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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Afterlife]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/afterlife/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Afterlife]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ricky Gervais, ¿el último romántico?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ricky-gervais-ultimo-romantico_1_9832649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bfb23eb-ec0c-41de-b5cd-95398736c5df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ricky Gervais, ¿el último romántico?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“After Life”, una serie sobre la vida, sobre la muerte, que hace reír y, también, que se piante algún lagrimón.</p></div><p class="article-text">
        Debido a su sentido del humor de altos niveles de acidez e impertinencia se lo ha emparentado a menudo con el estadounidense Larry David, pero el actor, guionista, realizador, etc&eacute;tera Ricky Gervais, ingl&eacute;s, m&aacute;s all&aacute; de algunas coincidencias con el creador de la intermitente, inextinguible sitcom <strong>Curb Your Enthusiasm</strong> (arranc&oacute; en 2000 y se anuncia la temporada 12 para 2023), circula en otras direcciones con sus series <strong>The Office</strong> (2001 y 2003, versionada en otros pa&iacute;ses),<strong> Extras</strong> (2005-2006), <strong>Derek</strong> (2012-2013) y actualmente con la imperdible <strong>After Life</strong>, 3 temporadas que culminaron gloriosamente en 2022.
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        Mientras que David -con todo su arrojo sin red y su indiscutible ingenio para ejercer el mal (en tono menor y cotidiano) se ha quedado en su invariable personaje semiautobiogr&aacute;fico cero onda, cobarde, traicionero, que destila su sarcasmo sin l&iacute;mites para mofarse de todo (incluido el cad&aacute;ver a&uacute;n tibio de su propia madre) y mantiene desde 2000 su car&aacute;cter amargo, Gervais -sin dejar de sacarle brillo a la incorrecci&oacute;n y de verbalizar sus pensamientos m&aacute;s oscuros a trav&eacute;s de sus personajes- se anima a ir m&aacute;s all&aacute;: se permite hacerle espacio a la bondad lisa y llana, a alguna forma de esperanza, a la emoci&oacute;n sin golpes bajos, a la humanidad de la gente com&uacute;n exenta de todo glamour (que &eacute;l se opone a que los llamen friquis: &ldquo;Ese calificativo es para Johnny Depp, Brad Pitt, verdaderos fen&oacute;menos de circo&rdquo;, protesta RG). De todos modos, ambos humoristas tuvieron su encuentro en 2006 en un especial de TV, <strong>Ricky Gervais</strong> <strong>Meets&hellip; Larry David</strong>, 55 minutos relativamente logrados, que se puede ver en Youtube.
    </p><p class="article-text">
        Salvando distancias de &eacute;poca y de tem&aacute;ticas en respectivas obras, acaso al Ricky Gervais que escribe, realiza y protagoniza sobre todo<strong> Derek</strong> y <strong>After Life</strong> se lo podr&iacute;a emparentar con el mism&iacute;simo escritor y dramaturgo Anton Chejov (1860-1904), quien siempre sostuvo que sus piezas teatrales estaban entre la comedia y la tragedia, colabor&oacute; en revistas humor&iacute;sticas y opinaba que no existe la felicidad sino apenas el deseo de ser feliz. Obviamente, en su momento, Chejov ni imaginaba los chistes chocantes que puede lanzar hoy Ricky Gervais, pero, como el ingl&eacute;s, trabajaba tramas aparentemente sencillas, sin moralizar y apostaba a la vida a pesar de que los pesares no le eran ajenos. Un melanco capaz de alegrarse el ruso que, al igual que RG, defend&iacute;a a los animales y el equilibrio de la naturaleza, cre&iacute;a en una noci&oacute;n comunitaria de los bienes (para el caso, ver los intentos de proteger el hogar de ancianos del apocado Derek, o la forma en que el Tony de <strong>After Life</strong> reparte el elevado seguro de vida que le dej&oacute; Lisa, su adorada esposa). Asimismo, ambos concuerdan en la forma de manejar cierto tipo de pudoroso lirismo, de proyectar alguna armon&iacute;a futura (&ldquo;Estaremos en paz&hellip; Veremos el cielo cuajado de diamantes&rdquo;, anhela la Sonia de <strong>T&iacute;o Vania</strong>). Y si bien en Chejov los amores tienden a ser imposibles, no correspondidos y, en cambio, en <strong>After&hellip;</strong> Tony pudo vivir un gran amor durante 25 a&ntilde;os, al comenzar la serie es un viudo inconsolable que apenas zafa del suicidio por cari&ntilde;o a Brandy, la perra que comparti&oacute; con su mujer. Y el hombre se aferra a ese pasado que lo mantiene en carne viva mirando los videos donde grab&oacute; a Lisa.&nbsp;
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                After Life, tiempos felices que Tony rescata en videos                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Qu&eacute; bueno que era ser malo</strong></h3><p class="article-text">
        Empero, la primera imagen con que se inicia esta ficci&oacute;n va directo a los bifes: una mujer en la cama de un hospital, la cabeza cubierta por un gorro, el rostro y la voz reteniendo a duras penas su angustia con una semisonrisa, mira a c&aacute;mara: &ldquo;Si est&aacute;s viendo esto es porque yo ya no estoy aqu&iacute; (&hellip;). Eres bueno, aunque no te gusta que te lo digan&rdquo;. A continuaci&oacute;n, ella, Lisa, le da a Tony una serie de recomendaciones pr&aacute;cticas sobre c&oacute;mo manejar la casa y atender a Brandy. Tony, que ha estado mirando por en&eacute;sima vez el video desde el lecho matrimonial, cierra la laptop a pedido de su perra que tiene hambre: &ldquo;Si pudieras abrir una lata, yo estar&iacute;a muerto&rdquo;. Entretanto, un pueblito ficticio, cuasi escenogr&aacute;fico (la serie fue filmada en las afueras de Londres) se despierta:&nbsp; abren los peque&ntilde;os comercios, una chica <em>marr&oacute;n </em>llega a las puertas de The Tambury Gazette. Tony saca a pasear a Brandy, llegan al cementerio, la perra se adelanta y se echa frente a la tumba de Lisa Jane Johnson. &Eacute;l le da una palmadita al animal, y est&aacute; todo dicho sin que medie palabra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; empieza la jornada de Tony, que trabaja en la gaceta local -a&uacute;n se imprime en papel y es gratuita- que dirige su cu&ntilde;ado Matt, tambi&eacute;n de duelo porque Lisa era su hermana. All&iacute; trabaja un peque&ntilde;o grupo de personas que terminar&aacute;n siendo nuestros entra&ntilde;ables conocidos, nos importar&aacute;n sus peque&ntilde;as vidas y muy posiblemente, al concluir la serie, nos preguntemos qu&eacute; fue de Sandy, la dulce y sensible<em> marr&oacute;n</em> que hac&iacute;a una pasant&iacute;a y cargaba con una vida familiar harto problem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Aparte de contar el ciclo del duelo de Tony en temporadas de media hora cada episodio, <strong>After Life</strong> propone una idea muy funcional para abrir una variopinta galer&iacute;a de personajes (por fuera del staff del period&iacute;stico) que quieren salir en la gaceta a toda costa, contando sus historias, todas con alg&uacute;n grado de excentricidad, de delirio, tambi&eacute;n de desdicha. Desde el joven gordo sobrealimentado por su madre que toca la flauta con sus fosas nasales hasta un se&ntilde;or que cree ver el retrato de Kenneth Branagh en una mancha de humedad o una indescriptible pareja de swingers que fund&oacute; un club para cubrir todo tipo de fantas&iacute;as sexuales, &ldquo;siempre consensuadas&rdquo;. A su vez, Tony traba amistad con una prostituta &ndash;&ldquo;trabajadora sexual&rdquo;, le corrige ella- inteligente y realista, muy graciosa, a la que contrata para que le lave los platos acumulados. Daphne tendr&aacute; su propia historia dentro de la serie.
    </p><p class="article-text">
        En ese d&iacute;a del primer cap&iacute;tulo, Tony tambi&eacute;n tiene una entrevista con un psi de lo peor -falto de toda &eacute;tica, chismoso, machista- y visita a su padre, con demencia senil, en el geri&aacute;trico del lugar. All&iacute; conoce a Emma, gentil enfermera con la que pega alguna onda. Pero no se apresuren a alimentar ilusiones porque <strong>After Life</strong> siembre va a sorprender con un giro, una r&eacute;plica, un efecto lejos de nuestros reflejos como espectadores seriales. Ah -y aqu&iacute; se acaba el espoileo-, en el segundo episodio aparece en el cementerio, conversando con su marido muerto, una dama que ser&aacute; decisiva en la evoluci&oacute;n de Tony: Anne (la estupenda Penelope Wilton, de <strong>Downton Abbey</strong>), de setenta y pico, sabia, filos&oacute;fica, con gran sentido del humor que, de movida, registra y comprende con indulgencia al viudo. En algunas de las sabrosas charlas que tienen a lo largo de las temporadas, ella reflexiona sobre algo, y Tony le sonr&iacute;e: &ldquo;Ah, Kierkegaard&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No por nada Gervais estudi&oacute; filosof&iacute;a en sus mocedades y supo dedicarse a la m&uacute;sica anta&ntilde;o (cantante principal del grupo neorrom&aacute;ntico Seona Dancing, con &eacute;xitos como los temas <strong>Bitter Heart</strong> y <strong>More to Lose</strong>), tambi&eacute;n fue conductor de radio y, asociado con Stephen Merchant, inventa en 2001 la at&iacute;pica serie <strong>The Office</strong> (donde encarna a un odioso patr&oacute;n al frente de un equipo de pat&eacute;ticos empleados durante 4 temporadas). Y luego la emprende con <strong>Extras </strong>(2005 y 2007), sobre esos figurantes de los elencos que nunca ser&aacute;n protagonistas. En el inter&iacute;n, interviene en algunas pel&iacute;culas pero su fuerte son las series y el stand up:&nbsp; <strong>Animals </strong>(2003), <strong>Politics </strong>(2006),<strong> Fame</strong> (2007),<strong> Humanity</strong>, <strong>SuperNature </strong>(2022). Milita cada tanto contra las corridas y la caza del zorro y -miembro de honor de la National Secular Society- ha escrito notas defendiendo el ate&iacute;smo.
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            </figure><p class="article-text">
        &nbsp;Ese es nuestro Ricky al que le gusta ser muy zarpado en sus epigramas, que en <strong>After Life </strong>-independientemente de permitirse algunos chistes malignos y hasta crueles- es muy capaz de hacer gala de un romanticismo a ultranza, de defender a los m&aacute;s d&eacute;biles, de aceptar la amabilidad de los extra&ntilde;os, cual una Blanche DuBois cualquiera&hellip; En <strong>After Life</strong> varios perdedores logran llevarse alg&uacute;n premio, las feministas dogm&aacute;ticas pueden aflojar un cachito, los nenes de mam&aacute; tienen la oportunidad de romper el cord&oacute;n umbilical.&nbsp; Y las contadas situaciones que hacen lagrimear no recurren a la demagogia. La vida no es justa, pero ofrece cosas buenas, reconoce Tony-Ricky. Y las mentiras piadosas, compasivas dichas a una ni&ntilde;a muy enferma son totalmente recomendables, aunque las diga un ateo convencido.
    </p><p class="article-text">
        <em>Las series &ldquo;After Life&rdquo; y &ldquo;Derek&rdquo;, y el stand up &ldquo;SuperNature&rdquo;, disponibles en Netflix&nbsp;&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Dec 2022 03:17:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ricky Gervais, ¿el último romántico?]]></media:title>
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