<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Activismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/activismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Activismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1045097/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Activismo y sabotaje: ¿se abre una nueva fase en la protesta climática?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/activismo-sabotaje-abre-nueva-fase-protesta-climatica_1_12167468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67b4412f-3f89-4a7a-bb29-102a86b70c3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Activismo y sabotaje: ¿se abre una nueva fase en la protesta climática?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace unos meses, un corte de cables de fibra en la City londinense fue reivindicado por motivos climáticos: los investigadores detectan más actos en una línea borrosa entre la no-violencia y la acción directa ante la frustración por el retroceso en políticas ambientales y la criminalización del movimiento </p></div><p class="article-text">
        El pasado enero un grupo de personas cruz&oacute; cierta l&iacute;nea roja: cortaron los cables de fibra &oacute;ptica que dotaba de internet a sectores de la City de Londres <a href="https://www.theguardian.com/uk-news/2025/jan/24/man-arrested-after-climate-activists-cut-uk-insurance-firms-fibre-optic-cables" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y reivindicaron hacerlo por &ldquo;motivaciones clim&aacute;ticas&rdquo;</a>. Una especie de sabotaje verde que implicaba dar un paso m&aacute;s all&aacute; en el activismo.
    </p><p class="article-text">
        Un grupo autodenominado Shut the System public&oacute; m&aacute;s tarde &ndash;<a href="https://www.theguardian.com/environment/2025/mar/08/a-new-phase-why-climate-activists-are-turning-to-sabotage-instead-of-protest" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">seg&uacute;n explic&oacute; </a><a href="https://www.theguardian.com/environment/2025/mar/08/a-new-phase-why-climate-activists-are-turning-to-sabotage-instead-of-protest" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>The Guardian</em></a>&ndash; que se trataba del &ldquo;pistoletazo de salida de una nueva fase de las protestas clim&aacute;ticas&rdquo;. La polic&iacute;a inglesa arrest&oacute; al menos a una persona relacionada con la acci&oacute;n. &iquest;Se abri&oacute; una nueva etapa?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;n pasando muchas cosas dentro del movimiento clim&aacute;tico&rdquo;, explica el acad&eacute;mico del <em>think tank</em> Carnegie Endowment for International Peace <a href="https://carnegieendowment.org/people/richard-youngs?lang=en" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Richard Youngs.</a> Este investigador y profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Warwick cuenta que detectaron que &ldquo;las acciones directas se est&aacute;n volviendo m&aacute;s numerosas y relevantes&rdquo;, pero que, al mismo tiempo, &ldquo;representan cierto grado de divisi&oacute;n en la comunidad activista entre los que est&aacute;n a favor de esas t&aacute;cticas y los que quieren incrustarse en las pol&iacute;ticas m&aacute;s convencionales&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las acciones directas se están volviendo más numerosas y relevantes y representan cierto grado de división en la comunidad activista entre los que están a favor de esas tácticas y los que quieren incrustarse en las políticas más convencionales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Richard Youngs</span>
                                        <span>—</span> Académico del fondo Carnegie Endowment for International Peace
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En realidad, apunta, &ldquo;hay mucha gente que se impacienta con la falta de progreso en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, pero que est&aacute;n desarrollando t&aacute;cticas diversas. La situaci&oacute;n es muy fluida&rdquo;, analiza. &ldquo;Estamos ante una fase m&aacute;s intensa del activismo en general y del clim&aacute;tico en particular&rdquo;, remata.
    </p><p class="article-text">
        La evoluci&oacute;n que se fue dibujando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os va de las manifestaciones multitudinarias a acciones &ldquo;menos simp&aacute;ticas&rdquo; como pegarse al marco de cuadros, echar sopa al cristal protector de <em>Los girasoles </em>de Van Gogh, te&ntilde;ir de agua coloreada la escalinata del Congreso o cortar rutas.
    </p><p class="article-text">
        Estas &uacute;ltimas acciones &ldquo;pueden ser vistas como una forma de proto-sabotaje&rdquo;, seg&uacute;n describi&oacute; el catedr&aacute;tico de Pol&iacute;ticas Internacionales P&uacute;blicas y Sociales de la Universidad de Bristol, Oscar Berglund, pero los activistas m&aacute;s destacados en acciones disruptivas &ldquo;no se involucran en actos serios de sabotaje&rdquo;. <a href="https://carnegie-production-assets.s3.amazonaws.com/static/files/Youngs_Jones_Climate%20Activism-1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El soci&oacute;logo establece en este an&aacute;lisis que s&iacute; hay activistas &ldquo;abiertos a esas ideas</a>&rdquo;. Y concluye que &ldquo;aunque la ola de criminalizaci&oacute;n de las protestas clim&aacute;ticas ejecutadas por varios gobiernos no est&aacute;n sustentadas en un deseo de la ciudadan&iacute;a, la l&iacute;nea entre la no-violencia y el sabotaje se est&aacute; haciendo m&aacute;s borrosa al ser considerados actos menores [como desinflar neum&aacute;ticos de veh&iacute;culos] como violencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se est&aacute; dando sobre todo en Francia&rdquo;, aclaran algunos activistas. En ese pa&iacute;s se vieron episodios de un nivel muy diferente. A modo de ejemplo, en el suroeste galo, un grupo de miles de activistas trataron de demoler una presa en construcci&oacute;n en 2023 cercana a la ciudad de Poiters. Se toparon con una gran fuerza policial enfrente y se produjo un choque violento de m&aacute;s de una hora. Se lanzaron m&aacute;s de 5.000 botes de gases lacrim&oacute;genos, el Ministerio del Interior dijo que 28 gendarmes resultaron heridos y los manifestantes que 200 personas salieron da&ntilde;adas por los agentes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, not&eacute; un descenso de las acciones de sabotaje relacionadas con grupos ambientalistas&rdquo;, apunta el periodista Will Potter, que lleva a&ntilde;os investigando sobre el activismo verde y su represi&oacute;n, sobre todo en Estados Unidos. &ldquo;En parte por la legislaci&oacute;n represiva y en parte porque estos grupos evolucionaron hacia una estrategia m&aacute;s convencional. Sin embargo, ahora veo que los activistas est&aacute;n d&aacute;ndose cuenta de las limitaciones de ese enfoque, as&iacute; que se est&aacute; produciendo un cambio. Lo que oigo es: 'Como la no violencia y la protesta pac&iacute;fica solo nos llevaron a m&aacute;s represi&oacute;n y un ascenso de fascismo, es el momento de escalar'&rdquo;, relata.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se está produciendo un cambio y lo que oigo es: &#039;Como la no violencia y la protesta pacífica solo nos llevaron a más represión y un ascenso de fascismo, es el momento de escalar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Will Potter</span>
                                        <span>—</span> Periodista e investigador sobre activismo ecologista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El endurecimiento de las acciones legales contra activistas clim&aacute;ticos es una realidad. Espa&ntilde;a es uno de los tres pa&iacute;ses que aplicaron leyes contra el crimen organizado para reprimir protestas verdes m&aacute;s disruptivas. De hecho, miembros del grupo Futuro Vegetal est&aacute;n siendo investigados judicialmente por un presunto delito de organizaci&oacute;n criminal. &ldquo;En ese sentido, la situaci&oacute;n en Espa&ntilde;a es preocupante&rdquo;, admite Richard Youngs. &ldquo;En otros pa&iacute;ses, como en Gran Breta&ntilde;a, la represi&oacute;n es a&uacute;n peor. Y si te vas fuera de Europa... el nivel de brutalidad contra los activistas en pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica es abrumadora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Will Potter &ldquo;es dif&iacute;cil dar una respuesta simple, pero una de las consecuencias que estas nuevas acciones legales conllevan es que, en parte, inspiran m&aacute;s protesta ilegal, mientras que tambi&eacute;n hace m&aacute;s habitual que los activistas no reivindiquen lo que hacen&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Va a extenderse?</h2><p class="article-text">
        Mientras tanto, el &uacute;ltimo informe de la Organizaci&oacute;n Meteorol&oacute;gica Mundial detall&oacute; esta semana c&oacute;mo <a href="https://wmo.int/publication-series/state-of-global-climate-2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todos los indicadores que explican el cambio clim&aacute;tico empeoraron</a>: la temperatura global, el calor de los oc&eacute;anos, el nivel del mar, la concentraci&oacute;n de CO2 en la atm&oacute;sfera o el deshielo polar.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de la alteraci&oacute;n del clima tambi&eacute;n son patentes ya en forma de temporales, inundaciones, huracanes m&aacute;s violentos u olas de calor mort&iacute;feras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en una fase de activismo m&aacute;s intenso, as&iacute; que veremos m&aacute;s acciones de ese tipo, pero tambi&eacute;n de otras clases&rdquo;, analiza Youngs. Y ejemplifica: &ldquo;Habr&aacute; m&aacute;s asambleas ciudadanas &ndash;que quiz&aacute; sean la mejor herramienta para presionar a los gobiernos&ndash; y m&aacute;s comunidades energ&eacute;ticas que se organizar&aacute;n a nivel local para tomar el control de la producci&oacute;n de su energ&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Potter es m&aacute;s taxativo y afirma que &ldquo;indudablemente vamos a asistir a un r&aacute;pido crecimiento de protestas <em>ilegales</em> a nivel global&rdquo;. Y argumenta que seguir&aacute; el patr&oacute;n que experimentaron los ataques contra los manifestantes que document&oacute; en EEUU. &ldquo;Se expandieron por todo el mundo y se est&aacute;n utilizando ahora contra el activismo m&aacute;s convencional y no violento. Y a medida que la crisis clim&aacute;tica empeore, m&aacute;s activistas van a recurrir al sabotaje simplemente porque sus voces no est&aacute;n siendo escuchadas&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/activismo-sabotaje-abre-nueva-fase-protesta-climatica_1_12167468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Mar 2025 09:56:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/67b4412f-3f89-4a7a-bb29-102a86b70c3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="904291" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/67b4412f-3f89-4a7a-bb29-102a86b70c3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="904291" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Activismo y sabotaje: ¿se abre una nueva fase en la protesta climática?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/67b4412f-3f89-4a7a-bb29-102a86b70c3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El poder de las palabras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/palabras_129_11941849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42c1280c-fb31-4114-9eec-3d99d3ec2a4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109007.jpg" width="544" height="306" alt="El poder de las palabras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En "Crónicas gordas, historias sobre gordo-odios en la vida cotidiana", Micaela Belén González disecciona y escanea distintas experiencias padecientes de cuerpos gordos. Pero además, propone a la escritura y el activismo como alternativas al malestar.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy en mi pieza frente al espejo. Miro cada parte de mi cuerpo desnudo. Empiezo a deslizar la mano y con ella siento la grasa de los muslos, los rollos de la panza, los colgajos de los brazos y los que salen por el costado de las tetas&rdquo;, escribe <strong>Micaela Bel&eacute;n Gonz&aacute;lez</strong> en <em>Cr&oacute;nicas gordas, historias sobre gordo-odios en la vida cotidiana</em>. El libro contiene perfiles sobre las experiencias que viven las personas gordas, son cr&oacute;nicas que recrean y reflejan distintos momentos, sensaciones y sentimientos que aparecen en ellas al sentirse acorraladas entre su corporalidad disidente y la sociedad gordo-odiante que impone c&oacute;mo tenemos que ser.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La espalda es grande, los gl&uacute;teos tambi&eacute;n, son igual de gordos que las piernas. Los pies hinchados que veo no son como los de las modelos que aparec&iacute;an en la Parateens, las manos tampoco son como las de las modelos de anillos que muestran en la tele, ni son como las manos de la muchacha flaca y de piernas largas que se pone crema de una forma tan femenina y sensual en la publicidad de Nivea&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n contiene relatos sobre cuerpos que padecen las determinaciones impuestas por los medios, pero que tambi&eacute;n luchan. Es la culminaci&oacute;n de la carrera de Comunicaci&oacute;n Social de Micaela en la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata y fue editado por Hesp&eacute;rides. &ldquo;Me fui conectando con el feminismo y con el colectivo del activismo gordo, donde me sent&iacute;a interpelada con historias que se contaban. Es incre&iacute;ble el poder de la palabra, contar para que otros se animen y para que sepan que no nos pasa solo a nosotras&rdquo;, me cuenta la autora. 
    </p><p class="article-text">
        Estas cr&oacute;nicas, con ilustraciones de <strong>Luc&iacute;a Montenegro</strong> y <strong>C&eacute;sar P&eacute;rez Lamberti</strong>, fueron pensadas por todas esas veces que las mujeres &ldquo;tapamos nuestros cuerpos en las fotos y nos vestimos de negro para disimular. Tambi&eacute;n para aminorar el dolor por lo que los dem&aacute;s dicen de nosotras y para que los chicos puedan crecer en un mundo donde puedan disfrutar libremente de sus cuerpos&rdquo;. Dividido en cuatro cap&iacute;tulos:&nbsp;<em>Disecci&oacute;n de un cuerpo gordo</em>, <em>&iquest;Qui&eacute;n viste a las personas gordas?</em>, <em>Adelgazar para entrar</em>, <em>Escanear un cuerpo gordo para reconocer la diversidad corporal</em>, cuenta con un pr&oacute;logo de la periodista y docente <strong>Astrid Lorelei Ullman</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El libro est&aacute; dedicado &ldquo;a cada una de las personas gordas que nombro en estas cr&oacute;nicas. Y a las que no, ojal&aacute; estas l&iacute;neas tambi&eacute;n penetren entre sus rollos. A m&iacute;, para dejar atr&aacute;s el miedo a que alguien me diga gorda y poder aceptar mi corporalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Inspirada en la artista visual <strong>Florentina P&eacute;rez Mart&iacute;n</strong> y sus ilustraciones gordas, &ldquo;el modo en que nos miramos en el espejo es una cuesti&oacute;n pol&iacute;tica, en la medida que nos involucra como sociedad&rdquo;, dice la escritora y activista. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la escuela se burlaban de mi cuerpo, algunos varones me corr&iacute;an dici&eacute;ndome gorda por el patio del colegio. Mis compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras hac&iacute;an planes para esquivarme en el recreo, me dejaban mensajes en el buz&oacute;n de voz con insultos o me escrib&iacute;an en las redes&rdquo;, narra. &ldquo;Mi mam&aacute; sufr&iacute;a porque yo no encontraba ropa. Pero tengo que agradecerle que nunca me dijo nada malo de mi cuerpo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las vivencias de la autora, &ldquo;hay experiencias de otras mujeres que ponen de manifiesto c&oacute;mo viven con esos condicionamientos y c&oacute;mo las afecta la discriminaci&oacute;n gordo-odiante de nuestra sociedad&rdquo;, se&ntilde;ala Ullman. 
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n period&iacute;stica minuciosa, la observaci&oacute;n atenta de lasprotagonistas y de los lugares transitados, y el respeto y compromiso con los que se aborda cada cr&oacute;nica se entrelazan &ldquo;con una peque&ntilde;a Micaela que sufri&oacute; y se enoj&oacute; centenares de veces con su cuerpo; pero, sobre todo, con una joven Micaela que deja atr&aacute;s sus miedos y nos comparte este libro para recordarnos que el gordo-odio est&aacute; presente de forma transversal en nuestro cotidiano y que para construir comunidades en las que quepan todas las corporalidades, la lucha es colectiva&rdquo;, se&ntilde;ala el pr&oacute;logo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Cr&oacute;nicas gordas</em> es un libro que propone reflexiona, sentir, cuestionar y movilizar. Es un texto que, de manera minuciosa y acertada, representa escenas de la vida cotidiana que han atravesado miles de personas en la Argentina. 
    </p><p class="article-text">
        Las miradas propias y de quienes nos rodean, la arquitectura y el dise&ntilde;o de lugares f&iacute;sicos, la palabra &ldquo;autorizada&rdquo; de la medicina y la imagen construida en los medios de comunicaci&oacute;n atraviesan nuestros cuerpos; y, en muchas ocasiones, el &ldquo;deber ser&rdquo; que surge de esos espacios nos atrapa y nos condiciona. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pienso en el mundo de <strong>Cris Morena</strong>, cuando retomo la mirada hacia el espejo y recuerdo nunca haber visto un cuerpo as&iacute; en sus novelas. Como mi amiga Emilia, que en toda su vida nunca vio en la tele a una nena que se pareciera a ella, en ninguna novela se vio representada&rdquo;. En un contexto donde &ldquo;nuestros deseos ten&iacute;an mucho que ver con lo que ve&iacute;amos en la tele, nos condenamos a que lo &uacute;nico cierto y v&aacute;lido era lo que se reproduc&iacute;a por ese aparato cuadrado que manej&aacute;bamos con un control remoto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los consumos infanto-juveniles del &rsquo;90 y los 2000 &ldquo;estuvieron en manos de Cris Morena: <em>Jugate Conmigo</em>, <em>Chiquititas</em>, <em>Verano del &rsquo;98</em>, <em>Rebelde Way, Floricienta</em> y <em>Casi &Aacute;ngeles</em>. Dentro de la nostalgia actual, las y los j&oacute;venes-adultos suelen recordar sus canciones y coreograf&iacute;as. &rdquo;Pero tambi&eacute;n, dentro de la deconstrucci&oacute;n que envuelve a nuestra generaci&oacute;n, los recuerdos no son tan buenos&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ser un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a o adolescente gorda en esa &eacute;poca era quedar fuera de cualquier discurso de la industria cultural. Estas producciones determinaron ciertos estereotipos que hasta el d&iacute;a de hoy siguen estando presentes. Tanto en las telenovelas, como en todas las series, pel&iacute;culas y dibujos animados de esa coyuntura, se discriminaba a la fea, a la gorda y las parejas eran todas dentro de la cis-heteronormatividad. 
    </p><p class="article-text">
        Para Gonz&aacute;lez, &ldquo;los ideales de bellezas fueron impuestos a nivel cultural, social y pol&iacute;tico. Hay empresas que tienen intereses en que consumamos sus productos para &lsquo;mejorar nuestra salud&rsquo;, pero solo les interesa el dinero. Y esto es respaldado por todo un sistema capitalista que nos dice c&oacute;mo tiene que ser nuestro cuerpo y determina qu&eacute; es est&eacute;tico y qu&eacute; no. Lo mismo pasa con los temas de g&eacute;nero y sexualidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, las normas culturales y las actitudes sociales hacen que nuestra existencia est&eacute; condicionada, en el acceso a los servicios de salud, las oportunidades laborales y el bienestar general. Adem&aacute;s, la representaci&oacute;n en los medios es lo que m&aacute;s nos estigmatiza. Otro ejemplo de discriminaci&oacute;n es la falta de implementaci&oacute;n de la ley de talles. Tenemos derecho a vestirnos como nos gusta pero no lo garantizan. Hay ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que tienen que ponerse ropa de grandes porque los talles no son acordes a su corporalidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/palabras_129_11941849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jan 2025 03:02:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/42c1280c-fb31-4114-9eec-3d99d3ec2a4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109007.jpg" length="47544" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/42c1280c-fb31-4114-9eec-3d99d3ec2a4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109007.jpg" type="image/jpeg" fileSize="47544" width="544" height="306"/>
      <media:title><![CDATA[El poder de las palabras]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/42c1280c-fb31-4114-9eec-3d99d3ec2a4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109007.jpg" width="544" height="306"/>
      <media:keywords><![CDATA[gordofobia,Feminismos,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos activistas lanzaron sopa contra el cuadro 'La primavera' de Monet en un museo de Lyon]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/activistas-lanzaron-sopa-cuadro-primavera-monet-museo-lyon_1_10914228.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ac89026-3ef6-43d6-a82f-5c6532df4e4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos activistas lanzaron sopa contra el cuadro &#039;La primavera&#039; de Monet en un museo de Lyon"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La organización francesa Riposte Alimentaire justificó su acción en que "esta primavera es la única que nos quedará si no reaccionamos"

</p><p class="subtitle">Dos activistas arrojan sopa al cuadro de 'La Gioconda' en el Louvre de París
</p></div><p class="article-text">
        Dos activistas clim&aacute;ticas y sociales lanzaron este s&aacute;bado sopa contra un cuadro del pintor impresionista <strong>Claude Monet</strong> expuesto en el Museo de Bellas Artes de <strong>Lyon</strong> (este de Francia).
    </p><p class="article-text">
        La dos activistas pertenecen al grupo '<strong>Riposte Alimentaire</strong>', al que tambi&eacute;n pertenec&iacute;an dos j&oacute;venes que <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/activistas-arrojan-pintura-cuadro-gioconda-museo-louvre-paris_1_10873774.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pasado 28 de enero lanzaron sopa contra 'La Gioconda'</a>, la obra maestra de Leonardo da Vinci que se expone en el parisino Museo del Louvre.
    </p><p class="article-text">
        En ambos casos, y en otros ocurridos anteriormente en otros museos de distintos pa&iacute;ses por distintos grupos ambientales, las obras estaban protegidas por cristales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cuadro objeto de la acci&oacute;n es 'Le printemps' (La primavera) y este grupo franc&eacute;s justific&oacute; su acci&oacute;n en que &ldquo;esta primavera es la &uacute;nica que nos quedar&aacute; si no reaccionamos&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las j&oacute;venes participantes en la protesta <a href="https://twitter.com/riposte_alim/status/1756341196085989502" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se identific&oacute; en X como Ilona, de 20 a&ntilde;os</a>. &ldquo;Desde hace varios a&ntilde;os decid&iacute; unirme a la resistencia civil. Ya sea por m&iacute; o por todas las generaciones futuras, debemos actuar ahora, antes de que sea demasiado tarde&rdquo;, afirm&oacute; la activista.
    </p><p class="article-text">
        'Riposte alimentaire' busca una soluci&oacute;n alternativa al reto clim&aacute;tico y la seguridad alimentaria, al proponer que la alimentaci&oacute;n est&eacute; incluida en el r&eacute;gimen de la Seguridad Social dentro de una transformaci&oacute;n de la agricultura para hacerla m&aacute;s sostenible y que pague de forma justa a los profesionales del campo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/activistas-lanzaron-sopa-cuadro-primavera-monet-museo-lyon_1_10914228.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Feb 2024 20:30:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5ac89026-3ef6-43d6-a82f-5c6532df4e4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1632960" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5ac89026-3ef6-43d6-a82f-5c6532df4e4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1632960" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Dos activistas lanzaron sopa contra el cuadro 'La primavera' de Monet en un museo de Lyon]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5ac89026-3ef6-43d6-a82f-5c6532df4e4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Activismo gozoso, del clown trágico al podcast que no se calla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/activismo-gozoso-clown-tragico-podcast-no-calla_129_10912436.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8d2c52a-d6ac-4b78-954d-33c5fc88b2af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Activismo gozoso, del clown trágico al podcast que no se calla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las comunicadoras españolas Cristina de Tena y Lara Gil hacen el podcast "Nadie hablará de nosotras", un programa anticapitalista, feminista y gordo, donde se habla sobre gordofobia y se desenmascara la opinión pública. ¿Qué nos dice del maltrato corporal "Othelo - Termina mal", la obra del director y clown Gabriel Chame Buendia, que este año celebra once en la cartelera y se estrenó en el teatro Metropolitan?
</p></div><p class="article-text">
        Vi por &uacute;ltima vez a <strong>Gabriel Chame Buendia</strong> en una sala de Palermo, hace m&aacute;s de quince a&ntilde;os. Estaba haciendo unas funciones de <em>Llegu&eacute; para irme</em>, un unipersonal conmovedor sobre la vida n&oacute;made de un hombre solo, siempre dispuesto a partir, con su valija como compa&ntilde;era eterna y la tragedia de no poder parar. Lo hab&iacute;a presentado en Brasil, Francia y Espa&ntilde;a, luego de formarse con <strong>Etienne Decroux </strong>en Par&iacute;s y de dar clases en distintas ciudades de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Nos hab&iacute;amos conocido&nbsp; en un cumplea&ntilde;os, cuando ten&iacute;amos unos once o doce a&ntilde;os. A&ntilde;os despu&eacute;s, nos reencontramos por una entrevista period&iacute;stica que le hice para el suplemento de Espect&aacute;culos de Clar&iacute;n. &Eacute;l ya hab&iacute;a girado como integrante del <strong>Cirque Du Soleil </strong>y regresaba a la ciudad donde hab&iacute;a aprendido el arte del mimo con <strong>Angel Elizondo</strong> e integrado <strong>El Cl&uacute; del Claun</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal vez alguien en la sala haya visto, como yo, <strong>PI 3,14</strong> y <strong>La leyenda del</strong> <strong>Kakuy</strong>, que fue censurada durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar por el desnudo en escena de las actrices y los actores y que tuvieron sus temporadas clandestinas.
    </p><p class="article-text">
        Volv&iacute; a ver a Cham&eacute; esta semana, cuando asist&iacute; al montaje de<em> Othelo-Termina mal </em>y el p&uacute;blico aplaudi&oacute; de pie su magn&iacute;fica versi&oacute;n del cl&aacute;sico shakespereano. Ah&iacute;, en medio del sorprendente despliegue f&iacute;sico y emocional que hacen les actores, volv&iacute; a comprender de qu&eacute; manera dejan su huella las ense&ntilde;anzas de los maestros. Elizondo, una de las figuras claves en el ingreso del mimo al teatro local, tomaba los cuerpos como transmisores expresivos, acentuaba el rid&iacute;culo, aquello que la sociedad condena, porque es su espejo aumentando. &ldquo;Uno no deber&iacute;a avergonzarse de su cuerpo&rdquo;, dec&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Con esa impronta, en <em>Othelo-Termina mal</em> Cham&eacute; utiliza el gag, la iron&iacute;a y la falta de solemnidad para mostrar el femicidio, un cuerpo patriarcal que asesina un cuerpo femenino. El protagonista, s&iacute;, es una v&iacute;ctima del racismo, pero en tanto lo atraviesan los celos, el machismo, la manipulaci&oacute;n y el rumor, se convierte en victimario de su esposa, Desd&eacute;mona.
    </p><p class="article-text">
        Cuando no hay conciencia del otre como par, el pasaje de una situaci&oacute;n a otra, es muy sencillo. El oprimido pasa a ser opresor y viceversa. Todo se encamina y se precipita hacia una tragedia que, si bien fue escrita en la Inglaterra del siglo 17, hoy sigue teniendo plena vigencia en lo real. &iexcl;Y c&oacute;mo!, ac&aacute; en Latinoam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Como contrapartida de la llamada opini&oacute;n p&uacute;blica, esa piel que nos recubre, nos cohesiona y controla, las activistas y comunicadoras espa&ntilde;olas <strong>Cristina de Tena </strong>y <strong>Lara Gil</strong> le ponen voz a la identidad gorda. Mutante, trans, din&aacute;mica, esa identidad irrumpe en la espiral de silencio que se ensancha d&iacute;a a d&iacute;a. Es que cuanto m&aacute;s se difunde la versi&oacute;n dominante por los medios, m&aacute;s se callan y acallan -se restringen, cual dieta- las palabras de quienes piensan diferente.
    </p><p class="article-text">
        En su programa radial <em>Nadie hablar&aacute; de nosotras</em>, que se puede escuchar en <a href="https://open.spotify.com/show/18YtE7Ed8UPaTSZpqESG0B?si=ea14a70afc6e4385" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Spotify</a> o chusmear algunos fragmentos en la cuenta de Instagram, Cris y Lara cuentan experiencias personales de padecimiento gordof&oacute;bico. Pero las chicas no se quedan agarradas del dolor, que siempre es leg&iacute;timo, sino que explican con absoluta claridad qu&eacute; es lo que se esconde detr&aacute;s de cada acto discriminatorio.
    </p><p class="article-text">
        En estos tiempos de reivindicaci&oacute;n del confesionario, no siempre es conveniente decir lo que nos pasa y mostrarnos como somos. Sencillamente porque, en tanto distintes, les gordes corremos el riesgo de que la sociedad nos se&ntilde;ale, nos amenace, nos encierre. &ldquo;Tenemos miedo a ese aislamiento y eso lleva a cuestionar la opini&oacute;n propia. El resultado es que limitamos nuestra expresi&oacute;n&rdquo;, dice Cris, de 31 a&ntilde;os, quien acompa&ntilde;a a mujeres en la b&uacute;squeda de sus objetivos laborales y de formaci&oacute;n. Es feminista y considera que los cuerpos y las vidas libres son el horizonte para alcanzar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay un montón de personas gordas visibles que están mostrando que hacen deporte, se cuidan, se visten bien. Necesitamos otros relatos y no podemos ni nos atrevemos a construir uno gordo porque lo debemos hacer siempre en el marco del relato delgado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Soy el ejemplo perfecto de que nunca es suficiente lo que hagas para que te acepten&rdquo;, cuenta. &ldquo;Puedes crecer trabajando para conseguirlo todo: coraje, car&aacute;cter, las capacidades que el mundo te pide y aun as&iacute; no es suficiente. Las ni&ntilde;as buenas, las que pisan las baldosas amarillas, no son corpulentas y menos a&uacute;n si miden un metro ochenta. Al parecer, ser corpulenta no entra dentro de la lista de cosas que debes tener para triunfar&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cris hizo su primera dieta a los 13 a&ntilde;os, adelgaz&oacute; 18 kilos y subi&oacute; 25. A partir de ese momento, &ldquo;hice todas las dietas que se puedan imaginar y cuando las dejaba cog&iacute;a un poco m&aacute;s de peso del que hab&iacute;a perdido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su coequiper, Lara, tambi&eacute;n de 31 a&ntilde;os, estudi&oacute; teatro y antropolog&iacute;a, se especializ&oacute; en estudios de g&eacute;nero y trabaja como acompa&ntilde;ante de procesos de empoderamiento para mujeres. Con una vida bastante n&oacute;made, vivi&oacute; en M&eacute;xico, Chile y Colombia donde particip&oacute; desde la construcci&oacute;n de soberan&iacute;a alimentaria y de paz en asociaciones y comunidades en procesos de defensa del territorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Lara, el relato sobre lo gordo es &uacute;nico &ldquo;y es que somos unas vagas, tristes, deprimidas, de las que te puedes reir. Nuestra vida solo consiste en comer y sufrir porque comemos&rdquo;. Tambi&eacute;n apunta contra algunas activistas del body positive y la aceptaci&oacute;n corporal, aunque aclara que no se refiere a todas. &ldquo;Pero las pr&aacute;cticas de las personas gordas m&aacute;s visibles son muy parecidas a las delgadas porque ah&iacute; va a tener validez tu historia. La &uacute;nica forma de tener representaci&oacute;n siendo gorda es adaptarse a los patrones de la delgadez, ser deseable, cultivar tu cuerpo. Hay un mont&oacute;n de personas gordas visibles que est&aacute;n mostrando que hacen deporte, se cuidan, se visten bien. Necesitamos otros relatos y no podemos ni nos atrevemos a construir uno gordo porque lo debemos hacer siempre en el marco del relato delgado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; frustrante es vivir intentando convertirnos en superh&eacute;roes, en lugar de aceptar que somos vulnerables y que nuestro cuerpo se desgasta por estar vivas&ldquo;, se&ntilde;ala Cris, que en un episodio de <em>Nadie hablar&aacute; de nosotras</em> que analiza el funcionamiento de las aplicaciones digitales. &rdquo;En una red social lo &uacute;nico que puedo hacer es poner me gusta o no me gusta, no puedo generar un debate con otras personas. &iquest;C&oacute;mo voy a posicionarme en esta movida si lo &uacute;nico que hacen es polarizar las opiniones? Supongamos que quiero representar mi cuerpo, que como gorda quiero salir en una red social, las &uacute;nicas opciones que se ofrecen son me gusta o no me gusta. As&iacute; no hay expresi&oacute;n ni hay escucha. S&oacute;lo la opini&oacute;n p&uacute;blica que dice que la gordura es una enfermedad, por eso no escucho, pongo no me gusta, troleo las cuentas. Para las compa&ntilde;eras que est&aacute;n poniendo el cuerpo, &ldquo;el costo entre expresarte y ser acribillada es muy alto. Prefieres dejar pasar la oportunidad, quedarte callada, y evitar la violencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/activismo-gozoso-clown-tragico-podcast-no-calla_129_10912436.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Feb 2024 03:01:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e8d2c52a-d6ac-4b78-954d-33c5fc88b2af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="108103" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e8d2c52a-d6ac-4b78-954d-33c5fc88b2af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="108103" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Activismo gozoso, del clown trágico al podcast que no se calla]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e8d2c52a-d6ac-4b78-954d-33c5fc88b2af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Activismo,gordofobia,Gabriel Chame Buendia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos activistas lanzaron sopa al cuadro de 'La Gioconda' en el Louvre de París]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/activistas-arrojan-pintura-cuadro-gioconda-museo-louvre-paris_1_10873774.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/169330c0-0665-4879-9e15-c22065a06700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos activistas lanzaron sopa al cuadro de &#039;La Gioconda&#039; en el Louvre de París"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El lienzo de esta obra de Leonardo da Vinci está protegido por un cristal</p></div><p class="article-text">
        Dos activistas francesas lanzaron hoy sopa sobre la obra maestra de Leonardo da Vinci expuesta en el Louvre 'La Gioconda', cuyo lienzo original est&aacute; protegido por un cristal, por lo que no habr&iacute;a resultado deteriorado.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n muestran las im&aacute;genes publicadas por la agencia de prensa francesa CLPRESS, las dos mujeres arrojaron el l&iacute;quido sobre el cuadro, una obra del siglo XVI ,y posaron junto a &eacute;l, sobrepasando la barrera de seguridad que impide acercarse a ella. 
    </p><p class="article-text">
        Casi de inmediato, varios empleados del Louvre colocaron varios biombos frente al cuadro de 'La Gioconda' para impedir que los asistentes tomaran m&aacute;s im&aacute;genes de las activistas. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt--YlVNtXxR_g-5618', 'youtube', '-YlVNtXxR_g', document.getElementById('yt--YlVNtXxR_g-5618'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt--YlVNtXxR_g-5618 src="https://www.youtube.com/embed/-YlVNtXxR_g?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Los ataques a obras significativas de museos de todo el mundo se convirtieron en el m&eacute;todo preferido por diferentes grupos de activistas. De <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/activistas-pegan-marcos-cuadros-majas-goya-museo-prado_1_9685474.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Las Majas' de Goya en el Museo del Prado</a> de Madrid a o <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/activistas-climaticas-lanzan-sopa-tomate-girasoles-gogh-national-gallery-londres_132_9623283.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Los Girasoles' de Van Gogh</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/activistas-climaticos-rompen-martillazos-londres-cristal-venus-espejo-velazquez_1_10660549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'La Venus del espejo' de Vel&aacute;zquez</a> en la National Gallery de Londres, numerosos cuadros sirvieron de escenario para reivindicar otra respuesta de los Gobiernos a la crisis clim&aacute;tica o a las consecuencias del sistema econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, las dos manifestantes posaron junto al cuadro durante m&aacute;s de dos minutos, informa la agencia EFE. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es lo m&aacute;s importante? &iquest;El arte o el derecho a una alimentaci&oacute;n sana y duradera? Nuestro sistema agr&iacute;cola est&aacute; enfermo&rdquo;, grit&oacute; una de las activistas. Las dos mujeres, de 24 y 63 a&ntilde;os, representan al grupo de resistencia civil Riposte Alimentaire, y reivindican ser &ldquo;la &uacute;ltima generaci&oacute;n que puede impedir el colapso de nuestra sociedad&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bef787f1-3b0b-41ba-8c3f-6cff977cd3f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bef787f1-3b0b-41ba-8c3f-6cff977cd3f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bef787f1-3b0b-41ba-8c3f-6cff977cd3f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bef787f1-3b0b-41ba-8c3f-6cff977cd3f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bef787f1-3b0b-41ba-8c3f-6cff977cd3f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bef787f1-3b0b-41ba-8c3f-6cff977cd3f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bef787f1-3b0b-41ba-8c3f-6cff977cd3f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Momento en que las activistas lanzan sopa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Momento en que las activistas lanzan sopa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n public&oacute; varios mensajes en X en los que justifica su protesta porque en Francia una de cada tres personas se salta las comidas por falta de recursos, al mismo tiempo que se desechan el 20% de los alimentos. &ldquo;Nuestro modelo estigmatiza a los ciudadanos en situaci&oacute;n m&aacute;s precaria y no respeta nuestro derecho fundamental a la alimentaci&oacute;n&rdquo;, afirman los activistas. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1751554606964900049?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Francia se vio afectada en los &uacute;ltimos d&iacute;as por las protestas del sector agr&iacute;cola, que exige al Gobierno que tome medidas para paliar las consecuencias de los bajos precios que ofrecen los distribuidores por los alimentos. El grupo Riposte Alimentaire explica en su comunicado que esta situaci&oacute;n &ldquo;obliga a los agricultores a vender con p&eacute;rdidas presionados por la distribuci&oacute;n masiva&rdquo; y menciona <a href="https://statistiques.msa.fr/wp-content/uploads/2021/09/Infostat-suicide-2021.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe de la Mutua Social Agr&iacute;cola</a>, que document&oacute; desde 2016 el suicidio de un agricultor cada dos d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        El cuadro de 'La Gioconda', tambi&eacute;n conocido como la Mona Lisa, est&aacute; considerado el lienzo m&aacute;s famoso del mundo y fue objeto de otro acto vand&aacute;lico cuando en mayo de 2022 le arrojaron un pastel.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina F. Pereda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/activistas-arrojan-pintura-cuadro-gioconda-museo-louvre-paris_1_10873774.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jan 2024 13:43:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/169330c0-0665-4879-9e15-c22065a06700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1113798" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/169330c0-0665-4879-9e15-c22065a06700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1113798" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Dos activistas lanzaron sopa al cuadro de 'La Gioconda' en el Louvre de París]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/169330c0-0665-4879-9e15-c22065a06700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vamos a la playa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/playa_129_10538418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65c81197-975c-41f4-bf7d-5c776238a790_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vamos a la playa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es tiempo de descuento para el inicio del Tercer Encuentro Plurinacional de Gordes en Argentina. Mientras las organizaciones gordas siguen convocando a participar en la jornada colectiva, se despliega la singularidad del primer pronombre personal. Cómo se articulan el yo con el nosotres y con el elles. </p></div><p class="article-text">
        * Gordura y estado, &iquest;asunto separado?
    </p><p class="article-text">
        * Comunidad gorda: estrategias para la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        * Cultura de la delgadez.
    </p><p class="article-text">
        Mientras escribo los t&iacute;tulos de los temas que se tratar&aacute;n en las comisiones del pr&oacute;ximo Encuentro Plurinacional de Gordes en Argentina, pienso qu&eacute; necesarias son las identidades colectivas como espacios de activaci&oacute;n pol&iacute;tica y personal. Tambi&eacute;n pienso en la urgencia de las uniones y reuniones del presente y en lo complejo que resulta la unidad en la heterogeneidad, encontrar lo com&uacute;n en la diversidad. &iquest;Se acuerdan de la teor&iacute;a de conjuntos que aprendimos en la escuela? La evocaci&oacute;n de ese enfoque de la matem&aacute;tica me resulta &uacute;til para trazar similitudes con lo que ocurre en los movimientos sociales y pol&iacute;ticos amplios. Suelen considerar las intersecciones, pero dejan afuera las singularidades. Ocurre en general, &iquest;es inevitable? No lo s&eacute;. Da para analizarlo, debatirlo, intercambiar. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La historia nos cuenta que, aún en los peores momentos, hay esperanza, palabra que viene de esperar, del latin sperare.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que es m&aacute;s seguro es que falta muy poco para el s&aacute;bado 30, cuando en el Espacio Unzu&eacute;, de Mar del Plata, el Colectivo de Gordes Activistas de Argentina (CGA), Existencia Gorda, Gordes Conurbanes y activistas independientes sean anfitriones de la tercera edici&oacute;n del Encuentro. <strong>La idea es, b&aacute;sicamente, convocar a la mayor cantidad posible de activistas y aliades en un espacio seguro para seguir trabajando en el mejoramiento de nuestra calidad de vida. Otra de las motivaciones es que se dejen de vulnerar derechos, en un presente atravesado por la fragilidad de las minor&iacute;as y de las mayor&iacute;as segregadas. La amenaza de que los sectores m&aacute;s reaccionarios de la sociedad se queden con el poder pol&iacute;tico no es fantasm&aacute;tica sino real.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, la historia nos cuenta que, a&uacute;n en los peores momentos, hay esperanza, palabra que viene de esperar, del latin sperare y que nada tiene que ver con procastinar (que, por otra parte, viene bien de vez en cuando) ni con no responsabilizarse, ni con aguardar pasivamente que las soluciones sean m&aacute;gicas. 
    </p><p class="article-text">
        Esperanza. Se vincula con ser paciente, con resistir, con permanecer en la incertidumbre y en el sufrimiento hasta lograr un estar mejor, mediante la praxis. &iquest;Utop&iacute;a? &iquest;El plan ideal que concibe una sociedad perfecta y justa? &iquest;La isla desconocida de Tom&aacute;s Moro? &iquest;la que est&aacute; en el horizonte y sirve para caminar, como dicen que dijo el montevideano <strong>Eduardo Galeano</strong>, aunque en realidad fue la respuesta que le dio el santafesino <strong>Fernando Birri</strong>, padre del Nuevo Cine Latinoamericano, a un estudiante en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Ba&ntilde;os? 
    </p><p class="article-text">
        Hace algunos a&ntilde;os, luego de intentar esconder sistem&aacute;ticamente mi cuerpo maltratado bajo ropas oscuras y muy amplias, me cans&eacute; de transitar todos los tratamientos para adelgazar que estaban a mano y fracasar&hellip; siempre. Fui a los caros, baratos, gratuitos, individuales, grupales, de autoayuda o ayuda rec&iacute;proca, con nutricionistas, diet&oacute;logos, en consultorios, iglesias, hospitales, con o sin internaci&oacute;n y varios etc&eacute;teras y mi cuerpo fue una identidad en constante cambio, como la vida. Hasta que, curioseando a veces, buscando desesperadamente otras, encontr&eacute; en una librer&iacute;a de la calle Pu&aacute;n, en Ciudad de Buenos Aires, el libro <em>Cuerpo sin patrones. Resistencias desde las geograf&iacute;as desmesuradas de la carne.</em> Y, como la tijera del collage de su tapa, cort&eacute; por lo sano con el cent&iacute;metro, el antes y el despu&eacute;s, las fajas y las dietas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Reivindiquemos el deseo y el disfrute, la salud integral sin sesgos, una Ley de Talles que funcione, ciudades y espacios públicos accesibles.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hasta entonces, ten&iacute;a la ilusi&oacute;n de que ser delgada me traer&iacute;a la felicidad. A partir de entonces, me descubr&iacute; e identifiqu&eacute; con los testimonios de otras personas gordas, gente que padeci&oacute; distinto tipo de violencias patriarcales. Esas violencias tomaron la forma de un trastorno alimentario: el m&iacute;o. Pero tambi&eacute;n, luego de las lecturas, las errancias, las b&uacute;squedas, las colectivas, los acompa&ntilde;amientos, encontr&eacute; en el ser gorda una bandera de textura suave y envolvente que me cobij&oacute; y a&uacute;n lo sigue haciendo. Super&eacute; la verg&uuml;enza, comprend&iacute; el orgullo y la escritura fue y sigue siendo la manera de compartir el proceso de transformaci&oacute;n. Adem&aacute;s, claro, de los encuentros con mujeres, el cambio de mirada, la escucha abierta, la pedagog&iacute;a del afecto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La conciencia de que los abusos, las rapi&ntilde;as, las apropiaciones de los territorios corporales, las represiones, los terrores y tantos otros da&ntilde;os se pueden elaborar junto a les dem&aacute;s, les pr&oacute;ximes, les pr&oacute;jimes, fue, es, ser&aacute;, un acto descolonizador, una afirmaci&oacute;n libre y soberana. Aut&oacute;noma, aunque no aislada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con y sin lenguaje inclusivo, pero siempre incluyendo. Con rebeld&iacute;a, amor, potencia, poes&iacute;a, danza, teatro, asambleas, bikinis, hermanades las distintas generaciones, etnias y clases, aunque lo gordo tambi&eacute;n sea una cuesti&oacute;n de (lucha de) etnias, clases y edades.
    </p><p class="article-text">
        Trascendiendo fronteras y prejuicios; unides, no dominades, como les antig&uuml;es proletaries del mundo, enlazades con las ancestras, las madres y les hijes, las mujeres, las personas queer que tanto me ense&ntilde;an, &nbsp;los pueblos originarios, les ni&ntilde;es y adolescentes, les negros, les desocupades, les artistas, les discapacitades. &nbsp;Porque todes somos iguales y diferentes. Y all&iacute; reside nuestra belleza y Humanidad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ojal&aacute; nos encontremos en Mar del Plata el pr&oacute;ximo s&aacute;bado, para que, poco a poco, paso a paso, la Educaci&oacute;n Sexual Integral tenga perspectiva de diversidad corporal, se acaben los discursos que nos se&ntilde;alan enfermes y culpables, patologizades y delincuentes. Vagues e ineficientes. </strong>Reivindiquemos el deseo y el disfrute, la salud integral sin sesgos, una Ley de Talles que funcione, ciudades y espacios p&uacute;blicos accesibles. &iexcl;Vamos a la playa! Oh oh oh oh oh.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/playa_129_10538418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Sep 2023 03:37:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/65c81197-975c-41f4-bf7d-5c776238a790_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="159594" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/65c81197-975c-41f4-bf7d-5c776238a790_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="159594" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vamos a la playa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/65c81197-975c-41f4-bf7d-5c776238a790_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Activismo,Derechos,cuerpos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se cumplen siete años de la muerte de Lohana Berkins, la "traviarca" adelantada a su tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cumplen-siete-anos-muerte-lohana-berkins-traviarca-adelantada-tiempo_1_9924865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cef81267-b879-42c1-85ea-db8c41783647_16-9-discover-aspect-ratio_default_1065920.jpg" width="3054" height="1718" alt="Se cumplen siete años de la muerte de Lohana Berkins, la &quot;traviarca&quot; adelantada a su tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Berkins, reconocida como la "traviarca", nació el 15 de junio de 1965 en la localidad salteña de Salvador Mazza. Su mayor legado es la Ley de Identidad de Género.

</p></div><p class="article-text">
        Este domingo 5 de febrero se cumplir&aacute;n siete a&ntilde;os de la muerte en 2016 de la activista trans <strong>Lohana Berkins</strong>, referente indiscutida del transfeminismo y &ldquo;una adelantada a su tiempo&rdquo; que con sus luchas &ldquo;le cambi&oacute; la vida a miles de personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ella ten&iacute;a la doble capacidad de aglutinar y organizar. Venc&iacute;a as&iacute; el descreimiento de las compa&ntilde;eras, infundi&eacute;ndoles confianza&rdquo;, dijo su gran amiga y compa&ntilde;era, <strong>Marlene Wayar</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Otra de sus grandes amigas y bi&oacute;grafa, <strong>Josefina Fern&aacute;ndez</strong>, record&oacute; que lo propio de Lohana era &ldquo;empujar constantemente la frontera, desplazar los l&iacute;mites y ensanchar los espacios de participaci&oacute;n y de existencia plena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La activista trans y fot&oacute;grafa <strong>Florencia Guimaraes</strong> destac&oacute; como su mayor legado la ley de Identidad de G&eacute;nero que &ldquo;le cambi&oacute; la vida a miles de personas&rdquo;, pero tambi&eacute;n que su prematura muerte dej&oacute; &ldquo;muchas postas para seguir luchando&rdquo;, como la reparaci&oacute;n hist&oacute;rica para mayores de 40 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Berkins, reconocida como la &ldquo;traviarca&rdquo;, naci&oacute; el 15 de junio de 1965 en la localidad salte&ntilde;a de Salvador Mazza.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo cuando era peque&ntilde;a pensaba que hab&iacute;a habido un error, despu&eacute;s me di cuenta que yo tampoco era mujer y que mi manera de ser y construirme en el mundo era ser travesti&rdquo;, dijo Lohana en una entrevista con la TV P&uacute;blica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que tener coraje para ser mariposa en un mundo de gusanos capitalistas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lohana Berkins</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A los 13 a&ntilde;os su padre la llam&oacute; aparte y le dio un ultim&aacute;tum: &ldquo;O te hac&eacute;s bien hombre o te vas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca me explic&oacute; qu&eacute; quer&iacute;a decir 'ser bien hombre' y 'te vas'. Yo decid&iacute; irme con la certeza de que me iban a ir a buscar, pero sigo esperando. Ahora, visto a la distancia, para m&iacute; fue una cuesti&oacute;n liberadora y no me arrepiento&rdquo;, compart&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Empujada a la prostituci&oacute;n como &uacute;nica alternativa de sobrevivencia, Lohana se mud&oacute; a la ciudad de Buenos Aires a finales de los '80.
    </p><p class="article-text">
        Como parte de su activismo contra la violencia policial y los edictos que criminalizaban tanto la prostituci&oacute;n como la identidad travesti, fue cofundadora en 1994 de la <strong>Asociaci&oacute;n Mujeres Meretrices de Argentina (AMAR)</strong>, integr&oacute; la Asociaci&oacute;n de Travestis, Transexuales y Transg&eacute;neros de Argentina (Attta) y en 1998 form&oacute; su propia organizaci&oacute;n, la <strong>Asociaci&oacute;n de Lucha por la Identidad Travesti Transexual </strong>(Alitt) que presidi&oacute; hasta su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Al evocarla, Guimaraes la caracteriz&oacute; como una pionera &ldquo;abriendo puertas&rdquo; que parec&iacute;an selladas para la comunidad travesti trans.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La Berkins&rdquo; fue la primera persona trans en conseguir un empleo estatal, en el a&ntilde;o 2000, y en postularse como candidata a diputada nacional</strong> (2001), pero tambi&eacute;n fund&oacute; la primera escuela/cooperativa de trabajo para personas travesti/trans de Latinoam&eacute;rica: la textil 'Nadia Echaz&uacute;', que sigue funcionando.
    </p><p class="article-text">
        Entre las exitosas batallas que dio por la ampliaci&oacute;n de derechos, se cuentan la personer&iacute;a jur&iacute;dica para Alitt y la derogaci&oacute;n de los edictos policiales en CABA en 1998.
    </p><p class="article-text">
        Estas luchas inclu&iacute;an creativas acciones de visibilizaci&oacute;n, como cuando en marzo de 1999 ley&oacute; un pedido de asilo pol&iacute;tico para 65 personas travesti trans frente a la Embajada de Gran Breta&ntilde;a durante la visita del por entonces pr&iacute;ncipe Carlos.
    </p><p class="article-text">
        De las entrevistas que brind&oacute; a lo largo de m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de activismo quedaron frases memorables como <strong>&ldquo;hay que tener coraje para ser mariposa en un mundo de gusanos capitalistas&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Conmovida en lo m&aacute;s profundo por el asesinato en 2015 de su compa&ntilde;era de activismo y amiga <strong>Diana Sacay&aacute;n</strong>, una de las batallas que alimentaron su esp&iacute;ritu inquieto en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os fue la instalaci&oacute;n de la categor&iacute;a de &ldquo;travesticidio&rdquo; como crimen de odio hacia la identidad de g&eacute;nero travesti trans y por el cupo trans.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El lunes 6 a partir de las 18 se realizar&aacute; una nueva edici&oacute;n de la jornada conmemorativa &ldquo;Celebr&aacute;ndote Lohana&rdquo;</strong> en la Federaci&oacute;n Judicial Argentina (Rinc&oacute;n 74), de la que participar&aacute;n la fil&oacute;sofa Diana Maff&iacute;a, la educadora popular Claudia Korol, la activista lesbiana Romina Pereyra, la titular del Sedronar Gabriela Torres y las activistas trans Daniela Ruiz, Agustina Ponce y Florencia Guimaraes.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cumplen-siete-anos-muerte-lohana-berkins-traviarca-adelantada-tiempo_1_9924865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Feb 2023 16:49:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cef81267-b879-42c1-85ea-db8c41783647_16-9-discover-aspect-ratio_default_1065920.jpg" length="1610695" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cef81267-b879-42c1-85ea-db8c41783647_16-9-discover-aspect-ratio_default_1065920.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1610695" width="3054" height="1718"/>
      <media:title><![CDATA[Se cumplen siete años de la muerte de Lohana Berkins, la "traviarca" adelantada a su tiempo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cef81267-b879-42c1-85ea-db8c41783647_16-9-discover-aspect-ratio_default_1065920.jpg" width="3054" height="1718"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lohana Berkins,Identidad de género,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
