<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Normal People]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/normal-people/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Normal People]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1046008/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[De cerca nadie es normal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cerca-nadie-normal_129_10102367.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe61bced-6a59-404e-b0b2-d08b68b63bef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De cerca nadie es normal"></p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a ser un slogan del gobierno de Larreta: <em>Fervor de Buenos Aires</em>. Pero es el t&iacute;tulo del primer libro publicado por <strong>Jorge Luis Borges</strong>. Se public&oacute; en 1923 y este mes se cumplen 100 a&ntilde;os esa aparici&oacute;n. Un libro cuya primera edici&oacute;n tard&oacute; much&iacute;simo en agotarse -o en cansarse, podr&iacute;a adjetivar el joven Borges que lo escribi&oacute;- y que Borges dice que tuvo que poner de sorpresa en los bolsillos de los abrigos de los redactores de una revista literaria para que se lo llevaran de prepo y lo leyeran. Si Borges hubiese escrito s&oacute;lo este libro -o es m&aacute;s, s&iacute; s&oacute;lo hubiese escrito &eacute;ste m&aacute;s <em>Luna de enfrente</em> y <em>Cuaderno San Mart&iacute;n</em>, su primera trilog&iacute;a po&eacute;tica- no hubiera pasado de ser un buen poeta menor. Lo curioso es que -como el mismo Borges dice,&nbsp;ya que posee una autoconciencia literaria feroz, como el insomnio de Funes- en <em>Fervor de Buenos Aires</em> est&aacute; en germen el &ldquo;logaritmo Borges&rdquo; todo lo que despu&eacute;s va a desarrollar&nbsp;a lo largo de una obra descomunal en ensayos y relatos. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Fervor de Buenos Aires</em> es un libro que paga el padre de Borges. Est&aacute; bueno tener en cuenta esto, porque mucha gente supone que para convertirse en un verdadero escritor o escritora tiene que se fichado por una editorial grande o peque&ntilde;a. Muchos a&uacute;n hoy ven el hecho de pagarse su primer libro como una ignominia. Una estupidez que habr&iacute;a que dejar de lado r&aacute;pidamente. La mam&aacute; de <strong>Arthur Rimbaud</strong> pag&oacute; <em>Una temporada en el infierno</em> de su v&aacute;stago y que &eacute;ste dej&oacute; en parte olvidada en la imprenta. <strong>Juan Luis Mart&iacute;nez</strong>, el poeta chileno que post<strong> Nicanor Parra</strong> produjo un cambio radical en la poes&iacute;a chilena, se autoedit&oacute; <em>La Nueva Novela</em>. Y <strong>Juan L. Ortiz</strong> hizo lo mismo para &ldquo;poder controlar la extensi&oacute;n de sus versos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa para tener en cuenta es que la primera edici&oacute;n de <em>Fervor de Buenos Aires</em> fue de 300 ejemplares. Hoy , por lo general, un libro indie de poes&iacute;a tiene la misma cantidad de ejemplares. Es decir que la edici&oacute;n independiente de poes&iacute;a no ha fluctuado &ndash;en cuanto a sus ejemplares editados- en nada, a diferencia del d&oacute;lar que sigue siendo un dolor de cabeza para nuestros pol&iacute;ticos que aspiran a la reelecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Borges que escribe <em>Fervor de Buenos Aires</em> es alguien que vuelve a su ciudad en plena juventud y se siente extranjero en ella. Hay algo ah&iacute; para tener en cuenta: ser extranjero es algo que puede potenciar nuestra vida. Hacer el esfuerzo de volverse extranjero en nuestro d&iacute;a cotidiano, en nuestras costumbres repetitivas, ponerle aventura o diferentes ojos a lo que hacemos todos los d&iacute;as es una forma de darle potencia a nuestros sentidos, escribamos o no. El joven Borges se maravilla con la ciudad que redescubre y no logra hacerla encajar con la que hab&iacute;a dejado quince a&ntilde;os antes. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque viene de formar parte del grupo ultra&iacute;sta, con todas esas prescripciones casi m&eacute;dicas que suelen tener los manifiestos de los movimientos literarios: no hagas estos, no hagas lo otro, hace esto, como si leyeras el prospecto de un antibi&oacute;tico, Borges, como todo escritor creativo, apenas empieza a escribir abandona el ultra&iacute;smo porque lo siente estrecho, de la misma manera que <strong>Antonin Artaud </strong>es expulsado de surrealismo por no ser &ldquo;lo suficientemente ortodoxo&rdquo;. Incre&iacute;ble. Los grandes escritores escapan a los manifiestos que escriben. 
    </p><p class="article-text">
        El Borges de <em>Fervor</em> describe al Buenos Aires orillero. Otra cosa importante: este Borges sale a caminar, como un flaneur, algo muy productivo para escribir es salir a caminar, sobre todo si uno se siente trabado con lo que est&aacute; escribiendo. Borges camina por la orillas, elige esa parte en que la ciudad se cruza con el campo. Y ese es el lugar que va a elegir despu&eacute;s para ensayar como es escribir en Argentina, un lugar que queda en el culo del mundo. Borges escribe desde las orillas y es desde ah&iacute; donde puede erosionar el centro, como lo hace <strong>Jacques Derrida</strong> en la deconstrucci&oacute;n (la teor&iacute;a de la deconstrucci&oacute;n parece una ficci&oacute;n borgeana). De esa manera, escribir en un pa&iacute;s sin tradici&oacute;n literaria , sin ser central, convierte nuestra supuesta debilidad en potencia: le podemos robar a todo y todo es nuestra tradici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Fervor de Buenos Aires</em> fue un libro que Borges corrigi&oacute;&nbsp;a los largos de los a&ntilde;os cada vez que lo reedit&oacute;. Cambi&oacute; versos, aliger&oacute; sentimientos, elimin&oacute; poemas y agreg&oacute; otros. Es decir que, a&nbsp;diferencia de su personaje Pierre Menard, Borges no par&oacute; de modificar el texto de acuerdo a la &eacute;poca en la que sal&iacute;a reimpreso el libro, no permiti&oacute; que la &eacute;poca incidiera sobre los textos inmodificados, como conjetura Pierre Menard. No tengo noticias de que haya modificado un relato o un ensayo cuando los reeditaba. La correcci&oacute;n es una forma de no perdonar.
    </p><p class="article-text">
        Y siempre es mejor perdonar que ser perdonado. En <em>Normal People</em>, una serie de la BBC que arras&oacute; en pandemia cuando se estren&oacute; (los personajes se besan, se tocan y hasta hacen Skype sin saber que era premonitorio todo) Connel -encarnado por <strong>Paul Mescal</strong> y una cadenita que lleva en el cuello- le pide disculpas a Marianne -<strong>Daisy Edgar Jones</strong>- porque le rompi&oacute; el coraz&oacute;n cuando no la invit&oacute; al baile de la escuela. Ella le dice, recostada, tomando un caf&eacute;: te perdono.
    </p><p class="article-text">
        La serie est&aacute; compuesta por doce cap&iacute;tulos muy breves, de unos 25 0 30 minutos cada uno, pero tiene la condici&oacute;n fenomenol&oacute;gica de darle m&aacute;s entidad ontol&oacute;gica al tiempo de la escenas, son cinco minutos, a veces, pero parecen una eternidad, como cuando est&aacute;s enamorado o est&aacute;s al borde de pegarte un corchazo. 
    </p><p class="article-text">
        Connel es el chico lindo y la estrella del equipo de f&uacute;tbol de la escuela. Su madre trabaja limpiando la casa de Marianne, quien vive en una mansi&oacute;n. Esta diferencia social, que podr&iacute;a ser el arco narrativo de toda una serie de <strong>Adri&aacute;n Suar</strong>, incide poco en la historia. En realidad, la serie tiene un languidez tal que por momentos parece una pel&iacute;cula rom&aacute;ntica que ha sido partida en episodios. Los cap&iacute;tulos terminan sin el golpe de efecto que esperamos, no hay eficacia conclusiva para que sigas el otro cap&iacute;tulo que viene. La ves porque <em>Normal People</em> te hace recordar, si ya sos madurito, todas las vidas que tuviste en una sola, en esa &eacute;poca que va de la adolescencia a la juventud. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora que se ha metido al amor en las diet&eacute;ticas, es bueno ver que el amor es todo lo contrario -como dec&iacute;a Lacan- al mar planchado. El amor es peligroso, t&oacute;xico, pharmacon, y puede estar construido con la presi&oacute;n de un dolor de cabeza. En la serie, Marianne y Connel pasan por m&uacute;ltiples experiencias, se aman, se dejan de ver por estupideces, y se reencuentran porque parece que es su destino: amarse. Viven diferentes relaciones y a diferencia de las mujeres que les eligen a los pr&iacute;ncipes de Windsor, Marianne es una chica que se emancipa a trav&eacute;s del sexo y es con esta experiencia con la que Connel va a tener que lidiar ya que despu&eacute;s de que ella le cuenta que est&aacute; practicando el sado masoquismo con un novio ocasional, Connel camina desesperado porque , como dice un personaje de <strong>L&eacute;os Carax</strong>, &ldquo;lo han condenado a las im&aacute;genes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico personaje flojo es el del hermano de Marianne, parece puesto ah&iacute; s&oacute;lo para incordiarla, no es un personaje, es una funci&oacute;n. Ojal&aacute; el actor que lo interpreta, tenga otra oportunidad en otra serie. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Normal People</em> es del g&eacute;nero rom&aacute;ntica, es <em>Cuando Sally conoci&oacute; a Harry</em> pero de manera lac&oacute;nica. Creo que la directora de <em>Aftersun</em><strong> </strong>sac&oacute; varias escenas de esta serie cuando tambi&eacute;n se llev&oacute; a Paul Mescal. Los actores -la pareja central- son notables, tienen una capacidad qu&iacute;mica de transmitir lo que sienten sus personajes, eso que las personas llaman &ldquo;tener piel con alguien&rdquo;, sabiendo que la piel es lo m&aacute;s interior que tenemos.
    </p><p class="article-text">
        Marianne es la chica rica y solitaria, misteriosa, que puede soportar el bulliying que le hacen en la casa y en el colegio. Connel es el chico hermoso de la manada. Pero &eacute;l percibe algo que no todos ven: que nadie puede saber c&oacute;mo va a ser percibido. Y que si pod&eacute;s controlar tu imagen y lograr que la gente te perciba exactamente como quer&eacute;s, es m&aacute;s probable que seas una publicidad que un ser humano. 
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cerca-nadie-normal_129_10102367.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Apr 2023 03:02:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fe61bced-6a59-404e-b0b2-d08b68b63bef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1601237" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fe61bced-6a59-404e-b0b2-d08b68b63bef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1601237" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De cerca nadie es normal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fe61bced-6a59-404e-b0b2-d08b68b63bef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fabián Casas,Jorge Luis Borges,Normal People]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
