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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Maribel Zalazar]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/maribel-zalazar/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Maribel Zalazar]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Pequeños detalles de una vida policial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pequenos-detalles-vida-policial_129_10005362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b34d01e-ea58-4976-ac50-044a3365f66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pequeños detalles de una vida policial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Adrián es policía de la ciudad, es evangélico y llegó desde Formosa diez segundos antes de que empiece la pandemia. Vive en zona sur y trabaja en una comisaría de un coqueto barrio porteño. "En mi formación pensaba que nosotros somos la mano dura del Estado y que me quieren para que ejerza violencia y sentía el desafío porque mi personalidad no va tanto con lo que te pide ser policía, ¿viste?"</p></div><p class="article-text">
        Adentro del Instituto de Polic&iacute;a, en &ldquo;la &eacute;poca del COVID&rdquo;, Adri&aacute;n viv&iacute;a un r&eacute;gimen especial: s&oacute;lo los domingos ten&iacute;an una hora para hablar con sus familias. As&iacute; era la nueva vida que hab&iacute;a elegido, y las cosas &ndash;por empezar, su historia&ndash; quedaba por un tiempo del lado de afuera, ahora era joven pero m&aacute;s joven: hab&iacute;a que forjar una disciplina. En una de esas llamadas cortas de domingo, mientras pasaba revista a la parentela, supo que su pap&aacute; empeor&oacute; del c&aacute;ncer. No se lo terminaban de decir para no torturarlo en su encierro, pero la gravedad hac&iacute;a imposible ocultarlo. Cuando se lo dijeron se larg&oacute; a llorar. &ldquo;Esa noche le ped&iacute; a Dios que me d&eacute; fuerzas, que me ayude a estar con &eacute;l.&rdquo; Lleg&oacute; Semana Santa y entonces les dieron franco para ver a las familias. Sus compa&ntilde;eros estaban chochos, aunque &eacute;l estaba lejos: ten&iacute;a que irse a Formosa y no ten&iacute;a la plata, el tiempo era corto. &ldquo;Los compa&ntilde;eros estaban re contentos de saber que iban a salir, pero uno me pregunt&oacute; qu&eacute; me pasaba que me ve&iacute;a amargado.&rdquo; Adri&aacute;n decidi&oacute; hablar con su tutor, un oficial mayor, porque quer&iacute;a viajar a su provincia. Y le tuvo que contar lo de su padre. &ldquo;Tengo a mi viejo con c&aacute;ncer.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        -Esto nunca lo contaste.
    </p><p class="article-text">
        -No, se&ntilde;or.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;C&aacute;ncer de qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        -De cabeza y cuello. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uy, met&iacute; la pata&rdquo;, pens&oacute; Adri&aacute;n. Al rato, vino el jefe de su Compa&ntilde;&iacute;a, que trinaba. Que por qu&eacute; no se lo cont&oacute; a &eacute;l primero, que por qu&eacute; lo ocult&oacute;, y as&iacute; le peg&oacute; una cepillada b&aacute;rbara de reproches, pero al final fue conciliador: &ldquo;Qu&eacute;dese tranquilo que ya veremos c&oacute;mo hacer&rdquo;. Adri&aacute;n, b&aacute;sicamente, no ten&iacute;a plata para viajar. Permiso y plata, <em>las dos pe</em> que le faltaban. Hab&iacute;a llegado, solo, un a&ntilde;o antes desde Formosa, a lo de un t&iacute;o primero &ndash;gendarme&ndash;; a lo de un primo despu&eacute;s &ndash;polic&iacute;a&ndash;. Su familia le bancaba el sue&ntilde;o. Pero estaban lejos. Estudiaba para ser polic&iacute;a de la ciudad de Buenos Aires, a la que apenas conoc&iacute;a. Custodio de una ciudad extra&ntilde;a. Vino de lejos en busca del destino. 
    </p><p class="article-text">
        Al rato, mientras limpiaba los ba&ntilde;os, escuch&oacute; llegar a grito pelado al jefe de Secci&oacute;n. Gritaba su nombre completo. Otra vez el julepe. &ldquo;Ac&aacute; me cagan a pedos.&rdquo; Sali&oacute; corriendo con las manos sucias y el jefe le pregunt&oacute; c&oacute;mo era lo del viaje. &ldquo;No tengo plata para viajar, pero no quiero que ustedes la paguen&rdquo;, dijo. El jefe replic&oacute; con pocas pulgas: &ldquo;Te estoy preguntando cu&aacute;nto sale un viaje de ida y de vuelta&rdquo;. El jefe cerr&oacute; la puerta del pabell&oacute;n y dijo: &ldquo;&iexcl;Quiero que todos los compa&ntilde;eros del pabell&oacute;n vengan en diez segundos!&rdquo;. Salieron de todas las habitaciones, eran casi cincuenta en ese momento. &ldquo;&iexcl;Si&eacute;ntense en el piso!&rdquo;. Estaban as&iacute;, &ldquo;como indios&rdquo;. El jefe arranc&oacute;:
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Ustedes saben la situaci&oacute;n de Adri&aacute;n? Est&aacute; en el medio de una situaci&oacute;n delicada por su padre, que tiene un c&aacute;ncer terminal y empeor&oacute; mucho y vive en Formosa. &Eacute;l est&aacute; lejos de su familia y el viaje de ida y vuelta sale caro. Va a poder viajar en Semana Santa cuatro d&iacute;as. Necesitar&iacute;a saber qui&eacute;n lo podr&iacute;a ayudar. Saqu&eacute; la cuenta y si ponemos dos mil pesos cada uno Adri&aacute;n llegar&iacute;a a verlo.
    </p><p class="article-text">
        Se acuerda clarito de que todos levantaron la mano. &ldquo;Se empezaron a enumerar desde el fondo hasta adelante&rdquo;, dice y recuerda la voz de sus compa&ntilde;eros (&ldquo;la del correntino, la del formose&ntilde;o, la del de Varela, la del de Quilmes&rdquo;). Se le empezaron a caer las l&aacute;grimas delante de ellos. &ldquo;Les dije gracias, que no ten&iacute;a palabras, que disfruten con su familia y abracen a su pap&aacute; cada uno de ellos tambi&eacute;n.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l no le cont&oacute; ni a su pap&aacute; ni a nadie que viajaba. Al llegar no lo pod&iacute;an creer. &ldquo;Mi abuela se larg&oacute; a llorar, mam&aacute; tambi&eacute;n y cuando fui con mi pap&aacute;, &eacute;l estaba acostado en la cama con la cara inflada. &Eacute;l casi nunca lloraba, y nos quedamos ah&iacute;, de la mano. M&aacute;s tarde fuimos a la iglesia&hellip; y volv&iacute; renovado al Instituto. Ah&iacute; entend&iacute; lo que es la camarader&iacute;a, ponerse en el pantal&oacute;n del otro. Que me hayan ayudado es algo que nunca voy a olvidar.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Adri&aacute;n ya es polic&iacute;a de la ciudad, es evang&eacute;lico (comenta la existencia de &ldquo;Polic&iacute;as de impacto&rdquo;, la comunidad de polic&iacute;as cristianos) y lleg&oacute; desde Formosa diez segundos antes de que empiece la pandemia. Vive en zona sur y trabaja en una comisar&iacute;a de un coqueto barrio porte&ntilde;o. Su calma bondadosa tiene una forma de firmeza tambi&eacute;n, no se ofrece duro, pero se nota que lo puede ser. Cuando mataron a Maribel Zalazar, la mujer polic&iacute;a de la estaci&oacute;n de subtes de Retiro, con 35 a&ntilde;os y dos hijos, dice que fue un golpe al coraz&oacute;n de todos. &ldquo;Tengo compa&ntilde;eros que eran amigos de ella, porque m&aacute;s all&aacute; de ser compa&ntilde;eros eran amigos, y sufrieron mucho. Nos duele porque sabemos que atr&aacute;s del uniforme hay una persona que tiene familia, hijos que quedaron solos.&rdquo; &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muerte tan cruel, ese vac&iacute;o quiz&aacute;s tambi&eacute;n marc&oacute; lo poco que sabemos sobre hombres y mujeres que trabajan en las polic&iacute;as argentinas. De d&oacute;nde vienen, qu&eacute; buscan y encuentran, c&oacute;mo se formaron. As&iacute; llegu&eacute; a Adri&aacute;n, cuya historia por momentos parece hecha de <em>los clich&eacute;s de</em> <em>historias de superaci&oacute;n</em>, pero es el veros&iacute;mil de un tipo &iacute;ntegro, con valores que ojal&aacute; la calle o los gajes de la instituci&oacute;n o los vaivenes pol&iacute;ticos no le fundan. 
    </p><p class="article-text">
        Adri&aacute;n es evang&eacute;lico, pero antes era cat&oacute;lico. La conversi&oacute;n vino de la mano de un personaje complejo y decisivo en su vida: su pap&aacute;. &ldquo;Me vincul&eacute; con la iglesia evang&eacute;lica por mi pap&aacute;. Estaba alejado de &eacute;l, era m&aacute;s unido a mi mam&aacute;, pero mi pap&aacute; siempre me busc&oacute;. &Eacute;l trabajaba de alba&ntilde;il y era alcoh&oacute;lico. Siempre que me hablaba estaba ebrio, se pon&iacute;a agresivo.&rdquo; Pero un d&iacute;a cambi&oacute;. Cambi&oacute; repentinamente. &ldquo;Tendr&iacute;a 17 a&ntilde;os y no entend&iacute; por qu&eacute; vino el cambio. Lo ve&iacute;a sobrio, bien vestido, peinado, arreglado.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Se hab&iacute;a vuelto m&aacute;s cari&ntilde;oso&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Claro, y me sorprendi&oacute; ese cambio. Me pidi&oacute; perd&oacute;n por las cosas que hab&iacute;a hecho mal, por verlo ebrio, porque me falt&oacute; el respeto a m&iacute;, a mi mam&aacute;, a mi abuela, que era su mam&aacute;. Le dije que s&iacute;, que lo perdonaba, que era mi viejo y lo amaba sin rencor. Y ah&iacute; me cont&oacute; que se meti&oacute; a la Iglesia Evang&eacute;lica por un amigo que tambi&eacute;n andaba perdido en el alcohol. Amigos desde la infancia. Y despu&eacute;s siempre me invitaba a la iglesia. &ldquo;Ven&iacute;, vamos&rdquo;, me dec&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;&Eacute;l hab&iacute;a sido violento con vos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, me lleg&oacute; a propinar unos golpes, pero como correctivos. Me acuerdo que una vez me vio en la esquina, no le gust&oacute; nada verme ah&iacute;, se me acerc&oacute; porque estaba pasando un momento dif&iacute;cil, un amigo se suicid&oacute; y ven&iacute;a con mi prima en moto. Me ven&iacute;a a avisar. Estaba tomando una cerveza con un amigo y me dijo que falleci&oacute; el Changuito. &ldquo;&iexcl;C&oacute;mo que falleci&oacute; el Changuito!&rdquo;, le digo yo. Me dijo que se ahorc&oacute;. Y me agarr&oacute; la cabeza, pero cuando me vio la cerveza me meti&oacute; un bife que no me olvido m&aacute;s. Mi prima se asust&oacute;, empez&oacute; a gritar y &eacute;l como que me quiso agarrar, pero yo hac&iacute;a boxeo, ya ten&iacute;a reflejos, y cuando me quiso agarrar me tir&eacute; para atr&aacute;s y &eacute;l pas&oacute; de largo, se cay&oacute; y me fui corriendo. Me acuerdo que corr&iacute;, corr&iacute;, corr&iacute; y me met&iacute; en la casa de un amigo. Estaba asustado, les dije que me cubran, que mi pap&aacute; me peg&oacute; por tomar cerveza. &Eacute;l se fue con la moto, me acuerdo de que lo espiaba por la ventana y &eacute;l me buscaba, me buscaba y no me encontraba. Tiempo despu&eacute;s, ya componiendo mi vida, dej&eacute; de juntarme con mis amigos, me puse mucho con el boxeo porque estaba compitiendo y ten&iacute;a nivel. Una vuelta estaba entrenando en la cancha, trotando, y justo lo vi pasar a mi pap&aacute; en moto y le pegu&eacute; un chiflido. Le pregunt&eacute; ad&oacute;nde iba, ya sab&iacute;a que iba a la Iglesia, y le dijo, &ldquo;&iquest;quer&eacute;s que vayamos?&rdquo;. &ldquo;&iquest;En serio?&rdquo;, me dijo. Se qued&oacute; duro, se puso contento. Llegamos a la Iglesia, y empezamos, cantamos, le&iacute;mos la Biblia, conoc&iacute; al pastor, que me dijo que siempre oran para que me vaya bien. Y estaba temeroso, no sab&iacute;a cu&aacute;nto tiempo me iba a durar estar tranquilo y hacer las cosas bien. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y c&oacute;mo te hiciste polic&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Hab&iacute;a viajado para ac&aacute; a visitar un primo que es polic&iacute;a. Viaj&eacute; para su egreso y me dijo que estaba bueno ser polic&iacute;a, que te ofrecen buena plata y ten&eacute;s estabilidad econ&oacute;mica. Le dije que estaba metido en el boxeo. M&aacute;s tambi&eacute;n por mi familia, no quer&iacute;a dejarla en Formosa, pero cuando conoc&iacute; a mi pareja todo cambi&oacute;, ya no me importaba dejar todo para venirme a vivir con ella ac&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Con la experiencia en tu barrio, &iquest;no le ten&iacute;as pica a la polic&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Escuchaba esas canciones de &ldquo;vos sos un bot&oacute;n&rdquo; y que la polic&iacute;a esto y lo otro, pero no ten&iacute;a bronca. Era temeroso, m&aacute;s bien la respetaba. Ellos all&aacute; te ven&iacute;an a prepotear, a tratarte mal, muchas veces termin&eacute; en la comisar&iacute;a tambi&eacute;n por mis amigos, pero nunca tuve una causa judicial.
    </p><p class="article-text">
        Adri&aacute;n vivi&oacute; con su t&iacute;o en Ezeiza. El t&iacute;o gendarme, que lo banc&oacute; el primer tiempo. Encontr&oacute; trabajo en un supermercado chino como repositor, aunque le pagaban quinientos pesos el d&iacute;a. Se anot&oacute; en la facultad para estudiar Derecho. Pero no le alcanzaba para nada. Al tiempo se fue a la Ciudad, a lo de un primo en Floresta. Encontr&oacute; otro trabajo, le pagaban mil pesos el d&iacute;a por nueve horas y con descanso los fines de semana. &ldquo;Pod&iacute;a descansar, estar con mi novia, estudiar.&rdquo; Pero empezaron los conflictos con el primo. &ldquo;&Eacute;l no estaba solo en su casa, viv&iacute;a con su pareja, su se&ntilde;ora, con mi ahijada, con su suegra y su suegro.&rdquo; &iquest;D&oacute;nde entraba Adri&aacute;n? En un colch&oacute;n que tiraban en el living comedor. La familia se empez&oacute; a sentir inc&oacute;moda. El primo fue claro: &ldquo;A m&iacute; me gusta las ganas que le pon&eacute;s a la vida estudiando y trabajando, pero quiero mi comodidad, no puedo vivir as&iacute;&rdquo;. Y le consigui&oacute; una pieza en un hotel familiar, con ba&ntilde;o y cocina compartidos. Cerquita. La plata volaba. Cada tanto el primo le met&iacute;a unos pesos. &ldquo;La ventaja que hab&iacute;a tenido de vivir con mi primo era que ten&iacute;a computadora, ten&iacute;a herramientas para estudiar, pero al vivir solo empec&eacute; a valorar cosas m&aacute;s chiquitas, lo que es el az&uacute;car, una escoba, una vez llegu&eacute; a llorar de la bronca por no tener cosas tan insignificantes.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En ese tiempo Adri&aacute;n hablaba con su pap&aacute; todos los d&iacute;as. Le dijo que estaba pensando entrar en la polic&iacute;a y el viejo le dijo: &ldquo;S&iacute;, metete&rdquo;. Sab&iacute;a que su hijo no quer&iacute;a entrar por sus amigos: &ldquo;te hiciste poli, te re vendiste&rdquo;, cre&iacute;a que le iban a decir. Su novia tampoco estaba convencida. Imaginaba la pesadilla de una tarde, suena el timbre, como en las pel&iacute;culas, &ldquo;Se&ntilde;ora, su marido ha muerto&rdquo;. <em>Env&iacute;en flores a la viuda</em>. O tambi&eacute;n la corrupci&oacute;n. (La imagen de Rosario: una polic&iacute;a que parece ya diluida bajo la autoridad narco.) &Eacute;l le respondi&oacute; a ella con el bolsillo: &ldquo;Nos beneficiamos los dos, vas a tener tu obra social, y voy a tener un sueldo seguro, comida, alquiler&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, al trabajo entraba a las ocho, pero se levantaba a las cuatro de la ma&ntilde;ana, y se iba al Instituto de Santiago de Compostela tres mil ochocientos uno, en Soldati, al lado del Club Espa&ntilde;ol, donde est&aacute; el Instituto de Polic&iacute;a porte&ntilde;a &ndash;el Instituto Superior de Seguridad P&uacute;blica, donde estudian polic&iacute;as y bomberos&ndash;. Y se quedaba esperando de madrugada, con un traje y corbata que el primo le prest&oacute;. Los de la puerta un poco lo gastaban. El traje le quedaba chico. Se asomaban las mangas de la camisa. &ldquo;&iquest;Para qu&eacute; est&aacute;s?&rdquo;, le dec&iacute;an. &ldquo;Para inscribirme&rdquo;, dec&iacute;a &eacute;l. &ldquo;No te pod&eacute;s inscribir ac&aacute;, ten&eacute;s que hacerlo por la p&aacute;gina&rdquo;, le respond&iacute;an. &Eacute;l no ten&iacute;a idea c&oacute;mo entrar a la p&aacute;gina. Pero no arrugaba. &ldquo;&iquest;O sea que yo me quede dos horas y media ac&aacute; para que vos me digas que no me puedo inscribir?&rdquo;, les respond&iacute;a, gallito. Finalmente lo logr&oacute;. Present&oacute; anal&iacute;tico, present&oacute; todo y esperaba el llamado, que se demoraba, mientras se lo com&iacute;an los piojos. La se&ntilde;ora con la que trabajaba en la f&aacute;brica ve&iacute;a que estaba sufriendo y a la ma&ntilde;ana compraba un desayuno de m&aacute;s para que coma. La estaba peleando. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Muchas cosas que te tocan hacer implican riesgo, enfrentar delincuentes, aunque tambi&eacute;n levantar vendedores de palta que se ganan el mango, &iquest;c&oacute;mo vincul&aacute;s esa tarea ingrata o injusta con tus valores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Y&hellip; discernir a la persona, ver m&aacute;s all&aacute; y descubrir qui&eacute;n est&aacute; detr&aacute;s del papel de vendedor de medias. Muchas veces tenemos que correr a una persona en situaci&oacute;n de calle que est&aacute; durmiendo. La otra vez nos pas&oacute;. Ven&iacute;a mi compa&ntilde;ero todo prepotente, &ldquo;&iexcl;vamos, vamos, lev&aacute;ntate, ten&eacute;s que salir de ac&aacute;!&rdquo;, le dec&iacute;a a uno. El tipo le contest&oacute;: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; me tratas as&iacute;? Soy una persona, no soy un perro&rdquo;. Y mi compa&ntilde;ero sigui&oacute; con que no puede estar ah&iacute;. &ldquo;Sos un atrevido&rdquo;, le contest&oacute; el ciruja. Por mi lado siempre voy callado primero y dejo actuar al compa&ntilde;ero con el que voy a ver c&oacute;mo trabaja. Mi compa&ntilde;ero en este caso era mal llevado, as&iacute; que intervine y dije: &ldquo;Nosotros estamos ac&aacute; para protegerte&rdquo;. Y me salt&oacute; al cuello, &ldquo;&iexcl;qu&eacute; protegerme si me tratan como basura!&rdquo;. Pero yo segu&iacute;, e iba dici&eacute;ndole que no era basura, sino un vecino m&aacute;s. Y seguimos as&iacute; hasta que se qued&oacute; pensando un rato, no entend&iacute;a nada de lo que le estaba diciendo. Un vecino incluso lo quiso rescatar. Pero &eacute;l segu&iacute;a nervioso. &ldquo;Esos giles&rdquo;, nos dec&iacute;a. El vecino logr&oacute; llev&aacute;rselo. Pero not&eacute; que cuando le empec&eacute; a hablar, empez&oacute; a cambiarle la actitud. Le dije que no era una cosa, que era un ser humano, que yo estaba tambi&eacute;n para protegerlo, para defenderlo. &ldquo;&iquest;Ustedes?&rdquo;, dijo. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; sos, mi mam&aacute;?&rdquo;. &ldquo;No, pero no quiero que me veas como enemigo&rdquo;, le dije.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Tu actitud me trae un poco al viejo sketch de &ldquo;Cha cha cha&rdquo; de una comisar&iacute;a donde los polic&iacute;as eran sensibles. Pero el otro polic&iacute;a, tu compa&ntilde;ero, el de actitud m&aacute;s prepotente, &iquest;c&oacute;mo tomaba la tuya?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Se qued&oacute; helado, callado, me dej&oacute; trabajar. Incluso le dije al ciruja: &ldquo;Soy tu amigo, si estamos ac&aacute; hablando es porque Dios nos uni&oacute; en este momento&rdquo;. &ldquo;&iquest;Dios?&rdquo;, dijo y me miraba. Dur&oacute; como cinco segundos la pausa que hizo y se larg&oacute; a llorar. Te juro que quebr&oacute; en llanto, y le tocaba la espalda, le dec&iacute;a &ldquo;quedate tranquilo&rdquo;. Y el loco solt&oacute; que su mam&aacute; lo abandon&oacute; cuando era chico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y ustedes sab&iacute;an a d&oacute;nde iba a ir o era simplemente que camine y se vaya para otro lado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, que se vaya para otro lado. Pasa que era una persona agresiva. Los antiguos de la zona me advirtieron: &ldquo;Mir&aacute; que este vago es muy agresivo, tiene problemas con la polic&iacute;a, se te para de mano y te llega a pegar&rdquo;. Pensaba, &iquest;para tanto? Y me sent&iacute;a un poco intimidado. &iquest;Qu&eacute; hago cuando me lo cruce? Y justo me lo llegu&eacute; a cruzar con mi compa&ntilde;ero. Ese d&iacute;a despu&eacute;s de llorar se qued&oacute; un rato pensando, me mir&oacute; y no le dije nada, dej&eacute; que se desahogue. &ldquo;&iquest;De d&oacute;nde sos?&rdquo;, me dijo y cuando le dije que era formose&ntilde;o nos quedamos un rato hablando de Formosa. En mi formaci&oacute;n pensaba que nosotros somos la mano dura del Estado y que me quieren para que ejerza violencia y sent&iacute;a el desaf&iacute;o porque mi personalidad no va tanto con lo que te pide ser polic&iacute;a, &iquest;viste? Mi misma familia me dec&iacute;a: &ldquo;Ojo que vos sos bueno&rdquo;. Me met&iacute; en el boxeo de chico porque al juntarme con mis amigos siempre est&aacute; el mayor que te hace bullying, &iquest;no? Y all&aacute; me dec&iacute;an &ldquo;vos sos blanquito, un chetito de ciudad, &iquest;qu&eacute; haces ac&aacute; junt&aacute;ndote con nosotros?&rdquo;. Era blanco, es cierto. La familia de mi viejo, mi bisabuelo, vino de Checoslovaquia. Por eso me bardeaban. Me acuerdo que iba a las computadoras, a las maquinitas y ven&iacute;a un chico muy grande y me hac&iacute;a dormir en el piso, &ldquo;tirate en el piso a dormir&rdquo;, me dec&iacute;a. Y me tiraba por miedo. Encima era muy flaco porque no com&iacute;amos bien, muchas veces faltaba para la olla en casa y un dije &ldquo;me voy a aprender a defender&rdquo;. Y fui con ese rencor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Tuviste alguna revancha con esos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, porque cuando aprend&iacute; la disciplina del boxeo y empec&eacute; a crecer en musculatura, en cabeza, a boxear en serio, ah&iacute; entend&iacute; que no val&iacute;a la pena pelearme. Y hasta el d&iacute;a de hoy cuando me los cruzo a algunos de los grandotes que me buscaban ro&ntilde;a me piden perd&oacute;n. Quedaron all&aacute;. Dios est&aacute; en los peque&ntilde;os detalles de la vida, aunque no lo veamos y siempre est&aacute;, como dicen, es omnipresente. As&iacute; lo dice un vers&iacute;culo que le gustaba a mi pap&aacute; (Josu&eacute; 1;9): <em>no temas&nbsp;ni desmayes, porque Dios estar&aacute; contigo dondequiera que vayas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Cu&aacute;ntos polic&iacute;as son evang&eacute;licos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Somos bastantes.
    </p><p class="article-text">
        <em>MR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pequenos-detalles-vida-policial_129_10005362.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Mar 2023 03:02:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pequeños detalles de una vida policial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Policía,Maribel Zalazar,Mano dura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ante autoridades policiales y familiares, inhumaron los restos de Maribel Zalazar, la policía asesinada en Retiro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/autoridades-policiales-familiares-inhumaron-restos-maribel-zalazar-policia-asesinada-retiro_1_9958462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9e78dfb-d1d1-4434-a911-f8a5655e3b19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ante autoridades policiales y familiares, inhumaron los restos de Maribel Zalazar, la policía asesinada en Retiro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El crimen de Zalazar fue el martes último en un hecho en el que también resultó herido un trabajador de subterráneos, en la estación Retiro de la línea C de subte y provocó escenas de pánico por parte de decenas de pasajeros que en ese momentos se hallaban en el andén o dentro de la formación que acababa de llegar.</p></div><p class="article-text">
        Los restos de la oficial de la Polic&iacute;a de la Ciudad Maribel N&eacute;lida Zalazar, asesinada el martes &uacute;ltimo de un balazo en la estaci&oacute;n Retiro de la l&iacute;nea C de subterr&aacute;neos, partieron cerca del mediod&iacute;a desde una casa velatoria del barrio porte&ntilde;o de Palermo hasta el cementerio de la Chacarita, donde tras una ceremonia religiosa eran inhumados en el pante&oacute;n policial.  
    </p><p class="article-text">
        El cortejo f&uacute;nebre parti&oacute; a las 11.30 desde la casa &ldquo;Malabia&rdquo;, ubicada en la calle hom&oacute;nima al 1600 de Palermo, donde los restos de Zalazar (35) fueron velados desde ayer a las 18.
    </p><p class="article-text">
        Entre las autoridades presentes, estaban el jefe de Gabinete porte&ntilde;o, Felipe Miguel; el ministro de Justicia y Seguridad, Marcelo D'Alessandro -actualmente en uso de licencia-, y jefe de la Polic&iacute;a de la Ciudad, Gabriel Oscar Berard, como tambi&eacute;n jefes directos de la oficial asesinada, quienes acompa&ntilde;aron la partida del cortejo junto a los propios compa&ntilde;eros de la Divisi&oacute;n Subtes a la que pertenec&iacute;a Zalazar.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n participaron otros 200 polic&iacute;as de la fuerza porte&ntilde;a y de otras fuerzas camaradas que fueron a rendir homenaje a la v&iacute;ctima
    </p><p class="article-text">
        La caravana tom&oacute; la salida rumbo al cementerio escoltada por la Guardia de Honor de la Divisi&oacute;n Motorizada de la Polic&iacute;a de la Ciudad y seguida de varios m&oacute;viles policiales, civiles y oficiales. 
    </p><p class="article-text">
        En el momento que el cortejo tom&oacute; la calle Malabia, no dejaron de escucharse los aplausos de sus camaradas, amigos y transe&uacute;ntes que se agruparon para despedir a la polic&iacute;a ante la mirada fija de sus propios compa&ntilde;eros, que en dos filas formaron un corredor para el paso del ata&uacute;d que iba tapado con una bandera argentina. 
    </p><p class="article-text">
        En el cementerio se realizaba este mediod&iacute;a una ceremonia religiosa oficiada por el capell&aacute;n general de la Polic&iacute;a de la Ciudad y se aguardaba tambi&eacute;n la palabras de algunas de las autoridades presentes.
    </p><p class="article-text">
        El crimen de Zalazar fue el martes &uacute;ltimo en un hecho en el que tambi&eacute;n result&oacute; herido un trabajador de subterr&aacute;neos, en la mencionada estaci&oacute;n cabecera de la l&iacute;nea C de subte y provoc&oacute; escenas de p&aacute;nico por parte de decenas de pasajeros que en ese momentos se hallaban en el and&eacute;n o dentro de la formaci&oacute;n que acababa de llegar.
    </p><p class="article-text">
        En base al relato de testigos, los investigadores pudieron reconstruir que todo se inici&oacute; cuando Valdez, que ven&iacute;a en una formaci&oacute;n como pasajero, lleg&oacute; a la estaci&oacute;n y, como hab&iacute;a manifestado que se sent&iacute;a mal y que padec&iacute;a un dolor en sus piernas, fue asistido por lo que personal de subterr&aacute;neos que le acerc&oacute; una silla y le ofreci&oacute; un vaso de agua.
    </p><p class="article-text">
        Como su dolencia supuestamente persist&iacute;a, el personal de subtes solicit&oacute; una camilla y la presencia de la oficial, como as&iacute; tambi&eacute;n de m&eacute;dicos.
    </p><p class="article-text">
        Al lugar se arrim&oacute; la oficial Zalazar pero, cuando quisieron subirlo a la camilla, el hombre se puso violento, hubo un forcejeo, le arrebat&oacute; el arma a la mujer polic&iacute;a de su pistolera y comenz&oacute; a disparar.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que ten&iacute;a el chaleco antibalas colocado, la mujer polic&iacute;a fue alcanzada por uno de esos tiros, que le ingres&oacute; por la zona del cuello y afect&oacute; tambi&eacute;n su pulm&oacute;n derecho, seg&uacute;n revelaron las fuentes.
    </p><p class="article-text">
        Un empleado de la empresa concesionaria Emova tambi&eacute;n result&oacute; con una herida leve por el roce de otro de los disparos.
    </p><p class="article-text">
        La oficial fue asistida primero por m&eacute;dicos del SAME y luego fue trasladada en helic&oacute;ptero en un operativo de emergencia al Hospital Churruca.
    </p><p class="article-text">
        Si bien en un principio los m&eacute;dicos lograron revertir un primer paro card&iacute;aco, el cuadro de Zalazar era cr&iacute;tico, ya que una de las balas hab&iacute;a afectado su pulm&oacute;n derecho, y mientras era operada, pasadas las 12.30 del martes muri&oacute; en quir&oacute;fano.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, el detenido por el crimen, Oscar Gustavo Valdez (30), de nacionalidad paraguaya, contin&uacute;a alojado en la Unidad 28 que funciona como la alcaid&iacute;a de los tribunales porte&ntilde;os, en la calle Lavalle 1337, a la espera de ser indagado en las pr&oacute;ximas horas por el juez a cargo de la causa, Mart&iacute;n Sebasti&aacute;n Peluso, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 9.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/autoridades-policiales-familiares-inhumaron-restos-maribel-zalazar-policia-asesinada-retiro_1_9958462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Feb 2023 15:59:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ante autoridades policiales y familiares, inhumaron los restos de Maribel Zalazar, la policía asesinada en Retiro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maribel Zalazar,Estación Retiro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Indagan al hombre que asesinó en el subte de Retiro a la policía Maribel Zalazar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/indagan-hombre-asesino-subte-retiro-policia-maribel-zalazar_1_9954967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8596f95c-7465-47c4-97ce-5aadce361692_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Indagan al hombre que asesinó en el subte de Retiro a la policía Maribel Zalazar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Oscar Gustavo Valdez, de 30 años, de nacionalidad paraguaya, fue trasladado este miércoles a la Unidad 28 que funciona como la alcaidía de los tribunales, en la calle Lavalle 1337, donde quedó a disposición para ser indagado por el juez Martín Peluso, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 9. Al estar acusado de matar a una oficial de policía, enfrentará una imputación por "homicidio agravado", que tiene como única pena la prisión perpetua.</p></div><p class="article-text">
        El hombre que ayer le quit&oacute; el arma reglamentaria y asesin&oacute; de dos balazos a la oficial de la Polic&iacute;a de la Ciudad Maribel N&eacute;lida Zalazar tras un altercado con personal del subterr&aacute;neo en la estaci&oacute;n Retiro de la l&iacute;nea C se encontraba hoy alojado en la alcaid&iacute;a del Palacio de Tribunales para su indagatoria este jueves, informaron fuentes policiales.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de Oscar Gustavo Valdez (30), de nacionalidad paraguaya, quien fue trasladado anoche a las 21.30 a la Unidad 28 que funciona como la alcaid&iacute;a de los tribunales, en la calle Lavalle 1337, donde qued&oacute; a disposici&oacute;n para ser indagado por el juez Mart&iacute;n Peluso, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 9.
    </p><p class="article-text">
        Al estar acusado de matar a una oficial de polic&iacute;a, Valdez enfrentar&aacute; una imputaci&oacute;n por &ldquo;homicidio agravado&rdquo;, que tiene como &uacute;nica pena la prisi&oacute;n perpetua.
    </p><p class="article-text">
        El hecho, en el que tambi&eacute;n result&oacute; herido un trabajador de subterr&aacute;neos, ocurri&oacute; ayer minutos despu&eacute;s de las 11 en la mencionada estaci&oacute;n cabecera de la l&iacute;nea C de subte y provoc&oacute; escenas de p&aacute;nico por parte de decenas de pasajeros que en ese momentos se hallaban en el and&eacute;n o dentro de la formaci&oacute;n que acababa de llegar.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1625560797077245966?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En base al relato de testigos, los investigadores pudieron reconstruir que todo se inici&oacute; cuando Valdez, que ven&iacute;a en una formaci&oacute;n como pasajero, lleg&oacute; a la estaci&oacute;n y como hab&iacute;a manifestado que se sent&iacute;a mal y que padec&iacute;a un dolor en sus piernas, fue asistido por lo que personal de subterr&aacute;neos que le acerc&oacute; una silla y le ofreci&oacute; un vaso de agua.
    </p><p class="article-text">
        Como el malestar supuestamente persist&iacute;a, el personal de subtes solicit&oacute; una camilla y la presencia de la oficial, como as&iacute; tambi&eacute;n de m&eacute;dicos.
    </p><p class="article-text">
        Al lugar se arrim&oacute; la oficial Zalazar (35), pero cuando quisieron subirlo a la camilla, el hombre se puso violento, hubo un forcejeo, le arrebat&oacute; el arma a la mujer polic&iacute;a de su pistolera y comenz&oacute; a disparar.
    </p><p class="article-text">
        La mujer polic&iacute;a fue alcanzada por dos de esos tiros, uno que le impact&oacute; en el pecho y otro que le produjo un roce en la zona del cuello, pese que llevaba colocado su chaleco antibalas, seg&uacute;n revelaron las fuentes.
    </p><p class="article-text">
        Los voceros policiales indicaron que un empleado de la empresa concesionaria Emova tambi&eacute;n result&oacute; con una herida leve por el roce de otro de los disparos.
    </p><p class="article-text">
        La oficial fue asistida primero por m&eacute;dicos del SAME y luego fue trasladada en helic&oacute;ptero en un operativo de emergencia al Hospital Churruca.
    </p><p class="article-text">
        Si bien en un principio, los m&eacute;dicos lograron revertir un primer paro card&iacute;aco, el cuadro de Zalazar era cr&iacute;tico, ya que una de las balas hab&iacute;a afectado su pulm&oacute;n izquierdo, y mientras era operada, pasadas las 12.30 muri&oacute; en quir&oacute;fano.
    </p><p class="article-text">
        Luego de los disparos, el agresor alcanz&oacute; a escapar del lugar corriendo y subi&oacute; por las escaleras de acceso a la estaci&oacute;n, donde arroj&oacute; el arma que le hab&iacute;a arrebatado a la oficial Zalazar, cruz&oacute; la plaza Retiro, aunque finalmente fue detenido por polic&iacute;as que lo persegu&iacute;an en la escalinata del hotel Sheraton.
    </p><p class="article-text">
        El acusado Valdez es un hombre de 30 a&ntilde;os con antecedentes por violencia de g&eacute;nero en 2021 y por resistencia a la autoridad en 2020, y su actual pareja le cont&oacute; a los investigadores que el hombre trabaja, al igual que ella, en una empresa textil, se&ntilde;alaron los voceros.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes de la investigaci&oacute;n confirmaron que la oficial Zalazar se uni&oacute; a la Polic&iacute;a de la Ciudad hac&iacute;a 5 a&ntilde;os proveniente de la Polic&iacute;a Federal, con el traspaso de los efectivos que trabajaban en las comisar&iacute;as, y era madre de dos hijos, una adolescente de 13 a&ntilde;os y un ni&ntilde;o de 5 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El juez dispuso adem&aacute;s una serie de medidas y solicit&oacute; que los peritajes sean realizados por personal de Polic&iacute;a Federal Argentina (PFA).
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de T&eacute;lam.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/indagan-hombre-asesino-subte-retiro-policia-maribel-zalazar_1_9954967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Feb 2023 12:11:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Indagan al hombre que asesinó en el subte de Retiro a la policía Maribel Zalazar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maribel Zalazar,Estación Retiro]]></media:keywords>
    </item>
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