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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - marxismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/marxismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - marxismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Hablar de plata]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/hablar-plata_129_11219682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0ddd8b8-a808-47e0-9330-cc266898b745_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hablar de plata"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No importa cómo, no importa con quién: ninguna conversación en la Argentina de hoy está completa sin la sección sobre lo caro que está todo.</p><p class="subtitle">Entrevista  - Tamara Tenenbaum: “No pensé que mi novela terminaría siendo una reivindicación a la academia”</p></div><p class="article-text">
        He escrito muchas columnas sobre hablar de plata. A favor de hacerlo, sobre todo. Nac&iacute; en una familia de clase media sin lujos, en un barrio de comerciantes y en una comunidad jud&iacute;a. Me cri&oacute; mi madre sola y llegu&eacute; a un mundo (el de la cultura) en el que muchos de mis compa&ntilde;eros de universidad enmascaraban con sus privilegios de nacimiento lo dif&iacute;cil que era abrirse camino sin dinero de sobra y sin familias bien contactadas. Por eso me gusta hablar de plata, sobre todo con gente que vive de lo mismo que yo o gente un poco m&aacute;s joven que lo est&aacute; intentando: es poco sano para el ambiente en el que trabajamos no hablar de cu&aacute;nto cuestan las cosas y, sobre todo, va en detrimento de mejorar el acceso a ciertos bienes y ciertos espacios. Yo fui esa chica de veinte a&ntilde;os que no entend&iacute;a c&oacute;mo sus amigos de veintipico pagaban vidas glamorosas con tres laburitos del mundo del arte, si yo ten&iacute;a cinco y segu&iacute;a teniendo que vivir con mi mam&aacute;, y prefiero que ninguna chica de veinte a&ntilde;os tenga que volver a preguntarse <em>de qu&eacute; viven todas</em>. Y as&iacute; y todo, estoy para hacer un voto y no hablar de plata nunca m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Siento que hace meses que nadie habla de otra cosa, de mil maneras distintas y en contextos diversos. Mis amigas que tienen negocios hablan de cambiar proveedores y, si llegaron a hacer algo de ingreso o apenas a pagarse un minisueldo, mis amigas freelancers hablan de la necesidad de encontrar un trabajo m&aacute;s solo para no caerse de la vida que llevan, mis amigas que tienen sueldos hablan de c&oacute;mo inventarse un laburo para sumar a otro que te&oacute;ricamente es <em>full time</em>. Una chica, en el ascensor, me pregunta si alquilo, porque hay unas expensas m&aacute;s caras para arreglar no s&eacute; qu&eacute; cosa que podr&iacute;an ser extraordinarias, pero se pasaron como ordinarias y, entonces, el propietario se las est&aacute; haciendo pagar. Una conocida m&eacute;dica no entiende si tiene sentido seguir atendiendo en el consultorio porque con la miseria que le pagan las prepagas apenas llega a cubrir el alquiler y el sueldo de la secretaria. No importa c&oacute;mo, no importa con qui&eacute;n: ninguna conversaci&oacute;n en la Argentina de hoy est&aacute; completa sin la secci&oacute;n sobre lo caro que est&aacute; todo, la comparativa de precios de prepaga, cuotas de colegio o aumento de alquileres. 
    </p><p class="article-text">
        Noto, adem&aacute;s, que ya casi nadie habla de trabajo. Cada vez circula m&aacute;s la versi&oacute;n de que la vocaci&oacute;n es una mentira, un invento que le arruin&oacute; la vida a demasiada gente que pens&oacute; que la vida profesional se trataba de alcanzar alguna suerte de realizaci&oacute;n y no de (por supuesto) ganar plata. Es l&oacute;gico: ni los profesionales a los que les va relativamente bien en sus respectivas ocupaciones tienen un peso. El que no tiene una red (una familia relativamente afluente que le haya regalado un departamento o, en su defecto, pueda prestarle mil d&oacute;lares ante alguna eventualidad), incluso si hoy se arregla, vive con miedo. La certidumbre de tener trabajo ya no es la certidumbre de poder pagar la vida.&nbsp;Y, entonces, es l&oacute;gico que d&eacute; un poco igual de qu&eacute; trabaja uno, si la sensaci&oacute;n es que vivimos en una especie de aristocracia de estamentos fijos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Recordar todas las cosas importantes que hacemos parar sostener nuestras vidas y las ajenas aunque nadie nos las esté reconociendo en dinero, y justamente por eso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En alguna &eacute;poca se dec&iacute;a (nunca supe si era efectivamente cierto) que en 2001 y los a&ntilde;os posteriores hab&iacute;an crecido las matr&iacute;culas de las carreras human&iacute;sticas, porque en un mundo y un pa&iacute;s que no ofrec&iacute;a ninguna garant&iacute;a daba lo mismo estudiar cualquier cosa y mejor estudiar algo que a uno le guste, entonces. Quiz&aacute;s fue as&iacute; esa vez, pero yo no veo nada parecido a eso hoy. Intuyo que se explica por un cambio cultural (y social) que excede a la Argentina, pero, sea por la raz&oacute;n que sea, la sensaci&oacute;n es que esta crisis no nos est&aacute; conduciendo a pensar que hay que valorar otras cosas porque la plata va y viene. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, pienso varias cosas en relaci&oacute;n con la reivindicaci&oacute;n materialista de hablar de dinero, reivindicaci&oacute;n que tomo de lugares tan dis&iacute;miles como mi crianza en el Once, la tradici&oacute;n marxista y la tradici&oacute;n feminista: por un lado, que as&iacute; como es importante hablar de que todo sale plata, de que para casi todo hace falta plata y de que no todos los problemas se solucionan con plata pero la mayor&iacute;a s&iacute;, es igualmente vital recordar todo lo que pasa por fuera de esa esfera: las comunidades que se organizan con dos mangos para pintar una escuela o hacer una obra de teatro, el amor con el que se ejercen profesiones tan mal pagas como los trabajos de cuidado, la pasi&oacute;n que exigen tantos trabajos, incluso la responsabilidad que exigen aquellos trabajos en los que quiz&aacute;s hablar de pasi&oacute;n es dif&iacute;cil, el esfuerzo que hace la gente por cumplir a pesar de todo. No se trata de conformarse, de dejar de pedir financiaci&oacute;n, dir&iacute;a que se trata casi de lo contrario: de recordar todas las cosas importantes que hacemos para sostener nuestras vidas y las ajenas aunque nadie nos las est&eacute; reconociendo en dinero, y justamente por eso. 
    </p><p class="article-text">
        Sigo con mis obsesiones de siempre y las miro a todas a trav&eacute;s de este cambio de opini&oacute;n (puede parecer que le doy demasiada importancia, pero una no cambia de opini&oacute;n tantas veces en la vida) sobre el h&aacute;bito de hablar de plata. De pronto siento que <em>Un cuarto propio</em>, ese ensayo que releo todo el tiempo y en el que <strong>Virginia Woolf </strong>dice que una mujer solo necesita un cuarto propio y un ingreso fijo para escribir ficci&oacute;n, es un ensayo que habla de plata pero sobre todo habla de trabajo, del derecho de las mujeres de vivir de algo que las haga sentir no artistas, necesariamente, pero sobre todo &uacute;tiles. No habla de que tu marido te mantenga para escribir, habla de vivir de escribir, y no solo por la independencia que eso te da, sino tambi&eacute;n por lo contrario, por la red de interdependencias sociales en las que te inserta trabajar. 
    </p><p class="article-text">
        En Instagram me cruzo a Caro Pard&iacute;aco, esa rubia tarada espectacular que hace a&ntilde;os representa el actor y cantante <strong>Juli&aacute;n Kart&uacute;n</strong>: &ldquo;Comer es de pobre&rdquo;, dice Caro, explicando algo que todos pensamos cuando lidiamos con chicas ricas de 40 kilos, y me hace pensar en una frase que suena igual de absurda pero que me resuena cada vez m&aacute;s: hablar de trabajo es de rico, poder hablar de lo que uno hace y no solamente de la plata que entra y la que sale es, cada vez m&aacute;s, un lujo absoluto. En Twitter, leo, la gente se pregunta d&oacute;nde est&aacute; la pol&iacute;tica estudiantil, qu&eacute; pas&oacute; con esas juventudes movilizadas de las tomas universitarias de los 90 y los 2000. 
    </p><p class="article-text">
        Yo soy joven, en alg&uacute;n sentido, pero en otro ya no tanto, y no puedo evitar preguntarme c&oacute;mo ser&aacute; ingresar a la adultez en este mundo en el que toda la gente parece decepcionada y descre&iacute;da del trabajo, en el que nadie te dir&iacute;a que esperaras nada de ah&iacute;. Pienso en el <em>boom </em>de las apuestas online del que me hablan mis amigos profesores que trabajan con adolescentes, en el modo en que quiz&aacute;s los chicos leen las apuestas como una extensi&oacute;n natural del <em>boom </em>micro de las inversiones, del que participo, por supuesto, en un pa&iacute;s en el que dejar la plata quieta es literalmente perderla, no perder la chance de hacer m&aacute;s sino perderla en serio.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en c&oacute;mo ser&aacute; hacerse adulto pensando en que no hay manera de hacer plata trabajando y que lo &uacute;nico que importa de cualquier actividad econ&oacute;mica es eso, hacer plata, y no me sorprende tanto la apat&iacute;a o el cinismo que yo tambi&eacute;n a veces les veo, siendo que ya ser un adulto medianamente experimentado en este momento del mundo a m&iacute; me resulta bastante dif&iacute;cil. 
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/hablar-plata_129_11219682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Mar 2024 03:03:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hablar de plata]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinero,marxismo,apuestas online]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crisis de la psicología y el rescate de la psicología marxista de Lev Vigotsky]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/crisis-psicologia-rescate-psicologia-marxista-lev-vigotsky_1_9892395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b38e6fe7-f554-420d-9464-aaf8a4a75b69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La crisis de la psicología y el rescate de la psicología marxista de Lev Vigotsky"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por primera vez, Ediciones IPS publica la versión completa, sin censura y traducida directamente del ruso de su libro El significado histórico de la crisis de la psicología. Presentamos fragmentos del prólogo a una obra tan celebrada como desconocida que plantea la importancia de su publicación actual.
</p></div><p class="article-text">
        La figura de Lev Vigotski (1896-1934) constituye hoy una de las m&aacute;s renombradas de la psicolog&iacute;a en todo el mundo, en &aacute;mbitos educativos y pedag&oacute;gicos, en psicolog&iacute;a del desarrollo y psiconeurolog&iacute;a, en cl&iacute;nica de la ni&ntilde;ez y la adolescencia con discapacidad, entre otros. Tambi&eacute;n Vigotski es reconocido como cr&iacute;tico de arte, psic&oacute;logo de los procesos creativos, como docente e investigador del funcionamiento normal y patol&oacute;gico del cerebro y de la psiquis. <strong>En el mundo acad&eacute;mico se han referido a su figura con t&eacute;rminos tales como &ldquo;el Einstein&rdquo; o &ldquo;el Mozart&rdquo; de la psicolog&iacute;a. Pero al mismo tiempo se trata de una de las obras m&aacute;s manipuladas y menos conocidas del &aacute;mbito psi</strong>. Muchos de los conceptos que hoy se le adjudican pertenecen solo a un momento de su investigaci&oacute;n (zona de desarrollo pr&oacute;ximo, el m&aacute;s conocido), o bien no forman parte de su obra, sino que son elaboraciones posteriores que toman aspectos parciales. <strong>Muchos de los textos que se leen bajo su firma est&aacute;n censurados o han sido directamente resumidos por terceros</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con todo, su obra se trata de uno de los ejemplos de la creatividad del marxismo en la ciencia de los a&ntilde;os 1920. Es tambi&eacute;n, como veremos, una obra construida al calor de los procesos revolucionarios y nutrida con las discusiones te&oacute;ricas y pol&iacute;ticas de ese momento, cuyo posterior destino est&aacute; ligado al devenir del Estado obrero, su estalinizaci&oacute;n y la circulaci&oacute;n de sus textos fuera de la URSS, desde fines de los a&ntilde;os 1950. La edici&oacute;n de <em>El significado hist&oacute;rico de la crisis de la psicolog&iacute;a</em> que aqu&iacute; presentamos, junto con los dos textos que lo acompa&ntilde;an (&ldquo;El pensamiento&rdquo; y &ldquo;La transformaci&oacute;n socialista del hombre&rdquo;), permiten ingresar a su obra por la puerta que la doble censura &ndash;estalinista y acad&eacute;mica&ndash; mantuvo clausurada durante d&eacute;cadas: la de su filosof&iacute;a y metodolog&iacute;a marxista, que retoma, recre&aacute;ndola para abordar la psicolog&iacute;a, la dial&eacute;ctica del pensamiento de Marx, Engels, Lenin y Trotsky. A su vez, el marxismo de Vigotski, como en sus referentes, conforma una unidad de teor&iacute;a y pr&aacute;ctica. Esperamos tambi&eacute;n, en este sentido, que esta edici&oacute;n permita acceder al conocimiento de sus objetivos pol&iacute;ticos estrat&eacute;gicos, los de la clase obrera que por primera vez en la historia conquista el poder y los de una intelectualidad revolucionaria que se propone construir una ciencia que permita una pr&aacute;ctica psicol&oacute;gica a la altura de las necesidades sociales revolucionarias, ligada directamente a la lucha concreta contra las tendencias dogm&aacute;ticas estalinistas. En efecto, <strong>la edici&oacute;n que presentamos, traducida directamente desde el ruso por Alejandro Ariel Gonz&aacute;lez, constituye la primera versi&oacute;n completa de esta obra de Lev Vigotski a nivel mundial</strong>, que repone los pasajes censurados de la obra, referidos justamente a estos t&oacute;picos. Parafraseando a su autor, recuperamos por primera vez las &ldquo;piedras que dejaron de lado los constructores&rdquo;, verdaderas piedras angulares de una obra cumbre del pensamiento cient&iacute;fico y del marxismo del siglo XX. Se trata de un programa que conserva toda su actualidad en nuestro tiempo, en el que el capitalismo no ha hecho m&aacute;s que ahondar sus contradicciones y su impacto sobre el psiquismo de la humanidad, mientras que la ciencia psicol&oacute;gica sigue presa de sus dualismos y reduccionismos hist&oacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una circulaci&oacute;n posterior marcada por la adecuaci&oacute;n al canon estalinista y la censura</strong>
    </p><p class="article-text">
        La circulaci&oacute;n de la obra de Vigotski posterior a su muerte ha estado marcada, primero, por el acomodamiento de Le&oacute;ntiev y Luria a la burocracia que se produce a finales de los a&ntilde;os 1930. La obra de Vigotski ser&aacute; adaptada al canon estalinista al mismo tiempo que celebrada, mediante todo tipo de manipulaci&oacute;n y censura.
    </p><p class="article-text">
        En 1962, el Massachusetts Institute of Technology (MIT) public&oacute; <em>Pensamiento y habla </em>traducido como <em>Pensamiento y Lenguaje</em>. De un original de quinientas veinte p&aacute;ginas pas&oacute; a menos de doscientas, o sea, un resumen que es el que hoy se sigue utilizando en &aacute;mbitos educativos en Argentina. Esta primera edici&oacute;n en ingl&eacute;s fue hecha por gestiones de Alexander Luria y Rom&aacute;n Jakobson y editada por Jerome Bruner y Vera Scribner. Asimismo, se la depur&oacute; de todas las referencias al marxismo. Fue a este resumen al que contest&oacute; Jean Piaget, y fue esta edici&oacute;n &ndash;no la rusa original&ndash; la que se tradujo luego al castellano.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina la editorial Lautaro public&oacute; <em>Pensamiento y lenguaje</em> en 1964, traducci&oacute;n basada en la ya mencionada edici&oacute;n estadounidense de 1962, coincidiendo con el surgimiento de las primeras carreras de psicolog&iacute;a en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad de Rosario. Aquel texto circul&oacute;, en principio, entre neur&oacute;logos y psiquiatras vinculados al Partido Comunista de Argentina. Otro impulso a la obra fue la publicaci&oacute;n &ndash;en Rusia y fuera de ella&ndash; de las <em>Obras Escogidas</em> entre principios de los a&ntilde;os 1980 e inicios de la d&eacute;cada de 1990, que incluyeron la versi&oacute;n censurada de <em>El significado hist&oacute;rico&hellip;</em> sin referencias centrales a Trotsky, Engels o Lenin, entre otras manipulaciones y censuras. Reci&eacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os comenz&oacute; un trabajo de rescate de la obra completa de Vigotski, as&iacute; como su apropiaci&oacute;n por parte de autores marxistas que incluye el importante trabajo de traducci&oacute;n de Alejandro Ariel Gonz&aacute;lez, incluida la primera versi&oacute;n completa de <em>Pensamiento y habla</em>, en 2007.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La actualidad de </strong><em><strong>El significado hist&oacute;rico de la crisis en psicolog&iacute;a</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de la psicolog&iacute;a, con sus tendencias a la polarizaci&oacute;n entre las tendencias materialistas mec&aacute;nicas y las idealistas, no ha variado en lo esencial desde que Vigotski escribi&oacute; <em>El significado hist&oacute;rico...</em> S&iacute; por supuesto, y tambi&eacute;n como previ&oacute; el autor, la pr&aacute;ctica psicol&oacute;gica &ndash;cl&iacute;nica, grupal, laboral, etc.&ndash; dio lugar a nuevos descubrimientos, desarrollos y avances parciales y valiosos en diferentes &aacute;reas durante el siglo XX. Solo para ilustrar, dos ejemplos. En un polo, con pretensiones materialistas, las neurociencias produjeron avances importantes en &aacute;reas parciales del conocimiento de procesos cerebrales y funciones psicol&oacute;gicas (memoria, atenci&oacute;n, etc.) en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, aunque con deficiencias te&oacute;ricas a&uacute;n importantes dado su reduccionismo biologicista, su individualismo metodol&oacute;gico y sus posiciones filos&oacute;ficas dualistas &ldquo;escisionistas&rdquo; (sujeto/objeto del conocimiento). Como ha se&ntilde;alado el neurocient&iacute;fico Steven Rose, estas son &ldquo;<em>data rich, theory poor</em>&rdquo;, y el modelo de procesamiento de la informaci&oacute;n de la psicolog&iacute;a cognitiva tendi&oacute; a instalar un nuevo reduccionismo. A esto se agrega la reaccionaria naturalizaci&oacute;n de fen&oacute;menos hist&oacute;ricos por parte de la psicolog&iacute;a evolucionista. En el otro polo, el psicoan&aacute;lisis ha visto una pluralidad de desarrollos, muchos valiosos, y constituye un punto de apoyo frente a determinismos mec&aacute;nicos y reduccionismos biologicistas. Sin embargo, cabe se&ntilde;alar por el contrario que en la literatura psicoanal&iacute;tica no se ha podido resolver la falta de conciencia metodol&oacute;gica se&ntilde;alada por Vigotski, lo que ha dado lugar a posiciones reduccionistas en sentido contrario, una suerte de metaf&iacute;sica de las estructuras discursivas. Si, tal como hab&iacute;a se&ntilde;alado nuestro autor, Freud hab&iacute;a tenido &ldquo;una de las mentes m&aacute;s intr&eacute;pidas&rdquo; de su tiempo en contraste con el conservadurismo propio de la academia, el <em>mainstream</em> psicoanal&iacute;tico fue en sentido contrario, dejando cada vez m&aacute;s de lado sus importantes aspectos progresivos y cuestionadores &ndash;como la cr&iacute;tica a la doble moral burguesa y la represi&oacute;n y normalizaci&oacute;n de la sexualidad&ndash;, tendiendo a transformarse en un dogma mediante instituciones esclerosadas y radicalmente alejadas del cuestionamiento social y pol&iacute;tico. Todo esto en el marco de una mercantilizaci&oacute;n creciente de la vida cotidiana durante el auge neoliberal, una normalizaci&oacute;n psiqui&aacute;trica creciente del padecimiento ps&iacute;quico, la patologizaci&oacute;n y medicalizaci&oacute;n v&iacute;a psicof&aacute;rmacos y la proliferaci&oacute;n de terapias de rasgos neoconductistas. <strong>La carencia de puntos de vista apropiados para comprender las relaciones entre biolog&iacute;a y cultura, individuo y sociedad, innato y adquirido, etc., ligada al desarrollo de diferentes tipos de reduccionismos, profundizada te&oacute;ricamente en &aacute;mbitos acad&eacute;micos en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, abona esas consecuencias sociales para la pr&aacute;ctica psicol&oacute;gica</strong>. Por el contrario, sostenemos que la problematizaci&oacute;n de los presupuestos filos&oacute;ficos y metodol&oacute;gicos que propone Vigotski en las obras que presentamos al lector y la lectora, incluidas en una mirada m&aacute;s general sobre los intereses sociales que condicionan hoy los desarrollos en psicolog&iacute;a, constituye un aporte esencial para rescatar los aspectos progresivos en las diferentes corrientes desde un punto de vista cient&iacute;fico y social superador.
    </p><p class="article-text">
        <em>JD / PM</em>
    </p><p class="article-text">
        *Fragmento del pr&oacute;logo a El significado hist&oacute;rico de la crisis de la psicolog&iacute;a, de Lev Vigotski (Buenos Aires, Ediciones IPS, 2022).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Duarte y Pablo Minini]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/crisis-psicologia-rescate-psicologia-marxista-lev-vigotsky_1_9892395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Jan 2023 16:28:21 +0000]]></pubDate>
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