<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Edith Wharton]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/edith-wharton/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Edith Wharton]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1044982/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El trabajo de una vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/trabajo-vida_129_9905491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08b51d1d-3314-450d-94c0-c32e52842f29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El trabajo de una vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A propósito de "A Life's Work" de Rachel Cusk y de las cosas que solo la literatura parece poder enseñar. Para la autora, el saber de la literatura es más el de escribir que el de entender, el de buscar lo bello y lo interesante en lugar de lo útil. </p></div><p class="article-text">
        Supongo que a partir del &eacute;xito de la trilog&iacute;a de <em>Contraluz</em>, Libros del Asteroide publica en espa&ntilde;ol un texto mucho m&aacute;s viejo de Rachel Cusk: <em>Un trabajo para toda la vida. Sobre la experiencia de ser madre</em>, se llama en espa&ntilde;ol. Leo en ingl&eacute;s, pero la conversaci&oacute;n que me importa es fundamentalmente la que sucede en espa&ntilde;ol y por eso llego a los libros de los autores en el orden en que las editoriales hispanoparlantes deciden que tengo que llegar: me parece bien. Me parece bien, tambi&eacute;n, el t&iacute;tulo que lleva el libro, aunque no es el que yo le hubiera puesto. Para la expresi&oacute;n <em>A Life's Work</em> que us&oacute; Rachel Cusk yo hubiera elegido <em>El trabajo de una vida</em>, sobre todo porque preserva cierta ambig&uuml;edad que tiene el t&iacute;tulo en ingl&eacute;s entre &ldquo;un trabajo que dura una vida&rdquo; y &ldquo;el trabajo de hacer una vida&rdquo;. Pero me divierte que ese libro lleve ese t&iacute;tulo ahora que se tradujo, veintid&oacute;s a&ntilde;os despu&eacute;s de su primera publicaci&oacute;n; me pregunto qu&eacute; opinar&aacute; de &eacute;l Rachel Cusk, que no volvi&oacute; a escribir sobre el tema ni a dedicarle demasiado tiempo en su obra. Me pregunto si piensa, como les estoy escuchando a muchas amigas con hijos que ya est&aacute;n creciendo, que la maternidad parece ocuparlo todo cuando ten&eacute;s hijos chiquitos y de pronto parece pasar a ser otra cosa, que una vez que ya no sos madre de beb&eacute;s las conversaciones sobre eso empiezan a parecerte tan ajenas como cuando no los ten&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un trabajo para toda la vida es un libro de 2001, escrito y publicado mucho antes de la irrupci&oacute;n de las redes sociales y lo que eso implic&oacute; para la maternidad. Ya hab&iacute;a, por supuesto, libros sobre maternidad en esa &eacute;poca y un poco antes tambi&eacute;n &mdash;mi mam&aacute;, que no ten&iacute;a casi ninguno, nos tuvo a mis hermanas y a m&iacute; en los 90 con el cl&aacute;sico ese de los masajes Shantala para beb&eacute;s en la mesa de luz&mdash;, pero no la cantidad de contenido 24-7 que hay hoy, <strong>con su correspondiente cantidad de mandatos y de reglas, de reivindicaciones y exclusiones.</strong> Me interes&oacute; leerlo por eso, primero, porque me gusta mucho Cusk, despu&eacute;s, y porque todo lo que sea libros de maternidad que no dan consejos me interesa un mont&oacute;n, igual que me interesan los libros sobre viajes que no dan consejos o los libros sobre enfermedades que no dan consejos o los libros sobre duelos que no dan consejos, o libros sobre el amor que no dan consejos: <strong>libros que se pueden leer como investigaciones vitales, como b&uacute;squedas &eacute;ticas y est&eacute;ticas, en fin, como algo suficientemente parecido a la literatura</strong>. No eleg&iacute; los ejemplos que puse al azar: <strong>sobre criar, viajar, enfermarse, perder y enamorarse no pueden construirse saberes en el sentido tradicional </strong>&mdash;s&iacute; sobre alg&uacute;n detalle, pero no sobre lo importante&mdash;, y<strong> sobre aquello que no puede ense&ntilde;arse a m&iacute; nada me ense&ntilde;a m&aacute;s que la literatura</strong>. Cuanto m&aacute;s conscientes sean esos textos, entonces, de la futilidad de intentar transmitir lo intransmisible, m&aacute;s me terminan gustando; cuanto m&aacute;s claro tengan que<strong> el saber de la literatura es m&aacute;s el de escribir que el de entender, el de buscar lo bello y lo interesante en lugar de lo &uacute;til. </strong>El libro de Cusk es de esos, definitivamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En uno de los primeros cap&iacute;tulos, Cusk empieza analizando <em>La casa de la alegr&iacute;a</em>, una novela de Edith Wharton publicada en 1905. La novela se pregunta, dice Cusk &mdash;yo no la le&iacute;&mdash; qu&eacute; es una mujer si no es una esposa, una madre o una hija. Lily Bart, la hero&iacute;na, no es ninguna de esas tres cosas, igual que Wharton, pero a diferencia de Wharton, adem&aacute;s, naci&oacute; sin plata, y con una belleza aparentemente destacada como &uacute;nico atributo, cuyo poder por supuesto disminuye con los a&ntilde;os. En el final de la novela, Lily, empobrecida y ya sola sin la gente que la rodeaba por su encanto, se encuentra con una chica con la que alguna vez fue generosa. La muchacha, conmovida, la invita a su casa, le da comida, calor y le presenta a su beb&eacute;. Esa misma noche, Lily morir&aacute; de una sobredosis accidental de l&aacute;udano: durante el tiempo que dura el efecto de la droga antes de matarla Lily piensa y alucina, y el beb&eacute; cruza sus reflexiones m&aacute;s de una vez. Cusk usa ese texto, que cita extensamente, para hablar sin terminar de hacerse cargo &mdash;en un buen sentido&mdash; del deseo de posesi&oacute;n, el deseo de tener <em>algo</em>, como una parte del deseo de maternidad: Lily Bart, dice Cusk, <strong>no a&ntilde;ora el amor, no a&ntilde;ora el sexo, ni la compa&ntilde;&iacute;a, ni el compartir. Lily Bart se deja acunar en el anhelo de tener una cosa viva.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos momentos as&iacute; en el libro, momentos en los que Cusk llega a <strong>verdades inc&oacute;modas por caminos inesperados;</strong> verdades no en el sentido de que se apliquen a todas las personas, sino en el sentido de instantes verdaderos, pasajes en los que Cusk llega a una comuni&oacute;n peligrosa, casi f&iacute;sica, con su propia experiencia; momentos que vienen, creo, justamente de la ausencia del miedo a la mala representaci&oacute;n, de la absoluta irresponsabilidad, del desconocimiento total de la necesidad de hacerse cargo de la experiencia de ninguna madre que no sea ella. De eso, creo, est&aacute; hecha la literatura de Cusk siempre, <strong>de ese atrevimiento.</strong> Y de cierta sabidur&iacute;a, tambi&eacute;n, en el reconocimiento de lo insalvable del conflicto y de la p&eacute;rdida: incluso cuando logramos llegar a una vida que es vivible para todas las partes, escribe Cusk sobre su convivencia con sus hijas y el padre de ellas, hay deseos que quedan sin satisfacer. Lo escribe en la introducci&oacute;n, y de esa verdad propia, de eso s&iacute;, nunca deja de hacerse cargo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/trabajo-vida_129_9905491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Jan 2023 03:01:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/08b51d1d-3314-450d-94c0-c32e52842f29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="123632" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/08b51d1d-3314-450d-94c0-c32e52842f29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="123632" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El trabajo de una vida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/08b51d1d-3314-450d-94c0-c32e52842f29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Rachel Cusk,Edith Wharton]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
