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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Roald Dahl]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/roald-dahl/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Roald Dahl]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los tres cuentos de Roald Dahl que sus herederos no quieren que leas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tres-cuentos-roald-dahl-herederos-no-quieren-leas_1_12510240.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27f77c24-9c10-424a-8907-63c69ae9d76a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los tres cuentos de Roald Dahl que sus herederos no quieren que leas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La exclusión de estos trabajos que abordan el canibalismo, el colonialismo y la crueldad en una antología de los cuentos completos del escritor británico vuelve a poner el foco en la censura de su obra</p><p class="subtitle">Sin gordas, peladas o mecanógrafas: la revisión de Roald Dahl enciende el debate</p></div><p class="article-text">
        Estos meses se public&oacute; en espa&ntilde;ol una nueva edici&oacute;n del libro que recoge los cuentos completos de <strong>Roald Dahl</strong>. Cuentos completos... pero no el todo. Faltan tres: <em>In The Ruins</em>, <em>Smoked Cheese </em>y <em>The Sword</em>. Tres relatos que sus herederos no permitieron incluir en ninguna antolog&iacute;a existente en cualquier idioma, seg&uacute;n se indica en las notas de la edici&oacute;n. Aunque no se da explicaci&oacute;n alguna que justifique la ausencia de estos t&iacute;tulos, esta ausencia en una obra que pretende reunir la totalidad de ellos resulta llamativa.
    </p><p class="article-text">
        Estos relatos, sin embargo, s&iacute; llegaron a ver la luz con la autorizaci&oacute;n del propio Roald Dahl, ya que fueron publicados mientras &eacute;l estaba con vida. <strong>El c&eacute;lebre autor, considerado una de las voces m&aacute;s importantes de la literatura infantil, cuenta con una exitosa trayectoria hasta su fallecimiento en Oxford en 1990, a los 74 a&ntilde;os. </strong>Durante su amplia carrera, el autor public&oacute; en diarios, revistas y recopilatorios muchos de sus cuentos, entre los que se incluyen los tres que sus herederos decidieron no publicar. Este diario se puso en contacto con ellos para solicitar comentarios al respecto, pero no accedieron a responder ninguna de las preguntas. 
    </p><p class="article-text">
        Para tratar de comprender cu&aacute;les pueden ser los motivos que provocaron la ausencia de <em>In The Ruins</em>, <em>Smoked Cheese</em> y <em>The Sword</em> en cualquier antolog&iacute;a, elDiario.es ley&oacute; los tres relatos y consult&oacute; sobre los mismos a Jelena Danilovi&#263; Jeremi&#263;, experta en el &aacute;rea de la ling&uuml;&iacute;stica. La especialista es docente en la Universidad de Kragujevac de Serbia y estudi&oacute; al autor en su trabajo de investigaci&oacute;n <em>La obra de Roald Dahl a trav&eacute;s del espejo de los an&aacute;lisis ling&uuml;&iacute;sticos: perspectivas e implicaciones</em> (2024).
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                Roald Dahl, en una imagen de archivo                            </span>
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        La lectura de estos cuentos lleva a considerar la posibilidad de que, como ya sucediera hace dos a&ntilde;os, se est&eacute; intentando proteger la reputaci&oacute;n del escritor evitando la lectura de su obra original. En 2023 se alert&oacute; de que las nuevas ediciones en ingl&eacute;s de los libros de Dahl estaban plagadas de cambios que consist&iacute;an tanto en la eliminaci&oacute;n de frases y palabras tachadas de discriminatorias, como en la alteraci&oacute;n de expresiones y la modificaci&oacute;n del g&eacute;nero de algunos personajes secundarios.
    </p><p class="article-text">
        En el relato <em>In The Ruins</em> (En las ruinas), uno de los m&aacute;s dif&iacute;ciles de encontrar y publicado por primera vez en junio de 1964, el narrador camina por las ruinas de lo que parece ser una aldea devastada por la guerra. Se encuentra con un hombre que resulta ser m&eacute;dico y que, con una aguja hipod&eacute;rmica que contiene alg&uacute;n anest&eacute;sico, se est&aacute; arrancando una pierna. Este m&eacute;dico le ofrece &ldquo;un poco&rdquo; y, muerto de hambre, el narrador acepta con la condici&oacute;n de ser quien prepare &ldquo;la pr&oacute;xima comida&rdquo;. Atra&iacute;da por el olor, una ni&ntilde;a se acerca y el m&eacute;dico tambi&eacute;n le ofrece carne, pero le dice que tendr&aacute; que &ldquo;devolverla m&aacute;s tarde&rdquo;. &ldquo;Los tres aqu&iacute; deber&iacute;amos poder sobrevivir bastante tiempo&rdquo;, dice el m&eacute;dico antes de que la ni&ntilde;a empiece a llorar.
    </p><p class="article-text">
        Esta historia acabar&iacute;a siendo <a href="https://forestgospel.blogspot.com/2013/05/in-ruins-adapted-by-wren-mcdonald.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptada al dibujo</a> por el ilustrador estadounidense Wren McDonald, reconocido en el pa&iacute;s norteamericano por su saga de c&oacute;mics <em>Peow</em>. La macabrer&iacute;a que caracteriza <em>In The Ruins</em> probablemente sea, seg&uacute;n Jelena Danilovi&#263; Jeremi&#263;, la raz&oacute;n principal por la que se decidi&oacute; omitir el cuento. &ldquo;Dado que el p&uacute;blico lector actual se considera sensible, como demostr&oacute; la reescritura de los libros infantiles de Roald Dahl en Gran Breta&ntilde;a, quiz&aacute;s los herederos de Roald Dahl hayan considerado que algunos de sus relatos tambi&eacute;n tratan temas delicados&rdquo;, razona la experta.
    </p><h2 class="article-text">Historias sensibles en cuanto a la raza y la colonizaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Otro de estos cuentos, <em>The Sword</em> (La espada), <a href="https://www.theatlantic.com/magazine/archive/1943/08/the-sword/656557/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se puede leer</a> en ingl&eacute;s en <em>The Atlantic</em>, revista literaria estadounidense donde se public&oacute; en agosto de 1943. Narrado en primera persona por Dahl, cuenta c&oacute;mo compr&oacute; una espada en uno de los numerosos barcos que llegaban a &Aacute;frica occidental cada septiembre con mercanc&iacute;a para vender. Cuando lleg&oacute; a casa, le ense&ntilde;&oacute; a su criado Salimu c&oacute;mo limpiarla y cuidarla. Dahl tuvo que partir en una misi&oacute;n cuando Gran Breta&ntilde;a estaba a punto de declarar la guerra a Alemania, y explic&oacute; a Salimu que pronto entrar&iacute;an en guerra con los alemanes, quienes intentar&iacute;an matarlos a todos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en su regreso, descubri&oacute; que tanto Salimu como la espada hab&iacute;an desaparecido. Blandiendo la espada ensangrentada, el criado lleg&oacute; esa misma noche declarando que quer&iacute;a ayudar a ganar la guerra contra los alemanes. Su idea, sin consultarla previamente con nadie, fue ir a la casa de un alem&aacute;n rico que viv&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de las colinas al que, cuando lo encontr&oacute; sentado en su escritorio en pijama, le cort&oacute; la cabeza. Orgulloso, volvi&oacute; a casa para comunicar su gesta, siendo esta la conclusi&oacute;n de un relato sensible en cuanto a la raza y el colonialismo. En una versi&oacute;n posterior de la historia, el sirviente cambia de nombre, de Salimu a Mdisho.
    </p><p class="article-text">
        En la <a href="https://www.roalddahlfans.com/dahls-work/short-stories/smoked-cheese/smokpage/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tercera de las narraciones</a>, <em>Smoked Cheese</em> (Queso ahumado), el autor escribe sobre un piloto que viv&iacute;a solo en una casa infestada de ratones. Peg&oacute; trampas al techo ceb&aacute;ndolos con queso ahumado, pero no funcion&oacute;. Entonces, Bipou peg&oacute; todos los muebles en el techo, de forma que colgaran boca abajo, lo que provoc&oacute; que los ratones acabaran muriendo por una &ldquo;subida de sangre al cerebro&rdquo;. &ldquo;&iexcl;Sab&iacute;a que ir&iacute;an por queso ahumado!&rdquo;, celebr&oacute; Bipou.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Dahl fue <a href="https://www.theguardian.com/books/2020/dec/06/roald-dahl-family-apologises-for-his-antisemitism" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acusado de antisemitismo</a> y la familia se disculp&oacute; en un comunicado hace cinco a&ntilde;os, ninguno de estos tres relatos excluidos parecen apuntar en ese sentido. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy en día hay cosas peores, como la terrible situación de los niños y residentes de Palestina, pero no parece que a la gente le preocupen. ¿Por qué entonces una escena perturbadora de una obra literaria debe considerarse inapropiada y ofensiva para los ojos sensibles?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jelena Danilović Jeremić</span>
                                        <span>—</span> Docente y experta en lingüística
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La editorial Alfaguara informa a elDiario.es que est&aacute; &ldquo;publicando los <em>Cuentos Completos</em> tal y como ya lo hizo en el a&ntilde;o 2013, sin adaptar ni cambiar el texto original&rdquo;. La ausencia de estos tres relatos se indica en las notas de la edici&oacute;n. &ldquo;Para ser totalmente sincera, creo que cualquier obra literaria es un reflejo de su &eacute;poca. Por lo tanto, no deber&iacute;a modificarse&rdquo;, dice Jelena Danilovi&#263; Jeremi&#263; a este peri&oacute;dico. Para ella, es una parte esencial del arte: &ldquo;Los escritores expresan sus propios pensamientos y sentimientos, y la forma en que decidimos interpretarlos es un reflejo de nuestras propias creencias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy en d&iacute;a, hay cosas mucho peores: la terrible situaci&oacute;n de los ni&ntilde;os y los residentes de Palestina, el r&eacute;gimen autocr&aacute;tico de Corea del Norte (por no mencionar el r&eacute;gimen represivo del presidente Aleksandar Vucic en Serbia, bajo el cual la comunidad acad&eacute;mica lleva siete meses luchando), el hambre en &Aacute;frica, la guerra en Ucrania, la desaparici&oacute;n de la fauna silvestre, la destrucci&oacute;n del h&aacute;bitat natural, etc.&rdquo;, comenta la experta, &ldquo;pero la gente no parece preocuparse por ellas. &iquest;Por qu&eacute; entonces una escena particularmente perturbadora de una obra literaria, como el serrado de una pierna en <em>In The Ruins</em> o el uso de una espada por un sirviente africano en <em>The Sword</em>, debe considerarse inapropiada y ofensiva para los ojos sensibles?&rdquo;, plantea.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aquellos que quieren hacer la vista gorda ante las atrocidades que nos rodean tambi&eacute;n pueden hacer la vista gorda ante una obra literaria&rdquo;, sentencia la investigadora, que afirma que &ldquo;vivimos en un mundo de verdades distorsionadas y la gente necesita enfrentarse a la realidad&rdquo;. Pero la omisi&oacute;n de estas historias no ayuda en absoluto a reforzar el pensamiento cr&iacute;tico, como apunta Jelena Danilovi&#263; Jeremi&#263;: &ldquo;El pasado colonial es el pasado desagradable de muchos pa&iacute;ses; no debemos fingir que nunca existi&oacute; porque a la gente le resulte perturbador hoy en d&iacute;a. M&aacute;s bien, se debe concienciar a los ni&ntilde;os sobre este lado vergonzoso de la humanidad, para que puedan esforzarse por crear un mundo mejor&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tres-cuentos-roald-dahl-herederos-no-quieren-leas_1_12510240.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Aug 2025 03:03:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los tres cuentos de Roald Dahl que sus herederos no quieren que leas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Roald Dahl,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tras la polémica, la editorial del británico Roald Dahl publicará la versión clásica de sus obras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/polemica-editorial-britanico-roald-dahl-publicara-version-clasica-obras_1_9985186.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6b0e159-227e-468e-a0ff-7d899b762e7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1067427.jpg" width="450" height="253" alt="Tras la polémica, la editorial del británico Roald Dahl publicará la versión clásica de sus obras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las últimas horas, el sello editorial anunció que producirá versiones no censuradas de sus cuentos, como The Roald Dahl Classic Collection, para mantener "impresos los textos clásicos" del autor.</p></div><p class="article-text">
        La editorial brit&aacute;nica Puffin inform&oacute; que publicar&aacute; tambi&eacute;n versiones no modificadas de la obra de Roald Dahl, autor de <em>Charly y la f&aacute;brica de chocolate</em> y <em>Matilda</em>, tras la pol&eacute;mica generada luego de que se inform&oacute; que editaron los textos con cambios para que sean m&aacute;s inclusivos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las &uacute;ltimas horas, el sello editorial anunci&oacute; que producir&aacute; versiones no censuradas de sus cuentos, como </strong><em><strong>The Roald Dahl Classic Collection</strong></em><strong>, para mantener &ldquo;impresos los textos cl&aacute;sicos&rdquo; del autor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos escuchado el debate a lo largo de la semana pasada, que ha reafirmado el extraordinario poder de los libros de Roald Dahl y las cuestiones muy reales en torno a c&oacute;mo las historias de otra &eacute;poca pueden mantenerse relevantes para cada nueva generaci&oacute;n&rdquo;, manifest&oacute; en un comunicado Francesca Dow, directora general de Penguin Random House Children's, inform&oacute; el diario brit&aacute;nico The Daily Telegraph.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Puffin hemos publicado con orgullo las historias de Roald Dahl durante m&aacute;s de 40 a&ntilde;os en colaboraci&oacute;n con la Roald Dahl Story Company. Su esp&iacute;ritu travieso y su genio &uacute;nico para contar historias han deleitado la imaginaci&oacute;n de lectores de muchas generaciones&rdquo;, agreg&oacute; Dow.
    </p><p class="article-text">
        En la nueva versi&oacute;n se cambiaron ciertos t&eacute;rminos referidos fundamentalmente al aspecto f&iacute;sico de los personajes, entonces el Augustus Gloop de &ldquo;Charlie y la f&aacute;brica de chocolate&rdquo; es &ldquo;enorme&rdquo; en lugar de gordo, mientras los Oompa Loompas son &ldquo;personas peque&ntilde;as&rdquo; en lugar de &ldquo;hombres peque&ntilde;os&rdquo; y tambi&eacute;n desaparece la palabra &ldquo;feo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Numerosos lectores consideraron en las redes sociales que dichas intervenciones respond&iacute;an a buscar imponer una &ldquo;correcci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo; en las ficciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ante el revuelo que se gener&oacute;, la editorial declar&oacute; que hab&iacute;a &ldquo;escuchado el debate&rdquo; y comprendido que hab&iacute;a &ldquo;cuestiones muy reales sobre c&oacute;mo mantener la relevancia de las historias para las nuevas generaciones&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La revisi&oacute;n de estos t&eacute;rminos se inici&oacute; en 2020, cuando la empresa a&uacute;n estaba dirigida por la familia Dahl, y finaliz&oacute; el a&ntilde;o pasado, tras la venta del patrimonio a Netflix.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/polemica-editorial-britanico-roald-dahl-publicara-version-clasica-obras_1_9985186.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Feb 2023 20:36:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tras la polémica, la editorial del británico Roald Dahl publicará la versión clásica de sus obras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Roald Dahl]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin gordas, peladas o mecanógrafas: la revisión de Roald Dahl enciende el debate]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/gordas-peladas-mecanografas-revision-roald-dahl-enciende-debate_1_9970112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d976b39-d48f-4039-b65f-f62e4d018eaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1507y657.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin gordas, peladas o mecanógrafas: la revisión de Roald Dahl enciende el debate"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editorial británica del afamado escritor de literatura infantil, en acuerdo con sus herederos, eliminó y reescribió múltiples fragmentos de las últimas ediciones de sus libros para evitar todo tipo de discriminaciones.</p></div><p class="article-text">
        El peri&oacute;dico brit&aacute;nico The Daily Telegraph consigui&oacute; captar, el pasado fin de semana, la atenci&oacute;n de los lectores con una noticia relacionada con la literatura infantil, algo que rara vez sucede. Los periodistas hab&iacute;an detectado <a href="https://www.telegraph.co.uk/news/2023/02/17/roald-dahl-books-rewritten-offensive-matilda-witches-twits/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">cientos de cambios</a> que el sello Puffin, propiedad de Penguin Random House, aplic&oacute; a la obra de Roald Dahl en su &uacute;ltima reedici&oacute;n. Las modificaciones fueron hechas, seg&uacute;n la editorial y los herederos del autor, para adaptar los libros a las sensibilidades actuales, por lo que <strong>el lenguaje relacionado con el peso, la salud mental, la violencia, el g&eacute;nero y la raza fueron reescritos y algunas frases enteras fueron eliminadas</strong>. &ldquo;Para asegurarnos de que todos podemos seguir disfrut&aacute;ndolos hoy&rdquo;, dice una nota junto al copyright.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, Matilda ya no lee a Joseph Conrad sino a Jane Austen, y Miss Trunchbull, la directora de su escuela, ya no tiene una &ldquo;cara de caballo&rdquo; sino una faz sin adjetivos. A las protagonistas de <em>Las brujas</em> &ndash;un libro de 1983 en el que efectuaron 59 cambios&ndash; ya no se las detecta por su calvicie y no ocultan sus oscuras intenciones bajo profesiones como mecan&oacute;grafas o cajeras de supermercado sino que son cient&iacute;ficas o mujeres de negocios. La T&iacute;a Esponja de <em>James y el melocot&oacute;n gigante</em> ya no est&aacute; gorda, como tampoco lo est&aacute; un ni&ntilde;o al que las brujas quer&iacute;an poner a dieta. Tampoco hay &ldquo;madres&rdquo; y &ldquo;padres&rdquo; sino &ldquo;familias&rdquo; y &ldquo;progenitores&rdquo;. Las &ldquo;sirvientas&rdquo; ahora son &ldquo;limpiadoras&rdquo;. La locura ya no es un insulto. La expresi&oacute;n &ldquo;&iexcl;es horrible!&rdquo; resulta m&aacute;s adecuada que &ldquo;&iexcl;me mata!&rdquo;, y los hijos de <em>Fantastic Mr Fox, </em>entre cientos de ejemplos m&aacute;s, ahora son hijas. 
    </p><p class="article-text">
        La noticia, por tanto, trasciende el &aacute;mbito de la literatura infantil y juvenil, y enciende un debate sobre la legitimidad de modificar la obra de un autor ya fallecido para hacerla menos ofensiva y discriminatoria. No es la primera vez que la obra de Dahl, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/familia-roald-dahl-disculpa-incomprensible-antisemitismo-escritor_1_6487258.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">cuestionado por sus declaraciones antisemitas</a>, se retoca para &lsquo;corregirla&rsquo;, aunque los cambios no hab&iacute;an sido tan llamativos como en esta ocasi&oacute;n. Por ejemplo, recuerdan en el Telegraph, en la primera edici&oacute;n de <em>Charlie y la f&aacute;brica de chocolate</em> (1964) los Oompa-Loompas eran pigmeos negros que Willy Wonka hab&iacute;a tra&iacute;do como esclavos &ldquo;de la parte m&aacute;s profunda y oscura de la selva africana&rdquo; y cobraban en granos de cacao. A finales de la d&eacute;cada, Dahl reescribi&oacute; sus palabras para aligerarlas de racismo y en la pel&iacute;cula de Mel Stuart de 1971, protagonizada por Gene Wilder, ten&iacute;an el pelo verde y la piel naranja.
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                El actor Gene Wilder protagoniza &#039;Willy Wonka y la fábrica de chocolate&#039; (1971), rodeado de los actores que encarnan a los Oompa-Loompas.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La explotaci&oacute;n de los derechos de autor de Roald Dahl est&aacute; ahora mismo en un momento &aacute;lgido, con el musical de <em>Matilda </em>en los teatros y la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/matilda-musical-canto-rebelion-netflix-quiere-convertir-pelotazo-navideno_129_9819478.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">reci&eacute;n estrenada adaptaci&oacute;n, de nuevo</a>, del mismo libro, en este caso por encargo de Netflix. De hecho, destacaron que, en 2021, <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/netflix-roald-dahl-matilda-charlie_1_7449160.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">esa plataforma adquiri&oacute; por 686 millones de d&oacute;lares los derechos de la obra del escritor</a> con la intenci&oacute;n de seguir sacando beneficios con nuevas versiones audiovisuales. Ante la posible relaci&oacute;n entre esta operaci&oacute;n y la lima de las asperezas del lenguaje de Dahl, un portavoz de la Roald Dahl Story Company declar&oacute; que la revisi&oacute;n de textos comenz&oacute; en 2020 junto a Puffin.
    </p><p class="article-text">
        La larga lista de cambios y eliminaciones fue realizada con la ayuda de Inclusive Minds, una consultor&iacute;a que aconseja a los autores y las editoriales sobre c&oacute;mo hacer sus libros m&aacute;s inclusivos. Esta organizaci&oacute;n insiste en que su trabajo se orienta a las primeras etapas de la escritura y considera &ldquo;problem&aacute;tico&rdquo; hacerlo cuando el texto ya ha sido escrito, como de hecho es este caso. &ldquo;Cambiar dr&aacute;sticamente un libro que ya est&aacute; a punto de completarse ser&iacute;a problem&aacute;tico, si no imposible, y podr&iacute;a resultar en una reescritura y un retraso en la publicaci&oacute;n, o solo cambios m&iacute;nimos que se toman en cuenta para hacer lo mejor que se puede hacer en la situaci&oacute;n&rdquo;, explican en su web. Esta organizaci&oacute;n, formada en gran medida por lectores voluntarios, quiere distanciarse de los llamados &ldquo;<em>sensitivity readers</em>&rdquo;, una figura poco habitual en el mercado editorial en espa&ntilde;ol pero que se est&aacute; extendiendo en el mundo anglosaj&oacute;n. Se trata de lectores con experiencias propias de discriminaci&oacute;n a los que se les pide su opini&oacute;n sobre un manuscrito antes de su publicaci&oacute;n. El objetivo es crear una literatura diversa en todos los sentidos: funcional, &eacute;tnica, de g&eacute;nero o de orientaci&oacute;n sexual. La propia Beth Cox, una de las fundadoras de Inclusive Minds, planteaba en un art&iacute;culo reciente <a href="https://www.bethcox.co.uk/mslexia-article" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la peligrosa cercan&iacute;a de este trabajo con &ldquo;la censura&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Cr&iacute;ticos brit&aacute;nicos preguntados por la agencia AP <a href="https://apnews.com/article/books-and-literature-roald-dahl-business-entertainment-91c9bb1a7a10392abeef6feec3159e8b?utm_campaign=TrueAnthem&amp;utm_medium=AP&amp;utm_source=Twitter" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">calificaron la revisi&oacute;n de la escritura de Roald Dahl como censura</a>. Tambi&eacute;n lo hicieron el escritor Salman Rushdie, quien en su cuenta de Twitter afirm&oacute; que &ldquo;Roald Dahl no era un &aacute;ngel, pero esto es una censura absurda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Espa&ntilde;ola para el Libro Infantil y Juvenil manifest&oacute; su desacuerdo con la decisi&oacute;n del sello Puffin. &ldquo;Estamos totalmente en contra de privar a los ni&ntilde;os de hoy de leer a los cl&aacute;sicos tal como escribieron las cosas, es enga&ntilde;arlos&rdquo;, dice su presidente, Luis Zendrera. &ldquo;Intentar modificar el pasado es no permitir que los ni&ntilde;os de hoy en d&iacute;a tengan criterio propio y que puedan ver que se cometieron cosas que quiz&aacute; no son correctas hoy en d&iacute;a y que no hay que repetirlas. Pero si no saben cu&aacute;les son, no avanzamos nada&rdquo;, se&ntilde;ala. Para &eacute;l, advertir del contenido del libro es muy dif&iacute;cil porque en casi todos los libros infantiles se pueden encontrar problemas y pone el ejemplo de Pippi Calzaslargas: &ldquo;Hoy en d&iacute;a puede no ser pol&iacute;ticamente correcto, es una ni&ntilde;a que vive sin familia, pero marc&oacute; una &eacute;poca y ayud&oacute; a que las cosas cambiaran&rdquo;.
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                Retrato de Roald Dahl.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Coincide la cr&iacute;tica literaria y escritora In&eacute;s Mart&iacute;n Rodrigo, ganadora del Premio Nadal 2022, que fue lectora de Dahl en su infancia y sigue siendo una gran admiradora del escritor brit&aacute;nico. Para ella, es importante no subestimar a los ni&ntilde;os &ndash;&ldquo;no son tontos&rdquo;, dice&ndash; a la hora de pensar en sus lecturas. &ldquo;La infancia es una etapa m&aacute;s de la vida, y de nada sirve intentar hurtarles la verdad a los m&aacute;s peque&ntilde;os, lo cual no est&aacute; re&ntilde;ido con la necesaria sensibilidad a la hora de abordar temas m&aacute;s delicados, como la enfermedad o la muerte. Pero para eso est&aacute;, tambi&eacute;n, la imaginaci&oacute;n del escritor&rdquo;, afirma.
    </p><h3 class="article-text">Las ediciones espa&ntilde;olas</h3><p class="article-text">
        Por el momento, los libros de Roald Dahl traducidos al espa&ntilde;ol y disponibles en las librer&iacute;as por Alfaguara o Blackie Books no tienen modificaciones. Seg&uacute;n declaraciones de Penguin House Espa&ntilde;a a <strong>elDiario.es</strong>: &ldquo;Alfaguara Infantil y Juvenil tiene los derechos en espa&ntilde;ol de los libros de Roald Dahl y los publica en todo el territorio de habla hispana&rdquo; y por ello afirman que &ldquo;no se ha hecho ning&uacute;n cambio en estas ediciones&rdquo;. &ldquo;Ante las noticias surgidas en el Reino Unido, nuestros editores consultar&aacute;n si proponen cambios y qu&eacute; tipo de orientaci&oacute;n sugieren antes de hacer cualquier otra manifestaci&oacute;n&rdquo;, aclaran sobre sus pr&oacute;ximos pasos.
    </p><p class="article-text">
        A la espera de lo que suceda con las futuras ediciones de las traducciones en las que, seg&uacute;n pudo comprobar <strong>elDiario.es</strong>, no alteraron las expresiones que us&oacute; Dahl respecto a las ediciones de 2001, que son con las que compara el Daily Telegraph, la pol&eacute;mica se enmarc&oacute; dentro del marco m&aacute;s amplio de las guerras culturales, como analiza Miguel L&oacute;pez, m&aacute;s conocido como El Hematocr&iacute;tico. Este autor de literatura infantil <em>(El Bosque de los Cuentos</em> o <em>La gaviota gourmet)</em>, humor <em>(El Hematocr&iacute;tico del arte</em> y <em>Drama en el portal), </em>guionista (<em>Los felices 20</em>) y buen conocedor de los mecanismos de las redes sociales, explica que &ldquo;la pol&eacute;mica tiene sentido en el contexto que estamos viviendo ahora de la guerra cultural. A la gente le encanta escandalizarse por este tipo de cosas a favor y en contra, es un tema de conversaci&oacute;n muy jugoso para las redes&rdquo;.
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                    alt="Las traducciones al castellano de los libros de Roald Dahl también podrían verse afectadas."
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                Las traducciones al castellano de los libros de Roald Dahl también podrían verse afectadas.                            </span>
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        El Hematocr&iacute;tico no est&aacute; de acuerdo con la modificaci&oacute;n de las obras en ning&uacute;n sentido, pero sugiere que deber&iacute;a haber una advertencia sobre que el contenido del libro puede resultar problem&aacute;tico seg&uacute;n los valores actuales. &ldquo;Yo pondr&iacute;a un pr&oacute;logo en los libros, en el que dijera que en este libro Roald Dahl hace alusiones al aspecto corporal que ahora mismo no ser&iacute;an correctas&rdquo;, dice. Aun as&iacute;, considera a Roald Dahl como &ldquo;uno de los grandes genios de la literatura, no solo infantil y juvenil, sino de la literatura en general, por lo que cualquier cosa que sea promocionar su obra&rdquo; le parece &ldquo;maravilloso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jaime Garc&iacute;a Padrino, experto en literatura infantil y juvenil con m&aacute;s de 40 a&ntilde;os de experiencia, va m&aacute;s all&aacute;: &ldquo;Es una absoluta estupidez y un acto de aut&eacute;ntico vandalismo art&iacute;stico&rdquo;, dice. &ldquo;El &uacute;nico que podr&iacute;a sustituir esas palabras, si estuviese de acuerdo con ello, ser&iacute;a el propio Roald Dahl&rdquo;, a&ntilde;ade. Garc&iacute;a Padrino es presidente de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, aunque desde la organizaci&oacute;n no se van a posicionar al respecto de este caso porque &ldquo;ser&iacute;a entrar al trapo y lo mejor con estas cosas es no hacerles ni caso&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Revisi&oacute;n antirracista</h3><p class="article-text">
        En 2016, surgi&oacute; una pol&eacute;mica similar con los libros de la serie <em>Los cinco</em> de Enid Blyton, que salieron a la venta originalmente en Reino Unido en los a&ntilde;os 40 y llegaron al mundo de habla hispana en la d&eacute;cada de los 60. La nueva edici&oacute;n exclu&iacute;a puntos de vista y t&eacute;rminos racistas o sexistas, ya que en las historias de la inglesa los malvados sol&iacute;an ser gitanos, negros o extranjeros y las chicas eran las que se encargaban de los cuidados, como llevar la cerveza de jengibre a las excursiones de la pandilla.
    </p><p class="article-text">
        La centenaria editorial Juventud es la responsable de la publicaci&oacute;n de dichos libros en espa&ntilde;ol y llev&oacute; a cabo los cambios &ldquo;&lsquo;sugeridos&rsquo; por parte de la editorial original&rdquo;, afirman por correo electr&oacute;nico a las preguntas de <strong>elDiario.es</strong>. &ldquo;En el caso de los libros de producci&oacute;n propia, respetamos la autor&iacute;a por encima de la correcci&oacute;n pol&iacute;tica. Tenemos algunas publicaciones que en el presente no coinciden con los valores actuales, pero creemos importante que los ni&ntilde;os entiendan que en otras &eacute;pocas la forma de ver la sociedad era diferente&rdquo;, sostienen y ponen como ejemplo <em>Barba Azul</em>, de Charles Perrault, un asesino de mujeres.
    </p><p class="article-text">
        In&eacute;s Mart&iacute;n Rodrigo recuerda el caso de Blyton y tambi&eacute;n otros como el de Mark Twain. &ldquo;Se le someti&oacute;, hace unos a&ntilde;os, al filtro del lenguaje pol&iacute;ticamente correcto por decisi&oacute;n unilateral de una editorial estadounidense, cambiando la palabra '<em>nigger</em>' por 'esclavo' en <em>Huckleberry Finn</em>&rdquo;, apunta. &ldquo;Nadie deber&iacute;a intervenir, y uso este verbo siendo muy consciente de su significado, el texto de un escritor. Cosa bien distinta es el trabajo conjunto entre el autor y su editor, siempre enriquecedor. Las novelas, los cuentos, las poes&iacute;as... la literatura, en definitiva, no es un manual de conducta ejemplarizante ni debe ser as&iacute; interpretada. Todo lo dem&aacute;s es coartar la libertad creativa, censurarla&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;n Rodrigo considera que acciones como la llevada a cabo con la obra de Roald Dahl deben ser denunciadas. &ldquo;Se empieza as&iacute; y se acaba determinando sobre qu&eacute; temas es m&aacute;s conveniente escribir en la literatura, tanto en la infantil como en la de adultos. Parafraseando a Flannery O&rsquo;Connor, yo no quiero leer solo libros edificantes; yo quiero leer, y punto&rdquo;, manifiesta.
    </p><p class="article-text">
        <em>CL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/gordas-peladas-mecanografas-revision-roald-dahl-enciende-debate_1_9970112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Feb 2023 12:00:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin gordas, peladas o mecanógrafas: la revisión de Roald Dahl enciende el debate]]></media:title>
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