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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - John Darwin]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/john-darwin/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - John Darwin]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El hombre lleno de deudas que simuló su muerte: una canoa, fuga a Panamá y la trampa con la que engañó a todos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hombre-lleno-deudas-simulo-muerte-ganar-millones-canoa-fuga-panama-trampa-engano_1_9953219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b497103-6b08-4ea7-99c4-3b0de8ba2617_16-9-discover-aspect-ratio_default_1066637.jpg" width="1364" height="767" alt="El hombre lleno de deudas que simuló su muerte: una canoa, fuga a Panamá y la trampa con la que engañó a todos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En cada entrega, perfiles de grandes falsificadores, simuladores, artistas del engaño, infiltrados, estafadores profesionales y otros tramposos audaces.

</p><p class="subtitle">El escritor que inventó la biografía de un multimillonario “invisible” y engañó al mundo con un libro atrapante</p><p class="subtitle">Archivo - Todas las entregas de la saga Impostores: ser o parecer.</p></div><p class="article-text">
        Los tabloides brit&aacute;nicos &ndash;los reyes del fondo rojo, la letra blanca, la tipograf&iacute;a cat&aacute;strofe y el t&iacute;tulo impactante&ndash; lo resaltaron con perplejidad: un hombre que hab&iacute;a desaparecido con su canoa cinco a&ntilde;os atr&aacute;s en un accidente en un pueblo costero volv&iacute;a de la muerte. Se habl&oacute; de amnesia y de milagro. <strong>&Eacute;l mismo le dijo a la polic&iacute;a que cre&iacute;a ser una persona perdida</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En diciembre de 2007 <strong>John Darwin</strong>, un ex profesor y miembro retirado del servicio penitenciario de su pa&iacute;s, llegaba a las portadas de los principales diarios con esa historia asombrosa. <strong>Mark y Anthony, los hijos de este hombre que lo hab&iacute;an buscado durante a&ntilde;os hasta que se resignaron a recibir su certificado de defunci&oacute;n pese a que sus restos nunca hab&iacute;an sido hallados, no pod&iacute;an creerlo.</strong> Su esposa, Anne, recibi&oacute; la noticia desde Panam&aacute;. Se hab&iacute;a mudado a ese pa&iacute;s con la idea de volver a empezar en un lugar paradis&iacute;aco frente a la playa y para tratar de sobrellevar su viudez con el dinero que hab&iacute;a recibido de parte de distintos seguros de vida de Darwin.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que todo dio un giro sorprendente gracias a esos mismos tabloides que hab&iacute;an destacado la noticia del aparecido. <strong>La historia de la muerte y la resurrecci&oacute;n del llamado </strong><em><strong>Hombre de la Canoa</strong></em><strong> se convirti&oacute; en poco tiempo en un esc&aacute;ndalo policial apasionante que mantuvo en vilo al pa&iacute;s, lleg&oacute; hasta los tribunales y dej&oacute; a Darwin y su esposa tras las rejas condenados por una enorme estafa.</strong> Uno de los casos m&aacute;s resonantes, que es recordado entre los brit&aacute;nicos hasta la actualidad y sigue teniendo derivaciones incre&iacute;bles.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una pareja en problemas</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>John Darwin naci&oacute; en 1950 en Hartlepool, un peque&ntilde;o pueblo portuario al noreste de Inglaterra</strong>. Dedicado a dar clases de ciencia y matem&aacute;ticas en escuelas secundarias, se cas&oacute; con <strong>Anne Stephenson</strong> a los 23 a&ntilde;os. Ella trabajaba como recepcionista para un m&eacute;dico, &eacute;l cambi&oacute; las aulas cuando consigui&oacute; un puesto como oficial penitenciario en una c&aacute;rcel para varones en el condado de Durham. Tuvieron dos hijos. <strong>Con el tiempo, ella se dedic&oacute; a gestionar el alquiler de algunas habitaciones en distintas casas de la zona</strong>. El negocio parec&iacute;a ir creciendo. Tanto, que John, siempre con ideas un poco estramb&oacute;ticas y descuidado con el dinero, propuso que compraran dos casas en Seaton Carew, en diciembre de 2000. Lo hicieron tomando pr&eacute;stamos que en poco tiempo se hicieron impagables. Con los hijos ya grandes e independizados, <strong>Anne quer&iacute;a rematar todo y de alguna manera empezar de cero otra vez</strong>. Pero &eacute;l prefiri&oacute; armar un plan que lo llevar&iacute;a, en principio, a multiplicar su dinero y a no tener que pagar  las deudas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hasta la actualidad persisten las dudas sobre cu&aacute;nto fue por coerci&oacute;n y cu&aacute;nto por complicidad de Anne,<strong> el proyecto de John era claro: iba a simular su muerte, con ayuda de su esposa, y lo har&iacute;a de un modo muy simple.</strong> Como el matrimonio viv&iacute;a en una casa que daba al Mar del Norte, lo ideal ser&iacute;a inventar un accidente con su kayak. Aunque no sol&iacute;a usarlo demasiado, trat&oacute; de ensayar varias veces y de que lo vieran practicando en el agua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El 21 de marzo de 2002 Darwin fue visto por &uacute;ltima vez remando en las aguas de Seaton Carew</strong>. Hacia el final de ese d&iacute;a, su esposa denunci&oacute; que el hombre no hab&iacute;a vuelto a su casa. De inmediato las autoridades encararon una b&uacute;squeda que implic&oacute; el despliegue enorme de buzos, de rescatistas y de embarcaciones. Pero no hab&iacute;a rastros del agente penitenciario. Al d&iacute;a siguiente de su desaparici&oacute;n se encontr&oacute; un remo y al poco tiempo tambi&eacute;n los restos de su embarcaci&oacute;n. Los investigadores no sal&iacute;an de su sorpresa: por aquellos d&iacute;as las aguas del Mar del Norte estaban inusualmente calmas para esa &eacute;poca del a&ntilde;o. <strong>Ning&uacute;n experto pod&iacute;a explicarse c&oacute;mo hab&iacute;a sido el accidente que provoc&oacute; la desaparici&oacute;n de Darwin</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Anne Darwin, durante una entrevista que brindó con la televisión británica, en 2016                            </span>
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        Ppor aquellas horas, Anne debi&oacute; comunicarles a los hijos y al padre de John &ndash;un hombre de casi 90 a&ntilde;os entonces&ndash; la noticia de su muerte. Es decir, comunicar una historia que sab&iacute;a falsa. A&ntilde;os despu&eacute;s, entrevistada por la se&ntilde;al ITV en 2016, <strong>relatar&iacute;a que aquello fue &ldquo;una pesadilla&rdquo; </strong>y algo de lo que se sentir&aacute; arrepentida &ldquo;por toda la eternidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que mientras la polic&iacute;a continuaba la b&uacute;squeda, Darwin estaba muy cerca. <strong>Tan cerca que nadie pod&iacute;a preverlo: durante m&aacute;s de un a&ntilde;o se ocult&oacute; en una de las propiedades que hab&iacute;an comprado con Anne, pegada a la casa en la que viv&iacute;an.</strong> De hecho, compart&iacute;an medianera y hasta hab&iacute;a puertas internas que las conectaban: el Hombre de la Canoa pasaba sus d&iacute;as de uno y otro lado mientras obligaba a su esposa para que empezara a contactar a distintas aseguradoras. Quer&iacute;a hacerse de dinero r&aacute;pido para saldar las deudas y concretar una fuga a alg&uacute;n destino alejado de su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Al principio no fue f&aacute;cil: <strong>sin un cad&aacute;ver y sin un certificado de defunci&oacute;n ninguna p&oacute;liza val&iacute;a y ning&uacute;n seguro quer&iacute;a darle dinero a Anne.</strong> Hasta que, despu&eacute;s de un ultim&aacute;tum de John, la mujer logr&oacute; convencer a la polic&iacute;a para que acelerara el tr&aacute;mite. 
    </p><p class="article-text">
        Con el papel que confirmaba que John Darwin estaba muerto, l<strong>a mujer consigui&oacute; dinero, llev&oacute; adelante una especie de ritual de despedida de su esposo frente al mar acompa&ntilde;ada por sus hijos, y empez&oacute; a averiguar con John las opciones para mudarse al exterior</strong>. Ten&iacute;an, en principio, m&aacute;s de 300 mil libras por los seguros y lo que lograran obtener si vend&iacute;an sus propiedades.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El caso de John Darwin impactó a los británicos en 2007.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Fuga y regreso</strong></h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de una sofisticada b&uacute;squeda en internet, donde pasaba la mayor parte del tiempo en medio de su encierro forzado y tambi&eacute;n despilfarraba dinero haciendo apuestas online y en sitios de citas, <strong>Darwin consigui&oacute; tramitar un pasaporte falso bajo el nombre de John Jones</strong>. Con ese documento, la pareja viaj&oacute; a distintos pa&iacute;ses. Para hacer cre&iacute;bles esas estad&iacute;as en el exterior, Anne les ment&iacute;a a sus hijos y al resto de sus familiares: dec&iacute;a que estaba mal, que necesitaba unas vacaciones en soledad. Entre otros lugares, estuvieron en Chipre, el pa&iacute;s que al principio m&aacute;s los tentaba para el plan.
    </p><p class="article-text">
        Pero, con el tiempo, optaron por Panam&aacute;, por sus facilidades impositivas. <strong>El matrimonio viaj&oacute; por primera vez a ese pa&iacute;s en julio de 2006. El pasaporte falso del </strong><em><strong>Hombre de la Canoa</strong></em><strong> no levantaba sospechas en ning&uacute;n aeropuerto.</strong> Durante un recorrido que hicieron entre inmobiliarias paname&ntilde;as, los Darwin se tomaron una fotograf&iacute;a con dos empleados muy sonrientes. <strong>M&aacute;s adelante esa imagen ser&iacute;a una pista clave para acusarlos por estafa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pero para entonces, la pareja se mov&iacute;a con tranquilidad. <strong>John le pidi&oacute; a su esposa que volviera al Reino Unido para vender las casas que ten&iacute;an y terminar con el plan de comprar una buena propiedad en Panam&aacute;. La mujer deb&iacute;a transferir el dinero a una cuenta radicada en ese pa&iacute;s. Mientras hac&iacute;a c&aacute;lculos, el hombre se enter&oacute; de que en Panam&aacute; iba a tener dificultades con la documentaci&oacute;n que ten&iacute;a para adquirir tierras siendo extranjero.</strong> Nuevamente Darwin pens&oacute; un plan que inclu&iacute;a mentiras y la complicidad de su esposa. Convencido de que nadie lo atrapar&iacute;a ni se dar&iacute;a cuenta de la verdad, decidi&oacute; volver al Reino Unido y presentarse en una comisar&iacute;a diciendo que hab&iacute;a sufrido un ataque de amnesia. Necesitaba recuperar su verdadera identidad para ser propietario en Panam&aacute; y tener la visa correspondiente. <strong>Anne se quedar&iacute;a en aquel pa&iacute;s hasta nuevo aviso.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La fotografía que los Darwin se sacaron en una inmobiliaria de Panamá.                            </span>
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        As&iacute; ocurri&oacute;: el ex penitenciario viaj&oacute; al Reino Unido, simul&oacute; un desmayo en la v&iacute;a p&uacute;blica y el 1 de diciembre de 2007 termin&oacute; en una oficina policial del West End de Londres. Los agentes con los que habl&oacute; contactaron de inmediato a los hijos de Darwin que no pod&iacute;an creer lo que ve&iacute;an: <strong>aquel hombre del accidente en la canoa, ese que hab&iacute;an despedido frente al mar, volv&iacute;a despu&eacute;s de cinco a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Anne se vio obligada otra vez a actuar cuando uno de los hijos la llam&oacute; para darle la noticia. <strong>Mientras tanto, la historia de Darwin llegaba a los medios brit&aacute;nicos m&aacute;s importantes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los tabloides, entonces, planearon una cobertura completa. Una historia de tanto impacto la merec&iacute;a. Un periodista, de hecho, fue a buscar a Anne a Panam&aacute; para poder entrevistarla.<strong> Le llamaba la atenci&oacute;n que la mujer todav&iacute;a permaneciera en ese pa&iacute;s luego del regreso a la vida de su esposo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La polic&iacute;a, de a poco, empezaba a atar cabos sueltos. Sobre todo a trav&eacute;s de los movimientos bancarios sospechosos de Anne. Pero el estallido final lleg&oacute; cuando el <em>Daily Mirror</em> public&oacute; la foto que los Darwin se hab&iacute;an sacado en 2006 en aquella inmobiliaria paname&ntilde;a: un lector del diario la encontr&oacute; en el sitio <em>Move To Panam&aacute;</em> a trav&eacute;s de Google Im&aacute;genes luego de tipear &ldquo;Anne&rdquo;, &ldquo;John&rdquo; y &ldquo;Panam&aacute;&rdquo;. <strong>De inmediato se pidi&oacute; la orden de detenci&oacute;n de Darwin, que fue arrestado mientras permanec&iacute;a en la casa de su hijo Anthony</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La estafa de Darwin fue recreada en 2022 en una miniserie de cuatro capítulos que se puede ver por Paramount +.                            </span>
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        Anne volvi&oacute; a Londres acompa&ntilde;ada por periodistas del <em>Daily Mail</em> y del <em>Mirror</em>, a quienes empez&oacute; a revelarles la verdad de la historia, y tambi&eacute;n fue arrestada. Ella y su esposo empezaban a ser investigados por fraude y estafa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy convencida de que ellos [los hijos de los Darwin] me habr&iacute;an intentado disuadir. Pero no lo hice, no se lo cont&eacute; a nadie. Y una mentira llev&oacute; a otra. <strong>&iquest;C&oacute;mo podr&aacute;n ahora perdonarme por lo que les he hecho?</strong>&rdquo;, declar&oacute; entonces la mujer a la prensa brit&aacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Durante esos d&iacute;as se confirm&oacute; que John hab&iacute;a fraguado papeles y que hab&iacute;a robado la identidad de John Jones,<strong> un beb&eacute; que hab&iacute;a muerto en 1950</strong>. Los investigadores tambi&eacute;n pudieron corroborar sus viajes con el pasaporte falso.
    </p><p class="article-text">
        Los hijos de la pareja, ajenos a lo que hab&iacute;an hecho sus padres, difundieron por esos d&iacute;as un comunicado en el que aseguraban estar atravesando una &ldquo;monta&ntilde;a rusa de emociones&rdquo; tras descubrir que John segu&iacute;a vivo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Juicio y repercusiones</strong></h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un juicio que dur&oacute; varios meses y de estar enfrentados definitivamente por la decisi&oacute;n de la mujer de revelar todo ante los medios, <strong>el 23 de julio de 2008 John y Anne fueron condenados por fraude a seis a&ntilde;os y tres meses de prisi&oacute;n</strong>. &Eacute;l, adem&aacute;s, recibi&oacute; una pena extra por la falsificaci&oacute;n del pasaporte. Se divorciaron y, cuando cumplieron sus condenas, los dos salieron en libertad.
    </p><p class="article-text">
        Ella, de hecho, habl&oacute; en varias entrevistas con los medios de su pa&iacute;s. <strong>&Eacute;l decidi&oacute; mudarse a Filipinas</strong>, donde volvi&oacute; a casarse con una mujer que conoci&oacute; en un sitio de internet.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        La historia de Darwin, uno de esos casos policiales que se vuelven casi un lugar com&uacute;n y atraen a multitudes, fue<strong> recordada, citada y reconstruida en distintas series, pel&iacute;culas, documentales, podcasts y novelas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Entre las producciones m&aacute;s recientes, se encuentra la miniserie <em>The Thief, His Wife And The Canoe</em>, que produjo la se&ntilde;al brit&aacute;nica ITV y que en algunos pa&iacute;ses, como la Argentina, forma parte del cat&aacute;logo de la plataforma Paramount +.
    </p><p class="article-text">
        Contada desde la perspectiva de la mujer, <strong>en sus cuatro cap&iacute;tulos decide indagar en el v&iacute;nculo entre ellos y de lo que Anne se ve&iacute;a obligada a hacer</strong> por la dominaci&oacute;n que ejerc&iacute;a John sobre ella.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Feb 2023 03:03:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Impostores,Reino Unido,John Darwin]]></media:keywords>
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