<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Pezones]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/pezones/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Pezones]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1045291/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Censurado y escondido: por qué el pezón femenino sigue siendo un tabú y el de los hombres no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/censurado-escondido-pezon-femenino-sigue-tabu-hombres-no_1_9965118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f287c808-8c02-4cd9-908a-448f8f57e8ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_1066931.jpg" width="1182" height="665" alt="Censurado y escondido: por qué el pezón femenino sigue siendo un tabú y el de los hombres no"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Instagram o Facebook prohíben la publicación de fotos que muestren esa parte del pecho de las mujeres, y en público es un mandato no escrito taparlos o intentar que no se noten demasiado. ¿Por qué? Se sexualizan los de ellas, pero no los masculinos, dicen las expertas consultadas.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No s&eacute; por qu&eacute; dan tanto miedo nuestras tetas&rdquo; cantaba Rigoberta Bandini en su <em>Ay Mam&aacute; &ndash;</em>ya convertido en himno&ndash; frente a una teta gigante que emulaba un globo terr&aacute;queo. Fue la escenograf&iacute;a elegida en las finales para optar a Eurovisi&oacute;n y dio qu&eacute; hablar. No es algo casual: detr&aacute;s hay toda una reivindicaci&oacute;n y un mensaje contra la norma que recae sobre los pechos femeninos y muy especialmente los pezones: en el espacio p&uacute;blico (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cartel-pelicula-almodovar-triste-pezon-lactante-sea-problematico-hoy-dia_1_8209474.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">y en las redes sociales</a>) una mujer tiene que cuidarse mucho de que esta peque&ntilde;a parte del cuerpo no se vea, no se note, se disimule. Si ocurre, solo puede ser por descuido y as&iacute; ser&aacute; visto socialmente.
    </p><p class="article-text">
        Los ejemplos surgen a golpe de <em>click</em>. Una b&uacute;squeda r&aacute;pida en Google nos da cuenta peri&oacute;dicamente de a cu&aacute;ntas famosas se les ha visto un pez&oacute;n en televisi&oacute;n &ldquo;por descuido&rdquo;, un hecho convertido en noticiable. Con la cantante Janet Jackson la cuesti&oacute;n fue mucho m&aacute;s all&aacute; y se convirti&oacute; en debate mundial. Ocurri&oacute; en la Super Bowl de 2004, cuando Justin Timberlake le arranc&oacute; el top y dej&oacute; al descubierto su teta derecha, lo que fue calificado de esc&aacute;ndalo hoy bautizado como #<em>Nipplegate</em> (<em>nipple</em> es pez&oacute;n en ingl&eacute;s) que perjudic&oacute; seriamente la carrera de Jackson y catapult&oacute; la de &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el ejemplo m&aacute;s reciente es el de la ministra Ione Belarra, que fue blanco de ataques en redes sociales hace una semana por una foto junto a Irene Montero en la que no llevaba sujetador y se intu&iacute;an sus pezones bajo la camiseta, llegando Canal Sur incluso <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/canal-sur-monta-debate-pezones-ione-belarra-llevar-sujetador-violencia-decoro_1_9934266.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">a montar un debate</a> al respecto. Cada vez m&aacute;s, aunque ocurre desde los 90, vemos a famosas, actrices, cantantes o modelos abandonar el uso de esta prenda y aparecer as&iacute; en p&uacute;blico en un contexto en el que la reivindicaci&oacute;n se hace cada vez m&aacute;s potente, con movimientos como <em>#FreeTheNipple</em> (Libera el pez&oacute;n) en alza. 
    </p><p class="article-text">
        Que prescindir del corpi&ntilde;o sea cada vez m&aacute;s com&uacute;n no significa que no sean muchas veces objeto de cr&iacute;ticas y juicios. As&iacute; le ocurri&oacute; el a&ntilde;o pasado a la actriz Florence Pugh, que tuvo que defenderse en varias ocasiones p&uacute;blicamente por llevar un vestido rosa que transparentaba sus pechos a un desfile en Roma. &ldquo;No quiero ofender a la gente, pero la cuesti&oacute;n es &iquest;c&oacute;mo pueden ofenderte tanto mis pezones?&rdquo;, dijo este enero <a href="https://www.vogue.com/article/florence-pugh-addresses-her-free-the-nipple-controversy" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en una entrevista</a> en <em>Vogue</em>. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tapar el pezón es el mandato no escrito que en general las mujeres han asumido desde pequeñas y modulan en función del contexto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El pez&oacute;n femenino es un tab&uacute;</strong>, pero no hace falta irse al mundo de las <em>celebrities </em>para comprobarlo. Taparlo es el mandato no escrito que en general las mujeres asumen desde peque&ntilde;as y modulan en funci&oacute;n del contexto. Pueden hacer <em>topless</em> en la playa, pero una vez salen de ella, aunque sea al bar de enfrente, ojo con que el pez&oacute;n se perciba. No es poco habitual decidir ir sin corpi&ntilde;o pero tapar los pezones para invisibilizarlos con una peque&ntilde;a tira, lo que evidencia hasta qu&eacute; punto esta peque&ntilde;a parte del cuerpo es, en el caso de ellas, problem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta de Belarra a los ataques haciendo referencia a la &ldquo;obligaci&oacute;n de llevar sujetador&rdquo; inspiraron a la periodista June Fern&aacute;ndez para subir un post en Instagram con una fotograf&iacute;a vistiendo un top blanco sin esta prenda en el que contaba que lo hab&iacute;a estrenado en un almuerzo familiar. Sin embargo, aunque raramente suele llevar corpi&ntilde;o, en ese caso se lo puso porque le parec&iacute;a que llevar el top ajustado sin &eacute;l era &ldquo;romper una especie de ley sagrada&rdquo;. &ldquo;Al final una regula, igual decides ir sin sujetador en casa, en el barrio, en mi entorno, pero en &aacute;mbitos institucionales o en reuniones es una cuesti&oacute;n diferente&rdquo;, opina.
    </p><h3 class="article-text">La mirada masculina y la paradoja del autocontrol</h3><p class="article-text">
        Las expertas consultadas para este reportaje consideran que tras la concepci&oacute;n social de los pezones femeninos, en contraposici&oacute;n a los masculinos, que pueden mostrarse sin problema, lo que emerge es que los primeros est&aacute;n sexualizados. &ldquo;Solo tienen una lectura, que es la sexual. <strong>El patriarcado lo que nos dice es que si el contexto es el apropiado desde la mirada masculina</strong>, no molestan, que es lo que ocurre por ejemplo con las revistas que muestran mujeres desnudas, pero en otros contextos es pr&aacute;cticamente exhibicionismo&rdquo;, explica la soci&oacute;loga de la Universidad Complutense de Madrid Amaro Las&eacute;n, que pone el foco en c&oacute;mo desde esa l&oacute;gica el pez&oacute;n se erigir&iacute;a como una provocaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>A las mujeres las define su cuerpo y por su puesto es un objeto de deseo. </strong>Ah&iacute; est&aacute; clara la asimetr&iacute;a de g&eacute;nero: ellos son los que tienen el deseo sexual y ellas son objeto de ese deseo, por eso sus pezones no importan aunque sean pr&aacute;cticamente iguales. Al final es una cuesti&oacute;n de la mirada que se posa sobre nuestros cuerpos. Pareciera que las mujeres nunca podemos estar en una situaci&oacute;n no sexualizada desde el momento en que hay hombres heterosexuales a nuestro alrededor&rdquo;, defiende la experta. 
    </p><p class="article-text">
        Tanto es as&iacute; que los pezones femeninos, solo los de ellas, son censurados en las redes sociales Facebook e Instagram, que eliminan de forma sistem&aacute;tica las publicaciones que los muestran, de acuerdo <a href="https://transparency.fb.com/es-es/policies/community-standards/adult-nudity-sexual-activity/?source=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fcommunitystandards%2Fadult_nudity_sexual_activity#data" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">con la pol&iacute;tica interna</a> de Meta. Las mujeres no pueden publicar fotograf&iacute;as en las que se les vean, pero hay ejemplos llamativos del absurdo de esta medida autom&aacute;tica, entre ellos, el de la retirada por parte de Instagram, que despu&eacute;s se disculp&oacute;, del cartel de la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Almod&oacute;var, Madres Paralelas, que muestra un pez&oacute;n lactante. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde pequeñas se nos enseña que nuestro cuerpo es observado, tenemos que ser recatadas, pero el margen de lo apropiado en el que nos movemos mujeres y hombres no es el mismo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amparo Lasén</span>
                                        <span>—</span> Socióloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque Meta flexibiliz&oacute; las reglas y s&iacute; permite ahora publicar fotos de pezones femeninos en contextos m&eacute;dicos, lactantes o como acto de protesta, su consejo asesor de contenido le dio un toque de atenci&oacute;n sobre este asunto, por lo que la eliminaci&oacute;n de la censura puede estar m&aacute;s cerca que nunca. Esta junta explic&oacute; claramente en sus recomendaciones lo que ocurre, m&aacute;s all&aacute; de las redes sociales, con los senos de las mujeres: &ldquo;La pol&iacute;tica de actividad sexual y desnudez de adultos de Meta asume por defecto que constituyen im&aacute;genes sexuales&rdquo;, critic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde peque&ntilde;as se nos ense&ntilde;a que nuestro cuerpo es observado, tenemos que ser recatadas, pero el margen de lo apropiado en el que nos movemos mujeres y hombres no es el mismo&rdquo;, a&ntilde;ade Las&eacute;n, que considera &ldquo;perverso&rdquo; el fen&oacute;meno que provoca. &ldquo;La cuesti&oacute;n es que somos nosotras las que tenemos que preocuparnos de que el pez&oacute;n no se vea y, por tanto, de controlar la sexualizaci&oacute;n de nuestro cuerpo, pero eso es una paradoja porque la sexualizaci&oacute;n no est&aacute; en nosotras, sino en la mirada exterior. Es decir, no tenemos derecho a sexualizarnos nosotras ni a ser agentes de deseo, pero s&iacute; somos responsables de c&oacute;mo los otros nos ven como objetos&rdquo;, explica la soci&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Que la mirada masculina moldea la lectura social que se hace sobre el pecho femenino es algo comprobable en la representaci&oacute;n hist&oacute;rica art&iacute;stica que se hizo sobre &eacute;l. As&iacute; lo analiz&oacute; Marilyn Yalom en <em>Historia del pecho</em>, publicado en 1997, en el que explica c&oacute;mo los senos femeninos se codificaron hist&oacute;ricamente como &ldquo;buenos&rdquo; o &ldquo;malos&rdquo;, pero siempre desde el punto de vista de los hombres, ya sean las v&iacute;rgenes lactantes, las alegor&iacute;as pol&iacute;ticas como la pintada por Delacroix o la figura de <em>Lady McBeth</em> de Shakespeare, ejemplifica.
    </p><p class="article-text">
        Y es precisamente el arte uno de los &aacute;mbitos desde el que precisamente se est&aacute; intentando dar respuesta. Es el caso de la artista y dise&ntilde;adora Natalia Lobato, que puso en marcha el proyecto <em>Mugr&oacute;</em> (pez&oacute;n), una exposici&oacute;n participativa de mural cer&aacute;mico formado por pezones de diferentes formas, colores y tama&ntilde;os hechos a partir de fotos reales. &ldquo;La representaci&oacute;n de las tetas en la mayor&iacute;a de los contextos hist&oacute;ricos ha sido realizada por hombres y eso ha contribuido a su sexualizaci&oacute;n&rdquo;, asegura Lobato, que quiere con el proyecto dar la vuelta a esta concepci&oacute;n y mostrar &ldquo;la diversidad&rdquo; de cuerpos que existen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/525154f6-3836-40b7-a742-7f004cf940a6_16-9-aspect-ratio_50p_1066778.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/525154f6-3836-40b7-a742-7f004cf940a6_16-9-aspect-ratio_50p_1066778.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/525154f6-3836-40b7-a742-7f004cf940a6_16-9-aspect-ratio_75p_1066778.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/525154f6-3836-40b7-a742-7f004cf940a6_16-9-aspect-ratio_75p_1066778.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/525154f6-3836-40b7-a742-7f004cf940a6_16-9-aspect-ratio_default_1066778.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/525154f6-3836-40b7-a742-7f004cf940a6_16-9-aspect-ratio_default_1066778.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/525154f6-3836-40b7-a742-7f004cf940a6_16-9-aspect-ratio_default_1066778.jpg"
                    alt="La exposición cerámica &#039;Mugró&#039;, de Natalia Lobato, reproduce pezones de distintos tamaños, colores y formas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La exposición cerámica &#039;Mugró&#039;, de Natalia Lobato, reproduce pezones de distintos tamaños, colores y formas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; del pez&oacute;n, el cuerpo</h3><p class="article-text">
        Todas las expertas coinciden tambi&eacute;n en contextualizar los mandatos respecto a los pezones femeninos en un marco m&aacute;s amplio que tiene pone el cuerpo de las mujeres en el centro con el objetivo &ldquo;de hacernos sentir inc&oacute;modas y avergonzadas&rdquo;, en palabras de Fern&aacute;ndez, que apunta a que es algo que ocurre &ldquo;con muchas otras cuestiones&rdquo; como el peso, el pelo, el escote o la piel &ldquo;con las que se hacen comentarios que nos recuerdan que vamos a ser valoradas por nuestro f&iacute;sico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La coordinadora de la Unidad de Igualdad de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) Mar&iacute;a Olivella utiliza para explicarlo el concepto del poder disciplinario de Michael Foucault y considera el tab&uacute; del pez&oacute;n &ldquo;una expresi&oacute;n&rdquo; de esta teor&iacute;a, que implica que &ldquo;el poder se basa en actos de disciplina&rdquo; en este caso &ldquo;de forma constante con el cuerpo de las mujeres y otros colectivos hist&oacute;ricamente discriminados&rdquo; en base a unas determinadas normas.
    </p><p class="article-text">
        Entre las caracter&iacute;sticas de este proceso, explica la tambi&eacute;n polit&oacute;loga y antrop&oacute;loga, se encuentra &ldquo;el estar hablando constantemente de ese cuerpo&rdquo;, que deba &ldquo;modificarse para adaptarse a esos c&aacute;nones que no casan con las realidades corporales&rdquo; o proveer &ldquo;un conjunto de normas incoherentes&rdquo; que generan &ldquo;una sensaci&oacute;n de ansiedad constante en la que estamos las mujeres&rdquo;. &ldquo;Tienes que tener pecho pero no mucho, puedes mostrar escote pero no mucho, estar delgada pero sin pasarse, maquillaje bien pero no demasiado...&rdquo;, ejemplifica la experta que como &uacute;ltimo rasgo nombra el &ldquo;autodisciplinamiento&rdquo;: &ldquo;Si yo s&eacute; que va a haber un castigo, un estigma o una reprobaci&oacute;n me censuro y en ese momento el poder ya est&aacute; en nosotras mismas&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/censurado-escondido-pezon-femenino-sigue-tabu-hombres-no_1_9965118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Feb 2023 14:36:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f287c808-8c02-4cd9-908a-448f8f57e8ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_1066931.jpg" length="240091" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f287c808-8c02-4cd9-908a-448f8f57e8ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_1066931.jpg" type="image/jpeg" fileSize="240091" width="1182" height="665"/>
      <media:title><![CDATA[Censurado y escondido: por qué el pezón femenino sigue siendo un tabú y el de los hombres no]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f287c808-8c02-4cd9-908a-448f8f57e8ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_1066931.jpg" width="1182" height="665"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pezones]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
