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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - ecosistema]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Plantan 100.000 árboles nativos en Misiones para restaurar un ecosistema amenazado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/plantan-100-000-arboles-nativos-misiones-restaurar-ecosistema-amenazado_1_12711406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da380c9e-b874-41ee-ad09-a9168e61e797_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Plantan 100.000 árboles nativos en Misiones para restaurar un ecosistema amenazado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La iniciativa implica la recuperación de 246 hectáreas de selva, un beneficio para la naturaleza y las comunidades. Para este fin se movilizaron un total de 27 camiones repletos de plantines, sumado al incansable trabajo de un equipo de 30 personas que dedicaron más de 480 horas de trabajo a la planificación y plantación de cada árbol. </p></div><p class="article-text">
        Tres instituciones dedicadas a la restauraci&oacute;n del Bosque Atl&aacute;ntico en Misiones informaron que llevaron a cabo la<strong>&nbsp;plantaci&oacute;n de 100.000 &aacute;rboles nativos</strong>&nbsp;luego de meses de una intensa labor.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una iniciativa conjunta entre Aves Argentinas, el Instituto Misionero de la Biodiversidad (IMiBio) y el Ministerio de Ecolog&iacute;a de Misiones, cuyo objetivo es&nbsp;<strong>recuperar uno de los ecosistemas m&aacute;s valiosos y amenazados de nuestro pa&iacute;s.</strong>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1981372770882900120?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">El Bosque Atl&aacute;ntico</h2><p class="article-text">
        El Bosque Atl&aacute;ntico abarca parte de Argentina, Brasil y Paraguay, y es hogar de especies emblem&aacute;ticas como el yaguaret&eacute;, tucanes y lapachos.&nbsp;<strong>Es uno de los bosques con mayor biodiversidad del mundo, pero hoy se estima que solo queda el 7% de su superficie original.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Actualmente es uno de los ecosistemas m&aacute;s fragmentados del planeta. Su restauraci&oacute;n es clave para conservar la biodiversidad y enfrentar la crisis clim&aacute;tica desde la acci&oacute;n local.
    </p><h2 class="article-text">100 mil &aacute;rboles nativos</h2><p class="article-text">
        La plantaci&oacute;n de 100.000 &aacute;rboles, seg&uacute;n informaron, implica la<strong>&nbsp;recuperaci&oacute;n de 246 hect&aacute;reas de selva,</strong>&nbsp;un beneficio para la naturaleza y las comunidades. Para este fin se movilizaron un total de 27 camiones repletos de plantines, sumado al incansable trabajo de un equipo de 30 personas que dedicaron m&aacute;s de 480 horas de trabajo a la planificaci&oacute;n y plantaci&oacute;n de cada &aacute;rbol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, se plantaron<strong>&nbsp;m&aacute;s de 37 especies emblem&aacute;ticas de la selva misionera,</strong>&nbsp;incluyendo &aacute;rboles fundamentales como el&nbsp;<strong>lapacho, petirib&iacute;, yvyr&aacute; pyt&aacute;, timb&oacute; y yacarati&aacute;,&nbsp;</strong>adem&aacute;s de especies amenazadas y vitales para la biodiversidad como el<strong>&nbsp;palo rosa y el palmito.</strong>&nbsp;Cada uno de estos plantines es un paso firme hacia la restauraci&oacute;n de un ecosistema m&aacute;s fuerte y resiliente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La restauraci&oacute;n de ambientes es esencial para el futuro de las especies de aves que dependen del Bosque Atl&aacute;ntico para anidar, alimentarse y sobrevivir</strong>&rdquo; manifest&oacute; Hern&aacute;n Casa&ntilde;as, director ejecutivo de Aves Argentinas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada &aacute;rbol que plantamos es&nbsp;<strong>un paso m&aacute;s hacia un futuro en el que el Bosque Atl&aacute;ntico vuelva a ser un corredor de vida,</strong>&nbsp;biodiversidad y oportunidades para las comunidades que lo habitan&rdquo;, expres&oacute; Jos&eacute; Beamonte, encargado de restauraci&oacute;n de ambientes y desarrollo sostenible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La plantaci&oacute;n simb&oacute;lica del &aacute;rbol n&uacute;mero 100.000 se realiz&oacute; este martes 21 de octubre en el predio del Parque del Conocimiento, Posadas,</strong>&nbsp;en el marco de una jornada de restauraci&oacute;n participativa que reuni&oacute; a representantes de las instituciones firmantes, estudiantes, voluntarios y vecinos de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de NA.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/plantan-100-000-arboles-nativos-misiones-restaurar-ecosistema-amenazado_1_12711406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Oct 2025 10:08:26 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pájaro mariposa se queda sin casa y alerta de cómo el calentamiento global está cambiando las montañas en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/pajaro-mariposa-queda-casa-alerta-calentamiento-global-cambiando-montanas_1_12177268.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/134d35a7-8750-46d6-90ea-e3f6d4f9d977_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pájaro mariposa se queda sin casa y alerta de cómo el calentamiento global está cambiando las montañas en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La falta de frío obliga al treparriscos, elegida ave del año 2025, a subir cada vez más alto para tener a sus crías: este fenómeno está cambiando sus hábitos y también los ecosistemas montañosos, donde se multiplica el riesgo de incendios. </p></div><p class="article-text">
        Cuando necesit&aacute;s las cumbres &ndash;con su fr&iacute;o&ndash; para subsistir, el calentamiento global del planeta es un asunto de desalojo mortal. Porque si cada vez te ves obligado a ascender m&aacute;s y m&aacute;s huyendo de la temperatura creciente, llega un momento en el que &ldquo;se te acaba la monta&ntilde;a&rdquo;. Una alerta sobre el deterioro clim&aacute;tico de las monta&ntilde;as que nos env&iacute;a, entre otros, un peque&ntilde;o p&aacute;jaro m&aacute;s c&eacute;lebre fuera de Espa&ntilde;a que en su casa: el treparriscos.
    </p><p class="article-text">
        El treparriscos (<em>Trichodoma muraria) </em>es un p&aacute;jaro monta&ntilde;&eacute;s por antonomasia. Cr&iacute;a a unos 2.000 metros de altitud. Y pasa el invierno en <em>imitaciones</em> de alta monta&ntilde;a m&aacute;s bajas y menos g&eacute;lidas. Luego vuelve a subirse en primavera. Por eso es m&aacute;s accesible buscar su espasm&oacute;dico vuelo &ndash;que recuerda el revoloteo de una mariposa&ndash; en busca de ara&ntilde;as en febrero o marzo &ndash;al final del invierno e inicio de la primavea en Europa&ndash; cuando escala, por ejemplo, en los cortados de los mallos de Riglos, en las sierras del Prepirineo, en la provincia de Huesca, en Espa&ntilde;a. 
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        &ldquo;A medida que se incrementa el calor del planeta, se le estrecha el h&aacute;bitat&rdquo;, explica el delegado de SEO-Birdlife en Arag&oacute;n, Luis Tirado, mientras escudri&ntilde;a las paredes prepirenaicas de Riglos con unos prism&aacute;ticos junto a elDiario.es. &ldquo;Tendr&aacute; que pasar a criar a 2.500 metros, 2.700 metros de altitud y los Pirineos se le van a acabar por arriba&rdquo;, calcula. Y sin sitio donde criar, pues la poblaci&oacute;n simplemente va desapareciendo. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div style=""></div>
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		<div id="g-ai0-1" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:5.7472%;margin-top:-25px;left:0%;width:423px;">
			<p class="g-pstyle0">Treparriscos, el pájaro-mariposa que alerta</p>
			<p class="g-pstyle0">del cambio climático en las cumbres</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:12.4348%;margin-top:-14.8px;left:13.3648%;margin-left:-53px;width:106px;">
			<p class="g-pstyle1">Ave insectívora</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_11 g-aiAbs" style="top:12.7135%;left:13.8692%;margin-left:-9.8437%;width:19.6875%;">
			<p class="g-pstyle2">Consume todo tipo de pequeños invertebrados que captura en las paredes rocosas o en huecos, fisuras y repisas con algo de vegetación. </p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_11 g-aiAbs" style="top:14.1068%;left:80.0511%;margin-left:-8.6719%;width:17.3438%;">
			<p class="g-pstyle2">Utilizan su largo pico para capturar a sus presas, principalmente, arañas</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:34.3787%;margin-top:-14.8px;left:32.3911%;margin-left:-42px;width:84px;">
			<p class="g-pstyle1">15,5 a 17 cm</p>
			<p class="g-pstyle1">de largo</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:37.5832%;margin-top:-7.6px;left:5.8797%;width:73px;">
			<p class="g-pstyle3">A Coruña</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:37.9315%;margin-top:-7.6px;left:45.1767%;width:57px;">
			<p class="g-pstyle3">Bilbao</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:44.8107%;margin-top:-7.6px;left:87.3869%;width:59px;">
			<p class="g-pstyle3">Girona</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-9" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:49.2518%;margin-top:-7.6px;left:84.6771%;width:77px;">
			<p class="g-pstyle3">Barcelona</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:52.2995%;margin-top:-7.6px;left:40.1518%;width:62px;">
			<p class="g-pstyle3">Madrid</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:58.2209%;margin-top:-7.6px;left:67.7435%;width:68px;">
			<p class="g-pstyle3">Valencia</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-12" class="g-Capa_11 g-aiAbs" style="top:62.6097%;left:30.4419%;margin-left:-9.0625%;width:18.125%;">
			<p class="g-pstyle4">Su población se distribuye por la alta montaña de Eurasia , incluyendo los Pirineos y los Alpes.</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-13" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:65.4484%;margin-top:-7.6px;left:59.9994%;width:67px;">
			<p class="g-pstyle3">Alicante</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-14" class="g-Capa_11 g-aiAbs" style="top:65.8316%;left:85.2499%;margin-left:-12.1875%;width:24.375%;">
			<p class="g-pstyle2">Son muy sensibles a los cambios de temperatura por lo que el calentamiento global los está 'empujando' hacia arriba y les estrecha el hábitat donde pueden vivir.</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-15" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.2827%;margin-top:-7.6px;left:34.9574%;width:63px;">
			<p class="g-pstyle3">Málaga</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-16" class="g-Capa_11 g-aiAbs" style="top:77.5872%;left:49.6618%;margin-left:-12.1875%;width:24.375%;">
			<p class="g-pstyle2">Entre mayo y junio la hembra pone de 3 a 5 huevos blancos moteados de rojo, que incuba sola de 18 a 20 días.</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-17" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:93.251%;margin-top:-12.9px;left:0%;width:259px;">
			<p class="g-pstyle5">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: SEO/BIRDLIFE</p>
		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
	<div id="g-grafico_el-treparriscos-M" class="g-artboard" style="max-width: 360px;max-height: 1073px" data-aspect-ratio="0.335" data-min-width="0" data-max-width="639">
<div style="padding: 0 0 298.1577% 0;"></div>
		<img id="g-grafico_el-treparriscos-M-img" class="g-grafico_el-treparriscos-M-img g-aiImg" alt="" src="https://static.eldiario.es/clip/4adba035-cb1c-4402-80d2-dad34102ce26_source-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
		<div id="g-ai1-1" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:6.0277%;margin-top:-22.7px;left:0%;width:384px;">
			<p class="g-pstyle0">Treparriscos, el pájaro-mariposa que alerta </p>
			<p class="g-pstyle0">del cambio climático en las cumbres</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-Capa_11 g-aiAbs" style="top:10.155%;left:50.0546%;margin-left:-35.4167%;width:70.8333%;">
			<p class="g-pstyle1">Son muy sensibles a los cambios de temperatura por lo que el calentamiento global los está 'empujando' hacia arriba y les estrecha el hábitat donde pueden vivir.</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-3" class="g-Capa_11 g-aiAbs" style="top:21.0552%;left:27.7057%;margin-left:-14.4444%;width:28.8889%;">
			<p class="g-pstyle1">Utilizan su largo pico para capturar a sus presas, principalmente, arañas</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:44.202%;margin-top:-16.4px;left:27.6457%;margin-left:-44.5px;width:89px;">
			<p class="g-pstyle2">15,5 a 17 cm</p>
			<p class="g-pstyle2">de largo</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:48.5807%;margin-top:-16.4px;left:50.0524%;margin-left:-56.5px;width:113px;">
			<p class="g-pstyle2">Ave insectívora</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-Capa_11 g-aiAbs" style="top:48.8183%;left:50.0496%;margin-left:-34.7222%;width:69.4444%;">
			<p class="g-pstyle1">Consume todo tipo de pequeños invertebrados que captura en las paredes rocosas o en huecos, fisuras y repisas con algo de vegetación. </p>
		</div>
		<div id="g-ai1-7" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:57.4295%;margin-top:-6.4px;left:4.586%;width:64px;">
			<p class="g-pstyle3">A Coruña</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:57.6115%;margin-top:-6.4px;left:44.659%;width:50px;">
			<p class="g-pstyle3">Bilbao</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-9" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:61.6354%;margin-top:-6.6px;left:86.6968%;width:53px;">
			<p class="g-pstyle3">Girona</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-10" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:64.7029%;margin-top:-6.5px;left:85.5908%;width:68px;">
			<p class="g-pstyle3">Barcelona</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-11" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:66.3029%;margin-top:-6.7px;left:39.1157%;width:56px;">
			<p class="g-pstyle3">Madrid</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-12" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:70.1065%;margin-top:-6.5px;left:68.5726%;width:61px;">
			<p class="g-pstyle3">Valencia</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-13" class="g-Capa_11 g-aiAbs" style="top:72.7617%;left:30.7272%;margin-left:-9.0278%;width:18.0556%;">
			<p class="g-pstyle4">Su población se distribuye por la alta montaña de Eurasia , incluyendo los Pirineos y los Alpes.</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-14" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:74.2118%;margin-top:-6.6px;left:58.8558%;width:60px;">
			<p class="g-pstyle3">Alicante</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-15" class="g-Capa_11 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:77.7548%;margin-top:-6.6px;left:33.8501%;width:57px;">
			<p class="g-pstyle3">Málaga</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-16" class="g-Capa_11 g-aiAbs" style="top:88.4133%;left:49.9981%;margin-left:-28.75%;width:57.5%;">
			<p class="g-pstyle1">Entre mayo y junio la hembra pone de 3 a 5 huevos blancos moteados de rojo, que incuba sola de 18 a 20 días.</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-17" class="g-cosas_comunes g-aiAbs g-aiPointText" style="top:97.4391%;margin-top:-12.9px;left:0.456%;width:259px;">
			<p class="g-pstyle5">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: SEO/BIRDLIFE</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2025-03-26 11:48 -->
    </figure><p class="article-text">
        El treparriscos, elegido como ave del a&ntilde;o 2025, no es el &uacute;nico p&aacute;jaro monta&ntilde;&eacute;s que lo pasa mal con el recalentamiento planetario. Las poblaciones de aves de alta monta&ntilde;a en Espa&ntilde;a han disminuido en torno al 21% (el doble que en Europa), seg&uacute;n concluy&oacute; una investigaci&oacute;n del CREAF y el Instituto Catal&aacute;n de Ornitolog&iacute;a. Entre las causas principales que barajan estos cient&iacute;ficos: el cambio clim&aacute;tico y el cambio en el uso del suelo. 
    </p><p class="article-text">
        Estas variedades solo pueden vivir en las monta&ntilde;as. Y son bastante sensibles a los cambios de temperatura y humedad propios de sus ecosistemas. Por eso trepan monta&ntilde;a arriba si las laderas se tornan, como est&aacute; ocurriendo, m&aacute;s secas y calurosas. Entre los que lo est&aacute;n pasando peor, este trabajo se&ntilde;alaba el bisbita alpino, roquero rojo o el escribano montesino, pero, en conjunto, las poblaciones ib&eacute;ricas han ca&iacute;do un quinto respecto a la d&eacute;cada precedente. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El treparriscos es una de las aves más enigmáticas y escasas de Europa y depende totalmente del hábitat altimontano</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis Tirado</span>
                                        <span>—</span> Delegado de SEO-Birdlife en Aragón
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta <em>migraci&oacute;n</em> forzosa clim&aacute;tica no es exclusiva de esta ave. El investigador del CREAF y profesor de la UAB, Bernat Claramunt cuenta a elDiario.es que &ldquo;las temperaturas est&aacute;n aumentando m&aacute;s r&aacute;pidamente que la capacidad de los organismos para asumirlo, sobre todo las plantas y habr&aacute; alg&uacute;n momento que ya no podr&aacute;n subir m&aacute;s. Claramunt, que coordinar la red europea de monta&ntilde;a NEMOR, pone un ejemplo del problema: &rdquo;Los polinizadores que s&iacute; pueden subir a niveles mayores van a encontrarse con que no hay plantas en esa altitud, porque las flores no suben tan r&aacute;pido&ldquo;. &iquest;Qu&eacute; pasar&aacute; cuando unos abejorros no detecten los estambres llenos de polen? A&uacute;n se investiga. 
    </p><h2 class="article-text">Perder servicios ecosist&eacute;micos monta&ntilde;eros</h2><p class="article-text">
        El desalojo<em> </em>de especies es una cara del problema. En un pa&iacute;s como Espa&ntilde;a, en el que <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">casi la mitad del territorio est&aacute; formado por sistemas monta&ntilde;osos</a> y donde esas cadenas contienen la mayor&iacute;a de los espacios Red Natura 2000, el cambio clim&aacute;tico provocado por los humanos est&aacute; trastocando las cosas de m&uacute;ltiples maneras. No se trata exclusivamente, que tambi&eacute;n, de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/tragedia-alpes-efecto-extremo-camino-extincion-glaciares_1_9143168.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desaparici&oacute;n de glaciares</a> o que el manto de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/calentamiento-global-devora-criosfera-espana-hay-75-nieve-media-ultima-decada_1_11985170.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">nieve dure mucho menos</a> o que las laderas se <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cambio-climatico-resquebrajando-montanas_1_11347822.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">est&eacute;n resquebrajando</a>. Hay m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Y los efectos en la monta&ntilde;a no los padece &uacute;nicamente la vida silvestre. Da&ntilde;arlas es da&ntilde;arnos: las monta&ntilde;as, como de las que depende el treparriscos, ofrecen <a href="https://www.creaf.cat/es/articulos/que-son-los-servicios-ecosistemicos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">multitud de servicios ecosist&eacute;micos</a> que benefician a los humanos. A todos, vivan cerca de las cumbres o no. Servicios ecosist&eacute;micos son, simplemente, los beneficios que los ecosistemas ofrecen a la sociedad, en el caso de las monta&ntilde;as: agua, turismo, ingresos econ&oacute;micos o materias primas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En las monta&ntilde;as se da un sistema socioecol&oacute;gico en el que los componentes econ&oacute;micos, sociales y ambientales est&aacute;n extremadamente ligados y son muy interdependientes&rdquo;, ilustra Bernat Claramunt. Por ejemplo, la migraci&oacute;n de especies hacia arriba est&aacute; resultando en que la l&iacute;nea de &aacute;rboles ascienda &ldquo;y se est&aacute; encontrado espacios para crecer, espacios donde anteriormente hab&iacute;a ganado que com&iacute;a pl&aacute;ntulas y esos espacios ahora est&aacute;n abandonados. Todo esto, a&ntilde;adido a las condiciones clim&aacute;ticas, redunda &rdquo;en un mayor peligro de incendios&ldquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las montañas se da un sistema socioecológico en el que los componentes económicos, sociales  y ambientales están extremadamente ligados y son muy interdependientes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Bernat Claramunt</span>
                                        <span>—</span> Investigador del CREAF, profesor de la UAB y coordinador de la red europea de montaña NEMOR
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mayor porque los bosques j&oacute;venes son m&aacute;s propensos al fuego, porque el cambio clim&aacute;tico crea condiciones para ciertas especies vegetales y eso homogeneiza la masa forestal y porque hay m&aacute;s periodos de sequ&iacute;a que facilitan las llamas. Y adem&aacute;s, &ldquo;antes en las monta&ntilde;as, como las temperaturas no sub&iacute;an mucho, el peligro era muy bajo, aunque no lloviera. Ahora ya no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y el problema es que, explica Claramunt, &ldquo;extinguir una incendio en la monta&ntilde;a es mucho m&aacute;s complicado. Cuesta mucho m&aacute;s dinero para abrir caminos o un cortafuegos&rdquo;. El investigador se queja de que, ante esto, &ldquo;falta gesti&oacute;n forestal&rdquo;. En Catalunya, por ejemplo, &ldquo;el 60% de los bosques son de titularidad privada y como a los due&ntilde;os no les sale a cuenta hacer una gesti&oacute;n, pues no hay&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Si antes hab&iacute;a unos pueblos, unas aldeas, en medio de la monta&ntilde;a, &ldquo;hab&iacute;a un prado de pasto, un bosque con gesti&oacute;n, etc. y eso desaparece y el bosque vuelve a su sitio, pero con condiciones diferentes&rdquo;, se&ntilde;ala el investigador del CREAF.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un treparriscos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No acaba ah&iacute; la cosa. En las monta&ntilde;as mediterr&aacute;neas &ldquo;ahora tenemos menos eventos de precipitaci&oacute;n, pero mucho m&aacute;s fuertes, es decir, tormentas, y esto aumenta mucho el riesgo de riadas, la escorrent&iacute;a o corrimientos de tierra&rdquo;, remata el coordinador de la red NEMOR. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Trichodoma muraria</em> es una de las aves &ldquo;m&aacute;s enigm&aacute;ticas y escasas de Europa&rdquo;, describe Luis Tirado. &ldquo;Y depende totalmente del h&aacute;bitat altimontano&rdquo;, es decir, &ldquo;se instala en las cumbres m&aacute;s altas&rdquo;. Aunque no hayas escuchado hablar de &eacute;l, el peque&ntilde;o p&aacute;jaro de las cumbres y los cortados es una joya ornitol&oacute;gica: &ldquo;Vienen de toda Europa a buscar el treparriscos en Espa&ntilde;a&rdquo;, avisa Tirado. Hay que pensar en ornit&oacute;logos de Alemania, Noruega o Reino Unido viajando a la pen&iacute;nsula con la fijaci&oacute;n de <em>bimbar &ndash;</em>entre los pajareros, ver una especie por primera vez&ndash;<em> </em>un p&aacute;jaro de alas rojas sobre un cortado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es escaso y dif&iacute;cil de observar&rdquo;, cuenta el bi&oacute;logo y, adem&aacute;s, se le est&aacute; achicando su espacio vital en las cumbres. Este periodista debe confesar que, al menos esta vez, no consigui&oacute; dar con el p&aacute;jaro mariposa que escala pe&ntilde;ascos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/pajaro-mariposa-queda-casa-alerta-calentamiento-global-cambiando-montanas_1_12177268.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Apr 2025 03:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pájaro mariposa se queda sin casa y alerta de cómo el calentamiento global está cambiando las montañas en España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio Climático,Aves,Biodiversidad,Temperaturas,ecosistema]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Está en riesgo la primavera?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/riesgo-primavera_129_11661294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cecd34b-ce2f-4fdd-a243-351596169b82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Está en riesgo la primavera?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si se reconociera el valor económico de sus servicios, los ecosistemas serían una gran empresa muy competitiva. Los damos por sentados, pero los desequilibrios relacionados con la degradación del planeta y los impactos del cambio climático ponen en riesgo la capacidad de la naturaleza de proveerlos. </p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Una sociedad se define no solo por lo que crea,&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>sino tambi&eacute;n por lo que se niega a destruir&ldquo; </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>John Sawhill</em>
    </p><p class="article-text">
        La primavera marca el despertar de la naturaleza tras el invierno: es un per&iacute;odo con d&iacute;as m&aacute;s largos y temperaturas m&aacute;s c&aacute;lidas, en donde brotan nuevas hojas en los &aacute;rboles y florecen las plantas. En esta estaci&oacute;n solemos disfrutar m&aacute;s la belleza de los ecosistemas y nos da ganas de estar en mayor contacto con ella. Hacemos m&aacute;s planes en parques, decoramos nuestros hogares con flores y saboreamos a&uacute;n m&aacute;s una buena bocanada de aire. Sin embargo, su importancia va mucho m&aacute;s all&aacute;. Los ecosistemas desempe&ntilde;an funciones cruciales que a menudo pasan desapercibidas. Su verdadero valor suele reconocerse s&oacute;lo cuando ya est&aacute;n degradados. Si no reconocemos pronto ese valor, ponemos en riesgo futuras primaveras.
    </p><p class="article-text">
        En un ecosistema suceden en simult&aacute;neo muchos procesos e interacciones complejas que son esenciales para su automantenimiento, como la polinizaci&oacute;n de las abejas, la descomposici&oacute;n de la materia org&aacute;nica por bacterias y hongos y la fotos&iacute;ntesis de las plantas. Es a partir de ese funcionamiento que surge una variedad de servicios ampliamente utilizados e indispensables para la sociedad: los servicios ecosist&eacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Los servicios ecosist&eacute;micos son variados y generan distintos beneficios para las sociedades. Algunos son tangibles y perceptibles, como la biodiversidad (plantas, animales, microorganismos), o la capacidad de los ecosistemas de generar alimentos, combustibles y agua dulce. Son el marco para el turismo y las actividades de recreaci&oacute;n (qui&eacute;n no qued&oacute; maravillado con la belleza de alg&uacute;n rinc&oacute;n de la Argentina), as&iacute; como tambi&eacute;n representa la cultura y tradici&oacute;n de la poblaci&oacute;n que habita en un determinado lugar. Otros servicios ecosist&eacute;micos son menos visibles para el ojo humano, pero no por ello menos esenciales. La fotos&iacute;ntesis que realizan las plantas, por ejemplo, no es algo que notamos en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, pero cumple un rol central dado que a trav&eacute;s de ese proceso las plantas capturan y almacenan di&oacute;xido de carbono de la atm&oacute;sfera, aportando a la regulaci&oacute;n del clima global.
    </p><p class="article-text">
        Un servicio ecosist&eacute;mico tiene la peculiaridad de que lo da la naturaleza y de forma gratuita. Por eso, nos cuesta verlo como un &ldquo;servicio&rdquo;: damos por sentado que siempre estuvieron all&iacute;, y que siempre lo estar&aacute;n, pero la realidad es que los desequilibrios relacionados con la degradaci&oacute;n de los ecosistemas y los impactos del cambio clim&aacute;tico ponen en riesgo la capacidad de la naturaleza de proveerlos.&nbsp;Adem&aacute;s, a diferencia de los servicios econ&oacute;micos tradicionales, como un corte de pelo, la instalaci&oacute;n de un aire acondicionado o una suscripci&oacute;n a Spotify, los servicios ecosist&eacute;micos no est&aacute;n completamente integrados en los mercados ni adecuadamente cuantificados. <strong>Si se reconociera el valor econ&oacute;mico de estos servicios, los ecosistemas ser&iacute;an como una gran empresa, competitiva y con presencia en todos los mercados del mundo.</strong> Tienen escaso peso en las decisiones pol&iacute;ticas y a menudo su importancia reci&eacute;n se vuelve evidente cuando ya no los tenemos: &iquest;cu&aacute;nto vale la sombra de un &aacute;rbol en un d&iacute;a de calor? &iquest;Cu&aacute;nto vale una lluvia despu&eacute;s de varios d&iacute;as de sequ&iacute;a? &iquest;y el aroma de las flores en primavera?
    </p><p class="article-text">
        El valor de los ecosistemas es enorme. Si bien es dif&iacute;cil cuantificar su valor, podemos de alg&uacute;n modo dimensionar su contribuci&oacute;n econ&oacute;mica en los procesos productivos. El World Economic Forum estima que m&aacute;s de la mitad del PIB mundial depende en forma directa de la naturaleza y sus servicios. La polinizaci&oacute;n, realizada principalmente por las abejas, es crucial no s&oacute;lo para la reproducci&oacute;n de las flores en primavera, sino tambi&eacute;n para el desarrollo de distintos cultivos con importancia econ&oacute;mica. En Argentina, se estima que<strong> la contribuci&oacute;n econ&oacute;mica de las abejas a la producci&oacute;n de soja es de 3300 millones de d&oacute;lares anuales, cerca del 24% del valor que export&oacute; el complejo sojero en 2023. </strong>Por otra parte, un ecosistema boscoso, adem&aacute;s de proveer madera, intercepta parte de la lluvia, ayudando a prevenir inundaciones en zonas urbanas cercanas &iquest;Cu&aacute;nto se podr&iacute;an ahorrar evitando estos fen&oacute;menos naturales extremos en Argentina con la ayuda de los bosques? Si somos modestos, hasta 500 millones de d&oacute;lares: un n&uacute;mero cercano al monto que se anunci&oacute; desde el gobierno nacional destinado a la construcci&oacute;n de un puerto en las orillas del Paran&aacute; para la exportaci&oacute;n del sector agroindustrial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parece evidente que hay una dependencia directa de la econom&iacute;a y la sociedad con los servicios ecosist&eacute;micos, y eso da motivos para avanzar hacia pr&aacute;cticas de conservaci&oacute;n y restauraci&oacute;n de los ecosistemas. En ese sentido, el concepto de los pagos por servicios ecosist&eacute;micos (PSE) ha ganado importancia tanto a nivel internacional como local.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>El valor de los servicios ecosist&eacute;micos&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Por m&aacute;s extra&ntilde;o que parezca asignar un valor a un servicio que ofrece un ecosistema y pagar por ello, es algo que est&aacute; sucediendo tanto en pa&iacute;ses desarrollados como en pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo. De hecho, ocurre en la Argentina, aunque de forma incipiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las primeras experiencias en Latinoam&eacute;rica sucedi&oacute; en Costa Rica en 1990. A trav&eacute;s de la recaudaci&oacute;n del impuesto a los hidrocarburos y de otros recursos financieros, el Gobierno centroamericano ha realizado pagos a propietarios de tierras con bosques para que los protejan. As&iacute; como suena: el Estado redirecciona parte de los ingresos fiscales generados por el consumo de combustibles f&oacute;siles, que tiene consecuencias ambientales negativas, para preservar y proteger el conjunto de la naturaleza.&nbsp;A 2023, se registraron un total de 206.000 hect&aacute;reas de bosques beneficiadas. Un poco m&aacute;s de diez veces el tama&ntilde;o de la ciudad de Buenos Aires.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;xico, al igual que Costa Rica, es considerado un pa&iacute;s l&iacute;der en el desarrollo de <strong>pagos&nbsp;por&nbsp;servicios ecosist&eacute;micos&nbsp;(PSE) </strong>en Latinoam&eacute;rica. El Gobierno federal mexicano cuenta desde 2003 con un programa de PSE que promueve acciones integrales para la conservaci&oacute;n de los ecosistemas forestales. Al a&ntilde;o 2022, se mapean un total 3.221proyectos beneficiados, de los cuales el 8% fueron para peque&ntilde;os propietarios due&ntilde;os de terrenos forestales, equivalente a 2,3 millones de hect&aacute;reas boscosas. Es como si la provincia entera de Tucum&aacute;n estuviera completamente cubierta de bosques.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina el desarrollo de PSE est&aacute; un poco m&aacute;s rezagado, aunque existen incentivos, realidades y capacidades que est&aacute;n impulsando estos esquemas. Respecto a los primeros, est&aacute; bastante claro que abundan: tenemos una variada gama de ecosistemas, y la dimensi&oacute;n ambiental y econ&oacute;mica que pueden tener los servicios ecosist&eacute;micos para nuestro pa&iacute;s es enorme. Con respecto a las realidades, existen distintas normativas ambientales tanto nacionales como subnacionales, que propician el desarrollo de PSE: la m&aacute;s importante es <a href="https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/ley-26331-136125" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Ley 26.331 de Presupuestos M&iacute;nimos de Protecci&oacute;n Ambiental de los Bosques Nativos (tambi&eacute;n conocida como Ley de Bosques)</a>, que marc&oacute; un hito&nbsp; al institucionalizar el concepto de servicios ecosist&eacute;micos. Tambi&eacute;n introdujo dos elementos claves: el mandato para las provincias de realizar un Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos; y cre&oacute; el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservaci&oacute;n de los Bosques Nativos, con el fin de fortalecer a las autoridades nacionales y provinciales de aplicaci&oacute;n y apoyar econ&oacute;micamente los planes de manejo forestal sostenible de los propietarios de tierras. Todos pasos correctos en la direcci&oacute;n&nbsp; de reconocer el valor de los servicios ecosist&eacute;micos (de all&iacute; que sea inquietante el intento &mdash;evidenciado en la malograda Ley &Oacute;mnibus de comienzos de este a&ntilde;os&mdash;&nbsp; del gobierno nacional de derogar esta Ley o de minar sus alcances.
    </p><p class="article-text">
        Otro reflejo de las capacidades en Argentina es el caso de Misiones, considerada la &ldquo;Amazon&iacute;a argentina&rdquo;. La provincia, que tambi&eacute;n cuenta con su Ley XVI-7 de Bosques y un vasto marco normativo orientado a la protecci&oacute;n y conservaci&oacute;n de la biodiversidad y los recursos naturales,&nbsp;est&aacute; planeando valorizar el aporte de los bosques en la captura de carbono y comercializar ese servicio a trav&eacute;s de cr&eacute;ditos de carbono en el mercado internacional voluntario de carbono.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reconocer el valor de los servicios ecosist&eacute;micos no es solo un ejercicio te&oacute;rico: es una necesidad urgente para asegurar la sostenibilidad de sociedades y econom&iacute;as.&nbsp;M&aacute;s all&aacute; de las experiencias de los pa&iacute;ses mencionados, la p&eacute;rdida de servicios ecosist&eacute;micos es un problema del planeta, no de una, dos o diez naciones. En &uacute;ltima instancia, si no preservamos y valoramos los servicios que la naturaleza nos ofrece, podr&iacute;amos enfrentar un futuro en el que las primaveras no s&oacute;lo sean menos exuberantes, sino tambi&eacute;n menos seguras y pr&oacute;speras.
    </p><p class="article-text">
        <em>Franco Mendoza es analista de Recursos naturales de Fundar.</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="mailto:mfvillafane@fund.ar" target="_blank" class="link"><em>Mar&iacute;a Fernanda Villafa&ntilde;e</em></a><em> es analista de Econom&iacute;a de Fundar.&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Franco Mendoza y María Fernanda Villafañe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/riesgo-primavera_129_11661294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Sep 2024 09:39:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Está en riesgo la primavera?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Primavera,Bosques,ecosistema,Cambio Climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La extensión mundial de los humedales disminuyó más de la mitad en el último siglo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/extension-mundial-humedales-disminuyo-mitad-ultimo-siglo_1_10888040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22e4d025-7987-4cf7-8906-4889efeb0f8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La extensión mundial de los humedales disminuyó más de la mitad en el último siglo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Así lo reporta la Alianza por los Humedales Andinos en base al relevamiento de la Convención Ramsar. La caída se explica por la crisis climática, los cambios en el uso del suelo y las actividades extractivas como la minería de litio, un mineral "crítico" para la transición energética.</p></div><p class="article-text">
        <strong>La extensi&oacute;n de los humedales disminuy&oacute; entre un 64% y un 71% durante el siglo XX</strong>, seg&uacute;n estad&iacute;sticas de la Convenci&oacute;n Ramsar, tratado intergubernamental para la protecci&oacute;n de estos ecosistemas. Por tal retroceso y su impacto en el bienestar humano y ambiental, la <strong>Alianza por los Humedales Andinos</strong> vuelve a instar a los gobiernos y comunidades de la regi&oacute;n a trabajar para la conservaci&oacute;n de su biodiversidad y recursos naturales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el marco el D&iacute;a Mundial de los Humedales &#9472;celebrado cada 2 de febrero para generar conciencia acerca del valor de estos ecosistemas para la vida en el planeta&#9472;, desde la Alianza por los Humedales Andinos hacemos un llamado a proteger y conservar los humedales andinos en Am&eacute;rica Latina, as&iacute; como el agua, la biodiversidad, los territorios y los modos de vida de comunidades ind&iacute;genas y campesinas que dependen de ellos&rdquo;, expres&oacute; en un comunicado la entidad que nuclea organizaciones ambientales de Bolivia, Chile y Argentina.
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da en la extensi&oacute;n de los humedales a nivel mundial responde a m&uacute;ltiples factores. Por un lado, destacan la reciente <strong>profundizaci&oacute;n de la crisis clim&aacute;tica</strong> y el calentamiento global as&iacute; como tambi&eacute;n los <strong>cambios en el uso del suelo</strong>. Por otro, algunas <strong>actividades extractivas como la miner&iacute;a de litio</strong>, cobre y otros minerales &ldquo;cr&iacute;ticos&rdquo; para la transici&oacute;n energ&eacute;tica tambi&eacute;n afecta de manera directa a este tipo de ecosistemas que incluye salares, lagos y lagunas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n indicaron desde Alianza por los Humedales Andinos, <strong>Argentina, Bolivia y Chile albergan m&aacute;s del 53% de las reservas globales de litio</strong>, un mineral de alta demanda por parte del norte global. Se trata de un material muy utilizado para la fabricaci&oacute;n, entre otros elementos, de bater&iacute;as y celulares, lo que, con el avance las nuevas tecnolog&iacute;as, ha acelerado su proceso de extracci&oacute;n y producci&oacute;n a nivel global.
    </p><p class="article-text">
        La actividad minera requerida para su obtenci&oacute;n, sin embargo, contribuye a la degradaci&oacute;n de los medio ambiente, generando as&iacute; perjuicios para tanto socioecon&oacute;micos como ambientales para la poblaci&oacute;n mundial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La miner&iacute;a de litio en humedales implica graves alteraciones en su disponibilidad para la biodiversidad y las personas y para el funcionamiento de los ecosistemas</strong> en su conjunto. La miner&iacute;a de litio incumple, adem&aacute;s, con distintos derechos humanos como el derecho a la consulta previa, libre e informada para comunidades ind&iacute;genas respecto a actividades que puedan afectarlas, as&iacute; como tambi&eacute;n con el acceso a la informaci&oacute;n p&uacute;blica, la participaci&oacute;n ciudadana y el acceso a la justicia en asuntos ambientales, garantizadas por la normativa internacional y nacional&rdquo;, detall&oacute; la directora ejecutiva de la Fundaci&oacute;n Ambiente y Recursos Naturales (FARN) Argentina, <strong>P&iacute;a Marchegiani</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, la Alianza por los Humedales Andinos reclama por una transici&oacute;n socioecol&oacute;gica justa, participativa y popular con una visi&oacute;n de largo plazo, en la que se priorice la gesti&oacute;n integral del agua bajo un enfoque de justicia socioambiental y clim&aacute;tica. &ldquo;Abogar por una <strong>transici&oacute;n energ&eacute;tica justa y popular implica considerar no solo la necesidad de descarbonizar, sino tambi&eacute;n garantizar la preservaci&oacute;n de la biodiversidad </strong>y los modos de vida de los pueblos y comunidades. Es hora de adoptar enfoques m&aacute;s radicales y propositivos que busquen un equilibrio entre la satisfacci&oacute;n de necesidades y la conservaci&oacute;n, priorizando la justicia socioambiental en el camino hacia un futuro m&aacute;s sostenible&rdquo;, explic&oacute; Ram&oacute;n Balcazar, director de la Fundaci&oacute;n Tant&iacute; de Chile.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, Claudia Velarde, cocoordinadora del Programa de Ecosistemas de la Asociaci&oacute;n Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA) plante&oacute; la necesidad de repensar la relaci&oacute;n tripartita entre el ser humano, la econom&iacute;a y el ambiente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El agua, como elemento central del paisaje, es h&aacute;bitat y fuente de vida para innumerables especies de flora y fauna. Todo esto y m&aacute;s es lo que est&aacute; en riesgo cuando <strong>la transici&oacute;n energ&eacute;tica corporativa presiona para la r&aacute;pida y descontrolada extracci&oacute;n de minerales cr&iacute;ticos en los humedales andinos</strong>, <strong>que avanza sin respetar los derechos humanos ni los est&aacute;ndares internacionales de protecci&oacute;n ambiental</strong>. Es momento de cuestionar si la apuesta por los minerales a toda costa es la transici&oacute;n que el mundo necesita realmente o si &uacute;nicamente replica el viejo modelo extractivo creando nuevas zonas de sacrificio en Am&eacute;rica Latina&rdquo;, sostuvo.
    </p><p class="article-text">
        <em>ACM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/extension-mundial-humedales-disminuyo-mitad-ultimo-siglo_1_10888040.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Feb 2024 09:34:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La extensión mundial de los humedales disminuyó más de la mitad en el último siglo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Humedales,ecosistema,Agua,Minería,Litio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de la Educación Ambiental: ¿por qué se celebra el 26 de enero?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/dia-mundial-educacion-ambiental-celebra-26-enero_1_10868160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78d9d45f-a7b7-4ce4-9173-e729fb6efb66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de la Educación Ambiental: ¿por qué se celebra el 26 de enero?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde 1975, en esta fecha se busca generar conciencia sobre el cuidado y la conservación del ecosistema así como también incentivar a los gobiernos a participar del diseño de políticas públicas para la preservación de los recursos naturales.</p></div><p class="article-text">
        Cada 26 de enero se celebra en todo el mundo el <strong>D&iacute;a Mundial de la Educaci&oacute;n Ambiental</strong>. Esta fecha busca generar conciencia sobre la importancia de preservar y proteger el ecosistema y de involucrarse en iniciativas globales para su conservaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Educaci&oacute;n Ambiental cumple un rol central en este sentido dado que permite producir conocimientos y modelar conductas y acciones para la <strong>protecci&oacute;n de los recursos naturales y el entorno natural</strong>. En primera instancia, es fundamental explicarle a la sociedad que el medio ambiente no posee una fuente inagotable de recursos y que se trata de un ecosistema vulnerable.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es de vital importancia concientizar a la gente respecto de los <strong>da&ntilde;os y amenazas ambientales</strong> que enfrenta el planeta actualmente. Este es el caso, por ejemplo, del cambio clim&aacute;tico, las inundaciones, la tala y poda indiscriminada, los incendios forestales, o incluso la extinci&oacute;n de especies de flora y fauna.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Esta efem&eacute;rides tambi&eacute;n permite recordar la relevancia de <strong>generar estad&iacute;sticas medioambientales</strong> para tener en cuenta a la hora de tomar decisiones, as&iacute; como tambi&eacute;n incentivar la participaci&oacute;n de los gobiernos en el <strong>dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para mitigar el efecto de la acci&oacute;n humana sobre el ecosistema</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Originalmente, el D&iacute;a de la Educaci&oacute;n Ambiental se celebraba el 5 de junio, seg&uacute;n lo establecido en la <strong>Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano</strong> del 16 de junio de 1972. En aquella oportunidad, tambi&eacute;n se aprob&oacute; la Declaraci&oacute;n de Estocolmo sobre el Medio Ambiente Humano, que reivindicaba el papel de la educaci&oacute;n en la conservaci&oacute;n del medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, durante el Seminario Internacional de Educaci&oacute;n Ambiental &#9472;que se desarroll&oacute; en Belgrado entre el 13 y el 22 de octubre de 1975&#9472;, se modific&oacute; la efem&eacute;ride para que se celebrara cada 26 de enero. Durante este evento, se emiti&oacute; la <strong>Carta de Belgrano</strong>, un documento elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y que define metas y directrices para la educaci&oacute;n ambiental a nivel mundial.
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            </figure><h3 class="article-text">Conferencias internacionales sobre educaci&oacute;n ambiental y sus logros</h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano</strong>: celebrada entre el 5 y 16 de junio de 1972, deriv&oacute; en la creaci&oacute;n del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).</li>
                                    <li><strong>Comisi&oacute;n Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo</strong>: organismo creado por la Asamblea General de la ONU en 1983 que elabor&oacute; el conocido informe Brundtland sobre desarrollo sostenible (1987).</li>
                                    <li><strong>Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo</strong>: tambi&eacute;n conocida como Cumbre de la Tierra o Conferencia de R&iacute;o, se llev&oacute; a cabo del 3 al 14 de junio de 1992 y cre&oacute; la Comisi&oacute;n sobre el Desarrollo Sostenible. Tambi&eacute;n logr&oacute; acuerdos internacionales como la Declaraci&oacute;n de R&iacute;o sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Programa 21, la Declaraci&oacute;n de Principios Forestales, la Convenci&oacute;n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim&aacute;tico y el Convenio sobre la Diversidad Biol&oacute;gica.</li>
                                    <li><strong>Asamblea General sobre el Medio Ambiente o Cumbre de la Tierra +5</strong></li>
                                    <li><strong>Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (R&iacute;o +10)</strong>: celebrada del 26 de agosto al 4 de septiembre de 2002, llev&oacute; a la firma de la Declaraci&oacute;n de Johannesburgo sobre el Desarrollo Sostenible.</li>
                                    <li><strong>Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (R&iacute;o +20)</strong>: entre el 20 y el 22 de junio de 2012, condujo a la emisi&oacute;n del documento &ldquo;El futuro que queremos&rdquo;.</li>
                                    <li><strong>Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible</strong>: celebrada del 25 al 27 de septiembre de 2015 en Nueva York, llev&oacute; a la elaboraci&oacute;n y publicaci&oacute;n del documento &ldquo;Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible&rdquo;.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>ACM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/dia-mundial-educacion-ambiental-celebra-26-enero_1_10868160.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jan 2024 03:01:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Mundial de la Educación Ambiental: ¿por qué se celebra el 26 de enero?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Educación,Cambio Climático,ecosistema]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Investigadores de la UBA descubrieron cuatro nuevas especies de abejas en la Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/investigadores-uba-descubrieron-cuatro-nuevas-especies-abejas-argentina_1_10709803.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d44c2b7-39e1-4eff-9799-d55e9e10f32c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Investigadores de la UBA descubrieron cuatro nuevas especies de abejas en la Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son originarias de nuestro país, Chile y Uruguay, pertenecen al género Megachile y hasta el presente, la ciencia desconocía su identidad. Un estudio de la UBA las encontró, identificó y les puso nombres. Brindan el importante servicio ecosistémico de polinización.</p></div><p class="article-text">
        En la Argentina existen casi 1.200 especies de abejas y todav&iacute;a es posible que esa rica diversidad siga aumentando. Como parte de un relevamiento de abejas en varias provincias, investigadores de la Facultad de Agronom&iacute;a de la UBA (FAUBA) y del Museo Argentino de Ciencias Naturales &lsquo;Bernardino Rivadavia&rsquo; descubrieron cuatro nuevas especies del subg&eacute;nero&nbsp;<em>Chrysosarus</em>, perteneciente al g&eacute;nero&nbsp;<em>Megachile</em>. Se distinguen por tener bordes filosos en las mand&iacute;bulas, una caracter&iacute;stica muy poco frecuente en ese subg&eacute;nero. El estudio ampl&iacute;a el conocimiento sobre las abejas en nuestro pa&iacute;s y destaca la importancia de conservar y fomentar las poblaciones silvestres de estos insectos como polinizadores de cultivos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En este trabajo nos enfocamos en un grupo de abejas del subg&eacute;nero&nbsp;<em>Chrysosarus</em>, incluido en el gran g&eacute;nero&nbsp;<em>Megachile</em>. Algo que caracteriza a la mayor&iacute;a de las hembras dentro de&nbsp;<em>Chrysosarus</em>&nbsp;es que no poseen filos cortantes entre algunos dientes de sus mand&iacute;bulas. Nosotros, analizando distintas especies de la Argentina, encontramos ocho que s&iacute; ten&iacute;an esos filos. Las estudiamos y descubrimos que cuatro de ellas son nuevas para la ciencia&rdquo;, coment&oacute; Juan Pablo Torretta, docente de la c&aacute;tedra de Bot&aacute;nica General de la FAUBA.
    </p><p class="article-text">
        Juan Pablo, quien tambi&eacute;n es investigador del CONICET, denomin&oacute; a las flamantes especies&nbsp;<em>Megachile basimacula</em>,&nbsp;<em>M. platensis</em>,&nbsp;<em>M. simpliciclypeata</em>&nbsp;y&nbsp;<em>M. sancticlaudii</em>. Adem&aacute;s de poseer los mencionados bordes cortantes, todas comparten rasgos como ser solitarias y construir sus nidos con p&eacute;talos y barro. &ldquo;A cada celdilla de cr&iacute;a le dan forma de &lsquo;barrilito&rsquo;, y para eso, las hembras recortan trocitos ovalados y redondeados de p&eacute;talos usando esos bordes filosos en las mand&iacute;bulas&rdquo;. Torretta public&oacute; la descripci&oacute;n de las abejas en la&nbsp;<a href="http://revista.macn.gob.ar/ojs/index.php/RevMus/article/view/820" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista del Museo Argentino de Ciencias Naturales</a>, en coautor&iacute;a con Arturo Roig-Alsina, profesional de esa instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s de estos nuevos insectos, otra de las abejas tratadas en el trabajo es una especie descripta hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os por un se&ntilde;or llamado Vachal, y que nunca se hab&iacute;a vuelto a mencionar en la literatura. Al no poder identificarla bien, pedimos informaci&oacute;n al Museo de Historia Natural de Par&iacute;s y termin&oacute; siendo la abeja de Vachal. Ahora sabemos que se llama&nbsp;<em>Megachile interjecta</em>&rdquo;, sostuvo el docente, y a&ntilde;adi&oacute; que en nuestro pa&iacute;s es com&uacute;n hallar especies a las que no se las puede determinar.
    </p><h3 class="article-text">Un nombre que sabe a campo</h3><p class="article-text">
        Juan Pablo Torretta afirm&oacute; que &ldquo;cazar abejas es tan simple como poner una trampa, tomar una red y capturarlas. Lo dif&iacute;cil es despu&eacute;s llegar a saber c&oacute;mo se llaman, ya que identificarlas lleva tiempo y a menudo se necesita consultar a especialistas. Incluso, hay veces que, ahondando, nos damos cuenta de que se trata de especies desconocidas, y entonces debemos describirlas con mucho detalle y ponerles un nombre&rdquo;.
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                    alt="Distintas visitas de la nueva especie Megachile santiclaudii. En la fila de arriba se muestra una hembra vista de costado (A), y de frente (B). En la fila de abajo se aprecia un macho e vista lateral (C) y frontal (D)."
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            <span class="title">
                Distintas visitas de la nueva especie Megachile santiclaudii. En la fila de arriba se muestra una hembra vista de costado (A), y de frente (B). En la fila de abajo se aprecia un macho e vista lateral (C) y frontal (D).                            </span>
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        El docente de la FAUBA aclar&oacute; que el nombre que se le pone a una nueva especie solo depende de la voluntad del investigador o la investigadora. &ldquo;Si bien existe un c&oacute;digo de nomenclatura en el que uno debe buscar las palabras correctas &mdash;ya que los nombres cient&iacute;ficos son en lat&iacute;n&mdash;, uno le puede poner lo que quiera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Torretta le cont&oacute; a Sobre La Tierra en qu&eacute; se bas&oacute; para denominar a una de las cuatro especies que descubri&oacute;. &ldquo;Hace como 20 a&ntilde;os que con mi grupo llevamos adelante proyectos de investigaci&oacute;n en la Estancia San Claudio, un campo de la Facultad ubicado en Carlos Casares, en la provincia de Buenos Aires. Como agradecimiento a esta estancia, a una de las especies nuevas la llamamos&nbsp;<em>Megachile sancticlaudii</em>&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Potenciar a las abejas silvestres</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Entre otras cosas, en nuestro grupo estudiamos a las abejas en agroecosistemas: cu&aacute;les hay, c&oacute;mo son sus ciclos de vida, qu&eacute; comen y con qu&eacute; alimentan a sus cr&iacute;as; es decir, buscamos saber qu&eacute; recursos necesitan. En esta l&iacute;nea, una idea que tenemos es encontrar o manejar especies silvestres que sirvan como polinizadoras de alg&uacute;n cultivo o de plantas en general&rdquo;, coment&oacute; Juan Pablo.
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;En general, los cultivos de la Regi&oacute;n Pampeana no dependen de polinizadores, y si dependen de alguno, es de abejas manejadas, como la abeja de la miel. Sin embargo, en San Claudio encontramos otra especie de&nbsp;<em>Megachile</em>&nbsp;que utiliza principalmente polen de leguminosas. La estamos estudiando y creemos que podr&iacute;a llegar a ser una buena polinizadora de alfalfa&rdquo;.
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                    alt="Campo de alfalfa. Potenciar el crecimiento de las poblaciones de abejas nativas favorecería el servicio ecosistémico de polinización."
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            <span class="title">
                Campo de alfalfa. Potenciar el crecimiento de las poblaciones de abejas nativas favorecería el servicio ecosistémico de polinización.                            </span>
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        &ldquo;En nuestro pa&iacute;s, hist&oacute;ricamente se us&oacute; a&nbsp;<em>Megachile rotundata</em>&nbsp;para ese fin, pero es una especie ex&oacute;tica, y est&aacute; prohibido importarla. A mi entender, esta prohibici&oacute;n es correcta ya que introducir abejas ex&oacute;ticas es una de las causas por las que disminuye la diversidad de abejas nativas en distintas partes del mundo&rdquo;, recalc&oacute; el investigador.
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            <span class="title">
                Individuo de género Megachile polinizando flores de alfalfa.                            </span>
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        Entonces, &iquest;por qu&eacute; no mejorar las condiciones para que las abejas nativas crezcan?, se pregunt&oacute; Juan Pablo. &ldquo;Manejarlas a veces es complejo. Una alternativa para favorecerlas ser&iacute;a poner plantas leguminosas nativas en los bordes de los cultivos para aumentar las poblaciones de insectos silvestres. De esta manera se podr&iacute;a potenciar el servicio ecosist&eacute;mico de polinizaci&oacute;n cuando haya alfalfa florecida en los lotes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El investigador subray&oacute; que adem&aacute;s de incluir plantas silvestres en los bordes de los cultivos, otra pr&aacute;ctica para mejorar este servicio ser&iacute;a colocar nidos artificiales para abejas silvestres. Al mejorar las condiciones de nidificaci&oacute;n, sus poblaciones podr&iacute;an aumentar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Resumiendo, creo que es clave favorecer el crecimiento en tama&ntilde;o de las poblaciones silvestres de abejas. Y para eso hay que cambiar la forma de hacer agricultura: implementar rotaciones diversas, enriquecer la flora de los bordes de cultivos &mdash;especialmente la nativa&mdash; y usar menos pesticidas, entre otras cosas. La cuesti&oacute;n es mejorar la calidad de vida de las abejas y tambi&eacute;n la nuestra. Me parece que estamos en un momento &lsquo;pivot&rsquo;, y tenemos que pensar de ac&aacute; para adelante nuevas y mejores alternativas para todos&rdquo;, cerr&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conoc&eacute; las carreras que se ofrecen en la Facultad de Agronom&iacute;a de la UBA en <a href="https://www.agro.uba.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.agro.uba.ar</a>&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Roset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/investigadores-uba-descubrieron-cuatro-nuevas-especies-abejas-argentina_1_10709803.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Nov 2023 03:04:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Investigadores de la UBA descubrieron cuatro nuevas especies de abejas en la Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Abejas,ecosistema,Naturaleza,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los números de la “sexta extinción”: se multiplicó por 35 la tasa de desaparición de especies]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/sexta-extincion-numeros-humanos-desaparicion-especies_1_10525257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48185968-d837-45d7-844b-88e183e24937_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los números de la “sexta extinción”: se multiplicó por 35 la tasa de desaparición de especies"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un nuevo estudio estableció que son 73 los géneros completos de vertebrados que se perdieron por la acción humana en los últimos 500 años, miles de especies que habrían tardado 18.000 años en extinguirse sin nuestra presión.</p></div><p class="article-text">
        Los humanos estamos cortando &ldquo;ramas del &aacute;rbol de la vida&rdquo; a velocidad r&eacute;cord, seg&uacute;n los c&aacute;lculos publicados este lunes por <a href="https://web2.ecologia.unam.mx/perfiles/perfil.php?ID=1237260008828" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gerardo Ceballos</a> y <a href="https://ccb.stanford.edu/people/paul-r-ehrlich" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paul Ehrlich</a> <a href="https://www.pnas.org/cgi/doi/10.1073/pnas.2306987120" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="https://www.pnas.org/cgi/doi/10.1073/pnas.2306987120" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>PNAS</em></a>. Los investigadores examinaron el estado de conservaci&oacute;n de m&aacute;s de 34.000 especies extintas de vertebrados terrestres y en peligro de extinci&oacute;n que abarcan 5.400 g&eacute;neros de la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza y <em>Birdlife International</em> entre el a&ntilde;o 1500 y 2022.&nbsp;Y concluyen que <strong>la acci&oacute;n humana contribuy&oacute; en este tiempo a extinguir 73 g&eacute;neros completos,</strong> 10 familias y 2 &oacute;rdenes de vertebrados, una tasa de extinci&oacute;n 35 veces mayor que la tasa de extinci&oacute;n promedio en el mill&oacute;n de a&ntilde;os anterior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los resultados tambi&eacute;n revelan que<strong> las aves sufrieron las mayores p&eacute;rdidas</strong>, con 44 g&eacute;neros extintos, seguidas por los mam&iacute;feros, anfibios y reptiles. Los investigadores calculan, asimismo, que los g&eacute;neros perdidos en los &uacute;ltimos cinco siglos habr&iacute;an tardado 18.000 a&ntilde;os en extinguirse sin la presi&oacute;n humana, lo que da una idea del impacto de nuestra actividad en la evoluci&oacute;n.
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		#g-grafico_vertebrados-extintos-M{


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	}

</style>

<div id="g-grafico_vertebrados-extintos-box" class="ai2html">

	<!-- Artboard: D -->
	<div id="g-grafico_vertebrados-extintos-D" class="g-artboard" style="width:640px; height:719.44600305932px;" data-aspect-ratio="0.89" data-min-width="640">
<div style=""></div>
		<img id="g-grafico_vertebrados-extintos-D-img" class="g-grafico_vertebrados-extintos-D-img g-aiImg" alt="" src="https://static.eldiario.es/clip/7510a776-aa4d-469d-a3d6-f64e50a8a616_source-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
		<div id="g-ai0-1" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:6.3938%;margin-top:-13px;left:0.1172%;width:571px;">
			<p class="g-pstyle0">Número de vertebrados extintos en el periodo 1500-2021</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:14.4764%;margin-top:-9.1px;right:92.5971%;width:39px;">
			<p class="g-pstyle1">80</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:13.7606%;left:23.8805%;margin-left:-7.4219%;width:14.8438%;">
			<p class="g-pstyle2">Número acumulado de géneros extintos</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:19.6192%;margin-top:-8.1px;left:86.5347%;margin-left:-33px;width:66px;">
			<p class="g-pstyle3">TODOS</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:22.1212%;margin-top:-9.1px;right:92.5907%;width:37px;">
			<p class="g-pstyle1">70</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:29.7659%;margin-top:-9.1px;right:92.6599%;width:38px;">
			<p class="g-pstyle1">60</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:30.3011%;left:51.483%;margin-left:-13.4375%;width:26.875%;">
			<p class="g-pstyle4">La tasa baja de reptiles y anfibios extintos representa, probablemente, el resultado de la falta de medición en los siglos anteriores.</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:37.5497%;margin-top:-9.1px;right:92.6709%;width:37px;">
			<p class="g-pstyle1">50</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-9" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:40.7466%;margin-top:-8.1px;left:86.0428%;margin-left:-25.5px;width:51px;">
			<p class="g-pstyle3">Aves</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:45.3335%;margin-top:-9.1px;right:92.6853%;width:38px;">
			<p class="g-pstyle1">40</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:45.3335%;margin-top:-8.1px;left:23.8007%;margin-left:-66px;width:132px;">
			<p class="g-pstyle3">Extinción de fondo</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-12" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:47.2586%;left:23.9709%;margin-left:-12.8906%;width:25.7813%;">
			<p class="g-pstyle4">Es la medición de la desaparición de unas pocas especies que se observa de modo más o menos continuo a lo largo del tiempo geológico</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-13" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:53.1172%;margin-top:-9.1px;right:92.6598%;width:37px;">
			<p class="g-pstyle1">30</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-14" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:59.789%;margin-top:-8.1px;left:88.699%;margin-left:-42.5px;width:85px;">
			<p class="g-pstyle3">Mamíferos</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-15" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:60.901%;margin-top:-9.1px;right:92.6415%;width:37px;">
			<p class="g-pstyle1">20</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-16" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:68.5458%;margin-top:-9.1px;right:92.7031%;width:35px;">
			<p class="g-pstyle1">10</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-17" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:70.9782%;margin-top:-15.7px;left:88.3084%;margin-left:-40px;width:80px;">
			<p class="g-pstyle3">Reptiles y</p>
			<p class="g-pstyle3">anfibios</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-18" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:76.3296%;margin-top:-9.1px;right:92.7064%;width:30px;">
			<p class="g-pstyle1">0</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-19" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:79.457%;margin-top:-15.6px;left:16.7289%;margin-left:-25.5px;width:51px;">
			<p class="g-pstyle5">1500</p>
			<p class="g-pstyle5">1600</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-20" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:79.457%;margin-top:-15.6px;left:33.332%;margin-left:-25px;width:50px;">
			<p class="g-pstyle5">1601</p>
			<p class="g-pstyle5">1700</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-21" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:79.457%;margin-top:-15.6px;left:49.6751%;margin-left:-26px;width:52px;">
			<p class="g-pstyle5">1701</p>
			<p class="g-pstyle5">1800</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-22" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:79.457%;margin-top:-15.6px;left:66.1804%;margin-left:-25.5px;width:51px;">
			<p class="g-pstyle5">1801</p>
			<p class="g-pstyle5">1900</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-23" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:79.457%;margin-top:-15.6px;left:82.4185%;margin-left:-24px;width:48px;">
			<p class="g-pstyle5">1901</p>
			<p class="g-pstyle5">2021</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-24" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:83.3975%;left:82.5487%;margin-left:-7.4219%;width:14.8438%;">
			<p class="g-pstyle2">Períodos</p>
			<p class="g-pstyle4">(siglos)</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-25" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:83.2585%;left:38.8029%;margin-left:-7.9687%;width:15.9375%;">
			<p class="g-pstyle6">1790</p>
			<p class="g-pstyle7">Comienza la Revolución Industrial</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-26" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:95.2816%;margin-top:-6.5px;left:0%;width:213px;">
			<p class="g-pstyle8">Fuente: Ceballos y Ehrlich, PNAS 2023</p>
		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
	<div id="g-grafico_vertebrados-extintos-M" class="g-artboard" style="max-width: 360px;max-height: 722px" data-aspect-ratio="0.499" data-min-width="0" data-max-width="639">
<div style="padding: 0 0 200.5691% 0;"></div>
		<img id="g-grafico_vertebrados-extintos-M-img" class="g-grafico_vertebrados-extintos-M-img g-aiImg" alt="" src="https://static.eldiario.es/clip/b8cef041-d361-40a7-a7b4-9558a97c6536_source-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
		<div id="g-ai1-1" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:7.9911%;margin-top:-22.7px;left:0.2083%;width:304px;">
			<p class="g-pstyle0">Número de vertebrados extintos</p>
			<p class="g-pstyle0">en el periodo 1500-2021</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:16.2177%;margin-top:-9.1px;right:94.3528%;width:37px;">
			<p class="g-pstyle1">80</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-3" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:15.5114%;left:35.1373%;margin-left:-13.1944%;width:26.3889%;">
			<p class="g-pstyle2">Número acumulado de géneros extintos</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:21.0581%;margin-top:-8px;left:87.8857%;margin-left:-29.5px;width:59px;">
			<p class="g-pstyle3">TODOS</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:23.8349%;margin-top:-9.1px;right:94.385%;width:35px;">
			<p class="g-pstyle1">70</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:27.8375%;left:34.2406%;margin-left:-20.2778%;width:40.5556%;">
			<p class="g-pstyle4">La tasa baja de reptiles y anfibios extintos representa, probablemente, el resultado de la falta de medición en los siglos anteriores.</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-7" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:31.5906%;margin-top:-9.1px;right:94.1995%;width:37px;">
			<p class="g-pstyle1">60</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:39.2079%;margin-top:-9.1px;right:94.2388%;width:36px;">
			<p class="g-pstyle1">50</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-9" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:41.9708%;margin-top:-8px;left:88.9551%;margin-left:-23.5px;width:47px;">
			<p class="g-pstyle3">Aves</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-10" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:44.2629%;margin-top:-7.6px;left:34.92%;margin-left:-61.5px;width:123px;">
			<p class="g-pstyle5">Extinción de fondo</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-11" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:45.9803%;left:35.299%;margin-left:-19.7222%;width:39.4444%;">
			<p class="g-pstyle4">Es la medición de la desaparición de unas pocas especies que se observa de modo más o menos continuo a lo largo del tiempo geológico</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-12" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:46.9636%;margin-top:-9.1px;right:94.241%;width:37px;">
			<p class="g-pstyle1">40</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-13" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:54.7193%;margin-top:-9.1px;right:94.2206%;width:36px;">
			<p class="g-pstyle1">30</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-14" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:60.5291%;margin-top:-8px;left:88.8433%;margin-left:-37.5px;width:75px;">
			<p class="g-pstyle3">Mamíferos</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-15" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:62.475%;margin-top:-9.1px;right:94.1905%;width:36px;">
			<p class="g-pstyle1">20</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-16" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:69.4621%;margin-top:-13.6px;left:88.9204%;margin-left:-35.5px;width:71px;">
			<p class="g-pstyle6">Reptiles y</p>
			<p class="g-pstyle6">anfibios</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-17" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:70.0922%;margin-top:-9.1px;right:94.3346%;width:34px;">
			<p class="g-pstyle1">10</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-18" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:77.9864%;margin-top:-9.1px;right:94.1688%;width:30px;">
			<p class="g-pstyle1">0</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-19" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:80.8256%;margin-top:-14.6px;left:16.6271%;margin-left:-24.5px;width:49px;">
			<p class="g-pstyle7">1500</p>
			<p class="g-pstyle7">1600</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-20" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:80.8256%;margin-top:-14.6px;left:34.5551%;margin-left:-24px;width:48px;">
			<p class="g-pstyle7">1601</p>
			<p class="g-pstyle7">1700</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-21" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:80.8256%;margin-top:-14.6px;left:52.1959%;margin-left:-25px;width:50px;">
			<p class="g-pstyle7">1701</p>
			<p class="g-pstyle7">1800</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-22" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:80.8256%;margin-top:-14.6px;left:70.2241%;margin-left:-24.5px;width:49px;">
			<p class="g-pstyle7">1801</p>
			<p class="g-pstyle7">1900</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-23" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:80.8256%;margin-top:-14.6px;left:87.7762%;margin-left:-23px;width:46px;">
			<p class="g-pstyle7">1901</p>
			<p class="g-pstyle7">2021</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-24" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:84.8973%;left:88.6353%;margin-left:-13.1944%;width:26.3889%;">
			<p class="g-pstyle2">Períodos</p>
			<p class="g-pstyle4">(siglos)</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-25" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:84.7588%;left:34.166%;margin-left:-14.1667%;width:28.3333%;">
			<p class="g-pstyle8">1790</p>
			<p class="g-pstyle9">Comienza la Revolución Industrial</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-26" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:96.3231%;margin-top:-6.5px;left:0%;width:213px;">
			<p class="g-pstyle10">Fuente: Ceballos y Ehrlich, PNAS 2023</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2023-09-18 12:58 -->
    </figure><p class="article-text">
        En lo que se refiere al futuro, los autores calculan que las actuales tasas de extinci&oacute;n gen&eacute;ricas probablemente se acelerar&aacute;n enormemente en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas debido a factores que acompa&ntilde;an al crecimiento y consumo humanos, como la <strong>destrucci&oacute;n del h&aacute;bitat, el comercio ilegal y la alteraci&oacute;n del clima</strong>. Si todos los g&eacute;neros ahora en peligro desaparecieran para el a&ntilde;o 2100, las tasas de extinci&oacute;n ser&iacute;an 354 veces m&aacute;s altas en promedio que las tasas anteriores (hasta 511 veces m&aacute;s para los mam&iacute;feros). Traducido en tiempo, subrayan, esto significa que los g&eacute;neros perdidos en tres siglos habr&iacute;an necesitado 106.000 y 153.000 a&ntilde;os para convertirse en extinguidos en la ausencia de humanos. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los géneros perdidos en los últimos cinco siglos habrían tardado 18.000 años en extinguirse sin la presión humana

</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos decidido usar la analog&iacute;a que us&oacute; Darwin del &lsquo;&aacute;rbol de la vida&rsquo;, porque se entiende perfectamente&rdquo;, explica Ceballos a <em>elDiario.es</em>. &ldquo;Y hablamos de la<strong> mutilaci&oacute;n del &aacute;rbol</strong> porque realmente es lo que est&aacute; pasando; estamos cortando ramas de una manera que hace da&ntilde;o y estamos perdiendo ramas peque&ntilde;as y grandes&rdquo;. El valor intr&iacute;nseco del estudio es que pone la lupa en p&eacute;rdidas de unidades evolutivas m&aacute;s grandes y complejas que las simples especies, destaca. &ldquo;Cuando perd&eacute;s algunas especies no se pierde toda su historia evolutiva, pero si perd&eacute;s el g&eacute;nero completo, s&iacute;. <strong>Estamos perdiendo gran parte de la historia evolutiva del planeta&nbsp;y eso tiene consecuencias para el ser humano</strong>&rdquo;, sentencia.
    </p><h3 class="article-text">Consecuencias tangibles</h3><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de los autores, nuestra actividad est&aacute; &ldquo;transformando por completo la biosfera&rdquo; y erosionando la &ldquo;biblioteca gen&eacute;rica&rdquo; de especies, con consecuencias sobre el funcionamiento y los servicios de los ecosistemas, incluida la productividad primaria, los ciclos biogeoqu&iacute;micos y las interacciones entre especies, entre muchos otros. Para ello ponen algunos ejemplos, como la <strong>desaparici&oacute;n de las </strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ectopistes_migratorius" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>palomas migratorias</strong></a><strong> en Norteam&eacute;rica</strong>, e insisten en que la p&eacute;rdida de un g&eacute;nero muy extendido puede tener un impacto en el funcionamiento de todo un ecosistema.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos perdiendo gran parte de la historia evolutiva del planeta y eso tiene consecuencias para el ser humano</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gerardo Ceballos</span>
                                        <span>—</span> Autor principal del artículo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La extinci&oacute;n antropog&eacute;nica de las palomas migratorias redujo la dieta humana en el noreste de Am&eacute;rica del Norte y alter&oacute; la estructura de los ecosistemas en amplias &aacute;reas&rdquo;, escriben. &ldquo;Junto con otras extinciones y disminuciones de poblaci&oacute;n (por ejemplo, pumas y lobos) y los cambios resultantes en las comunidades de roedores, la regi&oacute;n probablemente se volvi&oacute; propicia para brotes de muchas <strong>enfermedades infecciosas zoon&oacute;ticas</strong> como la espiroqueta transmitida por garrapatas (<em>Borrelia burgdorferi</em>), que causa la enfermedad de Lyme, una enfermedad humana desagradable y cada vez m&aacute;s com&uacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la diferencia en las tasas de extinci&oacute;n, Ceballos cree que aves y mam&iacute;feros tienen m&aacute;s g&eacute;neros extintos que anfibios y reptiles por una cuesti&oacute;n metodol&oacute;gica, porque nadie se fijaba en estos &uacute;ltimos hasta hace relativamente poco. La <strong>alta tasa de desaparici&oacute;n de las aves</strong>, apunta, se explica en parte por lo que sucedi&oacute; con la colonizaci&oacute;n de las islas durante los siglos XVII y XVIII, cuando especies como el dodo, que hab&iacute;an vivido sin depredadores, fueron v&iacute;ctimas de la invasi&oacute;n de especies llevadas por humanos.&nbsp;&ldquo;Pero esas diferencias est&aacute;n desapareciendo&rdquo; &ndash;advierte&ndash; y <strong>ahora estamos afectando b&aacute;sicamente a todos los animales</strong>, desde ratones a elefantes, desde caracoles a rinocerontes&ldquo;.
    </p><h3 class="article-text">Medir el impacto evolutivo</h3><p class="article-text">
        Para el investigador espa&ntilde;ol <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/valladares-ros-fernando" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Fernando Valladares</strong></a>, director del grupo de Ecolog&iacute;a y Cambio Global en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), este estudio es la cuantificaci&oacute;n m&aacute;s seria hasta ahora del <strong>impacto evolutivo de la p&eacute;rdida de especies</strong> y destaca el valor de tener en cuenta aspectos evolutivos y no solo ecol&oacute;gicos. &ldquo;Estamos muy acostumbrados a contar y medir en n&uacute;meros y no es representativo de lo que realmente importa, porque hay especies m&aacute;s relevantes y otras menos, y especies m&aacute;s redundantes funcionalmente, es decir, que desde el punto de vista de la funci&oacute;n contamos con m&aacute;s alternativas&rdquo;, explica. &ldquo;Tambi&eacute;n ocurre desde el punto de vista filogen&eacute;tico; hay especies que son las &uacute;ltimas que quedan de algunos grupos y otras que representan a grupos m&aacute;s comunes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A juicio de Valladares, lo que nos indican estos datos y proyecciones de cara al futuro es el tiempo evolutivo que estamos perdiendo, es decir, el que le costar&iacute;a a la naturaleza volver a recuperar algunas de esas especies y grupos. &ldquo;Y nos llevar&iacute;a miles de a&ntilde;os que no tenemos, porque la evoluci&oacute;n nunca va a ir tan deprisa, y cuanta menos materia prima tengas, menos especies y diversidad funcional y filogen&eacute;tica podr&aacute; crear, de modo que las capacidades para hacer frente a un cambio clim&aacute;tico como el actual disminuyen exponencialmente&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La erosión ambiental avanza a una velocidad tan acelerada que los organismos no tienen tiempo de adaptarse </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Daniel Pincheira-Donoso</span>
                                        <span>—</span> Queen&#039;s University Belfast 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El gran problema que revelan los resultados de este estudio es la <strong>velocidad a la que estos linajes se est&aacute;n extinguiendo</strong>&rdquo;, advierte  <a href="https://www.qub.ac.uk/schools/SchoolofBiologicalSciences/Connect/AcademicStaff/dr-daniel-pincheira-donoso/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel Pincheira-Donoso</a>, investigador del Laboratorio de MacroBiodiversidad de la facultad de Ciencias Biol&oacute;gicas de la Queen's University Belfast (Reino Unido) en declaraciones al <a href="https://sciencemediacentre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Science Media Centre</a>. &ldquo;Este fen&oacute;meno es una prueba de que la <strong>erosi&oacute;n ambiental causada por la expansi&oacute;n de la actividad industrial del ser humano</strong> avanza a una velocidad tan acelerada que los organismos que habitan la tierra no alcanzan a tener el tiempo de adaptarse a esos cambios, lo que causa su colapso&rdquo;. Por otro lado, se&ntilde;ala, teniendo en cuenta que es posible que todav&iacute;a no hayamos descubierto y catalogado m&aacute;s del 25% de las especies que existen sobre la Tierra, podr&iacute;a ocurrir que las tasas de extinci&oacute;n de especies y de linajes completos fueran solo la punta del iceberg.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.uam.es/Ciencias/David-Buckley-Iglesias/1446774505622.htm?language=es&amp;pid=1446767912028&amp;title=Buckley%20Iglesias,%20David" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">David Buckley</span></a>, bi&oacute;logo evolutivo y profesor de Gen&eacute;tica de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid (UAM), coincide en que apenas estamos viendo una parte de la biodiversidad perdida. &ldquo;Si uno se mete a ver cu&aacute;ntas especies de mam&iacute;feros o insectos se extinguieron, sabemos que hay much&iacute;simas m&aacute;s de las que conocemos y que hay muchas que desaparecen antes de describirlas&rdquo;, confirma. El investigador cree que el enfoque de este nuevo estudio es acertado y va en la l&iacute;nea de la extinci&oacute;n acelerada que est&aacute;n registrando otros grupos. &ldquo;Yo trabaj&eacute; en anfibios y llevamos muchos a&ntilde;os viendo tanto el declive de poblaciones como la extinci&oacute;n de algunas especies&rdquo;, apunta. &ldquo;Y, en t&eacute;rminos m&aacute;s ecol&oacute;gicos, lo comprobamos en los sitios donde vamos y ya no se ven cosas, porque los ambientes se modificaron; donde antes hab&iacute;a campo, resulta que se urbaniz&oacute; o hay campos de cultivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tal <strong>mutilaci&oacute;n del &aacute;rbol de la vida</strong> y la consiguiente <strong>p&eacute;rdida de servicios ecosist&eacute;micos proporcionados por la biodiversidad a la humanidad</strong> es una grave amenaza a la estabilidad de la civilizaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;alan los autores del estudio. &ldquo;Es esencial realizar esfuerzos pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos y sociales inmediatos de una escala sin precedentes si queremos prevenir estas extinciones y sus impactos sociales&rdquo;. &ldquo;Hay razones &eacute;ticas, morales y filos&oacute;ficas para frenar la extinci&oacute;n de especies, pero la m&aacute;s importante es que es como si perdi&eacute;ramos ladrillos del edificio&rdquo;, concluye Ceballos. &ldquo;Porque <strong>de momento la pared sigue de pie, pero eventualmente puede colapsar,</strong> y es a nosotros a quienes afecta&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/sexta-extincion-numeros-humanos-desaparicion-especies_1_10525257.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Sep 2023 09:08:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los números de la “sexta extinción”: se multiplicó por 35 la tasa de desaparición de especies]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ecosistema,Especies en extinción,Evolución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La hormiga roja de fuego: cómo es y qué hace el insecto que atemoriza a Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/hormiga-roja-fuego-invasora-espana_1_10505276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e3d717b-2f90-472b-baff-741a850f21ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La hormiga roja de fuego: cómo es y qué hace el insecto que atemoriza a Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Investigadores españoles e italianos documentan la existencia de 88 nidos de la hormiga roja de fuego en Sicilia y advierten que es cuestión de tiempo que esta especie invasora y agresiva sea detectada en España.</p></div><p class="article-text">
        La agradable experiencia de sentarse en el pasto puede pasar a la historia en breve en algunos lugares de Espa&ntilde;a si, como se teme, la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Solenopsis_invicta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hormiga&nbsp;roja de fuego</a> (<em>Solenopsis invicta</em>) llega a la pen&iacute;nsula en los pr&oacute;ximos meses. La amenaza est&aacute; ahora mucho m&aacute;s cerca despu&eacute;s de conocer el trabajo liderado por&nbsp;<a href="https://www.ibe.upf-csic.es/es/vila" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roger Vila</a>,&nbsp;del Instituto de Biolog&iacute;a Evolutiva (IBE),&nbsp;cuyo equipo identific&oacute; por primera vez la presencia de esta especie invasora y agresiva en territorio europeo, en la isla de Sicilia.
    </p><p class="article-text">
        En este estudio publicado <a href="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(23)00974-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista&nbsp;</a><a href="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(23)00974-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Current Biology</em></a>, Vila y su equipo descubrieron 88 nidos de la&nbsp;hormiga&nbsp;roja de fuego repartidos en unas cinco hect&aacute;reas cerca de la ciudad italiana de Siracusa. &ldquo;Las hemos encontrado en este lugar de Sicilia y, por los testimonios, sabemos que llevan all&iacute; un m&iacute;nimo de tres a&ntilde;os&rdquo;, explica Vila a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. Hasta ahora solo se hab&iacute;a detectado su presencia en el continente europeo y en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica en algunos controles rutinarios en puertos, pero es la primera vez que se identifican nidos, con lo que las posibilidades de que salten a territorio continental se multiplican.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k265S0a2N1unPtzsNBj" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Estos insectos tienen capacidades de expansi&oacute;n explosiva</strong>&rdquo;, explica Vila. &ldquo;En este lugar hay 88 nidos y <strong>observamos muchos vuelos nupciales de hembras y machos, lo que indica que pueden expandirse muy r&aacute;pido</strong>&rdquo;. M&aacute;s si tenemos en cuenta lo que pas&oacute; en China y Estados Unidos,&nbsp;advierte, donde esta especie procedente de Sudam&eacute;rica se instal&oacute; y prolifer&oacute; en tiempo r&eacute;cord.
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                Picadura de &#039;S. invicta&#039; documentada en Siracusa                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Una expansi&oacute;n global y veloz</h3><p class="article-text">
        La<strong>&nbsp;hormiga&nbsp;roja de fuego es una especie invasora que provoca un gran impacto en los ecosistemas, la agricultura y la salud humana</strong>. Su<strong> picadura es dolorosa e irritante</strong> y puede generar p&uacute;stulas y reacciones al&eacute;rgicas, pudiendo llegar a producir un choque anafil&aacute;ctico.&nbsp;En menos de un siglo, esta&nbsp;hormiga&nbsp;se estableci&oacute; en gran parte de Estados Unidos, M&eacute;xico, el Caribe, China, Taiw&aacute;n y Australia, y solo pudo ser erradicada en Nueva Zelanda. Su presencia en Estados Unidos provoca una p&eacute;rdida estimada de cerca de 6.000 millones de euros al a&ntilde;o, mientras que pa&iacute;ses como Australia destinan millones a su erradicaci&oacute;n, a&uacute;n sin &eacute;xito.
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                Mapa de distribución de &#039;S. invicta&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Lo descubrimos un poco por accidente&rdquo;, explica <a href="https://scvsa-servizi.campusnet.unipr.it/do/docenti.pl/Alias?enrico.schifani#profilo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrico Schifani</a>, coautor del estudio que trabaj&oacute; sobre el terreno. &ldquo;Fuimos en invierno, cuando la mayor&iacute;a de hormigas no est&aacute;n activas, pero ellas s&iacute; lo estaban. En esta zona la densidad de hormigueros es muy grande y se las ve muy bien, porque se forman grandes montones de tierra marr&oacute;n en el exterior de sus hormigueros&rdquo;, describe. &ldquo;Son peque&ntilde;as y supernumerosas&rdquo;, asegura. &ldquo;Y <strong>salen del hormiguero en enjambres, enloquecidas</strong>&rdquo;. Despu&eacute;s de documentar el n&uacute;mero de colonias e individuos que viven en este lugar, los autores trabajan en la elaboraci&oacute;n de <strong>un plan de erradicaci&oacute;n</strong> con las autoridades locales, que es a quienes corresponde neutralizar la amenaza.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El primer asentamiento de muchos</h3><p class="article-text">
        Los autores del estudio lograron determinar, mediante an&aacute;lisis gen&eacute;ticos, que la poblaci&oacute;n detectada probablemente procede de China o Estados Unidos, pero desconocen la v&iacute;a de entrada. Las colonias se localizan en una zona suburbana de la ciudad de Siracusa conformada por un estuario y un parque natural y los investigadores creen que el punto de entrada debe haber sido una zona de paso con actividad humana, como el puerto comercial de la ciudad.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Observamos muchos vuelos nupciales de hembras y machos, lo que indica que pueden expandirse muy rápido</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Roger Vila</span>
                                        <span>—</span> Investigador del Instituto de Biología Evolutiva (IBE)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los modelos generados a partir de las condiciones ambientales actuales, los autores tambi&eacute;n predicen que esta especie invasora <strong>podr&iacute;a establecerse en el 7% del continente</strong>, aproximadamente, y que la mitad de las &aacute;reas urbanas en Europa ser&iacute;an aptas para su establecimiento debido a sus condiciones ambientales. Y las ciudades costeras del Mediterr&aacute;neo, altamente conectadas por puertos mar&iacute;timos, son las principales candidatas para favorecer su propagaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si se consideran las predicciones del cambio clim&aacute;tico, el escenario empeora gravemente, porque una mayor parte de Europa pasar&iacute;a a ser adecuada para la especie, indican los autores. Grandes ciudades como Barcelona, Roma, Londres o Par&iacute;s podr&iacute;an ver su actividad alterada por esta especie invasora, que puede afectar al estilo de vida de las personas por su abundancia y agresividad.
    </p><h3 class="article-text">Adi&oacute;s a pisar el pasto descalzos&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Se trata de una especie invasora <strong>molesta para los humanos</strong>, y aunque la zona que ocupan de momento las hormigas en Sicilia es muy peque&ntilde;a,  ya tuvo efectos en la poblaci&oacute;n local. &ldquo;La zona invadida es de unas pocas hect&aacute;reas y se ha descubierto pronto &ndash;subraya Schifani&ndash; pero en esa zona hay gente que va en barcas y kayaks que ya lo han notado; nos cuentan que ahora usan zapatos para protegerse, y <strong>ya no pueden caminar descalzos en este c&eacute;sped por culpa de las picaduras</strong>&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Zonas de Europa en las que la hormiga roja podría asentarse"
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            <span class="title">
                Zonas de Europa en las que la hormiga roja podría asentarse                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El propio Schifani recibi&oacute; varias dolorosas picaduras de estos insectos durante la investigaci&oacute;n. &ldquo;<strong>Me picaron en varias partes del cuerpo, de hecho me quit&eacute; una del cuello</strong>&rdquo;, relata. &ldquo;<strong>Me doli&oacute; bastante; las llaman &rdquo;hormigas de fuego&ldquo; por esa quemaz&oacute;n y dolor intenso&rdquo;</strong>. Es importante recordar, insiste, que se trata de picaduras, no de mordeduras. &ldquo;Es una diferencia interesante, porque <strong>las hormigas europeas casi ninguna pica</strong>, esto se produce sobre todo en los tr&oacute;picos&rdquo;, asegura. &ldquo;Y las que lo hacen no tienen la costumbre de hacer sus enormes hormigueros en lugares donde vive la gente. El problema de estas hormigas es que se asientan en zonas habitadas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La hormiga <strong>tiene un aguij&oacute;n en el abdomen</strong>, un rasgo que ten&iacute;an las primeros ancestros de estos artr&oacute;podos, pero que la mayor&iacute;a perdi&oacute;. &ldquo;Por ah&iacute; <strong>inoculan veneno</strong> y ese es el motivo por el que pueden producir choques anafil&aacute;cticos&rdquo;, resalta. &ldquo;En realidad lo dif&iacute;cil es tener una sola picadura, porque se mueven en enormes grupos y se expanden por todas partes, as&iacute; que es muy f&aacute;cil que te piquen muchas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me picaron varias. Lo difícil es tener una sola picadura, porque se mueven en grandes grupos 
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Enrico Schifani</span>
                                        <span>—</span> Coautor del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Se asientan cerca de las casas y tienden a invadir jardines y c&eacute;sped</strong>&rdquo;, se&ntilde;ala Vila. Pero la consecuencia no es solo la molestia al ser humano, tambi&eacute;n<strong> afectan gravemente a los ecosistemas</strong>. &ldquo;Es una hormiga muy dominante, <strong>todos los invertebrados de la zona desaparecen, incluso los vertebrados que no pueden escapar porque est&aacute;n d&eacute;biles o porque son polluelos</strong>, simplemente se los comen. Hay tantos miles, en un nido hay decenas de miles de obreras, imagina el efecto con su picadura cada uno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia en Estados Unidos muestra que estas hormigas pueden causar <strong>graves da&ntilde;os en maquinaria</strong> (debido a su atracci&oacute;n hacia los sistemas el&eacute;ctricos) y <strong>desperfectos en pavimentos</strong> (por los grandes socavones que producen), adem&aacute;s de impedir las actividades al aire libre en algunas zonas.&nbsp;Si entran en las casas, se han dado casos en los que han da&ntilde;ado a mascotas enjauladas o atadas que no pod&iacute;an huir.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Incluida como especie invasora</h3><p class="article-text">
        Esta especie de hormiga est&aacute; incluida en el Cat&aacute;logo espa&ntilde;ol de especies invasoras y se puede consultar&nbsp;<a href="https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/conservacion-de-especies/mtjsolenopsisinvicta_tcm30-561768.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su ficha</a>&nbsp;en el Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica, donde se indica que &ldquo;no hay evidencias de que esta especie haya sido introducida en Espa&ntilde;a&rdquo;.&nbsp;&ldquo;Previamente habr&iacute;a sido detectada de manera puntual en otros lugares de Europa, como en invernaderos o durante las inspecciones de productos de importaci&oacute;n en los puertos&rdquo;, subraya <a href="http://www.ebd.csic.es/web/angulo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elena Angulo</a>, investigadora en la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana (CSIC), en declaraciones al <a href="https://sciencemediacentre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Science Media Centre Espa&ntilde;a</a>.&nbsp;&ldquo;En pa&iacute;ses que temen su llegada, como Jap&oacute;n u otros del Pac&iacute;fico, se gastan millones de d&oacute;lares en su prevenci&oacute;n. Por ello, es una prioridad para Italia (y Europa) realizar una <strong>erradicaci&oacute;n temprana </strong>de la especie en la zona de Siracusa, cueste lo que cueste; porque de ser exitosa, ahorrar&iacute;a graves problemas sanitarios y econ&oacute;micos al pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k5dmgyiu1Mjdw9zsNBB" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Sin embargo, el control de la invasi&oacute;n es muy dif&iacute;cil y no se cuenta con medidas efectivas. &ldquo;Las experiencias llevadas a cabo en Estados Unidos  o Australia no han frenado su expansi&oacute;n&rdquo;, asegura <a href="http://www.uco.es/botanica/es/joaquin-reyes-lopez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joaqu&iacute;n L. Reyes-L&oacute;pez</a>,&nbsp;profesor titular del &aacute;rea de Ecolog&iacute;a de la Universidad de C&oacute;rdoba.&nbsp;&ldquo;Actualmente se est&aacute; experimentando con lucha biol&oacute;gica, buscando enemigos naturales, como moscas parasitarias (<em>Phoridae</em>), entre otros, que permitan controlar sus poblaciones&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Grandes ciudades como Barcelona, Roma, Londres o París podrían ver su actividad alterada por esta especie invasora</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Desde 2022, esta especie figura en la lista de <strong>especies preocupantes de la Uni&oacute;n Europea</strong>, lo que proh&iacute;be su comercializaci&oacute;n, posesi&oacute;n y captura&rdquo;, explica <a href="https://www.imbe.fr/olivier-blight.html?lang=fr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Olivier Blight</a>, profesor asistente en el Instituto Mediterr&aacute;neo de Biodiversidad y de Ecolog&iacute;a Marina y Continental (IMBE) en Avi&ntilde;&oacute;n (Francia). &ldquo;Esta detecci&oacute;n de una nueva hormiga invasora en Europa es un muy buen ejemplo del creciente problema de las invasiones biol&oacute;gicas, que deber&iacute;a obligar a los Estados miembros a dotarse de herramientas normativas y financieras para responder eficazmente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace solo unos d&iacute;as, un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/especies-invasoras-informe-ipbes-salud-humana_1_10485870.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevo informe</a> de&nbsp;la Plataforma Intergubernamental Cient&iacute;fico-Normativa sobre Diversidad Biol&oacute;gica y Servicios de los Ecosistemas (<a href="https://www.ipbes.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>IPBES</strong></a>) detallaba c&oacute;mo hasta 37.000 especies invasoras han jugado un papel clave en el 60% de las extinciones y empeorar&aacute;n las consecuencias de la crisis clim&aacute;tica, como los grandes incendios. Con su actividad fren&eacute;tica, adem&aacute;s de impedir los p&iacute;cnics o caminar descalzo, esta voraz hormiga puede ser otro riesgo a&ntilde;adido para la diversidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/hormiga-roja-fuego-invasora-espana_1_10505276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Sep 2023 16:13:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La hormiga roja de fuego: cómo es y qué hace el insecto que atemoriza a Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Insectos,Salud,ecosistema]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ONU propone medidas para reducir un 80 % la contaminación por plástico para 2040]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/onu-propone-medidas-reducir-80-contaminacion-plastico-2040_1_10208946.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f4de621-9c65-4e25-9195-d2e3985ef062_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ONU propone medidas para reducir un 80 % la contaminación por plástico para 2040"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) considera la contaminación por plásticos "una crisis global" contra la que es necesario actuar rápidamente y de manera coordinada. "El modo en que producimos, usamos y desechamos los plásticos está contaminando los ecosistemas, lo que crea riesgos para la salud humana y desestabiliza el clima", dice el informe.</p></div><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute;n por pl&aacute;sticos en el mundo podr&iacute;a reducirse en un 80 % si los gobiernos desarrollan una serie de &ldquo;cambios profundos&rdquo; legislativos y legales propuestos en un nuevo informe publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), con sede en Nairobi.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El modo en que producimos, usamos y desechamos los pl&aacute;sticos est&aacute; contaminando los ecosistemas, lo que crea riesgos para la salud humana y desestabiliza el clima&rdquo;, dijo este martes a trav&eacute;s de un comunicado la directora ejecutiva de esta agencia de la ONU, Inger Andersen.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Andersen destac&oacute; que la hoja de ruta del PNUMA puede &ldquo;reducir dr&aacute;sticamente estos riegos a trav&eacute;s de la adopci&oacute;n de un enfoque circular que mantenga los pl&aacute;sticos fuera de los ecosistemas, fuera de nuestros cuerpos y en la econom&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El documento, titulado <strong>&ldquo;Cerrando el grifo: C&oacute;mo el mundo puede terminar con la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;stico y crear una econom&iacute;a circular&rdquo;</strong>, pretende ser una &ldquo;br&uacute;jula&rdquo; para los gobiernos y &ldquo;se apoya s&oacute;lo en tecnolog&iacute;as y soluciones que ya existen, pero requiere una acci&oacute;n urgente y simult&aacute;nea que cruce fronteras&rdquo;, seg&uacute;n la agencia.
    </p><p class="article-text">
        El PNUMA advirti&oacute; de que &ldquo;un retraso de cinco a&ntilde;os (en la aplicaci&oacute;n de estas medidas) puede llevar a un aumento de 80 millones de toneladas&rdquo; de la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;stico para 2040.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la eliminaci&oacute;n de los pl&aacute;sticos innecesarios para &ldquo;reducir los residuos en origen&rdquo;, el informe propone como soluci&oacute;n tres &ldquo;cambios en el mercado&rdquo;: reutilizar, reciclar y, asimismo, reorientar y diversificar los materiales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Impulsar el mercado de productos reutilizables (como botellas y bolsas de m&uacute;ltiples usos, dispensadores a granel o la reparaci&oacute;n, entre otros) en lugar de una econom&iacute;a desechable significa garantizar que el mercado de la reutilizaci&oacute;n implique mayores oportunidades de negocio que el mercado de productos de pl&aacute;stico de un solo uso&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el PNUMA.
    </p><p class="article-text">
        En el mismo sentido, diferentes medidas podr&iacute;an aumentar los beneficios econ&oacute;micos del reciclaje, subraya el informe: desde la retirada de los subsidios para los combustibles f&oacute;siles que hacen m&aacute;s baratos los pl&aacute;sticos nuevos hasta la prohibici&oacute;n de los pl&aacute;sticos dif&iacute;ciles de reciclar o los productos qu&iacute;micos &ldquo;peligrosos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, incluso si se aplican estas medidas, en 2040 a&uacute;n habr&aacute; que gestionar unos 100 millones de toneladas de pl&aacute;sticos de un solo uso, equivalente a 30.000 kil&oacute;metros de residuos en l&iacute;nea recta o a la distancia de ida y vuelta entre Nueva York y S&iacute;dney, advirti&oacute; la agencia.
    </p><p class="article-text">
        Si bien el PNUMA reconoce que &ldquo;los costos de inversi&oacute;n para el cambio sist&eacute;mico recomendado son significativos&rdquo;, son menores que los gastos si no se materializan esos cambios.
    </p><p class="article-text">
        El dinero para esa inversi&oacute;n, se&ntilde;ala el documento, puede ser recaudado al desviar los fondos asignados a crear nuevas instalaciones de producci&oacute;n de pl&aacute;stico, que ya no ser&aacute;n necesarias, o mediante regulaciones que obliguen a los productores a hacerse cargo de la recolecci&oacute;n, el reciclaje y el desecho del pl&aacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        El PNUMA calcula que alrededor de 7.000 millones de las 9.200 millones de toneladas de pl&aacute;stico producidas entre 1950 y 2017 se han convertido en residuos pl&aacute;sticos que acabaron en los vertederos o arrojadas a los ecosistemas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, esta instituci&oacute;n de la ONU considera la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;sticos &ldquo;una crisis global&rdquo; contra la que es necesario actuar r&aacute;pidamente y de manera coordinada.
    </p><p class="article-text">
        Este nuevo informe del PNUMA cobra una importancia especial al publicarse poco antes del inicio en Par&iacute;s el pr&oacute;ximo 29 de mayo de la segunda reuni&oacute;n del Comit&eacute; Negociador Intergubernamental sobre un tratado vinculante para hacer frente a la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        El comit&eacute; surgi&oacute; el pasado febrero de la V Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente (UNEA-5), celebrada en la capital keniana.
    </p><p class="article-text">
        EFE.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/onu-propone-medidas-reducir-80-contaminacion-plastico-2040_1_10208946.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 May 2023 11:57:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ONU propone medidas para reducir un 80 % la contaminación por plástico para 2040]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Reciclado,Plástico,botellas de plástico,Contaminación,ecosistema]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ecosistemas complejos aparecieron poco después de la mayor extinción, mucho antes de lo que se creía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/ecosistemas-complejos-aparecieron-despues-mayor-extincion-creia_1_9941468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5c1c202-0f49-4c9b-bae3-f54375ae8d36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ecosistemas complejos aparecieron poco después de la mayor extinción, mucho antes de lo que se creía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace unos 250 millones de años, la extinción masiva del Pérmico-Triásico acabó con más del 80% de las especies del planeta, la mayor pérdida registrada en el planeta. Tras ella, los científicos creen que la vida en la Tierra estuvo dominada por especies simples hasta 10 millones de años antes de que pudieran evolucionar ecosistemas más complejos.

</p></div><p class="article-text">
        Nuevos f&oacute;siles hallados en China indican que en la Tierra ya hab&iacute;a ecosistemas complejos s&oacute;lo un mill&oacute;n de a&ntilde;os despu&eacute;s de la extinci&oacute;n masiva del P&eacute;rmico-Tri&aacute;sico, mucho antes de lo que se pensaba.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos 250 millones de a&ntilde;os, la extinci&oacute;n masiva del P&eacute;rmico-Tri&aacute;sico acab&oacute; con m&aacute;s del 80% de las especies del planeta, la mayor p&eacute;rdida registrada en el planeta. Tras ella, los cient&iacute;ficos creen que la vida en la Tierra estuvo dominada por especies simples hasta 10 millones de a&ntilde;os antes de que pudieran evolucionar ecosistemas m&aacute;s complejos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, un equipo internacional de investigadores, entre ellos cient&iacute;ficos de la Universidad McGill y de la Universidad de Quebec en Montreal, cuestiona esta teor&iacute;a tan antigua.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, los cient&iacute;ficos hab&iacute;an sostenido durante mucho tiempo la teor&iacute;a de que el calor abrasador de los oc&eacute;anos, consecuencia de un cambio clim&aacute;tico catastr&oacute;fico, impidi&oacute; el desarrollo de vida compleja tras la extinci&oacute;n masiva. Esta idea se basa en pruebas geoqu&iacute;micas de las condiciones oce&aacute;nicas de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el descubrimiento de f&oacute;siles de hace 250,8 millones de a&ntilde;os cerca de la regi&oacute;n china de Guizhou sugiere que en la Tierra hab&iacute;a ecosistemas complejos s&oacute;lo un mill&oacute;n de a&ntilde;os despu&eacute;s de la extinci&oacute;n masiva del P&eacute;rmico-Tri&aacute;sico, mucho antes de lo que se pensaba.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los f&oacute;siles de la regi&oacute;n de Guizhou revelan un ecosistema oce&aacute;nico con diversas especies que formaban una compleja cadena alimentaria que inclu&iacute;a plantas, peces &oacute;seos, peces con aletas de raya, cangrejos, langostas, gambas y moluscos. En total, nuestro equipo descubri&oacute; 12 clases de organismos e incluso hall&oacute; heces fosilizadas, que revelan pistas sobre la dieta de estos antiguos animales&rdquo;, explica en un comunicado Morgann Perrot, antiguo investigador postdoctoral de la Universidad McGill, ahora en la Universidad de Quebec en Montreal.
    </p><p class="article-text">
        Antes se pensaba que un ecosistema complejo necesitar&iacute;a entre 5 y 10 millones de a&ntilde;os para evolucionar tras una extinci&oacute;n. Sin embargo, los investigadores descubrieron que los espec&iacute;menes de la regi&oacute;n de Guizhou evolucionaron mucho m&aacute;s r&aacute;pido que eso utilizando la dataci&oacute;n radiom&eacute;trica para datar las rocas donde se descubrieron los f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo esto tiene implicaciones para nuestra comprensi&oacute;n de la rapidez con que la vida puede responder a crisis extremas. Tambi&eacute;n obliga a reevaluar las condiciones oce&aacute;nicas de principios del Tri&aacute;sico&rdquo;, afirma Perrot, cuya investigaci&oacute;n se centra en las ciencias de la Tierra y la geocronolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/ecosistemas-complejos-aparecieron-despues-mayor-extincion-creia_1_9941468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Feb 2023 10:15:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ecosistemas complejos aparecieron poco después de la mayor extinción, mucho antes de lo que se creía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,ecosistema]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siempreverde, el árbol ornamental que llegó de China y hoy pone en riesgo los bosques nativos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/siempreverde-arbol-ornamental-llego-china-hoy-pone-riesgo-bosques-nativos_1_9859796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/013f8edb-5ad0-444a-84b1-55d24b83c7a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Siempreverde, el árbol ornamental que llegó de China y hoy pone en riesgo los bosques nativos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes admirado como árbol ornamental, la especie de hoja perenne se extiende por el centro de Argentina y amenaza los ecosistemas locales.</p></div><p class="article-text">
        Cuando el siempreverde, o Ligustrum lucidum por su nombre cient&iacute;fico, lleg&oacute; de China a Argentina, a principios del siglo XX, encandil&oacute; el deseo de que parques y jardines tengan un &aacute;rbol de hojas verdes durante todo el a&ntilde;o. &Aacute;rbol de hoja perenne originario del sur de China, su presencia se extendi&oacute; r&aacute;pidamente tanto como &aacute;rbol ornamental como urbano, sobre todo en la provincia de C&oacute;rdoba, en el centro del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Para la d&eacute;cada del 50, los jardines de las casonas y castillos m&aacute;s importante de las zonas serranas de C&oacute;rdoba luc&iacute;an estos arbustos junto a muchas otras especies ex&oacute;ticas. No pas&oacute; mucho tiempo para que el siempreverde se extendiera a zonas de vegetaci&oacute;n aut&oacute;ctona, donde le fue ganando espacio a otras especies del bosque nativo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las hojas del Ligustrum lucidum permanecen verdes durante todo el año, una característica que ha hecho de esta especie un popular árbol ornamental."
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            <span class="title">
                Las hojas del Ligustrum lucidum permanecen verdes durante todo el año, una característica que ha hecho de esta especie un popular árbol ornamental.                            </span>
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        Desde entonces, su avance se ha vuelto imparable y ha puesto en riesgo los ecosistemas locales. Se estima que<a href="http://silvis.forest.wisc.edu/wp-content/uploads/pubs/SILVIS/Gavier_etal_2012_RSE.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;cerca del 20%</a>&nbsp;de los bosques nativos en la regi&oacute;n de las Sierras Chicas, en la provincia de C&oacute;rdoba est&aacute;n cubiertos por este &aacute;rbol, de ah&iacute; que la b&uacute;squeda de soluciones se vuelve urgente para proteger el ambiente y la vegetaci&oacute;n nativa.No s&oacute;lo en Argentina, sino en toda Am&eacute;rica y en todo el mundo, incluidos pa&iacute;ses como Australia y Nueva Zelanda, muchas especies de Ligustrum se consideran invasoras. Una de las capacidades que la convierten en invasora es la adaptaci&oacute;n a diversos ambientes y el acelerado crecimiento de su tronco y ramas que se abren paso en el bosque nativo, y han llegado a ser predominantes en la<a href="http://silvis.forest.wisc.edu/wp-content/uploads/pubs/SILVIS/Hoyos_etal_BiologicalInvasions2010.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;estructura del mismo</a>. Adem&aacute;s, sus hojas que permanecen verdes durante todo el a&ntilde;o impiden el paso de la luz solar al suelo, lo que dificulta el crecimiento de la vegetaci&oacute;n aut&oacute;ctona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Bosque dominado por la especie siempreverde en Córdoba, Argentina.                            </span>
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        Ante esta situaci&oacute;n, varios grupos de investigaci&oacute;n realizan estudios para comprender el impacto ambiental de esta especie en los ecosistemas locales y encontrar soluciones creativas que permitan aprovechar la madera, por ejemplo, para la construcci&oacute;n de muebles y viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Los cambios en la vegetaci&oacute;n, ya sean consecuencia de especies invasoras o de otros factores, suelen tener consecuencias para las poblaciones de aves que habitan un paisaje. La aparici&oacute;n de bosques de siempreverde no es una excepci&oacute;n, y en la &uacute;ltima d&eacute;cada se ha observado que estos &aacute;rboles tienen un impacto directo sobre las comunidades de aves y la diversidad de especies en Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Un&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10530-020-02399-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>&nbsp;publicado en la revista Biological Invasions se&ntilde;ala que en comparaci&oacute;n con los bosques nativos y mixtos &mdash;que combinan especies nativas e invasoras&mdash; en estas &aacute;reas se ha registrado una p&eacute;rdida de hasta un 37% de especies de aves.
    </p><p class="article-text">
        El estudio asegura que la invasi&oacute;n del siempreverde tiene un efecto negativo en las poblaciones de aves y aunque no se ha encontrado menos cantidad de ejemplares s&iacute; ha cambiado la variedad de especies. Por ejemplo, hay una gran poblaci&oacute;n de palomas adaptadas a los bosques invadidos.Los investigadores detectaron que las aves estaban presentes durante todo el a&ntilde;o, algo que no es com&uacute;n en los bosques nativos, donde en la temporada invernal la disponibilidad de alimentos disminuye.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creemos que esa no diferencia [en la presencia de aves entre estaciones] se debe a que hay muchas especies generalistas en el bosque nativo que toleran los disturbios. Como este bosque viene siendo transformado y alterado desde hace mucho tiempo probablemente las especies m&aacute;s sensibles hayan desaparecido&rdquo;, comenta Laura Bellis, investigadora del Instituto de Altos Estudios Espaciales Mario Gulich y autora principal de la publicaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Hay especies que consumen semillas de siempreverde y las defecan en otros lugares. Son como un transporte y llegan a lugares donde no podría reproducirse vegetativamente&quot;.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las aves que habitan los bosques del siempreverde modifican su alimentaci&oacute;n, dejan de consumir frutos de &aacute;rboles aut&oacute;ctonos como, por ejemplo, coco y molle &mdash;cuyas bayas se conocen como &ldquo;granos de pimienta rosa&rdquo;&mdash; e incorporan las frutas de esta nueva especie que tiene como ventaja estar disponible durante todo el a&ntilde;o. Hasta el momento la informaci&oacute;n sobre la composici&oacute;n nutricional de estas frutas no es suficiente, pero preocupa que su posible falta de nutrientes clave pueda contribuir a efectos negativos a largo plazo para las poblaciones de aves.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las aves depredadoras cuando consumen las semillas las rompen, esas no son el problema, pero hay otras especies que las consumen y despu&eacute;s las defecan en otros lugares. Entonces son como un transporte y llegan a lugares donde no podr&iacute;a reproducirse vegetativamente o no podr&iacute;a ser llevada por el hombre&rdquo;, cuenta Bellis y se&ntilde;ala que este es uno de los principales procesos de dispersi&oacute;n que favorece la germinaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El siempreverde y la competencia por el agua</h2><p class="article-text">
        Para Juan Ignacio Whitworth Hulse, que integra el Grupo de Estudios Ambientales en el Instituto de Matem&aacute;tica Aplicada San Luis (IMALS) el siempreverde recibe m&aacute;s agua que otras especies nativas como el molle, por ejemplo. &ldquo;En t&eacute;rminos del agua de lluvia que lleva bajo el bosque, el siempreverde ser&iacute;a un individualista y el molle cooperasta&rdquo;, dice.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una zona de bosque de siempreverde en la que no queda rastro de bosque nativo, en la provincia de Córdoba. Su altura, su capacidad de retención de agua y su densa copa le permiten competir con las especies autóctonas."
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                Una zona de bosque de siempreverde en la que no queda rastro de bosque nativo, en la provincia de Córdoba. Su altura, su capacidad de retención de agua y su densa copa le permiten competir con las especies autóctonas.                            </span>
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        Sucede que en el ciclo del agua la precipitaci&oacute;n se redistribuye cuando entra en contacto con la vegetaci&oacute;n. En el caso de los bosques de siempreverde por su copa en forma de embudo y el tronco de corteza lisa, el agua es conducida directamente hacia sus ra&iacute;ces.Un&nbsp;<a href="https://ri.conicet.gov.ar/handle/11336/116119" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>&nbsp;llevado a cabo por Whitworth Hulse que compar&oacute; el aprovechamiento de agua en bosques de especies nativas con los de siempreverde mostr&oacute; que estos &uacute;ltimos reciben m&aacute;s agua, pero tienen suelos m&aacute;s conservados porque hay menos retenci&oacute;n en la superficie. Sin embargo, el investigador dice que esto podr&iacute;a ser casi el &uacute;nico aspecto positivo en esta comparaci&oacute;n, ya que la reducci&oacute;n de la humedad del suelo que provoca el siempreverde plantea m&aacute;s problemas, sobre todo durante las estaciones secas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El siempreverde sigue avanzando hacia las cabeceras de cuencas, la zona de pastizal, que es donde se acumula la mayor cantidad de agua en Sierras Chicas&rdquo;, se&ntilde;ala el investigador, y agrega que los arroyos de esa zona tienen un importante caudal con agua disponible durante todo el a&ntilde;o por eso el comportamiento de la especie invasora podr&iacute;a afectar la disponibilidad del recurso.
    </p><p class="article-text">
        Otro efecto sobre el suelo y los organismos tiene que ver con el impacto del siempreverde en la composici&oacute;n de las comunidades de hongos, como destaca un&nbsp;<a href="https://ri.conicet.gov.ar/bitstream/handle/11336/115466/CONICET_Digital_Nro.9b37a722-fc76-482b-a1ac-e0fefbe0df30_A.pdf?sequence=2&amp;isAllowed=y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>&nbsp;de 2020 publicado por la Asociaci&oacute;n Argentina de Ecolog&iacute;a. Los hongos presentan un papel clave en el proceso de transformaci&oacute;n de la materia org&aacute;nica y en muchos casos son bioindicadores de la salud ambiental de los ecosistemas.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que el avance del bosque monoespecista &mdash;con presencia s&oacute;lo de siempreverde&mdash; podr&iacute;a reducir la diversidad de dichas comunidades de hongos y afectar la qu&iacute;mica del suelo, se&ntilde;ala el trabajo.
    </p><h2 class="article-text">Tecnolog&iacute;a para la construcci&oacute;n con madera del siempreverde</h2><p class="article-text">
        Actualmente la madera del siempreverde no tiene un uso comercial y los restos de la poda o extracci&oacute;n de estos &aacute;rboles se transforman en un residuo que, en el mejor de los casos, es dispuesto en predios de tratamiento locales, o se quema.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, equipos de investigaci&oacute;n trabajan en la b&uacute;squeda de soluciones para el uso de la madera del siempreverde como insumo para la construcci&oacute;n. Aunque hasta el momento a&uacute;n no existen resultados contundentes, algunos datos parecen indicar que el material ser&iacute;a apto para construir viviendas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un operario realiza pruebas para determinar la resistencia de la madera del siempreverde y evaluar su idoneidad como material de construcción."
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            <span class="title">
                Un operario realiza pruebas para determinar la resistencia de la madera del siempreverde y evaluar su idoneidad como material de construcción.                            </span>
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        &ldquo;Datos preliminares en probetas [muestras peque&ntilde;as de madera], nos dan indicios de que la madera de siempreverde es apta para la obtenci&oacute;n de elementos estructurales como vigas, columnas, cerchas, entre otras&rdquo;, se&ntilde;ala Federico Strzelecki, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Cient&iacute;ficas y T&eacute;cnicas (CONICET) e ingeniero del Centro Experimental de la Vivienda Econ&oacute;mica (CEVE), una ONG con base en C&oacute;rdoba. El equipo de investigaci&oacute;n determin&oacute; la resistencia, humedad superficial y fragilidad del material en muestras peque&ntilde;as. Con esos datos, dice Strzelecki, es necesario hacer pruebas a una escala mayor, es decir construir prototipos de vivienda de tama&ntilde;o real.
    </p><p class="article-text">
        Otra iniciativa que busca aprovechar la madera del siempreverde como un insumo para la construcci&oacute;n y contribuir a restaurar el bosque nativo es el proyecto &lsquo;Siempremonte&rsquo;, que coordina Valeria Fenoglio, investigadora de CONICET en el Centro de Investigaciones y Estudios sobre Cultura y Sociedad (CIECS).
    </p><p class="article-text">
        Junto con un equipo integrado por profesionales de la bioconstrucci&oacute;n, arquitectura, ingenier&iacute;a, carpinter&iacute;a han dise&ntilde;ado y desarrollado un sistema constructivo liviano, prefabricado, de r&aacute;pido montaje y bajo impacto ambiental.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En una obra en Unquillo, provincia de Córdoba, un miembro del proyecto Siempremonte manipula un panel de prueba de un sistema de construcción realizado con madera del siempreverde."
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            <span class="title">
                En una obra en Unquillo, provincia de Córdoba, un miembro del proyecto Siempremonte manipula un panel de prueba de un sistema de construcción realizado con madera del siempreverde.                            </span>
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        Hasta el momento, han estudiado las caracter&iacute;sticas y el comportamiento de la madera del siempreverde y han logrado aserrar 90 ejemplares entregados por el municipio de Unquillo, ubicado en las Sierras Chicas. El proyecto prev&eacute;&nbsp;<a href="https://elmilenio.info/2022/12/22/del-siempreverde-al-siempre-monte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">construir un sal&oacute;n</a>&nbsp;con paneles y cabriadas de esta madera para seguir estudiando la aplicaci&oacute;n a escala real.Lo innovador de este proyecto es que no se limita a la b&uacute;squeda de una soluci&oacute;n tecnol&oacute;gica con la madera de estos &aacute;rboles, sino que busca poner en marcha una experiencia basada en la econom&iacute;a circular, que incorpora la participaci&oacute;n de sectores productivos, gubernamentales, cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una propuesta que incluye tambi&eacute;n el manejo y control de la especie invasora, a trav&eacute;s del mapeo y monitoreo de las zonas afectadas, de las cuales se puedan extraer ejemplares, cuyos troncos ser&aacute;n convertidos en tablas en aserraderos de la zona y servir&aacute;n para construir viviendas, muebles y equipamiento para espacios p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una propuesta circular de manejo y control [de la especie invasora] junto con los gobiernos locales&rdquo;, se&ntilde;ala Fenoglio. Porque a la extracci&oacute;n de estos &aacute;rboles invasores la complementan con la restauraci&oacute;n y reforestaci&oacute;n del monte aut&oacute;ctono. Para esto, junto a la cooperativa &ldquo;<a href="https://www.facebook.com/proyectohormiga.unquillo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Proyecto Hormiga</a>&rdquo;, han creado un vivero y un banco de semillas de especies nativas. Y de ese modo, cierran el ciclo circular.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s reforestaci&oacute;n, m&aacute;s tecnolog&iacute;a</h2><p class="article-text">
        La invasi&oacute;n del siempreverde no es un tema nuevo para esta zona de Argentina, ya en 2006 el &aacute;rea ocupada por la especie era<a href="http://silvis.forest.wisc.edu/wp-content/uploads/pubs/SILVIS/Gavier_etal_2012_RSE.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;50 veces</a>&nbsp;mayor que en 1983.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora Laura Bellis plantea que hoy es dif&iacute;cil volver atr&aacute;s. &ldquo;Si se puede cartografiar desde las im&aacute;genes de radar &oacute;pticas los bosques de siempreverde, es porque el proceso de invasi&oacute;n es tan severo que es muy dif&iacute;cil revertirlo&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; se puede hacer, opina, es generar conciencia sobre la importancia de reforestar con especies nativas, cuidar los ingresos de especies invasoras y fomentar la jardiner&iacute;a, la ornamentaci&oacute;n y la parquizaci&oacute;n con plantas nativas.
    </p><p class="article-text">
        Otra respuesta es el uso de la madera para construir viviendas y esta pareciera ser prometedora. Adem&aacute;s, alienta el desarrollo tecnol&oacute;gico y se sit&uacute;a como una posible respuesta al d&eacute;ficit habitacional en esta zona del pa&iacute;s. Proyectos como Siempremonte, en el que participa Fenoglio, podr&iacute;an ofrecer una soluci&oacute;n alternativa y local a los problemas medioambientales, sociales y econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Algunos especialistas como Whitworth Hulse son m&aacute;s arriesgados en sus predicciones y se animan a decir que este uso es &ldquo;la &uacute;nica posibilidad de controlar la poblaci&oacute;n de esta especie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta nota fue originalmente publicada Di&aacute;logo Chino. Pod&eacute;s leer <a href="https://dialogochino.net/es/actividades-extractivas-es/61928-siempreverde-el-arbol-que-pone-en-riesgo-los-bosques-nativos-en-argentina/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>el original. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniela López y Lucio Scardino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/siempreverde-arbol-ornamental-llego-china-hoy-pone-riesgo-bosques-nativos_1_9859796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Jan 2023 08:56:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siempreverde, el árbol ornamental que llegó de China y hoy pone en riesgo los bosques nativos]]></media:title>
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