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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Sparknews]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Sparknews]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una app ayuda a combatir la violencia doméstica en Río de Janeiro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/app-ayuda-combatir-violencia-domestica-rio-janeiro_1_10015524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b998e77e-3b5b-4d10-805c-9443783442a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una app ayuda a combatir la violencia doméstica en Río de Janeiro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como respuesta al aumento de los casos de violencia doméstica durante los confinamientos de la COVID-19, un grupo de estudiantes de derecho creó la aplicación Maria da Penha Virtual. Esta nota forma parte de la serie “Towards Equality”, iniciativa impulsada por Sparknews para visibilizar la desigualdad de género pero también para contar que son muchas las propuestas para enfrentarla.
</p></div><p class="article-text">
        Un d&iacute;a, cuando Amanda regresaba al apartamento que compart&iacute;a con sus hijos y su marido, se qued&oacute; en estado de shock al ver sus pertenencias tiradas en la entrada. La puerta estaba cerrada. <strong>Sin saber qu&eacute; hacer, se sent&oacute; en el suelo y se puso a llorar. Estaba en tr&aacute;mites de separaci&oacute;n y ahora, de repente, la hab&iacute;an echado de su casa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Amanda (pide que no se utilice su nombre real) ya hab&iacute;a presentado varias denuncias contra su marido. La primera fue al comienzo de su separaci&oacute;n a trav&eacute;s de &lsquo;Ligue 180&rsquo;, una l&iacute;nea telef&oacute;nica gratuita, de &aacute;mbito nacional y gestionada por el gobierno para que las mujeres denuncien <strong>casos de violencia dom&eacute;stica</strong>. &ldquo;El proceso no avanz&oacute;, no hubo ninguna medida cautelar, s&oacute;lo fue una conversaci&oacute;n con el operador&rdquo;, explica. La segunda denuncia la present&oacute; en comisar&iacute;a cuando su marido intent&oacute; echarla de casa en otra ocasi&oacute;n. &ldquo;All&iacute; lo &uacute;nico que me dijeron fue que volviera con un cerrajero y cambiara las cerraduras&rdquo;.
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                La jueza Adriana Ramos, quien ayudó a implementar una medida que aumenta la seguridad de las mujeres en Río.                            </span>
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        As&iacute; que no ten&iacute;a muchas expectativas cuando present&oacute; la tercera denuncia, desde su tel&eacute;fono m&oacute;vil, mientras estaba sentada en aquella entrada con sus cosas esparcidas por el suelo. Esta vez, Amanda utiliz&oacute; la aplicaci&oacute;n web <em>Maria da Penha Virtual</em>, lanzada en la ciudad de R&iacute;o de Janeiro en 2020 y extendida al resto del estado de R&iacute;o en 2022.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No sab&iacute;a cu&aacute;nto iban a tardar, pero me llamaron en menos de una semana&rdquo;, dice. Un psic&oacute;logo se puso en contacto con ella para explicarle la situaci&oacute;n. Lo que hab&iacute;a sufrido ten&iacute;a un nombre: violencia psicol&oacute;gica y patrimonial. Ambas est&aacute;n contempladas en la Ley Maria da Penha, que aborda la violencia de g&eacute;nero en Brasil con el objetivo espec&iacute;fico de reducir la violencia dom&eacute;stica. <strong>Consigui&oacute; una orden de alejamiento de 90 d&iacute;as, algo que le dio una gran &ldquo;sensaci&oacute;n de paz&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hasta noviembre de 2022, el Tribunal de Justicia de R&iacute;o de Janeiro hab&iacute;a recibido 2.582 denuncias a trav&eacute;s de la nueva aplicaci&oacute;n web, 1.777 de ellas s&oacute;lo durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o.</strong> El mayor n&uacute;mero (unas 240) proced&iacute;a del barrio de Leopoldina, en la zona norte de R&iacute;o de Janeiro, donde se encuentran el Complexo do Alem&atilde;o y el Complexo da Mar&eacute;, dos de las favelas m&aacute;s grandes y violentas de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        La aplicaci&oacute;n fue desarrollada durante la pandemia de COVID-19 por un grupo de estudiantes de tecnolog&iacute;a y derecho de la UFRJ (Universidad Federal de R&iacute;o de Janeiro). &ldquo;Le&iacute;mos un art&iacute;culo sobre el aumento de la violencia dom&eacute;stica durante el confinamiento. Las mujeres no ten&iacute;an medios para denunciar ya que las comisar&iacute;as estaban cerradas y las v&iacute;ctimas se quedaban atrapadas en casa con sus agresores&rdquo;, explica la profesora <strong>Kone Ces&aacute;rio</strong>, coordinadora del proyecto y vicedirectora de la Facultad de Derecho de la UFRJ. &ldquo;Fue entonces cuando un estudiante vino a verme con la idea de una aplicaci&oacute;n web&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Junto con el Tribunal de Justicia de R&iacute;o de Janeiro, los estudiantes crearon un formulario online que permite a una mujer solicitar una medida de protecci&oacute;n urgente directamente al tribunal de violencia dom&eacute;stica y familiar. </strong>Esto se hace a trav&eacute;s de una p&aacute;gina web, a la que se puede acceder desde el tel&eacute;fono m&oacute;vil o el ordenador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Describes lo que ha sucedido y puedes adjuntar fotos&rdquo;, explica Amanda. &ldquo;Eso fue muy importante en mi caso porque hab&iacute;a documentado lo que &eacute;l hab&iacute;a hecho con mis cosas, tir&aacute;ndolo todo en la entrada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la jueza <strong>Adriana Ramos</strong>, que preside el Primer Tribunal de Violencia Dom&eacute;stica y Familiar contra la Mujer de R&iacute;o, un punto importante de <em>Maria da Penha Virtual</em> es que <strong>no almacena los datos de la denunciante</strong>. &ldquo;Esto fue algo en lo que pensamos desde el principio, porque hay mujeres que comparten su m&oacute;vil con su maltratador, o casos en los que el agresor inspecciona el tel&eacute;fono despu&eacute;s&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        La jueza Ramos cuenta que sigui&oacute; de cerca un caso en el que una mujer fue encerrada por su agresor y rescatada posteriormente gracias a una denuncia que consigui&oacute; presentar utilizando su tel&eacute;fono m&oacute;vil. Una vez concedida la orden de alejamiento, se activa otro programa: la Patrulla Maria da Penha de la Polic&iacute;a Militar, que vela por el cumplimiento de dicha orden..
    </p><p class="article-text">
        Este di&aacute;logo virtual y directo entre la v&iacute;ctima y los tribunales preocupa a algunos especialistas. Seg&uacute;n la soci&oacute;loga <strong>W&acirc;nia Pasinato</strong>, atribuir a las mujeres la responsabilidad de proporcionar informaci&oacute;n correcta al tribunal puede ser, en s&iacute; mismo, una forma de abuso. &ldquo;Por eso pasamos tanto tiempo hablando de la importancia del trato humano y de la formaci&oacute;n de los equipos policiales para que las mujeres sean atendidas correctamente&rdquo;, afirma. <strong>&ldquo;Sabemos que los servicios actuales no son lo que deber&iacute;an ser, pero no podemos limitarnos a decir 'son horribles, que las mujeres pidan ayuda por s&iacute; mismas&rsquo;&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La profesora Ces&aacute;rio asegura que en <em>Maria da Penha Virtual</em> se tienen en cuenta los aspectos humanos del trato con las v&iacute;ctimas de violencia dom&eacute;stica y que las mujeres reciben apoyo psicol&oacute;gico y seguimiento tras la petici&oacute;n inicial a trav&eacute;s de la app.
    </p><p class="article-text">
        Los cr&iacute;ticos tambi&eacute;n advierten de que apostar por la tecnolog&iacute;a como medio para corregir la lentitud del sistema judicial puede excluir a las mujeres m&aacute;s pobres y vulnerables, que a menudo no tienen acceso a Internet, pero Ramos afirma que se est&aacute; estudiando seriamente la posibilidad de un acceso universal. <strong>&ldquo;Ser&iacute;a importante disponer de terminales en cl&iacute;nicas u otros lugares frecuentados por mujeres para que puedan presentar una denuncia de una forma discreta, o en caso de que no puedan usar Internet en casa&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Actualmente disponible s&oacute;lo en el estado de R&iacute;o, se espera que el proyecto se extienda por todo el pa&iacute;s. <strong>Rafael Wanderley</strong>, el estudiante de derecho de la UFRJ que tuvo la idea de <em>Maria da Penha Virtual</em>, es uno de los fundadores de la startup Direito &Aacute;gil (Derecho &Aacute;gil), que gestiona la expansi&oacute;n de la tecnolog&iacute;a a otros estados. En 2023, el proyecto se llevar&aacute; a Para&iacute;ba y tambi&eacute;n se realizar&aacute;n pruebas en los municipios de Sousa, Santa Rita y Campina Grande.
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      <dc:creator><![CDATA[Angela Boldrini]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Mar 2023 08:42:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una app ayuda a combatir la violencia doméstica en Río de Janeiro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Towards Equality,Sparknews]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La batalla de Kenia para erradicar la Mutilación Genital Femenina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/batalla-kenia-erradicar-mutilacion-genital-femenina_1_10017318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50dbd237-7036-42ea-bed0-446a22e57b74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La batalla de Kenia para erradicar la Mutilación Genital Femenina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gobierno y otras instituciones están decididos a ganar, pero esta nociva práctica sigue obstinadamente arraigada en la sociedad. Esta nota forma parte de la serie “Towards Equality”, iniciativa impulsada por Sparknews para visibilizar la desigualdad de género pero también para contar que son muchas las propuestas para enfrentarla.
</p></div><p class="article-text">
        El expresidente de Kenia, <strong>Uhuru Kenyatta</strong>, hizo historia durante la Conferencia Internacional sobre Poblaci&oacute;n y Desarrollo (CIPD) de Nairobi en 2019, cuando se comprometi&oacute; a poner fin a la Mutilaci&oacute;n Genital Femenina (MGF) para 2022. <strong>Seg&uacute;n Unicef, alrededor de cuatro millones de ni&ntilde;as y mujeres han sufrido MGF en Kenia; el 21% de las ni&ntilde;as y mujeres de entre 15 y 49 a&ntilde;os han sido sometidas a esta pr&aacute;ctica.</strong>
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                    alt="Bernadette Resian Loloju, directora general de la Junta Anti-MGF de Kenia. Según ella, la MGF está muy extendida en algunos de los países vecinos de Kenia, lo que supone un gran reto a nivel local, ya que los kenianos cruzan las fronteras para practicar la ablación y evitar enfrentarse a la ley a nivel local."
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            <span class="title">
                Bernadette Resian Loloju, directora general de la Junta Anti-MGF de Kenia. Según ella, la MGF está muy extendida en algunos de los países vecinos de Kenia, lo que supone un gran reto a nivel local, ya que los kenianos cruzan las fronteras para practicar la ablación y evitar enfrentarse a la ley a nivel local.                            </span>
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        Sin embargo, a pesar de los esfuerzos generalizados, la MGF sigue practic&aacute;ndose en algunas zonas de Kenia. En esos lugares, adem&aacute;s de las complicaciones m&eacute;dicas derivadas de este procedimiento, tambi&eacute;n ha aumentado el n&uacute;mero de matrimonios precoces forzados entre las j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n existen campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n por parte de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales que tratan de llegar a hombres, ancianos e incluso a conductores de mototaxi. A continuaci&oacute;n se exponen algunas de las iniciativas actuales m&aacute;s destacadas.
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            <span class="title">
                Peter Kemei, miembro fundador y jefe de operaciones de Men End FGM.                            </span>
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        <strong>Campus Dialogues</strong>. La Fundaci&oacute;n Men End FGM, una organizaci&oacute;n que presiona para que los hombres se unan a la lucha contra la MGF, ha lanzado Campus Dialogues o #TubongeNaComrades para sensibilizar a los estudiantes universitarios varones sobre los efectos da&ntilde;inos de la MGF.
    </p><p class="article-text">
        La sesi&oacute;n inaugural tuvo lugar en la Universidad de Embu en octubre de 2022, donde los estudiantes conocieron los diferentes tipos de MGF, la prevalencia de la pr&aacute;ctica, sus efectos en las ni&ntilde;as y las mujeres -incluido el disfrute de las relaciones maritales- y que constituye un delito en virtud de la Ley contra la MGF de 2011. Otras sesiones han tenido lugar en escuelas t&eacute;cnicas y de formaci&oacute;n profesional o son parte de programas formativos.
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                    alt="Miembros de la Junta Anti-MGF y funcionarios locales durante el lanzamiento de &quot;Pasha App&quot; en la ciudad de Maralal, condado de Samburu, Kenia, el 25 de octubre de 2022. El gobierno keniano apuesta por la aplicación móvil para ayudar en la lucha contra la MGF."
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            <span class="title">
                Miembros de la Junta Anti-MGF y funcionarios locales durante el lanzamiento de &quot;Pasha App&quot; en la ciudad de Maralal, condado de Samburu, Kenia, el 25 de octubre de 2022. El gobierno keniano apuesta por la aplicación móvil para ayudar en la lucha contra la MGF.                            </span>
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        &ldquo;Estos estudiantes gozan de mucho respeto e influencia en sus respectivas comunidades, lo que es muy importante para ayudar a ganar la guerra contra la MGF y la violencia sexual y de g&eacute;nero&rdquo;, afirma <strong>Peter Kemei</strong>, jefe de operaciones de la Fundaci&oacute;n Men End FGM, que tiene previsto ampliar la campa&ntilde;a a los 22 condados de Kenia donde se sigue practicando la MGF.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aplicaci&oacute;n m&oacute;vil Pasha.</strong> En octubre de 2022, Unicef y la Junta Anti-MGF de Kenia lanzaron <em>Pasha</em>, una aplicaci&oacute;n m&oacute;vil que facilita la denuncia de casos de MGF. Mediante mensajes de texto o de voz, las personas que llamen pueden ponerse en contacto con organismos oficiales, incluida la Junta Anti-MGF, que tomar&aacute;n las medidas oportunas. Los usuarios pueden optar por compartir su ubicaci&oacute;n pero de forma an&oacute;nima.
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                    alt="Margaret Kotol, antigua practicante de MGF, residente en el pueblo de Leparya, en el condado de Isiolo. Dice que los que llevan a cabo esta práctica ilegal son atraídos por los 2.000 chelines que reciben de los padres de cada niña a la que someten a la ablación."
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            <span class="title">
                Margaret Kotol, antigua practicante de MGF, residente en el pueblo de Leparya, en el condado de Isiolo. Dice que los que llevan a cabo esta práctica ilegal son atraídos por los 2.000 chelines que reciben de los padres de cada niña a la que someten a la ablación.                            </span>
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        La aplicaci&oacute;n ya se est&aacute; utilizando en Kuria y Samburu, dos zonas con una alta prevalencia de MGF. <strong>Bernadette Loloju</strong>, directora ejecutiva de la Junta Anti-MGF, la calific&oacute; de revolucionaria durante su intervenci&oacute;n en la presentaci&oacute;n de la aplicaci&oacute;n en el condado de Samburu. &ldquo;Insto a los residentes locales a hacer un buen uso de la aplicaci&oacute;n para salvar a las ni&ntilde;as en peligro. Nuestras ni&ntilde;as se enfrentan ahora a la triple amenaza de los embarazos adolescentes, el VIH y el sida, junto con pr&aacute;cticas nocivas como la MGF. Todas ellas deben abordarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>HeForShe.</strong> Lanzada por Naciones Unidas en 2014, HeForShe es una campa&ntilde;a de solidaridad mundial para fomentar la igualdad de g&eacute;nero. Pretende recabar el apoyo de los hombres hacia las mujeres y ni&ntilde;as para lograr la igualdad, invitando a todos los g&eacute;neros a ser agentes del cambio y a actuar contra los estereotipos y comportamientos negativos. En Kenia, anima a ni&ntilde;os y hombres a proteger a sus hermanas e hijas de las pr&aacute;cticas culturales da&ntilde;inas como la MGF.
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                    alt="(Declaración de ancianos) El expresidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, con los ancianos de Samburu durante una declaración contra la MGF celebrada en la zona de Kisima, en el condado de Samburu, Kenia, en 2020."
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                (Declaración de ancianos) El expresidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, con los ancianos de Samburu durante una declaración contra la MGF celebrada en la zona de Kisima, en el condado de Samburu, Kenia, en 2020.                            </span>
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        Los organismos estatales y no estatales utilizan cada vez m&aacute;s la campa&ntilde;a para implicar a las comunidades. Entre ellos se encuentra el Centro de Rescate Educativo de Ni&ntilde;as Mar&iacute;a Inmaculada de Suguta Mar-Mar, en el condado de Samburu, dirigido por la hermana <strong>Teresa Nduku</strong>, de las Hermanas Inmaculadas de Nyeri. Dice que el programa ya ha llegado a 120 ni&ntilde;os de escuelas vecinas desde su lanzamiento en enero de 2022. &ldquo;Queremos que los chicos aprendan pronto que est&aacute; mal someter a una chica a la mutilaci&oacute;n y obligarla a casarse cuando a&uacute;n es una ni&ntilde;a&rdquo;. Dice que una vez que obtengan los fondos necesarios, extender&aacute;n la iniciativa por todo el condado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Personas mayores</strong>. Convertir a los ancianos en defensores contra la MGF es otra estrategia clave en la lucha por acabar con la MGF en Kenia. El hecho de que sean los guardianes de la cultura y decidan qu&eacute; pr&aacute;cticas deben mantenerse hace que su apoyo sea crucial. Hasta la fecha, los ancianos de los condados de West-Pokot, Marsabit, Samburu, Elegeyo-Marakwet y Narok han denunciado la pr&aacute;ctica y han unido sus fuerzas a las del gobierno keniano para erradicarla.
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                    alt="Un conductor boda-boda transporta a un pasajero en Kawalase, en la ciudad de Lodwar, condado de Turkana, Kenia. Los operadores de mototaxis de los condados más afectados han participado en la campaña contra la MGF y están recibiendo formación para convertirse en agentes del cambio y defensores de la lucha contra la MGF."
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            <span class="title">
                Un conductor boda-boda transporta a un pasajero en Kawalase, en la ciudad de Lodwar, condado de Turkana, Kenia. Los operadores de mototaxis de los condados más afectados han participado en la campaña contra la MGF y están recibiendo formación para convertirse en agentes del cambio y defensores de la lucha contra la MGF.                            </span>
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        Los m&aacute;s destacables son los ancianos de Samburu, que el pasado marzo acordaron poner fin a la MGF y al matrimonio infantil firmando la Declaraci&oacute;n de Kisima en presencia del expresidente Kenyatta. <strong>Los ancianos llegaron de las seis monta&ntilde;as sagradas de Samburu para mostrar su compromiso de luchar contra la MGF y acabar con el estigma cultural que tradicionalmente se impon&iacute;a a las ni&ntilde;as que no se somet&iacute;an al procedimiento. Este estigma ha sido uno de los motores de la MGF, pero ahora las ni&ntilde;as pueden negarse a la mutilaci&oacute;n genital sin ser condenadas al ostracismo ni a la exclusi&oacute;n de celebraciones culturales, ritos y otras actividades. La declaraci&oacute;n tuvo lugar en los terrenos de Kisima, un lugar sagrado entre los Samburu.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Debemos respetar la cultura y, al hacerlo, tambi&eacute;n debemos evaluar las pr&aacute;cticas que da&ntilde;an a las ni&ntilde;as y adoptar las que son valiosas. Debemos adquirir ritos de iniciaci&oacute;n alternativos que ense&ntilde;en el respeto a los mayores y los valores de la vida sin causar da&ntilde;o a las ni&ntilde;as&rdquo;, afirm&oacute; Kenyatta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Practicantes. </strong>El Ministerio de Servicios P&uacute;blicos y G&eacute;nero de Kenia ha encabezado una campa&ntilde;a dirigida a las personas que practican la MGF ilegal con el objetivo de convertirlas en activistas contra la MGF. La estrategia incluye el Fondo de Acci&oacute;n Afirmativa del Gobierno Nacional (NGAAF, siglas en ingl&eacute;s), que les ayuda en la transici&oacute;n hacia otras actividades econ&oacute;micas. Gracias a estos esfuerzos, varios de ellos han abandonado el oficio y algunos se han manifestado en contra de la pr&aacute;ctica en sus comunidades, en los condados de Tana River, Garissa y Marsabit.
    </p><p class="article-text">
        Otros esfuerzos de divulgaci&oacute;n se dirigen a los l&iacute;deres religiosos, cuya influencia en la comunidad es un activo muy valioso, e incluso a los<em> &lsquo;boda boda&rsquo;</em>, conductores de mototaxi que han recibido formaci&oacute;n para rescatar r&aacute;pidamente a las ni&ntilde;as en peligro y denunciar los casos ante las autoridades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>A pesar de este enfoque m&uacute;ltiple, Kenia est&aacute; lejos de alcanzar el objetivo de Kenyatta de la erradicaci&oacute;n total. La Encuesta Demogr&aacute;fica y Sanitaria de Kenia de 2022, publicada en enero por la Oficina Nacional de Estad&iacute;stica de Kenia, muestra que la incidencia de la MFG disminuy&oacute; un 6% durante los &uacute;ltimos ocho a&ntilde;os, cifra similar a los descensos registrados en los mismos periodos desde 1998.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mayores impedimentos para poder avanzar es la MGF transfronteriza, en la que padres y ancianos se llevan a las ni&ntilde;as a pa&iacute;ses vecinos para evitar el procesamiento, que conlleva una pena m&iacute;nima de tres a&ntilde;os de prisi&oacute;n y una multa de 200.000 chelines kenianos (1.600 U$D).
    </p><p class="article-text">
        Loloju afirma que la MGF est&aacute; muy extendida en algunos de estos pa&iacute;ses, lo que a su vez obstaculiza el progreso en Kenia. &ldquo;La MGF transfronteriza es real, pero mi equipo, junto con las agencias de seguridad, est&aacute; sobre el terreno para garantizar que la frontera sea segura&rdquo;, afirma Loloju.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Domitila Chesang'</strong>, directora de la Fundaci&oacute;n I-Am Response, una organizaci&oacute;n que lucha contra la MGF y los matrimonios infantiles en la regi&oacute;n keniana de Pokot Occidental, afirma que las pr&aacute;cticas transfronterizas est&aacute;n muy extendidas en la zona. &ldquo;La &uacute;nica forma de eliminar la MGF transfronteriza es instalar comisar&iacute;as de polic&iacute;a en los puntos fronterizos. Estas comisar&iacute;as tambi&eacute;n deben tener oficinas espec&iacute;ficas para tratar los casos relacionados con la violencia de g&eacute;nero&rdquo;, afirma. Tambi&eacute;n culpa a la mala red de carreteras de dificultar una vigilancia adecuada.
    </p><p class="article-text">
        Kenia y otros cuatro pa&iacute;ses de &Aacute;frica Oriental (Uganda, Tanzania, Etiop&iacute;a y Somalia) han aprobado un plan regional para eliminar la MGF transfronteriza, pero ser&aacute; una ardua batalla dada la prevalencia de la pr&aacute;ctica en estos pa&iacute;ses (que oscila entre el 0,3% en Uganda y el 98% en Etiop&iacute;a). <strong>Seg&uacute;n Unicef, estos cinco pa&iacute;ses representan alrededor del 25% (48,5 millones) de las ni&ntilde;as y mujeres circuncidadas en todo el mundo.</strong>
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      <dc:creator><![CDATA[Kamau Maichuhie]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/batalla-kenia-erradicar-mutilacion-genital-femenina_1_10017318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Mar 2023 03:07:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La batalla de Kenia para erradicar la Mutilación Genital Femenina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sparknews,Towards Equality]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Uniformes sólo para mujeres en Japón? ¡No cuentes con ello!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/uniformes-mujeres-japon-no-cuentes_1_10017218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d6d5c57-2383-468f-b6db-ffb7680ae24f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Uniformes sólo para mujeres en Japón? ¡No cuentes con ello!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las instituciones financieras japonesas están abandonando los códigos de vestimenta femeninos que datan de hace décadas. Esta nota forma parte de la serie “Towards Equality”, iniciativa impulsada por Sparknews para visibilizar la desigualdad de género pero también para contar que son muchas las propuestas para enfrentarla.</p></div><p class="article-text">
        Los clientes habituales de la ventanilla de <strong>Kanako Katayama</strong>, en la sucursal de Kita-Urawa del Banco Saitamaken Shinkin, en Saitama, notaron recientemente algo diferente: Katayama, de 36 a&ntilde;os, iba vestida con una camisa blanca, una chaqueta negra y unos pantalones. Despu&eacute;s de 50 a&ntilde;os imponiendo un c&oacute;digo de vestimenta, el banco permite ahora a Katayama y a otras empleadas llevar el atuendo que quieran.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El Banco Saitamaken Shinkin proporciona a su personal femenino un uniforme, con el color de la camisa disponible en naranja, azul y rosa. (El Banco Saitamaken Shinkin proporciona a su personal femenino un uniforme, con el color de la camisa disponible en naranja, azul y rosa."
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                El Banco Saitamaken Shinkin proporciona a su personal femenino un uniforme, con el color de la camisa disponible en naranja, azul y rosa. (El Banco Saitamaken Shinkin proporciona a su personal femenino un uniforme, con el color de la camisa disponible en naranja, azul y rosa.                            </span>
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        <strong>El Banco Saitamaken Shinkin es uno de los cada vez m&aacute;s numerosos bancos, incluidos los bancos shinkin (cooperativas de cr&eacute;dito), que promueven la igualdad de g&eacute;nero deshaci&eacute;ndose de una antigua tradici&oacute;n que obligaba a las trabajadoras -y s&oacute;lo a las trabajadoras- a llevar uniforme.</strong> El Banco Aoki Shinkin de Kawaguchi, en la prefectura de Saitama, aboli&oacute; los uniformes para el personal femenino en 2021 y el Banco Kyoto Chuo Shinkin de Kioto hizo lo propio en 2022.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Banco Saitamaken Shinkin hab&iacute;a exigido durante mucho tiempo a sus empleadas, a excepci&oacute;n de los puestos directivos y de ventas, <strong>que vistieran un uniforme compuesto por una camisa de colores espec&iacute;ficos, un chaleco y una falda o pantalones culotte</strong>. Sin embargo, desde mayo de 2022, el personal puede llevar traje u otra indumentaria apropiada para los negocios. La misma pauta se aplicar&aacute; a los trabajadores a tiempo parcial y temporales a partir de mayo de 2023.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Establecidas en 1969, las normas que obligaban a llevar uniforme pretend&iacute;an &ldquo;mantener la gracia y la elegancia&rdquo; y mejorar el rendimiento en el lugar de trabajo. </strong>Sin embargo, cuando la empresa pregunt&oacute; recientemente al personal sobre esta pol&iacute;tica a trav&eacute;s del sindicato de empleados, algunos declararon sentirse inc&oacute;modos al ver que s&oacute;lo las trabajadoras llevaban uniforme. Otros dijeron que ver s&oacute;lo a las mujeres llevar uniforme hac&iacute;a que la gente de dentro y fuera de la empresa percibiera a las empleadas como subordinadas a los hombres. <strong>Y la mayor&iacute;a se pronunci&oacute; a favor de abolir la norma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un empleado del departamento de recursos humanos del banco explic&oacute; los or&iacute;genes de esta pol&iacute;tica diciendo: &ldquo;Los uniformes pueden aumentar el sentimiento de unidad entre el personal y ayudarles a hacer la transici&oacute;n de la vida privada al trabajo, lo que es importante cuando se trata de manejar dinero&rdquo;. No obstante, el banco decidi&oacute; suprimir los uniformes. &ldquo;Dimos importancia a eliminar la 'imagen servil' de las mujeres con uniforme&rdquo;, dice el empleado. &ldquo;Podemos ganarnos la confianza de nuestros clientes si pensamos en c&oacute;mo podemos darles una impresi&oacute;n favorable con la ropa que llevamos, en lugar de crear una apariencia &uacute;nica vistiendo uniformes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En varias empresas e industrias (oficinas de correos, tiendas de telefon&iacute;a m&oacute;vil), tanto los trabajadores como las trabajadoras est&aacute;n obligados a llevar uniforme.</strong> Entonces, &iquest;c&oacute;mo se ha convertido en una norma que s&oacute;lo el personal femenino lleve uniforme en las entidades bancarias? Seg&uacute;n <strong>Makiko Habazaki</strong>, profesora adjunta de estudios de g&eacute;nero en la Oficina de Promoci&oacute;n de la Diversidad de la Universidad de Saitama, fue el resultado de la singular historia de las instituciones financieras.
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de 1960, cuando Jap&oacute;n experimentaba un r&aacute;pido crecimiento econ&oacute;mico, las entidades bancarias contrataron a un gran n&uacute;mero de mujeres como cajeras para promover una imagen cercana y atraer a nuevos clientes. La regla del uniforme exclusivo para mujeres fue establecida por ejecutivos varones que pensaban que ser&iacute;a dif&iacute;cil para las empleadas comprar trajes de negocios cuando cobraban menos que sus colegas masculinos.
    </p><p class="article-text">
        Habazaki explica que tras el colapso de la econom&iacute;a inflacionista a principios de los 90, muchas instituciones bancarias suprimieron los uniformes para el personal femenino con el fin de reducir costes. Sin embargo, muchas de ellas restablecieron la norma al cabo de unos a&ntilde;os, alegando que fomentaba la unidad de los empleados y favorec&iacute;a la imagen del banco.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos cinco o seis a&ntilde;os, las instituciones financieras se han vuelto m&aacute;s sensibles en temas relacionados con la responsabilidad social y la necesidad de alcanzar la igualdad de g&eacute;nero, y eso ha llevado a otro movimiento para abolir los uniformes. Dicho esto, <strong>Koei Taniyama</strong>, jefe de departamento del Centro de Uniformes Nippon, una fundaci&oacute;n de inter&eacute;s p&uacute;blico, cree que &ldquo;los uniformes siguen siendo una forma eficaz de mejorar la imagen de marca de las empresas y en alg&uacute;n momento el inter&eacute;s volver&aacute; a resurgir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Incluso hoy en d&iacute;a, existen resistencias: el Banco Mizuho Ltd., uno de los principales bancos de Jap&oacute;n, siempre ha exigido que tanto el personal masculino como femenino que trabaja fuera de las ventanillas en las sucursales lleve uniforme para evitar que se les confunda con clientes. El uniforme s&oacute;lo es opcional para las cajeras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Habazaki acoge con satisfacci&oacute;n este panorama cada vez m&aacute;s diversificado y espera que con el tiempo se supriman todos los requisitos de vestimenta. &ldquo;La imagen de que los hombres salen a vender y las mujeres hacen de cajeras nos recuerda a la tradicional divisi&oacute;n del trabajo por sexos en Jap&oacute;n&rdquo;, afirma. &ldquo;Los uniformes han contribuido a visualizar ese sistema y a fomentar su amplia difusi&oacute;n&rdquo;.
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      <dc:creator><![CDATA[Yuri Nishida]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/uniformes-mujeres-japon-no-cuentes_1_10017218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Mar 2023 08:53:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Uniformes sólo para mujeres en Japón? ¡No cuentes con ello!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Towards Equality,Sparknews]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abordando la desigualdad de género en el mundo de la informática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/abordando-desigualdad-genero-mundo-informatica_1_10015409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5a154f6-e3c1-45fc-b8fb-c884cd5dd009_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abordando la desigualdad de género en el mundo de la informática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Brasil, los hombres siguen ocupando el 80% de los empleos relacionados con la informática, pero la startup social {reprograma} está ayudando a reducir la brecha de género. Esta nota forma parte de la serie "Towards Equality", iniciativa impulsada por Sparknews para visibilizar la desigualdad de género pero también para contar que son muchas las propuestas para enfrentarla.
</p></div><p class="article-text">
        Las organizaciones y empresas que abogan por el progreso social han estado luchando por cambiar la realidad de la profunda desigualdad de g&eacute;nero en el mundo de la inform&aacute;tica. Los datos del IBGE (Instituto Brasile&ntilde;o de Geograf&iacute;a y Estad&iacute;stica) indican que <strong>s&oacute;lo dos de cada 10 profesionales de la tecnolog&iacute;a son mujeres en Brasil.</strong> Sin embargo, la igualdad de g&eacute;nero en el sector inform&aacute;tico se considera esencial para contratar y retener a un personal diverso y permitir as&iacute; que las empresas tengan una visi&oacute;n m&aacute;s amplia y precisa del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2016, existe una nueva arma en esta lucha: {reprograma}, una startup social brasile&ntilde;a que ofrece formaci&oacute;n, tutor&iacute;as y contactos profesionales sobre todo a mujeres negras, travesti y transexuales que no tienen los recursos ni las oportunidades para estudiar programaci&oacute;n inform&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su directora general, <strong>Nadja Brand&atilde;o</strong>, las estudiantes est&aacute;n cualificadas para los puestos de trabajo una vez que completan con &eacute;xito un curso de 18 semanas. Hasta la fecha, unas 3.000 mujeres han participado en los talleres de selecci&oacute;n de {reprograma} y la mitad de ellas se han convertido en estudiantes. M&aacute;s del 60% se identifican como negras o mulatas y un 6% como trans o <em>travesti</em>.
    </p><p class="article-text">
        Brand&atilde;o cuenta que, al principio, el 99% de las alumnas eran mujeres blancas. Sin embargo, para que todo el mundo entendiera que la inform&aacute;tica es un mercado accesible como cualquier otro, <strong>se anim&oacute; a mujeres negras, madres solteras, mujeres trans y </strong><em><strong>travesti</strong></em><strong>, as&iacute; como a mujeres desfavorecidas econ&oacute;mica y socialmente, a que presentaran su solicitud.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres blancas siguen participando, pero la idea es abrir las puertas para que todo el mundo pueda verse reflejado en este mercado; eso anima a otras mujeres&rdquo;, explica Brand&atilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El expediente de cada estudiante se revisa minuciosamente para que las mujeres que necesiten ayuda econ&oacute;mica para completar la formaci&oacute;n puedan obtenerla. &ldquo;No todas tienen ordenador o acceso a Internet, otras pierden su trabajo durante el curso o necesitan aceptar un segundo empleo para mantener a sus familias&rdquo;, dice Brand&atilde;o. &ldquo;As&iacute; que buscamos acuerdos institucionales y empresariales para ayudarlas y evitar que abandonen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n RAIS (Relaci&oacute;n Anual de Informaciones Sociales), la participaci&oacute;n femenina en el mercado laboral de la inform&aacute;tica en Brasil ha crecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, pasando de 65.800 mujeres en 2015 a 92.800 en 2021. {reprograma} est&aacute; trabajando para aumentar esas cifras y este a&ntilde;o espera formar completamente a m&aacute;s de 440 profesionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Brand&atilde;o se&ntilde;ala que m&aacute;s del 85% de las estudiantes encuentra trabajo a los seis meses de graduarse. Aunque estos resultados son alentadores, no se hace ilusiones: sabe que hacen falta muchos m&aacute;s a&ntilde;os de duro trabajo para acabar con la desigualdad racial y de g&eacute;nero en el &aacute;mbito laboral.
    </p><p class="article-text">
        Su propia experiencia como mujer negra en puestos directivos de grandes empresas la llev&oacute; a abogar por una mayor diversidad.<strong> &ldquo;Hay una sensaci&oacute;n de soledad porque no ves a otras mujeres negras</strong>. Por eso acept&eacute; la invitaci&oacute;n de trabajar en {reprograma} y acercar a las mujeres a los puestos de liderazgo. Aqu&iacute; adquieren conocimientos pero tambi&eacute;n aprenden que pueden representar y fomentar la diversidad dentro de una gran empresa&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Josiane Santiago, de 56 años, trabajó durante 25 años como fisioterapeuta, pero se pasó a la informática en 2019 tras hacer un curso de programación en {reprograma}."
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                Josiane Santiago, de 56 años, trabajó durante 25 años como fisioterapeuta, pero se pasó a la informática en 2019 tras hacer un curso de programación en {reprograma}.                            </span>
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        Eso es lo que le ocurri&oacute; a <strong>Josiane Santiago</strong>, de 56 a&ntilde;os, que trabaj&oacute; como fisioterapeuta durante 25 a&ntilde;os antes de buscar un cambio profesional. &ldquo;{reprograma} fue un gran punto de inflexi&oacute;n para m&iacute;. All&iacute; desarroll&eacute; habilidades personales y profesionales pero tambi&eacute;n compart&iacute; la experiencia con otras mujeres y aprendimos unas de otras. Me empoder&eacute;, me valor&eacute;&rdquo;. Hizo el curso de programaci&oacute;n en 2019, a los 53 a&ntilde;os y ahora trabaja en su segunda empresa de inform&aacute;tica donde la han ascendido a ingeniera de software.
    </p><p class="article-text">
        Para ser contratada, Santiago tuvo que competir con 120 candidatos en un programa dise&ntilde;ado para promover la inclusi&oacute;n de empleados negros. Fue una de los 20 seleccionados, de los cuales s&oacute;lo tres se convirtieron en trabajadores indefinidos. Hoy es la &uacute;nica mujer en un equipo de ocho personas. &ldquo;No podemos dar por sentado ning&uacute;n avance; tenemos que luchar para reclamar nuestro lugar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra historia de &eacute;xito es la de <strong>Beatriz Ramerindo</strong>, de 25 a&ntilde;os. En agosto de 2021, tras realizar el curso de {reprograma}, se traslad&oacute; de R&iacute;o de Janeiro a S&atilde;o Paulo, donde ahora trabaja como profesora e ingeniera de software en la empresa que quer&iacute;a. &ldquo;Pas&eacute; de tener unos ingresos casi nulos a ganar tres veces el salario m&iacute;nimo m&aacute;s beneficios en una empresa asociada a {reprograma}&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ramerindo cuenta que vivi&oacute; la mayor parte de su vida con su familia en el Complexo do Chapad&atilde;o (en la zona norte de R&iacute;o de Janeiro). Los bajos ingresos familiares y otros factores hicieron que abandonara los estudios despu&eacute;s del sexto curso, pero en 2014, termin&oacute; la escuela gracias a EJA (Educaci&oacute;n para J&oacute;venes y Adultos). Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, al comienzo de su transici&oacute;n de cambio de g&eacute;nero, se gradu&oacute; en el instituto.
    </p><p class="article-text">
        En 2020, una amiga le habl&oacute; sobre {reprograma}. Ella ya ten&iacute;a nociones de JavaScript, as&iacute; que particip&oacute; en el taller de selecci&oacute;n para apoyar a su amiga. Al final, ambas fueron seleccionadas para el curso de {reprograma}.
    </p><p class="article-text">
        Para <strong>Keila Simpson</strong>, presidenta de ANTRA (Asociaci&oacute;n de Travestis, Transexuales y Transg&eacute;neros de Argentina, que defiende los derechos de las personas trans), las iniciativas que permiten la inserci&oacute;n de la poblaci&oacute;n trans en el mercado laboral son positivas y espera que haya otros programas de este tipo que generen m&aacute;s oportunidades. &ldquo;Es muy importante que se contrate a mujeres negras, transexuales y <em>travestis*</em>, porque estas personas sufren una gran exclusi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Junto con {reprograma}, otras instituciones y empresas ofrecen ahora formaci&oacute;n para ayudar a m&aacute;s mujeres a introducirse en el mercado brasile&ntilde;o de la inform&aacute;tica. Entre ellas est&aacute;n PretaLab, Microsoft, Softex, Mais Mulheres em Tech (M&aacute;s mujeres en la tecnolog&iacute;a), Olabi, Assespro-PR, PrograMaria y TechGirls.
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      <dc:creator><![CDATA[Havolene Valinhos]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Mar 2023 09:54:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abordando la desigualdad de género en el mundo de la informática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Folha de S.Paulo,Towards Equality,Sparknews,Igualdad de género]]></media:keywords>
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