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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - plan]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - plan]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Andrés Wainer, coordinador de Flacso Economía: "Hay una filosofía común con la dictadura: que sobreviva el más apto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/andres-wainer-coordinador-flacso-economia-hay-filosofia-comun-dictadura-sobreviva-apto_1_13080167.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d79491e-b112-4d02-b807-dbc301ea0562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andrés Wainer, coordinador de Flacso Economía: &quot;Hay una filosofía común con la dictadura: que sobreviva el más apto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales repasa los hitos del plan económico adoptado tras el estallido militar de 1976 e identifica parecidos con la actualidad: el rechazo a la intervención estatal en la economía a favor de los trabajadores, el deterioro salarial, la apertura comercial y la sobrevaluación del peso. </p><p class="subtitle">Ezequiel Adamovsky - 1976, el comienzo de un loop destructivo del que nunca pudimos salir</p><p class="subtitle">PODCAST - La política económica de la dictadura militar de 1976-83
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Andr&eacute;s Wainer</strong> es heredero de la direcci&oacute;n del &aacute;rea de econom&iacute;a de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) que antes condujo uno de los economistas que m&aacute;s estudi&oacute; el plan econ&oacute;mico de la &uacute;ltima dictadura, Eduardo Basualdo. Como tal, contin&uacute;a haciendo memoria de lo que ocurri&oacute; hace 50 a&ntilde;os tras el golpe militar que llev&oacute; al poder a Jorge Videla y al Ministerio de Econom&iacute;a a Jos&eacute; Alfredo Mart&iacute;nez de Hoz. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;En qu&eacute; consisti&oacute; el plan econ&oacute;mico ejecutado a partir del 24 de marzo de 1976?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Fue un plan que se propuso refundacional del capitalismo argentino. Es decir, no era un plan m&aacute;s de estabilizaci&oacute;n ante una crisis puntual. Tuvo grandes hitos que hicieron cambios estructurales. En ese momento reci&eacute;n estaba arrancando la ola neoliberal. Tienen que ver con una fuerte disminuci&oacute;n del salario real, a trav&eacute;s de una muy fuerte devaluaci&oacute;n y ajuste. Otros pilares de ese plan fueron la apertura importadora y el cambio completo del juego de las reglas del sector financiero, que va a ser el gran legado que va a dejar la dictadura junto con el proceso de endeudamiento externo muy fuerte, que arranca tambi&eacute;n en la propia dictadura. Esto va a permitir sostener un esquema de lo que nosotros denominamos ac&aacute; en el &aacute;rea de econom&iacute;a de Flacso como un modelo de valorizaci&oacute;n financiera, que despu&eacute;s se va a repetir en la historia econ&oacute;mica argentina. Antes hab&iacute;a un modelo de industrializaci&oacute;n sustitutiva de importaciones. La dictadura va a buscar cambiar esto y el eje va a pasar por la valorizaci&oacute;n financiera, con un esquema de una tablita cambiaria, como se llamaba en ese momento. Va a producir un proceso de desindustrializaci&oacute;n muy fuerte... uno puede establecer paralelos despu&eacute;s con lo que pas&oacute; en los 90 con el menemismo y tambi&eacute;n con lo que est&aacute; pasando en la actualidad. Tambi&eacute;n hubo p&eacute;rdida de empleo y una redistribuci&oacute;n del ingreso entre las propias empresas, beneficiando a aquellos que se dedicaban al sector financiero y aquellos grandes grupos econ&oacute;micos diversificados, que tambi&eacute;n se beneficiaron de distintos subsidios o beneficios promocionales, que en ese momento se conoc&iacute;an como la patria contratista, de negocios con el Estado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Andrés Wainer es doctor en Ciencias Sociales por FLACSO, investigador del CONICET y profesor en la UBA y en UNSAM."
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                Andrés Wainer es doctor en Ciencias Sociales por FLACSO, investigador del CONICET y profesor en la UBA y en UNSAM.                            </span>
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        <strong>&ndash;&iquest;Acaso no hab&iacute;a deuda externa antes del golpe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ten&iacute;a US$8.000 millones&nbsp;de deuda externa y va a terminar con 40.000 millones. Es decir, se multiplica por cinco. Y esto tiene que ver no con un financiamiento de un plan de desarrollo de la Argentina, sino fundamentalmente con este esquema de valorizaci&oacute;n financiera que benefici&oacute; a estos grandes grupos econ&oacute;micos mayormente que no s&oacute;lo hicieron diferencias sino que adem&aacute;s el Estado les termin&oacute; estatizando la deuda privada que hab&iacute;an tomado para hacer esas ganancias. Con un costo casi cero. Y esa deuda qued&oacute; a manos de todos nosotros. (N. de la R.: esas empresas fueron Celulosa, Acindar, bancos R&iacute;o y Galicia, Alto Paran&aacute;, Bridas, Alpargatas, Citi, Perez Companc y Siderca, entre otras).
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hubo pérdida de empleo y una redistribución del ingreso entre las propias empresas, beneficiando a aquellos que se dedicaban al sector financiero y aquellos grandes grupos económicos diversificados, que también se beneficiaron de distintos subsidios o beneficios promocionales, que en ese momento se conocían como la patria contratista, de negocios con el Estado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;El empeoramiento salarial se dio porque subi&oacute; la inflaci&oacute;n, los salarios se congelaron pero al mismo tiempo desaparec&iacute;an trabajadores sindicalizados, se preven&iacute;a as&iacute; cualquier tipo de protesta... Hubo casos en Acindar, Ledesma, Mercedes-Benz, Ford, Molinos, Siderca, La Veloz del Norte, Las Mar&iacute;as...</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ya hab&iacute;a habido una primera devaluaci&oacute;n muy fuerte con el llamado Rodrigazo de 1975. Ni bien asume la dictadura se produce otra fuerte devaluaci&oacute;n y un congelamiento de salarios, que era posible de sostener por el aparato represivo de la dictadura, la intervenci&oacute;n de los sindicatos y la desaparici&oacute;n de personas. La represi&oacute;n es la otra cara de la moneda, del plan econ&oacute;mico. Era necesario una represi&oacute;n de esta magnitud para imponer semejante plan econ&oacute;mico regresivo para las mayor&iacute;as de este pa&iacute;s. El primer a&ntilde;o de la dictadura, el salario promedio cae un 30% y en la industria es peor, casi un 40%.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Martínez de Hoz y Videla.                            </span>
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        <strong>&ndash;Y ah&iacute; hubo colaboraci&oacute;n de las empresas en se&ntilde;alar y hasta entregar a trabajadores, seg&uacute;n determin&oacute; la Justicia...</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Efectivamente, hubo dos tipos de colaboraciones, sobre todo de las grandes empresas. Por un lado, se&ntilde;alar o colaborar directamente con los grupos de tareas para entregar delegados sindicales. Aprovechaban las empresas para sacarse dirigentes sindicales del medio, que es lo que se conoce como responsabilidad empresarial. Adem&aacute;s hay casi una captura del Estado: muchos de estos grandes grupos econ&oacute;micos pusieron funcionarios en el Ministerio de Econom&iacute;a, en el Banco Central, en el Banco Naci&oacute;n...
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> La represión es la otra cara de la moneda, del plan económico. Era necesario una represión de esta magnitud para imponer semejante plan económico regresivo para las mayorías de este país. El primer año de la dictadura, el salario promedio cae un 30% y en la industria es peor, casi un 40%</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Mart&iacute;nez de Hoz ven&iacute;a de Acindar, &iquest;pero qu&eacute; otro grupo m&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -En ese momento estaba Garovaglia y Zorraqu&iacute;n. En ese momento se conforman como tales los grupos econ&oacute;micos que conocemos como Macri, Soldati, por ejemplo. Hay un mont&oacute;n que, si bien antes exist&iacute;an, se expanden notablemente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;La apertura comercial se hizo bajando aranceles y con la apreciaci&oacute;n del peso frente al d&oacute;lar...</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Son procesos que terminaron coincidiendo pero distintos. Primero se hace una rebaja de aranceles. El argumento de la dictadura era que eso iba a permitir aumentar la eficiencia y que los argentinos iban a poder comprar cosas de mejor calidad. Hab&iacute;a publicidades en ese momento de una silla nacional que se romp&iacute;a y una importada que no. Pero la apertura impacta m&aacute;s fuertemente cuando empalma con la tablita de Mart&iacute;nez de Hoz, que se impone a finales de 1978. Se fija una serie de peque&ntilde;as devaluaciones en el tiempo que ya se sab&iacute;an con anticipaci&oacute;n. Pero la inflaci&oacute;n avanza m&aacute;s r&aacute;pidamente que esa devaluaci&oacute;n pautada. Entonces lo que se produce es una sobrevaluaci&oacute;n del peso o un abaratamiento del d&oacute;lar, que junto con la apertura impacta directamente la producci&oacute;n nacional. Es un poco tambi&eacute;n lo que est&aacute; pasando ahora. Por supuesto, una ca&iacute;da en los ingresos retrae el consumo.
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        <strong>&ndash;Esa tablita gener&oacute; el 'deme dos' de los argentinos que viajaban al extranjero y una gran timba de gente que apostaba a la tasa del plazo fijo...</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Exactamente. En ese momento se conoc&iacute;a como la plata dulce. Los que pod&iacute;an, por ejemplo, viajaban a Brasil y tra&iacute;an electrodom&eacute;sticos. Y esa gran timba fue aprovechada sobre todo por las grandes empresas, pero tambi&eacute;n por mucha gente, y gener&oacute; un descalabro importante. Porque la reforma financiera permit&iacute;a m&aacute;s o menos casi cualquiera que quisiera abriera una entidad financiera. Se multiplicaron. Y por supuesto que no todas eran sustentables. En 1981 no se pudo sostener m&aacute;s el esquema de la tablita, se produjo una gran crisis, una devaluaci&oacute;n y eso hizo quebrar un mont&oacute;n de estas entidades financieras. Algunas eran grandes, pero otras m&aacute;s chiquitas. El mayor costo lo termin&oacute; asumiendo, por supuesto, el Banco Central.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Y tambi&eacute;n se desata la crisis de la deuda externa en toda Latinoam&eacute;rica...</strong>
    </p><p class="article-text">
        -&ndash;Exactamente. Ah&iacute; se ve el l&iacute;mite. Renuncia Mart&iacute;nez de Hoz. La crisis de la deuda se va a producir en toda Am&eacute;rica Latina porque la dictadura se inserta en un marco no s&oacute;lo represivo en el Cono Sur, sino tambi&eacute;n en un marco donde despu&eacute;s de la crisis del petr&oacute;leo de 1979 hab&iacute;a muchos d&oacute;lares dando vueltas buscando rendimientos altos. En los pa&iacute;ses centrales, las econom&iacute;as crec&iacute;an poco y entonces esos d&oacute;lares se les prestaban a los pa&iacute;ses, por ejemplo, latinoamericanos. Entonces hab&iacute;a abundancia de capital. Pero esto cambia a principios de los 80, cuando cambia la gesti&oacute;n en Estados Unidos, el shock de Paul Volcker, presidente de la Reserva Federal norteamericana que sube las tasas de inter&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Ah&iacute; comienza el colapso del plan inicial, empiezan las protestas sindicales, intentan salvarse con la Guerra de Malvinas en 1982 y, tras perderla, vuelve la democracia en 1983...</strong> 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;. Fue un plan econ&oacute;mico con muchas similitudes con la dictadura chilena en algunos sentidos, las dos fueron de orientaci&oacute;n neoliberal. Pero, aunque con varias crisis y consecuencias sociales muy negativas, en sus propios t&eacute;rminos el plan econ&oacute;mico de la dictadura chilena funcion&oacute; mejor que el de la dictadura argentina, que no pudo sostener ninguno de sus supuestos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Y por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Por la insustentabilidad de este esquema de valorizaci&oacute;n financiera: la Argentina viv&iacute;a con una tasa de inter&eacute;s real m&aacute;s alta que la internacional. Entonces, los grupos econ&oacute;micos que pod&iacute;an se endeudaban en el exterior a una tasa de inter&eacute;s m&aacute;s baja en d&oacute;lares y colocaban ese dinero en el sistema financiero local a una tasa m&aacute;s alta. Se jugaba, no era para reinvertir en la econom&iacute;a real, que se estaba achicando. El Banco Central empez&oacute; a tomar una serie de medidas como el seguro de cambio sobre todo a partir de 1981. Despu&eacute;s vino Domingo Cavallo a la presidencia del Central en 1982 y termin&oacute; estatizando la deuda, es decir, que ni siquiera tuvieron que devolver ese capital que hab&iacute;an tomado o lo devolvieron fue a un precio irrisorio. Eso gener&oacute; un agujero muy fuerte en las cuentas del Estado. Pero adem&aacute;s hay otros elementos que tienen que ver con el grado de desarrollo industrial que ten&iacute;a la Argentina, que era muy superior al de Chile, y con el grado de fortaleza y organizaci&oacute;n que ten&iacute;a la clase obrera en la Argentina. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Qu&eacute; ve de similar entre aquel plan econ&oacute;mico y el actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Hay bastantes similitudes. Por un lado, la convicci&oacute;n fundamental de que el mercado lo resuelve todo y que el Estado es todo malo. Siempre estamos hablando de la intervenci&oacute;n en la econom&iacute;a y cuando sea a favor de los sectores trabajadores. Porque en ese momento hubo una intervenci&oacute;n del Estado en favor del sector empresario. Por otro lado, los dos gobiernos arrancan con una fuerte devaluaci&oacute;n y una p&eacute;rdida de salarios e ingresos muy fuerte. Los dos gobiernos apuntan a una apertura comercial para contener la inflaci&oacute;n, para disciplinar los precios. Y los dos fallan en eso tambi&eacute;n, porque estamos viendo que no se est&aacute; logrando. En la dictadura pas&oacute; algo parecido en cierto sentido: se busc&oacute; tambi&eacute;n contener el tipo de cambio, como ahora, que est&aacute; m&aacute;s o menos controlado, pero la inflaci&oacute;n no se redujo lo suficiente. Tambi&eacute;n porque aumentaban mucho sobre todo los servicios. Se fue destruyendo la actividad industrial, adem&aacute;s de quitar buena parte de las medidas de apoyo que hab&iacute;a a determinadas industrias estrat&eacute;gicas. Hay una filosof&iacute;a en com&uacute;n que es la del achicamiento del Estado y dejarse en manos del mercado, que sobreviva el m&aacute;s apto. Tambi&eacute;n tiene similitudes con lo que ocurri&oacute; durante los 90 con (Carlos) Menem.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy hay una filosofía en común con la dictadura que es la del achicamiento del Estado y dejarse en manos del mercado, que sobreviva el más apto. También tiene similitudes con lo que ocurrió durante los 90 con (Carlos) Menem</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Tambi&eacute;n hay una tendencia pro desigualdad en todos estos casos...</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Claro. Desde el punto de vista de los ejecutores del plan econ&oacute;mico de la dictadura o de este gobierno, la desigualdad es algo positivo porque permite que tengan m&aacute;s ingreso los m&aacute;s aptos en la econom&iacute;a. Eso no funcion&oacute; en ninguna parte del mundo. Es la teor&iacute;a del derrame. Fue m&aacute;s brutal, una redistribuci&oacute;n m&aacute;s regresiva, al inicio de la dictadura, adem&aacute;s en un contexto absolutamente distinto en t&eacute;rminos represivos. Pero lo que viene sucediendo ahora inclusive puede ser hasta m&aacute;s grave. &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Porque se monta sobre una econom&iacute;a y una estructura social que ya viene muy deteriorada, muy golpeada, que no es la misma con la que se encontr&oacute; la dictadura. Ahora partimos de niveles de pobreza much&iacute;simo m&aacute;s altos. Hasta mediados de los 70, la pobreza en la Argentina estaba abajo del 6%, la desocupaci&oacute;n estaba abajo del 4% y los niveles de desigualdad eran much&iacute;simo menores. Son ciclos que vienen a profundizar el deterioro social, la desigualdad sobre escalones cada vez m&aacute;s bajos: estoy hablando de dictadura, sobre todo el menemismo, el gobierno de Macri, tambi&eacute;n el actual. Y los pocos ciclos de alza que vienen habiendo no logran volver al estadio anterior, sino que mejoran un poquito, pero ya quedaron en un escal&oacute;n m&aacute;s bajo. Antes alguien de clase media pod&iacute;a caer un poquito, pero ten&iacute;a de d&oacute;nde sostenerse. Despu&eacute;s cae un poquito m&aacute;s y ya no tiene m&aacute;s de d&oacute;nde sostenerse. Vemos el pluriempleo, que no les alcanza con tres o cuatro trabajos para llegar a fin de mes. Esto era impensado antes de la dictadura: la gente ten&iacute;a m&aacute;s o menos un trabajo que m&aacute;s o menos muchas veces era para toda la vida y con eso se manten&iacute;a un hogar, no necesariamente con lujos, pero alcanzaba. Esa desigualdad que genera la dictadura parte de una unidad de una sociedad m&aacute;s justa, con menos diferencia entre capital y trabajo, el empleo en negro pr&aacute;cticamente no exist&iacute;a,<strong> </strong>no hab&iacute;a esa desigualdad entre los trabajadores que hay ahora, entre un obrero que puede trabajar en una f&aacute;brica de Acindar, un trabajador de un banco o un repartidor de Rappi.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/andres-wainer-coordinador-flacso-economia-hay-filosofia-comun-dictadura-sobreviva-apto_1_13080167.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 03:01:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andrés Wainer, coordinador de Flacso Economía: "Hay una filosofía común con la dictadura: que sobreviva el más apto"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,plan,Dictadura,Javier Milei,Mercado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este año sí que lo hago, o por qué nos cuesta tanto cumplir nuestras resoluciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/ano-si-cuesta-cumplir-resoluciones_1_9832399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed18085e-772a-4b8a-a4fe-cc95c963cc8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este año sí que lo hago, o por qué nos cuesta tanto cumplir nuestras resoluciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Comer más sano, dejar de fumar o hacer ejercicio son algunas de las resoluciones de Año Nuevo más comunes. Esas promesas que nos hacemos a nosotros mismos, y a veces a otros, de todo lo que vamos a cambiar en este año que empieza. Y esta vez sí que lo voy a hacer, porque es verdad que el año pasado prometí lo mismo, pero esta vez es diferente, ahora sí que sí. </p></div><p class="article-text">
        El cambio de a&ntilde;o nos da un &iacute;mpetu distinto para cambiar o empezar cosas nuevas que podr&iacute;amos haber hecho en cualquier otro momento. Es algo que los investigadores llaman <strong>el efecto &ldquo;nuevo comienzo&rdquo;</strong>. Cuando se da un quiebre que nos permite resetearnos, empezar de nuevo. El fen&oacute;meno fue nombrado por un grupo de investigadores <a href="https://psycnet.apa.org/record/2014-43171-006" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que mostraron</a> que este efecto se da con distintos ciclos. Por ejemplo, las semanas. Las b&uacute;squedas de la palabra &ldquo;dieta&rdquo; en Google aumentan los lunes. <strong>No hay ninguna raz&oacute;n para empezar a comer distinto el lunes, pero probablemente el fin de semana pensaste, &ldquo;este lunes arranco a comer m&aacute;s sano&rdquo; y ah&iacute; est&aacute;s, aprovechando ese peque&ntilde;o nuevo comienzo semanal.</strong> Funciona tambi&eacute;n con los cumplea&ntilde;os o cualquier otro momento que nos genere un peque&ntilde;o quiebre en el tiempo, alg&uacute;n hito que marca ese momento. 
    </p><p class="article-text">
        Fijada la meta, falta cumplirla. Y por supuesto, depende de la ambici&oacute;n con la que se fij&oacute; cu&aacute;n dif&iacute;cil ser&aacute;, pero los objetivos que implican adem&aacute;s cambiar un h&aacute;bito, como la forma en la que comemos o dejar de fumar, suelen ser muy dif&iacute;ciles. 
    </p><p class="article-text">
        Los h&aacute;bitos, son justamente las cosas que interiorizamos, las que hacemos sin pensar y por lo mismo, cuesta mucho eliminarlos o cambiarlos. Eso explica porque muchos abandonan muy r&aacute;pido las resoluciones que hicieron en A&ntilde;o Nuevo. El porcentaje exacto var&iacute;a seg&uacute;n el estudio, pero en una de las encuestas el 25% hab&iacute;a&nbsp;<a href="https://rowingstronger.com/wp-content/uploads/2015/12/falsehopesofselfchange-copy.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abandonado</a> la resoluci&oacute;n en la primera semana. Eso explica tambi&eacute;n porque solemos prometernos lo mismo vez tras vez antes de lograrlo (si es que lo logramos). 
    </p><p class="article-text">
        Y es que tenemos una tendencia a pensar que nuestro yo del futuro va a ser mucho mejor que nuestro yo actual, que el que no pudo dejar de fumar el a&ntilde;o pasado va a lograrlo este a&ntilde;o sin dudas, que el que no pudo ir al gimnasio m&aacute;s de tres veces en el a&ntilde;o ahora lo va a hacer tres veces por semana y de paso va a comer 5 frutas al d&iacute;a. La mayor&iacute;a de nosotros somos optimistas, pensamos que lo viene va a ser mejor y creemos que nosotros vamos a ser mejores. 
    </p><p class="article-text">
        Es lo que <a href="https://www.nber.org/system/files/working_papers/w24369/w24369.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encontr&oacute;</a> el economista <strong>Angus Deaton</strong> con datos de encuestas en 166 pa&iacute;ses. Al preguntarles a las personas cu&aacute;l era su nivel de felicidad actual y cu&aacute;l ser&iacute;a su nivel de felicidad en los pr&oacute;ximos 5 a&ntilde;os. &ldquo;En todo el mundo encuentro optimismo sobre el futuro, a pesar de la repetida evidencia de lo contrario, las personas, de manera consistente e irracional, predicen que van a estar mejor dentro de 5 a&ntilde;os que ahora&rdquo;, concluy&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Y tiene sentido, si no tuvi&eacute;semos algo de optimismo ser&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil poner la energ&iacute;a que necesitamos para el futuro. Pero tambi&eacute;n nos lleva a ser un poco ilusos.<strong> Est&aacute; bien pensar que vamos a mejorar, pero de ah&iacute; a creer que cuando nos levantemos en el primer d&iacute;a de 2023 vamos a ser totalmente diferentes y capaces de cambiar h&aacute;bitos radicalmente, hay un trecho. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Por eso, muchos de los consejos para fijarse metas y cumplirlas efectivamente arrancan con ponerse objetivos realistas, no proponernos lograr todo lo que queremos en un a&ntilde;o, sino algo que sepamos es factible con nuestros horarios y vidas. Y despu&eacute;s, ponerse metas concretas. Decir &ldquo;este a&ntilde;o voy a comer m&aacute;s sano&rdquo; suena un poco vago, y por lo mismo dif&iacute;cil de cumplir. Pasar en cambio a &ldquo;voy a comer una verdura al d&iacute;a&rdquo; puede ser m&aacute;s realizable. Y por &uacute;ltimo, ser flexibles, no tomarlas a todo o nada. Si el plan es comer una verdura al d&iacute;a, si un d&iacute;a no se cumple, no quiere decir que fue un fracaso y toca olvidar la meta, se puede retomar al d&iacute;a siguiente. El punto no es cumplir la meta a rajatabla, sino comer m&aacute;s verduras. 
    </p><p class="article-text">
        Y si todo esto suena a que no tiene ning&uacute;n sentido fijarse objetivos para A&ntilde;o Nuevo, o para cualquier otra fecha porque total hay m&aacute;s chances de que fracasemos que de lograrlo, es cierto. Tambi&eacute;n es cierto que sin resoluciones es todav&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil cumplirlas.
    </p><p class="article-text">
        <em>OS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olivia Sohr]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Dec 2022 03:00:06 +0000]]></pubDate>
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