p><p class="article-text">
        Nunca vi a una dirigencia tan desligada de la realidad, tan lejana a las necesidades de la gente. Por eso, a pesar de que a m&iacute; Milei me provoca asco -y si llegara a ganar podr&iacute;a terminar siendo peor que todos los males anteriores-, entiendo su surgimiento y su crecimiento. Y lo traduzco y es Bolsonaro, y es Trump, y es VOX en Espa&ntilde;a, y es la derecha en Francia&hellip; 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy, el valor del respeto por el otro es la transgresión más grande</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mi gran enojo hacia ciertos sectores con los cuales podr&iacute;a coincidir no es s&oacute;lo por su fracaso, sino porque da&ntilde;aron valores de la democracia que va a llevar mucho tiempo reparar. Sin un gobierno como el anterior de Cristina, durante el que hubo tanta corrupci&oacute;n, no se explica la matrix del gobierno de Macri, durante el que tambi&eacute;n hubo corrupci&oacute;n, aunque fuera de otro tipo.  El mismo Macri que viene a hablarnos de las virtudes de la sociedad qatar&iacute;, de que hay homosexualidad pero sin ostentaci&oacute;n, como si fuera una verg&uuml;enza ser homosexual. O de que est&aacute; muy bien que la gente no est&eacute; sindicalizada, cuando murieron m&aacute;s de seiscientas personas en la construcci&oacute;n de los estadio.
    </p><p class="article-text">
        En cierto sentido, en temas que a m&iacute; me importan mucho, encuentro pocas diferencias entre aquel gobierno de Macri por el cual no vot&eacute;, con este gobierno que s&iacute; vot&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Por ejemplo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -En pol&iacute;ticas de medioambiente o en la relaci&oacute;n con los pueblos originarios. Entre Sergio Bergman y Juan Cabandi&eacute; no noto gran diferencia. Los dos lados de la grieta coinciden en esa forma nefasta de hacer pol&iacute;tica s&oacute;lo marcando los errores del otro, sin propuestas propias. Vivimos en tiempos de fan&aacute;ticos y talibanes, la racionalidad est&aacute; totalmente ajena. Por eso hoy, el valor del respeto por el otro, por la diversidad, para m&iacute; es la transgresi&oacute;n m&aacute;s grande que se puede tener en este sistema. Estoy pensando como alguien que quiere otro pa&iacute;s y otro mundo. A m&iacute; me duele lo que pasa, sobre todo por la falta de perspectiva. Porque vos pod&eacute;s estar mal, pero lo peor es no vislumbrar alternativas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Habl&aacute;s de la pol&iacute;tica, pero todo lo que dec&iacute;s conduce a la econom&iacute;a&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Tenemos una din&aacute;mica econ&oacute;mica que hace que, en general, haya una dependencia pol&iacute;tica muy importante, porque el gran consumidor de todo es la obra p&uacute;blica estatal. Ahora, si lo que distribuyo est&aacute; basado s&oacute;lo en cargas impositivas, no construyo futuro, o el que construyo tiene patas cortas. Pensemos en el modelo chino, que es socialista dentro de China pero juega como capitalista hacia el resto del mundo. China mejor&oacute; su PBI per c&aacute;pita a partir de que, primero, gener&oacute; recursos y luego los distribuy&oacute;. Para m&iacute; &eacute;sa es ley sagrada: para distribuir, primero hay que generar. Yo no trabajo para el Estado, no hago shows para el Estado. Como empresario estoy dispuesto a pagar impuestos, pero no distorsivos. Argentina tiene impuestos muy altos, incluso impuestos que no existen en ninguna otra parte del mundo. Pero, aparte, tiene los grav&aacute;menes de la sociedad de gesti&oacute;n m&aacute;s altos del mundo. Entonces, cuando la gente dice &ldquo;Puta, qu&eacute; caras est&aacute;n las entradas&rdquo; est&aacute; omitiendo todo lo que de impuestos tiene ese precio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Tambi&eacute;n fuiste empresario de medios. &iquest;Volver&iacute;as a serlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Los medios tienen una dependencia infernal de la publicidad oficial y no tengo ganas de entrar en ese laberinto. La incidencia del Estado es muy gravitante y eso no es positivo. Dependencia del Estado, pero tambi&eacute;n del empresariado, porque no pod&eacute;s desconocer los lobbies mineros ni pod&eacute;s ignorar los intereses corporativos para que, por ejemplo, no se divulgue el tema de la ley de humedales. En lo personal, yo le doy much&iacute;sima bola a mis cuentas de Instagram y Twitter, tambi&eacute;n quiero incursionar en TikTok. Estoy muy encima de todo lo que publico y comento. Pero, como empresario, estoy enfocado en los proyectos de management, voy a seguir con las exhibiciones y mi prioridad 2023 es el desarrollo del mercado latino en el hemisferio norte. Tambi&eacute;n quiero entrar en una cuesti&oacute;n que tengo muy en mente, pero que todav&iacute;a no empec&eacute; a ejercer, que es empezar a producir audiovisuales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Con vos como m&aacute;nager, Charly tira por la ventana su primer televisor, demuele su primer hotel. Primero fue tu &iacute;dolo, despu&eacute;s pas&oacute; a ser tu amigo, pero en alg&uacute;n momento se convirti&oacute; en alguien que &ldquo;empez&oacute; a hacer boludeces&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Tengo la claridad de haber trabajado con uno de los grand&iacute;simos, pero grand&iacute;simos, genios de la cultura argentina. Charly siempre estuvo un paso adelante de su p&uacute;blico. Propuso cambios sociales profundos en una sociedad muy pacata y, como ser sensible que es -porque obviamente s&oacute;lo alguien muy sensible puede tener la creatividad que tiene Charly-, lo padeci&oacute;. Y lo padeci&oacute; mal. Lo padeci&oacute; con Ser&uacute; Gir&aacute;n, con La M&aacute;quina, con su carrera solista con <em>Clics modernos</em>. En su momento, ninguno de estos trabajos tuvo el reconocimiento que merec&iacute;a, sino que lleg&oacute; mucho despu&eacute;s. Puede haber sensaciones encontradas en distintos momentos del libro, pero lo que tiene que prevalecer en la s&iacute;ntesis es el respeto que siento por &eacute;l y la consciencia de haber trabajado con un genio, bajo todo punto de vista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Sobre el momento en el que le comunic&aacute;s que no vas a seguir trabajando con &eacute;l, escrib&iacute;s: &ldquo;De volea, se la clav&eacute; en el &aacute;ngulo&rdquo;. Suena a revancha&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, era una &eacute;poca en la que ten&iacute;a claro que no iba a seguir trabajando porque quer&iacute;a dedicarme tiempo completo a la crianza de mi primer hijo, pero no sab&iacute;a c&oacute;mo dec&iacute;rselo. No era un problema con Charly en particular. Ese d&iacute;a vino con uno de sus planteos y s&iacute;, la pelota qued&oacute; picando y se la clav&eacute; en el &aacute;ngulo, pero fue porque no sab&iacute;a c&oacute;mo hacerlo de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Dec&iacute;s &ldquo;El mejor grupo de rock que dio nuestro pa&iacute;s&rdquo;, refiri&eacute;ndote a los Redonditos de Ricota.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Quiz&aacute;s dir&iacute;a &ldquo;entre los mejores&rdquo;, junto a Pescado Rabioso, que fue un grupo extraordinario, o Sumo, que tambi&eacute;n lo fue. En el libro omit&iacute; a Divididos, que tambi&eacute;n tiene que estar. Pero s&iacute;, en su momento, Los Redondos, con Skay y El Indio, me parec&iacute;an uno de los mejores grupos de rock que existieron en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-A pesar de eso, desististe de trabajar con ellos&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Es que lo estoy diciendo como oyente, y no como productor. Creo que fue inteligente no haber sido m&aacute;nager ni de Soda Stereo ni de Los Redondos. Sin embargo, si yo hiciera una s&iacute;ntesis de los grupos que m&aacute;s sonaron durante los primeros a&ntilde;os de la Rock &amp; Pop, dentro de los cinco primeros, seguro est&aacute;n esos dos. Y creo que son tan buenos, que le dieron un sonido a la radio. Los Redondos fueron un grupo extraordinario y El Indio es un gran letrista, de los grandes de la m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Anticipan, de alguna manera, a los grupos y a los p&uacute;blicos del rock chab&oacute;n, a los que con te refer&iacute;s con dureza y distancia como &ldquo;emergentes culturales prescindibles de una coyuntura econ&oacute;mica decadente&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -El rock chab&oacute;n es un fruto de la decadencia del menemismo, la gran desocupaci&oacute;n que derivo en la Alianza y explot&oacute; con el &ldquo;Que se vayan todos&rdquo;. Fue un ciclo de deterioro pol&iacute;tico, econ&oacute;mico, social y cultural que tuvo como emergente una reivindicaci&oacute;n que es m&aacute;s explicable desde lo social que desde lo art&iacute;stico. La cultura de los trapos, la cultura de los barrios, la cultura del aguante&hellip; Todo pasa m&aacute;s por el sentimiento de pertenencia que por la vocaci&oacute;n est&eacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Reivindico a dos grupos post Redondos muy buenos, Los Piojos y La Renga. Pero, despu&eacute;s de eso, viene un deterioro en general de la calidad musical. Es desde lo art&iacute;stico que yo hago esta evaluaci&oacute;n. Se parece al f&uacute;tbol, cuando el espect&aacute;culo pasa por las tribunas, y no por el campo, te est&aacute; hablando de un bajo nivel de la calidad deportiva. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Sin embargo, art&iacute;stica y pol&iacute;ticamente hablando, el rock siempre fue lo que sucede arriba y, tambi&eacute;n, abajo del escenario. </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Estoy de acuerdo. La protesta por la protesta es v&aacute;lida, pero si genera un hecho art&iacute;stico que perdura es doblemente satisfactorio y mucho m&aacute;s relevante. El regreso de Mercedes Sosa, su vuelta despu&eacute;s del exilio, podr&iacute;a haber concluido como un gesto de mera protesta. Fue un hecho pol&iacute;tico fuerte, contestatario, pero de un alt&iacute;simo vuelo art&iacute;stico. No se qued&oacute; s&oacute;lo en la parafernalia panfletaria, sino que gener&oacute;, teniendo eso, un alto nivel est&eacute;tico&hellip; que es lo que perdur&oacute; en el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Por qu&eacute; crees que la dictadura no le tem&iacute;a al rock?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Yo creo que no terminaba de entenderlo. Por su sutileza, el rock no era tan visible como s&iacute; lo eran ciertos sectores del folclore contestario. Inclusive hab&iacute;a un poco de desprecio de los sectores m&aacute;s radicalizado de izquierda hacia el rock, como una cuesti&oacute;n extranjerizante, for&aacute;nea, muy sajona si se la toma desde su procedencia, y eso se vislumbraba, y tambi&eacute;n los sectores de la dictadura lo tomaban como tal.  &Eacute;ramos m&aacute;s un elemento ex&oacute;tico, no le gener&aacute;bamos el mismo ruido. No hay que subestimar, no obstante, el funcionamiento de las fuerzas policiales. La Polic&iacute;a Federal ten&iacute;a dos dependencias, las divisiones de Moralidad y de Drogas Peligrosas, que nos jod&iacute;an m&aacute;s que la pol&iacute;tica en s&iacute; misma. Suena a locura, pero quien determinaba si &eacute;ramos morales o no era la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Al reconstruir la &eacute;poca de Malvinas, dud&aacute;s en voz alta sobre haber hecho o no lo correcto organizando el Festival de la Solidaridad Latinoamericana en Obras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Dud&eacute;, y voy a seguir dudando, por los tiempos de los tiempos. En ese momento, bajar una l&iacute;nea pacifista cuando prevalec&iacute;a la euforia belicista del &ldquo;estamos ganando&rdquo; me pareci&oacute; que era importante. En ese sentido creo que, de alguna manera, puede haber tenido algo de subversivo el intento por instalar la palabra paz donde otros pretend&iacute;an instalar la palabra soberan&iacute;a. Pero, por otro lado, era evidente que haber mandado a todos esos chicos a la guerra ten&iacute;a por objetivo perpetuar a los militares en el poder. Por eso respeto tambi&eacute;n a quienes no quisieron participar y reivindico a Virus y a Los Violadores. Tuvieron una claridad, una visi&oacute;n y una postura totalmente respetables. Yo ten&iacute;a una visi&oacute;n, y lo hice con un objetivo. Ellos ten&iacute;an otra. De ninguna manera puedo dejar de halagar su posici&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La protesta es válida, pero si genera un hecho artístico que perdura es mucho más relevante</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-Describ&iacute;s algunas situaciones de negociaci&oacute;n con censores militares y otras directamente de coima con controles policiales. &iquest;Transaste?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Ser&iacute;a muy hip&oacute;crita y mentiroso si no contara c&oacute;mo fue lo que me toc&oacute; vivir. Y, claramente, hubo cuestiones en las cuales tuve que negociar. Por ejemplo, tuve que mentir el repertorio de Mercedes Sosa sabiendo el riesgo que corr&iacute;a al hacerlo, pero de otra manera esos conciertos no se hubieran hecho. Puedo contarlo y, tambi&eacute;n, puedo decir que esos trece recitales posiblemente hayan sido de los hechos m&aacute;s importantes de mi carrera como productor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En &eacute;pocas de democracia, y con el rock convertido en espect&aacute;culo de estadios, el poder toca la puerta para lograr la foto con los Stones o con U2&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Nunca fueron situaciones buscadas, entraron siempre dentro de una cuota de cholulismo que no me gusta y, muchos menos, disfruto. Conozco de memoria por d&oacute;nde transitar este tipo de cuestiones y no me generan placer, no les veo nada positivo. Obviamente soy el productor de los shows, pero despu&eacute;s, lo que hagan los artistas es cosa de ellos. Tengo la obligaci&oacute;n de transmitir los pedidos oficiales que me llegan o participar si las embajadas arreglan tal cosa, pero no por iniciativa propia. Tambi&eacute;n es verdad, y eso no lo cuento en el libro, que produje shows en Colombia en &eacute;poca de guerrilla fuerte y tuve que trabajar con la embajada inglesa por la protecci&oacute;n de Elton John y con la americana cuando llev&eacute; a Bon Jovi. Pero era un medio para un objetivo, la seguridad personal de esos artistas&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>-David Bowie, Ferro, 1997: &ldquo;Seguramente, en el top 10 de mis shows&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo se completa esa lista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Destaqu&eacute; ese show porque no es tan reconocido. Todos los de los Stones o el de Bjork cuando reinauguramos el &Oacute;pera fueron tremendos. El de Daft Punk, extraordinario. Mercedes Sosa en el &Oacute;pera, tambi&eacute;n. Muchos superlativos recitales de Charly, el show de Lou Reed en el Gran Rex, la primera venida de Guns N' Roses, AC DC&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-A pesar de tu postura anti-rock chab&oacute;n, habl&aacute;s con much&iacute;simo cari&ntilde;o de Ramones&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -&iexcl;S&iacute;! &iexcl;Ten&iacute;an personalidad! Eran buen&iacute;simos con los temas de ellos, eran buen&iacute;simos haciendo covers y en vivo eran una aplanadora. Me puedo poner a escuchar veinte temas seguidos de los Ramones y me gustan, no creo que de rock chab&oacute;n pase de dos temas. No digo ni que est&eacute; bien ni que est&eacute; mal, es lo que me pasa a m&iacute; y el libro lo escrib&iacute; pensando en lo que me pasa a m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Volv&eacute;s sobre la historia de la chica que se suicida porque su pap&aacute; no la deja ir a ver a Guns N&acute; Roses o el chico degollado en la cola de los Stones, tambi&eacute;n habl&aacute;s de Croma&ntilde;&oacute;n&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Son todas situaciones distintas. Lo que tienen como denominador com&uacute;n es la muerte y, bajo todo punto de vista, siempre la muerte es traum&aacute;tica. La tragedia de Croma&ntilde;&oacute;n expone el deterioro cultural en toda su magnitud. Por aqu&iacute;, el Estado que prioriza siempre al vecino frente a los chicos, que murieron intoxicados por lo que se estaba usado para aislante para que el audio no saliera para afuera. Esto est&aacute; probado, no lo digo yo. Por all&aacute;, la locura de un grupo de productores que se prestaban al delirio de la pirotecnia en lugares cerrados, porque no era el primer recital en que aparec&iacute;a una bengala. Es la misma locura que tambi&eacute;n se vive en las canchas de futbol y me lleva a preguntar por qu&eacute; tiene que haber muertos para que se terminen de adoptar medidas preventivas que deber&iacute;an ser obvias. Son asuntos inexplicables si no los ponemos dentro de un contexto de deterioro social, de p&eacute;rdida del valor de la vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En el cap&iacute;tulo futbolero, visit&aacute;s a Grondona en su corral&oacute;n de Avellaneda. Evidentemente vos no ve&iacute;as la vida de la misma manera que &eacute;l, pero, al mismo tiempo, hay algo de admiraci&oacute;n, por ponerle alguna palabra, en lo que cont&aacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Admiraci&oacute;n no ser&iacute;a el t&eacute;rmino exacto, s&iacute; respeto. En determinados asuntos, hay factores de poder que no se pueden eludir. Entonces, si yo quer&iacute;a ingresar en el f&uacute;tbol argentino, no pod&iacute;a dejar de pasar por Grondona. No hacerlo era inmolarse, y no tengo vocaci&oacute;n de m&aacute;rtir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Ten&eacute;s una asignatura pendiente como empresario de f&uacute;tbol?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Aunque en algunas cosas te haya ido bien, eso no se traslada necesariamente a que te vaya bien en todas las dem&aacute;s, y eso s&iacute; es un aprendizaje. Estuve por volver a intentarlo el a&ntilde;o pasado, tras ver en una situaci&oacute;n muy cruel y triste a mi club, Independiente, pero me di cuenta de que lo que propon&iacute;an era inviable. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Cu&aacute;les son los obst&aacute;culos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -El de la comisi&oacute;n directiva, la barrabrava y el periodismo deportivo es, en general, un mundo al que no tengo ganas de pertenecer, y no hay manera de estar jugando ese juego sin pertenecer. Pude haber tenido ganas de participar del ecosistema del f&uacute;tbol pensando, ut&oacute;picamente, que lo pod&iacute;a cambiar, pero despu&eacute;s lleg&aacute;s a la conclusi&oacute;n de que no se puede.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Somos sobrevivientes en la jungla, pero la jungla no nos permite salir de sus leyes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Te arrepent&iacute;s de no haber ido al Mundial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, en algunos aspectos habr&iacute;a sido una experiencia extraordinaria, como tipo futbolero me hubiese encantado estar en la cancha, sin lugar a duda. Tambi&eacute;n es verdad, y vale como premio consuelo, que viv&iacute; una semana &uacute;nica al ser testigo de la sorprendente manifestaci&oacute;n popular que termin&oacute; con el fallido viaje de la Selecci&oacute;n tratando de llegar al Obelisco.  &iexcl;Cinco millones de personas saliendo de golpe a la calle a festejar sin reglas y, aun as&iacute;, pudimos sobrevivir con incidentes absolutamente menores! Apareci&oacute; ese caos, por un lado, y esa enorme alegr&iacute;a por el otro, todo en una coctelera que nos pinta. Qued&oacute; expuesto todo lo bizarro que podemos ser como sociedad, tan peculiares y particulares. Fue una fotograf&iacute;a muy clara de nuestra sociedad. Estamos siempre a un paso de Croma&ntilde;&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que tenemos una capacidad de supervivencia extraordinaria, pero estar&iacute;a muy bueno no haber tenido que desarrollar a este extremo el instinto para sobrevivir. Somos sobrevivientes en la jungla, pero la jungla no nos permite salir de sus leyes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-De nuevo la pol&iacute;tica sobrevuela coqueteando con apropiarse de la situaci&oacute;n&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -El intento de Wado de Pedro por tener una foto con Messi es, de m&iacute;nima, grosero. Por el otro lado, desde la derecha aflor&oacute; una insensibilidad hacia lo popular muy grotesca, de cr&iacute;tica f&aacute;cil sobre una manifestaci&oacute;n masiva de la alegr&iacute;a que iba m&aacute;s all&aacute; del f&uacute;tbol. En la especulaci&oacute;n de tornarlo todo pol&iacute;tico vamos para atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En uno de los cap&iacute;tulos finales, el libro cuenta la despedida a tu padre y como, cumpliendo con su pedido, familia y amigos cantan &ldquo;Gracias a la vida&rdquo;. &iquest;Ya pensaste con qu&eacute; canci&oacute;n te gustar&iacute;a que te recuerden?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Quiz&aacute;s &ldquo;Let it be&rdquo; o, mejor, &ldquo;Imagine&rdquo;. Aunque no podr&iacute;an faltar los Stones, y entonces pedir&iacute;a &ldquo;You can&acute;t always get what you want&rdquo;. Cuando estaba terminando el libro vi <em>Get back</em>, el documental sobre Los Beatles de Peter Jackson, que me pareci&oacute; buen&iacute;simo. Justo coincide con un momento en el que estoy pensando en reinventarme. Fui y vine mil veces pensando &iquest;y si pongo Posdata: &ldquo;Get back&rdquo;? No lo puse en el libro&hellip; pero podr&iacute;a ser una buena despedida.
    </p><p class="article-text">
        <em>MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcelo Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/daniel-grinbank-sociedad-paso-cromanon_128_9821900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Dec 2022 04:01:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Daniel Grinbank: "Como sociedad, estamos siempre a un paso de Cromañón"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rock &  Pop]]></media:keywords>
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