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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - coca]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/coca/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - coca]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Fentanilo, cárteles rivales o saturación del mercado: ¿a qué se debe la caída del comercio de coca en Colombia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/fentanilo-carteles-rivales-saturacion-mercado-debe-caida-comercio-coca-colombia_1_10544219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4f5292f-3d79-465d-b311-986265b6d17e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fentanilo, cárteles rivales o saturación del mercado: ¿a qué se debe la caída del comercio de coca en Colombia?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los expertos se preguntan por qué ha caído la demanda y el precio de la coca, mientras que muchas familias colombianas se han quedado sin su principal sustento</p><p class="subtitle">Por qué la ruta del fentanilo entre China y México es cada vez más sofisticada y mortífera</p></div><p class="article-text">
        Noralba Galvis suele regresar a su aldea en la selva colombiana con provisiones frescas de arroz, carne, sal y otros alimentos metidos en bolsas. Sin embargo, hoy, cuando esta mujer de 40 a&ntilde;os se sube a una barca para emprender el viaje de dos horas por el r&iacute;o Putumayo, s&oacute;lo lleva una caja de cart&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi madre me dio estos pollitos&rdquo;, explica: &ldquo;Los pollos son un excelente recurso en momentos de emergencia como &eacute;ste, cuando ya no queda nada m&aacute;s que comer&rdquo;. Como la mayor&iacute;a de los campesinos del Putumayo -un extenso departamento del sur donde los Andes se unen con el Amazonas y donde Colombia limita con Ecuador y Per&uacute;-, Galvis depende de la venta de coca para ganarse la vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A pesar de los esfuerzos realizados durante d&eacute;cadas por los sucesivos gobiernos colombianos para erradicar la planta verde con la que se elabora la coca&iacute;na, desde la d&eacute;cada de los noventa se cultiva en las zonas m&aacute;s remotas del pa&iacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si las familias de la regi&oacute;n no cultivan coca, es muy probable que trabajen en los campos deshojando la planta o en laboratorios rudimentarios que la transforman a trav&eacute;s de un proceso qu&iacute;mico en polvo blanco. Muchos han abandonado por completo el cultivo de alimentos para centrarse en este peque&ntilde;o arbusto verde y dependen de los compradores de coca para obtener ingresos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde hace tres meses no llega ning&uacute;n comprador a la aldea de Galvis, lo que hunde a&uacute;n m&aacute;s en la pobreza a su familia y a casi medio mill&oacute;n de hogares m&aacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para la mayor&iacute;a de nosotros, la coca es nuestro &uacute;nico ingreso&rdquo;, cuenta Galvis, que es la representante de la comunidad de una aldea remota en la que viven 50 familias. &ldquo;En estos momentos, nadie compra coca y muchas madres estamos pasando hambre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras tres a&ntilde;os de precios al alza, en los &uacute;ltimos doce meses el mercado de la coca en Colombia se ha desplomado inexplicablemente.</strong> Esta situaci&oacute;n ha propiciado que funcionarios gubernamentales y expertos en crimen organizado especulen sobre los motivos que han llevado a los c&aacute;rteles a dejar de comprar.
    </p><h3 class="article-text">La producci&oacute;n se dispar&oacute; en 2022</h3><p class="article-text">
        Mientras los expertos se preguntan si el colapso del mercado ha sido provocado por el auge del fentanilo en Estados Unidos, por la intromisi&oacute;n de los c&aacute;rteles mexicanos en el tr&aacute;fico de drogas en Colombia o por un simple exceso de oferta en el mercado,<strong> muchas familias colombianas se preguntan si ser&aacute;n capaces de pagar la pr&oacute;xima bolsa de arroz.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da de los precios ha sido tan dr&aacute;stica y repentina que ha suscitado la preocupaci&oacute;n del Gobierno colombiano y de organizaciones internacionales como el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, que temen que pueda provocar una hambruna generalizada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La coca es el sustento de muchas familias. Durante varias d&eacute;cadas ha sido el recurso al que la gente ha recurrido en tiempos de crisis, como cuando fallan otros cultivos. As&iacute; que la pregunta es: &iquest;A qu&eacute; pueden recurrir ahora?&rdquo;, dice Elizabeth Dickinson, analista principal para Colombia del International Crisis Group, una organizaci&oacute;n independiente que trabaja para prevenir guerras y dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas que contribuyan a la construcci&oacute;n de la paz.
    </p><p class="article-text">
        Unos 400.000 hogares dependen del cultivo de coca para subsistir, pero en departamentos como Cauca, en el centro de Colombia, el precio de la base de coca, que representa el primer paso en la elaboraci&oacute;n de la coca&iacute;na, se ha reducido casi a la mitad, pasando de 0,70 euros el gramo a la mitad.
    </p><p class="article-text">
        Como el valor de mercado de la coca se ha desplomado, el coste de los pesticidas, la gasolina y los productos qu&iacute;micos utilizados para fabricar la base de coca&iacute;na se ha disparado. Tambi&eacute;n lo han hecho los precios de los alimentos.
    </p><p class="article-text">
        En comunidades como la de Galvis, el comprador de coca que ven&iacute;a todas las semanas empez&oacute; a venir solo una vez al mes y luego desapareci&oacute; por completo. Ahora las familias se preguntan ansiosas cu&aacute;ndo volver&aacute;.&nbsp;&ldquo;Aqu&iacute; las cosas nunca son f&aacute;ciles. La coca es una forma inc&oacute;moda de sobrevivir, pero ahora ni siquiera tenemos esta posibilidad&rdquo;, lamenta Galvis, madre de tres hijos, mientras sirve una raci&oacute;n de pollo con arroz en un plato de metal a su hijo de cuatro a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n c&aacute;lculos de la ONU, la producci&oacute;n de coca en la regi&oacute;n del Putumayo se dispar&oacute; un 77% el a&ntilde;o pasado, contribuyendo a aumentar la producci&oacute;n nacional de coca&iacute;na un 24%, hasta 1.738 toneladas, el nivel m&aacute;s alto en m&aacute;s de 20 a&ntilde;os.
    </p><h3 class="article-text">Crisis de la coca</h3><p class="article-text">
        El tr&aacute;fico il&iacute;cito de coca&iacute;na genera miles de millones de d&oacute;lares, que en Colombia han perpetuado seis d&eacute;cadas de conflicto entre guerrillas armadas, escuadrones de la muerte paramilitares y el Ej&eacute;rcito nacional. Lo cierto es que apenas una peque&ntilde;a parte de esa riqueza ha llegado a los asentamientos de la selva donde comienza la ruta de la droga.
    </p><p class="article-text">
        En la aldea de Galvis, donde los habitantes viven a horas de distancia del pueblo m&aacute;s cercano en desvencijadas chozas de madera, hay poca presencia del Estado. Sacan el agua de un pozo y construyen sus propios puentes de hormig&oacute;n y tablones de madera.
    </p><p class="article-text">
        Meily Calder&oacute;n, de 50 a&ntilde;os, explica que los cocaleros viven con el miedo constante a la violencia, pero siguen adelante con este negocio, ya que es la &uacute;nica forma de ganarse la vida dignamente.
    </p><p class="article-text">
        Un kilo de pl&aacute;tano cuesta unos 15.000 pesos (3,5 euros) en el mercado m&aacute;s cercano, pero cuando el agricultor ha pagado para que lo arrastren por la selva en una mula y para que un barco lo transporte r&iacute;o arriba, s&oacute;lo le quedan unos 6.000 pesos (1,3 euros). &ldquo;&iquest;Qu&eacute; se supone que vas a hacer con 6.000 pesos?&rdquo;, se pregunta Calder&oacute;n mientras camina por un claro del bosque lleno de hileras e hileras de plantas de coca listas para ser cosechadas.
    </p><p class="article-text">
        Las plantaciones alcanzaron la madurez para la cosecha hace semanas pero, al no tener compradores, las familias no han cortado las plantas.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos de la crisis de la coca tambi&eacute;n se han extendido m&aacute;s all&aacute; de los campos y han afectado a las capitales regionales. Tras tres a&ntilde;os de subida de los precios de la coca, la ciudad de Puerto As&iacute;s se ha llenado de nuevos restaurantes y bares. Los propietarios de peque&ntilde;os negocios indican que, a medida que el dinero de la coca se va agotando, la econom&iacute;a local se ralentiza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos de mis amigos que estudian en Puerto As&iacute;s han dejado de venir a clase de repente&rdquo;, se&ntilde;ala Neider Cortes, estudiante universitario de 20 a&ntilde;os. &ldquo;Sin el dinero que aporta la coca, no pueden pagar este semestre y han tenido que dejar de estudiar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno colombiano es consciente de la crisis, pero hasta ahora su respuesta ha sido limitada. Abordar el problema es complicado por la falta de claridad sobre las razones exactas por las que los grupos armados han dejado de comprar coca repentinamente.
    </p><h3 class="article-text">Auge del fentanilo</h3><p class="article-text">
        Un informe publicado recientemente por la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos enumera <a href="https://www.wola.org/analysis/crisis-opportunity-unraveling-colombias-collapsing-coca-markets/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">12 teor&iacute;as principales sobre el desplome del precio de la coca</a>, entre ellas el auge del letal fentanilo en Estados Unidos, que afecta a la demanda de coca&iacute;na, y la fragmentaci&oacute;n de los c&aacute;rteles de la droga colombianos en peque&ntilde;as empresas que compiten entre s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas de estas teor&iacute;as no tienen sentido, ya que el mercado de la coca&iacute;na en Estados Unidos es relativamente estable y sigue creciendo en Europa y Asia&rdquo;, afirma Gloria Miranda Espitia, directora de Pol&iacute;tica de Drogas de Colombia, durante una visita para dialogar con productores de coca en Putumayo. &ldquo;Por eso pensamos que este es un problema s&oacute;lo en Colombia y s&oacute;lo en ciertas regiones, que est&aacute; asociado a la din&aacute;mica de los grupos armados. Hay algunos grupos armados que est&aacute;n logrando vender al mercado internacional y hay otros que no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno ve esta crisis como una oportunidad para alejar a los campesinos de la econom&iacute;a il&iacute;cita de la coca y de la &oacute;rbita de los grupos armados. En la aldea de Galvis, los campesinos est&aacute;n retomando cultivos legales como el pl&aacute;tano, la yuca y la ca&ntilde;a de az&uacute;car, que fueron sembrados por generaciones anteriores antes de que la coca arrasara la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los cocaleros tambi&eacute;n podr&iacute;an cambiar f&aacute;cilmente de una econom&iacute;a il&iacute;cita a otra: en las zonas con yacimientos minerales, los campesinos en apuros est&aacute;n abandonando el cultivo de coca por la miner&iacute;a ilegal.
    </p><p class="article-text">
        Los sucesivos Gobiernos han intentado frenar la producci&oacute;n de coca y acabar con el tr&aacute;fico de coca&iacute;na, pero ni la fumigaci&oacute;n con herbicidas desde el cielo ni el pago de dinero a los campesinos para que cultiven alternativas legales han impedido la incesante expansi&oacute;n del cultivo. Ahora que las familias campesinas ya no pueden garantizar que el cultivo de coca les lleve comida a la mesa, Galvis espera que por fin puedan dejar atr&aacute;s el cultivo y, con &eacute;l, el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-documenta-siete-decadas-violencia-farc-ejercito-reconciliacion-no-posible_1_9127717.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">conflicto armado</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque ahora estemos jodidos, quiz&aacute; esto pueda ayudar a los campesinos a encontrar de nuevo el camino de vuelta a sus ra&iacute;ces&rdquo;, afirma. &ldquo;Tal vez esta sea la llamada de atenci&oacute;n que necesit&aacute;bamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luke Taylor]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Sep 2023 09:07:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Fentanilo,Colombia,cocaína,Narcotráfico,coca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Coca: de hoja sagrada a bomba de tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coca-hoja-sagrada-bomba-tiempo_1_9897079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e9b6632-df7a-4818-b909-ba3993355a82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Coca: de hoja sagrada a bomba de tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La hoja de coca, antes de uso tradicional, se ha convertido en un ingrediente de moda peligroso para muchos, sobre todo para los más jóvenes, en Bolivia. </p></div><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en que la hoja de coca era considerada sagrada. Su uso estaba restringido a los sacerdotes, atravesando todos los momentos ceremoniales de las sociedades andinas; al Inca, rey absoluto sobre la Tierra y a los doctores de la corte incaica. Era un regalo de Inti, el Rey Sol. Una hoja&nbsp; divina.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la invasi&oacute;n de los espa&ntilde;oles y la destrucci&oacute;n del imperio incaico, las&nbsp; clases m&aacute;s populares pudieron acceder a la hoja, de la que la mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles renegaban en un principio por considerarla despreciativamente &ldquo;cosa de indios&rdquo;.&nbsp; Pero, para los mitayos, esclavizados en las mitas (minas), y para los pongos (sirvientes), en las haciendas,<strong> la coca era un asunto de vida o muerte. Con ella mataban el hambre y el cansancio de un trabajo extenuante.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La hoja de coca es una planta <a href="https://info.caserita.com/La-hoja-de-coca-en-las-sociedades-andinas-a311#:~:text=La%20hoja%20de%20coca%20es,y%20en%20las%20ceremonias%20religiosas." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">originaria</a> de Sudam&eacute;rica y juega un importante papel en las sociedades andinas. Adem&aacute;s de&nbsp; sus virtudes medicinales (estimulante, anestesiante y tambi&eacute;n quita el hambre), posee un rol protag&oacute;nico en el intercambio social y en las ceremonias religiosas. Se cree que su uso se extendi&oacute; a todo el territorio andino, con el imperio de Tiwanaku y luego con el imperio Incaico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La hoja de coca m&aacute;s antigua fue hallada en la costa norte del Per&uacute; y data de 2.500 A.C.</strong> Se tiene evidencia de que la coca es la planta dom&eacute;stica m&aacute;s usada desde tiempos prehist&oacute;ricos andinos hasta la fecha, en los actuales territorios de Colombia, Ecuador, Per&uacute;, Bolivia, Chile, Argentina, Paraguay y Brasil.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un joven introduce en su boca varias hojas de coca machucada.                            </span>
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        Con el pasar de los a&ntilde;os, el acullico (<em>akulliku</em>, masticado en quechua) se hizo cada vez m&aacute;s popular. Aunque este acullico era m&aacute;s profano, estaba de todas maneras conectado con las divinidades como el <a href="https://www.pikaramagazine.com/2018/11/mineria-bolivia-potosi/#:~:text=El%20T%C3%ADo%20es%20el%20esp%C3%ADritu,que%20produzca%20vetas%20de%20mineral." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">T&iacute;o de la Mina</a>, la Pachamama (Madre Tierra) y los ancestros. Qui&eacute;nes acullicaban eran mineros y transportistas, trabajadores con mucho desgaste f&iacute;sico, campesinos y agricultores, sobre todo; pero esto ha cambiado.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un caso &ldquo;com&uacute;n&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Daniel Torres K., nacido en La Paz, sede del gobierno de Bolivia, es ingeniero civil y tiene 50 a&ntilde;os. Est&aacute; casado y tiene dos hijas. Desde hace un a&ntilde;o, trabaja en una hacienda ganadera en un r&eacute;gimen de tres semanas dentro del monte y una semana en la ciudad de Santa Cruz. Siempre ha sido un hombre corpulento; pero, despu&eacute;s de un par de meses en el monte, su esposa se percat&oacute; de que estaba bajando de peso. No le dio importancia, porque el desgaste f&iacute;sico en el trabajo que realiza Daniel es fuerte; pero, luego de una larga separaci&oacute;n, se alarm&oacute;: <strong>un demacrado Daniel hab&iacute;a bajado casi 15 kilos en cuatro meses.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y es que el hombre, como miles de bolivianas y bolivianos de diversas edades y estratos sociales a lo largo de todo el pa&iacute;s, mastica todo el tiempo un &ldquo;bolo&rdquo; de coca, al que va sum&aacute;ndole de a poco una sustancia, que en el campo es lavandina, pero que en la ciudad se moderniza con bicarbonato, Nescaf&eacute; o Aspirina.<strong> Esta mezcla hace que Daniel sienta que se emborracha menos cuando consume alcohol, no est&eacute; cansado y no tenga hambre ni sed</strong>. El &ldquo;bolo&rdquo; est&aacute; empezando a causar fisuras en su matrimonio, pero para &eacute;l se ha convertido en una adicci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Daniel es un adulto de 50 a&ntilde;os y est&aacute; consciente de lo que le causa el &ldquo;bolo&rdquo; tanto a nivel de salud como emocionalmente. <strong>El panorama se hace m&aacute;s complicado&nbsp;cuando son ni&ntilde;os de 12 o 13 a&ntilde;os los que empiezan a bolear y adem&aacute;s lo hacen en un mercado de venta libre y sin ninguna regulaci&oacute;n respecto a estos combos de coca y energizantes.&nbsp;</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>La &ldquo;coca social&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>La versi&oacute;n </strong><em><strong>reloaded</strong></em><strong> de la hoja de coca tiene un proceso tosco</strong>. La hoja de coca se machuca y se mezcla con un energizante (bicarbonato, Aspirina, Nescaf&eacute;, harina de coca y a veces hasta di&eacute;sel) m&aacute;s una bebida tambi&eacute;n energizante (Red Bull, Cicl&oacute;n, Black, etc.) y, casi siempre, alcohol.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La golpeamos hasta que quede bien partidita y pecosa&rdquo;, dice Jenny Quispe, vendedora de coca machucada, mientras su ayudante martilla, debajo de un cuero y sobre un tronco, la bolsita pl&aacute;stica verde.&ldquo;Luego la vendemos con el bico (bicarbonato) y la estevia que ellos a&ntilde;aden a su gusto. Generalmente, la compran junto a Cicl&oacute;n o Black (que son bebidas energizantes) para &lsquo;mojarla&rsquo;. Es lo que m&aacute;s se vende. Antes sal&iacute;a m&aacute;s la coca normal con bico, pero esto es ahora lo que m&aacute;s sale.&rdquo;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los combos oscilan entre 1,5 y 7 dólares y pueden llevar las hojas solo despuntadas, hasta despuntadas y despaladas, con el sabor a elegir y acompañadas de un termo con la bebida energizante. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estos combos oscilan entre los 10 y los 50 bolivianos, (alrededor de 1,5 y 7 d&oacute;lares) y pueden llevar las hojas solo despuntadas (sin la punta de la hoja), hasta despuntadas y despaladas (sacando la vena del medio y dejando la hoja limpia sin ninguna veta), con el sabor a elegir y acompa&ntilde;adas de un termo con la bebida energizante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;nes son los clientes de este nuevo mercado? Seg&uacute;n el <a href="https://idpc.net/es/publications/2013/11/estudio-integral-de-la-demanda-de-la-hoja-de-coca-en-bolivia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estudio Integral de la Hoja de Coca en Bolivia</a>, realizado por el Consejo Nacional de Lucha Contra el Tr&aacute;fico Il&iacute;cito de Drogas (<a href="https://www.cancilleria.gob.bo/webmre/sites/default/files/libros/13%20estrategia%20lucha%20contra%20el%20narcotrafico.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CONALTID</a>), los consumidores mayoritarios se encuentran en la franja de los 35 a 55 a&ntilde;os (45%) y entre las personas de 18 a 29 a&ntilde;os (40%), siendo frecuente su consumo &ldquo;tanto entre hombres como en mujeres de zonas urbanas y rurales, de distintos niveles educativos y desde la juventud hasta la adultez&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Es como tener las pilas cargadas todo el tiempo: no te cansas, puedes estudiar m&aacute;s, puedes beber m&aacute;s (alcohol).</strong> Yo he tenido un par de temblores, pero se me han pasado r&aacute;pido, creo que el &lsquo;bolo&rsquo; me ayuda mucho, sobre todo cuando salgo en la noche&rdquo;, cuenta Rafael Salinas, oriundo de Santa Cruz y estudiante de Ingenier&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al bolo de coca se le suma un <em>shot</em> doble de alcaloides (estimulantes) de cafe&iacute;na, nicotina, alcohol, taurina y m&aacute;s cafe&iacute;na (del Red Bull). Un combo de estimulantes mortal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Los choferes de micro viven a plan de &lsquo;bolo&rsquo; y &lsquo;energizantes&rsquo;. Andan semi dopados todos los d&iacute;as.</strong> Me parece que por eso manejan como manejan y se portan como se portan, pero igual pasa con guardias de discotecas, etc.&rdquo;, cuenta Antonio L&oacute;pez, vecino de Santa Cruz. Para ning&uacute;n vecino de esta ciudad es desconocido que, en el caso de los choferes de los transportes p&uacute;blicos (micros), estos tienen una actitud agresiva para conducir, no respetan las se&ntilde;ales, ni las velocidades m&aacute;ximas y son causantes de muchos accidentes.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;bolo recargado&rdquo;, aunque muy metido en la cotidianeidad de los bolivianos, parece haber empezado en tierras colombianas. Los vendedores de la coca machucada dicen que la pr&aacute;ctica la trajeron colombianos dedicados hoy a diversos negocios en Bolivia.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Tradici&oacute;n en retroceso</strong></h3><p class="article-text">
        Carlos Crespo, investigador y docente de la Universidad Mayor de San Sim&oacute;n (UMSS) en Cochabamba, qui&eacute;n acullica coca de forma tradicional, es uno de los impulsores de la Red de Comercializaci&oacute;n de Coca Org&aacute;nica, que hasta ahora no ha podido implementarse.<strong> &ldquo;No hay ning&uacute;n control de la calidad de coca para los consumidores tradicionales, no sabemos si la coca que estamos masticando </strong>ha tenido qu&iacute;micos como herbicidas, etc. Como acullicador, tengo que confiar en la palabra de qui&eacute;n me vende la coca, no me queda otra&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, Joaqu&iacute;n Chacin -profesor universitario que es experto en pol&iacute;tica de drogas e investigador asociado al CESU-UMSS de Cochabamba- explica que el consumo de hoja de coca es una de las &aacute;reas menos reguladas de la <a href="https://www.lexivox.org/norms/BO-DS-N3318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de la Coca</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La normativa define al consumidor como la persona natural y jur&iacute;dica, nacional o extranjera que demande hoja de coca para uso personal y permite el transporte y tenencia personal de 1 a 5 libras sin restricci&oacute;n alguna, pero no considera aspectos relevantes para el consumidor como la calidad y salubridad de la hoja de coca, que, como en cualquier mercado de consumo, debe tener garantizada la inocuidad y el buen manejo del producto&rdquo;, explica Chacin.
    </p><p class="article-text">
        Y agrega: &ldquo;En el tema de la producci&oacute;n, y siempre relacionado al cultivo de coca para consumo humano, no se contemplan certificaciones de calidad para la hoja. Los cultivos tienen la tendencia a ser manejados seg&uacute;n las pr&aacute;cticas del monocultivo, lo que hace que se le apliquen herbicidas, fungicidas y otros productos nocivos para la salud humana en aras de mantener una producci&oacute;n constante y masiva. La pr&aacute;ctica de la cosecha ancestral se ha perdido o es marginal, dando lugar a unos mecanismos de cultivo que quitan el valor &lsquo;sagrado&rsquo; a la hoja&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Crespo explica que, tradicionalmente, se acullica solo con lavandina, la que ayuda a extraer los principios activos de la hoja. Estos principios activos se extraen normalmente con la saliva; pero, con la lavandina, ese proceso se acelera.&nbsp;
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                Bolos recargados con empaque de lujo que se venden en supermercados.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La lavandina se hace de cenizas de extractos naturales de plantas, arbustos o quinua, entre otros. &ldquo;La hoja de los Yungas (una zona de transici&oacute;n entre la Amazon&iacute;a y el Altiplano) es m&aacute;s sabrosa para el acullico, sus propiedades son mayores, mientras que la coca del Chapare no tiene el poder para el masticado, es un cultivo introducido invasivamente en la llanura amaz&oacute;nica&rdquo;, dice el experto.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en ingl&eacute;s), en su m&aacute;s reciente <a href="https://www.unodc.org/ropan/es/el-informe-mundial-sobre-las-drogas-2022-destaca-las-tendencias-del-cannabis-posteriores-a-su-legalizacin--el-impacto-ambiental-de-las-drogas-ilcitas-y-el-consumo-de-drogas-entre-las-mujeres-y-las-personas-jvenes.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a>, ha resaltado que de las 22 &aacute;reas protegidas nacionales, seis son afectadas por estos cultivos en diferente medida: Territorio Ind&iacute;gena y Parque Nacional Isiboro S&eacute;cure (Beni), Parque Nacional Carrasco (Cochabamba), Parque Nacional y &Aacute;rea de Manejo Integrado Cotapata (La Paz), Parque Nacional y &Aacute;rea de Manejo Integrado Ambor&oacute; (Santa Cruz), &Aacute;rea Natural de Manejo Integrado Nacional Apolobamba (La Paz), y Parque Nacional y &Aacute;rea de Manejo Integrado Madidi (La Paz).
    </p><p class="article-text">
        En Cochabamba, donde est&aacute; el Chapare, una de las zonas m&aacute;s complicadas por el narcotr&aacute;fico, y fuerza clave del partido oficialista, Movimiento Al Socialismo (MAS), se produce la hoja grande que, seg&uacute;n quienes conocen, no es adecuada para el masticado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos saben que la hoja de los Yungas es m&aacute;s para el consumo, la hoja es mediana y es m&aacute;s c&oacute;moda para acullicar; la mayor parte de la coca chapare&ntilde;a va al narcotr&aacute;fico porque su hoja es grande, gruesa y dura, hasta lastima la lengua&rdquo;, se&ntilde;ala el dirigente de la Asociaci&oacute;n Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) de La Paz, Jos&eacute; Cuyu&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Crespo concuerda: &ldquo;la &uacute;nica buena en la zona de Cochabamba es la de los Yungas de Vandiola. El Inca Huayna Capac ten&iacute;a sus cocales reales ah&iacute;, mismos que se llevaban hasta Cuzco por su buena calidad. Lastimosamente, hoy se ha perdido. Esa coca est&aacute; siendo dirigida al narcotr&aacute;fico&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La hoja de coca, en n&uacute;meros</strong></h3><p class="article-text">
        Bolivia, con el 0,3% de coca <a href="https://reliefweb.int/report/bolivia-plurinational-state/estado-plurinacional-de-bolivia-monitoreo-de-cultivos-de-coca-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plantada</a>, se mantiene en tercer lugar como productor de hoja de coca, con 31.000 <a href="https://www.unodc.org/bolivia/es/press/mundo_coca.html#:~:text=Bolivia%20con%20el%200%2C3,de%20coca%2C%20con%2031.000%20hect%C3%A1reas." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hect&aacute;reas</a>.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a la Ley 906, se puede sembrar un cato de coca por familia. El cato (de la expresi&oacute;n quechua <em>qhatu,</em> que significa abasto) es la superficie de tierra que puede sembrarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el tr&oacute;pico de Cochabamba, ese cato es de 40 x 40 (1.600 metros cuadrados) y en los Yungas de La Paz es de 50 x 50 (2.500 metros cuadrados) por familia. Eso hablando de cocales &ldquo;limpios&rdquo;, porque est&aacute;n los <a href="https://www.paginasiete.bo/seguridad/lotes-blancos-cocales-ilegales-que-tienen-aval-en-el-chapare-JCPS324580" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blancos</a>, que est&aacute;n fuera de norma y que, sumados, equivalen a miles de hect&aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay manera de etiquetar cu&aacute;l coca es legal y cu&aacute;l es ilegal. Las plantaciones son medidas y el control de superficies lo hacen los sindicatos. Las mediciones generales son, en su mayor parte, estimadas a partir de im&aacute;genes satelitales con alguna verificaci&oacute;n a trav&eacute;s de muestras en terreno&rdquo;, afirma el analista Roberto Laserna respecto a las plantaciones ilegales en el Chapare.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El analista considera que algunas plantaciones podr&iacute;an evadir el control sindical, pero si esa &ldquo;coca ilegal&rdquo; llega a los mercados (en Sacaba de Cochabamba y Villa F&aacute;tima de La Paz) no hay manera de identificar su procedencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En medio de ese limbo, el acullico ha sido despenalizado por la Organizaci&oacute;n de Naciones Unidas (ONU). Esto sucedi&oacute; en enero de 2013, luego de una intensa campa&ntilde;a del entonces presidente <strong>Evo Morales</strong>. Bolivia se adhiri&oacute; nuevamente a la Convenci&oacute;n &Uacute;nica de las Naciones Unidas sobre Estupefacientes de 1961, con una reserva para permitir el masticado dentro del territorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2016, Morales promulg&oacute; la <a href="https://web.senado.gob.bo/prensa/noticias/en-el-d%C3%ADa-nacional-del-acullico-el-presidente-del-senado-invoca-por-la-exportaci%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley</a> 286, declarando el 11 de enero de cada a&ntilde;o como el D&iacute;a Nacional del Acullico en Bolivia.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La salud </strong><em><strong>descargada</strong></em></h3><p class="article-text">
        <strong>Pero, en contraste con la moda y la facilidad de consumo, los m&eacute;dicos identifican estos combos como un veneno para la </strong><a href="https://www.lostiempos.com/oh/actualidad/20190603/cancer-neurosis-e-infartos-riesgos-del-acullico-recargado" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>salud</strong></a><strong>. Muchos galenos los llaman &ldquo;coca&iacute;na </strong><em><strong>light</strong></em><strong>&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El cardi&oacute;logo Raed Ahmad Naeem Al Hamss, especialista de la cl&iacute;nica Santa Mar&iacute;a y del Seguro Social Universitario en la ciudad de Santa Cruz, cuenta que ha atendido muchos casos que llegaban de emergencia. &ldquo;Me han tocado ya tres casos de j&oacute;venes que fallecieron ac&aacute; en Santa Cruz&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Según especialistas, el consumo frecuente de este combo de estimulantes genera arritmias severas, taquicardias e incluso, si hay placas inestables en las arterias, infartos.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el especialista, el consumo frecuente de este combo de estimulantes genera arritmias severas, taquicardias e incluso, si hay placas inestables en las arterias, infartos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su lado, Emil Arroyo, especialista en medicina ortomolecular, explica que esta pr&aacute;ctica tambi&eacute;n implica riesgos para la cavidad bucal, porque puede despertar oncogenes (genes que inducen la formaci&oacute;n de c&aacute;ncer en las c&eacute;lulas) que pueden derivar en enfermedades muy graves.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el neur&oacute;logo Carlos LaForcada advierte tambi&eacute;n de las graves consecuencias que tiene esta modalidad de consumo de la hoja de coca: &ldquo;desde ya la hoja de coca es estimulante, si a esto se le suman dos fuentes energizantes de gran potencia como las bebidas y la Aspirina, por ejemplo, pueden ocurrir desde convulsiones hasta ataques cerebrovasculares. Es, sin duda, muy peligroso para la salud&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Y la Pachamama?</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>El monocultivo de coca degrada los suelos,</strong> causa deslizamientos de terrenos, p&eacute;rdida de biodiversidad y se desarrolla con el uso de agroqu&iacute;micos potencialmente da&ntilde;inos para la salud humana, los suelos y los cuerpos de agua.
    </p><p class="article-text">
        La frontera agr&iacute;cola cada vez se ampl&iacute;a m&aacute;s. Entre los factores est&aacute; el abandono de cocales improductivos debido a la degradaci&oacute;n del suelo. Por consiguiente, las familias afectadas necesitan compensar la p&eacute;rdida, presionando los ecosistemas incluso dentro de las &aacute;reas protegidas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los casos m&aacute;s llamativos es el del pueblo <a href="https://iwgia.org/es/noticias/4763-las-difusas-fronteras-entre-la-autogesti%C3%B3n-territorial-ind%C3%ADgena-y-las-econom%C3%ADas-il%C3%ADcitas-en-bolivia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yuqu&iacute;-Ciri,</a> que habitaba un territorio de m&aacute;s de 350 kil&oacute;metros cuadrados. En la actualidad, su territorio se ha reducido a la Tierra Comunitaria de Origen (TCO) Yuqui-CIRI, que comprende 115.924,86 hect&aacute;reas y en gran porcentaje son usadas para la <a href="https://www.labarraespaciadora.com/medio-ambiente/amenazan-al-pueblo-yuqui/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">producci&oacute;n de coca, el tr&aacute;fico de madera y el tr&aacute;nsito de sustancias controladas</a> (di&eacute;sel, &aacute;cido benzoico, kerosene y gasolina) a trav&eacute;s de los r&iacute;os y aeropuertos clandestinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque se han intentado alternativas de industrializaci&oacute;n de la hoja de coca, ninguna ha tenido resultados. &ldquo;En 2011, se cre&oacute; la Empresa Boliviana de Coca (EBOCOCA) que fue puesta en manos de la Federaci&oacute;n de Cocaleros del Chapare que, a su vez, la dio en comodato a la empresa Ecovida, pero no ha logrado funcionar por falta de mercado e innovaci&oacute;n&rdquo;, explica Chacin.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El proceso de machucado de la hoja."
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            <span class="title">
                El proceso de machucado de la hoja.                            </span>
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        EBOCOCA, actualmente cerrada, produjo una serie de alimentos como bebidas energizantes (2010), panetones de coca (2011) y piqueos (2012), pero no fueron sostenibles. En junio de 2022, se crea la Empresa P&uacute;blica Productiva de Industrializaci&oacute;n de la Hoja de Coca Boliviana (KOKABOL), cuya finalidad es -seg&uacute;n el descriptivo de la empresa- el &ldquo;desarrollo de la industria de la qu&iacute;mica b&aacute;sica de la hoja de coca y dent&iacute;frico. Asimismo, la producci&oacute;n, procesamiento, transformaci&oacute;n y comercializaci&oacute;n de otros productos derivados de la hoja de coca y plantas medicinales&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las restricciones a la exportaci&oacute;n de la hoja de coca para uso tradicional tambi&eacute;n han jugado en contra, as&iacute; como las normativas internas de cada pa&iacute;s, que son ambiguas. &ldquo;En Argentina, por ejemplo, el mercado transfronterizo de coca para consumo tradicional m&aacute;s importante para Bolivia, el consumo de coca est&aacute; permitido, pero no as&iacute; su importaci&oacute;n, lo que coloca a los grandes vol&uacute;menes de exportaci&oacute;n de hoja de coca en la clandestinidad&rdquo;, explica Chacin.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Clandestinidad que no afecta para nada al mercado boliviano. Al contrario, cada vez son m&aacute;s las tiendas de barrio, los mercados y hasta los supermercados, los que venden los &ldquo;bolos recargados&rdquo; sin ning&uacute;n control por parte de las autoridades.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el conocimiento ancestral sobre formas sustentables de producci&oacute;n de coca con cultivos diversificados con &aacute;rboles, arbustos y hierbas de diferente uso a&uacute;n persiste.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La creciente demanda para una coca org&aacute;nica deber&iacute;a incentivar cultivos m&aacute;s sustentables y adaptados al cambio clim&aacute;tico, que contribuyan a la seguridad alimentaria de las familias productoras y que, tambi&eacute;n, protejan a los consumidores. Mientras esto ocurre, las bombas de tiempo en forma de &ldquo;bolos recargados&rdquo; se siguen vendiendo sin control.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo es parte de COMUNIDAD PLANETA, un proyecto period&iacute;stico liderado por Periodistas por el Planeta (PxP) en Am&eacute;rica Latina, del que elDiarioAR forma parte.&nbsp;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Por <a href="https://twitter.com/monicaoblitas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&oacute;nica Oblitas Z</a> 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Oblitas Z]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coca-hoja-sagrada-bomba-tiempo_1_9897079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Jan 2023 10:29:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Coca: de hoja sagrada a bomba de tiempo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[coca,acullico,Bolivia]]></media:keywords>
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