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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Vinchuca]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/vinchuca/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Vinchuca]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Venezuela: El Chagas pasó de enfermedad olvidada a ejemplo de los nuevos riesgos ambientales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/venezuela-chagas-paso-enfermedad-olvidada-ejemplo-nuevos-riesgos-ambientales_1_9970049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d844ed8-3bf0-4dbe-83c5-1a6b007826f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1067070.jpg" width="1060" height="596" alt="Venezuela: El Chagas pasó de enfermedad olvidada a ejemplo de los nuevos riesgos ambientales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La temperatura promedio, la humedad alta y las incursiones humanas en las áreas boscosas aumentan los riesgos de que el insecto transmisor de la enfermedad de Chagas llegue a más viviendas y más personas resulten infectadas en la capital venezolana</p></div><p class="article-text">
        La eliminaci&oacute;n de la <a href="https://www.paho.org/es/temas/enfermedad-chagas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedad de Chagas</a> fue el <a href="https://www.paho.org/es/generaciones-libres-enfermedades" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">objetivo</a> propuesto por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) para el a&ntilde;o 2030. Esta enfermedad afecta hoy a m&aacute;s de<strong> 6 millones de personas en el mundo</strong>, la mayor&iacute;a en Am&eacute;rica Latina, pero mientras se trata de insistir en su importancia frente a otros padecimientos, en Caracas,<strong> la capital de Venezuela, florecen microclimas que pueden llevar a m&aacute;s personas a infectarse.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasa cuando se insiste en la construcci&oacute;n de viviendas dentro de &aacute;reas boscosas? &iquest;Qu&eacute; consecuencias produce la disminuci&oacute;n de la poblaci&oacute;n de los armadillos y los zarig&uuml;eya&nbsp;? &iquest;Qu&eacute; insectos pueden instalarse alrededor de las cuevas de los roedores urbanos? Todas las respuestas hablan de un mayor riesgo para la transmisi&oacute;n de la enfermedad de Chagas, y Caracas es un buen ejemplo.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Del olvido a enfermedad urbana&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        El s&iacute;mbolo m&aacute;s internacional de la capital venezolana es la monta&ntilde;a del &Aacute;vila. Este verdor est&aacute; situado en el norte de Caracas, y es el hogar de una variedad de especies que incluyen a las vinchucas y a los armadillos, dos especies involucradas en el ciclo de la <a href="https://www.paho.org/es/temas/zoonosis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">zoonosis</a> (transmisi&oacute;n de animal a humano) para que una persona termine infectada con el par&aacute;sito del <em>Trypanosoma cruzi</em> y se convierta en otro paciente con la enfermedad de Chagas.
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                Vista al Parque Nacional el Ávila desde San Bernardino, Caracas.                            </span>
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        Al Chagas se le conoce como una enfermedad tropical olvidada o desatendida en el mundo m&eacute;dico. En buena parte, porque su historia est&aacute; asociada a un padecimiento propio de las poblaciones empobrecidas y rurales latinoamericanas. Y, por otro lado, porque los pacientes pueden tardar 10 a&ntilde;os, o incluso m&aacute;s tiempo, en mostrar las graves secuelas card&iacute;acas o gastrointestinales de la enfermedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los pacientes al inicio sufren de fiebre, diarrea y v&oacute;mitos. Unos s&iacute;ntomas que se pueden confundir con otras enfermedades m&aacute;s publicitadas y frecuentes como el dengue o, incluso, el virus SARS-CoV-2 de la reciente pandemia del Covid-19.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Solo los ojos m&eacute;dicos m&aacute;s entrenados son quienes prestan atenci&oacute;n a la inflaci&oacute;n en los ojos y las piernas mostradas por los pacientes, otro de los s&iacute;ntomas de la fase aguda del mal de Chagas</strong>. Este punto es crucial para que se pueda ordenar el examen diagn&oacute;stico apropiado y empezar con el tratamiento para paliar las consecuencias m&aacute;s graves de este padecimiento que todav&iacute;a no cuenta con una vacuna ni con una cura definitiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al menos tres de cada 10 personas infectadas de Chagas desarrollan da&ntilde;os card&iacute;acos</strong>, que les impiden actividades sencillas como subir escaleras. En tanto, otro 10% de los infectados sufre agrandamiento en el es&oacute;fago, la ves&iacute;cula o el col&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s resaltante es que el riesgo a padecer de esta enfermedad Chagas dej&oacute; de suscribirse a comunidades m&aacute;s rurales. Todo lo contrario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Petare (a 15 kil&oacute;metros del centro de Caracas), por ejemplo, hay una gran cantidad de casas construidas y por debajo se tiene una humedad suficiente. Las casas les brindan a las vinchucas la disponibilidad de ingesta sangu&iacute;nea, sean roedores, perritos o personas. Este comportamiento viene de sus or&iacute;genes asociado a las cuevas de los armadillos, pero ahora se adaptaron a otras cuevas que son las de roedores&rdquo;, explica el entom&oacute;logo Mat&iacute;as Reyes Lugo, quien dirige el Laboratorio de entomolog&iacute;a m&eacute;dica Pablo Anduze del Instituto de Medicina Tropical de la <a href="http://www.ucv.ve/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad Central de Venezuela</a> (UCV).
    </p><p class="article-text">
        Reyes Lugo lleva m&aacute;s de 20 a&ntilde;os enfocado en los estudios del triatomino <em>Panstrongylus geniculatus</em>, un insecto que se alimenta de sangre, al que se le conoce como &ldquo;vinchuca&rdquo; en el lenguaje popular y que es el vector de la enfermedad de Chagas. Su presencia en los hogares de Caracas, al final, solo puede entenderse como el aumento del riesgo para la transmisi&oacute;n de esta enfermedad olvidada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un primer aviso de los riesgos de la presencia del <em>Panstrongylus geniculatus</em>&nbsp; en Caracas se dio con el <a href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1690-46482010000100014" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer brote de transmisi&oacute;n oral ocurrido en 2007</a>. <strong>M&aacute;s de 100 personas fueron diagnosticadas con la enfermedad de Chagas tras consumir un jugo natural donde cayeron varios ejemplares de triatominos, que fueron licuados y servidos, en una escuela p&uacute;blica municipal ubicada en el municipio de Chacao.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>Sin clase social&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        La presencia del <em>Panstrongylus geniculatus</em> no se limita solo a Petare, que es un lugar reconocido como el asentamiento urbano informal m&aacute;s grande de Caracas. La gran mayor&iacute;a de estas casas, de hecho, fueron autoconstruidas por sus habitantes en laderas que colindan con el Parque Nacional El &Aacute;vila.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En otras parroquias caraque&ntilde;as como San Jos&eacute; del &Aacute;vila y La Pastora, al otro extremo de la monta&ntilde;a, y en Bello Monte, Santa M&oacute;nica, Cumbres de Curumo y Caurimare tambi&eacute;n se reportaron espec&iacute;menes de este insecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s el elemento m&aacute;s interesante es que los reportes del vector de la enfermedad de Chagas abarcan por igual a casas en zonas humildes y a urbanizaciones propias de clases sociales medias y altas en Caracas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En nuestro trabajo de campo, <strong>encontramos </strong><em><strong>Panstrongylus geniculatus</strong></em><strong> en casas muy bien construidas en La Boyera, en donde la vinchuca se instal&oacute; debajo de la casita de los perros en el patio e</strong> hizo all&iacute; su ciclo de alimentaci&oacute;n al picar a los perros. Lo mismo vimos en Loma Baja, con casas autoconstruidas y con condiciones socioecon&oacute;micas diferentes. El fen&oacute;meno es el mismo, porque el triatomino solo necesita un buen lugar donde asentarse y una fuente de alimento&rdquo;, detalla Reyes Lugo.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Microclimas c&aacute;lidos y h&uacute;medos&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        La Boyera y Loma Baja tienen poco en com&uacute;n en cuanto a condiciones socioecon&oacute;micas, pero mucho cuando se habla de sus microclimas. Son zonas con grandes coberturas vegetales que vienen reduci&eacute;ndose por la acci&oacute;n humana, con una temperatura c&aacute;lida durante todo el a&ntilde;o y con una humedad relativa alta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al Instituto de Biolog&iacute;a Experimental (IBE) de la UCV llegaron algunos ejemplares de triatominos que fueron recolectados en apartamentos ubicados a la altura del piso 19 de Santa M&oacute;nica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algo que solemos olvidar es que quienes nos estamos expandiendo por la ciudad somos nosotros, los humanos, ellos ya estaban all&iacute;. Estos insectos prefieren los ambientes c&aacute;lidos y h&uacute;medos&rdquo;, subraya el bi&oacute;logo Juan Caraballo Marcano, quien estudi&oacute; las variables ambientales asociadas a la presencia de este triatomino <em>Panstrongylus geniculatus</em> en Caracas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo junto a Cristina Sanoja y Gilberto Payares, que fue <a href="https://tesla.puertomaderoeditorial.com.ar/index.php/tesla/article/view/1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en la revista cient&iacute;fica </a><a href="https://tesla.puertomaderoeditorial.com.ar/index.php/tesla/article/view/1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tesla</em></a>, concluy&oacute; que los niveles de humedad y precipitaci&oacute;n son elementos clave a la hora de entender la presencia de estas vinchucas en el Valle de Caracas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos hallazgos coinciden con el <a href="https://produccioncientificaluz.org/index.php/cientifica/article/view/36018/38450" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Modelo de distribuci&oacute;n espacial de </a><a href="https://produccioncientificaluz.org/index.php/cientifica/article/view/36018/38450" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Panstrongylus geniculatus </em></a><a href="https://produccioncientificaluz.org/index.php/cientifica/article/view/36018/38450" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Venezuela&rdquo;</a>, publicado en 2021. Los hallazgos establecen que estos triatominos se desarrollan mejor en ambientes con temperaturas entre los 24&deg;C y 27&deg;C, con una humedad relativa por encima de 70%, con precipitaciones medias anuales de 500 mil&iacute;metros c&uacute;bicos y en alturas desde los 100 hasta los 1.800 metros sobre el nivel del mar.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las escasas fuentes de alimento</strong></h3><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n de Caraballo, Sanoja y Payares agreg&oacute;, adem&aacute;s, que la aparici&oacute;n de estos triatominos en los domicilios de Venezuela aumenta &ldquo;cuando las fuentes de ingesta sangu&iacute;nea animal escasean&rdquo; en su din&aacute;mica silvestre. Esto implica que hay una vinculaci&oacute;n directa con la desaparici&oacute;n del n&uacute;mero de ejemplares de armadillos y zarig&uuml;eyas  en la ciudad, que suelen ser la principal fuente de alimento de estos insectos en sus ambientes naturales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el entom&oacute;logo Reyes Lugo, hay una correlaci&oacute;n estrecha entre la desaparici&oacute;n de las &aacute;reas boscosas en Caracas, la disminuci&oacute;n de la poblaci&oacute;n de armadillos y una mayor aparici&oacute;n de los triatominos cerca de los hogares. Al final, el traslado de los insectos, en especial durante los meses de mayo y junio, se hace para poner sus huevos en nuevas locaciones y en b&uacute;squeda de nuevas fuentes de alimento.
    </p><h3 class="article-text"><strong>M&aacute;s all&aacute; de Caracas&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        La capital venezolana, sin embargo, no es la &uacute;nica ciudad en donde comenzaron a confluir las condiciones clim&aacute;ticas para que los triatominos se acerquen m&aacute;s a las personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reportes cient&iacute;ficos muestran que la especie del <em>Panstrongylus geniculatus</em> tambi&eacute;n est&aacute; presente en otros puntos de la regi&oacute;n norte costera del pa&iacute;s, que incluye a los estados Miranda, Aragua, Carabobo, Lara y Yaracuy. Al igual que sucede en las localidades andinas de M&eacute;rida, T&aacute;chira, Trujillo y Barinas, incluso en el Zulia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la medida en que el cambio clim&aacute;tico suba la temperatura en otros 3&deg;C y las precipitaciones aumenten otro 10% en varias ciudades venezolanas &mdash;como predicen los modelos de la <a href="https://acfiman.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Academia de Ciencias F&iacute;sicas, Matem&aacute;ticas y Naturales</a> (Acfiman)&mdash;, tambi&eacute;n se crean las condiciones clim&aacute;ticas para que este triatomino pueda establecerse en otros lugares. A la ecuaci&oacute;n solo falta sumarle la reducci&oacute;n de los h&aacute;bitats de las especies como marsupiales, armadillos, murci&eacute;lagos y roedores que son la fuente original de alimentaci&oacute;n sangu&iacute;nea para estos insectos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos microclimas formados en Caracas pueden servir tambi&eacute;n como una alerta para el resto de los <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/chagas-disease-(american-trypanosomiasis)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">20 pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina</a> en donde esta especie de triatomino es end&eacute;mica y hay transmisi&oacute;n de la enfermedad de Chagas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La alarma puede encenderse inclusive fuera de la regi&oacute;n, porque <a href="https://elifesciences.org/articles/52072" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio sobre la idoneidad clim&aacute;tica de los triatominos</a> evidencia que el <em>Panstrongylus geniculatus </em>cuenta con las condiciones para establecerse en puntos tan distantes como los pa&iacute;ses del centro de &Aacute;frica. Solo har&iacute;a falta otro error humano que lo llevara hasta all&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>ML/MG</em>
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo es parte de COMUNIDAD PLANETA, un proyecto period&iacute;stico liderado por Periodistas por el Planeta (PxP) en Am&eacute;rica Latina, del que elDiarioAR forma parte.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Margaret López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/venezuela-chagas-paso-enfermedad-olvidada-ejemplo-nuevos-riesgos-ambientales_1_9970049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Feb 2023 08:30:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Mal de Chagas,Chagas,Vinchuca,Caracas,Venezuela,Periodistas por el Planeta]]></media:keywords>
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