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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Apropiaciones]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/apropiaciones/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Apropiaciones]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Carlitos González, caso 0 de “Mamás que Buscan”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/carlitos-gonzalez-caso-0-mamas-buscan_128_10000081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2976e3fd-7454-434d-b4ae-9f2af0b2573d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carlitos González, caso 0 de “Mamás que Buscan”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A fines de 1972, Rosa Elena Mealla parió a su hijo Carlos Alberto. Su novio no quiso hacerse cargo. Su papá la echó de la casa. En la casa donde trabajaba de doméstica, su empleadora, junto a un directivo de Cáritas de la ciudad jujeña de Palpalá la “convencieron” de entregar su hijo en adopción.
</p></div><p class="article-text">
        Carlos Gonz&aacute;lez comenz&oacute; a sospechar en la adolescencia que era hijo de desaparecidos: en casa no hab&iacute;a fotos de su mam&aacute; embarazada, quien, seg&uacute;n la partida de nacimiento, dio a luz a los 50 a&ntilde;os de edad. Adem&aacute;s, en plena d&eacute;cada del &rsquo;70, Lidia Lazarte, la supuesta mam&aacute; de este joven juje&ntilde;o, era agente de la Polic&iacute;a Federal en Palpal&aacute;. Y su presunto pap&aacute;, Ram&oacute;n Vicente Gonz&aacute;lez ten&iacute;a un cargo directivo de segundo nivel en la Direcci&oacute;n de Fabricaciones Militares de Altos Hornos Zapla, una compa&ntilde;&iacute;a estatal dirigida por militares.
    </p><p class="article-text">
        En los &rsquo;90, cuando ya se hab&iacute;an identificado cerca de medio centenar de beb&eacute;s apropiados durante la dictadura c&iacute;vico-militar,<strong> Carlos volvi&oacute; a dudar sobre su origen.</strong> Lidia hab&iacute;a muerto en 1984, cuando &eacute;l ten&iacute;a 12 a&ntilde;os. Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez falleci&oacute; en 1995. Ya radicado en C&oacute;rdoba, donde lleg&oacute; a estudiar dise&ntilde;o gr&aacute;fico y se qued&oacute; a vivir, y sin el peso de que sus presuntos padres estuvieran con vida, Carlos envi&oacute; un correo electr&oacute;nico a Abuelas de Plaza de Mayo y cont&oacute; su caso. No obtuvo respuesta.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, ya en el siglo XXI, se acerc&oacute; a Abuelas y cont&oacute; su caso: &ldquo;Me dijeron que no entraba en el rango de b&uacute;squeda, de 1975 a 1983. Seg&uacute;n mi DNI, nac&iacute; en 1972&rdquo;, confi&oacute; desesperanzado el muchacho a este cronista a principios de la d&eacute;cada pasada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carlos Gonz&aacute;lez, &ldquo;Carlitos&rdquo; o &ldquo;Charly&rdquo;, para los amigos que cosech&oacute; en Jujuy, Santiago del Estero y C&oacute;rdoba, se enter&oacute; que en el espacio de la memoria del Cabildo de C&oacute;rdoba -donde oper&oacute; el centro clandestino de detenci&oacute;n D-2 de la Polic&iacute;a cordobesa desde 1974 hasta bien entrada la dictadura del 24 de marzo de 1976-, funcionaba una delegaci&oacute;n de la Comisi&oacute;n Nacional por el Derecho a la Identidad (CoNaDI) y que all&iacute; podr&iacute;an orientarlo en su b&uacute;squeda.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo era hijo &uacute;nico. Despu&eacute;s que se muri&oacute; mi mam&aacute;, yo me quedaba solo en casa hasta que volviera mi pap&aacute; de trabajar. Y entonces me pon&iacute;a a buscar, hurgaba en los roperos, en las cajas cerradas, y no hab&iacute;a fotos m&iacute;as de chico. Despu&eacute;s de la muerte de mi mam&aacute;, no hubo m&aacute;s contacto con los Lazarte, era raro. Otra cosa que me llamaba la atenci&oacute;n, era que mis primos ten&iacute;an 30 a&ntilde;os, y yo ten&iacute;a 5. Tampoco hab&iacute;a relaci&oacute;n entre las edades de mis pap&aacute;s con los pap&aacute;s de mis compa&ntilde;eros y de mis primos. Cuando muri&oacute; mi pap&aacute;, mis t&iacute;os dejaron de verme. <strong>Para esa familia, yo mor&iacute; cuando murieron mis pap&aacute;s&rdquo;,</strong> reconstruy&oacute; Carlos Gonz&aacute;lez en una charla en enero de 2018.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El destino, la vida, la militancia por un mundo mejor, o la suerte, hizo que nos cruz&aacute;ramos con Carlitos. Fue mi primer caso de b&uacute;squeda en la CoNaDi de ni&ntilde;os v&iacute;ctimas de trata de persona. El 6 de julio de 2014 abr&iacute; su legajo. Y luego de meses de b&uacute;squeda, encontramos a su mam&aacute; biol&oacute;gica, Rosa Elena Mealla y los revinculamos. Y a&ntilde;os despu&eacute;s encontramos a su pap&aacute; biol&oacute;gico y durante un par de meses, ambos se revincularon y disfrutaron&rdquo;, recuerda Mar&iacute;a Gracia Iglesias, coordinadora del Programa Nacional sobre el Derecho a la Identidad Biol&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En junio de 2014 la conoc&iacute; a Mar&iacute;a Gracia. Un d&iacute;a sal&iacute; al mediod&iacute;a del trabajo y fui al espacio de la memoria donde funcionaba el D-2, Mar&iacute;a Gracia me pidi&oacute; la partida de nacimiento. Le present&eacute; la que ten&iacute;a y faltaban datos b&aacute;sicos: el hospital donde nac&iacute; y testigos. Adem&aacute;s, con otra letra, estaba escrito un n&uacute;mero de expediente&rdquo;, detall&oacute; Carlos Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; comenz&oacute; la b&uacute;squeda de la CoNaDi para determinar qui&eacute;n era la madre biol&oacute;gica de este muchacho juje&ntilde;o. Luego de ocho meses de trabajo, Mar&iacute;a Gracia Iglesias cit&oacute; a Carlos Gonz&aacute;lez a una reuni&oacute;n. El hombre, que ya ten&iacute;a 42 a&ntilde;os de edad, fue a la entrevista <strong>&ldquo;lleno de temores, era un mundo desconocido&rdquo;:</strong> &ldquo;Carlitos ven&iacute;a haciendo terapia, nuestro equipo cuenta con psic&oacute;logos y otros profesionales que arman una red de contenci&oacute;n para ambos extremos de las b&uacute;squedas: las hijas y los hijos que buscan saber su identidad, de d&oacute;nde vienen, qui&eacute;nes son; y las madres, que muchas veces, debieron dejar a sus hijos por no poder mantenerlos, otras veces se los robaron y otras veces les mintieron que hab&iacute;an nacido muertos. Esa primera reuni&oacute;n en la que le dimos toda la informaci&oacute;n, fue muy especial, era devolverle a un hombre su historia&rdquo;, detalla la funcionaria del Ministerio de Justicia y DD.HH. de la Naci&oacute;n a cargo del Programa Nacional sobre el Derecho a la Identidad Biol&oacute;gica.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Carlos González, con su madre y us familia."
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                Carlos González, con su madre y us familia.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Iglesia y poder</strong></h3><p class="article-text">
        La CoNaDi pudo reconstruir que Rosa Elena Mealla dio a luz a Carlos en octubre de 1972 en el hospital &lsquo;Pablo Soria&rsquo; de San Salvador, la capital de Jujuy, ubicada a s&oacute;lo 15 kil&oacute;metros de Palpal&aacute;. &ldquo;Mi mam&aacute; biol&oacute;gica trabajaba en lo de una se&ntilde;ora, Mary Ojeda, muy relacionada a los grupos cat&oacute;licos de Palpal&aacute;, que a su vez estaban muy relacionados con Paulino Arias, que despu&eacute;s fue intendente de la dictadura. Cuando nac&iacute;, mi mam&aacute; me anot&oacute; como Carlos Alberto Mealla, por lo menos, esta gente, <strong>me respet&oacute; el Carlos Alberto que me puso mi mam&aacute;.</strong> Cuando yo ten&iacute;a tres meses, el cura de Palpal&aacute; y Paulino Arias, con esta se&ntilde;ora Mary Ojeda, le dijeron a mi mam&aacute;, que era empleada dom&eacute;stica, que no pod&iacute;a seguir trabajando en la casa conmigo. <strong>Y que lo mejor ser&iacute;a que me diera en adopci&oacute;n porque no iba a poder criarme.</strong> Imaginate, una empleada dom&eacute;stica sentada, sola, pobre, sin familia, sin marido, frente a la patrona, el cura y uno de los hombres m&aacute;s importantes de Palpal&aacute;&rdquo;, cont&oacute; hace cinco a&ntilde;os, Carlos Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        La mujer, con un bolso de mano, unos pocos pesos y un pasaje,<strong> fue obligada a abandonar a su hijo y a partir al destierro a Trelew, a 2.290 kil&oacute;metros de distancia.</strong> La ropa de Carlitos, que ella hab&iacute;a tejido y comprado con sacrificio qued&oacute; en la casa de la patrona, y s&oacute;lo la dejaron llevar con ella una peque&ntilde;a almohada, donde escondi&oacute; tres fotos de su beb&eacute;. Eran los primeros d&iacute;as de 1973 y gobernaba el dictador Alejandro Agust&iacute;n Lanusse.
    </p><p class="article-text">
        Cuarenta y dos a&ntilde;os despu&eacute;s, en febrero de 2015, el equipo de CoNaDi especializado en b&uacute;squeda de personas, virtualmente pein&oacute; Palpal&aacute;, buscando a qui&eacute;n podr&iacute;a ser la madre de Carlos Alberto Gonz&aacute;lez: &ldquo;Fue un trabajo artesanal, porque en los casos de estas adopciones irregulares, el patr&oacute;n es calcado: los beb&eacute;s, que dados por muertos o aprovechando la vulnerabilidad de sus madres, fueron entregados a familias que los anotaban, presentando falsos certificados m&eacute;dicos y/o falsos testigos en los registros civiles a los que concurr&iacute;an a inscribir el nacimiento, y consecuentemente se sustitu&iacute;a su identidad biol&oacute;gica. En ese mismo acto fueron borradas todas las huellas escritas despojando a los bebes de sus cadenas generacionales. Eso pas&oacute; con Carlitos, por lo que se hizo muy dif&iacute;cil dar con su mam&aacute; biol&oacute;gica&rdquo;, detalla a <strong>elDiarioAR</strong>, Mar&iacute;a Gracia Iglesias.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Reencuentro</strong></h3><p class="article-text">
        Pero en marzo o abril de ese a&ntilde;o, las elecciones nacionales abrieron una luz de esperanza a trav&eacute;s de la actualizaci&oacute;n de los padrones electorales: &ldquo;Encontramos en Palpal&aacute; una mujer llamada Rosa Elena Mealla, y all&aacute; fuimos a buscarla. Nadie la conoc&iacute;a. Pero algunos vecinos del barrio nos dijeron que viv&iacute;a una se&ntilde;ora, Elena de Valdez. <strong>La entrevistamos y era la madre de Carlos Gonz&aacute;lez.</strong> La mujer nos cont&oacute; que con el paso de los a&ntilde;os se anim&oacute; a regresar a Palpal&aacute; a buscar a su hijo, pese a que la hab&iacute;an penado, su patrona y Arias. Viaj&oacute; desde Trelew a Capital Federal, primero, y luego regres&oacute; a Jujuy. Y para que no la descubrieran, se cambi&oacute; el nombre, suprimi&oacute; el Rosa y le agreg&oacute; el apellido de su marido. Tambi&eacute;n nos cont&oacute; que su esposo sab&iacute;a su historia de la apropiaci&oacute;n de Carlos y que sus cuatro hijos no sab&iacute;an nada&rdquo;, explic&oacute; Iglesias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Yo primero no quer&iacute;a saber nada. Me hab&iacute;a abandonado. </strong>Ten&iacute;a sentimientos encontrados, por una parte, mucha bronca, pero por otro lado, la necesidad de saber qu&eacute; pas&oacute;. Cuando me encontr&eacute; con mi mam&aacute;, me pidi&oacute; perd&oacute;n, y me cont&oacute; lo de la se&ntilde;ora Mary, del intendente y del cura. Tambi&eacute;n me cont&oacute; que cuando volvi&oacute; a Jujuy, se pasaba horas en las plazas, viendo chicos de mi edad, busc&aacute;ndome, diciendo &lsquo;lo voy a reconocer, es mi hijo&rsquo;. Mar&iacute;a Gracia, ya me hab&iacute;a contado que yo ten&iacute;a una familia, que mi mam&aacute; estaba casada con un se&ntilde;or, Valdez, y que ten&iacute;a cuatro hermanos, Antonieta, Fernando, Ivana y Mar&iacute;a Elena. Despu&eacute;s de ese primer encuentro con mi mam&aacute; all&aacute; en Palpal&aacute;, que fue un punto de inicio, bloque&eacute; Facebook, bloque&eacute; todo, no quer&iacute;a que nadie se acercara ni se relacionara conmigo. Era algo absolutamente nuevo, desconocido&rdquo;, record&oacute; Carlos Gonz&aacute;lez en 2018. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rosa tambi&eacute;n le cont&oacute; a su hijo que cuando pas&oacute; toda esta tragedia, ella ten&iacute;a s&oacute;lo 20 a&ntilde;os, que no ten&iacute;a mam&aacute;, hab&iacute;a muerto, y que su pap&aacute; la ech&oacute; de la casa y le prohibi&oacute; a sus hermanos hablarle. La patrona le dijo que no pod&iacute;a trabajar embarazada y que cuando el beb&eacute; naciera<strong> </strong><em><strong>&lsquo;lo ten&eacute;s que entregar, no vas a poder con &eacute;l&rsquo;</strong></em><strong>; </strong>y que cuando naci&oacute; Carlos, la mujer la intim&oacute;: <em>&lsquo;</em><em><strong>Con ese chico no volv&eacute;s a esta casa&rsquo;</strong></em><strong>. </strong>Tambi&eacute;n le dijo que su novio, que viv&iacute;a en Campo Santo, Salta, no quer&iacute;a saber nada de ser padre.
    </p><p class="article-text">
        En el hospital &lsquo;Pablo Soria&rsquo; se apiadaron de Rosa y la dejaron estar internada durante dos semanas: &ldquo;No tengo d&oacute;nde ir&rdquo;, les dijo la mujer a los m&eacute;dicos y enfermeras. Al regresar a la casa de Mary Ojeda, la mujer le dio un ultim&aacute;tum: <em>&lsquo;Ac&aacute; no pod&eacute;s estar con el beb&eacute;. Lo entreg&aacute;s o te vas&rsquo;</em>. Semanas despu&eacute;s, le dieron una soluci&oacute;n: <em>&lsquo;Ya tenemos una familia que est&aacute; buscando un hijo&rsquo;</em>. Era el empleado administrativo de Fabricaciones Militares y la agente de la Polic&iacute;a Federal.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rosa Elena Mealla le cont&oacute; a su hijo Carlos c&oacute;mo ocurri&oacute; la apropiaci&oacute;n: <em>&lsquo;Pens&eacute; que iba a demorar mucho y que no nos iban a separar. Pero un d&iacute;a, debe haber sido una semana despu&eacute;s de volver del hospital, llegaron a la casa de la se&ntilde;ora Mary, Paulino Arias y un doctor, un abogado. La se&ntilde;ora me dijo </em><strong>&lsquo;prestame el chico&rsquo; </strong><em>y te agarr&oacute;. Mientras yo hablaba con el abogado, Paulino juntaba todo lo tuyo. Yo hab&iacute;a escondido tres fotos. Despu&eacute;s me hicieron ir a un estudio del abogado, ah&iacute; la conoc&iacute; a tu mam&aacute;, la &uacute;nica vez que la vi. </em><em><strong>Ah&iacute; te agarraron, se lo dieron a ella y nos volvimos a lo de la se&ntilde;ora Mary&rsquo;.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        La madre de Carlos regres&oacute; a la casa de su patrona y entr&oacute; en depresi&oacute;n. No com&iacute;a y mucho menos, trabajaba. Mary Ojeda tambi&eacute;n solucion&oacute; a su manera la situaci&oacute;n: <em>&lsquo;Lo que pod&eacute;s hacer, es irte&rsquo;</em>, le dijo. En la terminal de &oacute;mnibus a punto de viajar al Sur, donde ya la hab&iacute;an advertido de que no regresara a Palpal&aacute;; no averiguara qu&eacute; pas&oacute; con Carlitos y <em>&lsquo;no hiciera nada de nada porque ellos se iban a enterar&rsquo;</em>, Mary Ojeda sentenci&oacute; a Rosa: <em><strong>&lsquo;Nunca te olvides que tuviste un hijo y lo entregaste&rsquo;.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi mam&aacute; ten&iacute;a miedo y culpa. Miedo por lo que le pod&iacute;a pasar; y culpa por haberme entregado. Yo ahora, la entiendo, entiendo su situaci&oacute;n, sola, sin familia y con todos en contra. Me cont&oacute; que le dio parkinson hace como diez a&ntilde;os y que ten&iacute;a miedo de no volverme a ver&rdquo;, record&oacute; Carlos a principios de 2018, cuando se decidi&oacute; a contar su historia.&nbsp;Cuando madre e hijo se reencontraron, despu&eacute;s de cuatro d&eacute;cadas, el parkinson disminuy&oacute; paulatinamente.
    </p><p class="article-text">
        Ex directivo de Altos Hornos Zapla, ex intendente de Palpal&aacute; entre 1980 y 1983, en los tramos finales de la dictadura instaurada en marzo de 1976, coordinador general de C&aacute;ritas Diocesana Jujuy hasta su muerte en diciembre de 2021; intermediario en la apropiaci&oacute;n irregular del hijo de Rosa Elena Mealla,<strong> Paulino Arias es omnipresente en Palpal&aacute;:</strong> &ldquo;Mi hermana Ivana est&aacute; casada con un nieto de Paulino Arias; y la coordinadora general del colegio donde trabaja mi hermana Mar&iacute;a Elena, es la hija de Mary Ojeda. Hasta hoy, esa gente sigue siendo poderosa&rdquo;, marc&oacute; Carlos.
    </p><p class="article-text">
        Entre 2015 y 2021 Carlos viaj&oacute; a Jujuy a festejar sus cumplea&ntilde;os en familia. Tambi&eacute;n los D&iacute;a de la Madre, los cumplea&ntilde;os de sus hermanos y las fiestas de fin de a&ntilde;o. Su hermana menor, Mar&iacute;a Elena &ndash;la m&aacute;s confidente-, &ldquo;allan&oacute; el camino, pudimos asimilar todo y gracias a ella el camino fue m&aacute;s f&aacute;cil. Mi mam&aacute; ten&iacute;a miedo de que no la perdonara, pero yo le dije que lo importante era que ya est&aacute;bamos juntos nuevamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La historia de Carlitos y Rosa, es la de miles de mujeres separadas de sus hijos. En los registros de la CoNaDi <strong>tenemos m&aacute;s de 12 mil hijas e hijos buscando a sus madres y padres; y s&oacute;lo a 500 madres</strong>. Por eso la importancia de esta campa&ntilde;a &rdquo;Mam&aacute;s que buscan&ldquo;, para que ellas sepan que ac&aacute; estamos para ayudarlas a encontrar a sus hijos. Rosa no supo c&oacute;mo buscar a su hijo y como ella son miles de casos, porque fueron y son v&iacute;ctimas de un sistema que se aprovech&oacute; de su vulnerabilidad&rdquo;, destac&oacute; Mar&iacute;a Gracia Iglesias.
    </p><p class="article-text">
        A mediados de 2020 en plena pandemia por el Covid-19, los m&eacute;dicos le diagnosticaron un c&aacute;ncer avanzado a Carlos. Sus hermanos lo buscaron en C&oacute;rdoba y pas&oacute; sus &uacute;ltimos meses en Palpal&aacute;, con su mam&aacute; Rosa. Falleci&oacute; en 2021. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>GM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/carlitos-gonzalez-caso-0-mamas-buscan_128_10000081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Mar 2023 20:49:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carlitos González, caso 0 de “Mamás que Buscan”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CoNaDi,Apropiaciones,Programa Nacional sobre el Derecho a la Identidad Biológica,Mamás que buscan,Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad]]></media:keywords>
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